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ESPÍRITUS LIBRES EGRESADOS UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA


©Universidad de Antioquia Rector Alberto Uribe Correa Vicerrectora de Extensión María Helena Vivas López Director Programa de Egresados Álvaro Cadavid Marulanda Coordinadora BUPPE Beatriz Betancur Martínez Editor Álvaro Cadavid Marulanda Edición de textos Patricia Nieto Nieto Edición de fotografía Natalia Botero Corrección de textos Margarita Isaza Velásquez

Asociación de Periodistas de la Universidad de Antioquia

Diseño y diagramación Carlos Eduardo López Piedrahita María Catalina Durán Giraldo Impresión Masterpress Derechos reservados ISBN 978-958-8709-33-8 Este es un proyecto del Banco Universitario de Programas y Proyectos de Extensión BUPPE. Prohibida la reproducción total o parcial, con cualquier propósito o cualquier medio, sin autorización expresa de la Universidad de Antioquia.


Autores Álvaro Cadavid Marulanda© Ana María Bedoya Builes© Beethoven Zuleta Ruíz© Catalina Vásquez Guzmán© Carlos Eduardo Henao Calle© Carlos Gaviria Díaz© Carlos Mario Guisao Bustamante© Carlos Mario Correa Soto© Carlos Mario Gallego Arango© Carolina Gutiérrez Torres© César Alzate Vargas© Darío Arcila Arenas© Diana Isabel Rivera Hincapié© Diego Agudelo Gómez© Hernán Mira Fernández© Eduardo Escobar© Elkin Restrepo Gallego© Gloria Cecilia Estrada Soto© Gonzalo Medina Pérez© Guillermo Zuluaga Ceballos© Gustavo Gallo Machado© Hernán Botero Restrepo© Hernán Iglesias Illa© Hernando Zabala Salazar© Jacobo Franco Ceballos© Jesús Alberto Echeverri© Joaquín Botero Berrío© Jorge Alonso Sierra Valencia© José Monsalve Gómez© Juan Camilo Jaramillo Acevedo© Juan Camilo Rengifo Garcés© Juan Carlos Orrego Arismendi© Juan José Hoyos Naranjo© Julio César Restrepo Londoño© Laura Marcela Pedroza Uribe© Lucía Victoria Torres Gómez© Luis Germán Sierra J©

Margarita Isaza Velásquez© Maryluz Vallejo Mejía© Oakley Forbes Bryan© Patricia Nieto Nieto© Paula Camila Osorio Lema© Pedro Correa Ochoa© Pompilio Peña Montoya© Ramón Pineda Cardona© Reinaldo Spitaletta Hoyos© Rubén Darío Acevedo Carmona© Sara Yaneth Fernández Moreno© Sebastián Orozco Sandoval© Sergio Valencia Rincón© Víctor Casas Mendoza© Yhobán Camilo Hernández Cifuentes© Fotógrafos David Estrada Larrañeta© Diana Giraldo Kurk© Jairo Ruíz Sanabria© Jorge Alejandro Quintero© Jorge Caraballo Cordovez© Julián Roldán Alzate© Natalia Botero© Patricia Nieto Nieto© Olivia Inés Montoya© León Darío Peláez© Fotografías: Archivos familiares, particulares; y cortesía de: El Colombiano, Alma Máter, Parque E., Semana y El Malpensante, y las corporaciones Otraparte, Héctor Abad Gómez, Asmedas y la Red Colombiana por los Derechos Sexuales y Reproductivos Residex. Periodistas practicantes: Yhobán Camilo Hernández, Julián Roldán y Laura Marcela Pedroza. Colaboradores: Juan Esteban Vásquez Mejía y Joan Esteban Zapata Suárez.


ÍNDICE

48

Alberto Arango Botero Odontólogo, 1954

Oakley Forbes Bryan

16

50

Natalia Aguirre Zimerman

18

52

20

54

Alba Nidia Sánchez Monsalve

22

56

Javier Álvarez Arteaga

24

58

Jesús María Valle Jaramillo

26

60

Rodolfo Sierra Restrepo

28

62

Gerardo Molina Ramírez

30

64

Guillermo Correa Montoya

32

66

Gloria E. Hernández Torres

34

68

Armando Montoya Baena

36

70

Héctor Abad Gómez

38

72

Juan Guillermo Restrepo Restrepo

40

74

Antonio Roldán Betancur

42

Martha Lía Giraldo de Hernández

44

Licenciado en Educación, Inglés-Español, 1970 Especialista en Ginecología y Obstetricia, 2001

