Issuu on Google+

Teléfono: (922) 2110.00 (8 líneas) Apartado de Correos: 97. Télex: 92.184 Diao-E

Editor/Director: JOSÉ RODRÍGUEZ RAMÍREZ Adjuntos: Ricardo Acirón Royo y José Manuel de Pablos Cuello

Dirección, Redacción, Administración, Talleres y Distribución Avenida Buenos Aires, 71. 38005 Santa Cruz de Tenerife

Depósito legal: TE 32-1958. Franqueo concertado: 30-2.

DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA Empresa: ^Herederos de Leoncio Rodríguez"

Servicios informativos: Efe, Colpisa, Off the Record, Europa Press, Mencheta, Recopress, Iberia Press, Ain. Telefotos: Efe, Europa Press, Ap y Upi.

Controlado por Número 14.563. Año XLVIII

Sin resaca ni dolor de cabeza N día de intranquilidad, de prisas, de angustias. Una jornada de pocas horas y muchas cosas. Parece que no hay tiempo para nada y, al final, todo se hizo, pero al alto precio de la fatiga. Se cae hundido por el peso cósmico sumado al denso cansancio de muchos años; cuando el cuerpo se adapta a las diferentes partes de la cama; cuando se desparrama sobre un sillón; cuando planchado, reducido y aplastado hasta cuesta trabajo levantar las costillas, simplemente, para respirar, para vivir. Entonces uno se hunde en la profundidad del sueño, en la aparente ausencia, en el mundo de la oscuridad periódica, en las noches de la vida, en el espacio diario de la reparación biológica, Todo está relajado y los ojos se cierran. Estos comienzan unos movimientos rápidos, los globos oculares tapados por los pesados párpados comienzan a girar en el mismo eje a una velocidad impresionante, siguiendo la repetición de unas imágenes que se superponen como una película de personajes de movimientos muy acelerados. Estoy aferrado al ala de un avión, que está a una gran altura. El frío es el frío más frío de los fríos. Las heladas nubes no se separan, sino que rozan la cara, el cuerpo y las manos, se introducen entre las ropas; siento su escozor por el cuello y la espalda y salen igual de frías por el final de los arrugados pantalones. La corriente de aire tira con todas sus fuerzas, pero mis manos cada vez se cogen mejor, se adaptan mejor al borde del ala del avión, quizás porque ya están congeladas y se han encogido.,Los músculos contraídos y tetanizados se han

U

endurecido. El cuerpo retorcido, en un último intento, busca un mejor acomodo. Ahora, el tronco está sobre el ala, el abdomen en el borde y las extremidades debajo de aquella. Quiero afianzarme aprovechando que el viento me aplasta contra esa parte del avión. No quiero abandonarlo. Me va la vida en ello. No quiero caer en vacío. Abajo todo es tan pequeño. Los ríos parecen pequeñísimos cristales relucientes, los caminos estrechas grietas, las montañas apenas sobresalen y los bosques son diminutas manchas verdeoscuras; no se ven ni hombres ni mujeres. La lucha es desesperante. Puedo torcer la cabeza y por las ventanillas veo a muchos pasajeros que me contemplan con caras de estupor. Nadie ríe, algunos tienen una extraña sonrisa, pero ninguno tiene una expresión de dolor ni de pena. Los que me han descubierto me señalan con el dedo, para que los otros se percaten del intruso viajero. Quizás piensen que me engancharon en pleno vuelo o que, ignorante polizonte, pensé que era posible tal viaje. Ahora que la azafata me ha visto, están preocupados, ven en peligro sus vidas por semejante majadería. La mayoría me hacen señas para que ceda, para que me deje caer, para que no mantenga mi actitud. Me ven como un intruso en el viaje de sus vidas. Sin la protección que ellos tienen encerrados en su costosa carcasa, sin el pago del pasaje quiero ir al mismo sitio que ellos. No dejo de mirarlos. Tengo la impresión de que voy a durar muv r>oco en esa situación. Se repiten las señales, ahora amenazantes, para que me suelte, para que no ofrezca resistencia. Creen que sus vi-

ai pueblo tinerfeño que el CENTRO permanecerá abierto de 8 de la mañana a 10 de la noche ininterrumpidamente, ios meses de JUNIO, JULIO y AGOSTO, con el fin de poder atender a tantas peticiones de matricu(ación de estudiantes que en estos meses de VERANO necesitan adquirir una formación profesional.

