Abril
2022
Skolè Secu alas
9
Fotos que inspiran …………………. 15 Entrevistas …………………………. 37 Tecnología y computación ………….. 43 Ciencias y animales ………………… 49
Memes y tiras cómicas
Las esperadas continuaciones de tus historias favoritas
Entrevista a un mae Taekwond lo pier
41 y 48
Créditos y fuentes…………………… 53
V.I.P.
índice
Cuentos y poemas ………………… 3
3
¿Cómo guerr Ucran criptom
4
exclusiva estro del do, ¡no te rdas!
D 37 15
o afectó la ra Rusiania a las monedas?
43
Desde gatitos hasta cocodrilos: Descubre más en Fotos que Inspiran
Todo lo que tienes que saber sobre los pingüinos rosas
49
Escarabajo Egipcio por Leonardo Román Cruzando el Sol por Susan Mishell San German Velasco
3
Cuentos y poemas
4
o o o o o o o
Cuentos y poemas
Por Leonardo Román
i i i i
Parte 3
Escarabajo Egipcio “Desde que su padre murió, a Aken le dieron el trono que incluía gobernar un pequeño pueblo. Soy un plebeyo del faraón y esta es la historia de cómo todo nuestro reino murió. »Aken era ambicioso, siempre buscaba expandir sus tierras y su poder. Nuestro reino era de los bajos; no me sorprende que tuviera envidia de los demás reinos. »El nombre de Aken viene de un dios de la muerte, menos conocido que Anubis, dios del Inframundo, Aken es muy diferente a los demás faraones de nuestra historia, él ha sido muy malhumorado, grosero, ambicioso y envidioso. Un día como todos los días, yo le llevaba lo que me pedía y hacía todo lo que me ordenaba. Le llevaba el desayuno a su trono en donde siempre me esperaba, pero no se encontraba ahí. Lo busqué por todos lados y lo encontré en un lugar que ‘dicen’ es cómo embrujado, se encontraba en la construcción de piedras que el Dios Anubis había construido. Escuché que Aken recitaba las palabras prohibidas de la ciudad (no se me permite escribirlas en este relato), pero una de las frases incluyen la palabra “muerte”, entonces vi que Aken hacía un ritual, un ritual a Anubis. También le escuche recitar lo siguiente: »’Anubis, quiero hacer un pacto contigo, quiero vivir para la eternidad, nada malo me pasará, yo mataré personas, te las daré a ti y tú me darás el poder de la inmortalidad’, después de eso agarró un escarabajo, lo embrujó y ahora ese escarabajo mantiene el pacto que hizo con Anubis: cada día mueren y mueren más personas. »Ruego porque el más valiente encuentre este texto, que encuentre el escarabajo que dejé en una sala con otra nota, que es muy corta, pero tiene algo de información. Me despido porque sé que el faraón Aken va a venir por mí”.
5
o o o o o o o
En ese momento comprendí que tendría que destruir el escarabajo que casualmente estaba en el cuello de Aken, como un collar. Rápidamente, me dirigí a buscar a mi mamá, pero ya era muy tarde: todos los hombres que habrían podido ayudarnos estaban muertos en el piso. Mi madre era la única que seguía en pie, y vi cómo Aken se acercaba a matarla. Él no me había visto, así que aproveché que estaba distraído para arrebatar el collar del escarabajo de su cuello. Lo tiré al piso, alcancé a ver una pistola de los policías caídos, la tomé y le di con todas mis fuerzas en el centro del escarabajo, destruyéndolo y causando un gran temblor. La sala se llenó de un humo rojo, entonces se abrió un gran agujero en el
o o o o o o o
piso y de ahí salió una mano gigante que agarro a Aken. El faraón entonces volteó a verme a los ojos y me dijo: —Tú sabes que esto no es el fin, ¿verdad? La mano comenzó a jalarlo hacia lo que parecía ser el infierno y él con su último aliento dijo: —Ok, me iré, pero acuérdense que yo siempre regreso. La mano gigante se lo llevó, haciendo que el temblor se detuviera. En ese momento sentí que había vengado a mi padre, pero algo dentro de mí me decía que esto no había terminado, algo me decía que él regresaría por venganza.
