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EL DÍA

OPINIÓN

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ESA DE

EDACCION

VOTO QUE NO... Ai mal «0!of» (no Palme) de la gasolina.

tEMAS ISLEÑOS

£1 sencillo arco triunfal de la "marquesina"

El príncipe Enrique de Prusia —hermano del emperador Guillermo U— desembarca para cumplimentar a las autoridades tinerfeñas Allí, a la entrada de! Mué* líe Sur —y también casi a la entrada de la ciudad marinera— la vieja «marquesina» continúa dando al aire su estampa de kiosco pueblerino y musical, Y ojalá sigua así durante muchos años, Allí, en aquel trozo de muelle que a fuerza de años ya es nave de piedra, la férrea, simple arquitectura, es inactual, pe ro sí esencial. Fue —a la sombra de la vieja faralá— el sencillo arco triunfal que Santa Cruz de Tenerife, la Isla toda, tenía alzado en honor de sus visitantes. Aún guarda el recio macizo de Amaga ecos de las salvas de Almeida y el recuerdo de aquellas bogas arrancadas, lim pías, dé blancas balleneras en que —años de poco muelle y muchos barcos— regios personajes se dirigían a desembarcar par el sencillo trozo de muelle. Santa Cruz de Tenerife anota en su historia nombres —

Jorge V como 'Príncipe de Gales; 'Leopoldo II de Bélgica; Alfonso XIII; Alberto I de ^Monaco; el célebre Ja Ja de Opobo; Jorge Montt, etc.— cuyo primer contacto con la isla tuvo, precisamente, el marco humilde donde hoy se alza la vieja «marquesina». Otros personajes —Blasco Ibáñez, Rudyard Kipling, Unamuño, Amado Ñervo, Valle Inclan, etc. —igualmente llegaron a Tenerife par aquella humilde zona portuaria que, también, tuvo momentos de euforia, de salvas y músicas marciales, como el que muestra el antiguo documento gráfico que ilustra estas líneas. A aquellos momentos de jú bilo, opone el viejo desembar cadero su pequeña, grande y cotidiana 'historia mientras, con leve chapoteo, el agua lame los sillares del dominio malecón. Entre un ayer y un mañana que se traslada con nosotros, la veterana «-marquesina»» añora la mar abierta y libre

que tan cerca de ella estuvo. Adormecida, parece soñar tiem pos en que chinchorros, balleneras y recios caleteros, tenían que desfilar —antesala cíe sus pétreos escalones— bajo la guardia de honor de engallados baupreses que los finos «viveros» presentaban con pres tancia y marcialidad al paso de las embarcaciones que .erizadas de remos, llevaban boga acompasada y marinera. Negras, panzudas gabarras —pesándoles en sus entrañas e! tesoro de! «best Cardiff»— completaban la escena con el tren de lanchas» las espigadas chimeneas blanquinegras de las falúas de Camacho y la bélica estampa del cañonero de apostadero. Este —•« Marqués de Molins», «Nueva España», «Doña María de 'Molina» o «Infanta Isabel»— unía a Sa agresividad de su aguda proa de espolón la gracia marinera de los palos caídos, trapo de lonas redondas, botes amarrados a Sos tangones y toda la jarcia clásica y maniobra velera. En la playa, las olas se abrían y cerraban con su continuo y acompasado rumor. Cer c'a, los pescantes radiales ponían su nota marinera en el negro mural Ion que, así —con los botes trincados a son de mar— acentuaba su impresión de «promenade deck» de aquel «liner» que era, y aún es, el Santa Cruz clavado en la playa y sediento de brisas. Lafcadio Hearn entrevio la «marquesina» entre la masa gris de un acorazado inglés y la alegre policromía, restallante al viento, de los pabellones que ondeaban en los mercantes surtos en el puerto al que Anasagasti llamó aromática frutería de Europa. Claudio Farrére meditó ante el astillado sillar que, desde 1797, clama la españolidad de la isla. Zamacois vio en su sim pie arquitectura a un Santa Cruz —ciudad agasajadora y cordial— que se acerca a la playa para antes recibir a sus visitantes y, así hacerles más grata la estancia. 'Para todos guarda el viejo desembarcadero un recuerdo de la ciudad que fue. Allí situó en visión infantil y borrosa, a Samburgo, el hombre que no te nía historia —méndigo procer, cuyo señorío trascendía a noble cuna, le definió nuestro ina'vidable Alvarez Cruz— y

también al negro Joao, siempre triste y arropado en ,su misterio, que con la mar dialogaba en su dulce portugués africano. A estos recuerdos infantiles —proyectados sobre la eterna canción de espumas rotas y la capa sonora del puerto— se une Ja visión de la mar que en la «marquesina» y con versos de Machado, reía en sus liras de plata sus risas azules. El niño de entonces, reclinado en la barandilla —encandilado por la luz que rebrillaba en las olas— espiaba, en su vaivén de reflejos, el clarear animado por un brillo fugaz de escamas^ J. A. Padrón Albornoz

A «Sandokán», que hace que las mujeres híspanas derramen el potaje y el café sobre los pantalones de sus maridos. A «Los Rius» (dejando al margen naturalmente a mí querido amigo Raimundo Rieu y sus muflones «boys»). A los arbitros, que, por ío visto, tienen siempre la culpa de que el Tenerife no gane. A esos empleados de bar que llaman «don» y «doña» a todo el mundo, tomando todas las cosas a «doña». A todos esos individuos que, en estas fechas, nos vienen con «la rifita de Navidad» en combinación con el «ciego», y nadie liega a saber nunca quién es el ciego ese de la combinación, ni donde vive. A la escasez de papel, que obliga a que mucha gente tenga que escribir en las paredes, haciendo que los dueños de los edificios se suban por las mismas. A los cobradores de letras, que todavía no se han querido enterar de que los tiempos han cambiado y estamos en una época democrática, mientras eiios siguen «coaccionando». Voto que no, a los que siempre dicen «sí, sí», cuando usted les pide algo. Y después, a la hora de la verdad, es un «no»» como una casa.

