María y Pedro imaginan su futuro sentados frente al estanque del Campo Grande. Mientras las gafas de Pedro muestran un mundo de roles anticuados, las de María proyectan ciencia y descubrimientos. El conflicto existe hasta que Rafita aparece con una solución mágica: las gafas de la igualdad. A través de ellas, descubrirán que no se trata de quién trabaja o quién cuida, sino de ver a las personas con amplitud y perspectiva.