PROTOCOLO ENFERMEDAD RENAL
ENFERMEDAD RENAL Protocolo de identificación de pacientes renales crónicos, con énfasis en nutrición y farmacología.
DEFINICIÓN La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología que se asocia a la diabetes y enfermedades cardiovasculares principalmente. Es la destrucción progresiva de unidades funcionales del riñón, hasta perder capacidad de filtrar sustancias tóxicas, durante los últimos 10 años, ha incrementado en un 56% la mediana de los fallecidos, siendo 2,085 casos anuales. La mortalidad fue mayor en los departamentos con clima cálido, con ocupaciones elementales y sin ninguna escolaridad. Las tasas de mortalidad obtenidas de registros de INE, entre 2008-2014; muestra incremento de 18%, con tasa de país de 12 en 2008 a 14 en 2014 por 100000 habitantes, se estima que para 2020 se notificarán 4694 casos más. En 2014; los departamentos con tasas elevadas son: Retalhuleu, Escuintla, Guatemala, Suchitepéquez e Izabal, con tasas entre 31 a 16 por 100000 habitantes. La diferencia de riesgo de Retalhuleu comparado con la tasa nacional es dos veces más y comparado con Petén es 7 veces más. Para la variable de escolaridad entre sexo masculino y femenino, se encuentra ninguna escolaridad 45 y 58 %
respectivamente; seguido por el nivel primario; y por la variable de ocupación 64% están ubicados en ocupaciones elementales con mayor proporción en el sexo femenino (92%).
ASPECTOS EPIDEMIOLÓGICOS
Se define como ERC a aquella situación patológica en que existe presencia de indicadores de daño o lesión renal mayor o igual a los 3 meses de duración, que pueden ser; alteraciones estructurales o funcionales del riñón y manifestados por anormalidades en: Estudios histopatológicos Estudios de imagen Estudios de laboratorio (sangre u orina) Se acompañen o no de disminución de la filtración glomerular, pero que pueden resultar en una reducción progresiva de la tasa de filtración glomerular (TFG). Por ejemplo: TFG menor a 60 ml/min en una persona con una superficie de 1.73m2 (menor a 60 mL/min/1.73m2) de más o igual a tres meses de duración, se acompañe o no de otros indicadores de daño renal.
DIETA PARA PERSONAS CON FALLA RENAL Se recomienda en uno de cada 20 pacientes TAMIZAJE DE LA ERC
que acudan a los servicios de consulta externa, de los hospitales priorizados para la vigilancia, con el fin de identificar estudios iniciales, excluyendo a las mujeres embarazadas por los cambios fisiológicos que semejan ERC. Se recomienda en individuos que padecen diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, historia familiar de ERC o en pacientes con infección por VIH o hepatitis C.
CASOS CLÍNICOS. Toda persona con palidez cutánea o mucosa acompañada de uno o más de los siguientes signos. Nicturia Orina espumosa, clara o abundante Edema en miembros inferiores Desbalance hidroeléctrico Proteinuria, albuminuria y hematuria Trastornos del sueño Antecedentes de: Enfermedades congénitas del sistema urinario, familiares con ERC, enfermedades crónicas asociadas (diabetes, hipertensión, obesidad) Caso confirmado: Daño renal por más de tres meses, consistente en la alteración funcional o estructural del riñón, con o sin disminución de la tasa de filtrado glomerular (TFG), o alteraciones estructurales demostradas por medio de exámenes con imágenes o histología. La confirmación de enfermedades renales crónicas se efectúa en dos etapas, las cuales incluyen la recolección de muestras biológicas con un intervalo de por lo menos 3 meses entre cada medición.
