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Las Catedrales Españolas Fuente de Cultura, Historia y Documentación

Lope de Barrientos. Seminario de Cultura o

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1, Año 2008, Cuenca (E paña). ISS

: 18 8-9530


Las Catedrales Españolas Fuente de Cultura, Historia y Documentación

Equipo Técnico: Ávila Seoane, Nicolá (Universidad de Valladolid); Robledo Morante, David; Serrano Gil, Oscar (Universidad de Ca tilla-La Mancha). ISSN: 1888-9530 ISBN: 978-84-95414-47-2 D.L.: CU-378-2008 Redacción: Archivo de la Catedral de Cuenca. Plaza Mayor de Pío XII, 1. 16001 Cuenca (España) Edición: Seminario de Cultura Lope de Barrientos y Editorial Alderabán. Página web: www.lopedebarrientos.com Correo electrónico: lopedebarrientos@yahoo.es / alderaban@telefonica.net Para uscripciones y distribución, dirigirse a: Editorial Alderabán, Apartado de correo , 292, 16080 Cuenca; fax 969 277271.

ilustración de Portada: Estatua orante del obispo Lope de Barrientos. Museo de las Ferias. Medina del Campo. Esta revi ta no e re ponsabiliza de las opiniones vertida en los artículos publicado ,que pertenecen en exclu iva a sus autores.


ede que la UIMP mantiene en Cuenca, e no propu o la organización de un minario obre el intere ante mundo de la catedrales, que vinimo en titular "La itedral, fuente de Hi toria", La publicación de u ponencia nos da oportunidad saborear, una vez má , lo que en él e cuchamo y aprendimos de lo profe ore e acudieron a nue tra invitación, obre ámbito tan distinto como el Arte - ororería y ajuar litúrgico, arquitectura, iconografía - la Filología y su vi ión acerca las in cripcione , la Hi toria de lo cabildo , de las bibliotecas y de lo archivo , Música, la Heráldica y la Arqueología, más todas aquella con el denominador mún de e tar referidas a ese monumento emblemático que encontramos en todas ; ciudades, del cual se nos escapan mucha de la razones que le dieron origen y le le han mantenido hasta nuestros días como foco de atracción para la suce ivas neracione . Creemo que no podíamo haber encontrado material mejor para inaugurar nue I revi ta que la ponencia relativas a lo a pecto catedralicio mencionado an'iorrnente, que nos deleitaron por espacio de tre día en el incomparable marco la Sala Capitular de la Catedral conquen e, que tan generosamente nos cedió su ibildo; a quien de de aquí queremo agradecer con toda sinceridad u interés, paicinio y difu ión de la Cultura, como viene haciendo aunque no siempre eamo nsciente de ello, de de hace má de ochocientos año .

F. A. Chacón - M. J. Salamanca

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ÍNDICE ARTÍCULOS El patrimonio señorial de la catedral de Segovia al sur del Sistema Central. Nicolás Ávila Seoane 009 El espacio de la caridad. Las catedrales portuguesas y la acción asistencial de las misericordias en el siglo XV/. Joana Bal a de Pinho 025 E pacios para el recuerdo: la Epigrafia. Jo é Manuel Caña Reíllo 051 El espacio de la memoria: el Archivo. Franci co Antonio Chacón Gómez-Monedero y Manuel Salarnanca López 077 El Cabildo Catedral como promotor del espacio sagrado. Ángel Femández Collado 105 El libro en la Catedral durante la Edad Media: espacio y función. Laura Fernández Fernández 123 Perspectivas y problemas del análisis histórico de una sede catedralicia: el ejemplo del pontifical de Tui. Mercede López-Mayán avarrete 147 Los objetos movibles en el espacio: el ajuar litúrgico. Amelia López-Yarto Elizalde. 165 Los límites del espacio catedralicio. La Catedral altomedieval y románica como fuente arqueológica. Míchel Muñoz García 189 Los archivos catedralicios como fuente histórica del poder en la Castilla bajomedieval. Jo é Ignacio Ortega Cervigón y Ó car Villarroel González 215 Aproximación a la iconografía de las catedrales españolas. René Je ú Payo Hemanz 233 El espacio de la muerte: lconografia funeraria gótica en la Catedral de Cuenca. Guadalupe Pérez Cardete ; 281 El espacio para el sonido: la música. María Sanhue a Fon eca 313 El espacio del saber: la Biblioteca. Ana Suárez González 339 La Catedral de Cuenca como núcleo receptor de artistas (1680-1750). Lafigura del arquitecto itinerante durante el Barroco. De ireé Torralba Mesas .... 377 RECENSIONES Nicolás ÁVll...A SEOANE (ed.), Cultura y mentalidades: de la Antigüedad al siglo XVII (nuevas investigaciones). Por Ó car López Gómez 393 Francisco Antonio CHACÓN GÓMEZ-MONEDERO María Tere a CARRASCa LAZARE O Y Manuel SALAMANCA LÓPEZ, Libros de actas capitulares de la Catedral de Cuenca./. (1410-1418). Por Bárbara Santiago Medina 395 Antonio GARCÍA GARCÍA (dir.), Synodicum Hispanum. Vl1I. Calahorra-La Calzada y Pamplona. Por Manuel Salarnanca López 397 Emilio MITRE FERNÁNDEZ, Los credos medievales y el espejo de la herejía. Por icolás Ávila Seoane 399 Manuel SALAMANCA LÓPEZ, Libros de actas del Concejo de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Volumen 1(1746-1749). Por Bárbara Santiago Medina ..... 400 Jo é María sÁNCHEZ BENITO, Ciudad, territorio y poder. Huete y LIS aldeas en el siglo XV. Por Franci co Antonio Chacón Gómez-Monedero 402 LBSC, 1 (2008), ISS

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LOS LÍMITES DEL ESPACIO CATEDRALICIO. LA CATEDRAL ALTOMEDIEVAL y ROMÁNICA COMO FUENTE ARQUEOLÓGICA THE LIMIT OF THE CATHEDRAL SPACE. THE EARLY MEDIEVAL ANDROMANESQUE CATHEDRAL LIKE ARCHAEOLOGICAL SOURCE MÍCHEL MUÑoz GARCÍA Director del Yacimiento Villa de Moya, Junta de Comunidade de Ca tilla-La Mancha Resumen: El objeto de e te e tudio tiene como objeto el análi i del edificio conocido como catedral medieval, fijando nue tras límite en la catedral románica de lo Reino de Ca tilla y León. Partiremo de lo edificios con ervados, junto a lo de aparecido que e tienen noticia, lo contra taremos con otra fuentes materiale y e crita e intentaremo definir su complejo proceso de gestación y evolución, a í como lo grupo ociale que e tán detrá de ellos. Palabras clave: Catedral, Románico, Muralla, Alcázar, Cantero. Abstract: The purpose of this study i aimed at the analy is of the building known a a medieval cathedral, etting our limit in the Romane que cathedral of the Kingdom of Ca tile and Lean. We leave the buildings preserved along with tho e that are mi sing news we will contra t with other sources and written material and try to define it complex proce of ge tation and development, a well as social groups that are behind them. Keywords: Cathedral, Romane que, Wall, Alcazar, Quarryman.

Lo límites de un catedral como fuente arqueológica - histórica no quedan parcelados por lo muro y bóveda que la cierran, sino como todo hecho con truido tiene implicacione compleja que interactúan con u entorno, con lo político, con 10 mental y con lo cultural. La monumentalidad con que e levanta un edificio de e ta caracterí tica upone un control de lo medio productivo que irremediablemente establece unas relaciones de poder muy clara. E por tanto un producto social que condiciona de manera deci iva el urbani mo de la ciudad medieval, e u motor económico- la con trucción hoy en día es una actividad que cotiza en bol a - y transcribe en lenguaje arquitectónico e iconográfico la ideología y creencias que en ella


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LÍMITES DEL ESPACIOCATEDRAU 10. LA CATEDRAL. ..

hay. Todo ello hace de las igle ias mayores óptimo vi ores con el que acercarno a la sociedad que la levantó, y en con ecuencia, con truir un discur o hi tórico que no ayude a comprender mejor a los grupo humano que e tán detrás lo muro de sillería de estas con trucciones de la edad media.

1. LA

CATEDRAL DEL

e

LTO HISPANO ALTOMEDlEVAL

El edicto de Milán en el año 313, por el que Con tantino dio libertad de culto, no sólo ignificó la alida de las catacumba de la ilegalidad para una gran parte de lo habitante del imperio, ino u integración en la sociedad romana ignificó elaborar un nuevo modelo de relaciones admini trativas, y por upue to, nueva infrae tructuras arquitectónica que acogieran al nuevo poder con u in trumento junto al propio culto cristiano. El nuevo edificio en realidad fue tomado de la tipología edilicias romana ya exi tente , pues la ba ílica c1á ica era lo que hoy denominaríamo como edificio multiu o , y por tanto se adaptaba fácilmente a la exigencias de obispo y acerdotes. La con trucción que tenia alida a un foro, permitía por ejemplo que en us nave laterales e diera la anción estatal o municipal a negocio que pudieran entablar e entre do particulare ,lo cual, e taba ademá reve tido de un entido a ro pue se encontraban bajo la protección del "genio" del emperador. Y mientra esto ucedía, en la central se podía estar perfectamente celebrando un juicio públ ico presidido por un magistrado, sentado delante de una exedra que remataba el edificio y que normalmente se engalanaba con la estatua del mi mo princeps o imperator. La efigie del emperador se sustituirá por las imágene acra cri tianas, mientra el magi trado ve suplir u papel por el obi po, iendo u illa curul la cátedra, por ello a la nueva ba í1ica de e ta dignidad e le llamará catedral; de modo imilar al antiguo pretor, podrá de arrollar las ceremonias en el interior de la nave central, in er molestado por fieles que e tán orando a un determinado mártir o e tán confe ándose en las laterales. El complejo e tá pensado en torno a un eje vertical de de el que fiel mira al oficiante en el pre biterio, pero la nueva igle ia e una organización muy jerarquizada, por ello su edificio y la di po ición de su imágene también lo e ; de ahí que e habiliten lo espacio de coros para acerdote y diácono , o se itúen también en lo brazo del crucero que in crito en planta o no, tiene un valor simbólico al repre entar el suplicio en el que murió Cri to. Mientra a lo fiele se le re ervan la nave ,lo catecumeno que on inferiore pue no han a cendido a la categoría de creyentes, tienen que abandonarla en el momento de la eucaristía y ocupar el espacio del nartex que normalmente se itúa a lo pie del edificio. La caída del imperio romano no supone una continuidad de la sociedad del bajo imperio sino una verdadera ruptura y un retroce o económico-social en toda regla como ha demostrado recientemente Ward Perkin l. El imperio romano ba aba u

