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TAF REVISTA CULTURAL DEL COLECTIVO LITERARTO TIRARSE AL FOLIO Número 3

Otoño 2009

Poesía – Narrativa – Ensayo – Libros


TAF Revista Trimestral Nº 3 – OTOÑO 2009 Dep. Legal: Vg.: 293-2009 Director: Juan Calderón Matador Versión digital a cargo de: Javier Bueno Jiménez Tirarse al folio Theófilo Acedo,Lui Antonioli, Carmen Arranz, Javier Bueno, Juan Calderón, Cruz Cartas, Begoña de Antonio, Alejandro de Diego, Juan V. González, Graziela Ugarte, Pilar Ugarte. Edita: Ediciones Cardeñoso Plaza Joaquín Fernández Santomé, 1 36209 Vigo- España Tfos: 986435511 – 637559902 edicionescardenoso@mundo-r.com Correspondencia: TAF (Colectivo Literario TIRARSE AL FOLIO) C/ Benito Castro, 11- 2º-Izq. 28028 Madrid http://tirarsealfolio.blogspot.com/ tirarsealfolio@gmail.com Ilustraciones de Ana Muñoz www.anamunozpintora.es info@anamunozpintora.com Tl. 629158616 // 652547210


EDITORIAL Se colorean las ciudades de ocre, de amarillo, de días soleados o borrascosos. Las calles cambian su fisonomía. El otoño llama a nuestra puerta. Es una estación caprichosa, plena de indecisiones: gabardina o abanico, castañas humeantes o helados. Asociamos el otoño con la melancolía, la caducidad… Nada más lejos de la realidad; el paréntesis vacacional queda atrás, ahora es tiempo de inauguraciones, de acometer nuevos proyectos, de renovar encuentros e ilusiones. Con tal espíritu nuestro Colectivo afronta esta etapa, y, como los árboles, deshojamos relatos, cuentos y poesía, para alfombrar con palabras momentos ociosos.


POÉTICAMENTE HABLANDO


JARDINES DE SEDA Sentada en silla de enea, al calor de la solana, la abuela borda jardines en telas de lino blancas. Las manos revolotean con el compĂĄs de la danza de esos mayos que florecen en margaritas y dalias, y hasta el aire se confunde y se derrama en lavandas. Al calor de la solana la abuela borda jardines que no piden sol ni agua. Borda la abuela esperanzas. Cruz Cartas RĂ­os


LLUVIA VENECIANA Hoy la lluvia se hace cancerbera y de gris estas calles ha vestido, dejándome de pena malherido detrás de una ventana con vidriera, con los iris sajados y a la espera de un óbolo de sol tras el vertido. Pero del cielo el llanto incontenido tan sólo cesará cuando Dios quiera. Pensar que por Venecia estoy cercado, saber que hay una góndola que aguarda, con un remo de ausencia tatuado en las venas que habita el agua parda, es un martirio que me mortifica, y el verdugo del tiempo es quien lo aplica. Juan Calderón Matador


LLAMADA Desde el corazón del silencio Un suspiro opaco vibraba Desde allí nada existía El dolor profundo e invisible Recorriendo insensatos pensamientos Luchando por existir y desaparecer Infringía las barreras del ser. Cuando así te encuentres, llámame. Tratando adivinarte te llamé Pero ya te habías ido. Sobre las espaldas del cielo Inventando un fuego abismal Me sumerjo en el centro De un ocaso insensato Palpitar de emociones cerradas Levantadas por duros pesares Invocan y claman ser escuchadas Deseando encontrar eco a la llamada. Buscando tu voz no te hallé Era tarde y yo soñé que ya no estarías. Las grietas del silencio Enmudecidas por el suspiro Alertan de la próxima llegada Restableciendo la luz en tu voz. Llegaste a las profundidades de mí Mientras rompías lo obvio de ser Forjando trazos quebrados de susurros continuos Y yo queriendo escucharlos. Llamé pero ya no estabas Mi voz se diluyó en una niebla antigua.