Para los pacientes con enfermedad renal crónica el tratamiento de diálisis puede ayudar a realizar algunas funciones que solían hacer los riñones, así mismo se indica que la diálisis no ejerce el trabajo que un riñón realiza de forma adecuada. Algunos desechos y líquidos todavía se pueden acumular en el cuerpo, especialmente entre cada tratamiento, el exceso de este desecho puede causar problemas cardíacos, óseos y otros relacionados a la salud. Las dietas correctas pueden ayudar a prevenir lo anteriormente indicado causado por la acumulación de desechos y líquidos en la sangre. La mayoría de pacientes renales crónicos deben mantener una dieta donde se incluyan los siguientes componentes como mínimo. Potasio El potasio es un mineral encontrado en casi todas las comidas. El cuerpo necesita algún nivel de potasio para que trabajen los músculos, pero mucho potasio puede ser peligroso. Tener mucho potasio en la sangre es llamado hipercalcemia. Cuando se está recibiendo tratamiento de diálisis, el nivel de potasio puede ser muy bajo o muy alto. Tener demasiado o no tener suficiente potasio puede causar calambres de los músculos, problemas con la manera que palpita el corazón y debilidad de músculos. Tener mucho potasio puede causar un ataque al corazón.
Fósforo El fósforo es un mineral encontrado en casi todas las comidas. Trabaja con el calcio y la vitamina D para mantener tus huesos saludables. Los riñones saludables mantienen el nivel correcto de fósforo en el cuerpo. Cuando se está en diálisis, el fósforo puede acumularse en la sangre. Tener mucho fósforo en la sangre se llama hiperfosfatemia. Esto puede resultar en enfermedad de los huesos, la cual puede causar que los huesos se quiebren fácilmente. Limitar el nivel de fósforo que se consume puede prevenir este problema.
Líquidos Cuando se está recibiendo tratamiento de diálisis, líquidos (agua) se pueden acumular en el cuerpo en medio de los tratamientos. Muchos líquidos en el cuerpo pueden causar presión arterial alta, hinchazón, dificultad al respirar y falla de corazón. Tener extra líquidos en la sangre puede hacer los tratamientos de diálisis más difíciles.
Sodio El sodio ayuda a mantener los niveles de líquidos adecuados en el cuerpo. Riñones saludables ayudan a mantener una cantidad de sodio adecuada en el cuerpo. Cuando los riñones no funcionan, el sodio puede acumularse en la sangre. Cuando esto pasa, el cuerpo puede mantener mucho líquido. Esto puede causar que suba la presión arterial y puede causar problemas durante el tratamiento de diálisis. Limitar cuánto sodio se consume cada día puede mantener la presión arterial bajo control y puede prevenir que el cuerpo mantenga muchos líquidos.
RECOMENDACIÓN DE DIETA Esta información debería ser usada como una guía nada más ya que todas las personas son diferentes y todos tenemos diferentes necesidades nutritivas. Habla primero con tu dietista renal (una persona que es un experto en dieta y nutrición para personas con enfermedad de los riñones) para saber cuál plan de alimentación trabaja mejor para ti y tu patología.
Una dieta renal puede ayudar a proteger que tus riñones se dañen más de lo que esté. La dieta renal limita ciertas comidas para prevenir que los minerales en esas comidas se acumulen en tu cuerpo. Con todos los planes de alimentación, incluyendo la dieta renal, es necesario realizar un seguimiento de la cantidad de ciertos nutrientes que consumes, como: Calorías Proteína Grasa Carbohidratos Para asegurarse que estas recibiendo la cantidad adecuada de estos nutrientes, necesitas comer y beber los tamaños de las porciones adecuadas. Toda la información que necesitas para realizar un seguimiento de tu consumo es una etiqueta de “información nutricional”. Como consejo puedes usar la sección de información de nutrición en las etiquetas de la comida para saber más acerca de las comidas que consumes. La información de nutrición te dirá cuánta proteína, carbohidratos, grasa y sodio hay en cada porción de esa comida. Esto puede ayudarte a escoger alimentos que sean ricos en los nutrientes que necesites y baja en los nutrientes que debes limitar.
