febrero - marzo 2026 2 mil ejemplares Distribución Gratuita
Alejandro Molinari Director General
Roberto Carlos Espinosa Vásquez Director de Arte y Mercadotecnia
Dora Patricia Espinosa Vázquez Editora Ejecutiva
Cielo Janeth Espinosa Vázquez Contenido Digital y Fotografía
Carlos Antonio Rivas López Director Comercial, en Guatemala (Tel. 5464 7060 y 33824697)
Carlos Daniel Espinosa Jiménez Ilustrador de la sección infantil
Patricia Alcázar Relaciones Públicas
En portada: Chef Walter Aguilar Rovelo
Para eventos sociales, ventas y publicidad: 9632365050 arenillarevista@gmail.com
Este ejemplar está en tus manos gracias al patrocinio de: Chef Walter Aguilar Rovelo, San Marcos, Ecovidrio, Aurea, Big Red Food Truck, Laboratorio San Francisco, TKD Moo Duk Kwan, Dr. José Ramón Mazariegos Díaz, Cedi Neuro, ALZ Concretos, La Casa del Marqués Hotel, Hotel Posada del Ángel, Abarrotes San Luis, Hiena Blindados, Hotel Tierra Viva, Hotel Corazón del Café, Hotel Puerta Sur, Asesores en Seguros Penagos Ruiz, Panadería y Pastelería La Flor de México, Noti Vos - La Súper 99.7, Brenda’s Joyería, Hotel Edelmira, Creaciones Arandy, Ayuntamiento de La Independencia, Ayuntamiento de La Trinitaria, Grupo de Alcohólicos Anónimos “Amor y vida”, y Gely´s Cafetería. Empresas comprometidas con el desarrollo cultural de Comitán y la región.
Editorial
¡Que viva Comitán y la región! ¡Que viva su gente, siempre valiosa, siempre única! En este 2026, el país celebra el centenario del nacimiento del gran José Alfredo Jiménez, quien nos dijo que seguía siendo el rey, con dinero o sin dinero; asimismo, todo México celebra el centenario del nacimiento del gran poeta de Chiapas, Jaime Sabines. En el plano local, el universo se expande para festejar dos centenarios: el del maestro Límbano Vidal Mazariegos, quien nació en Socoltenango, pero llegó a Comitán y acá se quedó a iluminar nuestros cielos con su marimba internacional “Águilas de Chiapas”; y el centenario de Armando Alfonzo Alfonzo, el triple A, quien nació en Comitán y nos legó una historia llena de identidad, a través de sus libros, de sus dibujos, de sus pinturas y de sus investigaciones.
Todos los mencionados, igual que José Alfredo, fueron reyes de la creatividad, con dinero y sin dinero nos demostraron que el arte está por encima de lo material, que la savia del intelecto y de la creación es lo que hace la diferencia, lo que permite el crecimiento sostenido de las sociedades. Todo mundo reconoce el talento musical de José Alfredo; todo mundo celebra los poemas de Sabines; todo mundo sigue disfrutando las ejecuciones gloriosas de Límbano; y todo mundo festeja el genio del triple A. Los festejados honraron su vida, nos toca ahora honrarlos a ellos. Su trabajo contribuyó a hacer más inmensa la ceiba milenaria. Nuestra región es más amable, gracias a su legado.
De igual manera, hoy también es motivo de orgullo para Comitán el chef Walter Aguilar Rovelo, joven que continúa con pasión el legado de la herencia panadera de nuestra tierra. Autor del libro “Comitán y su herencia panadera, sistematización y preservación”, su trabajo honra la tradición de las ancestras panaderas, de doña Marthita y, sobre todo y con profundo orgullo, la memoria y enseñanza de su abuela, doña Cuca, manteniendo viva una parte esencial de nuestra identidad.
Las alas de la tradición siguen aleteando, refrescando nuestro cielo, colocando una sonrisa en el aire donde vuelan los pajaritos. Sabines preguntó, en un poema seductor: “¿Cómo puede decirse un amanecer en Comitán?” Puede decirse de mil maneras, pero una, la más sublime, es continuar con el fomento de la marimba de “Águilas de Chiapas”, la lectura de los poemas de Sabines y de los libros picarescos e inteligentes del triple A, así como la preservación de los saberes y sabores de nuestra tradición panadera, que también cuentan la historia de nuestra tierra. Ellos son raíz de la tradición, hay que seguir regando con agua bendita el árbol de nuestra identidad. ARENILLA los recuerda con emoción, los celebra con harta marimba y palabras que son como confeti.
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TRES CENTENARIOS
JAIME SABINES: nació en la capital de Chiapas el 25 de marzo de 1926, en una casa que estaba en la 2ª. Poniente. Está considerado como el poeta mayor de Chiapas. El maestro de la comunicación Iván Ibáñez dice que fue un rockstar de la poesía, porque en sus lecturas siempre congregó a muchos jóvenes que son seguidores de su creación literaria. Pocos poetas mexicanos han logrado tal prodigio. El 30 de marzo de 1996 ofreció un recital en el Palacio de Bellas Artes, en la CDMX, la sala se abarrotó y en el vestíbulo al aire libre hubo una multitudinaria congregación de jóvenes que, al no alcanzar entrada, disfrutaron la presencia de Jaime Sabines a través de pantallas gigantescas. El poeta le dedicó un sutil canto de amor a nuestra tierra, con un poema que inicia así: “¿Cómo puede decirse un amanecer en Comitán?, / ¿en mayo, en la quietud, en la frescura, / en el aire? ¿Cómo amanecer en el aire?, / ¿qué es el aire?, ¿qué es el aire de Comitán / en la frescura del amanecer en el aire?”.
ARMANDO ALFONZO ALFONZO, el triple A: nació en Comitán el 24 de febrero de 1926, en el tradicional barrio de San Sebastián. Fue un
“científicamente las pautas acústicas exactas de su construcción, para que la magia de su encanto no se pierda”.
LÍMBANO VIDAL MAZARIEGOS: nació en Socoltenango el 25 de enero de 1926, lugar donde fue presidente municipal en el trienio 1962 – 1964. En 1965 llegó a radicar a Comitán, ciudad donde fundó la Internacional Marimba Águilas de Chiapas; impartió clases de música en la Escuela Secundaria Técnica No. 5. Muchos de sus alumnos lo recuerdan con cariño y la sociedad en general reconoce su talento musical, talento que lo llevó a ofrecer recitales en varios países del mundo, como Cuba, Estados Unidos de Norteamérica, Europa y Japón. Su maravillosa presencia permanece en diversos discos que grabó, así como en el legado que honran los integrantes de la Internacional Marimba Águilas de Chiapas, conformada, en su mayoría por hijos y nietos, que son virtuosos, dignos herederos del genio del Maestro.
ARTURO Y TÍA NATI
“Nadie escapa de su propio destino”.
Por José Benito Vera Guerrero Cronista Municipal de La Trinitaria
La feria de la Santísima Trinidad es la principal de La Trinitaria. Se rige por el antiguo calendario lunar judío, por eso no tiene una fecha fija en el calendario Gregoriano. A la feria acuden comerciantes que ofrecen diversas mercancías, ocupan las principales calles para sus exposiciones: ropa, artesanías, juguetes, dulces, etc., todo es muy variado y atractivo. El programa de eventos es también muy variado: desfiles de carros alegóricos, carreras de caballos, loterías, “chingolingos”, “teatros sorpresa” y muchos etcéteras más.
