Skip to main content

"La Voz del Silencio 2021"

Page 1

LA VOZ DEL SILENCIO

Depósito Legal: LE-457-2000

Año 21 • Número 23 • Marzo 2021

Apartado de Correos 615 - 24080 LEÓN

Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio

Fotografía: Miguel Suárez Seijas

FUNDADA EN 1991


LA VOZ DEL SILENCIO

Depósito Legal: LE-457-2000

Año 21 • Número 23 • Marzo 2021

Apartado de Correos 615 - 24080 LEÓN

Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio FUNDADA EN 1991

LA VOZ DEL SILENCIO Año 21, nº23, Marzo 2021- Dep. Legal: LE-457-2000. Imprime: IMPRENTABIT, S.L. Edita: COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO Comunicaciones: dirigirse al apartado de correos nº 615-24080- León Ni “La Voz del Silencio”, ni la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio se hacen responsables de los contenidos ni de las opiniones vertidas en los artículos firmados. Prohibida la reproducción total o parcial salvo autorización expresa de la cofradía.

La Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio de León quiere hacer expreso el agradecimiento por su colaboración generosa y fiel a cuantos anunciantes vienen ayudando a que sea posible editar esta revista. La situación actual, la sufrida en el ya largo período de la pandemia de covid-19, ha supuesto grandes dificultades para todos, también para ellos. En el presente número se incluye publicidad de dichos anunciantes como manifestación del señalado agradecimiento, sin que ello suponga obligación de realizar aportación alguna. Quiera Nuestro Señor que pronto la real normalidad sea la que permita el bien común y la prosperidad social que os deseamos.


LA VOZ DEL SILENCIO

Poner la calle en el corazón La Semana Santa llega en 2021 haciendo memoria de la pasión de Cristo en unas circunstancias que impiden la manifestación de la fe por las calles de León. De este modo, pasamos de tener el corazón en la calle “a poner la calle en el corazón”. Algo que no tiene que suponer tristeza paralizante.

Foto: COPE León

Ante la adversidad somos capaces de responder con vida y esperanza. El COVID-19 y sus consecuencias suponen un desafío global. Es preciso, pues, llenarse de aliento para transitar el desierto de la pandemia y llegar a una tierra nueva, rica y fecunda para la humanidad, por la senda de la fraternidad universal.

Tenemos la responsabilidad de avanzar hacia esa meta, celebrando en León la Semana Santa convocados y unidos por la fe que impregna las raíces de la diócesis y de cada cofradía y hermandad, buscando la autenticidad y un futuro esperanzador. Nos ayudarán las celebraciones litúrgicas, los actos piadosos y otras actividades fruto de la creatividad. Pero aún podemos ir más lejos. Se nos brinda la oportunidad de una Cuaresma y una Semana Santa —más el tiempo posterior que sea necesario— para revisar, profundizar y mejorar, al hilo de los acontecimientos, tres pilares fundamentales de las cofradías y hermandades: el espiritual, el fraterno y el caritativo. Un potencial para vivir la fe cristiana e impulsarla en esta Iglesia que peregrina en León desde hace tantos siglos. El museo diocesano y de Semana Santa ayudará a comprender la unidad entre las cofradías y la diócesis. Después del COVID-19 nada será igual; está en nuestras manos que, cuanto depende de nosotros, sea de mayor calidad humana y cristiana, construyendo juntos la Iglesia, comunidad de discípulos misioneros de Jesús. Poniendo la calle en el corazón, los papones y el resto de los diocesanos renovaremos la vivencia de la Semana Santa. Participar en los oficios litúrgicos, meditar y orar ante las imágenes, leer los textos evangélicos de la pasión, hacer de la misericordia el nombre de la limosna, junto con la fortaleza del retorno a las raíces, nos preparará para volver a poner el corazón apasionado en las calles de León. Renovados, admiraremos gozosos las imágenes alzadas por braceros hermanados y las bandas y agrupaciones musicales que elevarán al cielo sones novedosos con intensa emoción. Cristo vivo sale a nuestro encuentro, queridos papones. Abramos el corazón para que Él entre y se siente a la mesa con nosotros. Encontrarse con Él es siempre ganancia. Su entrega por nuestra salvación nos hace dignos de su infinito amor, sin ningún mérito nuestro. Todo es gracia. Somos invitados a vivir una Semana Santa única. Oremos, saboreemos el silencio, celebremos y contemplemos los misterios de nuestra fe y levantemos a quienes han sido quebrados por el dolor este año, para que, asociados a la pasión de Cristo, se liberen de la postración. Os bendigo con afecto. Seamos bendición para los otros, hermanos todos. ✠ Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF Obispo de León

- 1 -– 3 –


LA VOZ DEL SILENCIO

Saluda del Alcalde de León La Semana Santa desfilará en nuestros corazones. Creo que todos los papones y paponas de León recordaremos este terrible 2021 con tristeza y con dolor, desgarrados por todo lo que nos rodea en estas semanas previas al Viernes de Dolores y que hacen imposible, un año más, celebrar. Pero esa angustia, ese abatimiento, se conjugan también con orgullo. Con el orgullo de sabernos parte de una Semana Santa que resiste con fortaleza a suspensiones y cancelaciones, y que muestra, precisamente con ellas, toda la fuerza y el legado de siglos de lazos de unión con una imagen, una túnica o un emblema, que son algo más que eso, constituyen una forma de vida y un vínculo indeleble. Los hermanitos no seguirán la Ronda en la noche de Jueves Santo, la Sagrada Cena no recorrerá la Calle Ancha, el Pregón de las Siete Palabras no llegará a San Marcelo, ningún preso sea indultado bajo el Locus Apellationis, ninguna paloma anunciará la Resurrección…. Muchos hermanos y hermanas no llegarán siquiera a descolgar su túnica del armario -alejados por cierres perimetrales que no entienden de pasión, fe, respeto a un emblema ni de tradiciones familiares seculares- pero en nuestras cabezas y en nuestros corazones seguiremos oyendo clarines y cornetas, viendo, viviendo, la bendición de las Palmas, el Encuentro o la Resurrección. Viviendo desde la memoria y con esperanza una Semana Santa especial. Una Pasión interior en la que prevalecerá lo más importante, el sentimiento de hermandad, de entrega y de solidaridad. Tiempo habrá de mostrarlo en la calle y de recuperarlo, con fuerza, fe e ilusión. Las cofradías de León, la Semana Santa Leonesa, han de mirar a sus orígenes y reforzar, ahora más que nunca, los valores que la hicieron nacer, crecer y mantenerse por siglos profundamente imbricada en un León del que ya son marca y crónica ineludible. Penitenciales y asistenciales, deben seguir siendo la referencia de una ciudad, de unas hermanas y unos hermanos que precisan, ahora más que nunca, el hombro de todos para continuar adelante, para tapar el dolor por los fallecidos, la tristeza por esas calles vacías y esos tronos desnudos, el pesar por las ausencias obligadas y descubrir, como un manto blanco que sustituye al duelo, la esperanza de que -sin duda- pronto saldremos de ésta. Ahora, hermanitos y hermanitas, toca cuidarse para estar fuertes para que la Madre Dolorosa nos vea a su puerta en un Viernes de Dolores más… Cuando podamos hacerlo seguros. Pese a las suspensiones, a las cancelaciones, la Semana Santa de León no se resentirá. Está en nuestra memoria, en nuestra herencia y en nuestros corazones… y volverá a estar en nuestras calles. José Antonio Diez Díaz Alcalde de León y hermano

– 4 –-

2-


LA VOZ DEL SILENCIO

Nuestro Consiliario Fray Emilio “Siempre se ha hecho así” Una frase común en nuestros ambientes. Una afirmación que sirve para justificar las cosas que se llevan haciendo diez o quince años. Si me apuráis lo que se ha hecho en los últimos cinco. Pero una frase muy peligrosa, porque la vida nos recuerda que cambia sin que podamos controlarla. “La vida se abre camino”; no es muy teológica, pero a todos nos suena su origen. Que nada sigue igual. Una de las cosas que nos ha traído la pandemia, terrible y trágica, es que ha cambiado casi todo. Como nos recuerda el Papa Francisco en la Fratelli Tutti la pandemia ha mostrado que nuestra aparente fortaleza se puede desquebrajar muy rápido, que somos débiles y frágiles; que no debemos volver a la “nueva normalidad” porque ha demostrado que no es buena, que es mejorable. Nos ha afectado a todos y en muchas dimensiones, no todas definidas aún. Y ante la nueva situación nos podemos aferrar, por inseguridad y miedo, al intento de hacer que todo siga igual. Que esto sea un paréntesis que olvidaremos. O podemos darnos cuenta de la necesidad de afianzarnos en lo sólido, y cambiar todo lo que es adorno, quitar todo lo rococó para que el bello románico vuelva a lucir y dar sentido. Las cofradías estáis en esa encrucijada de cómo afrontar estos “Tiempos Interesantes” que nos ha tocado lidiar. Podéis sentiros fracasados porque los pasos no salen a la calle, podéis, como alguna persona que he conocido, borraros de la hermandad porque si no sale no tiene sentido. O podéis recuperar, revivir, revivificar, reinventar la profundidad que tiene una cofradía católica. Creo que no sois de los que pensáis que sea una tragedia no poder recorrer las calles de la ciudad en vuestro día. Pero si sé que estáis ante la oportunidad de dar sentido mayor a la devoción que tenéis a vuestros titulares. Creo que es el momento de que la procesión vaya por dentro. No como algo fatídico, sino como una buena Cuaresma. Una oportunidad de liberaros, de hacer ayuno y abstinencia, de todo aquello que no os deja crecer. De prepararos para la Pascua, para el “Paso” del Señor, no solo del Titular. De explicar con actos lo que significa el nombre que le dais a vuestra cofradía todos los días, de seguir al Señor, no solo acompañar una imagen de madera por las calles, por muy bonita que sea. Tenéis que vivir la Pasión. Tenéis que vivir con pasión. Jesús no es algo de un día. Jesús no depende de que salga a la calle, de que tenga muchas velas o muchas flores. Jesús, el hermano y maestro, es para cada ocasión, especialmente aquellas en las que la dificultad, el dolor, las grietas de nuestros esquemas no están mirando para ver si tiramos la toalla o nos lanzamos a la aventura de perdurar como decía san Francisco: “Comencemos hermanos, que hasta ahora poco o nada hemos hecho”. Estamos en unos días que se pueden parecer al Viernes Santo, donde lo que se ve es fracaso, dolor, abandono. Pero en nuestras manos está llegar al Primer Día de la Semana, donde haya tanta novedad que solo nos quede la posibilidad de vivir como Jesús nos ha enseñado. La mañana llegará, ¿quedamos para ver amanecer o preferís quedaros en el cuarto oscuro por miedo a la vida y al cambio?