INFORMA

CONTABILIDAD CALCULO

Taquigrafía Administrativo

• APROVECHA EL VERANO EN AUDIO STUDIO. • VISITA NUESTRAS INSTALACIONES. • INFÓRMATE EN EL MEJOR CENTRO ÜE CANARIAS. • TITULACIÓN GARANTIZADA.

La verdad de ia enseñanza

C/. San José, 35 4* planta. Edif. «El Chicharro» S/C. de Tenerife

das están en peligro, que el placer y la comodidad de sus viajes no son posibles con alguien que desde fuera quiere llegar al mismo sitio. Pero sigo aferrado. Parece que apuestan sobre el tiempo que voy a resistir. Comienzan a reirse. Van desapareciendo de las ventanillas, se han apoyado en el respaldo de sus sillones y, de vez en cuando, agachan ceremoniosamente sus cabezas; algo se llevan a la cara. ¿Estarán rezando por mí? Porque inclinan sus cabezas y levantan las manos como para santiguarse. Quizás, ya no se preocupan de mí. ¡Qué suerte! Todos han comprendido que debo seguir con ellos, que debo salvarme y no caer en el espacio. Me he equivocado: estaban comiendo y bebiendo, todos al mismo tiempo, mientras yo tiritaba de frío. Cansado de agarrarme a la última esperanza de mi vida, perdidas las fuerzas, me dejo deslizar por la superficie del avión. He caído en el vacío. Sigo cayendo, cayendo... Parece que no llego nunca. De pronto, antes de chocar con la tierra, mi cuerpo da un fuerte y convulsivo estirón, mis ojos abiertos se quedan fijos y me despierto tranquilo sin resaca ni dolor de cabeza. La interpretación difícil y complicada de los sueños. Pensamos que fue como un terrible mensaje de la lucha del que está en dificultad, en una situación anómala y aflictiva, despegado de la corriente cómoda y confortable de la vida, que mira con los ojos del desconsuelo a los que van bien por la vida y, estando detrás de las ventanillas de la impenetrabilidad, apenas se compadecen, sólo desean que separe lo antes posible para dejarlos en paz y no ser molestados. El viejo que ya no cuenta en la vida, el minusválido que estorba, el enfermo que se queja y el no nacido que vienen a impedir la realización de las vidas de los egoístas. El que pide justicia o denuncia algún atropello sobre los débiles, los enfermos, los desgraciados, y es rechazado por los cómodos inmorales, los soberbios, los injustos arropados por las conveniencias sociales, escondidos en la fuerza del miedo que pueden ejercer, amparados en las influencias que asustan y atosigan, apoyados por los amigos regalados, comprometidos y comprados por favores prometidos, por los engañados o por los escasamente informados. La vida para muchos se desarrolla como la del sueño en el ala peligrosa y solitaria de la justicia, de la moral, de las buenas intenciones. Incomprendidos, despreciados y atacados por los aue se sientan en el lado cómodo y protegido de la vida. Los justos deben seguir caminando por los senderos difíciles de los valores que defienden y, cuando miren hacia arriba y vean a los otros en los vuelos de la soberbia, sientan compasión por ellos que, estando tan cerca de las nubes, no tienen los pies en el suelo, y, desde tan alto, ni siquiera ven a los hombres y las mujeres. La vida de los marginados, intrusos polizontes en el viaje placentero y egoísta de los indiferentes, es como este sueño angustioso en el que se cae en el vacío de la imposibilidad del cerco social, pero del que se despierta feliz, sin resaca ni dolor de cabeza, porque se tiene la fuerza que dan la justicia y la razón. •

Enrique González

Delegación en Puerto de la Cruz: Edificio Victoria Ventoso C, 501, Polígono El Tejar. Teléfono: (922) 38.03.25. Delegación en La Palma: Santa Cruz, calle Real, 44. 1°, 7a. Teléfono: (922) 41.26.00. Redacción en Las Palmas: Paseo Tomás Morales, 3, 4° P 11, Edificio Cristal. Teléfono: (928) 36.65.29. Télex: 95.456 Diao-E (Las Palmas).

