QUE NUESTROS BESOS NO TEMAN, PORQUE YA HAN TEMIDO ANTES. AntologÃa de letras y grafismos maricas - verano 2018
Toda marica sabrá de lo que estamos hablando. Toda marica que alguna vez fue echada de la casa heteropatriarcal sabrá de lo que estamos hablando. Toda marica insultada en su infancia por su voz “femenina”. Toda marica negada por sus movimientos sueltos o escondidos o tímidos o por no querer formar parte de grupalidades impuestas apropiándose del rincón de un aula. Toda marica que tuvo que negarse a sí misma cuando le preguntaban sobre sus amistades, sobre sus relaciones, sobre sus vínculos. Toda marica que pasó su adolescencia entre mentiras para poder sobrevivir. Toda marica que desconocía la palabra empoderamiento. Toda marica que se enamoró de quien fue su amigo o desdibujó los límites entre el objeto de deseo y una supuesta ética de la amistad heterosexual. Toda marica que fue despotenciada e insultada hasta alguna vez sentirse arrepentida de su cuerpo y de su mente en ese cuerpo. Rehistorizarnos, ponerle el nombre. Ponernos nombre. Renombrarnos. Ponernos cuerpos, ponerle cuerpo. Nos imponen el cuerpo. Cuando el cuerpo no cambia intentamos descorporizarnos para entendernos. Volvemos a juntar las partes de nuestro cuerpo. Hacemos de la cabeza nuestro cuerpo. Hacemos de nuestras culo nuestro cuerpo. Metemos en nuestro culo lo que queremos. Hacemos de nuestros movimientos nuestros movimientos. Hacemos de nuestra forma de hablar nuestra identidad. Nos construimos en la destrucción que hacemos al paradigma impuesto de la masculinidad. Extracto de la editorial del fanzine “La Homosexualidad Vengativa” para mi amiga marica Mikhail.
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Amar a dos fue siempre estar a la intemperie, en la precariedad. Amar de a tres fue amor del bueno, aquel que sabe de su incompletud; aquel que a fuerza de no poder ser total, se enfrenta con la friolera verdad que todos los amores esquivan en su esfuerzo por mantener encendida la llama de la eternidad. La intemperie fue la de cada uno; la precariedad la de cada momento, cada destello en el que el estar juntos relucía ante nuestros ojos como un enjoyado glande chorreante y apetecible. Fue un amor travesti, arrojado a las utopías de ser un amor otro para otro mundo posible. Fue un amor equivocado, maquillado y de feria. La intemperie fue la de la ausencia de parámetros, incluso para nuestros sueños y deseos, librados a los descampados de nuestras pequeñas vidas, miedos, esperanzas; también fue la intemperie de los balcones y patios, los muelles, los hoteles de paso y la casa en obra. Nos vestimos en las ferias, pero también con las letras, los textos, las lecturas. Trasvestimos a la precariedad con retazos apasionados de textos que queríamos, que escribíamos, que sentíamos. Al infinito desierto de todos los afectos posibles lo enfrentamos vestidos como las diosas que soñábamos ser armadas con los verbos que podíamos decir. Fallamos una y otra vez: quisimos una y otra vez. Nos cansamos de coger y de intentar, de bailar y de morsear, de esperar que alguna vez no hubiera incomodidad. También nos cansamos de mostrar lo bello que podíamos ser juntos. La intensa e inmensa posibilidad de estar juntos, sabiendo que nadie es ni puede ser del otro. La intemperie y la precariedad del amor que sólo puede ser amando la contingencia de ser solos, pero estar juntos.
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75 pesos la rosa amor, paciencia, orgullo animal desdentado de todo lo demás la sombra como reparo anticaos visualizá unas buenas hojas de banano bien por encima de la cabeza vas a la orilla, sol de mediodía te muerde la espalda cuclillas y manos juntas formando un pocito agua salada recorre el cuero cabelludo baja por el cuello buen sol buenas olas pasa que sí, venías medio medio y seguiste yirando te estrellaste y estás en llamas, encerrate en tu casa hasta estar bien
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El color de la marica “Lo que vale en esta vida es ser feliz” Arco iris (Xuxa) Siempre asocié a la marica con algo o alguien de una forma más femenina, inteligente y original. De chico nunca me sentí femenina, tampoco masculino, nunca me salía ser masculino. No me salía ser esas dos cosas de grande tampoco. De chico no entendía lo que era el rol sexual ni muchos menos la identidad que siempre los demás te piden que seas, a uno le imponían eso de ser algo. Si sos nene, vestite como nene; no juegues con muñecas, jugá a la pelota, etc. Todo eso siempre me hacia ruido. Aprendí a jugar solo, siempre fui mas solitario, la mayoría de las veces, porque me gustaba leer, pintar y dibujar. Y a los pocos amigos que tenía preferían salir a jugar, correr, por ende, se aburrían conmigo. Si jugaba o salía era con mis hermanas, mis primas, las amigas de ellas. Mi entorno fue muy femenino. Lo más paradójico es que a ellas les gustaba también jugar afuera, no hacían cosas de nenas comunes. Ellas inventaban chozas, andaban en bici, patineta o patines, trepaban árboles, hasta inventaban obras de teatro, me divertía, pero era gordito y me cansaba. Decidí ver la forma de ingeniármelas y no aburrirme solo. Me inventé unas muñecas con las fibras Sylvapen, esas que venían en una cajita de plástico transparente con los tubitos blancos con flores. Las tapitas de diferentes colores. ¡¿Qué otro chico hacía esto?! ¡¿Quién te enseña a hacerlo?! Cuando se me gastaban, o si me hundían las puntas, no me ponía mal, al contrario, amaba que sucediera porque automáticamente se transformaban en muñecas. Me sentía un creador, las preparaba así: me encerraba en el baño, abría la tapita de atrás y sacaba del tubito ese relleno que venía con un plastiquito y lo abría, prendía la canilla, ponía el tapón en el lavamanos casi siempre manchaba, era algo mágico y único, ver esos colores mezclados en el agua, me encantaba. Cuando quedaban ya decoloradas, despellejaba el algodón, ponía una puntita en el tubito y lo tapaba de atrás nuevamente. Así se formaban los cabellos de colores. Amaba mis muñecas. Nadie entendía por qué a veces mis cartucheras siempre estaban más llenas que nunca y por qué tenía fibras que no andaban con tiritas de algodones en las puntas traseras. 6
Cuando entraba a limpiar mi pieza mi mamá me las tiraba porque decía, “no juntes basura, tirá lo que no te ande”. Cuando se perdían las fibras enteras les creaba zapatos con las tapitas originales, si tenía más tapitas no me preocupaba porque eran diferentes calzados para esas muñecas, tenían muchos pares. Sin darme cuenta eso me transformaba en marica y lo seguí asociando porque era original inventando estas cosas. No me gustaba jugar con los varones. Prefería quedarme haciendo una casa de muñecas con revistas o libros. Mi primer libro pop-up, los que se levantan cuando los abrís, fue el cuento de La Cenicienta. Usaba como sets para esas muñecas: la casa, el ático, el carro de calabaza, el castillo. Amaba jugar solo. Era un juego para solos, no quería compartirlo, por miedo a que me robaran las ideas de las muñecas o por si se burlaran si me veían haciéndolo. Si tenía amigos les gustaban algunas de las chicas y solo jugaban conmigo para que yo les hiciera ’gancho’ con mis hermanas, primas o vecinas. No les interesaba yo. Me inventaban que yo sabía hablar con chicas y ellos no o que se inhibían frente a una nena. Recuerdo que circulaba esa frase de “los nenes con los nenes y las nenas con las nenas”. Pero nuevamente no entendí para qué era exactamente, no me juntaba con chicos y las chicas eran siempre familia, prefería lo que hacían ellas, antes que los chicos. Mi inocencia no entendía el concepto de diferenciación de masculino y femenino. Asocié esa frase entonces con lo sexual, si un nene está con nenes, ¿no sería eso gay?
