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Libro papel microrrelatos 1º E

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MICRORRELATOS

LAS COSAS NO SON LO QUE PARECEN


“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein “Las mentes creativas son conocidas por ser capaces de sobrevivir a cualquier clase de mal entrenamiento.” Anna Freud

“La creatividad es una extensión natural de nuestro entusiasmo.“ Earl Nightingale


Con el título “Las cosas no son lo que parecen” hemos realizado en nuestro centro el primer proyecto interdisciplinar en el que han participado alumnado de 1º ESO junto al profesorado de las materias de Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Matemáticas y Lengua Castellana y Literatura. Cada una de las asignaturas ha enfocado desde una perspectiva diferente el tema sugerido, dando lugar a los distintos proyectos englobados bajo el mismo leitmotiv:  Proyecto Ludión  Imágenes engañosas  Geometría en el arte de Escher  Microrrelatos desasosegantes Dentro de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura trabajamos el microrrelato a través de una serie de imágenes donde los objetos que se representaban cobraban vida, adoptando actitudes y gestos humanos que les dotaban de un aspecto ciertamente inquietante. Los estudiantes debían elegir una imagen (o varias) y crear a partir de ella un microrrelato, ajustándose a las características de este tipo de textos. El resultado ha sido este libro colectivo titulado Metamorfosis.


METAMORFOSIS

1ยบESO E


ÍNDICE En la cocina de mi madre

Jesús Bedia Pereiro

Por la mañana

Anahí Colunga Giani

Vete

Verónica Eguren Castro

La papelera

Paola Dávila Bustillos

La presencia

Ainhoa Fernández Fernández

La canoa encantada

Lucía Fernández González

El robo de galletas

Lucía Fernández López

Jorge y el policía municipal

David Fernández Medina

El agua

Daniel Fernández Suárez

La puerta

Claudia Gómez Martín

Él

Daniel González Gayol

La manzana

Éder González

Espectador en la estación

Aida Gracia Camín

La sombra

Yadira Menéndez Valdés

Caminar y caminar

Digan Polo Mbang

En el cielo

Paula Montenegro Chantawikan

Pesadilla

Adrián Valle Sánchez

Mateos


En la cocina de mi madre

En la cocina era muy difícil adivinar qué se cocinaba: un arroz con leche, un flan, unos espaguetis. Podía estar allí sentado alimentándome de olores toda la mañana, y cuando iba a comer, ya estaba completamente lleno.

Jesús Bedia Pereiro 1º ESO E


Por la mañana Eran las cuatro de la mañana y no me podía dormir. No sabía qué hacer. Tenía mucho sueño y pensé en contar ovejas, pero no funcionó. Luego pensé en tomarme una leche caliente, así fijo que me dormía, pero no funcionó. Entonces pensé que como no había hecho los deberes para el instituto, era hora de empezarlos. Las horas pasaban, hasta que terminé el trabajo. Ya eran las cinco de la mañana y todavía no me había dormido. Pensé en leer el libro que tantas ganas tenía de leer, y me lo leí entero. Ya eran las seis y media. Y faltaba media hora para que mis padres me despertasen, así que decidí irme a dormir de una vez por todas. Apagué la luz y me acosté. Pero, de repente, escuché un ruido. Era cada vez más fuerte y se iba acercando cada vez más a mí. Entonces vi que la puerta de mi cuarto se estaba empezando a abrir… Era mi madre que me preguntó: -Carén, ¿qué haces despierta tan temprano? -Ya es hora de irme al instituto -le respondí soñolienta. -¿Qué instituto? ¡Si hoy es sábado! –me dijo dándome un gran abrazo.

Anahí Colunga Giani

1º ESO E


La Papelera Estaba caminando por las calles oscuras de Luxemburgo. Mientras miraba las caras terroríficas de las papeleras que había a mi alrededor. Me fijé en una cuyo cuerpo era azul. Aunque pareciera graciosa, no lo era. Se llamaba Coco, o eso creía yo, ya que había un papel encima de ella con ese nombre. Me empecé a asustar. Corrí y corrí. Sentía como Coco se acercaba a mí. Oía voces que decían cosas, pero no las entendía. Llegué a un callejón llamado “El Callejón de la Muerte”. No había salida. Me fijé en que había un paquete de galletas tirado en el suelo. Lo cogí rápidamente y se lo lancé. Él lo comió con rapidez. En ese momento descubrí que no era tan malo. El resto del día nos lo pasamos jugando. Desde ese día cada vez que paso por la calle en la que está Coco, le lanzo una galleta. Ya no lo llamo Coco, lo llamo “El monstruo de las galletas”.

