Lula, una oruga que vive en un jardín, crece mientras descubre el mundo que la rodea y se conoce a sí misma. En su camino se encuentra con distintos insectos que representan diversas formas de ser, algunos que potencian sus cualidades y otros que muestran aspectos más difíciles. A través de estas relaciones y experiencias, Lula inicia un proceso de cambio y transformación que la lleva a evolucionar.