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Fui uno de los últimos que cambió la voz y me molestaban con que tenía voz de nena. Al principio me hacia algo por dentro, pero no reaccionaba, no contestaba ni tampoco defendía mi postura de hombrecito. Pensé que a muchos no les gustaba ser mujer porque se consideraba algo frágil, que no tenía fuerza, algo delicado. Y claro, me acostumbraba porque era gordito y no me gustaban los deportes, ni salir a hacer cosas que hacían los demás. Yo pensaba que era bueno eso de aprender a estar solo, algo que no muchos podían hacer. Pensaba para adentro: “un hombre también puede ser mujer”. Ese sentimiento se me afirmó cuando entre los 10 y 12 años pedía temas a la radio y siempre me decían “muchas gracias linda”, “hermosa”, “llama de nuevo querida”. No me molestaba en decir que no era una nena. Una vez cuando llamé a una radio para pedir un tema a las 2 de la mañana. Me atiende un operador y dice “¡Uy, qué temón!; te lo paso solo porque tenés linda voz. Feliz día”. Quedé sorprendido y le contesto: “¿Feliz día? ¿De qué?”. Se escucha una risita: “Y es que ya son más de las doce, hoy es el día de la mujer”. Impactada quedé. Me reía para adentro y seguí la conversación. “¿Ay, era hoy? No me acordaba. Muchas gracias, sos un divino” y le colgué. Al entrar a la adolescencia me deje por primera vez el pelo largo, seguía gordito, con tetas y era algo culón, parecía que tenia caderas. Todo el tiempo me confundían con una “nena”, así me decían. “¿Es nene o nena?” Yo lo tomé con gracia, jamás me ofendía ni molestaba que me confundieran, otra vez, con algo femenino. Cada vez que pasaba al frente de un grupo de chicos reunidos o por alguna obra de construcción me decían piropos. Como venía carburando cosas en la cabeza no me hacía cargo de que me gritaban a mí. Hasta que un día cuando paso frente a un grupo de chicos de aproximadamente entre 9 y 11 años, yo ya con casi 14, uno me ve venir y les dice algo a los otros, se ríen, se arreglan. Uno que estaba en la bici se sienta en el cordón de la vereda junto a los demás, todos en fila se sientan para verme pasar. Me asusto un poco, me voy a un costado pensando que me iban a hacer algo. Pero no, al contrario, paso al lado de todos ellos, se quedan en un total silencio, sentí que pasaba frente a ellos en cámara lenta, sigo y me digo: “bien, no pasó nada”. Entonces escucho rápido a uno: “decile, decile”. El más bajito se me pone adelante y me frena el paso: “el chico de azul quiere salir con vos, dice que sos linda”. Yo lo miro y me doy vuelta veo al de azul y noto que todos bajan la cabeza, 8
sonrío, no digo nada y sigo. Cuando pasé las dos cuadras, me reí tanto. “Si supieran” pensaba. Esto me puso a pensar que sé que a muchas otras maricas no les debe haber pasado lo mismo que a mí. Jamás tuve un acto de violencia para conmigo. Nadie nunca me levantó la mano ni me pegaron. Seguramente alguna sufrió mucho más. Hablo desde la marica que como yo, puede ser libre y vive completamente tranquila su homosexualidad. A lo mejor todavía alguno no sabe que lo es. Y está en un mundo oscuro, sin colores. Están esos que todavía están en el closet por mucho miedo a lo que puedan pensar los demás, yo también pasé por esa etapa. Para mí es algo maravilloso ser lo que a uno le toca ser. ¿Pero cómo lo sabés? Siempre fui una marica desde chico. No uso ni me gustan esos términos que son los que ayudan a las ciencias a entender los comportamientos humanos: gay u homosexual. No me identifico con ellos. Me gusta ser libre. Soy libre. Si pudiéramos vivir en un mundo sin catalogar, sin encasillar, sin discriminar; sería un mundo mucho más hermoso. Solo se necesita un gran paso que es el de quererse uno mismo. Y sí, es el más difícil. Si uno deja de avanzar ante esa primera piedra que vemos en este camino de colores, de flores, de arcoíris, de mariposas, unicornios y hadas, como lo veo yo, ¿cómo vamos a continuar si ante este primer obstáculo no lo eliminamos también? Con amor no hay odio. Con entendimiento y tiempo viene el color. Si hay una piedra en tu camino, no la esquives, no te asustes, no te vuelvas, pintala, dibujala, coloreala, como hacía con esas fibras que gastaba hasta convertirlas en algo nuevo. De eso se trata todo. El camino de la marica es el camino libre en el que una pueda colorear para poder aprender, compartir, respetar, disfrutar y sobre todo ser feliz. Miércoles 28 de febrero de 2018 Córdoba, Argentina
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VOY A DECIRLO Voy a decir que te tuve de novio. Aunque no sea cierto. Aunque no lo tenga. Aunque no lo sepas. Aunque no lo quieras. Yo sí, te quise. Te lamí apenas, con la mirada más. Roces ligeros, lascivia tibia. Al principio. Hubo intensidad después. Breve acercamiento que me bastó para crearte un lugar en mi corazón idiota. Que me alcanzó para armarte esta tuquita poética. ¿Enamorado? de un momento fugaz, soez, clandestino. Sobre todo, hermoso. Se extendió por días y días, y noches; y penas absurdas. Aun intuyendo que seguramente fui solo un chispazo en tu devenir dispar te recordaré mucho, o lo intentaré al releer estas letras en madrugadas sin vos. (Capricho agradable) PD: No quiero volver a verte sin saber que por lo menos cojiste con como mínimo media docena de tipos más hasta un próximo encuentro. 12
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ENTREVISTA A TETÉ Cualquier semejanza con la realidad no es pura coincidencia. Todo es una ficción política. La culpa de todo la tiene Platón por su pensamiento binarista. Este ejercicio filosófico lúdico se me ocurrió para desenmascarar algunos microfascismos que sufrimos las corporalidades no heterosexualizadas ni homonormativizadas. No estoy buscando herir, pero sí interpelar para que seas consciente de algunas opresiones que se dan en el arcoiris capitalista. Simulacro de una entrevista a un referente LGTBQ. Soy yo mismo jugando ambos papeles, imaginando respuestas, basándome en personas que conozco y en creaciones propias que sirvan para pensar opresiones, estrategias de resistencia a los fascismos mencionados y lo que va surgiendo en mi mente, para que algo se pueda sacar de este juego reflexivo. Pe= periodista de medio masivo de comunicación hegemónico Teté: entrevistado con reconocimiento mundial por sus pensamientos, performances y activismo. Acción. Pe: es un placer tener a Teté entre nosotros esta tarde para preguntarle todo aquello que te interesa saber sobre la comunidad LGTB. Aprovecho para presentarlo. Teté es Filósofo post estructuralista posmoderno con Doctorado en Anilingus y Postdoctorando en Teoría Queer postbutlerianapreciado-xuxa. Desde hace años realiza performances pospornográficas de fetichismo de lycra desobedientes sexuales al deseo gay falocentrista vainilla. Ya vamos rompiendo el hielo con una pregunta. En uno de tus ensayos leí que te llamaron “homofóbico” hace algunos años. ¿Por qué te dijeron eso y qué piensas sobre la homofobia? Tete: Sí, el contexto fue en un stand peronista que estaba en Plaza de Mayo, en una marcha del orgullo gay de Buenos Aires. Tenía imágenes de sus santas Evita & Cristina, y le agradecían al kirchnerismo por dar el derecho al matrimonio gay. Yo aclaré que estaba en contra de cualquier tipo de matrimonio, hasta el heteronormal, vengo de un pensamiento anarquista relacional que ve a esa institución como una trampa del Estado 14
para controlar los cuerpos y sus deseos, donde por medio de rituales y contratos sociales se otorgan privilegios y condicionamientos que quitan libertades de maneras de afectarnos com otras personas que no sea la que elegimos hasta que la muerte nos separe. Esta persona no me entendió y empezó a decirme que era un homofóbico por no aceptar al matrimonio gay. Le aclaré lo que les conté y hasta me reí em su cara. Al tiempo me lo vuelvo a cruzar en un ómnibus urbano donde se acuerda de mí y me cuenta que ahora estaba viudo. Como percibí cierto dolor no quise hablar de lo que había pasado en la plaza y decidí acompañar su relato com mi escucha hasta que me bajé del medio de transporte. No siempre hay que discutir, a veces hay que practicar contener el dolor ajeno aunque tengamos puntos de vista diferentes. Sobre todo si es una marica com más años y se encuentra vulnerable en ese momento. Ahora respondiendo a qué pienso de la homofobia tengo varias cosas para decir. Entiendo que hay violencias hacia cuerpos que no son heterosexuales, pero la palabra “homofobia” para mi no sirve, porque quién ataca no tiene un miedo irracional. Tiene un fascismo heterosexual o “heterofascismo” que busca destruir lo que se escape de la heteronormal, es decir, de todo aquello que se dirija a desobedecer lo establecido como normal para los cuerpos reconocidos por el cis-tema sexo-género binario, como así también a aquellas personas que desobedezcan las expresiones de género esperadas por sus caracteres fisiológicos. La palabra homofobia puede servirle como ayuda a los machitos, que por poseer una supuesta enfermedad irracional actuaron de manera inconsciente y algunas veces pueden quedar impunes por la violencia ejercida. Tenemos que servirnos de la historia y hacer una genealogía. De cómo surgió la heterosexualidad gracias a la psiquiatría y apoyada por el poder jurídico, la Iglesia y demás instituciones. Es un régimen político, como dice Monique Wittig, una matriz para entender los cuerpos, como menciona Butler. Hace que nos domestiquemos al sistema capitalista y reproduzcamos su funcionamiento a través de comportamientos de acuerdo al género asignado/asumido, para conseguir consumo, producción, reproducción y generando exclusiones a quienes no se adapten al mismo. Se apoya en la diferencia sexual y de la Fórmula sexo-genero-deseo, que organiza todo un sistema que se ajusta a otros sistemas afines como el Patriarcado y el machismo. 15