Iván Velásquez Gómez

Antropóloga, 1994

Trabajador Social, 2001

Trabajadora Social, 1986 Administrador, 1982

Doctor en Medicina y Cirugía, 1947 Médico Veterinario, 1970

Doctor en Medicina y Cirugía, 1971 Doctora en Derecho y Ciencias Políticas, 1974

Luis Bernardo Vélez Montoya

Médico y Cirujano, 1987

Jorge Luis Páez López

Licenciado en Educación Física, 1978

Luis Norberto Ríos Navarro

Licenciado en Educación, Historia y Filosofía, 1977

Ingeniero Químico, 1991

Honoris Causa en Sociología, 1981

Laura Marcela Jaramillo Hurtado Bibliotecóloga, 1996

Trabajadora Social, 1999

Ingeniero Sanitario, 1988

Ricardo Hoyos Duque Abogado, 1982

Abogado, 1983

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, 1970

Timisay Monsalve Vargas

Francisco Maturana García Odontólogo, 1972

Luis Bernardo Yepes Osorio Bibliotecólogo, 1994

Alba Elena Correa Ulloa Enfermera, 1970

Rubén Darío Montoya Naranjo

Comunicador Social - Periodista, 2001

Delfín Acevedo Restrepo

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, 1970

León Zuleta Ruiz

Diplomado en Filosofía, 1979

José Luis Betancur Chaverra

Licenciado en Educación Física, 1996

46

Luis Fernando Vélez Vélez

Doctor en Derecho y Ciencias Política, 1973 Honoris Causa en Licenciatura en Antropología, 1979

76

Luz María Agudelo Suárez

78

Rubén Fernández Andrade

Médica y Cirujana, 1986

Licenciado en Educación, Español y Literatura. 1996


José Humberto Gómez

80

112

Hernando Muñoz Sánchez

82

114

Licenciado Educación Física, 1992 Especialista en Teorías, Métodos y Técnicas de Investigación Social, 1998

Luis Alfonso Marroquín Osorio Bachiller Liceo Antioqueño, 1966

Luis Ignacio Lopera González

Licenciatura en Educación Especial, 1993

90

Hernando Zabala Salazar Historiador, 1984

Gloria María Rodríguez Santa María

Licenciada en Bibliotecología, 1979

Pedro Luis Valencia Giraldo

Doctor en Medicina y Cirugía, 1965

100

José Miguel Corpas Garcés

102

Lucrecia Ramírez Restrepo

104

Especialista en Psiquiatría, 1990

Gustavo Olarte Castaño

Licenciado en Educación, Biología y Química, 1968

108

Francisco Luis Ángel Jiménez Arcila

110

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, 1930

122

Alberto Cadavid Mejía

124

Rocío Pineda García

Licenciado en Educación Física, 1976 Doctor en Derecho y Ciencia Política, 1977 Licenciado en Educación, Inglés-Español, 1970 Enfermera, 1972

126

Gabriel Jaime Bustamante Ramírez

128

Ana Piedad Jaramillo Restrepo

130

Iacharuna Muyuy Jojoa

134

Gloria Bermúdez Bermúdez

136

Gonzalo Arango Arias

138

Fernando Vallejo Rendón

140

Alberto Aguirre Ceballos

142

Teresita Gómez

144

Carlos Mario Gallego Arango

146

Patricia Nieto Nieto

106

Rosa María Turizo de Trujillo

Abogada, 1953

Julio González Zapata

96

John Jairo Gómez Bernal

Licenciado en Educación, Biología y Química, 1967

120

94

98

Odontólogo, 1985

Baltasar Medina

92

Jorge Arango Arango

Odontólogo, 1974

118 86

Fabio Luis Montoya Ramírez

Dagoberto López Arbeláez Ingeniero Industrial, 1982

84

88

Magíster en Educación, Orientación y Consejería, 1988

Ignacio Vélez Escobar

Doctor en Medicina y Cirugía, 1942

116

Manuel José Bermúdez Andrade Comunicador Social - Periodista, 2000

Enrique Gil Botero

Abogado, 1980

Historiador, 2000

Comunicadora Social - Periodista, 1984 Sociólogo, 2008

Licenciada en Bibliotecología, 1964 Bachiller Liceo Antioqueño, 1950 Bachiller Liceo Antioqueño, 1959 Doctor en Derecho y Ciencias Política, 1950 Pianista Summa Cum Laude, 1966 Comunicador Social - Periodista, 1985 Comunicadora Social - Periodista, 1990


