CONCIERTO
Sinfonías de Haydn Orquesta Filarmónica de Temuco Director, David Ayma
(Franz Joseph Haydn) Sinfonía Nº.6 “Le Matin” Sinfonía Nº.60 “Il Distratto” Sinfonía Nº.103 “Drum Roll”
Sinfonías de Haydn
Orquesta Filarmónica de Temuco Director, David Ayma
Franz Joseph Haydn (1732-1809)
Sinfonía N° 6 en Re mayor, Hob.I:6 "Le Matin" (La mañana) I. Adagio - Allegro II. Adagio - Andante - Adagio III. Minuet - Trío IV. Finale. Allegro
Sinfonía N° 60 en Do mayor, Hob.I:60 "Il Distratto" (El distraído) I. Adagio - Allegro di molto II. Andante III. Minuet - Trío IV. Presto V. Adagio VI. Finale. Prestissimo
Sinfonía N° 103 en Mi bemol mayor, Hob.I:103 "Drumroll" (Redoble del tambor) I. Adagio - Allegro con spirito II. Andante più tosto allegretto III. Minuet - Trío IV. Finale. Allegro con spirito
Notas
de Programa Franz Joseph Haydn Sinfonía No.6 en Re mayor, Hob.I:6 "Le Matin" Sinfonía No.60 en Do mayor, Hob.I:60 "Il Distratto" Sinfonía No.103 en Mi bemol mayor, Hob.I:103 "Drumroll" El 31 de marzo de 1732 nacía en Rohrau an der Leitha el compositor austríaco Franz Joseph Haydn, fallecido en Viena en 1809, "el más grande músico que he conocido", según Wolfgang Amadeus Mozart. Haydn es considerado como el padre de la sinfonía, con más precisión, fue el autor que establece la estructura de esta fundamental forma musical. A los ocho años formó parte de la escuela coral de la catedral de Viena y comienza a componer en 1755 una serie de divertimientos, nocturnos, casaciones y cuartetos de cuerda para la orquesta del barón Von Fürnberg y cuatro años más tarde para el conde Morzin. En 1761 entró al servicio de los príncipes Esterházy, siendo su director musical de 1766 hasta 1790, durante estos veinticinco años escribió composiciones para todas las festividades de los príncipes. Estuvo en Londres en tres ocasiones, a partir de 1790, y en estos viajes compone una serie de doce sinfonías para gran orquesta. Los últimos años de su vida, en Viena, conoció la amistad y el homenaje de los músicos más jóvenes, entre los que estaba Ludwig van Beethoven. Cuando Haydn se unió al servicio del príncipe Nikolaus Esterházy en 1761, su cargo de Vice-Kapellmeister implicaba deberes claramente definidos, uno de los cuales era "componer piezas de música como su Alteza Serena Principesca pueda ordenar" para la interpretación en sus residencias palaciegas en Viena y en Eisenstadt, a unos 40 kilómetros de la ciudad. Esto significaba que mientras el envejecido Kapellmeister, Gregor Joseph Werner (1693-1766), se ocupaba de la música de iglesia, el trabajo de Haydn era escribir y dirigir una pequeña orquesta recientemente reclutada entre las filas de los músicos independientes de Viena. El propio Haydn se había ganado la vida de esa manera, y muchos miembros de la orquesta eran sus amigos. Es fácil imaginar al compositor disfrutando de una relación de trabajo agradablemente relajada con los músicos bajo su mando, incluso si no supiéramos que en 1765 el celoso y cada vez más marginado Werner escribió al Príncipe para quejarse de "la perezosa ociosidad de toda la orquesta, la responsabilidad principal de la cual debe recaer en el actual director, que les permite salirse con la suya en todo, para recibir el nombre de un buen Heyden [sic]… con Dios como testigo, las cosas son mucho más desordenadas que si hubiera siete niños cerca.”