Todos son espectáculos que invitan al visitante y coterráneos a disfrutar de esta feria: juegos mecánicos, bailes populares, espectáculos públicos presentando el folklore de la región, conciertos con las mejores marimbas y presentación de famosos cantantes. En fin, todos encuentran una gran variedad de diversiones, aunque lo que principalmente atrae a la mayoría de ellos y ellas es la devoción por la Santísima Trinidad. Leyendas, anécdotas, historias, van quedando grabadas en la memoria colectiva; algunas baladíes, románticas otras, trágicas aquellas. Otras más son historias de conquistas y traiciones amorosas. Pero ninguna tan impresionante como la que protagonizaron Arturo y tía Nati. Explicable para aquellos que creen en el destino, para los que dicen que nadie escapa de su propio sino.
Arturo era un muchacho apuesto, carismático, de agradable carácter, en las tertulias deleitaba con su amena charla; tenía una frase hecha para despedirse, lo decía siempre: “buenas noches, queden con felicidad, que yo me voy con tía Nati”, así lo decía siempre, “con felicidad” frase que expresaba el deseo de que siguieran disfrutando de la reunión, pero a la vez lo relacionaba con el esposo de la “tía Nati” cuyo nombre era “Felicidad”, don Felicidad esposo de la tía Nati. Arturo era de oficio zapatero, poca utilidad le dejaba ese trabajo, por eso poco tenía que ofrecerle a su bella novia Haydée, la más hermosa del pueblo.
A la feria llegan de lugares lejanos muchos paisanos, es la costumbre. A la del año 1933 llegó, entre otros, Antonio, flamante licenciado en derecho, recién graduado en la universidad más prestigiada
del país. Haydée, novia de Arturo, se deslumbró con el título y con la recia personalidad de Antonio. Arturo desairado se refugió en el alcohol, en las cantinas quedaron los ahorros que debía disfrutar con su bella novia, ahora paseando y bailando con el apuesto abogado.
Tía Nati le tocó ese año presidir el comité organizador de las mañanitas al Padre Eterno, el rompimiento al alba del día principalCohetería y marimbas participan en este evento muy concurrido. Celosamente, tía Nati, administró el dinero para celebrarlo. Llegó la hora, ella misma entregaba ordenadamente las docenas de cohetes a los “quemadores”.
Arturo no fue al rompimiento del día principal, no podría soportar la presencia de Antonio cortejando a la que fue su novia: en su febril mente pasaban, como en una película, las supuestas escenas amorosas de Antonio y Haydée. En el colmo del sufrimiento, no pudo más, con su propia pistola, un solo disparo en la cabeza acabó con su vida.
En el rompimiento del día (las mañanitas) uno de los cohetes no siguió la trayectoria ascendente, se desvió y la fatalidad quiso que explotara en los cientos de cohetes que están bajo la vigilancia de la tía Nati. Cientos de pequeñas bombas de luces alumbraron como el día y explotaron en su cuerpo, destrozándolo completamente. Fue un espectáculo impresionante, dantesco; ¡Oh tragedia! entre la multitud de luces de colores un cuerpo estaba quemado hasta las entrañas, por más rápido que retiraron su cuerpo de ese infierno, nada se pudo hacer, tía Nati está sin vida.
En la tarde de ese domingo, dos ataúdes guardaban los restos de Arturo y tía Nati próximos a llevarlos al panteón. La feria siguió, no podía detenerse. Los asistentes “quedaron con felicidad, Arturo se fue con tía Nati”. Así se cumplió la frase repetida mil veces por Arturo.
Alguien comentó: ¡qué historia! “nadie escapa de su propio destino”.
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El Anaquel de Paty Cajcam
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Raíz
que no desaparece: ¡un libro vivo!
Por Dora Patricia Espinosa
Me gustan los libros. Admiro a quienes los escriben. Pero cuando se trata de autoras, mi reconocimiento es mayor. Siento una conexión distinta, quizá más íntima. El puente es el libro: ellas me entregan su palabra, yo regreso cuantas veces quiera. No hace falta más.
Eso me ocurrió con Alma Delia Murillo. Escritora mexicana, joven, lúcida, a la que admiro mucho, por su sencillez y porque me toca con lo que escribe. Entre otros, he leído: “El niño que fuimos”, “La cabeza de mi padre” y ahora “Raíz que no desaparece”. En todos encuentro algo que se me queda adherido. Pero este último lo viví de una manera especial. Compré “Raíz que no desaparece” en la FIL Guadalajara 2025. Hice fila para escuchar a la autora. Y la espera me dio la oportunidad de iniciar la lectura. Alguien del staff nos preguntó para qué hacíamos fila: para esuchar a Alma Delia, respondimos. Nos dijo que en ese recinto se presentaría otra cosa, que la participación de Murillo se había cancelado por causas de fuerza mayor (luego me enteraría que era algo relacionado a su salud). La fila se deshizo con una tristeza silenciosa. Aunque no pude escuchar a Alma en persona, lo hacía a través del libro que tenía en mis manos.
“Raíz que no desaparece” abre con una frase imposible de ignorar: “—Aquí van a sembrar un ahuehuete, pero se va a morir. Y luego nos vamos a morir todos, igual que el árbol”. Siempre he creído que los inicios de una novela son una promesa. Y Alma cumple. Parte de un hecho público —la tala de la icónica palmera de la Ciudad de México y la plantación de un ahuehuete en su lugar— para conducirnos hacia algo mucho más profundo: la ausencia, la pérdida, los desaparecidos, (un tema real en nuestro país). La historia sigue a Ada, una madre buscadora, una mujer que recuerda, que intenta entender. No es solo la historia de una desaparición; es la historia del vacío que queda, entrelazada con los
sueños y una mujer que busca respuestas en los árboles, testigos de una tierra que lamenta.
No es un relato distante. Es incómodo, doloroso, pero disfrutable. Es un libro que nos obliga a mirar de frente una realidad que muchas veces preferimos esquivar. Aquí he confesado más de una vez que suelo inclinarme por la literatura fantástica. Me cuesta entrar a temas crudos, demasiado reales. Pero Alma Delia siempre logra lo contrario: me sostuvo ahí, sin permitir que apartara la mirada. Me hizo sentir el dolor, sí, pero también la ternura y la humanidad que persisten incluso en medio de la tragedia. Me hizo llorar. Y agradecí estar leyendo algo que me movía tanto.
Amo los árboles. Siempre los he sentido cercanos, tengo una conexión especial con ellos, pero ahora entiendo algo más hondo: todo lo que guardan y callan en su memoria vegetal. Nosotros, en cambio, olvidamos con facilidad; hay temas que nos rozan, nos duelen un instante y luego seguimos —equivocadamente— con la vida, como si la indiferencia fuera una forma de alivio. Los árboles no tienen ese privilegio. Ellos permanecen. Sostienen el peso de lo que ocurre a su alrededor: la tala, la ausencia, el grito que nadie escucha. Están ahí, resistiendo, siendo testigos silenciosos de lo que nosotros preferimos no recordar. Por eso me cae bien Alma Delia, porque me hace reflexionar. Los árboles no son paisaje: son presencia. Respiran con nosotros, resienten nuestras decisiones.