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economía en la explotación e clavi ta y una redes comerciales que implicaban un complejo tráfico de productos de primera necesidad, lo que hoy lIamaríamo "biene de con umo", iendo su producto má conocido hoy en día la célebre cerámica terra sigiLatta; no era una vajilla que ólo e re ervara para las mesa aristocrática , el registro arqueológico ha demo trado que e taba presente en la aldea más recóndita del imperio. El vino y el aceite de oliva eran los productos más comunes en todos 10 maceLLa; no eran cultivos locale , ino determinadas regione con una explotación exten iva de un 010 producto abastecían al re to de la provincias, e decir, una red de economías locales e pecializada cuyo nivel de intercambio a bajo precios comprendían todo el territorio imperial; e intercambios que ademá cimentaban la conciencia en todo u habitante de pertenecer no 010 a un mi ma entidad política sino a una civilización muy avanzada y diferente a la que había fuera de us frontera. Gracia a la actividad comercial, el emperador y us subordinados provinciales obtenían el cobro de impue to con lo que se o tenia un ejército que mantenia unido y protegido el imperio y a u úbditos, a la vez que con la recaudación también se levantaba e tatua y epígrafe que con tantemente recordaban al ciudadano que pertenecía al mundo romano. Muchos de esto monumentos eran escritos en piedra, pue to que la alfabetización estaba muy extendida entre toda la población, y puesto que de lo contrario no podrían llevar las cuentas diaria que se hacían al comprar el alimento en la tabernae de calle". La armonía de este imperio no fue constante de de el S. lIT a. e, fueron sucesivas las crisis que pu ieron en peligro la misma existencia de Roma. Pero ninguna tuvo efectos tan letale como la que e produjo en el S. V: primero lo levantamientos del vi igodo Alarico en el año 402 y Radagaiso en el año 405 fueron contenidos, pero un u urpador conocido como Co tantino ID cortá las comunicacione de Italia con Britania y Galia en el año 407; Alarico vio la oportunidad de oro y volvió a invadir la penín ula italiana al año iguiente, en el 410 aquearía Roma. Un año después, aprovechando un frío invierno Vándalo, Alano y Suevos cruzaron un río Rin helado y deva taron Galia e Hi pania. Por un lado, el aqueo de Italia y por el otro la falta de control de lo actuales territorio de Reino Unido, Francia y E paña dejaron al emperador Honorio in ingreso fiscales con los que pagar a us legionario y ustituir a los que habían caído. La situación e agravaría aún má en el año 429, cuando Genserico e apodera del norte de África, privando a la ari tocracia italiana de sus po esione de la provincia de Cartago, e impidiendo que sufragaran los gastos imperiales. o había solidi con lo que pagar recur o militare que protegieran la frontera, con lo cual, las banda de bárbaros campaban a us anchas y la redes comerciales del imperio romano de occidente que lo mantenian cohesionado quedaron desechas. Lo productore agropecuario y arte ano e pecializados e quedaron sin pedidos

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y los consumidores sin elementos de primera nece idad, ya no existía un tejido productivo que sostuviese a la población de las ciudades que irremediablemente fue disminuyendo. El colapso no solo fue la caída del poder político en el 476 ino el empobrecimiento y la regresión económico social ya aludida; es muy elocuente que uno de los milagros de San Severino sea un reparto de aceite entre pobres en Nóricum. El registro cerámico de occidente es aún más revelador: de la terra sigilata tardía a molde y de producción industrial se pasó a producciones locales groseras a mano y en cantidades ínfimas; igual de ínfimos son lo asentamientos ahora altomedievales en comparación con los bajoimperiale , tal y como eñala Ward-Perkins, siguiendo sus te i , e to pone en entredicho un e tadio histórico conocido como "antigüedad tardía" que defiende una continuidad ocio-cultural desde el S. III al VIII. El colapso no fue uniforme en todas las provincias del imperio, y mientra Britania retrocedió hasta los niveles que tenía en la edad del Bronce', en Galia y en Hispania, los nuevos amos bárbaros pactaron con la vieja aristocracia romana, de la que surgieron personajes como Siagrio que era muy requerido por lo burgundio como traductor y asesor jurídico. La construcción de los reinos franco y visigodo no fue fácil, pues fueron muchos los grupo ociales que e disgregaron con la caída del poder romano, además de la competencia de otros grupos barbaros y podere - los mencionados burgundios en la Galia, suevos y bizantino en la península ibérica -, a í como la propia elite que a menudo conspiraba en contra del rey bárbaro. En este ambiente las ciudades perdieron población y a i timo a extrañas reocupacione que implican una reorganización del espacio urbano; mucho antiguo foros romanos se convierten en cementerios, y en ocasiones se producen de plazamientos de los antiguos centros de poder hasta la periferia de las ciudades. En otros casos ucede todo lo contrario, son los viejo foro el olar en el que e erigen los nuevos edificios de la ciudad bárbara altomedieval, la mayoría con una connotación netamente religio a. La decadencia artística y constructiva que se produjo - ya que son actividades complejas que tienen que er o tenida por tejido económico también complejos - se traducirá en edificios más mode tos y con oficios no tan refinados si los comparamos con los romanos; de hecho, aunque la técnica de illare pervivi�� en Hispania, así como la escultórica, el principal material de construcción va a er el expolio producto de destrucciones y abandono de lo edificio clásicos. El británico Ward Perkin ha destacado como prueba de e ta pérdida de refinamiento constructivo que las proporciones de la basílica de Roma y el imperio occidental dejan paso en Italia a pequeños oratorio que no alcanzarían el tamaño de las primeras hasta la época po terior a Carlomagno. La misma opinión le merece el caso de Hispania, basándose en los pequeños templo vi igodo llegados en pie hasta nosotros como San Juan de Baños o San Pedro de la Nave, sin embargo ello no concuerda con las fuentes arqueológica recientes; ba ta echar un vistazo a las

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medida de ejemplo como la catedral de Valentia, la Basílica de Segóbriga o igle ia palacial de Recópoli para ver que i alcanzaron dirnensione importantes. Son ademássíntoma de una recuperación económica en el S. VI, iendo prueba también lo intercambio comerciale de producto e pecializado como las pieza de mármol en bajorrelieve hallada en Salamanca, que según alguno autore provendrían de los talleres de Mérida y habían llegado hasta allí por la antigua calzada romana, la que en la edad media e conocería como camino de la Plata". La relación de la gran mayoría católica frente a una minoría en el poder arriana no fue fácil como lo demue tran lo acontecimiento del reinado de Agila o la sublevación de Hermenegildo, y con eguridad dio mayor relevancia a la figura de lo obi po ,pue e convierten en los interlocutore de una gran parte de lo hispanorromano . No 010 u cargo los haría promotore de nuevo edificios religiosos, sino también u funcione adrnini trativas locale - cada vez rná importante en una ociedad meno alfabetizada y más creyente - ponen en sus manos instrumentos y pre tigio uficiente como para reunir fondo que permitan la con trucción de nuevo centros. Un rico senador otorgo una cuantiosa herencia al obi po Pablo de Mérida en la década del 540, ya que había alvado a u e po a mediante una ce área que le practicó. Su uce or Fidelio pudo re taurar e el palacio epi copal del cual de conocemo hoy u emplazamiento' uponemo que u catedral o ba ílica mayor e taría bajo la actual plenomedieval, aunque no hay confirmación arqueológica de ello'. La vieja colonia Emerita paso por trance muy duro en el S. V y tuvo que e reordenada y recon truida en el S. VI. De hecho sabemos de un importante conjunto piadoso construido en la periferia, ya que eguramente no fue posible encontrar olare lo uficientemente grande como para levantar la iglesia martiral de Santa Eulalia y u ha pital, Xenodoquium, ituado a 350 m", También tenemos una basílica excavada completamente fuera del perímetro de la ciudad romana de Segóbriga, aunque su desplazamiento po iblemente e deba a la insalubridad y deterioro de la vieja ciudad romana en la Cabeza del Griego. Preci amente el culto martiral de San Vicente - tan importante en una doctrina que se legitima en parte por la per ecución a la que fue ometida en los primero siglo de u exi tencia - es lo que motiva la erección del conjunto catedralicio de la Almoina en el centro de la antigua Valentía romana, Se eligió el alar del foro romano y e con truyó en la primera mitad del S, VI por el prelado Ju tianiano, donde la pro pecciones geofí ica han detectado la exi tencia de un edificio de planta muy compartimentado, identificado como catedral y que remata en un áb ide poligonal. Sus nave laterale darían a capillas u oratorias, algunas "semiexentas" como la meridional cruciforme que Ribera interpreta como funeraria, pues cree ver el epulcro

'BENET Y sÁ CHEZ GUI ALDO, "Urbanismo Medieval en Salamanca. ¿Continuidad o Recon trucción?", Urbanismo de los Estados Cristianos Peninsulares, Aguilar de Campo: Fundaci n Santa María la Real, 1999. < COLLI S. R.. Los Yisigodos. Historia de España dirigida por 101m Lynch, Tomo 4. Madrid: El País, 2007. • COLLlN . R., Los visigodos .... p. 406.

