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ARENILLA EDICIÓN 52

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Ejemplar de colección

Yalchivol,

donde el barro y el agua dan vida a la memoria.

170 años de la primera piedra del templo de la Virgen del Rosario.

abril - mayo 2026

2 mil ejemplares

Distribución Gratuita

Alejandro Molinari Director General

Roberto Carlos Espinosa Vásquez Director de Arte y Mercadotecnia

Dora Patricia Espinosa Vázquez Editora Ejecutiva

Cielo Janeth Espinosa Vázquez Contenido Digital y Fotografía

Carlos Antonio Rivas López Director Comercial, en Guatemala (Tel. 5464 7060 y 33824697)

Carlos Daniel Espinosa Jiménez Ilustrador de la sección infantil

Patricia Alcázar Relaciones Públicas

En portada: Templo de la Virgen del Rosario, en el tradicional Barrio de Yalchivol, Comitán, Chiapas.

Para eventos sociales, ventas y publicidad: 9632365050 arenillarevista@gmail.com

Este ejemplar está en tus manos gracias al patrocinio de: San Marcos, Restaurante Mahi Mahi, GaloAgro, Ecovidrio, Aurea, Big Red Food Truck, Laboratorio San Francisco, TKD Moo Duk Kwan, Dr. José Ramón Mazariegos Díaz, Cedi Neuro, ALZ Concretos, La Casa del Marqués Hotel, Hotel Posada del Ángel, Abarrotes San Luis, Hiena Blindados, Hotel Tierra Viva, Hotel Corazón del Café, Hotel Puerta Sur, Panadería y Pastelería La Flor de México, Noti Vos - La Súper 99.7, Brenda’s Joyería, Hotel Edelmira, Creaciones Arandy, Ayuntamiento de La Independencia, Ayuntamiento de La Trinitaria, y Nuevo Canto. Empresas comprometidas con el desarrollo cultural de Comitán y la región.

Editorial

Juntos lo estamos haciendo. Tu complicidad lectora, tu afecto, hace posible este proyecto editorial. Juntos lo hacemos, juntos construimos este edificio espiritual, que es orgullo de Comitán y de nuestra región. Cada vez llegamos a más manos, a más mentes, a más almas. Nos sentimos orgullosos. Lo hacemos por esta tierra, tierra de gente culta, de personas amantes de la vida. En este número presentamos en portada y en interiores imágenes e información de un templo maravilloso, el de la Virgen del Rosario, del barrio de Yalchivol. Celebramos con todos los vecinos y fieles devotos una fecha simbólica: ciento setenta años de la colocación de la primera piedra. El Restaurante Mahi Mahi y la empresa GaloAgro están vinculadas con el tradicional barrio comiteco; los dueños de ambas empresas no dudaron en decir sí cuando los invitamos a patrocinar esta publicación que honra la historia de Comitán. Pedimos que las bendiciones sigan siendo un aro de luz que forme círculos concéntricos. Asimismo, pedimos a todos los lectores y autoridades para que se unan y den aportaciones, porque el techo, igual que el del templo de Santo Domingo, necesita una urgente reparación. Juntos podemos lograrlo.

Como en cada edición, este número tiene artículos y reportajes de gran interés para todo el mundo. Mostramos un cachito de todo lo bueno que tiene Comitán y la región. Desde hace ya más de ocho años somos enlace y llevamos información trascendente.

A los nombres de ilustres colaboradores que participan en nuestras ediciones, hoy se agregan textos de destacadas personalidades: Fernando Limón Aguirre, José Ángel Aguilar, Antonio de Jesús Nájera Castellanos, Enrique Orozco González y Rosario Castellanos. Juntos lo estamos haciendo. Gracias por la complicidad lectora; gracias a nuestros patrocinadores y a los que confían en nosotros. Lo hacemos por la gloria de este pueblo que, en 2028, cumplirá los quinientos años de su fundación. Que acá se consigne el nombre del conquistador español que tuvo la osadía de sembrar el primer renuevo en esta tierra: Pedro de Portocarrero.

Nuestros pueblos son la perfecta mezcla de la cultura prehispánica y de la cultura española. El templo de la Virgen del Rosario es producto de la evangelización; el idioma en que ahora compartimos contigo esta revista fue también injerto de la conquista española. ¡Ah, qué bello idioma el castellano! Reconozcamos a nuestro idioma español y a los idiomas de las culturas que están muy cerca de nosotros: el tojolabal, el chuj, el q’anjob’al, el tseltal, el tsotsil… Juntos lo hacemos, juntos podemos regresar la grandeza original de nuestros pueblos. Lo hacemos con rumbo a los quinientos años. ¡Felicidades! ¡Gracias!

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Arenilla Revista @Arenillarevista

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El Anaquel dePaty Cajcam

La gravitación de las palabras

—Y te tengo otra sorpresa —me dijo el Dr. Oswaldo Chacón Rojas, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas—: en febrero vendrá a Chiapas uno de los escritores más importantes (si no el mejor) del México actual: Juan Villoro.

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Desde ese momento lo celebré. Prometió una entrevista (misma que ya compartimos en la edición anterior). Pero aquel día fue mucho más que eso. Tuve la oportunidad de conocer en persona a Juan Villoro durante la presentación de su libro “No soy un robot”, en la Facultad de Derecho de la Benemérita UNACH, de San Cristóbal de Las Casas.

Copio un fragmento del libro “No soy un robot”, de Juan Villoro:

“¿Y si el libro se inventara hoy?

“( ) Después de años de leer en pantallas, se dispondría de un objeto que se abre al modo de una ventana o una puerta. Un aparato para entrar en él. Además, el conocimiento tendría repercusiones sensoriales, pues se podría asociar con el tacto, el olfato y la ley de gravedad, aportando las inauditas sensaciones de lo que funciona en tercera dimensión mientras se sopesa y acaricia. La lectura se transformaría así en una experiencia táctil. Con el papel en las manos, el lector juzgaría la forma en que gravitan las palabras”.

en el librero, testigos silenciosos de mis ires y venires del día a día. Me siento feliz de poder disfrutar de este invento tan extraordinario.

Escuchar a Villoro, ¡y leerlo! también me dio mucha fortaleza en el sentido laboral. Porque Arenilla es, en sí misma, una apuesta por lo impreso en tiempos donde todo es digital, donde las grandes editoriales migran hacia lo virtual. Arenilla permanece, apostando por el placer de lo tangible para quienes la tienen en sus manos. Desde el primer ejemplar repetimos una frase en la que creemos con firmeza: es una revista de colección. Y también sin fecha de caducidad, porque siempre se puede volver a sus páginas y encontrar contenido valioso. La oportunidad de conservar este objeto casi mágico en medio de la inmediatez y la tecnología.

Esto me encanta, porque amo los libros impresos. Por necesidad y rapidez —esa gana de querer leer algo ya y no poder conseguirlo en las librerías de Comitán— recurro al Kindle, pero mi verdadero disfrute habita en el papel. En ese gesto casi ritual de abrir un libro, acercar el rostro a sus páginas y recibir ese olor que tanto placer produce e inaugura la llegada a otros mundos; la magia de tenerlos ahí,

Agradezco la oportunidad de escuchar y conocer a este gran escritor en persona. Pude confirmar lo que ya intuía en sus textos: su sencillez, su calidez y esa forma tan suya de tender puentes. Días antes había comprado el libro y ya lo había comenzado a leer, así que llegar a escucharlo fue aún más especial. Conocía a Villoro desde hace tiempo, por sus crónicas y ensayos —¡de mis favoritos!—, pero en vivo es otra cosa: es un gran conversador, de esos que sostienen la atención sin esfuerzo, como si cada idea encontrara su cauce natural en la palabra.

El libro “No soy un robot”, que aborda con inteligencia y cercanía los dilemas de nuestro tiempo frente a la tecnología y la identidad, se ha convertido en una de mis mejores lecturas de este 2026. ¡Se los recomiendo!

¡Que vivan los libros impresos!

Por Dora Patricia Espinosa

LIBRO: HURJOS, EL DESPERTAR DE TUS SENTIDOS

Gran noticia para Comitán, la región y todo México: el doctor Joaquín Ramírez Aguilar ha iniciado una serie de presentaciones de su libro: “Hurjos, el despertar de tus sentidos”.

En Comitán hay un gran movimiento cultural de manera permanente. En los últimos tiempos, en materia editorial, ha habido muchas presentaciones de novedades literarias: libros de cuentos, poesía y novelas. La gran noticia es la aparición de un libro académico de excelencia: “Hurjos, el despertar de tus sentidos”.