“Raíz que no desaparece” es un libro hermoso, doloroso, pero muy humano. De esos que uno no quiere soltar hasta la última página. ¡Lean este libro!, no se van a arrepentir. Una lectura que se volverá inolvidable, que no se queda en el mero entretenimiento, un libro que nos despierta a la vida.
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¡La Independencia avanza: identidad, espacio público y futuro compartido!
La Independencia avanza en obra pública y empieza a reconocerse a sí misma desde la memoria, la cultura y la identidad.
Este año, en febrero 2026, se realizó la conmemoración del 158 aniversario de la fundación de La Independencia. Una fecha decretada oficialmente en 1868 por el gobernador Pantaleón Domínguez, tras la solicitud de tierras presentada por los habitantes de Guacanajaté, nombre original del municipio de La Independencia. Con motivo de esta celebración, el H. Ayuntamiento, a través de la Dirección de Arte y Cultura Municipal, preparó un encuentro con estudiosos de la historia local y regional, convencidos de que recordar nuestras raíces es fundamental para saber quiénes somos y hacia dónde vamos.
En el mismo espíritu de recuperar la memoria colectiva, se anunció la realización de un mural emblemático en la presidencia municipal, a cargo del maestro Antún Kojtom, galardonado con la Medalla “Rosario Castellanos” en 2022. La obra narra, desde la pintura, la historia de la finca Guacanajaté, la proclamación de La Independencia como pueblo y su presente plural.
El ingeniero Sebastián López, presidente municipal constitucional de La Independencia, ha dejado muy claro que la cultura y la educación ocupan un lugar prioritario en el municipio. Por eso ha dado a conocer grandes noticias: La propuesta de la Casa de la Cultura, un proyecto que busca rescatar el inmueble que alguna vez funcionó como casa ejidal y devolverle vida a través del arte y la formación. La intención es clara: que en ese espacio se impartan talleres que fortalezcan y preserven la riqueza cultural del municipio. La reunión con autoridades estatales del ámbito cultural abre una ruta prometedora para que este anhelo se concrete. Y La Plaza del Estudiante, que ya está en construcción: un espacio público pensado para que la juventud pueda reunirse en franca convivencia, contar con Internet, en medio de un espacio seguro y digno. A estas acciones se suman proyectos que miran al bienestar común: la instalación de luminarias solares en los accesos principales del municipio y el programa de reforestación: “Adopta un Arbolito” en escuelas de nivel secundaria y medio superior.
Amor y calidad
CON EL ESCRITOR
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CINCO MINUTOS Juan Villoro
El gran escritor Juan Villoro estuvo en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el 19 de febrero de 2026, él es grande en su altura física y en su altura intelectual.
El rector de la Benemérita UNACH, Doctor Oswaldo Chacón Rojas, días antes dio la primicia al equipo de Arenilla, en una visita que hizo a Comitán. “Traeremos a Villoro”, dijo y comentó que si íbamos a San Cristóbal para la presentación del libro “No soy un robot”, podríamos platicar un rato con el famoso escritor.
Viajamos, por supuesto, llegamos temprano al Hotel “Sombra del Agua”, saludamos a los funcionarios de la UNACH y cuando Villoro salió de su habitación para ir al auditorio de la Facultad de Derecho, donde ya lo esperaba una audiencia que llenó el espacio al tope, Juan Villoro, amable, dispuesto, sencillo (en medio de su grandeza) platicó con nosotros. Caminamos del hotel al parque central y platicamos.
Le dijimos que la UNACH había traído a Leonardo Padura en 2025
y él dijo: “Con Padura estuvimos en la Ciudad de México el año pasado, somos buenos amigos”.
Padura estuvo en la FIL de Guadalajara en el 2025. Villoro comentó: “En 2025 no estuve en la FIL, porque estaba yo dando clases en Suiza, en la Universidad de Berna”, completó: “la FIL tiene más de treinta años de existencia, he ido más de veinte veces, pero a veces no se puede, porque no puede uno estar en todas partes”.
En la presentación del libro, el rector de la Benemérita UNACH contó que había invitado a Villoro para asistir a la Feria Internacional del Libro 2025 que organiza la máxima institución profesional de nuestro estado, pero no aceptó por lo que nos dijo, no hay ser humano con la capacidad del don de ubicuidad. A cambio, propuso, vendría la fecha que le indicara el rector durante el 2026, siempre y cuando fuera antes del mundial de fútbol. Y cumplió.
Seguimos caminando por las banquetas de laja de la colonial ciudad chiapaneca, con una mañana cálida, soleada. A Villoro no le haríamos preguntas acerca del tema que desarrollaría minutos después en el auditorio, le preguntamos algo cercano al entorno y dijo: “He estado en San Cristóbal muchas veces. En Comitán, la tierra de Rosario Castellanos, también, pero tiene como treinta años, hace mucho que
no voy, pero yo conocí muy bien a Rosario Castellanos, el libro “Mujer que sabe latín”, está dedicado a mi padre. Ellos fueron muy amigos. Y yo soy muy amigo de su hijo Gabriel, hasta la fecha. Mi papá y Ricardo Guerra eran amigos, entonces los hijos también nos hicimos amigos, aunque Gabriel era un poco más chico que yo, ¡nos hicimos amigos!, y yo también era amigo de los otros dos hijos de Ricardo Guerra: Ricardo y Pablo, fue como una relación familiar muy buena”.
Villoro dijo que conoció a nuestra amada escritora: “A Rosario Castellanos la conocí cuando yo era niño, adolescente. Era una persona extraordinaria, con sentido del humor, brillante, me dio mucho gusto que el centenario de su nacimiento haya sido tan productivo para ver sus obras de teatro, conferencias sobre ella, biografías, realmente la presencia de Rosario Castellanos va creciendo”.
Confesó que tiene un cariño especial por Chiapas: “Mi padre (el filósofo Luis Villoro) está enterrado aquí en Oventic, en el Caracol Zapatista. Vengo muy seguido. El año pasado estuve en escuelas, porque escribo para niños, entonces me invitaron a distintas escuelas, vengo con frecuencia, me gusta mucho”.
Agregó: “Chiapas es un país en sí mismo. Chiapas es riquísimo, la naturaleza que tiene, desde la parte más bien tropical hasta las selvas, también los bosques. Para mí ha sido muy importante, porque hace treinta años aquí surgió la esperanza de un país diferente con el levantamiento zapatista, y con la participación de toda la sociedad civil, fue un ejemplo para el mundo entero. Ahora que estuve en Suiza observé que allá hay colectivos muy interesados en las formas de la democracia directa de las comunidades zapatistas, porque Suiza es un país con democracia directa. Han tomado como ejemplo muchas cosas de lo que aquí se ha propuesto. Por otra parte, están los grandes escritores de Chiapas: Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Óscar Oliva, Juan Bañuelos, Eraclio Zepeda; Chiapas también me ha marcado mucho en ese aspecto, y luego toda la riqueza de la cultura popular: las artesanías. La casa de mi padre estaba llena de artesanías de Chiapas, eso es muy importante. La última morada de mi padre está aquí, bajo la niebla de Oventic”.
comentarista de lujo, el Doctor Carlos Coello Coello, egresado de la UNACH, uno de los cuarenta integrantes del Panel Internacional sobre IA de la ONU.