OPTOLEIMT CSPfCIAUSTAS €N (L€NT€S O6 CONTACTO BLANDAS Y DURAS

Voto que no, a ios que dicen no, cuando usted les pregunta si «¡levan mil pesetas encima». Voto que no, sigo diciendo... mientras al fondo sa oye una voz que grita: «¡Estáte quieto, «votarate!»..,

A L T O. B E R

Alvarez de tugo

OTRA DE TANTAS

Canarias vuelve a ser la zorra de la fábula Escasos no han sido, ni débiles, ni modestos, ni sencillos, los programas de bienestar social que, como banderas, han estado y están en los más altos mástiles de nuestra geografía —«de mar a mar y de monte a monte»—, -levantando olas de entusiasmo frenético y manteniendo fuertemente el espíritu por encima de todos los niveles celestiales habidos. Se ha ofrecido hasta el moro, sin embargo, saltan como conejos salvajes ios problemas en cada uno de los renglones dei entramado poíítico-socia', nada más tocarlos, Sanidad, obras* públicas, enseñanza, vivienda, alimentación, agua, pesca, industria, comercio, tie-

nen tan sensibles sus membranas que no resisten él menor roce de cualquier análisis. Esto ha dado lugar al imperio de !a obra de caridad, de beneficencia, de las Hermanitas y de los Roperos, así como un amplio para Los Leones. Y aquí tenemos ya a (a vista, nuevo tinglado en el que Canarias va a ser la zorra de la fábula. Creo que no hace falta tener en el bolsillo ningún título universitario ni de ninguna escuela superior, ni ser teólogo, para entender que si en cuarenta años ia agricultura de Canarias, el agua en Canarias, la pesca en Canarias, los puer-

tos en Canarias no han tenido oído en Madrid, ¿cómo es posible tener fe en nada de lo que se lleve al Consejo de M'nistros dedicado a Canarias? «Tenemos excesivo sentimentalismo recreativo en sentimientos que, en la realidad, no se toman en serio para hacer por ellos ningún sacrificio o ponerles alguna vez en práctica». Muchos sentimentalismos. Poco corazón e inteligencia, por tanto. Pocos sentimientos en serio para sacrificarse por ellos. De tinglados, hasta ía coronilla. De programas, hastiados. Y de injusticias, llenos.

CON LA MISMA SENCILLEZ CUIDADO CON EL YOGA El día 27 del pasado mes de noviembre el gobernador civil de la Provincia, D. Rafael Mombiedro de la Torre, visitó la zona sur de la isla de Tenerife, concretamente la Localidad de Granadilla. En e! I.N.E.M. de aícha localidad, departió con los alcaldes de la comarca y representantes de las Asociaciones existentes en la misma sobre los problemas que afectan a la ya mencionada comarca. Durante la reunión, un grupo de jóvenes del barrio de Charco del Pino, haciéndose portavoces del sentir general de este barrio, mostraban una pancarta donde se pedía al Sr. gobernador que visitase el mencionado barrio, con objeto de que tomase conciencia del lamentable estado de sus calles, el cual accedió a lo pedido. A la salida de 'la reunión, fue abordado por los jóvenes de •la Asociación Juvenil «Chíname», de Charco del Pino/ con el objeto de servirle de guía en la visita al citado barrio. Es de destacar que el Goberna-

da!, para, en alegre camaradería, hacer él trayecto en el coche de uno de estos jóvenes. Al terminar el recorrido por las casi intransitables calles, en el utilitario en que fue, notó los baches por los que tenemos que pasar los vecinos del barrio cada día. Más tarde visitó nuestra Asociación Juvenil, donde mediando buen vino y queso de la comarca y en un ambiente familiar, sin ninguna etiqueta oficial en ameno diálogo, se habló de los problemas del pueblo con los vecinos y jóvenes allí presentes. Hay que resaltar su espíritu abierto y cordial, del que dio muestras durante toda su visita y que muestra, una vez más, su talante de hombre abierto a toda consulta y diálogo. Creemos que es así, tratando con e! pueblo y viendo sus prob'emas específicos, la mejor manera de conocer la realidad de nuestra provincia. Nosotros, los jóvenes, como portavoces del barrio, queremos dar las

acompañantes por honrarnos con su visita y, aunque sabemos bien que nuestros múit*p'les problemas no se van a resolver de un modo inmediato, si creemos firmemente que e. gobernador hará cuanto esté en su mano para ello. Hace cierto tiempo, venimos oyendo que se van a asfaltar las calles. Hacemos votos para que ahora se haga realidad la voz del Ayuntamiento de que comenzarán las obras en el mes de febrero próximo. Estamos intentando hacer ver a los vecinos, la necesidad urgente de formar una Asociación de Vecinos, que ya está en proyecto, para resolver ios múltiples problemas que nos aquejan, así como para inspeccionar los fondos destinados al asfaltado. La Asociación Juvenil Chinama, como órgano de expresión del barrio, sólo le quiere decir una vez más, y utilizando la sencillez con que Vd. nos trató, i ¡Gracias!! Asociación Juvenil «CHINAMA»

Miguel HERNÁNDEZ

por JENIFER

—-Es mi mujer, que al hacer la p03ición invertida de yoga, la gordura se la bajó a ¡a cabeza...

EL SENCILLO ARCO TRIUNFAL DE LA MARQUESINA  

Artículo de Juan Antonio Padrón Albornoz, periódico El Día, sección "Temas isleños",1976/12/08

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