Un último adiós a los Séniors 2021
Contenido I. Carta editora II. Comparación y contraste III. Entrevistas a maestros IV. Horóscopo V. Séniors A. Preguntas breves B. Recuerdos VI.Carta de despedida VII. Lee y verás...
¡Encuentra el símbolo sénior! Escondimos 12 símbolos a través de la revista que representan a nuestros elípticos de la clase 2021. ¿Los puedes encontrar todos?
Encuentra a quién le corresponde cada uno al final de esta edición.
“Esta será corta”— decía en la típica reunión de Elipsis cuando planificábamos una nueva edición. A penas cumplí con mi palabra. Empezamos el año con una edición de 16 páginas y rápidamente escalamos a una de 26 páginas. Y después le bajamos un poquito e hicimos una de 22 páginas. Continuamos con otra de 18 páginas y, entonces, 24 páginas más. Cerramos el año con una edición de 36 páginas. El total: 142 páginas recopiladas en seis ediciones. En cada una se refleja el ingenio, la pasión, y el talento artístico de los elípticos. “¡Recuerden mandar sus escritos!”—escribía continuamente en los días antes del lanzamiento de una edición. ¿Qué es Elipsis sin escritos? La esencia del magacín recae en sus manos, el lápiz y el papel. De hecho, ¿qué es Elipsis? Los elípticos, dueños del lápiz y el papel, son Elipsis. Elípticos, nunca se queden cortos de palabras. No restrinjan su musa a un cierto número de letras, palabras, páginas o ediciones. La escritura sin límites les brindará libertad. Gracias por darme la oportunidad de guiarlos este año. Ser su editora ha sido una experiencia mágica... <3
Tiare Sierra-Editora
Comparación y Entrada Sénior: Carolina Aguayo
Expectativa Nos movemos al ritmo de las canciones, los tambores retumban imitando los latidos de nuestros corazones, recordándonos que estamos vivos y presentes bullendo entre la alegría y la tristeza. Ha llegado el principio del final de nuestra vida escolar en la academia, un gentío nos espera con sonrisas y algarabía. Hemos esperado trece años para este día y no nos sentimos preparados para el fin de esta etapa, pero juntos nos enfrentamos al tiempo que se escapa. Bailamos entre nosotros y nos sonreímos sabiendo que nunca volveremos a este momento, aguantados de mano nos encariñamos. Recordamos las memorias dulces y al finalizar la canción todos corremos hacia el centro de la cancha dándonos un abrazo apretado. Brincamos llenos de emoción finalmente ha empezado la cuenta regresiva hacia el final.
Recuerdo
Entrada Sénior: José Carlos (Chucho) Vélez
Un momento clave en la historia de Perpetuo, diría yo, fue el 17 de marzo de 2021: la clase sénior de 2021 tuvo su entrada sénior en este día, a tres meses de graduarse. Muchas cosas eran de esperarse de ese día: la primera vez en más de un año en que iba a entrar a la Academia. Me fui un día con una camisa blanca y pantalones negros, molesto porque habían cancelado un “field day”, y volví como sénior a punto de graduarse. Por fin, pude abrazar a mis compañeros—mi clase, mi familia—y pude, por primera vez, ser sénior. Precisamente, en ese momento de celebración me pasó algo que nunca me había ocurrido en Perpetuo: me resbalé frente a todo el mundo. Antes de ese día, siempre tenía miedo de que los días en que llovía y la cancha estaba mojada me cayera e hiciera el ridículo. Pero, durante mi transcurso en la escuela intermedia y superior, esto nunca me había pasado. Irónicamente, este evento horrible me pasó el día de mi entrada sénior, el primero de los tres días en que pude ir a la escuela durante mi último año. Dicha caída hasta rompió la pantalla de mi pobre celular, el cual fue víctima de la única celebración como estudiante de duodécimo grado que tuve.
Historia de Puerto Rico: Rocío Colón
Expectativa ¡Qué mucho he escuchado sobre esta clase! En realidad estoy bajo la impresión de que es necesario vivirla para poder ser un verdadero perpetuano. Mi madrastra me cuenta que fue una de las mejores clases que tomó en Perpetuo; algunos estudiantes opinan que la dificultad sobrepasa lo divertido. En realidad espero un curso retante, pero no puedo evitar la emoción. Quiero aprender más sobre mi Isla y mi hogar y, finalmente, no estar avergonzada de mi poco conocimiento sobre la historia puertorriqueña. Ya he pasado demasiados años en las tinieblas; recuerdo solamente lo básico: Colón llego a Puerto Rico, los españoles desplazaron a los taínos y trajeron africanos, los estadounidenses invadieron a la Isla... En fin, solo sé que tengo que aprender más de P.R.
Recuerdo “Jóvenes, estén todos en pantalla”, esa es posiblemente la frase más famosa de Vaquer para los séniors 2021. Sin embargo, no es lo único que nos va a dejar un impacto permanente de su clase. Por un lugar, tenemos los avalúos, que pueden ser una salvación para tu nota en la clase si copiaste hasta los suspiros de Vaquer o, una maldición, aunque hayas copiado todos sus suspiros.
