Bullying parte II Colegio Hispanoamericano Departamento de PsicologĂa 2015- 2016
“El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima; a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros”. José Sanmartín, "Violencia y acoso escolar"
Ubicación En los últimos años los problemas de convivencia en la escuela LA PRUEBA SABER, aplicada en el 2005 por el ICFES a estudiantes de 5° y 9° de todo el país, evidenció las altas tasas de intimidación. 22% ha sido víctima de intimidación. 21% ha intimidado. 53% ha presenciado situaciones de intimidación en su clase. Estas cifras muestran que hay una gran cantidad de niños/as y jóvenes implicados y por eso deben ser un llamado a que se le preste mayor atención a este problema.
han atraído la preocupación de la comunidad educativa y actualmente trasciende ya a la sociedad en general al convertirse en centro de atención de los medios de comunicación. Si bien hay un porcentaje de niños escolarizados que reportan presencia de situaciones de intimidación en sus colegios, también hay que considerar que el manejo del tema que hacen los medios no es el mejor ya que han contribuido a magnificar el problema, planteando generalizaciones y presentando la conducta suicida como única salida para las situaciones de acoso. Las causas de esta violencia son múltiples, pero hay que resaltar
que los menores reproducen en sus actitudes y comportamientos ciertos valores de la sociedad o los contextos en que viven: Son los valores de una sociedad que privilegia «la ley del más fuerte», «los juegos de poder», «la doble moral» una sociedad donde el diálogo no existe y los problemas y conflictos no se solucionan con la negociación, el pacto, la reparación, sino con artimañas y posturas intransigentes donde el que tiene menos poder sale vencido.
Al ser la escuela una de las instituciones principales de socialización se hace
prioritario, identificar si la violencia está presente en ella, y las distintas formas en que se puede manifestar el denominado fenómeno Bullying o acoso escolar, en la cual se mantiene una conducta agresiva intencional y perjudicial, protagonizada por jóvenes escolares, que asumen el rol de agresores frente a otros que se asumen como víctimas. Es importante
que los docentes y demás personas, que tratan con menores escolarizados estén en capacidad de reconocer las características indicadoras de acoso escolar diferenciándolas de otras formas de intercambios entre iguales que NO se constituyen en acoso: Problemas de relación interpersonal, competencia social, manipulaciones de los adolescentes, agresiones físicas puntuales, enfrentamientos verbales, y otras maneras inadecuadas de relacionarse que son propias de estas edades en las que los menores construyen identidad mientras atraviesan por cambios de comportamiento, inestabilidades emocionales, aumento de la fuerza y de la energía, un proceso gradual de desarrollo de habilidades sociales y un incipiente aprendizaje de control de impulsos.
¿Qué ES Acoso Escolar? Es una conducta violenta que se manifiesta entre escolares, también conocida como hostigamiento aunque últimamente se ha publicitado más por su término inglés: Bullying. Consiste en una agresión mantenida en el ámbito escolar, dirigida por un menor (o por un grupo de menores) hacia otro que no es capaz de defenderse por sí mismo.
Para distinguir el acoso escolar de otras acciones violentas es necesario reconocer: 1. La existencia, visible o no, de una relación de poder (dominio-sumisión) que tiene el agresor sobre quien es el agredido o acosado. El menor agresor que se presenta como bravucón trata de forma tiránica a un compañero al que hostiga, segrega o atemoriza, hasta el punto de convertirlo en su víctima habitual. 2. La segunda es que en el acoso, las situaciones de agresión se presentan de forma reiterada. No se trata de episodios esporádicos, sino persistentes y pueden durar semanas, meses e incluso años. 3. La continuidad de estas relaciones provoca en las víctimas efectos claramente negativos: Descenso de la autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que podría traducirse en dificultad de integración al medio escolar, ausentismo escolar, percepción del maltrato intimidatorio a tal punto que puede llevarlas a consecuencias devastadoras.