!"

- 3 -– 5 –


LA VOZ DEL SILENCIO

Saludo del Hermano Mayordomo Hno. Balduino Jesús Mamés Andrés ¡Paz y Bien hermanos! Saludo y deseo que se hacen más necesarios y sentidos en momentos como los que vivimos. Es tiempo en el que “la Pandemia”, si no nos ha hecho mejores (como tal vez ingenuamente pensábamos al principio), sí que sigue ofreciéndonos posibilidades de mejorar. Una primera oportunidad es la de aumentar nuestra reflexión, mirar hacia adentro… y hacer. Nos corresponde, como cristianos y como cofrades, ir y llevar con nosotros hacia ese espacio interior a cuantos nos sea posible, reparar y reforzar la pequeña capilla de la Iglesia en la que nos arropamos, como hizo Francisco una vez que entendió el mensaje. No sólo las maderas talladas, las ricas telas, la calle… son para la Semana Santa, para cada día santo. Mucho es lo que nos queda por hacer, y a ello se nos sigue llamando, para intentar aliviar situaciones muy difíciles que están aumentando tremendamente a nuestro alrededor, con las que a veces la tentación es la de una ceguera voluntaria. Por nuestra norma, pero sobre todo porque esa es la Ley de quienes son llamamos Hijos del mismo padre, Hermanos, las Cofradías tienen que acrecentar su Labor Social. Mucho es a su vez lo que tenemos que agradecer a la Fraternidad Capuchina en la que nos amparamos. A veces (es cierto) van tan rápido en su quehacer constante que no nos dejan disfrutar como quisiéramos de “frais” que parten hacia otras obligaciones y obediencias, pero no nos faltan refuerzos que llegan a nosotros con la frescura y fuerza de una cerveza bávara. Y tenemos que agradecer también a cofradías hermanas, como la de las Siete Palabras, la del Perdón… que sumen sus esfuerzos a los nuestros en ese compromiso para poner algo en la mesa, lo que en tantos hogares, cada vez más, es tan necesario. Hemos de agradecer, y presentar nuestras excusas, porque la situación no es la que debiera ser, la que quisiéramos que fuera, a quienes con nosotros vienen colaborando de manera desinteresada y enriquecedora en actos de esa Semana Santa hacia la ciudad: Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Banda de Música de la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, Coral Cisterciense de Sandoval, Coro del Dainos, Coro de Valdefresno, Escuela Municipal de Música Tradicional, Cofradías de la histórica Hermandad de La Sobarriba… y crucíferos de andar y ser callado, en Silencio. Me habéis renovado responsabilidad y confianza en este tiempo extraordinario. Tal vez podría uno pensar que supone un fracaso no “salir o sacar” en dos años. Creo que es justo lo contrario: lo que hace más especial esta situación es la puerta abierta para volver a casa del Padre, por la que me siento feliz de rasear hacia adentro junto a vosotros, al servicio de cuanto significa y es la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio.

!"

– 6 –-

4-


LA VOZ DEL SILENCIO

Por Liberto Fray Sandy Todo es voto. Es voto. Y se hace el silencio… Y todos los hermanos se cubren el rostro y caminan en fraternidad aún sin saber quién se esconde detrás de cada capuchón. Querido Liberto, has iniciado tu última procesión: la más bella para ti, pues finalmente te conduces hacia los brazos del Padre Bueno; la más triste para nosotros, pues la muerte nos veló tu rostro y te has hecho silencio humano. Sin embargo, la fraternidad no acaba con la muerte, seguimos caminando juntos, tú y nosotros, cada cual en la ribera que le corresponde y, en medio, el infinito mar de la misericordia y el amor de Dios. Sembraste mucho, Liberto, y tu labor no se verá sin premio. Recogeremos tus frutos y nos alimentaremos de ellos (alegría, compromiso, fraternidad, valentía, dedicación, abrazo, entrega…). Escucha atento la esquila de los ángeles, sigue a tu Cristo silencioso y goza del banquete que él mismo te ha preparado. Intercede por nosotros y espéranos, para que un día, reunidos del mismo lado de la Eternidad podamos cantar: “Ha sido enhorabuena”.

!"

–7–

-5-


LA VOZ DEL SILENCIO

“Pasos” en el camino de la Acción Social Hno. Óscar Luis Gómez Ferrero Como ya expuse en el Cabildo, nuestra esperanza en el Amor cristiano, es la esperanza que los necesitados ponen en la Casa Franciscana, con la que colaboramos y que se hace posible gracias al trabajo de todos vosotros. Ya sabéis cuales son: alimentos, productos de limpieza, ropa y calzado; más esos juguetes que entregamos para los Reyes y los cumpleaños de niños que no los tienen, pero desbordan ilusión como todos, al abrir los regalos. No estamos solos. Como bien conocéis, los hermanos de las cofradías del Santo Cristo del Perdón y de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, nos han entregado unas valiosísimas cajas llenas de alimentos con las cuales comen personas que no pueden pagar un mínimo por ellos. No me puedo olvidar de los productos que nos entrega Legumbres Luengo, ni de la colaboración del grupo musical “Mágicos 70’s” que volverán a echar una mano allá sobre el primer sábado del mes de julio, si “las inclemencias biológicas del tiempo que vivimos lo permiten”. Pero además siento mucha felicidad por la colaboración de personas que se han sumado a nosotros los días de reparto, dando parte de su tiempo: Joel, Stefan,.. Seguimos con la idea de aportar más: ilusión, actividades grupales, formativas, charlas, talleres… Para ello, vuelvo a repetir: “todos tenemos un talento que compartir”. Cada uno de nosotros ha sido dotado por Dios de ciertos dones, de ciertos valores y es obligación nuestra el desarrollarlos, de manera que fructifiquen. No podemos guardarlos en un cajón, simplemente para que no se pierdan, no podemos tener miedo a que no se desarrollen como queremos, como tenemos programado. Hemos de quitar la pereza y dar un paso adelante y poner en común aquellas ideas de todos para engrosar la acción social de la cofradía (Mateo 25, 14-30) PASOS Y ACCIÓN SOCIAL EL DAINOS Vemos en los pobres a Jesús que cae. Ayudemos a levantar el ánimo de quién lo ha perdido porque no encuentra trabajo. Ayudemos a levantar la autoestima del que siente que poco puede hacer por los demás. Ayudemos al pobre para que no necesite de nuestra ayuda. “Que cada uno dé según lo que ha determinado con su conciencia; y no de mala gana ni forzado; que Dios ama al que da con alegría” (II Corintios 9:7).

– 8 –-

6-


LA VOZ DEL SILENCIO

LOS CRUCÍFEROS “Y un tal Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que pasaba entonces y venía del campo, obligaron a llevar la Cruz de Jesús” (Marcos 15, 21). Y me conmueve ver a mis hermanos llevando carros de la compra llenos de productos hasta la puerta de salida, donde esperan los coches a ser llenados…

JESÚS DE MEDINACELI Él, que hablaba con todo tipo de gentes… Hasta con una samaritana de quién los judíos pensaban que eran mujeres impuras y que estaban poseídos por el diablo. Pero ahora, en silencio, con nocturnidad, está siendo juzgado quien había dicho “no juzguéis y no seréis juzgados por Dios. No condenéis y no seréis condenados por Él. Perdonad y Dios os perdonará. Dad y Dios os dará” (Lucas 6, 37-38) O dicho en español: “Haz bien y no mires a quien”. Así entregamos los alimentos, los juguetes, nuestro tiempo… sin juzgar a quienes los reciben, que son hijos del mismo Padre. Porque Él nos enseñó un nuevo mandamiento: “Que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos” (Juan 15, 12-13). A propósito de esto, recuerdo en estas líneas unas frases que Fray Jeremías nos decía en la homilía del segundo día del triduo a Jesús de Medinaceli:

- 7 -– 9 –


LA VOZ DEL SILENCIO Jesús!

