Revista Noche Laberinto 6ta edición
ISSN: 2463 — 0020 (en línea)
REVISTA NOCHE LABERINTO COLECTIVO LATINOAMERICANO DE CULTURA Y ARTES NOCHE LABERINTO DIRECTOR
Arturo Hernández González EDITORA
Lesly Vanessa Jiménez DIRECTOR DE ARTE
Isaac Barthé
COMITÉ EDITORIAL
Hugo Chaparro Salazar Layla Chernosky
PORTADA:
Juan Carlos Mestre ISSN: 2463 — 0020 (en línea)
@RevistaNocheLaberinto Edición Bogotá D.C, Colombia.
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INDICE Carta Primera……………………………………….8 Homenaje a Francisca Aguirre (Juan Carlos Acevedo Urquijo) ……………………..10
-POESÍAYanis Patilis
(Entrevista y Poesía) ……………….……..14
Luis Esteban Torres ……………………………………. 20 Alexander Restrepo ……………………………………. 21 Antonio Agudelo ………………………………………. 23 Waldino Fosca …………………………………………. 25 Sandra Fosca …………………………………………… 27 Daniela Cañaveral ……………………………………… 28 Karla Arango …………………………………………… 30 Leonor Riveros ………………………………………… 31
Diana Karen Rubio ……………………………………. 32 Jairo Guerra ……………………………………………. 33 Eduardo Robles Gómez ……………………………….. 34 David González ………………………………………... 35
-NARRATIVAElena Poniatowska
(Entrevista) …………………………………… 38
Andrés Villafrade ………………………………………. 41 Félix Quispe Osorio ……………………………………. 42 Victor Andrés Parra ……………………………………. 43 José German Colorado …………………………………. 44 José Ramón Muñiz Álvarez ……………………………..45 Karla Tabitha Mosqueda Ortega ……………………….. 47 Mateo Sanabria Rodríguez ……………………………. 49 Sebastián Rondón ……………………………………… 51 Andrés Mercado ……………………………………….. 53
-PLÁSTICAJuan Carlos Mestre
(Plástica y Poesía) …………………………………58
Alexander Pinto Espinoza ……………………………..62 María Susana López …………………………………...64 Nicolás Blanco ………………………………………...66
-CRÍTICAEmilio Jaramillo Castillo ………………………………70 Shannon E. Casallas Duque ……………………………74 José Antonio Samamé Saavedra ……………………….78 Juan Manuel Arriaga Benítez …………………………..80
-APENDICESLibros recomendados ….…………………………..82 Banco de Memorias ……………………………….83
CARTA PRIMERA En opuestos silencios a los de la luz, interpreto verdades que resumen una existencia. También se escribe debido a esto: para agotar la dura materia de los acontecimientos. Para disponer –acaso- de incertidumbres, hechas pedazos, por nuestra sed de conocimiento sobre qué poca cosa en sí se nos escapa. Eso que se va después de refundirse entre páginas exhaustas de milagros; que no sirven más que para pudrirse en el olvido, es a menudo la silueta del pensamiento poético. Quizá de esto hablaba Ungaretti cuando precisó que de la poesía le quedaba esa nada del inagotable secreto… Pero como a un mal actor que se pavonea y se agita una hora (anual) en el escenario y después no vuelve a ser oído jamás, deberá otorgárseme el burdo derecho de recordar aquí que: “Lo que había comprendido, he dejado de comprenderlo. Y lo que había aprendido, lo he olvidado” y más aún, que “debo tratar de hacer creer también que siento algo cuando ya no siento nada. [que] El mundo apenas me roza”, como adelantó Montherlant tan sabiamente. En conclusión, la lucidez envara tempranamente en nuestros limites. Lo poco que se rescata, encuentra por doquier auditorios vacíos y ágoras abandonadas, porque la soledad abunda de silencios dramáticamente interpuestos entre sílabas que no sabemos juntar…
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*** Como sílabas errantes –fragmentos de un cuerpo de voluntades anónimas- los escritos que el lector podrá consultar a continuación, configuran a través de un arbitrio de afinidades, el sentido de una gran y extensa familia... Lo que aquí yace es un poema sin confines ni memoria… Arrojado al mundo para ser una voz que comparte un instante de silencio por cada palabra de la que somos gozosamente culpables.
Arturo Hernández González Director Revista Noche Laberinto
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Francisca
Aguirre
Última nieve A Pedro García Domínguez
Una hermosa mentira te acompaña, pero no llega a acariciarte. Sólo sabes de ella lo que dicen, lo que te explican libros enigmáticos que narran una historia fabulosa con las palabras llenas de significación, llenas de claridad y peso exactos, y que tú no comprendes sin embargo. Pero tu fe te salva, te mantiene. Una hermosa mentira te vigila, aunque no puede verte, y tú lo sabes. Lo sabes de esa forma inexplicable en que sabemos lo que más nos hiere. Llueve desde los cielos tiempo y sombra, llueve inocencia y loco desconsuelo. Un incendio de sombras te ilumina, mientras la nieve apaga las estrellas que una vez fueron permanentes ascuas. Una hermosa mentira te acompaña; a infinitos millones de años luz, intacta y compasiva, se extiende la nevada.
“¿Qué es un poema sino una peligrosa manera de auto conocernos? Es la parte más profunda de nuestra autobiografía.
En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino la luz que nos permite ver, y lo que vemos es la vida”. Robert Penn Warren
Sección
Poesía
Yanis Palitis (Atenas, 1947) estudió Derecho y Filología Neohelénica en la Universidad de Atenas. Ha publicado hasta la fecha nueve libros de poesía, dos antologías y cuatro volúmenes de ensayo crítico. Fue cofundador de la revista To Dendro (1978), coeditor de las revistas Nisos. Musikí ke Píisi (1983-85) y Kritikí ke Kímena (1984-85) y editor de la revista Planodion (1986-2012). En abril de 2010 fundó Istoríes Bonsái para pequeños relatos. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al ruso, al holandés, al italiano, al serbocroata, al castellano, etc. N.L. En lo que respecta a la literatura universal, ¿qué escritores y obras cree que han influido más en su poesía?
discurso, postura y sentimiento, de los poetas griegos que surgieron de entre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Civil Griega (1943-49), más que de los poetas de la generación de preguerra, que se hicieron conocidos al público internacional por medio de la obtención del Premio Nobel, como sucedió con Yorgos Seferis y Odysseas Elytis...
Y.P. Mi poesía a nivel de ideas y sentido fue creada de forma indirecta por las obras y los escritores de dos grandes tradiciones. Primero, por la tradición de la crítica europea que pone en duda el discurso dominante del Poder, ya sea en la política o en la cultura. Desde Erasmo de Rotterdam hasta Voltaire y Rousseau, y desde los pensadores socialistas y anarquistas, Marx, Bakunin, Kropotkin, hasta la Escuela Crítica de Frankfurt, y hasta Marcuse, Feyerabend y Chomsky. O lo que es igual: por una tradición antropocéntrica y en contra del poder establecido. Y, al mismo tiempo, por una tradición mística y metafísica, que considera que el Mundo no es propiedad del Hombre, y que la única posibilidad de que el ser humano se salve es mediante su humillación ante el misterio de la Existencia y del Cosmos. Tanto la tragedia clásica griega como la tradición cristiana ortodoxa oriental o el budismo, desde mi juventud, emocionan profundamente mi espíritu.
N. L. ¿Qué observa en la época actual de la literatura griega? ¿Cuáles son los nuevos enfoques artísticos de la poesía y la estética? Y.P. Con de “actual” habrá que dar a entender la literatura de los últimos 30 años. Debemos distinguir entre la prosa y la poesía. De esta última me es más fácil hablar. La prosa neohelénica contemporánea; bajo la presión de la globalización y de los modernos medios de comunicación, oscila por un lado entre una tradición excepcionalmente realista, vertida hacia lo nacional y en parte autobiográfica, que se remonta al gran narrador griego del siglo XIX Aléxandros Papadiamantis, y por otro las tendencias del siglo XXI, que promueven la conformación de un autor urbano sin rasgos localistas, lingüística e ideológicamente neutro, quien registra con una creciente focalización interior el complejo tejido social y psicológico del ser humano de la actual sociedad globalizada, así como de la multicultural ciudad moderna...
A nivel de forma, el movimiento del modernismo europeo ha influido decididamente en mi escritura. Naturalmente el lenguaje de la poesía se compromete en gran medida con el particular lenguaje del poeta y con la particular tradición poética de esta lengua, algo que difícilmente se percibe a través de sus traducciones a otros idiomas. Contemplada desde este ángulo, mi poesía se halla en todo caso más cerca, en cuanto a
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No podré dejar de anotar que para la prosa griega de la extrovertida tendencia modernista [con modernista nos referiremos al modernismo vanguardista escrito en lengua inglesa durante las primeras décadas del XX] de los 70 y 80, aparte de García Márquez, la gran estrella guía para bastantes narradores destacados fue el argentino Jorge Luis Borges.
tipo es la poesía de Konstantinos Kavafis (18631933). La poesía de los años de posguerra (194467) es creada con respecto a la forma por la magnífica generación poética modernista de la precedente década de 1930, de la generación que proyectó a al menos tres poetas de alcance internacional: los premios Nobel Yorgos Seferis, Odysseas Elytis y el poeta de izquierdas Yannis Ritsos. Mientras que en cuanto a contenido, la poesía se ve influida catalizadoramente por las inestables condiciones sociales de posguerra, en especial por el hondo trauma político y social de la Guerra Civil (1943-49).
Habrá que hacer una referencia aparte a la más que creciente tendencia de la última década hacia las formas de prosa breve, que desde 2010 atiende y asiste muy de cerca la página web Istoríes Bonsái (Cuentos Bonsái), que codirijo yo mismo, como la continuación de mi revista literaria personal Planodion (1986-2012), junto con la artista plástica, poeta y narradora Iró Nikopoulou. De nuevo en este punto nos resultan gustosos e instructores la presencia y el ejemplo de la literatura hispana, a muchos de cuyos autores se les ha hecho pequeños homenajes en la página web, como es el caso de Ana María Shua, Mario Benedetti, Cristina Peri Rossi, Manuel Espada, Fernando Iwasaki, Ángel Olgoso, Juan Eduardo Zúñiga... Al lector hispanohablante que quiera informarse mejor sobre las tendencias de hoy de las formas narrativas breves griegas, le será de gran utilidad la columna Escritores Griegos en Español de nuestra página web, al cuidado del excelente hispanista y traductor griego Konstantinos Paleologos, con más de 70 relatos breves griegos traducidos al castellano.
La poesía que sigue a la caída de la dictadura de extrema derecha (1967-74), siguiendo asimismo la tradición modernista, es menos inquieta históricamente de lo que fueron las generaciones previas, pero más abierta a las experiencias de la impersonal urbe moderna, de la misma forma que lo está al globalizado milenio cultural, y aparece provista de un lenguaje cotidiano y con tendencia a las jergas urbanas de su momento. La poesía de las últimas tres décadas (desde 1990 hasta la actualidad) continúa sin variaciones destacadas estas tendencias, con la excepción de una corriente, pequeña en número pero potente en calidad, formalmente vuelta al pasado, que renueva los rígidos moldes métricos tradicionales y que trae a la gravemente debilitada poesía de verso libre los artificiosos conjuntos estróficos del pasado y una conseguida rima, pero permaneciendo en cuanto a temas muy cerca de los sentimientos y de los asuntos del presente.
La poesía en griego, claro está, tiene un destino completamente distinto, que da para conversar sobre la literatura universal debido a su estrecha conexión con el total de la historia de la lengua griega, la cual incluso algunos poetas contemporáneos helenos, como el premio Nobel Odysseas Elytis, perciben y manejan como uniforme.
En las dos últimas décadas, con la ayuda además de los medios sociales, se observa en Grecia una explosión tanto en la edición como en la circulación de libros de poemas o revistas literarias (sea en formato impreso o electrónico), así como en la organización de actos públicos que tienen a la poesía como epicentro.
Desde la fundación del independiente estado neohelénico, en 1831, en la poesía griega, con el impulso catalizador del poeta de los años de la Revolución, Dionisos Solomós (1798-1857), predomina la común lengua demótica o popular, pero no faltan las influencias de la antigua tradición griega culta, que en determinados casos crean una muy interesante y original amalgama cultural. Un genial ejemplo de este
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Pero es evidente que la calidad de la obra lírica producida no es en absoluto directamente análoga con su cantidad. Este fenómeno, valorándolo también como internacional, ha sido examinado los últimos meses en un ensayo, de provocador título, El arte que se suicida. Sobre el callejón sin salida de la poesía de nuestro tiempo [título aproximado al español] (2019), escrito por el relevante poeta, ensayista y traductor Kostas Koutsourelis.
literalmente en su cárcel), este pequeño número de hablantes naturales de su lengua reduce en gran medida el potencial comunicativo de su obra, algo que priva a los numerosos hablantes de otros idiomas del placer de conocer su trabajo, si este es efectivamente muy bueno y tiene algo que ofrecer al resto del mundo... ¡Piense en los poquísimos hablantes naturales que tuvo en su época y en su lengua el gran pensador y prosista danés Søren Kierkegaard! Y compárelo con la inmediata capacidad de éxito mundial y de visión de futuro del arte plástico del holandés Vincent Van Gogh o del compositor finlandés Jean Sibelius.
