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Cuaderno XII | Fradique Lizardo del Folklore Dominicano

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CUADERNO DE FOLKLORE FRADIQUE LIZARDO

CUADERNO

FRADIQUE LIZARDO

DE FOLKLORE

FRADIQUE LIZARDO

CUADERNO DE FOLKLORE

Año VI, Número XII, Volumen XII, 2025 Centro Cultural Eduardo León Jimenes

ISSN: 0864-2415

ÍNDICE

Introducción

El Cuaderno XII Fradique Lizardo del Folklore Dominicano, es una joya documental de gran significación para quienes dan seguimiento a esta publicación, pues como se ha explicado, el proceso de estudio y puesta en valor de este Fondo, sigue un protocolo que privilegia los documentos en orden de aparición y por supuesto, hay temas seriados, y otras veces artículos sueltos de temas, a veces diversos, aunque en su momento estos documentos fueron ordenados por su autor en la medida que los recibía o los producía.

Es grandioso este Cuaderno XII debido a lo exclusivo e importante de su temática, pues nos traslada al carnaval, desde una mirada experimental, descriptiva, conceptual y crítica, pues los artículos aquí publicados, abordan temas esenciales del carnaval como manifestación lúdica y creativa del pueblo y sin censura, emite sus opiniones con la agudeza de quien sabe de qué habla y con el interés de contribuir a pesar de algunos comentarios a veces espinosos, pero que transmitían preocupación y colaboración en mejorar esta expresión folklórica del país, como es el carnaval.

Toma el autor, como puntal de referencia, su participación como jurado de los carnavales realizados entre los años de 1983 al 1986, destacando por cierto su innovación e iniciativa positiva. Como jurado, y luego de tener esta experiencia, escribe este legado importante de cometarios vertidos hacia distintas áreas o temáticas del carnaval: las fechas de celebración,

los tipos de carnavales que existen, los personajes del carnaval, el corso florido y las comparsas, consideraciones sobre la estructuración de los jurados y la manera de cómo deben proceder en su función evaluadora, como el carácter de industria creativa del carnaval, entre otros temas.

Notorio son sus comentarios acerca del lenguaje propio al carnaval, que si bien es satírico, de contenido grotesco a veces, crítico en lo social y político, en este Cuaderno XII, observa un inadecuado uso del carnaval como espacio lúdico y de divertimento popular, para convertirlo en promoción empresarial o manifestación político-social pura y simplemente, tema que debe ser hoy considerado por los organizadores actuales de los carnavales en la capital, y todo el país, pues es cierto que no debe el carnaval perder su esencia burlona, satírica, polémica en lo social y político, pero siempre respetando la estructuración, el lenguaje propio al carnaval, sus fronteras creativas, su simbolismo y su parafernalias propias.

Finalmente, este Cuaderno XII, nos permite recibir, de Fradique Lizardo, un testimonio incontrovertible y poco conocido: su participación en comparsas de carnavales en los años 50´ y 60´ del siglo pasado, cien estudiantes de medicina en la Universidad de Santo Domingo. Para finalizar, dos comentarios relevantes en este Cuaderno XII: uno vinculado a su descripción del carnaval de San Cristóbal, y el otro, sus comentarios-sin desperdicios-, del carnaval de Santiago y su valoración al señor Juan Ulises García Bonnelly, quien para Fradique, tenía bien puesta la cabeza en los temas del carnaval santiaguero.

CARNAVALES POPULARES

1983-1986

POR FRADIQUE LIZARDO

(Observaciones, comentarios y sugerencias)

ÍNDICE PROPIO1

1. Exordio introductorio sobre los usos de denigrar las obras en que se ha participado.

2. Los tipos básicos del carnaval dominicano tradicional.

3. Las fechas básicas del carnaval tradicional. Sus diferentes celebraciones y el por qué de estas. Calendario del carnaval dominicano.

4. Cómo se celebran los carnavales dominicanos. Su parroquialismo. Carnaval en los Clubes Sociales. Los corsos floridos.

5. El gran evento de los carnavales populares 1983-1986. Quiénes lo patrocinaron. Quiénes lo dirigieron. Quiénes participaron y quiénes ganaron.

6. Observaciones de un jurado desinteresado, de las interioridades del carnaval. Pormenores.

7. El jurado. Cómo se compuso. Su ineficacia y su impotencia.

8. Las carrozas. Traba natural y monumental de los desfiles.

9. El Carnaval de San Cristóbal, cómo revivió. Algo digno de tomarse en cuenta. La participación de la UASD para pedir o exigir derechos. Participación de CODETEL. Falta de vena humorística para exigir.

1. Este índice corresponde al índice original presentado por Fradique Lizardo, con las ideas a desarrollar, pero no todas se encuentran en el trabajo presentado, tal vez porque finalmente no fueron escritas o porque en la organización de los documentos del Fondo no se agruparon correctamente.

10. Sugerencias a los que se disfrazan. Sugerencias a los que lo organizan. Sugerencia a los que lo patrocinan. El reingreso del Carnaval de Santiago y el papel de Juan Ulises García Bonnelly y la obligación de tenerlo en cuenta en cualquier planificación seria del carnaval dominicano.

11. Cómo debe de estar compuesto el jurado.

12. Qué se debe llevar a una comparsa y por qué. Cómo al mismo tiempo debe preservarse el carnaval tradicional en los barrios y lugares que le dieron origen.

13. Qué es una comparsa. Qué elementos la componen y cómo deben de estar compuestas las comparsas.

14. La música del carnaval. El primer tema electo y su difusión. El segundo tema electo y su falta de difusión.

15. Estadigrafía pormenorizada de las concurrencias a los últimos cuatro carnavales.

16. El Carnaval como un gran generador de dinero para el Estado. La fabricación de stands, que se alquilen y sus posibles variantes, o sea, que puedan ser de construcción estatal, municipal o concesiones a particulares siguiendo un patrón establecido y que sean inspeccionados por las autoridades competentes y así el público disfrute del evento cómodamente situado.

TIPOS BÁSICOS DEL CARNAVAL DOMINICANO TRADICIONAL

1. El Aviso de la Mojiganga

Este era el elemento que, en realidad, comenzaba el carnaval dominicano cuando, como en todas partes del mundo, se celebraba en la fecha que le es propia. Pero después de que a fines del siglo pasado cambiaron el carnaval para asociarlo a nuestras fiestas patrias, este personaje fue decayendo paulatinamente hasta desaparecer en la segunda década de este siglo en San Cristóbal, donde se conservó.

2. Robalagallina

Es un elemento alegre y vistoso que puede considerarse como bien representativo de nuestro carnaval. Nace en La Vega, entre la tercera y la cuarta década del siglo pasado, y ha creado variantes que representan perfectamente el norte y el sur del país.

3. Califé

Se encuentra en el litoral Sur en la parte central del país. Los elementos que le dieron origen se sitúan e identifican desde la época colonial. Es un elemento muy vistoso porque improvisa, y algunos repentistas que lo han asumen han adquirido buena fama y notoriedad en su ejercicio.

Hubo un tiempo en que una publicación tomó su nombre.

2. Este título fue agregado en edición para describir mejor el contenido presentado.

4. Diablos Cojuelos

Se podría decir que esta máscara es la más representativa de nuestro carnaval, no sólo por su vistoso disfraz, sino por las múltiples variantes que ha originado, por lo que ha tenido diversos nombres como: lechones, toros, cachúas, mascaraos y papeluses.

5. Nicolás Den-Den

Tiene una historia muy bonita acerca de su origen en Santiago de los Caballeros. Es un elemento vivo, de gran vitalidad, que ha desarrollado una cantidad de variantes en varios pueblos del Cibao; así tenemos a Nicolás-Nicolás, El Oso Nico y El Mono Nico.

6. Se me muere Rebeca

De amplia dispersión, sobre todo en el litoral Sur, trata de ir recogiendo pequeñas retribuciones explotando la miseria humana.

7. A que no me quema el papelón

Igual que el anterior, usa el travestismo en una forma muy irónica, jugando con el doble sentido de la intención y del movimiento. Hasta donde llegan nuestras pesquisas, este Papelón es de origen venezolano, en su acepción de azúcar primaria, siendo trastocado su sentido en el juego carnavalesco.

8. Las marimantas

Destinadas a meter miedo a los pequeños, asustar a los grandes y, sobre todo, tomar las bebidas de las mesas y bebérselas, haciendo un papel de máscara bullanguera y, en especial, chismosas porque suelen enredar la madeja contando de amores extracurriculares de hijos fuera del matrimonio.

9. El médico o doctor

Este simpático galeno, con su jeringuilla de bambú y sus píldoras de granos de guandules, hace a tiempo curaciones de todas las dolencias imaginables, pero, sobre todo —y en esto consiste su fuerza—, en los más disparatados o inimaginables males de su invención.