Hace veinte años, el doctor Roberto Álvarez Solís presentó su libro: “El Nuevo Humanismo y la Pedagogía de la Diversidad”, un texto que trata acerca del tema del humanismo en la educación; hoy, en 2026, el libro del doctor Joaquín Ramírez Aguilar aborda el mismo tema, pero enfocado en la salud.

El libro “Hurjos, el despertar de tus sentidos” está dividido en dos partes. En la parte primera aparece un recuento biográfico mínimo del autor, donde los lectores conocerán cómo ha sido su proceso de vida, desde su infancia hasta llegar a la cima profesional donde ahora se encuentra. En la segunda parte, aparece explicado, en forma científica, pero sencilla, la teoría de su creación: Hurjos.

El 7 de octubre de 2022, el doctor Joaquín Ramírez Aguilar estuvo en el Senado de

la República, espacio histórico de la patria, donde fueron reconocidos destacados profesionales mexicanos por su labor en beneficio de la sociedad, en especial, durante la época de pandemia del COVID. Nuestro médico comiteco asistió a recibir dicho galardón con sencillez y humildad, porque fue la confirmación de lo que nuestro pueblo le manifiesta cada día. El mayor reconocimiento que su obra merece es el cariño de la gente y la satisfacción del deber cumplido. Acá todo mundo reconoce la intensa labor de que ha realizado durante años en diversas estaciones radiofónicas con campañas encaminadas a recomendaciones de prevención, para mejorar la salud. Su labor ha hecho mucho bien a la sociedad. Lo mismo sucederá ahora con este libro maravilloso, un aporte valioso para mejorar la salud, con bases científicas inmodificables.

El libro “Hurjos, el despertar de tus sentidos” puede

La multiculturalidad ancestral en La Independencia incluye a los pueblos chuj y q’anjob’al

Fernando Limón Aguirre

En la conmemoración de la fundación de Guacanajaté, que es la cabecera municipal de La Independencia, he reflexionado sobre el territorio municipal. Los territorios se configuran con los movimientos y acciones que la gente realiza en ellos para hacer su vida como comunidad. A los territorios cuando los habitamos como pueblo los territorializamos; es decir, que en ellos y desde ellos, gracias al vínculo naturaleza sociedad, hacemos la vida haciéndonos pueblo.

Todo territorio es habitado a causa de las movilidades poblacionales, a veces de personas con una misma cultura, pero muchas otras con culturas diversas, cada una con sus respectivas raíces y sus respectivos modos de vivir (que son las flores y los frutos de las raíces). La tierra jamás nos pediría que para instalarnos debamos primero cortar nuestras raíces. Si fuera así, no daríamos frutos ni nos responsabilizaríamos; tampoco nos territorializaríamos y, por consiguiente, el trato a los territorios sería devastador (como ocurre en algunos lugares). El territorio del municipio de La Independencia ha sido asiento de múltiples culturas y hoy día es multicultural. La gran cantidad de vestigios arqueológicos y antiguos topónimos (nombres de cerros, lagunas, arroyos, cuevas, etc.) dan cuenta de ello. Su variedad de regiones que van desde la planada y la montaña, hasta las cañadas de la selva, antes como ahora han sido habitadas por pueblos cuya huella se mantiene. Los pueblos originarios mayoritarios hoy en él: tojol-ab’al, chuj y q’anjob’al, de culturas cuchumatecas (además del tseltal), desde hace siglos lo han habitado, lo que es decir, que han tenido el amor y la determinación de allí hacer la vida o, en otras palabras, realizar allí ancestrales anhelos de quienes les dieron lengua y cultura; de quienes les enseñaron el respeto, la importancia de

la comunidad y del trabajo.

Pero, algo de lamentable hay hoy, que a las familias de los pueblos chuj y q’anjob’al o sencillamente no se les reconoce o se les califica genérica y despectivamente como guatemaltecos, como si fueran extranjeros en tierras que ya, desde tiempos ancestrales, les conocen y nutren algunas de sus raíces. Según el Catálogo recientemente elaborado por el INPI únicamente hay una localidad q’anjob’al. ¿Y todas las demás, al menos otras quince? Y para el caso chuj, son sólo cinco, de entre las al menos 19 que identifico. ¿Por qué ha ocurrido esto?, ¿qué pasó? Si no se manifiestan ¿quién las ve? Si se mantienen en el anonimato ¿quién les dará el respeto y el trato que merecen? Esta invisibilización desdibuja su ancestralidad y obstaculiza el cumplimiento de las obligaciones del Estado para ejecutar sus derechos colectivos o, bien, crea el argumento del porqué no lo está haciendo. El tejido de la vida es hermoso por su colorido y es promisorio por la variedad de frutos correspondientes a raíces diversas. El ayuntamiento de La Independencia ha comenzado a honrar estos frutos, al tiempo de honrar la memoria de Guacanajaté. ¡Que los pueblos se manifiesten! y que sus enseñanzas nos alcancen. Y que todas las instancias del gobierno hagan lo que les corresponde para fortalecer esta riqueza cultural.

La Independencia, ¡tierra de gente de buen corazón!

La Independencia sigue dando de qué hablar. Su nombre resuena cada vez más, gracias a la diversidad de actividades artísticas y culturales que impulsa. Personas de otros lugares voltean a ver al municipio y, lo más valioso, su propia gente comienza a reconocerse en sus raíces, en sus valores y en la riqueza de su identidad.

Las noticias también llegan en forma de bienestar: ampliación de energía eléctrica, revestimiento de caminos, apertura de carreteras que facilitan la salida de las cosechas, distribución de agua entubada. Acciones que se traducen en mejores condiciones de vida para las familias. Hoy, el recurso se refleja en el desarrollo de las comunidades de una manera palpable, como pocas veces se había visto.

Y así como se construyen caminos que conectan territorios y fortalecen la comunicación, algo similar ocurre con el arte y la cultura: tienden puentes, vinculan sensibilidades y expanden el pensamiento.

En este contexto, no sorprende que La Independencia se haya convertido en un referente por la calidad y alcance de sus propuestas. En el marco del 8M se realizó una nutrida agenda cultural.

A esto se suma la inauguración de los murales del artista plástico Antún Kojtom, quien recrea la historia en los corredores exteriores de la presidencia municipal. También destacan las actividades del noveno Festival Internacional de Arte, Literatura y Ecología Balún Canán, organizado por el poeta Arbey Rivera,

que incluyó homenajes al escultor Robertoni Gómez, a músicos tradicionales de tambor y carrizo, y al músico Jesús Hernández Velasco. La cartelera reunió mesas de literatura, conciertos para niñas y niños, talleres, danza e incluso ópera, con sedes tanto en la cabecera municipal como en diversas comunidades.

Y como si fuera poco, el ingeniero Sebastián López, presidente municipal, anunció que, tras la presentación el año pasado de Lila Downs, este año el público podrá disfrutar de Tania Libertad, Guadalupe Pineda y Eugenia León. Y esto es apenas una muestra.

Para quienes aún consideran, de manera equivocada, que invertir en arte y cultura es un error, basta mirar lo que está ocurriendo aquí.

Otro logro que merece especial reconocimiento es la apertura del Centro de Estimulación Temprana “Neuronitas Hipatía”, una iniciativa del Sistema DIF La Independencia. Este espacio no sólo brinda atención oportuna a la niñez, sino que pone especial énfasis en la inclusión, atendiendo a niñas y niños con discapacidad que requieren acompañamiento especializado.

Bajo la dirección de la maestra Galia Ovalle, presidenta del DIF, se ha demostrado que, al igual que el ingeniero Sebastián López, el trabajo se realiza con sensibilidad, compromiso y profundo sentido humano.

¡Enhorabuena!

Amor y calidad

LA MANZANA DE LA DISCORDIA (I)

En 1979, las autoridades municipales y estatales ordenaron el derribe de la manzana que estaba entre el templo de Santo Domingo y el íntimo parque central. La picota tiró todas las viviendas, edificios y locales comerciales que presentaban ya una imagen estética discordante. Los vecinos se opusieron al principio (por eso fue llamada Manzana de La Discordia), pero tuvieron que aceptar el dictado de expropiación por una causa superior común: la ampliación del parque central, como está actualmente. Los propietarios recibieron una indemnización que, como siempre, fue generosa para los amigos de las autoridades y magra para los que estaban lejos del círculo amistoso.