N. L. El griego es una de las lenguas que dieron forma a nuestra búsqueda de la belleza. Nietzsche es solo uno de los ejemplos de la grandeza del estudio de una lengua llevado a cabo para desarrollar una comprensión más clara de la antigua sabiduría que habita en las palabras. ¿Por qué, entonces, la lengua griega no tiene hablantes nativos?
En todo caso, cuando hablamos de la lengua griega, el concepto de hablante natural varía y se dilata de acuerdo a un extraño modo. Y esto viene a recordárnoslo un gran helenista español contemporáneo, Francisco Rodríguez Adrados, quien en el prólogo a su obra Historia de la Lengua Griega (1999) señala que «es un largo proceso que ha hecho que hoy nuestras lenguas, como he dicho en otras ocasiones, sean una especie de semigriego o criptogriego», y que «el griego no sólo sigue vivo, hoy, en Grecia, sino que tiene una segunda vida: su alfabeto, su léxico, su sintaxis, sus géneros literarios están presentes en todas las lenguas».
Y.P. Es verdad que en comparación con su pasado de siglos y su prestigio mundial, la lengua griega tiene equitativamente en nuestra época pocos hablantes naturales, una certeza que vienen a agravar las expectativas de una baja natalidad de la población helena durante las próximas décadas. Claro que las cosas no fueron siempre así a lo largo de su historia. También la Antigua Grecia se caracterizaba por una relativamente escasa población, pero durante el período helenístico y la época romana, las conquistas de Alejandro Magno, unidas a la elevada cultura helena del momento, la dotaron durante bastantes centurias de un impresionante número de hablantes, naturales o de segunda lengua.
Posturas por otro lado que nos recuerdan el «We are all Greeks. Our laws, our literature, our religion, our arts have their root in Greece», del gran poeta romántico inglés Percy Bysshe Shelley, en el prólogo de su drama lírico Hellas.
Si exceptuamos ámbitos como el puramente comunicativo, el hecho de que alguien sea hablante natural de una lengua que ha sacado a la luz magníficos logros culturales, no significa de ninguna manera que solo por ello disponga de una relación privilegiada con dicha cultura o civilización. La apropiación de grandes valores intelectuales es infinitamente más difícil que el aprendizaje de cualquier lengua...
N.L. En su poesía, las expresiones bellas y exactas coexisten como en los Aforismos, más aun que en la poesía clásica. ¿Qué significa este enfoque de la suficiencia/ exactitud para usted como artista? ¿Supone una mejor manera de hablarle a un mundo que parece no tener tiempo para el arte? En mi poesía persigo el sentido que se relaciona con la expresión metafórica y la imagen exacta…
Para el artista, no obstante, para quien la lengua es la única vía de expresión (si hablamos de un poeta, ella se convierte
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N.L. Nuestro mundo se estremece por culpa de la guerra, de la precaria situación de los inmigrantes, de un enorme desequilibrio económico y quizá por culpa de la Monarquía del Miedo en materia políticas.
En general, el interés por el sentido y la imagen es una eterna y permanente característica de la poesía griega desde sus primeros pasos, las epopeyas homéricas, en el mismo momento en que esta poesía siempre aborrecía las indefinidas expresiones ambientales o la poca claridad, gracias a, por ejemplo, una absoluta musicalidad de las palabras, aspectos en los que sobresalió en tiempos más recientes el simbolismo europeo... Pero este interés mío, en la actualidad, ha contagiado mi poesía no solo de las libertades expresivas de la escritura modernista, sino también del espíritu crítico que resiste mediante la escritura poética a los variados ejercicios del poder de un radical, racionalista y explotador sistema internacional que anula sistemáticamente los más preciosos valores del hombre en todos los ámbitos de su existencia. Así pues, mi discurso se vuelve a menudo condensado y crítico, tendiendo hacia la expresión proverbial que constituye el núcleo de los aforismos…
¿Qué cree que su poesía está en condición de hacer ante estas tribulaciones? ¿Cómo puede hacerse comprensible la poesía para personas en tales situaciones? Y.P. No soy optimista. Los mayores crímenes contra la humanidad –los que trajeron las dos guerras mundiales y los dos absolutismos políticos del siglo XX: el nazismo y el en comunismo totalitarista, junto con el salvaje colonialismo que los precedió y que encubiertamente continúa en nuestros días– nacieron y crecieron en Europa, en el continente que adoptó como pilares intelectuales el elevado Helenismo y la Palabra de Jesucristo. Esta “inconcebible” distorsión me ha vuelto profundamente desconfiado del valor del mismo ser humano como especie y del futuro de nuestro propio planeta…
Sí, creo que una de las mejores maneras de hablarle a la gente es mostrándole que sufres porque sufres por sus valores y te preocupas por estos. Es obvio que frente a estos Que la gente no tenga tiempo para problemas la Poesía –y me el arte y que se nutra de la surefiero a la real y verdadera puestamente artística basura Creo que una de las Poesía– no puede hacer con la que los alimentan, es nada. Y, por desgracia, es asimismo un mejores maneras de excepcionalmente inaccesisíntoma de la manipulación hablarle a la gente es ble para aquellos que más del mundo espiritual e la necesitan. Porque, como intelectual del hombre, mostrándole que decía Simone Weil, sobre el cual se ejercen sufres porque sufres «la desgracia es muda por sí intereses organizados, sola». En el mejor de los preocupados por la influencia por sus valores... casos la poesía podrá consolar política y sus beneficios a personas aisladas o a pequeñas económicos, y no por el arte en sí y comunidades en las que el Mal puede su universo… prevalecer, aunque no siempre... Amamos la Poesía y la co-creamos como escritores y Existe un arte que con su comprimido dislectores porque no queda otro remedio. curso aforístico se asemeja a aquel Porque es la única manera de que existamos repentino «¡Mire usted por dónde va!» que reconciliados con lo mejor de nosotros dirige en la calle el previsor y preocupado obmismos. servador al confiado transeúnte que está a su lado… Atenas, 10 de Octubre de 2019 Traducción: Eduardo Lucena González
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Yan i s Pat i l i s El árbol Soy el hombre que encontraron muerto en el árbol. Intenté desesperadamente volar. Intenté al menos bajar. Quise desesperadamente echar frutos. Caí y se me rompió el espíritu. No fui exactamente un ave. No fui hombre por nacimiento. Fui para siempre el que encontraron muerto en el árbol. (Editorial Renacimiento, 2018)
Teoría poética
Calle Quedaba entonces el hombre sin respuesta. Avanzaba por la calle apartando sillas vacías tarde vacía en que caía la luz como baja feligresía en el asfalto engañoso en que se convirtió el mundo la vieja salina inmensa. Automóviles que han trepado a las montañas y al lado del mar; saludaba a hombres subidos a los altísimos árboles sonando insistentemente el tam-tam de la supervivencia en la calle que lleva de la naturaleza a los basureros.
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El poema se construye en donde existía la Nada para simbolizar la Nada que estaba en su sitio.
Contra el Poema A Mauricio Arcila
¿Y por qué? ¿Y para qué? –pregunta un paria Por la vida, hermano –contesto- por la vida… Pero él me escupe y vuelve a echarse en su abandono Luego llega un abogado y también pregunta: -¿Y por qué…? ¿Y bajo qué estatutos…? Por la vida –contesto- por el combate y el retumbar desde un corazón enloquecido… Pero él irrumpe en carcajadas, tira algunas monedas y vuelve al código penal ¿Y por qué…? ¿Y para qué tanto, muchacha? –preguntan unos campesinos y unos pescadoresAy, padres y madres –respondo- por la tierra por el hambre de sus hijos y su estremecimiento por el pavor y la envergadura de su sombra por el alma contra la vorágine del alma y por la herida, el sol abierto que forman todos ustedes… Pero ninguno de ellos entiende nada y continúan con su labor Por último llega un suicida y pregunta gritando: -¿Y por qué, Dios mío? ¿Por qué…? ¿Y para qué…? Por el amor –digo entre lágrimas- solo por el amor… Entonces él brinca de júbilo y repite sin parar: por el amor, por el amor y por la vida y por el verbo que se hace sangre, músculo, tendón, tumba… y ella corre y se va y vuelve –como un niño- y brinca y entonces me abraza y me besa antes de ahorcarse…
Luis Esteban Torres -20-
Latido A mi padre, en su partida
Al atardecer mi corazón se ha apagado como el tuyo, entre verdes fuentes de sol y aullidos que provienen de algún lugar oculto en el pecho. Dramas innecesarios que hacían del café otro dolor aunque más dulce y sereno. He apretado mis venas contra la tierra, toda consumación… Recito entre tus fotografías el día exacto en que morimos, llenos de sol, amigos y un conjunto de sonrisas para siempre apagadas. Cargo ciegamente tu rostro en mi frente como una herida que no deja de mutar de una sombra a otra. Por cada calle, por cada cielo que visito con un llanto acorralado entre mis sienes. El reloj se ha detenido en un punto indeterminado de tus manos, laboriosas como mi alma para hundirme caminando a través del fuego. El pedazo de piel que cubre mi alma ha sido destrozado por una jauría de muerte que no admite una canción, una lágrima o un quejido.
Alexander Restrepo -21-
Carina’s garden A Carina Sophia Linne
Hemos llegado a la noche en que después de tanta hora el sol se posa en un resquicio de la mañana, oscura, simula el café dormido, deja arder lo repetido de otra posibilidad para ver el mundo a través de la ventana. Aquí estamos, sirviendo ese dolor en un nuevo cristal cuya luz retiene la inmensidad del mundo, también aquí respira, también aquí trata de creer en sí mismo. Al amanecer, cuando parece que todo está perdido y el cielo no puede huir de la noche, puedes sentarte a la mesa y lentamente ver la cantidad de pájaros que vienen a beber de tu alma, que enlistan sus alas en otro despertar. Aman la forma de las flores que dejaste alumbradas con tal cuidado en el crepúsculo, a esa hora exacta en que el mundo parece un abismo cayendo sin término. Detrás de tus ojos la vida parece todo el tiempo estar reclamando un día más, una nueva oleada de sol que mueva los molinos de colores en tu ombligo. Ellos, como las plantas sembradas para no padecer saben su lugar en el agua, su trabajo incompatible con la muerte. Berlín, 2018
Alexander Restrepo
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Atrás AMOR mío tus labios son un panal de delicias y besos. te desnudo con abrazos tiernos y carias de fuego que aprietan en las batallas del amor. mujer universal. quiero asomarme al espejo. asomarme al gallo de la aurora. escuchar el aullido rojo que guardas en el corazón. muy dentro del lenguaje. no hay espejo y todo es fuente. quiero beber el oro en las entrañas de la música. leer el libro mago. ser joven de nuevo y cruzar las campiñas verdes tocando la trompeta. por la gracia del diamante. el milagro del gran misterio. el que repara el esmalte de las tazas. y construye torres de marfil en las ruinas de las aguas. los ángeles crecen en la agonía del mundo. y tu pecho de bello sudor en diadema de perlas resplandece. no quiero una vida muda en la miseria de las aguas. los astros arden igual sobre la hierba helada. y todo está detenido. ¡aquí lo que importa es cantar! los pájaros esquizofrénicos van al psiquiatra. y escuchan cosas terribles. ¡cantar. cantar es lo que importa! escribir una buena obra. la única riqueza que jamás podrá arrebatarnos la muerte. la felicidad es la ausencia del dolor. el poeta poco llora. pero la boca está reseca en el jardín oscuro. la sonrisa apagada. todo está detenido en la herrumbre. quizá nuestro bien es la tormenta de oro turbio y ceniza. la que da cuerda a los relojes. y tardan en sucumbir al gran silencio del mediodía. oh reina de mi sangre y amargura. quiero ver tus ojos verdes. salva al que más te ama. salva mi corazón bajo el diluvio del habla. bajo la luz del Ser.