• Amar es una postura de darse, de entrega y de servicio ¡Como lo ha practicado

• Amar es exigir que el punto de mira no sea siempre el yo, sino también pensar en los demás. • Que los otros tengan un puesto en tu corazón, en tu mente y también en tus manos serviciales. Miro el calendario de San Antonio, el que tengo en la cocina y mira tú por dónde, en el mes de marzo que es por donde toca tener abierto, pone lo siguiente: “la limosna que Dios quiere ha de ser fruto del amor, un verdadero compartir, no solo dar de lo que te sobra”. SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO Allí, a sus pies, atraídos, llamados o convocados por Él: “Venid, benditos de mi Padre, tomar posesión del Reino que está preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; anduve peregrino y me disteis hospedaje; estaba desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y vinisteis a verme. Señor, le responderán los justos ¿Cuándo te vimos peregrino y te dimos hospedaje, o desnudo y te vestimos? Y ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a visitarte? Y el Rey en respuesta os dirá: Os aseguro que cuántas veces hicisteis eso a uno de estos pequeñitos, hermanos míos, a mí en persona lo hicisteis” (Mateo 25, 34- 40). Por último recordaros que Él está allí, que podéis verlo en los necesitados, en muchos gestos que se producen esos días de entrega de alimentos y sobre todo en que allí están varios hermanos, llamados, reunidos en su nombre para realizar un acto de caridad “porque donde estén reunidos dos o tres que tienen fe en mí, allí estaré yo en medio de ellos” (Mateo 18, 20). Acudamos pues a ver a Cristo en las tallas escultóricas de nuestros pasos, cuando ponemos el Belén, cuando celebramos Cabildo, desde casa cuando no hay más remedio que reunirnos a través de medios telemáticos, en misa, en el triduo, en una bébora, recogiendo manzanas o aceitunas, tomando una cerveza con Jeremías en el patio del convento, o con los hermanos en un bar, en el Vía Crucis, o en las oraciones- reflexión a las que nos convoca el hermano Jeremías, en el reparto, en una charla…

Ba r

Río

Especialistas en desayunos

Av. Alcalde Miguel Castaño, 1 (frente al Jardín de San Francisco)

León

– 10 –- 8

-


LA VOZ DEL SILENCIO

En el XXX aniversario de nuestra Cofradía En Silencio, hacia donde realmente importa Hno. José María Alonso Rodríguez El tiempo ha demostrado que efectivamente éramos, somos, esenciales y necesariamente inevitables. En el comienzo los Capuchinos eran un convento a la antigua usanza, con claustro, con reserva, infranqueable; un convento en el que había un puñado de frailes que mantenían viva una tradición, un modo de hacer y una obediencia que eran benditamente anacrónicas. Seguía siendo un lugar, y más que eso un espacio, en el que era posible el reencuentro con uno mismo.

Pero era una necesidad imperiosa que aquel estilo definido tuviese una continuidad en el tiempo, que se preservase de forma inquebrantable, que recogiese ese “Paz y Bien” y lo hiciera continuo en el futuro, que no quedase diluido entre los ruidos de lo superfluo; y ahí fue donde, con más osadía y atrevimiento qué razón, se pusieron los cimientos de lo que seguimos queriendo ser: márgenes no sujetos a la moda, no sujetos a teorías, libres para seguir haciendo lo que queremos hacer y como lo queremos hacer, no importa el número, no importa el público, solo importa esa estrecha relación que se establece entre uno mismo y la Fe, entre el prójimo y yo.

- 9 -– 11 –


LAVOZ VOZDEL DELSILENCIO SILENCIO LA Era crear un un espacio espacio en enelelque quenonohubiese hubieseconcesiones, concesiones, el que Era imprescindible imprescindible crear en en el que apareciéramos convencidosde denuestra nuestracondición condición pecadores quieren apareciéramos como como hombres hombres convencidos dede pecadores queque quieren ser sin adornos, adornos,sin sinacompañamientos, acompañamientos, exhibiciones. Había serredimidos, redimidos, puros puros penitentes, penitentes, sin sinsin exhibiciones. Había que era la la exigencia exigencia en endedeuna unatradición tradicióny ymás más aún, la necesidad que ser ser eso eso yy así así porque era aún, la necesidad imperiosa crear un un espacio-tiempo espacio-tiempoenenelelque que por todo sonido solo hubiera imperiosade de uno uno mismo mismo de crear por todo sonido solo hubiera el el interior interioryyelelde de la la oración. oración. Desde quisimos ser ser así así yyesesasí asícomo comosomos. somos. Cada nosotros Desde un un principio principio quisimos Cada unouno de de nosotros importa, la vez vez simplemente simplementesomos somosuno unomás. más.Éramos Éramos necesarios… importa, lolo es es todo, todo, pero a la tantan necesarios… seguimos marcamoselelpunto puntoenenel elque que todo sobra y demostramos seguimos siendo siendo tan tan necesarios…, necesarios…, marcamos todo sobra y demostramos que más que quenosotros nosotrosmismos, mismos,que quenono somos pintorescos, somos quenada nadaes es imprescindible imprescindible más somos pintorescos, queque somos forma fondo. formadefinida definida porque porque tenemos tenemos fondo. ¡Quién empezar salíamos salíamoscon conloloque quehabía había y con había. ¡Quién dijo dijo miedo! miedo! Al empezar y con loslos queque había. De De prestado, más que quelolopuesto, puesto,pero peroéramos éramos inmensamente felices. Teníamos prestado,de defavor, favor, con con poco más inmensamente felices. Teníamos lolojusto eso; pero pero nuestro nuestrosilencio silenciotronaba tronabacada cada que revestíamos justoyyhasta hasta menos menos que eso; vezvez que nosnos revestíamos de anecdóticos, poquísimos, poquísimos,pocos, pocos,raros, raros,interesantes, interesantes, peculiares, decrucíferos. crucíferos. Hemos Hemos sido anecdóticos, peculiares, diferentes, respetados… diferentes,admirados, admirados, envidiados, envidiados, respetados… Todo tiempo pero pero en enrealidad realidadestá estápasando pasando continuamente. Hemos Todo eso eso pasó pasó hace tiempo continuamente. Hemos llegado pero seguimos seguimosdía díaaadía, día,minuto minutoa aminuto, minuto, empezando nuevo, llegado aa donde donde estamos estamos pero empezando de de nuevo, iniciando el compromiso. compromiso.Sería Seríaununerror errorpensar pensar que está todo hecho, iniciando elel rito, rito, comenzando comenzando el que ya ya está todo hecho, que queda es es repetirnos, repetirnos,que queahora ahorayaya todo fácil porque queahora ahoraya ya lo lo único único que queda eses todo fácil porque ya ya estáestá todotodo ganado. ganado. Uno nuestra Hermandad, Hermandad,sesepertenece pertenececuando cuando está hecho, Uno no no se se hace hace de nuestra unouno ya ya está hecho, cuando que casi casi todo todo da daigual, igual,que quecasi casinada nada importante más cuando llegas llegas aa entender entender que eses importante más queque el el tiempo solidaridad, de de penitencia. penitencia.Nos Nostoca tocavivir vivir mundo tiempo de de oración, oración, de la solidaridad, enen unun mundo del del queque ni ni podemos en el el que que loloque quefue fuealalprincipio principiotiene tiene que seguir siendo ahora, podemos nini debemos debemos huir y en que seguir siendo ahora, cada cadadía díayyen enel el futuro. futuro. Después hasta aquí, aquí, que queaún aúnesescerca, cerca,solo soloqueda queda seguir avanzando Después de de llegar hasta seguir avanzando parapara poder importa. poderllegar llegardonde donde realmente realmente importa.

--10 – 12 –10- -


LA VOZ DEL SILENCIO

Que treinta años no es nada Que treinta años no es nada Hno. Héctor-Luis Suárez Pérez Me piden, a modo de balance para la ocasión, que a través de esta colaboración ofrezca un testimonio de más de treinta años en la cofradía. Y que, para ello, procure contar mi versión, en especial de sus primeros tiempos. Complejo asunto y enfoque pues, inevitable será el tinte subjetivo en tal testimonio, aunque la perspectiva forjada en el tiempo aúne experiencia de una realidad construida de modo consensuado, acumulado y coparticipado. Vamos, lo que le puede ocurrir a cualquiera. Aunque las primeras crónicas de la cofradía recogen estos asuntos, intentaré ante la efeméride hacer recordatorio, pues era yo cantor y su redactor. Por tanto, como en el canto de “los ramos” o en “las pastoradas leonesas”, obligado de modo previo es “pedir disculpas por las posibles faltas Hermanos”. Sabido es que esta cofradía se cimentó en la década de los ochenta del pasado siglo entre varios de aquellos braceros que sustituimos a las gentes de La Sobarriba en tareas de puja de imágenes en las procesiones de la Casa Capuchina que nos acoge y de nuestros hermanos Terciarios. Por cierto, uno de aquellos que como otros no se integró en esta iniciativa cofraternal, hace unas semanas ha fallecido -J.A.Seco, D.E.P.-. En plena juventud y a pesar de nuestro escaso número, “sin paracaídas” nos lanzamos a abordar el planteamiento y diseño de esta cofradía. Y todo después de vivir un hecho no deseable pero determinante para impulsarnos a “dar el paso”, a pesar de nuestra edad, pero en pos de erradicar situaciones de impotencia innecesarias “navaja de por medio, para pujar” de parte de algunos colaboradores. Situación hoy anecdótica que, con gran ingenio y humor, ha glosado en alguno de sus escritos el Hno. José Mª Alonso. Tras ello y los correspondientes vistos buenos para el asunto y el aval de confianza de la comunidad monacal, no faltó el lógico tinte escéptico y una prudente distancia en precaución a nuestra capacidad para el tema. Impasibles al desaliento, nos jaleábamos con aquello de “pocos y una burra arrancaron el cristianismo y ¡mira!”.