Antes de despedirnos y tomarnos la foto de recuerdo, Juan Villoro dijo que en el Colegio Nacional organizaron un homenaje a Rosario Castellanos y participó Gabriel, asimismo cuando Juan presentó su libro “La figura del mundo” también participó su amigo Gabriel Guerra Castellanos, “tuvo que hacerlo a distancia, porque dentro de sus excentricidades él es jinete, tiene caballos, se cayó de un caballo, estaba lesionado y no pudo ir a la presentación, pero mandó un mensaje por video”.
Cuando vinimos a ver ya habíamos llegado al parque, pasamos frente al MUSAC (Museo de San Cristóbal, edificio que anteriormente fue el palacio de gobierno municipal) y debíamos despedirnos, porque el compromiso lo esperaba. En la presentación de su libro lo acompañaron el Doctor Oswaldo Chacón Rojas; el secretario académico de la UNACH, Doctor Florentino Pérez; Yojana Carreón Herrera, moderadora; y como
El equipo de Arenilla se quedó en el umbral del parque, vimos caminar al gran Juan Villoro, se integró a la comitiva especial, nosotros nos quedamos con un grato sabor de boca, con el agradecimiento por la oportunidad que nos dieron las autoridades de la universidad para caminar al lado del gran escritor y platicar con él cinco minutos. Recordamos el lema de la Benemérita UNACH: “Por la conciencia de la necesidad de servir”.
la historia viva del padre Joel Padrón Sesenta años de vocación:
El domingo 21 de diciembre de 2025 se conmemoró el sexagésimo aniversario de vida sacerdotal del padre Joel Padrón González. La celebración de sus 60 años de vida sacerdotal se efectuó con una misa en el templo de El Calvario, de Comitán. El acto también contempló el festejo de un aniversario más de las Misas de Juventud, que fueron especiales en el Comitán de los años setenta. Esta magna celebración fue organizada por María de Lourdes Avendaño Guillén, Guadalupe Gómez Domínguez, Sonia Alicia Conde Durán y Julia Alicia Castellanos Macal, quienes tienen plena conciencia de los actos que han dado realce a la historia de nuestra comunidad. Joel Padrón González nació en San Diego de la Unión, Guanajuato, el 6 de mayo de 1939. Es hijo de Anastasia González Toro y de Félix Padrón Flores. Estudió en el Seminario de León, Guanajuato, se ordenó el 20 de junio de 1965; realizó la licenciatura en Derecho Canónico, en la Universidad Gregoriana, en Roma.
En 1971 llegó a Comitán. Junto con él llegó el padre José Antonio Mejía Estrada, quien fue nombrado párroco del templo de Santo Domingo, y el padre Joel realizó la labor de vicario. Él considera que una parte importante de su vida sacerdotal la realizó en esta ciudad. Las organizadoras del acto de celebración lo definieron como un ser humano renovador, visionario y defensor de los derechos de los pobres.
El templo de El Calvario estuvo lleno en la misa de once, del domingo 21 de diciembre de 2025. Muchas personas recordaron las Misas de Juventud, que se celebraban los domingos a las once de la mañana. En dichas celebraciones el grupo de rock “Santa Fe”, integrado por Roberto
González, Hugo Ramírez, Fernando Escárcega, Enrique Penagos y Alfredo Gordillo Zamora (“El Chino") aceptaron la invitación del padre Joel y de inmediato crearon la música y la letra de las canciones. Jamás en el pueblo se había escuchado tal género musical en una celebración católica. Algunas personas se extrañaron; por el contrario, los chicos y chicas se acercaron. Esto fue un gran logro del padre Joel ya que su intención era precisamente que los jóvenes encontraran a Dios. Las organizadoras del acto del 21 de diciembre recordaron algunos nombres de personas que participaron activamente en las Misas de Juventud: la maestra Angelita Ramírez, Rita Ortiz, Lupita Macal, Anita Ramírez, Eva Morante, Betty Marín, Juan Carlos Gómez Aranda, la Güera Bermúdez, Lupita Ruiz, Mercedes Fernández, Gemita Pinto.
El día de la celebración, el padre Joel dijo que era “un gran encuentro histórico (…) volvemos a vivir lo que vivimos en aquel tiempo. Es una misa que resume toda una historia, de entrega sin condiciones (...) Nuestro corazón no es el de hace cincuenta años, es más grande" Buscó en el WhatsApp y leyó un mensaje que le envió Juan Carlos Gómez Aranda, actual coordinador de asesores del gobierno de Chiapas, donde se disculpó por no asistir y recordó: “…asistíamos con tanto entusiasmo, incluso los que olíamos a azufre (…) propiciaba un espacio de libertad, una alegría que contagiaba”.
La síntesis fue lo que las organizadoras dijeron del padre Joel Padrón González: es un ser humano renovador, visionario y defensor de los pobres. Lo sigue haciendo, porque, aunque ya se jubiló, sigue ejerciendo su misión con gran ahínco, como lo hizo acá en Comitán. ¡Felicidades!
LO QUE NO VEMOS: FORMAS MÍNIMAS QUE NOS MANTIENEN VIVOS
No todo lo que nos mantiene vivos es visible a simple vista. Hay universos diminutos que laten silenciosamente en nuestro interior, sosteniendo cada paso que damos.
Aunque pudiera parecer un tema exclusivo de la ciencia, mirar a través de un microscopio también es un acto profundamente cultural: es asombrarnos ante lo invisible que sostiene nuestra vida cotidiana. El químico Enrique Solís Cancino, comiteco apasionado de su profesión y de su tierra, desde su laboratorio de análisis clínicos ha hecho de esa mirada minuciosa una forma de comprender el mundo y compartirlo con los demás.
La siguiente fotografía fue tomada con óptica PLAN APOCROMÁTICA. Esta modalidad permite la máxima resolución en microscopia de campo claro; se encuentra disponible en su laboratorio y la emplean de rutina en la observación diaria.
En la imagen vemos 3 tipos de células:
Glóbulos rojos normales. Tienen una zona clara central y son los responsables de llevar el oxígeno a nuestros tejidos. Neutrófilos. Es un glóbulo blanco, cuya función es migrar a los tejidos y combatir a ciertos microorganismos (cocos piógenos). Monocito. Otro tipo de glóbulo blanco que, al migrar a los tejidos, se convierte en una célula denominada macrófago; realiza funciones diversas. Es una célula muy versátil.
Escaneá para ver el Platicatorio y conocer más del Chef
En un país donde la tradición culinaria es identidad, el Chef Walter Daniel Aguilar Rovelo se posiciona como una de las voces que investigan, sistematizan y dignifican la panadería tradicional mexicana. Desde Comitán, tierra de historia y tradición viva, impulsa un trabajo que rescata el conocimiento ancestral y lo convierte en memoria escrita, llevando el nombre de su ciudad más allá de sus fronteras.
