EDICIÓN N o. 5 - MAYO DE 2026


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EDICIÓN N o. 5 - MAYO DE 2026


EQUIPO DE LA DIRECCIÓN DE ASUNTOS ECONÓMICOS DE LA CÁMARA COLOMBIANA DE LA INFRAESTRUCTURA:
GINETTE SOFÍA LOZANO MATURANA, DIRECTORA
DANIEL FERNANDO CRIOLLO FIGUEROA, ECONOMISTA SENIOR
ANDREA GIL LÓPEZ, FINANCIERA SENIOR
YERALDINE PERALTA HERNÁNDEZ, SECRETARIA
EQUIPO DE LA VICEPRESIDENCIA TÉCNICA DE LA CÁMARA COLOMBIANA DE LA INFRAESTRUCTURA:
CARLOS ALBERTO GARCÍA MONTES – VICEPRESIDENTE TÉCNICO
ALEXANDRA GONZÁLEZ – COORDINADORA TÉCNICA
CAROLINA GIL – INGENIERA
RUTH DULCEY – INGENIERA
MARLEN OSORIO - SECRETARIA
III.1.1.2.
Bogotá D.C., como capital de Colombia, es mucho más que el centro político y administrativo del país. Se ha consolidado como el principal núcleo económico y empresarial, en donde convergen oportunidades de empleo, desarrollo profesional y generación de ingresos para millones de personas. Por eso, no es casual que se le reconozca como “la ciudad de las oportunidades”, un espacio donde la dinámica económica y la diversidad productiva permiten que distintos sectores y perfiles encuentren posibilidades reales de crecimiento, desarrollo e innovación.
Bogotá D.C. concentra una parte relevante de la actividad económica nacional, reflejada en su participación en el Producto Interno Bruto (PIB), en la generación de empleo y en la densidad empresarial. Esta condición la posiciona como el principal motor económico del país, con una capacidad destacada para articular sectores, atraer talento y adaptarse a nuevas dinámicas productivas, combinando actividades tradicionales con otras de mayor valor agregado. Tal como se mostrará a lo largo del documento, la ciudad capital concentra cerca del 25 % del PIB nacional, cuenta con una población cercana a los 8 millones de habitantes y registra una dinámica económica que, aunque se ha mantenido moderada después del ciclo de reactivación postpandemia, continúa mostrando señales de expansión.
Bajo este contexto, el análisis de la infraestructura adquiere una relevancia estratégica. La evolución de variables como la ejecución presupuestal, la inversión, el empleo, el comportamiento del PIB de obras civiles y la inflación permite entender el entorno en el que se desarrollan los proyectos que aportan a la competitividad, la productividad y la calidad de vida de la ciudad. En particular, el comportamiento del sector de obras civiles evidencia una alta sensibilidad frente al ciclo de inversión pública y al avance efectivo de proyectos estratégicos, como la Primera Línea del Metro de Bogotá, lo que confirma la importancia de mantener la continuidad, financiación y ejecución de las obras prioritarias.
Asimismo, la dinámica reciente de inversión muestra señales diferenciadas: mientras la inversión greenfield registra una recuperación importante en 2024, asociada a nuevos proyectos y expansión de capacidades productivas, la inversión brownfield presenta una desaceleración en el valor y número de transacciones. Esta composición resulta clave para evaluar la capacidad de Bogotá D.C. de atraer capital, desarrollar nuevos proyectos y fortalecer su base productiva. A su vez, el mercado laboral muestra una recuperación agregada, aunque con diferencias sectoriales relevantes, especialmente en construcción, sector intrínsecamente asociado al avance de las obras de infraestructura.
En virtud de lo anterior, este documento, denominado Infraestructura A Fondo: Es momento de Bogotá D.C., busca destacar los retos y las oportunidades de los proyectos asociados a los distintos modos y componentes de infraestructura, incluyendo transporte masivo, infraestructura vial, renovación urbana e infraestructura social. Lo anterior, a partir de un análisis fiscal y macroeconómico distrital para luego profundizar en los principales frentes de inversión, los beneficios y ejecución física de los proyectos en curso en la capital.
II.1. Ejecución presupuestal principales entidades distrito
La importancia del derecho presupuestal, por lo general, se ha circunscrito al rol que cumplen las normas legales que regulan el recaudo y la inversión en nuestra sociedad contemporánea. Sin embargo, tal como lo resalta Restrepo (2024), su importancia no solo se limita a lo cuantitativo. En efecto, el derecho presupuestal tiene por objetivo la regulación de los procesos de preparación discusión, ejecución y control del gasto público, así como la evaluación de la eficiencia de ejecución. Lo anterior, sin dejar de lado, el rol que cumple la política fiscal con el funcionamiento de la economía (política monetaria, política crediticia, política de comercio exterior, entre otras políticas macroeconómicas).
Es, entonces, en este contexto, que el seguimiento al presupuesto anual del distrito capital y, específicamente, de las entidades con mayor incidencia en el sector de infraestructura resulta ser un primer paso fundamental para entender y analizar los retos y las oportunidades de los proyectos.
Entre 2002 y 2026, el presupuesto anual del distrito capital creció 155%, al pasar de $15,87 billones a $40,4 billones. En el caso puntual de la vigencia 2026, de los $40.4 billones, $5,27 billones están destinados a funcionamiento, $2,57 billones a servicio de la deuda, $23,13 billones a inversión y $9,44 billones a transferencias.
Al discriminar por sector, en materia de inversión, el 87% se concentra en educación ($8,73 billones), salud ($5,11 billones), movilidad ($3,17 billones), integración social ($2,52 billones) y, cultura, recreación y deporte ($1,1 billones).
En la Tabla 1, se presenta el histórico de presupuesto anual asignado (2023-2025) a la Secretaría Distrital de Educación, a la Secretaria Distrital de Movilidad, a la Secretaria Distrital de Salud, a la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, a la Secretaría Distrital de Integración Social, al Instituto de Desarrollo Urbano, al Instituto Distrital de Recreación y Deporte y a la Unidad Administrativa Especial de Rehabilitación y Mantenimiento Vial, así como su correspondiente nivel de ejecución.
Tabla 1. Presupuesto anual asignado y ejecución presupuestal de las principales entidades del distrito entre 2023 y 2025 2023
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos de Secretaría Distrital de Hacienda (2026)
Cifras en millones de pesos constantes del 2025
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos de Secretaría Distrital de Hacienda (2026)
Cifras en millones de pesos constantes del 2025
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos de Secretaría Distrital de Hacienda (2026)
Cifras en millones de pesos constantes del 2025
Mientras que en el periodo objeto de análisis los presupuestos anuales de la Secretaría Distrital de Educación, Secretaría de Salud y Secretaría Distrital de Integración Social crecieron, en el caso de las entidades restantes (Secretaría Distrital de Movilidad, Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, Instituto de Desarrollo Urbano, Instituto Distrital de Recreación y Deporte y la Unidad Administrativa Especial de Rehabilitación y Mantenimiento Vial) disminuyeron, respecto a 2023, su presupuesto inicial en 2024 y aumentaron en 2025, respecto a 2024.
Ahora bien, es preciso resaltar que durante el periodo comprendido entre 2023 y 2025, el compromiso promedio pasó de 96,5% en 2023 a 94,8% en 2025, mientras que la ejecución promedio (pagos) pasó de 74,9% en 2023 a 77% en 2025.
En lo corrido de 2026 (enero a marzo), de acuerdo con la Secretaría Distrital de Hacienda, estas entidades han comprometido en promedio el 35,1% de su presupuesto inicial y han ejecutado (pagado) el 11,8%
II.2. Población
Bogotá D.C. cuenta con una población cercana a los 8 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país y en el principal centro urbano de Colombia. Esta magnitud poblacional refleja su rol estructural dentro del sistema urbano nacional, al concentrar una proporción importante de la población total y consolidarse como el principal nodo de actividad económica, social y productiva.
Gráfica 1. Población Bogotá D.C. y participación en la población total nacional 2019-2027*
*Proyecciones
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos Dane (2025)
Al analizar su participación dentro de la población nacional, se observa una tendencia gradual a la baja en los próximos años. De acuerdo con las proyecciones, Bogotá D.C. pasaría de representar cerca del 15,3 % del total nacional a alrededor de 14,8 % hacia 2027, lo que sugiere una leve desconcentración relativa de la población. Este comportamiento no implica una reducción en términos absolutos, sino una disminución en su peso relativo frente al resto del país, explicada en parte por la desaceleración en el crecimiento poblacional de la ciudad y por dinámicas demográficas como la menor natalidad y la expansión de otras regiones.
II.3. Producto Interno Bruto
En términos de actividad económica, Bogotá D.C. se mantiene como el principal motor del país, con una participación que alcanza cerca del 25 % del PIB nacional, según estimaciones del Dane y la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico. Este peso relativo refleja no solo la concentración de actividad productiva en la ciudad, sino también su papel estratégico en la generación de valor agregado a nivel nacional. En cuanto a su dinámica reciente, luego de la fuerte recuperación observada en 2021 y 2022, el crecimiento económico de la ciudad se ha moderado,
entrando en una fase de estabilización tras el ciclo de reactivación. Para el tercer trimestre de 2025, el crecimiento del PIB de Bogotá D.C. fue 4,6 %, respecto al mismo periodo de 2024, lo que confirma una economía que continúa expandiéndose, aunque a un ritmo más contenido.
En concreto, el crecimiento del PIB de la capital, en el tercer trimestre de 2025, fue jalonado por el Comercio al por mayor y al por menor (contribuye 1,7 puntos porcentuales a la variación anual), Administración pública y defensa (contribuye 1,2 puntos porcentuales a la variación anual) e Industrias manufactureras (contribuye 0,4 puntos porcentuales a la variación anual).
Asimismo, los sectores con mayor crecimiento fueron Explotación de minas y canteras (8,4%), Construcción (7,5%) y Administración pública (6,9%).
Gráfica 2. Tasa de crecimiento del PIB y del PIB de obras de ingeniería en Bogotá
2023p 2024pr 2025pr
Construcción obras de ingeniería civil Producto Interno Bruto (Eje Der)
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos DANE (2025)
En cuanto al sector de construcción de obras civiles presenta un comportamiento más volátil, estrechamente ligado al ciclo de inversión pública y al avance de proyectos de infraestructura. Tras una contracción en 2020 y una recuperación parcial en 2021, el sector registra un crecimiento atípicamente alto en 2022, impulsado por la ejecución de grandes proyectos estratégicos como la Primera Línea del Metro de Bogotá, seguido de una desaceleración en 2023. En los años más recientes, se observa una recuperación gradual, aunque con variaciones importantes entre trimestres, lo que evidencia que el desempeño del sector depende en gran medida de la ejecución efectiva de obras y de la continuidad de los proyectos estratégicos.
La inversión es un determinante clave del crecimiento económico y del bienestar de una sociedad, en la medida en que impulsa la acumulación de capital, la generación de empleo y el aumento de la productividad. En este sentido, analizar sus distintas formas permite entender
no solo el volumen de recursos que llegan a una economía, sino también la naturaleza de su impacto sobre la actividad productiva.
En el caso de Bogotá D.C., este análisis puede abordarse desde dos tipos de inversión que reflejan dinámicas distintas. Por un lado, la inversión greenfield corresponde a la creación de nuevos proyectos o la expansión de capacidades productivas desde cero, lo que suele traducirse en generación de empleo, transferencia de tecnología y mayores encadenamientos productivos. Por otro lado, la inversión brownfield está asociada a la capitalización de empresas ya existentes, a través de fusiones, adquisiciones, reflejando dinámicas de reorganización empresarial y movimientos de capital dentro del tejido productivo.
Desde la perspectiva de la inversión greenfield, Bogotá D.C. muestra un comportamiento positivo en 2024. Tras un nivel relativamente estable en 2021 y 2022, y una caída importante en 2023, la inversión repunta con fuerza en 2024, alcanzando cerca de USD 2.490 millones, junto con un aumento en el número de proyectos. Este comportamiento sugiere una recuperación en la confianza de los inversionistas para desarrollar nuevas iniciativas en la ciudad, especialmente en sectores asociados a servicios, tecnología y consumo, consolidando a Bogotá D.C. como un destino atractivo para la instalación de nuevas operaciones productivas.
Gráfica 3. Inversión Greenfield en Bogotá D.C.
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos de Invest In Bogotá & Secretaría de Desarrollo Económico (2024)
En contraste, la inversión brownfield presenta una dinámica diferente. Luego de niveles relativamente altos en 2021, 2022 y 2023, tanto en monto como en número de transacciones, en 2024 se observa una caída, con una reducción marcada en el valor de las operaciones y una disminución en el número de transacciones. Este comportamiento indica un menor dinamismo en las actividades de fusiones y adquisiciones, lo que puede estar asociado a condiciones financieras más restrictivas, ajustes en las valoraciones empresariales o una mayor cautela por parte de los inversionistas en este tipo de operaciones.
Brownfield US$ Brownfield Transacciones (Eje. Der)
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos de Invest In Bogotá & Secretaría de Desarrollo Económico (2024)
En conjunto, estas dinámicas evidencian que la inversión en Bogotá no solo varía en magnitud, sino también en su composición, lo que resulta clave para entender la forma en que la ciudad está configurando su proceso de crecimiento económico.
El mercado laboral es un componente fundamental para entender el desempeño económico de una ciudad, en la medida en que refleja la capacidad de generar empleo, absorber fuerza de trabajo y traducir el crecimiento económico. Indicadores como la Tasa global de Participación (TGP), la Tasa de Ocupación (TO) y la Tasa de Desempleo (TD) permiten evaluar no solo la dinámica del empleo, sino también la calidad de la recuperación económica y la sostenibilidad del crecimiento.