Gustavo Adolfo Garcés Escobar

148

182

Gilberto Martínez Arango

150

184

Julián Estrada Ochoa

Rubén Darío Lotero Contreras

152

186

Jorge Valencia Jaramillo

Luis Alberto Álvarez Córdoba

154

188

Delcy Yanet Estrada Figueroa

Ramiro Tejada Rendón

156

190

José Libardo Porras Vallejo

Juan Felipe Jaramillo Toro

158

192

Darío López López

Orlando Mora Patiño

160

194

Joaquín Antonio Botero Berrío

Carlos Alberto Sánchez Ocampo

162

196

Jesús Abad Colorado

Elkin Restrepo Gallego

164

198

Carlos Mario Correa Soto

Juan Carlos Orrego

166

200

Víctor Gaviria González

Fernando González Ochoa

168

202

Carlos Mario Aguirre Rodríguez

Luis Alberto Correa Cadavid

170

204

Juan José Hoyos Naranjo

Sergio Valencia Rincón

172

208

Carlos César Arbeláez Álvarez

Carlos Arturo Fernández Uribe

174

210

Alonso Cortés Cortés

Alejandro Arango Medina

176

212

Álvaro Cogollo Pacheco

Leonel Estrada Jaramillo

178

214

Alberto Villegas Hernández

Rodrigo Saldarriaga Sanín

180

216

Doctor en Medicina y Cirugía, 1958

Magíster en Educación y Docencia, 1996 Honoris Causa en Comunicación Social - Periodismo, 1996 Abogado, 1986

Médico y Cirujano, 1987

Doctor en Derecho y Ciencias Política, 1969 Comunicador Social - Periodista, 1992 Estudios de Derecho. Poeta

Antropólogo, 1997

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, 1919 Doctor en Medicina y Cirugía, 1968

Licenciado en Educación, Español y Literatura, 1990 Doctor en Filosofía, 2001

Comunicador Social - Periodista, 2001

Odontólogo, 1943

Honoris Causa Maestro en Artes Escénicas, 2001

David Gutiérrez Ramírez Maestro en Canto

Abogado, 1985

Antropólogo, 1982

Doctor en Ciencias Económicas, 1967 Maestra en Canto, 2005

Licenciado en Educación, Español y Literatura, 1988 Profesional en Idiomas, 1992 Comunicador Social - Periodista, 1999 Comunicador Social - Periodista, 1992 Comunicador Social - Periodista, 1988 Honoris Causa en Comunicación Social - Periodismo, 2004 Estudios de Literatura. Actor

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, 1976 Comunicador Social - Periodista, 1992 Doctor en Medicina y Cirugía, 1957 Biólogo, 1986