i i i i
o o o o o o o
Cuentos y Poemas
6
Cuentos y poemas
Cruzando el Sol El Prado de Caramelo Por Susan Mishell San German Velasco Emma —Un prado de caramelo —confirmo mientras siento cómo se me iluminan los ojos. Es un descubrimiento importante. Solo tenemos que llevarnos un poco de agua y allí tendremos comida por todas partes, hasta el suelo que pisemos será comestible. Yo solo he estado en los prados de caramelo tres veces. Lo único que tienen de malo es que es como un mundo dentro de otro mundo, así que solo hay una entrada y una salida. ¿Qué importa? ¡Habrá chocolate! Me encanta comer chocolate, en la Tierra no puedo comer mucho. En la Tierra la mayoría de las cosas te hacen daño, y los dulces son una de las cosas más dañinas. Pero en Parapeta todo es bueno, sin importar la cantidad de cosas que comas. Y los dulces de Parapeta (o cualquier otro dulce fuera de la Tierra) son 50 veces más saludables que las verduras de la Tierra. —Ahora solo tendremos que seguir el río —dice Peter—, pero primero creo que no sería mala idea comer un poco de helado. Asiento y nos empezamos a comer el helado con unas ramitas que encontramos por ahí. Cuando ya solo queda una quinta parte de la que había al inicio, me siento demasiado llena. —¡Ya no puedo! —digo mientras me acuesto en la tierra. No quiero vomitar. Sigue comiendo, quien sabe cuándo volveremos a comer helado. No. Sí. No. —Pensé que te gustaba el helado —se burla Peter—. ¿Cómo dijiste ese día? “Poidia comier ina mintaña di hilado sin llinirme ninca.” Un día hacía mucho calor en el castillo, así que White, Adri y yo nos habíamos colado a la cocina a buscar helado o algo así. Allí encontramos a Peter y a Xori comiendo helado mientras Jack y Alinole los miraban con mala cara. —¡Oh! —había exclamado Xori—. Me alegro de que hayan llegado, así castigan a estos dos de una vez. —¡Únansenos! —dijo Alinole. —¿De qué es? —preguntó Adri.
7
—De avellana con caramelo de piña —dijo.
—¡Sí! —había dicho—. Yo me uno. —Y cuando el helado se hubo acabado, yo estaba todavía hambrienta de más—: ¡Podría comerme una montaña de helado entera! ¡Regresa! Peter se está burlando de ti —¡Yo no hablo así! —le digo mientras me levanto del suelo. —Claro que sí. —Que no. Me gusta pelear con Peter, mientras sea en broma. Solo nos hemos peleado fuerte una vez, cuando nos conocimos. Pero él había entrado a mi cuarto como si fuera ladrón. Cállate, voz interna, estoy en una discusión. Solo tú puedes pelear con tu voz interior utilizando tu voz interior. —Que sí. —Que no. —Que sí. —QUE NO. —QUE SÍ. —Que n… Cuando estoy diciendo eso empiezan a sonar disparos. ¡Ay no! —¡Ay no!, ¡nos encontraron! —grito mientras empezamos a correr. Nos topamos con una galleta con chispas de chocolate enorme, pero no nos detenemos. Ya entramos al prado de caramelo, pero por alguna razón no nos detenemos. Entonces mis pies se ponen en mi contra y tropiezo cayendo en un río de chocolate con leche. Eres una torpe, Emma. —Sí serás torpe, ¿verdad? —se burló Peter. De acuerdo con el conocido. Cierra la boca, voz interna. No tengo boca, no puedo cerrarla. —Cállate, Jones —le digo. Jones es el apellido de un personaje que en serio odio, de un libro. El nombre del personaje es Matthew Jones, pero el nombre de Matthew me gusta mucho, así que lo resumo en Jones. —Yo no me llamo Jones, boba. —Ya sé —le contesto rodando los ojos.
Cuentos y Poemas —Te ayudo —me dice Peter dándome la mano. Sonrío maliciosamente. No lo hagas. ¡Sí! Hazlo, será divertido. No lo voy a hacer. Y lo jalo para abajo. Bien, lo hice. Ganaste, voz interior. Yo siempre gano. —Ahora tú también estás mojado —me burlo. —Ahiri ti timbin istis mijidi —me contesta. —Jajajajaja, no sabes caer en una broma, Jones. —¡Que no me llamo Jones! Ni siquiera conozco a alguien llamado Jones. —Es un apellido, ignorante —le digo con una mala cara—. A mí sí me gustaría cruzarme con cierto Jones para partirle un ladrillo en la cabeza. Oh, mejor para pasarle un carro encima, justo como murió Luke. Algún día lo haremos. Sí, claro ¡Es un personaje ficticio! ¿Y quién dice que no podemos inventar una máquina para meternos a los libros y partirle el ladrillo en la cabeza? La ciencia, la realidad, la lógica. ¿Quién necesita la lógica? No es lógico llorarle a un personaje ficticio, y lo hacemos todo el tiempo. Tú, que no aceptas que todo es falso. Pero lo que sentimos es real. Además, yo soy tú. —Ya vas a empezar con ese tal Howland —dice Peter poniendo los ojos en blanco—. Si empiezas a hablar de ese Luke te callaré la boca, y no te va a gustar. Ajá. —Luke Howland era... —lo reto y me calla con un chorro de leche con chocolate a la boca—. ¡Esto es la guerra! —Y le aviento un golpe de leche. ¿Alguna vez has jugado a las guerras de agua con tus amigos? Pues eso estamos haciendo, pero de leche con chocolate. Ya no hay peligro de nuestros perseguidores, pues a los prados de caramelo no pueden entrar las personas crueles porque podrían convertir lo dulce en agrio.