A pesar del reclamo, fue ascendido a Kapellmeister a la muerte de Werner en 1766, por entonces ya había escrito numerosas obras para el conjunto, que incluye conciertos para el violinista Luigi Tomasini, el violoncellita Joseph Weigl, el contrabajista Johann Georg Schwenda, el flautista Franz Sigl y los cornistas Johann Knoblauch y Thaddeus Steinmüller. Además, en varias de las sinfonías de principios de la década de 1760 proporcionó a esos talentosos músicos pasajes solistas, muchos de los cuales tienen algo de bromas privadas. Estas sinfonías incluyen la popular trilogía “Le matin” (La mañana), “Le midi” (El mediodía) y “Le soir” (La tarde), que se cree se interpretaron por primera vez en el palacio del Príncipe Nikolaus Esterházy en Viena en mayo o junio de 1761 y, por lo tanto, entre las primeras obras que Haydn compuso para él, y según el biógrafo de Haydn, Albert Christoph Dies (1755-1822),fue el propio príncipe quien sugirió la idea de representar las horas del día. La idea Esterházy tal vez vino de modelos barrocos; era un admirador de los concerti grossi, particularmente los de Corelli, y Haydn ofreció al príncipe un enfoque actualizado de ese género. Dentro de una sinfonía, Haydn contrasta solistas con el conjunto más grande, como en los concerti grossi del Barroco. El primer movimiento de “Le Matin” comienza con una introducción lenta, una rareza en las sinfonías de esa época. Dentro de sus escasos seis compases crece desde pianissimo, inicialmente solo con los primeros violines a un fortissimo con la orquesta completa, representando, casi con seguridad, el amanecer. El Allegro que sigue a esa introducción presenta prominentes solos para la flauta y el oboe. El segundo movimiento solo usa cuerdas; los Adagios que inician y terminan el movimiento comienzan con una escala que sube lentamente y que cae a un sol grave al final del movimiento. La sección Andante en el medio cuenta con dos solistas: un violín y un violoncello. El Menuet es, una vez más, para la orquesta completa con un solo de primer violín y, notablemente, solos en la sección del Trío para fagot y contrabajo. El vivaz Allegro que finaliza la sinfonía presenta arrebatos de virtuosismo de flauta, violoncello, cornos y, particularmente, violín. Había un vigoroso ambiente artístico en Esterháza, con obras teatrales, música de cámara, ballet y grandes presentaciones de conjunto semanalmente, y Haydn se encargó de componer la música durante gran parte de las festividades. La Sinfonía N° 60 vio la luz por primera vez como música incidental para la obra de teatro “Der Zerstreute”, una versión alemana de una comedia originalmente titulada “Le distrait” (El distraído) del dramaturgo francés Jean-François Regnard (1655-1709). Era una hilarante comedia sobre un viejo caballero cuya distracción lo lleva a una serie de situaciones extravagantes y llenas de equívocos; un porrazo tras otro.
Haydn es conocido por su humor, y aprovecha cada oportunidad para mostrarlo en esta sinfonía. Recicló diversas piezas escritas para la obra en una sinfonía bastante inusual en 1774; está repleta de comedia en los cinco, en lugar de tres o cuatro movimientos habituales para las sinfonías de la época. El primer movimiento probablemente sirvió como obertura de la obra, y el olvido del personaje principal de la obra es representado por los violines quienes pierden su lugar continuamente, con el recurso de la hemiola. Los coloridos cambios de humor del segundo movimiento a menudo se ven como vívidas representaciones de los personajes de la obra. El tercer movimiento es el tradicional Minuet, pero con una oscura sección media que puede ser una melodía folclórica balcánica. El cuarto movimiento suena como el final habitual de una sinfonía de Haydn,con varias melodías folclóricas que aparecen de vez en cuando. Pero, esperen… ¡hay más! Un movimiento lento que suena como lamentación presenta pequeñas y alocadas fanfarrias, y un final que parece un descenso a lo trivial a medida que la música finaliza. El último movimiento es un tour de force de comedia. Antes de que comience, Haydn pide a los violines afinar su cuerda inferior, normalmente afinada en Sol, un tono más abajo en Fa. El movimiento se inicia (sin usar esa cuerda alterada) y todo se detiene cuando los violines "se dan cuenta" de que tienen la cuerda baja "mal"; por lo tanto, afinan nuevamente para hacer las cosas bien, un ejemplo más de la distracción y distracciones de la obra teatral. Ahora con la afinación correcta, el movimiento finaliza brillantemente. Con los años, la reputación de Haydn creció de tal manera que recibió encargos de Francia y España, a pesar de que no se había aventurado más allá de 100 kilómetros de su lugar de nacimiento. Cuando Nikolaus Esterházy murió en 1790, su hijo, el príncipe Anton, disolvió la orquesta y Haydn quedó desempleado por primera vez en su carrera. Sin embargo, el empresario alemán Johann Peter Salomon (1745-1815), nacido en Londres y residente en esa ciudad, lo invitó inmediatamente a Londres con un generoso encargo para componer e interpretar doce sinfonías. Haydn llegó a Londres el día de Año Nuevo de 1791. Durante el año siguiente presentó las primeras seis de sus llamadas sinfonías "londinenses" con una recepción apoteósica no vista en Londres desde el apogeo de los triunfos operísticos de Haendel 70 años antes. Al año siguiente, Haydn regresó a Viena para escapar del agotador entorno social londinense. Cuando regresó en 1794 con sus últimas seis sinfonías, fue recibido con más entusiasmo que antes. El rey George III lo invitó a establecerse en Inglaterra, pero Haydn se negó.