Doctor en Medicina y Cirugía, 1955

Juan José Echeverri Escobar Ingeniero Químico, 1955


Juan Carlos Arango Lasprilla

218

252

Ángela Patricia Cadavid Jaramillo

220

254

222

256

224

258

Ricardo Restrepo Gómez

Fanor Mondragón Pérez

226

260

Sabinee Sinigüi Ramírez

Óscar Alejandro Vanegas Monterrosa

228

262

Gustavo Alberto Zapata Restrepo

Saúl Franco Agudelo

230

264

María Teresa Rugeles López

266

Jaime Alberto Palacio Baena

268

Rito Llerena Villalobos

270

José Emilio Yunis Turbay

272

Ramiro Fonnegra Gómez

274

Olga Lucía Zuluaga Garcés Francisco Lopera

Psicólogo, 1996

Médica y Cirujana, 1986. Doctora en Ciencias, 1998

Alberto Echeverri Sánchez

Licenciado en Educación, Filosofía e Historia, 1975

Silvia Blair Trujillo

Médica y Cirujana, 1974 Ingeniero Químico, 1974

Ingeniero de Alimentos, 2008

Médico y Cirujano, 1975

Patricia Eugenia Díaz Montoya

Antropóloga, 2002

Luis Fernando Tintinago Londoño

Médico y Cirujano, 1988

Jorge Emilio Osorio Benítez Médico Veterinario, 1985

Químico Farmacéutico, 1967

232 234 236

Enrique del Cármen Rentería Arriaga

238

Álvaro Posada Díaz

240

Biólogo, 1975

Doctor en Medicina y Cirugía, 1970

Jorge Ossa Londoño

242

Martha Cecilia Londoño Báez

244

276

Carlos Santiago Uribe Uribe

246

278

Zayda Lucía Sierra Restrepo

248

Roberto Giraldo Molina

250

Médico Veterinario, 1973

Enfermera, 1980

Doctor en Medicina y Cirugía, 1961

Licenciada en Educación, Historia y Filosofía, 1980 Doctor en Medicina y Cirugía, 1969

Jorge Restrepo Paniagua Tiberio Álvarez Echeverri

Doctor en Medicina y Cirugía, 1964

María Eugenia Londoño Fernández

Honoris Causa Licenciatura en Educación Musical, 1998 Físico, 2008

Comunicadora Social - Periodista, 2005 Magister en Educación, 2009 Licenciado en Educación, Español y Literatura, 1994 Doctora en Ciencias Básicas Biomédicas, 1997 Biólogo, 1977

Licenciado Educación, Idiomas y Literatura, 1967 Doctor en Medicina y Cirugía, 1961 Biólogo, 1972

Licenciada en Educación, Filosofía e Historia, 1975 Magíster en Educación, Psicopedagogía, 1991 Médico y Cirujano, 1979. Especialista en Neurología, 1984

Jaime Borrero Ramírez

Doctor en Medicina y Cirugía, 1953


UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

sociedad sin los otros… Carente de aquellos que sin renunciar a sus responsabilidades persiguen los sueños y privilegian la convicción, la discreción, el silencio y el anonimato, para facilitar así el logro de sus ideales ciudadanos por encima de la rentabilidad, el ascenso social o económico; y que renuncian a alcanzar el éxito a cualquier precio.

“Del capullo emergió una mariposa”

Este es un libro de microhistorias, semblanzas, perfiles y retratos de un tipo de triunfadores que no estamos acostumbrados a exaltar. Aquí están las voces y las imágenes de aquellos vencedores de lo inmaterial, de los que se quedaron habitando las convicciones y los sueños, de los espíritus cuyo proyecto de vida es la coherencia con su conciencia, sus valores y búsquedas. Esta es una obra para caracterizar a los otros: a los espíritus libres; a los sin gloria ni popularidad, a los sin rostro popular, sin celebridad ni aplauso unánime del establecimiento; o a los que se resisten al canon establecido del deber ser. Se exceptúa a los inevitables, a los ya célebres, pues ellos son protagonistas en otros escenarios, poseen otros reconocimientos, habitan diversas formas del éxito o la grandeza. Qué sería de la Emily Dickinson. Poemas. Selección e introducción de Silvina Ocampo. Tusquets. Barcelona. 2006, p. 106.

Sin los espíritus libres no habría ilusiones ni seres visionarios; sin ellos sucumbiría la esperanza y Colombia no sería ni posible ni viable. Sin figuras silenciosas y consistentes, dedicadas cotidianamente a la ciencia, la investigación, la creación, la narración, el arte, la conceptualización estética, la gestión social y cultural, el deporte, el trabajo social, la educación, no sería posible intervenir, transformar o diagnosticar adecuadamente los orígenes y la permanencia de una sociedad injusta, violenta, compleja y contradictoria como la colombiana. Incluso seres escépticos o desilusionados, aquellos a quienes los célebres les asignan el fracaso social o profesional, esconden personas victoriosas en lo estético, intelectual y existencial; habitadas por la placidez. Son ellos los que colocan en su lugar las cosas y siembran la duda demostrando la fragilidad de los falsos esquemas, ponen en evidencia los valores arribistas o el inmovilismo del deber ser. Ellos sitúan lo efímero y aparente de los grandes logros, en frágiles espacios del ego y la vanidad. Sin aquellos con capacidad de hacer renuncias, seguir convicciones y perseguir un proyecto de coherencia intelectual, no existiría masa crítica. Los otros son ese elemento variado, diverso y múltiple que dinamiza con su actitud y ejercicio crítico a la sociedad, colocan su acento en aquello que no nos gusta, lo que evitamos, ignoramos o eludimos… Esos seres triunfadores anónimos, esos profesionales victoriosos de la coherencia y los