—¡Ya! —digo después de un rato—. Me rindo, me rindo. —Otro golpe de leche me llega a la cara—. Peter, ¡ya! —Sili si idmitis qui hiblis isi. Ni en tus sueños. —¡Yo no hablo así! —Otro golpe de agua— ¡YA! — Otro golpe de agua—. Ya párale, Jones. —Otro golpe de agua— ¡Yaaaaaa! —Otro golpe de agua. Tengo una idea. Me hundo en el agua que me llega a los hombros y desaparezco. Me encanta nadar, y aquí aprendí a nadar en rápidos y en el mar abierto, así como también nadar en donde hay olas de hasta 30 metros. Pero aquí es muy fácil, la leche es tibia y casi no hay corriente. Me acerco a donde está Peter y lo hundo al tiempo que yo salgo. —Jajajajaaja —suelto una carcajada en cuanto Peter sale—. Tú te lo buscaste, Jones. —Yo te lanzaba agua, no trataba de ahogarte. —¿Qué pasó, nenita? ¿Te asustaste? —me burlo. —Qui pisi niniti, ti isististi? —me copia Peter—. No estoy acostumbrado a que traten de ahogarme. —Bueno, la niñita no sabe jugar. —¡Ajjjjj! —Peter pone los ojos en blanco—. Cómo eres de pesada. —Tú que no aguantas nada. —Mejor vamos a buscar agua o nos arrepentiremos luego. —Bueno pues, aburrido. Así que nos separamos. Busco en muchos lugares, pero sin resultados. Luego de unas 3 horas decido que no encontraré agua y regreso al punto de encuentro —No creo que encontremos agua en un lugar lleno de dulce —digo cuando Peter aparece—, pero no podremos comer mucho si no tenemos agua; nos vamos a empalagar. Es cierto. De repente me cunde el pavor recordando los efectos de la deshidratación: La lengua hinchada, la debilidad que se siente, vómitos que te queman la garganta como si fuera braza ardiendo, los dolores de cabeza, la confusión que se siente al hacer cualquier cosa, la fiebre, la sed extrema.
8
Cuentos y poemas Calma, eso no va a pasar. ¿Pero y si pasa? ¿Y si no? —Por ahora comamos algo que no empalague mucho —digo para tratar de ocultar el miedo que tengo. —Misión imposible en un lugar de puro dulce. —¿Y qué quieres? —le pregunto, estresada— ¿Regresamos a donde nos quieren matar? —Si lo dices así... —Peter se encoge de hombros—. Tratemos de no gastar fuerzas y no comer mucho. Oh, perfecto, ya notó que tengo miedo. Odio que las personas sepan cuando estoy triste o cuando tengo miedo. Me hace sentir débil, y odio sentirme débil. Luego de un rato, me doy cuenta de que el lugar donde estamos está ardiendo. —Pareciera que sale humo de la tierra —digo. —Y ya paso el medio día. Espera, ¡¿qué?! —¿En serio? ¿Qué hora es?
—Mejor busquemos otro lugar para descansar. Sin más palabra, nos paramos y caminamos a donde nos llevan nuestros pies. Pero conforme vamos caminando, me doy cuenta de que la temperatura solo sube. Luego de un rato, me detengo para ver un volcán de chocolate. Sin más palabra, nos paramos y caminamos a donde nos llevan nuestros pies. Pero conforme vamos caminando, me doy cuenta de que la temperatura solo sube. Luego de un rato, me detengo para ver un volcán de chocolate. Ohhhh, eso explica muchas cosas. —Peter —le digo—, me parece que estamos en el área de los postres calientes. —Peter se detiene—. Hay un volcán de chocolate, y no quiero estar aquí cuando explote. —Sí… —dice Peter—. Hay que buscar el terreno de los postres fríos. Echo una mirada a los alrededores. Nada. Hay un panqué de väelli que está echando humo.
—Más o menos las 3 de la tarde —responde Peter después de mirar la posición del sol. — Ya d e b e r í a estar bajando la temperatura.
Nos vamos a quemar las manos. No sería la primera vez. —Voy a subir a ese panqué de vaëlli para ver más desde lo alto —anuncio mientras empiezo a caminar hacia el enorme panqué.
La väelli es una fruta de Parapeta que se parece a una guanábana, pero de un color entre azul y rosa, y con un sabor parecido a tamarindo con chile. En la subida me arden las manos, ya que el panqué está quemando, pero ni cómo hacerle. Cuando estoy arriba suspiro. Veo bolas de helado y otros postres fríos gigantes, pero están muy lejos. —Estamos a unos 6 lamppos. —Lamppo: medida de 3 kilómetros—. Pero desde aquí se ven las montañas de helado y los árboles de paletas frías. —Baja ya y empecemos —dice Peter—, o no llegaremos hoy. —De todas formas, no llegaremos hoy, ya es tarde y estamos muy lejos.