Al analizar la evolución reciente del mercado laboral en Bogotá D.C., se observa una recuperación progresiva tras el choque registrado en 2020. La TGP se mantiene en niveles cercanos al 71%, lo que indica una alta vinculación de la población en edad de trabajar al mercado laboral. Por su parte, la TO alcanza niveles alrededor del 66%, evidenciando una mejora en la capacidad de absorción de empleo. En línea con lo anterior, la TD muestra una tendencia descendente, ubicándose cerca del 6% en 2025, lo que refleja una consolidación del proceso de recuperación del empleo, aunque con ritmos diferenciados a lo largo del periodo.
Gráfica 5. Evolución de la TGP, TO y TD en Bogotá D.C.
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos DANE (2025)
En cuanto a la generación de empleo, al comparar los ocupados totales con los ocupados en el sector de construcción, se identifican dinámicas diferenciadas. El empleo total en Bogotá muestra una tendencia creciente, alcanzando niveles cercanos a 4,4 millones de ocupados, lo que confirma la expansión general del mercado laboral. En contraste, el empleo en el sector de construcción presenta un comportamiento más volátil, con caídas importantes en 2020 y fluctuaciones posteriores, aunque con señales de recuperación en los últimos años, situándose alrededor de 237 mil ocupados en 2025. Este patrón refleja la sensibilidad del sector a los ciclos económicos y a la ejecución de proyectos, en línea con su comportamiento observado en el PIB de obras civiles.
Gráfica 6. Evolución del número de ocupados totales y en el sector construcción en Bogotá D.C. (2019 – 2025)
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos DANE (2025)
Estos resultados muestran que, si bien el mercado laboral de Bogotá D.C: ha logrado recuperarse en términos agregados, persisten heterogeneidades sectoriales que son relevantes para entender la dinámica del empleo en la ciudad.
II.5. Índice de Precios al Consumidor
La inflación es una variable macroeconómica clave para evaluar el entorno económico de una ciudad, en la medida en que afecta el poder adquisitivo de los hogares. Su comportamiento permite entender no solo las presiones de demanda y oferta en la economía, sino también el grado de estabilidad de precios, elemento fundamental para la sostenibilidad del crecimiento económico.
En el caso de Bogotá D.C., la inflación anual (variación 12 meses del IPC) ha mostrado una dinámica marcada por un ciclo de aumento y posterior corrección en los últimos años. Luego de niveles relativamente bajos en 2020 y 2021 (con mínimos cercanos al 1%), la inflación se aceleró durante 2022, alcanzando un máximo de 13,26% en 2023. A partir de este punto, se observa una tendencia descendente sostenida, con una reducción gradual de las presiones inflacionarias a lo largo de 2024 y 2025, hasta ubicarse alrededor de 5,05% hacia finales del periodo. Este comportamiento refleja un proceso de normalización de precios tras el choque inflacionario, aunque aún en niveles superiores a los observados antes de la pandemia.
Gráfica 7. Evolución de la inflación anual en Bogotá D.C.
Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos DANE (2025)
De esta manera, la trayectoria reciente de la inflación en Bogotá D.C. da cuenta de un entorno macroeconómico que ha transitado desde un periodo de alta presión de precios hacia una fase de ajuste, con implicaciones directas sobre el consumo, los costos y la dinámica económica de la ciudad.
‘Infraestructura A Fondo: Es momento de Bogotá D.C.’ parte de un análisis integral de la cartera de proyectos estratégicos de la ciudad, con el objetivo de dimensionar tanto el volumen de inversión proyectado como sus impactos potenciales en términos de beneficiarios y generación de empleo. Esta visión global permite identificar las áreas donde se concentran los mayores esfuerzos en infraestructura y determinar los sectores que tienen mayor capacidad de incidencia sobre la competitividad, conectividad y calidad de vida de los bogotanos.
Con respecto al banco de proyectos analizados en este documento, en materia de inversión, la cartera presenta una marcada concentración en el transporte masivo, con recursos estimados en $35,08 billones, seguido por el sector vial, que registra inversiones cercanas a $9,28 billones. En menor medida, se encuentran los proyectos de renovación urbana, infraestructura social y otros componentes sectoriales, lo que evidencia que la movilidad continúa siendo el eje central de la agenda de infraestructura de la capital.
Gráfica 8. Valor de la inversión por sectores (cifras en billones de pesos corrientes Dic 2025)

Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos IDU, Transmilenio, Empresa Metro, EAAB, FUGA y Renobo.
Al analizar el impacto poblacional, el componente vial registra el mayor número estimado de beneficiarios, con más de 23 millones de personas, seguido por agua y saneamiento, con 7,3 millones, y transporte masivo, con 2,9 millones. Esto demuestra que, aunque el transporte masivo concentra la mayor inversión, los proyectos viales y de servicios básicos tienen una cobertura territorial y poblacional especialmente amplia.
Gráfica 9. Número de beneficiarios esperados por sector

Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos IDU, Transmilenio, Empresa Metro, EAAB, FUGA y Renobo (2026).
En cuanto a la generación de empleo directo, el mayor impacto se observa nuevamente en el transporte masivo, con 14.743 empleos, seguido por el sector vial, con 7.304 empleos, y agua y saneamiento, con 2.800 empleos. Estos datos evidencian que la infraestructura no solo cumple una función esencial en la conectividad y provisión de servicios, sino que también actúa como un motor relevante para la actividad económica y la generación de empleo en la ciudad.
Gráfica 10. Número de empleos directos generados por sector

Fuente: Elaboración DAE-CCI con datos IDU, Transmilenio, Empresa Metro, EAAB, FUGA y Renobo (2026).
Adicionalmente, Bogotá D.C. atraviesa actualmente un proceso de intervención urbana de gran escala, con obras que se ejecutan de manera simultánea en múltiples corredores y localidades de la ciudad. Las intervenciones abarcan proyectos de movilidad, espacio público, transporte masivo, ciclorrutas, infraestructura ambiental y renovación urbana, evidenciando que la infraestructura se ha consolidado como uno de los principales motores de transformación física y funcional del entorno urbano.
Mapa 1. Bogotá: proyectos IDU en ejecución y ejecutados

Índice de proyectos
Proyectos IDU
01. Intersección a desnivel de la Autopista Sur (NQS) con Avenida Bosa - Construcción
02. Puente San Agustín - Construcción
03. Cicloalameda Medio Milenio Tramos 1 y 2 - Av. Boyacá hasta Cl. 24 - Ajuste Diseños y Construcción
04. Reforzamiento Puente Vehicular Av. Medellín (Cl 80) por Av. Ciudad de Quito (Costado norte y Conectante curvo)
05. Reforzamiento Estructural Puentes Peatonales Ciudad Salitre - Estudios y diseños Fase 2
06. Cable aéreo San Cristóbal - Construcción
07. Reconstrucción estructural puente peatonal Calle 174 con Autopista Norte - Construcción
08. Avenida José Celestino Mutis (AC 63) desde K 114 hasta K 122 - Ajuste de diseños y Construcción
09. Avenida Centenario (Calle 13) Lote 2 - Conexión con Intersección Puente Aranda hasta Conexión con intersección Av. Boyacá - Construcción
10. Avenida Centenario - Intersección Puente Aranda - Construcción
11. Terminación Puente Vehicular Quebrada Hoya del Ramo
12. Corredor Av. Tintal - Av. Alsacia Grupo 3 - Av. Alsacia de Av. Ciudad de Cali a Transversal 71B - Construcción
13. Corredor Av. Tintal - Av. Alsacia Grupo 2 - Av. Tintal de Av. Manuel Cepeda Vargas a Av. Alsacia y Av. Alsacia de Av. Tintal a Av. Ciudad de Cali - Construcción
14. Intersección Av. Ciudad de Cali por Av. Ferrocarril Actualización Estudios y diseños
15. Avenida El Rincón desde Av. Boyacá hasta K91 e Intersección Av. El Rincón x Av. Boyacá - Construcción
16. Avenida Laureano Gómez (AK 9) desde Av. San José (AC 170) hasta AC 193 - Ajuste diseños y Construcción
17. Extensión Troncal Caracas Tramo I - Molinos al portal UsmeConstrucción
18. Calles comerciales a cielo abierto - Localidad de KénnedyDiseños y construcción
19. Puente Vehicular Humedal Juan Amarillo Actualización de diseños y Construcción
20. Aceras y ciclorruta costado oriental Autopista Norte entre Calle 80 y Calle 128B Diseños y Construcción
21. Calles comerciales a cielo abierto Bosa Diseños y construcción
22. Ampliación y mejoramiento del cicloparqueadero del Portal Suba - Construcción
23. Puentes peatonales para acceso a las estaciones Calle 142, Calle 146, Mazurén y Toberín y mejoras geométricas Autonorte - Diseños y construcción
24. Troncal Avenida Ciudad de Cali Tramo 1 - Grupo 1 - Av. Circunvalar del Sur a Av. Bosa - Construcción
25. Troncal Avenida Ciudad de Cali Tramo 1 - Grupo 2 - Av. Bosa a Av. Villavicencio - Construcción
26. Corredor Ambiental Canal Córdoba desde la Cl. 129 hasta la Cl. 170 - Estudios y diseños y Construcción
27. Troncal Avenida Ciudad de Cali Tramo 1 - Grupo 3 Av. Villavicencio a Av. Manuel Cepeda Vargas- Construcción
28. Avenida Primero de Mayo (AC 54 Sur) entre Cra. 88C y Cra. 89B - Construcción
29. Troncal Avenida Ciudad de Cali Tramo 1 - Grupo 4 - Intersección Av. Manuel Cepeda Vargas - Construcción
30. Patio La Reforma Construcción
31. Aceras y Ciclorruta Carrera 15 desde Cl. 100 hasta Cl. 122Construcción
32. Pacificación Centro Fundacional de Usaquén - Construcción
33. Corredor Verde Carrera 7 de Cl. 127 a Cl. 183 - Construcción
34. Puente Vehicular ubicado sobre la Calle 153 por AutonorteCostado Norte Construcción
35. Corredor Verde Carrera 7 de Cl. 99 a Cl. 127 - Construcción
36. Corredor Verde Carrera 7 de Cl. 183 a Cl. 200 y Patio PortalConstrucción
37. Vías y espacio público zonas industriales de Montevideo y Puente Aranda Grupo 2 - Construcción
38. Cable Aéreo Potosí - Estudios y diseños y Construcción
39. Vías y espacio público zonas industriales de Montevideo y Puente Aranda Grupo 1 - Construcción
40. Patio Zonal El Gaco - Construcción
Fuente: Elaboración DAE &VPT-CCI con datos IDU (2026)
41. Avenida Santa Bárbara (AK 19) desde la Cl. 127 hasta la Cl. 134 (Incluye Avenida Contador (Cl. 134) desde la Carrera 15 hasta Carrera 7) - Construcción
42. Ampliación Estaciones Troncales Existentes Grupo 5 - Construcción
43. Avenida Jorge Uribe Botero (Kr. 15) desde la Cl. 134 hasta la Cl. 151 - Construcción
44. Terminación Conexiones Peatonales Calle 85 entre Carrera 7 y Carrera 11 (Incluye Calle 73 y Calle 79B) - Construcción
45. Avenida Francisco Miranda Cl. 45 desde la Cra. 5 hasta la Cra. 7 - Construcción
46. Sitios inestables Grupo B - Diagnóstico, Diseños y Construcción
47. Sitios inestables Grupo A - Diagnóstico, Diseños y Construcción
48. Sitios inestables Grupo C- Diagnóstico, Diseños y Construcción
49. Sitios inestables Grupo D - Diagnóstico, Diseños y Construc-
Malla vial Localidad de Usme - Actualización Estudios y diseños y Construcción
Aceras y Ciclorruta Kr 40 entre Av Américas y Calle 26 Ajustes EYD y Construcción
Vías y espacio público zonas industriales de Montevideo y Puente Aranda Grupo 5 - Construcción
55. Accesos viales María Paz - Corabastos - Ajustes de EYD y Construcción
56. Puente peatonal Av. Boyacá por Calle 80 Diseño y construcción
57. Avenida La Sirena (Cl. 153) desde Autopista Norte hasta Av. Boyacá (Calzada Norte) - Construcción
58. Nuevo puente peatonal sobre la Autopista Norte con calle 174 acceso al Portal Norte - Estudios y diseños y Construcción
59. Reforzamiento estructural puentes vehiculares Vigencia 2021 Grupo 1 Construcción
60. Reforzamiento estructural puentes vehiculares Vigencia 2021 Grupo 2 Construcción
61. Ajuste de diseños y construcción Red Peatonal Venecia
62. Vías y espacio público zonas industriales de Montevideo y Puente Aranda Grupo 3 - Construcción
63. Vías y espacio público zonas industriales de Montevideo y Puente Aranda Grupo 4 - Construcción
64. Ampliación estaciones TransMilenio Fase y Fase II - Grupo 4
65. Terminación Calles comerciales a cielo abierto - Localidad Engativá y Barrios Unidos - Construcción
66. Troncal Avenida 68 Grupo 1 - Autop. Sur a Cll. 18 Sur - Construcción
67. Troncal Avenida 68 Grupo 2 - Cll. 18S a Av. de las AméricasConstrucción
68. Troncal Avenida 68 Grupo 3 - Av. de las Américas a Av. Centenario - Construcción
69. Troncal Avenida 68 Grupo 4 - Av. Centenario a Av. Esperanza - Construcción
70. Troncal Avenida 68 Grupo 5 - Av. Esperanza a Cll. 46 - Construcción
71. Troncal Avenida 68 Grupo 6 Cll. 46 a Av. Cll. 66 - Construcción
72. Troncal Avenida 68 Grupo 7 - Cll. 66 a Cr. 65 - Construcción
73. Troncal Avenida 68 Grupo 8 - Cr. 65 a Cr. 48 - Construcción
74. Troncal Avenida 68 Grupo 9 - Cr. 48 a Cr. 9 - Construcción
75. Calles comerciales a cielo abierto Localidad Engativá Construcción Fase 2
Proyectos estratégicos adicionales PLMB - Primera Línea del Metro de Bogotá Infraestructura social - Complejo Hospitalario San Juan de Dios Agua y saneamiento - PTAR Canoas Renovación urbana Centro de Talento Creativo Renovación urbana Bronx Distrito Creativo
El Mapa 1 muestra una importante concentración de proyectos sobre corredores estratégicos de movilidad y transporte masivo, particularmente en localidades como Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Suba, Engativá, Chapinero, Usaquén y San Cristóbal. Las intervenciones se distribuyen tanto en ejes longitudinales que atraviesan la ciudad de norte a sur, como en corredores transversales orientados a mejorar la conectividad entre sectores periféricos y centrales.