- 11–-13 –


LA VOZ DEL SILENCIO Ilusionadísimos, teníamos claros varios asuntos. En primer lugar, que nos ubicábamos en la Casa capuchina en única calidad de colaboradores para “lo que nos mandasen”. Por ello, en lo organizativo de las procesiones, entendimos como prioritario brindar nuestra primera ayuda en tareas logísticas, de montaje y en poner orden en situaciones acaecidas en aquellos años. Así se permitía de mejor modo y dignidad la presencia en la calle de las imágenes devocionales en sus procesiones como ya se hizo el domingo de Ramos del 1990. Ese día e identificados con unas pequeñas taus colgadas al pecho -adquiridas por mí en Madrid, en Medinaceli y traídas a regañadientes por Alfonso Sierra más tarde Hno. y luego Mayordomo-, comenzamos a organizar aspectos logísticos y de recursos humanos. Tal identificación y el aval de la Casa, nos permitieron coordinar el grupo de disciplinados Hnos. del Dulce Nombre de Jesús Nazareno que, con morada túnica de crucífero y a cara descubierta “como era costumbre” coprocesionaron como impecable ayuda ese año y además, para ello, prestaron a la Casa las antiguas andas de su Cristo de la Agonía. El año siguiente, a todo efecto ya como cofradía todavía “en trámites”, estos hermanos de Jesús saldrían todos cubiertos y bajo “rito del silencio”. Desde el momento de abordar este proyecto y a lo largo de nuestro largo periodo de gestación, éramos conscientes de querer hacer realidad nuestro modelo e impronta a blasonar: “solo somos crucíferos austeros” y por ello: “a lo que y donde nos manden, sin propiedad, derecho, ni rechistar. En silencio”. Por ello, queríamos estar abiertos a cualquiera que podía participar y ayudar en nuestras tareas con la Casa pero, pasar a formar parte de la cofradía como hermano debía exigir “pensárselo” pues implicaba sacrificio y compromiso personal. Una circunstancia que, sin ser paradigma de camino de santidad ni principio masoquista de gusto por innecesarias penitencias cruentas -aquí proscritas-, no debía tampoco constituirse en algo tan simple como un grupo donde “apuntarse y ya está”, sin obligaciones y con solo vínculo a la tradición en Semana Santa y, claro, sin sanciones por incumplimiento. Luego, partíamos de unas pautas que, desde la humildad, estimábamos pudieran tal vez también ser correctoras de todo aquello que veíamos en hábitos, actitudes públicas, formas y puestas en escena entonces frecuentes en la Semana Santa y que desaprobábamos y aquí procuraríamos no se repitiesen. Por eso subrayamos el compromiso de ingreso desde lo simbólico y formal con el diseño del acto de acogida. Rito que enlazaba con una tradición terciaria en estas lides, pretérita desde lo protocolario, e inexistente en la realidad cofrade de aquellos años: la de los domingos de cordón. Y todo esto, parecía llamar la atención positivamente a algunos “papones” o no.

– 14 -– 12

-


LA VOZ DEL SILENCIO Toda esta deontología nos hizo caer en la cuenta de otros asuntos cruciales. El primero, que estábamos organizando una asociación confesional y ello requería enorme responsabilidad junto a la atención y exquisito estudio del diseño de una serie de aspectos fundamentales en lo doctrinal, y más, a tener en cuenta en el seno de una orden de espiritualidad concreta. Todo esto, al ser hoy recordando por el que entonces era el sancionador y a la vez el hermano más sancionado -precisamente para marcar ejemploante asuntos que luego no se han vuelto a sancionar por idéntico motivo en mis sucesores, ni tampoco por otros, me hace pensar si no hemos bajado la guardia demasiado y si ello es bueno o malo faltando a algunos aspectos del “espíritu” que a muchos atrajo antaño. Por otro lado, éramos conscientes también de abrir una nueva etapa en la capital que sorprendería a muchos al crear una nueva cofradía -que, tiempo más tarde y por un mes, no sería la primera pues se adelantaría en su aprobación episcopal la cofradía hermana “La Redención”- aunque fuera en un contexto ya existente y significase solo un aspecto organizativo en el mismo. Pero, la realidad implicaba que nuestra cofradía ocupase un curioso y comprometido lugar en la cronología local a pesar de su novedad pues, las procesiones y actividades de la Casa donde participábamos siempre habían estado ahí, aunque “fuera de liga”, y era evidente que se encontraban entre las más antiguas en de León - “El Dainos”, de tradición secular y la procesión del Silencio anterior a la Hermandad Santa Marta-. Años más tarde, el estudio documental permitió ampliar y consolidar todos estos entonces incipientes brochazos sobre ciertos aspectos históricos. La cofradía “demandaba mucho cuidado e hilar muy fino” además en su puesta en escena. Las procesiones en que participábamos recogían aspectos característicos de la tradición en el ámbito de la piedad popular más arcaica y formas de expresión no habituales, pero todavía de arraigo. Su puesta en valor a nivel popular era compleja, más en un momento de expansión de la Semana Santa a partir de primar modelos aculturados y enfoques para los que valores como los tradicionales locales, de entronque rural y sencillo, adobados con el silencio y austeridad, chocaban. La perseverancia y “tener claro el tema” como algo en su estética distinto e igualmente válido, logró su puesta en valor y hoy un alto nivel de relevancia social. Por último, una cofradía de concepción tan compleja y en ubicación conventual de espiritualidad tan precisa, no podía limitar su acción a Semana Santa. Debía extender su ámbito de intervenciones confraternales a todo el año. Condición nada nueva para las cofradías en general pero, algo raro y en desuso en el León de las décadas de los setenta y ochenta. Con todos estos pilares “como mimbres” y ante el complejo análisis expuesto, la aplastante responsabilidad demandó a lo largo de varios años muchos domingos para el

- 13–-15 –


LA VOZ DEL SILENCIO debate y la reflexión en dar forma a los estatutos previos a la erección canónica en 1991. Texto legal que, como en broma expresase nuestro primer consiliario el P. Domingo Montero, parecían complejos de cumplir pues “eran normas para ser Santos”. El libro de encargo iría también engrosándose con el tiempo. Parece que el esfuerzo mereció la pena. Para finalizar, en lo espiritual y en lo relativo a las pautas de vivencia cristiana de esta confraternidad cada uno sabrá que vio o vivió aquí para “engancharse”. Qué le invitó a acercarse, a coparticipar, a asimilar la experiencia y, si fue oportuno tras tiempo, tomar la decisión de integrarse. Un gesto comprometido, más allá del capricho puntual y de transcendencia diferente a las veces puntuales en que, “como uno más” y sin distinción, se ha unido a “todo lo de la cofradía”. Si bien ahora, por algún motivo, hay hermanos que no están en pleno grado de actividad en la misma y que, precisamente por su compromiso en algún momento hurga en su conciencia. Ese acumulado de devoción, experiencia y sentimiento del colectivo de hermanos, forma o ha contribuido a formar la cofradía y tan especial impronta en ella. Una sensación significada, puesta de manifiesto en la manera de compartir vivencias y que parece “palparse”, sorprendiendo de modo atractivo. No obstante, aunque de modo no deseado, como en todo colectivo ha habido discrepancias, tal vez decepciones, bajas y desencuentros -algunos enconados de manera puntual por querer hacer las cosas bien pero desde enfoques no convergentes-. El tiempo, la reflexión y la buena actitud, en la gran mayoría de casos, han ido retomando las aguas a su cauce inicial, ¡que no es poco! Y disculpad la extensión, ¡Que sea enhorabuena! Como balance, en este cuadro y “sin venirnos arriba”, enumeraré algunos aspectos que recoge nuestro libro de encargo y que la cofradía ha aportado a su realidad y, “de rebote”, a la de la Semana Santa leonesa y, para el cicatero, ante dudas, contraste de fechas.

• Aspectos de ideario e impronta. Simbología. Tau con sudario identificativo visual de seises. Tau franciscana de madera sencilla como símbolo identificativo del hermano. Continuó tradicional túnica morada Medinaceli de la casa, se alteró diseño capirote blanco adaptado al tradicional leonés. Capa parda como indumentaria oficial fuera de Semana Santa. Austeridad ajuar y utensilios. Puesta en valor: dos varas de madera con tres nudos-Mayordomo/pertiguero-, pendón Cofradía, palo y estandarte -de hilaturas no ricas-, andas -del taller de Palma Burgos, adquiridas en Jodar (Jaén) por baratísimo precio acorde a ideario-. • En lo etnográfico, costumbrista devocional. Patrimonio material e inmaterial asociado a piedad popular tradicional, protocolos en la Casa, la capital y la provincia leonesa. Desde la cofradía hemos recuperado y puesto en valor en lo devocional y organizativo. Difuntos: el responso de difuntos, paño funerario y otros en funeral y misas de carta de pago. En procesión: protocolos de salida a interior de iglesia cubiertos y recogida, procesiones. Recuperar el tradicional “Calvario” o vía crucis leonés cantado, retomar el encuentro con la Virgen en la Calle de la Amargura y de modo coparticipado con la Cofradía de Angustias, traslados conmemorativos y regresos del ”Dáinos” a Convento Sta. Cruz MM. Clarisas. Otros con otras cofradías -con asistencia en forma de cofradía-: cabezada al Sto. Cristo del Perdón al paso en procesión por atrio iglesia San Francisco, varios puntuales conmemorativos -Malvar, Siete Palabras, Corpus Chico, alzado de pendón, cofr. – 16-–14

