El lenguaje oral es un instrumento importante de comunicación para los niños y las niñas, que desde edades tempranas descubren y experimentan los sonidos principales como: llanto, balbuceos, imitación de palabras fáciles que inician alrededor de los ocho meses aproximadamente. Dicho lenguaje progresa de
acuerdo a la estimulación y adaptación a las situaciones cotidianas del entorno; así a los dieciocho meses comienza a unir palabras aunque no de la forma correcta las cuales le ayudan a depurar el lenguaje hasta llegar al nivel fonológico; paralelamente toman conciencia de los diferentes usos del lenguaje de la
expresión y comprensión.