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Cesare Pavese/ Poemas inéditos (edición bilingüe)

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MI CASA SIEMPRE FUE LA POESÍA de Pablo Queralt fue impreso en la nobilísima ciudad de Buenos Aires, año veintitrés del siglo. TOLLE, LEGE.


Traducción de Jorge Aulicino


Pavese, Cesare Poemas inéditos/ Cesare Pavese - 1a edición bilingüe - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Barnacle, 2023. 114 p.; 21 x 15 cm. Edición bilingüe: Español; Italiano. Traducción de: Jorge Aulicino. ISBN 978-987-8952-25-3 1. Poesía Italiana. I. Aulicino, Jorge, trad. II. Título CDD 853 Editor General: Alberto Cisnero Diseño de tapa: Azúcar Ramón y Merlina H. Cisnero Ilustración de tapa: Merlina H. Cisnero Nuestra gratitud quiere reconocer a Valeria Zito de Giulio Einaudi Editore, a Vera Rua Pérez Aquino, a Laura Talucci, a Lucas Peralta y a Pablo Seguí. Primera edición: Septiembre de 2023 (c) 2023, Barnacle (c) 2023, Jorge Aulicino Buenos Aires- Argentina ISBN 978-987-8952-25-3 BARNACLE

Libros homogéneos y comerciales barnacle.cia @gmail.com www.barnacle.com.ar

Impreso en la Argentina Printed in Argentina Queda hecho el depósito que previene la ley 11723


C

esare Pavese escribió poemas, novelas, cuentos, ensayos, cartas y un diario. También fue traductor. El fascismo lo detuvo, juzgó y recluyó (siempre le tiraron del mismo lado, nunca se posicionó en el medio). Cuando su amigo Giulio Einaudi fundó una editorial y dos revistas, él intervino en el proyecto. Se mató en Turín, en el hotel Roma, el 27 de agosto del año cincuenta del siglo pasado. El presente volumen (bilingüe) incluye aque os poemas que Italo Calvino compilara, anotara y publicara doce años después bajo el título de “Poemas éditos e inéditos” (Torino: Giulio Einaudi Editore, 1962) —textos no incluidos en “Trabajar cansa” ni en la serie de “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”, que como tal se publicó póstumamente—; esa era la obra poética conocida de Pavese hasta que Calvino presentó los inéditos (luego haría lo mismo con el “Diario”). Calvino trabajaba en Einaudi a instancias de Pavese y lo sucedería en su cargo como editor. Con posterioridad se dio a publicidad un pequeño libro con el nombre de “8 Poemas inéditos y cuatro cartas a una amiga (1928-1929)”; no hemos añadido esos poemas. Jorge Aulicino traduce con maestría y concisión ese mundo acre y solitario de hechos, objetos y situaciones concretamente humanas que son los motivos recurrentes en la obra del autor y logra acercar a quien leyese una tierra distinta, de dimensión épica, donde se apaga de un soplo la luz a medida que transcurren las páginas. “Palabras no, un gesto”, reclamaba Pavese (antes para sí que para el prójimo), sin intentar convencer a nadie, procurando incluirse afuera. Cómo eran aque os corazones de mendigos, mujeres de cuño, borrachos, presidiarios, simples maestras, durmientes, qué les hicieron, qué querían de verdad, saberlo ya no está en las manos de nadie, pero lograron quedarse con e os hasta el fin: “Nos hace falta un país, aunque sólo fuera por el placer de abandonarlo. Un país quiere decir no estar solos, saber que en la gente, en las plantas, en la tierra hay algo tuyo, que aun cuando no estés te sigue esperando”. Ahí se encuentra lo que fue de alguien alguna vez, igual que ayer. De e o trata el libro. El Editor POEMAS INÉDITOS

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Il vino triste (1)

È

un bel fatto che tutte le volte che siedo in un angolo d’una tampa a sorbire il grappino, ci sia il pederasta o i bambini che strillano o il disoccupato o una bella ragazza che passa di fuori, tutti a rompermi il filo del fumo. “È così, giovanotto, ce lo dico davvero, lavoro a Lucento”. Ma la voce, la voce angosciata del vecchio quarantenne —non so— che mi ha stretto la mano nottetempo nel freddo e poi mi ha accompagnato fino a casa, quel tono da vecchia cornetta, non lo scordo, neanche se muoio. Non diceva del vino, parlava con me perché avevo studiato e fumavo la pipa. “E chi fuma la pipa” esclamava tremando “non può essere falso!” Approvai colla testa. Ho trovato ragazze al ritorno, più aperte, più sane, co e gambe scoperte —digiuno da mesi— e mi sono sposato soltanto perché ero ubriaco de a loro eschezza —un amore senile. Ho sposato la più muscolosa e la più impertinente per sapere di nuovo la vita, per non più morire dietro un tavolo, dentro un ufficio, dinanzi ad estranei. Ma anche Ne a fu estranea per me e un a ievo aviatore me la vide una volta e ci mise le mani. Ora è morto quel vile —quel povero giovane— capotato nel cielo – no sono io il vile. La mia Ne a accudisce un bambino —non so se è mio figlio—

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El vino triste (1)