9
Cuentos y Poemas Cuando toco el suelo Peter dice: —Te reto a una carrera de 3 lamppos y medio sin parar. Fácil. —Ok —le digo— pero no llores cuando te gane. —Dijo la futura perdedora. —YA —le digo y empiezo a correr cuesta abajo. —¡M! —dice Peter cuando empieza a correr— ¡Recuerda que no me has dicho a donde es! Aunque salí primero, a los 3 minutos Peter me rebasa y sigue corriendo hasta que lo pierdo de vista. Lenta, tortuga. Sigo corriendo hasta completar los 3 lamppos y medio, y encuentro a Peter sentado en el suelo, recargado en un árbol de bastón de caramelo. —¿Quién iba a perder? —se burla Peter. Ya sabías que perderíamos. —Cierra la boca —le digo al tiempo que me siento a lado de él—. Al menos ya no hace tanto calor. —No —afirma Peter—. ¿Descanso de 15 minutos? —¿Y luego otra carrera de 2 lamppos? —Trato —responde él mientras me da los cinco y hacemos un saludo que tenemos desde hace varios años: chocas los 5 de lado, luego los 5 desde arriba, dos veces los puños desde arriba, saludo de mano, se forman dos pistolas con los dedos y disparamos. Luego de un rato de silencio veo el sol. Ya casi se pone. ¿Hace cuánto tiempo de año nuevo? —Llevamos fuera solo dos días, ¿verdad? — pregunto. —No sé —responde— Supongo que sí, aunque no sé cuánto tiempo estuvimos dormidos. —Deben estar buscándonos. —Solo espero que hayan podido salir antes de que las bombas... explotaran. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no. Eso no pasó. Sí lograron salir. —Ni se te ocurra mencionarlo. —Aunque yo creo que sí salieron. En ese caso deben haber llegado a Tefropec y deben haber llevado al hospital a Alinole.
Tefropec es la ciudad donde está el castillo, donde todo es perfecto. En teoría, todo Parapeta es perfecto, pero Tefropec es el lugar más bonito y allí hay una ciudad. No puedo explicar cómo es la ciudad, porque los humanos estamos acostumbrados a ciudades terrenales, y esa no tiene nada que ver. —¿Por qué hay un hospital aquí? —pregunto sin que le dé permiso a mi boca—. Si nadie nunca se enferma ni le pasa nada malo. —La verdad no tengo idea, solo sé que ese hospital solo sirve cuando personas de la Tierra invaden Parapeta. —¿Debería ofenderme? —Tú no cuentas como alguien de la Tierra, solo en un 50% y creo que va disminuyendo. Me rio un poco. Espero algún día ser de la Tierra en 0%. —En ese caso, en algún momento de mi vida llegaré a 0% —digo. —Cuando mueras, tal vez —dice. —Eso dolió —digo después de reírme—, pero en cualquier caso es cierto. Aunque nada afirma que en ese momento pueda volver. —Lo digo en broma, pero no me había puesto a pensar en eso. Si muero en la Tierra, ¿significa que moriré aquí? ¿Y qué pasaría si muero aquí? Es algo importante, porque no quiero irme nunca de aquí, y la idea de que pueda morir en alguna misión no me gusta. Las personas normales mueren y ya no saben nada de nada. ¿Yo no sabré nada de nada? Y si muero aquí, ¿qué pasará en la Tierra? No me gusta pensar que podrían encontrar mi cuerpo en alguna parte de la Tierra, no. Esa idea simplemente me atormenta. ¿Y si muero aquí y vivo en la Tierra? Sería una vida muy triste, no sé cómo los humanos aguantan la crueldad de la realidad sin Parapeta. A mí me cuesta aguantar lo cruel que es el mundo, a pesar de que sé de la existencia de este lugar. No, si en algún momento no puedo volver a Parapeta, mi vida en la Tierra se volvería gris. Perdería la alegría. Cuando me enojo o cuando estoy triste, lo que hago es irme a mi cuarto y volar aquí, y, si no puedo hacer eso, me voy al techo de mi casa y miro el cielo, como si pudiera atravesarlo y saber lo que pasa aquí. Me gusta especialmente cuándo es de noche,
10
Cuentos y poemas ya que en el cielo de Parapeta se ven las mismas estrellas que en la Tierra, y se ven hasta más. Si cierro los ojos viajo a un lago que hay cerca del castillo, en el bosque. Un lago de color del hielo, pero con el agua tibia. Si no puedo hacer eso ¿Cómo se supone que voy a aguantar? —Llamando a M a Parapeta. M, ¿estás aquí? — escucho la voz de Peter. Eso me pasa muy seguido, tanto aquí como en la Tierra. Me sumerjo en el agua de mis pensamientos, y me pierdo. —¿Qué? —¿Cómo es posible que te puedas ir del planeta, estando fuera de tu planeta? —No sé, pero en mi casa y en la escuela me regañan mucho por eso. —Te doy... —Peter mira a su alrededor y agarra una rama de chocolate—… una rama, por saber qué estabas pensando. —Puedo conseguir una rama cuando quiera. —¡Por favor! —¿Qué pasa si muero aquí? ¿Qué va a pasar en mi planeta? ¿Y aquí?
Me estoy preocupando Sé que estoy en problemas cuando mi voz interna se preocupa. Y estamos en problemas. —Mejor comamos algo —sugiero para desviar el tema del agua. —Pues ¿qué? —Yo qué sé... —respondo mientras miro a mi alrededor. Encuentro unas curiosas bolitas de chocolate colgando de un árbol de paleta—. ¡No puedo creerlo! —me acerco a la paleta y salto para alcanzar una de las bolitas de chocolate. —¿Qué es? – pregunta Peter. —¡Es una trufa! —digo cuando la pruebo para cerciorarme— ¡Y una de las mejores que he probado! —Estamos fuera de la Tierra, todo lo que pruebes será mil veces mejor que en la Tierra. —Prueba una —digo, y se la extiendo. Él la prueba y se queda con una cara de indiferencia tal, que quiero golpearlo.