Rompiendo mensajes alados Etéreos sueños púrpura Que al amanecer desaparecen Envueltos en tórridos hastíos. Háblame, entra en mí existir Espacios cercanos con manos abiertas Tendidas a la espera atroz de la duda Incapaz para siempre en el silencio. Grité, llamé, lloré, clamé y pedí La puerta estaba cerrada y no entré. Lui Antonioli


MELODÍA INTERNA - ¡Hola! - dijiste aquella tarde sin sol después de tanto tiempo. Tu mirada azul me atrapó entre tus párpados y mis límites. - He ahí -añadiste ¿Tienes un papelito? - ¿Un papelito? Para qué. - Quiero escribir mi e-mail... - Yo tengo teléfono móvil, sobra el papel - dije ufano-. - No. Quiero escribirlo con el carmín de mi lápiz de labios. - Eso, eso - anticipé loco de contento -. así números y letras tendrán el aroma de tu boca. - Claro, eso... - Anota, anota en este papel inmaculado tirado en el suelo. - No, huele a tabaco Mejor en el reverso de ese saldo de cuenta. - Escribe. Y el carmín se hizo semilla sobre papel aquella tarde sin sol en que dijimos ¡hola! después de tanto tiempo. Theo Acedo


CONTANDO HISTORIAS


EL APAGÓN Javier Bueno Jiménez Los primeros rayos de sol rozan su cuerpo semidesnudo, se despereza poco a poco, sintiendo en su interior una ardiente energía, como si fuera un regalo de la madre naturaleza por sus dieciocho años recién estrenados. Otilia lubrica con la lengua sus carnosos labios y lame las yemas de los dedos, proporcionándoles una mayor suavidad. Seguidamente desliza las manos sobre los blancos y redondeados pechos, acariciando una y otra vez los rugosos pezones, que lucen como moras en sazón. Continúa explorando todos los contornos de su desconocido cuerpo hasta descender al ardiente volcán, coronado con un incipiente vello de tonos dorados. Sus dedos se detienen jugando con los pelillos, donde se enroscan una y otra vez. La rosada y cérea bulba se eleva con cada jadeo de placer. No pudiendo contener más el deseo, hunde el pulgar derecho en la jugosa gruta interior y comienza a descubrir todos los resortes del goce. Con la otra mano acaricia sus aterciopeladas nalgas de generosas proporciones. Sigue exhalando multitud de jadeos y placenteros gemidos. De pronto, tras la ventana, aparece una sombra, que Otilia no advierte por estar empleada a fondo en su placentera tarea. Andrea, el jardinero, ha colocado una escalera en la fachada, y ha trepado hasta la ventana. Al contemplar la escena a través de sus verdes ojillos libidinosos, siente un gran calor, mientras se inflama su deseo. Dentro de la pana de sus pantalones, el miembro viril se retuerce como ahogado, buscando una salida de su prisión de algodón. Andrea lo acaricia por encima del pantalón, como pidiéndole calma. Pero no consigue nada mas que hacerle aumentar de tamaño y acrecentar el deseo de volcar su jugosa pasión sobre un tierno coñito. Un resbalón sobre la escalera le hace aferrarse al alfeizar de la ventana y lanzar un grito que es oído por Otilia. - Quién eres?... ¡Cómo te atreves a espiarme por la ventana! - Soy Andrea, el hijo de tu jardinero. Mi padre está enfermo, y me pidió que me hiciera cargo del jardín. Me disponía a podar la glicinia y, al verte, no pude resistir la tentación. - ¿No sabes que la mejor forma de vencerla es caer en ella? - ¿Es eso una invitación? - Pues claro. Estoy deseando ver qué se esconde tras ese monumental bulto que luces entre las piernas. ¿ No será una coliflor, verdad? - Más tiene de capullo que de flor, gacela mía. - Ya lo quiero entre mis manos, para hacerlo prisionero dentro de mi agujero. - Allá voy zagala mía, a hundirme en tus carnes prietas, y libar con ligereza el néctar de esos pezones, que emergen de tus melones. - ¡Qué cuerpo tan bien formado, y que músculos de acero! Dirigiros al sendero, que caliente esta la olla donde pondréis... vuestra lanza.


