PASAJES FANTÁSTICOS Para quienes se animen a traspasar la frontera de lo real a lo fantástico, hemos seleccionado los momentos en los que, en los cuentos de los chicos y chicas de quinto grado, la realidad se acerca a la fantasía. Estos pasajes están acompañados por sus ilustraciones sobre momentos y personajes de sus relatos.
“Al otro día me levanté temprano y recordé lo de la tapa, salí corriendo a verla de nuevo y de tanta excitación ni le avisé a mamá, pero al llegar al lugar de la tapa ella ya no se encontraba allí. Caminé hacia adelante y me hundí en la tierra, ahora en vez de tapa, se abrió un enorme hoyo mágico, luego de hundirme vi en el aire que los pájaros volaban para atrás, perros y gatos corría hacia atrás y la gente también hacía todo en sentido contrario. Me asusté tanto que pegue un grito gigante o eso trate de hacer. Sí grité, pero para atrás. Todo lo que hiciera iba a ser al revés y al querer salir volvía a entrar...” Ambar Fernandez Gaido
“Siguieron caminando tranquilos, buscando el camino para volver a sus casas y de pronto escucharon un ruido...y saltó desde arriba de los chicos ¡¡ una araña gigante!! Todos empezaron a huir por un largo tiempo, hasta que se frenaron y se dieron cuenta que no la podían vencer ellos solos. Entonces empezaron a hablar de un plan y Ricardito pensó una idea: hacer una trampa: primero buscar las bayas silvestres y con el veneno, envenenar las bayas, luego poner un montón y que la araña gigante se lo coma. El primer paso era buscar las bayas silvestres y Roma buscó hasta que encontró un árbol de bayas y arrancaron un montón. Luego agarraron el veneno y envenenaron todas las bayas y; por último, pusieron todas en un rincón todo despejado. Los chicos se pusieron atrás de un árbol y esperaron hasta que llegara la presa.”
Antonio Castro
Manuela se había despertado de una larga siesta. Cuando fue a la cocina con todos los pelos parados y su taza, encontró una nota de un concurso de canto maligno y decidió leerla: “Señorita Manuela, el otro día en su escuela la escuchamos cantar y quedamos impactados. Decidimos anotarla ( si usted quiere) a este concurso de canto maligno... Esperamos confirmación; “Centro Nacional de la música aterrorizante”.
Después de leer la nota, Manuela no tuvo palabras.”
Anush Garriga Lascano
“Había una vez un hombre anciano llamado José que era el guardabosques del Bosque Verde. Él se encargaba de patrullar una zona del bosque, de cuidar los animales y de proteger los árboles que allí habitaban. Un día José descubrió una pequeña cueva en un tronco de un árbol. Como escuchaba ruidos extraños, José decidió meterse y ver qué había allí. Al entrar descubrió un oso. En medio de esa cueva encontró también una piedra que al tocarla José, se transformó en un oso anciano. Confundido y aturdido por lo que estaba pasando José no entendía nada. Cuando el oso descubrió lo que le pasó a José, el oso decidió agarrar la piedra y transformarse en humano. Luego de un rato José se dio cuenta de que era cada vez más salvaje y que el oso tenía comportamientos más humanos. José empezó a rugir y el oso humano se espantó.” Bautista Quiroga
“Un pirata de la tripulación encontró una aldea abandonada y el capitán dijo que podían quedarse ahí algunos días y noches. A la mañana siguiente, se levantaron todos, porque había un dinosaurio enorme que les dijo: -Hola colega, ¿Cómo estas de ruta? Ellos no entendieron porque ese lenguaje era de 2020, y ellos estaban en 1879. Se asustaron tanto que corrieron a su barco...” Benicio Gonet