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del mismo obispo Justiniano, mientras, la más septentrional parece corresponder a un batisterio. Junto al e te templo mayor, se mantuvo la curia municipal romana de funciones poco claras, aunque seguramente relacionadas con usos funerarios ya que delante de la misma se instaló una necrópolis. Junto a esta se ituó un gran pozo cubierto con estructura poligonal que abría en arcos hacia el exterior, siendo su presencia nada extraña pue to que exi tían similares en lo atrio de los conjunto paleocristianos, aunque sus excavadores no descartan que cumpla fines relacionados con la purificación o inclu o el bautismo. Tal vez, ea ejemplo de continuidad sacra que el antiguo ninfea romano del foro de Valentia continúe en uso en época visigoda - incluso se utilizará en el periodo islámico -, o simplemente quede como un abastecimiento público para la ciudad dada u céntrica posición". Esta organización de edificios exentos fue algo común en toda Europa durante la época altomedieval como demuestra el conjunto episcopal de Génova fechado en el S. V y VI8. Espacio muy compartimentados dentro de edificios separados y no demasiado espaciosos e la nota característica de la primera con truccione ecle iá tica , que responden a una liturgia católica no tan pro elitista como erá en los iglos plenomedievales. Se trata de una iglesia excesivamente jerárquica y que cada vez más basa su funcionamiento en el a censo gradual por mérito de sus miembros con ritos de purificación incluidos. De este modo adquiría mucha importancia el e pacio del batisterio, donde un individuo ya adulto e libraba del pecado original siendo recibido como miembro de pleno derecho de la comunidad de lo católicos. Ya hemos dicho que no lo eran los que todavía tenían que permanecer en el nártex - a vece poco menos que un ínfimo pórtico o vestíbulo - , pero no solo los catecúmeno ino también la mujeres recién paridas que tenían que pasar la cuarentena o aquello culpables de faltas graves como los homicidas. Incluso algunos pórticos de templos prerrománicos posteriores presentan celda penitenciales en los laterales donde el impuro debía purgar el mal cau ado. El secreto también pre idía la ceremonia de la eucari tía que se hacía oculta a los ojo del fiel permaneciendo separado de los oficiantes mediante canceles e icono tasios. Continuaba también la tradición paleocristiana en la que el clero menor y los diáconos también e di tinguían habilitándose para ello el e pacio de coro. Estas características están presente en la ba ílica catedral del Tolmo de Minateda, que como bien han demostrado Abad Ca al, Gutiérrez LLoret y Gamo Parras corresponde a la antigua sede episcopaJ de Elo, mencionado en el tratado de capitulación de Teodomiro como I1yyun ( será la futura Madinat Ilyyun)".

RIBERA, A. v., "La Ciudad Tardoantigua'' en Romanos y visigodos en rierras valencias, Valencia: Generalitat Valenciana, 2004, pp. 235-242. R PERIN, P. Y FORNI, P., La vie privée des hommes au temps des royaumes borbares. Paris: Brodard Graphique. 1985, p. 63. 9 ABAD CASAL. L., GUTIÉRREZ LLORET, S. y GAMO PARRAS B., "El Tolmo de Minateda", en Investigaciones arqueolágicas en Castilla la Mancha. Salamanca: Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, 2004, pp. 145-162.

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El edificio dispone de tre nave eparada por columnas rematadas en un único ábside de medio punto peraltado sobrelevado y delimitado por canceles que ocultarían la ceremonia de la con agración de la o tia; enfrente de este pre biterio e taría al final de la nave central un contracoro para diácononos y mas a los pies un baptisterio, también en tres nave pero .eparadas por canceles y pilares. Este era una "pi cina" con e calones en sus cuatro lados, que responde a las necesidades funcionales del rito del bautismo, pues el catecúmeno entraba por un lado y alía por el otro de enfrente tras umergirse en baño que le renovaba e piritualmente, y le hacía miembro de pleno derecho de la igle ia. Los accesos principales están a ambos lados y se realizan mediante pórtico , una junto al santuario en el lado eptentrional y otra en el lado meridional a la altura del coro, La cubierta era en madera mientras que el pre sbiterio di ponía de una bóveda en ladrillo, según se desprende de los derrumbes hallados en los trabajos arqueológicos 10.

Fig. l. Pre biterio de la basílica catedral del Elo, (Tolmo de Minateda).

La creación de e ta catedral e re ultado directo de la creación de la sedes episcopale de Elo (obi po Vicente) y Begastri (obispo Senable), cuya existencia están ya atestiguada en el Sínodo de Gundemaro del año 610"; las fundaciones estuvieron directamente impulsada por la monarquía y su interés por controlar religio a y jurídicamente 10 nuevo territorio arrebatado a lo bizantinos. En realidad, la conver ión de Recaredo y el tercer concilio de Toledo del año 589 marcaron una alianza entre igle ia y e tado, que redundará en una mejor organización y control de los ámbitos locales. ¿Qué alcance tendrá la alianza entre monarca y obi pos en la construcción de catedrales?; aunque son nueva investigaciones arqueológicas quienes tendrán que arrojar nueva luz, que duda cabe que la expansión del reino de Toledo

ABAD CASAL. L.. GUTIÉRREZ "ABAD CASAL. L., GUTIÉRREZ

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LLORET, S. y GAMO PARRAS B., El Tolmo de Minateda ... , p. 155. LLORET. S. y GAMO PARRAS B.. El Tolmo de Minateda ..• p. 156.

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a costa de bizantino , va cones y uevo acrecentó el poder de los obi po ya que en la práctica eran nuevas sede que poner a funcionar. De momento, la arqueología revela que al meno en planta, el tamaño de lo palacio epi copale es imilar o mayor al de alguno templos catedralicio , lo cual habla de la relevancia de la figura del prelado, que dispone de una residencia con las mayore proporcione que una ciudad vi igoda puede concebir. El exi tente en el del Tolmo de Minateda e idéntico en longitud al de su templo mayor, el excavado en ldalho Vella (Portugal) e má grande que la actual catedral, y en ambos e ob erva la dispo ición en cuerpo de edificación alargados abierto hacia el exterior, tónica también pre ente en la villa civil de Pla de Nadal (Valencia); tal vez re pondan a una in piración emanada de la arquitectura palatina, pues tanto el palacio real de Recópoli como el po tenor de Carlomagno en Aquisgrán re ponden a este e quema. La compartimentación también define la di po ición interior de lo palacio episcopales, debido las funciones de la sede requieren tanto e pacios de protocolo - destaquemo lo pórticos y antesala que preceden a e to - como oficina o naturalmente usos meramente re idenciale . Del mi mo modo que la tradición de arquitectura palatina obrevivió en el palacio de Alfon o II de Oviedo en el reino a tur -Ieonés 12, la invasión i lárnica del 711 tampoco upone la de aparición de e ta tipologías edilicias de la igle ia hispana, sino las mi ma junto con u rito pervivirán en lo templo a turianos y de repoblación (la llamada ha ta hace bien poco "mozárabes"); e por ello, que el origen de la catedral plenomedieval, románica y gótica, no debemo bu caria en la penín ula ibérica, pue en realidad es una importación del centro de Europa que veremos en el próximo apartado.

Fig. 2. Palacio epi copal de Idalho Vella (Portugal). 12 IETO ALCALDE, V., "La imagen de la arquitectura asturiana de los iglos VIII y IX en la crónicas de Alfonso de Alfonso 111".Espacio, TIempo y Forma, Historia de Arte, 2 (1989), pp. 11-34.

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LA CONFORMACIÓ

DE LA CATEDRAL

EUROPEA

PLE

OMEDIEVAL

En el año 800 un tal Carlomagno es ungido emperador por el papa, por lo que nuevamente tenemo una intima relación poder político y religioso que a partir de ahora erá más decisiva para la promoción de obras como la con trucción de las eatedrale ; de hecho, la acción de este fue determinante en la erección de mona terios como fueron lo de Aniano en el año 782 O Saint Riquier en el 79013• Sin embargo, la olucione arquitectónica que afectan a la igle ia mayores no se plantearon en vida de Caria ino en la de u uce ore, Lui el Piadoso y Carlo el Calvo, pue en us reinado e produjo un ferviente crecimiento de la piedad popular que e manife taba en el culto de la reliquia. E po ible que la invasiones de magiare ,e lavas y vikingos crearan una incon ciente de inseguridad cuya traducción en los creyentes sea una fe que quiere arrimar e a manifestaciones tangibles como lo hueso de los santo . Las reliquia normalmente se cu todiaban en altar mayor, a las que no se las podía rendir homenaje ni rezar mientra elobi po o el acerdote oficiaba mi a. La vieja igle ia de San Pedro paleocri tiana de San Pedro ya había dado con la solución en el S. IV, ya que al e tar e ta bajo tierra la tumba del padre de la Iglesia, los fiele pasaban por un estrecho corredor bajo el presbiterio in nece idad de interrumpir ceremonias. Ahora bien, e te pa illo re ultaba dema iado ango to para las cantidade de peregrino pre ente en toda Europa, por ello, no es de extrañar que lo monje del mona terio de Saint Philibert de Grandelieu en Deas, tuvieran que demoler su áb ide para habilitar una cripta bajo el altar con pa illos para acceder a ella desde la nave; e más, fue nece ario reformarla otras dos vece habilitando capillas laterales bajo tierra y corredore más amplio entre el año 814 y el 847. Esta ferviente devoción llamó también la atención del poder político pue el mismo Carlo de Calvo instalo directamente lo re to de San Germán en la cripta que e termino en San Germain de Auxerre en el año 859. El próximo pa o elevar esto corredore ubterráneos a la altura de la nave, dando lugar a lo deambulatorio que pre entan tempranamente tanto la Il? catedral de Chartre (lógicamente muy anterior a la gótica actual) como San Martín de Tour levantada entre el 903 y el 918. Pero a la vez que estos peregrinos deambulaban por la nueva girola también querían asistir a la ceremonia religiosas, y en consecuencia fueron ocupando los espacio de las nave central y laterale . Lo propios monasterios carolingio ya preveían grande espacio alargado entre presbiterio y contracoro; tan 010 fue necesario retirar todas las compartimentacione ,que e ven en el plano conservado de la Abadía de Saint Gall, para acomodar a una ma a cada vez mayor de fiele . E to obre todo va a cri tal izar en el Sacro Imperio Germánico de la dinastía Otónida, donde uno reye que con olidaron la frontera frente a lo nuevo inva ore , invirtieron en fortificacione - Enrique el Cetrero, padre de Oton 1, promovió las

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Carolingia y Romanica 800-/200.

