CRITICA TEATRAL DE LA ILÍADA
La epopeya griega de la Ilíada fue representada el miércoles 7 de abril en el teatro Conde Duque de Madrid por la Joven compañía. Esta obra, junto con la Odisea, forma parte del llamado “Proyecto Homero” que está llevando a cabo esta compañía. Homero, autor de la Ilíada, narra en su obra los sucesos ocurridos durante la guerra de Troya, en ella se pretende hacer ver las grandes consecuencias que pueden conllevar los sentimientos humanos. En la adaptación escénica de Guillem Clua, el sentimiento principal que se pretende transmitir en la obra es el sufrimiento y el dolor producido por el amor y por la pérdida del mismo. El amor está presente durante toda la obra: la guerra gira en torno al amor entre Helena y Paris, y el sufrimiento que esto le produce a Menelao, el marido de Helena; este sentimiento también produce dolor en otros personajes como Aquiles, al que le es arrebatado su amante, muerto a manos del príncipe Héctor, esto desencadenará la ira de Aquiles y el posterior afán de venganza. En la obra aparece un monólogo sobre el amor pronunciado por Helena, en él se refleja perfectamente el sufrimiento que a esta le produce haber abandonado a su marido y a su hija al haberse marchado a Troya con el hombre del que estaba enamorada. La cobardía también aparece en la obra, el personaje al que se le atribuye esta característica es Paris, el cual prefiere perder su honor a ser asesinado por Menelao, por eso huye de la lucha con él en el momento en el que sabe que va a morir. Paris prefiere ver la guerra desde las murallas de Troya antes que luchar, esta situación se compara en la obra con la situación actual que se vive en el mundo en la que la gente prefiere ver cómo se matan los demás en vez de actuar. La compañía está formada por jóvenes actores y gran parte de sus obras son representadas para grupos de institutos y colegios, pero a pesar de su juventud, su interpretación es muy buena y aunque su puesta en escena es muy sencilla a causa de la falta de recursos, la saben aprovechar: unas gradas en las que permanecían los actores sentados mientras otros actuaban, ninguno salía del escenario en ningún momento; y una plataforma redonda giratoria a la que salían los actores para actuar, además de esto el único material que tenían eran unos palos de madera que utilizaban como armas. El vestuario era también muy básico y estaba traído en parte a la actualidad ya que los troyanos iban vestidos con un traje beis, mientras que los griegos iban vestidos todos de negro aunque cada uno tenía algún detalle por el cual se diferenciaba al personaje. Durante la obra hay varias escenas de guerra en las que a pesar de no tener muchos recursos se resolvieron de tal manera que me pareció
sorprendente. En algunas de ellas aparecía un hombre vestido con un traje azul que le cubría todo el cuerpo y cogía a los actores para simular como si estuviesen luchando de verdad, les sujetaban de un lado para otro, como su estuviesen saltando, como si estuviesen corriendo… En otra escena de batalla que me llamó mucho la atención fue una en la que los dos personajes que estaban luchado no estaban colocados el uno frente al otro, sino que estaban los dos en paralelo frente al público, describiendo cada uno la lucha desde su punto de vista y haciendo los movimientos como si el otro se encontrara frente a él. La obra tiene muchas escenas emotivas pero a mi parecer la última es la más conmovedora, en ella el rey Príamo se presenta a ver al asesino de su hijo para poder recuperar el cuerpo del mismo y pierde el orgullo arrodillándose frente a él porque ya no le importa ganar o perder la guerra ya que se encuentra muerto en vida tras perder a su hijo y no poder hacerle una despedida digna, pero finalmente acaba abrazado con su enemigo. Otra parte que también me gusto fue la escena en la que Helena baila la canción “Je ne regrette rien” , ya que me parece una canción muy adecuada en la que baila con sus sentimientos en cierto modo. Hay aspectos de la representación que me parecieron bastante curiosos: al comienzo de la obra uno de los actores se mete en una bañera, esto representa la presencia del mar y también que aparece Penélope, mujer de Ulises, durante toda la obra sentada en un rincón de la grada cosiendo y descosiendo, esperando al regreso de su marido. Es una obra bastante bien llevada, en la que el espacio y el tiempo no supone ningún problema a pesar de la dificultad que estos aspectos podrían conllevar y por la escasez de recursos. Me parece una obra muy recomendable para ver.
Miriam Bolonio