-


LA VOZ DEL SILENCIO De La Sobarriba. Ritos con protocolos propios cuidados: cabildos, voto del silencio, el acto de acogida, toma de posesión -en la iglesia con túnica y en calle “ir a buscar al Mayordomo” a su domicilio- y a”promesa ante el locus apellationis” -en la Catedral-, ir a buscar al Mayordomo al fin de otras procesiones -con capas o túnicas-, Misa de Santa Brígida y celebración de la Candelaria en La Sobarriba con ofrenda del cirio pascual para los cultos el año de esa unidad pastoral rural. Otros anuales: -doce meses doce intervenciones- nacimiento o belén – primera cofradía desde los noventa en integrarlo en actos y premiada por Asociación Belenista- con su ramo tradicional y actos culturales asociados. Varios con presencia “en forma de cofradía” por calles o en procesión (pendón, estandarte, dulzaina y tambor, Mayordomo con vara y asistentes, todos de traje oscuro, capa parda y tau): procesión del Corpus, el canto del “Ramo al Cristo”, la misa, vueltas de San Antón y ofrecimiento y canto del Ramo -grupo Xeitu-. Participación en celebraciones de la Casa capuchina que nos acoge: San Francisco, San Antonio y en sus actos solidarios: reparto mensual obra social, concierto Mágicos y un juguete una sonrisa. Otros a los que es invitada anualmente: peregrinación a Virgen del Camino de La Sobarriba, Procesión S. Lorenzo de Brindis en Villafranca del Bierzo, actos y procesiones en La Sobarriba y visitas allí de la Virgen del Camino, peregrinaciones jacobeas a Santiago de Compostela en año Santo, congresos Medinaceli, celebraciones en Bca. Jesús de Medinaceli en Madrid y actos religiosos de este tipo de cofradías en otras provincias, con capa parda y tau siempre. Costumbres cofrades: limosneros mendicantes en procesión, protocolo en forma de cofradía en desplazamientos por las calles y otros actos, “la bébora” in memoriam, facenderas de trabajo. Potajería: además de atender lo solidario y las ofrendas y “el pan de la caridad” -en iglesia-, preparar colaciones a la usanza tradicional -de la Casa o de cofradías provinciales-:“la torta” de la toma de posesión del Mayordomo, las pastas y el vino dulce al término de procesiones y otros actos, “los perdones” y “huevos de pascua” de los cabildos, chocolate Domingo de Ramos, el escabeche, queso y limonada de facenderas, la tortilla de patata del Domingo Tortillero -de celebración intermitente en el tiempo- las castañas del magosto de difuntos, “Rincón del Silencio” en Navidad, las viandas regladas de la cena del Miércoles Santo –“aceitunas negras arregladas”, tortillas de escabeche, potaje de vigilia, torrijas- y las de la cena del cordero – “fervudo”, “asadurilla, pan con nueces y mandarinas- que se disputa a las chapas con La Sobarriba- y comidas de confraternidad. • En lo etnomusicológico. Piedad popular: canto y tradición oral. Obligados por la nomenclatura y perfil perdido de la procesión del “Dáinos” y su “Santo Rosario de la Buena Muerte”, pusimos en valor el retomar la costumbre de cantar en procesión el repertorio tradicional los propios hermanos e incorporar coros populares y el femenino. A ello le siguió el “Calvario” cantado con los distintos repertorios populares en la provincia del ejercicio del Vía Crucis y los cantos propios del Martes Santo. Así como los propios del repertorio de Semana Santa con el “Perdona a tu pueblo”, rezo y canto de la Salve y luego el canto de la despedida en nuestro “encuentro con la Virgen de las Lágrimas”. Para

- 15 -– 17 –


LA VOZ DEL SILENCIO seguir con el Himno a Jesús de Medinaceli y el ofrecimiento y canto del “Ramo” al Cristo, en Septiembre y al Nacimiento en Navidad. Organología (instrumentos y agrupaciones), pusimos en valor el toque de abogar con sus cinco posas para iniciar o concluir todo acto, con la esquila, nuestra ronda con su toque. Retomamos la esquilina que abre la procesión del”Dáinos” con sonido constante en todo el recorrido avisando de la procesión y otros idiófonos como matracas, carracas y tabletas en toques de aviso en procesión, la trompa en traslados y otros, además de incorporar la dulzaina y el tambor el “toque al alzar” tradicional en la Misa y a todos nuestros actos y procesiones fuera de Semana Santa. Así como el piquete de dulzainas, en algunos años la música de capilla para la procesión del Silencio y el retomar el toque de campanas en procesión al paso del “Dainos”. También el toque tradicional de campana a “tente nube” la noche víspera de Santa Brígida y hasta hace unos años, cohetes como aerófono de explosión. • Cultura. Eventos cofrades y culturales: VII Congreso Nacional de Cofradías (Medinaceli), Curso de Extensión Universitaria sobre temas de Semana Santa asociado al anterior -1º en la Hª de la ULE-, Presentación del Cartel de la Cofradía en Semana Santa -material fotográfico y en técnica de grabado, retomando tradición por primera vez tras años en León- y grabados Azules Penitentes acto cultural asociado, Cursos fotografía cofrade -primero de su género en León-, Publicaciones: Libro de Encargo, folletos actos, Actas Congreso y otras publicaciones del mismo, tarjetas de navidad cofrades incluyendo grabado -id. En los 90-, Revista La voz del Silencio, postales devocionales, guiones y folletos explicativos actos -con partitura-, cartelística Semana Santa -sustitución de tradicionales a una tinta por ofset color y con texto de actos, años 90- y otros: triduo medinaceli y actos navidad. Lotería -desde 1991- Matasellos y estampas filatélicas.

!"

BODEGAS LUVA Benazolve (León) www.bodegasluva.es Tlfno.: 615.654.640

– 18- –16

-


LA VOZ DEL SILENCIO

E c c e H o mo “He aquí el hombre” Jn 19, 5 La sangre que desciende de tu frente a la manera de carmíneos arroyuelos, resbala por tu rostro amoratado transformándose en púrpura de escarnio. Y en tu carne tundida y tumefacta deja impreso su rastro vejatorio, que determina de modo legible, notorio y paladino, las infidencias del linaje humano. Cada herida, Señor, y cada llaga, es borbotón, ola de proa, emblema de los eternos bienes que atesora el hontanar de tu misericordia. Y ese enjambre de golpes que campea en tu cuerpo, resulta paradigma manifiesto de tu humildad constante, de tu plena y copiosa mansedumbre, probanza indicativa de tu inefable y dulce caridad, de cómo te inclinaste a tomar sobre Ti el fardo infecto de todas nuestras faltas, el peso desbordante y desmedido de todas nuestras culpas. Bajo este cielo del tercer milenio, ¡Ecce Homo!: ¡He aquí el hombre! es grito que redobla en los oídos y retumba en las bóvedas del alma, mientras la mano oculta del destino aboceta con trazos indelebles el perfil de la cruz en lontananza. Máximo Cayón Diéguez

- 17 – 19- –


LA VOZ DEL SILENCIO

EnLos tre senPueblos timiento y em ocióla n: de descubrir el mundo interior

Sob y compartir “El Dainos

Cuando se aproxima la Semana Santa es frecuente contemplar, en nuestra geografía, un sinnúmero de preparativos que se van sucediendo, con mayor o menor ruido y presencia pública. Pequeñas y grandes corporaciones que se disponen para sacar a la calle sus pasos, imágenes que son expresión de una religiosidad que, en la mayoría de las ocasiones, está cargada de emotivos sentimientos.

Esa realidad, ese sentimiento afectivo, suele coincidir con una estética atemporal, cuando no abigarrada y barroca, donde brilla el oro y el olor a incienso… en una comprensión de que cuanto más se logre resaltar el entorno, más sobresaldrá también la figura del Cristo o de la Virgen que se va a procesionar… En el medio de todo ello, es preciso volver la mirada hacia una expresión aparentemente menos vistosa, pero profundamente importante en la expresión religiosa artística: la que genera el mundo interior. No se trata, por tanto, de mover a un sentimiento o lágrima fácil, sino de ayudar a entrar en el misterio que es la muerte y resurrección del Señor, que supone y precisa de una interioridad religiosa que, en la mayoría de las ocasiones, no resulta fácil de expresar por medio de palabras. Precisamente esto es lo que se ha planteado, a lo largo de su dilatada vida, el artista franciscano-capuchino Antonio Oteiza. Antonio nació en San Sebastián (Donostia) en 1926, ingresando más tarde en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Ha acompañado su vida religiosa con una atenta preocupación artística por plasmar lo más significativo de las acciones de Dios y de los hombres en lo cotidiano de la vida. Esto lo ha expresado, fundamentalmente, por medio de sus esculturas elaboradas en arcilla o en bronce, pero que van siempre acompañadas de una particular fuerza expresiva. Con todo, esto lo ha completado también por medio de la pintura, e incluso de la escritura, donde ha relatado sus viajes a lo largo del mundo, siendo capaz de resaltar aquello que para otros podría pasar desapercibido. A Antonio no le ha preocupado tanto el soporte, la materia sobre la que confeccionar sus obras, sino lo que él quería reflejar en ellas. Precisamente por ello ha solido optar por materiales sobrios y pobres, frente a ese estilo purista del recurso a materiales nobles; como si las obras de arte fueran tales por los materiales usados en su confección, o las manos y las ideas del artista fueran elementos susceptibles, sin más, de una propuesta diferente. Su expresión artística, fundamentalmente expresionista, ha estado en los últimos años especialmente preocupada por mostrar otras claves expresivas, superando el hiper-realismo que acompaña el arte religioso cristiano occidental. Entiende Oteiza que es necesario romper la naturalidad de la figura para poder centrar la 20