Antonio Agudelo
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Adelante OH áureo muchacho de los chopos. alza los bucles de tu frente y come vida. entra en los bosques que carmena el lobo. ¿de qué otro modo podrían respirar tus pulmones. la garza que no vi. ni a wagner fermentando en llamas. el mensaje sin rostro? la tierra no ha muerto. el río se desliza sobre hímnicos cantos. los pájaros crecen en la agonía del mundo.
en el tapiado columbario se descomponen los cadáveres embalsamados. el azul mudo. ¿dónde tu voz. la palabra que deslumbra. tu elixir? hay que mirarse selva adentro aunque estalle la bombilla y el dragón salga de su cueva. las golondrinas gritan en la curva, los cerezos florecen con éxtasis. y los jóvenes brillan con la gracia del diamante. avanzas en la noche hacia el enigma. y desnudo te entregas a los brazos del amoroso apolo. donde sus besos de pasión te trastornarían con un placer muy intenso y misterioso. para fundiros en un solo ser. que es tu destino. porque el amor solo puede ser poseído por la muerte. por la silente trípode. en ningún lugar. allí todo el dolor y lo que salva.
Antonio Agudelo
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Biografía Nací en los pulmones del día seco y pálido, en los caminos de la vida y de la muerte. Nadie esperaba en la cañada su rostro destrozado por los días saturados en la guerra. Nadie era dueño de su gritería. Nadie era dueño de sus voces caminando en el vacío y el silencio mientras mi grito se desvanecía lentamente por las piedras habitadas en el confuso trinar del ajetreo perdido. El crujido de mi voz, débil e ingenua, bajó por el follaje del árbol en tinieblas, buscando la paz de los agujeros caídos en su sueño. En la casa de barro que nací, la piedra de moler molió el silencio. Y con el fusil y la escopeta, el humo de la pólvora abismada, cuatro letras quedaron para la historia.
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En el día del santo carpintero vi el mundo de la vida y de la tierra, de las flores que alumbran el paisaje y el ave que absorbe su armonía, de la agua que brota manantiales del campo que acaricia su llovizna. De aleros del vástago enfrutado poco a poco me fueron envolviendo el llanto del pájaro en su nido y hojarascas de palma cortesana cubrieron mi cuerpo desolado. Los pájaros y el viento, apresurados, cubrieron de encanto mi sonrisa. Las tardes venían con su llovizna en un manto de colores trasmutados, por medio de vivos y de muertos. El mugido de alacranes y gallinas soplaron un vocablo en mis costados y con él fui creciendo junto al tiempo, por medio del ombligo de la guerra. Y aquí estoy en la palabra y el poema.
Waldino Fosca
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Ángeles Miércoles en la noche oscura y muy fría completamente silenciosa rompiendo muy bruscamente el aire con una sombra de tristeza compartiendo un final Sin regreso una perdida sin ningún hecho Una historia de sonrisas desvanecidas un llanto de ternura que se pierde con la caída de lágrimas dolientes Deteniéndose en la inmensidad el último latir de un gemido existencial de segundos Apagando el brillo de sus ojos para iluminar el camino infinito de sus almas. Llevándose el sonido de voces balbuceantes para confundirse con el rugido soplar del viento golpeando las ramas Llevando su calor en un remanso de estrellas lejanas mientras sus cuerpos descansan En camas de piedra esperando calmadamente sus últimas moradas Enseñándonos que cada golpe Es descubrimiento En un instante de la vida.
Sandra Fosca -27-
Al final de la luz A José Asunción Silva
Ráfagas de memoria cruzan el pasillo A mi lado la imagen de un sueño ya alcanzado Hora tras hora reposa el silencio sobre los cuadros y las sillas vacías Adentro alguien aún no llega algo aún no se va Un olor de palabras viejas sobrevive con la casa Al final de la luz el poema sin leer pende fusilado a mitad del abismo Agua sin vida esperando al sediento Agua detenida en el tiempo como la sangre congelada de mis manos.
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Las grandes palabras A Alejandra Pizarnik
En este lugar del nunca vive la palabra siempre Tras la palabra nada nace la palabra ahora Yace aquí el fuimos bajo la palabra somos y un largo zumbido despertándonos en la palabra seremos.
Luz partida Tras la puerta niebla en la sangre no soportar ante tus pies el aire fracturado De nuevo me corresponde caer de rodillas sobre el límite de lo inasible No hay horizonte ni rostro que lo soporte Algo en secreto duele: luz partida.
Daniela Cañaveral
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Entrelugares El punto donde las palabras callan la verdad que se acuna entre la gota la intuición de que nunca estuve rota las reglas que otra vez, vuelven y fallan. Emociones que por el aire estallan, sentido que dentro de mi rebota, lo implícito que entre tu verbo explota, los lazos que hoy por hoy ya no me tallan. Frontera entre lo dicho y lo silente, la distancia entre todos tus lunares, misterios que se muestran al que siente el símbolo que ocultan los altares, la tesis que protege tu inconsciente evidenciada en tus entrelugares.
II Entrar en ellas como quien se sumerge en un río y lo siente. Caminar entre sus edificios en medio de transeúntes que las tocan todo el tiempo y no las sienten. Permitir que nos miren a la cara, saltar sobre sus charcos, llevarnos sus flores a la nariz, besarlas fuerte y en la boca habitar las palabras.
Karla Arango -30-
Albergue Casona desteñida por el tiempo y los inviernos entronizados en abismos de neblina. Negros, etéreos, misteriosos, desvencijadores puertas y ventanas. En ella pernoctan bichos raros atraídos por sudores mohosos de pacientes desahuciados y almas derrotadas por el tedio. Habita el grito detenido de sueños destrozados, se multiplican quejidos de fantasmas hartos de protestar en medio de la nada. En esa casona sin sosiego corre en libertad mi angustia apaciguando el eco de los muertos.
Leonor Riveros -31-
Del todo “siendo arte” Él hablaba del mundo y de la basura que era la gente, me detuve a pensar con todo el olor a tabaco en el aire. Traté de comprender lo que para él era el arte, trataba de sentirlo de la forma en que lo expresaba, de formarlo con el mismo color con el que él lo dibujaba pero me quedé muy lejos de entender su mundo pintado con música, dándole sentido con figuras en el aire, sus movimientos se perdían conforme yo trataba de seguir sus manos.
Diana Karen Rubio
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Yagé Si deseas conocer los límites del mundo acércate a los confines del universo y cuando te halles próxima al hueco negro del final allí donde comienza la Nada, preciso donde se acaba lo que existe coloca enfrente un espejo cóncavo y sigue andando en tu reflejo.
Fémina alada Si encontrara una fémina Que fuese sólo poesía Dejaría de ser poeta Para amarla. Y si aquella mujer por seducción Se convierte en poeta Celebraría ante ella Mis bodas con la poesía Entonces tendría una razón Para dejar de ser poeta.
Jairo Guerra -33-
I Notas de hierba en las grietas susurran: “un día, un rocío”.
II Riachuelos de luz manan de un techo herido. Estanque del sol.
III Marcos sin fotos crepitan en la sala. Altar vacío.
IV Niños despiertan el polvo en las cortinas; vaho en el cristal.
Eduardo Robles Gómez -34-
I La lluvia contradice el sentido del humo de mi cigarro las manos ateridas blancas alamedas de tendones anestesiadas debajo de la campera. El viento siempre el viento.
II Goya no dibujaría los perros gordos del miedo ni nuestra pérfida ceguera, únicamente el poema parece intuirlo.
III Mi padre inicia un ritual en deserción arroja al grito mi nombre tembloroso ante tanta vida.
David González -35-
Sección
Narrativa
Los cuentos de hadas superan la realidad no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos. G.K. Chesterton
Elena Poniatowska (París, 1932) es una de las escritoras más prolíficas y destacadas de la lengua castellana. Periodista, novelista y activista, es considerada una de las voces más genuinas de la literatura mexicana desde sus primeros trabajos (Hasta no verte Jesús Mío y La noche de Tlatelolco). Su obra ha sido traducida a numerosas lenguas y ha sido distinguida con los premios Nacional de Periodismo (1971), Rómulo Gallegos (2007) y con el Premio Cervantes de Literatura (2013) entre otros. N.L. En su obra, la voz del cronista se entremezcla con una poética franca, de suave cadencia y una narrativa desembarazada de pretensiones. ¿Escribe usted para darle voz a otros, como afirmó Paul Celan, o para sí misma por intima complicidad?
que tratan diversos temas y por las fotógrafas que también viven y retratan una realidad del país que todavía es incógnita. En lo que se refiere a la política, por ejemplo, en el Gobierno actual hay seis mujeres y seis hombres en el poder. En el arte, aunque México es inferior a su pasado porque ya no hay grandes muralistas, de todos modos existe un porcentaje creciente de mujeres que se preparan para apreciar y vincularse a diversas manifestaciones del arte como la poesía, la pintura o la arquitectura. Se hace cada vez más notable la presencia de mujeres.
E.P. Yo escribo en general para documentar a mi país. Desde hace años. Llegué a México a los diez años y más tarde, vi en un mapa político que en el país había muchas formas por descubrir y que inclusive dentro del mapa había zonas sin pintar, entonces me decidí a documentar lo que aún se desconocía de México, a través de entrevistas cercanas con la gente y de diversos reportajes.
N.L. Ahora que menciona el gobierno actual, usted ha opinado que "el éxito es un ratito", pero ¿qué opinión le merece el triunfo político de AMLO en un momento en que el resto del mundo parece repoblarse de totalitarismos y corrientes fascistas?
N.L. ¿Cuál es su opinión sobre la obra de las grandes escritoras y poetas de su generación como Linspector, Pizarnik o Idea Vilariño? ¿Cree usted que la obra escrita por mujeres se ha renovado en los últimos años teniendo en cuenta la reciente concesión del Premio Cervantes a la uruguaya Ida Vitale o del Premio Nacional de poesía de España a Francisca Aguirre?
E.P. Me parece importante destacar esa nueva manera de gobernar y sobretodo su manera de limpiar, desde los primeros meses, al país de la corrupción. Es algo muy difícil y es algo que lo hace impopular. Además, algunos pueden pensar que lo ha hecho tomándose su tiempo, pero yo creo que ha llegado como las amas de casa a barrer, a sacudir y a limpiar. Si tal vez ha dispuesto para esto algún espacio es porque era lo necesario para comenzar a gobernar limpiamente.
E.P. Siento una grandísima admiración por las escritoras y las poetas. Obviamente a quienes conozco más es a las mexicanas como a Rosario Castellanos, Elena Garro y a muchas jóvenes que me parecen excelentes. Guardo mucha admiración por las jóvenes reporteras
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N.L. Vivimos tiempos de gran liquidez. Han fallecido además muchos autores más insignes de las letras hispanas como Álvaro Mutis, Juan Gelman, Ana María Matute o José Emilio Pacheco... ¿qué opina sobre las letras contemporáneas? ¿Qué autor o autores le llaman la atención en este momento?
Ibargüengoitia, Onetti y por los poetas mexicanos Jaime Sabines y Octavio Paz. Cuando yo comencé no teníamos las facilidades que tienen ahora los periodistas. Nos teníamos que movilizar a los lugares y escribir lo más rápido posible. No teníamos grabadoras ni cámaras fotográficas como las de ahora con las que se puede ir enviando el material al periódico o los aparatos en los que se puede ir redactando el artículo sin estar en la oficina.
E.P. No puedo decirle que este yo muy al día. Pero no se puede discutir que hay grandes escritoras jóvenes que son muy valiosas como María Luisa Puga, que aunque murió joven dejó N.L. ¿Qué les recomendaría usted a los una obra maravillosa. Hay otras, claro, que están jóvenes que viven hoy en un ahora en el candelero y que me instantáneo, interesan mucho por su labor Yo confió en el buen mundo globalizado y digital? en el periodismo como Carmen corazón de los jóvenes. Aristegui. Y creo que todavía hay mucho talento en los Sé que tienen la E.P. Creo que ellos son los que medios de comunicación deben seguir más intensamente capacidad para escritos y televisivos. sus sueños, perseguir su conmoverse más vocación y si así lo quieren, genuinamente ante las ocuparse también de los N.L. ¿De qué manera se demás. Yo confió en el buen asimila en su obra la desgracias... corazón de los jóvenes. Sé que vocación periodística con la tienen la capacidad para inclinación por la ficción? conmoverse más genuinamente ante las desgracias de todo el continente, como lo son la absoluta pobreza y los precipicios sociales. Ellos E.P. Bueno, yo me inicié en el periodismo y son los que pueden aportar su forma de ser y de empecé a hacer una gran cantidad de entrevistas conocer este nuevo mundo para tender puentes para conocer a mi país. Por una pasión entre los grupos sociales y disminuir así nuestras sociológica me gustaba hablar con las personas brechas. para conocer mejor el ser de los mexicanos. Los entrevistados fueron muy generosos conmigo desde el principio porque me describían su vida Ciudad de México, Agosto de 2019 y la vida política del país. Después traté con muchas escritoras como Julieta Campos, Sabina Berman y Beatriz Espejo mientras descubría la obra de Gabriela Mistral, las hermanas Brontë, Jane Austen, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, José Agustín, Salvador Elizondo y por supuesto siempre he tenido gran admiración por los latinoamericanos como Julio Cortázar, García Márquez,
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Navidad en casa de mis tíos Aquella
época era terriblemente fea. Nos invitaban para que viéramos destapar regalos. Nuestros primos siempre sonreían, siempre les tocaba de a seis o siete regalos. Era hermoso ver los papeles de colores, las grandes cajas, los adornos, el árbol florecido. Nos decían “vayan a la casa mientras llega su papá” y nosotros cada año veíamos como nuestros primos se llevaban los regalos, como nuestras esperanzas se morían al ver el árbol desocupado. Siempre repetíamos con los ojos cerrados “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de tu infancia y nada te será negado” pedíamos que un solo regalo, que uno solo fuera para nosotros, que papá no bebiera, que no nos hicieran ir a la casa de nuestros tíos, pero tal vez no teníamos los méritos necesarios de la infancia…
Canta un ave en la oscuridad A todos nos despertó la hermosa voz. Eran las dos en punto cuando vimos el reloj. Una sensación revuelta de miedo y paz recorrió nuestro ser. El abuelo había muerto a las dos menos diez. Espero despedirme de todos con una hermosa melodía algún día.
