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ESA DE

El Referéndum terminó e! propio día 15, pero, como decía Feiipito Tacatún, tan olvidado también por el dichoso Sandokán ese, «nosotros seguimos»... —oOo— El cura de un pueblo de la isla fue a votar el miércoles, como es lógico, en el Referéndum. —¿Se puede?, preguntó. —Sí, pase, Reverendum.

SiS;^

tEMAS ISLEÑOS

LA ÉPOCA DE POCO MUELLE Y MUCHOS BARCOS la mar, ambos vapores de la New Zealand terminaron sus vidas marineras en la misma zona atlántica, si bien con una diferencia de 15 años. En 1909, e! "Papanui" varo en Tasmania y, con graves averías, pudo ser reflotado y, posteriormente, remolcado a Meibourne. Dado que el coste de las reparaciones era elevado, la New Zealand lo tendió a un sindicato australiano que, tras abanderarlo en Nicaragua, lo envió a Nagasaki, puerto desde donde —una vez finalizadas las obras— regresó a Australia y, desde allí, marchó a Inglaterra, vía Ciudad del Cabo. En agosto de 1911, el "Papanui" —con 364 pasajeros y 104 tripulantes-— zarpó de Londres y, e! 5 de septiembre, se descubrió que tenía fuego en las carboneras. Mientras se combatía el foco, el barco puso proa a la isla de Santa Elena y, el día 11, dio fondo en Jamestown Harbour. La tripulación del cablero "Britannia" ayudó en la tarea de combatir e! incendio, pero ante el incremento que éste En el antiguo puerto carbonero, la estampa del "Afrique" —blanco y con alta chimeneatomaba, el "Papanui" —abany, justo por su proa, el "Paparoa", uno de los "mamarias de cruceta" donado y varado en la costa— ardió durante varios días. Ltd., la que fue motivo para En la noche del 11 al 12 de Con estas líneas, una esEl "Paparoa", el mismo que que a las unidades de dicha enero de 1920, el "Afrique" — tampa del Santa Cruz en sus jluce en la antigua fotogranaviera se les diese en Santa que había zarpado de Burdeos buenos tiempos de puerto carfía que ilustra estas líneas, naCruz el sobrenombre de "marumbo a nuestro puerto y eí bonero y en la que, entre fruvegó durante la Gran Guerra marias de cruceta" para, así, de Dakar— sufrió una de las teros y tramps fondeados a la en su habituai servicio. Luego, distinguirlos de los auténticos peores tempestades que se regira, lucen sus estampas marifinalizada la lucha en e! mun"mamarias", que eran ios que cuerdan en el Golfo de Vizcaneras los trasatlánticos "Afrido, se le suprimió la acomodaarüolaoan la contraseña de la ya. Proa al tiempo, eí "liner" que" y "Paparoa". ción para pasajeros y, como snaw, íáaviü and MlDion. luchó hasta que le faltó máAquí, el Santa Cruz portuasimple carguero, volvió a la En las aguas tranquilas de quina y, a! garete, poco desrio de ayer y, también, el de mar. Santa Cruz —las que rensja pués se atravesó a la mar. hoy. En la zona donde sesEn 1925, el "Paparoa" tuvo i-'ueíon horas de angustia hasel antiguo uocurnento orático— tean las gabarras se encueneí mismo percance que su dos iiners' que, anos más ta que, desgarrados los fondos tra hoy la magnífica realidad "sister ship": fuego en una de tarde, teiminarían trágicamenen los traidores arrecifes de del Muelle de Ribera —obra Rochebonne, con grandes pér- las carboneras. Navegaba íam te sus días en la mar. que nos legó don Miguel Pintor bien a la altura de Santa Eledidas en vidas humanas desti "Aíiique", que para la — y, mar afuera, cargueros de na y, tras luchar en vano con apareció bajo las olas. Chargeurs Heunis fue botado todas las banderas rellenan !as llamas, e! capitán ordenó en itíub en los astilleros de El "Paparoa", gemelo de! carboneras mientras, proa al lanzar un S.O.S. y, cuando en la bwan, Hunter and Co. Ltd., "Papanui", fue construido en tiempo reinante, el "Afrique" el horizonte apareció e! prime1899 en los astilleros de la en ¡Niewcastie, y era gemelo del —uno de los "franceses blanro de los varios barcos que Denny, en Dumbarton. De "Europe" que, un mes descos"— luce fa gracia y finura acudieron en su auxilio, la tri6.580 toneladas, disponía de pués, resbaló por una de las de sus palos y chimenea de pulación lo abandonó en los acomodación para emigrantes gradas de la ohaníiers de la mucha guinda y caída eleganbotes salvavidas y, tras sepay amplia capacidad para el Loire. Ambos eran para la líte. Justo por su proa, el "Pararse de aquella pira flotante, transporte de carga seca y renea al Senegal —la de los paroa" realiza las mismas faesobre los remos esperó la llefrigerada en cinco bodegas. "franceses blancos"— que, nas de carboneo y, en e! tringada del "síeamer" que la pur-^or una de esas extrañas — desde su inauguración, pasaquete, luce Sa cruceta caracteso a salvo. Luego, como en el y por paradoja frecuentes—ba regularmente por nuestro rística de ¡os barcos de la caso del "Papanui", el "Papacoincidencias que se dan en pue.to. New Zealand Shipping Co. roa -—su gemelo— desapareció bajo la lámina azul e infinita dei Atlántico.