De igual manera, se identifican intervenciones asociadas a espacio público, infraestructura ambiental y recuperación urbana en distintos puntos del territorio, reflejando el alcance transversal del actual ciclo de inversión. La simultaneidad de estas obras representa desafíos relevantes en términos de movilidad, coordinación institucional y gestión urbana, pero también anticipa transformaciones significativas en la conectividad y el funcionamiento de Bogotá D.C. en los próximos años.
En este contexto de Bogotá D.C., los siguientes apartados profundizan en los principales proyectos de infraestructura que actualmente transforman la ciudad, abordando sus niveles de avance, impactos previstos, retos de ejecución y contribución al desarrollo urbano y regional de la capital.
III.1. Vial
La infraestructura vial de Bogotá D.C. reúne proyectos clave de valorización y extensión de corredores que buscan mejorar la conectividad, reducir tiempos de viaje y fortalecer la movilidad urbana. Estas intervenciones incluyen obras estratégicas como la Avenida El Rincón, la ampliación de la Avenida Boyacá, la Avenida La Sirena, la extensión de la Avenida Mutis y la Avenida Laureano Gómez, entre otras.
Este capítulo presenta los principales avances, beneficios y retos de estos proyectos, destacando su aporte a la integración de localidades, la recuperación del espacio público, la movilidad sostenible y la calidad de vida de los ciudadanos.
III.1.1. Avenida El Rincón e Intersección De La Calle 127 Con Avenida Boyacá (Acuerdo de valorización 523 de 2013).
La Avenida El Rincón y la intersección de la calle 127 con avenida Boyacá, desarrolladas en el marco del Acuerdo de valorización 523 de 2013, comprenden el corredor entre la carrera 91 y la avenida Boyacá, incluyendo los puentes sobre la avenida El Rincón en su conexión con la calle 127 y esta última vía. El proyecto contempla la construcción de 2,35 km de vía, 2,1 km de ciclorruta que benefician a más de mil usuarios de bicicleta en hora pico, más de 54.700 m² de espacio público, la siembra de más de 460 árboles, la implementación de 13 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), la implementación del urbanismo táctico mediante la instalación de 35 máquinas de gimnasio al aire libre y la instalación de 294 luminarias nuevas.
Desde el punto de vista funcional, la obra habilita conexiones clave como los puentes en sentido oriente-occidente que conectan con la Av. El Rincón en dos carriles y permiten la continuidad hacia la Av. Boyacá en dirección sur a través de la nueva intersección, así como la articulación de esta última en sentido norte-sur con la Av. El Rincón. Adicionalmente, se mejoran los accesos locales para sectores residenciales como Lindaraja, cuyos habitantes pueden incorporarse a la Av. El Rincón, continuar hacia el occidente o realizar retornos hacia la Av. Boyacá, y para los conjuntos ubicados en la ladera, donde se construyó una bifurcación que facilita el ingreso y salida hacia este corredor arterial. En términos de impacto, se estima que la obra permitirá reducciones cercanas a 30 minutos en los tiempos de viaje entre el Centro Comercial Bulevar Niza y el barrio El Rincón, y flujos vehiculares aproximados de 5.454 vehículos en la mañana y 4.696 en la tarde3 .
En materia de ejecución, la actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 65,1% y logró su culminación en noviembre de 2025, lo que implica un rendimiento promedio mensual de 1,5%. Como hito intermedio, en marzo de 2025 se pusieron en servicio
3 Tomado de https://www.idu.gov.co/blog/boletines-de-prensa-idu-1/post/alcalde-carlos-fernando-galanhabilita-la-megaobra-de-la-av-el-rincon-2184.
los puentes rectos y el puente curvo sobre la calle 127 y la avenida Boyacá, con el objetivo de aliviar la congestión en el sector. No obstante, el desarrollo del proyecto estuvo marcado por problemas estructurales asociados a deficiencias en la maduración técnica y en los diseños, así como por dificultades en la gestión de permisos y trámites con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, la Secretaría de Movilidad y la Secretaría de Ambiente.
III.1.1.2. Ampliación De La Avenida Boyacá (Acuerdo de valorización 523 de 2013)
La ampliación de la Avenida Boyacá, desarrollada en el marco del Acuerdo de valorización 523 de 2013, comprende el tramo entre las calles 170 y 183 y constituye una intervención orientada a aumentar la capacidad y mejorar la conectividad en el borde norte de la ciudad. El proyecto incorpora cuatro calzadas con dos carriles mixtos por sentido, lo que incrementa la capacidad de tránsito en este corredor, e incluye un separador central con una ciclorruta bidireccional de 1,29 km que fortalece la movilidad sostenible. Adicionalmente, se construyeron 22.140 m² de espacio público, mejorando las condiciones de accesibilidad y seguridad para peatones y ciclistas. En términos de operación, el corredor estima un tránsito diario cercano a 4.500 vehículos mixtos, con volúmenes que en hora pico superan los 1.800 vehículos desde el acceso norte y los 2.640 desde el acceso sur, reflejando su relevancia dentro de la red vial arterial.
En materia de ejecución, la actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 47,8% y alcanzó un rendimiento promedio mensual de 4,7%. Como parte de su puesta en operación progresiva, en julio de 2024 se habilitó el costado oriental para el tráfico mixto en sentido sur-norte, mientras que en diciembre del mismo año entró en servicio el costado occidental entre las calles 170 y 183, consolidando la funcionalidad del corredor y mejorando los tiempos de desplazamiento en este sector de la ciudad.
La avenida La Sirena, desarrollada en el marco del Acuerdo de valorización 724 de 2018, comprende el tramo de la calle 153 entre la autopista Norte y la avenida Boyacá (calzada norte) y constituye una intervención orientada a mejorar la conectividad en el norte de la ciudad, particularmente en la localidad de Suba. El proyecto contempla la construcción de 1,78 km de vía con tres carriles mixtos, así como la generación de 16.750 m² de espacio público y cerca de 15.000 m² de zonas verdes y jardinería, contribuyendo a la recuperación del entorno urbano. En materia ambiental, se plantaron 212 árboles y se implementaron 52 SUDS, que permiten gestionar la escorrentía superficial, favorecer la biodiversidad urbana y mejorar las condiciones ambientales del corredor. En términos de operación, el corredor presenta volúmenes cercanos a 5.400 vehículos en hora pico, al tiempo que incorpora infraestructura que mejora la seguridad y accesibilidad para peatones y usuarios de modos alternativos.
En materia de ejecución, la actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 43,2% y logró su puesta en operación en mayo de 2025, alcanzando un rendimiento promedio mensual de 4,1%.
El puente vehicular de la avenida La Sirena, desarrollado en el marco del Acuerdo de valorización 724 de 2018, se localiza en la intersección de la Autopista Norte con la calle 153 (costado norte) y constituye una intervención clave para mejorar la conectividad transversal entre la carrera Séptima y la avenida Boyacá a través de este corredor. La infraestructura cuenta con una longitud total de 363 metros, incluidos los aproches, y un ancho de 20,45 metros, con un gálibo promedio de 5,10 metros. Dispone de tres carriles vehiculares y uno de incorporación, así como de un corredor de bicicletas y peatones de 5 metros de ancho, complementado con una ciclorruta de 450 metros y 5.198 m² de espacio público. Desde el punto de vista funcional, el proyecto permite articular los flujos de la avenida La Sirena con la Autopista Norte, facilitando la conexión hacia el norte y el sur de la ciudad a través de sus ramales y mejorando la accesibilidad en este nodo estratégico.
En materia de ejecución, la actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 11,2% y, con corte al 16 de marzo de 2026, registra un avance del 81,3%, lo que implica un rendimiento promedio mensual de 2,7%.
III.1.1.5. Puente Peatonal - Calle 112 Con Avenida Novena (Acuerdo de valorización 724 de 2018)
El puente peatonal de la calle 112 con avenida Novena, desarrollado en el marco del Acuerdo de valorización 724 de 2018, corresponde a una estructura metálica atirantada de 223,5 metros de longitud, incluyendo las rampas con un ancho de 3 metros y un gálibo que varía entre 5,79 metros sobre la vía y 7,39 metros sobre el corredor férreo. La infraestructura contempla rampas en ambos costados y escaleras en el costado oriental, garantizando la accesibilidad y la conexión segura para peatones en este punto del norte de la ciudad. El proyecto incluye además intervenciones asociadas como el traslado de redes de acueducto, la instalación de redes de alcantarillado y la adecuación del espacio público. Se proyecta que esta obra beneficie a la localidad de Usaquén.
En materia de ejecución, el proyecto ha estado marcado por una trayectoria compleja. Su origen se remonta a una acción popular interpuesta en 2009, y fue adjudicado inicialmente en marzo de 2020, con inicio de obra en agosto de ese mismo año y un plazo estimado de 11 meses, que preveía su entrega en octubre de 2021. No obstante, problemas asociados a la baja ejecución y dificultades financieras del contratista llevaron a la cesión del contrato en 2022 y a sucesivos incumplimientos por parte del nuevo ejecutor, lo que derivó en la imposición de sanciones por parte del IDU, incluyendo una multa en marzo de 2023 y la declaratoria de caducidad en
mayo del mismo año. Posteriormente, en julio de 2023, la entidad tomó posesión de las obras y adelantó un nuevo proceso licitatorio que fue declarado desierto. En 2024 se abrió una nueva licitación, que fue adjudicada en octubre, y tras la evaluación del estado de las estructuras existentes, se inició la fase constructiva en enero de 2026. Con corte a 16 de marzo de 2026, el proyecto registra un avance del 16,45%.
La extensión de la avenida Mutis comprende el tramo entre las carreras 114 y 122 y constituye una intervención orientada a mejorar la conectividad en el occidente de la ciudad, particularmente en la localidad de Engativá. El proyecto contempló la construcción de 1,35 km de vía con seis carriles (dos calzadas de tres carriles mixtos por sentido), así como una ciclorruta de 1,82 km, 16.250 m² de espacio público y la siembra de 91 árboles. Para su ejecución, se adelantó la adquisición y entrega de 281 predios. De manera complementaria, el proyecto incluyó la intervención de 136 segmentos viales en áreas aledañas, que suman cerca de 28.200 m², con el fin de mejorar las condiciones de la red local.
No obstante, durante su desarrollo se identificó un problema funcional en la conexión con la infraestructura existente en la carrera 114, donde se generaba una reducción de tres a un carril por sentido, produciendo un cuello de botella que limitaba la capacidad del corredor. Para resolver esta situación, se estructuró una intervención adicional que contempla la construcción de un tramo conectante de 213 metros con seis carriles, 2.215 m² de espacio público y una ciclorruta, con el objetivo de garantizar la continuidad operacional del corredor y eliminar este punto crítico. En términos de impacto, la obra beneficia a la localidad de Engativá y mejora la conexión con el oriente de la ciudad, al tiempo que el corredor presenta volúmenes cercanos a 5.000 vehículos en hora pico.
En materia de ejecución, el proyecto registró retrasos desde su estructuración inicial, dado que el contrato fue suscrito en 2017 con inicio previsto en 2018 y entrega estimada en 2019; sin embargo, la construcción solo inició en 2022. La actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 53,59% y, tras superar retos asociados a la coordinación interinstitucional, logró su culminación en septiembre de 2025, alcanzando un rendimiento promedio mensual de 2,22%. De manera paralela, la solución del tramo conectante fue objeto de una nueva licitación, que permitió iniciar obras en abril de 2025, luego de la adquisición de los predios requeridos, y cuya entrega se prevé para el tercer trimestre de 2026. Con corte a 16 de marzo de 2026, se avanza en la construcción de los seis carriles faltantes que permitirán eliminar de manera definitiva el cuello de botella en este punto del corredor.
III.1.1.7.
La avenida Laureano Gómez (carrera Novena), en el tramo comprendido entre las calles 170 y 193, corresponde a una intervención orientada a mejorar la conectividad en el norte de la ciudad, particularmente en la localidad de Usaquén. El proyecto contempla la construcción de 2,3 km de vía con tres carriles en sentido norte-sur, una ciclorruta de igual longitud y 23.020 m² de espacio público, consolidando este corredor como un eje relevante dentro de la red vial arterial. Recientemente, se habilitó el costado occidental en sentido norte-sur, mejorando la circulación en este tramo. La ejecución del proyecto incluyó un componente técnico de alta complejidad asociado a la red matriz de agua potable Tibitoc–Casablanca, que implicó la instalación de 16 cámaras, así como la adecuación de válvulas, medidores de presión y estructuras de inspección, trabajos que, si bien no son visibles en superficie, resultan fundamentales para la operación del sistema y generaron retrasos en la obra. Esta intervención beneficia a la localidad de Usaquén y su población flotante.