Pe: Cambiando de tema. Sé que estuviste viviendo en Brasil y que cuando estabas allá surgió lo de la “cura gay”. Quiero saber tu opinión sobre ese tema. Teté: Estoy en contra de que quieran corregir o normalizar a personas que expresan un género o un deseo desobediente al esperado por el sistema heteropatrialcal. Pero creo que en aquello que hoy se entiende como “gay” se pueden curar varios síntomas fascistas que observo em miembros de esa captura identitaria. El más fuerte es el odio que algunos cuerpos identificados como “gays” tienen hacia cuerpos afeminados o que escapan de la masculinidad hegemónica. Muchos van al gimnasio para moldear sus cuerpos y fortalecer sus mus-culos, pero al autopercibirse como “machos” y al excluir a quienes expresan maneras de comportarse con lo que entendemos que pertenecen al mundo “femenino”, hay un micro machismo que estigmatiza y genera violencia al mínimo movimiento de cadera, suavidad de voz o vestimenta que no es hipermasculina. Se puede ver bastante en las tribus de osos, musculosos y amantes del cuero conocidos como leather. Este síntoma se cura feminizando el cuerpo, que sea una cuerpa libre, que baile regueton, funk o lo que sea com más soltura. Deconstruyendo lo aprendido. Dejar de querer ser superman y querer más a las travestis y las locas con plumas. Otro síntoma es el rechazo hacia los cuerpos gordos, excepto en la tribu urbana conocida como “osos y cazadores”, donde ahí tiene más aceptación. La publicidad nos hace daño, de querer tener esos cuerpos marcados, moldeados y tonificados. ¿Cómo se cura? Deseando a personas gordas, criticando estereotipos de belleza impuestos por los medios. También hay otro síntoma que se relaciona con al “deseo gay hegemónico”, es decir, aquello que nos enseñó el porno que tenemos que hacer para sentir placer o dar placer a otro cuerpo “gay”. Es el falocentrismo que nos dice que para lograr la meta esperada por el dispositivo de sexualidad gay tenemos que centrarnos que suceda la erección y la eyaculación del pene. Si hay penetración anal es mejor nos dice. Con eso se hace un simulacro de lo hetero, hueco que se llena. El solo ofrecer como práctica los roles de activo-penetrante y pasivo-penetrado nos habla de eso. Quienes desobedezcan de esa norma pareciera que no pueden disfrutar de sus cuerpos. Son anormales, desobedecen la homonorma, la norma del buen homosexual. ¿Cómo se cura? Como nos enseñó Michel Foucault con eso de “desgenitalizar el placer, es decir, llevar el placer a distintas partes del cuerpo que no sean las genitales. 16
Puede ser a través de actos suaves, como las caricias, masajes, lamidas, olidas o a través de lo que se conoce como sadomasoquismo. Tengan creatividad. No todo es vainilla en la heladería. También adorar fetiches puede ayudar a salir del foco peneano. (Risas). Otro síntoma es el rechazo hacia las personas com más edad, miso-gerontes. Donde ya no se puede dar lo intergeneracional y se excluye de los deseos y de algunos espacios a personas com más de 50 años o más. ¿Cómo se cura? Com gerontefilia, deseando viejos, intercambiando afecto o juegos carnales con ellos. Y queda un síntoma más que tiene dos caras como uma moneda. Por un lado el amor romántico, monogamia, posesividad,celos y demás pasiones tristes. La otra cara, el desafecto, donde no me importa nada con quién estoy, sólo eyacular y listo o sólo alimentar el narcisismo de supermercado de los cuerpos que se consideran deseables en el contexto actual. Donde pueden darse situaciones no consensuadas o solo se cumpla com el protocolo de lo que hay que hacer para ser un gay homonormado. ¿Cómo se cura? Por el medio, con afecto pero sin tanto control, con ética de cuidado y ver lo que le conviene a ambos cuerpos para que incrementen sus potencias de acción. Pe: ¿Te consideras gay? Teté: No, el concepto “gay” es una categoría yanqui neoliberal asimilada al sistema capitalista. Lo L. G. T. B. nos oculta su verdadero fin detrás de esas letras: La Gran Trampa Binaria nos hace adictas a la identidad y de paso nos quita potencias de acción por lo que se debe hacer para cumplir con esa etiqueta socialmente construida. Esa categoría puede servir en contextos muy violentos pero prefiero usar la categoría de “puto” dándole una connotación positiva. Marica me suena muy colonia española, me cabe más “loca” o el antiguo trolo, pero me identifico más como “fetichista”, sigue siendo considerado uma enfermedad mental y tiene mucho para ofrecernos. Pe: ¿Qué piensas entonces de el movimiento LGBT y sus conquistas de derechos civiles? TETÉ: Es un conjunto de personas que caen en la lógica de la representación, donde pocas de ellas tienen voz para reclamar lo que consideran necesario. Se da la jerarquía, y se invisibilizan voces diferentes 17
que buscan otros modos de vivir. Lo LGTB quiere ser normal, imitando todo lo que nos ofrece el mundo heteropatrialcal con sus instituciones. Ejemplo de esto es el marino gay, la lesbiana diputada y la policía trans. Ocupan lugares de poder, generando asimetrías y controles dentro de lo que no es hetero. También se da el mercado rosa, donde sólo participan quienes tienen dinero para ello. Generando una aceptación a través del consumo de productos y servicios ofrecidos para el público LGTB. Cruceros, barrios, discotecas, saunas y bares son muestra de este fenómeno. Últimamente observo que el movimiento LGTB reclama para que deje a una pareja monogamica del mismo sexo-género comer en lugares donde van heteros. Y las acciones que realizan es hacer besadas monógamas para que las acepten en esos espacios. No tendrían que negarles la presencia, pero no cuestionan otras cosas como la explotación del trabajo, los femicidios hacia travestis y lesbianas. Se mueven más para reclamar pertenencia en el capitalismo, que criticar su funcionamiento y las agresiones físicas hacia personas no heterosexuales. Las besadas en Mac Dolars son más importantes que los escraches hacia machos y los graffitis con frases que ayudan a pensar más este mundo. Pe: ¿Entonces lo queer es la solución? TETÉ: Ya no, tiene capturas como todo lo social. Hacia algunos años lo queer se volcó hacia la Academia, generando hasta especialistas heteroqueer, donde te recomiendan autoras consagradas, pero después en sus vidas reproducen las heteronormas. También pasa con homonormados, que van a la Academia Queer para obtener su lugar de saber/poder. A parte el común de la gente no entiende el sentido de la palabra, em contextos hispano parlantes. Es un nuevo colonialismo yanqui. Si bien nos sirve mucho la Teoría Queer para entender el funcionamiento de la heteronorma, tomarla como identidad fuera de USA o como objeto de consumo crea nuevas opresiones y fascismos hacia el saber de cada lugar. Mejor tomar lo que nos sirve, descartar los fanatismos academicistas y apropiarse de los insultos locales para darle otro sentido más positivo. En Abya Yala, territorio colonizado como América Latina se habla de Disidencia Sexual. Me parecen potente algunas cosas, aunque a veces que “maricas y lesbianas” de la Academia den conferencias sobre aborto y diversidad funcional (eso conocido como discapacidad dentro del mundo 18
médico capacitista). La Academia también tiene jerarquía. Los títulos universitarios también dan privilegios. Yo estudié en la Universidad, universo, único verso, única versión legítima del recorte de la realidad. En la calle aprendí más, en las manifestaciones, en encuentros em espacios libres de machismo. Pe: ¿Estás a favor o en contra del aborto? Teté: Yo voy más allá de eso. Primero para que haya aborto tiene que haber sexo heterosexual normal. Ergo, no penetro y hago huelga de semen. Y para no caer en una cuestión moralista sino ética, para mí las personas que pueden hablar de ese asunto son aquellas que abortan y quienes las socorren. La solución ya te la dije antes. Nos la dijo Foucault: tenemos que “Desgenitalizar el placer”. Si tenemos prácticas que no van a reproducir lo que el Dispositivo de Sexualidad nos enseñó que deberíamos realizar para “hacer el amor” o “tener sexo”, sino que se animan a experimentar sentir placer en otras partes que no sean las consideradas genitales, donde se espera gozar solo en y a través de ellas. Vamos sintiendo el cuerpo de otra manera. Nadie sabe lo que puede un cuerpo decía hace siglos Baruch Spinoza. Pe: Hablaste de hacer “el amor”, ¿pero cuál es tu idea sobre el enamoramiento? Te gusta enamorarte. TETÉ: El amor es un error de nuestras hormonas, dice Capusotto. El enamoramiento es un error cognitivo (error mental) me dijo un especialista de la mente humana. Para mí es uma captura del deseo, donde se apega hacia una persona y se pierde de experimentar pasiones alegres con otros cuerpos para incrementar sus potencias de acción. Genera posesión, propiedad, celos, envidia y otros males. Mejor tejer redes afectivas que el cuento de la media naranja, que no es más que un exprimidor. Pe: Para cerrar, pero dejando abierto como a vos te gusta, para que haya multiplicidad de sentidos, ¿algo más para decir? TETÉ: SI, que le pido a la gente un gran favor: Dejen de reproducir sus normas heteronormativas u homonormativas limitantes. Les deseo que disfruten más de sus vidas. Solo hay una y no existe ningún Dios que nos juzgue. Ni Dios Ni Amo Ni Marido Ni partido Ni de fútbol. 19
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Puedo desnudarme, como se arpegia un acorde, pero más lento. Mientras intento dormir puedo imaginar que me desvisto para tu ojo alucinado, para el deseo de tu boca. Puedo intentar dormir, pero mi cabeza urge. Mi ojo que se prende de la textura de las olas y trémulo tiembla ante esa legión de sombrillas, te sueña ahogado. Y no puede dormir. Me levanto en tu nombre, te espero al borde de la cama donde tus manos suelen asirme. Te busco para ver sonreír tus ojos, para que vibrar aledaños y alelados calme este dolo de cabeza. Para vibrar. Para que calme. Sos mi mejor problema: un aniñado misterio, filoso e hiriente, una delicia, una constelación que se muestra a sí misma, que arde en el ojo que busca sentido donde hay tanto como la noche. Una y otra noche sobre el mar, frente al fuego, una birra, una beso, dos, tus manos, tres, tu chorrear palabras, los boleros, cuatro besos, y un faso, y ese abrazo en el que todo encuentra un lugar, compartir el cielo como un mimo, cinco. Estar con vos me descompone, como un arpegio a un acorde. No del todo: me separa, me dispersa, me armoniza con otros sonidos, otros tiempos, otras voces. Tañe desde lejos el yunque de ese misterio, constante y certero que a veces olvido. Tañe y me reclama, porque tu voz me expone, tu ojo me desnuda y me disfruta, mi boca se saborea y sopesa mi textura, mis contornos, mis desplazamientos. Me acuesto a dormir esperando tu cuerpo y me levanto desnudo buscando tus ojos, tus manos, tus sortilegios. 21
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DESEO Deseo encontrarte pronto, no puedo vivir más así, imaginándote, matándome a pajas pensando en tu piel, en tu boca, en tu pija, en tu olor.