Paola Dávila Bustillos

1º ESO E


Vete Esta semana tenía muchas cosas que hacer: la compra, apuntarme al taller de costura, cambiar las cortinas… Pero alguien me lo impedía, quizás tu presencia o… ¿igual las ganas de hibernar como los osos, meterme en la cama y no salir? Eras tú. Me arrebataste los días intentando expulsarte de mi cabeza, pero no era posible. En mi desesperado intento de recuperarme por fin desde que te fuiste, sonó el teléfono. Era del hospital recordándome que por fin tenía un hueco la Dra. Iglesias. ¡Por fin podré quitarte de mi vida, dichoso catarro!

Verónica Egúren Castro

1º ESO E


La presencia Me levanté de la cama al oír unos ruidos que venían del baño. Fui a ver si había algo, pero por más que miré, no encontré nada. Notaba una presencia. Ya estaba despejado por lo que decidí darme una ducha para olvidarme de lo ocurrido. Mientras me duchaba, sentí de nuevo esa presencia en el baño. Miré por todas partes y, al final, me di cuenta de quién era la presencia.

Ainhoa Fernández Fernández

1º ESO E


La canoa encantada Hola, me llamo Irene. Hace unos, días, por mi cumple, me regalaron una canoa. Era muy rara, tenía ojos y, a veces, se le movían. Me daba mucho miedo, pero igual era cosa mía, no lo sé. Un día fui al garaje donde estaba guardada para quitarle el polvo, pero allí ya no estaba. Al principio pensaba que había sido mi madre, pero luego oí unos pasos por detrás y vi una sombra estrecha y alargada. Me asusté mucho. Justo en ese momento, entró mi hermano. Del susto que me dio al entrar, me desmayé. Al despertar, me vi en la cama, tiritando de frío y me di cuenta de que todo había sido un sueño debido a la fiebre.

Lucía Fernández González

1º ESO E


EL ROBO DE GALLETAS Tenía hambre, así que decidí ir a por galletas. Cuando abrí el tarro, descubrí que no me quedaba ninguna. -¡Pero si he comprado una caja ayer…! -pensé. Un ruido interrumpió mi pensamiento. Me asusté, pero decidí buscar el lugar del que venía. Tras buscar un rato, no encontré nada, así que decidí ir a comprar galletas. Llegué a casa y me comí unas pocas. Decidí vigilar el tarro para descubrir al ladrón, pero me quedé dormido. Tuve un sueño agradable. Soñé que tenía toneladas de galletas y por eso, me desperté hambriento. Volví a encontrarme el tarro vacío. Me extrañé, pero también me asusté porque el ruido volvió a sonar, me di cuenta de que venía del sótano. Me dirigía allí. Cuando abrí la puerta, vi que solo era un pajarillo. Seguía sin saber qué pasaba con mis galletas, pero volví a quedarme dormido. Me desperté y noté algo en mis manos. Dirigí mi mirada hacia ellas y vi que eran migas de galleta.

Lucía Fernández López

1º ESO E


JORGE Y EL POLICÍA MUNICIPAL

El 28 de mayo, en una calle de Madrid, había aparcada una moto en zona azul, en horario de pago, sin ticket. Al cabo de una hora, estaba un policía municipal poniéndole una multa. En ese momento, Jorge llegó corriendo. Estuvo media hora intentando convencer al policía para que no se la pusiera. Pero, ¿qué pasaría si Jorge le suplicara que no le pusiera la multa? Después de una larga discusión, el policía puso en la moto del motorista cuatro multas más. Jorge se despidió educadamente diciéndole que iba a perder el autobús.

David Fernández Medina

1º ESO E


La puerta

Mi madre me quería llevar al internado pues me portaba fatal. Una mañana, me dejó allí. Me dirigí hacia la puerta. Esta parecía que me miraba con cara de sorpresa, con unos grandes ojos muy abiertos. Me dio miedo. Di media vuelta y sentí que me observaban. Por más que miraba a todas partes, no lograba ver a nadie. Me giré y me quedé mirando la puerta, de frente, muy fijamente. De repente, la puerta me habló. Yo, pensando que era un sueño, me pellizqué, pero aquello era cierto. Claudia Gómez Martín

1ºESO E


El agua

Ya era tarde y me eché en la cama. A media noche, algo me despertó. Desde mi ventana solo veía agua que venía con fuerza y se colaba por las casas. Entonces me di cuenta de que era un tsunami. Lo destruyó todo. A duras penas podía mantenerme a flote. Cuando ya no podía más, sentí unas carcajadas. Sin saber que era un sueño, abrí los ojos y vi a mi hermana y a mi primo con un cubo de agua vacío, riéndose. Les pregunté qué hacían. Ellos no me contestaron porque no podían parar de reírse. Luego me di cuenta de que … ¡me habían tirado el cubo de agua!

