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POESÍA E MATEMÁTICAS

Asume o que fas, divide o que esqueces multiplica o que lembras ... e réstalle importancia.

Cuando quiere escribir - 1 una historia para to - 2 se tira muchos perio - 2 sin dormir minuto alg - 1. Concilias el sueño a las 3, te despiertas a las 8 engulles algún bizc - 8 y otra vez con el es - 3. Pides ayuda a un ter - 0 o al propio Antonio Mer - 0, acudes a un hechi - 0 que resulta un chapu - 0 y lo que obtienes es 0. Un día, de malos mo - 2, ¡con el tiempo que derr - 8! dice algún inoport - 1: ¿Te veo un poquito p - 8, deja de clavar los co - 2? ¡Pero será Torrebr - 1 !Muchos minutos sufri - 2 y los descansos, ning - 1, muchos los días perdi - 2, ¡lejos de ser Unam - 1 tengo el ingenio de un t - 1! Os pido que no abu - 6, y el asiento no pi - 6, la butaca no es de br - 11, y aguantad hasta las 10 que una hora dura, ¡par - 10! no llega a las 11.

(José Luna; pseud. Sabi Martín e José Mercurio)

Fernando Fabiani Rodríguez

12 DE MAIO DE 2012

SENCILLA LECCIÓN DE MATEMÁTICAS

POEMA NUMÉRICO


CIR... ¿CUÁNTO? Algunos me llaman círculo, pero soy una circunferencia, pues solo tengo contorno, he ahí la diferencia. Y sólo el que muy bien se fija nunca se confundirá entre el que posee área y la que no la tendrá jamás. Por ser una circunferencia saber mi perímetro es sencillo, pero si no quieres confundirte compárame con un anillo. Cuando calculan mi área es porque un círculo soy algo parecido a una moneda, como ejemplo te doy. Si desde el centro trazas a mi contorno un segmento, conocerás lo que llaman radio y son infinitos, te cuento. Y si unes dos puntos de mí, una cuerda se dibujará , que si pasa por el centro en diámetro de transformará. Este diámetro mide, como te habrás dado cuenta, el valor de dos radios y mil ejercicios se inventan. Para finalizar te comento:

mi área es pi por r al cuadrado y si necesitas mi perímetro 2 pi por r es lo adecuado.

Danny Perich Campana

EL LADRÓN DE NARANJAS Un ladrón un cesto de naranjas del mercado robó y por entre los huertos escapó; al saltar una valla, la mitad más media perdió; perseguido por un perro, la mitad menos media abandonó; tropezó en una cuerda, la mitad más media desparramó; en su guarida, dos docenas guardó. Vosotros, los que buscáis la sabiduría, decídnos: ¿cuántas naranjas robó el ladrón? Córdoba: Escuela del Califa


PACTO ACRÓSTICO L evantamos por la presente Acta cada1: E nterramos envidias y procuramos sinceros olvi2 T ras oír durante años tantas quejas de to2 R econocemos Letras y Números que hemos sido mal cria2 A la lucha fraticida -por nuestro orgullo- éramos arrastr2 S olucionemos hoy los enfrentamientos antiguos y profun2 Y hagámoslo hoy en clase de Adultos, en el Día del Libro, ¡par10! N osotros decimos que somos igual de váli2 U námonos aquí como prueba, ante los clamores terres3 M andemos también esperanzados mensajes firma2 E l que diga después que siempre fuimos unos vendi2 R econocerá que aquellos errores quedaron enterra2 O jocosamente, que pudimos compartir 14 versos p8s S ellamos este pacto, el 23 de abril, convenci2 Paco Córdoba

SUMA La sorpresa de lo improbable + la aparente seguridad de lo metódico, + el fulgor de lo nuevo, + la belleza de lo efímero, + la abreviada alquimia de lo sexuado, + la levedad molecular de lo dominante, + la paz en fuga de lo maduro, + la certeza de lo mineral. El todo menos que la suma de los dispares elementos. El dios debía saberlo. Francisco García Olmedo


NÚMEROS COMPARADOS

COCIDO DE CEROS

Cuéntame un cuento de números, háblame del dos y el tres -del ocho que es al revés igual que yo del derecho-. Cuéntame tú que te han hecho el nueve, el cinco y el cuatro para que los quieras tanto; anda pronto, cuéntame. Dime ese tres que parece los senos de cualquIer foca; dime, ¿de quién se enamora ese tonto que es el tres? Ese pato que es el dos, está navegando siempre; pero a mí me gusta el siete, porque es un roto en la vida, y como estoy descosida, le digo a lo triste: Vete. Cuéntame el cuento y muy lenta, que aunque aborrezco el guarismo, espero gozar lo mismo si eres tú quien me lo cuenta.

Se escogen aquellas palabras, como aguacero o hechicero, que contienen este rico fruto y, con un cuchillito, se les arrancan uno a uno sus ceros hasta un total de docena y media.

Gloria Fuertes

Se poenen a hervir media hora con su chorrito de aceite. Después se dividen por el número de comensales y resultará el cociente, un cociente sabroso, sin resto ni decimales. Conviene no cocer a la izquierda. Los ceros a la izquierda pierden todo su sabor nutritivo.

José Antonio Ramírez Lozano


POESÍA MATEMÁTICA Às folhas tantas do livro matemático um Quociente apaixonou-se um dia doidamente por uma Incógnita. Olhou-a com seu olhar inumerável e viu-a do ápice à base uma figura ímpar; olhos rombóides, boca trapezóide, corpo retangular, seios esferóides. Fez de sua uma vida paralela à dela até que se encontraram no infinito. "Quem és tu?", indagou ele em ânsia radical. "Sou a soma do quadrado dos catetos. Mas pode me chamar de Hipotenusa." E de falarem descobriram que eram (o que em aritmética corresponde a almas irmãs) primos entre si. E assim se amaram ao quadrado da velocidade da luz numa sexta potenciação traçando ao sabor do momento e da paixão retas, curvas, círculos e linhas sinoidais nos jardins da quarta dimensão. Escandalizaram os ortodoxos das fórmulas euclidiana e os exegetas do Universo Finito. Romperam convenções newtonianas e pitagóricas. E enfim resolveram se casar

constituir um lar, mais que um lar, um perpendicular. Convidaram para padrinhos o Poliedro e a Bissetriz. E fizeram planos, equações e diagramas para o futuro sonhando com uma felicidade integral e diferencial. E se casaram e tiveram uma secante e três cones muito engraçadinhos. E foram felizes até aquele dia em que tudo vira afinal monotonia. Foi então que surgiu O Máximo Divisor Comum freqüentador de círculos concêntricos, viciosos. Ofereceu-lhe, a ela, uma grandeza absoluta e reduziu-a a um denominador comum. Ele, Quociente, percebeu que com ela não formava mais um todo, uma unidade. Era o triângulo, tanto chamado amoroso. Desse problema ela era uma fração, a mais ordinária. Mas foi então que Einstein descobriu a Relatividade e tudo que era espúrio passou a ser moralidade como aliás em qualquer sociedade. Millôr Fernandes


POESIA MATEMATICA