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TE AMO Supe que era puto alrededor de los 13 años. Sucedió cuando, mirando una revista Emmanuelle—publicación femenina de los años 80/90—descubrí con placer la foto de un chongo en cueros y en bóxer. Todavía recuerdo ese cuerpo esculpido, lampiño, y esa mirada de ojos verdes, penetrantes, que me llevaron a hacerme una paja contemplando a un hombre por primera vez en mi vida. Las anteriores siempre habían sido mirando escenas de sexo heterosexual es películas mainstream o en películas softcore de esas que abundaban en el cable de mediados de los 90. Pero esta me la estaba haciendo observando únicamente un cuerpo masculino. A partir de ese momento, mi mirada a la hora de la paja se concentraba en los hombres. No solo en películas, sino en revistas, en eventos deportivos (miraba los festejos de los equipos de fútbol en los vestuarios y mi cabeza volaba), y en cualquier momento en el que aparecía un cuerpo masculino ligero de ropa. A pesar de eso, la negación hacia mi putez duró casi toda mi adolescencia. Creía que masturbarme contemplando a un hombre desnudo era una etapa, algo de muchacho adolescente que se descubría y que finalmente encontraría a la mujer de mi vida, me casaría, tendría hijos y sería un hombre heterosexual feliz. Por suerte eso nunca pasó. Porque claramente no era una etapa. Pronto, esas fantasías pasarían de lo meramente sexual, ya que hacia finales de la secundaria, esas fantasías pasaron al plano romántico. No, no estaba enamorado de nadie en particular. Ninguno de mis compañeros me resultaba atractivo en ninguna forma. Mi fantasía era algo más general, fantaseaba con encontrar el amor, conocer a un chico de mi edad y enamorarme. Me veía caminando de la mano con él por las calles del conurbano, feliz. Vivir en ese conurbano de finales de los 90 era para mí un horror. Era un lugar del cual tenía que salir de alguna forma, y la fantasía era una forma de salir, de escaparme. Fantasear con el amor, con encontrar a alguien que me quisiera, que me amara, y ser feliz con él era la manera perfecta de salir de ese horror. Me refugiaba en esa fantasía, me refugiaba en la fantasía del amor, era feliz ahí. Nunca conocí a nadie en esa época. Finalmente no tuve mi idilio adolescente, nadie me dijo nunca TE AMO a esa edad, ni me besó bajo los sauces llorones por las calles del Bajo de Chingolo. Y pronto mi 30
adolescencia terminó con la llegada del nuevo milenio. Pasarían muchos años hasta que un chico del conu se convirtiera en mi primer novio. Era de Temperley, duramos cuatro meses y nunca me dijo TE AMO. Debí esperar un par de años más hasta que eso finalmente sucediera.
BIRRA No necesitamos mucha guita para pasar una buena tarde en el conu. Por ejemplo, una lata de Brahma sale más o menos $ 25 en el chino, con $100 compramos 4 latas y nos tiramos en alguna plaza a tomar birra bajo el sol, mientras te devoro con los ojos. Debo confesar que encuentro tremendamente sexy ver a un chabón tomando birra y que la birra, a mí, me pone bastante calentón. Claramente me calmaría los nervios de una cita con vos, ya que siempre me pongo terriblemente nervioso, amén de que hace mucho tiempo que no tengo una. Tengo ganas de una cita en el conu tomando una birra con un chabón, ponerme un poco en pedo y comerle bien la boca. Vos podrías ser ese chabón, ¿por qué tardás tanto en aparecer? 31
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tiempo de carnaval Deberás edificar la casa donde ya no vivirás sola (Tiqqun, “La guerra recién ha comenzado”) vibrar en un temporalidad marica quizás consista en encontrarnos invocando a nuestras ancestras en el mes del carnaval. aunque invocarlas también nos devuelva sus tristezas, sus pobrezas, sus sueños rotos, sus desamores, sus imposibles. quizás nos implique también la posibilidad de una genealogía cuya narración nos lea juntas en un presente que arrebata justicia. porque no podríamos llamar de otra forma a este aquí del que queremos hablar. el aquí de un grupo de maricas que se juntan en un espacio público de la docta a mirar Paris is burning. ya no se trata de mariconear solas en el patio de casa como muchas solíamos hacer de pequeñas, escondidas de la mirada heterosexual que no tenía más que sanciones e intentos de desplumarnos, y que dejaron cicatrices allí donde nosotras llevábamos alas. el tiempo estalla cuando nos imaginamos juntas; en un segundo se condensan años de distancia. el tiempo en que las maricas se juntaban a detener el reloj y armar sus trajes, preparar sus danzas y batallar como si de esa competencia dependiera su vida; ese tiempo se hace el nuestro y nos vemos junto a ellas, interrumpiendo a cronos para tejer una hora que vale la pena transitar, en la que nos abrazamos, libres, hartas de la hostilidad del mundo. con ese gesto, hacemos otros parentescos, nos deshacemos por un minuto de las ligazones que nos atan a los guiones establecidos de la heterosexualidad para apostar por alguna otra cosa, una innovación que no nos promete la felicidad —promesa de la que habrá que sospechar siempre— pero que nos abre a posibilidades nuevas de alegrías sutiles e imprevistas. alegrías que defendemos con nuestra rabia más intensa, ésa que también nos enseñaron las maricas más viejas y de las que nos consideramos herederas. legado que convidaremos pero del que también seremos celosas, cuidadosas de que el capital, que se come todo, no lo 33
convierta en una mercancía más, un producto más en el “supermercado de la resistencia” vendido por las bufonas de la corte, lugar que siempre nos tiene reservado la heterosexualidad. ya no se trata tan solo de París en llamas. esta vez es distinto. no podemos dejar de tener la impresión de que la historia tiene otro final, o por lo menos intentamos resistir en la potencia de imaginar que sí lo tiene. esta vez el acontecimiento no será capturado por unos ojos que vienen de afuera. esta vez nuestra mariconería es narrada por nosotras mismas. documentada por nosotras mismas. como una suerte de justicia poética. porque ya no seremos objetos de análisis de miradas curiosas. escribiremos nuestra propia historia recuperando la pluma que nos fue expropiada. una historia que demuestra que a más persecución respondemos con más furia y que si hay algo que este fuego marica pondrá en llamas, eso será el destino de soledad al que quisieron enviarnos. alrededor de ese fuego, conjuramos una potencia marica que no se detiene, que no queda encapsulada en las ritualidades carnavalescas, lugarcito que la hetersoexualidad nos deja como migajas con el único propósito de que los entretengamos, pero cuando se hace la luz descarga todo su odio para que las calles se escriban con nombres de machitos, y cada esquina sea higienizada de nosotras. alrededor de ese fuego, nos emperramos en que esa potencia marica impregne la vida, que corra como chorro de agua en cada rincón de este universo, para que nuestra casa ya no sea ese lugar enemigo de donde debimos huir, sino un nuevo aquí que construiremos desde sus ruinas. una casa hecha de palabras despreciadas donde por fin no estemos solas. ...veneno marica!
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Holomorfía Ella tenía siempre la odiosa manía de querer inventar palabras nuevas. Recuerdo con especial aversión una de las últimas veces que dormimos abrazadas en mi cama, después de entregarnos a la pasión que, en algún momento, supo calar más hondo en nosotras que cualquier otra cosa. Ella era hermosa cuando dormía y a mí me gustaba esperar a que el sueño lo venciera para poder apreciarlo un poco más con mis dedos, con mis ojos. Esa noche se despertó súbitamente, sobresaltadísima. Me miró aterrado al principio, paulatinamente se calmó y apretando su pecho contra el mío, me dijo: -Acabo de tener una pesadilla horrible. Estaba en mi casa, que en realidad no era mi casa, pero en la pesadilla sí era mi casa… – entonces se pausó un instante, con la mirada fija en la nada, y lanzó – Habría que inventar una palabra para eso, ¿no? Para hablar de cuando en un sueño las cosas no se ven como en la realidad, pero en la realidad del sueño sí son así. -Vos siempre con lo mismo. ¿Cuándo vas a abandonar esa necesidad venenosa de buscar empaquetar todo con palabras? Y así empezaba la pesadilla de nuestra vigilia. Yo había pasado demasiados años de mi vida encadenado como para soportar que alguien osara etiquetar todo a mi alrededor. Ya había aprendido a prender fuego todas las etiquetas. Era como cuando insistía en llamarnos hombres. En ese momento lo único que podía desear era aplastarla con el peso de todas las homografías del mundo. Yo no soportaba que quisiera encasillarnos. Él no soportaba que yo no pudiese elegir un único pronombre, que los necesitara todos. No era capaz de entender que lo que a él lo hacía divergir, a mí me acotaba irremediablemente. Con el paso del tiempo, nos convertimos en una función a variables complejas; la derivabilidad nos volvía infinitamente derivables, y así entrábamos y entrábamos en esa espiral violenta que nunca éramos capaces de concluir. Cómo detestaba adentrarme en eso.
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Pero yo cargo sobre mí la maldición de ser escritor; siempre, buscándolo o no, termino sumergida en las palabras. Sin ceder por completo, sin resignar mis ideales, cada vez que pienso en él noto que, a pesar de todo lo que yo pudiera decirle, debió haber sido la mujer más libre que yo haya conocido jamás. Demasiado libre como para encerrarse incluso en la libertad. Las noches en que la pienso mucho, escribo rabiosamente, sin licencias, y al ver a las palabras apelotonarse con furia unas contra otras me golpea la realidad, el hecho de que debo extrañarlo más de lo que suelo estar dispuesto a reconocer. Porque en esos momentos me sorprendo a mí misma adentrándome en lo que siempre le recriminé; buscando una palabra que sepa explicar por sí sola qué mierda me está pasando.
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Él me abraza como si fuera algo muy frágil. Apenas me toca, pero siento todo su cuerpo cálido y fuerte contra el mío. Apenas me acaricia pero me recorre entero. Me frota su barba, me besa la espalda. Respira muy suave. Quizás me disfruta, como si abrazara un misterio. La fragilidad del misterio. La belleza inexplicable del otro. La inevitable distancia entre los seres. La proximidad de los cuerpos. Lo que se puede decir y lo que no. Besame. Apretame fuerte. Celebremos este misterio en silencio. Él me hace hablar, se deja hablar. Escuchar y que te escuchen. Existimos. Algún sentido es posible tender sobre este abismo. Me pasa una lágrima. Emocionado, tiembla. Ese gesto tenso y al borde de la total soltura entre su labio y su ojo. Hablamos lo que podemos, lo que intentamos saber, lo que nos da miedo. Y nos miramos. Se nos llenan las barbas de emociones y se entrelazan las piernas. Y agradecemos. Siempre agradecemos. Me lleva de la mano a buscar los ingredientes para jugar al amor. Comida es amor. Él nos cocina. Se preocupa. Se agita entre ollas y electrónicos prodigios. Juega a los inventos, es un niño. Corre ansioso por la casa y se aprovecha del primer párrafo, que ocurre en el living. La fragilidad del misterio y el silencio celebratorio, se llenan progresivamente de gestos que hacen sentido; los cuerpos hablan su coreografía amatoria. Arden los límites; se anulan sentidos; se potencian sensaciones. Úsenme para el amor, recorramos el misterio, habitemos el abismo magnético que nos acerca asintóticamente y nos consume sin aparente sentido. Pongamos los cuerpos al límite, donde violencia y pasión se parecen, donde yo, y vos y vos no estamos claros. Llenemos las bocas de flores, juguemos con los ritmos del abrazo. Celebremos el misterio.