10. Comparsa bíblica de Caín y Abel

Esta comparsa de tres miembros perece tener un inicio o un trasfondo de un auto sacramental de la alta Edad Media. Caín, El Ángel y El Diablo constituyen una trilogía bastante aceptable de máscara con un mensaje.

11. Baile del caimán

Esta comparsa que, desde Venezuela nos llega a través de Cuba, es una sucinta historia de los amores desgraciados de una pareja de palomas, una de las cuales es atrapada por un caimán, pero salvada por el Tunante que va y llama a los Llaneros que dan muerte al caimán.

12. El baile de la culebra

De gran fuerza interpretativa, es el conflicto producido por una gran serpiente que aterroriza un poblado hasta que se llama a los moradores de la tribu que matan al animal. Se destacan los diálogos que hacen de esta pieza algo extraordinario.

13. Comparsa de los indios

Tiene parlamentos profundos que nos permiten situar su inicio en la segunda mitad del siglo pasado, cuando se produce todo aquel romántico movimiento indigenista, cuyo prototipo son Enriquillo e Higuaniona.

Esta obra debe haberse hecho teniendo por delante los bailes de la conquista de México y Centro América, adaptándose a los personajes y sucesos locales.

14. Olí-Olí

Este interesante elemento carnavalesco, cuyo origen y evolución hemos investigado, tiene elementos estéticos valiosos para representar nuestra cultura.

15. Los tiznaos

Elementos afroantillanos de amplia dispersión en todo el Caribe. La variante de Miches acrecienta nuestros deseos de que se cree una institución que recoja y guarde nuestro patrimonio cultural.

16. Peleas de gallos

Es uno de los elementos más viejos de nuestro carnaval y muy bien saboreado en todo el siglo pasado. Esto no es más que la proyección de una parte importante de la vida cotidiana del hombre popular dominicano.

16. Bodas campesinas 3

Comparsa que siempre resulta numerosa porque se le agrega un «Juan de los palotes» que anda por las calles, lleva parlamento agradable y siempre causan una buena impresión en las multitudes que las contemplan.

17. La muerte

Máscara muy socorrida en todos los carnavales en la capital, ha producido una variante que se le denomina «La Muerte en Jeep».

3. Fradique Lizardo numeró dos ítems como 16. Es un error del autor que se mantiene para conservar la integridad del material original.

18. El enfermo

Muy socorrido en Santiago de los Caballeros, donde la cama del enfermo se proyecta desde los hombros, sólo se ve la cabeza, y lo rodean deudos y amigos que lloran por su pronto restablecimiento.

19. Momise

Pieza teatral propia de los cocolos, originada en los Mummers ingleses. Tiene una música propia muy enervante y fuerte, es comparsa muy colorida y atrae la atención de todo el que la oye pasar.

20. Baile del buey

Es también teatro folklórico propio de cocolos, con grandes parlamentos y un colorido traje para el que hace de buey.

21. Mascarade

También se le llama Wild Indians o Peacock's Dance. Acompañada siempre con el conjunto cocolo, los penachos de plumas de pavo real causan algo extraordinario a todo el que ve esta danza.

22. Los maromeros

También se llaman Actor's Play y es una exhibición de destreza y proezas personales que se destacan entre los elementos de origen cocolo.

Hay muchos otros elementos interesantes en nuestro carnaval en general y muchos otros dentro de la subcultura cocola, pero esto no es más que una ligera exposición de algunos de nuestros elementos carnavalescos que de ninguna manera pretenden ser exhaustivos.

LAS FECHAS DEL CARNAVAL DOMINICANO, DIFERENTES CELEBRACIONES Y EL POR QUÉ DE ESTAS

Tal vez parezca un contrasentido, pero tenemos mayor número de carnavales que cualquier otro pueblo que yo conozca, pero como todo tiene su porqué, es mejor comenzar situándonos en el proceso histórico que ha producido los carnavales dominicanos, aunque es bueno enunciar que entre los diferentes tipos que han ido sucediéndose aquí están los siguientes:

Carnaval de carnestolendas, carnaval de fuego, carnaval de agua, carnaval de Semana Santa y Carnaval de patronales, y carnaval cocolo.

Veamos el por qué de cada una de estas celebraciones.

Deseamos aclarar, para fines de estos artículos, que llamaremos y consideraremos carnaval cualquier fiesta pública o popular en que haya algarabía y personas con máscaras o disfraz.

A comienzos de la colonia, se celebraba el carnaval de carnestolendas en el cual según las crónicas, el pueblo se tiraba naranjas, cáscaras de huevos llenas de agua y ampollas de cera con agua. No desdeñaban de participar hasta los sacerdotes y uno que otro llevaba a las fiestas su querida montada en un caballo.

Luego los estudiantes de la Universidad de Santo Tomás hacían un carnaval muy particular el 28 de enero, con celebraciones muy específicas que podrían tener lugar en cualquier casa deshabitada que ellos preparaban para la fiesta.

Pero no debemos olvidar que hubo grandes celebraciones los jueves de Corpus con máscaras y disfraces, ya que después de haber estado prohibido el carnaval por muchos años es a través de la celebración del Corpus y de los autos sacramentales que vuelven a penetrar poco a poco los disfraces, primero en el Medioevo y luego en el Renacimiento.

Del jueves de Corpus pasaron las máscaras, sobre todo el Diablo que era el gran actor de los jueves de Corpus, primero a Semana Santa y luego a ciertas fiestas patronales que aún hoy conservan una gran profusión de diablos.

De carnestolendas a fines del siglo pasado, en un proceso muy bien estudiado, fueron pasando las máscaras a las fiestas patrias del 27 de Febrero y luego, por asimilación, a las del 16 de Agosto.

No se sabe todavía cómo, porque libros y documentos consultados se niegan a entregarnos su secreto, la tiradera de agua, naranjas y cera de olor que luego fueron sustituidas por harina y polvo se pasaron al día de San Andrés, donde aún se conservan.

Para el solsticio de verano se celebraban grandes fogatas acompañadas de pitorreo, pero en algunos sitios se presentaban con marimantas y moros, no necesariamente juntos. Luego, desde fines del siglo pasado, a causa de la emigración cocola, comenzó a celebrarse un carnaval de invierno durante doce días, del 25 de diciembre al 6 de enero, que eran los que acostumbraban a darle libres a los esclavos en las posesiones inglesas.

Por un proceso parecido al traslado del carnaval de carnestolendas a las fiestas patrias, hoy podemos encontrar en San Pedro de Macorís manifestaciones del carnaval cocolo en las fiestas patronales de febrero y de agosto, y en las patronales de San Pedro.

Este es un proceso abreviado de la introducción del carnaval en nuestro país y de las múltiples manifestaciones que hacen de nosotros uno de los pueblos con mayores recursos carnavalescos.

CALENDARIO DE FIESTAS CARNAVALESCAS

DOMINICANAS VIGENTES

Y NO VIGENTES

FECHAS

Enero 1

Enero 6

Enero 28

LUGARES

San Pedro de Macorís

San Pedro de Macorís

Santo Domingo

Variable Ciudades importantes del Cibao

Variable, Miércoles de Ceniza Miches

Cada domingo de febrero hasta el 27

Febrero 27

Montecristi y La Vega

Todo el país

Variable, del Viernes Santo al lunes siguiente Comunidades del Sur

Variable, Viernes Santo

Hierba Buena-Hato Mayor del Rey

Variable, Viernes Santo Candelón-Altamira

Variable, sábado de Gloria Villa Vásquez

Variable Pequeñas comunidades del Cibao

Junio 24

Junio 29

Agosto 16

Agosto 30

1 al 7 de septiembre

8 al 24 de febrero

Noviembre 30

Diciembre 25

Diciembre 25

Santo Domingo

San Pedro de Macorís

Todo el país

La Romana

Azua

Azua

Ciudades más importantes del país

San Pedro de Macorís

La Romana

NOMBRES

Carnaval cocolo

Carnaval cocolo

Carnaval universitario

Carnestolendas

Tiznao

Fiesta de toros y civiles

Carnaval Nacional

Cachúas

Marimantas de hojas de plátano

Cochías

Viejita Güi Moni

Fiesta de Corpus Christi

Candeladas de San Juan (carnaval del fuego)

Carnaval cocolo

Carnaval Nacional

Carnaval cocolo

Carnaval infantil patronal

Carnaval adulto patronal

Carnaval del agua

Carnaval cocolo

Carnaval cocolo

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Universitario Época colonial - No vigente

Tradicional Vigente, pero débil

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Tradicional Vigente

Tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Tradicional Vigente, pero débil

Tradicional Históricas - No vigente

Local - tradicional Vigente

Tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente, pero débil

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente

Local - tradicional Vigente, pero débil

CÓMO SE CELEBRAN LOS CARNAVALES DOMINICANOS, SU PARROQUIALISMO

En la enumeración que se hizo de las máscaras de carnaval, podremos observar que hay máscaras solas, otras que salen en dúos, otras en tríos. Además, hay comparsas de carnaval de número variable, bailes característicos de carnaval, y también piezas de teatro carnavalesco; es decir, que existe una gama de muchas cosas diferentes que componen nuestro carnaval.

A pesar de esta gran diversidad, podría decirse que la manera de celebrar asume dos patrones principales:

1. Los diablos, con sus variantes, como quiera que se llamen, que con sus vejigas, fuetes, varas, medias rellenas o lo que sea golpean a la muchachada que les persigue y les vocea.

2. Todos los otros elementos de carnaval que hacen su representación respectiva, es decir, gritan, bailan, realizan su acto teatral, ya sea solos, con músicos acompañantes o con el público que baila detrás de ellos, generalmente de casa en casa, de comercio en comercio, de esquina en esquina o de parque en parque, solicitando, después de su número, una pequeña contribución cuya cuantía la fijan el uso, la disponibilidad del donante y, en algunos casos, la cantidad de público que está dispuesto a premiar el esfuerzo de los artistas.

Si estudiamos con cuidado estas manifestaciones nuestras, veremos que el proceso de nuestro carnaval es diferente a otros carnavales mundiales, en el sentido de que no priman en el nuestro las imitaciones de personajes

importantes: no hay sátiras políticas, ni denuncias de sucesos importantes de cualquier clase, es decir, no hemos salido de la etapa del carnaval parroquial sabroso y ameno. Todavía circunscrito a los términos de un pequeño poblado, es decir, tenemos lo que pudiéramos considerar un interesante carnaval parroquial, salvaje si se quiere, espontáneo, pero que bien tratado o incentivado pudiera constituir un interesante reclamo para todos aquellos que desean ver una parte diferente de nuestra cultura.

El carnaval en los clubes sociales

Aunque hubo algunos intentos a fines del siglo pasado la institucionalización de las fiestas carnavalescas en los clubes sociales creció y asumió sus formas peculiares en este siglo.

La celebración sigue el siguiente patrón:

Se elige una reina del carnaval y, algunas veces, los escrutinios se celebran con bailes de mamarrachos, que es una modalidad dominicana de disfrazarse sin incurrir en gastos. Un mamarracho se logra con ropa vieja, pintura o maquillaje y postizos y caracterización. No obstante, hay quienes logran obtener efectos sorprendentes y generalmente en los bailes de mamarrachos hay un ambiente muy festivo, ya que la misma caracterización debe tener un carácter extrovertido y campechano.

Una vez electa la reina del carnaval del club correspondiente, se distribuye la membresía del mismo en varias comparsas que harán un desfile la noche de la coronación.

Lo generalmente usado en estos casos, cuando el club o casino correspondiente tiene suficientes fondos, es que cada comparsa reciba una ayuda económica igual para ayudarse en la confección de los disfraces.

En otros casos solamente la comparsa de la Reina recibe, como comparsa oficial del club, una ayuda económica y las demás deben buscarse sus patrocinadores.

En casos extremos de clubes muy pobres ninguna comparsa recibe ayuda económica.

A principios de siglo, los reinados de carnaval eran fastuosos, había el empeño de familiares y amigos de que sus allegados eclipsaran a los demás en el esplendor de los disfraces y los temas de estos últimos ayudaban a incluir profusión de brocado, tisues, lentejuelas, piedras del Rhin y todo cuanto significara profusión de brillo y ostentación.

Este desborde de vanidad culminó en el reinado de Lina Lovatón en 1937, donde se gastó una verdadera fortuna, ya que sólo el trono de coronación ocupó todo el frente del Arzobispo Meriño del Consejo Administrativo, a una altura de tres pisos, y llegaba hasta la mitad del parque Colón. Y el traje de Lina llevaba disimulado debajo de la cola un pequeño carrito con elementos que permitían que toda la enorme cola y el báculo estuvieran llenos de bombillitos, los cuales en esa época eran algo extraordinario.

Modernamente los reinados de carnaval son menos fastuosos y en los disfraces se han incluido muchos modelos de la vida contemporánea, los disfraces de Bayadera, Pierrot, Colombina, etc., se quedaron en la época romántica.

Los corsos floridos

Desde fines de siglo pasado, se acostumbró a usar carros adornados con papeles multicolores, ramas de árbol y diversos elementos para jugar en el carnaval, tirándose confeti y serpentinas de carro a carro en una incipiente versión dominicana de corso florido que tuvo su máxima expresión a finales de la segunda década y a principios de la década de los veinte, y que tendremos la ocasión de tratar en otra parte de este estudio.

PATROCINADORES Y DIRIGENTES DE LOS CARNAVALES POPULARES

Con esta pequeña muestra muy esquemática de cómo son los carnavales dominicanos, vamos a estudiar ahora ese gran evento que se llamó Carnavales Populares 1983–86.

Por primera vez se trata de darle apoyo nacional a las celebraciones de carnaval y se logra una multitudinaria concentración de personas y de eventos. Los patrocinadores a partes iguales de este magno evento fueron la Secretaría de Estado de Turismo y el Ayuntamiento del Distrito Nacional. La dirección fue confiada a Milagros Ortiz Bosch y Dagoberto Tejeda, a quienes les tocó la difícil organización de algo que se hacía por primera vez en el país y ellos no eran expertos en la materia ni tenían parámetros para guiar sus actuaciones.

Como era de esperar la participación en un acto organizado por departamentos gubernamentales fue apabullante, mas sin embargo no fue realmente carnavalesco.

El error consistió en lo siguiente: desconociendo nuestras grandes masas lo que realmente es un carnaval, que atrae a visitantes extranjeros —como es el propósito de Turismo al apoyar estas celebraciones—, se volcó en la Avenida George Washington todo aquel que quiso pasar por allí resultó costoso que resulta para el Estado pagar el pasaje a civiles desde los puntos más remotos del país para que caminaran por el malecón.

Así se vieron los disparates más lejos de un carnaval que imaginarse puedan. Asistieron grupos de batón ballet, pericos ripiaos, grupos de bailes folklóricos y otros, que demostró lo desubicado que estaban los dominicanos con relación al carnaval. Difícil resultó para el jurado seleccionar ganadores en una concurrencia tan abigarrada.

Serie

de artículos publicados en el periódico a partir de las investigaciones realizadas por Fradique en el año 1983 y presentadas en este trabajo.

OBSERVACIÓN DE UN JURADO DESINTERESADO

Responsablemente y en nuestra calidad de jurado de los últimos cuatro carnavales, observamos muchas cosas que podrían mejorarse. Como nunca hubo una reunión formal de todos los miembros del jurado entre sí, ni con los organizadores, no existía el foro natural para hacer sugerencias y decidir medidas tendentes al mejoramiento del evento.

A nuestro entender, la división de las comparsas en once categorías diferentes es algo engorroso y que no tiene justificación, ya que un carnaval debe tener una sola categoría, sin importar si la comparsa es provincial o barrial de origen y si su tema es histórico o de fantasía.

La división en estas categorías plantea un problema muy serio, ya que las personas versadas en carnaval, en vez de agruparse en un jurado compacto, se diluyen en once jurados y, para completar miembros, se echa mano de un personal supernumerario que muchas veces ni siquiera asiste.

Otro problema que trae la división en varias categorías es la multiplicidad de inscripciones, lo cual elimina competidores.

No creo que haya quien se atreva a protestar por el hecho de que la UASD en los últimos carnavales haya obtenido más de RD$ 40,000 en premios, que seguramente en algo les sirvieron para su magro presupuesto. Sin embargo, siendo el director del Ballet de la UASD colaborador del Comité Ejecutivo, deberían evitarse en el futuro esas múltiples inscripciones, aunque más tarde haremos sugerencias concretas de cómo debería constituirse el jurado.

Otro punto débil es la votación en sí, ya que cada miembro del jurado, cualquiera que fuera la sección a la que perteneciera, depositaba su voto en una caja. En caso de que el jurado originalmente estuviera constituido por un número par de personas o que por inasistencia de algunos de sus miembros llegara a ser par, si ocurría un empate de la votación, ¿qué pasaba?

En este caso hay impotencia del jurado de defender su punto de vista sobre un caso determinado. En el primer caso existe la ineficacia por la subdivisión del jurado, ya que una comparsa vistosa y bien hecha pudiera ser, al mismo tiempo, provincial, universitaria, de personaje tradicional, y de mejor coreografía y diseño, obteniendo cuatro primeros premios y desplazando tres grupos que hubieran podido ser premiados.

