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¿Quiénes somos?
Revista Énfasis es una revista creada por estudiantes de las carreras de Publicidad y DCV (Diseño y Comunicación Visual) pertenecientes a la facultad tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile, a partir del proyecto de innovación docente (PiD) del Departamento de Publicidad e Imagen.
La revista busca acercar la semiótica a los estudiantes y enseñar la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo al futuro profesional, todo ello a través de la cercanía y entrega de visibilidad a la comunidad estudiantil
Nuestra misión es crear un espacio de entretenimiento e información en donde la realidad se visibilice de manera ligera y cercana, un lugar para conectar con la juventud.


El presente artículo analiza la textura visual en la campaña gráfica estática "Nada suena como Magnum" de la marca de helados Magnum (Bresler), específicamente en su pieza "Hay milagros que se ven. Y otros que se oyen". A partir de las herramientas de la semiótica visual, se deconstruirá cómo la superficie agrietada del chocolate como un signo planificado para activar una respuesta multisensorial en el receptor.

La composición presenta en primer plano una barra de helado rodeada por una densa y caótica textura de fragmentos asimétricos de chocolate de cobertura que parecen estallar hacia los márgenes.
La fotografía y el uso de una iluminación dirigida adquieren un rol protagónico en este nivel, ya que realzan las imperfecciones geométricas, las puntas afiladas de los trozos desprendidos y el relieve de las almendras incrustadas.
Sintácticamente, la marcada rugosidad y el desorden aparente del fondo contrastan con la silueta limpia y orgánica del producto, dirigiendo la atención del espectador hacia el núcleo de la experiencia de consumo. Para comprender la articulación de este mensaje, es muy importante abordar la pieza desde su estructura sintáctica, es decir, la organización espacial de sus elementos visuales.




Desde una dimensión semántica, la imagen publicitaria no se limita a registrar la realidad, sino que edifica un entramado de significados profundos.
En el nivel denotativo, el espectador reconoce el contenido literal y evidente de la captura, que consiste en un helado y fragmentos de chocolate esparcidos sobre una superficie. No obstante, la efectividad de la composición digital de esta campaña publicitaria radica en su dimensión connotativa, donde la textura visual se transforma en un signo indicativo.

Al estudiar los soportes comunicacionales, se debe considerar que la "significación de la imagen es sin duda intencional" (Barthes, 1995, p. 29). Bajo esta premisa, las líneas agudas de las fracturas en la cobertura y el relieve accidentado funcionan como la huella material de una acción física previa: el mordisco o el quiebre.
En el contexto sociocultural, esta fragmentación en la textura connota de manera inmediata frescura, crujencia, transformando un componente alimentario en un símbolo de placer.

Detalle en primer plano del relieve y las grietas en la cobertura de chocolate.
Esta construcción significativa adquiere un carácter eminentemente persuasivo cuando se examina desde la dimensión pragmática y el fenómeno de la sinestesia. La campaña se enfrenta al desafío de operar sobre un soporte estrictamente bidimensional, liso y mudo como algunos perciben las imágenes; sin embargo, logra evocar estímulos que exceden al sentido de la vista. Esto ocurre porque el diseño gráfico utiliza la textura como un sustituto sensorial regulado por códigos de percepción preexistentes, donde las imágenes transmiten información mediante convenciones culturales bien aprendidas que ligan un estímulo visual con una experiencia física determinada (Eco 1977)
En este caso la imagen de la campaña analizada opera en dos niveles en el cerebro del receptor a través de la experiencia física, primero procesa la tensión visual del chocolate quebrado y traduce de manera automática esa rugosidad en una experiencia acústica y táctil y en segundo se suma un gran recurso retórico vinculado a la física y la gravedad, la composición de la imagen presenta al helado como un objeto denso que al posarse es capaz de agrietar y hundir la gruesa cobertura de chocolate que sirve de base. Pragmáticamente esta exageración visual no es casualidad porque la marca busca lograr comunicar que un producto pesado se traduce en la mente del consumidor como un ante de alta calidad, los postres posicionando experiencias




En conclusión, la propuesta gráfica de Magnum su campaña "Nada suena como Magnu demuestra que la manipulación formal de las texturas y del peso visual constituye en una herramienta fundamental para la retórica del diseño. Al convertir el quiebre del chocolate y la aparente densidad del producto en los ejes centrales de la composición, la pieza trasciende la bidimensionalidad de la pieza para transformarse en una experiencia inmersiva y multisensorial. Este ejercicio semiótico comprueba que los aspectos formales de una imagen no son inocentes, sino que actúan como vehículos ideológicos que apelan a las respuestas biológicas y los deseos del consumidor a través de convenciones culturales compartidas. En un entorno publicitario saturado de estímulos visuales la eficacia de esta campaña radica en la sutileza, Magnum no le exige al público que visualicen un comercial extenso sino que los invitan a sentir un impacto físico y al utilizar correctamente la ilusión de la textura y la gravedad nos recuerda que la percepción más profunda es aquella que logra conectarnos directamente con nuestros sentidos.

