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sin respirar, todos los momentos calor de asfalto con tiza sudan los pibes se pasan la pelota se secan las gotas con el viento se mueven para tu deleite verdes imberbes ahí en malla y ojotas van al kiosco pelopincho pinchada arbolito de navidad arriba del bondi lucecitas se reflejan en mi cara con el sol danzan, se abrazan ¿qué tan cristiano, mario? porque sí, siempre es así los que hacen cualquiera son los otros si solo me apuro y corro hasta allá porque tengo ganas que nervios llegar antes mejor que me esperen a mi así 42
sigo siendo la misma yo, la misma de siempre la misma malcriada malparida llora el llanto romĂĄntico egoĂsta como las cicatrices del dolor que no ceba el vidrio roto quedĂł y me fui
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Flores rosas para un vestido rojo Laurita, como le decía su madre cuando se tomaban unos mates, todos los días regresaba tarde a la pensión. Apenas cruzaba la zona del Abasto, recién allí sentía que podía soltar el aire que aprisionaba en la panza. Los nervios le tenían enredados los intestinos porque no era fácil andar por el centro sin que nadie le grite algo o se cambie de vereda. La Tana me mira como despidiéndose de la vergüenza por llorar, Laura era su amiga, estamos sentados en la punta de la cama y yo la escucho atento apenas recostado en el respaldar. Desnuda ella y desnudo yo. No hicimos el amor, estuvimos a punto pero ella rompió en llanto. Mientras tanto, Laurita sigue bañando de colores la oscuridad de calle La Tablada. Laura Vasconcello nació en Villa Huidobro, un pueblo que apenas se asoma en la llanura del interior. Terminó el primario siendo escolta de la escuela e hizo el secundario mientras su padre repartía diarios y su madre cocía volados de los pantalones, achicaba camisas y hacía muy bellos cuellos (con ballenitas para que no levantasen vuelo). Así fue que aprendió la costura y desde niña se probaba los vestidos que le encargaban a la familia. Pasaba horas frente al espejo, ponía el reproductor de casetes y giraba en círculos frente a la cama escuchando esa música pop de los ochenta. Pero lo que más deseaba era mostrarle al Ramiro cómo le quedaban sus hombros cuando el sol le caía por el bordado de lentejuelas que llegaba hasta a su cintura. Se sentía tan bien entre esas ropas, se reflejaba en el espejo y su pecho brillaba por toda la sala, algunos vecinos decían encandilarse por sus colores cuando pasaban por enfrente. Entonces ella terminaba de mirarse y encaraba hacia la vereda. - ¿A dónde vas? - Quiero ir a dar una vuelta mamá. - Pero tu padre no vino todavía… - Me dijo que podía ir a juntarme con Ramiro y sus amigos. - Pero así no, andá a cambiarte por favor. Tanto fue que renegó por los vestidos que apenas se hizo mayor salió del pueblo, escapó para usar en paz sus faldas cortas. Pero todo le costó, quizás el doble de haber aceptado la palabra de su madre, aun así siguió apenas pisó el andén de una capital que devoraba todo a su paso. Deambuló tres noches y cuatro días, la Tana sabía el tiempo exacto porque cuando 44
Laura se emborrachaba le repetía siempre la misma historia. Acaba de prenderse un cigarrillo, sigue desnuda y sentada en la cama, yo apenas me tapé hasta la cintura por mi penosa vergüenza. Me invitó una seca y le dije que no fumaba, entonces ella se echó hacia delante y empezó a aspirar el humo como un rinoceronte. A Laura la conoció cuando la vio vagar por las cercanías del mercado una madrugada de julio a la que todos le escapaban. Le preguntó si estaba perdida pero ella se volteó y se fue hacia atrás, la Tana le avanzó y le puso una mano en el pecho. - ¿Qué pasa? ¿Nunca viste una mina así? - No. Es solo que no estoy acostumbrada, tenés puesta una pollera con este frío. Las dos se rieron. Cuando la Tana me contó esto yo sentí que estaba por llorar, se había quedado mirando la pared de en frente mientras le hablaba fijo. El maquillaje le gotea por sus pequeños pechos, resbala en los dos pliegues de su panza y cae hasta su pupo donde arma un negro lago de rímel. Laura deambulaba por todo el centro, de local en local buscando algún trabajo y durmiendo a escondidas. Cada vez que pensaba en sus vestidos sentía que el alma le estallaba de alegría impiadosa. Felicidad, el breve instante que anhelan las personas solas. Entonces la ciudad la fue mandando cada vez más hacia el costado, como hacen los viejos que barren, esta cosmopolita del interior saca a relucir sus trapos conservadores y mete bajo la alfombra aquello que la impresiona. Que la hace distinta. Por eso Laurita fue rebotando desde avenida Perón hasta el Duarte, y desde allí la misma gente se encargó de acompañarla hasta la Colón. El límite con la barbarie, ese trazo entremedio con el río es un terreno civilizadamente prohibido, donde la moral de todos va a esconder sus pecados en silencio. Córdoba tapa lo que le incomoda y elige a quién la mata. Ahí se cruzaron las dos, una perdida y la otra encontrando. La llevó a su casa, estaba pálida por el frío y temerosa por la noche. Al día siguiente le consiguió un lugar en la pensión, un mono ambiente de paredes amarillentas con un balcón que da hacia la calle. Lo que pasa en el lado oculto de la ciudad es que todo se hace mucho más fuerte por el dolor. La Tana se quedó callada, mira cómo la ceniza le cae entre los dedos del pie, noto que aprieta su mano como guardándose algo. - Fue ese asqueroso, pero no me dejaron contar nada. Me echaron de la comisaría. 45
Laura empezó a laburar en una panadería del centro, algo sencillo que le permitía costear la pensión y llevar las cosas al día. Regresaba tarde, cansada y temiéndole a la calle, incluso después de varios meses siguió sintiendo lo mismo. Dejó de tomarse el colectivo porque siempre estaban los que se espantaban, y también los que le tocaban las piernas cuando ella se paraba a su costado. Le gritaban que se anime, que se deje tocar un rato. Total era trola. Empezó a regresar caminando por las cortadas del centro, las familias se cruzaban de vereda y los tipos le avanzaban pidiéndoles una teta al descubierto. Todas las madrugadas lloraba y la Tana la recibía calmándola. Por las mañanas sentía que el sol le quemaba los talones y en bombacha se cruzaba por todo el pasillo de la pensión que lleva hacia el baño. Al rato aparecía desde el balcón luciendo alguno de sus vestidos, desde abajo la gente la miraba, ella se reía, la calle por única vez se teñía de colores. Así lo conoció al tipo, era empleado en uno de los locales de compra venta que estaban frente a la pensión. Durante varias semanas salía a ver a Laura que se lucía apoyada en la baranda de hierro con sus ojotas y tomando mate. Ella se dio cuenta y en una de esas el tipo le tocó el timbre. Laura se puso una bata y lo recibió, le preguntó su nombre, se juntaron, pasaron los meses y nunca más salió por el balcón. La Tana se toma la nuca y me cuenta que en ese tiempo estuvieron peleadas, le repetía que el tipo no le cerraba, que no tenía por qué dejar de mostrar los vestidos si era lo que le gustaba, que lo deje porque cada vez eran más grandes los moretones. La última charla que tuvieron fue la noche anterior y Laura le cerró la puerta en la cara. El tipo desde adentro del baño gritaba que se fuera. Durante la mañana siguiente vio a Laura asomada en el balcón, tenía un vestido rojo que apenas le llegaba a la mitad de los anchos muslos. La Tana se acaba de levantar y empieza a cambiarse de a poco. El tipo se despertó y la llamó para que vaya a la cama, Laura se quedó mirando hacia La Tablada. Acaba de vestirse y deambula por la habitación, se hizo tarde y debo irme. Se abalanzó hasta ella y le puso una mano entre las piernas, lo empujó y le dijo que estaba cansada, que no quería coger. Me mira sentada, se puso un vestido rojo que le cubre solamente la falda, agarro mis cosas y le llevo la plata hasta la mesa. La tomó del brazo y cerró la ventana, ella se asustó y corrió hacia la puerta pero el tipo la agarró del pelo (los gritos se escucharon en toda la pensión). No quiere recibir la 46
plata, se ríe porque no hicimos el amor y solo nos abrazamos. Él la tiró de espaldas y empezó arrancarle el vestido, Laura logró darse vuelta y de una patada lo corrió. Le agradezco por contármelo, nunca antes vi a una persona tan desnuda. Entonces se levantó y le partió la cara de un golpe, se le tiró encima y la tomó del cuello. Laura se puso violeta, la vena de la frente se le hinchó y empezó a empujar las sábanas con las piernas. Nos despedimos en silencio, la escalera de la pensión en demasiado pequeña para bajar de a dos. El tipo la estranguló, la dejó muda con su medio cuerpo sobre el colchón. Al salir miró hacia arriba y la Tana está en el balcón, fuma mientras mira la calle desde la baranda con su vestido. Y Laura, Laurita, murió entre las manos del tipo, violeta del susto que le fue quitando su brillo, porque para el mundo las travestis nunca saben decir que no. - Silveria
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Acerca del amor entre iguales y teoría queer - apéndices a La Homosexualidad Vengativa. por Mikhail Vera. “Él dijo haceme lo que quieras y entonces lo cuide”, Ioshua Belmonte. “¿Tiene miedo que se homosexualice la vida? / Y no hablo de meterlo y sacarlo / Y sacarlo y meterlo solamente / Hablo de ternura compañero” Pedro Lemebel. Introducción En esta ocasión voy a escribir acerca de una idea hoy apenas bastardeada que parece resistir al tiempo y todos los argumentos en su contra y que (sólo al parecer) iguala a “rectxs” con “Invertidxs”: es la idea del amor. Hemos escuchado de sobra expresiones desde personas heteronormadas como “y si se aman DEJALXS” “AMOR ES AMOR” “Está bien que estén pese a ser del mismo sexo sólo si se aman”. Pareciera que el amor nos otorgara a las maricas un espacio visible, aceptable, de credibilidad. Decidimos problematizar esto y preguntarnos ¿el amor es siempre hegemónico? ¿Qué hay del amor en la clandestinidad, en la subversión? ¿Qué de conquistar derechos a través del amor? En este texto sólo nos referiremos sólo al amor entre pibes y pibix. El amor marica de conurbano y también el de las marginalidades varias de la capital federal. El presente no tendrá las características de una tesis, ni aún una propuesta. Pero sí haremos una breve genealogía marica y su manera de vivenciar el amor romántico. Es que si bien hasta ahora pensamos nuestras relaciones homosexuales desde la amistad y el “sexo-afecto”, no negamos que exista otro modo de relación entre les homosexuales: ese modo es el amoroso que intentamos rescatar del lodo en que ha sido hundido con culpa (curioso ya que es propio de las maricas el sentimiento de culpa o vergüenza con los que se nos intenta reducir; de ahí que el orgullo sea un arma política). El primer mito a desmontar es el que dice que las maricas monogámicas son “iguales a los heterosexuales” o por lo menos parecidxs (ignorando 48