XXI
Historia de Puerto Rico: Mariana Rosado
Son impredecibles, ya que el más mínimo detalle se te pudo haber escapado en clase. Esa es otra: la clase. Para el lector que lee estas palabras: en esta clase vas a copiar más rápido que nunca antes en tu vida. ¿Sabes los exámenes AP donde tienes que hacer tres ensayos en dos horas? Vaquer les da una pela. Lo peor de todo es cuando comienzas a pensar en pajaritos preñados en la clase: te pierdes medio siglo, cinco asesinatos y una revolución. Esto, queridos juniors, no les sucederá con tanta frecuencia si vuelven presencial, ya que allí ni Dios va a dejar que te pierdas cualquier detalle que salga de la mente de Vaquer—que no tengo idea cómo logra acordarse de la historia de Puerto Rico en tanto detalle. Sin embargo, no vas a estar copiando baba innecesaria, sino datos históricos sobre la realidad puertorriqueña que tal vez desconocías. Personalmente, he aprendido tanto, tanto y tanto en esta clase. Además, los comentarios irónicos de Vaquer mientras discute los temas—como cuando hablamos del hermoso rey de España, Carlos II—te harán reír a pesar de que tu mano se estará moviendo a sesenta millas por hora. A pesar de que Historia de Puerto Rico con Vaquer es verdaderamente una de las clases más retantes que he tenido a través de mis años en la escuela superior, fue una experiencia de aprendizaje indescriptible. Extrañaré ese “Jóvenes, estén todos en pantalla”.
Viaje a Washington, D.C.: Lauren Rodríguez
Expectativa El año que viene voy a estar en octavo grado. Sé que no va a ser un año como al que estábamos acostumbrados antes de la pandemia, pero esto es lo que esperaría si todo volviera a la normalidad. Como saben, en octavo se hace el viaje a Washington, D.C. Sería una gran oportunidad para experimentar la responsabilidad y la libertad por primera vez. Pienso que aprendería mucho de las experiencias de personas honorables e ilustres con quienes tendría la oportunidad de charlar. Me gustaría visitar monumentos, museos y estructuras importantes como el Pentágono, porque me fascinaría aprender sobre la relevancia que tuvieron en la historia y el desarrollo de los Estados Unidos. Además, esperaría poder compartir un cuarto con mis mejores amigas porque así las podría conocer mejor. Añoro poder ir a ese viaje del que tanto me han hablado porque suena como una tremenda experiencia de la que no solo yo, sino toda mi clase, podría disfrutar.
Finalmente llegó el día que tanto anhelaba, el día que viajaría a Washington, D.C. Esperaba en el aeropuerto con muchas ansias. Después de esperar por lo que se sintió como una eternidad, me monté en el avión y empecé mi aventura, una que prometía ser inolvidable. El vuelo se fue en un abrir y cerrar de ojos. Al salir del aeropuerto a esperar la guagua, una mezcla de emociones inundaban mi ser—nervios, felicidad y un poco de frío. Del aeropuerto fuimos a nuestro primer museo, el Museo del Holocausto, donde aprendimos muchísimo. Allí estuvimos unas cuantas horas y luego seguimos nuestra aventura por otros museos. Se podría decir que lo único incómodo de este viaje era que no tenía ni un segundo de descanso; íbamos de museo en museo y de monumento en monumento. Comencé a apreciar los breves minutos que teníamos en la guagua para descansar. Después de lo que se sintió como cuarenta horas, mi primer día en D.C. llegó a su final. Llegué a mi cuarto de hotel y poco tiempo después caí en un sueño profundo. El segundo día era el que más esperaba, ya que la actividad del día no se comparaba con ninguna de las demás. Era el día que íbamos a ir a la Casa Blanca. Esa mañana en el desayuno casi no comí debido a la emoción. Me monté en la guagua y hablé con mis compañeros de todo lo que esperábamos de la Casa Blanca; algunos hasta hablamos de la posibilidad de conocer al Presidente, aunque sabíamos que no pasaría. Después de largas horas en la guagua—en donde además de hablar de ese deseo casi ficticio, cantamos, reímos y dormimos —por fin llegamos.
Viaje a Washington, D.C.: Camila y Paola Figueroa, Cecilia Rovira
Recuerdo (imaginado)
Al llegar a la Casa Blanca, bajé de la guagua y sentí una brisa acogedora. Por una extraña razón, sentí que este viaje sería un poco diferente. No sabía por qué, pero aún con ese extraño presentimiento, seguí caminando. Nos recibió un hombre alto, con bigote largo y ojos grandes, azules y profundos. Nos indicó que su nombre era Carlos, que era de ascendencia mexicana y hablaba español. Con su voz profunda, pero animada, nos dio el recorrido. Observamos el arte conmemorando a los presidentes previos, el “East Room”, “Green Room” y mucho más. La historia sobre la Casa me asombraba y la pasión que Carlos presentaba al explicarla me hacía sonreír y querer saber más. Sin embargo, después de horas de aprendizaje, me dieron unas ganas terribles de usar el baño. Traté de aguantar mis ganas, pero ya no podía más. Así que, con la cara medio roja, le pregunté a Carlos si me daba las direcciones hacia el baño más cercano. Me indicó que diera una derecha, izquierda, abajo, arriba y cuando terminó de hablar, me di cuenta de que no entendí ni una sola cosa que mencionó. Estaba en blanco, pero no podía aguantar más, así que sin tener la más mínima idea hacia donde me dirigía, comencé a caminar y en un parpadeo me encontré en un baño verde, rodeado de flores blancas, con un olor fuerte a menta. Sin poder observar su belleza con mucho detalle, me dirigí hacia el inodoro. Y fue en ese instante que la vi. Todavía no lo puedo creer: era realmente ella, la primera Vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris. Tenía ganas de decirle algo, como: “Hola, ¿cómo estás?”; algo normal. Pero simplemente no podía, se sentía imposible. Mejor dicho, toda la situación lucía imposible. ¿Estaba soñando? No estaba segura. Pero, después de unos minutos, su voz dulce me aseguró que no era ninguna alucinación, era ella.