Andrés Villafrade -41-
Nosotros Tras
la muerte de su padre se sintió culpable pues su progenitor lo llamó
pidiéndole hablar, pero él estaba muy ocupado en asuntos de oficina. Posiblemente, aquello era hereditario. Pasó tan solo unos minutos de agonía. Luego falleció. Aquella noche, Ernesto se fue a dormir a su antigua habitación. Se vio de pronto a sí mismo, después a dos como él, luego a tres, cuatro y cinco… -Dejen de culparme- decía. Sacó un revólver de su maleta y disparó, trastornado por la situación. Ernesto quedó tirado en medio de numerosos espejos.
Cambios Hace días, poco a poco, se le caía el cascarón y las patas extras. Se le secó la baba. Tenía de nuevo piel, ojos, dedos, cabello. Volvió a ser Gregorio Samsa.
Félix Quispe Osorio -42-
La flor infinita A Samantha Díaz
Hay en el jardín de una vieja casa una flor infinita. Nadie se atreve a entrar ahí por el miedo de perderse entre el infinito y reconocer que Dios tiene forma de planta. Los animales que se atreven a deambular en sus arbustos evitan tocar cualquier hoja. Inconscientemente saben que, al ser infinita, la flor se ha alimentado de la luz de todas las estrellas que han existido y en sus tejidos están los nutrientes necesarios para generar cualquier forma de vida. Por eso dicen que los frutos de esta flor son en realidad todas las estrellas y planetas que deambulan por el universo. Dicen que cuando la flor comience a marchitarse, también lo harán las noches estrelladas, los sueños de los hombres y el canto de las aves. Dicen que ello anunciará el fin de la primavera y el inicio de un invierno perpetuo, donde todas las cosas volverán a su lugar de origen: a la Nada. Hay en el jardín de una vieja casa una flor infinita. Nadie se atreve a entrar a ese lugar por miedo a perderse entre el infinito y reconocer que en el jardín impera el vacío.
Victor Andrés Parra
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Paisaje evaporado Había
una muchacha dando saltos sobre la cuerda, un canto de pájaros, un sol
acogedor. Un segundo después la chillona sirena, y mucho polvo por doquier. Luego, nada.
Carta confiscada al enemigo Te escribo desde el frente en tanto el enemigo hostiga.. La orden de la comandancia es no rendirnos; aunque la guerra esté perdida. Entonces no hay vuelta atrás. No tengo miedo de la muerte. Tú huye al norte, porque el sur es todo guerra.
Cuando sea el momento pensaré en nosotros, y como no amanezca sabré que la noche es para siempre.
José German Colorado -44-
LOS CÓCHICOS DE OTOÑO Hallar en tu mirada el verde intenso del denso olor a bosque que percibo, después de
regresar, de ver la tierra, de hacerme con la tierra un algo mío, enteramente mío y solo mío, fundiéndome a los viejos castañares, al bosque de eucaliptos, la hojarasca que sabe humedecida en el otoño, que llora la humedad porque noviembre castiga su color con el mal tiempo; mirar en esos labios los ocasos, la luz de los crepúsculos que dicen verdades al olimpo de unos dioses barridos por el tiempo, por el alba que puede arder alegre en esa frente que me hace sospechar que tu belleza te fue legada un día, cuando todo nacía de la nada y para siempre, pues siempre -de la nada y para siempre-, nació el bosque sagrado que te roza; tal vez resucitar de ese letargo que quieren las malezas perezosas que pueblan cada parte de tu pelo, sabiendo que, enredarse en tu melena, querer encaramarse a tu melena, las honra y las ensalza, igual que el verso que dice la belleza del arbusto que crece bajo el árbol silencioso de bosques donde canta el ave rara, de charcas donde vuela la libélula… Existen las leyendas del vikingo, existen las leyendas de los bárbaros que vienen asolando nuestra tierra, que atacan las Asturias y Galicia, quebrando nuestra paz, la paz sagrada que llena nuestras costas, los islotes callados de las costas que disfrutan las notas del concierto de los mares, el raro ronroneo de la espuma que busca cada cala con su llanto. Y existen por las noches procesiones de muertos que regresan de la muerte, ajados, miserables, como reos que lloran la condena que se impone debajo de la tierra a tanto hueso. Y existen en el aire seres mágicos: las hadas de los cuentos ya son nuestras des de hace mil milenios de milenios -contar el tiempo se hace muy difícil y yo no sé contar ni los segundos-. Los mares del vikingo y tus ojuelos, la muerte y su comparsa en tu mirada, la voz de la leyenda con tus labios, la espuma del cantil entre tus piernas, su raro ronroneo en tus oídos, y tú, perdida siempre, como el aire, callada, cristalina, inexistente, fumando en pipa, yendo a la deriva, goleta que se escapa de su rumbo, balandro que no sabe a dónde llega. Y quiero dirigirme a la maleza, me pierdo en la maleza y, escuchándola, le digo seriamente a la maleza que admiro la hermosura del verano. Y toda la hermosura del verano se queda atrás, dejando en la memoria las brisas refrescantes, tras los días de baños, de calores y rigores. Y el fuego insoportable ya es disfrute con solo ese recuerdo que se agota…
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De pronto se me ocurren estos versos. Y, entonces, al mirar en la maleza, el verde en la maleza se hace bello, el brillo en la maleza se hace bello. Quizás, bajo la escarcha que la cubre, suspira por un resto del verano, nos dice sus secretos escondidos y espera ese momento en la distancia: No lejos de la fuente del recuerdo, Revive el alma, llena de emociones, no lejos de la fuente del recuerdo revive la esperanza del estío que vuela a su capricho, que se fuga, dejándonos los cólchicos de otoño. Los cólchicos de otoño, sí, los cólchicos azules o morados que nacían en prados, no muy lejos de los ríos, bebiendo la humedad que trajo el aire. Y el mundo, que está lleno de piratas -los hay bajo el sofá, tras las ventanas, perdidos en el aire cristalino-, que está lleno de morsas y unicornios que vuelan entre nubes y neblinas -a veces, hay neblinas en la zona-, parece que nos dice lo que somos, parece que nos grita lo que somos, parece que susurra lo que somos, si acaso nos susurra alguna cosa. El parto de la tierra, al mismo tiempo, nos trajo algunos níscalos entonces. Y miro en tu belleza la hermosura que tienen esos cólchicos de otoño, que saben esos cólchicos de otoño, que viven esos cólchicos de otoño, dejados en los prados y arboledas. Muy pronto los perfumes del otoño vendrán a sugerir el nombre tuyo… Por eso tu belleza está presente, perdida en los paisajes que describo, dejada en los lugares que comento, como un recuerdo preso en esos sitios. Por eso tu hermosura está lejana, sabiendo revivir cuando se quiere tener ese recuerdo más presente, por más que se nos haga inaprehensible. Por eso se nos va, se nos escapa, como hace el agua fresca entre los dedos.
José Ramón Muñiz Álvarez
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Prometí llevar tres cuerpos Me quedé ensimismado tras la ventana, detrás del piano; aquel piano que cargaba los
portarretratos con fotografías de las caras sonrientes de mis dos hermanos y mi pequeña niña. Gotas de sudor recorrieron mi rostro impasible. De pronto, el gato brincó sobre las teclas, haciendo sonar sin querer, un acorde disonante. ¿Una señal acaso? Como sea, me sacó de mis pensamientos y me di la vuelta. Estaban ahí los tres. Cada parte de su cuerpo en lugares diferentes. Había pedazos por todos lados. Los brazos junto al sillón, las cabezas sin ojos y con el cabello enmarañado sobre la mesita de centro. Los ojos junto a la lámpara. Por cierto ¡Qué bonitos ojos tenía mi Sara! Los labios no tenían color. Los torsos estaban más allá, junto a la silla. Las seis piernas estaban envueltas. Me puse a pensar en que tuve la ventaja de que mis hermanos eran de baja estatura como yo y delgados, así que no me costó mucho trabajo. Aquel desorden me abrumaba un poco, estaba cansado. Ya no sabía qué hacer. La sala de la casa era un completo caos, manchas por todas partes, salpicaduras, herramientas, fluidos espesos resbalando por el piso y las paredes. ¿Cómo iba a limpiar después? ¿Quedarían rastros? ¡Pero qué estoy diciendo! Eso no es importante. Lo que tenía que hacer era terminar. Comencé a ir de un lado a otro, el sudor seguía resbalando por todo mi cuerpo. Ya empezaba a preocuparme. Veía el reloj, una y otra vez. Como esperando que al siguiente vistazo, el tiempo se atrasara por arte de magia. Imposible. Sólo divagaba y no arreglaba la situación. Estaba claro que no dormiría, pero, seamos honestos, ¿quién podría conciliar el sueño en una situación así? Seguí trabajando hasta que dieron las dos de la mañana. Decidí entonces, llevar cada parte a la otra habitación, puse todo en cajas y aunque me costó trabajo, no olvidé nada, ni la más pequeña parte. Subí todo al auto y manejé durante horas. Hice unas cuantas paradas para beber café y no estaba seguro, pero la poca gente que había en las calles, no dejaba de mirarme, tal vez eran mis nervios, mi paranoia, no lo sé. A las seis de la mañana por fin llegué. Todo estaba en silencio. Continué, no me detuve, no se me podía escapar ni un sólo detalle… Nueve de la mañana. Escuché pasos. Alguien venía. De hecho eran varias pisadas. El corazón se me aceleró, me dio un vuelco tremendo. Una risa conocida se acercaba. Corría por las escaleras.
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- ¡Papi! - dijo Sara mientras saltaba a mis brazos- No me di cuenta cuando llegaste- Vaya vaya, pero quién está aquí, ¿eh? Ven y dame un abrazo, hermano– dijo Cesar Voy a cobrarte horas extras por cuidar a mi sobrina, ¿qué le das de comer que nunca se le acaba la energía?Entre risas lo abracé. Llegó Julio, mi otro hermano. - Terminé - dije muy emocionado. - Se nota, te ves fatal y sucio - añadió Julio. -Vamos, están en la salaAhí estaban los tres, junto al árbol. Una réplica exacta de ellos en tamaño real hechos de cera. Ya no eran sólo partes. Los cuerpos estaban en una sola pieza, todo tenía color, ropa, zapatos, cabello peinado e incluso les puse las expresiones faciales que los caracterizaban. Les había prometido a los tres, una gran sorpresa para Navidad, casi me come el tiempo, pero al final lo logré. Cuando vieron a su gemelo de cera se emocionaron mucho, comenzaron a tocarlos llenos de curiosidad y se tomaron fotos. Yo los admiraba agotado, había estado haciendo esos muñecos por 10 años, pero nunca me había sentido tan satisfecho con mi trabajo hasta ese momento al ver su reacción. Entonces, me dejé caer en el sillón, los vi un momento, sonreí y me quedé profundamente dormido.