Quienes nacieron en la década de los ochenta del siglo XX ya no conocieron la famosa manzana y tienen afecto por la traza actual, pero quienes conocieron y vivieron la Manzana de La Discordia la extrañan, la simple mención los remite a aquellos tiempos y la nostalgia se enreda en sus corazones. Y esto es así, porque con el derribe de

la manzana no sólo tiraron construcciones sino también cancelaron proyectos de vida y recuerdos. En la manzana hubo muchos locales que fueron como el eje central de la actividad comercial del pueblo, pero también hubo casas habitación donde sus moradores crecieron sintiéndose importantes porque vivían en el corazón de la ciudad. Hoy se habla mucho del tema de gentrificación, que es “un proceso de transformación urbana donde un barrio popular es ocupado por personas de clase alta que desplaza a los habitantes originales”, en el caso de la manzana comiteca, el proceso de desplazamiento se dio porque la autoridad ejerció su poder y se adueñó del espacio privado. Amín Guillén ha dicho que en el lugar donde estaba la Manzana de La Discordia hubo un cementerio (el mismo caso se dio en Tuxtla Gutiérrez, con el atrio del templo de San Marcos, según observaciones de Roberto Ramos Maza). En algún momento de la historia, algunas personas de Comitán se fueron apropiando del espacio y levantaron construcciones en la manzana; se hicieron de papeles

y legalizaron su posesión, así muchos locales fueron cambiando de propietarios hasta que se dio el derribo de la manzana.

Nos quitaron la manzana, lo único que nos quedó fue el recuerdo. Hay personas que amaron el espacio y reconocen la importancia histórica del mismo, que mencionan los nombres de los propietarios, tanto de casas habitación como de negocios. Estos, como es comprensible, fueron cambiando conforme el paso del tiempo. ¿Es posible dar vida a ese espacio céntrico? Lo es en la medida que vayamos recolectando testimonios de personas que lo vivieron, que lo disfrutaron. Sólo como un ejemplo puede nombrarse al mítico “Intermezzo”, café que estuvo en la planta alta de la “Casa Yaninni” que recuerdan muchos jóvenes que acudieron a tomarse un café o un refresco y veían el parque central desde sus generosas vidrieras (el nombre de Casa Yaninni es el que está en la memoria colectiva, aun cuando el edificio de dos plantas era propiedad de mi papá, Don Augusto Molinari Bermúdez, él mandó a construirlo).

Hoy comienzo a hacer un ejercicio de reconstrucción de ese maravilloso espacio, sólo para dejar constancia que los gobernantes mandan a tirar obras materiales, pero no alcanzan a eliminarlas del recuerdo de las personas.

Un día publiqué en el Facebook una fotografía de los años setenta donde se ve parte de la Manzana de La Discordia, sobre todo, la esquina donde estuvo (en el momento del derribo) el consultorio del doctor Armando Gordillo. Mi amado Gutmita, Abraham Gutman, me dijo: ahí estuvo antes un negocio de don Adolfo Macal. De inmediato envié un mensaje por WhatsApp a mi querido amigo Raúl Macal y le pregunté. Raúl me dijo que platicara con una de las hijas de su tío Adolfo, así que caminé hacia la casa donde ellas habitan (a media cuadra del parque central) y una chica muy simpática, de inmediato me dijo: “la que te dará datos es mi tía Tere, viuda de Becerril, porque ella trabajó ahí”. La pesquisa comenzaba a dar frutos, de manera inmediata. Dora Patricia Espinosa y yo fuimos a la casa de Tere, quien, siempre amable, nos recibió muy bien y aportó la fotografía que acá se publica y nos dio datos sobre el negocio de su papá. Con estos datos ya comenzamos a reunir la historia de esta mítica manzana que, insisto, fue fundamental en la vida comercial de Comitán.

En esta serie de breves artículos deseo

armar el rompecabezas, para que los lectores de ahora sepan la riqueza de ese espacio, y los lectores mayores coloquen un vaso de agua fresca en su memoria para alimentar la nostalgia.

Tere contó:

“El negocio de mi papá era una relojería, se llamaba Relojería Macal. Mi papá lo abrió en los años cuarenta, yo fui a ayudarlo desde 1948, era una niña estudiante, pues nací en noviembre de 1937. Mi papá componía relojes, aprendió el oficio con el maestro Sinforoso, hermano del maestro Mariano N. Ruiz. El local tenía dos piezas grandecitas, como la familia estaba creciendo, mi papá necesitaba más ingresos, empezó a vender relojes, joyería, perfumería, papelería y discos, fue el primero que vendió discos de cuarenta y cinco revoluciones, en Comitán. En una esquina tenía el mueble donde componía los relojes y en el resto del local estaban los artículos que vendíamos. El local era de él, se lo compró a mi tía

Margarita Macal, como ésta lo tenía desocupado, mi papá se lo rentó para poner la relojería y luego lo compró.

“Merce Solís comenzó a trabajar con mi papá, pero la tía Cholita, se iba a aliviar de su hijo Quique, el que ahora es químico, entonces renunció, así fue como entré yo, porque ya no seguí estudiando, entraba a las ocho de la mañana, mi papá me confiaba que fuera sola a abrir el negocio, él se quedaba en casa, desayunaba, se ponía su traje y llegaba a las nueve. Cerrábamos a las dos de la tarde y a las tres de la tarde regresaba a abrir, hasta las siete de la noche.

“El negocio acabó cuando falleció mi papá, yo casi me muero con él, porque estaba muy acostumbrada a su compañía, cómo no, si todo el día estábamos juntos. Mi papá murió muy joven, de una embolia, a la edad de cuarenta y ocho años. Después de su muerte ya vendieron el local. Al final terminó en manos de Armando Gordillo, quien, al regresar con su título de dentista puso ahí su consultorio.

“Al lado de la relojería de mi papá estaba la dulcería de don Arturo Rivera Alfaro: “ARA”. Todavía me emociono cuando camino por el parque, recuerdo mucho el espacio donde conviví tanto tiempo con mi adorado papá. Cuando cerramos el negocio, Carlitos Domínguez comenzó a vender discos, en el negocio La Casa del Ciclista."

Por hoy pongo punto y aparte. Pronto compartiré otro testimonio. Ya colocamos la primera piedra del recuerdo de la gloriosa Manzana de La Discordia. No hay picota que pueda tumbar la construcción de nuestros recuerdos, de lo que nos devuelve parte de nuestra grandiosidad.

En la fotografía, de derecha a izquierda: María Esperanza Cancino, María Luisa Cancino, César Solís Nájera, don Adolfo Macal Córdova, Merced Alicia Cancino, María del Carmen Cancino Cancino, Enrique Cancino, Julia Guadalupe Cancino. De izquierda a derecha, sentados: María Ester Cancino, María del Consuelo Cancino, María Concepción Gordillo, Juan Fariel Cancino, María Soledad Cancino. Los niños: Martha María Cancino, Luz María Solís, Enrique Solís, Merce Solís. En brazos: Bertha Solís.
Foto: cortesía de Rodolfo Macal y de Lupita Macal.

En La Trinitaria se implementa Convivencia Humanista

Esta iniciativa tiene el propósito de impulsar el deporte y el sano esparcimiento

Denis Gabriel Solís Alvarado, alcalde de La Trinitaria, encabezó la rodada ciclista con la que dio inicio el programa denominado Convivencia humanista, que tiene como objetivo impulsar el deporte, la recreación, así como el sano esparcimiento de trabajadores del Ayuntamiento y sociedad en general.

Esta actividad se realizará de manera

periódica, en distintos puntos del municipio, entre ellos los centros ecoturísticos como Lagos de Colón y Lagunas de Montebello, con el propósito, también, de atraer visitantes a estas bellezas naturales con que cuenta el municipio.

Luego del éxito de la primera actividad, Solís Alvarado invitó a la ciudadanía en general a que se unan a esta iniciativa que fomenta la sana convivencia, la armonía y los hábitos saludables entre las personas.

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El Fidel Castro de Yalchivol

El “Fidel Castro” de Yalchivol no era un comandante de la revolución cubana. Era un alfarero como mi padre. Portaba huaraches, con pantalones de vestir y camisas por fuera que le ayudaban a cubrir su abultado vientre. Por las tardes, a veces, con un machete cruzado hacia la izquierda de su espalda, caminaba entre el llano y hacia los zanjones buscando zacate para su jumento.

