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Pausa... y ora
Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento. C 4:2
El Dios todopoderoso se interesa profundamente por ti, incluso en los detalles cotidianos de tu vida. De hecho, anhela escucharte. Estás invitada, siempre y por cualquier motivo, a traer tus oraciones al Rey del universo. ¡Eso sí que es amor verdadero!
Las oraciones de este libro te guiarán para profundizar tu relación con el Padre celestial. Haz tuyas estas oraciones devocionales al leerlas.
Medita en las Escrituras. Incluso puedes tener a mano un diario para apuntar tus pensamientos personales mientras reflexionas sobre el asombroso amor de Dios por ti.
¡Serás bendecida cuando hagas una pausa y ores!
Mi refugio de paz y silencio
El mundo es tan ruidoso; siempre reclama mi atención. Mi mente se llena de mil cosas: tareas pendientes, preguntas por responder, y una actividad que no cesa. El carrusel acelerado de la vida no se detiene, pero yo puedo bajarme.
Ayúdame a recordar que necesito frenar, sentarme y encontrar la calma contigo. No hay otro lugar donde sienta la paz que Tú me das. Necesito pasar tiempo contigo cada día. Dame constancia para buscar esos momentos tranquilos a Tu lado.
Que Tu presencia serena me envuelva y aquiete mi alma.
Tú me das refugio y protección; tus promesas me llenan de esperanza.
119:114
Gozo en el nombre del Se nor
Padre, esta mañana vengo ante Ti por unos instantes antes de que la rutina del día me envuelva. Confío en Ti. Aunque no siempre es sencillo confiar, me has demostrado que eres digno de confianza. Me llena de alegría saber que eres mi defensor. Hoy vas delante de mí en la batalla. Elijo el gozo hoy porque amo el nombre del Señor Todopoderoso. Amén. Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes. En ti se regocijen los que aman tu nombre.
Permanece en silencio
Señor, sabes que me cuesta estar quieta. Siento que siempre debo estar haciendo algo, pero en Tu Palabra me animas a guardar calma para poder experimentar Tu salvación. Ayúdame a descansar en Ti. Abro mi corazón para que Tu paz me consuele. Guardaré silencio y escucharé mientras Tu sabiduría me habla. Permaneceré en la quietud de Tu presencia y esperaré. Solo Tú puedes vencer a mis enemigos; solo Tú puedes superar los retos que tengo delante.
Estoy tranquila y obedezco Tu voz. Espero con Tu paciencia. Tú luchas por mí. Permaneceré en silencio y dejaré que obres con poder a mi favor. El S EÑOR peleará a favor de ustedes; así que manténganse en silencio.
Un ejemplo piadoso
Dios, ayúdame a ser un ejemplo de discípula fiel de Cristo para mi familia y amigos. Quienes nos rodean tienen el poder de guiarnos hacia el bien o alejarnos de la rectitud. Oro para que todo lo que haga y diga sea para honrarte, y que nunca sea motivo de tropiezo para los demás. Que todos los que estén bajo mi influencia me encuentren fiel a Ti. Amén.
El justo sirve de guía a su prójimo; Mas el camino de los impíos les hace errar.
12:26
El tiene el control
Gracias, Señor, porque Tú tienes un plan perfecto para mi vida. Sé que no siempre lo entiendo, pero Tú sabes lo que es mejor, y todo lo que sucede es por una razón: para que Tú seas glorificado. Estoy tan agradecida de que Tú estés en control y de que no tenga que preocuparme. Amén.
Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.
19:21
Hecha a Su imagen
Señor, sé que creaste a Eva con sumo cuidado. Ella fue el complemento perfecto para Adán, formada de su propio cuerpo. Pero más importante aún, Señor, sé que Eva fue creada a Tu imagen. Antes de la caída, Eva no tenía concepto alguno de estándares de belleza; no sentía inadecuación ni falta de valor. Lo único que sabía era que pertenecía a su Creador, y eso era suficiente. Solo cuando el pecado entró en el mundo ella comenzó a avergonzarse de sí misma. Avergonzada de su cuerpo y de sus decisiones. Padre, vivo en un mundo dominado por voces que me dicen cómo debo lucir. Se siente imposible verme como Tú me ves: perfectamente creada para un propósito, hecha hermosa a imagen de mi Salvador. Ayúdame a confi ar en el cuerpo que Tú hiciste para mí y a alegrarme en lo que puede hacer para Ti. Amén. Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios; hombre y mujer los creó.
Manten firmes mis pasos
Tu Palabra es perfecta, tus principios son sólidos y han demostrado su valor generación tras generación. Tus mandatos sabios y confiables renuevan mi alma y llenan mi corazón de alegría. El amor que tengo por Tus leyes mantiene mis pasos seguros y me protege. Señor, ayúdame a reconocer mis errores y perdona mis faltas ocultas. Líbrame de caer en pecados intencionales para que no dominen mi vida. Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean gratos delate de Ti. Gracias por sostenerme en los momentos difíciles gracias a la verdad de Tu Palabra.
