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Pequeños Relatos Alebrijes. NY Eve

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NY Eve


PEQUEÑOS RELATOS ALEBRIJES


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Emprendí el viaje en el estómago de una serpiente andina. Antes de entrar me tomé el tiempo para aprender a tomarme el tiempo. Esta vez era yo conmigo misma. La calma que eso me provocaba debe encerrar algún secreto que yo aun no sé contar. Sin darme cuenta mi comienzo se sincronizaba con el comienzo de todos los comienzos. La cabeza y la cola en un mismo infinito. El llamado era de baja frecuencia pero claro. Veintitrés horas de curvilíneos infiernos. La Paz está de paso, porque, ahora lo sé, mi norte estaba a cuatro mil metros.


A 48 horas desde el paso por la frontera ya amaba a mi

Perfecta Desconocida.

Una paisana cuya risa y energía equilibraban el zen con el que me había dispuesto, y que traía en sus maletas el secreto del pelaje del puma gris. Llevaba pistas Espacios, fotos, precios…. No era muy diestra siguiendo sus propios pasos, pero la información y la euforia que cargaba de equipaje eran combustible para mi excesivamente contemplativa pereza. No estaba yo para tomar decisiones. Dejarse llevar. El sol y la luna nos alumbraban la vida, y nosotras trabajábamos para ellxs, haciendo ofrenda de risas y lágrimas, curvando las espaldas en un esfuerzo para mantener el altar digno. Entre las dos nos adaptamos y confundimos, arrastrando planes que cambiaban de color a cada segundo y que prolongaban y prolongaban nuestro amanecer con vista al lago. Se estaba tan tranquila….mi deseo se detenía ahí. No necesitaba más. Tenía todos los elementos a mi disposición. Tenía la sonrisa de las locales, tenía la amabilidad de la Pacha y tenía la libertad de lxs seres sin tiempo. Pero la pulga con la que compartía no dejaba de saltar de aquí para allá. Y yo, como reptil que era, no podía evitar lanzarme veloz cada vez que percibía movimiento……Así terminé a bordo de una lancha camino a la cuna del imperio inca. No cualquier día.

Titijaja: puma gris Solsticio: sol quieto


4:00 El vaivén del lago me devolvió a la pausa. Aquella noche fui recipiente. Me llené de cantos, pero ni una nota salió de mi garganta. Ni los tambores ni las trompetas lograron mover los pies que recios se comunicaban con la tierra. El entusiasmo por el año nuevo se colaba por el hueco de las bufandas durante un ensayo andino, no lo suficiente como para anunciar fiesta. La madrugada llega temprano en La Isla y la promesa de fogatas y cantos rituales mágicoreligiosos nos llevó peregrinando temprano, haciendo caso omiso de la advertencia local de no hacerlo. ‘el Sol tarda esta noche’ Extranjeras y extranjeros ignorantes, no comprendimos que ese era un día fuera del tiempo y nos apresuramos.


Pero es que el llamado era lunar. No cualquier luna. Esa noche estaba LA Luna. La recuerdo inmensa, colosal, señalando caminos acuosa, recordándome que mientras caminara, que mientras volara, no iba a sentir frío. Recuerdo haberme alejado de todo otro ser para conversar con ella a mis anchas. Las voces se me hacían demonios molestos que venían a interrumpir mi ritual femenino. Alimaña que se alimenta de calores nocturnos, la posible presencia humana me hacía correr a sombras aun más oscuras.

Alimaña: Deriva de la palabra animal. Dice por ahí que fue donde se clasificó en primera instancia a animalas y animales de formas extrañas, de difícil descripción e imposible categorización. Con el tiempo el vocablo pasó a designar a aquellxs seres que resultan desagradables o perjudiciales para la especie humana


21 de junio de 2016, Willkakuti de portal. Todos los planos unificados Dicen astrónomxs que es el solsticio el momento en el que la Luna se encuentra más lejos del Sol. Nuestros movimientos pausados, confundidos, acezantes por la altura, emulaban la desesperación de un no-encuentro. Los caminos incas nos extraviaron por horas en una búsqueda inverosímil, no había norte ni sur ni profano ni sacro. No era de Huiracocha el honor de esa noche, como habíamos supuesto, humanoides acostumbradxs a ser plebeyxs. Esa noche pertenecía a otro tipo de fuerzas. Willkakuti de portal. Todos los planos unificados


El cosmos no se inmuta por la lógica de las medidas porque es quien crea. El Willkakuti es el Día Fuera del Tiempo, sin horas ni minutos, todo es uno. Willkakuti de portal. Todos los planos unificados. Tiempo, distancia, velocidad y todo tipo de vectores son palabras que ahora usamos para alejarnos, para quebrarnos. Partirnos y re-partirnos. Lxs aimaras las conocen, pero las usan para crear, no para entender. Cada año esta noche el Sol padre se une con la Tierra madre, renovando su pacto de vida. Willkakuti de portal. Todos los planos unificados. Para nosotrxs, simples, unidimensionales, no sería este un año nuevo, no sería momento de fuegos artificiales, jolgorio pagano no sería de abrazos ebrios ni de pasados vergonzosos o tristes ardiendo en un papel. La espera por Él, Sol, sería el despertar del anhelo más ferviente por el calor que genera la vida. Cada poro contraído hasta el dolor, humildad de quien no posee Re-conocerse hija, hijo, hije, hijx del Sol, vulnerables y temerosxs de la fría nada. Sin rebeldía, sin enojo, sin ego. Esperar. Atenta. Confiada. Fría Sentir el primer rayo sería el alivio, la felicidad, la constatación del rol del sumo astro en nuestrxs cuerpxs, constatación de nuestro deseo de vivir. O al menos de no morir…. O al menos de no sufrir….


Doble luna en sagitario esperando hace 23 aĂąos. Primera y Ăşltima noche del ciclo solar Luna llena en solsticio de invierno esperando por 70 aĂąos.


Komo ir a un travajo nuevo, ha una fiesta donde nozeconoceanadie, como canviarse de caza, comho precentar la tesys, komo cantarenpubliqo salir de la komo-didad No ez fantacylandya, ni zaltar en bungee, no es la hadrenhalyna lo ke the jeva niloqtetrae... es lo

desconocido...

yeslaLivertad, zobre todo la llibertad, sovretodo, sobretodĂ­simo,


PEQUEÑOS RELATOS ALEBRIJES


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