Castro, también fue padrino de bautizo de mi madre, mayordomo en las fiestas de la Virgen del Rosario, pionero en el servicio de meseros y aprendices, amigo de mi padre y a veces siento que hasta amigo mío. Acostumbraban ellos pasar largas tardes platicando en compañía de una o dos botellitas de “Cañonazo”, un aguardiente fabricado en Chichimá, que después sustituyó uno nuevo llamado “Charrito”, también fabricado en Comitán.

Así las cosas, mi padre y Castro, pasaban semanas cada quien en su “Galera” tal como entre alfareros y ladrilleros llaman al lugar de trabajo. Al amanecer, a punta de pico y pala arrancaban el barro de la mina, después, con la tierra removida llenaban enormes zurrones de cuero que atados con un mecapal de ixtle eran levantados por la fuerza de los brazos y cuello hasta la altura de la espalda y equilibrada la posición, comenzaban el recorrido veinte metros cuesta arriba a través de resbaladizas escaleras que ellos mismos habían esculpido previamente entre las paredes de la mina.

Ya en el patio, como si de acariciarla se tratara, la tierra era revisada de no tener piedrecitas entre los terrones, después, con cuidado, ya limpia, toda iba siendo depositada en un mediano pozo donde habría de humedecerse primero para después en perfecto rito “hombre-tierra”, ser batida con los pies hasta la preparación idónea para el día siguiente en que habrían de hacerse tejas, ladrillos, petatillos, cuadrados, delgado, grueso e incluso pequeños caballitos y hombrecillos de barro para los hijos.

La “Quema”, era el día de la cocción de todo aquello. Un gigantesco horno con capacidad para cinco mil ladrillos, —caballitos y hombrecillos incluidos—, que era encendido al pasar la media noche para iniciar una jornada de casi veinticuatro horas hasta dar por cumplido el trabajo. El mínimo error en el cálculo de cocción hubiese hecho que con la lluvia, casas enteras se derrumbaran, por tanto, el acto de la “Quema” de los alfareros tenía en sí mismo una alta implicación ética.

Pero lo más relevante para un niño, sucedía justo a la tarde del día de la “Quema”, cuando Fidel Castro llegaba trayendo consigo una bolsita con algunas verduras, porque ya otro visitante, había pasado con la tía Rosita, pidiéndole de parte de papá le enviara un cuajo de vaca para hacerlo en caldo. En un santiamén se corría la voz, la “Galera” se llenaba de semejantes buscando aquel manjar, recuerdo a don “Pinocha” en pleno acto de guisandero, rebanando las papas, cortando los chayotes, aplastando los tomates, poniéndole hierbas de olor a un cocido borbollante dentro de una caldera de lata dispuesta sobre la última capa del horno.

Todos bebíamos del mismo tazón sin fobia alguna, la mayoría mordía un chile habanero y carraspeaba, no sé cuántas personas, pero sí recuerdo muchos rostros, morenos todos de trabajar bajo el sol todos los días su vida, arrancadores de tierra, cargadores, moldeadores, choferes de los camiones para entrega, todos fueron asumiendo un encargo en aquella tierra de alfareros y ladrilleros al sur de Comitán: “El guero”, “El Nery”, “La pinocha”, “El maderas”, “El jarocho”, “Fidel Castro”, “Tío Mingo” “El general”, hasta un tal profesor “Chuma” que gustaba aparecerse de cuando en cuajo.

Y también a veces, el entrañable “Rami” quien fallecería más tarde, pero que hacía el prodigio de traer consigo un chivito para asar, multiplicando con ello la presencia de acompañantes pues el rendimiento era tal que en ocasiones había hasta para llevar.

Así era la “Galera” de mi padre “El hombre grande”, justo en los tiempos cuando con “Fidel Castro” y “El general”, comandaron la “Quema” en la entrada Austral oriente del pueblo de Comitán, en donde día a día, resultaron supervivientes.

A 170 AÑOS DE LA CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO DE YALCHIVOL, EN COMITÁN, CHIAPAS

El 7 de mayo de 1856, Fray Juan Paniagua, cura propio de la parroquia de Comitán dirige al Obispo Carlos María Colina y Rubio, una misiva en donde informa que vecinos de la ciudad muestran interés por levantar una capilla hacia la salida oriente del pueblo y que sería dedicada a Santa María del Rosario, justamente en el lugar llamado Yalchivol. La misiva es atendida el 12 de mayo del mismo año, concediendo la autorización para proceder a la bendición del lugar y colocación de la primera piedra.

Un dato que abunda sobre este acto es el registrado por la investigadora Leticia Román de Becerril cuando refiere que “el 22 de mayo de 1856, el Fraile Juan Paniagua remitió ocho pesos como pago por obtener la licencia de construcción de la Capilla del Rosario y dos pesos más por las licencias para poner de manifiesto al Señor, siendo prefecto por el Departamento de Comitán, Don José Nicolás Domínguez Román”.

En este marco de hechos, el 12 de mayo de 2026, Yalchivol celebra 170 años de la hazaña que implicó la edificación del templo, cuyo primer registro documentado es de fecha 7 de mayo de 1856, en donde se revela la pretensión de algunos pobladores de la entonces periferia comiteca. En uno de sus trabajos, el escritor

Luis Enedín García López, citará justamente nombres sueltos de quienes se advierte participaron en algunas de las etapas de la construcción del templo, entre ellos el maestro albañil "Rito" Aguilar, así como los señores Olimpo Pérez, Manuel Castillo, Alberto López, Trinidad Pérez, Albertano Guillén, Amador Aguilar, Juan Guillén, Eliseo Castillo, Enedín Castillo, Carmelino Castillo, Ruperto López, entre otros. Para conmemorar el acto, este 2026, los mayordomos y voluntarios a través de la actual mesa directiva, recuperan la memoria mediante la compilación de datos obtenidos de aquí y de allá, encontrando en el Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de las Casas, con ayuda del párroco actual, justamente la misiva del 7 de mayo de 1856 y la respuesta emitida cinco días después por el Obispado, ambas fechas permiten delimitar en el tiempo la evocación por aquellos vecinos que hace 170 años dispusieron su voluntad, tiempo y recursos para dar inicio a la construcción del templo de nuestra señora del Rosario.

Escaneá el código para conocer los documentos históricos de los 170 años de la colocación de la primera piedra.

GUATEMALA, C.A. Y LA CONCORDIA, CHIAPAS, ORÍGENES DE LA ICONOGRAFÍA

EN TORNO AL TEMPLO

Junto al antiguo camino que en su momento vinculó territorialmente a México con Guatemala, y cuyo trazo implicaba toda la parte oriente de Comitán saliendo por Yalchivol hasta el lugar llamado Gracias a Dios, en Nentón, Huehuetenango, Guatemala C.A., se tiene registro que durante la temporada de lluvia de 1857, sobre las márgenes de lo que un día fue el arroyo Nihucum (a la postre conocido como Nihucumito), vecinos del rumbo trabajaron en la construcción de un templo erigido bajo la advocación de Santa María del Rosario. Años después, por este mismo camino habría de arribar la primera imagen de bulto.

LA VIRGEN GRANDE – 120 AÑOS

Existe la creencia, sin contar con evidencia de ello, de que al término de la edificación del templo, se entronizó una imagen enmarcada, donada por la parroquia de santo Domingo de Guzmán, que podría ser similar a la Virgen del Rosario venerada en la localidad conocida como Yocnajab, el Rosario. Sin embargo, el primer registro documentado respecto a iconografía religiosa en dicho templo data sobre una efigie de bulto

de 1906. Es así como en el documento de compilación realizada por los mayordomos, citando al Archivo Histórico de Comitán, refieren: “La imagen de bulto que se encuentra colocada al centro del retablo, frente al altar mayor, fue una donación del señor Carmelino Pérez, propietario del Rancho “El Rosario”, ubicado en el departamento de Huehuetenango, Guatemala C.A. La imagen fue recibida el 30 de octubre de 1906 por el señor Manuel Castillo y señor Olimpo Pérez, los dos originarios de Guatemala y para ese entonces con 30 años de vivir en el barrio de Yalchivol en Comitán, Chiapas.