LA VOZ DEL SILENCIO

arriba volverán a vivir s” en la ciudad de León

Bar

Río

Especialistas en desayunos

21


LA VOZ DEL SILENCIO

Sombras que hablan de Luz Fray Miguelanxo Pena González Me llama profundamente la atención cuando la gente quiere ver cristos bonitos, con actitudes cándidas y una estética de épocas pasadas. Si nos paramos a pensar un poco es fácil que caigamos en la cuenta que la cruz representa entrega, pero a través del filtro del dolor, del sufrimiento y de la muerte. Así hemos de contemplar también este grabado de la cruz procesional que preside el altar de San Francisco desde hace unos meses. Holguera lo interpreta en un intento de salir hacia el mundo, de ir a nuestro encuentro, de mostrar la singular relación que hay entre Dios y el hombre… El Cristo en la cruz supone, precisamente, el cruce entre la verticalidad de esa relación personal que hemos de mantener siempre con el Creador y, al mismo tiempo, de la horizontalidad que supone conducir a los hombres hacia lo que implica, al tiempo que

– 22-–20

-


LA VOZ DEL SILENCIO visibiliza esa relación particular y esa ansia por ayudar al hermano hambriento y necesitado. De ahí también la importancia de ese escorzo, de ese giro que Holguera capta y envuelve entre sombras, alargando la presencia de ese Cristo, para que siga en medio de nosotros… Pero sombras que hablan de luz, de la luz de la Pascua, hacia la que todos hemos de caminar. De un Cristo que se entrega para que nosotros tengamos vida, y la tengamos en abundancia. No se puede perder de vista que se trata de una pieza elaborada por el artista Pablo Maojo, el mismo que ha construido la “Puerta del Camino”, que da acceso a la galería, pero que está inspirada en otra realizada por Rubio Camín. El artista, en el presente caso, ha querido plasmar también lo que implica la cruz para hoy, en medio de una realidad de sufrimiento. Por ello nos presenta un Cristo con las manos abiertas, que sirvan también acoger las nuestras. El hecho de que esté ejecutada en acero la hace compleja y difícil en su elaboración, ya que no permite ser moldeada al antojo del artista, pero también habla de la complejidad y la entrega que supone el dar la vida por los otros, tal y como lo hizo el Maestro… No se puede olvidar que el conocimiento que tenemos de Cristo tiene mucho que ver también con la relación que mantengamos con Él. Cuanto más lo conozcamos, cuanto más nos acerquemos a Él, más podremos darle forma a esas zonas que el artesano ha marcado con el buril, que solo están delineadas para que nosotros las llenemos de vida. Ahí tenemos una seria tarea que hemos de realizar en lo cotidiano de nuestras vidas…

!"

- 21 -

– 23 –


LA VOZ DEL SILENCIO

Una advocación mariana para la cofradía. Hno. Sergio Robles Prieto

Foto: fondo de Wenceslao Álvarez Oblanca

Vaya por delante que mi única intención con este escrito es abrir un debate serio y oportuno sobre la necesidad o no de incorporar una imagen mariana a nuestra cofradía. Dicha incorporación – es necesario puntualizar – no tiene porqué ser una imagen dolorosa con la intención de que forme parte de nuestros cortejos; en mi opinión, éstos están perfectamente conformados en la actualidad y desde hace muchos años con la incorporación del Cristo de la Expiración a la procesión del Silencio.

Somos, a día de hoy, un rara avis dentro del panorama cofrade leonés, donde la inmensa mayoría de congregaciones rinde culto a diversas imágenes marianas con las más diversas advocaciones, aunque predominan las soledades y las piedades (nada extraño teniendo en cuenta nuestra patrona regional). Un caso peculiar es el de nuestros hermanos de las Siete Palabras, que si bien no tienen efigie mariana que desfile en solitario, sí que rinden cultos a las vírgenes integradas en sus grupos escultóricos, en concreto, la quinta y sexta palabras. Pues bien, en nuestra propia sede tenemos una efigie mariana que ahora mismo tiene inactiva su congregación después de más de un siglo, más de 125 años después de su realización y consiguiente puesta al culto. Se trata ésta de una advocación con hondas raíces capuchinas desde el siglo XVIII y extendida desde Andalucía a todo el orbe. Me estoy refiriendo a la Divina Pastora.

- 23 –- 25 –


LA VOZ DEL SILENCIO ¿Por qué no ayudar a la casa a recuperar sus cultos del mes de mayo, complementando así la festividad de la Invención de la Cruz, tal y como ayudamos con los de San Antonio de Padua en junio? ¿Por qué no estudiar la recuperación de su procesión en el ya mencionado mes o, incluso, su participación en la procesión del Corpus Christi? Esto parece aún más pertinente si consideramos que hemos recuperado o mantenido otras tradiciones ajenas a nuestra cofradía y a la casa franciscana, tanto en nuestra ciudad como en el alfoz. ¿Por qué, entonces, dejar pasar la oportunidad de ayudar a que la memoria de la Divina Pastora no se pierda en nuestra propia casa?

!"

– 26- –24

-


LA VOZ DEL SILENCIO

Mirando al Silencio Hno. Miguel Suarez Seijas Querido Hermano en Cristo: Hace ya tiempo que no me acerco a esta ventana que nos brinda la Cofradía, que no es otra que esta revista, La Voz del Silencio. Coincidiendo con el año en el que se cumplían veinte de mi acto de acogida y de alguno más con la inquietud de pertenecer a ella, quise dirigirme a vosotros en el pasado 2020. Muchas cosas quedaron en suspenso en el “primer año de la Pandemia”. Muchas más. Afortunadamente, siguen siendo de plena vigencia. Por esto miro hacia atrás y echo en falta a algunos hermanos que, por desgracia, ya no están entre nosotros, aunque siempre nos acompañan. Ha pasado a un segundo plano el mirar hacia la puerta del convento y ver aparecer algún hermano ya que las cuentas no salían, sobre todo en el VíaCrucis y en la Procesión del Silencio, faltaba media hora y las cuentas seguían sin salir, pero no me digáis como, al final siempre salían. Eran otros tiempos, ni mejores ni peores, simplemente distinto. Ahora levanto la mirada y veo a unos monaguillos que se han convertido en hombres y ya han realizado su acto de acogida y otros van camino de ello, lejos quedan los tiempos en lo que no teníamos monaguillos o apenas un par de ellos, feliz me hace verles, porque en ellos veo el futuro del Silencio. Sigo mirando y veo muchas caras nuevas desde hace ya dos décadas, unos más jóvenes, otros más maduros, pero todos con el carisma de esta Cofradía, hemos ido creciendo paso a paso, pero con un caminar firme y eso es lo que nos hará llegar lejos Veinte años hermanos, veinte años, pero con la ilusión y el compromiso del primer día, recibiendo los comunicados de la Cofradía con el mismo nerviosismo e ilusión, como la de aquella primera carta convocándome a mi acto de acogida. Y dentro de estos veinte años, llego el día de mi toma de posesión como Mayordomo, el día más importante en mi vida cofrade, no por la toma de posesión en sí, con los nervios típicos de que todo saliera bien, sino porque tenía muy claro el paso que estaba decidido a dar, que no es otro que el servicio y entrega al común de los hermanos y con ello a la Cofradía. Un servicio y una entrega no de un año, sino de por vida, porque si algo tengo claro es que moriré sirviendo a la Cofradía y siendo hermano del Silencio. Por esto me cuesta entender que quien haya pasado por la Mayordomía solo le vea de Semana Santa a Semana Santa, teniendo claro que no siempre se puede y que existen otras obligaciones, pero esto no deja de entristecerme y dolerme. Para finalizar, porque no quiero extenderme en exceso, solo animaros a seguir viviendo la Cofradía en toda su plenitud y compartir tanto los momentos de alegría como los de tristeza, ya que siempre tendréis a un hermano del Silencio para reír con vosotros y su hombro para consolaros en vuestro dolor. Recibid un abrazo de Hermano. Paz y Bien.

- 25 -– 27 –


LA VOZ DEL SILENCIO

A la Muerte de Cristo Hno. José Antonio Fernández Recomiendo para la reflexión este poema del Fénix de los Ingenios, Lope de Vega, como preparación para las celebraciones pascuales: La tarde se escurecía entre la una y las dos, que viendo que el Sol se muere, se vistió de luto el sol.

¿Pero cómo las entrañas, que nueve meses vivió, verán que corta la muerte fruto de tal bendición?

Tinieblas cubren los aires, las piedras de dos en dos se rompen unas con otras, y el pecho del hombre no.

«¡Ay Hijo!, la Virgen dice, ¿qué madre vio como yo tantas espadas sangrientas traspasar su corazón?

No cesan los serafines de llorar con tal dolor, que los cielos y la tierra conocen que muere Dios.

¿Dónde está vuestra hermosura? ¿quién los ojos eclipsó, donde se miraba el Cielo como de su mismo Autor?

Cuando está Cristo en la cruz diciendo al Padre: “Señor, ¿por qué me has desamparado?” ¡ay Dios, qué tierna razón!,

Partamos, dulce Jesús, el cáliz de esta pasión, que Vos le bebéis de sangre, y yo de pena y dolor.

¿Qué sentiría su Madre, cuando tal palabra oyó, viendo que su Hijo dice que Dios le desamparó?

¿De qué me sirvió guardaros de aquel Rey que os persiguió, si al fin os quitan la vida vuestros enemigos hoy?»

No llores Virgen piadosa, que aunque se va vuestro Amor, antes que pasen tres días volverá a verse con vos.

Esto diciendo la Virgen Cristo el espíritu dio; alma, si no sois de piedra llora, pues la culpa soy.