No creo que esperaba que dijera algo, así que, en cambio, ella comenzó a contarme sobre su experiencia siendo la primera mujer en su puesto. Dijo que no fue fácil, que las personas pueden ser crueles; pero que eso es lo que, a largo plazo, nos fortalece. Especialmente a nosotras, las mujeres, que hemos enfrentado la desigualdad durante todas nuestras vidas. A pesar de que tuvo que luchar contra la negatividad, siempre encontró el lado positivo. Estaba orgullosa de ella misma y de la posición que ocupa. Ella me dijo que un día yo podría hacer lo mismo, que nunca me rindiera y que siguiera mis sueños. Fue en esos momentos que escuché unos gritos que venían del pasillo y recordé que estaba en una excursión. Le dije gracias a Kamala, pero ya cuando estaba a un paso de agarrar la perilla de la puerta, me encontré a mi maestra de Geografía. Estaba furiosa, se le notaba en los ojos. Abrió su boca, a lo que supongo que hubiera sido un grito, si no hubiera visto a la Vicepresidenta. Hubo un largo e intenso momento en el que el silencio prevaleció, hasta que mi maestra cayó al piso. Se había desmayado. Se formó un alboroto y nos trasladaron a todos hacia la guagua inmediatamente. No tuve la oportunidad de despedirme de Kamala y agradecer sus palabras inspiradoras. Al montarme en la guagua después de esa tremenda experiencia, tuve un momento de reflexión, como en las películas. Conocí a la Vicepresidenta de los Estados Unidos, una mujer que ha cambiado el mundo: YO la conocí. Nunca iba a olvidar este día, ni lo que ella me dijo, porque en realidad, cambió mi vida. Disfruté mucho de los próximos días, pero el resto del viaje, después de la visita a la Casa Blanca, había tomado otra óptica. Mis prioridades habían cambiado: yo iba a cambiar el mundo, igual que Kamala. Yo sabía que las mujeres eran poderosas y ella personificaba eso perfectamente.
Al montarme en el avión de vuelta a Puerto Rico supe lo que tenía que hacer. El vuelo fue bastante rápido y junto a mis compañeros y maestras me di cuenta de que, aunque la aventura se había acabado, este viaje nunca lo íbamos a olvidar. Regresé a mi casa y me senté en mi escritorio a escribir una carta. Expliqué en ella todo lo vivido sobre ese maravilloso día y cómo iba a llegar a ser una mujer que lucha por las demás mujeres, una que iba a lograr sus sueños, una que cambiaría el mundo. Se la mandé a la persona que lo inspiró todo: Kamala, Vicepresidenta de los Estados Unidos. Sellé el sobre y activé la esperanza.
En estos momentos, pocas cosas me provocan mayor ansiedad que la idea de solicitar a universidad. Ver a los séniors en plena contienda contra comités de admisión, los famosos ensayos suplementarios y la odisea que es asegurar ayuda económica ha desatado en mí una especie de pánico vicario. Me colman las interrogantes respecto al proceso: ¿A dónde solicitar “early”? ¿Debería de enviar los resultados de las pruebas estandarizadas, frente a políticas “test optional”? ¿Cómo encontrar programas de beca? ¿De qué escribir mis ensayos cuando, en estado de pandemia por la mayoría de la escuela superior, he vivido una experiencia tan monótona? Como podrán ver, estoy algo nerviosa. Pero, ni modo. Son cosas con las que tendré que lidiar en el verano. Solo espero que resulte todo bien al final.
Recuerdo Posiblemente la experiencia más traumatizante que he tenido en mi vida fue solicitar a universidad. Tener que escribir sobre ti mismo—sobre tus atributos, tus experiencias, tus aspiraciones, tu pasado, hasta tus traumas—es verdaderamente un proceso tedioso. Y más cuando esos ensayos los va a leer un oficial de admisiones de una universidad que lo que quiere es ordeñarte como vaca lechera, cobrándote ochenta dólares por solo solicitar a su universidad.
Admisiones a uni: Ingrid Rodríguez
Expectativa
Admisiones a uni: Mariana Rosado
El proceso de admisión a universidad despertó tantos sentimientos encontrados en mi interior, ya que es un proceso muy complejo, difícil de entender y puede lucir hasta arbitrario. Es frustrante ver cómo algunas universidades menosprecian la excepcionalidad de algunos solicitantes, especialmente cuando estos son tus amigos más cercanos. Además, al ser la culminación de los trece años de educación que recibí en Perpetuo, sentí que una carta de rechazo era una marca de sangre roja que marchitaría mi récord académico y mi potencial profesional y personal. Aún cuando lo ves junto a las cartas de admisión, nos enfocamos a veces en el rechazo y uno se siente que no vale nada, que es solo un número frente a los otros miles de estudiantes igual que tú. En una palabra, es horrible. Sin embargo, el proceso, luego de un año, llega a su culminación. Cuando sepas finalmente cuál universidad será tu hogar por los próximos cuatro años, sentirás un alivio indescriptible, como si alguien levantara toda la carga que llevabas encima por meses y meses. Este es el alivio del cual debes acordarte cada vez que llenes una solicitud, cada vez que te llegue una carta de decisión de alguna universidad. Recuerda que esa luz al final del túnel va a llegar, a pesar de que no la vemos venir.
Expectativa
...