Horno, Herencia y Honor Chef Walter Aguilar Rovelo
El chef Walter Aguilar Rovelo ha puesto en alto el nombre de su pueblo natal, con la presentación del libro “Comitán y su herencia panadera, sistematización y preservación”, fruto de un proyecto académico-cultural que documenta procesos, recetas y memorias del pan tradicional de Comitán, con ello honra el legado panadero de generaciones.
Dicha investigación la realizó al obtener la beca "Ricardo Muñoz Zurita 2025". Este logro fue un privilegio y un honor para nuestro chef comiteco, debido a que Ricardo Muñoz Zurita es uno de los investigadores y divulgadores más importantes de la cocina mexicana contemporánea, cuyo trabajo ha contribuido a preservar y valorar los saberes culinarios del país desde una perspectiva académica y cultural.
El proyecto del chef Walter Aguilar Rovelo surgió como una iniciativa para documentar, analizar y preservar la panadería tradicional de Comitán, una tradición centenaria que representa no sólo técnicas artesanales sino también identidades, memorias y vínculos comunitarios.
Los objetivos son muy claros:
•Rescatar y documentar recetas tradicionales que han pasado de generación en generación.
•Sistematizar y estandarizar procesos de panadería, sin perder su esencia cultural.
•Registrar testimonios, técnicas y saberes de panaderos tradicionales. Generar una base académica que permita futuras investigaciones y material educativo.
•Promover la valoración cultural de la panadería comiteca en espacios gastronómicos y académicos.
El origen de su proyecto está profundamente ligado a la historia de su abuela: Doña Cuca, panadera tradicional del barrio de La Cruz Grande, en Comitán. Doña Cuca comenzó su panadería en 1970. Ella, como muchas panaderas, ejerció su oficio, no como una actividad extraordinaria, sino como una práctica cotidiana que sostenía a la familia y daba sentido a los días. En el silencio de la madrugada, entre la preparación de las masas y el encendido del horno, se fue construyendo un conocimiento que no quedó escrito, pero que se transmitió a través del quehacer constante. Ahora, gracias al talento de su nieto, el conocimiento de Doña Cuca se ha preservado y el chef Walter ha honrado el trabajo de su abuela y de mujeres y hombres que, desde la cocina y el horno, han construido una tradición que merece ser comprendida, valorada y transmitida. Este proyecto nace del afecto, de la memoria y de la convicción de que la gastronomía también se preserva cuando se nombra, se escribe y se comparte. En Arenilla revista honramos el genio creativo del chef Walter Aguilar Rovelo, quien, con su trabajo, engrandece la tradición gastronómica de Comitán, pueblo reconocido por su enorme riqueza cultural.
Orgullo comiteco
Walter Daniel Aguilar Rovelo (Comitán de Domínguez, Chiapas, 1995). Es hijo de Maricela Rovelo Vives y de Walter Aguilar Castañeda, tiene una hermana, Ana Lucía, quien es maestra de inglés. Él es chef ejecutivo, investigador gastronómico y docente universitario especializado en panadería tradicional mexicana. Es egresado y titulado de la Licenciatura en Gastronomía por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
En 2018 formó parte del equipo de cocina de Azurmendi (País Vasco, España), restaurante galardonado con tres estrellas Michelin, donde fortaleció su formación en alta cocina contemporánea bajo estándares internacionales.
A lo largo de su trayectoria profesional ha trabajado en distintos estados de la República Mexicana, desarrollando proyectos gastronómicos, colaborando en restaurantes, cocina industrial, consultoría y formación profesional, lo que le ha permitido integrar una visión amplia de la cocina regional y contemporánea del país. Asimismo, ha obtenido diversos reconocimientos en concursos gastronómicos a nivel estatal y nacional, consolidando su perfil competitivo y técnico dentro del ámbito culinario.
Desde 2020 es chef panadero y propietario de la Panadería Doña Cuca en Comitán, donde impulsa un proyecto de sistematización, documentación y preservación de la panadería tradicional comiteca. Paralelamente, dirige proyectos de consultoría gastronómica y es propietario de la cenaduría tradicional El Cositía en Tuxtla Gutiérrez.
En 2025 fue ganador de la Beca otorgada por el chef e investigador Ricardo Muñoz Zurita, reconocimiento que fortalece su labor en investigación culinaria. En 2026 publicó el libro Comitán y su herencia panadera: Sistematización y Preservación, obra enfocada en la clasificación y documentación de las masas tradicionales comitecas. Actualmente se desempeña como chef instructor en educación superior, combinando práctica profesional, investigación gastronómica y formación académica.
Escaneá para conocer más sobre el libro.
Arenilla Arenilla
más allá de sus páginas
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Y aquí compartimos algunos videos que podrán interesarte:
El comiteco más famoso es ¡el comiteco! Platicatorios dedicados a la bebida El Comiteco. Alejandro Molinari platica con integrantes del Consejo Mexicano promotor del comiteco, quienes cuentan las virtudes de la bebida y explican las ventajas de haber obtenido la Indicación Geográfica Protegida del comiteco.
Entrega de la placa conmemorativa de la Indicación Geográfica Protegida de El Comiteco, un hecho histórico.
Arenilla fue testigo de este acto protocolario, donde se contó con la presencia del Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, Gobernador del Estado de Chiapas; de Santiago Nieto, Director General del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI); y demás personalidades.
Plática con el Dr. Oswaldo Chacón Rojas, Rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas. Dora Patricia Espinosa tuvo el honor de platicar con el rector de la Benemérita UNACH, en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas. El rector platicó la importancia del fomento de la lectura, la cultura y el arte para crear mejores sociedades.
Juan Villoro en Chiapas. Plática sabrosa entre el escritor Juan Villoro y Alejandro Molinari, desde San Cristóbal de Las Casas, el día de la presentación del libro “No soy un robot”, en la Facultad de Derecho. Juan Villoro llegó a Chiapas gracias a la iniciativa de la Benemérita UNACH.
Leonardo Padura en Comitán. Video completo de la presentación del libro “Ir a la Habana”, del escritor Leonardo Padura. Diálogos muy interesantes que no te podés perder
Revist a Arenilla
SEGOB entrega cartas de naturalización en La Trinitaria
Los 160 documentos otorgados garantizan identidad jurídica a los beneficiados
Un total de 160 copias certificadas de cartas de naturalización fueron entregadas por la Secretaría de Gobernación (Segob), a través de la Coordinación para la Atención Integral de la Migración en la Frontera Sur, a personas establecidas en La Trinitaria, quienes a partir de esta entrega ya son ciudadanos mexicanos con goce de todos los derechos y obligaciones.
"Esta entrega de reposición de cartas de naturalización forma parte de un esfuerzo conjunto de las autoridades. Nuestro deber es hacerlos sentir parte de nuestro país y con ese documento demuestran que son mexicanos porque quieren ser mexicanos. En ese sentido caminemos, nos tomemos de la mano y sigamos haciendo gestión para beneficio de toda la población", puntualizó Denis Solís Alvarado, presidente municipal de La Trinitaria.