sueños, esos vencedores de lo cotidiano son los protagonistas de este libro. Sus semblanzas son la mejor caracterización de nuestros egresados; su hacer, su movilidad social intelectual y existencial, son el mayor patrimonio humano, moral, cultural y científico de la Universidad de Antioquia y de la sociedad. La palabra y la imagen son huellas inevitables del lenguaje, estrategias comunicativas insuperables, formatos connaturales de la sociedad contemporánea; textura, síntesis y tono facilitan la noción del tiempo, del transcurrir en los contextos. Ese mismo que nos habita en la incertidumbre entre formarnos y prepararnos para ser, ejercer y habitar espacios definitivos en la sociedad. Las imágenes en el blanco y el negro son el día y la noche, las diversas caras de la existencia humana. El entorno diverso, la textura grisácea en la cual habitan y trabajan todo el tiempo nuestros victoriosos héroes anónimos. Ellos y su hacer son lo que no se ve, aquello que, como en los cuentos clásicos, solo pueden percibir quienes lo merecen o se han preparado toda una vida para hacerlo. Inicialmente queríamos llamarlo Héroes anónimos, espíritus libres pero aprendimos, nos enseñaron los protagonistas, que no eran ni querían ser héroes. Los ciudadanos percibimos demasiados héroes y al final emergen muchos de papel y terminan transitando caminos escabrosos o resultan vinculados a las mil maneras del delito y la violencia en Colombia. Un espíritu libre requiere, para ser reconocido, que quien lo indague posea el talento de reconocer el saber del otro. Los perfiles de este libro reafirman aquello de que solo los ignorantes pretenden ser más inteligentes que los demás, y que la humildad es el recurso que caracteriza a los más sabios. Ahí reside la

importancia de asumir la diferencia y la pluralidad. Ella permite visibilizar la variedad de presencias de un espíritu libre; situarlo requiere sensibilidad, respeto y humildad. Su historia no está trazada, no es el que gana más o ejerce un poder transitorio. Es quien posee actitudes reconocibles, elige caminos revelados por la razón o la pasión. O que voluntariamente, decide su destino individual, incorporándose a colectivos o entornos donde ejercer. Si luego surge la duda y dedica su vida a otro sueño o toma otro camino, esa decisión será el resultado del obrar como le indican su conciencia, su razón, su libertad. Nuestros espíritus libres, protagonistas de la cotidianidad en la sociedad, son numerosos y están dispersos; para seleccionarlos fue preciso aceptar realidades, imponerse fronteras, asumir renuncias, reconocer limitaciones espacio-temporales y presupuestales. Fijar lo irrenunciable, asimismo puntualizar las licencias admisibles. Renunciamos a incluir a quienes ocupan altos cargos en el Estado, la Universidad de Antioquia, las entidades privadas o ejercen protagonismos principales en la política activa y en organismos universitarios. Hay allí egresados notables, otros distintos a nosotros; cuando pase el tiempo necesario para apreciar sus obras, valorarán sus historias. Admitimos las limitaciones económicas y logísticas, reconocimos la imposibilidad de acceder a todos los lugares distantes del país o del mundo a donde han llegado nuestros egresados. No disponíamos de recursos para pagar como es debido a los escritores y fotógrafos. Esa realidad fue una oportunidad para hacer un trabajo distinto. La idea inicial: retratar a cien egresados de todos los ciclos y áreas de formación universitaria; y en ese propósito hacer visibles grupos, colectivos y singularidades, sin asignar cuotas por