Lo tomo por sorpresa. Supongo que se esperaba cualquier otra cosa, menos eso.
Si tú no lo golpeas lo voy a hacer yo.
—Ok, re turbios tus pensamientos, y la verdad nunca me lo había preguntado.
Quiero golpearlo, pero me contengo.
—¿Seguiría viviendo en la Tierra o moriría también allá? ¿Y, si vivo, podría regresar? —Sea lo que sea que pase, esperemos que no tengas que averiguarlo. —¿Y si pasa? —No va a pasar. —¿Pero y si sí? —¿Eres necia verdad? No va a pasar, así que deja de insistir. Sí, M, que pesada eres, ni yo te aguanto. ¿Cuándo me voy a deshacer de ti, voz interna? Cuando mueras. Nos quedamos el resto del tiempo en silencio y luego reanudamos la marcha. 1 lamppo más y ya, no podemos más. —Ya no hace tanto calor, de todas formas —digo.
11
No he visto agua en todo el recorrido. Y ya llevamos bastante.
—No —responde—, pero tampoco hay agua.
—Está bien, pero empalaga demasiado. ¡Nooo! hay que golpearlo. —No aprecias la verdadera delicia —le digo. —Yo digo que no comas de eso, si te empalagas te va a dar más sed —me dice—. Pero como eres terca como mula, probablemente no me harás caso. Y no le hago caso, aunque luego me arrepiento porque, efectivamente, me da más sed. —¿Y ahora qué te picó? —me dice el odioso después de un rato. No lo digas. No lo digas. No lo digas. —Que tenías razón —digo—, me dio más sed. —¡Wow! —Él, inaguantable, abre sus ojos como platos burlones—. Dilo otra vez, tengo que grabar este momento en mi memoria. ¡Emma diciendo que alguien más tenía razón! ¡La noticia del año! Ya se notan los efectos de la sed sobre ti.
Cuentos y Poemas Yo solo lo fulmino con la mirada y me acuesto en suelo. El sol sigue avanzando y llega a su punto de despedida. —Hay que buscar dónde dormir —digo. —Tal vez hay algún bombón por aquí... —contesta Peter. —¿Y yo qué soy? —digo soltando una risa. —Una niña con el mismo encanto que una babosa muerta. Esa estuvo buena. Suelto una carcajada y él se me une. No nos es difícil encontrar algunos cuantos bombones, así que nos dormimos antes de que se ponga el sol. Abro los ojos y me encuentro con una luz cálida y un olor a dulce. Me levanto y me doy cuenta de que no estoy afuera, estoy dentro de una casita de caramelo. ¿Pues cuánto dormí? Estaba acostada en una cama de bombón, mucho más chico que el bombón sobre el cual me dormí. Estoy como en clases de matemáticas, no
La acompaño a la cocina de su casa y los ojos se me iluminan al ver que tiene agua pura. Bebo unos 2 litros de golpe, y ahí me detengo. Casi no tomo agua en la Tierra, lo que provoca que mis labios se quiebren, entre otras cosas, pero en Parapeta tomo muchísima agua. Si alguna vez puedes viajar aquí, te darás cuenta de que cuando empiezas a comer, no puedes parar. Cuando Peter aparece, les contamos a Cadás sútha talún (el hada que vi cuando me desperté), y a su madre, una amable hada un poco más bajita que su hija y con ojos color purpura, por qué estábamos aquí. Ellas se ofrecieron a llevarnos a la salida del prado de caramelo, no sin antes curarnos nuestras heridas, las cuales se veían bastante mal antes de que les pusieran un poco de miel. En fin, remedios de las hadas de dulce, los cuales funcionan tal como los remedios de las abuelitas. Más o menos como a medio día, Cadás súthua talún nos lleva a las montañas gelatinosas, donde está la puerta para pasar a Parapeta.
entiendo ni X, ni Y, ni J. La puerta se abre y reconozco de inmediato la criatura. Un hada del dulce. Tiene el cabello color rosa pastel, y su ropa es blanca. Tiene alas color celeste y los ojos del mismo color. —Dia dhuit —dice en su idioma. Según los libros que he leído en la biblioteca de Tefropec, significa “Hola”. —Dia dhuit too —“hola igual”—. Disculpe, i m ́ mearbhall. I níl a fhios agam where estoy. —“Disculpe, estoy confundida. No sé dónde estoy.” —Perdón, I saw tú féin agus your friend en el campo de marshmallows, and my mother told me chun iad a thabhairt abhaile —dice ella. “Perdón, vi a ti y a tu amigo en los campos de bombón, y mi madre me dijo que los trajera a la casa”. Entiendo bastante bien su idioma, ya que hay varios libros de la biblioteca que están escritos en teanga binn, el idioma que se habla en los prados de caramelo. —Come, it shows go bhfuil tart ort. —“Ven, se nota que tienes sed.” —OH, tá, I'm quite thirsty. —“Oh, sí, tengo bastante sed”.
