MIRANDO TRAS LAS VENTANAS FOTOENSAYO FAMILIAR POR: REBECA HERNÁNDEZ MARTÍNEZ
A travĂŠs de las ventanas, observo sus historias, las cuento desde mi mirada. Distorsiono a mi voluntad lo que cuentan y creo, asĂ, seres inexistentes, que solo habitan en mi mente. Que solo yo podrĂa llegar a conocer.
Esta cama es habitada por el fantasma, frio y herido, de alguien a quien alguna vez amĂŠ. Un ser que lucha por encontrar su lugar en el mundo, que le teme y escapa al amor pero lo desea con todas sus fuerzas. Un fantasma que viene y va, pero que jamĂĄs desaparece.
Parece un lugar mágico, nido de deseo y calidez. Quien diría que este sueño es tan solo la mentira de dos seres que viven de apariencias y le temen a la soledad. Pero no todo es tristeza e infelicidad, pues por su parte, cada uno es un ser magnífico y vibrante que no dudaría en darlo todo por aquellos a quienes les tiene amor.
El ser que aquí habita esta hecho de amor y sensibilidad. Siempre atento, siempre obediente. Y es a causa de sus fuertes sentimientos que a veces explota y se derrumba en sí mismo, llorando en los baños, escondiéndose entre los muros. Deseo que algún día lo sepa; es fuerte por admitir su llanto, por salir de entre los muros, pero, a su vez, es fuerte cuando no lo hace.
Increíble, esta es la cama de un amor apasionante e indestructible. Dicen que su secreto es pasar mas de 10 años en una cama king con rueditas en los pies… Aquí he encontrado dos caras de una misma moneda, tan diferentes como iguales, que han logrado atravesar los años sin dejar de tomarse las manos.
El mundo ha pasado 15 años diciéndole a quien duerme aquí que está enferma, pero ella no ha dejado de demostrarle que no lo está. Ha arrasado con cada obstáculo que se le ha puesto y se ha transformado en el héroe de cada una de mis historias. Mi mas grande amor, mi inspiración.