La Sinfonía N° 103 es la penúltima de todas las sinfonías de Haydn y, en muchos sentidos, la más original. El llamativo redoble de timbal de la obertura que da a la sinfonía su apodo presenta una imponente introducción lenta que es ambigua tanto en la tonalidad como en métrica. Aunque el allegro con spirito subsiguiente comienza con una alegre melodía folclórica (basada en una melodía croata), y el segundo tema también es balcánico, ambos sucumben a la ambivalencia rítmica y armónica, con ritmos acentuados y modulaciones ocasionales en modo menor. Después de mucha manipulación inventiva de los dos temas de danza, la lenta obertura se repite repentinamente, antes de que un conjunto enérgico de fanfarrias concluya el movimiento. El segundo movimiento es una ingeniosa doble variación sobre dos temas, uno en do mayor y el otro en do menor y ambos de origen croata. El genial Menuet también tiene sus orígenes en la música folclórica, en este caso el Ländler, el precursor del vals. Los cornos inician el movimiento final con un motivo de cuatro notas que Haydn luego trabaja en una elaborada competencia con el tema principal. En última instancia, este motivo se escucha en todos los bronces y vientos para llevar a la sinfonía a una emocionante conclusión.
id Ayma
Textos Dav
Director y compositor, realizó sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música, en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y en el Western Music Institute (Estados Unidos). Se ha perfeccionado con importantes maestros como Samuel Adler, James Williams y Manuel Préstamo.
DAVID AYMA Director
Ha dirigido la Orquesta de Cámara de Maipú, Orquesta Interválica, Ensamble de Bronces del Conservatorio Nacional de Música, Orquesta del Conservatorio de la Universidad Austral, Sinfónica de Antofagasta, Clásica de la Universidad de Santiago (USACH), Filarmónica de los Ríos y Sinfónica de Chile. Su carrera incluye presentaciones en Chicago y Denver, además de la publicación e interpretación de sus obras en Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y Australia. En 2000, su obra Joy Dance fue estrenada en la Internacional Trumpet Guild Conference (Estados Unidos), con solistas de la Filarmónica de New York, mientras en Inglaterra debutó su obra Rhapsody for Tuba and Piano en la interpretación de Stephen Sykes, virtuoso a quien está dedicada la obra. En 2001, se transmitió su trabajo Praising Heart en Inglaterra por la BBC Radio 2 y se interpretó su composición Kings of Orient en el Royal Festival Hall (Londres). Su trascripción de la Fantaisie Brillante sur Carmen fue interpretada en 2002 en el Teatro Colón, por el flautista Claudio Barile y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.Al año siguiente, estrenó su Sinfonía junto a la Filarmónica de Temuco. En 2007, la Sinfónica de Chile presentó su orquestación del Concertino para Trombón de Ferdinand David, con Sergio Bravo como solista y bajo la dirección de Lanfranco Marcelletti, esta obra que fue interpretada por David Guerrier y la Orchestre Symphonique et Lyrique de París (2008). Desde 2004 lidera la creación de la ópera en Temuco, dirigiendo Norma, El Retablo de Maese Pedro, La Fille du Régiment, La Traviata, Madama Butterfly, Don Giovanni, L’Elisir D’Amore, La Cenerentola, Don Pasquale, El Barbero de Sevilla, Il Signor Bruschino, Carmen, Così Fan Tutte y La Flauta Mágica. A lo que se suma La Pérgola de las Flores y las zarzuelas La del Soto del Parral, La Revoltosa, La Verbena de la Paloma y Luisa Fernanda. Director titular de la Filarmónica de Temuco desde 1998, su labor ha sido fundamental en la profesionalización del elenco y la renovación de su repertorio. En 2009 recibió el reconocimiento del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y La Mesa Regional de Música, por su trayectoria y aporte al desarrollo de la música.