Al respecto, don Roberto Estrada Paniagua, otrora vecino del barrio de Yalchivol y uno de los últimos disertadores sobre el tema, en antigua entrevista abundará: “La imagen que lleva el nombre de la Virgen del Rosario, se mandó a esculpir en la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala, de donde se trajo en romería cargada en hombros por los feligreses devotos hasta el poblado de Gracias a Dios, en Huehuetenango, Guatemala. […] al llegar a Carmen Xhan, de la Trinitaria, Chiapas […] se dirigieron al rancho El Amparo, propiedad de Carlos Guillén, […] y después pasó de rancho en rancho: El Porvenir, de

Caralampio Guillén; rancho Sacchana, de Horacio Albores, donde se celebraron rezos, fiestas, y quema de cohetes, llegando de ahí hasta el templo que se construyó para que fuera venerada, siendo recibida la imagen con júbilo por los feligreses comitecos. Desde entonces se celebra su fiesta patronal el último domingo del mes de octubre.

LA VIRGEN CHIQUITA – 92 AÑOS

Asimismo, existe una segunda efigie de la Virgen, cuyos servidores del templo le conocen con cariño como “La virgen chiquita”. Esta imagen de bulto proviene del municipio de La Concordia y fue una donación del señor Manuel Rovelo en el año de 1934. “La Virgen chiquita” se encuentra en el nicho fuera del presbiterio y es la imagen que cada mes de octubre se saca en peregrinación por la calle principal del barrio.

Ambas imágenes, junto a la antigua Virgen de los dolores, los peregrinos, y algunas representaciones de cristo cargando su cruz o ya crucificado, conforman la iconografía más antigua con que el templo cuenta, y que han significado simbólicamente las liturgias durante más de 100 años.

Durante más de 100 años, estas imágenes han sostenido la memoria simbólica del templo.

La Virgen Grande - 120 años | La Virgen chiquita - 92 años

La Virgen Grande - imagen de bulto documentada desde 1906
La Virgen Chiquita - donación de 1934, procedente de La Concordia

SOBRE LO ARQUITECTÓNICO Y LO SIMBÓLICO

– UN ACTO PARA LA POSTERIDAD

La cruz y el campanario en la fachada son elementos arquitectónicos y simbólicos cuya utilidad va más allá de previsiones relativas a dar peso y estabilidad al edificio. La cruz y el campanario en las iglesias como la de Yalchivol se constituyen en signos de la victoria del Cristo sobre la muerte y la posibilidad de llamar a los fieles a congregarse sobre tal misterio.

En algún momento el templo de Yalchivol perdió la cruz original y en 1978 ya no contaba con ella, por lo que ese mismo año, el señor Augusto Caralampio Rojas, vecino del barrio de la Pila en Comitán, a petición del señor Roberto Estrada Paniagua, cotizó en $ 57,000.00 una nueva cruz, misma que con el esfuerzo de toda la comunidad se logró comprar y colocar en el templo, prevaleciendo hasta la fecha.

La espadaña o campanario está compuesto por una estructura superior para tres campanas. En 1903, siete años después que terminara la construcción del edificio, el templo tuvo la primera de ellas, si se observa de frente la fachada esta corresponde a la que se encuentra a la izquierda, es de tipo giratoria y se colocó siendo presidente del comité el señor N. Ramos. Para el mes de octubre de 1910, siete años después de colocar la primera campana,

se colocó una segunda en el vacío del centro del frontón destinado a campanario, por el tiempo el párroco era el Pbro. Delfino Corzo y el presidente del comité el señor A. Sánchez. Finalmente, para el año de 1982, setenta y dos años después de haber colocado la segunda campana, los señores Belisario López Espinosa y Roberto Estrada Paniagua, contactaron al señor Agustín Melo, quien se dedicaba a la elaboración de estos instrumentos y nuevamente con el apoyo de la feligresía se hizo la adquisición de la tercera campana; que hasta hoy ocupa el vacío destinado a campanario del lado derecho, si se observa la fachada de frente. Esta última adquisición fue traída del estado de Hidalgo y su precio fue de $20,000.00. El Pbro. Raúl J. Mandujano bendijo e inauguró la campana, repicando un par de veces antes de colocarla en su lugar.

EL REGISTRO PARA LA POSTERIDAD

A 170 años de la colocación de la primera piedra, que dispusiera a través de los años lo que hoy significa el templo de la Virgen del Rosario para los vecinos del barrio de Yalchivol, en un ejercicio de introspección por parte de los mayordomos y voluntarios, se consideró oportuno evocar de manera especial el acto, puesto que no solo son años acumulados, sino antes bien, trabajo, esfuerzo, cariño, pasión y cansancio entregado por tanta gente a lo largo de casi dos siglos. El día de los 170 años a las diecisiete horas se realizó en acción de gracias la celebración de la palabra presidida por el Diácono José Jesús de la Cruz Flores y a las dieciocho horas ante la concurrencia de vecinos del barrio, el periodista, locutor, cronista e investigador profesor Amín Guillén, dictó la conferencia magistral denominada “Santísima Virgen del Rosario”. En interiores del número 52 de la revista Arenilla, se publicaron detalles sobre el templo y con el apoyo de personas de buena voluntad se colocó en portada una alegoría de este. Quede el registro para la posterioridad.

Textos y fotografías proporcionados por mayordomos y voluntarios del Templo del Rosario.

Comitán y sus más de 500 años como territorio diverso

Cuando hablamos de Comitán, nos viene al pensamiento y al corazón la figura del mártir de la democracia el Dr. Belisario Domínguez Palencia o la célebre novela de Rosario Castellanos, Balún Canán. Pero la historia de Comitán, se remonta a varios siglos atrás, en un territorio diverso, en términos de los vínculos que se construyeron entre pueblos que estuvieron asentados en Los Llanos y que mantenían ciertas relaciones comerciales y alianzas sociopolíticas.

La presencia de pueblos tojolabales, tseltales, chujes, coxoh, q´anjob´ales y jacaltecos en los valles comitecos, tiene una amplia historia que, en no muchos casos, han quedado plasmados en documentos escritos coloniales, otros tantos se mantienen en la memoria histórica y en los nombres de ciertos espacios que han sido testigos del entramado de relaciones interculturales de esta región.

Por ello, conviene mencionar que la existencia de relaciones históricas entre pueblos tojolabales y tseltales coexistiendo en los valles comitecos, data de periodos antiguos que se han mantenido hasta nuestros días. Un ejemplo importante, son los datos documentados a través de fuentes coloniales como el "Libro de Bautizos y Matrimonios de Copanaguastla-Comitán" fechado de 1557 a 1584 donde se inscribieron entradas en las que se evidencian bautizos tanto de hijos e hijas tojolabales como tseltales, pero también de relaciones matrimoniales entre tojolabales y tseltales, manteniéndose esta práctica aún entre parejas en localidades contemporáneas en las áreas limítrofes norestes de Comitán.

Además, cómo no recordar las frescas pozas de Uninajab (Uninnhajab), la laguna de Juznajab (Juznhajab), Yocnajab (Yoknhajab) o Tinajab (Tinanhjab) cercanas a la ciénega; o de la emblemática zona arqueológica de Junchabín demostrando que su toponimia siguió los antiguos nombres calendáricos usados entre las lenguas q´anjob´alanas

Por Antonio de Jesús Nájera Castellanos. Universidad Intercultural de Chiapas

particularmente del chuj; es decir, Junchabín cuya aproximación a su traducción es “Uno-Mono”, su traducción literal vendría de Jun=Uno y Chabin=mono. Estos espacios además de ser emblemáticos para Comitán, muestran en su toponimia, la herencia histórica de ser nombradas en lengua chuj, la influencia de la cultura chuj en Comitán. Y entonces cuando nombramos a Comitán como la antigua Balún Canán ¿cómo aparece este topónimo en el imaginario comiteco? una hipótesis plausible se entendería que dicho nombre estaría asociado a personajes importantes entre ciertos pueblos mayas, particularmente, en la tradición oral jacalteca se tiene que B´alunh Q´ana fue considerado un personaje importante para los jacaltecos, de allí que “se le conoce también como el Jichman (primer padre) y se origina precisamente por la circunstancia de haber sido este personaje, elegido para el sacrificio expiatorio a los nuevos dioses” (Tejada y Nutall, 2007 :160), es muy probable que entre pueblos se adoptaran ciertos elementos culturales que formaran parte de su territorialidad, como es el referente de alguna persona importante que quedaría inmortalizada en algún topónimo o en algún linaje a través de apellidos, como se ha identificado en el "Libro de Bautizos y Matrimonios de Copanaguastla-Comitán" antes mencionado. El ejemplo de Balún Canán es solamente uno de varios existentes en la región, de hecho Jan de Vos identifica otro caso, al mencionar en su obra histórica de la conquista lacandona, la referencia de un cacique lacandón histórico quien nos cuenta que “el nombre del cacique que gobernaba Pochutla en 1564, Chan Aghoal o “Cuatro Señor” (1996: 56) y por tanto se podría pensar que este cacique Chan Aghoal derivó en una serie de descendencias que llevaron su apellido y que están presentes en diversas entradas de bautizos de tojolabales inscritos en el famoso "Libro de Bautizos y Matrimonios de Copanaguastla-Comitán" fechado de 1557 a 1584.