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Madrid: Ed. Cátedra, 1991, p. 43.

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defensas Maserburg, Werl y Quedlingbur -, y acogieron a obi po que contribuyeron decisivamente a la administración de us dominio . Con el favor real y "de Dio" - tradúzcase por pre tigio acial derivado de la fe - e to obtendrían uficiente recur o como para promover las catedrales de Maguncia (978), Wiligis (1036 año de su egunda con agración) y Essen. E tos edificio junto a iglesia menore y monasterio denotan una monumentalidad bu cada en principio a mayor gloria de Cristo, pero delatando ya una competencia entre ciudade por di poner de un templo mayor de grande proporciones, que redunde en el prestigio tanto de su promotore como el de u habitantes. Re ponden al tipo de planta en tres naves con doble crucero y doble cimborrio (préstese atención a la recon trucciones gráfica de Conant") f1anqueado por torre en cada uno de los anteriore , y en principio, doble ábside en los pies y en el presbiterio. Sin embargo, la catedral de Estra burgo rompió esta tónica y en el año 1015 ustituyó el contracoro que obresalía en planta por una fachada f1anqueada por dos torres, según delatan los cimientos constatados arqueológícamente; e el mismo e quema que reproducirán los edificio acro románico y góticos. Conant apunta que podría tratarse de una influencia directa de los monje de Cluny I1, pue to que e e mismo año 1015 se había terminado su nártex con torre irnilares en la fachada de la iglesia prioral". Pero Cluny II no interesa má por otro a pecto : la iglesias de lo monasterio también dispusieron su nave libre de oratorias y obstáculo , pue nece itaban e pacios continuo que acogieran ceremonias proce ionale , que a la larga relegaron culto menore a la capillas de lo muro laterale y las girolas. La procesión del domingo salía de la igle ia del Abad Odilón y recorría el pórtico nártex por u cuatro lado para entrar de nuevo en el templo". Más importante es el contra te que ofrece su cubrición en bóveda de medio cañón ostenida por arcos fajone , que contra ta con la catedrales alemana de u tiempo que se cerraban con cubierta de madera. La piedra evidentemente evitaba el problema de los incendios, pero ademá era el contenedor idóneo que garantizaba una óptima acú tica de la música sacra, aspecto importante de la mi a benedictina que pronto se convertiría en lo que denominamo hoy en día como rito romano. El sonido cele tial tenía que er acompañado de la luz cele tial, por ello la bóveda de elevó para dejar libre un cuerpo de vanos que filtrara una iluminación adecuadamente orientada. La ejecución de arco fuertes que o tuvieran las piezas curvada de la bóvedas requería aún ma pericia que las técnicas de albañil y reutilización que tanto se utilizaron en toda la etapa altomedieval (e ignificativo que el propio Carlomagno tenga que importar columna de Roma y Ravena para la con trucción de la capilla palatina en Aquisgrán), de ahí, que la bú queda de la nueva cubierta también eaNANT, K. J., Arquitectura ea ANT, K. 1., Arquitectura re ea A T. K. J. Arquitectura

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e timula e el renacer del oficio de cantero cuyo trabajo a eguraba la illería escuadrada inherente a la con trucción románica y gótica. El primer muro documentado de illares data de 1031 y se sitúa en la cripta de la catedral de Spayer, que a u vez e mue tra de la inmadurez en la e encuentra el oficio pues la piezas no mantiene el mi mo ancho en una mi ma hilada. E ta e igualará poco de pué a mediados del S. XI en la región de Normandía, y así e mantendría ha ta nuestros día 17 donde a pesar de la mecanización moderna todavía ubsi te e te ance tral oficio. 3. URBANISMO,

CATEDRAL

y REy E

LOS REI

OS DE LEÓN

y CASTlLLA

El culto a las reliquias e expan ionó en la Europa del S.xI del mismo modo que una fe ma manifie ta; consecuencia de ello también fue la ¡a cruzada del año 1098 lo cual, internacionalizó mucho más el fenómenos la peregrinacione ,pues ahora el camino a un Jerusalén "liberada" estaba despejado. Especial afluencia de peregrino regi tran Roma y Santiago donde la economía de la ciudade ubicada en la ruta se vio e timulada por el tra iego de gentes que tenían que er aba tecida , favoreciendo los intercambio comercial e que a su vez suponen un incremento en el uso del dinero a un nivel no conocido desde el imperio romano. Beneficiario indi cutible de e to indudablemente fue el ector productivo de la con trucción, que ahora permite incrementar y agilizar tanto el número de medio como la mano de obra". Las nueva vías de comunicación facilitan el movimiento de idea, muchas vece portadas en la cabeza de lo maestro con tructores procedentes de Francia, como insinúan lo nombres de Fruechel para la Catedral de Ávila o Johane Franco en el templo mayor de Salamanca; también abemo de la movilidad de artífices concreto en varios proyecto como el mismo Esteban que trabajó tanto en Pamplona como en la puerta de las Platería de Santiago o en San 1 idoro de León 19. Del mismo modo, también e adaptaron la empre a monumentales del camino a la tumba del apóstol Jacobo, creando la tipología arquitectónica románica de la igle ias de peregrinación como San Martín de Tour, San Martín de Limoges, Santa Fe de Conque, San Sernin de Toulou e o la propia Catedral de Santiago de Compostela. Es bien conocido que en e te tipo de templo la naves e di ponen con tribuna para alojar a los viajero de la fe, carecen de cuerpo de vano en la nave central, y disponen de linterna en el crucero y por upue to girola. El epuJcro del apóstol Santiago e identificó con un mau oleo romano arruinado y tenemos noticia de vi itante en el año 844. Muy pronto se con truyeron edificios devocionale y en el año 896 Alfon o ID de León construyó una basílica" todavía en " KIMPEL, D. La actividad constructiva en la Edad Media, en "Talleres de Arquitectura en la Edad Media". Barcelona, Moleiro Editor S.A. 1995. pp. 13. 18 KIMPEL, D., "La actividad constructiva en la Edad Media .," , p. 11. 19 GARCIA GUr EA M. A. Y PÉREZ GONZÁLEZ J. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico en Castilla y León. Tomo León, Aguilar del Campo: Fundación Santa María la Real, 2002, p. 559. lO CO ANT. K. J .. Arquitectura Carolingia .... p. 171.

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estilo asturiano. Pero en el 1071 ya se habían hecho planes para un nueva catedral por parte de Obi po Pelaez, y la mayor parte de la misma e taba con truida en 1128 bajo el mandato del arzobi po Gelmirez; a él debemos el claustro y la ubicación del coro en la nave central, el primero de u género en lo reino hispánicos y que tanta trascendencia tendría en la arquitectura catedralicia e pañola. Ello es la prueba de que el tamaño de las catedrale no tiene tanto que ver con el deseo de acoger el mayor número de fieles, pues de 10 contrario no se hubieran puesto e tas e tructuras en medio de la nave que entorpecen u entrada. El e cenario de lo de lo rezos de los fieles má bien eran las parroquias en la que se organizaban las colacione que integraban la ciudad. La ciudad plenornedieval de Santiago e desarroUó preci amente en tomo a su catedral, delante de cuya fachada e di ponía la plaza principal centro de la vida de la ciudad, ya un lado el propio palacio episcopal; de aquí partían las calle principales hacia el ur que habían expan ionado la ciudad de de lo tiempo del de cubrimiento y primero templos que consagraron la tumba apo tólica objeto de veneración. Santiago en cuanto a ciudad comercial europea cuyo edificio e abrían a la calle para abastecer y ofrecer conchas al peregrino, e una excepción en el urbani mo hi pana de lo reino de Castilla y León. La fisonomía de alguna era con ecuencia de las antiguas ciudade roman cuyo perímetro de muralla bajoimperiale - que erían objeto de re tauración tanto en Lugo como en León - marcó el núcleo a partir del cual crecería el casco urbano. Pero la mayoría de lo que erán la villa de lo reino de León y Ca tilla partieron del castrum medieval", como el caso de Burgo circunscrito en principio al ámbito del ea tillo de de 884 en que e poblada por el Conde Diego, o Zamora que i bien Alfon o III la considera civitas de de u conqui ta en el año 893, u perímetro inicial, reducido de de la Peña de Santa Marta ha ta la puerta de San Pedr022, no la hacen superior al resto de los castra. Aún así la dotó de murallas, palacio real, baño, e iglesia . E po ible que a e te monarca e deba también la con trucción de un edificio catedralicio, sin duda prerrománico, del que no consta u exi tencia en el año 1135, cuando Alfon O VII el Emperador accede al tra lado de u ede a la igle ia de Santo Tomé ya que la construcción primigenia no reunía ya las condicione 23. Pero más concreta e una donación de 1122 en Urraca y Alfon o 1 el Batallador mencionan como castro a la futura ciudad de Segovia".