En materia de ejecución, la actual administración recibió el proyecto en enero de 2024 con un avance del 75,7% y, con corte al 16 de marzo de 2026, registra un avance del 98,9%, lo que implica un rendimiento promedio mensual de 0,9%. La obra ha avanzado mediante habilitaciones parciales que han permitido poner en servicio distintos tramos del corredor, uno de estos tramos se encuentra ubicado en el costado oriental, y comprende desde la calle 170 hasta la calle 186. Este tramo fue entregado en noviembre de 2025, mejorando progresivamente la movilidad en la zona. Otro tramo entregado en febrero de 2026 queda ubicado en el costado occidental y comprende desde la calle 170 hasta la calle 183. Se estima que la terminación total del proyecto se dará en el primer semestre de 2026, mientras se culminan frentes de obra asociados principalmente a espacio público, empates de redes de acueducto y finalización de la estructura vial en sectores puntuales del corredor.
III.1.2. Análisis de obra y rendimiento promedio de proyectos viales
El comportamiento del avance físico de los principales proyectos viales entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, así como el rendimiento promedio mensual registrado durante este periodo, correspondiente a la actual administración distrital. Dado que los proyectos se encontraban en distintas etapas de ejecución al inicio del periodo de análisis, las cifras no buscan establecer comparaciones directas entre obras, sino evidenciar el ritmo de avance alcanzado en cada caso. En términos de avance físico, se observa que varios proyectos alcanzaron niveles cercanos a su culminación durante el periodo analizado. La avenida La Sirena (calle 153) pasó de 43,2% a 100%; la ampliación de la avenida Boyacá, de 47,8% a 99,5%; y la avenida El Rincón, de 65,1% a 99,2%. De manera similar, la avenida Laureano Gómez avanzó de 75,7% a 98,9%. Por su parte, el puente vehicular de la calle 153 pasó de 11,2% a 81,3%, lo que evidencia un progreso importante, aunque aún se encuentra en ejecución. En contraste, el proyecto de la avenida Mutis alcanzó el 100% en septiembre de 2025, mientras que el proyecto de empalme (tramo 5), en su componente más reciente, registra un avance de 51,62% con corte al 16 de marzo de 2026.
Gráfica 11. Avance físico 2023 vs 2026 proyectos viales

Fuente: Elaboración DAE&VPT-CCI con datos IDU
En cuanto al rendimiento promedio mensual, los proyectos presentan ritmos diferenciados de ejecución. La ampliación de la avenida Boyacá registra el mayor rendimiento con 4,7% mensual, seguida de la avenida La Sirena con 4,1%. El puente vehicular de la avenida La Sirena presenta un ritmo intermedio de 2,7%, mientras que la extensión de la avenida Mutis y la avenida El Rincón registran rendimientos de 1,6% y 1,5%, respectivamente. Finalmente, la avenida Laureano Gómez presenta el menor ritmo de avance con 0,9% mensual.
Gráfica 12. Rendimiento promedio proyectos viales

Fuente: Elaboración DAE&VPT-CCI con datos IDU (2026)
En conjunto, las cifras permiten observar el nivel de avance alcanzado por los proyectos durante la actual administración, así como los distintos ritmos de ejecución registrados en cada caso, sin que estas diferencias impliquen necesariamente condiciones homogéneas de partida, alcance o complejidad entre las obras.
III.1.3. Obras de Conservación Vial
III.1.3.1. Convenio Instituto de Desarrollo Urbano y Unidad de Mantenimiento Vial
El convenio entre el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV) constituye una estrategia de intervención orientada a la recuperación técnica y operativa de la malla vial de Bogotá D.C., mediante la articulación de competencias entre ambas entidades. Mientras el IDU concentra su gestión en la red arterial y troncal, la UMV se encarga de la red local e intermedia, permitiendo una cobertura integral sobre la infraestructura vial de la ciudad. Bajo la actual administración distrital, el convenio ha priorizado intervenciones orientadas a la mejora de la seguridad vial, la reducción de tiempos de desplazamiento y la atención de fallas puntuales, combinando acciones de mantenimiento correctivo y preventivo.
El alcance del programa se estructura en tres frentes de intervención. En primer lugar, la malla vial arterial e intermedia, con actuaciones sobre corredores estratégicos que soportan el sistema de transporte público y el tráfico de carga. En segundo lugar, la malla vial local, con intervenciones orientadas a mejorar la conectividad a nivel barrial. Finalmente, la brigada “Tapahuecos”3, como estrategia de choque de respuesta rápida para la atención de huecos críticos, con operación principalmente nocturna y focalización en corredores de alta demanda como la avenida Boyacá, la avenida Villavicencio, la Autopista Norte, la calle 13, la calle 26, la calle 80, la carrera Séptima, la NQS y las principales vías de acceso a la ciudad.
En materia de resultados, con corte al 30 de abril de 2026 se han intervenido más de 5,2 millones de metros cuadrados de malla vial, ciclorrutas y espacio público. De este total, el IDU ha ejecutado 3.068.874 m², la UMV 1.492.399 m² y los Fondos de Desarrollo Local 698.950 m². De manera específica, la brigada “Tapahuecos” ha atendido cerca de 1,1 millones de metros cuadrados de huecos en las 20 localidades de la ciudad desde su implementación en octubre de 2024.
3 La Brigada Tapahuecos representa el componente de “reacción” del convenio. A diferencia de las obras de rehabilitación total, esta iniciativa utiliza mezclas asfálticas de rápida aplicación y técnicas de bacheo tecnificado. Su operatividad se coordina mediante el uso de datos y reportes ciudadanos, permitiendo que la administración de resultados tangibles en el corto plazo mientras se adelantan las grandes obras de infraestructura.
Dada la naturaleza del programa, su impacto es de carácter transversal y abarca tanto a los residentes de las zonas intervenidas como a la población flotante que utiliza la red vial. En este sentido, se estima que más de 4 millones de habitantes se benefician directamente de las mejoras en las condiciones de movilidad y del espacio público.
III.1.4.
En la administración del alcalde Carlos Fernando Galán (2024-2027), el IDU ha consolidado una estrategia de revitalización del espacio público que integra infraestructura vial con bienestar social y sostenibilidad. Este programa se enmarca en la política de “embellecimiento, ordenamiento y conservación” del Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Camina Segura”, basado en los siguientes pilares: columnas verdes, murales y gimnasios.
III.1.5. Columnas Verdes
El programa de Columnas Verdes del IDU es una iniciativa de renaturalización urbana orientada a incorporar soluciones basadas en la naturaleza dentro de la infraestructura vial de la ciudad. La estrategia consiste en intervenir las pilas de puentes y viaductos mediante la instalación de jardines verticales, transformando estructuras tradicionalmente asociadas a infraestructura gris en elementos que contribuyen a la conectividad ecológica y a la mejora del entorno urbano. Este programa se desarrolla en articulación con el Jardín Botánico y se enmarca en un enfoque de mitigación de impactos ambientales derivados de las grandes obras de movilidad.
La intervención contempla la instalación de sistemas de soporte con mallas y estructuras para el crecimiento de especies vegetales trepadoras y rastreras, seleccionadas por su capacidad de adaptación y crecimiento vertical, complementadas con jardinería en las bases de las columnas. A través de este esquema, el programa busca atraer polinizadores, mejorar la calidad paisajística de los espacios bajo puente, tradicionalmente percibidos como zonas degradadas, y avanzar en la consolidación de corredores ecológicos urbanos que conecten los cerros orientales con otros sectores de la ciudad. Asimismo, se plantea como referente para futuras intervenciones, incluyendo su posible incorporación en el viaducto de la Primera Línea del Metro de Bogotá.
En materia de avance, el proyecto ha evolucionado de una fase piloto a una etapa de expansión en distintos puntos de la ciudad. La intervención en la avenida 68 con calle 26 se encuentra finalizada como proyecto piloto, con columnas que ya presentan cobertura vegetal consolidada. En paralelo, se adelantan intervenciones en la Autopista Norte con calle 94 y en la avenida Boyacá con calle 127, esta última articulada con obras de valorización del sector El Rincón, mientras que la glorieta de la avenida Ciudad de Cali con Américas se encuentra en fase inicial de implementación, en el marco de las obras asociadas al sistema Metro. Se estima que el programa impacta a cerca de 3 millones de usuarios del sistema de transporte, peatones y conductores que transitan por estos corredores.
El programa de intervenciones artísticas y muralismo del IDU constituye una estrategia de transformación del espacio público orientada a integrar componentes culturales dentro de la infraestructura vial de la ciudad. A través de la intervención de superficies como muros de contención, culatas de edificaciones y espacios bajo puentes, el programa busca resignificar áreas tradicionalmente subutilizadas, promoviendo procesos de apropiación ciudadana y fortalecimiento de la identidad territorial. Estas intervenciones se desarrollan mediante esquemas de participación comunitaria y articulación con colectivos artísticos, diferenciándose de expresiones espontáneas de grafiti al incorporar criterios de planeación urbana y permanencia en el tiempo.
Las intervenciones se caracterizan por el uso de narrativas asociadas al contexto local, incluyendo elementos de biodiversidad, historia barrial y sostenibilidad ambiental, así como por la aplicación de técnicas y materiales de alta durabilidad, en algunos casos con propiedades fotocatalíticas. Adicionalmente, el enfoque es integral, en la medida en que las expresiones artísticas suelen estar acompañadas de mejoras en iluminación, andenes y mobiliario urbano, contribuyendo a la recuperación funcional y perceptual de estos espacios.
En materia de avance, entre enero de 2024 y enero de 2026, se han desarrollado 11 intervenciones artísticas en distintos puntos de la ciudad, incluyendo corredores como la avenida El Rincón, la intersección de la avenida Boyacá con calle 127, la avenida Mutis y varios puentes vehiculares y peatonales en sectores estratégicos. De manera complementaria, en articulación con Aguas Bogotá, el programa “Vestir a Bogotá con Arte” ha intervenido estructuras como la intersección de la calle 92 con NQS, donde se pintaron 46 columnas. Para 2026, se proyecta la recuperación y activación de 18 espacios bajo puente adicionales en corredores como la calle 26 y la avenida Villavicencio.
Se estima que este programa impacta a cerca de 1,5 millones de residentes de zonas aledañas y usuarios de los corredores intervenidos, contribuyendo a la mejora del entorno urbano y a la percepción de seguridad en estos espacios.
El programa de gimnasios al aire libre y dotación de mobiliario urbano, liderado por el IDU en articulación con el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), hace parte de una estrategia orientada a la recuperación y activación de espacios residuales de la infraestructura vial, particularmente en zonas bajo puente. En el marco de iniciativas como “Puentes que Unen” e “Infraestructura con Propósito”, el enfoque ha evolucionado desde intervenciones de limpieza y mantenimiento hacia la incorporación de equipamientos que promueven el uso activo del espacio público, con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad, apropiación ciudadana y calidad urbana.
La estrategia contempla la adecuación de estos espacios mediante la instalación de gimnasios biosaludables, zonas de calistenia, iluminación, senderos peatonales y, en algunos casos, equipamientos complementarios como baños públicos, salones multipropósito y locales comerciales de gestión comunitaria. Bajo este enfoque, se busca consolidar espacios que no solo permitan el tránsito, sino que incentiven la permanencia y el uso continuo, contribuyendo a la reducción de dinámicas de deterioro urbano. La meta del Distrito es intervenir 67 espacios bajo puente considerados críticos para el año 2026.
En materia de avance, el programa ha desarrollado intervenciones en distintos puntos de la ciudad, incluyendo nodos estratégicos como los bajo puentes de la NQS con calles 53 y 45, donde se han implementado zonas biosaludables, módulos de entrenamiento funcional y mejoras integrales del entorno urbano. Asimismo, se han habilitado espacios especializados como el gimnasio al aire libre en la localidad de Suba, diseñado para la práctica de street workout, y se adelantan intervenciones en los bajo puentes de la avenida 68, en articulación con las obras asociadas al sistema Metro, integrando componentes de mobiliario urbano con otras estrategias de recuperación del espacio público.
Se estima que estas intervenciones benefician de manera directa a cerca de 450.000 usuarios en las localidades intervenidas, incluyendo Suba, Teusaquillo y Kennedy, consolidándose como espacios de uso comunitario y recreativo dentro de la red de infraestructura urbana.
El transporte masivo constituye uno de los ejes principales de la transformación urbana de Bogotá, al integrar proyectos estratégicos orientados a mejorar la conectividad, reducir tiempos de viaje y fortalecer la movilidad sostenible. En este capítulo se analizan iniciativas como la Primera Línea del Metro de Bogotá, los TransMiCables de San Cristóbal y Potosí, y las principales troncales de TransMilenio, entre ellas la Nueva Caracas Sur, la Avenida Carrera 68, el Corredor Carrera Séptima, la Avenida Ciudad de Cali y la Nueva Calle 13.
Estos proyectos reflejan la apuesta de la ciudad por consolidar una red de transporte más integrada, moderna y eficiente, con impactos directos sobre la calidad de vida de los usuarios, la articulación entre localidades, la renovación del espacio público y la productividad urbana. Al mismo tiempo, permiten identificar avances relevantes y retos asociados a la ejecución de obras, gestión predial, traslado de redes, coordinación interinstitucional y cumplimiento de cronogramas.
