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urante el año próximo, las condiciones externas serán favorables para la Argentina. Esto quiere decir que los precios internacionales de los productos exportables serán relativamente altos. También quiere decir que se espera una cosecha mejor en el año 2013 que en el 2012. Sin embargo, el problema seguirá siendo que la economía argentina no tiene un equilibrio estable. Ello se manifiesta en la tasa de inflación y en la multiplicidad de tipos de

última década. Sin embargo, es poco probable que eso suceda en el actual contexto. Las medidas tomadas por el Gobierno nacional tienen un efecto positivo en el muy corto plazo, en términos de los objetivos buscados, pero tienen un costo relevante en el mediano y largo plazo, que se va acumulando, y esto va a reflejarse en las tasas de crecimiento. Para volver a favorecer el crecimiento hay un tema de más corto plazo, que es de más fácil resolución y que está relacionado con

de crecimiento de la oferta monetaria y que se corrijan algunos precios relativos sin que esto genere una espiral inflacionaria. Hay varias cuestiones que complican hoy el funcionamiento de la economía, desde las tasas de inversión hasta los distintos tipos cambiarios y la inflación. Son varias cosas que hay que atender y que han contribuido bastante al desequilibrio de la economía argentina, lo que se manifiesta en los distintos agregados económicos.

Corregir los desequilibrios que existen y movilizar la inversión

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ANIVERSARIO

Daniel Marx, director ejecutivo de Quantum Finanzas

cambio. Además, hay un problema importante para sostener este crecimiento que tiene que ver con que la inversión está rezagada. Entonces, esta mezcla puede resultar en una inflación persistentemente alta, con un nivel de actividad que podría ser un poco mejor, pero que también puede ser muy vulnerable a la evolución de estas cuestiones locales que producen el desequilibrio. Potencialmente, en el mediano plazo, la Argentina podría recuperar las tasas de crecimiento que ha registrado a lo largo de la

la corrección del desequilibrio monetario, cambiario e inflacionario que existe. Hay que ver cómo hacer para que haya una tendencia clara y decreciente en la evolución de los precios. También hay que lograr que se revierta la tendencia actual de deterioro que estamos viendo en la situación fiscal. La corrección de la situación actual es compleja y requiere una coordinación de políticas que no se está dando. Requiere converger hacia un tipo de cambio flotante o más flotante. Requiere que haya una reducción en la tasa

Pero, una vez que se corrijan estos desequilibrios, hay que atender asuntos de largo plazo, que es lo más complejo. Hay que ver cómo movilizar los recursos de inversión, hablo de una inversión que sea reproductiva y competitiva. Esto es un largo esfuerzo y requiere años de maduración. Así, uno puede cambiar la posible tasa de crecimiento para adelante y evitar o suavizar los ciclos económicos. Movilizar estos recursos podría ser el motor del crecimiento, pero esto, a veces, es lo más difícil de todo.


MARX