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Meterla quiero, mi dama, y dejarla con holganza, apretarla con mi panza y haceros gozar sin pausa. - ¡Ay, sí. Qué bien. Sigue, sigue! - Pues va a ser que no. - Dice una voz ajena a la pareja - ¿Que coño pasa? –Pregunta Otilia. - ¡Pues que se ha ido la luz! Se han fundido los plomos, y no podemos seguir rodando. - ¡Claro, con tanto calentón! –Añade el cámara. - ¡Cállate, gracioso! –Responde, cabreado, el director - Escuchad todos: Se suspende el rodaje, hasta que vuelva la luz. - ¡Joder!, con lo bien que iba todo. ¡Benito, tráete otra “Viagra”, que se nos viene abajo el galán¡ A este paso no podremos presentar la “peli” en el festival porno de Barcelona.


JUAN YA DESAYUNA Begoña Antonio A Juan no le gusta comer y a su hermana María si y todas las visitas dicen que es una bebe preciosa, cachetona y gordita, tanto que dan ganas de raptarla. Pero a él nadie le quiere raptar, le da vueltas y vueltas a la comida hasta que su madre termina hartándose y lo manda a su cuarto enfadada. Pero hoy ha sido diferente, hoy ha terminado todo el desayuno. Cuando mamá le puso el tazón en la mesa la leche empezó a hablar muy seriamente con Juan -mira guapo así no podemos seguir, todos los días dejas el tazón a la mitad y luego envidias los cachetes de tu hermana – el niño no sabía qué decir, la leche tenía razón, el también quería ser admirado como María -venga Juan, anímate soy doce sorbitos, anda no resoples pero Juan seguía con los labios bien apretados mirando el fondo del tazón donde flotaba una magdalena. - ¡vamos lánzate!le dijo la leche y Juan sin pensarlo se zambulló en el tazón y empezó a nadar de lado a lado, hizo aguadillas, se tumbó boca arriba y jugó a ser una ballena, buceó persiguiendo las miguitas que se iban hasta el fondo del tazón y luego se subió a un trozo de bollo y navegó, se tiró de cabeza haciendo piruetas, jugó a hacer el perro y cuando se cansó se sujetó a la magdalena y empezó a comérsela. Luego vino mamá y sonrió muchísimo al ver que Juan había desayunado - Muy bienle dijo una gota de leche desde el fondo del tazón - ¿a que ha sido divertido?Y Juan movió la cabeza de arriba abajo mientras se tapaba la boca para no reírse.


