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Revista Amigo del Hogar n. 852 - Enero 2021

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Feliz año les desea

Enero 2021 / Año 80 / No. 852

Sumario Un Momento

2

Editorial: 10 propósitos para el 2021

3

Ecología Integral: Año 2021, año “Laudato Si”

4

Vaticano: El Papa Francisco convoca a un “Año de San José”

6

8

La Iglesia Hoy: 2020, entre 8 el distanciamiento y la fraternidad Vocacionales: La vocación en tiempos del Covid-19

15

9

Matrimonio y Familia: La educación sexual 10 Mensaje: Los ancianos, tesoros de la Iglesia 11 y de la sociedad

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Miradas cristianas: Maradonas humanos 16 Lectura Orante: Pablo ante Festo 18

Vivir de otra manera: Por una ética 23 de la razón responsable

25

Humanismo Integral: Celebrar el mes de la Patria 2021

26

Actualidad: Adiós 2020 y Bienvenido el 2021

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Cotidianidades: “Un artículo con olor a trasnochado”

28

Biblia: Las viudas en la biblia

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Casa de Luz: La joven que tenía cuatro novios

Creación de Dios en Evolución

20

Solidaridad: …Dios siempre 15 está despierto

Para vivir mejor: El viaje a Itaca 22

Educación: ¡Que la Escuela vaya bien! Incluso en tiempo de Coronavirus

30 Espiritualidad del Corazón:

No es lo mismo ni es igual: 2021: 12 Un año para metaaprender

Jornada Mundial: El Papa: 20 La Paz se construye cuidando de los más frágiles

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36

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Navidad y Ecología Integral

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Espiritualidad Litúrgica: g) Intercesiones

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Rincón de la Palabra: Don de Fortaleza

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Publicaciones: Rafael Leonardo: de compositor y escritor, un poco

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Temas de Salud: ¿Qué nos hace ser humano según la ciencia?

36 En Familia: Ser hermano de

todos y ver en todos a un hermano 38

Reflexiones: Enero 2021 es como la ventana del arca de Noé

39

Testigos del Tiempo

40

Variadas

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UN MOMENTO

Libro Semanal Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio Obispo Emérito

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apón ha impactado de nuevo al mundo porque ha puesto que en la educación haya el sistema y se prepare a los niños para que lean un libro semanal. Ha visto la realidad de lo que está pasando en la civilización actual, que las nuevas generaciones se están perdiendo culturalmente. Han impuesto otra vez el libro semanal.

Nosotros estamos trabajando con Clubes de Lectores y queremos llegar también al libro semanal. Cada semana presentamos un libro. Les invito a que puedan seguir esta presentación que tenemos del libro semanal en nuestro muro de Facebook. No seremos Japón, pero queremos que nuestras generaciones actuales y futuras no sigan perdiendo de dos maneras: pierden porque se ha dejado de leer y pierden porque el cerebro, en las generaciones futuras, va disminuyendo. Son los datos que dan los neurocientíficos. Por eso, una invitación nuestra concreta es la lectura del libro semanal.

VATICANO | Mateo González Alonso/VN

Francisco anuncia el “Año Familia Amoris laetitia”

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a hay una propuesta especial para la celebración de san José, el próximo 19 de marzo de 2021, en pleno año josefino. Y es que el papa Francisco, con motivo del quinto aniversa-

rio de la publicación de la exhortación apostólica ‘Amoris laetitia’ tras los dos sínodos de la que surgió ha anunciado un año especial dedicado a la familia. El “Año Familia Amoris Laetitia” – nombre oficial– “estará marcada por propuestas e instrumentos pastorales que se pondrán a disposición de las realidades eclesiales y de las familias hasta el 26 de junio de 2022”, cuando se celebrará el X Encuentro Mundial de las Familias en Roma, según han informado los medios vaticanos. Con esta iniciativa el pontífice, a través del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, no está dispuesto a que se olviden los impulsos surgidos

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a partir de la exhortación sinodal. Por ello, entre los objetivos de este año especial de 15 meses, están que “Conferencias episcopales, diócesis, parroquias, movimientos eclesiales y asociaciones familiares, pero también las familias de todo el mundo” reflexionen y profundicen sobre el texto. Todos están llamados a “anunciar que el sacramento del matrimonio es un don y el hacer a las familias protagonistas de la pastoral familiar”, mensaje que está llamado a difundir entre los más jóvenes. Junto al encuentro mundial, se propondrá el ciclo ‘En camino con las familias’, donde se presentarán “12 propuestas pastorales concretas para acompañar a las familias inspirándose en la exhortación apostólica”, informan los organizadores. También el propio papa Francisco retomará algunos puntos del texto junto al testimonio de unas familias gracias al proyecto 10 vídeos Amoris Laetitia.