que hay maricas que se autoperciben trans, neutrxs, no-binarixs, queers, fluidxs, si falta uno pido mis disculpas) y maricas que se sienten varonescis sin que ello les genere un perjuicio para relacionarse con hombres. No es nuestro propósito decir cuál es la auto-percepción correcta, ni tampoco defender de manera ciega los privilegios sabidos (y visibilizados por el lesbotransfeminismo) de quienes son bio-asignadxs varones al nacer y esto no representa un mayor conflicto en el desarrollo de sus vidas, sintiéndose en lugares cómodos con su auto-percepción (osea personas “cis”). Tampoco es el interés nuestro señalar cuál es el mejor modo de vida: si la sexoafectación, el poliamor, la castidad o la monogamia. Pero sí defenderemos el derecho amatorio en cualquiera de sus formas de todas las maricas, abriéndonos sin temor a ser políticamente incorrectxs y abriendo paso a que cada une explore sus propias formas de relación. Ya explicamos quienes seríamos las maricas (que no es lo mismo que definir “qué somos”), un abanico extendido de la diversidad: simpatizamos con dicha palabra (y no colocamos puto, u homx) porque creemos que en ella se engloba una serie de identidades. Decir Marica es hablar de una coalición. Hay lesbianas que utilizan la palabra marica. Hay putos que se sienten maricas. Hay varones trans-subdevenidos gays-maricas. Hay gays-cis-maricas. Junto al abanico no-binario y queer. Ahora ¿cuál sería la forma amatoria por defender, los vínculos que nos potencian y nos dan mayor placer y de qué defenderlos? ¿El amor romántico siempre ejerce violencia, limitando nuestra libertad? ¿”Teoría queer” vs homosexualidad sudaka? Si partimos de la base de nuestras luchas nos remitiremos a las siglas LGBT; la misma se plantea como una comunidad minoritaria que engloba diferentes identidades. En la cuestión gay, especialmente, se trata de hombres que gustan y conviven con hombres. El esquema queer planteó que las identidades son construcciones sociales y que no son naturales. Judith butler hablará de la homosexualidad como “copia de la copia”. Lo que en principio no es homofóbico. aunque no podremos pensar igual de buena parte de la teoría queer... Con el surgimiento de los primeros estudios queer se proponía la alianza lesbo-gay: en algunos ámbitos under y minoritarios hacía eco el slogan wittigniano “las lesbianas no son mujeres” (y por tanto, los gays no son 49
varones): en la práctica más tarde se vendría a sostener; “las lesbianas no son mujeres (porque no se relacionan con hombres): los gays son traidores porque se acuestan con ellos. Preciado en testo yonki llega más lejos: “el movimiento homosexual en su alianza con los medios ha traicionado al movimiento trans-feminista” Sabemos que hoy en día todas las corporalidades no-hegemónicas han llegado a los medios de comunicación sin que esto implique un cambio en nuestras vidas. En tanto policía LGBT la hay en todas sus formas, sabidamente, lesbianas, gays y transexuales. Mientras en Europa y EE UU los movimientos feministas discutían “varones gays aliados o enemigos” en Américalatina se nos llamaba “invertidos” siendo causa directa de prisión. Sabemos que aún hoy en malos aires es frecuente el abuso correctivo callejero y a los golpes contra las maricas sólo por ir de la mano. la ley cambió, la cultura aún nos lo debe. Sabemos también que muchas maricas arrojadas a su propia suerte (a la calle) por denunciar abusos o solamente por decir “soy gay” bajo el techo familiar-patriarcal (lea La homosexualidad Vengativa: facebook.com/ HomxVenganza). Vale preguntarse, entonces, de qué privilegios nos están hablando cuando hablan de las maricas-gays-putos desde cierto academicismo queer que vendría, teóricamente, a patear viejos tablones. Aunque la cuestión poco importa: la homosexualidad en Latinoamérica no responde en los mismos términos a los encasillamientos academicistas pues la homosexualidad es sinónimo de fugas callejeras, de aventuras nocturnas y espacios abiertos (ni qué decir que se ha alejado de su término médico-jurídico original, planteando una fuga de su propósito trazado por el heteroimperio). En tanto las orgas y los encuentros regionales son más bien característicos de los movimientos de mujeres y lesbianas. También podemos preguntarnos si el deseo por el amor romántico en el cuerpo homosexual es un deseo autónomo o una inyección mediante los flujos capitalísticos dominantes que hacen del otro cuerpo un cuerposujeto-de-nuestra-propiedad. Más con esa pregunta caeríamos en la estupidez de contemplar al cuerpo como una víctima del poder exterior y no entraríamos en el detalle de que un cuerpo es también constituido por ese poder. 50
¿Cómo podremos entonces establecer cuáles son los deseos inherentes y “naturales” a la homosexualidad, y cuales los vehículos para adaptarse al régimen heterosexual, vía monogamia? Y por qué la monogamia sería un síntoma de “La heterosexualización de la homosexualización”? Performance de género, casamiento igualitario. Más aún: Si sostenemos como en “El género en disputa” (Judith Butler), que las relaciones lésbicas entre butch y femme no son (como se ha sostenido desde cierto lesbianismo golden) “la reproducción de la heterosexualidad” sino que demuestran, en su “copia de la copia” que la heterosexualidad es una performance cuyos elementos pueden separarse, repetirse, re-significarse, utilizarse: osea que la heterosexualidad obligatoria es una serie de mecanismos repetidos para darle poder a un discurso dominante. Y si aceptamos como verdadera esta propuesta: ¿no podríamos trasladarla al amor romántico? Entonces, ¿dos personas del “mismo sexo” (bio-asignado) que se aman una a la otra, no estarían desmontando en parte el mito de la exclusividad heterosexual de la monogamia? Y por qué quedarnos solo ahí, ¿qué tal plantear el sin fin de posibilidades que se avecinan? Una de las luchas que protagonizó Latinoamerica y que ha colocado al vaticano de cabeza es la lucha democrática por el “matrimonio igualitario”: ¿Realmente nos opondremos a polemizar con la moral de la iglesia? Sin mencionar que se suman derechos a nuestras comunidades. Más bien prefiero imaginar que se abren situaciones insólitas que podremos aprovechar en nuestro favor: ¿qué tal el casamiento de a tres?: La amistad como forma de vida: El amor sin perder la amistad con lxs que estuvieron siempre: La cosificación del chongo-heterosexual y la asexualidad entre las amistades potentes. La sexo-afectación. Y por último y porqué no, el amor entre maricas como una forma de continuar irritando a los poderes establecidos que en pleno siglo 21 intentan sofocar nuestros movimientos sobre nuestra Latinoamérica tan influenciada por la iglesia genocida (aunque en la actualidad no haya stonewall pero sí movimientos democráticos y lo que más importa: movimientos moleculares a la orden de plantearnos estos y mil problemas más). Cierto es que una pareja del “Mismo sexo” (según los términos médicoestatales) será más fácil de controlar desde el estado que una manada 51
okupa. Al mismo tiempo: ¿quién puede determinar que sólo se le confiera una sola y exclusiva forma de relación a la homosexualidad? ¿Y si hay tantas formas de homosexualidad como homosexuales? Amores Al mArgen Hasta aquí hemos validado la pregunta y a quién pregunta: un homosexual acerca del amor, pero no cualquier amor: el amor entre iguales. Nos hemos aferrado a la idea de hablar en primera persona y a responder a los paradigmas (hasta ahora sin respuesta) del lesbofeminismo para con la cuestión marica. Lejos de colocarnos en la vereda del frente del feminismo visibilizador de abusos, destructor (teórico al menos por el momento) del “amoR romántico”: mejor agradecemos a las feministas el haber cuestionado y problematizado una estructura de siglos ocupada por el patriarcado, como es el amor romántico. También pensamos que no se puede aplicar la misma lógica del caso hombre-mujer en el amor hombre con hombre o bien “x con X”. por fuera de ese amor hegemónico entre el hombre y la mujer que, en su versión positiva garantiza cuidados y sentires placenteros y en la negativa culmina con el femicidio: se me ocurren ejemplos de amores clandestinos, amores al costado que igualmente supusieron una respuesta a la agonía afectiva y espiritual a la que nos somete el capitalismo; el amor libre desarrollado por lxs anarquistas de mitad del siglo pasado, el amor entre delincuentes; el amor para sobrevivir al encierro de una prisión para hombres (o de mujeres), amor puto en tiempos de macri, la amistad como una forma libre de amar, etc. ¿acaso no nos encontramos frente a una buena fuente de resistencia (aunque riesgosa)? Pero para que sea un lugar desde donde resistir y no una prisión hemos de desbastarla tal como existe hoy en día, arrebatándosela al régimen heterosexual, re-significándola, dotándola de un contenido propio (la historia homosexual es riquísima en toda su contracultura) El presente no presupone una única propuesta concreta (es cierto) pero al menos plantea que es posible luchar sin abandonar la ternura, evitando primeramente convertirnos en los monstruos sin corazón que nos expulsan de nuestros hogares o nos gritan “putos” por ir de la mano 52
en la calle y segundo evitando recular ante la miseria de las relaciones humanas, esa actual epidemia que suicida y condena al silencio a las maricas marginadas por falta de cariĂąo, sexo sin cuidado y desinterĂŠs fatal.
el amor tal como lo vivenciamos en los mĂĄrgenes dista mucho del primero (el amor heterosexual) y del otro (poliamor neoliberal, sexo-sexuarse sin afecto, sexodepredador/manipulatorio, etc).
