Angela Barraza Risso
RODRIGO ROJAS DE NEGRI
Rodrigo Rojas De Negri angela barraza risso editorial Fuga. este plaquette fue impreso para ser leído en la lectura ALTA VOZ en apoyo a la toma de la Facultad de Filosofía del PEDA, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. miércoles 29 de junio santiago de chile 2011
Se está quemando se está quemando Chile Rodrigo, y tu nombre apenas resuena a nado mariposa en el mar de gente que todavía marcha. Pez de fuego avanza lanza y cansa la memoria. A ti te hablo Rojas De Negri en una foto blanco y negro cámara colgando al cuello como perpetuando la imagen ¿qué imagen? en cada disparo. De qué te sirvió la muerte ahora que todo vuelve a repetirse marchas cantos guanacos y zorrillos siguen en su danza macabra por cierto qué vamos a retratar ahora para que valga la pena la muerte para que valga la pena el fuego sobre la carne dime una cosa:
¿vale lo mismo el fuego de Acevedo inmolado que el fuego tuyo? ¿cuánto vale el que se quema y cuánto vale el que quemaron? La causa era común. Qué sabes tú del fuego, Rodrigo qué sabes tú del fuego si tu compañera Quintana sirve desfigurada ahora a los que te quemaron años después de correr carroza al viento con tu cadáver arrancando de los verdugos y cantando levántate y mírate las manos para que pudieras reposar tus huesos abrasados Viniste a este país hostil nada más para encontrar la muerte flameando como la bandera de Chile que pende sangrienta y chabacanamente enorme en la Alameda como burla a los paseantes como cortina para tapar lo perverso
ficticia Come moscas cuando tiene hambre la bandera de Chile en boca cerrada no entran balas se calla
igual que antes. Esa fue la frazada que te tendieron para apagarte Rodrigo y envuelto en esa bandera te arrojaron a la calle. Y envuelto en esa bandera te arrojaron a la muerte mártir marcha, Rodrigo, marcha una vez más junto a nosotros los que podemos sonreír en medio de la muerte y en plena luz sírvenos como antorcha luz de sagrario fogata en toma sirio de entierro linterna en apagón sírvenos como luz y calor en este frío de preludio a la debacle porque Chile, Rodrigo, Chile se disfraza y se acomoda pero no cambia se hace más o menos tolerable a ratos incluso habitable pero no cambia.
Si pudieran volvernos tizón a todos si pudieran hacernos crepitar a todos si encontraran la excusa para quemarnos vivos a todos qué duda cabe de que lo harían y qué se hace con eso a los diecinueve años mientras acusan a tu memoria de terrorismo
frente medio país que se alegra por el exterminio de un peligro un demonio extremista de diecinueve años que amenazaba el orden público con una cámara y un discurso a voz en cuello. A mí, en lo personal una pala y un sombrero me parece más violento pero Prometeo a tu castigo y es que el infierno contigo llamarada no basta. Se está quemando se está quemando Chile Rodrigo, y tu nombre se aviva en cada consigna renace fénix como símbolo y perpetuidad en el brío de otros jóvenes y estudiantes igual a ti que marchan. En cada barricada estás tú otra vez ardiendo en cada semáforo que da rojo abriendo espacio para la barricada apareces en toda intención de roza de excoria y herida vuelves a articular discursos como la remembranza de tu voz
en la idea de tu cuello que se enciende esta vez no para morir sino para guardar a quienes, como tú suponen todavía que no hay nada que temer en esta contienda desigual que no se acaba. Permaneces para calentar a los que, como tú no duermen por las noches en la lucha que intuyen necesaria. Permaneces para defender como un incendio a este pueblo joven que desarmado se levanta y se defiende de los mismos asesinos que no dudaron armados hasta los dientes en quemarte vivo y abandonarte en una zanja en Quilicura boqueando como un pez de fuego fuera del mar. Se está quemando se está quemando Chile Rodrigo, y tu nombre no es más que otro nombre en los documentales sobre la historia reciente de Chile. Tu nombre no es más que una taxonomía para encontrar videos de youtube de los años ochenta. Tu nombre no es más que parte
de una canción de Illapu y de otra canción de Quelentaro. Tu nombre no es más que otro caso de los informes negociados para dar cuenta de lo que pasó sin la nómina de los acusados. Tu nombre no es más que otro estandarte del partido político con menos adherentes y con menos simpatizantes de este país. A ti te hablo Rojas De Negri en una foto blanco y negro cámara colgando al cuello en que apareces perpetuando la imagen horrorosa de este y de otro tiempo, a ti te hablo como se le habla a un santo como se le otorga valor a una estampita oculta y protegida en la billetera de una madre que pide en secreto por sus hijos recagada de miedo por esta historia que no deja de repetirse como la anáfora de un verbo superlativo de muerte a ti te hablo Rodrigo y te repito como el mantra sofocado por la bandera de Chile que me amordaza casi bufando en una súplica, Rodrigo Chile se está quemando nuestra constitución se está quemando y nadie se da vuelta a mirar
a este Chile y su destino que se derrite plástico mientras le caen chispas maravillosas que se parecen a los fuegos artificiales se desgasta Chile como lacre y las botas de las fuerzas policiales son el sello que nos dice: callados Muralla y metralla es lo que les espera ¡Fuego! Rodrigo, fuego es lo que queda, donde fuego hubo, cenizas quedan donde fuego hubo, Rodrigo permanece Chile, donde fuego hubo estamos nosotros pero dime, Rodrigo dime, debajo de ese fuego y de esa mancha qué fue lo que quedó de ti.
angelaBARRAZArisso.blogspot.com