EDITORIAL Invitado

10 para el 2021 propósitos

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o quisiéramos iniciar el año 2021 sin enunciar algunos de nuestros propósitos fundamentales, que deseamos sirvan a los amables lectores. Veamos:

1. Colaborar, con una actitud responsable, al enfrentamiento del virus que se ha constituido en una verdadera tragedia para el país y la humanidad. Actuar de una manera responsable y firme sin ceder al cansancio que ya ha producido la pandemia en buena parte de la población, es cooperar con nuestra propia salud y con el trabajo que realizan médicos, enfermeras, bioanalistas y demás componentes del personal de salud. Me propongo, por igual, asistir a los chequeos médicos habituales que, dada la situación de la pandemia, muchos han pospuesto, dando lugar a fatales consecuencias en algunos casos. 2. Actuar tomando las medidas de lugar para protegerme y proteger a los demás, respecto a la ola de delincuencia que no repara en medios, que asalta en la calle, por teléfono o a través de distintas transacciones. 3. Leer, investigar, estudiar y trabajar para cumplir con la mayor calidad posible respecto a las finalidades de mi oficio, de mis responsabilidades familiares y ciudadanas. 4. Conducir contribuyendo a un mejor funcionamiento del tránsito en nuestra ciudad, evitando la prisa, la agresividad o el “machismo”. Asumir gestos de cortesía frente a los demás conductores y, sobre todo, frente a los ciudadanos de “a pie”. 5. Practicar los mejores valores y los principios éticos, en la vida cotidiana, en todas las interacciones humanas, en cada espacio, en la casa, en la calle, en el trabajo, en todos los escenarios, sobre

la base de la mejor pedagogía para la transmisión y enseñanza de los valores: la pedagogía del ejemplo. 6. Usar las redes sociales y los medios informáticos para los fines más positivos posibles. Usarlos para aumentar la cantidad y calidad de las informaciones y relaciones humanas. Usarlos para que sirvan a la cooperación y la solidaridad, nunca para aislar, separar o excluir. 7. Proteger el entorno ecológico, aun con las medidas más simples aparentemente (como sería apagar un bombillo, no desperdiciar agua, reducir el uso de material no degradable, etc.). No se debe desconocer que la realidad y perspectivas del medio ambiente nacional e internacional son las de un serio deterioro, presagiando esto un grave cataclismo mundial. 8. Levantar la voz contra toda suerte de agresión o violencia en la familia, en la sociedad y contra la mujer (particularmente el feminicidio), al tiempo de demandar medidas más eficaces de nuestras autoridades para detener el curso de violencia y criminalidad que abaten a este y a otros sectores. 9. Reforzar la posición al lado de los desamparados, frágiles y oprimidos. Ser militante de las causas justas. Que nadie en nuestros hospitales públicos muera por falta de una “fístula” o dispositivo de salud. 10. No posponer palabras de ternura o gestos de amabilidad ante el prójimo, familiares y amigos. No prejuiciar, respetar y perdonar, siguiendo las extraordinarias enseñanzas del inmenso Jesús. Por Celedonio Jiménez – El Día - 29 diciembre, 2020 3527 / AMIGO DEL HOGAR


ECOLOGÍA INTEGRAL

Lic. Jovanny Kranwinkel

Año 2021,

jovannyk@gmail.com

H

asta mayo de 2021 seguimos celebrando el año “Laudato Si”, convocado por el Papa Francisco al cumplirse los 5 años de la encíclica social ecológica del Santo Padre. Al iniciar el año habiendo pasado un año 2020 que cambió muchas cosas en nuestra vida, es propicio hacer propósitos e intenciones que generen verdaderos cambios culturales en la manera en que aprovechamos los recursos naturales de nuestro país y cómo realizar menos acciones que impacten negativamente la salud de los ambientes naturales existentes. El hecho de tener que vivir en confinamiento durante la pandemia del Covid-19 hizo que tomaran un leve descanso el impacto negativo sobre los recursos naturales. Sin embargo, surgieron también desaprensivos que aprovechando la poca vigilancia hicieron graves delitos contra la naturaleza y que impacta negativamente sobre el servicio ambiental que prestan. Aunque hay graves daños generados por grupos sobre todo empresariales como mal manejo de la minería, pesquería descontrolada, deforestación, mal manejo de desechos sólidos, contaminación del agua etc; no menos cierto es que hay un gran daño generado por las pequeñas acciones que cada ser humano que vive en este planeta realiza. A la par de buscar la solución para controlar y erradicar el patógeno del coronavirus, la humanidad deAMIGO DEL HOGAR / 3528