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Espíritus Libres


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dependencias, áreas, origen, etnia, preferencias, edades o género. Lo irrenunciable: construir un texto con absoluta independencia, sin vetos, consultas jerárquicas, ni prejuicios; un obra donde los egresados fuesen protagonistas y autores registrando sus percepciones no inducidas; un libro que albergara a algunos Honoris Causa acogidos por la universidad como propios, y nos dejara presentar varios espíritus libres que en su coherencia, decidieron no graduarse. Los 130 personajes y los 61 autores, diez de ellos no egresados, tienen edades distintas, se dedican a profesiones diversas, habitan entornos y espacios variados. Quienes están incluidos en el libro tienen el perfil requerido, luego son. Pero no a todos los que son logramos incluirlos. Algunos no están por su propia voluntad. Otros se encontraban en sitios alejados o nos fue imposible hallar quién se dedicara a escribir sus perfiles en tierras remotas. Con las claridades anteriores procedimos a presentar la propuesta al Banco Universitario de Programas y Proyectos de Extensión, BUPPE, con el fin de garantizar parte del costo de la impresión. Para divulgar la convocatoria seleccionamos un egresado con el perfil requerido: el maestro Gilberto Martínez Arango, cardiólogo, insigne deportista en su juventud, académico, dramaturgo, actor, director y pionero del teatro experimental contemporáneo en Colombia. Después divulgamos la convocatoria en el Portal Universitario, en el boletín y la página del Programa de Egresados, y en los grupos de egresados en Facebook. Así mismo, utilizamos la base de datos para enviar correos electrónicos invitando a más de 3O mil egresados que tienen sus datos actualizados, a las asociaciones en el país y el exterior, a las dependencias universitarias y a las sedes regionales. Estudiamos las postulaciones y simultáneamente invitamos a

fotógrafos y escritores egresados a participar como autores. Incluso si un escritor invitado era postulado, este no participaba en las valoraciones o decisiones, ni intervenía en ese proceso. Al final fue agradable ver cómo algunos descubrían que ellos habían sido objeto de la mirada escrutadora de otro escritor que con autonomía y distancia escudriñaba su esencia. Salvo pocos casos, los autores son egresados; varios de ellos, jóvenes pendientes de recibir su título. Este procuró ser, y es, un libro de egresados, hecho por ellos. Esto le agrega un valor adicional, pues al incorporar percepciones de los propios egresados se constituye en evidencia del tipo de profesional que forma hoy la Universidad de Antioquia. Este hecho le añade al presente trabajo legitimidad, calidez y pertinencia. Las secciones se ilustran en términos poéticos y simbólicos con grafías que reconocen la creatividad como signo del pensamiento superior de la inteligencia humana y punto de encuentro del arte y la ciencia. Dos fragmentos poéticos de Emily Dickinson y uno del monje y pintor chino Shitao, nos sirven para congregar líderes, gestores, creadores e investigadores. El método etnográfico, el estudio de caso y las historias de vida reconocen los lenguajes, la escritura, la lengua, el relato, la imagen, lo poético y lo literario, como instrumentos y opción académica válida para caracterizar e indagar por la pertinencia profesional de quienes se dedican a gestionar e intervenir en los espacios sociales, culturales y creativos, o eligen como camino la creación, la palabra, el relato y la expresión con los lenguajes, o ejercen su libertad recorriendo los senderos de la ciencia de manera individual o liderando grupos de investigación. Escrito de manera cooperada, este texto no hace clasificaciones ofensivas y discriminatorias del egresado. Evita el uso de


categorías restringidas y artificiales, declina los caminos únicos, el mandato del tener o el deber ser, y pasa del enfoque rutinario, impuesto por respetables y solitarios grupos técnicos, alejados de la vida y enemistados con lo humano y lo singular. Términos como calidad, pertinencia, eficiencia, eficacia, viabilidad, cobertura, corresponsabilidad, equidad, vinculados a los conceptos de aprendizaje, investigación, innovación, extensión, parecen conducirnos a una trampa al olvidar la realidad y ocultar a los protagonistas. La noción de universidad semánticamente es variable, su sentido coyuntural lo da el contexto, este a veces muta hasta convertir la expresión en un lugar gélido habitado por referencias comunes que parecen incorporarlo todo y terminan por despojar la palabra universidad de su verdadero significante y sentido, distorsionan la realidad y ocultan al ser humano. Los egresados protagonistas coinciden en resaltar que en la Universidad de Antioquia aprendieron la incredulidad, el escepticismo y la duda, rasgos estos que coinciden con el de la inteligencia. Los seres humanos objeto de los perfiles no son perfectos ni modélicos. Este no es un libro de ángeles, ni se abroga la facultad de señalar que son los únicos o los mejores; recoge personas ciertas, escépticas, pasionales, imperfectas, existencias pragmáticas o soñadoras, todos seres presentables, relevantes y autónomos.

