La Caperucita Roja Charles Perraul
Ilustrado por: Fernando Lagos
La Caperucita Roja Charles Perraul
Ilustrado por: Fernando Lagos
La Caperucita Roja Charles Perrault, 1697 Diseño y Diagramación: Jefe de Arte: Fernando Arom Lagos Villar Diseño de Cubierta: Fernando Arom Lagos Villar Ilustraciones: Fernando Arom Lagos Villar Editado por: Grupo Editorial Gato Viejo S.A.C. Cal. 57 Mza. 72 Lote. 01 A.H. Upis Huascar de Canto Grande Lima - Perú RUC: 20603147414 CIIU: 22113 Tipo Empresa: Sociedad Anonima Cerrada Primera edición, Julio 2022. Impreso por: Zumo Gráfica Imprenta Integral Av. La Mar 832 Miraflores Registro de proyecto Editorial No 31598476952354
Quiero dedicar la presente ilustración a todas las personas que leerán este cuento, sobre todo a los niños que, no son el futuro de la humanidad, sino que son el presente y debemos cuidarlos como tal.
Introducción
Caperucita Roja es una niña que quería mucho a su abuelita, un día su madre le da una cesta con una torta y un tarrito de mantequilla para que se la lleve a la abuelita, quien estaba enferma y vive en una casa lejos de ellas. En el camino se encuentra con el lobo feroz que, con engaños,distrae a caperucita de su objetivo enviándola por el camino más largo hacia la casa de la abuela.
En un pequeño pueblo junto al bosque, vivía una adorable niña con su madre. Era muy tierna, amable y siempre lleva una caperuza sobre su cabeza de color rojo, es por esto que adoptó el nombre de Caperucita Roja, así la conocían en el pueblo.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo: —Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Cantaba muy feliz en el camino, pues, sabía que vería nuevamente a su abuelita, a quien quería mucho.
Al pasar por el bosque, se encontró con un lobo, quien tenía mucha hambre, pero no le hizo nadaporque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
—Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. —¿Vive muy lejos?, le dijo el lobo. —¡Oh, sí! —dijo Caperucita Roja—, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
—Pues bien, dijo el lobo, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero. El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo, entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba.
El lobo llegó primero, tiró la puerta, se abalanzó sobre la abuelita y la devoró en un santiamén, puedo hacía meses que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja
Al rato llegó Caperucita Roja y tocó a la puerta. —¿Quién es?—Dijo el lobo. —Soy tu nieta, Caperucita Roja, te traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre te envía. —Pasa—Dijo el lobo fingiendo la voz de la abuela.
Caperucita Roja entró a la casa y se sorprendió al ver la forma rara que tenía su abuela. Ella le dijo: —Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes! —Es para abrazarte mejor, hija mía. —Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene! —Es para correr mejor, hija mía. —Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene! —Es para oír mejor, hija mía. —Abuela, ¡que ojos tan grandes tiene! —Es para ver mejor, hija mía. —Abuela, ¡qué dientes tan grandes tiene! —¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió. Luego de haberse comido a Caperucita y a la abuela, el lobo se durmió profundamente.
La Caperucita y su abuela aún seguían vivas dentro del vientre del lobo, un leñador que pasaba cerca escuchó los gritos de ¡Auxílio! y entró a la casa para rescatarlas. Es así como caperucita y su abuela sobrevivieron a este terrible hecho que pasaron con el lobo feroz.
FIN
Caperucita Roja es una niña que quería mucho a su abuelita, un día su madre le da una cesta con una torta y un tarrito de mantequilla para que se la lleve a la abuelita, quien estaba enferma y vive en una casa lejos de ellas. En el camino se encuentra con el lobo feroz que, con engaños,distrae a caperucita de su objetivo enviándola por el camino más largo hacia la casa de la abuela.