Cuando Platón se planteó la noción de que la mimesis era inferior a la idea, pensó en que nada producido -manualmente- podría ser semejante a la realidad.
Hemos escuchado una infinidad de veces que el arte imita la vida, y también que la realidad supera la ficción.
Este mes planteamos en Catártica una serie de textos que nos permitan emplazar nuestros pies y nuestros corazones con distintas reflexiones en torno a la realidad, la moralidad, la crítica, la contemplación.