Karla Tabitha Mosqueda Ortega
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Elogio a los insaludables ¿Por qué los seres humanos saludamos tanto? ¿Por qué tenemos esa costumbre de aproximarnos a alguien atosigado para molestarlo con un gesto mundano? Saben, es aquí donde elogio a los insaludables. Bien podrían definirse como esas personas que no necesitan saludar a la otredad para sentirse amados o importantes, o como aquellos que, bien se sabe, no son fáciles de saludar. Estás en una cafetería disfrutando de tu soledad, te dispones a comer mientras reflexionas, de pronto, entra una persona conocida ―o relativamente conocida; has cruzado palabra una vez―, fabricas una paradoja: miras de reojo a la vez que esquivas sus pupilas. Es inútil. La persona te ve y se acerca para saludarte con una sonrisa de trapo. Tu comida bañada en aislamiento y pensamientos está arruinada, ahora tendrás que saludar a esta persona y posiblemente seguir una conversación intrascendente; útil solo para la distracción. Vas de afán por la calle y te topas con un ser que apenas conoces. Te saluda de beso y abrazo, como si fuesen amigos, te retrasa, tu paciencia se desborda igual que tu interés por no saludar. Te repites “Ojalá no conociera tanta gente; ojalá fuera ciego; ojalá la otra persona fuera muda; ojalá tuviera un cinturón de castidad en la boca; cuántos gérmenes en ese abrazo; qué melosa es la gente; me saludó así porque seguramente me pedirá un favor; porque se quiere colar en la fila”. Un saludo a un desconocido por conocer es aprovecharse. Sí, una amistad, una relación, todo eso comienza por un saludo a un anónimo, pero eso no significa que tengas que entablar una relación con medio planeta (bueno, exagero). Además, ¿cuántos hombres de los míos? ¿de los que no saben cómo saludar a una mujer? ¿Cuántos vivimos en dicotomías? -“Si la saludo de beso, pensará que soy confianzudo, pero si no lo hago, pensará que soy tímido”, así que terminas por soltarle un simple “hola” que atrapa la incomodidad en el aire y ni hablar del ladrilludo saludo de manos.
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Propongo que solo saludemos a los amigos, a esos que vemos varias veces a la semana y con los que compartimos intimidad. Evitemos la hipocresía y la simpatía forzada. El “Qué bonito saludar y ser saludado” es exclusivo de los buses: planteo el “Qué bonito es ignorar y ser ignorado”. Por favor, evitemos los gérmenes (“¿Dónde habrá estado esa mano?”), las incomodidades, las conversaciones fugaces y las miradas dudosas (“¿Será que sí me vio? ¿Ahora lo tengo que saludar?”). Qué fácil sería si los estultos se involucraran en sus propios asuntos! Por eso, resalto mi admiración a los insaludables, ellos a los que no les importa seguir derecho ante una persona conocida, los que se hacen los de la vista gorda, los que les da igual ser llamados “maleducados”, los que lucen gafas como escudo de los ojos extraños, los que miran mal sin querer hacer mal, solo por instinto y por honrar a la verdad. Esos son de los míos.
Mateo Sanabria Rodríguez
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La visita Abrió los ojos, su cuerpo estaba sobre el costado izquierdo, dormía de ese lado porque de esa manera la vista daba a la ventana, a la noche tras ella y podía dormir en ese olvido. Del rabillo de su ojo nacía un camino que había estado alimentando de lágrimas su almohada, un estanque de tristezas y sollozos. En el reflejo del vidrio la vio, vio su espalda cuando giró para cerrar la puerta, fue ella el ruido que la despertó. Sintió miedo y alivio, sintió ganas de saltar de la cama, sintió ganas de ser feliz de nuevo, pero su razón la detuvo, movió milimétricamente la cabeza para secar el lixiviado de su conducto lacrimal y respiró profundo. La cama se encogió en el lateral derecho. Ya estaba tras su espalda, entonces. Encorvó las plantas de los pies como escondiendo los dedos, sabía que por allí empezaría, los amaba. En efecto, las uñas largas, bien cuidadas y pintadas siempre, cosquillearon su talón y se deslizaron hasta quitarle el miedo a sus falanges, fue una pregunta y una respuesta. En la pantorrilla nunca se detenía, los muslos en cambio, los apretaba fuerte mientras subía lento, llegaba a su cintura y allí el libreto se acababa, desde ese momento todo ocurría sin premeditación, la excitación bullía en sus cabezas y se entregaban al deseo. Llegó a su cintura entonces, sin embargo, en está ocasión decidió esperar sin moverse. Unos instantes después, la sintió abandonar la cintura para empezar a hacer camino por su espalda. Siempre dormía con el dorso desnudo y está vez se arrepintió de ello, se arrepintió porque ella sabía que… acercó sus labios y jadeó sobre su columna, espasmos de goce retorcieron sus fibras, ella sabía que no lo resistía y se estaba aprovechando de ello, finalizó en el cuello, cerró el puño y tomó todo su cabello mientras la otra mano recuperaba el dominio de la cintura hasta que la hizo perder la posición en la que había decidido acostarse y girar. No la había sentido deshacerse de su ropa, pero al saberla en la penumbra del cuarto, la vio desnuda, la vio hermosa como antaño, vio de nuevo en su piel las formas torneadas que un escultor hizo para reverdecer el deseo de cualquier alma olvidada ya por los quehaceres de la carne, recordó las primeras veces, cuando a escondidas llegaban al bosque y se entregaban al amor.
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Sintió dolor por lo furtivo de su estar, sintió rabia por el agua sucia en que nada la sociedad y volvió a sentir ganas de arrancar de los palmos esos dedos que tanto las señalaron, sintió miedo de que nuevamente no estuviera, entonces, se dejó besar los senos y el abdomen, se dejó apretar nuevamente los muslos está vez acercándolos a los suyos, sobrepuso sus manos a las de ella como murmurando que por favor esta vez no se fuera, ella pareció entender su petición cuando le arrancó la ropa interior. La sabana no logró sostenerse de la esquina del colchón, y a la lámpara de noche se le veía aturdida como por un evento sísmico, la ventana no enfocó más la noche tras ella pues Huitaca al parecer había estado empañando con su aliento todo el cristal para encerrar el frenesí únicamente en ese cuarto. En el reposo el techo fue cielo y la cama mar. Escuchó un canto melancólico, siseos más que silbidos y reconoció a un jaqueco, imaginó su buche de plumas amarillas y sus alas cafés. -es Chirlobirlo, no Jaqueco, su nombre- le decía ella sonriendo-Aún era gracioso, en realidad son Sturnella magna, también se lo dijo ella, nunca dejó de responder sus preguntas-. –Levántate- escuchó que le susurraba al oído –es 20 de junio ya-. Se despertó, real esta vez, un minuto después sonó la alarma, recordó el accidente, una lágrima más se desprendió, iría al bosque a visitarla también, al árbol, dónde pudo enterrar sus cenizas.
Sebastián Rondón
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Lomo en salsa de ciruela Su nombre es María de los Ángeles, pero en el barrio todo mundo la conoce como Doña Mari. Con setenta años, las huellas del tiempo están ahí presentes, como buen recordatorio del largo trayecto recorrido. Camina lento, con dificultad, y aunque siempre fue una mujer delgada, hoy en día es más que eso. Sus brazos y piernas son delgaditos como carrizos. Se ve tan frágil, que uno pensaría que cualquier aire encontrado terminará por partirla en dos. Su cara luce más arrugada de lo que en realidad es, quizá porque la piel la tiene como pegada al hueso. Pero si alguien pidiera describirla, de seguro lo primero que resaltaría son sus ojos negros, vivarachos y coquetos, como de niña inquieta buscando un árbol que le quedara pendiente por trepar, y por el carácter jovial y alegre que la distingue a dondequiera que va. Nunca se casó, aunque pretendientes no le faltaron. Incluso estuvo a punto de contraer matrimonio, pero a última hora el novio se arrepintió y la dejo vestida y alborotada. Así se fueron juntando los años, uno encima de otro, sus hermanas se casaron, sus padres fallecieron y ella se quedó sola en la casa. Las únicas salidas que hace ahora, son al mercado de la colonia, aunque eso sí, no deja de ir un solo día. Religiosamente recorre el puesto de verduras, la cremería y deja para el final la carnicería, la cual atienden Chuy y Javier, aunque Doña Mari siempre prefiere que la atienda Chuy. A su lado se ve insignificante. Cinco brazos de ella no harían uno solo de él. Dicen que pesa ciento treinta kilos y mide casi un metro noventa de altura. Toda una vida de carnicero le dan una gran habilidad con el cuchillo y el afilador, pero a ella no le importa nada de eso, de hecho, rara vez lo mira a la cara, prefiere observar sus manos y como se regodea con la carne. Lomo, centro, tapa, espalda, no importa la pieza, mientras los corte en bistecs. Sus ojos se posan en aquel trozo de carne sobre la tabla de corte. Con gran atención observa los dedos gordos de Chuy acariciando la superficie brillante y húmeda, casi como masajeándola, sintiendo la textura, palpando el punto exacto donde hundirá el cuchillo.
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-Delgados por favor- dice con voz suave, sin perder de vista el movimiento cadencioso que hacen los robustos antebrazos del carnicero entre corte y corte. Cuando el pedido está listo, se dirige a la caja con un ligero rubor pintado en sus agrietadas mejillas. Un día Doña Mari dejó de ir al mercado. Caprichoso el destino, como no queriendo, le puso a sus pies una alcantarilla destapada con fractura de cadera incluida. Sus hermanas se turnan para cuidarla durante el día, le llevan comida y hacen algo de quehacer, pero lo que no pueden hacer es devolverle la alegría y jovialidad que una vez tuvo. Postrada en una silla de ruedas, la anciana mujer pasa los días en silencio, le duele más el alma que el cuerpo. Rosita es la nieta más chica de la hermana mayor de Doña Mari. En ocasiones acompaña a su madre y abuela cuando van a ayudarla. Le aburre hacerlo pero no puede opinar, así que se arma con una Tablet y un buen par de audífonos para esperar a que pasen las horas. Recostada sobre el sofá, en uno de esos días que le toca ir visitar a la enferma, la jovencita disfruta de la compañía de sus redes sociales y demás amenidades que le ofrece el mundo digital. De reojo observa la tristeza y melancolía que envuelven a la anciana mujer en silla de ruedas. Recuerda como era antes del accidente, la risa, las bromas, su andar de aquí para allá y es entonces que una idea cruza por su cerebro. Se acerca a su tía y le muestra la Tablet que sostiene en sus manos. En ella se reproduce un video de un par de jóvenes golpeándose por gusto. Mira tía Mari, dice Rosita esperando ver alguna reacción en el rostro apesadumbrado de la mujer, pero no obtiene ninguna. Entonces comienza a buscar algo diferente, le muestra videos de animales graciosos, de música anticuada, de un sinfín de cosas, hasta que en un momento Doña Mari abre los ojos como platos y se endereza en su silla como si fuera marioneta y alguien jalara el hilo que mueve la cabeza. En la pantalla, un hombre robusto está dando una clase de repostería. Con sus gordas manos revuelve harina, huevos y leche. -¿Te gusta esto?- pregunta la jovencita con una enorme sonrisa de satisfacción. Ella responde que sí, con un brillo de entusiasmo en sus ojos, que parecía no volvería a tener jamás. Toma la Tablet y mira detenidamente como la masa pegajosa va cubriendo los dedos del chef.
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Rosita comparte la noticia con su madre y ese mismo día contratan un servicio de internet para la casa. Por la tableta no hay problema, le dejan la de Rosita, programada con muchos canales similares, quien gustosa se la deja porque a cambio recibirá una más nueva y moderna. Ahora Doña Mari vuelve a verse contenta, aun no camina pero tiene esperanzas de volver a hacerlo. Mientras tanto se entretiene con su nuevo compañero. -Hoy les mostrare como hacer lomo de cerdo en salsa de ciruela– se escucha en el video Primero, marinamos el cerdo- Y unos dedos gordos se hunden en una charola masajeando la carne, mientras la salsa escurre por sus gruesas manos. Doña Mari suspira, a la vez que sus mejillas se pintan de color..
Andrés Mercado
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“Solo cuando ya no existen las cosas, entonces nos pertenecen y eso gracias a la inspiración del dolor”. Giuseppe Ungaretti
Sección
Plástica
@Cristóbal Manuel, El País (2012).
Hablo contigo, ignoro dónde estás, hacia qué luz busca mi Ser el eco en que te escucho. No hay usura en tu voz, yo sé que un aire limpio te respira, que algo redentor, alguna claridad que arrastra el río lleva el pensamiento tuyo. Hablo contigo, una intacta pasión vive en tu fósforo, una única luz que no se apaga mientras la muerte fluye, mientras la muerte sufre esta palabra. Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de mí como el que gira mutuo, como aquel que dentro de nosotros es próximo y se acerca con su haz luminoso de pureza. Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y turbio hablo contigo. Y es de noche, es de noche en los dos como metal oscuro, y vemos como largamente la verdad extiende su único hilo de saliva, un único alfabeto en el rumor de todos. Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa sombra que aletea y es vuelo de semejante elocuencia, el que escribe, el que escucha, el que lámina a lámina va enhebrando en el eco una voz que responde, esa voz en mí mismo, la que nos alumbra y persuade desde más allá de la muerte. -60-
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Alexander Pinto Espinoza
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Alexander Pinto Espinoza
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María Susana López
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María Susana López
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Nicolás Blanco
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Nicolás Blanco
“Estamos todos en el fondo de un infierno donde cada instante es un milagro”.