La configuración de lo castra es plenamente homogénea e integra un pequeño recinto cercado, donde la función militar y residencial estaba estrechamente imbricada. Se asientan en elevacione de terreno, más o meno abruptas, con la misión de nuclear el territorio circundante. u envolvente es ea i siempre circular o elíptica, adaptándose a la cima del promotorio en el que se erigen. El tipo es absolutamente homogéneo en toda la mitad eptentrional de me eta; casi todo oscilan entre una superficie 1,5 a 3 ha. BE ITO MARTf ,F., "La Formacián de la Ciudad Medieval", Valladolid: Ambito, 2000. 22 BENITO MARTIN, F., "Las murallas castellanas. su influencia en la evolución histórica y morfológica de la ciudad. Zamora y Segovia como ejemplo ". en LA Ciudad y su Murallas, Conservación y Restauracián, Granada: Universidad de Granada, 1996. p. 128. 2J GARCIA GUf EA, M. A. Y PÉREZ GO ZÁLEZ, J. M. (Dir.) Enciclopedia del Románico ... Tomo Zamora, p. 44. 24 MERINO DE CÁCERES, J. M., El Alcázar de Segovia, León: Edilesa, 200 1, p. 11. II

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Figura 3. Recinto de Alfonso III en la ciudad de Zamora.

E un hecho que ha ta el 1075 la ciudad del Arlazón no es ascendida ha ta el rango episcopal, año en el que Alfonso VI tra lada la sede de Oca a Burgo, que para entonce ya había bajado por la ladera y alcanzado la Puerta de Santa María iendo e te importante crecimiento con ecuencia también de la rutajacobea. En el 1081 fue ede de un importante concilio presidido por el legado papal, el cardenal Ricardo de San Victor, que e oIucionó con la u titución de la liturgia hispana o mozárabe por la romana, lo cual, ademá crea la nece idad de templo acorde con la misma cuyos mejore modelo eran lo edificio religio o románicos que por entonces se hacían en Francia. Ademá ,en e ta difusión e piritual y material también tendrían especial importancia la orden de Cluny, a la que el rey Alfon o dio tantas prebenda que algún inve tigador ha llegado a preguntar e si el reino de León fue feudo durante el S. XI de los abade de e te monasterio". La comunión - nunca mejor dicho - entre reye leone e e iglesia tenía su expre ión ceremonial en la unción real, que ya desde los tiempo de Ordoño II tenía lugar en las numerosas edes que tendrá catedral de Santa María de Regla en la antigua ciudad de Legi026• Pero las relaciones entre la igle ia y el apodado el Bravo no fueron fácile , pue el pontífice Gregorio VII en el año 1073 reclamó toda la conquistas cristiana de León - y con ella todo el reino - amparando u derecho en el fal o te tamento del emperador romano Co tantino 1 -; según Mínguez la autoproc1amación que aparece en lo diploma como "imperator totius hispaniae" es una respuesta que pretende igualar el poder terrenal del rey con el e piritual del papa".

MARTI ,J. L., "Afinnación de los reinos (S. XI- XILI)" en Historia de Castillo y León 4, Valladolid: Ámbito, 1985, p. 77. 26GARCIAGUtNEA, M.A. y PÉREZGONZÁLEZ,J. M. (Dir.), Encic/opediade/ Románico ... Tomo Le6/1, pp. 589-60 l. n Mí GUEZ, J. M., Alfonso VI, Hondarribia: erea, 2000. pp. 216-217. !5

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Pero conflictos diplomáticos aparte, el poder de un rey fuerte, guerrero y con un carisma que pone a sus pies a todos los poderes de su reino, era algo de lo cual los obispos no podían prescindir; le nece itaban para la fundación de nueva sede, y más importante, para la restitución de otras má antiguas a costa de la expan i6n hacia AI-Andalus; además el dinero o concesione reale de renta y olare era condición sinecuanime para construir los propio edificios catedralicio y las residencias de los obispos. Es significativo que este monarca no sólo ceda el viejo palatium que Fernando 1 tenía en Burgos como solar de la futura catedral de Santa María (año 1075)28, sino también cede los fondos para su construcción según e de prende de un documento del año 109629. E te primitivo templo tenía planta ba ilical de tres naves con crucero marcado en altura y rematado en tres ábside , siguiendo la tónica de la catedral de Jaca, las iglesias priorale de San Salvador de Oña o San Pedro de Arlanza. Pero lo más destacable es la exi tencia de un pórtico nártex a lo pie y una cubierta de madera, señales amba sino tanto de la inmadurez de la "tecnología románica" en el reino de León y CastiLla - por entonces ya e había levantado la iglesia monasteriaJ de Frómista -, si de los usos constructivos de la liturgia hispana que todavía estaban presentes; de hecho, el típico testero plano en ábside rectangulare e característico de muchos templos castellanos como la iglesia de Coruña del Conde o la parroquias zamoranas que se extienden hasta el S. XIlIJO. El de interés por la construcción civil palaciega desde finales del S. XI es algo que se refleja en la fundación de los concejo de la Extremadura del Duero. El empuje almorávide no solo hace más difícil la expansión por el Tajo y el mantenimiento de Toledo, sino también reveló la debilidad del flanco occidental del reino, especialmente tras la derrota de la Sagrajas que precipita la caída de Caria en el año 1086. Por ello, el yerno del rey Raimundo de Borgoña procede a la repoblación de las plazas que guardarán la frontera del río Duero, primero con Segovia en el 1088 y luego Á vila en el año 1090, reorganizaría también el espacio de la zona de Zamora en el 1094, y de de allí procedería a repoblar Salamanca en el año 1101. A la organización del poblamiento seguiría la eclesiástica, siendo Jerónimo del Perigueaux el encargado de ejercer en las do últimas villa citadas.

2. GAReJA GUfNEA, M. A. Y PÉREZ GONZÁLEZ,

J. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico .... Tomo Burgos l. pp. 780-785. 29.. uixta palatium mei, Ferdenandi, uel matris mee, eccLesiam edifcio in Burgensi opido ... GAReIA GUíNEA, M. A. Y PÉREZ GONZÁLEZ, 1. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico ... Tomo Burgos 1, p. 782. 30 ENRIQUEZ DE SALAMANeA, e., Rutas del románico en la provincia de Zamora, alamanca: Librería Cervantes, 1990.

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Fig.4. Ampliación de una de la vista de Segovia de Anton Van Wyngaerden (S. XVI). Aprecién e las ruina de de la catedral románica junto al alcázar.

Sin embargo, el Conde Raimundo no deja de ser un imple delegado al erVlCIO del rey, que e verdadero eñor de e ta ciudade de caballero villano, que se admini tran a sí mi ma , de arrollan la guerra permanente y forman parte de la hue te real en caso de er convocada; por ello deja u impronta arquitectónica en un pesado edificio, mucho meno liviano que lo palacio altomedievale ,que pre ide la ilueta de la ciudad de de la lejanía, constituye u re idencia en caso de visita y el último reducto de defensa si son rotas las defensa muraría de la villa. El alcázar regio ustituye a la re idencia reale altomedievale, y entra en dialogo urbaní tico con la muralla y la catedral, con truccione que marcarán el urbani mo de las nueva ciudades de la Extremadura ea tellano-leonesa. Al contrario que la catedral, no e trata de un préstamo europeo, puesto que los grandes castillos concéntricos datan bien entrado el S. Xll, u tipología en realidad e deudora de los palacios fortificados de lo reye de taifa , los cuales muchos tienen su origen en la reforma de la vieja alcazaba emirales y califale . Por su perímetro inicial algunas de las villas de principios del S. XII no parecen má que castra con un poco ma de exten ión, pue la denominada cerca vieja de Salamanca no abarca má terreno que el exi tente en la Il" edad del hierro; también Ávila en principio no parece alcanzar más allá de la plaza mayor partiendo de la puertas de San Vicente y San Pablo; otras como Segovia asimilan la topografía obre la que se asienta y en con ecuencia cubren todo el cerro del actual casco histórico, y que en realidad era heredero de la Segontia romana. Pero ea como ea, se bu ea el punto má defendible para ubicar los edificios emblemáticos y por tanto convertirlos en el espacio más privilegiado de la villa. Sin embargo, no debemos atribuir a ni a Raimundo de Borgoña ni a u agente una intencionalidad urbaní tica en torno a obra símbolo, pue estas fueron fruto de un inten o proce o gradual no uniforme, que e desarrolló en torno a la S. XII y primeros años del S. XIII. E el caso de Zamora pues obre las peñas de Santa Marta se levantaron catedral, claustro, campanario, palacio epi copal, ea tillo, mientras el re to de la ciudad crece hacia el llano' en Salamanca en el llamado Cerro de las Catedrales la iglesia mayor guardaba una di tancia imilar de apena 800 m con respecto al ea tillo real que e encontraba en la actual facultad de ciencias, hoy todavía e conserva una de