C/ Renueva, 17. 24002, León Tlfno. 987 24 74 61 www.cenadorruanova.com

– 28 –- 26

-


LA VOZ DEL SILENCIO

Ntra. Sra. del Rosario de Toldanos: de antiguas Cofradías y su labor social Hno. Antonio Barreñada García Toletanos es topónimo al que prestó atención Menéndez Pidal y, siguiendo sus huellas, otros estudiosos que se han ocupado de ese excepcional capítulo de nuestra historia que es la Mozarabía. Toldanos, en alguna ocasión confundido con el situado “a legua y media” de Valderas (hacienda donada por la Infanta de León doña Elvira para que se erigiese un monasterio), o el despoblado en la provincia de Zamora, en término de Cañizo (Benavente). El nuestro está muy cerca, en el alto sobre el Camino, o los caminos: en la actualidad a su oriente discurre el de la Nacional, la vieja cañada real, pareja al Jacobeo; en tiempos antiguos, y a su poniente, el Itinerario I de Antonino, que unía la capital tarraconense y Astúrica, con ramal hacia Legio. En el año 984 (en plena guerra con su primo Ramiro III) Bermudo II, el rey berciano de León, hacía donación al Obispo Sabarigo (renovada o duplicada en 991) de las villas de Paradilla y Toldanos, con todas sus pertenencias; varios vínculos históricos ligan a estos dos pueblos. En las “Respuestas” Generales al Interrogatorio para el Catastro de Ensenada (fechadas a 5 de marzo de 1753) los informantes dicen “a la primera que este lugar se llama Toldanos de la Sobarriba. Por cierto: en lo dicho “a la sexta y séptima” consta que hay en el pueblo “dos morales…en el casco del lugar y campos públicos”. La Cofradía de Nuestra Señora del Rosario tuvo su sede canónica en San Pedro Apóstol (“en Cátedra”) de Toldanos, ayuntamiento de Villaturiel (inicialmente de Valdesogo de Abajo), antiguo Tenor de Abajo de la histórica Hermandad de La Sobarriba. La Iglesia parroquial mantiene en pie su guapa torre mudéjar. Hubo que derruir la nave, de la que constaba interesante artesonado, y reconstruirla en 1970. Se conservan en ella una talla de San Pedro (no la que figuraba en el desaparecido retablo mayor, obra de José Suárez Gavilanes, contratada por el pueblo en León con escritura de 14 de noviembre de 1748 y hoy expuesta en el Museo de la Catedral de León) y otra de la Virgen del Rosario, talla en madera policromada y con apreciables restos de estofado, de pie, con el Niño en brazos, que puede ser (a juicio del profesor Emilio J. Moráis) de finales del XVI o inicio del XVII. Esta imagen guarda grandes semejanzas con la de otro pueblo de la Sobarriba, Villaseca, donde también existió Cofradía de la Virgen del Rosario, y donde se conserva un singular

- 27–-29 –


LA VOZ DEL SILENCIO exvoto de 1702 en el que dicha devoción se aúna a la de San Francisco. El texto al pie reza: “Francisco Manuel, natural de Villaseca, habiendo estado a la muerte de una grave enfermedad, encomendándole a Nª Sª del Rosario de Villaseca y a Nº P. S. Francisco, quedó sano. Año de 1702”. El Archivo de la Parroquia de Toldanos (hoy en el HistóricoDiocesano de León) contiene documentos que datan de inicios de 1661; entre ellos, cuatro libros de cuentas de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, desde 1669 hasta 1865.

En la revista de la Semana Santa Leonesa de 1941 –sin firma pero de mano del imprescindible Suárez Ema– se escribía que “La más antigua cofradía (1578) de la ciudad de León, ‘Angustias y Soledad de Nuestra señora’, nacida en el siglo XVI en el Convento de Santo Domingo el Real Extramuros, entre las numerosas rentas que va acumulando, tiene en el XVII pueblos enteros grabados con censos, como Toldanos, censo cuyo origen está en los agobios económicos que sobre España acarreó el reinado de Carlos II ‘el Hechizado’ y la Guerra de Sucesión al advenimiento de Felipe V.” El Convento de Santo Domingo de León, sin fecha cierta de fundación, se estima que existía ya a mediados del siglo XIII. Incendiado por las invasoras tropas francesas en 1809, tras otras vicisitudes, sería suprimido definitivamente por los decretos de exclaustración de 1835. En él nace la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, con Regla Fundacional de 1578. En él, y ligada íntimamente a la de Angustias de la ciudad, tiene su matriz la Cofradía del Rosario de Toldanos. En las mismas tierras centro-europeas originarias de la Reforma luterana surgieron dos devociones de la Religiosidad oficial que se extenderán y fijarán notablemente en la popular, significadamente en España, también en su Viejo Reino de León: la imagen de la Virgen de la Piedad (desde la “Vesperbild”), y el Rosario, con gran responsabilidad en su difusión debida a frailes de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, como el bretón Beato

– 30 –- 28

-


LA VOZ DEL SILENCIO Alano de Rupe y el germano Jacobo Sprenger. Carlos J. Romero Mensaque, en su artículo “La universalización de la devoción del Rosario y sus cofradías en España: de Trento a Lepanto” señalaba que “tras la primera conformación del rezo avemariano con Fray Alano de la Roca y la fundación de la Cofradía de Colonia a fines del siglo XV, el Rosario se configura como un elemento pastoral insustituible en la Observancia de la Orden de Predicadores…”. La gran difusión de las cofradías del Rosario de ese momento (ímpetu renovado a finales del XIX con León XIII, el Papa del Rosario) se produce en el marco de un proceso más amplio. “Las cofradías constituían la forma asociativa más extendida en la España del Antiguo Régimen. Tras un período de crisis a comienzos de la Edad Moderna, fruto de las serias dificultades por las que pasaba la Iglesia, la reforma tridentina insufló a estas agrupaciones religiosas de seglares un nuevo aliento. La espiritualidad barroca caló tan profundamente en el universo devocional de las clases populares que el número de cofradías se disparó desde finales del siglo XVI en adelante.” Lo dicho por Alfredo Martín García al tratar del "Expediente General de Cofradías" en la provincia de León (1770-1772) se acompaña, entre otras, de consideraciones sobre los aspectos socio-económicos de estas entidades, de su labor social. Toldanos participa históricamente de otra cofradía, eminente obra social: la establecida en el Hospital de Peregrinos de Nuestra Señora la Blanca del Puente Villarente, construido por mandato y a expensas de D. Andrés Pérez de Capillas, arcediano de Triacastella (como consta en su abultado testamento, otorgado en León en 1539 y publicado entre los Documentos Curiosos de la Colección Miguel Bravo), y nutrido de censos de los lugares vecinos. De la Cofradía del Hospital se hace constar en dicho documento que es “especial de hasta cincuenta cofrades contando marido y mujer por uno de los casados (…) y que estos cofrades sean de los lugares de Toldanos y de Marne y de Villarente e de Villafañe y de Villamoros y de Santovenia cerca de Villamoros.” Y entre las obligaciones que se fijan con los censos establecidos para esos pueblos del entorno figura la de “casar tres huérfanas en cada año

- 29–-31 –


LA VOZ DEL SILENCIO para siempre jamás de las más pobres y honestas que se hallaren que no tengan otro remedio para se casar y que sean de los lugares de Toldanos o de Marne, o de Villamoriel o de Villarente o de Villafañe o de Villamoros del Camino o de Santovenia…” Las de Nuestra Señora del Rosario y del Hospital de la Puente de Villarente, como la generalidad de las cofradías, cumplieron históricamente, tanto como con sus piadosas devociones, con los fines sociales que asumieron en ausencia de otros amparos para las gentes. En tiempos nuevos se producen formas nuevas, pero, afortunadamente, herederas de los valores que siguen en pie, a pie del Camino, como un Moral sin tiempo. La Asociación Cultural ‘Virgen de la Mora’ de Toldanos, con más socios que habitantes el pueblo, es, en buena medida, una actualización de la inquietud social de sus antiguas cofradías.

!"

– 32 –-

30 -


LA VOZ DEL SILENCIO

Rincones Vetustos: El Pizarro Ángel Suárez Ema “Calle Matasiete”. Proa, 12/07/1963, p 10. Volvemos sobre la plazuela de las Concepciones. Pues bien, como ya hemos visto llegaron a León y ya nos hemos referido a estos regios visitantes en otras croniquillas, la reina Isabel II y su esposo don Francisco de Asís. Ya en León, fue deseo de la reina visitar el convento de las Concepciones, cosa que realizó recreándose en la riqueza que se guardaba en aquella casa. La barriada recibió a los regios visitantes con inmenso júbilo. Esperábanles a la puerta del convento, coros y danzantes destacándose los del Hospicio Provincial que bailaron y entonaron aquel himno que brotó del numen del mencionado “Grajo”, director de la banda popular. También visitó la reina el templo de Nuestra Señora del Mercado, cuya imagen la afectó grandemente obsequiándola con un manto. Dicho manto de púrpura recabado en oro luce dicha imagen en determinadas ocasiones. Pero esta plaza evoca también otros sucesos. En las proximidades a esta plaza quedaban los restos de los palacios de los reyes de tiempos de Doña Urraca y que después sirvieron para que don Enrique de Trastamara ideara aquel tan magnífico. Lo que se llamó palacio de Doña Urraca eran viejos caserones con grandes puertas, patios enormes, galerías regias. Mucho se ha escrito sobre estos palacios y los escritores leoneses han evocado, augustos personales, espléndidas fiestas en aquellos salones fastuosos, recuerdos de ceremoniosa corte, con altivas princesas, pajes lindos, damas gentiles. ¡Oh!, qué bien lo pintaba aquel periodista de destacada pluma que se llamó don José Pinto Maestro de tan grata memoria. Pues bien: allá por los años de la última década del siglo pasado, se cuenta y es muy conocida la anécdota famosa del Pizarro, que tiene por escenario esta plazuela. En aquellas viejas casonas, restos de palacios antiguos, que acabaron siendo casa del corregimiento, cárcel de mujeres y otras dependencias, se cuenta que hubo de albergarse una compañía circense que en aquellos magníficos patios, encontró acomodo, para encerrar los animales que componían la magnífica colección zoológica de que se acompañaban. En uno de esos patios hubo de ser alojado un famoso elefante denominado “Pizarro” que prestaba muy buenos servicios en el armazón del circo. Habiasele muerto la hembra y se encontraba que el gigantesco paquidermo estaba irritadísimo. Llegó por aquel entonces el Domingo de Ramos y como cosa tradicional salió la procesión del “Dainos” del templo de los Padres Capuchinos. Acompañaban a la bendita imagen León entero pleno de fe y amor a la figura del Crucificado. Y cuando llegaba la procesión a la plazuela de las Concepciones, ocurrió algo insólito. Una voz extertórea, trágica, gritó: - Se ha escapado el elefante El pánico fue espantoso. Inmediatamente aquella plazuela e vio sembrada de sombreros, capas, mantones, velas. En aquel éxodo de miedo la gente huía enloquecida. Se atropellaban unos a los otros. Aumentaban lo trágico de la escena, a oscuridad de la

- 31–-33 –


LA VOZ DEL SILENCIO noche. Las velas ardían tiradas en el suelo, dando más tenebrez al panorama. Por los balcones, ventanas y tejados, dentro de los portales, se amontonaba la gente. Esperaban todos que el elefante hiciera irrupción. Señor!

Desde un balcón gritaban viendo la imagen abandonada: ¡Levantad al bendito Pero nadie se atrevía.

Afortunadamente, no salió el elefante y pronto al fin renació la calma y la imagen regresó al templo de donde saliera. Y es tradición según los comentarios de las viejas abuelas y sus pronósticos que desde entonces llueve casi siempre el Domingo de Ramos y ellas dijeron que había que achacarlo a castigo divino por haber abandonado el Señor tan cobardemente.

!"

Calle Fernández Cadórniga, 8, 24003 León Tlfno: 676 73 55 48

– 34 –-

32 -


LA VOZ DEL SILENCIO

Un año para el recuerdo Nunca estuvo mejor puesto un título para la sección de La Voz del Silencio en la que pretendemos revisar rápidamente el camino de la Cofradía durante el último año. Un año extraño en nuestras vidas que nos ha obligado a ponernos a prueba a nosotros mismos ante la incertidumbre de los acontecimientos pero que, con mayor o menor éxito, creemos pudimos sobrellevar como fraterno grupo humano. Y todo comenzó un trece de marzo en que decidimos, de acuerdo con la Casa Franciscana, suspender las actividades programadas para la Cuaresma. Los hechos se precipitaron desde el día siguiente, catorce, en que se declaró el Estado Nacional de Alarma. Con ello, se suspendían todos los actos de Semana Santa para pasar los días santos en nuestras casas. Pero gracias a la técnica, no fue año en blanco. Nos reunimos un buen número de hermanos, junto con los hermanos capuchinos, en directo a través de las pantallas de nuestros dispositivos informáticos para rezar por nosotros y por todos, los tres días que nos corresponden. El último día, el miércoles, se unieron a nuestras oraciones de manera representativa, además de la comunidad Capuchina, las Órdenes Franciscanas Seglares de León, Villafranca del Bierzo y La Coruña, participando activamente en el Via Crucis virtual. Ya el Domingo de Gloria, tras asistir a la retransmisión de Fray Emilio desde Jerez de la Frontera, nos felicitamos las Pascuas y deseamos fuerza ante la situación que vivíamos (vivimos) en la esperanza de Cristo Resucitado. No hubo procesiones, no hubo contacto físico ni una pasta para compartir, pero sí hubo hermandad. Tras la celebración pascual, llegó la hora de celebrar el Cabildo General de Hermanos de la Cruz de Mayo. Nuevamente se emplearon las herramientas informáticas para poderlo llevar a cabo como Cabildo Virtual. En este mismo mes, tras más de dos

cerrado, se reabrió el templo franciscano con las limitaciones de aforos y todas las medidas higiénico-sanitarias pertinentes. Así, llegando junio, los hermanos colaboraron activamente en la organización de la solemnidad de San Antonio de Padua el 11 de ese mes.

- 33 –- 35 –


LA VOZ DEL SILENCIO Ya en pleno verano, siguiendo los pasos que un año antes había recorrido nuestro Hno. Ubaldo, el Hno. Liberto nos dejó el 9 de julio para encontrarse con el Padre. A buen seguro que ambos están con Él, que méritos hicieron en este mundo. Con el fin del verano, el Hno. Jeremías, capuchino germano, nos solicitó ayuda para recoger la gran cantidad de manzanas que los frutales del claustro conventual habían producido. Y a la vez, nos fue perfilando una serie de ideas para potenciar la Obra Social de la Casa. A fin de llevar a cabo estos proyectos, necesariamente la Cofradía habría de implicarse. Y así fue: colaboramos en la habilitación de espacios para el reparto de alimentos y, desde entonces, cada quince días, un grupo de hermanos se hace cargo del mismo. Por supuesto, todos estamos llamados a participar en la Obra Social. A lo largo de este año, también nuestros hermanos de las Cofradías de las Siete Palabras y del Cristo del Perdón han aportado alimentos a través de sus propias iniciativas. Y se lo agradecemos de corazón. Nuevamente hubo que recurrir a los medios telemáticos para poder celebrar el LXII Cabildo General de Hermanos de la Cruz de Septiembre porque, aunque la situación sanitaria había mejorado, no era lo suficientemente estable como para llevarse a cabo físicamente. En él, se confió nuevamente el mayor servicio para con la Cofradía al Hno. Balduino Jesús y, con él, el resto de seises prorrogaron un año su funciones. Tras la festividad de San Francisco de Asís y la llegada en noviembre del nuevo Pastor Diocesano, D. Luis Ángel de las Heras, CMF, el ya tradicional concierto de los Mágicos 70’s a beneficio de la Obra Social Franciscana, tuvo que ser aplazado a julio de 2021. En este mismo mes de noviembre, la celebración de la Misa de Difuntos de la Cofradía tuvo que adaptarse a las circunstancias y, aun siendo presencial, no hubo magosto y bébora por los hermanos fallecidos.

– 36 –- 34

-


LA VOZ DEL SILENCIO Mirando a las Navidades, en colaboración con el AMPA del CP Luis Vives, y dentro de la campaña anual “Un Juguete una Sonrisa” de la Cofradía, se realizó una recogida solidaria de ellos para donar a las Conferencias de San Vicente de Paul. del Ramo de Navidad ni villancicos tradicionales al son de gaitas y dulzainas, hubo que bendecir el Belén el cual, junto con el Ramo Leonés y la Corona de Adviento, decoró la iglesia de San Francisco durante las fechas de la Natividad. Previo a la bendición, el templo capuchino recordó a los fallecidos y enfermos por la CoViD-19, y elevó su súplica por ellos en la Oración por las Víctimas de la Pandemia.

Sin canto

Antes de finalizar el año, nuestro Hno. Consiliario, Xabier Etxenike, nos comunicó que cambiaba de destino: León por Navarra. Con cierta tristeza porque nos deja, le deseamos lo mejor y le despedimos con un presente para que nos lleve siempre en el recuerdo. En enero, con el año nuevo, de manera representativa, cuatro hermanos acudieron a la misa en honor a San Antonio Abad celebrada en la iglesia de San Marcelo. Finalizando el mes, con nuevas restricciones de la Junta de C. y León, de nuevo cuatro hermanos en nombre de la Cofradía, compartieron con una exigua representación de las cofradías de la Antigua Hermandad de la Sobarriba la

- 35–-37 –


LA VOZ DEL SILENCIO celebración de la eucaristía en honor a Ntra. Señora de las Candelas, Sta. Brígida, San Blas, Sto. Tirso y San Armentero en Villaseca. Al fin de la misma, el toque a “Tentenube” contra el Reñubero se mutó a “Tentevirus” para pedir a Dios que espante de una vez al más dañino Coronavirus. En febrero, el Hno. Mayordomo renovó por otro año su compromiso con el mayor servicio para la Cofradía en una ceremonia privada, con muchas distancias entre los pocos asistentes y retransmitido en directo por el portal de internet YouTube. Como preparación a la Semana Santa, recién iniciado el mes de marzo y con un mayor aforo por la retirada de la restricción de 25 personas por templo, se celebró el Triduo a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli. El tercer día, en lugar del tradicional Besapié, en ordenada y distanciada fila, los devotos de Jesús pudieron manifestarle su devoción con un saludo de lejos en lo físico pero cercano en el corazón.

!" Nada más, hermanos. Vivid alegres, buscad la perfección, animaos unos a otros; vivid en armonía y en paz, y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos unos a otros con el abrazo de la paz. Os saludan todos los hermanos. La gracia de Jesucristo, el Señor, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros. (2 Cor 13, 11-13)

!" – 38-–36

-


La Sonora Magia de la Solidaridad


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
"La Voz del Silencio 2021" by Antonio Barreñada - Issuu