• TEMAS ISLEÑOS

Casi medio siglo de ejemplaridad y buen hacer AY años de los que no vemos, no recordamos la precisión periódica del tiempo. Pero hay otros que, con fechas exactas, nos marcan por la vida con la sencillez y precisión de los guarismos. Así, cuando me llega la noticia de que un amigo entrañable, Peder C. Larsen —el buen chicharrero que nació en Dinamarca— ha cesado como cónsul de su país por haber cumplido la edad reglamentaria, evoco el año 1955. Ya se trabajaba en la preparación de aquella Exposición Marítima Internacional que, en mayo del año siguiente, se inauguró en el Cabildo Insular; en aquella etapa de preparación, Paquito Torres —el buen y siempre bien recordado amigo de los años de juventud en el Instituto de la plaza de Ireneo González— me presentó al señor Larsen. Hablamos largo y tendido de barcos y el puerto y, también, de la Exposición que se gestaba y en la que bien ponía su apoyo decidido el hombre de buen nombre —Peder G. Larsen— que siempre ha mirado a la mar de frente. En aquella sencilla conversación se fraguó una amistad que, sincera y leal, tiene y bien mantiene la bondad del pan en la mesa. Han pasado ios años —y con ellos nuestras vidas cantando entre la dicha y la

H

tristeza— pero, firme, conservamos la misma amistad sencilla con el santacrucero de corazón derecho, con bondad activa e infatigable. Medio siglo en Santa Cruz, medio siglo de actividad febril, que nunca ha trabajado en el vacío; medio siglo entre su tierra natal y la adoptiva que, con toda justicia, le nombró hijo adoptivo en ocasión que, también para mí, quedó grabada en el corazón del corazón. Larsen —que no hace otra cosa que dar intensidad a su buen hacer en todos los órdenes de la vida— nos deja a su hijo Dan como cónsul de Dinamarca en Santa Cruz de Tenerife, la ciudad tibia y riente en que vio la luz primera. El pasado 17 de enero, la reina de Dinamarca, Margrethe II, designó a Dan Larsen como cónsul en esta capital, nombramiento ratificado con el correspondiente Exequátur por el Rey de España, Don Juan Carlos I, el 10 de abril. Nacido en Santa Cruz de Tenerife —donde pasó niñez, pequenez y juventud— Dan Larseri cursó estudios en el Colegio Alemán y, tras el Preu en la Universidad de La Laguna, pasó luego al Atlantic College, en Gales, y al Instituto de Bellas Artes, en Copenhague, donde obtuvo el título de arquitecto que, posteriormente, convalidó

en Gran Bretaña y España. De nuevo en su isla natal —la de Tenerife, tan en el corazón de su padre— fue nombrado vicecónsul de su país en esta caEital y, desde ahora, ocupa con a misma total entrega que el amigo de todos, Peder C. Larsen, su padre, quien lleva con orgullo legítimo ese título de Hijo Adoptivo de Santa Cruz de Tenerife. En medio siglo de buen y bien hacer en Santa Cruz —«su» Santa Cruz—, Peder C. Larsen ha sido galardonado con la Encomienda del Mérito Civil, la Orden de la Estrella del Norte, de Suecia, y la Orden Kommandor del León, de Finlandia. Hombre de corazón sencillo, que lleva la verdad como arma por la vida, bien nos ha hecho comprender siempre, que almas como la suya embellecen cuanto tocan, embellecen su Santa Cruz —donde nació su hijo— y la isla toda. Con su ejemplo, Peder C. Larsen nos ha enseñado que,, mientras el día esté claro, permaneceremos con la cabeza alta, y lo que podamos hacer nosotros hoy. no dejaremos que lo hagan otros mañana. Para él, la condecoración sencilla, sincera y sentida, de todos sus paisanos chicharreros. •