RAQUEL Graziela E. Ugarte Muñoz

Raquel coge impulso y haciendo una bonita pirueta trepa por la barra niquelada con la facilidad de un primate pero mucho más sexy y hermosa. No deja de sonreír y, aunque las luces y el humo molestan a sus ojos de agua, procura tenerlos bien abiertos, como si mirara fijamente a cada uno de los ocupantes de la sala, que permanece en penumbra; sabe que así conseguirá mejores propinas. Le gusta comenzar su número con algo acrobático para crear más expectación, luego se mueve con elegancia felina siguiendo al ritmo sensual de la canción elegida; es una buena bailarina y aunque sea pegada a una barra, eso se nota y muchos lo aprecian Ella mira sin ver y durante tres minutos, mientras baila poseída por la fuerza de la melodía y ejecuta una coreografía única, describiendo posturas sugerente y provocativa, va repasando mentalmente su agenda y aprovecha para pensar en alguna de sus muchas preocupaciones, sin prestar la minima atención a los hombre que la miran babeantes, viendo en ella a una diosa de figura escultural. Sabe, que hoy tendrá bronca con Luchano, se molestará cuando le diga que el próximo domingo no puede venir, tiene al niño, al final todo quedará en eso; él sabe que Raquel es una bailarina profesional, es guapa y que tiene el mejor cuerpo del local, por eso le consiente todo según las demás, y permite que trabaje sólo dos días a la semana, aunque muchos vengan a diario con la esperanza de presenciar uno de sus espectaculares números. Ella solita les encandila, y a él también. Después se viste, se desmaquilla y se marcha, sin decir nada, como siempre. Sabe que tiene un estudio de baile y que nunca se pinta, si la ves por la calle no te imaginas lo que esconde su ropa y el partido que puede sacarle a esos ojos de mirada melancólica. Luchano sabe eso, y que no quiere entrar en ninguna compañía, ni que la contraten para hacer giras para no tener que dejar a su hijo, al que está entregada en cuerpo y alma. Ella no dice nada pero sigue enamorada de su marido, por eso nunca sale con nadie, aunque son muchos los que la pretenden, dentro y fuera del local. Él lo sabe porque a veces la ha seguido, porque le gusta, porque le intriga y porque la quiere, aunque ella lo ignore y él, no se lo piense decir jamás.


LA ESCAPADA Pilar Ugarte Muñoz Cerré la puerta despacio, sin hacer ruido. No sé bien porqué si estaba sola. Me dio… tampoco puedo precisar qué: miedo, rechazo, inquietud. Un cúmulo de sensaciones que me asaltaron desde el preciso momento de llegar. Me recuerdo parada en el camino de entrada, muda, sin atreverme a seguir a Ismael al interior. Él, por el contrario, se mostraba exultante: había logrado culminar su sueño de reconstruir la casa, una hermosa cabaña, en realidad, enclavada entre montes imponentes con el valle y un lago a sus pies; indudablemente un lugar privilegiado. Ismael, apenas sin conocernos, contaba y no paraba sobre aquellos parajes de ensueño, de los gratos recuerdos que atesoraba sobre sus estancias en ellos. Tardó algo más en referirse al accidente; lo hizo con la emoción anudándole la garganta, con voz queda, como confesándose y anteponiendo que él no tuvo la culpa, que Cristina, su novia, debió quedarse dormida o se desmayó intoxicada por el humo… la terrible realidad fue que se originó un incendio, ella murió y la casa quedó reducida a cenizas. Le costó trabajo rehacerse del golpe, se culpaba por no haber estado con ella, por haberse empeñado en salir a cazar… Apenas llevábamos un día allí y yo ya estaba arrepentida y deseando volver a la civilización. Tanta tranquilidad bucólica me enervaba. Me recriminaba por aceptar, según él lo definía “una escapada para desconectar de la rutina y disfrutar la naturaleza”. Incluso me reprochaba haber llegado tan lejos con Ismael; era demasiado absorbente, celoso y posesivo, y yo en exceso independiente. Muchas veces me pasó por la mente la idea de dejarle, pero él siempre encontraba alicientes para retenerme, engatusándome con sus modales exquisitos, con esa galantería trasnochada de caballero novelesco. La segunda noche de estancia en la cabaña me despertó la sensación de no estar sola en la habitación. Lo estaba; Ismael me había advertido que saldría a cazar muy temprano. Amanecía y el espectáculo que se ofrecía al otro lado de los cristales era impresionante: la calima nocturna aún permanecía impregnado el paisaje de una luz lechosa, densa… Fantasmal. Abrí la ventana y la brisa gélida se coló en el cuarto, me envolvió la neblina como un abrazo turbador, como una mortaja húmeda. Entonces escuché la voz susurrante: corre, dijo. Corre, repetía apremiante. Me entró pánico. Me vestí, recogí la ropa amontonándola en el maletín de cualquier manera y salí. Cerré la puerta despacio, sin hacer ruido. No sé bien porqué si estaba sola. Por el camino de entrada llegaba Ismael con el rifle al hombro, las piezas desolladas y sanguinolentas balanceándose en el cinturón. Me quedé paralizada, muda. Él se acercó despacio, marcando con fuerza cada pisada. Al llegar a mi altura se detuvo. Sacó un cigarrillo y el mechero. Lo encendió repetidas veces, mecánicamente, sin llegar a prender el tabaco, mirando la llama, hipnotizado. Reaccionó como si volviese de un sueño y se fijó en mí. Guardó el mechero y tiró el cigarro. Lo aplastó despacio en tanto se descolgaba el arma de hombro. Una sonrisa indolente le torcía la boca. ¿Querida, tú también?- preguntó. FIN