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las torres; Segovia es quizá la que má cercanía pre entaba en la di tancia de u fortaleza regia y el templo mayor, lógicamente no no referimos a la actual catedral del S. XVI, ino al templo que exi tía delante del alcázar y que fue de truido en el ataque de los partidario del infante Alfon o para derrocar Enrique IV en el año 1465, dentro del aquel rocambole co epi odio conocido como "far a de Ávila"; re pecto a e ta última ciudad también la cercanía era la tónica pue 010 una manzana de edificacione separan la igle ia mayor del alcázar que ocupaba el olar actual de la Plaza de Calvo Sotelo. Otro ea o muy manifie to e Toro con u colegiata (no es sede episcopal) y alcázar dominando la parte más alta de la ciudad. Del mi mo modo se producía un extraño diálogo de analogía entre dos edificio , que ante nue tro ojos hoy parecen tan contrapue to ,pue al igual que lo castillos tanto la catedral de Salamanca como la de Á vila pre entan también presentan almenas en us comisa y en u torre. Y más cuando este último edificio forma parte del circuito de muralla urbana con su cimorro, que ademá tiene connotaciones fi cale ,pues a través de este el cabildo puede apropiar e del cobro de portazgo de la contigua puerta de las Carnicerías. La explicación no e compleja, ya que igle ia y monarquía son poderes y buena parte del mi mo lo ba an en las relacione de fuerza, y lógicamente i la morada del rey e tá fortificada, no e extraño que la de Dio también lo esté. De hecho, las almena de la catedral de Santiago e tán remarcando el único dominio terrenal de la ciudad, el del arzobi po, ya que no conocemo de la existencia de alcázar o ea tillo en la mi ma. Pero la primera nece idad de un concejo de la Extremadura del Duero e la defen a, lo cual, comparado con la arquitectura religio a o civil, e tá en con onancia con la cantidad de medio empleado durante toda la edad media en poliorcética defensiva. Eduardo 1 para el ea tillo de Harlech (Gale ) moviliza en el año 1282, 1000 "cavadores", 227 albañiles, 30 herrero ,22 carpintero y 546 obrero en general, que i lo contra tamo con lo 25 operario que trabajaban en la catedral de Salamanca en año 1152, son cifras que hablan por sí mismas. Sabemo poco de la medida poliorcética que e dieron en época de Alfon o VI en e ta nueva fundacione, solo la moderna arqueología ha identificado obra de fortificación en el egundo recinto toledano fechadas en 1101 egún lo Anale Toledanos". E ta e realizaron con técnica andalusíes herederas de lo si temas con tructivo empleado por los reinos de taifas como por ejemplo en Talavera de la Reina" - considerada hasta hace poco como murallas califale -. Lo istemas de zócalo de sillería apiconada que combinan piezas trabajadas o reaprovechadas con mampo tería están pre ente en la muralla de Ávila junto a la Puerta de San Vicente, pero iendo ya fechada por

" RUIZ TABOADA, A., La muralla de los arrabales de San lsidoro, Santiago y la Granja (Totedo), en Las Muralla de Toledo, Madrid: Fundación Caja Madrid, 2007, pp. 251-270. 11 MORALEDA OLlVARES, A, SÁ CHEZ SA Z, S. y MARTf EZ L1LLO, S. El Yacimiento de Entretorres (Talavera de la Reina), Investigaciones Arqueológicas en Castilla la Mancha 1997 - 2002, Salamanca: Junta de Comunidade de Castilla la Mancha, 2004, pp. 409-422.

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acuñaciones de vellón de Alfon o 1el Batallador (1104-1134)33. La evidencia revela que e el reinado de Alfonso VII el Emperador cuando se levantan lo lienzos más orientale del cinturón abulen e, periodo que también parece que e levantarían similare aparejo de zócalo de fábrica mixta en la cerca segoviana, así como las primeras hilada e calonadas de sillare apiconado que lucen la torre cuadrada junto a la puerta de San André 34. En el mencionado documento de 1120 del Batallador ya e habla de un vallum oppidi", y e ta mismas piezas labrada e tán presente en la torre má antiguo del alcázar segoviano que in fundamento e atribuyen a época romana' exi te una fecha de 1135 en la cual una donación del propio rey apodado el Emperador menciona ya el alcacar": Martinez Lillo y Murillo de Fraguero apuntan en la excavaciones de la Puerta de San Vicente que lo illares e cuadrado ya disponen de marca de cantero, dicho de otro modo, las técnicas andalu íe de fábrica mixta pétrea se está combinando con el mos quadratum del románico". Ello es indicio que los modo con tructivos traídos de Francia comienzan a imponer e, y erán una realidad en el concejo salmantino donde nue tros trabajos arqueológico han identificado reformas profundas en la cerca vieja ejecutada en illare totalmente e cuadrado, con un módulo imilar al que apareja el zócalo de la catedral vieja de Salamanca". Es el año 1143 cuando Alfon o VII manda reparar la cerca y cercar el arrabalde" y hemo vi to que año de pués las obra de la catedral de Salarnanca e tán marcha.

Fig. 5. Fábrica mixta de la muralla de Segovia, perteneciente a la época de Alfon o VII.

" MARTfNEZ LILLO. S. y MURILLO FRAGERO, J. l., Últimas Actuaciones Arqueológicas en la Muralla, en La Muralla de Ávila, Madrid: Funda ión Caja Madrid, 2003, pp. 269-29 l . ••Zozaya atribuye esto cuerpo de fábrica de muralla a época califal, acepción que por la comparativa con las nuevas pruebas arqueológica 110 estamos de acuerd . ZOZAYA STABEL-HA SEN, 1., Asentamiento Islámico en la Región de Madrid, Testimonios del Madrid medieval, el Madrid Musulmán, Madrid: Museo de San Isidro, 2004 . .'5 MERI O DE CACERES, J.M. El Alcázar de Segovia , p. 11. '" MERI O DE cA ERES, J.M. El Alcázar de Segovia , p. 11. .., MARTf EZ LILLO . Y MURILLO FRAGERO, 1. l., Última Actuacione Arqueológicas en ... , p. 287. "SERRA O PIEDECASAS y MU - OZ GARCÍA, "Las Cercas MedievaJes Salmaninas", en. Actas del V CAME. Valladolid: Junta de Castilla y León. 1999 . •• MARTÍ ,J. L. Y COCA, J. "Fuero de Salamanca", SaJamanca: Diputación de SaJamanca. 1987.

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Ello e explica por el propio éxito del concejo como máquina de guerra que no ólo acompaña al rey en la reconqui ta de Coria (1 142) Y Albalat (1143), ino que desarrolla una podero a economía de depredación con la que financiar la nueva industria constructiva del mos quadratum, y que ha ido introducida en Salamanca por nece idades defensivas nada piadosas. La conciencia de e te modo de vida e plasma ha ta en lo propio capitele de catedral e y parroquias de e ta villa' de la Extremadura del Duero, donde on comune repre entacione de caballero bien pertrechado en enfrentamiento real o fantá tico. Lo más irónico del tema e que la propia catedral se convierte también en justificación de la guerra depredadora que de arrollan la milicias concejiles con periodicidad ea i anual. Aunque ea una fuente tardía, en la Primera Crónica General de E paña e afirma por un extraño entido de la equidad que bien serie renovar en la catedral gótica de Santa María en Toledo con las ganancia que el rey Fernando 1lI obtiene de la conquista de Andalucía".

Fig. 6. Fábrica en sillería escuadrada de la muralla de

alarnanca. a partir de 1143.

La reparación de la cerca vieja almantina y la construcción posterior de la catedral vieja (hacia el año ya mentado de 1152) implicó la apertura de la cantera de Yilamayor, para lo cual no sólo e hacen disponer de peone picadore, ino también de un transportistas para los desplazamiento de la piedra, que requieren de carro más robustos y grande con llanta metálicas tal y como e ven en una de las ilu traciones de las Cantigas de Santa María".

'" et mesuro el rey D. Fernando que pues que Dios renOl'a"a e el)' daba fazer tantas conquistas de los moros en la tierra que la su cristiandad perdiera, que bien serie de renovar ellos de aquellas ganancias la iglesia de Sancto María de Toledo, et facerle servicio allí de las ganancias que le el dava de sus enemigos ... Crónica General de España, tomado de PALOMO FERNÁ DEZ, G. "Catedrales gótica castellana,. iglo Xlll " Cuadernos de Arte Español Za. Madrid. Hi toria 16. 1192. 41 Cantiga 31 y Cantiga 266. ME E DEZ P1DAL G .. La España del siglo XIII, leída en imágenes. Madrid: Real Academia de la Hi toria, 1996, p. 108.

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Fig.7.

Enfrentamiento

de do caballero

en uno de lo capitele

de la catedral vieja de Sala manca.