12
Cuentos y poemas
—Thank maith agat —digo, y le doy un codazo a Peter. —Oh, sí, thank... eso que dijo ella —responde a mi codazo. Él no habla tan bien el teanga binn.
—Si rodeamos, tardaremos semanas en llegar.
—Pléisiúr a bhí ann to meet you —dice riendo, y nos despedimos.
—¡Ay! ¿Por qué eres tan terca?
Al cruzar por la puerta, regresamos al bosque de Parapeta.
Porque eres así.
¿Y ahora qué? Supongo que caminar. —¿Ahora a dónde? —pregunta Peter. —No sé —respondo—, creo que nunca había visto esta parte del bosque. Pero sí estamos en Parapeta, eso dijo el hada del dulce, y los habitantes de los prados de caramelo no pueden mentir. —Pues sigamos recto —dice Peter, encogiéndose de hombros. Seguimos durante una hora aproximadamente, y llegamos a un acantilado. —Pues a rodear —digo. —¡No! —responde—. ¡Desde aquí se ve el castillo! Está muy al fondo de allí abajo, pero ya casi llegamos. Hay que saltar. ¿Está loco? Siiií, yo me apunto Pues salta tú, porque yo no quiero morir. —¡¿Estás loco?! —le digo— si saltamos ahí quedamos. —El mar está abajo —me ignora después de asomarse. Yo me asomo y me sorprendo al ver que está mucho más alto de lo que creía. Unos 10 lamppos de caída. —¡No!, hay que rodear. —Saltar. —Rodear. Yo quiero saltar. Pues yo no.
13
—Si saltamos, nos vas a matar. —Yo no voy a saltar —digo cruzándome de brazos. —Porque quiero y puedo. Mira voz interna, si tú quieres morir, es tu problema, pero yo aprecio mi vida. —Bueno pues, rodeamos —se rinde y yo doy por ganada la disputa. Avanzamos un poco y luego siento que me agarra de la muñeca y salta conmigo abajo. Ohhhh, si no nos mata la caída, yo lo mato. —¡QUÉ TE PASA, BOBO! —grito mientras caemos. Siento el viento enredándose en mi cabello y golpeándome en la cara. Me atrevo a abrir los ojos y veo que Peter ya está más abajo que yo. Claro, él pesa más que yo. Admítelo, esto es divertido Claro que no, vamos a morir, voz interior. No vamos a morir, no seas la reina del drama. Cuando veo que ya casi choco con el agua, me hago un ovillo y me tapo la cara con las manos. Siento el impacto, arde un poco. En la tierra, mi parte favorita de las vacaciones es la alberca. Cuando era más pequeña, mi papá nos ayudaba a mi hermana y a mí a hacer acrobacias. Mi favorita era subirme a sus hombros y saltar. Con el impulso de él, claro. Pero cuando iba a clases de natación casi no lograba saltar de la plataforma. Me daba pavor pensar que podría ir tan abajo que no pudiera salir. Y ahora estoy yendo muy abajo. Cuando siento que ya paso el rebote en el agua, abro los ojos y pataleo hasta la luz. En cuanto salgo del agua respiro hondo y me limpio los ojos. Busco a Peter con la mirada, pero no precisamente para ver que este bien. En cuanto lo veo nado hacia él.
Cuentos y Poemas
—Saludas a Ana Frank de mi parte —le digo antes de hundirlo. Luego él me hunde y así empieza otra guerra de agua. Pero esta vez con agua salada. —¡Ya! —grita Peter, y yo le aviento más agua—. ¡Ya! —Más agua—. ¡M, YA! —Sili si idmitis qui tu hiblis isi —le digo. ¡Eso! Una cucharada de su propia medicina. —¡NUNCA! —más agua— ¡Oye, ya! Doy una carcajada que es interrumpida por un ruido y una sombra enorme. Peter y yo nos alejamos nadando y nos escondemos detrás de una pequeña “isla”, si es que se le puede decir isla a una roca donde apenas entra una persona sentada. Guardamos silencio hasta que vemos un barco bajar el ancla. Pero cuando veo quién es el capitán, se me eriza todo el vello del cuerpo y se me dilatan las pupilas de terror. Mi cuerpo empieza a temblar y quiero gritar, pero Peter me tapa la boca con una mano. Solo hay un ser humano al que le tengo miedo, solo uno. Una persona que puede matar personas y niños sin pestañear. Y aquí está. Lo estoy viendo, puedo ver sus ojos, sus horribles ojos que podría reconocer en cualquier parte, aunque hayan pasado años. El capitán Barbacoa Verde.