Por su parte, Antonio Hazael Ruiz Ortega, coordinador para la Atención Integral de la Migración en la Frontera Sur, dijo que garantizar la identidad jurídica significa dar acceso a la educación, a la salud, al trabajo digno y a la participación plena en la vida pública y comunitaria, "por ello este esfuerzo interinstitucional refleja una visión humanista y de corresponsabilidad entre los tres órdenes de gobierno. Reconocemos el trabajo coordinado entre la Cancillería y el municipio", subrayó.
Cabe destacar que esta entrega se da en el marco de los acuerdos firmados en el convenio de colaboración realizado en junio de 2025, entre el Ayuntamiento y la Segob,cuando también se llevó una primera entrega. En esta ocasión 105 cartas corresponden a mujeres y 55 a hombres, resaltando con ello el papel fundamental de la mujer en la construcción del tejido social.
Carta a Mariana, con un recuerdo esencial
Querida
Mariana: no siempre tenemos conciencia de los actos más sublimes. El tiempo pasa como el aire y a veces no nos damos cuenta de su presencia. Durante los años setenta, del siglo pasado, ocurrieron actos prodigiosos que tienen un poco de polvo y que la mayoría de la sociedad ignora. Por fortuna, mi amiga Lulis Avendaño siempre me lo recuerda. Nuestra generación de preparatoria (1971-1974) logró, entre muchos otros prodigios: la construcción de los edificios donde ahora estudian los chicos y chicas de la Secundaria del Estado y de la Preparatoria del Estado (esto fue posible por una huelga estudiantil que realizaron nuestros compañeros y compañeras); además, integrantes de nuestra generación fueron quienes participaron en forma activa en las llamadas Misas de Juventud, realizadas en el Templo de El Calvario (el templo que Rosario Castellanos tuvo cerca de las dos casas que habitó). Nuestra generación aportó a los músicos que tocaron en esas misas y los chicos y chicas de nuestra generación asistimos a dichas misas.
¿Mirás lo que digo? Tal vez sea necesario que abunde un poco en el segundo de los actos, porque en diciembre de 2025 cuatro mujeres organizaron una misa que celebró los sesenta años de vida sacerdotal del padre Joel Padrón González y un aniversario más de las Misas de Juventud que, como ya lo dije, en los años setenta se celebraron en el templo de El Calvario, en nuestro pueblo. Esas misas se realizaron gracias a la iniciativa del padre Joel, quien tuvo una gran cercanía con los chicos y chicas de ese tiempo.
El día 21 de diciembre de 2025 se llevó a cabo este majestuoso acto, el templo se llenó, pasaditas las once de la mañana dio inicio la misa. La liturgia no comenzó a la hora que decía la invitación, porque el padre Joel estuvo en la entrada recibiendo a los invitados y, como es su carácter afable, los abrazó y se puso a platicar con ellos.
Digo que esta celebración, que contó con la participación de la marimba del maestro Roberto Abadía y con la rondalla “Balún Canán”, fue organizada por María de Lourdes Avendaño Guillén, Guadalupe
Domínguez, Sonia Alicia Conde Durán y Julia Alicia Castellanos Macal. Ellas estuvieron pendientes de todos los detalles y al final las vi satisfechas porque el acto cultural fue exitoso.
Sin duda que los chicos y chicas de la secundaria y de la prepa generaciones 71 – 74 recuerdan con emoción las Misas de Juventud que crearon una gran conmoción en la sociedad, porque, por primera vez en la historia, en las misas católicas hubo rock. Mucho antes que apareciera el personaje de Héctor Suárez, en la televisión nacional, los comitecos escucharon el mismo grito: “¡Queremos rock!”. Lo que jamás imaginaron fue que se diera en el interior de un templo, en una misa. Los muchachos de esa maravillosa generación hicieron el prodigio, gracias a la invitación de un padre joven, buena onda: el padre Joel.
Los integrantes del grupo “Santa Fe” también fueron artistas de nuestra generación. Queden acá perpetuados sus nombres, porque fueron chicos maravillosos, le dieron vitalidad a la iglesia y propiciaron lo que el sacerdote deseaba: que la juventud comiteca se acercara a Dios. ¿Quiénes fueron los integrantes del grupo “Santa Fe”? Sonia mencionó los siguientes nombres con el instrumento que tocaron: Roberto González, guitarra; Hugo Ramírez, guitarra; Fernando Escárcega, bajo; y Alfredo Gordillo Zamora (“El chino”), percusiones. ¡Ah, qué genialidad! Sin duda que ellos ya tienen reservado un buen lugar al lado del Altísimo, porque fueron grandes misioneros. Sonia asegura que mostraron su talento, porque en cosa de días compusieron la música que tocaron en la misa.
Posdata: todas las generaciones han hecho cosas sublimes, pero nuestra generación de prepa hizo dos actos de relieve para la sociedad comiteca: fueron quienes lograron la construcción de las nuevas instalaciones de la secundaria del estado y las de la preparatoria del estado, y fueron los creadores de las Misas de Juventud. ¡Nadita! ¡Tzatz Comitán!
Gómez
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Arenilla en la Ciudad de México: tras
las huellas
de Rosario Castellanos.
Durante una reciente visita a la Ciudad de México, integrantes de Arenilla realizaron un recorrido por algunos de los espacios vinculados con la vida y obra de la escritora chiapaneca Rosario Castellanos. Entre ellos, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde la autora desarrolló parte de su vida académica, y la Rotonda de las Personas Ilustres, lugar donde reposan sus restos. Su legado continúa siendo recordado como una de las voces más importantes de la literatura mexicana.
El viaje también incluyó una visita a Casa Chiapas, en la capital del país. Fue una gratísima experiencia encontrarnos con un rinconcito de nuestro bello estado en medio de la ciudad: un espacio que nos hizo sentir en casa y que celebra la riqueza cultural, gastronómica y artesanal de Chiapas. Amigos y lectores de Arenilla podrán pasar a este espacio por su ejemplar gratuito de la revista, cada bimestre.
Desde Arenilla agradecemos la hospitalidad y el acompañamiento de quienes hacen posible estos encuentros. Gracias a la maestra Kenia Arroyo, directora de Casa Chiapas, a la diputada Carmelita Moreno, quien nos acompañó durante la visita, a la licenciada Daniela Ramírez, y a todos los amigos de Arenilla que, con generosidad y entusiasmo, nos ayudan a seguir creando puentes entre nuestras raíces y nuevos horizontes.
Arenilla en la FIL Guadalajara 2025: crónica de un viaje entre libros
Hay viajes que comienzan antes de abordar el avión. El nuestro empezó desde el momento de preparar la edición 49 de nuestra revista Arenilla, el número que sería presentando en la FIL Guadalajara 2025, la redacción de cada artículo, cada fotografía, con todo el cuidado y amor que caracteriza a nuestra editorial. El equipo Arenilla estuvo representado por Alejandro Molinari, director general; Roberto Carlos Espinosa, director de arte y mercadotecnia; Dora Patricia Espinosa, editora ejecutiva; Sandra Jiménez; y Carlos Daniel Espinosa Jiménez. Viajamos con recursos propios.