Juan A. Padrón Alborno:

B U E W QS DÍAS

El telefonazo del presidente

E

L teléfono va a ser, por lo visto, uno de los elementos protagonistas de las actuales elecciones generales. Felipe González, según se ha dicho, en lugar de dirigirse por carta a los ciudadanos pidiéndole el voto, que ha sido hasta ahora el sistema tradicional, les va a pegar un telefonazo, lo que indudablemente es más rápido e impresiona más. Y por otra parte, tenemos esas escuchas telefónicas que denuncian los del Grupo Popular y que tuvieron su prueba testimonial en Segovia, donde un candidato o su esposa, al terminar la conversación con alguien y mantener el auricular pegado al oído, pudo escuchar, recogido en cinta magnetofónica, todo lo que había estado hablando con aquella persona. La cosa, desde luego, no es nueva, porque ya en anteriores ocasiones se hace denunciando tales «pinchazos» telefónicos, de los que ninguno estamos eximidos, y porque además hay un antecedente nada menos que norteamericano. Aquel famoso «watergate» que le costó la presidencia a Mr. Nixon. Pero ni aquí se llama a. eso «watergate», ni aquí se dimite por tal nimiedad. Aquí lo que se hace, la mayoría de las veces, es insultar y poner como un «zumeque» al que ose denunciar tal cosa. La llamada telefónica del presidente pidiendo el voto, ya ustedes ven, no me parece tan mal; incluso la creo sugestiva, pues no todos los días llaman a uno de Mondo a para pedirle un favor que sólo nosotros podemos dar. Lo malo que le veo yo a esto, es que esa llamada le coja a uno fuera de su casa y se la pierda. Y como tampoco es cosa de estarle preguntando todo el día a la esposa, cuando uno llega a la casa: «¿qué, me ha llamado mi amigo el presidente?», lo mejor, creo yo, es que se avise con la debida antelación, para uno prepararse debidamente, ponerse el mejor traje y, como dicen ahora los chicos, tener un telefonazo guapo. ¿Y las señoras? ¡Ah, las señoras! Porque habrá muchas a las que, como cabezas de familia, las tendrá

que llamar. ¿Y si le sale una de esas pundonorosas, que las hay todavía, y al decirle que es Felipe González el que llama, le contesta: ¿Y cómo se atreve, si no hemos sido presentados?». O si le sale otra de esas cachondas, que también las hay, que al oir la voz del presidente que le habla a ella directamente, sin que nadie los oiga, porque es de suponer que para estos casos no habrá «pinchazos telefónicos», y va y le suelta eso de «Felipe, capullo, yo quiero un hijo tuyo». Desde luego que no tiene que sentarle nada bien a Doña Carmen Romero, si se entera. Vamos, digo yo. Claro que después de lo que ha

venido naciendo Pedro Ruiz en su programa, llamando desde Ja Mon~ cloa a mucha gente, va a haber mucho confusionismo, porque ya uno no estará muy seguro de si el que llama es Felipe González en su versión original o el autor de «Como Pedro por su casa». Y me temo que más de uno, cuando de verdad le digan: «Es aquí, de la Mondo a; le habla Felipe González», vaya a contestar: —Vete por ahí, Pedrito Ruiz, que te tengo calado. Y es que con las «cosas de comer» no se debe jugar. Me refiero a las llamadas simuladas y a los «pin-

chazos» •

Florilán

club

rrns* Avenida Buenos Aires, 71 Edificio EL DÍA MARTES, 3 DE JUNIO A LAS 8 DE LA TARDE Conferencia del doctor LUC JOURET sobre «¿COMO SOBREVIVIR A LAS ENFERMEDADES DE NUESTRO TIEMPO?» en la que analizará

—Las causas profundas de las enfermedades: alimentación, polución, inconciencia humana... —Las medicinas alternativas: homeopatía, naturopatía... —El cuerpo humano y las energías. La entrada, como siempre, será libre y gratuita


CASI MEDIO SIGLO DE EJEMPLARIDAD Y BUEN HACER