14
B
Fotos q
15
que inspiran
D 16
Fotos que inspiran
Arre Vaquero Por Renato Garduño de la Vega
17
Fotos que inspiran
El Veneno y la Belleza Por Val Zhari
18
Fotos que inspiran
19
Fotos que inspiran
Destellos de Primavera Por Valeria Sánchez de la Torre
20
Fotos que inspiran
Flor del Desierto Por Valeria Sánchez de la Torre
21
Fotos que inspiran
¿Gotzilla? Por Playa Ámbar Fernández Olivares
22
Fotos que inspiran
23
Fotos que inspiran
Incendio Aéreo Por Renato Garduño de la Vega
24
Fotos que inspiran
Las Flores que Marchitaron Junto con mi Alma Por Val Zhari
25
Fotos que inspiran
¡No te duermas, estás en clase! Por Playa Ámbar Fernández Olivares
26
Fotos que inspiran
27
Fotos que inspiran
Skatepark Por Montserrat Sylvia Aurora Chávez Esnaola
28
Fotos que inspiran
La Sonrisa del Mar Por Valeria Sánchez de la Torre
29
Fotos que inspiran
30
Fotos que inspiran
31
Fotos que inspiran
La Última Flor del Desierto Por Renato Garduño de la Vega
32
Fotos que inspiran
Patas Felinas Por Renato Garduño de la Vega
33
Fotos que inspiran
Preparando para Volver a Volar Por Playa Ámbar Fernández Olivares
34
Fotos que inspiran
35
Fotos que inspiran
Pachacamac Por Montserrat Sylvia Aurora Chávez Esnaola
36
E N T R E V
37
Entrevistando a Felipe de Jesús Vargas Portillo por Playa Ámbar Fernández Olivares
I T S V S A
38
Entrevistas
Entrevistando a
Felipe de Jesús Vargas Portillo un maestro de Taekwondo
Por Playa Ámbar Fernández Olivares
¿A qué edad empezaste a practicar taekwondo? R- A los 18 años. ¿Por qué decidiste practicar este deporte? R- Emm, pues no es un deporte, es un Arte Marcial; y justamente lo busqué por el aspecto físico y filosófico. ¿A qué edad tuviste tu primera cinta negra? R- A los 18 años. ¿Cuál ha sido tu peor herida haciendo combate? R- Realmente han sido pocas, he tenido más lesiones practicando otras actividades, pero supongo que lo peor que me ha pasado es cuando me noquearon en un examen de grados avanzados de cintas negras. ¿Como qué otras actividades? R- Pues he practicado muchas otras artes marciales: ando en bici, surf, voy al gimnasio, hago senderismo, etcétera.
¿Tienes otros familiares que practican taekwondo? R- En algún momento tanto mi papá, mi mamá y mis 3 hermanes entrenaron; también 2 de mis sobrinos. Pero actualmente solo mi mamá y un sobrino.
39
Entrevistas
¿Hay alguien que practique taekwondo que te inspire (algún maestro, o alumno, etc)? R- Actualmente hay muchos maestros y compañeres e incluso alumnos que inspiran mi práctica. Pero mi primera inspiración cuando fui niño fue mi hermano mayor, cuando éramos chicos íbamos a Karate Do y él era uno de los más avanzados en la clase, siempre muy habilidoso y tenía mucha facilidad para las artes marciales; luego ya de adolescentes él entrenó por un tiempo Tae Kwon Do, y lo saltaron varias veces de grado, aunque nunca llegó a obtener ninguna cinta negra.
40
Memes y Tiras Cómicas
Por Leonardo Román
41
Memes y Tiras Cómicas
Por Leonardo Román
42
El Futuro de Hoy por Baltazar Chávez Esnaola
43
Cripto-Skolè
T ecnología y computación
44
Tecnología y Computación
El Futuro de Hoy Por Baltazar Chávez Esnaola
STARLI A día de hoy hay muchos proyectos
Un proyecto de SpaceX que busca enviar satélites al es llegue a todos lados. Este proyecto planea enviar saté cubrir zonas amplias y rurales con un internet rápido y d idea es el hecho de que puede obstaculizar la vista del e
para la tecnología en los próximos años. La mayoría de estos están planeados para los próximos 5-10 años y otros están funcionando desde hace un par de años. Los proyectos buscan innovar la tecnología en salud y astronomía y mejorar la calidad de vida de las personas en el futuro. A
STARSH
continuación, les presento unos de los proyectos mas importantes que se llevaran a cabo esta década:
45
Un proyecto de la compañía SpaceX que quiere civilizar partes del espacio. En 2022 planea lanzar un aproximado de 52 misiones. Se espera que para el año 2030 ya hayan llegado humanos a Marte. Estas naves podrían llevar varias decenas de personas y, ya que el viaje dura 8 meses, el vehículo sería como un hotel.
Tecnología y Computación
TESLA Tesla Motors es una compañía que se dedica a hacer principalmente automóviles. Pero en los últimos años ha estado desarrollando nuevos proyectos. Entre ellos se encuentran unos techos con paneles solares integrados.
INK
pacio para hacer que la conexión de internet tes a la órbita baja de la tierra para poder de baja latencia. El principal problema de esta espacio a los telescopios científicos.
HIP Estos proyectos pueden llegar a definir el futuro de la tecnología como la conocemos hoy y ayudar a las futuras generaciones a avanzar. Y todo esto se está llevando a cabo dentro de esta década.