Formas de acoso escolar Físico: Golpes, tiradas de cabello , agresión con objetos, daño de materiales personales, hurtos.
Psicológico: Intimidación, amenazas, exigencia de dinero, bienes materiales o servicios, asignación de apodos o sobrenombres, utilización de lenguaje sexualmente ofensivo, ridiculización y humillación.
El acoso psicológico se puede manifestar a través de la exclusión y aislamiento en las actividades escolares y sociales:
Bloqueo social : Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan excluir socialmente a la víctima, dejándola en el aislamiento social y la marginación. Son ejemplos: El “tú no”, tratar al menor como si no existiera, aislándolo e impidiendo su expresión y participación en juegos. Las prohibiciones de jugar, de hablar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, son indicadores que apuntan a quebrar la red social de apoyo del menor. Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar, buscando presentar al menor entre el grupo de iguales, como alguien raro, indigno y débil. Esta acción de debilitar al otro desencadena socialmente en el entorno un fenómeno de estigmatización conocido como “Chivo expiatorio”. (Atribuir a la víctima toda la responsabilidad de la situación, por que es «rara», por «loca», porque «algo habrá hecho»). De todas las modalidades de acoso escolar esta es la más difícil de combatir, en la medida que es una actuación invisible. El propio menor no identifica más que el hecho de que nadie le habla y nadie quiere estar con él, sintiéndose temeroso, culpable y con un gran dolor del que no tiene escapatoria por sí solo.
Forman parte del acoso psicológico:
Hostigamiento: Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al menor mediante una acción intimidatoria. Quien o quienes acosan buscan inducir el miedo en el menor. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, acoso a la salida del centro escolar, expresiones de desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del otro. La ridiculización, la burla, el menosprecio, los apodos, la crueldad, la imitación burlesca son también indicadores de este tipo de abuso.
La expansión de rumores tendientes a generar malestar en los estudiantes acosados. La manipulación Social: Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del menor y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso, percibiendo en el acosado comportamientos que se miran bajo la lente negativa que se ha creado, aumentado nuevas evidencias a la distorsión de su imagen social.
Este mecanismo es denominado “error básico de atribución”.
El acoso Psicológico también puede buscar que la víctima realice acciones en contra de su voluntad. Coacción: Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad. El que la víctima haga cosas contra su voluntad proporciona a los que le fuerzan diferentes beneficios, pero sobre todo poder social: Los que acosan son percibidos como poderosos, por los que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el menor sea víctima de abusos como entregar su dinero o su lonchera, prestar algún servicio e incluso puede llegar a ser víctima de abusos en el campo sexual haciendo o recibiendo conductas sexuales no deseadas, que debe silenciar por miedo a las represalias.
Amenaza a la integridad: Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión. Los medios tecnológicos han favorecido otro tipo de acoso: El Cyberbullying que consiste en el uso de tecnologías para agredir, maltratar, intimidar o amedrentar a estudiantes por parte de sus compañeros. Dos de las características del Cyberbullying que lo hacen muy agresivo son: la posibilidad del anonimato (Johns, 2008); y el hecho de actuar sobre espacios escolares y extraescolares (Maidel, 2009). Este tipo de acoso se viraliza rápidamente a través de las redes sociales y comunidades virtuales.
La violencia psicológica no es una forma de conducta, sino un conjunto heterogéneo de comportamientos, en todos los cuales se producen una forma de agresión que causa un perjuicio a la víctima. Estas acciones van encaminadas a minar la autoestima del individuo y fomentar su sensación de inseguridad y temor. Algunas son obvias pero otras difíciles de determinar. Todas las formas de acoso psicológico dejan sus secuelas. Cuanto más tiempo persista este tipo de acoso , mayor y más sólido será el daño.