La Línea 1 del Metro de Bogotá es uno de los proyectos de infraestructura más esperados y emblemáticos en la historia de la capital colombiana. Concebido como una solución integral a los problemas de movilidad que durante décadas han afectado a la ciudad, este sistema de transporte masivo elevado está diseñado para transformar la forma en que se desplazan millones de bogotanos.
Con un trazado de aproximadamente 24 kilómetros que va desde el suroccidente hasta el centro de la ciudad, 16 estaciones, 28 edificios de acceso, 19 km de ciclorruta, 9.750 cupos de cicloparqueadero, la primera línea del metro busca integrar de manera eficiente zonas con alta densidad poblacional con el sistema de transporte existente, mejorando los tiempos de viaje, reduciendo la congestión vial y disminuyendo el impacto ambiental. Su construcción marca un hito en la evolución urbana de Bogotá, y representa un paso firme hacia una ciudad más conectada, moderna y sostenible.
Gráfica 13. Avance físico Línea 1 metro de Bogotá
Fuente: Construcción propia DAE-CCI con base en datos Empresa Metro de Bogotá (2026)
La gráfica muestra una evolución positiva y sostenida del avance de obra del proyecto, que pasa de 29% en diciembre de 2023 a 76% en marzo de 2026. Esto representa un incremento total de 47 puntos porcentuales.
El mayor salto se observa entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, cuando el indicador aumenta de 46% a 71%, es decir, 25 puntos porcentuales. Este comportamiento sugiere que durante 2025 se produjo una aceleración importante en la gestión y ejecución.
Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, el crecimiento continúa, aunque a un ritmo más moderado, pasando de 71% a 76%. Este aumento de 5 puntos porcentuales en tres meses indica que el indicador mantiene una tendencia ascendente, pero posiblemente se encuentra entrando en una etapa de maduración, donde los avances adicionales pueden requerir mayores esfuerzos operativos, técnicos o administrativos.
La gráfica también permite observar diferencias entre los periodos de gobierno distrital. Durante la administración local de Claudia López, con corte a diciembre de 2023, el proyecto mostraba niveles aún bajos, esto a causa de los efectos de la pandemia de COVID-19 los cuales se derivaron en el retraso en los cronogramas de preconstrucción. Durante la actual administración local de Carlos Fernando Galán, en cambio, se aprecia una aceleración importante de la ejecución, particularmente en el componente físico, que pasa de 46% en diciembre de 2024 a 76% en marzo de 2026. Esto sugiere una intensificación del desarrollo de obra durante ese periodo.
III.2.2. TransMicables
Los sistemas de transporte por cable aéreo (TransMiCable) se han consolidado como una alternativa de movilidad para territorios con condiciones topográficas complejas, donde la expansión de la infraestructura vial convencional presenta mayores restricciones técnicas y económicas. En Bogotá D.C., estos proyectos buscan mejorar la accesibilidad de zonas periféricas y de ladera, reducir tiempos de desplazamiento en zonas de difícil acceso donde antes el tiempo de desplazamiento oscilaba en un promedio de 46 a 60 minutos, luego de la construcción del TransMicable dichos tiempos se redujeron a un promedio de 13 minutos. Otro beneficio por destacar es la reducción de 3.050 toneladas de CO2 por año, lo cual genera un impacto positivo en la salud y en el ambiente. En este contexto, los proyectos de San Cristóbal y Potosí representan intervenciones estratégicas para ampliar la cobertura del sistema y responder a la demanda de movilidad en sectores históricamente desconectados.
III.2.2.1. San Cristobal
El TransMiCable de San Cristóbal corresponde a un sistema de transporte por cable aéreo con una longitud de 2,87 km entre sus tres estaciones (Senderos de Altamira, La Victoria y 20 de Julio), mientras que el cable total del sistema alcanza aproximadamente 6 km considerando el recorrido completo de ida y vuelta. El proyecto está diseñado para transportar hasta 4.000 pasajeros por hora sentido, con reducciones en los tiempos de viaje cercanas al 72%, consolidándose como una solución de movilidad para zonas de difícil acceso en la localidad de San Cristóbal. El sistema contará con 144 cabinas en operación y cuatro adicionales de reserva, con capacidad para atender la demanda proyectada del corredor.
En materia de ejecución, el contrato presentaba un avance de 5,52% en enero de 2024, asociado principalmente a etapas de diseño y trámites, y con corte al 16 de marzo de 2026 registra un avance de construcción del 87,02%, lo que implica un rendimiento promedio de 3% durante la actual administración. A la fecha, las cabinas han sido instaladas progresivamente en el sistema y se encuentran en fase de ajustes mecánicos y verificación operativa en el estacionamiento de la estación Senderos de Altamira. Las tres estaciones superan el 84,7% de avance y se prevé su energización entre mayo y junio de 2026, seguida de la fase de pruebas operacionales, previa a la entrada en servicio del sistema.
Se estima que el proyecto beneficiará a la localidad de San Cristóbal, reduciendo los tiempos de desplazamiento de aproximadamente 45 a 10 minutos. Adicionalmente, la intervención incorpora componentes ambientales, incluyendo la siembra de más de 100 árboles, la conservación y traslado de especies existentes, la generación de más de 17.000 m² de zonas verdes y la implementación de sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS).
III.2.2.2. Potosí
El TransMiCable de Potosí corresponde a un sistema de transporte por cable aéreo de aproximadamente 3,3 km de longitud, que contará con cuatro estaciones (Portal Sur, Tres Reyes, Santa Viviana y Potosí). El sistema está proyectado para movilizar hasta 4.000 pasajeros por hora sentido, mediante una flota de 177 cabinas (172 contratadas + 5 adicionales) con capacidad para 10 pasajeros cada una, permitiendo mejorar la conectividad de sectores de alta pendiente en la localidad de Ciudad Bolívar y su articulación con el sistema de transporte masivo de la ciudad.
En materia de ejecución, el contrato de obra inició formalmente el 1 de febrero de 2024, con un plazo previsto de 12 meses para la fase de estudios y diseños y 24 meses para la construcción. Sin embargo, con corte a diciembre de 2025, no se había completado la entrega integral de los estudios y diseños dentro de los plazos contractuales establecidos, manteniéndose en desarrollo actividades relacionadas con la definición de componentes técnicos, gestión predial y ajustes en aspectos de urbanismo, arquitectura, redes y sistemas electromecánicos. En este contexto, el proyecto se encuentra aún en una fase de estructuración avanzada, sin inicio pleno de actividades constructivas.
Se estima que el sistema beneficiará a habitantes de Ciudad Bolívar y sectores aledaños, incluyendo población de Altos de Cazucá en el municipio de Soacha. El proyecto permitirá reducir los tiempos de desplazamiento entre Potosí y el Portal Sur de aproximadamente 40 a 12 minutos, así como mejorar la integración con el sistema TransMilenio y la futura red de Metro de la ciudad.
III.2.3. Análisis de obra y rendimiento promedio de proyectos de cables
La evolución del avance físico de los proyectos de TransMiCable entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, junto con su rendimiento promedio mensual, da cuenta del ritmo de ejecución registrado durante este periodo en el marco de la actual administración distrital. Dado que los proyectos partían de distintos niveles de desarrollo y condiciones de estructuración, las cifras no son directamente comparables entre sí, sino que permiten observar la dinámica de avance en cada caso.
En cuanto al avance especifico de cada uno de los proyectos, el TransMiCable de San Cristóbal pasó de una etapa inicial asociada principalmente a actividades de diseño y trámites en enero de 2024, con un avance de 5,52%, a registrar un avance de construcción del 98,03% con corte al 16 de marzo de 2026, lo que evidencia un progreso significativo durante el periodo analizado. En contraste, el TransMiCable de Potosí no presenta avance de obra, debido a que el proyecto permanece en fase de estudios y diseños y el contrato se encuentra suspendido.
III.2.4.1.
La troncal Nueva Caracas Sur corresponde a una ampliación del sistema de transporte masivo tipo BRT de Bogotá, que se extiende a lo largo de 4,2 km sobre la avenida Caracas, entre la estación Molinos (calle 51 sur) y el portal Usme, incluyendo el par vial asociado. Esta intervención representa una de las expansiones más relevantes del sistema en los últimos años y se orienta a mejorar la capacidad y cobertura del servicio en el suroriente de la ciudad. El proyecto contempla dos carriles exclusivos por sentido para TransMilenio y dos carriles mixtos, así como la generación de 63.401 m² de espacio público, 3,5 km de ciclorruta y cerca de 20.990 m² de zonas verdes, junto con la siembra de 550 árboles. Adicionalmente, incluyó la construcción de las estaciones Molinos y Danubio, una estación intermedia de buses alimentadores, un puente peatonal de conexión y dos puentes vehiculares sobre la quebrada Chiguaza. Esta intervención beneficia a habitantes del suroriente de la ciudad y registra cerca de 172.000 validaciones diarias en el sistema, facilitando la conexión con troncales de alta demanda como Caracas centro, norte, NQS y calle 26.
En materia de ejecución, el proyecto inició su fase constructiva en agosto de 2020 con una fecha de entrega prevista para octubre de 2022. No obstante, factores como la pandemia del COVID-19, dificultades en la gestión predial, el traslado de redes y hallazgos arqueológicos generaron retrasos en su desarrollo. Al inicio de la actual administración, en enero de 2024, la obra registraba un avance del 67,21%, y fue finalmente puesta en operación en enero de 2025, lo que implica un rendimiento promedio mensual de 2,5% durante este periodo.
La troncal de la avenida Carrera 68 corresponde a la adecuación de este corredor al sistema TransMilenio a lo largo de aproximadamente 17,07 km entre la carrera 9 y la Autopista Sur, y se configura como una infraestructura estratégica para la integración con la Primera Línea del Metro de Bogotá. El proyecto contempla la construcción de 21 estaciones, 16,86 km de ciclorrutas, 11 puentes peatonales, 7 vehiculares, 8 pasos deprimidos y más de 320.493 m² de espacio público, donde 166.481 m² están asociados a zonas verdes. Se estima que beneficiará a más de 4 millones de habitantes y permitirá movilizar alrededor de 33.000 pasajeros hora–sentido, con reducciones significativas en los tiempos de desplazamiento.
En materia de ejecución, el proyecto se desarrolla mediante nueve grupos constructivos que presentan distintos niveles de avance. Al 16 de marzo de 2026, el grupo 1 registra un avance del 60,98%, con restricciones operativas en sectores puntuales como “El Pulpo”; el grupo 2 alcanza un 84% y concentra actividades en espacio público, calzadas e infraestructura hidráulica; el grupo 3 presenta un 82,32% y se encuentra próximo a finalizar su fase constructiva; el grupo 4, con un avance cercano al 88,27%, ha iniciado su transición hacia la etapa de mantenimiento con actividades remanentes de obra; el grupo 5 se encuentra igualmente en transición, con ejecución simultánea en áreas desafectadas y un avance del 96,54%; el grupo 6 registra un 63,76% de avance con ajustes en su secuencia constructiva; el grupo 7 alcanza un 79,46% y adelanta intervenciones clave en redes, estaciones y estructuras; el grupo 8 presenta un 58,16%, con mayores desafíos asociados a obras en el deprimido; y el grupo 9 registra un 81,85%, con actividades concentradas en espacio público, estaciones y obras de drenaje. En este contexto, se proyecta la entrega total del corredor para el año 2027, con habilitaciones parciales durante 2025 y 2026. El desarrollo del proyecto ha estado condicionado por diversos factores que han incidido en su cronograma, entre los que se destacan las interferencias en redes de servicios públicos que han requerido rediseños técnicos, las restricciones para garantizar la operación de la movilidad durante la construcción, los ajustes derivados de condiciones ambientales y normativas, las dificultades en la gestión predial, así como la volatilidad en los costos de insumos y requerimientos técnicos adicionales asociados al sistema de transporte. Estos elementos han generado impactos en los tiempos de ejecución y han requerido ajustes en la planeación y desarrollo de las obras.
El corredor de la carrera Séptima corresponde a una intervención proyectada para conectar el eje entre las calles 24 y 200, estructurada inicialmente en tres tramos. Sin embargo, tras la revocatoria de la licitación de los tramos 1 y 2, el proyecto se concentra en el desarrollo del tramo 3, comprendido entre las calles 99 y 200, incluyendo el patio-portal. Esta intervención contempla una longitud aproximada de 11,56 km, con 14 estaciones, un patio-portal en la calle 200 y conexiones operacionales y retornos a lo largo del corredor. El proyecto incorpora carriles exclusivos para TransMilenio, carriles mixtos, ciclorruta continua, ampliación del espacio público y zonas verdes, así como la siembra de más de 4.388 árboles. Se proyecta una operación con flota 100% eléctrica, con capacidad para atender más de 200.000 pasajeros diarios y mejorar la distribución del espacio vial en uno de los corredores más demandados del nororiente de la ciudad.
Desde el punto de vista urbano y ambiental, la intervención contempla más de 380.000 m² de espacio público, zonas verdes y jardinería, la instalación de 398 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) y una renovación arbórea significativa, con la plantación de más de 4.300 árboles y el reemplazo de especies existentes. Se estima que el proyecto reducirá los tiempos de viaje superiores al 60% y una mejora sustancial en las condiciones de movilidad y accesibilidad del corredor.
En materia de ejecución, el tramo en desarrollo se ha dividido en tres grupos constructivos. El grupo 1 (calle 99 a 127) inició obra en febrero de 2026, el grupo 2 (calle 127 a 183) tiene inicio previsto en marzo del mismo año, y el grupo 3 (calle 183 a 200, incluyendo el patio-portal) proyecta iniciar en junio. No obstante, la fase de preconstrucción, iniciada entre febrero y marzo de 2024, superó ampliamente los plazos inicialmente estimados, debido a ajustes en el alcance del proyecto, rediseños de estaciones por criterios de seguridad, modificaciones en accesos operacionales al patio-portal y la inclusión de nuevas infraestructuras como el puente de la calle 100.
