Cuentos colectivos en los blogs del CRA ¡Cómo cambien los tiempos! Yo que daquella usaba'l pizarrín... Y güei, con esos ornadoronos que lo faen too, podemos mandanos lo qu'escribimos Estos blogs d'una escuela a otra per esa paezme que internet del diañu... tienen munchu El casu ye que salieron unos cuentu. cuentinos, fechos a comuña, de lo más guapo. Entamaron nuna escuela del CRA y la siguiente foi garrando'l relevu, y asina hasta llegar al "colorín coloráu". ¡Nun sé ónde vamos aparar!
El mundo de las sirenas del CRA (El cuentín de Infantil) …En Los Llanos de La Peral, en una seta roja y blanca, vive un mago diminuto con un traje azul. Se llama Diminuto. Su pelo es blanco con mechas de colores. Tiene una varita mágica amarilla. Diminuto es gracioso, impaciente y torpe. En el mar de Perlora, en una concha gigante de ostra, vive una sirena amarilla, rosa y azul que se llama Claudia. Es rápida, valiente, y desordenada. Salta por el mar y le gustan los delfines y los peces. Un día Claudia estaba nadando por el mar, iban de compras y de repente le mordió una piraña que se llamaba Kiko, le salvó el delfín Diego. Mientras, en casa de Diminuto, que veía a todo el mundo con su bola de cristal, fue el que más bien vio a Claudia y le fue a saludar, y se hicieron amigos. De vuelta a casa, Claudia se encontrò con un pececito llamado Nemo y con un pajarito que le dijo que esa concha era su casa. Después se encontró con un tiburón bueno que le preguntó que a dónde iba y no le dejaba cerrar la puerta porque estaba durmiendo y se enfurruñó al despertarle. Claudia le hizo cosquillas al tiburón para que se contentara y se fueron todos a dormir. El tiburón cogió su osito de peluche y se quedó dormido de nuevo. Cuando se despertaron, jugaron todos juntos pero Claudia le dijo a sus amigos: -Chicos vamos a buscar al mago Diminuto y al atún gigante que vive en una clase llamada Sanamaro. Cuando lo encontraron jugaron todos juntos en los Llanos de la Peral, cansados de jugar se fueron a investigar, pero el tiburón alertó del peligro: TIBURÓN: Cuídado, v eo un barco pirata. Pero fue tarde y todos pudieron escapar menos Claudia. El pueblo estaba tan triste que con sus lágrimas provocaron un río de tristeza.Diminuto buscó una solución: DIMINUTO:¡Basta de lágrimas, eso no soluciona nada! Todos juntos idearon un plan para rescatar a Claudia y así el pez espada abrió la cerradura de la jaula y la sacaron. Desde este momento siempre que un barco se acerca se alejan a un paisaje de corales donde pueden jugar tranquilos… Los piratas nunca más volvieron a molestar. Al final, Claudia la sirena se casó con un príncipe “sireno” que se llamaba Felipe, y tuvieron 4 hijos llamados San Miguel, Pillarno, Naveces y Pontón; y dos hijas llamadas (cómo no) Callezuela y Peral. Por cierto, estos seis hijos e hijas fueron las primeras sirenas que tuvieron pies y manos, pero nadaban tan bien como las sirenas de aletas. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado, y fueron felices, comieron cacahuetes y tiraron cohetes.
El concurso de mininos mágicos (El cuentín de Primaria) Hace mucho tiempo, tanto como tres minutos en la Edad de la Fantasía, cuando cada cosa tenía todos los colores del arco iris, el mago Pacomer y su ayudante el Gato Veloz viajaron a Roma para participar en un concurso de mininos mágicos. Se dirigieron hacia allí en su caballo-avión, que le tirabas del rabo y encendías el motor. El mago Pacomer recibía su nombre porque era muy glotón y gordo. Vestía una túnica negra manchada con goterones de salsa de tomate y queso fundido. Tenía unos pies tan pequeños que tenía que calzar conchas de mejillón porque no encontraba zapatos de un número tan diminuto. Tras un viaje sin percances, llegaron por fin a Roma. Cansados y hambrientos encontraron una gasolinera con cafetería y allá se fueron a reponer fuerzas y a preguntar por donde se iba al "Coliseo Romamiau". Mientras devoraban sus bocatas de tortilla con ojos de dragón molidos y lenguas de sapo apareció una extraña muchacha vestida de negro asustada y preocupada, con los ojos llorosos, porque había perdido a su linda gatita Perla. Tenía los ojos como canicas, nunca pestañeaban. Su nariz peluda. La sonrisa permanente daba forma alargada a su boca. Su pelo pincho le hacia parecerse a un puercoespín. Su ayudante tenía el pelo negro y suave, los bigotes rizados. Su velocidad le impedía sonreir, esto a menudo le provocaba la pérdida de sus bonitas sandalias. Eso sí, nunca perdía los objetos de colores vivos que coleccionaba para que su jefe hiciese trucos muy coloridos. Escupieron sus bocadillos y se montaron Pacomer , el Gato Veloz y la muchacha en el Caballo - avión . Al poco rato se pararon en una nube para repostar de magia la varita .Marcharon a toda velocidad el Coliseo Roma - miau .Allí había muchos magos como él. Pacomer diviso a lo lejos a Milideas su eterno rival y se preocupó pues llevaba a su ayudante el Gato Malavares , el mejor dando volteretas . Por fin en un rincón encontraron a la gatita Perla , la reconocieron por su collar de perlas porque alguien la había convertido en una rata peluda... !Una rata en un lugar lleno de gatos! ¿Os imaginais el revuelo? aprovechando el lío, un mago muy malo se las apañó para robarle el gato a Pacomer que en ese momento se estaba zampando tres perritos gigantes. Cuando se dio cuenta deque le faltaba su gato se puso muy nervioso y no daba una, no le salía ningún truco.. El concurso ya empezaba. Un mago hizo un avión con fantasmas, otro un pastel con corazones de un helicóptero. Otro que era muy poderoso sacó nubes de una botella que se volvieron cada vez más grandes y más negras hasta que empezó a tronar tan fuerte que todos los gatos se subieron corriendo a los brazos de sus amos y la rata gata Perla aprovechó para salir de su escondite y subir por las piernas de su dueña. Como los mininos no querían bajarse de4 los brazos de sus dueños porque tenían mucho miedo y la tormenta era cada vez más fuerte se suspendio el concurso hasta el año siguiente.