¿Quienes participan en el acoso? El(los) agresor: Es el que ejerce su dominio sobre la víctima
a través del acoso y la persecución. La víctima: Es la persona que sufre los malos tratos y se siente incapaz de acabar por sí misma con el maltrato. El coro: Son personas que prefieren ponerse al lado del agresor porque así se sienten fuertes, también puede ocurrir que tengan miedo de que el agresor arremeta en contra ellos. Los observadores pasivos: Inhibidos al contemplar episodios de Bullying. Consideran que aunque informen de la situación no va a servir de nada. Los adultos: Dejan pasar por alto señales de maltrato o irrespeto por la falta de cercanía y comunicación con los menores.
¿Qué hacer para prevenir el Acoso escolar? o “Según Enrique Chaux, especialista e investigador de la Universidad de los Andes, la problemática del bullying o matoneo en las aulas de clase es de bastante cuidado y no sólo afecta a la víctima del abuso sino
también al agresor, quien corre el riesgo de desarrollar aún más sus actitudes violentas e incluso una trayectoria criminal. Al ser el bullying una dinámica de grupo, sólo se logra mejorar si se trabaja en grupo. Los cambios más profundos ocurren cuando los que están alrededor reconocen que eso no está bien y deciden frenarlo, explica Chaux, líder del proyecto Aulas en Paz que trabaja esta problemática en varios colegios del país”.
o Se recomienda a los docentes, estar atentos en la detección de estudiantes que presenten
características de víctima tales como: La falta frecuente a las actividades escolares, disminución del rendimiento escolar, la no asistencia a las actividades de tipo social que se desarrollen en la institución, ausencia de amigos, pasar mucho tiempo sólo, presencia de lesiones físicas, pérdida o rotura de sus pertenencias, introversión, escasa autoestima, entre otras. o Igualmente es importante detectar los agresores o posibles agresores que pueden presentar
características como: carencia de empatía e insensibilidad ante el sufrimiento del otro; fuerte impulsividad y emotividad con poco control sobre la ira; fanfarronería y arrogancia; capacidad exculpatoria, agresivos con otros sin ningún remordimiento pues creen que el otro se lo ha ganado o se lo merece. (Este perfil se encuentra presente en el 70% de los acosadores). o Para evitar que un menor participe como agresor o sea víctima de Bullying o cyberbullying, a
los padres, educadores y demás miembros de las comunidades educativas les corresponde la tarea de concientizarlos en cuanto a las consecuencias de sus actos, reales o virtuales, generando posibilidades de discusión sobre el tema y estando alerta ante cualquier situación que pueda indicar la práctica de esta conducta. (Maidel, 2009).
Otros síntomas del proceso de victimización que pueden ser visibilizados por los docentes:
Trabajar solo en clase, no ser incluido, no reunirse con otros. Faltar a clases. Llorar sin motivos aparentes o tener expresiones de tristeza . Vergüenza o nervios excesivos para exponer en clase, risas encubiertas de los compañeros de clase cuando sale al tablero o cuando participa. Empezar a tartamudear y/o tener tics. Padecer de crisis de ansiedad o trastornos del sueño. Sufrir de dolores abdominales o de cabeza frecuentes. Perder con frecuencia los útiles escolares o los encontrarlos dañados. Pedir permiso para ir al baño en clase ( No va en el descanso solo al baño por miedo a ser agredido en un espacio donde no hay adultos presentes). No participar de salidas extracurriculares (se enferma o genera otra excusas). Corporalmente se les ve encogidos como si no quisieran ser visto. No mirar a los ojos, (son evasivos como consecuencia de las humillaciones o las burlas). Bajar el rendimiento. Estudiantes con un comportamiento bueno o normal en su desempeño educativo que de un momento a otro caen de manera abrupta.
Cuando aparecen estos síntomas, o se sospecha que hay una situación de abuso, es prioritario garantizar la protección de la víctima.
«En situaciones de violencia, donde la relación de poder es asimétrica, mediar equivale a ponerse de parte del victimario dejando crucificada a la víctima. Ejemplos claros de esto, son el acoso laboral y la violencia intrafamiliar, donde la persona con mayor jerarquía o poder, sale del acto de mediación a «acabar» con la víctima».
