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PERIÓDICO CULTURAL MOLINOS MONSERRAT - MAYO 2022

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Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” Núcleo de Cotopaxi

Periódico Cultural

PORTADA 2 DE MAYO 1822 Bicentenario de la Hospitalidad Latacungueña

N

Los

287

ROSTROS

DE SUCRE Sucre conoce

Latacunga, Mayo 2022

Latacunga

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DISCURSOS mayo - 2022

Detalle: Retrato de A. José de Sucre, litografía en papel moneda del dinero ecuatoriano.

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“Ud., créame, General, nadie ama la gloria de Ud., tanto como yo. Jamás un Jefe ha tributado más gloria a un subalterno. Ahora mismo se está imprimiendo una relación con la vida de Ud. hecha por mí; cumpliendo con mi conciencia le doy a Ud. cuanto merece. Esto lo digo para que vea que soy justo: desapruebo mucho lo que no me parece bien, al mismo tiempo que admiro lo que es sublime”. Bolívar (Párrafo de Carta del Libertador-Lima, 21 de febrero de 1825)

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Fundada el 11 de noviembre de 1995

Director del Núcleo

- Milton Caluña Cordovilla Director Editorial

- Miguel Ángel Rengifo Robayo Consejo Editorial

- Byron Burbano Moreno - Judith Jiménez Vaca Diseño y Diagramación

- Juan Carlos Tapia Calama Apoyo Editorial

- Alonso León Cajiao - Anthony Mero Mantuano Impresión

- Talleres Gráficos CCE Núcleo Cotopaxi

Dirección editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” Núcleo de Cotopaxi Periódico Cultural Molinos Monserrat es una publicación de la Dirección editorial de la CCE Cotopaxi. Sus artículos, fotos e ilustraciones no pueden ser reproducidos en ningún formato sin previa autorización. Los artículos publicados son responsabilidad de sus autores y no comprometen al periódico ni a sus editores.

MOLINOS MONSERRAT

- Portada: Litografía de Antonio José de Sucre, Gran mariscal de Ayacucho, por Ayala. Bogotá 1877. - Imagen izquierda: Sucre y la libertad. - Óleo sobre tela del pintor quiteño Joaquín Pinto – propiedad del Municipio de Pujilí.

Año XXVII N°287 / Latacunga, Mayo 2022

Contactos

(03) 2813 247 / 248

Escanéa el código y accede al periódico digital.

cce3cotopaxi@gmail.com www.casadelacultura.gob.ec

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SUMARIO DE CONTENIDOS EDITORIAL Miguel Ángel Rengifo

07 LATACUNGA EN PICHINCHA Eduardo Paredes Ortega

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LA EMPRESA EDITORIAL DE NUESTRA CASA MOLINOS MONSERRAT Miguel Ángel Rengifo

SUCRE CONOCE LATACUNGA

BREVES DATOS DE LA CALLE DOS DE MAYO

Isaías Toro Ruiz

Alonso X. León Cajiao

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CIUDAD (LEJANA) MI BIBLIOTECA LA QUE YA NO ESTÁ ENTRE NOSOTROS Juan Carlos Moya

Edmundo Rivera Robayo

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SÍNTESIS DE LA VIDA DE ATAWALPA, EL HIJO DEL SOL

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Cristóbal L. Quishpe Lema

ANTE LA ESTATUA DE SUCRE Juan Abel Echeverria

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LOS ROSTROS DE SUCRE

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Redacción Central

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DISCURSOS mayo - 2022

EDITORIAL Miguel Ángel Rengifo Robayo DIRECTOR EDITORIAL MOLINOS MONSERRAT

Reflejo de la firme convicción del periodismo encauzado a la información crítica, (…) Seguir siendo el órgano de difusión de la Casa de la Cultura Núcleo de Cotopaxi sobre su accionar permanente, sus agendas y actividades al servicio colectivo.

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EDITORIAL

R

etorno decisivo y consecuente. La edición del periódico cultural Molinos Monserrat en tiempos arduos cimentando su puntal entre la experticia y los nuevos aportes del pensamiento contemporáneo cuenta (como siempre, y desde siempre) con la colaboración permanente del talento que ha sintonizado en generar nuevas líneas temáticas de crítica e investigación, liderazgos de opinión especializados en temas de la cultura y la búsqueda incesante de estanterías para el impulso creativo nuevo en: ensayos, artículos investigativos, acogidos y reediciones imprescindibles, piezas literarias y periodísticas, reportajes, retratos, entrevistas, perfiles, el mapa interesante de la crónica de gran aliento. Un suplemento de líneas de pensamiento crítico, recomendaciones sobre libros, películas, documentales, análisis y coyuntura sobre el tema cultural en la provincia y su circunstancia en el escenario regional; reflejo de la firme convicción del periodismo encauzado a la información crítica, la orientación y selección, reflejo de la realidad interpretada, formación y escaparate para la exposición de las obras de los nuevos escritores locales. En esta edición acogemos de manera ética la política editorial promulgada desde el derecho constitucional y legal sobre la cultura y el patrimonio del país, hasta la visión de Benjamín Carrión, de ser una potencia en lo cultural; desde la diversidad del pensamiento, la libre expresión y criterio, la presencia de los cantones que desde sus voces enuncian su realidad para descentralizar y encausar la apuesta por la industria cultural como pragmatismo. Seguir siendo el órgano de difusión de la Casa de la Cultura Núcleo de Cotopaxi sobre su accionar permanente, sus agendas y actividades al servicio colectivo, la presencia en territorio y el reto de afrontar el tiempo del post COVID; con un concepto renovado sin dejar la vanguardia en la presentación, el tratamiento tipográfico como posición de su imagen, consecuentes a los retos de entregar un suplemento cultural merecido para nuestros lectores. No hemos dejado pasar la importancia de fechas cívicas e históricas que en su conmemoración han sido y serán tratadas en este número y en los siguientes: el Bicentenario de la independencia de Latacunga, como el de la llegada de Antonio José de Sucre a la misma; los temas relacionados con personajes, fechas, apreciaciones y reflexiones en torno a la prístina mirada de los colaboradores quienes, con rigor académico, honestidad intelectual, estilo, estética, nos conceden el privilegio de ser leídos con atención. Escrito mes a mes con gracia y repaso de la vida cultural, santo oficio, que ahora tomamos a cuenta como un reto y posta de la mano de quienes han signado el aporte en la formación del pensamiento crítico de una provincia como Cotopaxi. Renovado y en esencia respondemos al aforismo de André Malraux: “La cultura es lo que en la muerte sigue siendo la vida”, somos entonces la vida misma.

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DISCURSOS mayo - 2022

LA EMPRESA EDITORIAL DE NUESTRA CASA MOLINOS MONSERRAT Miguel Ángel Rengifo Robayo 1

Discurso pronunciado en la entrega de credenciales a los miembros del Consejo Editorial de la CCE Cotopaxi.

T

res décadas incesantes de bemoles, atinos y desasosiego han significado el nombre propio del periódico cultural más importante del siglo XX en la región, y no es modestia, mucho menos sobredimensionar el atino de una generación de intelectuales que persisten desde sus convicciones de que la cultura redime, transgrede, transforma al ser humano. Ahora que se ha pulverizado el sentido axiomático de que el nombre es el hombre y rebajado a mote el sentido del gentilicio, defendemos a ultranza el sentido y el trabajo del intelectual como de la producción del pensamiento, insisto, porque con profundo apostolado hemos apoyado el hombro para bracear los remos hacia el porvenir del modesto oficio del periodismo cultural, del tipeo y la escritura con rostro, de la crónica de gran aliento, de la historiografía, de géneros literarios y periodísticos como: la entrevista, el perfil, el plano americano -como apuestan poquísimos conservaduoristas- sin variopinto tema, sino especifico, el don creativo del “santo oficio” la corrección de estilo. Molinos Monserrat vio la luz como fuerza reivindicadora del gesto libérrimo de la independencia latacungueña, específicamente el 11 de noviembre de 1995, en el último quinquenio del siglo la visionaria actitud de los intelectuales de aquel entonces; La tradición tomo forma y somos parte de ella. Ha sido el reflejo de

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construirlo personalmente a pulso con un bregar de dos décadas, la mano organizadora de esos tiempos a estado liderada por José Meythaler Quevedo, presidente del núcleo, quien dio fragua a lo que hasta nuestros días asumimos con entereza y un alto espíritu de entrega profesional al órgano de difusión de la cultura de Cotopaxi.

“Molinos Monserrat vio la luz como fuerza reivindicadora del gesto libérrimo de la independencia latacungueña”. Un breve repaso del suplemento que desde su luz insistió en ser el escaparate y latido de la historia cultural y el periodismo de una provincia. Se que varios de los colaboradores y figuras, la mayoría han desaparecido hace tiempo y algunos lanzados a esta aventura todavía nos acompañan; una de las más sólidas tradiciones de las letras locales nos ha ubicado en la reflexión de la emergente producción cultural la visualización y garantizar espacios para un sinnúmero de nuevos valores intelectuales que aún están por surgir; falleció en estos días Rodrigo Campaña Escobar pensé que debíamos recordarlo por su devoción y entrega al periodismo y la crónica cultural, quien dejo profundas huellas en la historia cultural del país desde su columna y producción investigativa incesante, denodada, disciplinada


y consecuente, por ahí aparecieron impostaciones de cercanías que por respeto a su memoria y legado deben la justicia ponerlas en evidencia por haber publicado a tiempo una antología de sus aportes de toda una vida en el libro Añoranzas en 2013, cuando fui secretario de este núcleo y por qué no reconocer el espíritu visionario del entonces presidente Edmundo Rivera Robayo que al igual de los presidentes que lo antecedieron han continuado con la publicación y difusión del periódico y los trabajos de destacados miembros correspondientes quienes han concernido sus obras en la editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana de este núcleo. La revolución cultural signada por la destacada generación de quienes hicieron del grupo literario Galaxia, un lugar particular, mucho más que una editorial, una movilización de pensamiento, época nunca postergada que continúo con la difusión del conocimiento y la creación de manera independiente y apegados a la institucionalidad del Núcleo. La construcción de las líneas editoriales sobre una realidad contemporánea es nuestra insistencia y apostamos por devolverle el prestigio entrañable a la editorial de la casa de la cultura pues estamos seguros que la provincia en sus siete cantones posee una riqueza intelectual profunda y habida de formas de identidad que encontrará en los espacios de difusión como el periódico así como la producción

independiente para que los nuevos valores editoriales en el ensayo, el periodismo, la narrativa, la poesía encuentren su cauce. El sello del núcleo conformado por el equipo editorial del doctor Byron Burbano Moreno, la licenciada Judith Ramírez y mi persona, quien lo preside, hemos comprometido nuestro esfuerzo y experticia para continuar con el derrotero de producciones de calidad, cumpliendo con una política editorial y cultural de eficiencia y justicia: porque estamos conscientes que la difícil empresa editorial ecuatoriana margina al propio autor a rebuscar espacios de condescendencia, a ponerlo bajo el brazo y defenderlo de una posible orfandad, o peor indiferencia. Primero como hemos referido la sociedad ecuatoriana no lee, y esa realidad esta enquistada en los nuevos retos de la pedagogía y la educación integral; los tecnicismos y elementos que nos han dado países que por décadas apostaron por la producción de un pensamiento crítico que argumente el ejercicio político inclusive debe asumirse desde nuestras realidades. Esas páginas centrales impresas a blanco y negro en tabloide no mayor a las 16 entre tiro y retiro, un espíritu de periódico que acogió la colaboración de nombres propios como los de Galo Chacón Izurieta, Oswaldo Rivera Villavicencio, Hernán Iturralde Egas, Sócrates Hernández, Marco Karolys Baca, Carlos Villasís

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1 Poeta y escritor. Estudió Comunicación Social en la Universidad Central del Ecuador; egresado de Ingeniería en Diseño Gráfico por la Universidad Técnica de Cotopaxi. Miembro Correspondiente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” Núcleo de Cotopaxi, actualmente Director editorial del Núcleo provincial y Director del Periódico Cultural Molinos Monserrat; Miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador por el Centro de Estudios Históricos de la Provincia de Cotopaxi, del cual es Secretario General; Miembro de la Sociedad Bolivariana del Ecuador. Miembro de la Fundación Gabo, anteriormente conocida como FNPI - Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Colaborador permanente en varias revistas literarias de Ecuador y del exterior, editorialista de varios medios de comunicación locales; mereció el Premio Nacional de poesía Paralelo Cero 2016.