Ademá de cantero que tallen la piedra, también e requieren aprendices y albañile que la coloquen, elaboren lo mortero y caven lo cimiento a lo que e uman lo carpinteros y leñadore a medida de que e elevan los muros; pensemo que el trabajar en altura nece ita en primer lugar de andamio, a la vez que la cercha en la que apoyaran arcos y bóveda hasta que fragüen, requiere también un trabajo minucio o también en material leño o, a í como la grúa de torno o noria que permiten ubir pieza y herramienta . Preci amente por esto se tiene que acudir a los herreros - ya de por i bien umini trados por la indu tria del hierro que supone armar a los caballero concejile - para elaborar in trumento como maza y cincele grapas y clavo que u an lo diferente arte ano implicado . A toda e ta cadena de producción hemo de umar cantero especializados en e cultura, vidrieros, pintore yorfebre que contribuían con un programa decorativo e iconográfico al a pecto final de la mi ma. Todo los integrante del ciclo debían er LBSC, I (2008), pp. 189-214, ISSN: 1888-9530

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alojados, alimentados y sostenidos por la propia ciudad, lo cual, constituía en un importante factor de dinarnización económica para la misma. Por ello, la indu tria de la construcción medieval, en palabra de Le Goff, ha sido definida como la má importante de occidente hasta el S. XIX42 mientra otros autore la han calificado como el tercer gran sector de la economía despué de la agrícola y textil". Si pensamos que solo muy contadas regiones de Europa gozaron de una importante producción de telas, quizá la actividad edilicia e má bien el segundo sector de producción. A cargo de la obra catedralicia se encontraban el mae tro cantero ( ólo a partir del S. XIII comienza a usarse la palabra arquitecto), el surnini trador de materiales y naturalmente promotor que en los reinos hispánico ya hemos dicho que bá icamente e el rey que delega en los obispo . Re pecto al dicho sumini trado abemos que en el año 1177 un archidiácono llamado D. Tomas, acarreaba piedra desde la cantera de Robredo de Fenar, dentro de las obra que estaban levantando la catedral románica de León. El "director" de los canteros actuaba también de contratista y era encargado de dar la trazas sobre el terreno allanado (opus quadratum) con la ayuda de cuerdas, mientras que el plano vertical se realizaba mediante triangulación (opus triangulum) también con la ayuda de oga. Ademá de e te encillo instrumento, disponía de la larga mira, del hierro angular y del compás del suelo, que se utilizaba incIuso para dibujos en escala 1:1. Junto a e ta también e realizaban croqui y bocetos sobre pergamino o sobre mortero extendido sobre tablas, elaborándo e también maquetas en madera o barro que aparecen en la representaciones de los donante ya a partir del S. XIII44• Estos arquitecto no tenían porque er especiali ta excIu ivo en arquitectura religiosa, pues sabemos de Pedro Deu tambe que trabaja en las naves y decoración de San Isidoro de León y restaura el paso fluvial de la Puente Miña en 112045, El istema de trabajo románico implicaba la presencia del mae tro en todo momento, y la preparación del sillar y su colocación en el muro era inmediata ea i incrónica; ello significaba que sólo e podía trabajar en época de buen tiempo con cielo despejado y sin hielo, y que en realidad no exi tía una verdadera divi ión del trabajo entre albañiles y canteros dentro de los trabajo de la piedra. La industria catedralicia era cara pue lo mi mo co te alariale eran elevados en al caso de canteros y carpinteros, lo cual, unido al factor estacional hacía que se el proce 'o de construcción de una catedral románica pudiera prolongarse más de cincuenta años. Esto hace que este edificio podamos con iderarlo el núcleo principal de un tejido industrial permanente o semipermanente que en alguno ea os e prolongó má allá de lo iglos medievales, pue es sabido que en la edad moderna ea i todos

DE S E'TI'A , c., "Las Murallas, Símbolo de la Ciudad", en La Ciudad y sus Murallas, coordinación de Cesare de Seta y Jacques Le Goff. Madrid: Catedra, 1991, pp. 21-66. 43 COLDSTREAM, N., Artesanos Medievales, Constructores y Escultores, Madrid: Akal, S.A, 1998. 44 COLDSTREAM, N .• Artesanos Medievales. Constructores ...• p. 15. 45 GARCIA GUfNEA. M. A. Y PÉREZ GONZÁLEZ, J. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico ... Tomo LeÓII, p. 559.

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lo cabildo tenían u mae tro mayor particular. Ademá interesante e ver como revertía en otras empre a con tructiva de la ciudad como la mi ma parroquia cuya reforma también son de amplia proyección cronológica; a ello sumamos la con trucción civil como demue tran lo molino en sillería e cuadra de Zamora o los palacio del barrio de la Canongías de Segovia. y lógicamente también repercutía en lo proyectos militares: al contrario que en Salamanca donde la industria generada por la con trucción de u muralla prefiguró la catedral vieja en la mencionada Zamora, la obra de su templo mayor parecen invitar a la con trucción de un recinto Il" en illeria e cuadrada, aunque reconocemos que esto todavía no e tá del todo claro. ue tros propio controle arqueológico de lo cuerpos de fábrica sito en la Ronda de la Feria revelaron un nivel de cerámica bruñidas plenomedievale bajo la primera hilada corresponden a una fecha de mediado del S. Xll46, in que podamo preci ar si e anterior o po terior a 1151, año de inicio de la obra catedralicia. o obstante, no creemo que aquí importe tanto saber quien fue primero, i el huevo o la gallina, lo cierto e que amba empre a constructivas convivieron en el tiempo de ge tación, y por tanto interactuaron una con la otra tanto en a pecto socioeconómico como técnico . Hecho imilar es el ea tillo zamorano que también e construyó en mos quadratum con marca de cantero como ha pue to de manifie to una reciente excavación arqueológica. La catedrale de e ta egunda mitad del S. no son la grande empre a que e hacían en la región de Borgoña o Normandía, sino on mucho más mode ta reproduciendo e quema en planta más propios de Aquitania y el Poitu. No pensamo que e trate de la reproducción de un modelo concreto, ino má bien un diseño asequible para las necesidade de una ciudade que no e tuvieron en e ta época tan poblada como las del norte y centro de Francia. La planta e de tres naves con crucero in crito en planta, rematada en tre áb ide , con pilares cruciforme , torre o torres a lo pies y coronada de un cimborrio. Una de los primero templos con truida a í parece que e San 1 idoro de León que e comenzó a con truir en los últimos años del S. XI por la Infanta Urraca Fernández y no e consagraría hasta 1 14941, a ella e umarían pronto la iglesia mayore de Salamanca, Zamora, la románica de aparecida de León cuyas trazas fueron excavada por el arquitecto Demetrio de lo Río en el S. XIX, Ouren e Lugo la Colegiata de Toro, o lo templo monumentale abulen e de San Vicente y San Pedro. Al er un ciclo tan largo obviamente se veía ometido también a la modas y cambio e tilí tico que e sucedían. Lo normal e que e iniciaran la obra por la cabecera y en poco años tuviera la ceremonia de con agración, lo que no ignifica que e tuviera terminada, sino que únicamente se había finalizado el pre biterio, lo más impre cindible para acoger la imagen agrada

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MU - OZ GARcfA, M .. "Intervención Arqueológica durante la re tauración de los lienzo de la Muralla en la Ronda de la Feria (Zarnora)", Anuario de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, 20 (2003), pp. 61-82. 47 GARCIA GUfNEA. M. A. Y PÉREZ GO ZÁLEZ. J. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico ... Tomo León, p. 556. 46

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y oficiar la misa; probablemente e cerraba por una e tructura de madera vertical egún repre entacione iconográficas bajomedievale . A partir de aquí e podía proceder a levantar los muro de la naves, o más importante el clau tro palacio epi copal y demás canongías, dejándo e para lo último la cubierta, que eran las má cara de realizar por el esfuerzo técnico que suponía colocar piedra y madera para que fraguaran en la bóveda o cimborrio. Por ello, dado que mucho e finalizaron a principio del S. xm, no e extraño que casi todos esto templo e rematen con bóveda de crucería; la de aspecto má arcaizante las vemo en la catedrale de Salamanca y Ciudad Rodriga, con nervio de sección cuadrada, boceles y despiece anular (o "cupuliforme" como lo han llamado alguno )48. E ta corriente de finales del S. XII ha sido llamada protogótica, término que no parece inadecuado pue to que en realidad e trata de un románico con bóvedas de crucería; la definición de una catedral gótica implica naves alta y muros rasgados por vidrieras multicolores para repre entar la Jerusalén cele te, cosa que los templo románicos referido ni llegan a insinuar. Pero no sólo eran la cuestiones técnica la que podían retrasar la construcción de una catedral, pue también quedaba ometida tanto a la coyuntura económica de la ciudad, como e e factor exógeno que es el interé y lo medio del monarca. Ya hemos expuesto que el éxito de Salamanca como concejo hizo que Alfon o VII el emperador la beneficiara de tal modo que una con trucción funcional como e la cerca vieja de Salamanca se convirtiera en pre tigio a al realizar el alarde de u ar sillería e cuadrada. Berrochia y Sánchez hablan de una primera fa e de con trucción de la catedral de Santa María de la Sede entre 1149 (para Praladier e 1152 y per onalmente preferimo utilizarla por u mayor concreción") y 117550 en la que e levantaría la cabecera los muros de la nave laterale ha ta la altura de las ventana . Pero en 1164 lo almantinos se encontraban en abierta rebeldía contra el rey de León Fernando Il, ya que e te había di pue to la repoblación de Ciudad Rodriga que significaba obstaculizar una vía de expansión del concejo almantino y re tarle alfoz territorial. La hueste real los derrotó en la batalla de la Valmuza, y como eñala Sánchez Iglesias, los potente caballeros villanos de los testamentos desaparecen de la documentación". Los muerto del encuentro campal o el posterior destierro de los supervivientes sin duda dejó maltrecha la economía de la villa, pues buena parte de ello eran acomodado negociantes como Martín Alfayate ,mientras otros disponían de aldea y renta dentro de mismo alfoz salmantino". A esto debemos sumar que la

48GARCIAGutNEA,M.A.yPÉREZGONZÁLEZ,J.M.(Dir.).EllciclopediadeIRolllállico Tomo Salamanca.o.Ziá. 49GARCIAGUÍNEA,M.A.yPÉREZGO ZÁLEZ,J.M.(Dir.).EnciclopediadeIRománico TomoSalamanca.p.265. j()SANCHEZYSÁNCHEZ, D., La Catedral ViejadeSalamanca, SaJamanca: CabildodelaCatedraldeSaJamanca, 1991. " SÁNCHEZ IGLESIAS, J. L.. Salamanca y su Alfo; en la Edad Media (S. XII Y XIII), SaJamanca: Diputación de Salamanca, 2003. Sl SÁ CHEZ IGLESIAS. J. L. Salamanca y su Alfo; ... , pp. 52-60.