«Siempre que hay una sospecha de intimidación hay que actuar y el primer paso es proteger a la víctima. El acoso escolar, es abuso, es un delito y si no se actúa se es cómplice».
No aceptes
Protege
convivir@colegiohispano.edu.co Denuncia
Incluye
Todas las instituciones educativas y centros educativos del país deberán conformar el COMITÉ ESCOLAR DE CONVIVENCIA, encargado de apoyar la labor de promoción y seguimiento a la convivencia escolar, a la educación para el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, así como del desarrollo y aplicación del manual de convivencia y de la prevención y mitigación de la violencia escolar.
Parágrafo. El comité escolar de convivencia deberá garantizar el derecho a la intimidad y a la confidencialidad de los datos personales que sean tratados en el marco de las actuaciones que éste adelante. (Conforme a lo dispuesto en la Constitución Política, los tratados internacionales, en la Ley 1098 de 2006, en la Ley estatutaria 1581 de 2012, en el Decreto 1377 de 2013 y demás normas aplicables a la materia).
Ley 1620 de 15 de marzo de 2013
Ley 1620 Objetivos del sistema (numeral 5). Fomentar mecanismos de prevención, protección, detección temprana y denuncia de todas aquellas conductas que atentan contra la convivencia escolar, la ciudadanía y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los estudiantes de preescolar, básica y media, particularmente, las relacionadas con acoso escolar y violencia escolar, incluido el que se pueda generar a través del uso de la internet, según se defina en la ruta de atención integral para la convivencia escolar.
convivir@colegiohispano.edu.co
Esta es una iniciativa de protección a través de internet ¿Qué puedes hacer aquí? Dar sugerencias al comité de convivencia escolar para generar una cultura de rechazo a cualquier forma de maltrato.
COMITÉ DE CONVIVENCIA Y RUTA DE ATENCIÓN INTEGRAL PARA LA CONVIVENCIA I-DI-05 RESPONSABILIDADES DE LOS DOCENTES en el Sistema Nacional de Convivencia Escolar
(Articulo 19, ley 1620 del 2013): 1. Identificar, reportar y realizar el seguimiento a los casos de matoneo, violencia escolar y vulneración de derechos sexuales y reproductivos que se presenten en establecimiento educativo, particularmente en el aula de clase, con el manual de convivencia y con los protocolos definidos en la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar. 2. Transformar las prácticas pedagógicas para contribuir a la construcción de ambientes de aprendizaje democráticos y tolerantes que potencien la participación, la construcción colectiva de estrategias para la resolución de conflictos, el respeto a la dignidad humana, a la vida, a la integridad física y moral de los estudiantes. 3. Participar de los procesos de actualización y de formación docente y de evaluación del clima escolar del establecimiento educativo. 4. Contribuir a la construcción y aplicación del manual de convivencia. Desarrollar los componentes de prevención, promoción y protección a través del manual de convivencia, y la aplicación de la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar, con el fin de proteger a los estudiantes contra toda forma de acoso, violencia escolar y vulneración de los derechos humanos sexuales y reproductivos, por parte de los demás compañeros, profesores o directivos docentes.
Para ampliar información: Referencias o
Monografía: “Perfil psicosocial del agresor y de la víctima en la violencia escolar” o “Herramientas para la prevención y el manejo de la intimidación escolar” . Universidad de los Andes –kit papaz
o
“Acoso escolar: Caracterización, consecuencias y prevención” Edilberto Cepeda-Cuervo Phd en Matemáticas Universidad Nacional de Colombia Departamento de Estadística; Gloria Caicedo Sánchez, Ministerio de Educación de Colombia, Viceministerio de Educación Preescolar, Básica y Media, Asesora mineducación. o Bullying y el proceso de chivo expiatorio, revista internacional magisterio No. 73 o Ley 1620 del 15 de marzo de 2013 o Administrador Documental Colegio Hispanoamericano: I-DI-05 Comité de Convivencia y Ruta de Atención Integral para la Convivencia.pdf