Cualquier crítica que pueda suscitar este trabajo, la asume el editor general. Este da fe de que ninguna instancia directiva es responsable de su contenido. El libro se construyó con placer, sin ataduras ni intereses coyunturales; no se hizo para satisfacer pequeños egos. Es un producto académico resultado de ejercer la libertad de pensamiento, expresión y cátedra, un ejercicio consciente y responsable, no sometido a credos, dogmas, conveniencias, militancias, intereses, grupos, prejuicios, cuotas, amos, abolengos, afectos, jerarquías o procedencias. Es una obra que revela los tipos de profesionales y seres humanos que ha formado y pretende seguir forjando la universidad; es solo una muestra de esos miles de espíritus libres. Álvaro Cadavid Marulanda Editor Director Programa de Egresados

Cada escritor o fotógrafo es responsable de su texto. Los logros son de ellos. Su trabajo no remunerado es un gesto generoso que abunda y caracteriza a muchos de nuestros egresados; por eso esta obra es también un reconocimiento a ellos. A quienes sin serlo participaron en este libro de egresados de la Universidad de Antioquia, gracias.

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Espíritus Libres


“Hay —entre mi país y el de los otros— un mar “ Emily Dickinson. En mi flor me he escondido. Versión en español de José Manuel Arango. Universidad de Antioquia. Medellín. 1994, p. 100.


UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Oakley Forbes Bryan Alguien ha cortado el alambre de púas de la columna en que se apoya Forbes. El brazo descansa en el cemento y soporta el peso de este hombre que a los 67 años guarda en su pecho el grito de libertad. No vocifera sus anhelos, los desgrana suavecito a medida que habla de St. Andrew, Providencia and Katheleena, el archipiélago donde fue niño y a donde volvió viejo. Dio los primeros pasos en tierra de su abuela; aprendió a hablar en inglés y creole; pasó horas viendo a los viejos fabricar sus propios barcos y a los capitanes recibir naranjas a cambio de las maderas que traerían de Canadá; casó peleas con sus vecinos como primera forma de amistad; asistió a varios cultos porque en esa época las almas no estaban en


disputa; y una mañana, se reconoció en la cubierta de un barco rumbo a Cartagena, enviado a terminar el bachillerato. No sabía español y el papel moneda era novedad en sus bolsillos. Al hombre que fue su alumno de inglés en Cartagena le debe su vocación por enseñar y su incursión en la juerga, en el derroche. A la Universidad de Antioquia llegó en 1966 cuando los estudiantes paralizaban el país. Las asambleas lo aturdían; como entendía poco en español, los sonidos se le hacían más pesados en medio de la algarabía. Entonces prefería retirarse a sus meditaciones en inglés criollo, la lengua en que se conocía. Forbes era un tipo raro, dicen: sabía más inglés que algunos profesores, ascendió cuatro semestres con validaciones; se enfurecía cuando a su creole lo llamaban guachiguachi; y aunque era el más entusiasta a la hora de celebrar, caía en aquellos letargos propios de quien, de repente, recuerda que es forastero. El medio siglo que Forbes pasó en tierra firme fue nefasto para su isla. En el 2003 regresó a San Andrés, después de más de una treintena como profesor en la Universidad del Quindío, donde encendió la lucha gremial —cuando ya podía expresar su rebeldía en español— y fue Presidente del Sindicato de Profesores por una década. Al volver a casa se encontró de frente con su pueblo en extinción: los nativos han perdido el 53% de la propiedad de la

tierra entre 1953 y 2010, ni siquiera el 10% de los raizales está empleado, y una tercera parte de la población tiene hambre; hay carteles para expropiar tierras familiares y luego venderlas a las multinacionales del turismo que tumban bosques y profanan cementerios; entre las 100 mil personas que viven en 27 kilómetros cuadrados, los raizales, apenas 27 mil, son minoría; y el inglés criollo — creado por sus ancestros al mezclar palabras del inglés en la estructura del bantú—, para sobrevivir, ya no es cosa que se enseñe a los niños. “Los raizales nos estamos muriendo silenciosamente”, sentencia. Comprendo que ante esa certeza se unió al Movimiento Étnico Nativo, formado en 1999, con el propósito de separarse de Colombia —que ha sido saquedora (entregó la isla al capital extranjero), corrosiva (exportó las formas mafiosas de la política), déspota (prohibió hablar en creole, impuso el español como lengua oficial¬ y le entregó las almas a la iglesia católica— y convertirse en una nueva República. Esa patria soñada estará sostenida, dice Forbes, en la lengua criolla donde se almacena la fuerza de la cultura raizal. Por eso trabaja sin pausa por la propagación de la educación trilingüe —inglés, creole y español—, como encuentro de los múltiples matices de negros, blancos y mestizos que ahora pintan el paisaje. Forbes es un raizal radical conocido en todo el mundo. Por eso lo llaman traidor, lo sigue el DAS, lo quieren matar. Y aunque Jesús le ha dicho que la isla será independiente antes de que él muera, no pone un pie fuera de ella. No quiere fallar a la hora de romper los cercos, de deshacerse de las púas.