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ira regia no aldría grati a Salamanca, y po iblemente una de la consecuencias fue un parón de por lo meno nueve año en unas obra catedralicias que dependían del favor del monarca. Es curio o, que exceptuando alguna donaciones con fines indeterminados la única noticia que po eemo de de 1152 ea el inicio de la obra del cJau tro en 1175 a cargo de Petru Petriz y cuando el templo di taba mucho de e tar finalizado. También e que elocuente que ha ta una fecha tan avanzada como 1195 no e inició la el abovedamiento templario, iendo lo tramo del crucero lo tres primeros de la nave central y lo do primero de la laterale los primeros en acometer e. No juegan aquí factore como el tiempo material empleado en la construcción del cJau tro, ino más bien reunir lo medios costoso que supone cubrir con la bóvedas de crucería y el cimborrio conocido como Torre del Gallo; se levantó entre el último año eñalado y 1220, etapa que coincide con un momento de favorable coyuntura urbana, pue la misma ciudad percibía un momento de crecimiento poblacional. No e explica de otro modo el documento de 1209, donde Alfonso IX de León concede exección de pecho para todo aquellos que e taban trabajando en otra muralla de mayor perímetro conocido como "nueva", triplicando de este modo los metro cuadrados que acogía la anterior cerca vieja. No importa que esta no se llena e de población hasta bien entrado el S. XV, a principio del S. XIII e un claro signo de recuperación económica de la ciudad, probablemente a lo nivele que había alcanzado en tiempos de Alfon O VII el Emperador.

Fig. 8. Torre del Gallo de la catedral vieja de Salamanca.

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La inve tigación moderna, ba ada exclusivamente en la documentación e crita, todavía no ha resuelto del todo si e concibieron ante lo cimborrio del Salamanca o Zamora, pero lo intere ante e que no fueron ea os único, pue conocemo otro similar a finales del S. XII .en la catedral románica de aparecida de Santa María la Regla en León", según se de prende de una e tatua de un donante, y por upue to sabemos del existente en la colegiata de Toro, a í como, la cubrición mucho más tardía de la ala capitular de Pla encia ya en 1270. León, Zamora, Toro, Salamanca, y después Plasencia, un recorrido de norte a ur por el que tran curre el llamado camino de la Plata o calzada Quinea, pue no ólo el camino de Santiago fue vía de difusión del románico. Sea quien fuera el primero que e le ocurrió cubrir las catedrale con estos cimborrios- tal vez inspirándo e en los tejado e camado de alguno campanario aquitano del Poitu y Saintonge" -, encontró un marco idóneo en el reino de León, que llevaba separado de Ca tilla de de el año 1157, y alcanzaría su mejores momento durante los primero año de Fernando II y los último de Alfon o IX; mientra el primero estaba en plena en plena expansión por Extremadura cuando promovió que Mateo realizará el Pórtico de la Gloria y e comenzaron la obra de la aludida Santa María la Regla en León, durante la etapa final del reinado alfon ino e remataron la catedrale románica comenzadas a mediados del iglo anterior, a la vez que e reconquistó definitivamente Mérida (1228), Badajoz (1229) y Cácere (1230). Lógicamente, periodo de anexión ignifican ma di ponibilidad de lo recur o del monarca, y estos nos ólo e invertían en la cota de malla de u caballero. A modo de Epílogo.

A lo largo de esta líneas hemos vi to como la ba ílica paleocri tiana de Roma y Oriente dejan pa o en Hi pania a una má mode tas pero mayore de lo que e pensaba hasta hace poco, tal y como va revelando pacientemente la arqueología. El devenir histórico de una liturgia hispana con edificio compartimentados quedó truncado por la inva ión i lárnica y el modelo de catedral erá importado de Europa. Esta nació del una fe popular más ferviente que de eaba acercar e a las reliquia como camino de alvación o con uelo e piritual en un mundo adverso. La afluencia de creyentes creo nuevos modelos que fructificaron en la planta basilical abierta de varias naves, mientras los monjes de Cluny con su liturgia en la que participaba la luz y la música motivaron el perfeccionamiento de la técnica de abovedamiento en piedra. Los caminos e llenaron de peregrino y u tra iego desarrolló el comercio que contribuyó al crecimiento de la ciudades y la circulación del dinero, creando el e cenario para una industria de la construcción que re pondía a la demanda de la fe.

"GARCIA GUÍ EA, M. A. Y PÉREZ GONZÁLEZ, J. M. (Dir.), Enciclopedia del Románico " GARCIA GUf EA, M. A. Y PÉREZ GO ZÁLEZ, J. M (Dir.), Enciclopedia del Románico

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La inve tigación moderna, ba ada exclusivamente en la documentación e crita, todavía no ha re uelto del todo si e concibieron ante lo cimborrio del Salamanca o Zamora, pero lo intere ante e que no fueron ea os único, pue conocemo otro irnilar a finales del S. XII .en la catedral románica de aparecida de Santa María la Regla en León", según se de prende de una e tatua de un donante, y por upue to sabemos del existente en la colegiata de Toro, a í como, la cubrición mucho más tardía de la ala capitular de Pla encia ya en 1270. León, Zamora, Toro, Salamanca, y después Plasencia, un recorrido de norte a ur por el que tran curre el llamado camino de la Plata o calzada Quinea, pue no ólo el camino de Santiago fue vía de difusión del románico. Sea quien fuera el primero que e le ocurrió cubrir la catedral e con estos cimborrios- tal vez inspirándo e en los tejado e camado de alguno campanario aquitano del Poitu y Saintonge" -, encontró un marco idóneo en el reino de León, que llevaba separado de Ca tilla de de el año 1157, y alcanzaría su mejores momento durante los primero año de Fernando II y los último de Alfon o IX; mientra el primero estaba en plena en plena expansión por Extremadura cuando promovió que Mateo realizará el Pórtico de la Gloria y e comenzaron la obra de la aludida Santa María la Regla en León, durante la etapa final del reinado alfon ino e remataron las catedrale románica comenzadas a mediado del iglo anterior, a la vez que e reconquistó definitivamente Mérida (1228), Badajoz (1229) y Cácere (1230). Lógicamente, periodo de anexión ignifican ma di ponibilidad de lo recur o del monarca, y estos nos ólo e invertían en las cota de malla de u caballero. A modo de Epílogo.

A lo largo de esta líneas hemo vi to como la ba ílica paleocri tiana de Roma y Oriente dejan pa o en Hi pania a una má mode ta pero mayore de lo que e pensaba hasta hace poco, tal y como va revelando pacientemente la arqueología. El devenir histórico de una liturgia hispana con edificio compartimentados quedó truncado por la inva ión i lámica y el modelo de catedral erá importado de Europa. Esta nació del una fe popular más ferviente que de eaba acercar e a las reliquia como camino de alvación o con uelo e piritual en un mundo adverso. La afluencia de creyentes creo nuevos modelos que fructificaron en la planta basilical abierta de varias nave , mientras los monjes de Cluny con su liturgia en la que participaba la luz y la música motivaron el perfeccionamiento de la técnicas de abovedarniento en piedra. Los caminos e llenaron de peregrino y u tra iego desarrolló el comercio que contribuyó al crecimiento de la ciudades y la circulación del dinero, creando el e cenario para una industria de la construcción que re pondía a la demanda de la fe.

"GARCIA GUÍ EA. M. A. Y PÉREZ GO ZÁLEZ. J. M. (Dir.). Enciclopedia del Románico " GARCIA GUf EA, M. A. Y PÉREZ GO ZÁLEZ, J. M (Dir.), Enciclopedia del Románico

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La U titución de la liturgia mozárabe en el concilio burgalé del año 1081 ignificó la re pue ta castellana a e a afluencia de peregrino, que en realidad eran lo reclamantes del rito romano. Pero la indu tria de la construcción también tuvo que re ponder a una ociedad en expansión a costa del enemigo mu ulmán. Por ello, la ciudad e dotó de murallas para u defensa, alcázar para re idencia del rey, y catedral con palacio y claustro para obi pos y canónigo ,que en íntima complicidad con el poder real contribuyeron decisivamente a organizar las ciudades viejas y nuevas durante lo primero año de la reconqui ta. Sin embargo ello no se haría realidad hasta el reinado de Alfonso VII el Emperador, cuyas campaña i bien no agrandaron demasiado su reino leonés si dieron la seguridad que us dominios nece itaban para el de arrollo de la con trucción. Sin embargo su muerte marcó un periodo de ine tabilidad al eparar e Castilla y León primero y de pués ufrir la embestida almohade. Ello haría que la mayoría de la catedrales románica concebidas a partir de 1126 no fueran terminadas hasta entrada la centuria de J 200. E te largo periodo había demo trado que la catedral e - exceptuando quizá la girola de Santiago dispuesta en función del sepulcro del apóstol - no eran principalmente edificio al ervicio de las necesidades de mi a y rezo de lo creyentes, ino má bien construcciones de prestigio al servicio de una élite clerical; de lo contrario no e hubiera pre tado tanta atención a la finalización de palacio episcopales y clau tro catedralicio ante de terminar al completo el complejo ba ilical. Sin embargo, la aventura de la catedral medieval no queda aquí, pues la expansión de Ca tilla tuvo que adaptar us modelos urbanos y arquitectónico a las nueva plazas arrebatada a Al - Andalu , a la vez que e introducía el nuevo modo de construir gótico y e daba pa o a la influencia mudéjar que comenzó a notar e con fuerza en tiempo de Alfonso VIII; explicar todo esto sería objeto de otro e tudio con la misma extensión que el que acabamos de terminar.

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Los Limites del Espacio Catedralicio. La Catedral Altomedieval y Románica como Fuente Arqueológica.