Por otro lado, resulta inadecuado el número excesivo de participantes para el tiempo requerido en las evoluciones coreográficas frente al jurado, dándose el caso de que unas puedan y otras no, creándose la apariencia de que hay privilegios cuando en realidad el verdadero limitante es el número.

LAS CARROZAS

Aunque anteriormente habíamos hablado del corso florido, quiero especificar en un aparte lo que son las carrozas, lo que constituyen y cómo se deben tratar.

Las carrozas, por ser un medio mecánico de locomoción, no deben ir nunca mezcladas con el público, entonces ameritan que se haga un paseo exclusivo para ellas, porque impiden tanto a los individuales como a las comparsas moverse libremente.

Por hablar con experiencia propia, me permito una digresión para contar que en el carnaval de 1950, recién ingresados en la Universidad de Santo Domingo, en el primer curso de medicina al que yo pertenecía, hicimos una carroza. Pero como no teníamos los medios para hacerla, usamos una carreta de mulos que representaba un vagón del Oeste Americano, y lo que pasamos en ese carnaval recorriendo la Avenida George Washington, dos veces en un sentido y dos veces en el otro, es para darle medallas de oro a todos los que lo recuerden. Fue una vivencia inolvidable; imagínense, con aquellas magnas carrozas de las Fuerzas Armadas y de las grandes empresas del país y nosotros con aquella carrocita de una carreta de mulos. Si algún día estas líneas las leen Nereyda Peguero del Rosario, Vianela Ricardo Socías, la Dra. Lola Zaiter, Armandito Pellerano, Leonel Rodríguez Rib y Rafael González Castro —que fue el que construyó en su totalidad, no sólo la carroza, sino el ropaje que nosotros llevábamos arriba—, se sonreirán de todo lo que nosotros pasamos en aquel carnaval de 1950. Mejoramos en el de 1951, cuando hicimos una carroza llamada «Los Matasanos». Esta fue en camión, porque aparecieron unas contribuciones de más entre nosotros mismos y forramos un camión de blanco. Ya era una carroza más o menos formal, no comparable a las otras que competían, pero por lo menos estábamos en un carnaval.

Si hablamos de un carnaval de carrozas, es porque lo hemos participado, gozado, además de haber estado fuera del país en un corso florido muy importante participando con el Ballet. Por esa experiencia es que decimos

que para las carrozas debe habilitarse un día aparte, un paseo sólo y que nadie interfiera con el paso de las carrozas para que tengan agilidad, para que la gente pueda verlas, para que no sea monótono, porque pierde el ritmo un desfile de carnaval en el que mezclan carrozas, personas de a dos, de a tres, en un burro, como ocurre muy a menudo, y después comparsas que van caminando con un conjunto musical. Entonces hay que habilitar un día específico para que monten nada más las carrozas.

Algo que deseamos también recalcar es el carnaval de San Cristóbal.

En los años 50, y al principio de los 60, el carnaval de San Cristóbal, fue un carnaval normal, no extraordinario, pero en el que habían unas cuantas personas que se disfrazaban. Sin embargo, había muerto totalmente y luego se hizo un Comité para revivir el carnaval que lleva ya cinco o seis años y había obtenido un éxito notable. Yo creo que hay que tomar en cuenta el trabajo que ha hecho este Comité en reunir y dar participación a la creatividad del pueblo para volver a poner en uso una costumbre que había desaparecido. Creo que están procediendo bastante bien encausando el carnaval, y creo que es un Comité que merece ayuda, orientación, consejos, pautas para que este milagro de haber revivido el carnaval de San Cristóbal se cristalice. Lástima que en el Comité no todos sean personas fáciles, hay algunos que son entruñados y otros que tienen, diríamos, «El Monte en la Cabeza». A veces uno necesita un dato o una fotografía y ellos se niegan a darlo, porque parece que creen que si dan una foto es como que se va a acabar el mundo, y ellos no saben que uno puede hacer más por ellos si le dan a uno el material logístico para apoyar ciertas cosas que uno quiere hacer. Ojalá modifiquen esa actitud, pues lo único que uno puede hacer por ellos es ayudarlos y de ninguna manera desayudarlos.

CARNAVAL DE SANTIAGO

Ahora vamos a aprovechar para hablar del carnaval de Santiago con Juan Ulises García Bonnelly, que está al frente de ese Comité de rescate del Carnaval y que tiene los dos pies tan pegados en la tierra que yo diría que es una de las personas más sensatas cuando habla de carnaval.

Hemos tenido varias conversaciones personales y él siempre me dice que lo que ellos están haciendo es para dentro de diez años, que es poco a poco. Él se da cuenta de que no es lo que ellos logran en un año ni en dos lo que va a encausar el carnaval, y ya lograron que quiten los letreros de patrocinadores en los trajes de los lechones, que es algo extraordinario. Y aprovecho la ocasión para felicitar al Sr. Poppy Bermúdez que comprendió que ellos tenían razón y no ha insistido, y han seguido patrocinando el carnaval, aunque los lechones no se lo vayan propagando uno por uno. No perdió nada la Casa Bermúdez con que le quitan los lechones, porque se sabe que ellos patrocinan el carnaval y han sido muy comprensivos, lo cual es loable en este medio.

Pero hay que volver a insistir en que Juan Ulises está en la senda correcta y que todos los esfuerzos por reimplantar otra vez el carnaval de Santiago son loables y están en las mejores manos posibles.

También debemos aprovechar para decir que el otro día dijimos que aquí no había vena humorística, no había la sátira de otros países en el carnaval que la hubo antes y parece que se perdió para fines del siglo y a principio de este. Hasta el año 13 había en Puerto Plata un carnaval que se satirizaba, y se daba de una manera tremenda, pero esto se ha perdido.

Sin embargo, ha habido dos participaciones que yo diría de «cajas destempladas» en estos carnavales populares que quiero señalar. Una de ellas es la de la UASD, cuyos alumnos que fueron al carnaval querían un aumento de presupuesto y se presentaron en masa con su ropa de civiles, con aplausos fuertes y lanzando consignas.

Yo creo que en este país nadie se hubiera atrevido a parar una manifestación de la UASD en otro momento y en otro lugar, pero esta manifestación así nos pareció como fuera de lugar, cuando en la UASD hay talento suficiente para haber hecho una sátira en máscara, en comparsa o en carroza, y tal vez lograr mayor afluencia de simpatía que la que tiene la UASD en sí para lograr su propósito, y no con estos aplausos y consignas a «cajas destempladas».

Con el mismo tono se presentaron una vez la gente de CODETEL. Si hubieran llevado una sátira habría sido mucho más agradable.

Tenemos que aprender a usar la sátira, a usar el humor en el carnaval para lograr ambientarnos. Estas dos manifestaciones: hubieran estado bien en cualquier día del año, pero en carnaval quedaba muy mal porque se salían del ambiente, sencillamente. Sus razones, sus derechos no hay quien los discuta, de eso no es que estamos hablando, sino de haberse salido del ambiente.

Del mismo tenor, queremos hablar de todo lo que contribuyó el Ayuntamiento para que se hiciera, el último carnaval.

A nosotros, personalmente, por haber vivido en Suecia y por haber conocido, visto y vivido bajo la tutoría de Olof Palme, nos está más que autorizado hablar de este problema. Creo que Olof Palme merecía todos los homenajes que este país pudiera darle. Yo no viví en Suecia siendo él primer ministro, pero sí viví cuando él era secretario y ayudante de Tage Erlander, pero este desfile enorme y largo de todas las Unidades Motorizadas del Ayuntamiento también estuvieron completamente fuera de ambiente.

Es propio el momento para hacerles una sugerencia tanto a los que organizan como a los que se disfrazan.

Hay personas que organizan una comparsa y lo único que quieren es participar, y se visten de cualquier cosa y se ponen lo primero que aparece y se van a la avenida.

Este es un carnaval que es un escaparate de nuestra cultura, de nuestra gente, de nuestras costumbres; carnaval es improvisación, creatividad y, por lo tanto, queda muy mal una gente con una pijama vieja, con un traje de bailes folklóricos cuando esto no esté dentro de un contexto general que signifique algo. Sólo ponerse cualquier cosa arriba para participar en el carnaval, yo creo que está de más, sencillamente está fuera de lugar, y los que se disfrazan deben tratar de hacerse agradables o desagradables, porque puede que elijan un tema que no sea agradable a la vista, pero que esté bien hecho.