Séniors
Recuerdo
“Fashion Show”: Ivanna Vidal
En un abrir y cerrar de ojos, estamos a punto de caminar por la pasarela y la adrenalina corre por nuestras venas. La música resuena por todas las esquinas, los espectadores están inquietos por desenmascarar el tema de la noche y descubrir la identidad del individuo bajo el vestido. Cada uno, preparado para modelar su vestido, se coloca en el lugar asignado para desfilar. El tiempo transcurre, las emociones se intensifican y se apoderan de los sentidos. Uno tras el otro, caminamos por la pasarela mostrando nuestros radiantes vestuarios y tratando de que resalte la personalidad única de cada uno. El público, asombrado, miraba detenidamente el detalle de las piezas, observa detenidamente. Al desfilar, las memorias recorren a nuestro lado, enseñando la trayectoria de todo lo que vivimos para llegar a este momento. Se trata de un momento venturoso, al igual que agobiante, pero vale la pena. El preludio de un final se aproxima, todos sentimos el aroma de éxito por el desfile. En un último momento, tomados de la mano, compartimos unas palabras, pero la pasarela sola las sabrá.
Profa. Mariví Agüeros Entrevistada por: Ío Rosado
¿Qué huellas dejó Perpetuo Socorro en ti y en qué te han ayudado a través de los años?
Perpetuo ha sido pura experiencia de crecimiento profesional. He aprendido mucho de mis otras compañeras. Sin ellas no hubiera sido posible.
¿Cuáles son tus mejores memorias de la clase graduanda 2021? Esta clase es más que especial. Es mi última clase como mamá. Han puesto tanto empeño en que todo salga bien que los admiro muchísimo.
¿Qué consejo le darías a los estudiantes que próximamente se gradúan de la academia? El mayor consejo que les puedo dar es que no pierdan tiempo y exploren hasta encontrar lo que verdaderamente les apasione hacer. Eso es para toda la vida.
Profa. Michele Ruiz Entrevistada por: Natalia Rodríguez
¿Cómo te ha ayudado la pandemia a mejorar como profesora? La parte teconlógica la he desarrollado para poder transmitirle mejor a los estudiantes.
¿ Cuáles son tus expectativas del próximo año de acuerdo con cómo ha cambiado todo desde agosto? Espero que podamos todos estar presenciales pues todos lo queremos así.
Profa. Sarita Font Entrevistada por: Sara Terrasa
¿Cual ha sido su experiencia como maestra? Mi experiencia como maestra ha sido muy enriquecedora. ¡Cada día aprendo algo nuevo aunque no lo creas! He aprendido a través de los años y a través de mis estudiantes a cada día ser mejor persona, mejor maestra y por mis estudiantes y para mis estudiantes dar lo mejor de mí. Cada día es una oportunidad de compartir y aprender juntos, una oportunidad que enriquece mi desarrollo professional. ¿Qué espera para el futuro de la escuela y la comunidad en general? Espero muchos años más de gloria para APS. Y que los estudiantes que se gradúan de Perpetuo sean hombres y mujeres de bien en Puerto Rico.
Horóscopo seirA
Aries, queride Aries… Me suena que abril no fue tu mes. Las estrellas sugieren un cambio positivo en tu vida. Las riendas las tienes tú y es tiempo para agarrarlas con la máxima fortaleza, a pesar de todos las dificultades que has enfrentado. Te sientes abandonada, te sientes desolade, pero recuerda, que en ti habita una llama que nada ni NADIE pueden apagar. Lánzate a conseguir aquellas metas que llevas meses considerando, abrumado por la inacción y vagancia. Voy a ti queride Aries, ¡sigue alimentado la llama en ti! Recomendación: Prueba el “Spice Maki” y “Pegaito” Roll de Umai en Suchville… Tal vez encenderán la llama por ti.
oruaT
Tauro, ¡saliste ganando este mes! Tus relaciones románticas, tu vida familiar, tu salud, todos van a caracterizarse por un sosiego y una tranquilidad rampantes. Sin embargo, has estado llenando ese vacío que habita en tu corazón con posesiones materiales que las estrellas consideran insustanciales. ¡Necesitas reconocer el valor inherente en ti mismo, Tauro!. Vas a tener que luchar duramente con fuerzas interiores y exteriores para lograr este reto que las estrellas te han presentado en este nuevo mes. Ellas saben que tendrás éxito. Recomendación: Vuelve a probar aquellas comidas nostálgicas que te recuerden a tu infancia - te ayudará a recordar tus inicios y todo lo que has progresado.
siniméG
Géminis, ¡pronto llega tu cumpleaños! Ese mes que tanto esperabas llegó para brindarte nuevas oportunidades; lograrás esa meta con nueva claridad y enfoque mental para que sepas hacia dónde dirigir tus próximas decisiones. Será un período de autoexpresión, espontaneidad, cambios emocionantes y conversaciones iluminadoras. Es posible que tengas un fuerte deseo de cambiar tu apariencia: un corte de pelo dramático, una revisión de tu clóset o una alteración de tu estilo. Pero recuerda: no importa qué entre o salga de tu vida, siempre te tendrás a ti mismo, ¡apréciate! Recomendación: ¡Despierta con un buen desayuno! Quizá unas ricas tostadas, unos pancakes, o unos bagels, asegúrate de poner el esfuerzo para que empieces cada día de una manera espléndida.
Recomendación: Cómete una buena bolsita de "Haribo Goldbears".
recnáC
¡Saludos amiga Cáncer! Te has enfrentado a una serie de cambios estos días, pero has hecho bien en mantener tu buena actitud y sonrisa. Es normal sebtirse abrumado por la punzante incertidumbre en estos momentos difíciles, pero no aceptaré que dejes que te controle. Se te presenta una oportunidad para conocer, aprender y vivir. Ahora es el momento aproveches todas las oportunidades. Comunícate contigo misma y tus necesidades más íntimas...
oeL
Brillante Leo, tienes que disfrutar de tu tiempo en este hermoso planeta tierra. Tienes que dejar de coartar las posibilidades que se presentan ante ti por miedo al cambio. Toma riesgos, sé activa, encuentra una manera creativa para expresar lo que habita en tu corazón y en tu alma. Es importante que te mantengas positiva durante todo el proceso, ya que lo más importante es que te disfrutes todas esas experiencias. Las estrellas reconocen tu potencial y quieren que TÚ también lo veas. Brilla, queridoLeo, brilla.