DISCURSOS mayo - 2022

Endara, Edgar Jiménez; Paúl García Lanas, Fernando Jurado Noboa, Hugo Salazar Albán, Tito Gutiérrez, Luis Valarezo Mesías, Jorge Alcázar Arroyo, a su tiempo Silvia Fabara Jácome, Eugenia Tapia, Rubén Bravo, Inés Moreno, Eduardo Meythaler persisten en la historia del periodismo cultural provincial; formé parte de un consejo de redacción, el nuevo siglo ha demandado atenciones de referentes del pensamiento en el contexto universal, ahí están los famosos artículos de Raúl Plaza, Gonzalo Albán, los mismos aportes espontáneos y acogidos de Rumazo Gonzales, los hermanos Franklin y Leonardo Barriga López, apuntes imprescindibles de Eduardo Paredes Ortega, casi podría decir de culto, quienes hicieron sus primeras armas en las páginas de este suplemento cultural que enrumbó los nuevos días enseñándonos que sin cultura no hay periodismo. Formamos parte de esta nueva generación intelectual y hemos vivido parte de esa vida iniciada oficialmente a los 20 años; uno de esos tramos fueron condensados en los talleres de reproducción del núcleo donde redactábamos nuestros primeros ensayos y soportábamos la critica de José Meythaler quien imponía su gusto y condición, trabajamos con él siempre desde cerca y desde el editorial; leía a una velocidad pasmosa podía ir y venir en los artículos, donde empezaban los recovecos del primer cotidiano

sobre las crónicas de antes, la crítica de la realidad cultural y los temas del patrimonio y la política del medio, una suerte de nostalgiario de una ciudad que ya no es más, que se nos fue, que ya no existe; y nos atrevimos también a coordinar la feria nacional del libro y la lectura promulgada desde el corazón y nuestras convicciones a la que llamamos: Félix Valencia Vizuete; el primer concurso provincial de cuento y poesía, el conversatorio y foros sobre la literatura como el celebrado en homenaje a Gabriel García Márquez. Señor director, estimados miembros correspondientes, representantes de las extensiones, colegas miembros del consejo editorial del núcleo y amigos cultores, ahora son portavoces de esta consecución de la defensa del papel y labor intelectual, de uno de los oficios de la cultura que debe erradicar la improvisación, la falta de honestidad intelectual y desechar egos falsos como de arribismos que simplemente rayan en petulancias absurdas, si creemos ser merecedores de destacar los trabajos creativos de la novísima creación literaria cotopaxense trabajemos en ello, estos son los escenarios a incluir: formación y convicción; ya basta de normalizar que un poeta o un escritor se hace por autoproclama, hay que ser consecuentes en este detalle, las redes sociales y otros espacios digitales no son el único espacio, pero no es menos cierto que estamos ante intentos

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mediocres de sabios que no saben nada, escritores que no escriben peor leen, además de la falta de compromiso con la investigación y la academia, en definitiva la cultura no es vanidad; la critica como las áreas del pensamiento son urgentes en garantizarlos para su desarrollo y evitar pensar que solo hay que autonombrarse como poetas, escritores, o intelectuales y no hacer absolutamente nada. Podría decirse que es un sueño realizado, porque hemos convivido arremangados en la redacción de los diarios referentes del periodismo cultural a sus anchas, incluso hemos trabajado en linotipo, de correctores excepcionales, de poseer incluso por oficio el periodismo y la comunicación como ciencia: del orgullo de pertenecer a esa camada de la nueva literatura ecuatoriana, de la generación del 72. Los inicios fueron en el diario Hoy, para señas particulares el genio del “Pájaro Francisco Febres Cordero”, mentó los inicios periodísticos de quien soy ahora, la primera entrevista cultural en mis inicios y que siempre rememoro fue a Jorge Enrique Adoum, para que vengan luego diálogos con José Saramago, Javier Vásconez, Bolívar Echeverría, Iván Egüez, Marco Antonio Rodríguez, como a Fabián Guerrero Obando maestros y ahora entrañables amigos; en la facultad de comunicación de la Universidad Central tuve la oportunidad de coordinar la revista institucional Contextos, ahí nació esta tenacidad por la edición, que


hemos cumplido incesantemente en los últimos 23 años que me han permitido sortear entre la corrección de tipo, la creación, el reportaje o el aporte para periódicos y revistas especializadas en lo cultural, mi participación con nuestro entrañable Diario La Gaceta, la dirección editorial de la Enciclopedia de la provincia, proyecto ambicioso de factura monumental; he fungido como director de contenidos y editorial de las revistas Cotopaxi magazine o revista Andes de la Agencia de Noticias Cotopaxi; durante 13 años aporté como articulista del diario La Hora, igual que al reportaje como al relato, los poderes narrativos que ahora ven reflejado en la dirección editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Cotopaxi y que asumo con alegría y compromiso de trabajo permanente y profesional. Molinos Monserrat en Cotopaxi ha tomado el espacio de los libros, porque si bien es cierto es a cuenta gotas que se producen títulos, elogiamos el esfuerzo independiente de quienes incluso se atreven a esa hazaña legar con sus obras literarias a pesar de las limitaciones; crear para entretener la imaginación, para moldearla y recrearla, se trata de la formación de un gusto, de un canon, del sentido de las proporciones; son necesarios ahora las herramientas del internet, diversificar nuestros horizontes y ofertar calidad y valores en nuestra producción. Para la fundación del nuevo periodismo iberoamericano

del cual me honro en participar aplicamos el riguroso sentido de pertenencia con lo que la redacción de Leila Guerriero bellamente a nombrado: amasar el pan, porque con Molinos Monserrat habrá de hacerlo. Sí. “Hay que amasar el pan. Hay que amasar el pan con brío, con indiferencia, con ira, con ambición, pensando en otra cosa. Hay que amasar el pan en días fríos y en días de verano, con sol, con humedad, con lluvia helada. Hay que amasar el pan sin ganas de amasar el pan. Hay que amasar el pan con las manos, con la punta de los dedos, con los antebrazos, con los hombros, con fuerza y con debilidad y con resfrío. Hay que amasar el pan con rencor, con tristeza, con recuerdos, con el corazón hecho pedazos, con los muertos. Hay que amasar el pan pensando en lo que se va a hacer después. Hay que amasar el pan como si no fuera a hacerse nada, nunca más, después. Hay que amasar el pan con harina, con agua, con sal, con levadura, con manteca, con sésamo, con amapola. Hay que amasar el pan con valor, con receta, con improvisación, con dudas. Con la certeza de que va a fallar. Con la certeza de que saldrá bien. Hay que amasar el pan con pánico a no poder hacerlo nunca más, a que se queme, a que salga crudo, a que no le guste a nadie. Hay que amasar el pan todas las semanas, de todos los meses, de todos los años, sin pensar que habrá que amasar el pan todas las semanas de todos los meses de todos los años: hay que amasar el pan como si fuera la primera vez. Habrá que amasar el pan cuando ella se muera, hubo que amasar el pan cuando ella se murió,

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hay que amasar el pan antes de partir de viaje, y al regreso, y durante el viaje hay que pensar en amasar el pan: en amasar el pan cuando se vuelva a casa. Hay que amasar el pan con cansancio, por cansancio, contra el cansancio. Hay que amasar el pan sin humildad, con empeño, con odio, con desprecio, con ferocidad, con saña. Como si todo estuviera al fin por acabarse. Como si todo estuviera al fin por empezar. Hay que amasar el pan para vivir, porque se vive, para seguir viviendo. Escribir. Amasar el pan. No hay diferencia.” 2

Columna de Opinión publicada en Diario El País de España por Leila Guerriero, referencia íntegra para el discurso de posesión del Directorio Editorial de la Casa de la Cultura Núcleo de Cotopaxi.

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IMPRESCINDIBLE DISCURSOS mayo - 2022

SUCRE CONOCE LATACUNGA Isaías Toro Ruiz 1

“

Avanzaba el general por las poblaciones de la Sierra, para la célebre batalla de Pichincha, y tocó en Ambato en los últimos días de abril. De ese lugar destacó su vanguardia a órdenes del Coronel Luque, quien ocupó la plaza de Latacunga el 30 de abril, luego de

Vista panorámica del centro histórico de Latacunga (1.940). Fotografía de Fernando Antonio Zapata Scholl.

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1 Ambato 1894-1982. Historiador Cronista de Ambato. Designado escribano de Salcedo, posteriormente, con la misma función pasará a la ciudad de Latacunga. Toro Ruíz laboró 50 años en el servicio notarial; este oficio o profesión logró despertar en él la inclinación para escribir historia, para hurgar en los archivos que desempeño por décadas en Latacunga, Ambato y en el archivo nacional en Quito. Continuador de Celiano Monge y Carlos Sevilla Suarez, el I. Concejo Municipal de Ambato en 1957 le designa como Tercer cronista Vitalicio de la ciudad de Ambato.

Diez días fue la permanencia del general, mientras aumentaba sus huestes con la venida de sus tenientes Cestari de Pujilí, Córdova de Cuenca con el batallón “Alto Magdalena”. desalojar al enemigo en reñida sería hecha por la guarnición acción que le costó la pérdida de local comandada por el oficial 18 hombres.2 español Boves, una compañía de 40 lanceros destacada de Debió tener lugar el choque, en la Riobamba en marzo, para proteger quebrada de Nintinacaso, junto al la ciudad de las acometidas del Agua del Inca, por donde cruzaba Coronel republicano Cestari que el antiguo camino. Esa resistencia se encontraba en Pujilí, venido

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Dr. Muñoz Vernaza “El año Militar”


IMPRESCINDIBLE DISCURSOS mayo - 2022

por el Zapotal y Angamarca con el fin de “distraer la atención en los enemigos y exaltar el entusiasmo en los partidarios”. 3

A don Antonio José ofreciéndole alojamiento don Felipe Viteri en su residencia que ahora es la del señor doctor Marco Tulio Varea Q. 5

El 2 de Mayo entraba don Antonio José con el grueso del Ejército compuesto de venezolanos, colombianos, ecuatorianos, peruanos y un reducido núcleo de argentinos e ingleses, mancomunados todos en la conversión americana. Para ese día se encontraba la vanguardia en el pueblo de Mulaló. Grande fue el júbilo con que los latacungueños recibieron a sus compañeros recibieron a sus compañeros en la redención, como que eran patriotas ya probados en las campañas de los años 12 y 20. Buen número de voluntarios engrosó las filas, igual a los ambateños cuando el General tocó en su población; más, unos y otros, no debían asistir a la batalla final del 24 de Mayo, por tener que retroceder a Guaranda a dominar la insurrección que se levantara allí en esos momentos. Era indispensable no tener estorbos atrás, y allá fueron con el bogotano general Maza.4

Anticipándose a la victoria, el amor vino a encontrarle a nuestro noble General: la hija de don Felipe Carcelén, señorita Mariana Carcelén Larrea, se hallaba en el lugar donde poseía sus haciendas, descendiente como era de los Marqueses de Solanda que fijaron aquí su solar. Nacida en Quito la hermosa niña (17 años de edad, entonces) estaría con su papá por atender a esas propiedades, cuando el Destino la colocó frente a su futuro, por primera vez. 6

Personas conocidas como Calixto Pino, Miguel Espinosa, Ramón Páez y Mariano Hurtado si acompañaron al General en su marcha triunfal. A cerca de 3.000 soldados de que se componía el ejército, hubo que alojarles en todos los conventos de la localidad, en la Casa de Pólvora (ahora de Artes y Oficios) y en la que mejor comodidad ofreció siempre: la actual casa de Gobierno, entonces de propiedad particular.