BROMAS SIN MALA FE

J. A. Padrón Albornoz

GORDO DE NAVIDAD El "Gordo de Navidad" y su montón de millones, nunca toca por acá, pues aquí dice que "nones".

Todo eso nos espanta y ya murmura la gente, que a lo peor hace trampa, ese gordito indecente.

Por lo menos que recuerde ese "Gordo caballero" nunca ha dejado un "verde" y por ello desespero.

No creo que llegue —tan bajo no va a aunque curados de hay quien lo pueda

Aunque quizá este año, por ser un año revuelto nada tendría de extraño, que a venir esté resuelto.

Es un señor muy leal imparcial y muy preciso, y aquí no puede tocar por haber tanto '"cenizo"

Sería bien recibido con cohetes y pancartas, el "caballero" aludido que tanto nos hace falta.

Además que no interesa, pues sería una locura; perderíamos la cabeza sin esperanzas de cura,

Es difícil comprender, siendo un pueblo hospitalario, que no nos pueda ni ver ese "'Gordo millonario".

A mi no me importaría oue ese fuese mi castigo, tocándome la lotería, estar más loco que un chivo.

Y en más de una ocasión ya lo hemos invitado, haciéndose el "remolón"

Pero hay que conservar equilibradas las testas para poder desear,

a tanto, caer— espanto creer.

Llegó a! colegio la viejecita, despistada y con poca vista. Preguntó qué había que hacer. —Bueno, hay tres papeletas, le dijo el de la mesa. ¿Cuál es la que quiere usted? —Yo quiero votar por el mejor de los tres... —oOo— Los esposos se cansaron de buscar dónde les correspondía votar. Por fin, comprobaron que deberían haceno, e! marido en el. Quimera y la mujer en el Barrio de ia Salud. Se despidieron y tiraron cada uno por su lado, pa^a cumplir con su deber. De aquí en adelante, en las bodas, el cura habrá de decir: «Hasta que las elecciones los separe»... El «mago» en e! Quimera, rabiooso, porque no estaba en la lista: —Pues yo «tiré-» aquí en las últimas elecciones y tengo que «tirar» ahora también. ¡Ustedes arréglenselas como puedan! —OQO—

A una monjita del Asilo de Ancianos la echaron fuera de! Asilo. Había allí un colegio, y tuvo que ir a votar a ¡a Cruz del Señor. —oOo— Los padres de los alumnos de los «colegios» se niegan a pagar el aumento. «¿Siempre tenemos que pagar nosotros las «urnas» rotas?», habrán dicho para sus adentros. AITGBER

Colaboradores de EL DÍA (Viene de la anterior) hacer sonar las campanas de las iglesias. Ai pie de Sos escritos oficiales' dejó de ponerse lo "Dios guarde a Vd. muchos años". Por lo visto no interesaba que le gente fuera guardada por Dios, Y se paso, en cambio, un "Viva usted muchos años", que, aparte del buen deseo que expresaba, recordaba mucho al piropo alegre y popular: " ¡Viva tu madre!". Y al no menos popular "Viva la Pepa". Con el cambio de banderas se dieron casos más serios. Algunos casi dramáticos para mucha gente. Como el de cierto militar de la época, que había sido jete mío, y al que vi arrastrar por el suelo la bandera bicolor, en el momento de la sustitución por la republicana, y con la mayor ostentación tirarla en el fondo de un coche para ponerle los pies encima. Se daba el caso curioso de que el tal militar presumía de pintor y se había hartado, antes, de hacer retratos del rey, cada uno de los cuales e.ra un verdadero atentado de esa majestad. Quizá hubiera sido aquella, en fin de cuentas, una forma de manifestar su republicanismo latente. También presencié, algo más tarde, el cambio de pendones de la ciudad. El viejo Pendón, con su corona real, fue retirado hasta el Gobierno Civil, ya que el acto tuvo lugar en la antigua Plaza de la Constitución, ya Plaza de la República, por un guardia municipal, que intencionadamente ¡o arrastraba por el suelo de la plaza. El nuevo, con su flamante corona mural, fue paseado en triunfo. Y como sangriento sarcasmo, no creo que fuera por intencionado designio, le correspondió portarlo a un oficial que hasta poco antes había lucido en la cadera la llave de Gentilhombre de Cámara. ¡Pobre hombre, cómo debió sufrir! Cuando pasó ante mí llevaba los ojos arrasados de lágrimas el capitán de Artillería don Joaquín Garda Pallasar.

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LA EPOCA DE POCO MUELLE Y MUCHOS BARCOS