RINCÓN DEL ENSAYISTA


LA SOCIEDAD DE HACEDORES Alejandro de Diego Martín Hoy, sin ir más lejos, mientras mi hija María leía los cantares a mi madre en la Residencia de Ancianos, se me ocurrió la idea de proponerle un trabajo lingüístico. Intentar decir lo mismo, sin que pierda nada de contenido, con menos palabras, es decir, condensar el texto de los cantares una vez más. Digo esto último, por entender que la tradición oral ya se ha ido ocupando de abandonar lo accesorio y dejarnos exclusivamente la flor y esencia de la copla. Para convencerla, le propongo el reto de estar en 3º de Filología Hispánica, ya es hora de arrancar a construir, con mejor o peor fortuna, pero arrancar a construir. Ella me dice a todo que sí, es estratega por naturaleza, luego hará lo que le apetezca; y hoy por hoy, le deleita más los seriales telecomedia televisivos, que coger un folio en blanco. Vivimos unos tiempos en donde es fácil oír por doquier cosas como estas: hoy voy a una exposición que hay en la Fundación KX, tengo entradas para el teatro Alfil , he quedado con mi amiga Paquita para ir a la presentación de un libro al Circulo de Bellas Artes, el domingo voy a un concierto al Auditorio de ZY, mañana voy al partido de baloncesto entre el Breogán y el Caja San Fernando, el sábado no puedo, he quedado con mi cuñada para ir de tiendas, a ver si encontramos algo para la boda, etc. etc. Amén de las cenas, copas, cines, reuniones, etc., etc., y sin tocar para nada la enciclopedia del ocio de los burros, la CAJA IDIOTA, la divinidad de nuestra era, la TV. Todo eso sucede y mucho más; es tan fuerte, vasto y dispar el consumo que los publicistas no dan abasto. Las cosas fluyen y fluyen, los consumidores consumen y consumen, los ciclos se renuevan cada quince días, y vuelta a empezar. Y de nuevo, ofrecemos al mercado cualquier cosa, y el mercado lo devora, y aparecen los compromisos con los promotores, y hay que cumplir, salga el sol por donde salga, y sorprendentemente triunfa, y vuelta la burra al trigo, y así, sucesivamente. Hemos generado un ciclo de vida en el que no hay quien se pare un instante; prácticamente todos los días, tenemos una novedad en el mercado para ser consumida y ojo como no lo hagas, te conviertes en un atrasado e ignorante hombrecillo, por ello tu consumes sin piedad para que te vean y te envidien y entonces te imitan, como tú has hecho de otros más iniciados, y de nuevo a devorar. Los hay que hasta consumen expectativas, están pendientes de saber qué es lo que se cuece en tal o cual sitio, para ponerse en la vanguardia del consumo el primer día, son los modernos, de lo que sea. Y mañana más, esto no se puede parar, este tren a ninguna parte es capaz de coger todo lo que aparezca, porque los viajeros consumidores son interminables e insaciables. Y así, eternamente así, y sin poder bajar del tren, si lo hiciera, me condenarían los economistas porque rompo el ciclo económico y entonces todo se va al carajo…. Pero y yo ¿dónde estoy?… pues en el puto carajo….. Visto lo visto, puedo, a mi medida, posicionarme en cualquiera de las dos orillas del río; en la de los que lanzan los peces al agua mercantilizada, o en la de los que cogen los peces para devorarlos; esto se puede hacer, siempre que antes de actuar y de forma consciente, nos propongamos ubicarnos en una u otra orilla. Una tercera vía alternativa,