Diez días fue la permanencia del general, mientras aumentaba sus huestes con la venida de sus Tenientes Cestari de Pujilí, Córdova de Cuenca con el batallón “Alto Magdalena”: mientras se aprovisionaba de víveres, recogía bestias, preparaba su final plan de campaña por la proximidad de su objetivo, Quito; y otras atenciones como la instalación del Municipio latacungueño y la designación del Jefe Civil y Militar del territorio, cargo que recayó en el señor Fernando Sáenz de Viteri. En el intervalo, atendió a las invitaciones muy respetuosamente dirigidas para fiesta social en cada una de las casas de los caballeros Ramón Páez, José Antonio Endara y Felipe Barba, con la presentación de distinguidos vecinos, sus esposas e hijas. Recordamos a doña

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manuela Romero de Barba, doña Petrona Urvina de Vivero, Mariana Montes de Páez; señoritas Carmen Llona y Manuela Anda. Marianita Carcelén, la más linajuda, fue la primera invitada, desde la recepción inicial. Brillantes saraos con la insuperable orquesta del maestro Trinidad Morales excitarían la imaginación de nuestro Libertador, probablemente prendado de su bella pareja, comenzando entonces el tejido de su amor. Un momento, el generoso caudillo obsequió al músico dos onzas. 7 Nota del Director Editorial: Este acogido se reedita de manera íntegra del publicado original, por Isaías Toro Ruíz, en la Revista El Libertador, Órgano de la Sociedad Bolivariana del Ecuador. Dirigida por Alejandro Andrade Coello. Nueva Época. Volumen III; en Quito, junio de 1937. Número 28. Hemeroteca del Archivo Aurelio Espinosa Polit.

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C.A. Vivanco “Boletín de la Biblioteca Nacional”.

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Mayor C. Martén “El Ejercito”.

5 Es

una tradición como todo lo que tiene este título, recogida en buenas fuentes, por cierto. 6 Los padres de la señorita son quiteños; su abuela materna, doña Isidora Sánchez de Orellana, nació en Latacunga en el años de 1736.- Haciendas más conocidas: Chisinche y La Calera.- La casa de habitación en la esquina de la plaza principal, perteneciente hoy a la familia Barriga León, que se conserva desde la misma época con sus patios asoleados sin la estrechez que hoy interesa el inquilinato; con sus piezas de bóveda y terraza se la compró por el Marqués en el año 1718 a la familia Espinosa de los Monteros, por el alto precio de seis mil y pico de pesos, peros se componía de 2 pisos. Allí nació el Presidente Dr. Fernando Sánchez de Orellana (Archivos del lugar) Nota del Editor: Isaías Toro Ruíz hace referencia a los documentos notariales o de escribanía a los que él tenía acceso sobre Latacunga. 7 Referencias del centenario señor Antonio Mesías a quien le relacionó su maestro el músico Morales. Este compuso un paso doble “La entrada de Sucre”, que le enseñó a su discipulo, en guitarra, y poniéndole el señor Mesías en letra, pasó al Municipio ahora unos 20 años. Ha desaparecido.


A. José de Sucre, facsímil de conmemoración del centenario de la batalla de Pichincha, 24 de mayo de 1922. Gaceta Municipal de Latacunga.

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ARTÍCULOS DISCURSOS mayo - 2022

BREVES DATOS DE LA CALLE DOS DE MAYO “Una mirada al pasado y presente de una vía céntrica de Latacunga” Alonso X. León Cajiao 1

L

as calles de Latacunga guardan una parte esencial de la historia social y cambios urbanísticos que permiten escribir singulares crónicas acerca de aquellos ciudadanos, negocios y eventos que pasaron desapercibidos pero que a través de las investigaciones rescatamos su valor testimonial como aporte a nuestra identidad. En la actualidad esta céntrica vía inicia en la Avenida Cristóbal Cepeda al norte y se prolonga hasta la Avenida Rumiñahui al sur, nombre que figura en publicaciones como la Nomenclatura de Calles y Plazas de Latacunga de 1941.2 La Calle DOS DE MAYO debe su nombre a la fecha en que el Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre y Alcalá en compañía de las tropas libertarias ingresó a Latacunga por el sector de Nintinacazo, hecho que aconteció el jueves 2 de mayo de 1822 (2), permaneciendo por el espacio de 11 días proveniente de Ambato, ciudad a la que arribó después de obtener la victoria en la Batalla de Tapi cerca Riobamba el 21 de abril de del mismo año. Sobre lo acontecido aquel día el historiador ambateño Pedro Fermín Cevallos Villacréses en su obra “Resumen de la Historia del Ecuador desde su origen hasta 1845” tomo II publicada en 1887, menciona: “… y entró en Latacunga el 2 de mayo. Brazos, dinero, caballos, víveres, postas, espías, muestras

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del más entrañable entusiasmo; todo lo obtuvo de cuantos pueblos atravesó, al paso que a los realistas le negaban también todo…”. Sucre permaneció en Latacunga por el espacio de 11 días, tiempo que, señalan las crónicas, se realizaron eventos militares, civiles y sociales, en el primero se brindó hospedaje en varios domicilios a las fuerzas patriotas, cura y hospitalización de oficiales enfermos o heridos, además de la reestructuración del Batallón Colombiano Alto Magdalena al mando del Coronel José María Córdova Muñoz que se sumara a las filas libertadoras, además de la planificación táctica militar que se ejecutara en la Batalla de Pichincha. El 13 de mayo de 1822, el General Antonio José de Sucre abandonó Latacunga en medio de una apoteósica despedida avivada por aplausos de los lugareños quienes entregaron machica con panela, mapahuira, tostado en todas sus variedades, habas, allullas, cuyes asados, entre otros productos para mitigar el hambre de los patriotas en su prolongada travesía a Quito; ligeros datos que argumentamos en alusión a la fecha que denomina la calle que analizaremos brevemente. Para 1910 el plano de Latacunga denominaba a esta calle como DEL BOSQUE o 24 DE MAYO 3 , mientras que para 1927 en la Ordenanza Municipal de la Nomenclatura de la ciudad, aprobada en sesión del 15 de


abril del mismo año, durante la Presidencia del Concejo Municipal del Dr. Miguel Campaña Silva ya encontramos a esta vía pública con el nombre DOS DE MAYO4 como parte de las carreras (calles) longitudinales, misma que partía de la Calixto Pino y se prolongaba hasta la calle General José Vicente Maldonado (actual Avenida Rumiñahui).

Segunda Cuadra: Entre las calles Félix Valencia y Juan Abel Echeverría se mostraba un panorama de viviendas de un solo piso con techos de teja de las cuales únicamente se conservan unas pocas, en este sector se ubican varios negocios textiles, el edificio de la Casa Campesina Juan Pablo II y el Centro Comercial Dos de Mayo.

NEGOCIOS Y PERSONAJES DE LA CALLE DOS DE MAYO EN EL TIEMPO

Tercera Cuadra: Continuando con el recorrido de esta calle, esta se extiende de la Juan Abel Echeverría a la Guayaquil, se ubicaban varios negocios de artesanos, que iniciaba en el lado oriental con la residencia del Sr. Néstor Coronel Rivadeneira (actual edificio La Rebaja), familia Orrico (de ascendencia italiana, expertos en la elaboración de alambiques), familia Arízaga, familia Orbea, Almacenes Philips propiedad de César A. Padilla Díaz que ofertaba radios de las marcas Yamaha, National Panasonic, Omega, Cannon, Olivetti, posteriormente a partir de septiembre de 1999 se convirtió en el Centro Comercial Padilla, que contaba adicionalmente con una sucursal en la parroquia El Tingo – La Esperanza, la Residencial Santiago (hoy hotel) y en la esquina el Almacén de la Señora Nereyda Donoso.

La Dos de Mayo en los años sesenta iniciaba en el Cementerio General en la calle Calixto Pino, sector en que se establecieron las residencias de las familias Quishpe y Zapata, los primeros conocidos por la fabricación de los Años Viejos Gigantes en las festividades de fin de año hasta la fecha. Primera Cuadra: Comprende entre la Calixto Pino y Félix Valencia se encontraban varios negocios dedicados a la venta de chicha (bebida fermentada de maíz) que concentraba una masiva concurrencia de indígenas, quienes adquirían este producto para consumirlo con aguardiente, aledaño a este sector residía la familia Salgado Olmedo,5 matrimonio conformado por Rafael María Salgado Salgado y la quiteña María Olmedo, cuyos descendientes destacaron en la dirigencia del Sindicato de Choferes de Cotopaxi y Sociedad Artesanos de León.

También se ubicaba el taller de mecánica industrial del maestro Manuel Rivera Ávila familia conocida con el mote de “Chinches”, quienes heredaron la profesión de herreros de su

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1 Licenciado en Ciencias de la Educación, Cronista Gráfico y Genealogista. Ha asistido a varios cursos, talleres, conferencias y congresos sobre educación, periodismo y fotografía. Director del Periódico Digital El Cotopaxense, Director de fotografía de la Agencia de Noticias Press South – Quito. Colaborador del Programa Recorriendo mi LLacta – Radio Municipal Latacunga, Director del programa online “Genealógicamente Hablando” – El Cotopaxense. Ha merecido varios reconocimientos al mérito literario, investigativo, cultural y periodístico. Miembro Correspondiente de la Casa de la Cultura núcleo de Cotopaxi, Articulista del Periódico Buena Semana – Pujilí. Autor del libro “Pujilí y su Gente” tomo 1 publicado en 2019. Cuenta con varios trabajos investigativos en el área de genealogía, historia social y fotografía, con un importante acervo de material gráfico. En la actualidad es responsable y autor de la página de Facebook “COTOPAXI: PÁGINAS GENEALÓGICAS” sobre material audio visual para plataformas digitales.

2 POVEDA TOVAR, Samuel “Nomenclatura de las calles y plazas de Latacunga” Litografía e Imprenta Romero Quito 1941 2° edición. 3 GARCÍA LANAS, Paúl “LATACUNGA: lo Humano y lo Urbano” Colección General “Sociedad Amigos de la Genealogía” Vol. 311. Latacunga 2020. 4 CONCEJO CANTONAL DE LATACUNGA “RECOPILACIÓN Y CODIFICACIÓN de Ordenanzas y Reglamentos Municipales” Tipografía Colegio Vicente León Latacunga 1935. 5 Informe de Galo Aguirre Almeida Latacunga.


ARTÍCULOS DISCURSOS mayo - 2022

progenitor Camilo Rivera casado con María Ávila 6 y la sastrería de N. Borja. Destacamos que en esta cuadra el jueves 28 de diciembre de 1950 nació el historiador latacungueño y amigo Marco Karolys Baca (+) en la vivienda de propiedad de la Sra. Ana Mogro,7 actualmente pertenece con una construcción moderna al Dr. Aníbal Romero Vásquez.