Calorías Tu cuerpo obtiene energía de las calorías que comes y bebes. Las calorías vienen de proteína, carbohidratos y grasa en tu dieta. Cuantas calorías necesitas depende de tu edad, sexo, tamaño de cuerpo y nivel de actividad. Puedes ajustar la cantidad de calorías que comes dependiendo de tus metas de peso, algunas personas limitan las calorías que comen, otros necesitan comer más calorías. Tú médico o dietista puede ayudarte a saber cuántas calorías deberías de comer cada día. Trabaja con tu dietista para hacer un plan de alimentación que te ayude a consumir la cantidad de calorías adecuada y mantente en contacto con él/ella para que te apoye. Proteínas La proteína es uno de los componentes básicos de tu cuerpo. Tu cuerpo necesita proteínas para crecer, sanar y mantenerse saludable. Tener muy poca proteína puede hacer que tu piel, cabello y uñas sean débiles. Pero tener demasiada proteína también puede ser un problema. Para mantenerse saludable y te ayudará a sentirte mejor. Es posible que tengas que ajustar la cantidad de proteína que consumes. La cantidad de proteína que deberías de consumir depende del tamaño de tu cuerpo, nivel de actividad y tus preocupaciones de salud. Algunos médicos recomiendan que las personas con enfermedad renal limiten la proteína o cambien su fuente de proteínas. Esto se debe a que una dieta muy rica en proteínas puede hacer que los riñones trabajen más duro y puede causar daño.
Pregúntale a tu médico o dietista cuanta cantidad de proteína debes de comer y cuáles son las mejores fuentes de proteínas para ti. Usa la siguiente tabla para saber cuáles comidas son bajas y altas en proteína. Recuerda que solo porque una comida es baja en proteína, no quiere decir que puedes consumirla en altas cantidades.
Comidas bajas en proteína Pan Frutas Verduras Pasta Aros
Algunos carbohidratos son ricos en potasio y fósforos, los cuales pueden ser limitados dependiendo tu etapa de enfermedad renal. Hablaremos de esto en más detalle un poco después. También puedes fijarte el consumo de carbohidratos muy cuidadosamente si tienes diabetes. Tu dietista te puede ayudar a saber más acerca de los carbohidratos en tu plan de alimentación y cómo pueden afectar tu nivel de azúcar.
Comidas altas en proteína Carne Roja Pollo Pescado Huevos
Grasa Necesitas un poco de grasa en tu plan de alimentación para mantenerte saludable. La grasa te da energía y te ayuda a utilizar algunas vitaminas en los alimentos. Pero demasiada grasa puede conducir al aumento de peso y enfermedades del corazón. Carbohidratos Los carbohidratos son el tipo más sencillo de energía para que use tu cuerpo. Algunas fuentes saludables de carbohidratos incluyen frutas y verduras. Fuentes NO saludables de carbohidratos incluyen azúcar, miel, caramelos, refrescos y otras bebidas azucaradas.
Trata de limitar la grasa en tu plan de alimentación y elige grasas más saludables cuando puedas. La grasa más saludable o grasa “buena” se llama grasa no saturada. Ejemplos Aceite Aceite Aceita
de de de de
grasas no saturadas incluyen: oliva cacahuete maíz
La grasa no saturada puede ayudar a reducir el colesterol, si necesitas subir de peso, trata de comer grasas no saturadas. Si necesitas perder peso, limita las grasas no saturadas en tu plan de alimentación. Como siempre, la moderación es la clave. Mucha grasa “buena” puede causar problemas. La grasa saturada, también conocida como grasa “mala”, puede subir tu nivel de colesterol y subir tu riesgo para enfermedades del corazón. Ejemplos de grasas saturadas incluyen: Mantequilla Manteca de cerdo Acortamiento Carnes Limita estas grasas en tu plan de alimentación, escoge grasas saludables y no saturadas envés. Cortar la cantidad de grasa en las carnes y quitándole la piel del pollo o pavo también puede ayudar a limitar la grasa saturada. También deberías evitar las grasas trans. Este tipo de grasa hace que tu colesterol “malo” (LDL) suba, y que tu colesterol “bueno” baje. Cuando esto sucede, puedes estar más propenso a contraer enfermedades del corazón, lo que puede causar daño a los riñones
Sodio El sodio (sal) es un mineral encontrado en casi todas las comidas, el exceso de sodio le puede causar sed, lo cual puede conducir a la hinchazón y elevar la presión arterial. Esto puede causar más daño a tus riñones y hacer que tu corazón trabaje más duro. Una de las mejores maneras de mantenerse saludable es limitar el consumo de sodio, para limitar el sodio en tu plan de alimentación. No agregues sal a tu comida cuando cocinas o comes, trata de cocinar con hierbas frescas, jugo de limón o con especies sin sal., escoge verduras frescas o congeladas envés de verduras en lata. Si usas verduras en lata, escurre y enjuagarlas para remover la sal antes de cocinarlas o comerlas. Evita las carnes procesadas como el jamón, tocino, salchichas o chorizos y carnes de almuerzo. Come frutas y verduras frescas en lugar de galletas u otros aperitivos salados. Evita las sopas enlatadas y comidas congeladas que son altas en sodio. Evita los alimentos en escabeche, como aceitunas y pepinillos, limita condimentos altos en sodio como la salsa soya, de barbacoa o salsa de tomate (kétchup).