Adicionalmente, el proyecto ha enfrentado retrasos asociados a la gestión de permisos ambientales, ajustes en especies arbóreas para fortalecer la conectividad ecosistémica, dificultades en la definición de redes de servicios públicos, y requerimientos adicionales en materia de tránsito y movilidad. Estos factores han incidido en la duración de la etapa previa a la construcción y han requerido ajustes en la planeación del proyecto.
Finalmente, en relación con los tramos no licitados (entre calles 24 y 99), la administración distrital ha planteado la estructuración de una nueva solución para este segmento del corredor, basada en la adaptación de estudios existentes y en la articulación de distintos modos de transporte, con el objetivo de mejorar las condiciones de movilidad, espacio público y seguridad vial en este sector de la ciudad.
La troncal de la avenida Ciudad de Cali corresponde a una infraestructura alimentadora de la Primera Línea del Metro de Bogotá, con una longitud aproximada de 7,42 km entre el límite con el municipio de Soacha (sector de la quebrada Tibanica) y la avenida Las Américas. El proyecto contempla un perfil vial con dos carriles exclusivos por sentido para TransMilenio y dos carriles mixtos, así como la construcción de ocho estaciones, una conexión operacional con la troncal Américas y una integración intermodal con el sistema Metro. Adicionalmente, incorpora una ciclorruta bidireccional, 154.900 m² de espacio público, 75.212 m² de zonas verdes y la plantación de 748 árboles. Se estima que esta intervención beneficiará a los habitantes de las localidades de Bosa y Kennedy.
En materia de ejecución, el proyecto se estructura en cuatro grupos constructivos con niveles de avance diferenciados. A enero de 2024, el avance general de obra era del 49,98%, y a junio de 2025 alcanzó el 82,48%. Con corte a marzo de 2026, el grupo 1 registra un avance del 100%, el grupo 3 un 98,70% y el grupo 4 un 79,84%, evidenciando progresos significativos en la mayor parte del corredor. No obstante, el grupo 2 presenta una situación particular, dado que en junio de 2025 se declaró la caducidad del contrato asociado a este tramo por incumplimientos del contratista que derivaron en la paralización de las obras, generando una discontinuidad en la ejecución del proyecto.
En este contexto, la administración distrital adelanta un nuevo proceso de licitación para el grupo 2, con una inversión estimada de $266.574 millones (incluyendo obra e interventoría) y un plazo de ejecución de 57 meses. De acuerdo con el cronograma previsto, se espera la adjudicación de este tramo en el corto plazo y el inicio de obras en el primer semestre de 2027, lo que permitirá retomar la continuidad del corredor en su totalidad.
III.2.4.5.
La Nueva Calle 13 corresponde a una intervención estratégica para la ciudad y la región, orientada a consolidar este corredor como eje de movilidad de carga y transporte masivo hacia el occidente del país. El proyecto contempla una extensión de 11,62 km, con carriles exclusivos para TransMilenio, 13 estaciones sencillas y una estación cabecera, así como ocho carriles mixtos, 22,9 km de ciclorruta y más de 510.000 m² de espacio público. Adicionalmente, incluye la construcción de 20 puentes peatonales y 10 vehiculares, destacándose la nueva intersección de Puente Aranda, concebida como una estructura multinivel que articulará flujos de tráfico mixto y del sistema BRT. En conjunto, se estima que el proyecto beneficiará a más de 1,9 millones de habitantes y fortalecerá la conectividad logística y urbana de la ciudad.
En materia de ejecución, el proyecto se estructura en siete tramos con distintos niveles de avance y estado contractual. El tramo 1 se encuentra en fase de construcción, con un avance físico del 34,08% a 16 de marzo de 2026, tras una etapa de preconstrucción que se extendió por más de dos años debido a restricciones asociadas a permisos patrimoniales, aprobación de diseños y coordinación de redes. Los tramos 2 a 6 presentan una situación heterogénea: el tramo 2 superó controversias contractuales y se encuentra en proceso de estructuración para una nueva adjudicación, mientras que los tramos 3, 4, 5 y 6, que previamente habían sido declarados desiertos en distintos procesos licitatorios, fueron reestructurados y agrupados en una nueva convocatoria pública. Por su parte, el tramo 7, correspondiente al patio-taller, se encuentra en fase de estructuración técnica bajo un proceso independiente.
El desarrollo del proyecto ha estado condicionado por factores asociados a la complejidad técnica del corredor, incluyendo restricciones derivadas de bienes de interés cultural, demoras en la aprobación de diseños de redes y componentes técnicos, así como dificultades en la gestión predial e interferencias con redes de servicios públicos. Estos elementos han incidido en la duración de las etapas previas a la construcción y en la necesidad de ajustar la estructuración de los procesos licitatorios.
En este contexto, la administración distrital adelanta un nuevo proceso de licitación para los tramos 3 al 6, con una inversión estimada superior a $2,5 billones (obra e interventoría), cuya adjudicación se proyecta para el segundo semestre de 2026 y el inicio de la fase constructiva hacia inicios de 2028. Por su parte, el tramo 1 tiene una fecha estimada de finalización en diciembre de 2027, sujeta a la mitigación de riesgos asociados a la gestión predial y a las interferencias de redes.
La evolución del avance físico de los proyectos troncales de TransMilenio entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, junto con su rendimiento promedio mensual, da cuenta del ritmo de ejecución registrado durante este periodo en el marco de la actual administración distrital. Dado que los proyectos se desarrollan bajo esquemas contractuales diferenciados (incluyendo tramos y grupos constructivos con distintos niveles de maduración), las cifras no son directamente comparables entre sí, sino que permiten observar el comportamiento del avance en cada unidad de intervención.
En términos de avance físico, se observa que algunos componentes han alcanzado niveles cercanos a su finalización. Es el caso de la extensión de la troncal Caracas Sur, que pasó de 67,21% a su terminación, así como de varios grupos de la avenida Ciudad de Cali y la avenida Carrera 68, donde algunos tramos superan el 95% de ejecución. En particular, los grupos 1 y 3 de la avenida Ciudad de Cali presentan avances cercanos al 100%, mientras que varios grupos de la avenida Carrera 68 se ubican en rangos entre el 70% y el 85%. De manera paralela, otros tramos muestran niveles intermedios de ejecución, reflejando el carácter progresivo del desarrollo de estos corredores.
Gráfica 16. Avance físico 2023 vs 2026 de troncales

Fuente: Elaboración DAE &VPT-CCI con datos IDU
En cuanto al rendimiento promedio mensual, los proyectos presentan ritmos de ejecución diferenciados. La troncal Caracas Sur registra el mayor rendimiento con 2,5 % mensual, seguida por algunos grupos de la avenida Ciudad de Cali (como el grupo 4 con 2,21% y el grupo 3 con 1,99%). En el caso de la avenida Carrera 68, los distintos lotes muestran rendimientos que oscilan entre 0,66% y 1,99% mensual, lo que evidencia variaciones en el ritmo de avance entre tramos. En general, los datos reflejan una dispersión en los niveles de ejecución, consistente con la heterogeneidad en las condiciones técnicas, contractuales y operativas de cada componente.
Gráfica 17. Rendimiento promedio troncales

Fuente: Elaboración DAE &VPT-CCI con datos IDU (2026)
Las cifras evidencian comportamientos diferenciados entre los distintos tramos y grupos que componen las troncales, lo que permite dimensionar el estado actual de avance de estos proyectos dentro del sistema de transporte masivo de la ciudad.
III.3. Renovación urbana
La renovación urbana en Bogotá se ha convertido en una pieza clave para el desarrollo integral de la ciudad, impulsando proyectos innovadores que transforman el entorno y promueven la inclusión social. En este contexto, iniciativas como el Centro de Talento Creativo y el Bronx Distrito Creativo destacan por su aporte a la revitalización del centro de la capital, generando espacios para el arte, la educación y la convivencia. Estos proyectos, liderados por entidades distritales y respaldados por la articulación institucional, permiten dinamizar la economía, recuperar el espacio público y consolidar nuevas centralidades urbanas, posicionando la creatividad y el conocimiento como motores del progreso local. A continuación, se presentan los principales avances y características de estas apuestas emblemáticas, que reflejan el compromiso de Bogotá con la transformación territorial y social.
III.3.1. Centro De Talento Creativo
El Centro de Talento Creativo se consolida como una de las apuestas más representativas de renovación urbana con enfoque social en el centro de Bogotá. Ubicado en el Plan Parcial Voto Nacional - La Estanzuela, este proyecto no solo incorpora nueva infraestructura educativa y cultural para la ciudad, sino que también refleja cómo las obras estratégicas pueden convertirse en motores de transformación territorial, dinamización económica e inclusión social.
Con más de 11.200 m² construidos y una inversión cercana a los $100.200 millones, este moderno equipamiento beneficiará a más de 4.000 estudiantes al día mediante 32 programas de formación orientados al fortalecimiento de las industrias culturales y creativas. Su desarrollo, liderado por entidades del Distrito y el SENA, con la gerencia de RenoBo, evidencia el valor de la articulación institucional para hacer realidad proyectos que conectan infraestructura, talento y oportunidades.
Además de su impacto en materia de formación y acceso a la cultura, el Centro de Talento Creativo deja un balance positivo en generación de empleo, recuperación del espacio urbano y consolidación de nuevas centralidades. Con más de 1.600 empleos generados durante su construcción y una oferta de espacios especializados para la creación, la innovación y el encuentro ciudadano, esta obra se proyecta como un referente de ciudad que apuesta por el conocimiento como base para su desarrollo.
El edificio cuenta con siete pisos dotados de aulas especializadas para música, artes escénicas, digitalización musical, pre y postproducción, un auditorio para 270 personas, una cancha múltiple y una pista atlética en el último piso. También ofrece más de 3.800 m² de espacio público y una plazoleta que articula este nuevo equipamiento con otros proyectos clave del sector.
Operado por el SENA y la Fundación Gilberto Álzate Avendaño mediante la figura de Comodato, el Centro de Talento Creativo abrirá completamente sus puertas en el año 2025. Durante su construcción, generó más de 1.600 empleos, dinamizando la economía local y posicionándose como un referente de revitalización urbana e inclusión social a través del conocimiento.
El edificio se compone de siete pisos equipados con aulas especializadas para música, artes escénicas, digitalización musical, pre y postproducción, además de un auditorio con capacidad para 270 personas, una cancha múltiple y una pista atlética ubicada en el último piso. Asimismo, ofrece más de 3.800 m² de espacio público y una plazoleta que conecta este moderno equipamiento con otros proyectos estratégicos del sector.
Operado por el SENA y la Fundación Gilberto Álzate Avendaño (FUGA) bajo la modalidad de comodato, el Centro de Talento Creativo abrió completamente sus puertas en 2025. Durante su etapa de construcción, generó más de 1.600 empleos, impulsando la economía local y consolidándose como un referente de revitalización urbana e inclusión social a partir del conocimiento.
A continuación, se muestra el avance físico diferenciando cada una de las administraciones distritales a cargo:
Gráfica 18. Avance físico Centro de Talento Creativo
Fuente: Construcción propia DAE-CCI con base en datos de RENOBO (2026)
La gráfica 18 revela que el indicador de avance alcanzó su consolidación, pasando de un 47% en diciembre de 2023 al 100% en enero de 2026. En conjunto, se registra un incremento de 53 puntos porcentuales, reflejando una mejora representativa en la gestión del proyecto.
El cambio más destacado se produce entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, periodo en el que el indicador aumenta del 47% al 99%, es decir, 52 puntos porcentuales. Esto indica que la mayor parte del progreso del proyecto se concentró durante 2024, logrando acercarse casi en su totalidad a la meta establecida.
A partir de diciembre de 2024, el indicador se mantiene en niveles máximos: 99% en 2024, 100% en diciembre de 2025 y 100% en enero de 2026. Este comportamiento indica que, una vez alcanzado el umbral de cumplimiento, el desempeño se estabilizó y se sostuvo en el tiempo restante.
Si se analiza la gráfica según la gestión de cada alcalde, se aprecia un cambio sustancial en el nivel de ejecución del proyecto entre diciembre de 2023 y los cortes posteriores. Durante el periodo de la Alcaldía de Claudia López, en diciembre de 2023, se evidenciaba una brecha significativa en el avance físico (47%), reflejando un desarrollo aún parcial de la intervención. A partir de diciembre de 2024, ya bajo la Alcaldía de Carlos Fernando Galán, el proyecto muestra una aceleración notable al registrar un avance físico del 99%. Esta tendencia se consolida en diciembre de 2025 y enero de 2026, cuando ambos indicadores alcanzan el 100%, lo que indica el cierre total de la ejecución física y financiera.
El Bronx Distrito Creativo es un proyecto metropolitano de renovación patrimonial impulsado por la Alcaldía Mayor de Bogotá y liderado por la FUGA, en colaboración con Renobo. Como el primer Distrito Creativo de carácter inducido en la capital, se consolida como la Casa de las Industrias Culturales y Creativas, posicionándose como un motor fundamental para el desarrollo urbano y social de la ciudad.