Álvarez. En el sector occidental encontramos la residencia de la Sra. Mélida Zambrano, predio de la familia Vega Donoso, Servicios Higiénicos, el pasaje Evangelina Herrera conocido por varias generaciones como el “callejón de la muerte” donde se improvisaba una especie de ring de boxeo por los estudiantes del Colegio Vicente León, la residencia de los esposos Jorge Albuja Mora Cuarta Cuadra: y Esther Villarroel Calvopiña, Dos de Mayo entre Guayaquil y familia Vásquez y en la esquina se Padre Manuel Salcedo que inicia ubicaban la exquisitas tortillas de la por el sector oriente con la casa de la familia Cuvi. Sra. Digna de Aroca; residencia del Prof. Álvaro Mesías Terán (h. l. de El matrimonio Albuja Villarroel Segundo Emilio Mesías Guerrero y estableció en 1968 su tienda de Clotilde Terán); domicilio de Luis abarrotes con el nombre “La Buena “Nato” Vera Ortega, latacungueño, Esperanza” en honor al patrono h. l. de Pedro Pablo e Isolina, homónimo en que se encontraba transportista, Presidente de la diversos artículos de importación, Cooperativa de Buses “Cotopaxi”, resaltamos además que doña Socio del Sindicato de Choferes de Esther de Albuja fue una destacada Cotopaxi c. c. Enma Razo Tovar; dirigente sindical al pertenecer residencia del Lic. Héctor Rodrigo a varias instituciones clasistas y Zúñiga Carrillo (+) bachiller del presidir la Junta Parroquial de Colegio Vicente León 1962, Jefe Chugchilán. Político del cantón Latacunga (1975) y Gobernador Encargado; Quinta Cuadra: taller de sastrería del maestro Jesús Se ubica entre las calles Padre Hinojosa Velasco y terminaba con Manuel Salcedo y General la casa esquinera de Samuel Veloz Manuel Maldonado, este sector Romero dirigente socialista que se caracteriza por la presencia de por varios años fuera Secretario varios estudios jurídicos por la General de esta organización cercanía al Complejo Judicial, en política en Cotopaxi, ahí funcionó que funcionan los juzgados civiles, además el estudio jurídico del Dr. penales, Consejo de la Judicatura y Rafael María Espinosa Garzón, Corte Superior de Justicia, en este posteriormente la vivienda fue predio hasta mediados de los setenta derrocada contrayéndose un edificio se ubicó el antiguo Cotopaxi Tenis en que funcionó temporalmente el Club y posteriormente el edificio Asadero El Leñador de Marcelo de la Corte Superior inaugurado en

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la Presidencia del Dr. José Augusto Zúñiga Alcázar.8 En el sector occidente encontramos el edificio del Colegio Vicente León establecimiento creado el 7 de mayo de 1840 y que entró en funciones el 24 de mayo de 1842, con su primer rector el clérigo colombiano Dr. Rafael María Vásquez González,


más al sur encontramos la piscina Viteri, la peluquería Guayas del del plantel escenario deportivo para Mono Quirola, la residencia de varias generaciones de vicentinos. la familia Tobar Angulo (por vía materna de ascendencia carchense),9 Por el lado oriental encontramos vivienda que cuenta con dos patios el edificio de propiedad de José y que por varios alojó a varias Escobar, en esta zona residieron familias y negocios temporales, además la familia Muñoz Naranjo casa del Sr. Manuel Tomás Aguilera (a) Llamingos, familia de Celio Barrionuevo Maestro de Capilla

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Vista hacia el sur de la intersección de la calle 2 de mayo y Guayaquil, centro urbano. Fotografía de Alonso León Cajiao. 2022.

Archivo personal del autor. Informe del Lic. Robinson Karolys Baca Latacunga 2017. 8 Informe del Sr. Alonso León Tovar Latacunga 2012. 9 Informe de Galo Aguirre Almeida Latacunga. 6

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DISCURSOS mayo - 2022

de la Iglesia de Santo Domingo c.c. doña María Clementina Parreño Coronel con importante descendencia entre ellos Héctor Alfonso y Jacinto Aguilera Parreño; la residencia que perteneciera a doña Mercedes Romero de Atiencia, que para los años cuarenta y cincuenta (s. XX) fuera propiedad del pujilense Manuel Ma. Ayala Jefe de la Central de Telégrafos de Latacunga,10 resaltamos que en este sector se ubicaban varias viviendas de arriendo como la propiedad de la Srta. Cristina Razo Valverde, lugar en que actualmente se levanta el edificio de ÉLITE Radio y Televisión, además de la residencia de los descendientes del Sr. Temístocles Navas Cisneros. Sexta Cuadra: En este trayecto que comprende la General Maldonado a la Tarqui encontramos varias residencias de las familias Armendáriz, Clavijo, Vásquez, los talleres mecánicos de los Hermanos Guerrero, además vivió temporalmente el baneño Pedro Coello, también se ubica las instalaciones de Radio Novedades y Hotel Endamo. Séptima Cuadra: Se encuentra el edificio del antiguo Hospital Civil San Vicente de Paúl donde funciona actualmente el Distrito de Salud de Latacunga, aledaño se encuentra el Parque La Filantropía construido en los años sesenta en la Alcaldía del Ing. Leonidas Salgado Subía, debe su nombre por encontrarse

Detalle ventana, construcción republicana casa del centro histórico de Latacunga. Fotografía de Miguel Ángel Rengifo. 2009.

cercano al antes mencionado hospital que fuera establecido por la filantropía de las Hermanas Ana y Mercedes Páez Vela11 ; en el interior de este espacio público se ubican dos bustos en memoria de los latacungueños Rafael Cajiao Enríquez y María Elvira Campi Quirola quienes se desempeñaron

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como Alcalde de la ciudad por cinco ocasiones; fundadora y Presidenta de la Cruz Roja Ecuatoriana, respectivamente. Octava Cuadra: En este sector en la cuadra occidental se ubica el Hospital Provincial de Latacunga, antes denominado Hospital General, cuyos trabajos de construcción


iniciaron en 1946 con el apoyo de la Junta de Asistencia Pública presidida por el galeno pillareño Dr. Sixto Lanas Quintana, el edificio fue inaugurado el 11 de noviembre de 1959 12 , aledaño a este sector también funcionó la Clínica Ortopédica Santa Lucía con el número 17 – 53 junto a 13 la Maternidad, de propiedad del cirujano ortopédico Dr. Antonio Naranjo Segovia (nieto del eminente historiador pujilense Teófilo Segovia Pális) que brindaban los servicios médicos de radiografías de cráneo, dentales y ecografías de pulmones, corazón, entre otras13.

terrenos baldíos de propiedad del Sr. Genaro Morocho (empleado del Banco de Fomento), que posteriormente los vendió a diversos propietarios.

En la cuadra oriental comenzaba con el domicilio de David Romo Viteri (+) ciclista y corredor de automóviles, Rafael Sandoval Pástor Director fundador de Diario La Gaceta en 1967, Tnte. César Cárdenas Santana (+), Dr. Marco Polo Quevedo Navas (+) docente y jurisconsulto, la Urbanización del Seguro Social y termina con los Molinos Poultier, en la intersección de estas calles también se ubica el domicilio del recientemente En la parte oriental se ubicaban fallecido educador y arqueólogo los predios del Sr. Catalino Rodrigo Campaña Escobar, Duque Jácome que años después agregamos que en este sector en serían adquiridos por diversos la Calle Dos de Mayo y Marqués propietarios como Teresa y de Maenza se ubicó la residencia Sixto Vásquez, Zoila Rodríguez del Lic. Carlos García Cajiao y su entre otros, a continuación se familia García Lanas. encuentra el edificio de la Cárcel Publica, que en la actualidad se Este sector cuenta también con el encuentra abandonado después pasaje Baltazara Terán, mantiene de la construcción del Centro de varios negocios como las Salas de Privación de Libertad Cotopaxi N° Velatorios de la Funeraria Nacional, 1. Sucursal de la Empresa Cedal, pequeños restaurantes y tiendas. En la última manzana que parte de la calle Marqués de Maenza El avance comercial en esta en la cuadra occidental se ubicó calle como analizamos se ha el domicilio del Dr. Marco acrecentado de forma paulatina Varea Terán reconocido galeno que permitió de a poco que más latacungueño que la construyera a familias se establezcan en el sector, finales de la década del cincuenta, principalmente en la zona norte y convirtiéndose en la primera de manera regular en la zona sur, construcción de este sector que avances que han transformado a se mantiene hasta la actualidad, este sector sitio de emprendimiento adyacente se encontraban los pese a la vicisitudes ocasionadas

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por la pandemia de la covid 19, por el momento contribuimos con estos breves datos como aporte a la historia local.

10 Entrevista a la Sra. Olga Cajiao de León (+) Latacunga 2014 y documentos en archivo del autor. 11 PAREDES ORTEGA, Eduardo Historia de Latacunga t. ll edición DVD 2018. 12 PAREDES ORTEGA, Eduardo Historia de Latacunga t. ll edición DVD 2018. 13 LEÓN CAJIAO, Alonso Apuntes sobre los Segovia de Pujilí artículo inédito 2016.


RECOMENDACIONES DISCURSOS mayo - 2022

LATACUNGA EN PICHINCHA Eduardo Paredes Ortega 1

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Del 2 al 13 de mayo de 1822, nuestra pequeña patria alojo a 2536 soldados del General Sucre que fueron casi tres mil (2971) cuando el héroe inició la contienda final hasta lograr pragmático triunfo sobre las armas realistas, en Pichincha, el 24 de mayo de 1822. 2. Latacunga fue cuartel general y las familias pudientes en sus viviendas dieron alojamiento, comida y descanso a los patriotas. 3. De todas partes llegaba ganado mayor y menor, productos agrícolas y dinero para alimentar a la tropa. Sin que falte forraje para las cabalgaduras.

Para la entrada del General Sucre a Latacunga, la vanguardia del coronel Santiago Luco tuvo un enfrentamiento en Nintinacaso con el sanguinario realista Benito Rodríguez Boves, quien, con sus cuarenta lanceros, hicieron cadáver a 18 soldados patriotas.

4. Se curo a 290 heridos y enfermos...sucre contaba en las filas de su ejército con eficientes médicos venezolanos y colombianos. Enamorado locamente de la marquesa de Solanda más tarde su conyugue, viéndola enferma, dejo al más notable de sus galenos a prestar atención médica a la hermosa joven que vacacionaba en su hacienda la calera y su casa de la placeta mayor de San Vicente.

se habilito el escuadrón dragones con 200 jóvenes de la comarca. Al batallón alto magdalena se le reforzo con 90 jóvenes patriotas que marcharon al combate final en pichincha al mando del coronel José María Córdova 8. Conociendo que los realistas tenían su fuerte en la viudita y jalupana... Machachi... el General Sucre con la ayuda de Lucas Tipán mayordomo de la hacienda el Shuyo e hijo de un cacique de Sangolquí, Fernando Soto y otros arrieros paisanos planificaron salir el 13 de mayo por Limpiopungo, laderas del Cotopaxi, hasta llegar el 16 al valle de los chillos, engañando al enemigo y alojándose en las dos haciendas que tenían los patriotas marqueses de selva alegre en aquel lugar.

9. Las partidas volantes del occidente por Bodegas, Zapotal, Angamarca, Zumbagua, Pujilí y hasta Machachi, manejadas por los comandantes Carlos Araujo, Fernando Sáenz, Cayetano Cestari, Juan Illingworth y el coronel Harrison, pusieron en apuros a los realistas. Importante la ayuda de Mariano Vásquez, Juan Parreño y 5. Se entrego pólvora, armas y Felipe Proaño, valientes lugareños municiones de la fábrica. que, con mayoría de adeptos a la causa, ofrecieron sus útiles 6. De los obrajes llegaba el paño servicios, vaqueanos atrevidos azul para la confección de camisas, y muy calaveras, decían los jefes uniformes y equipos militares. Se en los informes, señalando que entrego cabalgaduras sin costo a con espionaje avispado y astuto quienes las requerían. facilitaron varios golpes de efecto que diera cayetano Cestari 7. Hasta fundiendo las campanas, copando pequeños retenes hasta en

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Machachi, Entrando atrevidamente en Latacunga e interceptando las comunicaciones... Toro Ruíz en su libro “Más proceres de la independencia de Latacunga”,1934, imprenta Vicente León, resalta estos hechos. Igual F. Cevallos en su historia, añade que Sucre entrando a Latacunga el 2 de mayo de 1822, recibió apoyo de brazos, dinero, caballos, víveres, postas, espías, todo, muestra del más entrañable entusiasmo. 10. Para la entrada del General Sucre a Latacunga, la vanguardia del coronel Santiago Luco tuvo un enfrentamiento en Nintinacaso con el sanguinario realista Benito Rodríguez Boves, quien, con sus cuarenta lanceros, hicieron cadáver a 18 soldados patriotas. 11. El general durante su estadía del dos al trece de mayo de 1822, agradeció al prócer Francisco Cevallos quien luego de la derrota del segundo Huachi le facilitó su cabalgadura para la retirada (...) su vida vale más que la mía, le dijo. Aquí el General Sucre conoció a la marquesa de Solanda Mariana Carcelén Larrea quien posteriormente seria su esposa. En esta tierra avolcanada, el músico Trinidad Tobías Morales compuso al héroe el pasodoble “La entrada de Sucre a Latacunga”. Cerca de partir el General nombró Jefe Civil y Militar al patriota Fernando Sáenz de Viteri quien con plata y persona estuvo en todos los sucesos revolucionarios de la resistencia al yugo tiranizante.