El que exista libertad total y absoluta de ir al carnaval, no quiere decir que se vaya a ser de esperpento, Debemos hacer una cosa que llame la atención. Usted se puede vestir de Frankenstein o de estatua griega, que son dos extremos, uno el máximo de la crueldad y el otro el máximo de la belleza, pero hágalo bien hecho. Tenemos que tratar de interpretar realmente el personaje o la cosa que queremos hacer, no ir por ir al carnaval.

CÓMO DEBERÍA ESTAR COMPUESTO EL JURADO A NUESTRO JUICIO

El jurado, a nuestro juicio, como se ha hecho en los últimos cuatro años, adolece de muchos vicios que ya hemos señalado. Vamos ahora a ver cómo proponemos debe constituirse un jurado.

Un jurado debería discutir, tener la facultad de discutir y argumentar sobre lo que está viendo; por lo tanto, debe reunirse y estar constituido por pocos miembros.

En las secciones de jurado que yo participó siempre reuní mi gente y discutimos, y el voto de nuestra parte, que siempre fue para las comparsas más originales y de mejor coreografía, estuvo avalado por un consenso de todos los miembros que participaban.

Yo creo que un jurado debe tener siete miembros. ¿Quiénes han de ser esos siete miembros? Personas que sepan lo que van a tratar. Como en carnaval hay mucho de folklore y es casi todo folklore, debe haber un folklorista; un especialista de carnaval, una gente que sepa de carnaval; un artista por la cuestión de combinación de colores y efectos, etc.; una modista, por los trajes, modelos, si están bien o mal hechos los cortes; un arquitecto, porque a veces hay cosas que eligen una construcción; y las otras dos, personas de buen gusto, sensatas, que tengan renombre en una actividad, que puedan aportar algo. Serían siete personas y cada año debe renovarse el jurado. Si hay uno o dos miembros que se considere deben permanecer, que nunca sea su voto el necesario para que no constituya una carga. Si cada año se quedan dos, que se eliminen cinco y se cambien, para que cada artista tenga una oportunidad de ir una vez en su vida al jurado, así como cada modista importante de este país y cada arquitecto, o sea, debe ser rotatorio y no ser cada año los mismos, porque, primero, se cansan y, segundo, se condicionan y una serie de cosas que deben evitarse.

Eso es lo que a nuestro juicio debe llevarse como jurado. Un jurado debe estar junto y una condición imprescindible es que todo el que participe haga un despliegue general de lo que va a hacer delante del jurado, —no es que a unos se les dé la oportunidad y a otros no.

Es justo que tratemos también, que el uso del Rey Momo aunque tiene vigencia en muchos países, entre nosotros es algo exótico. Justo y conveniente fuera que tratemos de revivir el aviso de la Mojiganga o del carnaval que, además de ser criollo, nos daría otra dimensión a muestro carnaval.

Las autoridades de Turismo tienen la palabra.

Ahora vamos a hablar de las comparsas. ¿Qué es una comparsa?

Aquí una comparsa, en dominicano, significa un grupo que se reúne y se visten más o menos igual o algunas con un carácter que destaca, pero que tienen un tema y se van así por así.

En principio, tienen una idea general de lo que es una comparsa, pero eso no es toda la comparsa. Una comparsa debe ensayar un baile, una coreografía que represente lo que están haciendo, debe tener su música, producir su música y su letra, y entre esas letras y esa música debe elegirse una cada año o varias que sean representativas de ese carnaval. Eso es lo que es una comparsa, un grupo unísono —unido por trajes, coreografía, música y canto. Es muy fácil poner un disco y bailar con la música de otro; no, eso no debe ser de ninguna manera.

Al respecto, tenemos una anécdota sobre el último carnaval, ya que en los días que se organizaba nos encontramos con Dagoberto Tejeda quien alborozado nos comunicó que desde San Juan de la Maguana venía una comparsa de 1,000 personas, lo cual nos llenó de alegría, ya que por fin íbamos a ver una comparsa con todas las de la ley. Sin embargo, fue decepcionante su paso por el jurado, ya que cuando pasó no se vio

cohesionada, pues se había dividido en veinte o veintidós grupitos de cincuenta y menos personas, que no se notaban. Esto nos indica que esa es la concepción dominicana de una comparsa.

Entonces, como no hay esa uniformidad de criterio, cada comparsa aquí es una cosa abigarrada, informe, que no representa absolutamente nada. A las comparsas deberían exigirles que lleven su música y su canto; y entonces en esos cantos de carnaval es que debe estar el premio de cada año, que puede ser el leitmotiv para los años siguientes o hacer la música antes y saber que la que va con la comparsa tal es la ganadora, porque la música es una cosa y la comparsa otra. Otra opción es no decir con qué comparsa van esos temas que irán a ese carnaval y someterlos inicialmente como música de ese carnaval, porque es así que debe ser para que esa música se oiga realmente en el carnaval. El primer año del carnaval se premió «Baila en la Calle», o el segundo, y se siguió tocando en todos los otros. Ahora se eligió «El Diablo Cojuelo», que yo sepa hasta ahora no se ha grabado, no se ha sonado. Pero hay una ventaja, porque Enrique Féliz tiene una orquesta y puede ser realmente la orquesta ganadora del carnaval, porque es la que va a interpretar el tema oficial para este año, pero no lo han difundido y no se ha hecho el concurso para la música que se va a premiar este año. ¿Cuándo lo van a hacer? Cuando no haya tiempo de grabarlo y de difundirlo, que la gente lo sepa. Esta es la hora que nadie conoce «El Diablo Cojuelo». Entonces va a pasar «El Diablo Cojuelo» y nadie lo va a cantar porque nadie lo va a oír.

El primer tema, «Baila en la Calle», indirectamente originó esta serie de artículos, porque ya hacía mucho que había pasado el carnaval cuando me fueron a hacer una entrevista sobre el tema y yo dije que realmente no representaba nuestro carnaval; y sigue no representándolo. Esta música es una música carnavalesca antillana, si se quiere, una mezcla de ritmos, pero no nos particulariza; eso puede ser tanto venezolano, curazaleño, cubano, trinitense4 o de cualquier parte, pero no nos particulariza como pueblo. A eso fue a lo que me referí. En ese momento Dagoberto Tejeda se molestó y Última Hora se comprometió a publicar estos artículos.

4. Fradique usa el término trinitario para referirse a un nativo de Trinidad, pero el gentilicio correcto es trinitense. Se ha corregido del original.

ESTADÍSTICAS DE PARTICIPACIÓN Y GANADORES, CARNAVALES 1983-1986 5

LAS ESTADÍSTICAS

Vamos a poner aquí una estadística general de los participantes en los últimos cuatro carnavales con un estudio de las concurrencias. Ya hemos visto el jurado, vamos ahora a ver los participantes para poder, así, tener un estudio mejor de cómo concurre el dominicano al carnaval y cómo deja de ajustarse a lo que realmente es un carnaval. Detrás de cada cuadro de participantes, incluimos el cuadro estadístico de los ganadores.

5. Estos títulos fueron agregados en edición para describir mejor el contenido presentado.

CUADRO ESTADÍSTICO

CARNAVAL 1983

CARNAVAL 1983

LOS GANADORES POR AÑOS DE ESTOS CARNAVALES SON LOS QUE A CONTINUACIÓN DETALLAREMOS:

1. GANADORES DEL PRIMER PREMIO EN LA CATEGORÍA DE COMPARSA DE DIABLOS COJUELOS: Villa Francisca y San Carlos

2. SEGUNDO PREMIO: Los Indios de Azua

3. TERCER PREMIO: Los Baquiní del municipio de Nagua

• GANADORES EN LA CATEGORÍA DE TEMAS TRADICIONALES: Diablos cojuelos de Villa Francisca y San Carlos, Los Indios de Azua, Robalagallina de Santiago, Se me muere Rebeca de Villa Juana, La Muerte en Jeep de Villa Francisca y San Carlos y Los Africanos de Puerto Plata

• GANADORES EN LA CATEGORÍA DE COMPARSAS HISTÓRICAS: Historia de la Transportación de la Compañía Brugal

• CALIFICADAS EN LA CATEGORÍA DE COMPARSAS REPRESENTATIVAS DE SECTORES: Las provincias de Azua y Puerto Plata, los clubes culturales «Avance y Progreso» y en Barriales Villa Francisca y San Carlos. Club Arroyo Hondo. Oficina de Desarrollo de la Comunidad y el Centro Docente INFOTEP

• COMPARSAS CALIFICADAS COMO LAS MÁS ORIGINALES: Los doctores y Los indios de Puerto Plata

• EN MEJOR COREOGRAFÍA: Franqueadores Presidencia

• LA MÁS NUMEROSA: Cosas Populares

• LAS MÁS VISTOSAS Y ALEGRES COMPARSAS DEL, CARNAVAL: INESPRE. La Oficina de Desarrollo de la Comunidad y E. T. Heinsen