“Después de unos minutos se escuchó otro sonido y ahora no parecía ser Spike, todos fueron a ver lo que hacía ese ruido y les dio un susto ver un jarrón flotando en el aire como si tuvieran alas, de repente sonó un ruido espiritual y apareció un espíritu con unas cadenas oxidadas, entonces todos se fueron a la sala de estar y buscaron algo con que defenderse, pero por el resto de la noche no hubo ningún ataque del espíritu.” Blas Moreno
“Ellos tuvieron miedo menos Enzo, que miraba el barco y se dio cuenta que era un Barco Pirata. En el barco había cañones, un loro sin una pata, sirenas, un señor con un garfio y un parche en el ojo, un pulpo bailando y muchos duendes. De repente, se cayó al agua el señor con garfio y lo agarró un pulpo mágico y, de repente, ya no era pirata, era un señor mágico que podía volar, transformarse en cualquier cosa y desaparecer.” Campino Urresti
...Summer tenía que borrar algo y busco el liquid paper pero no lo encontró. Después vio que su mejor amiga, lo estaba sosteniendo y empezó a perseguirla... hasta que cruzaron una puerta prohibida para todos, hasta para lo empleados. Y pasó algo increíble… Summer se había convertido en un chico y su mejor amiga, Ana, ¡se había convertido en un dragón negro! ...se dieron cuenta que tenían que salir de ahí. Entonces empezaron a buscar una salida. Pero de repente, a Summer se le cruzó algo como una chispa grande, y después más y más de estas chispas misteriosas…”
Catalina Espósito
“(...) La mamá no le prestó atención al negocio, solo quería galletitas. Le dijo a la vendedora si tenía galletitas, la vendedora le señaló un estante, pero le dijo que eran muy peligrosas. La mamá ni escuchó, se las llevó después de pagar y se las dio a su hijo. Pedro comió la primera y se puso feliz, comió la segunda, estaba triste, comió otra y estaba llorando y la mamá pensó que las galletitas manipulaban sus sentimientos: “¡Cómo esa vendedora no me lo dijo!”, pensó.”
Elías Nahmod
“En ese momento un montón de criaturas se acercan...Se escuchan voces y un eco que viene de muy lejos. El cielo se pone muy oscuro y de repente una lluvia intensa cae. Los monstruos desaparecen y quedan solos sin saber cómo regresar a su casa. De pronto, una luz azul los enceguece y ven a alguien que camina por el bosque. Se esconden detrás de un árbol. Tienen mucho miedo. No saben quién es. Siguen escondidos, ven que es una mujer con pelo negro muy largo y cara de mala: es la bruja malvada, de repente ven que empieza convertir los arboles en cenizas y destruir la naturaleza pero no llega al árbol donde estan escondidos. Se dan cuenta que están en peligro y no saben si esto pasa realmente o es un espantoso sueño. Está sucediendo... escuchan las voces de la bruja que ríe a carcajadas y dice cosas inentendibles. De pronto se escucha que dice “hay olor a niños aquí, desagradables y horribles niños”...” Emma Zanovello Lescano
“Me llamo Kiki y te voy a contar una historia increíble. Estaba yendo a casa luego de haber hecho mi clase de ballet cuando, de repente, vi una puerta tirada en el piso. Al parecer nadie la había visto. Me fijé por la cerradura y vi algo inimaginable, increíble, FANTÁSTICO. Era un lugar lleno de bailarinas bailando y practicando.” Facundo Mosteirin
“Los Snitch estaban juntando margaritas en cuanto una sombra grande tapo casi toda la pradera. Los hermanos se dieron vuelta y lo vieron. Frente a ellos estaba el enorme, sucio y claramente alto GIGANTE…. agarró a los mellizos como si fueran un grano de arroz y se los llevó a su cueva. Los hermanos notaron que el paisaje cambiaba cuanto más se acercaban a la cueva; ahora era negro, oscuro y había por todas partes cuervos. A los Snitch le recordó el orfanato. Cuando llegaron el gigante tomó una jaula lo suficientemente grande como para que entren los mellizos y los metió con toda su fuerza.