Entonces es posible pensar que Comitán se construyó como un territorio con un mosaico de culturas que se interrelacionaron históricamente y que frente a los procesos colonizadores la antigua Balún Canán se ha configurado como un territorio diverso.

Bibliografía

De Vos, Jan (1996). La paz del Dios y del Rey. La conquista de la Selva Lacandona (1525-1821). Fondo de Cultura Económica/ Servicios Educativos para Chiapas Chiapas. México Tejada Bouscayrol, Mario y Deidre Nutall (2007). Tradiciones orales de Huehuetenango. Primera parte. Tradiciones de Guatemala.

El sustantivo "nhajab" hace referencia a "laguna" en idioma chuj.

El día "chabin" es el décimo sexto día del calendario adivinatorio en la rama lingüística q´anjob´alana en el que se incluye el idioma chuj.

De Tabasco, México, a Chimusinique, Huehuetenango, Guatemala.

De acuerdo con la Cronología de Chimusinique, del licenciado William Florencio Ramírez Recinos, se relata que hace más de cien años diversas familias provenientes de distintos municipios y departamentos se establecieron en el valle de lo que hoy es Chimusinique, Huehuetenango.

El 18 de julio de 1834 se tiene registro de un expediente, tramitado conforme a las leyes de la materia, relativo al sitio denominado “Chimusinic”, con una extensión de 9 caballerías, 101 cuerdas y 2,029 varas. Dicho documento fue emitido por el gobierno del doctor Mariano Gálvez en favor del ciudadano Gregorio Gutiérrez.

En esa época, don José Cruz Martínez, a los 16 años de edad y montando una yegua, llegó a la ciudad de Huehuetenango, Guatemala, procedente de la República de México. Sus hijos, nietos y generaciones posteriores hoy forman parte de la población de la zona 12 de Chimusinique.

Don Manuel Martínez, nacido el 1 de enero de 1950, relata que su abuelo vestía un traje blanco con una cinta roja en la cintura y un sombrero ancho, característico de Tabasco, México. Se dedicaba al comercio y a la ganadería.

Por su parte, don Manuel Martínez

Castillo, desde muy joven, se dedicó a la elaboración de colchas en telares, así como a la venta de sombreros y vajillas de peltre, las cuales adquiría en México. Recorrió gran parte de Centroamérica como comerciante. También se dedicó a la crianza y venta de ganado, así como a la comercialización de leche y quesos.

Asimismo, comparte algunas vivencias ocurridas durante las décadas de 1970 y 1980, en el contexto del conflicto armado: recuerda que la gasolinera de Las Vegas fue incendiada por la guerrilla. En una ocasión, mientras realizaba actividades comerciales junto a un acompañante, fueron interceptados en la carretera y atacados por un grupo guerrillero. Parte de la cabina y la carrocería del camión resultaron dañados por los disparos. En ese momento, el ejército realizaba un recorrido por la zona e inició la persecución de los agresores. Afortunadamente, lograron salir ilesos; sin embargo, a partir de ese día y por temor, buscaron rutas alternas para continuar con su trabajo y sustento.

Agradezco las atenciones de su señora esposa, Marina Leticia Carrillo de Martínez, así como la oportunidad de conocer parte de su historia familiar.

Carta a Mariana,

UN HOTEL DE GRAN PRESTIGIO EN COMITÁN EL INTERNACIONAL,

Querida Mariana: todo mundo, de acá y de otras partes, reconoce al gran Hotel Internacional, que está a media cuadra del parque central, rumbo al templo de San José.

En los años setenta, iba con mi palomilla a cenar al hotel. Nuestra rutina era ir al Cine Montebello (donde exhibían cintas extranjeras con subtítulos) y luego cenar una orden de tacos dorados con una malteada de fresa. Quique, Jorge, Javier, Miguel, Pedro y yo preferíamos ese ambiente a ir a las taquerías, donde vendían tacos de cueritos, de nana, de buche, de surtida y de maciza.

Al día de hoy, el Hotel Internacional es un hotel de gran prestigio, eso se debe en gran parte a la pasión que le imprimió Doña Celina Ruiz Narcia, quien, lamentablemente, falleció el año pasado. Doña Celina nació el 24 de octubre de 1940, un día, jovencita, llegó a Chiapas a un festejo y Don Rodolfo Villatoro Robles la vio y quedó prendado de la belleza radiante de la gentil dama (acá anexo una fotografía de ella, para que mirés su rostro tan lindo, tan fino). Doña Celina se casó con Don Rodolfo Villatoro Robles y con él tuvo tres hijos: Laura Elena, Rodolfo y Juan José. Laura Elena es quien ahora dirige el hotel y lo hace en forma magistral, honrando la memoria de su mamá, quien le imprimió un sello de pulcritud y dignidad al hotel, que es preferido por muchos visitantes de nuestra ciudad. El hotel tiene su historia. Cuando se construyó, tal vez, fue el edificio más alto de la ciudad. Lo mandó a construir Don Alfonso Gordillo Alfonzo, quien fue uno de los cinco empresarios que se dedicaron a la fabricación de la famosa bebida “Comiteco”. Don Alfonso, hombre de altas miras, nombró a su hotel con el nombre de Internacional, que eso fue lo que él, junto con los otros empresarios, hicieron con la bebida: la internacionalizaron, la hicieron famosa, gracias a la calidad del producto. Cuando Don Alfonso falleció nombró a dos de sus hijos como herederos del hotel: Don Alfonso y Don Antonio Gordillo Guillén, uno de ellos vivía en Comitán y el otro en San Cristóbal de Las Casas. ¿Quién se haría cargo del hotel? Fue difícil ponerse de acuerdo, así que decidieron venderlo. Apareció Don Rodolfo y lo adquirió. La pregunta volvió a aparecer. La respuesta fue dictada desde el corazón y la pasión: Doña Celina se encargó de poner orden y luego, como si fuese un hogar, detalló cada

rincón para que los visitantes se sintieran como en casa. Todos los huéspedes reconocieron las bondades de Doña Celina, quien, como Midas contemporáneo, todo lo que tocaba lo convertía en esencia de espíritu grácil.

Posdata: hoy Doña Celina ya no está físicamente, pero su gracia sigue presente. Su hija la honra y el Hotel Internacional continúa siendo un espacio agradable para todos los visitantes. Laura honra a su mamá y honra la tradicional hospitalidad comiteca.

¡Tzatz Comitán!

Fotos: Cortesía de Laura Villatoro Ruiz.

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MAYOREO Y MENUDEO

Boulevard de la Federación S/N K.M. 1260, Chichimá Concepción, Comitán de Domínguez, Chiapas. 963-632-5211

HOMENAJE A DOS VOCES

Con Alejandro Molinari y Paty Espinosa

Todos los viernes 4 de la tarde.

ook.com/arenillarevista

SUBCAMPEONAS ESTATALES

Nuestra revista Arenilla celebra el segundo lugar estatal de las estudiantes de la Escuela Primaria México, de la comunidad de San José Yocnajab, del municipio de Comitán de Domínguez. Ellas participaron en la modalidad de carrera 4 x 75 metros, en la competencia estatal, llevaron la representación de la zona de Comitán. Su maestra, Nicté Candelaria Martínez Coutiño, comentó que las niñas que obtuvieron el primer lugar hicieron un tiempo de 45.95 segundos y las niñas de nuestra región hicieron la carrera en un tiempo de 46.10, estuvieron a nada de lograr el primer lugar estatal de su categoría. Las niñas de la Escuela México lograron el Subcampeonato, por ello, desde acá les enviamos una felicitación por el logro. Vaya un abrazo para Yoemi Zarahí López García, Paola Elizabeth García Aguilar, Fanny Yamileth López Aguilar y Yaretzi Cecilia García Morales. Felicidades.