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HACERNOS VISIBLES caminar de la mano con quien se me cante desparramar todas las plumas vomitar toda la leche mariconearla en tacos o en borcegos pintarme las uñas-galaxia entrar con un vestido a tu clase de la facultad esa donde la corbata te aprieta el cuello que raspa destrozarte a besos machito lindo pararles la cola a tu viejo y tu abuelo llorar en el colectivo o en el subte cantar juan gabriel o rocío o valeria o xuxa me rompo el corazón demasiado fácil y el culo demasiado lento robarte una foto cuando estás distraído mirándole las tetas a otra foto mirarte hasta que te cruces de vereda que te de miedo que seguro se te pega lo raro papu incomodarte el rosario y los cirios incomodar tu pacatería de señora bien me importa una mierda tu remerita roja provida y tu misericordia ¿qué no me queres dirigir la palabra? pegame, que seguro te doy asco estoy seguro que te gusta y se te pone loquita estoy segura que te calienta un poquito en el fondo te gusta que el poder es placer ¡QUÉ ME TENÉS HARTA! que te vaya bonito que tus carcajadas se escuchen por todos lados déjame tirado en el piso (federico sigue enterrada) ojalá el ladrillo estalle en purpurina ¿adónde están mis cuatrocientas hermanas? mártir jamás fuera con esa corona a otro perro con ese hueso 60
Puto la que escribe Soñar Puto Resistir Puto Puto Puto Puto Puto
¡SI! ¡PUTO!
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Encierro ¡Macho! Dijo la partera cuando nació Oscar Alberto, como su padre. Nadie le preguntó siquiera si el nombre le gustaba. Eligieron celeste para su vestimenta y el primer regalo fue una pelota número cinco como la que usaba el matador Kempes cuando era pequeño. El pelo bien corto, Oscarcito no sólo debía actuar como hombre, debía lucir y jugar como tal, ver los dibujos de Supercampeones o Mazinger, todavía recuerda el día que, sin querer, vió a los Ositos cariñositos, su ternura era algo que le erizó la piel, sentía algo pero no pudo describirlo. Su padre entró al comedor, apagó el televisor tirando del cable y, después de una cachetada, lo mandó a jugar al fútbol en el patio. Oscarcito entendía que su cuerpo no era el de un nene y le contaba a Clarita lo mucho que le gustaría lucir un vestido rosa como el que tenía en el cumple de Marcos –Alguien me atrapó en este cuerpo. Yo no soy yo – Solía explicarle a la seño de quinto cuando lo echaba de la clase de cocina. Llegaba a soñar que, desde el pecho, brotaba una niña parecida a él, sonreía pero al despertar se iba con los primeros rayos del día. En la adolescencia se volvió introvertido con el gran amor inalcanzable Maxi Costa, él era todo lo que una mujer podía soñar, jugador de la escuadra de futbol, pelo rubio, largo como Caniggia, voz gruesa y un porte de Gustavo Bermúdez que enamoraba a todas. Un día a la salida del colegio lo acompañó hasta la casa, cruzando la plaza lo abrazó y apretó el cuerpo contra un árbol, lo besó como en las novelas de Gustavo y pidió que lo tocara allá abajo. Fue hermoso el volver a casa, se le dibujó una sonrisa y poco le importaron los gritos de su padre que le decía que caminara como hombre. El amor creció entre las antípodas, cada tarde, a la salida del colegio, caminaban hasta la plaza y, al resguardo de los árboles, desataban sus pasiones. Oscar estaba enamorado. Tuvo la mala decisión de contarle al equipo sobre su amor. Maxi se enojó muchísimo y esa tarde, en la plaza, le pegó en las costillas y patadas en el suelo hasta dejarlo casi en sueño. Llorando fue corriendo hasta su casa, no dolían los golpes, dolía el desamor, dolía el estar encerrado en otro cuerpo, dolía Maxi y dolía, sobre 62
todas las cosas, esconder lo hermoso que es amar. – Los hombres no lloran, maricón – le dijo el papá al verlo entrar con los ojos colorados. Oscar se encerró en su cuarto, tomó un cuchillo y empezó a arrancarse la piel, quería disipar la tristeza y encontrar a la mujer que habitaba dentro. Cortó sus venas desangrándose y, con el último aliento, clavó el puñal en su pecho para abrirlo en dos. Sus ojos se cerraron. Para siempre. Una mariposa, desde el charco en su pecho, voló hacia la ventana.
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CONECTIVIDAD Aplicaciones, redes sociales, páginas para encontrar pareja, tu “alma gemela”, un chongo, una pija para chupar, un culo que penetrar, un cuerpo para abrazar, un oído que escuche mis miedos, mis ansiedades, una boca que besar, una cara para acariciar. Números de whatsapp que no son, una charla por Skype, vacía, carente de emoción y de sentido. “Te quiero reventar contra la pared, apoyarte bien la verga y que me pidas que te la meta toda entera, sin lubricar…” Estoy solo frente al monitor de la compu, no hay interlocutor, se desconectó, murió. Frío en pleno calor. Todo es frío, vos también. Recuerdos de sonrisas y palabras de amor que ahora ya no valen nada. Comer caramelos en una plaza, o tomarnos una birra en tu casa. Fantaseo un romance que al final no quiero, es solo que no quiero esta soledad por las noches. Pero alguien me habla en Instagram y ya flasheo que algo puede pasar. Y nos conocemos, y nos gustamos y cogemos y una nueva historia empieza. Pero luego la asfixia, la endogamia, los celos. Coger solo con vos, y yo que quiero coger con todos, y luego el fin del sexo. Y luego el fin del amor. Y otra vez esta soledad por las noches. Y la historia vuelve a empezar. A veces fantaseo historias de amor en plena noche. A veces recuerdo y veo tus fotos por las noches. A veces fantaseo qué pasaría si no fuésemos solo amigarches. Y a veces…y a veces…
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Gallito Ciego El deseo de demolerlo todo corre por mis venas. Destruyo cada fragmento dentro de mío que no me es propio. Reflejo al mundo lo que encontré después de haber implotado mi sonrisa. Estoy a punto de echarme a descansar para soñar conmigo y darme besos. Porque me amo. Y eso si me pertenece. No es tuyo y no tienes derecho a estropearlo. Nadie tiene ese derecho.
Con esta antorcha de amor voy a incendiar tu casa. Mi prima me saca fotos. Me siento como una sirena. Pronto he de volver al agua. Para hundir algún barco. O embrujarte con mi canto. Marinero gay. Leo tu nombre en mis apuntes de problemática de la producción artística. Tu apellido en los de seminario de investigación aplicada. Y tu recuerdo todo el tiempo mientras edito mi tesis. O Mag Gad. Ya no sé qué estoy estudiando. Si tu nombre o el abecedario.
Poeta Sideral – Salta- Diciembre 2017
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¡Besame chabón! Quiero sentir tu boca, húmeda, pretensiosa, las manos tibias, inquietas, y vibrar juntos. Que lxs asombradxs se asomen y lxs perturbadxs fantaseen. Quiero que me chapes en el barrio, frente a los chongos, caminando las calles de piedra y polvo. Y aleccionarles. Quiero que me pases nebulosas cósmicas por la boca, mientras por la cintura te sostengo, contorneando nuestrxs cuerpxs. También, quiero que nos olvidemos de lxs otrxs, mientras somos, en un cuarto, o en un rincón nocturno, o frescos bajo un árbol, o en medio de la avenida. Que seamos instante, Que seamos eternos, Dos o más. Que nuestros besos no teman, porque ya han temido antes; Y ya no más. Ahora ¡besémonos! ¡Y que arda todo!
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veo mi cuerpo y lo conozco no reconozco su existencia historia potencia no entiendo su devenir cuando dibujás con tus dedos con tus labios en mi piel nuevos contornos recorridos cartografías deseantes en mi cuerpo que prendés fuego que vaciás desorganizás que dejás sin género sujeto identidad cuerpo que deja de ser mío para ser un cuerpo más uno más en la masa de cuerpos oprimidos aplastados reprimidos uno más para salir a luchar ¿qué hacés con mi cuerpo abusado controlado disciplinado que ahora resiste puede resistir las balas puede resistir el gas? ¿en qué se transforma cuando tu pija lo atraviesa interpela cuando tu pija 72
lo habita y no querés acabar? ¿es mi cuerpo tu campo de batalla una heterotopía para zafar o un nuevo refugio un reemplazo placebo para un cuerpo que no está para un cuerpo que se fue para el silencio que dejó para esquivar el dolor que tenés que atravesar? (¿cuán político es lo personal?)