Pasaron horas hasta que uno de ellos se dio cuenta que los barrotes eran lo suficientemente grandes como para pasar por ellos. así que salieron y se escondieron detrás de unos frascos de especias caseras (enormes) que estaban ahí porque el gigante estaba cocinando, batiendo en una olla gigante de acero inoxidable, mientras bailaba moviendo todo el cuerpo y cantando… nunca se habían sentido tan asustados en su vida: sentían el corazón en la garganta. Sobre todo cuando el gigante se dio vuelta a tomar las especias y los vio. Los hermanos se miraron entre sí y salieron corriendo a toda velocidad...llegaron a un cerro y decidieron esconderse detrás; esperando a que el gigante no los viera. De pronto ellos vieron … (que) desde el atardecer salió una hermosa ave de color azul, con unas hermosas alas con pequeños diamantes… A los pocos segundos, estaban arriba de Azuldor (el ave) viendo como toda la pradera desaparecía entre las nubes…” Faustina Duarte Capalbo
Un día estaba jugando con sus amigos al fútbol y lanzaron la pelota muy lejos. Y ¿saben quién la tuvo que ir a buscar? Él, siempre él. Cuando fue, vio a una nave espacial detrás de la pelota y, por ser tan intrépido, se metió adentro. De repente la nave se encendió y salió volando. ¡Joaquín se asustó un montón! Cuando la nave se detuvo, aparecieron unos seres de color verde, con ojos saltones como de sapo y tres dedos en cada mano. ¡Joaquín se desmayó del susto! Cuando despertó, le explicaron que se encontraba en Marte y que necesitaban a un humano para que les contara la forma de vivir en la Tierra ya que algunas familias irían a vivir allí. Entonces, Joaquín les contó a todos los aliens, las características terrestres. Y les advirtió que ellos eran muy diferentes a los humanos y que llamarían mucho la atención. Uno de los marcianos le dijo que tenía un dispositivo “cambiaformas” y todos empezaron a cambiarse. Además, le hicieron prometer a Joaquín que guardaría el secreto sobre la existencia de los aliens. Cuando terminó de contar todo, el rey Pzhloaj y la reina Opatuyana lo nombraron “rey de Marte en la Tierra” porque necesitaban a alguien que los guíe cuando se mudaran a la Tierra.
Cuando los aliens lo llevaron de vuelta, volvió a su casa y la mamá Josefa Lapatra Loiretea y el papá Bernardo Seartilo le dijeron a Joaquín: -¡Joaquín Seartilo Loiretea donde estuviste! Joaquín contestó con mucha tranquilidad “jugando al fútbol”. Federico Architector
“Había una vez un chico que se llamaba Juan y se creía cerdo, entonces se revolcaba como cerdo en charcos de barro y hacía todo como un cerdo. Un día los papás del chico se cansaron de que coma, tome, bañe y haga todo como un cerdo. Y lo llevaron a una granja con muchos cerdos. Al llegar, descubrió cómo eran las granjas y le gustaba. Hasta que se empezó a poner rosa, le salió nariz de cerdo, patas delanteras de cerdo, boca de cerdo y orejas de cerdo. Pero de la cintura para abajo se quedó como un humano...” Federico Barg
“Mi papá se bajó del auto para pedir ayuda, a mí me dio curiosidad y también bajé. De golpe vi un metal que brillaba en el piso. El metal dorado voló y se me pegó en el pecho. Miré a mi papá muy asustado y, cuando bajé la vista hacia mi remera, vi que el metal ya no estaba. Vino un camión con nafta y nos llenó el tanque y así pudimos llegar a casa. Al día siguiente en el colegio, la maestra nos dio como tarea, hacer un acto de Romeo y Julieta. Cuando mi mejor amigo y yo lo estábamos ensayando en mi casa, dije un poema: “Por la gloria de Merlín, la luz del día está bajo mi mando”. Entonces empezó a salirme del cuerpo el metal redondo y pequeño, que fue formando una armadura dorada alrededor de todo mi cuerpo. Mi amigo me miraba asombrado y me decía: “Sos el elegido. Sos el elegido”. Le conté rápido todo lo que me había pasado el sábado al volver del club. Él estaba contento y no dejaba de dar saltos pero yo me puse muy nervioso. Al ponerme así, la armadura empezó a desaparecer pieza por pieza...” Federico Darquier
“Se puso a temblar y cuando entró, lo atacó un fantasma. Cerró la puerta del susto y la abrió de nuevo. Estaba en un barco en medio de una furiosa tormenta. Cerró y abrió. ¡Y estaba en un bosque! Se acostó a tomar sol y un tigre lo atacó. Ignacio corrió a la puerta, pero no sabía qué hacer...al fin, se le ocurrió decir “quiero ir a mi casa” Abrió la puerta y le saltó un tiburón de juguete: era su perro, con su tiburón de goma...”