UN FENÓMENO MISTERIOSO EN LA TRINITARIA

Jose Benito Vera Guerrero Cronista Municipal de La Trinitaria

Fue muy común que las abuelas, llenas de fe cristiana y en el afán de cumplir cabalmente con los mandamientos de la iglesia, temieran al purgatorio y ¡uy!, ¡al infierno! ¡No, no! Le platicaban a los nietos estos atroces castigos, ejemplos de almas torturadas por ni siquiera persignarse. Así surgen leyendas y hasta vieron y oyeron o inventaron fantasmas que habitaban en las sombras y duendecillos morando en el interior de las paredes. En las noches de invierno, en la penumbra por la débil luz que proyecta el viejo candil, se formaba un ambiente propicio para narrar leyendas de condenados al fuego eterno. Narraciones que nos causaban pesadillas. Seres diabólicos como el Cajchoj, el Cadejo, los nahuales y otros. Así es como en la imaginación existen energías flotando en canales invisibles y crean fenómenos que aunque la ciencia no lo acepte, existen.

El día 2 de noviembre se invoca a la muerte y convoca a sus fieles difuntos a una cena para degustar alimentos que en esta vida prefirieron. En este ambiente de sensibilidad ocurre un fenómeno parasicológico en la casa de la familia Gordillo y que se convierte en:

LA CASA “EMBRUJADA”

La familia Gordillo regresó del cementerio donde recordaron a los difuntos. De pronto la tarde empezó a declinar y la familia entró a la casa para preparar la merienda. Es en ese momento cuando escucharon que de la calle lanzaban piedras al techo de la casa, el señor Gordillo supuso que eran muchachos mal educados que se entretenían haciendo esos lanzamientos o tal vez gente agresiva, y por lo que fuera, salió amenazante con pistola en mano. Lo que ocurrió lo dejó estupefacto: las piedras seguían llegando, ahora a su propio cuerpo, sin hacerle daño, y lo que más le intrigó es que las piedras se impulsaban solas como si cobraran vida, se lanzaban furiosamente golpeando al intruso. Después de un par de minutos, el señor Gordillo lanzó amenazas a quien fuera el autor o autores de tan grande ofensa: ¡Salgan, cobardes!, ¡no se escondan en las sombras! ¡den la cara!, gritaba. Por toda respuesta recibía más pedradas cuyo impacto no le causaban daño alguno. Estupefacto regresó al interior de su casa a informar lo que pasaba. Adentro su esposa estaba también muy asustada, observó que una silla se movió. Los dos niños y la sirvienta también estaban en la misma pieza. Ante el asombro de los mayores el quinqué se encendió sin mediación de alguien. Le pidieron a la muchacha del servicio la jarra del café, todavía no acababan de dar la orden

cuando la jarra, sin intervención alguna, llegó al instante. En el cuarto de la “tienda” también ocurrían otros fenómenos, las botellas, como si cobraran vida, caminaban en el filo del mostrador, desafiando el equilibrio, al llegar al extremo del mueble furiosamente se somataban produciendo un fuerte ruido y se rompían dejando un montón de vidrios. Esto los acabó de espantar, aduciendo que era la presencia de sus difuntos condenados al sufrimiento eterno. La señora llamó a sus vecinos y ante la novedad de lo desconocido llegaron no sólo vecinos sino personas que vivían en zonas más alejadas. Mis padres, vecinos de esta familia, llegaron de inmediato y mi madre también de inmediato invitó a hincarse ante el altar de la casa y rezar, y mientras lo hacían estuvo llegando toda la basura que se encontraba en el traspatio, interrumpiendo las sagradas oraciones. Ya no cabía duda, están en la casa todos los demonios; pronto llamaron al sacerdote, alarmado también, llegó usando todas sus vestimentas especiales para estos casos demoniacos. Roció con agua bendita toda la casa lanzando conjuros en contra de los demonios. Nuevamente se hincaron ante el altar, ahora acompañados del sacerdote quien dirigió el rezo. Aunque con algunos muebles que se movían, el quinqué también cambiaba de lugar, el sacerdote no interrumpía el rezo. Terminado este acto sirvieron café y todo mundo sorprendido con miedo a lo desconocido y sin poder explicar el fenómeno y como es natural empezaron los comentarios manifestando sus miedos y aconsejándose que los rezos con fervor servirían para alejar los malos espíritus. Toda la conversación giró en torno al extraño fenómeno. Ya tarde de la noche empezaron a calmarse estas extrañas manifestaciones. Mi madre sospechaba que la que estaba ocasionando el fenómeno era la sirvienta, una adolescente de unos 16 años, pidió llevarla a nuestra casa, los anfitriones lo permitieron. Mi madre que sabía de rezos y conjuros y ya en nuestra casa roció con agua bendita a la niña, le puso una cruz colgándole del cuello, le pidió que se persignara y dijera varias veces: ¡Satanás… satanás… parte de mí no tendrás! y luego en el nombre de Dios se durmiera. Le puso un lugar a donde pudiera descansar, encima del cobertor le puso un escapulario bendecido por el sacerdote. La niña durmió placenteramente como si nada hubiese ocurrido. Al día siguiente la llevó a la casa de sus padres, les platicó el fenómeno de la noche anterior pero la tranquilidad de la niña no permitía sospechar que ella tuviera ciertas energías sobrenaturales. Pasaron los años, la niña se convirtió en mujer y nada parecido volvió a ocurrir.

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Y aquí compar timos algunos videos que podrán interesar te:

Rumbo a los 500 años

¿Sabías que Comitán fue la primera ciudad fundada por españoles en Chiapas? En esta Carta a Mariana, Molinari nos conduce por las raíces de Comitán, cuestionando con agudeza y cariño por qué su historia fundacional permanece en la sombra. Es necesario una reflexión urgente: reconocer de dónde venimos también es una forma de honrar lo que somos.

Cuando

florece el tenocté

Cuando el tenocté florece, Comitán se viste de blanco… y el corazón recuerda. Cuenta la leyenda que, antes, su floración anunciaba algo más: las muchachas preparaban su “maletía”… y se iban con el novio. Hoy es símbolo, memoria y tradición que sigue viva en nuestras calles. Mientras el tenocté siga floreciendo… nuestra historia también.

¡Mercadito comunitario!

Visitamos este mercado comunitario… ¡y nos encantó! Es un espacio lleno de vida, donde todo es fresco, orgánico y directo de quienes lo producen. Y no es solo ir a comprar… es vivir la experiencia: probar, platicar, descubrir, apoyar lo local y pasarla increíble. Felicidades a Casa Kin Balam por esta iniciativa y a todas las manos que hacen posible este proyecto tan bonito.

Cuentitos

para compartir con los

niños y niñas

Génesis te invita a sumergirte en el cuentito de Arenilla… Donde una ballena muy especial te espera con una historia llena de emociones y aventuras. No olvidés compartir estos momentos con tus hijos. ¡En cada edición de Arenilla hay un cuentito listo para sorprenderlos!

Arenilla en C asa Chiapas CDMX

Arenilla visitó Casa Chiapas en la Ciudad de México, un rinconcito mágico donde nuestra cultura, identidad y raíces se hacen presentes.

Agradecemos la hospitalidad y el impulso a este espacio que fortalece y proyecta el talento chiapaneco. ¡Seguimos creando puentes desde nuestras letras!

Plática con el escritor Pablo Salazar López

Tuvimos el privilegio de platicar con el escritor Pablo Salazar López, autor del libro de cuentos “Tras la huella del ñandú”, obra ganadora del Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola 2024. Él es un escritor chiapaneco, sensible y profundo, cuya voz literaria merece ser escuchada.

Chiapaneco integrante del Panel Internacional de Inteligencia Artificial de la ONU

Platicamos con el querido y admirado doctor Carlos Coello Coello, destacado científico mexicano y experto en computación.

El doctor Coello forma parte del Panel Internacional de Inteligencia Artificial de la ONU, un grupo integrado por solo cuarenta especialistas de todo el mundo que contribuyen al análisis y orientación del desarrollo de la inteligencia artificial a nivel global.

Es, sin duda, un orgullo para Chiapas: egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas y originario de Tonalá. s, ¡extraordinario por naturaleza!

Si venís a Chiapas, visitá las Cascadas El Chiflón… ¡lugar hermoso! Caminata entre árboles, el delicioso sonido del agua todo el tiempo, vistas que te atrapan… y rincones que simplemente se sienten. Esto no es solo un paseo, ¡es una experiencia completa! Chiapas, ¡extraordinario por naturaleza!