E

s clavado que cuando me siento en el rincón del boliche para saborear una grapita aparezcan el pederasta o los chicos que gritan o el desocupado o una linda chica que pasa por afuera, todos a quebrar el hilo de humo. “Es así, joven, se lo digo de veras, trabajo en Lucento”. Pero la voz, la voz angustiada del viejo cuarentón —no sé— que me ha estrechado la mano a la noche en el frío y luego me acompañó hasta casa, ese tono de vieja corneta, no me lo olvidaré ni aunque me muera. No decía del vino, hablaba conmigo porque había estudiado y fumaba en pipa. “¡Y el que fuma en pipa”, exclamaba temblando, “no puede ser falso!” Aprobé con la cabeza. Encontré al regresar chicas más abiertas, más sanas, con las piernas desnudas —ayunaba hacía meses—, y me casé sólo porque me había emborrachado de la escura de e as —un amor senil. Me casé con la más musculosa y la más impertinente para saborear de nuevo la vida, para no morir detrás de una mesa, en una oficina, ente a extraños. Pero Ne a fue también una extraña y un cadete de aviación con el que se encontró le puso las manos encima. Ya murió ese miserable —ese pobre chico— que capotó en el cielo —no soy yo el cana a—. Mi Ne a cuida un chico —no es mi hijo—

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ed è tutta di casa e io sono un estraneo che non sa accontentarla e non oso dir nu a e anche Ne a non parla, ma solo mi guarda. E, il più bello, piangeva quell’uomo a contarla, come piange uno sbronzo, con tutto il suo corpo, e mi cadeva addosso e diceva “Tra noi sempre rispetto” ed io, a tremare nel freddo, a cercare di andarmene, a dargli la mano. Fa piacere sorbire il grappino, ma è un altro piacere ascoltare gli sfoghi di un vecchio impotente che è tornato dal fronte e vi chiede perdono. Quali soddisfazioni ho mai io ne a vita? Ce lo dico davvero, lavoro a Lucento. Quali soddisfazioni ho mai io ne a vita?

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y es mujer de su casa y yo soy un extraño que no sabe contentarla y no osa decir nada y tampoco Ne a habla y sólo me mira. Y lo genial es que aquel hombre sollozaba al contarlo, como llora un borracho, con todo su cuerpo, y se me venía encima y decía: “Entre nosotros, siempre respeto”, y yo, temblando en el frío, buscando cómo irme y dándole la mano. Es un placer tomar la grapita, pero es otro placer escuchar el desahogo de un viejo impotente que ha vuelto del frente y pide perdón. ¿Qué satisfacciones tengo yo en la vida? Se lo digo de veras, trabajo en Lucento. ¿Qué satisfacciones tengo yo en la vida?

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Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908 – Turín, 1950) Estudió en Turín y se graduó con una tesis sobre Walt Whitman. Durante la década de 1920 leyó a los principales autores norteamericanos y comenzó a traducirlos. Entre 1935 y 1936, debido a sus vinculaciones con los militantes del grupo “Justicia y Libertad”, fue detenido, juzgado y recluido en Brancaleone Calabro. En 1934, de regreso a Turín, comenzó a colaborar con la editorial Einaudi en la creación de la revista “La Cultura”, que dirigió a partir del tercer número. Entre 1945 y 1946 dirigió la oficina romana de la misma editorial. Desempeñó un papel clave en la transición de la cultura italiana de la década de 1930 a la nueva cultura democrática de la posguerra. Después de la Liberación, se unió al Partido Comunista. Durante esos años de intenso trabajo publicó sus obras más exitosas. Fue encontrado muerto, por una sobredosis de somníferos, el 27 de agosto de 1950. Algunos de sus libros son: “Feria de agosto”, “El compañero”, “Diálogos con Leucó”, “La casa en la colina”, “La luna y las fogatas”, “El oficio de vivir”, “El hermoso verano”, “Entre mujeres solas” y “Trabajar cansa”. Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949) Comenzó su trabajo periodístico en semanarios de izquierda. Se desempeñó luego en agencias, revistas y diarios, incluido “Clarín”, donde dirigió la “Revista Cultural Ñ”. Se incorporó en los años setenta al precursor taller literario de Mario Jorge de Lellis. A medida que publicaba sus libros de poesía, tradujo a Cesare Pavese, Pier Paolo Pasolini, Eugenio Montale, Luciano Erba, Franco Fortini, Antonella Anedda y Biancamaria Frabotta, entre otros numerosos autores italianos. En los años de la recuperación de la democracia, integró el Consejo de Dirección de “Diario de Poesía”. En 2012 reunió sus libros de poemas en Estación Finlandia. Ocho años después publicaría de nuevo su obra poética reunida, corregida y aumentada. En 2015 apareció su primera versión de la Divina Comedia. Ese año recibió el Premio Nacional de Poesía. Publicó dos libros de ensayos: en 2021 Poesía y política y, al año siguiente, breves trabajos sobre la Divina Comedia, bajo el título El amor que no perdona. Su colección de poemas más reciente —con el sello de esta editorial— es El libro de los lugares sagrados.


POESIE INEDITE di Cesare Pavese fu stampato nella nobilissima città di Buenos Aires, anno ventitré del secolo. TOLLE, LEGE.


POEMAS INÉDITOS de Cesare Pavese (trad. de Jorge Aulicino) fue impreso en la nobilísima ciudad de Buenos Aires, año veintitrés del siglo. TOLLE, LEGE.


MI CASA SIEMPRE FUE LA POESÍA de Pablo Queralt fue impreso en la nobilísima ciudad de Buenos Aires, año veintitrés del siglo. TOLLE, LEGE.


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