Federico Kaszdan
“En medio de tanta gente trabajando, los dos intentaron encontrar las recetas: Hasta que Max los vio. Entonces, en ese momento cambió las paredes a vidrios, para que toda la gente que estaba comiendo pudiera ver no solo la comida, sino todo lo que estaba pasando. Sus vecinos, avergonzados, pidieron disculpas, proponiéndoles colaborar con los camareros y la gente de limpieza; a cambio de que no llamara a la policía (sabiendo que si lo hacían, se quedarían sin restaurante).” Felipe Giménez M.
“Un día, John fue con sus nietos, Felipe y Julieta, a la playa. Era un día soleado y caluroso. Mientras John surfeaba, Felipe vio algo raro debajo del agua pero pensó que era su imaginación y no le prestó atención. Después, Julieta vio algo raro pero pensó lo mismo que Felipe y no le presto atención. Luego de un tiempo, Felipe volvió a ver lo mismo y se lo comentó a Julieta. Mientras se lo comentaba salió un monstruo gigante que tenía al abuelo en la mano, ¡Y se lo estaba por comer! Nadie más se dio cuenta de que John estaba en las manos del monstruo. Felipe, apenas lo vio llamó a la policía, pero no había tiempo.”
Felipe Rosales
“Cuando llegó la noche escuchó unos ruidos que venían del armario. Abrió y no vio nada. Al día siguiente volvió a escuchar un ruido desde el armario. Esta vez entró, y encontró una puerta. Miró por el cerrojo y había un pequeño perro. Abrió la puerta misteriosa…”
Florencia Castelli
“(...) Salté al pozo y entré a un portal. Era como ver el futuro porque estaban todos con esos robots ayudándolos. De inmediato me fui. Cuando volví a la ciudad, estaban todas las personas con los robots y eran muy perezosos. Y me di cuenta que todos los robots se manejaban por una fuente de energía. Con la espada destruí la fuente de energía y todos los robots se desvanecieron... Todo había vuelto a la normalidad.”
Giuseppe Franceschini
“Luego de muchas semanas ya habían habilitado la salida de adolescentes y de niños con un adulto. Lara estaba ansiosa por salir, pero no se animaba, así que no salió ni sola ni con alguno de sus padres. Pero un día se dignó a salir porque su mamá necesitaba más alcohol en gel y para eso le pidió a su hija mayor que fuera a la farmacia a comprar más alcohol en gel, así que se puso sus zapatillas, su tapabocas y se fue. Antes de irse, miró por la cerradura de su casa a ver cuánta gente había en la calle y no vio a nadie, salió y tampoco había nadie en las farmacias o en los supermercados que eran los únicos lugares que estaban abiertos. Cuando llegó a la farmacia no vio a nadie, pero vio que estaba abierto y entró. Cuando entró vio que había todo un estante lleno de alcoholes en gel, y como los vio totalmente normales, agarró algunos, dejó un poco de plata en la caja y se fue. En el camino a su casa tampoco vio a absolutamente nadie y tampoco vio a un perro, gato, ni siquiera un pajarito. Cuando llegó a su casa les fue a decir a sus papás que miraran por la ventana, porque no había gente en la calle, rápidamente se asomaron a la ventana y su hija tenía razón, no había gente. Agarraron el control remoto de la televisión y prendieron el noticiero, y tampoco había canales porque la gente no estaba ahí para grabar. Estaban tan asustados que después de un silencio incomodo decidieron irse a dormir para ver que iba a pasar al día siguiente…”
Guillermina Vilate
Había una vez una princesa que vivía en una granja con una vaca, una oveja, un cerdo y un caballo. Cuando la princesa le estaba dando de comer a la vaca, de la nada salió un OVNI y se las llevó.