46
Tecnología y Computación
Cripto-Skolè Por Baltazar Chávez Esnaola
Desde que salió el último artículo, Rusia y Ucrania entraron en una guerra y esto ha sido un gran problema para todos a l re d e d o r d e l m u n d o. Lo s precios colapsaron pero poco a poco se recuperaron. A continuación les dejo una lista de los precios en dólares actualizada al 27 de marzo del 2022.
Bitcoin (BTC)
➞
$46,823.67
Ethereum (ETH)
➞
$3,290.80
➞
$1.18
➞
$107.32
➞
$0.021
Cardano (ADA) Solana (SOL) Smooth Love Po=on (SLP)
Gracias por acompañarme estos últimos 3 años en este proceso de crear artículos para esta revista. Si a alguno/a de ustedes les interesa el tema no duden en inscribirse para continuar con esta bella sección.
47
Memes y Tiras Cómicas
48
Cien y an m iiiiiiiiiiiiiiiiiii
Las Aves de la Antártica por Leonardo Román Castro Flores
49
ncias y males 50
Ciencias y animales
Las Aves de la
´ AntÁrtica
Por Leonardo Román Castro Flores
Los pingüinos son una familia de aves que habitan en la ¿Qué es un pingüino? Antártida, las islas Galápagos, Sudamérica, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. La mayoría de estas distintivas aves son de color negras con una panza de color blanco con un pico y patas de colores anaranjados o negros. Los pingüinos forman parte de la orden Sphenisciformes. Descripción general Aunque no puedan volar, pueden nadar y gracias a esta acción que pueden hacer, pueden cazar peces para alimentarse. Pueden llegar a medir desde 49 cm hasta los 1.20 cm, pesan entre 20 y 45 kg y llegan a vivir entre 15 a 20 años de edad. El nombre de este proviene del vocablo spheniscus, el cual proviene del griego σφήν (sphen) y el sufijo diminutivo _iscus.
Cuando por primera vez se descubrieron los pingüinos, fue en una expedición de miembros de “Vasco de Gama”, estas personas europeas fueron los primeros en observar a estas aves. Los llamaron “pájaros niños” y “pájaros bobos”, por su estatura, por su forma de caminar y por no poder volar. Años más tarde, los británicos fueron los segundos en ver estos animales, a los cuales los llamaron Penguins (del galés pengwyn, pen = cabeza y gwyn= blanca).
51
i r b cu s e D o t n mie o s o i c a r g
Ciencias y animales La mayoría de Pingüinos color rosa las personas ubica por películas a los pingüinos emperador y también por documentales de National Geographic, pero en esta ocasión les quiero platicar sobre los pingüinos color rosa. Estos pingüinos tienen un tono rosáceo porque están cubiertos de su propio excremento, ese color proviene de su dieta basada en krill. A estos pingüinos se les conoce por el nombre de Pingüinos de Adelia. En realidad, son pingüinos de color negro, tienen el vientre blanco, plumas faciales blancas que cubren casi todo su pico color naranja y tienen círculos blancos alrededor del ojo, miden de 40 cm hasta 70 cm y pesan de 3.5 kg a 6 kg.
Los pingüinos Adelia pueden andar a una velocidad de hasta 75 km por hora y pueden bucear hasta 175 metros; se alimentan también de calamares y peces, aunque gracias a estudios que los expertos han realizado en fósiles se ha descubierto que hace 200 años se alimentabas de lobos marinos antárticos y de ballenas, así que antes su excremento no era rosa. Y cuidado con estos pingüinitos, tal vez sean chiquitos, pero estos pequeñitos han derrotado a focas y a aves más grandes que ellos. Los pingüinos Adelia son divertidamente torpes sobre tierra, pero casi “vuelan” en el agua. 1
Dato curioso: El excremento de los pingüinos de Adelia es tan brillante que se puede observar desde el espacio cómo la colonia de los pingüinos de Adelia está toda rosada.
52
créditos STAFF DE LA REVISTA SKOLÈ ABRIL 2022 Leonardo Román Susan Mishell San German Velasco Renato Garduño Val Zhari Valeria Sánchez de la Torre Playa Ámbar Fernández Olivares Montserrat Sylvia Aurora Chávez Esnaola Baltazar Chávez Esnaola
FUNDADORES: Matías Castellaro Paola Rocha Carmona
DIRECCIÓN, CORRECCIÓN DE ESTILO Y DISEÑO GRÁFICO: Matías Castellaro
Fuentes Las Aves de la Antártica • https://es.wikipedia.org/wiki/Spheniscidae • https://es.wikipedia.org/wiki/Pygoscelis_adeliae • https://oceanwide-expeditions.com/es/destacados/ •
vida-silvestre/pinguino-adelia Videos informativos
• 1 https://www.muyinteresante.es/naturaleza/fotos/ fotos-los-pinguinos-adelia-de-la-antartida
REVISTA DIGITAL SKOLÈ La revista de los chicos de la Secu de ALAS Derechos reservados 2022 Publicado por la Comunidad Educativa ALAS
www.aprendeconalas.com