… y no soy cabezón (Habla la cepa)
CORNELIO, RIOJA EN CUERPO Y ALMA, SIN SULFITOS MI RIOJA, CORNELIO, en cuerpo y alma: vino natural He aquí mi RIOJA, natural como la vida misma, tempranillo por bandera. Y digo mi RIOJA, porque así era el vino en mi vida pasada, pero en la nueva vida, he visto como amablemente, con paciencia, le alargabais la vida, y claro a costa de la adicción de sulfitos, lo habéis conseguido. El azufre que se combina con oxígeno y da el sulfuroso, evita la oxidación rápida del vino, y se conserva más tiempo, al hacer de conservante. Pero mi enólogo ha conseguido, que yo, cepa, y mis hermanas, produzca racimos de uvas que no son tratados con sulfitos como lo son las uvas para vinos tradicionales o ecológicos (estos en mucha menos proporción). Si un vino tradicional puede tener como mínimo 170 p.p.m. de sulfuroso y un vino ecológico 70 p.p.m. nuestro CORNELIO RIOJA EN CUERPO Y ALMA está por debajo de 7 p.p.m., partes que arrastra del campo, de mi misma cepa, de la tierra, pues en la elaboración no añadimos nada de sulfitos. Por eso dicen “Sin sulfitos añadidos” Nuestro enólogo después de muchos intentos y sumando la experiencia de año tras año en el cultivo de esos racimos y con la experiencia de generaciones pasadas, ha conseguido su estabilidad, al transformarlo en vino, sin adicción de sulfuroso en la elaboración, que sufren todos los vinos, ni en la cepa, llena de racimos que se espolvorea o se pulveriza para evitar el oídio. Además mi vino, no necesita estar en barrica, no tengo madera, soy natural como un zumo de uva recién exprimido, pura, sin azúcar; esta se transformó en alcohol que limpia tu sistema circulatorio de venas y arterias. Se moderado en su consumo, como con todas las cosas buenas. Y por si no lo sabías, no produzco alergias, puesto que solo tengo 7 p.p.m. de él; y al no ser cabezón, más de 2 -3 copas tomarás, y lo feliz que seré de ver que disfrutas de mí. Así, nuestro enólogo, con su gran experiencia, es nuestro secreto, ha hecho un vino con alcohol, sí, el que tú, vosotros bebéis, así es el vino, pero “sin sulfitos”, pues los sulfitos me dan dolor de cabeza, sueño, y si te pasas de copas, el sulfuroso aún actúa más; así pues bebe este caldo, caldo auténtico, zumo de uva que se mantendrá intacto y vivo en botella y podrás beberme, pues no soy cabezón.
RIOJA, EN CUERPO Y ALMA Nota de cata: Así soy yo Fase visual: de tono rojo cereza de capa media, limpio y brillante, con un ribete en el que aparecen unos tonos morados muy interesantes Fase olfativa: en tu nariz soy un vino totalmente diferente a lo que se conoce de la uva tempranillo, apreciando frutos rojos como fresas, frambuesas, arándanos, con notas intrínsecas florales, como rosas y violetas. Fase gustativa: tengo buen ataque inicial, goloso, equilibrado con el frescor característico del tipo de uva tempranillo, llegando a unos taninos domados y carnosos alargando el final de boca; en cuanto a sabores corrobora la nariz, con frutos rojos, vuelven las frambuesas, los arándanos, y en retronasal aparecen las citadas flores con un toque cítrico muy agradable.
Soy auténtico vino natural Soy un vino totalmente diferente a todo lo que hay en el mercado. Actualmente en Rioja elaboráis un 0,0001% de litros con este tipo de vinificación. Soy un vino natural. Tengo diferente expresión que el tempranillo, encontrando notas que en los demás vinos con sulfitos añadidos, no se encuentran debido a la distorsión del sulfuroso. Soy muy fácil de beber. Hay gente alérgica al sulfuroso, en ese caso mi vino lo pueden beber, sin reacciones secundarias.