Helena Kligmann
“Cuando llegaron a la casa del abuelo, era de noche y Lucas y Tommy se fueron a la cama. Lucas se despertó por un ruido raro y levantó a Tommy sin saber qué hacer. Fueron a la cocina y vieron al asesino que había matado a su abuelo. Luego, escucharon ruidos que venían del living. Era el abuelo siendo fantasma. Les dijo que él estaba cuidando la casa y quería matar al asesino. Y comenzaron a hacer trampas, muchas trampas. El asesino cayó en la de el aceite: una mancha tan larga que llegaba al sótano. Patinó y se golpeó la cabeza tan duro que se murió... los niños se fueron y nunca volvieron a esa casa.”
Juan Conte
Un día, Clarisa investigó y en Google decía que había un bosque mágico en su casa. Pero ella no lo creyó y se fue a dormir. Cuando despertó, estaba en un bosque. Era tan lindo que decidió quedarse, se hizo una casa con madera. Después fue a buscar comida, pero cuando volvió la casa no estaba… Lila Isaac Arriaga
“...decidió armar su mochila y partir a un monte conocido en busca de aventuras y para alejarse de la mamá, al menos por un rato.
Después de una larga caminata llegó al monte. Buscó con qué armar un refugio entre los árboles, con ramas y cosas que había llevado en su mochila. Cuando terminó, se quedó dormida. A la media noche, un ruido desconocido la despertó. Cata decidió asomar la cabeza por una pequeña ventana que usaba de puerta. Entonces vio unos enormes bultos babosos y obesos que emitían ruidos extraordinarios y unos ojitos brillantes la miraban en la oscuridad. Ella pensó inmediatamente que venían del mundo de los sapos…” Lily Battersby
“Cuando se quemó el barco, también el puerto y la ciudad se quemaron. Tuvieron que robar un barco, cañones, doblones y ropa. Cuando por fin zarparon, fueron al mar de la muerte a buscar un tesoro hundido en el que había un guardia con el poder de que todo lo que tocaba lo convertía en oro. Cuando llegaron al lugar del tesoro, lucharon con el guardia que se llama “BANANA POWER”, era un monstruo grandote y, literalmente, con forma de una banana.”