En lo social se celebraron misas de acción de gracias, velación de santos en honor de Sucre y las tropas patriotas, torneo de cintas, novilladas, en las noches, quema de chamiza, castillos, comedias y bailes en casas de los Páez de Trastramara, Felipe Viteri Rojas, los Sáenz de Viteri, Felipe Barba Arias, etc. El colombiano Eusebio Borrero, secretario del General Sucre, refiriéndose a Latacunga, escribió... lugar tan recomendable por su decisión patriótica, que en catorce mil almas de población que contiene, no hay ni ha habido, un solo realista (...) reorganizado el ejercito con más de trescientos latacungueños, entre ellos... Calixto Pino, Mariano Hurtado, Feliciano Checa, Ramon Páez, Luis Pérez de Anda, Isidoro Alban, hnos. Pérez, hnos. Cepeda, Pantaleón y Francisco Cevallos, José Parreño, Mariano Hinojosa, Carlos Araujo, Manuel Granda, Antonio Ayala, capitán José María Alvear, Mariano Jácome, Domingo Espinosa... 12. Saliendo el 13 de mayo de 1822, desde Latacunga por Tanicuchi calle, las tropas patriotas acamparon en las cercanías de Callo hasta que un escuadrón de avanzada incursione en el Chaupi para distraer a los realistas. A poco los patriotas estaban en Limpiopungo siguiendo el cauce del río Saquimalag. Desde la salida de Latacunga, recibieron de los nobles comarcanos, el cucayo tradicional... pinol, queso, chocolate, choclos, patatas, tostado, biscochos, hallullas, empanadas, salazones de

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1 Licenciado en Ciencias de la Educación con mención en historia y geografía por la Universidad Técnica de Ambato; Periodista profesional con registro ministerial 10-13; diplomado en Historia y arqueología nacional y en paleontología e investigación científica. Varios cargos públicos, culturales y educativos desempeñados donde se destacan la docencia como profesor de los planteles educativos: escuela José Joaquín de Olmedo, Pedro Carbo, La Salle, colegio Simón Rodríguez, Primero de Abril; Miembro Correspondiente de la Casa de la Cultura Núcleo de Cotopaxi, ex Gobernador de Cotopaxi; más de un centenar de obras publicadas y difundidas, autor de himnos institucionales educativos de nivel primario, articulista invitado en varios medios de comunicación impresa. Autor de la obra “Cotopaxi en la independencia nacional” publicada por el homenaje al bicentenario de independencia de Latacunga.


RECOMENDACIONES DISCURSOS mayo - 2022

puerco, cuyes y conejos asados, gallinas, huevos, tortillas de tiesto, habas tostadas, chicha de jora y más productos de la generosidad citadina. 13. Todos los avatares se trocaron en faro, grito y victoria con escalón final en las laderas del Pichincha, el 24 de mayo de 1822, cuando después de tres horas de rudo combate quedaron en el campo de batalla 400 muertos de los realistas y 200 del ejercito patriota. A poco capituló el general Melchor de Aymerich y el general Antonio José de sucre proclamó la libertad de nuestra patria. Latacunga además de umbral hacia el heroico suceso por ser cuartel del ejército patriota del dos al trece de mayo de 1822, contribuyó posteriormente para el logro de la independencia en otras jurisdicciones de América, con soldados, dinero, paño azul, pólvora, municiones, ganado mayor y menor, cabalgaduras, etc. El general Sucre en su parte oficial decía “...los cuerpos todos han cumplido su deber...los jefes, oficiales y tropa disputaban la gloria del triunfo... en breve el reposo y la paz serán los primeros bienes de que gozarán estos países después que la república les ha dado independencia y libertad. La división del sur, ha dedicado sus trofeos y laureles al libertador de Colombia don Simón Bolívar Palacios...”.

fondos públicos que han quedado en soletas y con la interrogante de quién pagará la deuda al Fondo Monetario Internacional, a los chinos, a fulano, zutano y mengano... 15. Para los cotopaxenses, el recuerdo de la batalla de pichincha es sublime y enaltecedor, el cielo de la pequeña patria cobra brillo singular y emoción admirativa a los próceres de la independencia ecuatoriana, sin desestimar a otros gigantes como el Cotopaxi y Vicente León, cumbres esplendorosas en el calor de las evocaciones. La libertad fue sin duda fruto de la estrategia militar, valor, audacia y talento que con la acción de armas en la cima de la libertad se convulsionó a la opresión y a la injusticia infame, pisoteadas; por suerte con los ideales del General Sucre y sus valientes soldados... ¡viva la patria...! ¡viva la tierra avolcanada! que en 1820 y 1822 con sus huestes libertadoras, su aporte moral y material, conjugaron el triunfo de la gran causa libertaria que selló nuestra primera independencia.

14. A pesar de todo, hay quienes, aspiran una segunda independencia para borrar la inequidad, la corrupción e injusticias, nimbadas en el atraco inmisericorde de los

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Ingreso de los libertadores. Oleo de Iván Belsky. Archivo del palacio de Mérida. 1898

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RECOMENDACIONES DISCURSOS mayo - 2022

A

lo largo de los 16 temas específicos, en 85 páginas, más el prólogo sugerido por Myriam Jara León, Eduardo Paredes Ortega, en la obra Cotopaxi en la independencia nacional, narra los principales acontecimientos imprescindibles de nuestra historia y la campaña emancipadora de 1820 y los de 1822 en contexto con Latacunga y Cotopaxi; edición conmemorativa del Bicentenario de la independencia de Latacunga, el 11 de noviembre de 1820, con el compromiso editorial de la CCE Núcleo de Cotopaxi, que promulgó su contingente para la edición de una obra que compila los temas

entorno a la acción libérrima de esta noble tierra. Voz y nombre propio de uno de los referentes investigativos e historiográficos que merece la atención en nuestro interés de fortalecer la identidad y la memoria social.

en la gran independencia nacional y las huellas perennes del libertador y su paso por la provincia.

Presentamos como acogido uno de los temas, que nutren el libro, para incentivar el tener en cuenta esta obra para consulta en la formación Tacunga: descubrimiento, del espíritu cívico sobre nuestra conquista, resistencia en la figura historia y el valor para nuestro del Ati Rumiñahui; colonización, connotado autor. los procesos del Grito de independencia, la ciudad luz de América: Quito, proceres y mártires quienes engendraron los pilares de la independencia de Latacunga, protagonistas y anónimos hasta la etapa crucial de su titulación de ciudad hospitalaria

Voz y nombre propio de uno de los referentes investigativos e historiográficos que merece la atención en nuestro interés de fortalecer la identidad y la memoria social.

Ejemplar de la obra “Cotopaxi en la Independencia Nacional” de Eduardo Paredes Ortega. Edición de la CCE Cotopaxi 2020.

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Recibimiento de la Virgen del Rosario, 1932. Plaza de Santo Domingo. Cuartel realista testigo de la gesta de noviembre de 1820. Archivo Paredes Ortega.

Vencendores de Pichincha, Antonio José de Sucre y sus generales recibieron la rendición del mariscal Melchor de Aymerich al fondo, la catedral de Quito. Lienzo, S. XIX. MC de S. Ch. Hirtz en Historia Gráfica del Ecuador. 1809 - 2009, Pablo Cuvi. Editor. pág. 38.

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TESTIMONIO DISCURSOS & MEMORIA mayo - 2022

CIUDAD (LEJANA) LA QUE YA NO ESTÁ ENTRE NOSOTROS Edmundo Rivera Robayo

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ememoras solo lo que amas, lo que eres, lo que resistes a perder; estamos claros que siempre viviremos cerca de los recuerdos porque nos transponen a épocas de plenitud, de alegría, de sinsabores, de conquistas, de realizaciones. A épocas de travesuras y de desarrollo, a épocas que hicieron de esta ciudad (Latacunga) parte de nuestra realidad y del profundo sentimiento de un corazón agradecido por la fortuna de haber nacido en una ciudad como esta, dispersa de maravillas y de espacios que perdurarán sin tiempo en la memoria. Reunido virtualmente con amigos hablábamos de algunos temas de actualidad, entrevero la añoranza nos refirió a reflexionar la ciudad y sus cambios, lo que hacíamos cuando éramos niños, nuestros desafíos y querubes de jóvenes y experimentados; ahora lo recordamos con nostalgia henchido el corazón de satisfacciones, con esos recuerdos que se mantienen y no se borran, aunque se olvide de qué pasó en esta tierra bendecida. Como olvidar las humoradas, con radiola, en las que aprovechábamos la oportunidad de bailar unas horitas en la tarde con una buena limonada, un refresco, nada de alcohol o cigarrillo; como olvidar las fogatas, ya en la noche, asistir a un baile en uno de los patios de los establecimientos educativos para halagar con unas palabritas a la señorita admirada. Cómo olvidar

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las famosas noches deportivas en los patios del colegio Vicente León, grandes encuentros de baloncesto amenizados con canelitas para disimular el frío; no podemos olvidar el cine Rex, el vermut y los estrenos de películas del cine de oro mexicano: Cantinflas, El Santo, Pedro Infante o María Félix.

Se pueden cerrar los ojos a la realidad, pero nunca a los recuerdos; recuerdos que nos alcanzan como cascada de episodios de todo ese tiempo: nuestra felicidad juvenil, con poco para celebrar en grande; no podemos dejar de recordar la elección de la Mashca Bonita, un evento celebrado por todo lo alto, con las mejores orquestas del país y las niñas más lindas de la ciudad como candidatas. Aún nos quedan el aroma y el sabor de las ricas empanadas y los tamales; el caldo de patas con hueso receta disputada por varios salones y restaurantes; cómo olvidar salones como El Cisne; los hervidos del señor Altamirano; El Viena que se transformó luego en el Vietnam; Don Goyo y los huesos de la fritada; el bar Chile, la rockola de Olguita Ocaña, El Tívoli, el salón Kennedy; el Mesón


Gitano y la más sabrosa comida en la madrugada y afectados por un buen trago en una noche de bohemia con amigos de a deveras. Los billares eran verdaderas universidades de la vida, billares “para ti”, billares del señor Aroca en la Padre Salcedo, había otros en el sur, en El Salto y en el norte.

La elección de las reinas barriales, verdaderos acontecimientos, actos galantes con grandes orquestas, bien organizados, con baile hasta la madrugada, sin problemas, sin escándalos; quienes por la emoción se pasaban de copas llegaban a sus casas sin novedad. La Elección de Reina de Latacunga, con caballeros y la respectiva exaltación, todo un acontecimiento. La familia llegaba y llega a La Laguna a pasar momentos de esparcimiento y remar en los botes, el Parque Vicente León y la retreta, La Cocha y el parque infantil, el parque de los enamorados; La Catedral y sus ceremonias; el Calvario, mirador de la ciudad, y la Virgen de la Merced siguen latentes en nuestra memoria.