Situado en la localidad de Los Mártires, entre la Avenida Caracas y las calles 10 y 9, el BDC está integrado en el Plan Parcial de Renovación Urbana Voto Nacional y La Estanzuela. Este plan cuenta con el respaldo de los decretos 145 de 2013, 329 de 2016 y 529 de 2017, que establecen las bases para la revitalización de los barrios Voto Nacional y La Estanzuela. El marco normativo vigente define las condiciones para el desarrollo de acciones urbanísticas y la restitución de derechos, promoviendo la transformación y el fortalecimiento de este entorno.
Mediante este proyecto se pretende transformar un territorio históricamente estigmatizado en un espacio lleno de oportunidades, donde el arte, la cultura y el trabajo comunitario impulsan la construcción de paz.
El BDC incorpora espacios emblemáticos como la antigua Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y el edificio La Flauta, ambos bienes patrimoniales de interés cultural con más de un siglo de historia. Además, incluye La Milla, el primer tramo peatonal cubierto y adaptable de la ciudad, con capacidad para 4.000 espectadores y diseñado para albergar eventos de gran formato. Estos espacios se integran con La Esquina Redonda y el Co-Laboratorio de Creación y Memoria, conformando un conjunto que fusiona patrimonio, innovación y participación comunitaria.
Para conocer el avance de este proyecto, en la gráfica 19 se muestra el avance físico, diferenciando cada una de las administraciones distritales a cargo:
Fuente: Construcción propia DAE-CCI con base en datos de FUGA y RENOBO (2026)
La gráfica 19 muestra una evolución favorable y sostenida del indicador, que pasa de 44% en diciembre de 2023 a 97% en enero de 2026. Esto representa un incremento total de 53 puntos porcentuales, evidenciando un avance importante frente al nivel inicial. El crecimiento se da en dos momentos principales. Primero, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, el indicador aumenta de 44% a 58%, con una mejora de 14 puntos porcentuales. Este avance, aunque positivo, todavía muestra un ritmo moderado de crecimiento.
El salto más importante se produce entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, cuando el indicador pasa de 58% a 96%, es decir, un aumento de 38 puntos porcentuales. Este comportamiento sugiere una aceleración relevante durante el año 2025, posiblemente asociada a una mayor ejecución, cierre de actividades pendientes o superación de restricciones que venían limitando el avance.
Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el indicador se mantiene prácticamente estable, al pasar de 96% a 97%. Esto sugiere que el proceso se encuentra en una fase cercana al cierre, quedando solo un margen pendiente de 3 puntos porcentuales para alcanzar el cumplimiento total.
Si se analiza desde la perspectiva de la gestión distrital, en diciembre de 2023, durante la administración de Claudia López, se observaba una brecha importante en el avance del proyecto ya que el avance físico alcanzaba solo el 44%. A partir de la administración de Carlos Fernando Galán, la gráfica refleja una recuperación y consolidación del avance. En diciembre de 2024, el avance físico al alcanzaba el 58%, evidenciando una mayor sincronía entre la ejecución de recursos y la materialización de obras y actividades, para posteriormente, alcanzar los niveles de ejecución del 96% y 97% en los cortes de diciembre de 2024 y enero de 2025, respectivamente.
III.4.
Los proyectos sociales se han consolidado como instrumentos clave para impulsar el desarrollo territorial y mejorar las condiciones de vida de la población, al articular inversiones que trascienden la infraestructura y se enfocan en el bienestar de las comunidades. Con esto en mente, Bogotá D.C. le apuesta a esta infraestructura social, desde el sector salud, para lo cual desarrollaremos los principales datos y avances en el mejoramiento de un proyecto de gran magnitud como el Complejo Hospitalario San Juan de Dios.
El complejo hospitalario está conformado por 24 edificios principales, de los cuales 17 poseen un nivel de conservación integral y arquitectónico. El Edificio Central, la Unidad de Valoración y Observación (UVO) y la Torre Docente, ubicados en el espacio donde se proyecta la creación de un nuevo Hospital Público Universitario y Centro de Atención Prioritaria en Salud (CAPS).
El San Juan de Dios fue elevado a la categoría de monumento nacional mediante la Ley 735 de 2002 y reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC) a nivel nacional. Por ello, se formuló el correspondiente Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), adoptado por la Resolución 0995 del 29 de abril de 2016.
La Administración Distrital, a través de la gestión de la Empresa, adquirió la propiedad en 2015 y, conforme a lo establecido en el Decreto Distrital 417 de 2017, asumió el liderazgo y la gestión transitoria para llevar a cabo la rehabilitación y restauración de los edificios y espacios exteriores que conforman el Complejo Hospitalario.
Actualmente, en coordinación con el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Cundinamarca, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) y la Secretaría Distrital de Salud, se están realizando estudios y diseños integrales para 12 de los 17 edificios con mayor valor patrimonial, así como para cinco espacios emblemáticos de los jardines y plazoletas interiores del complejo. A través de la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (RenoBo) y con recursos del Ministerio de Cultura, las Artes y los Saberes, en el mes de septiembre de 2025, se llevó a cabo la firma de las actas de inicio de obra e interventoría para la intervención integral de dos edificios patrimoniales del Complejo Hospitalario San Juan de Dios (Santiago Samper y Enfermedades Tropicales) ambos declarados bien de Interés Cultural del ámbito nacional, propiedad de la Secretaría Distrital de Salud (SDS). En línea con lo anterior, la gráfica 20 muestra el avance físico con corte a diciembre de 2025:

Fuente: Construcción propia DAE-CCI con base en datos de Renobo (2025)
Con corte a diciembre de 2025, los proyectos del Complejo Hospitalario presentan avances aún incipientes. El Edificio Santiago Samper registra el mayor nivel de avance, con 10,1%, mientras que el Edificio de Enfermedades Tropicales alcanza 4,1%. En ambos casos, la coincidencia entre los dos indicadores refleja consistencia en la ejecución; sin embargo, los niveles observados evidencian la necesidad de acelerar el desarrollo de las intervenciones.
La infraestructura de agua y saneamiento es esencial para garantizar la prestación eficiente de servicios públicos, la sostenibilidad ambiental y la calidad de vida en Bogotá. En este capítulo se analizará el principal proyecto orientado al fortalecimiento de redes, manejo de aguas residuales, drenaje urbano y reducción de riesgos asociados a inundaciones y deterioro ambiental. Estas intervenciones permiten entender cómo la ciudad avanza en la modernización de su infraestructura básica, al tiempo que enfrenta retos relacionados con la expansión urbana, la adaptación al cambio climático, la coordinación interinstitucional y la ejecución oportuna de obras estratégicas para el bienestar de los ciudadanos.
III.5.1 Planta De Tratamiento De Aguas Residuales Canoas (PTAR Canoas)
La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Canoas (PTAR Canoas) constituye el proyecto de infraestructura ambiental más relevante para el saneamiento del río Bogotá y uno de los de mayor escala en el país. Su objetivo es tratar aproximadamente el 70% de las aguas residuales generadas en Bogotá y el 100% de las provenientes del municipio de Soacha, permitiendo que los vertimientos cumplan con estándares compatibles con la recuperación del ecosistema hídrico de la cuenca. La planta tendrá una capacidad media de diseño de 16 m³/s y operará mediante un sistema de tratamiento secundario con desinfección, orientado a la remoción de materia orgánica y sólidos suspendidos. Adicionalmente, el proyecto contempla el aprovechamiento del biogás generado en el tratamiento de lodos para la producción de energía, así como su articulación con la red troncal de alcantarillado y la estación elevadora de Canoas, que permitirá conducir las aguas hacia el sistema de tratamiento.
Desde el punto de vista institucional, el proyecto responde tanto a una necesidad técnica como a un mandato jurídico asociado al cumplimiento de la sentencia del río Bogotá, y se estructura bajo un esquema de cofinanciación que involucra a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Distrito y el Gobierno Nacional. En conjunto con la PTAR Salitre, esta infraestructura permitirá que la totalidad de las aguas residuales de la ciudad sean tratadas antes de su descarga al río, marcando un punto de inflexión en la gestión ambiental de la región.
En materia de ejecución, el proyecto se encuentra en fase precontractual avanzada bajo un esquema de concesión de derecho privado. El proceso de selección fue publicado en marzo de 2023, con un valor estimado de $12,5 billones, y a abril de 2024 se recibieron manifestaciones de interés por parte de consorcios internacionales. Posteriormente, en febrero de 2025 se definió el grupo de precalificados, integrado por firmas de trayectoria internacional, y durante el mismo año se adelantaron mesas técnicas para la estructuración definitiva del proyecto. En paralelo, se logró el cierre financiero del componente regional por parte de la CAR y Cundinamarca, así como la viabilidad de la contragarantía por parte de la Nación, lo que permite respaldar el acceso a financiamiento internacional. Con estas condiciones, el proyecto cuenta con los elementos técnicos y financieros necesarios para avanzar hacia la etapa de licitación final y adjudicación, prevista para 2026, que marcará el inicio de su fase constructiva.
Se estima que la PTAR Canoas beneficiará a aproximadamente 7,3 millones de habitantes en su fase inicial, con una proyección de cobertura que podría alcanzar los 10 millones hacia mediados de siglo. El proyecto impactará de manera directa las cuencas de los ríos Fucha, Tunjuelo y Tintal, abarcando gran parte del centro, sur y occidente de Bogotá, y generará beneficios adicionales en la recuperación de la cuenca media y baja del río Bogotá, con efectos sobre múltiples municipios aguas abajo.
La estructuración de nuevos colegios constituye una apuesta estratégica para ampliar la cobertura educativa, mejorar la calidad de los ambientes de aprendizaje y responder al crecimiento de la demanda escolar en Bogotá. Este capítulo presenta los proyectos educativos en fase de estructuración, destacando su importancia para cerrar brechas de acceso, fortalecer la infraestructura social y acercar la oferta educativa a las comunidades que más la requieren.
Estas iniciativas permiten anticipar la próxima generación de equipamientos escolares de la ciudad, identificando sus avances, retos de planeación, gestión predial, financiación y articulación institucional para lograr que los proyectos pasen oportunamente de la formulación a la ejecución.
La Secretaría de Educación de Bogotá firmó un convenio con la International Finance Corporation (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, para estructurar técnicamente una Alianza Público Privada (APP). Este acuerdo busca diseñar, construir y mantener 9 nuevas Instituciones Educativas Distritales (IED), ofreciendo servicios integrales y de calidad en infraestructura para miles de estudiantes.
Aspectos clave del convenio SED - IFC:
§ Objetivo: Financiar, diseñar y estructurar la infraestructura de 9 nuevos colegios en Bogotá, asegurando sostenibilidad técnica, legal y financiera.
§ Modelo: Se utiliza el modelo de Alianza Público Privada (APP), donde la IFC brinda apoyo técnico especializado en la estructuración de proyectos de alto impacto.
§ Servicios Incluidos: Además de la construcción, el convenio busca garantizar servicios de operación como mantenimiento, vigilancia, alimentación y transporte escolar.
§ Impacto: El proyecto busca mejorar el acceso y la calidad educativa en la ciudad bajo la administración actual.
De acuerdo con el Plan Distrital de Desarrollo ‘Bogotá Camina Segura’ 2024 – 2027, la alcaldía contempló metas ambientales para avanzar en la conservación de ecosistemas estratégicos de la ciudad, proteger la fauna silvestre y mejorar la calidad de los recursos naturales.
En relación con los ecosistemas estratégicos, la administración distrital está implementando la promoción de la renaturalización de áreas urbanas, mediante intervenciones conjuntas entre distintas entidades distritales orientadas a fomentar una mayor diversidad de coberturas naturales, así como el plan de consolidación de bosques urbanos, que son pulmones verdes que ayudarán a mejorar la calidad del aire y el bienestar físico de los ciudadanos.
De igual manera, se incluyeron varias metas para la conservación de la Estructura Ecológica Principal que contiene la implementación de instrumentos como el Pago por Servicios Ambientales y los acuerdos de conservación, así como la consolidación de los conectores ecosistémicos y las áreas de importancia ambiental.
III.7.1. Renaturalización de áreas urbanas
Esta actividad se ha realizado en las inmediaciones del edificio del Centro Administrativo Distrital – CAD, en las jardineras de una de las orejas del puente de la carrera 30 con calle 26, con la siembra de más de 1.750 plantas de siete especies. Así mismo, en el separador vial de la avenida Las Américas con carrera 30, el Jardín Botánico plantó diez árboles y arbustos de cinco especies.
Esta estrategia de zonas verdes también contempla el fortalecimiento del tejido social de Bogotá, apoyando 25.000 huertas urbanas para trabajar juntamente con la ciudadanía en técnicas para la producción de alimentos frescos y saludables que mejoren la seguridad alimentaria de varias localidades.
La iniciativa está contemplada desde el año 2022, y esta administración ha querido continuar con la estrategia para aumentar el arbolado urbano. Se propusieron 19 bosques urbanos, especialmente en zonas donde hay déficit de árboles, con el fin de conectar las áreas verdes, ayudar a mitigar las islas de calor urbanas, reducir el ruido y ofrecer espacios de esparcimiento y educación ambiental, como las huertas urbanas.
Estos bosques urbanos pueden ubicarse en suelos de protección, parques, clubes, colegios, conjuntos residenciales, planes parciales, entre otros, y se pueden hacer siembras nuevas o para conservar las que ya hay, con especies nativas que ayuden al suelo y al ecosistema.
Actualmente existen siete bosques urbanos: Brazo Salitre (Barrios Unidos), Esmeralda (Teusaquillo), Bosque San Carlos (Rafael Uribe), Santa Helena (Suba), Parkway (Teusaquillo), Arborizadora Alta (Ciudad Bolívar) y Ciudad Montes (Puente Aranda). Este último cuenta con 63.700 m², beneficiando a más de 100.000 habitantes.
