Una niña nos sorprende y emociona compartiendo su maravilloso diario poético con niños y mayores. Su lectura nos lleva a los lugares que siempre habitamos pero que solemos olvidar. Ella representa a toda la infancia, la imaginación, el deseo y la necesidad de comunicación con los padres, la magia. Sus versos decodifican toda esa bella maraña de sentimientos que poseemos desde el inicio de nuestras vidas. Solo hay que aventurarse en su lectura, recrearse, recordar y sentir quiénes somos.