Como olvidar la época gloriosa del fútbol amateur de Latacunga en el estadio Leonidas Plaza Gutiérrez, hoy Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE-L, los cotejos entre los equipos de aquella época, los anteriores: El Taca, Andes, luego el Once de Noviembre, Unión Juvenil, Chile, Americano, Flamengo, Peñarol y otros más; destacados futbolistas aparecieron en esos torneos, algunos llegaron a El recuerdo nos traslada a jugar a nivel profesional. la nostalgia, ese sentimiento de ausencia y añoranza por En el baloncesto los intercolegiales, lo vivido cómo en el caso de la rivalidad entre los del Vicente miles de latacungueños que León y los de la Agronomía, vivimos intensamente, en una colegio Simón Rodríguez y ciudad pequeñita con grandes después con el Barba Naranjo; la manifestaciones de seres humanos competencia entre las deportistas con sentimientos extraordinarios; del Vásconez Cuvi y las del Sagrado era esa ciudad de puertas abiertas, Corazón de Jesús, Bethlemitas. Los a las que se llegaba sin problema grandes encuentros de ecuavoley, a visitar a los amigos o solicitar con jugadores de condiciones algún favor a la vecina para superiores, los cotejos en el preparar la comida; esas épocas Cuerpo de Bomberos, en El Salto, definitivamente las disipamos La Estación, en el Sindicato de quedándose arrimadas a la Choferes y en otros sitios con memoria, al recuerdo. canchas de tierra o arcilla con cuerdas templadas para definir el No podemos olvidar los quiños espacio de juego, esos eventos aún entre alumnos de los colegios; en perduran en algunos lugares de la el Vicente León, luego del primer ciudad con apuestas, dichos llenos raund en el patio del plantel, el de verdad y todo. compromiso era, te espero en “el

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1 Doctor en Comunicación y Periodista. Miembro Correspondiente y ex Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Cotopaxi. Docente y profesor en lengua y literatura del Colegio Vicente León. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Provincia de Cotopaxi anexo a la Academia Nacional de Historia; Miembro de la Sociedad Bolivariana del Ecuador capítulo Cotopaxi. Fue Consejero Provincial; delegado de la comisión especial para la elaboración de la Ley de Cultura y Patrimonio en la Asamblea Nacional. Ha merecido condecoraciones importantes nacionales y locales en el periodismo y su trabajo y fomento a la Cultura Nacional. Articulista por más de cuatro décadas del Diario La Gaceta.


TESTIMONIO DISCURSOS & MEMORIA mayo - 2022

Vista de la calle del torreón, actual calle Quito (1.912). “Foto Ideal” de Eliécer León Granja. Se ve el antiguo parque y la iglesia Matriz con su torreón; al lado derecho, la Gobernación; y al fondo de la calle, la casa que fue de Don Felipe Viteri, donde llegó Sucre el 2 de mayo de 1.822 y Simón Bolívar el 29 de junio del mismo año.

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callejón de la muerte” tras el Tenis Club, hasta el lugar llegaban los seguidores de uno y otro contendor y los quiños eran de a de veras. La ruleta en las fiestas de fin de año, la bomba de disfrazados, los piropos de alambre, la quina y los dulces; felicidad, amistad, respeto y admiración se sentía en el ambiente, cuando familias enteras salían a disfrutar de estos acontecimientos. En realidad, la nostalgia ya no es lo que era; cierras los ojos y ahí están los recuerdos. Este es un breve repaso de una época que vivió Latacunga hace más de medio siglo, en una ciudad pequeña que esperaba poco a poco su desarrollo, Latacunga era desde el barrio Económico, al sur, hasta un poco más allá de la plaza de El Salto; Latacunga no conocía aun lo que era Rumipamba, Los Nevados y demás, no había transporte público de pasajeros, eran contadas las cooperativas de taxis y El Salto se convertía en una de las más grandes ferias populares. Latacunga nos ha formado para ser seres de bien, nos ha demostrado grandes cualidades, capacidades y ejemplos, ojalá aprendamos a entender a su ciudad y la gran movilidad social, lo que nos dice todos los días y que debemos seguir, lejos de los escándalos y corrupción, de las formas equivocadas, sino para ser parte de una ciudad patrimonial con grandes valores y emociones que nos pueden llevar al infinito, aprendamos ahora para ser mejores mañana, pues la ciudad quiere seguir enseñándonos.

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“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”; cuando todo está perdido, aún queda el recuerdo. Latacunga nunca más volverá a ser lo que fue, pero seguirá en nuestros recuerdos.

Latacunga nos ha formado para ser seres de bien, nos ha demostrado grandes cualidades, capacidades y ejemplos.


DISCURSOS INVITADO mayo - 2022

MI BIBLIOTECA Juan Carlos Moya

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Una biblioteca no es un puente con los otros, es una isla. Es una isla del tesoro.

José E. Pacheco, poeta y escritor mexicano, retratado en un rincón de su biblioteca personal. Excélsior, sección cultura, 1998.

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Poseer una biblioteca es el mayor acto de codicia y egoísmo. Una biblioteca no es un puente con los otros, es una isla. Es una isla del tesoro. Acumulamos libros sin saber con certeza si alcanzarán nuestros ojos hoy jóvenes (mañana viejos) a leerlos. Y acumulamos esos libros sin la preocupación de que ellos (esos centenares de novelas, títulos, obras) nos sobrevivan a nuestra muerte: allí, en esos estantes de nuestro estudio, se quedarán dormidos/silenciosos, también inmortales. Sin remedio estaremos bajo tierra y habremos leído quizá tan solo un tercio de toda nuestra biblioteca. Los libros que se queden sin abrirse/leerse serán testigos tristes de nuestra condición inútil o efímera. A veces, suelo ver con clarividencia ese libro que nunca leeré pero que sin embargo me mira desde lo alto del mueble, acodado con los otros (con los que reviso a diario). Ese libro me increpa, me hace sentir tonto, un usurero de páginas de papel, un ser humano absurdo que piensa que le sobrará tiempo cuando se avecina todo lo contrario: el final de su tiempo, la muerte, la desaparición.

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La alegría de una biblioteca radica en el encierro. Es tan delicioso tener una biblioteca y su clímax se sucede cuando cerramos la puerta del estudio en las narices del mundo: gesto que nos presta el

brillo ilusorio de un anti héroe que se atrinchera dando la espalda a las voces de la calle. Así mismo, cerrar la puerta y quedarse dentro de la biblioteca, dentro de esos libros, se torna un humilde acto de despedida, de silencio interior. Mientras algunos humanos roban y acumulan dinero para ocultarlo en cuentas secretas (con el fin de gastarlo en sus ‘Miamis y lujos vulgares de mafiosos socialistas o capitalistas’), en otro lado de la vida, sobre una cuerda floja y sentimental, hay sujetos extraños que cuando logran reunir veinte dólares o treinta, cincuenta o sesenta, ocho o quince pavos (minucias en definitiva), corren a comprar un libro con la codicia de un niño que compra dulces, o con la sed de un viejo anacoreta. Evidentemente quien asalta el dinero de un país (sea presidente, vicepresidente o empresario/ banquero) jamás usará sus millones (robados) para ambiciosamente comprar y comprar libros, y ver con lujuria y avaricia como crece su biblioteca. La paradoja hace de la vida una pesadilla más risible y con encanto: he visto (me sumo) personas sin medio dólar en el bolsillo que se sienten poderosas y millonarias al revelar que tienen un tesoro hecho de papel, palabras, polvo y personajes literarios: «¡Esta es mi biblioteca!», suelen decir orgullosas esas personas que aman los libros y leen. Y añaden: «Es todo lo que tengo en la vida».

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1 Premio Nacional de Periodismo Jorge Mantilla Ortega —primer lugar— gracias al conjunto de crónicas: «El oficio de vivir». Autor de la novela «Caballos en la niebla», editada por el prestigioso sello editorial Planeta - Seix Barral. Tras una selección de los mejores reportajes periodísticos de Latinoamérica, La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano —fundada por Gabriel García Márquez— le hizo ganador de una beca de estudios con Ryszard Kapuscinski, en Buenos Aires. Es Licenciado en Comunicación Social. Desde 1995, sus artículos relacionados con arte y cultura son publicados en periódicos, revistas y editoriales del país y del extranjero. Actualmente trabaja como asesor de comunicación, es articulista de diario EL COMERCIO y revista Mundo Diners.


DISCURSOS LETRAS mayo - 2022

ANTE LA ESTATUA DE SUCRE Al paso para Quito * Juan Abel Echeverria 1

Aire de gloria aspiro; Me deslumbran divinos resplandores, De la inmortalidad como reflejo; Por donde quiera miro Manos que esparcen olorosas flores; Y vítores y músicas escucho De popular festejo; El Cotopaxi al inclinar la frente, Y saludar con trémulo retumbo, A la sombra del Héroe de Ayacucho, Que, al Pichincha, en laureles eminente, En paso triunfal sigue su rumbo. Si de alevosa ingratitud la mano, ¡Oh vergüenza! oh dolor! oh desventura! Entre la selva oscura. Silencio...! De Caín metamorfosis, El criminal en tumba ignominiosa, Por justas maldiciones De mil generaciones, Yazga abrumado… Su memoria odiosa No surja aquí del báratro inhumano En horror á cambiar la apoteosis ¡Del inocente Abel americano! Que, desde allá, do gemebundos ecos Cruzan aún el bosque solitario, Se desprenden acá los resplandores. Que recordar nos hacen en Berruecos ¡El martirio sublime del Calvario! ¡Del Calvario al Tabor! en los verdores De plena juventud, deja á la Historia Opulenta de lauros, y alza el vuelo Su espíritu fulgente hacia la Gloria, ¡Sidéreos lampos despidiendo al suelo!

Composición leída por el autor en la plaza principal de Latacunga, el 8 de Mayo de 1892, en la fiesta cívica con que se recibió a la estatua del Gran Mariscal. *

¡Ay! y también las postrimeras gotas Del veneno letal de desengaños Apuraba con hórrida tristeza, Escuchando del mar las roncas notas, -Grandeza frente á frente de grandeza, Bolívar, que se hundía, Cargado de dolores, más que de años, ¡Como el sol al morir de un triste día!

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Don Juan Abel Echeverría Munive. Escritor, periodista y elocuente orador. Nació el 21 de marzo de 1.853. Hijo de Antonio Echeverría Llona y Rosa Munive. Casó con Lucinda Iturralde. Fue Profesor, Vicerrector y Rector del colegio “Vicente León”; Diputado; Gobernador de Cotopaxi (1.890 – 1.893); Subsecretario del Ministerio de RR.EE. (25 jul. 1.567); Miembro de la Academia Ecuatoriana (1.888); Académico de la Academia Real Española (1896); Miembro de la Real Academia de Madrid (1.921). Como pe- riodista fundó y dirigió los diarios “El Imparcial” y “El Restaurador”, y fue redactor de “El Republicano”.Colaboró con varias revistas y periódicos del país. Después de su muerte acaecida el 2 de octubre de 1.939, parte de su obra ha sido publicada con el título de “El Cantor del Hogar”. 1

Monumento a Sucre, inaugurado en la Plaza de Santo Domingo, Quito, 1892. Fondo de fotografía patrimonial del INPC. Archivo del Ministerio de Cultura y Patrimonio.

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Nota del Editor: Poema de Juan Abel Echeverría Munive publicado el Revista Ecuatoriana, Mayo de 1892, Número XLI; acogido en Colección de Revistas Ecuatorianas XXVIII, Tomo IV, No. 37 al No. 48. Centro de Investigación y Cultura. Ediciones del Banco Central del ecuador. Quito 1987.


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Estatua del Mariscal Sucre. Bogotá Colombia.