• MENCIONES ESPECIALES: Delegación de Curazao, Aruba, Puerto Rico, Dominicanos Ausentes, Olí-Olí de Samaná, Toros y civiles de Montecristi y el Gagá de la Ceja. Las carrozas de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, Banco Nacional de la Vivienda, La comparsa de la Casa de España, La carroza La Compactadora (Junta de Vecinos de Los Prados, La Castellana, San Gerónimo y Los Praditos)

CUADRO ESTADÍSTICO

CARNAVAL 1984

CARNAVAL 1984

COMPARSAS GANADORAS EN LA CATEGORÍA DE ORIGINALIDAD, VISTOSA Y COREGRAFÍA:

1. PRIMER PREMIO: La Muerte en Jeep, Ballet Folklórico UASD

2. SEGUNDO PREMIO: Dos pueblos de un mismo origen, Ballet Folklórico Dominicano

3. TERCER PREMIO: Robalagallina de Santiago

DE ACUERDO CON LOS TEMAS PRESENTADOS:

• DIABLOS COJUELOS , Los papeluses bailando palos, de Cotuí

• INDIOS, Chozas Indígenas, Colegio San Judas Tadeo

• AFRICANOS, comparsa de Barahona

• SE ME MUERE REBECA, comparsa Casandra Damirón

• ROBALAGALLINA, comparsa de Santiago

• LA MUERTE EN JEEP, Ballet Folklórico UASD

• CALIFÉ, desierto

• HISTÓRICA, comparsa 19 de Marzo, de Azua

• FANTASÍA, comparsa Exploradores de Nueva Guinea, de Puerto Plata

• LA MEJOR COMPARSA DE CLUBES CULTURALES, África y el Colonizador, Club Dr. P.

• LA MEJOR COMPARSA PROVINCIAL, Los mascaraos de Salcedo

• LA MEJOR COMPARSA BARRIAL, Campesina y La burra bailando palos, Sociedad Cristo Rey

• LA MEJOR COMPARSA DE CLUBES SOCIALES, comparsa Los Cavernícolas de Arroyo Hondo

• LA MEJOR COMPARSA DE ENTIDADES, Barceló y Compañía

• LA MEJOR COMPARSA DE CENTROS DOCENTES, La Muerte en Jeep, Ballet Folklórico UASD

PREMIACIONES INDIVIDUALES:

• Africana de comparsa, de Barceló

• Robalagallina (Pipi)

• Diablo cojuelo negro, comparsa Villa Carlos

• Diablo cojuelo, comparsa de Santiago

PREMIACIÓN DE CARROZAS NACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Banco Hipotecario Dominicano

2. SEGUNDO PREMIO: Casa de España

3. TERCER PREMIO: Fuerzas Armadas y Policía Nacional

CARROZAS Y COMPARSAS INTERNACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Haití

2. SEGUNDO PREMIO: Curazao

3. TERCER PREMIO: Reina del Carnaval de Quebec, Canadá

CUADRO ESTADÍSTICO

CARNAVAL 1985

CARNAVAL 1985

COMPARSAS MÁS ORIGINALES, VISTOSAS Y MEJOR COREOGRAFIADAS:

1. PRIMER PREMIO: Diablos cojuelos de La Vega

2. SEGUNDO PREMIO: Primeros Tiempos de Zafra, de Puerto Plata

3. TERCER PREMIO: Convivir de Nuestro Barrio (No. 83) de La Ciénega y Africanos, de Barahona

PERSONAJES TRADICIONALES DE CARNAVAL:

1. PRIMER PREMIO: Los diablos cojuelos, de La Vega

2. SEGUNDO PREMIO: Las marimantas, de Hato Mayor

3. TERCER PREMIO: Los diablos cojuelos de San Carlos

4. CUARTO PREMIO: Desierto

TEMAS HISTÓRICOS (LIBRE): Azua, Pasado y Presente

FANTASÍA: Los Babies de Ali Babá y Los diablos cojuelos de La Vega

REPRESENTATIVAS DE SECTORES:

• COMPARSAS PROVINCIAL: Los africanos, Barahona

• COMPARSA CLUBES CULTURALES: Los carboneros, de Jimaní

• COMPARSA BARRIAL: Convivir de Nuestro Barrio, de La Ciénega (No. 83)

• COMPARSA CLUBES SOCIALES: Club Arroyo Hondo

• COMPARSA ENTIDADES: Califé en Carnaval (UASD)

• COMPARSAS CENTROS DOCENTES: Califé en Carnaval (UASD)

CARROZAS NACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Colonia China en República Dominicana

2. SEGUNDO PREMIO: Convivir de Nuestro Barrio, La Ciénega (No. 83)

3. TERCER PREMIO: Club Arroyo Hondo

CARROZAS INTERNACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Haití

2. SEGUNDO PREMIO: Panamá

3. TERCER PREMIO: Desierto

PREMIOS ESPECIALES DEL COMITÉ ORGANIZADOR:

1. El Hombre de los Jarros, de Santiago

2. Robalagallina (Pipi)

3. El Hombre de los Zancos, de San Cristóbal

4. El Vampiro, de Puerto Plata

5. Premio especial a la comparsa de Las Flores de Dajabón

CUADRO ESTADÍSTICO

CARNAVAL 1986

CARNAVAL 1986

GANADORES EN LA CATEGORIA DE COMPARSAS DESTACADAS EN ORIGINALIDAD, DISEÑO Y COREOGRAFÍA:

1. PRIMER PREMIO: Los diablos de Villa Carlos

2. SEGUNDO PREMIO: Los doctores, de Batissa

3. TERCER PREMIO: Los galleros, de la UASD

PERSONAJES TRADICIONALES REGIONALES DEL CARNAVAL NACIONAL:

1. PRIMER PREMIO: Los galleros, de la UASD

2. SEGUNDO PREMIO: Los lechones, de Santiago

3. TERCER PREMIO: Robalagallina, de San Cristóbal

4. CUARTO PREMIO: Los indios (Museo del Hombre Dominicano)

TEMAS HISTÓRICOS LIBRES:

1. PRIMER PREMIO: Los doctores, de Batissa

2. SEGUNDO PREMIO: Lo que fue la Primavera, Dajabón

3. TERCER PREMIO: Los Franqueadores de la Presidencia

REPRESENTATIVA DE SECTORES:

• COMPARSA PROVINCIAL: Carnaval de San Cristóbal

• COMPARSA CLUBES CULTURALES: Club Marcelino Vega, La Ciénaga

• COMPARSA BARRIAL: Cosas de mi País, La Ciénaga

• COMPARSA CLUBES SOCIALES: Alegría de Carnaval, Club Arroyo Hondo

• COMPARSA ENTIDADES: Los doctores, de Batissa

• COMPARSA CENTROS DOCENTES: Los galleros, UASD

COMPARSAS INTERNACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Carnaval de Puerto Rico

2. SEGUNDO PREMIO: Carnaval de Venezuela

3. TERCER PREMIO: Desierto

MÁSCARAS INDIVIDUALES:

1. PRIMER PREMIO: El Hombre Jarro

2. SEGUNDO PREMIO: Robalagallina (Walter James)

3. TERCER PREMIO: Pesadilla Macabra

4. CUARTO PREMIO: El Hombre Bombillo

5. QUINTO PREMIO: Mujer de Porcelana

6. SEXTO PREMIO: Diablo (Rafael Burgos) (La Vega)

NACIONALES: MEJOR DISEÑO, SONIDO, ILUMINACIÓN Y TEMAS

1. PRIMER PREMIO: Asalto al Fuerte San Felipe

2. SEGUNDO PREMIO: Barceló

3. TERCER PREMIO: Molinos Dominicanos

INTERNACIONALES:

1. PRIMER PREMIO: Carnaval de New York

2. SEGUNDO PREMIO: Carnaval Isla San Martin

3. TERCER PREMIO: Carnaval de Puerto Rico

CARROZAS-COMPARSAS (COMPARSAS INTEGRADAS CON CARROZAS):

1. PRIMER PREMIO: Desierto

2. SEGUNDO PREMIO: Desierto

3. TERCER PRENIO: Desierto

Todavía ninguno de los ganadores de estos carnavales populares ha recibido el certificado que lo acredita como tal, es decir, después de ofrecido consideramos que debe cumplirse la formalidad. Exhortamos a los organismos correspondientes a cumplir con este requisito que, después de todo, no es algo del otro mundo.

CUADRO ESTADÍSTICO

CARNAVALES POPULARES

1983 - 84 - 85 - 86

6. La suma de comparsas da 615 y no 613.

EL CARNAVAL COMO GENERADOR DE INGRESOS PARA EL ESTADO

7

Hemos ido viendo a través de estos artículos cómo puede mejorarse nuestro carnaval con una serie de sanas sugerencias que hemos dado, sin embargo, hemos dejado para lo último la cuestión de finanzas.