Lisandro Mc Intosh
“...la gente siempre se asustaba de la casa abandonada... Sakura decidió entrar... había plantas y animales venenosos. Comenzó una tormenta que bloqueó la puerta. Sakura tenía miedo de las plantas y animales venenosos. Ella empezó a buscar una salida… y a buscar objetos para escapar de la casa...había una puerta mágica y decidió entrar. En esa puerta había un camino. Creyó que iba a la salida, pero llevaba en un lugar aterrador.” Lucía Cupani
“Los dos estaban con más miedo que nunca porque se dice que, en los bosques de Alaska, cuando alguien se pierde nunca más se sabe algo de esa persona. Encima, en Alaska, había muchos avistamientos de ovnis. El cielo estaba más negro que nunca, parecía que iba a haber una tormenta fuerte. El viento se llevaba a Dedenne, el sol ya se escondía en una de las tantas montañas y la luz de la luna llena ya les hacía compañía.” Lucio Negri Misuraca
“La casa era muy chiquita y se escuchaban ruidos extraños, pero ellas pensaban que era porque era vieja. Cuando se fueron a dormir, Mía no paraba de pensar un montón de cosas, hasta que una luz brilló. Mia despertó a Cori para ver de dónde salía la luz. Las dos se dirigieron a la cocina y encontraron un Unicornio.” Magalí Waldfogiel
“...Tomas se enfureció (con su hermana) porque no había podido invitar a sus a amigos el domingo. Nunca se había enojado tanto.... Después del segundo recreo se fue al baño y de repente vio un cuadro que nunca antes había visto; y era su hermana la que estaba en el cuadro. Pensó que debía ser alguien muy parecido....decidió pedirle perdón...pero, aunque la buscó por todos lados, no la encontró. Pensó que estaría escondida en alguna parte. Después de una larga clase se fue a su casa y cuando entró vio a su hermana, que le dijo que ese día no había ido al colegio porque estaba enferma. Tomás le dijo “Qué raro, juraría que te vi ...” Ella lo miró como si él estuviera loco. Al día siguiente...Tomás se enojó mucho con su mamá y se fue furioso al colegio. Después del primer recreo, pasó por un pasillo y vio el mismo cuadro en el que el día anterior le había parecido reconocer a su hermana pero ahora la que estaba allí era su mamá. Tomás pensó: “¡Qué raro! ¿Ayer no había alguien parecido a mi hermana en este cuadro?”...A la noche, antes de dormirse pensó que nunca más se iba a enojar con alguien a quien quería. Martín Darquier
“La segunda noche, Julián y Malena fueron a investigar el barco y vieron el cuarto de San Juan, que era muy diferente a los demás, y entraron. Ellos no sabían que se trataba de ese cuarto. Cuando entraron se empezaron a mover las cosas, los enanitos de jardín y las mamushkas cobraron vida y los persiguieron por todo el cuarto. Malena se acordó de una frase que decía siempre su abuelo, y se puso a pensar mientras corría hablando se entiende la gente. Por eso, ella paró de correr y les preguntó –¿Por qué nos persiguen? -Porque estamos aburridos y queremos jugar con ustedes. ¿Quieren hacer travesuras?-dijo el enano -¡Sí !-dijo Julián. Y empezaron a hacer líos por todas partes. Tres días después, San Juan Martínez se enteró de los problemas en los que se estaban metiendo los chicos. Por eso, salió del cuadro y buscó a los enanitos y a las mamushkas. Los llevó al cuarto y los volvió inmóviles. Luego volvió a meterse en el cuadro, y nunca más salió. A partir de ese momento nadie más entró a ese cuarto”. Martina Del Negro
(...) Todas las noches cada uno de ellos abría una botella de ron. Hasta que una noche, Smith empezó a oír algo extraño, algo que no había oído nunca antes... era como un canto muy profundo y todos los tripulantes querían ir hacía ahí. Nancy los salvó a todos porque ya conocía el canto: era el de una sirena. ...luego Smith se empezó a sentir un tanto extraño mientras dormía. Sentía que se elevaba y (lo estaba haciendo). El barco empezó a volar y, a la mañana siguiente, sintió un golpe como si el barco hubiera golpeado con algo. Eso que había hecho que el barco levitara, los había soltado en medio de la arena. Al principio pensaron que habían sido las Sirenas pero resulta que no... Olivia Bogliolo Cavalieri