Arenilla es una revista profundamente querida. Se distribuye gratuitamente en Comitán, Las Margaritas, La Independencia, La Trinitaria, San Cristóbal de Las Casas, algunos puntos de Tuxtla Gutiérrez y en Huehuetenango, Guatemala. Hoy sabemos que también puede habitar otros territorios.
En el Aeropuerto Ángel Albino Corzo, nos encontramos con el Dr. Oswaldo Chacón Rojas, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas. Aunque fue una plática breve, comprobamos su pasión por la literatura. Nos platicó sobre las presentaciones y conferencias en las que participaría durante la FIL 2025.
Llegamos a Guadalajara el 3 de diciembre. Dejamos las maletas en un Airbnb a una cuadra de la FIL y, sin descanso, nos fuimos directo al recinto. Ya teníamos nuestros boletos comprados para todos los días. Desde entonces y hasta el último momento, casi no salimos de ahí. Vivimos la feria como quien entra a una ciudad paralela donde el tiempo se mide en páginas y no en horas. Nuestra primera parada fue el stand de la UNAM. Ahí nos esperaba un muro dedicado a Rosario Castellanos, con motivo del centenario de su nacimiento. Fue un momento especial, ver el rostro de nuestra paisana, su nombre, sus libros multiplicados en ese espacio, nos recordó por qué hacemos lo que hacemos.
Nos habían advertido sobre filas interminables, sobre ríos humanos atravesando los pasillos. Y sí,
los había. Pero todo tan bien organizado, que nunca nos tocó hacer filas. Además, llegar temprano fue nuestra estrategia silenciosa. Entrábamos cuando las puertas apenas se abrían y salíamos cuando el día ya se apagaba. No asistimos a eventos multitudinarios como los de Joan Manuel Serrat o Richard Gere, no por falta de ganas, sino porque los libros nos jalaban hacia otros salones, hacia otras voces.
La espera más larga que vivimos fue para escuchar a Laura Esquivel, quien celebraba más de 35 años de “Como agua para chocolate”. La fila era un mosaico de generaciones: mujeres jóvenes, lectoras maduras, hombres con ediciones antiguas bajo el brazo, primeras ediciones cuidadosamente guardadas durante décadas. Había algo profundamente emotivo en todas esas personas reunidas por un mismo tema: el libro. Cuando Alberto Ruy Sánchez tomó la palabra y la emoción le quebró la voz, no fue un gesto aislado: fue colectivo. Se nos hizo un nudo a todos.
La presentación de Arenilla Revista formó parte de la Delegación de la Benemérita UNACH y fue el viernes 5 de diciembre 2025, en el Pabellón Chiapas. Hablar de Comitán, de nuestras propuestas culturales, de la importancia de una revista que busca ser ventana y puente para Chiapas, fue un acto muy emotivo. No estábamos solos: detrás de nosotros estaba nuestra tierra.
Tuvimos la oportunidad de saludar a grandes personajes del mundo intelectual de México y entregarles un ejemplar de nuestra revista: el rector de la UNAM, Dr. Leonardo Lomelí Vanegas; los escritores Alberto Ruy Sánchez; Cristina Rivera Garza; Pedro Ángel Palou; Gabriel Velázquez Toledo; Jorge F. Hernández; David Martín del Campo; los académicos Dr. Carlos Iván Moreno Arellano, director general de educación superior de la SEP; Roberto Villers; Andrés Fábregas Puig; Rosa Beltrán; José Luis Ruiz Abreu; el artista plástico Manuel Suasnávar; el gran crítico del cine Leonardo García Tsao; y Miguel de la Cruz, encargado de la sección cultural del canal 11, entre otros. Nuestra revista circuló en cientos de manos de lectores y lectoras que acudieron emocionados a la FIL 2025.
Desde Guadalajara realizamos nuestro programa en vivo, dedicado a Rosario Castellanos. El 6 de diciembre presentamos la revista en el stand de la UNAM, justo frente al muro dedicado a Rosario Castellanos. La coincidencia fue simbólica y poderosa. Sentimos que cerrábamos un círculo: un año dedicado a honrar su centenario y ahora ahí, en la FIL, compartiendo nuestra edición 49.
Durante esos días compartimos cada momento con quienes nos seguían desde casa. Los mensajes, las palabras de aliento, la buena vibra constante nos hicieron sentir acompañados. Fuimos representantes orgullosos de nuestra tierra.
Agradecemos a las empresas que forman parte de la edición presentada en la FIL Guadalajara 2025, y a quienes nos acompañaron durante todo el año en los programas dedicados a Rosario Castellanos. Nuestro reconocimiento a las autoridades de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, al rector Oswaldo Chacón Rojas y a la doctora María del Carmen Vázquez Velasco, secretaria general, por su respaldo y confianza desde el inicio. No nos alcanzó el tiempo para recorrer toda la feria. Pero la vivimos intensamente. Fue un viaje entre libros, voces y afectos. Arenilla estuvo en cada lector que se acercó, en cada conversación, en cada libro abierto. Regresamos a casa con la convicción renovada: la cultura es un puente. Y nosotros lo estamos construyendo, desde Chiapas, con humildad y con pasión. ¡Que vivan los libros! ¡Que viva la FIL Guadalajara! ¡Que viva Arenilla!
/arenillarevista
CULTURAL COMO PATRIMONIO EL ARTE
En los años veinte del siglo XX se dio un gran movimiento cultural en el país: el presidente Álvaro Obregón y el secretario de educación, el genial José Vasconcelos, impulsaron el muralismo, con la intención de que todos los ciudadanos tuvieran acceso al arte plástico. Los nombres de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros quedaron inscritos en el libro lleno de colores y de simbolismos del arte mexicano. Un siglo después, en el municipio chiapaneco de La Independencia, el presidente municipal, ingeniero Sebastián López, y el director de cultura, poeta Arbey Rivera, impulsan el muralismo en la celebración del 158 aniversario de la fundación del municipio.
El artista plástico Antún Kojtom Lam (merecedor de la Medalla Rosario Castellanos, en 2022) realiza diez paneles en el corredor exterior del palacio municipal. Varios murales se encuentran en interiores de palacios municipales de Chiapas, pero en La Independencia, por primera vez, habrá un mural a la vista de todos los que se acerquen al edificio.
El mural está hecho con pintura acrílica, consta de diez paneles y su título es: “Guacanajaté: Raíces Vivas de La Independencia”. Debemos recordar que Guacanajaté es el nombre original de La Independencia, nombre del idioma tojol- ab'al.
Antún está acompañado en este acto creativo por su hijo Alux Antún. En el proceso, realizó una investigación exhaustiva con los habitantes del municipio e investigó en libros para aprehender la identidad cultural del municipio y plasmar los elementos fundamentales en el mural. En la visita que el equipo de Arenilla hizo el día 13 de febrero 2026, el artista dijo: “el mural cuenta el inicio de los pueblos originarios hasta la situación actual; se narra la fundación de La Independencia hasta los tiempos actuales, donde la actividad agrícola es elemental”. Aseveró que con este mural se honra y se celebra la historia del municipio y señaló la importancia del impulso al arte por parte del presidente municipal de La Independencia. ¡Felicidades!