Cioran
La crueldad en el suicidio Introducción El suicido es tan antiguo como la historia de la
humanidad. En culturas como la mesopotámica o la egipcia fue aceptado hasta representar algunas de sus deidades principales; por su parte, los griegos lo consideraban un acto heroico y libre, aunque Aristóteles y Platón no lo admitieran sino bajo ciertas condiciones, que dios ordene hacerlo o que las razones sean justas; para varias de las comunidades prehispánicas fue un acto de auto sacrificio, no solo llevado a cabo a por el hombre, también por sus dioses, pues de su muerte devino el mundo, así lo relatan ciertas mitologías. Pero es durante la edad media y con la incursión del cristianismo que el suicidio se convierte drásticamente en pecado, atenta contra el quinto mandamiento divino: no matarás, y desde una perspectiva moral adopta el signo de lo malo, lo antinatural. El existencialismo filosófico lo reivindicó de manera simbólica como un acto voluntario y de empoderamiento, de abordar la vida por las propias manos. En todo caso, el suicidio es un escenario donde se desarrolla la crueldad, el autoflagelo.
La crueldad interiorizada, el germen suicida. ¿Por qué se origina este tipo de crueldad? En Genealogía de la moral Nietzsche nos habla de un animal enfermo llamado hombre, al cual describe como una fiera que aprisionada en su jaula se vuelve contra sí mismo de forma agresiva arrancándose el pelambre. Esa jaula es la conciencia, lugar de nuestros padecimientos personales, que históricamente emerge con la transición del animal instintivo a lo humano, hecho lleno de dolor y autosacrificio. Para creer
en uno mismo, en otras palabras, para que nuestra conciencia con todas sus virtudes intelectuales y reflexivas se formará, primero debió darse un acto de violencia, ejercido desde fuera y luego internamente. Para vivir en sociedad el animal-hombre debió someterse a la domesticación, la pena y el castigo sirvieron de herramientas para esta labor al recordarle al sujeto sus faltas y compromisos para con la primitiva sociedad, le crearon una memoria para que así pudiese discernir y actuar a futuro, ser responsable de sus acciones y de su vida; pero a nivel interno dicha situación se presentó en la mirada vigilante hacia sí mismo, pues debió actuar respetando no solo las normas sociales, también acatando los principios morales establecidos por la religión y bajo los cuales la sensualidad y todas las actitudes hostiles fueron desvalorizadas, con el fin de que el hombre aprendiera a dominar sus impulsos instintivos, e incluso avergonzarse de ellos. Así, la crueldad, un tipo de energía que la naturaleza imprime en nosotros, es interiorizada al ser reprimida con bastiones sociales de ejercerse sobre el otro, entonces, escaso de enemigos el hombre se violenta a sí mismo, roe sobre sus entrañas, pues “todos los instintos que no se desahogan hacia afuera se vuelven hacia dentro –esto es lo que yo llamo la interiorización del hombre: únicamente con esto se desarrolla en él lo que más tarde se denomina su alma”, menciona Nietzsche (2005:109). Aquel estado de crueldad interiorizada se refleja en el sentimiento de auto desprecio, de vergüenza, de humillación, de constante repudio al que podemos llamar sentimiento de culpa o mala conciencia, éste es el germen que avizora el suicidio como posibilidad. En aquel mundo subterráneo creado a base de sufrimiento
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el hombre encontró una forma de calmar su agresividad, ejerciéndola sobre sí mismo hasta el punto de sentirse moralmente despreciable, asqueado de su propia existencia. Desde una perspectiva clínica Freud define esta afección como un estado depresivo, una acción psíquica en la que el Yo se ha vuelto contra sí mismo en forma de castigo, de autotortura: el sentimiento de culpa se presenta cuando “la agresión es dirigida contra el propio Yo (...) y asumiendo la función de conciencia moral, despliega frente al Yo la misma dura agresividad que el Yo, de buen grado, habría satisfecho en individuos extraños” (Freud, 1982: 3053). Como base de todo progreso cultural, de todo lo que es llamado bueno en este mundo, se encuentra el sufrimiento, así lo menciona el Marqués de Sade cuando afirma: “La virtud no es más que una quimera cuyo culto consiste solo en perpetuas inmolaciones, en innumerables revueltas contra las inspiraciones del temperamento” (2013: 49). La búsqueda de la verdad, de lo moralmente bueno, de los principios absolutos como Dios o la Razón, le han cobrado gran parte de su vitalidad al hombre y, es que ante la figura de lo bello y lo ideal se contrapone la imagen de lo feo y absurdo, el mal se reconoce en el bien, el malo en el bueno, el valor de la vida decae ante el valor del ideal. A fin de cuentas esa necesidad de transformarse a sí mismo hasta la perfección, de la denominada autosuperación o la disciplina en el camino hacia el ángel, han hecho que nos contemplemos y sintamos asco de nosotros mismos, que nos avergoncemos de nuestros deseos y aspiraciones más subterráneas. En consecuencia, la crueldad interiorizada es un daño mental por el cual vamos decayendo sustancialmente, anímicamente. El dolor es sentido en el cuerpo, por lo cual, incluso la salud deteriora. Hasta aquí, el suicidio sólo puede contemplarse como un dejarse morir, un agotamiento, algo que se propone como posibilidad debido a la naturaleza trágica de la vida. La lógica de la culpa se mantiene en soportar el peso del mundo, o liberarse de él con la muerte, en ella está la redención. Pero ¿cuánto sufrimiento es capaz de soportar el suicida antes de ceder a su tentación? Él lucha contra ese deseo de retornar al todo, allí yace su mala conciencia, en la pugna frente a un instinto de
muerte que lentamente lo aniquila, lo desploma como si estuviera al borde de un abismo, donde un pequeño ventarrón o una ligera debilidad interna podrían precipitarlo al vacío.
El escenario del ocaso. Como Atlas sostuvo el cielo sobre sus hombres, así yace el hombre bajo un cielo oscuro y pesado. La depresión es el momento previo al verdadero suicidio, al acto vertiginoso de la muerte donde la vida se desploma significativamente sobre el yo. Etimológicamente el suicidio es una palabra derivada del homicidio, el acto de matarse o dejarse morir por voluntad propia, debido a una fuerte pena o melancolía, por abandono o desesperación, el motivo es muchas veces incierto. Es un acto cruel, un ejercicio violento en contra de la vida, pues su fin es borrar todos los demás actos. En este punto, la crueldad se manifiesta en un daño físico irreparable, pues se ejerce sobre el cuerpo, material vital y de los sentidos. El suicidio se consuma impulsivamente en una falta de control de los instintos agresivos, que no cesan en sus aspiraciones y cavan hacia dentro mutilando la carne hasta el vacío. El suicida no es un lógico, no busca darle un sentido a la vida por qué esta ya lo ha perdido, se ha vuelto absurda; es un romántico, se deja llevar por sus impulsos y responde al vértigo que imponen los sentimientos, acepta la cruda realidad de la cual no hay otra salida sino la muerte, “porque hay que vivir en la verdad”, en él la razón fracasa y vence la complejidad anímica, la locura (Lostao, 2013: 11), acepta la condición cruel de la humanidad y la existencia, entregándose a lo absoluto. El suicida siente la vida de una forma más intensa, al punto de lo absurdo, es hipersensible. Los cambios intempestivos de los estados de ánimo, la rabia constante o el odio, actúan en respuesta a un medio que parece sofocante o intolerable. Hoy en día el sentimiento es más agudo, el ritmo competitivo de la sociedad y los ideales al alcance del bolsillo, han marcado una nueva forma de ver lo bueno y lo malo y, de identificarse con ellos entre el éxito y el fracaso,
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aunque en ningún caso se está exento de suicidarse.
las causas exactas de la decisión del suicida. En este punto la muerte se extiende a la continuidad de la vida, se instaura un nuevo sufrimiento.
El suicidio es un acto de mutilación ejercida sobre el cuerpo con el fin de interrumpir sus actividades orgánicas. Según la OMS, las personas tienden a quitarse la vida por medios rápidos, basados en impedir la respiración, la producción de ciertos traumatismos, o de intoxicaciones, siendo las principales causas de muerte. A continuación se expondrá un caso particular: Se trata de una mujer anciana, de 69 años de edad, del grupo racial europoide, pelo largo, canoso, amarrado con una liga blanca, ojos con iris color pardo oscuro, estado civil viuda, de ocupación pensionada. Como signo de violencia presentaba en la región del cuello un surco de 3 cm de ancho en su parte posterior, de superficie blanda, poco profundo, dirigido de detrás hacia delante y se interrumpe en la parte anterior del cuello, lo cual corresponde con la posición del nudo (Villalonga, 2014).
Esta es la descripción de una autopsia elaborada sobre el cuerpo de la víctima, donde se describe la forma en cual se encontró a la mujer de tercera edad mutilada por una soga. Por otro lado también pueden sustraerse de los diferentes casos autopsias psicológicas, que consisten en sondear aquellos sentimientos o afecciones previas que impulsaron el suicidio. Una labor mucho más fácil si la persona deja antecedentes escritos, síntomas previos a la tragedia. Lo curioso en este caso es la edad de la persona. Es decir, si concebimos al suicidio de forma romántica, es propio de la juventud impulsiva y con bajo control emocional. Pero en sucesos como el descrito, es más un caso de convicción, pues la vida ya lleva un largo tiempo recorrida, y la persona ha soportado su peso hasta un punto donde da lo mismo la muerte natural que infringida. El suicidio es un acto cruel, primero contra uno mismo y luego contra las demás personas, dado que el hombre es un ser de vínculos y se encuentra arraigado a la vida, por ello, dicho ejercicio criminal es más un problema de los vivos que de los muertos. El luto hacia la persona que ha muerto instala un vacío repleto de dolor e incertidumbre, al no tener certeza de
Un acto de Libertad Al igual que un homicidio bien ejecutado, el suicidio puede abordar el imaginario proyectando los diversos escenarios para la muerte, calculando cada detalle, desde lo rápido e indoloro, hasta lo poética en un hecho simbólico y trascendente, desde cortarse el cuello con una navaja, hasta lanzarse de un octavo piso: el acto en sí es una fruta madura cultivada en el subsuelo de la mente. En todo caso, el suicidio es un acto de libertad, pues si bien se encuentra influenciado por la hostilidad del medio, también cruel, o permeado genéticamente por algún familiar con trastornos, el acto recae en la voluntad. Es el sujeto quien decide porque o bajo qué circunstancias morir, el fin es el mismo, escapar al sufrimiento, al agobio o la desesperación, inclusive a las deudas. David Hume, en su escrito Sobre el suicidio y otros ensayos, justifica tal acción, si una persona se considera una carga para los demás y para sí mismo, lo más natural sería no seguir viviendo, no perturbar el orden comunitario y del universo. El suicidio no solo es un derecho individual a no seguir sufriendo, también es una obligación moral cuando el sufrimiento se vuelve una pesadez. Sin embargo, esta aparente debilidad puede superarse, convirtiéndose en su fortaleza, pues el sufrimiento seduce a vivir, a crear, es transformación, una forma de reencarnar bajo el mismo pelambre.
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No siempre debe caer en lo absurdo. En el Mito de Sísifo, el personaje hizo enfadar a los dioses y fue condenado a perder la vista y a empujar perpetuamente una enorme piedra montaña arriba hasta la cima, sólo para que vuelva a caer rodando hasta el pie, desde donde debía recogerlo y empujarlo de nuevo hasta la cumbre, y así indefinidamente. La característica de Sísifo es que nunca se cansó del sufrimiento, comprendió su situación, la de héroe trágico, y se reveló a los dioses al disfrutar su castigo.