Para este año se espera alcanzar la meta de 12 bosques urbanos para la ciudad, para lo cual, el Jardín Botánico trabaja en la consolidación de cinco nuevos: Gran Granada (Engativá), Canal Modelia (Fontibón), Timiza y Colegio Bicentenario (Bosa) y parque el Tunal (Tunjuelito).
Así mismo, en el marco del Plan Distrital de Desarrollo y en articulación con la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá (SDA), el Jardín Botánico avanza en la gestión del arbolado y la renaturalización urbana, con la meta de plantar 20 mil árboles durante la actual administración.
III.7.3. Primer parque carbono neutral de América Latina: Parque Simón Bolívar
Esta certificación fue otorgada en el año 2025, teniendo en cuenta que el parque se alinea con la norma NTC ISO 14064-1, que estandariza el diseño, desarrollo, gestión y verificación de los inventarios de gases de efecto invernadero.
Este logro fortalece la imagen de Bogotá como un destino turístico innovador, responsable y sostenible con el medio ambiente. En este año más parques, como El Tunal, Timiza, Ciudad Montes y San Cristóbal, comenzarán su transición hacia la neutralidad de carbono.
III.7.4. Compromiso ambiental del IDU
La gestión ambiental es uno de los ejes centrales en las obras del Instituto, a través de la cual se genera una compensación que busca la renovación del paisaje urbano, involucrando mejoras en la calidad del hábitat, calidad de vida, satisfacción de necesidades y derechos de la ciudadanía y de la naturaleza.
El IDU demuestra que es posible hacer infraestructura con propósito, conectando a la ciudad con la naturaleza y la comunidad, mediante la optimización del uso de recursos, como la siembra de árboles nativos, la creación de amplias zonas verdes, jardinería, la implementación SUDS y la reutilización de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
En este sentido, el Instituto tiene la meta, entre 2024 y 2027, de plantar más de 20 mil árboles y más de 202.000 m2 de jardinería en los proyectos que se adelantan. Entre enero de 2024 y junio de 2025 se han plantado más de 2440 árboles, se han implementado 14.824,6 m2 de jardinería y 16.475 m2 de zonas verdes. Además, se han puesto en servicio 122 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) en proyectos como la avenida La Sirena, la Nueva Caracas Sur, el canal Córdoba, la avenida Guayacanes y el ciclopuente de la calle 80 con avenida Boyacá. Así mismo, se avanza en la construcción de 490 yen los estudios y diseños de 379 SUDS, contribuyendo a la resiliencia al cambio climático, en especial a fenómenos derivados de precipitaciones intensas, cambiando la forma en que la ciudad maneja el agua lluvia.
En relación con el aprovechamiento y circularidad de los RCD, en el año 2024 se gestionó el aprovechamiento de 461.866 toneladas de estos residuos.
III.7.5. Obras de mitigación de riesgo
Mediante soluciones basadas en la naturaleza e ingeniería especializada, en la localidad de Santa Fe, específicamente en la Quebrada Los Laches, y en la localidad de Usaquén, en el sector de El Codito, se han realizado obras de mitigación del riesgo, incluyendo actividades de ingeniería y sistema de drenaje para el manejo adecuado de las aguas superficiales. Dichas obras se realizaron con el liderazgo de la Alcaldía Local de Santa Fe, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) y la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV).
El Distrito ha anunciado nuevas intervenciones de mitigación del riesgo con recursos del Fondo Distrital para la Gestión de Riesgos y Cambio Climático (FONDIGER), con el fin de avanzar en el cumplimiento del Plan Distrital de Desarrollo, ratificando que la gestión del riesgo es un eje fundamental para construir una ciudad que progresa con bienestar, seguridad y resiliencia para la comunidad.
El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT) y el Grupo de Energía de Bogotá, anunciaron la puesta en marcha del proyecto Comunidades Energéticas, una iniciativa pionera que llevará energía limpia y alivios económicos a aproximadamente 2.000 hogares de estratos 1 y 2 de la ciudad, integrando infraestructura recreo deportiva, innovación tecnológica, alivios sociales y transición energética en un modelo replicable para futuras fases.
El programa generará energía solar desde los Centros Felicidad (CEFE) de El Tunal y San Cristóbal, cada uno equipado con un sistema fotovoltaico de hasta 1 MW de capacidad instalada. El proyecto se financia mediante el mecanismo de Obras por Impuestos (Decreto 054 de 2024) y contará con la implementación a cargo del Grupo Energía Bogotá como contribuyente aliado.
Este proyecto, del cual se espera ampliar la cobertura y llevar energía limpia y asequible a más familias de Bogotá, permitirá ahorrar costos de energía en sectores vulnerables, impulsar modelos de participación comunitaria y promover el uso de fuentes no convencionales de energía renovable.
Bogotá se mantiene como un actor clave en la economía nacional: concentra cerca del 25 % del PIB del país, alberga una población cercana a los 8 millones de habitantes y registró un crecimiento económico del 3,9 % durante el primer trimestre de 2025. Este panorama demuestra que la infraestructura de la capital responde no solo a necesidades locales, sino que impacta directamente la productividad, competitividad y dinámica económica de Colombia.
La ciudad cuenta con una cartera de proyectos amplia y diversa, que abarca infraestructura vial, transporte masivo, renovación urbana, agua y saneamiento, espacio público, infraestructura social y nuevas estructuraciones educativas. Esta agenda abre la puerta para dinamizar la cadena de valor del sector, generar empleo, atraer inversión y mejorar la conectividad y calidad de vida de los habitantes.
Con respecto a la infraestructura vial el análisis evidencia que, durante la administración distrital actual, los principales proyectos viales han mostrado avances importantes, alcanzando niveles cercanos a su culminación. Entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, la avenida La Sirena pasó de un 43,2% a 100%, la ampliación de la avenida Boyacá de 47,8% a 99,5%, la avenida El Rincón de 65,1% a 99,2% y la avenida Laureano Gómez de 75,7% a 98,9%. Por su parte, el puente vehicular de de la Calle 153 avanzó de 11,2% a 81,3%, y el proyecto de la avenida Mutis alcanzó el 100%, mientras que el empalme de la avenida Mutis (tramo 5) llegó a 42,7%. En cuanto al rendimiento promedio mensual, la ampliación de la avenida Boyacá lideró con un 4,7%, seguida por la avenida La Sirena con 4,1%, el puente vehicular de la calle 153 con 2,7%, el empalme de la avenida Mutis (tramo 5) con 2,2%, la avenida El Rincón con 1,5% y finalmente la avenida Laureano Gómez con 0,9%. Estos datos reflejan el esfuerzo sostenido y la eficiencia en la gestión de obras viales, permitiendo avances concretos en movilidad y conectividad urbana.
En línea con lo anterior, del portafolio de proyectos viales se derivan otros temas de vital importancia como la conservación vial, la cual se ha venido posicionando como una prioridad. Para diciembre de 2025, Bogotá había recuperado más de 5,2 millones de metros cuadrados de malla vial, ciclorrutas y espacios públicos; de estos, 3 millones de m² correspondieron al IDU, 1,4 millones de m² a la UMV y cerca de 698.950 m² a los Fondos de Desarrollo Local. Además, la estrategia “Tapahuecos” intervino aproximadamente 1,1 millones de m² en las 20 localidades. Desde el gremio, este tipo de programas debería consolidarse como una política permanente de conservación de activos, más allá de una acción correctiva.
En cuanto al transporte masivo, Bogotá vive una oportunidad histórica de transformación. La Primera Línea del Metro alcanzó un avance físico del 76 % en marzo de 2026, frente a un avance financiero del 34 %, lo que evidencia una ejecución dinámica y la necesidad de asegurar la continuidad financiera del proyecto. Por su parte, el TransMiCable de San Cristóbal pasó de un 3,62 % de avance en enero de 2024 a 87,21 % en marzo de 2026, donde se beneficiará a más de 400.000 personas y reduciendo los tiempos de viaje de 45 a 10 minutos. Estos proyectos muestran que la movilidad masiva debe seguir siendo una prioridad y una política de largo plazo para la ciudad.
Las troncales de TransMilenio continúan consolidándose como uno de los principales componentes de inversión en infraestructura de movilidad de la ciudad, tanto por su escala física como por su impacto sobre la conectividad urbana y regional. Proyectos como la avenida Carrera 68 y la Nueva Calle 13 no solo amplían la capacidad del sistema de transporte masivo, sino que también fortalecen corredores estratégicos para la logística, el ingreso de carga y la articulación de Bogotá con su entorno metropolitano. En particular, la avenida Carrera 68 beneficiará a cerca de 4 millones de habitantes y movilizará alrededor de 33.000 pasajeros por hora sentido, mientras que la Nueva Calle 13 favorecerá a más de 1,9 millones de ciudadanos y contempla inversiones superiores a $2,5 billones en algunos de sus tramos.
En términos de ejecución de las troncales, se observan avances importantes en varios componentes de los proyectos analizados. La extensión de Caracas Sur alcanzó su culminación durante la actual administración, mientras que distintos grupos de la avenida Ciudad de Cali y la avenida Carrera 68 registran niveles de avance superiores al 95%. Particularmente, los grupos 1 y 3 de la avenida Ciudad de Cali presentan avances cercanos al 100%, al tiempo que varios grupos de la avenida Carrera 68 se ubican entre el 70% y el 85% de ejecución. De manera paralela, otros tramos continúan en fases intermedias de desarrollo, reflejando el carácter progresivo y escalonado de este tipo de corredores de transporte masivo.
Otro tipo de infraestructura que ha tomado importante relevancia es la infraestructura social, proyectos de renovación urbana, como el Centro de Talento Creativo demuestran que la infraestructura puede ser una herramienta de inclusión social, formación y revitalización territorial. Este equipamiento, con más de 11.200 m² construidos y una inversión cercana a $100.200 millones, tiene capacidad para beneficiar a más de 4.000 estudiantes al día, ofrecer 32 programas de formación y generar más de 1.600 empleos durante su construcción. Este tipo de iniciativas confirma que la infraestructura social y urbana puede dinamizar sectores económicos, recuperar zonas deterioradas y crear nuevas centralidades.
En cuanto a agua y saneamiento, la PTAR Canoas se consolida como uno de los proyectos ambientales más relevantes para Bogotá y la región. Su meta es tratar el 70 % de las aguas residuales de la ciudad y el 100 % de las de Soacha, beneficiando directamente a cerca de 7,3 millones de personas en su primera etapa y proyectando llegar a 10 millones de habitantes entre 2040 y 2050. Desde una visión gremial, este proyecto debe entenderse como infraestructura esencial para la sostenibilidad, la salud pública y la recuperación del río Bogotá.
En materia de estructuraciones, el distrito busca el desarrollo de nueve nuevos colegios bajo el esquema APP, con apoyo técnico de la IFC, representa una oportunidad para avanzar en modelos de infraestructura social sostenibles, con enfoque técnico, financiero y operativo. Este tipo de mecanismos puede ayudar a cerrar brechas de cobertura educativa, mejorar la calidad de los equipamientos y fortalecer la participación privada en proyectos de alto impacto social.
Finalmente es importante destacar que Bogotá ha demostrado un compromiso decidido con la sostenibilidad ambiental, integrando metas claras en el Plan Distrital de Desarrollo para la conservación de ecosistemas estratégicos, la protección de la fauna silvestre y la mejora de la calidad de los recursos naturales. Las acciones implementadas, como la renaturalización de áreas urbanas, la consolidación de bosques urbanos y el fortalecimiento de la estructura ecológica principal, reflejan una visión integral que busca recuperar espacios verdes, mejorar la calidad del aire y promover el bienestar ciudadano.
La estrategia de renaturalización, apoyada por el Jardín Botánico y diversas entidades distritales, ha logrado avances significativos en la siembra de árboles y plantas, así como en el impulso de huertas urbanas que fortalecen el tejido social y la seguridad alimentaria. La creación y consolidación de bosques urbanos en sectores de déficit arbóreo contribuye a mitigar las islas de calor, reducir el ruido y conectar áreas verdes, generando espacios de educación ambiental y recreación.
El reconocimiento del Parque Simón Bolívar como el primer parque carbono neutral de América Latina marca un hito en la gestión ambiental de la ciudad, posicionando a Bogotá como referente regional en sostenibilidad y turismo responsable. La transición hacia la neutralidad de carbono en otros parques refuerza este liderazgo y amplía el impacto positivo sobre el entorno. El IDU ha incorporado la gestión ambiental como eje transversal en sus obras, mediante la compensación paisajística, la siembra de árboles nativos, la creación de zonas verdes, la implementación de sistemas urbanos de drenaje sostenible y la reutilización de residuos de construcción y demolición. Estas acciones contribuyen a la resiliencia frente al cambio climático y optimizan el manejo del agua lluvia en la ciudad.
En síntesis, Bogotá atraviesa actualmente uno de los procesos de transformación urbana e inversión en infraestructura más importantes de las últimas décadas, con proyectos de movilidad, espacio público, saneamiento y transporte masivo desarrollándose simultáneamente en distintos puntos de la ciudad. Aunque persisten desafíos asociados a la gestión predial, interferencias de redes, permisos ambientales, ajustes técnicos, coordinación interinstitucional y procesos contractuales, el volumen y alcance de las intervenciones reflejan una ciudad en obra, cuya estructura urbana y funcional experimentará cambios significativos en los próximos años. En este contexto, resulta fundamental fortalecer los procesos de estructuración, mejorar la calidad de los estudios y diseños, anticipar riesgos y consolidar esquemas de ejecución más eficientes que permitan materializar de manera oportuna los beneficios esperados para la ciudadanía.