pero ya no terrenal, sino mas bien primitiva o extraterrestre, sería apartarse de este mundo, echarse al monte, abandonar todo esto, y volverte autónomo o eremita. Autónomo, en el sentido de autogenerarte tus propios productos para tu autoconsumo, y eremita, en el sentido de no necesitar mas que las hierbas del campo que Dios te ofrece como a cualquier pajarillo. Hoy quiero plantear, como una vía claramente alternativa, y sin abandonar este puto infierno mercantilista, la Sociedad de los Hacedores. Hoy quiero que todos seamos capaces de autogenerarnos nuestra música, literatura, pintura, deporte, etc. etc. Hoy quiero que todos seamos capaces de construir. Hoy quiero que pasemos, de ser sujetos pasivos observadores de la obra de otro a obrar por nosotros mismos. Hoy quiero coger una bicicleta mientras retransmiten la Vuelta Ciclista a Francia, y unos pinceles en lugar de ir al museo Thyssen, y tocar la gaita en lugar de ir al concierto de Carlos Núñez, y así sucesivamente, en todas y cada una de las posibilidades, que nos ofrece actualmente nuestro mundo. Quiero plantear que debemos hartarnos de fracasar en cualquiera de las disciplinas, antes de ir a admirar lo que otros hacen, fracasados igual que tú y que yo, pero puestos a la venta en el mercado, por unos promotores sin escrúpulos. Quiero llenar las calles de deportistas, poetas, músicos, literatos, cineastas, escultores, bailarines, abogados de su propia causa, etc. etc. Y por supuesto, ningún niño abandona el colegio sin practicar un deporte, tocar un instrumento musical, conocer e identificar los estilos artísticos, manejar su caja de herramientas; además de los conocimientos matemáticos y lingüísticos mínimos, para poder escribir una carta de presentación y hacer la declaración de la renta. Se trata, en definitiva, de pasar de la cultura de la observación y el reconocimiento a la cultura de la ejecución y la creación. Hazte socio.


DE LOS LIBROS Y SUS AUTORES


TRES RESEÑAS Juan Calderón Matador Título: Aquella noche llovieron flores Autor: Cruz Cartas Ríos Editorial: Ediciones Cardeñoso- colección Tirarse al Folio Cuadernos Literarios AQUELLA NOCHE LLOVIERON FLORES. El milagro de la vida es capaz de provocar fenómenos desconocidos en la naturaleza. La nueva existencia en camino quizás no traiga pan bajo el brazo, pero sí flores suficientes para ocultar tras su colorido los viejos y terribles costurones, que dejan en el cuerpo, o mejor en el alma, las despedidas de amor. LIBERTAD VIGILADA. El pájaro errante, huyendo de su desgracia, ese ingrato ir y venir, necesario para cubrir sus mínimas necesidades, encuentra acomodo en un refugio reducido, sin rama de árbol desde donde contemplar la vida, sin aire limpio que respirar, sin libertad para elevar el vuelo, y decide que es más gratificante la vida regalada, dependiente pero sin carencias, con un falso forillo como horizonte, disimulado por el cariño ajeno de esos nuevos dioses, que le proporcionan el maná a cambio de unos trinos afinados. LOS JUEGOS DE JULIA. Este relato refleja la impotencia de un hombre lisiado frente a una mujer imaginativa, a la que no ha cansado el paso del tiempo ni los muchos kilos acumulados en su cintura para afrontar sus recreaciones cinematográficas, con fines, al principio, excitantes para encendidas noches de amor que, al final, derivan en crueldad, al verse correspondida de manera mermada por su partenaire. CASA DE INDIANOS. Villa Julia esconde secretos ancestrales, presencias que se adueñan de la voluntad y los sentidos de quienes se cruzan en su camino. Un relato para recrearse en su lectura; cualquier resumen sería inútil. No hay borrachera literaria más dulce y con mejor resaca que la provocada por el cuaderno “Aquella noche llovieron flores”, de Cruz Cartas Ríos. No puedo entender cómo no se encuentran en la librerías trabajos de esta autora, junto a los de García Márquez, mi autor favorito (por poner un ejemplo). ****