Emilio Jaramillo Castillo
Bibliografía -Nietzsche, (2005). La Genealogía de la Moral. Madrid, Alianza Editorial.-Freud, (1982). Malestar en la Cultura. Madrid, Biblioteca Nueva. -Mèlich. Lógica de la Crueldad -Marqués de Sade, (2013). La filosofía en el tocador. Barcelona, Editorial península. -López Sastre, (1988). David Hume: Sobre el suicidio y otros ensayos. Madrid, Alianza Editorial. -Camus, (1985). El mito de Sísifo. Madrid, Alianza Editorial -Dra. Villalonga (2014). Revista médica electrónica. Scielo. Extraído de http://scielo.sld.cu/scielo.php? script=sci_arttext&pid=S1684-18242014000600009
(Fragmento: Carta suicidio Stefan Zweig)
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Inevitabilidad de la tristeza:
El principito y Schopenhauer No es común incluir en la misma oración o en el
mismo texto al personaje el principito, del clásico infantil, y el filósofo del pesimismo Arthur Schopenhauer. Sin embargo, al profundizar en el análisis de los personajes que se presentan durante la travesía del pequeño príncipe y los escenarios en donde la historia toma lugar, y contrastarlos con los postulados del pensador alemán sobre el sufrimiento como columna vertebral de la experiencia sensible, se puede encontrar una relación que termina por modificar la forma en la que el lector percibe el cuento y sus enseñanzas, así como el verdadero propósito del hombre a lo largo de su vida que, contrario a lo que se piensa, no debería ser la búsqueda de la felicidad sino la aceptación de las adversidades como mecanismo para liberarse de los deseos mundanos y así evitar el sufrimiento. El cuento El Principito (1943), escrito por Antoine de Saint-Exupéry, es uno de los relatos infantiles más populares alrededor del mundo porque sus mensajes sobre la búsqueda de la felicidad, la amistad verdadera, el amor desinteresado -a veces correspondido, a veces no - y la dualidad entre la vida ideal y la realidad desencantada, han sido guías inagotables en las últimas décadas para aquellos que buscan esperanza en la aridez del pensamiento racional y la desilusión que deviene de las experiencias sensibles. Si bien es un cuento infantil por la forma en la que está escrito e ilustrado, se considera también un cuento dirigido a los adultos, ya que se vale de representaciones y metáforas para evidenciar los sinsentidos de la
adultez y la pérdida de significado y propósito que ocurren en esta etapa de la vida. Así, con cada uno de los personajes como representaciones de emociones y males que afligen al hombre: la rosa (deseo/egoísmo), los baobabs (malos hábitos), el emperador (poder), el vanidoso (ego), el bebedor (hedonismo), el negociante (avaricia), el farolero (trabajo), el geógrafo (conocimiento), la serpiente (liberación), el zorro (sabiduría) y el aviador (dualidad entre la infancia y la adultez), y los diferentes escenarios en los que dichos personajes interactúan -que vienen a ser las vidas de los personajes-, se ofrecen enseñanzas universales donde los valores de tradición salvaguardan las experiencias sensibles transversales a los seres humanos independientemente del tiempo y el espacioademás de recordarle al hombre tener ilusión sobre la mejoría del presente para satisfacer sus expectativas y llenar sus vacíos emocionales en el futuro1. Sin embargo, cuando en el cuento se presentan premisas sobre temas como la felicidad, el amor verdadero, la naturaleza del hombre, entre otros, valiéndose de diálogos y metáforas como los siguientes: Todas las personas mayores fueron al principio niños. Aunque pocas de ellas lo recuerdan (dedicatoria, pg.1)
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Empero, si analizamos la necesidad de llenar los vacíos emocionales nos daremos cuenta de que dicha necesidad está regida por la voluntad de vivir y son estos mismos deseos y expectativas los que condenan al hombre al influjo de la voluntad porque son irracionales, constantes e imposibles de satisfacer de forma permanente. Rural, P. (2017). ¿Es la filosofía de Schopenhauer importante hoy en día? Si es así, ¿por qué?. (p.1)
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Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se les distingue de los rosales, a los cuales se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil (monólogo del aviador, pg.6) ¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras (diálogo entre el principito y las rosas, pg.10) ¿Dónde están los hombres? -prosiguió por fin el principito. Se está solo en el desierto… -También se está solo donde los hombres afirmó la serpiente (diálogo entre el principito y la serpiente, pg.20). Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos (diálogo entre el principito y el zorro, pg.22)2.
Lo que se ofrece, en realidad, son unos cánones irreales sobre el encuentro de la felicidad en el exterior por medio de la objetivación de personas y experiencias, por lo que hay una deformación de lo que el hombre entiende como valioso y útil para sí mismo. Adicionalmente, se descontextualizan tanto las necesidades presentes como las carencias emocionales que se traen del pasado, suministrando a la vez ideales que difícilmente pueden alcanzarse en el futuro. En consecuencia, se promueven objetivos que estimulan una mirada optimista y quimérica de la vida que refuerzan la creencia de que todo es posible, haciendo que el padecimiento incremente al alcanzar el fracaso. Y es que, al crecer, el hombre adopta las formas de observación y corrientes de pensamiento de aquellos que lo antecedieron y estas formas de razonamiento, a medida que pasa el tiempo, son cada vez más simplistas y sirven a intereses particulares, lo que las hace subjetivas y en detrimento de la naturaleza humana. Y es a partir de estas doctrinas, que la 2
búsqueda de la felicidad se presenta como un menester a lo largo de la vida, una aspiración constante, arriesgada y finalmente fallida, ya que la felicidad es una conclusión momentánea que se extiende en el horizonte y que está en constante cambio. Por lo tanto, la tarea de buscar la felicidad o procurarla trae consigo frustraciones, ya que así como se alcanza, se pierde, lo que obliga al ser humano a entrar en un ciclo repetitivo que termina en rutina, la cual trae consigo aburrimiento. La búsqueda de la felicidad se presenta entonces como una iniciativa que dota de propósito al hombre, quien está urgido de sentido, ya que al verse expuesto a la maquinaria económica y política de consumo cíclico, se ha perdido en el mundo y su única esperanza es encontrarse a sí mismo en estado de bienaventuranza. De este modo, se prorroga la idea de que la felicidad es la intención última del ser humano y que su experiencia de vida debe girar entorno a su búsqueda y encuentro. Aquel que no sea feliz o se encuentre en estado de crisis es un problema o tiene un problema porque se encuentra vacío, porque no tiene una determinación y por lo tanto, carece de una finalidad. Un ejemplo de este síntoma son los libros de autoayuda, cuya popularidad ha crecido significativamente en las últimas décadas mientras presentan a los individuos como proyectos inacabados. Igualmente, en cada planeta que el principito visita incluida la tierra, en donde conoce al aviador, se encuentra con que sus habitantes están ensimismados por sus deseos y sometidos a la rutina, motivos por los cuales su estado permanente es el descontento y la insatisfacción. Por lo tanto, se puede concluir que la búsqueda de bienestar en paralelo con la negación de la realidad, son escenarios que condenan al hombre a ser infeliz.
de Saint-Exupéry, A. (1943). El Principito. Ecuador. Biblioteca virtual de la Universidad Estatal de Bolivar.
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A medida que el ser humano crece, sus necesidades cambian, lo que hace que el objeto de su felicidad también cambie. Por lo tanto, la representación de felicidad es mutable a lo largo de la vida y es esta aspiración lo que incrementa el padecimiento, porque se refuerza la idea de que el hombre existe para ser feliz. Cabos, J. (2015). Sufrimiento y pesimismo en Schopenhauer: pesimismo como crítica social. (p.150). Anales del Seminario de Historia de la Filosofía Vol. 32 Núm 1. 4 Brinkmann, S. (Cita en Skipeer, C., 2018). Why Self-Help Might Actually Be Making You Less Happy. Revista Online GQ. Estados Unidos.
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De este modo, hay un estado natural al hombre que es el dolor, la decepción y el sufrimiento, y es el encuentro momentáneo de la felicidad y su sucesiva pérdida, lo que lo condena a una vida de búsqueda y encuentro pero no de felicidad sino de tristeza. El principito, al vivir en un estado de negación respecto a los dolores que implica la soledad en su planeta, las acciones repetitivas y las demandas de la rosa obstinada, solo está buscando reemplazar el dolor que causan dichas adversidades con cualquier otro sentimiento. Por lo tanto, desear implica inevitablemente frustración y dolor porque la voluntad 5 no puede ser satisfecha y al querer hacerlo, se vive en un estado de intranquilidad permanente que termina por consumir el espíritu. Es aquí donde el pensamiento filosófico de Schopenhauer sirve para clarificar las falsas premisas sobre la felicidad y ofrecer conocimiento sobre las aflicciones del mundo, para así encontrar el equilibrio y la verdad. Si bien el filósofo alemán es considerado como el padre del pesimismo, por opiniones que se popularizaron debido a los temas que abordó en sus tratados y libros, Schopenhauer dejó de lado el tema de los ideales y los mundos racionales, y se inmiscuyó en temáticas más incómodas para los optimistas, donde el desamparo y una visión pesimista y sensata de la realidad, se vuelven guías para encontrar el propósito de la vida. De este modo, Schopenhauer afirma que la voluntad del hombre, que busca ser satisfecha con cualquier emoción positiva, -que para el filósofo son en realidad emociones negativastambién procura para sí misma un estado constante de bienestar, lo cual hace que eventualmente disminuya la sensibilidad a los placeres y la sensibilidad al dolor aumente, dejando al hombre expuesto irremediablemente a la turbación cuando se acabe dicho estado de bienestar.
Ahora bien, renunciar a la voluntad en forma de querer es una tarea ardua ya que el hombre es un ser sometido por el deseo, pero la clave para entender las carencias está en su origen. Así, si el hombre tiene conocimiento sobre el origen de sus pasiones e intereses, puede ser capaz de entenderse, entender al otro y tener una visión del mundo más realista por medio de una ética que le permita ocuparse de su bienestar de forma racional sin afectar al otro, evitando el sufrimiento lo más posible pero aceptando su existencia y su parte en la vida, y desechando el principio de felicidad como objetivo último. Por lo tanto, si el hombre, en vez de aliviar los deseos de la voluntad, a la cual está sometido, recurre a la reflexión y el análisis de sus necesidades mundanas, podría llegar a alcanzar un estado de negación de la voluntad en donde encontraría la serenidad de la nada, lo cual le permitiría ser libre. Por consiguiente, en vez de ceder ante las demandas de sus impulsos, el hombre debe rechazarlos y negar el querer irracional. Es así como se puede concluir que el mundo es un lugar formado por el dolor, en donde las desgracias están listas para encontrar al hombre. Por consiguiente y, en oposición a las primicias optimistas sobre la felicidad como objetivo universal que se ofrecen en el cuento infantil El Principito (1943), el sufrimiento es el estado natural del hombre y hace parte de su realidad mientras que el gozo es esporádico, por lo que se vive una vida más satisfactoria aceptando este hecho y encontrando alegría en las desventuras que ofrece la cotidianidad.
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Esta voluntad es entendida desde los postulados de Schopenhauer como la fuerza más poderosa en la naturaleza y que además, antecede a la razón, ya que esta última sirve al hombre solo para objetivar el deseo que quiere satisfacer. Mundo, D. (2011). Los dolores del mundo. (p. 27) 6
Las emociones que consideramos positivas (felicidad, placer, dicha, etcétera) son efímeras y se definen por lo que no son ya que para que sean, requieren de una carencia previa. Es decir, el sufrimiento es primigenio, se da siempre, mientras que la felicidad necesita de tristeza previa para poder ser. Cabos, J. (2015). Sufrimiento y pesimismo en Schopenhauer: pesimismo como crítica social. (p.145). Anales del Seminario de Historia de la Filosofía Vol. 32 Núm 1. 7
Schopenhauer considera tres posibles soluciones para disminuir el dolor de la existencia. La primera es la contemplación de la belleza en las diferentes artes. La segunda es la compasión que se practica al reconocer el dolor en el otro y ayudarlo a aliviarlo. La tercera es la vida ascética, en donde el individuo renuncia a todo aquello que no le es imprescindible. Cerda, P. (2015). La importancia de Schopenhauer. Revista En el mundo de las ideas e ideales. Chile. (p. 2).
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Además, si el hombre está dispuesto a renunciar a la voluntad ignorante, aquella que solo busca ser saciada más no tiene conocimiento del origen de sus necesidades, éste tiene una remota posibilidad de entenderse y entender el mundo que lo rodea, reconociendo que si bien lo negativo hace parte de la vida, es mejor tener una visión pesimista al respecto y no un anhelo que traerá consigo desilusión. Bibliografía
En consecuencia, cuando el hombre renuncia a la felicidad como finalidad, y a la ilusión de una vida y un mundo mejor, es cuando puede liberarse de la opresión de la voluntad y experimentar el mundo de forma emancipada, sin filtros fantasiosos y preparado para afrontar cualquier dolor posible.
Brinkmann, S. (Cita en Skipeer, C., 2018). Why SelfHelp Might Actually Be Making You Less Happy. Revista Online GQ. Estados Unidos. Recuperado de https://www.gq.com/story/ why-self-help-makes-you-less-happy Agosto del 2019). Cabos, J. (2015). Sufrimiento y pesimismo en Schopenhauer: pesimismo como crítica social. (p.145). Anales del Seminario de Historia de la Filosofía Vol. 32 Núm 1.