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. S 19:7–8 60
Alegra el corazon de Dios
Padre celestial, me alegra profundamente mi relación contigo. Hoy Te ofrezco mi adoración más sincera a través de la gratitud. Gracias por tantas bendiciones que no merezco y que recibo cada día. Tú eres quien me da el aire, la vida y la alegría que experimento.
Siempre escuchas mis oraciones. Estoy agradecida por Tu presencia; siempre estás cerca de mí. Hoy vivo entregada completamente a Ti.
Me has dado la vida, y ahora Te entrego la mía. Me asombra poder compartir esta experiencia de vida contigo.
Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia.
Oraciones en cada respiro
Señor, en Tu Palabra me dices que permanezca en una atmósfera de oración. Tú siempre estás conmigo, y quiero estar escuchando cada momento. Por favor llena mi corazón y mi mente con el deseo de mantenerme en comunicación contigo durante todo mi día. Afina mi corazón para oírte. Que Tu Espíritu fl uya a través de mí como el aire que respiro al inhalar y exhalar. Que mis pensamientos estén en la obra que Tú tienes para mí. Lléname de compasión por los demás. Que mis labios estén listos para hablar Tu verdad en amor a quienes me rodean, pero dame sabiduría para saber cuándo debo guardar silencio y, en su lugar, exhalar una oración.
El Dios todopoderoso me hizo, y con su espíritu me dio vida.
33:4
Escogiendo gozo, paz y esperanza
Padre, llena mi corazón con el gozo absoluto de Tu presencia hoy. Lléname con la paz de Tu naturaleza y con la esperanza inquebrantable para mi futuro.
Dondequiera que miro, siempre encuentro razones para dudar de Tu bondad y de Tu omnipotencia. Perdóname por alejarme de Ti en momentos de incertidumbre. Elijo, Señor, comenzar de nuevo y ver estas complicaciones como oportunidades para confiar en Ti.
Tengo plena confianza en el gozo, la paz y la esperanza que Tú me das por medio del Espíritu Santo. Tu poder ilimitado reside en mi corazón.
Ayúdame a acceder a ese poder para ver Tu mano en cada situación, desde lo maravilloso hasta lo desgarrador. Amén.
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
15:13
Vuelve a unirme
A veces la vida trae cosas maravillosas y asombrosas de Tu parte. Otras veces me encuentro en una batalla que estoy perdiendo. En los días en los que quiero rendirme, sé que no puedo. Recuerdo que no importa cuán dolorosa sea la situación o cuán rota esté, estoy comprometida Contigo. Aun cuando siento que me he perdido, con pedazos de mi corazón esparcidos por todas partes, de alguna manera Tú me encuentras y me vuelves a unir con Tu Palabra. Susurra Tu verdad a mi corazón. Nunca abandonaré Tu camino. Adhiero mi corazón fuertemente a Tus dichos. Tu amor constante me renueva con la fuerza que necesito.
Cumpliré la promesa que te hice: obedeceré tus justos mandamientos. Dios mío, ¡ya es mucho lo que he sufrido! Mi vida está siempre en peligro, pero nunca olvido tus enseñanzas. Los malvados me ponen trampas, pero yo obedezco tus mandamientos.
S 119:106–107
Entre las olas
Señor, soy como Pedro caminando hacia Ti sobre las olas. Tú me dices que tome valor y que no tenga miedo. Me dices que vaya hacia Ti, y yo salgo de mi barca de comodidad, de estabilidad. Estoy tan confiada y segura de Tu poder… hasta que enfoco mi mirada en la oscuridad que me rodea, en el dolor, y en mi propio pecado. Antes de darme cuenta, fallo.
Me hundo más rápido cada vez que no confío en Tus caminos.
Perdóname por quitar mis ojos de Ti. Perdóname por intentar hacer las cosas por mi cuenta en lugar de dejar que Tú me guíes. Te doy gracias porque siempre me tomas cuando caigo, porque me sacas del agua y de las olas de la vida. Hoy, Señor, Te pido que me ayudes a confiar en la verdad de que puedo permanecer firme en mi fe en medio de las tormentas porque Tú estás a mi favor.
Enseguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: —¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Mostrando misericordia
Jesús, como el buen samaritano de Tu parábola, que yo también muestre misericordia. Algunos quizá nunca entren por las puertas de una iglesia, ¡pero qué diferencia podría hacer un acto de gracia! Pon delante de mí oportunidades para mostrar favor inmerecido. Eso es, después de todo, lo que Tú me has mostrado. Moriste por mis pecados. Jamás podría haber ganado la salvación. Es un regalo gratuito, un acto de gracia. Hazme misericordiosa. Amén.
¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. L 10:36–37 60
Una fe valiente
Por lo que Tú has hecho, Jesús, mis pecados son perdonados y mis transgresiones no son contadas en mi contra. Por medio de Ti soy apartada. Tengo una esperanza y un futuro. Soy considerada justa, pero solo gracias al glorioso regalo de Dios tengo una relación correcta con Él. Y por esta razón, puedo vivir con plena confianza en Ti. Puedo permanecer firme en mi fe, valiente como un león. Nunca permitas que tome este precioso regalo por sentado. Ayúdame a ser valiente, audaz, y fuerte incluso cuando las personas se opongan a Tu verdad. La declararé y la compartiré con otros. Que mi vida sea un testimonio de Tu gran amor.
El perverso huye sin que nadie lo esté persiguiendo, pero los justos viven tan confiados como un león.
Nuestro Dios peleara por nosotros
Padre celestial, dependo totalmente de Ti siempre, pero especialmente en la batalla. Ayúdame a recordar que también tengo una parte. Haré todo lo necesario para prepararme. Mi confianza final está en Ti, pero no descuidaré obedecer lo que me dices en Tu Palabra. Permaneceré firme en la fe. Tomaré toda la armadura de Dios para que, cuando llegue el día de la batalla, pueda mantenerme firme. Después de haber hecho todo lo que pueda, permaneceré firme y veré cómo Tú peleas por mí. Tú vas delante de mí. Estoy segura, sin dudar, de que Tú pelearás por mí.
Así que si oyen la trompeta, corran todos a reunirse en este lugar. Todos nos agruparemos y nuestro Dios luchará por nosotros.
4:20
Amar a los dem as
Padre, a veces me cuesta amar a las personas difíciles en mi vida. Se sienten como una tarea diaria que añado a mi lista y marco como cumplida, y no como una relación que crece. A veces no estamos de acuerdo, o toman decisiones muy diferentes a las mías. Siento que no escuchan mis sentimientos ni los respetan. Señor, hay días en los que creo que no merecen mi amor ni mi perdón. Ayúdame a entender que mi capacidad de amar crece de Tu amor, en el cual estoy firmemente plantada. No se trata de mí ni de lo que siento. Sé que Tú perdonaste mis pecados en la cruz y me amaste en mis momentos difíciles. Y como esto es verdad, tengo la confianza de que puedo amar a otros cuando es difícil, porque es un reflejo del amor que Tú ya derramaste sobre mí.
Nosotros amamos porque él nos amó primero.
1 J 4:19
! Siempre gozos as!
Padre celestial, puedo ser una persona emocional. Pero aun reconociendo lo que ocurre a mi alrededor, puedo mantener mi confi anza en Ti. Puedo ser inquebrantable si establezco mi dependencia en Ti solamente. Me niego a permitir que mis circunstancias me hagan tambalear. Permaneceré alegre sin importar lo que suceda, porque mi gozo viene de Ti. Mantendré una actitud de oración, lista para recibir de Ti. Y viviré mi vida en Cristo, completamente firme en mi decisión de hacer lo que Tú dices. Al hacer Tu voluntad, ayúdame a abrazar una forma de pensar alegre y agradecida, siempre.
Estén siempre contentos. Oren en todo momento. Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes, como cristianos que son.
1 T 5:16–18
Juntos otra vez
Señor, tantas veces he clamado a Ti en mis problemas que ya perdí la cuenta. Gracias porque siempre estás allí. Sin importar cuántas veces me desmorone, Tú siempre me consuelas en medio del dolor, la pérdida, la tristeza o el fracaso. Tú eres mi promesa, y me aferro a Ti. Me sostienes y me salvas. Aunque mis lágrimas nublan mi visión y no puedo ver dónde han quedado los pedazos de mi corazón, Tú recoges los fragmentos y me vuelves a unir. Me sostienes, me fortaleces y me muestras la verdad de dónde estoy, como solo Tú puedes hacerlo.
El S EÑOR está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido.
34:18
Invitacion al descanso
Jesús, Tú dijiste a Tus discípulos que descansaran. Los dirigiste a apartarse de la multitud para relajarse y comer. Viste que habían estado ocupados con el ministerio y necesitaban recuperarse. Si Tú los dirigiste a descansar, incluso a estos doce que trabajaban a Tu lado cada día, entonces también deseas que yo descanse. Recuérdame tomar pausas del ministerio. Necesitaba escuchar que Tú me das permiso para descansar. Amén.
Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.
Cuando no quiero trabajar
Señor, hay días en los que me siento desmotivada y sin ganas de hacer el trabajo que tengo delante. Estoy distraída por las redes sociales, cargada por circunstancias, o simplemente desinteresada en la tarea actual. ¿Cómo puedo encontrar propósito en mi trabajo de hoy? ¿Cómo convencerme de que sí importa?
Déjame recordar que, en última instancia, estoy trabajando para Ti. Cuando me enfoco en Ti y en lo que Tú me has pedido hacer, tengo la confianza de que mi trabajo importa. Cuando no lo hago, termino evitando mis responsabilidades y haciendo compromisos morales.
Dios, dame un profundo sentido de deber y orgullo al saber que estoy trabajando para Ti. Ayúdame a volver a mi labor con energía renovada, enfoque y propósito. Las tareas que hago y la manera en que trabajo extienden Tu reino. Amén.
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo.