En Nuestras Manos
Esperalo a partir del lunes 20 de noviembre Pero antes te dejamos alguna información que necesitarás conocer para poder ganarlo y no te suene “Mi primera chamba” En cualquier momento de tu vida laboral te puede pasar. La responsabilidad de lo que hacés está en tus manos
Cumplimiento
5 señales de alertas qué debemos estar pendiente ante un cliente 1. Identificar y reportar cualquier comportamiento inusual que observemos con los clientes. 2. Documentación deficiente para justificar el origen de fondos 3. Relación entre el ordenante (persona que envía el dinero) y el cliente que no es acorde con su actividad económica
4. Uso de cuentas nuestras como puente para desviar la atención y la trazabilidad del dinero
5. Perfil declarado del cliente no concuerda con el volumen de fondos que maneja en la cuenta
Gestión Integral de Riesgo
6 etapas del proceso de Administración Integral de Riesgos: 1. Identificar los riesgos expuestos en las líneas de negocio relevantes, así como los factores de riesgo que aumentan su materialización.
2. Medir: Llevar a cabo valoraciones por tipo de riesgo de forma que se refleje el valor de la exposición y su sensibilidad a factores de riesgo.
3. Evaluar permanentemente los resultados obtenidos, así como los modelos y sistemas utilizados para su cálculo.
4. Monitorear los resultados y contrastarlos contra los niveles establecidos en la Declaración de Apetito de Riesgos.
5. Comunicar a los Órganos de Gobierno Corporativo los resultados, así como las desviaciones significativas respecto a los límites establecidos.
6. Mitigar: Establecer planes correctivos ante desviaciones respecto a los límites establecidos en la Declaración de Apetito de Riesgo.
Ciberseguridad 4 riesgos que debemos de estar alertas antes de dar un clic 1. Controlar y dar de baja la gestión de usuarios es algo esencial para la seguridad de la organización, más aún si se realiza cambio de puesto.
2. Cómo Identificar y reportar correos maliciosos como un correo phishing - El dominio de la empresa no coincide con el correo que recibimos. - Errores ortográficos y gramática deficiente. - Gráficos con aspecto poco profesional. - Saludos genéricos, como “Estimado cliente”. - Son impersonales (no incluyen nuestro nombre) - Aparentan provenir de remitentes conocidos pero el lenguaje utilizado o las solicitudes
son inusuales.
3. Tratar toda información con su sensibilidad e importancia 4. Usar las herramientas que ofrece Outlook para clasificar la confidencialidad del correo
¡Prestá atención a los próximos BAC News donde te compartiremos más información!