¡Importante! Ten cuidado con los sustitutos de sal y comidas con “sodio reducido”. Muchos sustitutos de la sal son altos en potasio. Mucho potasio puede ser peligroso si tienes enfermedad renal. Trabaja con tu dietista para encontrar comidas bajas en sodio y potasio.
PORCIONES
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA DE UNA DIETA RENAL? saludables es un gran comer demasiado de Cuando tus riñones no están trabajando tan
Escoger comidas comienzo, pero cualquier cosa, incluso los alimentos saludables, puede ser un problema. La otra parte de una dieta saludable es el control de porciones, o cuidar cuánto comes.
Para controlar las porciones: Revisa la etiqueta de la información de nutrición de todas las comidas y aprende el tamaño de la porción. Muchos paquetes tienen más de una porción. Por ejemplo, una botella de 20 onzas de gaseosa es realmente dos porciones y medio.
bien como deberían, desechos y líquidos se acumulen en tu cuerpo. Después de un tiempo, esté deshecho y extra líquido puede causar problemas con el corazón, los huesos y otros problemas de salud. Un plan de alimentación de dieta renal puede limitar la cantidad de ciertos minerales y líquidos que consumes. Esto puede prevenir que se acumulen los desechos y extra líquidos y que causen problemas.
Comidas frescas, como frutas y verduras, no vienen con etiquetas de información de nutrición. Pregúntale a tu dietista por una lista de nutrición de los alimentos frescos y que te de consejos en cómo medir las porciones correctamente.
Qué tan estricto necesitas ser con tu plan depende de tu etapa de enfermedad renal. En las etapas tempranas de enfermedad renal, puede que haya pocos o ningún límite en lo que comes o bebes.
Come lentamente y deja de comer cuando ya no tengas hambre. Se tarda unos 20 minutos para que tu estómago le diga a tu cerebro que ya está lleno, si comes demasiado rápido, puedes comer más de lo necesario.
Al pasar el tiempo y tú enfermedad renal empeora, tú médico te puede recomendar que límites: El potasio El fosforo Líquidos Potasio
Evita comer mientras se hace otra cosa como ver televisión o conducir. Cuando estás distraído, no se sabe cuánto has comido. No comas directamente del paquete de la comida. En vez, saca una porción de comida y pon la bolsa o caja a una distancia. Tener control con el tamaño de las porciones es importante para cualquier plan de alimentación. Es aún más importante en una dieta renal, porque puede ser que necesites limitar cuánto comes o tomas.
Universidad de San Carlos de Guatemala Escuela Superior de Arte Licenciatura en Danza Contemporanéa Y COREOGRAFÍA Nutrición LICda. PATRICIA SALOME ALUMNAS ANGIE CLARISSA XILOJ REAL LOURDES SOFÍA MURALLES ALDANA GRECIA BETZABÉ RUANO REYES