Oleo de la Campaña libertaria de la Gran Colombia. (1819-1820) Serie libertadores. Archivo Palacio de Nariño.

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¿En dónde estabas, cuando no cabía, Oh augusta Libertad, en el planeta Tanta gloria, y al canto del Poeta, Los Héroes, cual los cóndores, al cielo Arrancaron el vuelo; Y Colombia la grande, la guerrera, Al espirar, legaba divididas A Hijas desavenidas, Las estrellas que puso la Victoria En su triunfal bandera; Dó estabas, Libertad propiciatoria, ¿Hija de la Justicia y de la Gloria…? Ven aquí y presta con tus alas sombra ¡A la efigie del Grande sin mancilla! La Admiración en éxtasis le nombra; La Gratitud ante él la sien humilla, Ocultando una lágrima ferviente, Al León de la guerra el veterano Le rinde el arma con que en salva ardiente Saludóle; y el prócer ciudadano Bendice de la paz al corderillo. Y la niñez en cántico sencillo; Y las madres y vírgenes hermosas De laurel con guirnaldas y de rosas; Y la entusiasta juventud brillante Con el himno patriótico vibrante; Todos a una la Virtud deifican, Y entre flores, perfumes y armonía, A Sucre glorifican, Que aparece a mi ardiente fantasía, Cual ángel precursor de la mañana, Entre nubes de azul, topacio y grana, Como si le envolviera, ¡Oh dulce Patria, tu inmortal bandera!

Para aplacar la sombra sacrosanta Del Padre de Colombia, un monumento La esclarecida Guayaquil levanta, Que, de la libre América entre ciento, Atestigüe el amor ecuatoriano; El amor que a endulzar cáliz de acíbar Con generosa mano Ofreció en Quito al Semidiós Bolívar ¡Amparo a la injusticia de la suerte! Y con filial acento de ternura Llamó al Padre a sus lares; Y de la gratitud con la dulzura Rogó al Libertador que de pesares Mortales se liberte, Entre los estruendosos regocijos Con que, ufanos de insólita ventura, ¡Le abrazarían sus amantes hijos!

Y tú, ciudad gentil, que entre colinas le gallardeas en la andina cumbre, Donde á tus pies la tempestad dominas, Donde la luz destella Entre millares de profusa lumbre, De libertad la estrella, Prendida en el azul del horizonte De Sucre por la espada triunfadora, Cual la diadema del glorioso monte; De los Andes Señora, Perpetuas del Héroe la grandeza En el bronce que el Arte transfigura, Con el soplo criador de la belleza, ¡En su marcial, olímpica figura! Allí estará: el índice extendido Señalando el lugar de la palestra, Mientras al cinto guarda la siniestra El acero temido; En el éter hundida la mirada, Como esperando al astro del progreso. Al verla el viajador con embeleso De la ciudad en la espaciosa entrada, Exclamará con reverente grito: - He aquí el ángel tutelar de Quito!

Y tú, ciudad gentil, que entre colinas le gallardeas en la andina cumbre, Donde á tus pies la tempestad dominas (...)

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SÍNTESIS DE LA VIDA DE ATAWALPA, EL HIJO DEL SOL Cristóbal L. Quishpe Lema 1

* Atendiendo la invitación que hiciera Miguel Ángel Rengifo, Director del Consejo Editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” Núcleo de Cotopaxi, me permito poner a disposición esta investigación acerca del monarca Atawalpa hijo del sol, por ser que este extraordinario personaje estuvo en lo que hoy es Cotopaxi, es más, tenía su panaka (propiedad) en Puxilí (Pujilí), exclusivamente, en Isinche, asimismo, sus restos mortales (mallki) luego del asesinato en Kahamarka por los españoles, lo trajeron a sepultar en Mallki Machay, lugar entre Sigchos y Pucayacu (Pukayaku – agua colorada). Su nombre tiene un gran significado, hay equivocaciones en la semántica del nombre. Por otro lado, hay entredichos sobre la fecha de su muerte y finalmente, con su inteligencia pudo aprender el ajedrez y ganar a los españoles.

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muchos hijos, legítimos y bastardos.” Podemos anotar sus nombres como conocidos a los siguientes: Puca-Cisa, Huallpa-Cápac, Diego Hilaquita, Francisco Ninancoro, Juan Quispi Túpac, Francisco QUIÉN FUE ATAWALPA Túpac Atauchi, Carlos, Felipe, María e Isabel Atahuallpa. El Indudablemente se conoce que primero murió de tierna edad. Atawalpa fue hijo del apuk (señor) Huayna Cápac (Wayna kapak – Es importante indicar el rey joven) y de la princesa Shyri significado de Tupak. La palabra del Reino de Quito llamada túpac (y su variante tupak) viene Pakcha (manantial de agua), hija del kichwa (tupaq), quiere decir: de Cacha Duchicela Shyri XIV, realeza, noble, magnifico, brillante. señor principal del territorio de los Este es un nombre usado por Puruwa, hoy Chimborazo, además, los gobernadores inkas: Túpac fue el señor principal del Reino Yupanqui (1440-1493), Túpac Quito. Hualpa (c. 1500-1533), Túpac Amaru I (1545-1572) y Túpac La princesa Pakcha era una de las Amaru II (1738-1781). cuatro esposas legitimas de Wayna kapak. Existen muchas versiones Wayna Kapak fue el célebre sobre el origen de nacimiento de inka que estuvo más tiempo en Atawalpa, unos dicen que nació el Chinchaysuyo, poco antes de en Caranqui – Otavalo, otros en morir en 1525, decidió beneficiar Píllaro, otros en Tomebamba a Atawalpa dejándole el reino de (tumipampa) Cuenca; y otros, que Quito (kitu – paloma blanca), la nació en el Cuzco. (Martín, Rubio, parte septentrional del imperio María del Carmen. (2014). de los inkas, y a su hermanastro Atawalpa tuvo esposa e hijos. Huáscar (Waskar – soga, cuerda), Su esposa Kuxirimay Okllo el heredero legítimo, le heredó (Kushirimay Ukllu – Alegre el reino de Cuzco, fue también conversación y abrazo) (Okllo, soberano entre 1525 y 1533. ukllu, ukllana, oklluna, ukllana – abrazar, mimar). Ella estuvo Atawalpa, genéticamente bien a su lado hasta el día en que fue formado porque no era hijo ejecutado su esposo. Al decir de los de hermana, era firme en sus cronistas, Kuxirimay sumergió en decisiones e inteligente, aprendió una enorme tristeza y hasta intentó artes de guerra con profesores suicidarse para acompañarle en “aymayas”. Waskar un mimado la vida de ultratumba, en la que incapaz de tomar decisiones, hijo creían los inkas, nos recuerda con hermana, genéticamente María Martín Rubio, “Atawalpa tuvo mal formado. Ambos fueron Mientras podamos hablar y escribir una lengua, estamos salvaguardando la cultura, caso contrario, sepultamos la riqueza de su legado inmaterial”.

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compañeros en la escuela de formación en el Cuzco, pero Atawalpa era el mejor estudiante, también por eso Waskar le tenía envidia. Entre los partidarios de Atawalpa estaban Quizquis (Kiskis) y Calcuchima (Kalkuchima) sus tíos por parte de la madre, además, su hermano el mejor guerrero y estratega, Rumiñahui (Rumiñawi) ojo de piedra, otros dicen cara de piedra, ñawi es ojo, no es cara ni rostro, rostro en kichwa es uya.

hubiéramos tenido grandiosa información de su ciencia y cultura, pero, todo fue arrasado, quemaron y les cortaron la lengua o les desaparecieron a los “kipukamayuk” (depositarios e intérpretes de los kipus). A la llegada de los invasores a lo que hoy es América, en especial al imperio de los inkas, como se sabe, hubo hasta analfabetos como Sebastián Moyano de Benalcázar, Francisco Pizarro y la mayoría, ellos no sabían la lengua “Runa shimi” (lengua de los humanos), luego, los españoles le llamaron quechua.

Inicialmente las relaciones entre ambos hermanastros fueron pacíficas, pasaron cuatro o cinco años en tranquila posesión y quietud entre sí el uno con el otro, sin hacer nuevas conquistas ni aun Los escribanos castellano pretenderlas. hablantes, escribían el kichwa como oían y con las grafías de su lengua Sin embargo, el problema de la castellana, entre las dos lenguas discordia fue la ambición de las no tienen ningún parentesco, el madres tanto de Atawalpa como kichwa no tenía grafía, por lo que de Waskar, la madre de Waskar los cronistas españoles empezaron era Rawa Okllo, (rawa es candela, a escribir el kichwa con las grafías fuego) reclamaban todos los del castellano, es más, algunas territorios para sus hijos, cada grafías con la que escribían los quien demandaba sus derechos. españoles en 1500, es distinta a la Los familiares de Waskar a que se escribe actualmente. Atawalpa siempre le trataron como hijo bastardo. Domingo de Santo Tomás escribe de la siguiente manera: ANÁLISIS DEL NOMBRE DE “Esta lengua, pues carecía de ATAWALPA letras, se escribiría para el autor con caracteres españoles. Con En estos tiempos, todavía hay la advertencia de que muchos mucho que analizar y escribir términos los pronuncian los indios sobre la milenaria y fenomenal de vna prouincia distinctamente cultura de los inkas. La ignorancia que los de otra” (pág. 1 B). Según y el analfabetismo de los españoles, los lugares, la pronunciación que hizo que no se preocuparan en registra el autor no parece uniforme, descifrar los kipus de las kiputecas, en lo que respecta a determinadas

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1 PhD. en Educación por la Atlantic International University. Lingüista con especialización quichua, Educador Intercultural Bilingüe. Magister en Gerencia Educativa por la Universidad Andina “Simón Bolívar”: tiene una especialización en Gerencia Educativa en la misma universidad; Máster en Seguridad y Desarrollo por el Instituto De Altos Estudios Nacionales. Autor de varios libros donde destacan: Gramática de la Lengua Kichwa; la segunda edición de KICHWAPA SHIMIYUK KAMU Diccionrio Kichwa. Miembro Correspondiente de la Casa de la Cultura Núcleo de Cotopaxi, experto en filologia kichwa; Director Distrital Pujilí – Saquisilí D4 en Educación Intercultural Bilingüe.