Hasta ahora el carnaval ha representado un desembolso para el Estado Dominicano, y ha representado desembolso porque aquí no se piensa en función de negocio, de lo que puede dar y esa sola avenida George Washington y ese carnaval y otros eventos pueden dejarle cómodamente al Estado mínimo unos diez (10) millones de pesos al año, que no van a mejorar el presupuesto, pero es mejor que eso que si no dejara nada, o sea, el carnaval puede producir mucho más de sus gastos. ¿Cómo? Vamos a ver.

El pueblo ve el carnaval muy incómodo, primero, porque el pueblo siempre llega temprano y el carnaval comienza tarde, nunca ha comenzado un carnaval temprano y no creo que vaya a comenzar en lo que queda de siglo; segundo, no hay donde sentarse. Es muy incómodo sobre todo el que se para en la acera sur y le da todo ese sol desde la 1:00 hasta las 3:00 de la tarde, eso es bien terrible, sin embargo, si se hacen tarimas para sentarse se le puede sacar mucho dinero y no directamente al pueblo sino un impuesto, no es que el Gobierno las opere. Se hace un diseño de una tarima que pueda sostener tantas personas entonces se hacen concesiones a los que quieran o puedan fabricarlas, se supervisa la construcción, porque ahí está la seguridad del pueblo que es quien lo va a usar y se les cobra a

7. Estos títulos fueron agregados en edición para describir mejor el contenido presentado.

los concesionarios tanto y se sabe que ahí pueden caber tantas personas a tanto, ponerle precio módico eso no es para sacarlo en un año, es que vamos a sacar lo que se invierte en un año, para que cada tarima de esas dure diez o quince años armándola y desarmándola.

Si además del carnaval se hacen cuatro o cinco fiestas multitudinarias muy buenas todas, que no nos atrevemos ahora a hacer sugerencias, pero tenemos en mente varias cosas que se pueden hacer; se llenan las tarimas, la gente ve cómodamente el espectáculo y el Estado saca cincuenta veces lo que pueda invertir en esos eventos, pero esto hay que pensarlo en forma de que produzca. Aquí nada más se usa que el Estado va a dar tanto y de mano en mano llega del chorro grande un chorrito a donde debe llegar, se queda la mitad y el Estado nunca reembolsa. No, vamos a reembolsar el 50 por uno, vamos a hacer que el pueblo pague el carnaval pero que lo pague a RD$ 1.00 o a 0.50 y así nadie lo va a notar y con el carnaval y cuatro o cinco eventos más al año van a sacar 10 millones de pesos que no lo va a gastar al Estado en ninguno de ellos. Es más: el carnaval no se lleva un millón de pesos organizarlo y puede producir sólo el carnaval más de un millón de pesos en tarimas con concesionarios; siempre que no haya una lucha de que sea municipal o nacional, ahí yo no me meto, como sea puede generar divisas.

Este año, desgraciadamente y aunque no haya trascendido al público, nosotros que estamos en nuestro interés sí estamos totalmente informados de que va a haber una dicotomía porque el Ayuntamiento, dígase el Lic. Suberví Bonilla quiere un carnaval popular y el secretario de Turismo, dígase el Sr. Rainieri, quiere un carnaval nacional.

Yo no entiendo lo que es carnaval popular ni carnaval nacional, para mí es sólo carnaval, y ellos están ahora mismo tan divididos que, a nuestro entender, ninguno de los dos sabe lo que quiere, porque yo creo, y me permito decirlo en público, no creo que ninguno de los dos tenga los conocimientos básicos necesarios porque sencillamente no es su especialidad de lo que es un carnaval y lo que debe ser un carnaval.

TURISMO Y FOKLORE. SUGERENCIAS PARA LA ORGANIZACIÓN

DEL CARNAVAL

El Departamento de Turismo, llámese Secretaría, Dirección General o el nombre que le quieran dar, nunca ha tenido técnicos de folklore y no los ha tenido porque no ha querido, porque aquí todo el mundo sabe quiénes pueden y quiénes deben estar ayudando a Turismo a hacer eso, y ellos nunca los han llamado, quiere decir que nunca les ha interesado y me parece que es «La Piña» de personas que no quieren que entren en el folklore y en otros campos personas que sepan, para que no les desbaraten su nido que han construido a través de los años y con mucho tiempo, y los que saben, molestan y nunca los dejan entrar en Turismo a desempeñar la labor que deberían estar haciendo.

Esto no es un solo decir, sino que no solo impiden que entre, sino que Turismo ha hecho su folklore. Una sección de Turismo que se llama Eventos y Folklore, nunca en los últimos diez o doce años ha tenido un folklorista al frente ni al lado ni como consultante siquiera, y eso es porque no le ha interesado tenerlo y Turismo ha hecho sus bailes folklóricos que no tienen nada que ver con los bailes folklóricos nuestros, sino que ellos los han hecho como ellos creen que deben hacerlos y no les interesa ni la investigación, ni la verdad, ni la opinión de los entendidos.

Turismo es una cosa muy SUI GENERIS, muy aparte de la realidad dominicana, y que ellos están haciendo un mundo como ellos quieren porque saben mucho de eso, a pesar de que tenemos que reconocer que una vez estuvo al frente de Eventos y Folklore una persona que aunque no era folklorista, era muy sensata, que se llama doña Mercedes Gómez de

Paulino, que hizo una labor formidable de promoción, y como todo el que hace algo bueno en este país, la premiaron con su destitución, sin saber cómo ni por qué.

El desconocimiento de Turismo de lo que es el folklore, y hablo de Turismo como institución, como entidad, no como persona, es que ellos mismos ponen el mal ejemplo para confundir a la gente y cada vez que hay un carnaval de estos, el grupo de Turismo, en vez de preparar una estampa de carnaval, que tenemos muchas, muy vistosas, alegres y apropiadas para eso. Entonces Turismo lo que pone a su gente a bailar merengue, como si el merengue formara parte del carnaval. El merengue de Turismo, que no es el merengue dominicano, que conste.

Además, Turismo nunca se ha preocupado de hacer que la gente conozca el folklore de otros países, yo como estoy en una investigación sobre el carnaval, de muchos años, este año me fui a ver el carnaval de San Tomás que es extraordinario, que se adapta y tiene la grandeza y la majestuosidad del de Río de Janeiro adaptado al pequeño medio de San Tomás. Creo que han hecho un trabajo maravilloso en San Tomás al adaptar un carnaval sin desvirtuarlo, pero adaptándolo a las necesidades de la atracción turística que es lo que yo creo que se busca para poner las cosas en la onda en que deben estar.

Por celebrarse el carnaval en la fecha que se celebra, que es después de Semana Santa, tres semanas después, como es natural, sería muy apropiado que su Reina o sus gentes vinieran o una comparsa cualquiera e incluso vendrían tres al carnaval de aquí, para que así la gente se acostumbre a ver y si no lo pueden traer, entonces que lo filmen y traigan la fílmica porque creo que es el carnaval más interesantes desde Nueva Orleans hasta Río de Janeiro; el que más se puede adaptar a nuestras condiciones y por parecerse mucho, por los orígenes similares y una serie de cosas que son muy equivalentes a las nuestras.

Vamos a hacer ahora para terminar estos artículos una serie de sugerencias que las hacemos con la mejor intención y con la mejor buena fe, pero que no siempre se interpretan las cosas como uno las hace, si no como otro quiera.

Yo creo que nuestro carnaval tradicional debe preservarse y debe seguir siendo barrial, no podemos trasladarlo más ni trasplantarlo porque se va a morir, entonces nos vamos a quedar sin el grande y sin el chiquito.

Para eso deben hacer en los barrios concursos de las máscaras solas, que tenemos, de las pequeñas e incipientes comparsas y volver a poner en auge las festividades de carnestolendas que fue la primera y que poco a poco se perdió, es decir, que podemos comenzar el carnaval en las carnestolendas auténticas, pero en Santo Domingo por lo menos, tal como se hace en Montecristi y en Puerto Plata que cada domingo salgan las máscaras y comparsas tradicionales, aumentando así la fiesta de carnaval y preservando la tradición.

Entre estas máscaras solas y estas pequeñas comparsas se darían premios o estímulos de cualquier clase para que sigan saliendo.

El gran desfile de carnaval debería dividirse en dos grandes partes muy bien definidas, un día para que desfilen carrozas y no permitir otra cosa que las carrozas, un corso florido en forma, si es que quieren seguir con las carrozas y obro día para las comparsas. Estas comparsas que van a ir al carnaval son las premiadas, ya han sido seleccionadas por barrios, por entidades, por lo que sea que eso no interesa, entonces las comparsas premiadas van a ir al carnaval del Malecón.