Ha llegado un mes peculiar, Virgo. Gran parte de la energía de las estrellas dicen que te adentres en un nuevo territorio, mientras que otros caminos te piden que vuelvas a visitar el pasado. Las estrellas te están animando a abrir las alas y a volar, pero sigues con dudas sobre eventos previos. El momento adecuado para dejarlo todo atrás y embarcarte en nuevos proyectos es ahora. No le tengas miedo al cambio, ¡queride Virgo! Aprovecha la energía y el entusiasmo de este mes, ¡no le temas! Recomendación: A todos nos gusta una buena pizza, ¿no? Pero dile adiós al "delivery", ¡disfruta de tu mejor versión casera de este plato clásico!
ogriV
Recomendación: Prueba nuevamente aquella comida que te disgusta - tal vez es comida asiática, mexicana o una ensalada - para que te acoples a los riesgos y lo que te pueden ofrecer.
Recomendación: ¡Necesitas un buen “boost” de energía, Capricornio! Búscate un “Superfruit Attack Smoothie” en Crush de Condado luego de una buena caminata.
oinrocirpaC
Ay, Capricornio… Aquí llegó tu máximo reto: abrir tu corazón. Tienes que permitirte sentir, no te encapsules dentro de aquel fuerte caparazón. ¡Eres humano! Siente la vida, siente la emoción, siente la frustración, siente la tristeza… Estos meses son para ti. Dedícale tiempo a tu salud mental, cuida de tu ánimo y sé atento a las señales del universo, incluso al karma… No te dejes derribar, acepta tus sentimientos y confía en que todo pasa por algo.
Recomendación: Regálate tus chocolates favoritos a ti mismo, bebé, que San Valentín puede durar todo el año para ti.
Piscis, las estrellas han notado que tienes muchas metas y aspiraciones. Te sentirás inspirado para conectarte con amigos, colegas y compañeros de clase. Pero ten cuidado: como el signo más psíquico del zodíaco, a menudo procesas las emociones de los demás. Asegúrate de no confundir tus verdades internas con los sentimientos de los demás. Eso no es todo, ¡la suerte te persigue este mes de mayo! Un renacimiento personal está aquí, o sea que abre tu corazón y comienza a construir la vida de tus sueños. ¡Sin miedo, Piscis! Recomendación: ¡Siento tu antojo por un rico helado! Dale, ¡prémiate! Visita ese Ben & Jerry’s que tanto añoras.
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oiraucA oiprocsE
¡El Acuario comunitario! Aquí todos sabemos que entras al verano con la actitud de socializar y, tal vez, festejar… Ahora, sigue pendiente a tus compañeres de vida, aquellos que nunca se han apartado de tu lado. Ellos podrán ofrecerte aquellas contestaciones de la vida que en ocasiones no puedes encontrar. ¡Ve a ese compartir (siempre siguiendo las medidas de seguridad), declara tu interés por aquella persona e invítale a salir y cuida de la relación con tus seres querides! ¡Sigue tu intuición, Acuario!
arbiL
Querida Libra, ¡las estrellas se han alineado a tu favor! Tu vida será una llena de luz, imaginación, emoción y flexibilidad. Por esto, las estrellas consideran que debes aprovechar estos meses de inmensa productividad para determinar con precisión cuáles son tus necesidades básicas en esta vida. Este proceso será gradual y beneficioso para ti, pero esto te ayudará a lograr el equilibrio que tanto añoras en tu vida. ¡DISFRUTA de este mes que te han dado las estrellas, Libra!
Estás teniendo problemas románticos, querido Escorpio. Los pasados meses han sido difíciles para ti y tu corazón, ya que no logras comprometerte ni conectar con esa personita que hace que en tu corazón crezca alas de mariposa y vuele libremente. Tienes que empezar a aprovechar las oportunidades románticas que se presenten ante ti; AGÁRRALAS como si no hubiese vuelta atrás. Permite que el amor te transforme, permite que esa personita te transforme mediante su amor, pero, sobre todo, transfórmate a TI misme, valiente Escorpio. Recomendación: Ve a Ponte Fresco y juega con la mezcla de ingredientes para tu ensalada - transfórmala en algo nuevo e innovador.
oiprocsE
Recomendación: Vuelve a tus raíces con un delicioso plato de comida criolla.
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Lo sé todo, ante todos los conflictos que has sufrido recientemente, finalmente, has recibido las noticias que esperabas, Sagitario. Estás comenzando a ver la luz al final del túnel, la calma en la tempestad, y las estrellas concuerdan: ¡ya llegará! Esta será una temporada maravillosa para que comiences nuevos hábitos saludables (y termines con los que no te benefician): repiensa tu rutina diaria, tu horario, etc. Disfruta de esta etapa para que luego puedas retomar ese espíritu curioso y esas aventuras que siempre buscas en tu vida. ¡Voy a ti, Sagitario! Recomendación: No me lo tienes que decir, sé cuánto te gustan los “fastfoods.” Pero ya es suficiente, ¡come algo saludable! Haz una buena compra y cocina para ti mismo, bebé.
