Matías es un niño de 6 años, al que sus padres le explican que se van a separar. A partir de ese momento, lleno de incertidumbre por no saber qué va a pasar, empieza a experimentar un cúmulo de emociones como el miedo, la rabia o la tristeza.
Entre los tres buscan estrategias con las que poder expresar estas emociones de una manera saludable, para poder vivir la separación no como una ruptura, sino como una transformación de la familia que les aportará nuevos aprendizajes.