Shannon E. Casallas Duque
Cerda, P. (2015). La importancia de Schopenhauer. Revista En el mundo de las ideas e ideales. Chile. (Recuperado de https://critica.cl/ filosofia/la-importancia-de-schopenhauer Agosto del 2019) El Principito. Ecuador (1943). Biblioteca virtual de la Universidad Estatal de Bolívar. Recuperado de http://www.agirregabiria.net/ g/sylvainaitor/principito.pdf Agosto del 2019). Mundo, D. (2011). Los dolores del mundo. (p. 27). Sequitur, Madrid. Recuperado de http:// sequitur.es/wp-content/uploads/2010/09/losdolores-del-mundo.pdf Agosto del 2019). Peón, R. (2017). ¿Es la filosofía de Schopenhauer importante hoy en dia? Si es así, ¿por qué?. Quora, Estados Unidos. (Recuperado de https://es.quora.com/Es-la-filosof%C3%ADa -de-Schopenhauer-importante-hoy-en-d% C3%ADa-Si-es-as%C3%AD-por-qu%C3% A9 Agosto del 2019). Vargas,
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C. (2017). Modos de la voluntad: Schopenhauer y Nietzsche. Revista Reflexiones Marginales. Universidad Nacional Autónoma de México. México. (Recuperado de http:// reflexionesmarginales.com/3.0/23-modos-de -la-voluntad-schopenhauer-y-nietzsche/ Agosto del 2019).
LA ARMONÍA DE LA MÚSICA EN LA LITERATURA La articulación de la música con la literatura, se erige como un elemento imprescindible que ambienta los diferentes escenarios de la historia, enfatizando las acciones de cada personaje interviniente en cada suceso, lo cual, permite articular diferentes mensajes encaminados a enriquecer la estructura del escrito, con el propósito de plasmar y revivir acontecimientos ancestrales o construir un mundo caracterizado por exponer hechos fantasiosos con una finalidad determinada en relación con el eje temático de la obra. Desde periodos antiguos se evidencia la integración de la literatura con la música, registrándose en varias composiciones que exponen un acervo de significados y sensaciones, los cuales, transmiten emociones, estados de ánimo, así como, un pensamiento crítico, reflexivo o analítico ante una realidad narrada con matices originales que provocan experiencias inolvidables en los espectadores, por tanto, se colige una interdependencia entre ambos elementos artísticos, con el fin de recrear en el resto escenarios correctos derivados de la acciones presentes en la historia, sin prescindir de su finalidad en el público objetivo (López, 2013). Diversos escritores en su producción mitológica insertan la música como elemento complementario en la obra que recrean las creencias populares o tradiciones orales de una época específica, procurando generar una gama de sensaciones en el lector que conduzca a involucrarse con la historia expuesta, sintiéndose identificado con algún personaje y/o escena plasmada, lo cual, propicie a imaginar sucesos próximos a ocurrir que aseguran la comprensión del mensaje implícito. Por tanto, ambas artes se retroalimentan entre sí, fortaleciendo la producción literaria, pues otorgan una experiencia estética
enriquecida en el receptor, evidenciándose por la presencia de diversas manifestaciones con valor educativo, emociones, desarrollo de imaginación, afectos, culturas, entre otros. En ese sentido, la música concede una serie de matices que exponen peculiaridades de cada personaje, es decir, aspectos subjetivos ante un determinado escenario; además recrea las características de un espacio en particular acorde con la época expuesta en la historia, lo cual, ocasiona en el lector ciertas sensaciones junto con expectativas. Cabe mencionar que, la música se colige como un arte presente en diversos géneros literarios que propicia de múltiples significados al escrito por medio de mensajes que conceden una gama de expresividad, otorgándole un mayor realce a la participación de cada personaje, asimismo, precisa la suscitación de escenas vitales en el desarrollo como desenlace de la obra, sin prescindir de relacionarse con la época, espacio, emoción y estado de ánimo que induce a la generación de interrogantes con posibles respuestas en los lectores. En países de América Latina, se destaca la producción literaria del escritor Alejo Carpentier, pues expone a la música como un pilar en el desarrollo de la obra “El reino de este mundo”, cuya articulación confiere armonía y ritmo al escrito, manifestándose un contexto relacionado con la Cultura afro – cubana, lo cual, expresa un acervo de ideas convergentes con lenguajes distintos. De esta manera, el arte musical se emplea en la transmisión de un legado ancestral acorde con el proceso evolutivo de la vivencia de los protagonistas, por tanto, facilita entablar comunicación con el resto de individuos involucrados, otorgando una singularidad a la obra que provoca experiencias de lectura peculiares (Bohórquez, 2016).
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Contratiempo: Una ingeniosa forma de construir narrativas intrigantes Contratiempo, España, 2017. Dirección: Oriol
Paulo. Reparto: Mario Casas, Bárbar Lennie, José Coronado, Ana Wagener. Guión: Oriol Paulo y Lara Sendim. Fotografía: Xavi Jiménes. Duración: 104 min.
Quienes sólo reconocen a Mario Casas por su
papel en 3 metros sobre el cielo (2010), ignoran muy seguramente el gran potencial actoral que ha desarrollado hasta la fecha. Pasando por Palmeras en la nieve (2015) y Toro (2016), es gracias a este interesante thriller policíaco que el actor español ha demostrado que su faceta popular de héroe juvenil ha quedado en el pasado para adentrarse en el terreno de madurez, tal como le pasó en México a Alfonso Herrera en su brillante papel dentro de la cinta El elegido (2017). Contratiempo es un título muy inteligente para una película que retoma técnicas de construcción narrativa propias del thriller, pero que explora a la vez sendas no tan frecuentadas por cineastas del mismo estilo. Para empezar, su título hace referencia a dos aspectos desarrollados por el filme: uno, el suceso que desencadenó el desastre en la vida de Adrián Doria (Mario Casas) y su amante Laura Vidal (Bárbara Lennie); el suyo fue la clase de sucesos pequeños, minúsculos, pero capaces de cambiar de un momento a otro sus destinos, como las piezas de un dominó que, apiladas una junto a otra, caen sin detenerse. Tras ser testigos y partícipes de un accidente automovilístico, las cosas se les complican debido a los traspiés que dan al intentar encubrir las huellas que los pondrían como culpables. Dos, su intención moral: el protagonista recurre a los servicios de una prestigiosa abogada, Virginia Goodman
(Ana Wagener), pero el tiempo se le escapa poco a poco mientras charlan, debido a que el proceso judicial que corre en contra de Adrián por el supuesto homicidio de su amante está en un punto crítico y ahora su éxito, sus logros, su matrimonio… todo converge para inmiscuirlo más y más en esa vorágine de culpa y angustia. ¡Está, literal y metafóricamente, contra el tiempo! A medida que avanza la cinta y ciertos detalles salen a la luz para el ojo del espectador, se va armando un rompecabezas de suspenso bastante tétrico y bien construido. Adrián y Laura se ven cada vez más sumergidos en el pantano donde escondieron el cadáver del conductor que murió en el accidente y varios giros de tuerca en el camino incrementan la dosis de misterio que rodea el asesinato de Laura y la culpabilidad de Adrián. El final resulta sorprendente y perturbador a lo sumo, un final único que sólo podría compararse con cintas de espionaje y que dejará al espectador con profundas cavilaciones y una expresión atónita en el rostro. Es de notar que Casas profundizó de forma elegante en su personaje, dotándolo de una angustia propia de quienes, en medio del éxito, conocen la desgracia y no son capaces de salir de ella tan fácilmente, pues se ven atraídos hacia un centro gravitacional de castigo.
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El papel de protagonista, víctima de las circunstancias, encerrado en un padecimiento inusual para él, le queda bien; igualmente le queda bien el papel del hombre que oculta cosas, del agente de la intriga y la sospecha, pues la cara oscura del dilema que la cinta desenvuelve se refleja en él; además, no se le dificulta el guión, a pesar de que éste es intrincado, pues domina bien las escenas en las que le toca lucir ese porte carismático que posee. Los protagónicos femeninos, la amante y la abogada, también lucen de maravilla, pues cumplen a su modo una función de contrapunto bien balanceada con respecto a su coestrella masculina, por lo que esta historia resulta también atractiva actoralmente.
el inicio, porque resulta atractiva visual y narrativamente. Conserva ciertamente muchos clichés del género de suspenso, como la incertidumbre, la culpa, la mentira, los puntos ciegos y el hincapié en el suceso detonador, pero me parece que Contratiempo rebasa esa línea de discursos cinematográficos promedio para elevarse hacia el aspecto artístico, de la forma y el contenido igualmente bien trabajados, pues en este thriller la cámara tiene una voz digna, nos dice mucho si ponemos atención como espectadores, sus tomas resultan esclarecedoras. De hecho, me parece un logro significativo que todo ello haya sido planteado y solucionado en poco más de 100 minutos de rodaje, pues manifiesta que hay contenido poderoso y trascendental en cada escena.
Quizá lo más interesante e innovador de esta cinta es su narrativa: parte de una confrontación entre el protagonista y su abogada, pero pronto vienen a suscitarse en retrospectiva los pormenores del caso y los antecedentes que desembocaron en él. Pero no sólo se trata de una combinación de flashbacks en la historia, puesto que el atractivo visual se vuelve profundo a medida que las historias retrospectivas se yuxtaponen o subordinan para contar la trama desde el punto de vista de los involucrados en el pasado criminal de los amantes (hay hasta 3 flashbacks subordinados, uno dentro de otro, a la historia principal hacia la mitad de la película).
Todo cuanto he narrado me lleva a una reflexión que se encuentra en las historias que Arthur Conan Doyle realizó sobre su héroe, Sherlock Holmes, pues es una cita que me permite resumir casi todo el trabajo de la abogada del caso, la historia de Adrián y los pormenores del asesinato de Laura: “Cuando eliminas todo lo imposible, lo que queda, por muy improbable que sea, debe ser la verdad”.
Juan Manuel Arriaga Benítez
Todo esto me hace ver a esta película como una pieza en la que otras historias se pueden inspirar para lograr alcances mucho más efectivos dentro de narrativas (no sólo me refiero al plano audiovisual, sino también al literario) que tengan la intención de entretener al espectador de principio a fin, insertando al mismo tiempo valor moral y propuestas psicológicas capaces de permitir una reflexión más profunda sobre las interrogantes que planee. Tal vez esta película sea un reflejo subliminal de la mente humana, tan llena de saltos, giros, contrastes y desbalances, por lo que la construcción discursiva está plagada de desafíos intelectuales en una trama no lineal. Y es que el suspenso que genera desafía directamente la lógica humana, desafía los vehículos de pensamiento que dan coherencia a las cosas que recordamos; la cinta atrapa desde
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Libros recomendados Los poemas aparecidos en la presente edición de Noche Laberinto del poeta Antonio Agudelo, pertenecen a su más reciente obra El oro de un rayo donde cabe el universo editada y publicada por Elvo Editorial (España, 2019). Consíguelo dando click aquí
Los poemas aparecidos en la presente edición de Noche Laberinto del poeta Waldino Fosca, pueden ser encontrados en su más reciente obra La voz de mis raíces editada por Enjambre, Libros colectivos (Colombia, 2019). Consíguelo dando click aquí
Banco de memorias
Juan Carlos Acevedo Urquijo Homenaje a Francisca Aguirre (Pág. 10) El retrato de la poeta fue realizado por el talentoso artista Juan Carlos Acevedo Urquijo, pionero en el uso de realidad virtual y realidad aumentada en el campo de las artes visuales. Docente y artista plástico colombiano de reconocida trayectoria, resalta por su cuidada estética vanguardista. Conoce más sobre él en:
Juan Carlos Mestre Portada y Secciones (Págs. 1, 12,13, 36, 37, 56,57, 68, 69) Las imágenes que dividen las diversas secciones del presente número de Noche Laberinto, corresponden al trabajo –delicado y profundo-, del artista y poeta español Juan Carlos Mestre. Conoce más aquí:
Dimitris Yeros Fotografía Elena Poniatowska (Pág. 38) El mundialmente reconocido pintor y fotógrafo Dimitris Yeros ha honrado a Noche Laberinto con algunas de sus hermosas fotografías de la escritora mexicana Elena Poniatowska, ganadora del Premio Cervantes de Literatura (2013). Conoce más aquí:
Revista Noche Laberinto Desmesura A Javier Statié
Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo. Luego, la vida hizo una pausa y todo pareció recomponerse como esos acertijos infantiles en los que sólo falta una palabra, una palabra necesaria y rara. Pero dijo que no. Cerró los labios y escuchó el gorgoteo de las sílabas luchando por vivir a la intemperie. Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio. Luego, la vida hizo una pausa. Y todo fue distinto: el dolor fue más cauto, más sensato, la lujuria lloró en su madriguera. Y el tiempo inauguró sus máscaras: hubo un pequeño espanto en los rincones, temblaron los espejos agobiados defendiendo impotentes el azogue. Los pájaros callaron esa tarde y la luna brilló blanca y sin manchas. Ardió la noche como vieja tea con la absurda avaricia de la muerte, con su luto distante y pegajoso, y un rencor resabiado y carcomido descargó como lluvia en el desierto. Entonces, sólo entonces, oyó a su corazón ladrando y se volvió despacio a los espejos y los vio tiritar con mucho frío y pedir compasión desde su escarcha. Y no supo qué hacer con tanta desmesura: cerró los labios y escuchó al silencio
Francisca Aguirre