2021
Preguntas breves
¿Cuál es tu mejor recuerdo en la cafeteria ? Mi mejor recuerdo en la cafetería era llegar tempranito por las mañanas. Saludar a Isabel y a Sandra. Finalmente, saborear esas tostadas bieeen "crunchy". - Farrah Barrera
La filoooota para comprar tostadas en descanso y colarme al frente de todos los septimitos. Me gustaba que le pusieran mucha mantequilla a mis tostadas y, obviamente, ver a Sandra todos los días. - Verónica Alonso
Entre mis mejores recuerdos están molestar a Isabel para que le echara más granola y Nutella a mis açaís y reírme de Sandra mientras pagaba mi comida. Beatriz Pérez
¿Cuál es tu mejor recuerdo en la biblioteca? Ir a la biblioteca mientras estaba Noelia significaba ir a conversar y … ¡GALLETAS! No fallaba, Noelia siempre tenía un frasco repleto de paquetitos de galletas de “vanilla creme”. Muy glotona, le pedía siempre más que un paquetito… ¡Te extrañaré, Noelia! Cuando repartas tus galletas, piensa en Rosario. <3 - Rosario Lozada
Siendo honesto, nunca vi la biblioteca como una biblioteca, la veía como una extensión del recreo, un lugar en donde iba a charlar con mis compañeros para protegernos del sol abrasador de la cancha. Mi mejor memoria en dicho lugar fue cuando fui a estudiar para el examen final de AP World History con varios de mis compañeros. Dentro de aquellos cuatro cristales de uno de los salones en la biblioteca, hablamos sin parar, y terminamos sin estudiar. Un lugar de estudio, para mí se convirtió en un lugar de convivencia, uno que jamás olvidaré. Intercambié muchas risas, estuve horas imprimiendo, y hasta logré, lamentablemente, ver a un compañero desmayarse en medio de una charla; definitivamente un lugar icónico. - José Carlos Vélez
¿Cuál es tu mejor recuerdo en el salón de clases? Mi mejor recuerdo en el salón de clases es Inglés con Mari Vega y Boschetti. Todas mis amigas y yo estábamos juntas y... pobrecitos Boschetti y Mari Vega, a penas los dejábamos dar clase. Era una pavera constante. - Verónica Alonso Es muy difícil escoger uno solo después de dedicarle 13 años a la Academia. Cantar en la clase de Mrs. Andino, los “I’m done for today, you get the rest of the class free” de Prof. Seda y las tertulias con Prof. Cardona. - Farrah Barrera Mis mejores recuerdos siempre son los regaños, especialmente los de Seda. O cuando no me paraba de reír con mis amig@s por cualquier estupidez. Voy a extrañar eso un montón. - Beatriz Pérez
En la clase de AP World History en décimo grado, había dos séniors, uno de ellos era Mónica Pérez. Como habitualmente hacíamos el día antes de un examen, estábamos jugando trivia en la clase. Boschetti preguntó quién fue Fernando de Magallanes, a lo que Mónica, con una emoción notable, brincando y gritando, contesta, sin el consentimiento de sus compañeros de grupo, que él circuncidó el mundo, a lo que dibujamos un planeta Tierra circuncidado. - Mariana Rosado
¿Cuál es tu bebida preferida de la maquinita de café? “Vanilla latte”. – Rosario Lozada
Chocolate caliente. — Tiare Sierra
Recuerdos
Anécdota con el Profesor Torréns Rosario Lozada
Fue aquel día, aquel 17 de marzo, que tomé mi primera clase presencial con el profesor Juan Carlos Torréns. Todo el gusto fue mío cuando por fin estuve en el salón de clases de una figura tan especial como el profesor Torréns. Al discutir una sección del capítulo seis, pudimos profundizar nuestro conocimiento sobre aquel amor incesante de Torréns por el espectáculo de Star Wars. La conversación comenzó de manera normal; le pregunté junto a mis compañeros sobre sus personajes preferidos de las películas. Todo relativamente normal… Terminé pidiéndole ver su tarjeta de crédito. Dejaré que tu mente corra, lector...
“Torréns me fue fatal en tu examen…” - Rosario “Decir que te fue fatal es un halago.” -Torréns
“Es que yo soy Acuario.” –Torréns
Recuerdo largo José Carlos (Chucho) Vélez El reloj dio las 2:13pm. Y ya, se acabó. Yo estoy seguro de que fue ayer que llegué a la Academia del Perpetuo Socorro por primera vez: el presente es solo un sueño. En un abrir y cerrar de ojos, todo se fue, llegó a su final, y yo me quedé con la boca abierta de lo rápido que pasó el tiempo. Siempre dicen que el tiempo pasa rápido, pero nosotros vivimos la vida ignorando esto, negándonos a crecer. Me negaba a creer que un día ya no sería un estudiante de la Academia del Perpetuo Socorro. Tengo que admitir que mi último año fue el más peculiar, difícil y extraño de mi vida. Todos esos sueños y expectativas de lo que sería nuestro último y mejor año se nos fueron arrebatados. Así, desde un 13 de marzo, no volví a poner pie en mi alma mater hasta el 17 de marzo del año siguiente. Pero basta de hablar de injusticias, las penas para el zafacón. Todo lo que Perpetuo me ha dado, todo eso que llevo conmigo para enfrentar el mundo, no se puede expresar con palabras; es inefable. Perpetuo me enseñó que no se llega al final del camino si no se empieza. Como dice la famosa canción de Diego Torres, Color esperanza, es mejor perderse que nunca embarcar. Aquí, dentro de estas paredes, rodeado de estos maestros, crecí y aprendí quién soy y qué quiero hacer. ¿Cómo olvidar a mis maestros, personas que me han enseñado tanto? Se me hace difícil hablar de lecciones específicas que me hayan enseñado—he estudiado y aprendido tanto, que soy incapaz de escoger una. Además de lecciones, Perpetuo me dio las mejores amistades que alguien podría tener. Nunca olvidaré los “de verdad” de Mariana Rosado, los “swag” de Claudia Figueroa, las risas incesantes de Rosario Lozada y la cara de todo el mundo cuando comienzo a reírme.