El límite va a reducir el número, pero va a aumentar la calidad y entonces serán comparsas que van a poder dar dos vueltas completas por el Malecón, diríamos desde la avenida Máximo Gómez hasta la Palo Hincado.

Estas comparsa tienen que tener un límite digamos de 300 personas como mínimo y tienen que ocuparse de que nadie se les pegue, que las comparsas que permitan entre sus gentes a gentes del público queda descalificada, para que ellos mismos se ocupen de la disciplina del desfile por una parte y poner lo menos por lo menos durante los dos primeros años los coreógrafos del país que están acostumbrados a manejar multitudes de bailarines y que tienen una larga experiencia trabajando con 300 y 500 personas y que lo pague el Comité, para ponerlos a disposición de las comparsas, para que

asesoren, para que den ideas o si no darles los nombres a las comparsas, para que los busquen, esas dos soluciones podrían hacerse, ahí recordamos a Chiqui Haddad, Guillermo Cordero, Fradique Lizardo, Juan Rosado, Leo Crespo, entre otros que han trabajado con 500 o más personas, no con comparsitas de clubes, yo hablo de multitudes de personas y de las gentes que han manejado multitudes.

En vez de premios chiquitos que se hagan premios grandes que la gente le tire a eso y haga un esfuerzo por ir a esas comparsas, digamos que el primer premio sería de RD$ 30.000, 20.000 y 10.000, serían los RD$ 60.000 que se daban fragmentados, darlos en tres premios grandes, entonces hay más incentivos y la gente haría un esfuerzo mucho mejor por ir a un carnaval.

Cada comparsa, no solo tendría que tener un mínimo de 300 personas, tiene que tener su música, su letra o texto literario y sus músicos, entonces estas letras ya este año no se puede no habría tiempo, se cogería como tema del carnaval, el que cantó Enrique Feliz que fue electo, que es el «El Diablo Cojuelo» de Nicanor Stubbs, pero ya el año que viene concurso para la música de carnaval se haría entre las comparsas que van a participar y se haría a finales de enero para que haya tiempo de que esos tres temas electos suenen, se graben, entonces ya la gente desde noviembre tiene que estar preparado sus comparsas y reuniendo sus gentes y saber que se va a ganar RD$ 30.000 o 20.000, que vale la pena participar en el carnaval, y el inicio del carnaval sería el tema oído por un jurado competente y elegidos los tres primeros premios del carnaval siguiente cada fines de enero, que el Jurado que califique las comparsas tenga un mínimo de siete personas, para qué mover, tantas gentes y que sean expertos que puedan aportar algo a la celebración.

Con el fin de terminar estos artículos que se hacen como un aporte a nuestro país, a nuestra gente yo hago la pregunta siguiente: 8

8. El trabajo llega hasta aquí, tal vez porque la idea que introduce no fue escrita o porque en la organización de los documentos del Fondo no se agruparon correctamente.

ANEXO

Listado de premios por categoría

Listado del jurado por categoría

Orden del desfile del carnaval de Santo Domingo

Aspectos generales de la votación y criterios de evaluación para el jurado

LISTADO DE PREMIOS POR CATEGORÍA, AÑO 1986

LISTADO DE PREMIOS POR CATEGORÍA, AÑO 1983

LISTADO DE JURADO POR CATEGORÍA, AÑO 1986

ORDEN DEL DESFILE DEL CARNAVAL DE SANTO DOMINGO, AÑO 1983

ASPECTOS GENERALES DE LA VOTACIÓN Y CRITERIOS DE EVALUACIÓN PARA EL JURADO, AÑO 1986

ASPECTOS GENERALES DE LA VOTACIÓN Y CRITERIOS DE EVALUACIÓN PARA EL JURADO, AÑO 1983

ÍNDICE DE IMÁGENES

Portada

Afiche carnaval Santo Domingo del 24 al 27 de febrero 1985.

Impresión gráfica a color sobre papel

43.09 x 60.09 cm

Fondo Fradique Lizardo de Folklore Dominicano

P.8

ET-FL-1207

Tiznao

Fotografía análoga a color

8.74 x 11 cm

Fondo Fradique Lizardo de Folklore Dominicano

P.12

Carnaval y caretas / Invitación. Por el Museo del Hombre Dominicano y CODETEL. El Caribe, 13 de agosto 1983.

P.15

Inaugurarán gran feria del carnaval. Hoy, 16 de febrero de 1984.

P.17

El carnaval de febrero: un reencuentro con nuestra herencia. Por Luis Díaz, El Nuevo Diario, 23 de enero de 1984.

P.20

Sugieren eliminar elementos foráneos del carnaval. La tarde alegre, 25 de febrero de 1984.

P.23

ET-FL-1206

Comparsa los Tiznao

Fotografía análoga a color

10.93 x 8.85 cm

Fondo Fradique Lizardo de Folklore Dominicano

P.26

Carnaval Santo Domingo 85: Afiche convocatoria - Santo Domingo, República Dominiana. 1985 - 1 pliego, a color, serigrafía

34.83 x 45.87 centimetros

P.31

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983. Por el Prof. Fradique Lizardo, Listín Diario, 23 de abril 1983. El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

II. Por el Prof. Fradique Lizardo, Suplemento Listín Diario, 7 de mayo 1983.

P.32

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

III. Por el Prof. Fradique Lizardo.

P.33

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

IV. Por el Prof. Fradique Lizardo, Suplemento Listín Diario, 4 de junio 1983.

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

V. Por el Prof. Fradique Lizardo, Listín Diario, 11 de junio 1983.

P.34

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

VI. Por el Prof. Fradique Lizardo, Suplemento Listín Diario, 4 de febrero 1984.

P.35

El rescate de nuestra cultura: el carnaval Santo Domingo 1983

VII. Por el Prof. Fradique Lizardo, Suplemento Listín Diario, 18 de febrero 1984.

P.38

Casa de teatro presenta carnaval del artista. Por Ninoska Manzueta, La tarde alegre, 25 de febrero 1984.

Orígenes del carnaval.

Por Jeanette Miller, La tarde alegre, 25 de febrero 1984.

P.44

Imagen latente. Por Martín López, El Nacional de Ahora, 1 de febrero de 1984.

P.71

Desfile de carnaval en tarde domingo. Listín Diario, 26 de febrero 1984.

ANEXOS P. 73 - 80

P.73

Carnaval Santo Domingo 86: Premiaciones - Santo Domingo, 1986 - 9 páginas

P.74

Premios del carnaval de Santo Domingo - 1983 - 6 páginas

Carnaval Santo Domingo 86: jurado de comparsas y carrozas1986 - 3 páginas

P.76 - 77

Orden del desfile del carnaval de Santo Domingo: Listado - Santo Domingo, 1983 - 18 páginas

P.78

Carnaval de Santo Domingo: aspectos generales sobre las votaciones - Santo Domingo, Secretaría de Estado de Turismo 1986 - 3 páginas

P. 79 - 80

Carnaval 83: aspectos generales sobre las votaciones - Santo Domingo 1983 - 3 páginas

Los Cuadernos Fradique Lizardo de Folklore son publicaciones semestralmente iniciadas en 2019 con insumos del Fondo Fradique Lizardo de Folklore Dominicano, declarado Registro Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Uruguay, bajo custodia del Centro León.

CUADERNO DE FOLKLORE FRADIQUE LIZARDO

PRODUCCIÓN

María Amalia León

Presidente Fundación Eduardo León Jimenes y Centro León

María Luisa Asilis de Matos

Directora ejecutiva Centro León

SUPERVISIÓN GENERAL

Luis Felipe Rodríguez

COORDINACIÓN

Carlos Andújar

ASISTENTE DE COORDINACIÓN

Melissa Vásquez Batista

COLABORADORES

Wilfredo Padrón Iglesias, Nathalia Ramírez, Julia Hernández Sang

ESCRITOS E IMÁGENES

Fondo Fradique Lizardo de Folklore Dominicano

TRANSCRIPCIÓN

Aurelio Polanco

CUIDADO EDITORIAL

Daniela Cruz Gil

ADAPTACIÓN DE PORTADA Y DIAGRAMACIÓN

Nathalia Cortorreal

ISSN: 0864-2415

CENTRO CULTURAL EDUARDO LEÓN JIMENES

AV. 27 DE FEBRERO NO. 146

VILLA PROGRESO

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS

REPUBLICA DOMINICANA

TEL.: 809 582 2315

FAX: 809 724 7644

www.centroleon.org.do

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Cuaderno XII | Fradique Lizardo del Folklore Dominicano by CENTRO LEÓN - Issuu