x LNC marzo, 2018 facebook.com/eldeseopresenta
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Índice de las participaciones Página
Autorx
3 .............................................................................. pequeni0ombre 4 y 5 ........................................................................ Constanza Milena 6 a 9 ........................................................................ Myler Edson Moss 10 y 11 .................................................................... Ian Suffer 12 y 13 .................................................................... Miserio 14 a 19 ..................................................................... Colibrí Sudaca 20 ............................................................................. Jahveh 21 ............................................................................. pequeni0ombre 22 a 28 ..................................................................... Daniel Perrotta 29 a 31 ..................................................................... Federico Fernández 32 ............................................................................. Jorge Salas Lira 33 y 34 ..................................................................... Veneno Marica 35 ............................................................................. Jorge Salas Lira 36 y 37 ..................................................................... Pola 38 ............................................................................. Thales Pessoa 39 ............................................................................. pequeni0ombre 40 y 41 ..................................................................... Thales Pessoa 42 y 43 ..................................................................... Constanza Milena 44 a 47 ...................................................................... Silveria 48 a 53 ...................................................................... Mikhail Vera 54 .............................................................................. Franco Vega Valiente 55 .............................................................................. Matías Picón 56 a 58 .......................................................................Facundo R. Soto 59 .............................................................................. Cristina Rios Leme 60 a 61 ...................................................................... Nico Domínguez 62 y 63 ...................................................................... Hernán Cuello 64 .............................................................................. Federico Fernández 65 .............................................................................. Ale Coco 66 .............................................................................. Alex Andro 67 .............................................................................. Poeta Sideral 68 y 69 ...................................................................... Alex Andro 70 y 71 ....................................................................... Héctor DH Tapa ........................................................................... Are you a cop or what? 74
Ale Coco ale_cok@hotmail.com Alex Andro Alex Andro es un artista independiente, autodidacta residente en la Ciudad de Córdoba. Sus principales medios expresivos son la pintura, el dibujo, el collage, la fotografìa y el collage digital. 4l3x4ndr0.tumblr.com alexiscolazo.a@gmail.com Colibrí Sudaca Güer Aike, Santa Cruz Desobediente sexual, fetichista de lycra. FB: Grafittis que importan Constanza Milena Ciudad Autónoma de Buenos Aires En realidad siempre estoy ahí mirando, observando lo fugaz; a veces pasa y le saco fotos, a veces escribo sobre ello. A veces intento redireccionarlo y apliarlo en motañitas, a veces nos saludamos desde lejos. A veces sólo pasa. Hacer cosas, deshacerlas, dar un paso para el costado y observar el caos casi ficticio, congelado: una amiga una vez me dijo “madurar es hacer listas para realizar la violencia con orden”. instagram.com/constanzamegusta - constanzamilena.tumblr.com constazamg@hotmail.com Cristina Rios Leme Santa Maria - RS - Brasil Cris Rios Leme desarrolla su trabajo a través de diferentes soportes como fotografía, dibujo, grabado, collage e imagen digital. Desde el 2016 organiza y coordina R e T i n a - feira de arte gráfica en Santa Maria, cidade en la que vive y trabaja actualmente. flickr.com/photos/crisriosleme/with/17168604219/ cris.rios.leme@gmail.com 75
Daniel Perrotta Ciudad Autónoma de Buenos Aires Dibujante y guionista de historietas facebook.com/danielalejandroperrotta amerikanchildren@hotmail.com Facundo R. Soto Ciudad Autónoma de Buenos Aires Fanzine sobre los “otros” cuidados sobre personas infectadas con HIV. desprendimiento.blogspot.com.ar faku1980@gmail.com Federico Damián Fernández Lanús, Buenos Aires Neurótico tratando de escapar del barrio de infancia. Puto, conurbanense. A veces escribo, a veces dibujo. enelconurbano.tumblr.com - instagram.com/en_el_conu - instagram. com/fedferbz federicodamianfernandez@gmail.com Franco Vega Valiente Flasheo con cosas q tengo a mano, este collage forma parte de una serie de piropos para destruir edificios instagram.com/abre.latas francovegavaliente@hotmail.com Silveria Córdoba “Flores rosas para un vestido rojo” nació a raíz del travesticidio de Azul Montoro a fines del 2017. No es un relato de su vida ni de la tragedia, fue aquel dolor lo que me despertó la intención de seguir hablando sobre estas realidades. Azul me compartió sus miedos, su carga de temores que atraviesan a una persona que además de mediar con problemas debe soportar los estigmas ajenos que le fueron impuestos. Desde mi pequeño rol de escritor hago uso de mis manos para contar los dolores que la moral 76
conservadora esconde en una ciudad que dice mostrar todo. Escribo para dar voz y no serla, para visibilizar, y con la completa intención de ser la palabra de quienes hoy ya no la tienen. Con la plena esperanza de algún día motivar a que nazcan nuevas historias alrededor del mundo, y en un descuido, finalmente, darme cuenta que nadie más se quedará callado. Por y para Azul, de mi niñez deconstruida a los brazos de quienes lo leen. Nunca se olviden que pueden travestir el destino, y quizás así, hacerlo un poco más humano. FB: Letra Vertical o Gastón Lippi gastonlippi@gmail.com Hector DH San Miguel. Buenos Aires. Artista visual del conurbano en constante formación; un dibujante que acompaña con palabras los trazos guiados por el sentir. En síntensis, un puto que lee, dibuja, escribe y ama todo lo que hace. instagram.com/hectordh.ok hectordiazherrera@hotmail.com Hernán Cuello Villa María, Córdoba psico_hernan@hotmail.com Ian Suffer Maquinista Savio, Buenos Aires Me llamo Ian soy un pibetrans nobinarie que vive en el profundo corazón del conurbano. Mis zines y la manera que llevo a desarrollar mis trabajos son de manera espontanea, como una chispa en un charco de nafta. Explico con mis pocas palabras, mis pocos recursos sobre como atravieso esta existencia ofensiva. Trato de volcar y hablar de mi individualidad que forma parte de un océano revoltoso de experiencias (y por suerte no la única) de cómo diariamente sin quererlo estoy agrietando este mundo de imposiciones y mecanismos normalizantes por parte de las instituciones facistas del cuerpo y la identidad. Escribir y expresarme es una forma de combatir a la manipulación diaria. Es no dejar que siempre los que tienen la palabra y los privilegios hablen por nosotres. Es crear otra fuga a las 77
imaginarios que nos bombardean todo el tiempo pero no nos representan en absoluto. Porque todo zine también puede ser un acto político y reinvindicación de nuestros deseos y sentimientos. fakkka.tumblr.com - instagram.com/999_error manyana999@gmail.com Pola - Emilio Bravard Nacido y criado en porteñelandia. Estudio matemática y eso aparece, a veces más a veces menos, en lo que escribo. Publiqué en diciembre de 2016 mi último libro, ‘Intersticial’, donde figura este texto. Algunxs de lxs escritorxs que más aprecio: Raúl González Tuñón, Franz Kafka, Clarice Lispector. ivanovichp05@hotmail.com Jorge Salas Lira Santiago de Chile, Chile Me interesa, que la imagen descoloque a los convencionales. cuerpos maricas,trans,tortas,travestis,sados,masos se muestran en su plenitud a los ojos de quienes se sienten identificados. figurativo, explicito/implícito, satírico, de mal gusto, pop, feminista, queer, posporno y posmoderno. instagram.com/poco.hombre jorgeandres.salaslira@gmail.com Jahveh ¿Dónde estas?”, dibujo a lapiz sobre cartulina. jass.x61@gmail.com Matias Picón São Paulo, Brasil Matias Picón collagea, toca la guitarra y mima a sus gatos. instagram.com/matiaspicon piconstencil@gmail.com Mikhail Vera Loma Hermosa, Buenos Aires Antipoesía y Venganza. 78
yomequedoconelpolvo.wordpress.com // facebook.com/ mikhailcuerpoema // facebook.com/homxvenganza lumpenesediciones@riseup.net Miserio Tablada, La Matanza, Buenos Aires Dibujo bajo el alias de Miserio, soy historietista amateur devenido en improvisador de ilustraciones. También escribo cosas tipo poesísticas o ensayísticas; mi plan original era convertirme en escritor algún día pero derivé en otras yerbas :s Hice 3 zines que seguramente están dando vueltas por ahí, y actualmente estoy planeando hacer otros nuevos. Cumplí 27 en enero (acuariano para quien le interese) y hablo poco. copomipics.tumblr.com - FB: Galimatías en formato comic - instagram. com/desvirtualo deondasdesonido@hotmail.com Myler Edson Moss Córdoba Moss es artista visual. Trabaja y desarrolla distintos conceptos de temática queer (arte rosa) mediante soportes audio-visuales, arte textil, collages, fotografías y textos. Lleva adelante su editorial independiente MOSS GARDEN. mossgardencba.tumblr.com - FB: Myler Edson Moss mossgardencba@gmail.com Nico Dominguez San Luis en el Feudo de San Luis (Argentina) Puto. Morocha de provincia. Ositx caminante de sierras. Sailor Mercury en las marchas del orgullo. Comedora de libros y tejedora de poemas, zines y dibujos. facebook.com/putxleyendo niadominguez09@gmail.com pequeni0ombre Buenos Aires Poeta, porque la sociología no alcanza frente al exceso de sentido, o al revés. En general no alcanza. Investigador y docente con inquietudes 79
estéticas. Delicadamente rústico y bailarín. pequeni0ombre.blogspot.com.ar pablo.luzza@gmail.com Poeta Sideral Córdoba - Salta Hola! titiritero, cantautor, licenciado en cine y tv, multifasético, emprendedor, vendedor de camisas estampadas en Camislandia. instagram.com/poeta_sideral naifyoscuro@gmail.com Thales Pessoa Ciudad Autónoma de Buenos Aires Desde el 2011 vive en Buenos Aires, usa la fotografía para achicar distancias. www.thalespessoa.com ...veneno marica! Córdoba Proyecto de escritura marica. FB: Veneno Marica betocanseco@gmail.com; walterdeasis@gmail.com
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Ediciรณn urgente, impresa y diagramada en la Ciudad Autรณnoma de Buenos Aires en contextos de resistencia y acciรณn. Publicar es resistir.
Are You a Cop or What?
www.ayacow.com ayacow@riseup.net Octubre, 2018
“Que nuestros besos no teman, porque ya han temido antes” es un fanzinepublicación de letras, relatos y gráficas putxmaricas, homoeróticas, homopolíticas y homopoéticas surgido de la convocatoria “Letras y Gráficas Maricas” en el verano del 2018, recibiendo producciones de personas de diferentes partes de Argentina. Extirpando de nuestros cuerpos las historias contadas por los medios de comunicación masivos e historizando nuestras propias cicatrices dejadas por las heteronorma y la heterosexualidad obligatoria. Lo personal es político. La sexualidad es pública. La disidencia sexual como cualidad de resistencia. La convocatoria para esta publicación busca escribir un nuevo capítulo de emancipación, existencia y resistencia maricahomosexual, de colectivizar las experiencias de placer tanto como de presión y opresión.
editado por ARE YOU A COP OR WHAT? Verano 2018. Buenos Aires, Argentina. www. ayacow.com