“Kevin era bailarín. Estaba en el teatro Colón haciendo una visita guiada para que cuando fuese a bailar allí, ya supiera donde estaban las cosas... quería ir al baño; por eso se alejó del grupo y aprovechó para ver el escenario. Allí vio una puerta que estaba en una parte lateral. Kevin era muy curioso y quería saber qué había dentro de esa puerta; se aseguró de que nadie estuviera cerca, miró para ambos lados y se decidió a abrirla. Giró la perilla; dio unos pasos. Dentro de la puerta había otra puerta. La abrió y cuando salió, observó que tenía un traje lujoso y que todo el teatro Colón lo está viendo.” Pilar Ayala
“Cuando despertaron, estaban en la casa de Roberta; muy confundidos. Y sus padres estaban muy enojados pero aliviados. Julián y Roberta les contaron lo de la puerta a sus papás y obvio no les creyeron. Pensaron que lo habían imaginado. Julián y Roberta les pidieron que por favor vayan al bosque pero los papás le dijeron que no. Entonces ellos fueron al bosque para que los siguieran. Y, cuando vieron la casa del árbol buscaron la puerta, pero no la encontraron… ” Pina Franco
“Había una vez una niña llamada Amber que vivía en una pequeña isla. Le gustaba ir a la playa y jugar en el mar. Una noche, le dijo a su papá que quería ser pirata. El papá le dijo que no, que cómo se le ocurría, que nunca se había visto una niña pirata. Amber, muy enojada y en desacuerdo con el papá, salió de la casa. Al otro día se cortó el pelo y se puso ropa de hombre y le fue a mostrar al papá. Él le dijo que fueran al mar, pero que tenía que prometerle que si aparecía un barco de Inglaterra, ella se escondería. Amber dijo que sí. Al rato, cuando estaban en el barco, apareció un barco de Inglaterra. El papá empujó a Amber al piso y le murmuró que se escondiera. Pero ella saltó al barco de Inglaterra…”
Renata Gori
“Al llegar a la arboleda, buscó un lugar donde sentarse. Al pie de un árbol, sacó su libro y se puso a leer. Mientras leía y comía unos bizcochitos que había llevado, vio algo que se asomaba desde un árbol. Creyó que era un fantasma y como le llamaba mucho la atención la leyenda que circulaba por el pueblo sobre el fantasma que deambula en espacios solitarios, fue a ver si eso que se asomaba era nada más y nada menos que el famoso fantasma. No encontró nada … pero al darse vuelta observó que sus bizcochitos con azúcar negra estaban siendo devorados por algo invisible. Inmediatamente, corrió hacia el lugar e intentó atrapar a los bizcochitos, pero no pudo, flotaban en el aire y se movían ligeramente.” Renata Heim
“Había una vez, en la ciudad de Ilhéus, un joven llamado William que tenía 16 años, recién terminaba el colegio. Un día fueron de excursión con sus compañeros de la universidad al bosque Victoria de Conquista. Mientras miraban las plantas para estudiarlas, encontraron una papa que brillaba y cuando Willy se dio cuenta que sus amigos se habían ido a otro lugar, salió corriendo a buscarlos. Mientras corría por el bosque escuchaba ruidos extraños, se parecían al “Ratón 43”, que era un monstruo que protegía el bosque de los taladores de árboles. William descubrió que esa papa mágica podía volar, y se sorprendió.”
Santiago Joandet
“Fui a donde me invitó Nicolas, al bosque. Mi madrina me dijo “tené cuidado” y yo fui. Cuando estábamos yendo, yo me senté en una roca que estaba en el piso al frente del río y el chico que me gustaba desapareció. Yo le grité y no estaba por ningún lado. No sé dónde estaba, me di vuelta y se movió algo rápido como la sombra de una araña gigante y me dio mucho miedo. Me fui corriendo a la escuela para avisarle a todos y Nicolas estaba ahí, en la escuela, en una clase estudiando con todos los alumnos. Le pregunté dónde había estado y me dijo: ‘Acá, estudiando, nunca me moví de la escuela…’ “
Siena Pompeo