Título: Cuentos de Invierno Autor: Graziela E. Ugarte Muñoz Editorial: Ediciones Cardeñoso – Colección “Tirarse al Folio Cuadernos Literarios” LA MENDIGA: Aunque parezca que el mundo es un semillero de maldad, no siempre es así. Aún existen almas nobles, desinteresadas, que se dedican a hacer el bien a sus congéneres. Cierto es que tenemos algunos reparos en acercarnos más de los indispensable al mundo de la mendicidad, por su falta de higiene, miedo a que nos contagien alguna enfermedad, terror a que tras su apariencia se esconda un atracador, etc, etc, pero en el cuento de Graziela encontramos a una narradora dispuesta a hacer su buena acción del día. Y como estas cosas suelen tener su recompensa, en este caso la protagonista la encuentra en el bienestar de su madre enferma. Los personajes son creíbles, la historia bonita, apoyada principalmente en los abundantes diálogos. EL JARRÓN: ¿Quién puede asegurar que los objetos no tienen vida propia? Tal vez la suya nada tenga que ver con la humana pero... La autora nos muestra en este monólogo la forma de pensar y sentir de un viejo jarrón, que recuerda con cariño a todos aquellas personas que lo cuidaron a lo largo de los años, y que ahora, ya castigado por el tiempo y por la desaparición de algunas de ellas, añora. No puede olvidar su esplendor de antaño, y se siente orgulloso cuando puede albergar exquisitos ramos de flores. Son los sentimientos de un jarrón, pero podrían ser los de cualquier persona que se siente cercada por la vejez. CONFESIONES: Los malditos convencionalismos, en situaciones extremas, nos pueden arrastrar al pronunciamiento de palabras, o a proponer hechos, que jamás nos atreveríamos a pronunciar en voz alta. ¿Cómo una madre, creyente, y que se ha visto en la necesidad de adoptar, puede proponerle a su hija un aborto, por ser soltera? Afortunadamente, las personas jóvenes demuestran una madurez que no tienen los mayores, y tienen claro qué quieren y qué no quieren hacer. Este podría ser el resumen de CONFESIONES, que además nos deja el buen sabor de boca de una nueva vida, que, en lugar de venir con un pan bajo el brazo, lo que trae es la dicha familiar. VIVENCIAS: Bajo este título genérico, Graziela Ugarte, aglutina una colección de pequeños relatos, cada cual totalmente independiente de los demás. Son como pequeños fogonazos, diminutos formatos para grandes historias, íntimas, acogedoras...retazos cotidianos. Un cuaderno de lectura fácil y amena. **** Título: Tiempo de escarcha Autor: Pilar Ugarte Muñoz Editorial: Ediciones Cardeñoso- Colección Tirarse al Folio Cuadernos LIterarios


En el cuaderno número 5 de la colección TIRARSE AL FOLIO cuadernos literarios, Pilar Ugarte Muñoz nos ofrece una muestra de buena literatura en pequeñas dosis. Cuatro son los relatos que lo conforman, y en todos ellos se aprecia la mano de una buena escritora. NECESITO UN GERANIO es un relato irónico y divertido, una de esas obras que te levantan el ánimo en momentos de crisis. RECUERDOS DE CORCHEAS Y ASERRÍN es un espacio poético, de recuerdos y añoranzas, suave como la música de un violín afinado. ¿QUIERES SABER? Mantiene el interés desde la intriga. Es un reclamo permanente para el lector, ávido siempre de descubrir los misterios que se ocultan tras el intrigante título. MIMI devuelve la alegría a la mujer de vientre estéril, por anciano. Gracias al animal que le proporciona el poco calor que hay ya en su vida, descubre que después de la noche aun pueden existir mañanas luminosas. Desde entonces su única ilusión es la de esperar a los gatitos que vienen en camino. Muy original ese “FIN”, cerrando cada uno de los trabajos; y digo original por estar ya en desuso, aunque fuese un clásico de la literatura de todos los tiempos. Ha sido un placer haber leído este cuaderno.