Daniel Fernández Suárez 1ºESO E


Él

Él estaba bajando la montaña cuando, de repente, se cayó a la nieve. No podía moverse, estaba congelado, no podía pensar ni recordar su nombre. Él pensó que era un fantasma que solo podía vagar por el mundo sin rumbo fijo. De repente dejó de sentir el frío de la nieve. Poco a poco dejó de ver, se sumergió en un profundo sueño del que pensó que nunca despertaría. Pero, de repente, un rayo de luz le llenó de calor y una voz le dijo que se levantara y andara porque nunca más volvería a pasar frío, pues no era un fantasma sino un hombre a pesar de haber vivido lo que vivió. Y la voz le puso un nombre. Él tras escuchar su nombre se sumergió en un profundo sueño del que nunca despertó.

Daniel González Gayol

1ºESO E


La manzana Mientras él contemplaba aquella manzana, inmovilizado por el miedo, sin darse cuenta estaba comiéndose otra exactamente igual. Pero, cuando lo advirtió, era demasiado tarde y estaba desmayado en el suelo al borde de la muerte. Sin embargo, una hora después se levantó sin acordase de nada. Entonces miró extrañado un puesto callejero de fruta y la divisó de nuevo. Allí estaba la manzana envenenada, verde como la bilis, fría como el metal, extraña como su hermana… En aquel momento llegó un amigo suyo y le recordó que la manzana de sus pensamientos era una simple manzana caramelizada que había comprado a primera hora de la mañana. Nada recomendable para una persona diabética como él.

Éder González Mateos

1ºESO E


ESPECTADOR EN LA ESTACIÓN Era martes. Por desgracia me tocaba cerrar y fregar la cafetería de la estación en la que trabajo. Odio este turno porque me quedo sola. La estación estaba vacía y se oían ruidos extraños. Mientras fregaba, me sentía observada. Notaba su mirada por todos lados. Estaba tan asustada que no paraba de fregar en círculos. Sin darme cuenta, resbalé al pisar la fregona y me caí. Cuando me recuperé del golpe vi que la tenía encima. En ese mismo momento descubrí quién era mi observadora.

Aida Gracia Camín

1ºESO E


La sombra Aquel día lo había ido a pasar en casa de mi tía. Ella fue a comprarnos la merienda a mi hermano y a mí, mientras que nosotros jugábamos al balón en el patio. Cuando llegó mi tía, dejamos de jugar al balón y entramos a la cocina para tomar la merienda. Cuando terminé de merendar me fui a la habitación a jugar con el ordenador. De repente vi una sombra extraña en la pared. Me asomé a la ventana y no había nada. Por la noche, a las ocho más o menos, después de cenar, me volví a la habitación y me puse a leer. Tuve que encender la lamparilla de la mesilla porque no veía nada. Volví a ver esa extraña sombra. Me asusté y llamé a mi tía. Grité todo lo que pude hasta que me oyó. Ella se asustó, vino a mi habitación corriendo y me preguntó qué pasaba. Yo se lo conté...Resultó ser una sombra que procedía de un muñeco que tenía el vecino en el tejado.

Yadira Menéndez Valdés 1ºESO E


Caminar y caminar

Hubo un tiempo en el que me costaba caminar. Era como que las piernas me pesaban 300 kg. Pero un día, yendo al instituto, tuve una idea: mis zapatos me llevarían a cualquier sitio porque inventaría un nuevo método de transporte.

Digna Polo Mbang

1º ESO E


Hola, me llamo Clara y mi mejor amigo se llama Potrillo, por su forma. Somos nubes. Aunque seamos muy amigos, no nos podemos tocar porque si no nos convertimos en una sola nube. Yo vivo a cinco nubes de su casa y es más difícil vernos, pero no nos importa pasar poco tiempo juntos. Vernos aunque solo sea un minuto. Yo trabajo haciendo casas-nube. Estar en el cielo nos aleja porque el aire nos arrastra. Es como vosotros en la playa cuando os lleva la marea. A veces, me viene a ver al trabajo y la pena es que, cuando lo veo, ¡me entran unas ganas de abrazarlo…! ¡Es muy difícil ver a tu amigo y no poder darle un gran abrazo!

Paula Montenegro Chantawikan 1º ESO E


PESADILLA La estación parecía vacía. Luis comenzó a caminar, cuando notó que alguien le seguía. Al fondo vio una puerta, aceleró el paso y se dirigió hacia ella. Intuía que le perseguían. En su huida, tropezó y cayó al suelo. En el suelo, levantó la cabeza, abrió los ojos y observó ante ellos un cuadro que conocía muy bien: era la pared de su habitación.

Adrián Valle Sánchez

1º ESO E


CRÉDITOS Libro realizado por el alumnado de 1º ESO D y 1º ESO E dentro del proyecto interdisciplinar “Las cosas no son lo que parecen”.


AGRADECIMIENTOS A todas las personas del Grupo de Trabajo de Innovación por hacer posible la realización de este proyecto. A Carmen Pérez Quintana por su generosa contribución a la encuadernación del libro.


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Libro papel microrrelatos 1º E by Coral Baz Blach - Issuu