Pero los maestros de la academia no se quedan atrás. ¿Cómo olvidar esos discursos de Verlee sobre Miguel de Unamuno, los discursos sobre su amor por Gabriel García Márquez y su famoso “pauPÉRRimo”? Con Verlee aprendí a amar la lengua y la palabra; aprendí que las palabras son igual de poderosas que las armas y que solo con una palabra basta: una palabra puede conllevar el mismo poder y significado que un escrito. Con Sarita Font, aprendí que las matemáticas son un lenguaje, un rompecabezas; que son más que números, más que fórmulas. Nunca olvidaré las clases de AP World History, aquellas clases en donde hacíamos “trivias” y cantábamos, aquellas risas y la cara de todos después de tomar el examen del capítulo de China. ¿Cómo olvidar las discusiones en los famosos círculos socráticos en las clases de Mari Vega y aquella ansiedad que le daba a cada uno de nosotros cuando nos tocaba hablar? Yo sé que Marlene Ruiz siempre me recordará como aquel estudiante que se ponía a cantar el himno estadounidense, solamente para interrumpir el flujo de la clase. ¿Cómo olvidar los silbidos de Mayrelis y el afán de Maldonado de cantar cumpleaños en Polaco? Nunca olvidaré el sarcasmo de Juan Carlos Torréns, el “ We are done for today” de Yolanda Seda. Pero jamás olvidaré las paveras incesantes con Diana El Gammal, aquellas paveras que duraban clases enteras y, sobre todo, su famoso “Book of Questions”… No sé. No entiendo. No comprendo. Como después de pasar por las puertas de esta escuela todos los días, de ver a estas personas todos los días, ya no los veré. Pero de alguna manera, tengo fe en que a través del transcurso de la vida, nos volveremos a encontrar. He pasado tantos buenos momentos en esta escuela, que se me olvida todo lo que mi clase y yo hemos sufrido este año. En mi último año fui a la escuela tres veces y nunca pensé que valoraría tanto tres días en la Academia. Y a ustedes, mi clase, mis hermanos, sé que lograremos lo imposible: Perpetuo nos ha enseñado cómo hacerlo. Me has dado demasiado, Perpetuo, y no sé cómo pagártelo.
Recuerdo Adriana Arce El chirrido de la computadora suena otra vez. —Hay que entrar a clases Vestida en mi mejor atuendo, la pijama de la noche anterior con la camisa sénior que recuerda a un chicle masticado, me enderezo en la silla que se ha vuelto mi prisión. En los días particularmente calurosos el cuero me abraza las piernas para que no pueda escapar. Muevo mi cursor en búsqueda de mi salón hogar, pero, al igual que el tapón de las mañanas, mi computadora me hace llegar tarde. Parece que tengo demasiadas cosas abiertas en la computadora. Entrando finalmente a clase soy bienvenida con las famosas palabras de este año: —Señorita, prenda la cámara, que no la veo. Estas palabras son tan naturales como el sol que te saluda por la mañana y la asignación que te dan por las tardes. Así paso el día, inmóvil en mi salón temporero que actúa como comedor y sala en las horas de comida.
Mi estómago se contrae de manera violenta, ese chirrido solo significa dos cosas: una clase comienza o hay una asignación nueva. Estoy en medio del monólogo de una maestra, la notificación de la asignación para mañana se presenta en mi pantalla. Otra cosa más para mi lista, otra cosa más para evitar hacer. Es así como termino mi día, yéndome desde mi salón al sofá a diez pies de mí.
Un recuerdo... Mariana Caro Recuerdo como si fuera hoy cuando por primera vez pisé los salones de kínder, como también, recuerdo la última vez que pisé la escuela en mi año sénior. Desafortunadamente fue mucho antes de lo anticipado, pero este tiempo me ha servido para recordar millones de memorias que, gracias a Perpetuo Socorro, pude obtener. Desde cuando mordí una dona de plástico en el “kínder rojo” hasta la broma de cumpleaños que le hicimos a la profesora Trelles este año de manera virtual, tengo una memoria en específico que permanecerá en mí por siempre. Un día, en décimo grado, llegó una alumna que al presentarse nos compartió que practicaba “capoeira”. Básicamente, es la mezcla, originada en Brasil, entre el baile y las artes marciales. El profesor de Religión de ese año pidió que esta alumna demostrara algunos pasos y técnicas para que el grupo aprendiera. Después de este momento, mi grupo no paró de hacer la pequeña combinación de capoeira que nos había enseñado nuestra compañera nueva. Todos los días le pedíamos al profesor que nos permitiera hacer capoeira por lo menos en los últimos cinco minutos de clase. Fue una experiencia sumamente graciosa al ver a mis compañeros tratar de dar giros y patadas. Se sentía bien poder cumplir con todos los objetivos de esa clase y a su vez poder relajarnos un poco al final mediante risas y ejercicio. Esta experiencia única y particular, será recordada por el grupo para siempre. Este no tan solo es un recuerdo, sino una joya dentro del gran tesoro que la Academia dejó en mí. Ese cofre contiene los tesoros más ricos del mundo, pues son las memorias semejantes a la que acabo de compartir. Perpetuo, gracias por brindarme catorce años de memorias.