NOTICIAS DE “T A F”

ENTREGA DE PREMIOS DE NUESTROS CONCURSOS LITERARIOS I CERTAMEN DE NARRATIVA “MAESTRO GERARDO MUÑOZ Y MUÑOZ” Y I CERTAMEN DE POESÍA “POETA JUAN CALDERÓN MATADOR” El pasado día 18 de septiembre, el Colectivo Literario Tirarse al Folio entregó los premios de sus certámenes literarios, I Certamen de narrativa “Maestro Gerardo Muñoz y Muñoz”, y I Certamen de poesía “Poeta Juan Calderón Matador. El acto se llevó a cabo en el Centro Cultural Buenavista, de Madrid, al que acudió un nutrido grupo de asistentes, y estuvo conducido por el escritor Alejandro de Diego Martín. Tuvieron intervenciones cada uno de los miembros de TAF y amenizó la velada la magnífica cantante May Lucas. Celia Muñoz, hija de Gerardo Muñoz y Muñoz, recitó, con voz templada, algunos poemas escritos por su padre poco antes de ser ejecutado, por haber sido maestro durante la República. Juan Calderón dirigió unas palabras en las que no faltaron referencias a las envidias y dificultades que encuentran los autores en el enrarecido mundo literario, aderezadas por algunos efectos especiales, muy celebrados por los asistentes. Acudió a recoger el premio de narrativa Lola B. Gallardo, autora del relato NARANJAS AMARGAS. Se concedieron tres menciones de honor, a los trabajos: La poza soleada, de Federico Fayerman Martínez, La Fisura, de Julia Gallo Sanz, y Perros sin cabeza no pueden ladrar, de Miguel León Durán. En el apartado de poesía resultó ganador el poema OTRA VEZ PRIMAVERA EN EL RETIRO, de la prestigiosa poeta Julia Gallo Sanz, que recogió su galardón. Se concedieron cuatro menciones de honor, a los poemas: Súplica al hijo, de Luis de Blas, Herido por la lírica, de Celestino Llamazares Redondo, El llanto de la luz, de Pedro Tenorio Matanzo, y En las raíces de la noche, de Rosario Alonso García.

Mesa Presidencial Entrega de Premios


PALABRAS AL VIENTO Nuestra compañera Pilar Ugarte Muñoz ha publicado su primer libro de relatos “Palabras al viento”, editado por Ediciones Oblicuas. Nuestra felicitación por el alumbramiento y el deseo de que obtenga un gran éxito.

Canciones del musical BARRIO DE CHUECA Juan Calderón Matador tiene nuevo trabajo discográfico. Acaba de aparecer un CD con doce canciones, compuestas e interpretadas por él mismo, que forman parte de un ambicioso trabajo, que aún no ha dado por concluido, la comedia musical BARRIO DE CHUECA. Ojalá algún día consiga verla representada en un escenario. De momento tendremos que conformarnos con escuchar algunas de sus canciones. Por tratarse de una pequeña edición de autor, sólo se podrá adquirir en la librería BERKANA, C/ Hortaleza, 64, Madrid. http://libreriaberkana.com En la siguiente dirección de YUGLO: http:www.yuglo.com/musica/barrio-de-chueca-1 Puede escucharse una muestra de este CD, habiéndose registrado ya más de diez mil escuchas.

Nuestro próximo número en Invierno. FELIZ OTOÑO

REVISTA TAF OTOÑO 2009  

Revista del Colectivo Literario "Tirarse al Folio" dirigida por Juan Calderón Matador

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