Fotografía: Natalia Botero / Perfil: Patricia Nieto Nieto

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UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Natalia Aguirre Zimerman Ella sabe cómo nacen los niños. Ha recibido a cientos en Afganistán, Sri Lanka y Sudán. Los ha visto venir de cabeza, de nalgas, de pies y también los ha palpado atascados en el canal vaginal. En cualquier caso, una vez afuera, los observa como si se tratara de una obstetra recién llegada al mundo, y los acaricia: repasa las cejas, recorre la columna, mira cada dedo. Se embelesa en esa vida que florece donde los fusiles, la sequía, la barbarie, la pobreza, imponen la pena de muerte. Se fue de Colombia —donde no pudo ejercer la obstetricia en zona rural— detrás de la bandera de Médicos Sin Fronteras. Vio pasar la insignia en la popa de una canoa en un viaje por el Atrato, la siguió por internet y diez días después estaba


en Kabul. Vistió una shwar kamize y se dedicó a conversar con las mujeres: cómo conciben, cómo saben cuándo será el parto, cómo les gusta dar a luz. Hablar porque “cuando uno ayuda debe hacerlo con lo que los otros creen que necesitan”, dice. Solo después procedió a examinarlas debajo de esas burkas que parecen impenetrables; y a recibir bebés mientras que la ciudad era bombardeada en la guerra de Estados Unidos contra los talibanes. Desde la Kabul sometida, Natalia escribía. Anotaba los descubrimientos en sus piernas y luego los convertía en correos electrónicos para mantener un vínculo con su madre, quien vio cómo las cartas de su hija construían un relato excepcional de la cotidianidad en la guerra. Así que las modeló apenas y las tituló 300 días en Afganistán, libro que convirtió a Natalia Aguirre en una de las autoras más leídas de Alfaguara en el 2005. Ella ni se enteró del impacto que generó su libro, porque para entonces estaba en Sri Lanka que intentaba levantarse del tsunami. Meses después de la tragedia, apenas los pescadores volvían al oficio con botes donados por el gobierno; panaderos, sastres, cocineros y demás seguían atónitos. Pero la parálisis, producto de perderlo todo, no detenía el flujo natural de la vida: en albergues y hospitales improvisados seguían naciendo niños dotados para sobrevivir.

más pobre del continente. En plena selva bañada por el Nilo, Natalia fue maestra y alumna. Las aborígenes aprendieron a poner un plástico limpio sobre el piso que servirá de cama a la madre y a lavarse las manos. Y ella, la obstetra, a solucionar partos obstruidos sin instrumentos ni bisturí. Le bastó aprender a contar del uno al nueve y a decir sangre, dolor, agua y puje en dinka; y a comprender algunos gestos para que las parteras pudieran darle su saber: aprendió a voltear bebés, aun en el vientre de la madre, con sus propias manos. “Entonces, cuando ves cómo la gente soluciona así su vida, te preguntas: ¿qué es un problema?”, reflexiona. La próxima parada de Natalia será Jartum, capital de Sudán, pues sus dos hijos necesitan casa, escuela. Por un tiempo estará lejos de la selva pero no fuera de un país en guerra. Salvará vidas de mujeres y de niños, a otros les cerrará los ojos; evocará a su padre y a su hermana asesinados hace años en Medellín; tal vez escribirá; reafirmará su voluntad de estar en Colombia cuando le llegue la hora de morir; y se dirá todos los días que no es de las que pasa el río sin mojarse. A Medellín volverá cada diciembre para que sus niños disfruten de las luces de Navidad, de la abuela, de la casita verde de Envigado. O vendrá a dar a luz, como lo ha hecho siempre, atraída por el olor de la tierra, empujada por la nostalgia del hogar, urgida del abrazo de su madre, necesitada de parir en español.

De Asia, Natalia se fue a África, al Sur de Sudán, donde una guerra de cuarenta años convirtió a ese pueblo en el Fotografía: Cortesía revista El Malpensante / Perfil: Patricia Nieto Nieto

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