Orquesta Filarmónica de Temuco Los orígenes de la Filarmónica se remontan a la década de 1930, cuando un grupo de ciudadanos, principalmente inmigrantes, crean la Orquesta de Profesores donde jóvenes intérpretes ejercían el oficio, bajo la dirección del músico francés Federico Claudet. Desde sus primeros años este elenco acogió a los instrumentistas más destacados de la zona, quienes dieron origen a una interesante propuesta artística que ha dejado su huella en la historia musical de La Araucanía, primero como una agrupación de profesores, luego Orquesta Palestrina y hoy como Orquesta Filarmónica de Temuco. Durante su extensa y permanente historia en la región, este elenco ha contado con la dirección de consagrados músicos como el violinista italiano Alfredo Resta y el húngaro Antonio Eiber, Hernán Barría, George Mehling, Wilfried Mohrmann, Gerd Seidl, Iván Pizarro, Carlos Weil y Thomas Germain. Pilar fundamental para la programación artística del Teatro Municipal Camilo Salvo, en la última década el elenco ha consolidado una interesante estructura musical, bajo la batuta de David Ayma, director residente y compositor de este centro cultural. En este espacio el elenco destaca en la interpretación de una variedad de obras sinfónicas para conciertos, zarzuelas, óperas y ballets. Este intenso trabajo colectivo hoy explora nuevas líneas de proyección artística, especialmente a través de programas que mezclan la tradición académica y la música popular, creando nuevas audiencias para el repertorio orquestal. Propuesta artística que se proyecta en el escenario del Teatro Municipal, pero también en las distintas localidades de La Araucanía y el sur país. La activa participación del elenco en la vida musical de nuestro país, es patrocinada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Programa de Apoyo a las orquestas regionales, además del apoyo permanente que recibe de la Municipalidad y la Corporación Cultural de Temuco.
Orquesta Filarmónica de Temuco
Violín I
Javier Figueroa (Concertino) Alejandro Reinao (Asistente) Patricio Muñoz Jorge Luis Espinoza Claudia González Óscar Varas Ernesto Niño (*)
Violín II
Adams Hurtado (Jefe de fila) Carolina Alanís Renato Gacitúa Miguel Cerpa Óscar Saavedra
Viola
Rafael Garrido (Jefe de fila) Yelitza Girot Daniela Fernández Valentina Aedo (*)
Violoncello
Francisco Herrera (Jefe de fila) Rafael Jiménez Marcelo Jara Cecilia Márquez
Contrabajo
Patricio Ríos (Jefe de fila) Joel Novoa
Flauta
Cristóbal Alarcón (Solista) Cristofer Flández (*)
Oboe
Fagot
Jorge Giraldo (Solista) Rodrigo Cuevas
Corno
Matías Otárola (Solista) Raúl Arce
Trompeta
Cristián Muñoz (Solista) Erick Henríquez
Percusión
Víctor Ramírez (Solista)
Héctor Sánchez (Solista) Alexander Friz
Bibliotecario
Clarinete
Coordinación
Javier Leone (Solista) Fabián Quilodrán
Cristofer Flández Natalia Lebrecht
(*) Músico
Invitado
teatromunicipalcamilosalvo TRANSMISIÓN ONLINE Y
TEATRO MUNICIPAL CAMILO SALVO / AV. PABLO NERUDA 01380 / FONO : (45) 2973470 / TEMUCO
TEATROMUNICIPALTEMUCO.CL