Revist a Arenilla

¿QUÉ HARÍA SIN MIS MUJERES?

Por Enrique Orozco González (Kike)

Siempre he sido afortunado, cuando nací, doña Jelen, mi madre, se encargó de alimentarme: ¡Lechita materna a dos chichis! Mis cachetes lucían volcánicos. Uno, el Popo, otro, el Ixtla, temblaban cual gelatina de puro gusto. “‘Tá bien repuestito el Quiqui”, opinaban

Sin darme cuenta me llegaron madres sustitutas: dos hermanas, dos tías y tres primas, que si bien, no se resbalaban para atenderme, me consentían. No faltaban los antojitos o quien

A los 28 años conocí a Dora Celina: carilinda, alta, delgada ¡Una palmera real! Nos enamoramos y al registro civil, luego al altar. Y todo cambió. Ella, de otra familia y costumbres gastronómicas exóticas. El primer semestre de aconchabados me quería matar de hambre: “desayuno continental”: frutas, cereal, yogurt, pan tostado. A las 3: 00 p. m., comida “light”: sopa de verduras, ensalada verde, carne magra asada y desabrida gelatina de postre. “Cena Ejecutiva”: fruta no muy dulce, quince cacahuates y dos ciruelas secas, un plato hondo con cereal chapoteando en leche descremada. Mis cachetes perdieron prestancia y brillo, los volcanes se apagaron, mi vida se volvió triste como el “invierno triste” de Connie Francis.

Me rebelé. Fui a desayunar a casa de mis madres sustitutas: “desayuno huevón”: huevos con chorizo, papas, jamón o algo más, chirmol, frijoles refritos tamal de elote y otras linduras. “Comida repone-lonja”: sopa de gato, caldo de pata y panza o cochito horneado, estampida de tortillas; de postre, tres muéganos. Y “cena destructiva”: medio kilo de pan de yema y una bacinica con café y leche.

Mi abnegada quiso conocer por qué huía de sus guisos y se me pegó, ella hablaba “gabacho”, pero le entró a los guisos chiapanecos:

Tasajo con pepita: ¡Oh, beautiful! ¡Big food!

Chanfaina: Dog food, ¡Fuchis!

Huevos rancheros: Ranger eggs ¡Great!

Sopa de Gato: Cat soup, ¡yesss!

Chicharrón con pelo: Hair Chichirrias, ¡Wou! Perrro… quitar pelos.

Chirmol: Tomato with chile. ¡Pucha mother!

Pollo de la Conchita: Conchita Chiken, otra vez ¡Pucha mother!

Cabeza Horneada: Fogón Head. ¡Cha cha chá!

Dora Celina dejó de cocinar y ambos ganamos peso, mis cachetes de nuevo florecieron. Soy diabético tipo: 1.5 desde los 35 años (juvenil, ya no era). Mi abnegada, antes palmera real, hoy palmera de botella, sus rodillas sufren por el sobrepeso. Mi madre biológica y madres sustitutas, son culpables de nuestros males, pero

Glosario: Aconchabar.- Agarre sagrado, tipo garrapata coyolera. Gabacho.- Gringo cara pálida.

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Ardillitas dentro de un sobre de papel Cuento

Nota: Rosario Castellanos le envió esta carta a su hijo Gabriel, cuando tenía cinco años de edad, dentro de la carta aparece un breve cuentito de ardillitas. En este número de ARENILLA, lo compartimos con especial dedicatoria a los pichitos y pichitas, lo publicamos para difundir la literatura de Rosario, pues coincidimos con lo que dijo su hijo Gabriel Guerra Castellanos: el mejor homenaje es leer su obra. ¡Feliz lectura!

Madison, Wisconsin, 27 de septiembre de 1966

Mi querido Gabrielito:

No te imaginas cuánto te extraño y las ganas que tengo de verte. Me dio mucho gusto recibir esos dibujos tan bonitos que me mandaste y luego la carta que le dictaste a Ricky, donde me dices tantas cosas.

Cabellito de elote, perrito bravo, mi vida, mi corazón, te quiero, te adoro y te idolatro el doble y el triple. Y ahora me va a tocar a mí mucho más tiempo que a ti.

me encontré con una ardillita muy traviesa y le pregunté cómo se llamaba y me dijo que ella Zipi y su amiguito Zape. Y cuando yo les dije que no era yo de aquí y que estaba muy triste porque estaba lejos de mi casa, me contaron que ellas también se vinieron desde muy lejos. Que ellas son del Canadá, pero que un día llegó un zorro malo y las empezó a molestar. Entonces ellas brincaban de un árbol en otro hasta que un día encontraron un nogal muy grande y muy bonito y allí hicieron su casita, aquí en Madison. Cuando el zorro las quiso perseguir nunca pudo subirse a un árbol tan alto y tan empinado y se quedó abajo, aullando hasta que llegaron los policías y lo echaron fuera. Entonces las ardillitas guardan en su casa las provisiones para el invierno: nueces, hojas, todo lo que van a comer y con lo que se van a calentar. Y cuando bajan juegan con los niños que andan en bicicleta por las calles. Me preguntaron si yo tenía niños y les dije que sí, que tenía un hijito muy grande, que ya iba a cumplir cinco años en estos días y que se llamaba Gabriel y me dijeron que lo saludara mucho y que tenían ganas de conocerlo, que si no iba a venir a visitarlas. Yo les dije que íbamos a hacer lo posible.

Mi vida, me da mucho gusto que te pasees y que estés muy contento. Yo te voy a llevar muchos regalitos y cuando nos veamos te voy a dar más besos de los que te estoy mandando en esta

Adiós, mi vida, pórtate bien, ve a la escuela para que aprendas a leer y a escribir pronto y no te olvides de tu mamá que te quiere, te adora y te idolatra el doble y el triple y más y más y más.

Una historia real de mi barrio

Comitán se distingue por tener barrios emblemáticos, todos con un pasado y con una vibrante vida actual, pero todos guardan una historia con su gente, sus calles, sus tradiciones y costumbres.

Hoy quiero decirles que soy orgulloso de mi Barrio: ¡Yalchivol! Lugar lleno de gente trabajadora, con una iglesia impresionante y donde existen casas y apellidos que han dado a Comitán y Chiapas renombre nacional.

Se puede hablar de lo mejor de este gran Barrio, pero hoy quiero reconocer a mi madre, originaria del

barrio, ella forjó trabajo honesto y siempre con la mirada a un mejor futuro. Recuerdo sus ricos tacos dorados, sus chalupas y panes compuestos que vendía los domingos, sus costuras que les hacía a las señoras de Huacanajaté o Yocnajab, y al final su tienda de regalos y papelería en el boulevard del barrio. Siempre trabajando y ayudando a mi padre. Gracias mi Esperanza Albores Castillo.

Reconozco a tanta gente que ha puesto en alto a Yalchivol, pero mi madre ha sido ejemplo de vida y superación.

“¡Viva Yalchivol!”

Un gran basquetbolista: Ricardo Antonio Santis Torija

El buen Toño es muy conocido en Comitán. Lo encuentra quien va a comer o a tomar una cerveza a La Casa Rosada, porque ahí trabaja. Toño es un gran apasionado del básquetbol. Ahora ya no lo practica, pero sigue asistiendo a encuentros, no se pierde la jornada deportiva que se da en la feria de agosto. En los años sesenta fue a la cancha Pantaleón Domínguez, cancha al aire libre; ahora acude al moderno gimnasio Roberto Bonifaz Caballero.

¿De dónde le nació la afición por el deporte ráfaga? Él dice que hay dones que se traen. En los años sesenta estudió en la escuela primaria Fray Matías de Córdova y ahí se convirtió en uno de los basquetbolistas más reconocidos, era muy bueno. Llegó a ser seleccionado y representó a Comitán en encuentros estatales. No siguió estudiando la secundaria, no obstante, el maestro Antonio Penagos, el famoso “Camello”, lo invitó a incorporarse al selectivo de la Escuela Secundaria ETI 141, que estaba conformado por maestros, alumnos y dos invitados, él fue uno de los invitados, el otro fue Bulmaro Vidal, el famoso “Jorge Rivero”.

donde participó y trae a su memoria el equipo que se llamó “Pinks”. Sirva estas líneas para recordar épocas idas y reconocer su capacidad deportiva.

Ctra. Las Margaritas

KM 4, Col. El Cash, 30107, Comitán de Domínguez, Chiapas

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