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articulaciones consonánticas (x-h; Por tanto, la palabra atawallpa está c-h; x-f; r-I)”. (De Santo Tomás, compuesta por dos palabras como Domingo, Fray, (1560). Pág. 207). muchas del kichwa: ataw significa joven, suerte, fortuna, dicha, Con estos antecedentes, al momento felicidad, ventura, satisfacción, de hablar y/o escribir el nombre de bienestar. Y, allpa es tierra, heredad, Atawalpa tanto los españoles como predio; es más, esta palabra tiene los inkas del Collasuyo (kullasuyu), formas dialectales como: ashpa, sur de los Kitukara (Quito) no alpa, achipa. pronunciaban bien el nombre de Atawalpa, decían: Atabalipa, Siendo así, Atawalpa no proviene Atavalipa, Atabaliba, Attatabalipa, de la palabra “atallpa / atalpa” Atahuallpa, Atabalique, y Atabalica. que en castellano quiere decir Se transcribe lo que se investigó gallina, para decir gallina en kichwa y consta en el Diccionario hay más de 17 dialectos: atallpa, KICHWAPA SHIMIYUK KAMU: atashpa, atazhpa, atulpa, atulba, ataw, (sht.) Ashtawan sumak atilla, atila, wallpa, washpa, atapa, wamrami ninkapak shimi. Shina: ataba, atala, etc. Por consiguiente, Ñukapa churika ña atawmi kan. estas pronunciaciones no coinciden Joven, suerte, fortuna, dicha, con las palabras pronunciadas para felicidad, ventura, satisfacción, decir Atawallpa. bienestar. CAPTURA Y MUERTE DE allpa, (sht.) Allpaka ñukanchikta ATAWALPA mikunata kun. Tierra, heredad, predio. Por el año 1532, Atawalpa fue informado de la presencia de los atawallpa / ataw allpa, (sht.) españoles en el norte del Perú, Mushuk sumak allpa. Shina: Allpapi intentó sin éxito pactar una tregua wanuta churashpaka. con su hermanastro Waskar. Waskar salió al encuentro del atawallpami tukunmi. Tierra fértil, ejército quiteño, sin embargo, tierra joven. fue derrotado en Quipaypan (Kipaypan) y detenido en las orillas atawallpa, (sht.) Ave fénix, ave del río Apurimak (señor que habla) totémica al que rendían veneración cuando se retiraba hacia Cuzco. los inkas. Posteriormente, Atawalpa ordenó exterminar a buena parte de los Atawallpa, (sht.) Ñukanchikpa familiares y demás personas de hatun pushak inka. Hijo de inka amistad de su hermanastro. Cuando Wayna Kapak con la princesa Atawalpa estaba descansando Pakcha del reino de los shiris. en los baños termales del inka (Quishpe, Cristóbal & Quishpe, en Kahamarka, recibió la noticia Xavier, (2016). de que se acercaban un pequeño

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grupo de personas desconocidas. El 15 de noviembre de 1532, los españoles llegaron a Kahamarka y Francisco Pizarro, como comandante concertó una reunión con el monarca inka a través de dos delegados. Al día siguiente, Atawalpa entró a la plaza, con un acompañamiento de unos tres a cuatro mil personas totalmente desarmados, para encontrarse con Francisco Pizarro, Pizarro astutamente, con antelación había apostado de forma estratégica escondidos a sus hombres en las edificaciones del lugar.

El fraile Vicente de Valverde se había adelantado para entrevistarse con el inka y le convenció a aceptar el cristianismo como religión verdadera y a someterse a la autoridad del rey Carlos I de España. Atawalpa no entendió la lengua de los extranjeros, sorprendido les habló en su lengua kichwa, luego, el Fraile le había entregado la biblia, como no sabía de qué se trataba, había cogido, olido, puesto en el oído, finalmente como no hubo ninguna señal había arrojado al suelo. Pizarro al ver que Valverde dio una señal atacaron los soldados españoles. Los soldados encubiertos empezaron a disparar y la caballería atacó contra los desconcertados e indefensos inkas.


Atahvallpa Inga XIV, pintura del siglo XVI, Archivo de Indias, Madrid. Enciclopedia Océano de Grandes Biografías. Tomo 2, pág. 215. Barcelona España.

Al cabo de media hora de matanza, varios centenares de inkas yacían muertos en la plaza de Kahamarka, mientras que su soberano era capturado y humillado por los soldados españoles. (Torres, Alberto María, O.P. (1932). A los pocos días, Atawalpa, temeroso de que sus captores pretendieran reintegrar en el poder a Huáscar, ordenó desde su cautiverio el asesinato de su hermanastro, y por medio de un grupo de guerreros le persiguieron, y le eliminaron en el poblado de Andamarca.

(Antamarka – lugar o provincia de plata). Luego, le cortaron la cabeza de Waskar, sus restos fueron arrojados al río Yanamayo (río negro). La cabeza de Waskar fue llevado a Kahamarka, el cráneo fue revestido de oro y utilizado por Atawalpa como vaso - trofeo. Atawalpa en el cautiverio aprendió a hablar el castellano y a jugar ajedrez y les ganaba a los españoles. Vio que a los españoles les gustaba el oro y la plata, entre conversatorios y para obtener la libertad, el Inka ofreció llenar de oro, plata y piedras preciosas dos habitaciones en la que se hallaba preso, esto,

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sirvió para aumentar la apetencia de oro, plata y piedras preciosas de los españoles. Meses más tarde, los españoles incriminaron a Atawalpa de idólatra, traidor y fratricida de su hermano; por tanto, resolvieron que tiene que morir quemado, ahorcado, o degollado, luego cambiaron la pena a morir a garrote. Ante esto, existe mucha polémica en torno al asesinato de Atawalpa. Muchos acusan a Pizarro de traidor, mientras que otros afirman que el conquistador estaba en contra del ajusticiamiento y que incluso lloró cuando vio su cadáver.


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Hay un dibujo de Felipe Guamán Poma de Ayala que representa la muerte de Atawalpa, según esta versión, afirma que el Inka había sido decapitado y descuartizado, el 29 de agosto de 1533. La noticia de su muerte diseminó a las milicias inkas que rodeaban Kahamarka.

Hubo una gran confusión Pizarro tenía un intérprete llamado Felipe y le decían Felipillo, él no sabía la lengua kichwa, era de Puna de los Guankapilkas (Huankapilcas – palanca de piedra), además era de otra cultura. El escrito de Guamán Poma que está en el párrafo anterior, fue la forma de escribir de House, J. B. en su escrito señala ese entonces. (Guamán Poma de lo siguiente: “La pena del garrote Ayala, Felipe, (1613). es de fácil y rápida ejecución. Llegados al pie del improvisado “Chawpi punchapi tutayarka” cadalso, preparado y armado con (anocheció en la mitad del día), así encomiable celeridad, el que oficia quedó registrada por los cronistas de verdugo le pone la argolla de la muerte de Atawalpa, el hijo hierro al cuello. Fray Valverde cesa predilecto del inka Wayna Kapak. en su oración en latín y dirigiéndole El asesinato lo efectuó después que la mirada, le dice: -Juan Atahualpa, el inka quiteño les había entregado bautizado en la fe de Jesucristo, gran parte de los tesoros. Nuestro Señor, vas a comparecer ante Su Grandioso Tribunal... Pero no temas, hijo mío, que, con tu bautismo y absolución, y con tu martirio, te has ganado el perdón. Juan Atahualpa no responde. El fraile le hace la señal de la cruz”. Betanzos, Juan de (1574) Suma y narración (House, J. B. (1966) pág. 369). Guamán Poma de Ayala en su crónica dice: “Atagualpa Ynga fue degollad[o] y sentenciado y le mandó cortar la cavesa don Francisco Pizarro. Y le notifica con una lengua yndio Felipe, natural de Guanca Bilca. Este dicha lengua le enformó mal a don Francisco Pizarro y los demás. No le gustó la dicha sentencia, y no le dio a entender la justicia que pedía y merced Atagualpa Ynga, por tener ennamorado de la coya [reina], muger lexítima”.

de los Incas. [1551- 15571 Biblioteca de El Escorial. (1987): Suma y narración de los Incas. [1551-1557] Ediciones Atlas. Madrid. Bravo, Guerreira, María, Concepción. (1985) Xerez, Francisco de, (1534) Verdadera relación de la conquista del Perú. Madrid, Historia 16, Edición y estudio introductorio. De la Vega, Garcilaso Inca (1609) Los comentarios reales de los incas, escrita y publicada en Lisboa. De Santo Tomás, Domingo, Fray, (1560) Gramática quichua, España. Pág. 207. Espinoza, Gaspar de, Licenciado, (1533) Carta al Rey. 1o de octubre de 1533. (174) Estupiñán, Tamara. (2011) “Los Sigchos, el último refugio de los incas quiteños. Una propuesta preliminar”. Lima. En: Bulletin de l Institute Français d Études Andines, tomo 40:1, pp.191-204. Estupiñán, Tamara. 2012 “Malqui-Machay: cronología del descubrimiento, validación

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científica, empoderamiento social y puesta en valor”. Lima. En: En: Bulletin de l Institute Français d Études Andines, tomo 40:3, pp. 593-597. Estupiñán, Viteri, Tamara, 2018) El Puxilí de los Yngas, el ayllu de la nobleza incaica que cuidó de los restos mortales de Atahuallpa Ticci Cápac, Revista de Historia de América, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, México Fernández, Tomás & Tamaro, Elena. (2004) Biografía de Atahualpa. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España. Disponible en https:// www.biografiasyvidas.com/biografia/a/ atahualpa.htm Guamán, Poma, de Ayala, Felipe, (1613) El Primer Nueva Corónica y Buen Gobierno. Hinojosa, Cuba, Carlos, 1999 “Las momias de los Incas: El corazón de una tradición”. Lima. En: Boletín de Lima, No. 116, pág. 3041. House, J. B. (1966) Atahualpa (El hijo del sol) Editorial de Ediciones selectas S.R.L. Buenos Aires, Argentina. Pág. 369). Larenas, Fernando. (2020) La muerte de Atahualpa contada por Benjamín Carrión, PRIMICIAS. https://www.primicias.ec › noticias › firmas › muerte-at. Martín, Rubio, María del Carmen. (2014) A Pizarro se le ha negado su gran inteligencia por analfabeto, ABC. Cultura. Sevilla, Madrid. Oviedo, Gonzalo, Fernández, de (1557) Historia General de las Indias, islas y tierra firme del mar océano, Wikipedia la enciclopedia libre. Palma, Ricardo, (2021), https://es.wikisource. org › wiki › El que pagó el pato. Porras, Barrenechea, Raúl (1959) Cartas del Perú (1524-1543), Colección de documentos inéditos para la historia del Perú, Edición de la Sociedad de bibliófilos peruanos, Lima, 311335 Quishpe, Cristóbal & Quishpe, Xavier, (2016) Kichwapa shimiyuk kamu, UTC. Quito. Ercoiris Producción gráfica. Ramírez de Veloz, Judith (1994) Leyendas y Tradiciones de mi tierra. Pujilí. Rubio, María, Carmen, cita Betanzos, Juan de: El gran cronista del Imperio Inca. Universidad Complutense Madrid. http:// peruantiguo.wordpress.com Torres, Alberto María, O.P. (1932). El Padre Valverde. Ensayo biográfico y crítico. Quito: segunda edición, Editorial Ecuatoriana. https://www.primicias.ec/noticias/firmas/ muerte-atahualpa-benjamin-carrion/ http:// www.cervantesvirtual.com › descarga. Pdf


LOS ROSTROS DE SUCRE Redacción Central 1

Retrato de Antonio José de Sucre (1895) Antonio Herrera Toro (Venezuela, 1857-1914) Técnica: óleo sobre tela, año: 1874.Retrato que se halla en el Palacio Federal Legislativo de Caracas, en Venezuela.

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l irlandés Daniel O’Leary, ayudante del Libertador, definió al Mariscal A. José de Sucre, como un hombre vanidoso, pero enseguida añadió que tenía motivos para serlo: “Valía mucho más que la mayoría de los hombres públicos que he conocido en América”.

Su rostro canonizado como reverencia a la figura magnánima del Gran Mariscal de Ayacucho, supieron retratarlo de manera directa, como póstuma. En la actualidad, la huella de Sucre se encuentra en América de muchas formas. Uno de los estados que componen la república venezolana lleva su nombre, lo mismo que la antigua Chuquisaca, capital histórica de Bolivia. En Ecuador, el sucre fue durante muchos años la moneda de curso legal, hasta que en 2000 acabó sustituida por el dólar estadounidense. La memoria histórica honra así al que tal vez fuera el más caballeroso y honrado de los Libertadores. Joaquín Pinto, José Rondón, Arturo Michelena, Antonio Herrera Toro, Antonio Salas Pérez y el más contemporáneo (el latacungueño) Angeloni Tapia Montenegro han ensayado en el espíritu profundo del héroe y el hombre.

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Antonio José de Sucre (Antonio Salas Pérez) 1 Aportes trabajados por el equipo editorial del Periódico Molinos Monserrat, reportes informativos, notas de prensa, dossiers, perfiles, notas historiográficas. Integrados por: Alonso León Cajiao, Juan Tapia Calama, Anthony Mero Mantuano y Miguel Ángel Rengifo Robayo.


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PERIÓDICO CULTURAL MOLINOS MONSERRAT - MAYO 2022 by Benjamín Carrión Cotopaxi - Issuu