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Las aventuras de Moby Dick y Gabriel
Nota: Rosario Castellanos escribió dos cuentitos infantiles. Los dedicó a su hijo Gabriel, quien cumplía cinco años de edad. Los mandó a México en una carta que envió en 1966, desde Wisconsin, USA, donde impartía clases en una universidad. En este número de ARENILLA, compartimos uno de los dos cuentitos, lo publicamos para difundir su literatura, pues coincidimos con lo que dijo su hijo Gabriel Guerra Castellanos: el mejor homenaje es leer su obra. ¡Feliz lectura!
Fíjate que Moby Dick ha sido siempre muy traviesa y todo el tiempo le anda sacando la vuelta a su mamá.
Pues resulta que un día, estaban las dos en su casa del Polo Norte. La mamá ballena estaba preparando la comida y le dijo a Moby Dick que fuera a la tienda a comprar unos refrescos, pero Moby Dick agarró el dinero y en vez de ir a la tienda se entretuvo mirando cómo jugaban unas focas en la playa, con una pelota.
Se acercó a ellas que estaban todas muy divertidas y les dijo que si no le dejaban jugar también. Las focas le dijeron que eso no era un juego sino que se estaban entrenando para su función en la noche, en el circo. La ballenita les preguntó que qué era eso del circo y las focas, que estaban muy afanadas con su pelota, le dijeron que si quería averiguarlo que fuera con ellas. Pero la ballena les dijo que ella no podía salir del agua y le dijeron que no se preocupara, porque el circo estaba en un barco muy grande. Moby Dick se olvidó de los refrescos y se fue con las focas y estaba muy entretenida mirando por entre los barrotes de la cubierta del barco, cuando, siente que le cae encima una red y cuando viene a ver ya la tenían metida en la alberca del barco y todos los pasajeros llegaban y les hacía mucha gracia y le tiraban pedacitos de pan para que comiera y le hacían cariños.
Moby Dick estaba muy enojada porque la habían agarrado y no quería hacer ninguna de las suertes que sabía. Pero de pronto vio entre el público un niño que le cayó muy bien. Era un niño muy bonito, como de unos cinco años, que se llamaba Gabriel. Entonces Moby Dick se le acercó y empezó a hacer sus monerías: a echar sus chorros de agua, a abrir y cerrar la boca para que vieran lo que tenía adentro, pero lo hacía especialmente para caerle bien a Gabriel porque quería que se hicieran amigos.
Gabriel se dio cuenta y al día siguiente fue temprano a visitar
a Moby Dick. Se metían a la alberca y nadaban juntos mucho rato y se divertían y Moby Dick dejaba que Gabriel se le montara en el lomo y daba vueltas como si fuera un caballo y luego jugaban a ver quién llegaba más pronto a la otra orilla y se divertían muchísimo. Pero un día Gabrielito notó que Moby Dick estaba muy triste. Y entonces le preguntó qué le sucedía y Moby Dick le contó que ella tenía su casa en el Polo Norte y que había salido un día a comprar refrescos y que por andar mirando a las focas había acabado por quedarse aquí, porque le echaron una red encima y la hicieron prisionera. Entonces Gabrielito le preguntó si quería quedar libre y volver a su casa y Moby Dick le dijo que sí pero que no podía porque la alberca no tenía ninguna abertura para el mar. Además siempre la estaba cuidando un marinero. Entonces Gabrielito le prometió que la ayudaría. Por lo pronto fue y le dijo al marinero que lo llamaba el capitán y que no se preocupara, que él iba a cuidar a Moby Dick. El marinero se fue y entonces Gabrielito, muy de prisa, porque no tenían mucho tiempo, se puso con una sierra a abrir una salida de la alberca para el mar. Cuando la salida estuvo abierta salió Moby Dick nadando y Gabrielito montado encima, porque no se quería quedar en el barco y que le echaran la culpa de lo que había sucedido. Así llegaron los dos hasta el Polo Norte donde la mamá ballena estaba muy preocupada por la tardanza de Moby Dick, pero cuando le contó sus aventuras la mamá se puso muy contenta y le dio muchos besitos a Gabriel porque había salvado a Moby Dick. Le regalaron muchas cosas: conchas marinas, caracoles, estrellas de mar, todos los juguetes de Moby Dick y luego se fueron las dos a dejarlo hasta Acapulco. En Acapulco estaba la mamá de Gabrielito y su papá y sus hermanos y los recibieron con mucho gusto y cenaron juntos y se hicieron muy amigos y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
LA HISTORIA QUE NOS DA RAÍCES Y MEMORIA
En el Colegio Americano de Huehuetenango se presentó el libro Cronología de Chimusinique, del licenciado William Florencio Ramírez Recinos, una obra que honra la memoria, las raíces y la identidad de un pueblo.
Respaldado por documentos históricos y años de investigación cuidadosa, el libro nos transporta a 1834 y relata la historia de las familias que forjaron este hermoso terruño, cuyo legado permanece vivo en su comunidad.
En representación de Arenilla asistió el licenciado Carlos L. Rivas, director comercial de nuestra revista en Guatemala, quien fue testigo de tan importante acto.
Desde Comitán, Chiapas, México, enviamos un abrazo fraterno y una sincera felicitación al autor por esta valiosa aportación a la historia y al corazón de su pueblo.
NUESTRAS TRADICIONES
Por Octavio Galindo Albores
La añoranza permanente de que ahora nada es lo mismo que antes. No nos queda más que sentir la nostalgia de nuestras tradiciones de antaño. Hoy sólo escribo para recordar cómo se vivía una feria para festejar la virgen o santo que aún se venere.
Los diferentes barrios que conformaban el Comitán antiguo se esmeraban por tener la mejor feria del año: San José, El Calvario, La Pila, Jesusito, Guadalupe, San Sebastián, Yalchivol, La Cruz Grande, y el Centro (en honor a Santo Domingo).
La competencia era quién tenía la iglesia mejor decorada, qué marimbas llegaban a tocar, quién tenía las mejores entradas de velas y flores, qué espectáculos presentaban, dónde llegaba más gente. Era una gran ilusión esperar una feria, y más si era la de tu barrio. Todos, sin duda, se esmeraban por hacerlo bien; las juntas de festejos hacían magia para tener una novena inolvidable y una feria mejor que la anterior. Destacaban: San Sebastián, con sus corridas de toros; Yalchivol, con sus carreras de caballos; Guadalupe, con sus antorchas; La Pila, con su romería, además de ser la feria más comercial que llegaba a Comitán, no podía faltar su gastronomía y la diversión con sus juegos mecánicos. ¡Todo se disfrutaba! ¿Quién no subía a las tinas locas, a la rueda de la fortuna, a los caballitos, o a los carritos chocones? ¿Quién no era capaz de comerse unas chalupas, unos curtidos, una mistela o un hot cake de cajeta o lechera? Con eso, ¡nuestra feria estaba más que disfrutada!
La nostalgia nos envuelve, pero nos permite respirar lo majestuoso que era antes. Aunque cada día son menos visitadas las ferias, volvamos a recordar y disfrutar lo que aun nos queda de vida.
Ctra. Las Margaritas
KM 4, Col. El Cash, 30107, Comitán de Domínguez, Chiapas