“...se rompió el barco. Ellos, nadando, se fueron a la isla. Allí había muchos cocos, bananas, cangrejos, pescado carne y animales. Una vez ya adaptados se estaban divirtiendo cuando se dieron cuenta que no estaban solos y que faltaban siete tripulantes. Había animales grandes y una serpiente de 19 metros de largo. Cada vez eran menos y menos tripulantes y solamente quedaron Juanito y cuatro tripulantes más. De pronto, vieron un barco pescador y tiraron con una bengala para que los vean; pero justo apareció la serpiente, los persiguió hasta el mar y se comió a un tripulante más. El capitán desesperado tiró otra bengala . El barco los vio y los iba a rescatar, pero... la serpiente los seguía y se estaba por comer a otro marinero. El capitán se tiró para rescatarlo y lo salvo, pero por desgracia, la serpiente le agarró el pie al capitán y se lo llevó a su cueva. Y así los tres marineros se salvaron…”
Silvestre Villarejo
“Las chicas habían puesto animales falsos para que parecieran unicornios. - Listo, los unicornios están listos - dijo emocionada Ana, las chicas estaban listas para cuando llegara Harley con Stefani…se aliviaron de que habían terminado. Cuando llegó Stefani, se quedó fascinada con los unicornios ( que eran falsos ) pero de repente apareció un unicornio: era rojo; su pelo, hecho de fuego y parecía enojado. Las chicas se asustaron tanto que salieron corriendo y se chocaron con un árbol. Stefani al inicio se asustó pero después se dio cuenta que (el unicornio) tenía una espina en su pata y por eso estaba molesto. Entonces, cuando le quitó la espina de la pata se transformó: su pelo era del color de la galaxia y ya no estaba más enojado. Después Stefani se dio cuenta que sus amigas se habían desmayado entonces le pidió al unicornio que la ayudara a llevarlas y como el unicornio estaba tan feliz de que la chica le había quitado la espina, entonces la ayudó a llevar a sus amigas a una habitación. ”
Sofía Chang
“...la ciudad estaba hecha cenizas por el terrible tsunami de fuego. Este tsunami había sido hecho por la nación del fuego...Existían cuatro naciones, el agua, la tierra, el aire y el fuego.. La nación del fuego había atacado a la nación del agua con un tsunami de fuego. La razón fue que estaban haciendo un trato las dos naciones pero falló: La reina de la nación del agua estaba enferma, cuando la nación del fuego se enteró, les propuso un trato. La vacuna a cambio de riquezas. La nación del agua no aceptó. La nación del fuego quería vengarse y entonces creó un tsunami de fuego que destruyó toda la ciudad.” Thiago Grasso
“Julián y Roberta les contaron lo de la puerta a sus papás y obviamente no les creyeron. Pensaban que lo habían imaginado cuando se desmayaron. Julián y Roberta les pidieron por favor que fueran todos a ver al bosque y los papás les dijeron que no. Entonces ellos fueron corriendo al bosque para que los papas los siguieran. Cuando vieron la casa del árbol buscaron la puerta y no la encontraron…” Trinidad Sosa Carrasco
“Esta historia comienza en una oficina con nuestro protagonista Tomás espiando la puerta de la oficina de su jefe. Tomás escuchó una conversación, entonces miró por la cerradura de la puerta. No escuchaba muy bien, pero entendió: “Tenemos que despedir gente”. Sabía que “gente” lo incluía, así que trató de imaginar soluciones. No encontró ninguna… Ya a la noche, Tomás muy preocupado fue a una galería de arte, una que siempre quiso ir, pero nunca tuvo tiempo. Entró y vio unas pinturas que le llamaron mucho la atención. Era un tipo espiando por la cerradura de una puerta. Le causó gracia porque le recordó a él a la mañana. Vio otros cuadros: un tipo en una oficina muy preocupado y en el siguiente él entrando a la galería...”
Ulises Schwarzberg
“Y entonces fue que ese día extraño, que era el octavo día de la semana, atacaron al virus con corona, escalaron su castillo y llegaron a la puerta. Entraron y el virus con corona estaba dormido y comenzaron a inyectarle vacunas. Ninguna funcionaba hasta que le inyectaron la de la gripe. Pero justo cuando al virus con corona estaba por morir se despertó y se enojó con ellos, los intentó matar. Fue toda una lucha hasta que el virus con corona murió porque la vacuna hizo efecto. Antoni dijo “¡Ganamos!” y todo volvió a la normalidad. Antoni celebró con sus amigos.” Valentino Martínez Dokser