Despedida Es raro llegar al final de lo que parece haber sido toda una vida. Son raros los finales. Llegan en los momentos que uno menos los espera y sin uno estar listo para acabar, el tiempo no nos da de otra obligándonos a cruzar la línea de meta. Y es así que, durante el transcurso de nuestras vidas, sin darnos cuentas, terminamos cruzando cientos de líneas que marcan el final. Sin embargo, estas líneas también marcan el principio de nuevas cosas. La realidad es que no creo en los finales, quizás por eso es que no me da miedo decir adiós. Bueno, la verdad es que soy incapaz de entender los finales, porque no los veo como el fin de nada, si no como el principio de algo. Y, aunque tal vez sí sea el fin de ciertas experiencias, todas aquellas memorias guardadas, todas aquellas sonrisas compartidas y todas aquellas enseñanzas aprendidas siempre permanecerán dentro de mí. No creo en los finales, porque dentro de mí, nada de lo que viví está muerto u olvidado, y son todas estas cosas las que me hacen la persona que soy hoy. No creo en los puntos finales, porque al final del día, solo son un simple elipsis a una nueva vida...
Catalina García - Editora creativa
Una revista llamada Elipsis Carmen Trelles Dice el poeta español Blas de Otero que, pase lo que pase, siempre nos “queda la palabra”. Y son precisamente las palabras construidas por los jóvenes de Elipsis las que año tras año dejan una huella imborrable en la historia de nuestra institución y son prueba fehaciente de que hemos logrado algo importante en este proyecto de humanizar y educar. La voz de tantos jóvenes no se pierde en la maleza, sino que resuena con el entusiasmo de la juventud y la pasión por dejar en el papel en blanco los recuerdos y anhelos de estos años formativos. En medio de una pandemia mundial que nos ha obligado a reimaginar todos los aspectos de nuestra cotidianidad, Elipsis siguió con su rumbo inalterado. Desde la luz brillante del dispositivo con el cursor parpadeante invitando a la creación, los elípticos asumieron su responsabilidad y continuaron hacia adelante. Es por eso por lo que en un año escolar totalmente inesperado en el que terminamos dando clases 100% virtuales, la revista vivió un momento de gran ebullición, superando todas las expectativas de los últimos años. Seis ediciones en las que los jóvenes elípticos recurrieron a la palabra para tratar de buscar sentido a un mundo turbulento y confuso. Para los doce valientes séniors que buscaron refugio entre sus páginas, al igual que para tantos otro, Elipsis se convirtió en un arma para ahuyentar la tristeza y recuperar las fuerzas y el brío.
Son estos séniors los que hoy tenemos que despedir y para ello recurrimos nuevamente a las palabras. Algunos decidieron explorar este club en su último año de travesía escolar. Otros eran reincidentes en esta aventura. Y si bien todos dejaron su huella entre las páginas de la revista, hay que mencionar la titánica labor de cuatro jóvenes, un equipo de ensueño. Recuerdo la primera reunión en agosto y la sorpresa al encontrarme que ya tenían una visión clara de lo que querían lograr este año escolar. Confieso que sentí un poco de desconfianza, pensé que quizás no lo lograrían, pero no dije nada. Sé que un maestro nunca debe desalentar a sus estudiantes y que a veces hay que soñar en grande y, aunque no alcancemos todas las metas, crecemos en el camino. Sin embargo, el equipo de ensueño lo logró. Cada revista superó a la anterior y en cada una, la secretaria, Mariana Rosado; la subeditora, Claudia Figueroa; la editora artística Catalina García y la editora, Tiare Sierra, se entregaron a este viaje creativo en el que siempre nos quedan las palabras.
Elípticos 2021
Tiare Sierra: Editora. Muchos la conocen por su felicidad contagiosa y su disposición para ayudar a los demás.
Catalina García: Editora creativa. Se destaca por su dedicación, firmeza de carácter (lo decimos de la mejor forma posible) y magnífica biblioteca. Mariana Rosado: Secretaria. El póster de color verde al fondo de su cuarto siempre nos provocó una risa inexplicable. Editó muchos de nuestros escritos antes de ser publicados.
Claudia Figueroa: Subeditora. Su personalidad dulce e ideas creativas siempre fueron parte integral de cada revista. José Carlos (Chucho) Vélez: Conocido por sus "rants", Chucho siempre tenía una anécdota que contar. A menudo compartimos su angustia por los mil proyectos que tenía pendientes.
Ismael Torres: "Lowkey" todo el mundo envidia su elocuencia al hablar. Sus escritos sobre la empoderación juvenil dejarán una gran huella en la revista para siempre.
Pablo Ramírez: Elíptico por excelencia, Pablo escribió en casi todas las revistas publicadas de Elipsis. Siempre recordaremos sus escritos, especialmente Seva y No nos vemos. Rosario Lozada: Se le conoce por su gran sentido del humor. No hubo una reunión de club en la cual no nos hiciera la tarde.
Adriana Arce: Si fuésemos a evaluar su participación en el club, le daríamos una puntuación perfecta. Sus aportaciones siempre fueron muy valiosas y la apreciamos muchísimo por ello. Mariana Caro: No tiene miedo de decir lo que piensa y de defender con pasión lo que es justo.
Mariana Salinas: Ecologista, justa y muy responsable, esta joven busca lograr un cambio positivo en el ambiente escolar y estamos seguros que seguirá con esa misión en la universidad. Alfredo Sebastián Frontera: Literalmente tiene la música por dentro y si te acercas puedes escucharlo tararear alguna melodía. Es también un apasionado de la ortografía y representó a la escuela en innumerables ocasiones en los Concursos de Deletreo. Profa. C. Trelles: Moderadora del club, le agradecemos su continua fe en nuestro trabajo. Prof. Torréns: conocido por su afición por "Star Wars", sus asignaciones fueron el tema de conversación de muchas reuniones.