bería estar buscando la solución a reducir los impactos naturales negativos que su estilo de vida genera. La naturaleza tiene sus reglas, sus tiempos, su forma y su balance, cuando estos estilos de vida y de desarrollo humano alteran esas reglas, tiene consecuencias muchas veces graves e irreversibles, afectando la vida de todos los seres vivos del planeta. Ojalá al iniciar el año hiciéramos un balance de cómo vivimos ecológicamente el año que terminó y como corregimos algunas cosas en este año que comienza. Algunas de nuestras acciones cotidianas se han vuelto altamente impactantes y es imperioso y casi urgentes cambiarlas. Después de que el Papa Francisco nos regalara la Laudato Si, tenemos una motivación doctrinal que nos ayuda a ponernos en camino a que nuestros estilos de vida sean lo menos impactantes, comenzando por nuestra forma de consumir y por eso en su mensaje de este año por la Jornada Mundial por la paz, ha incluido el tema de la conservación de la creación como don de Dios. Estamos llamados a esa “conversión ecológica” no tan solo por

moda, dándonos cuenta que el clima es un “bien común” que cuando se altera por los daños ambientales generados en el planeta sobre todo por el comportamiento humano, nos afecta y genera muerte y destrucción. Muchas cosas ya se han perdido y quizá no volverán a ser como fueron, sin embargo, quizá quede un poco de tiempo para evitar otras. La naturaleza se restaura, pero a su tiempo. El proceso de enseñanza y aprendizaje debe continuar y ser reforzado en todos los espacios de la vida humana, desde nuestro hogar, la escuela y las instituciones donde laboramos. El capítulo uno de la encíclica nos revela los 7 problemas más graves que sufre hoy nuestra casa común, comenzando por el agua sin la cual ninguna forma de vida sobrevive. Miremos como está nuestra relación con estos elementos y veamos como podemos ir haciendo los cambios necesarios. Algunas pautas e ideas: Nuestro consumo de agua diariamente: de la que usamos, ¿qué cantidad desechamos inútilmente? ¿revisamos con-


tinuamente los desperdicios de llaves e inodoros? ¿enseñamos a los más pequeños, jóvenes y niños a conservar el agua? ¿contaminamos el agua de mares y ríos con nuestros desechos? En cuanto a los desechos que producimos diariamente, ¿consumimos descontroladamente comprando cosas que no necesitamos para luego desecharlas y generar más contaminación? ¿Separamos los desechos para que puedan ser aprovechados? ¿Reusamos cosas que pueden servir de nuevo? ¿recogemos los desechos nuestros mientras vamos en la calle o los tiramos donde nos venga en gana? ¿tomamos agua dentro de nuestras iglesias, escuelas, zonas públicas

, año

y dejamos la botella o el vaso plástico mal puesto? ¿Contaminamos el aire con nuestro vehículo descontrolado, quemando basura en nuestro patio, con nuestras industrias? ¿Analizamos y eficientizamos nuestro consumo energético? ¿Apagamos las luces innecesarias? ¿dejamos los aires acondicionados encendidos sin uso en oficinas y habitaciones? ¿Nos sumamos a las campañas de consumo responsable con materiales que sean biodegradables o seguimos usando los que son más impactantes? ¿Incidimos en nuestras instituciones para que sean más sostenibles? ¿Nos duelen las acciones negativas que hacemos contra la naturaleza? Cada año que pasa y seguimos igual, los impactos negativos crecen y nos hacen más daños y sobre todo los más pobres son los que más lo su-

fren. Sin embargo, nuestras acciones de pobres y ricos también son causantes de ese daño. Estamos llamados a hacer un cambio de vida, en nuestros estilos, en nuestra mentalidad incluso en nuestra vida de fe. Hagamos propósitos reales en los cambios de estilos de vida también en nuestras instituciones eclesiásticas, obispados, parroquias, escuelas, dispensarios, catedrales, etc; qué acciones se pueden cambiar para ser menos impactantes o que ayuden en la conciencia colectiva. La creación fue “bien hecha” es lo que estamos llamados a enseñar y conservar. Que este año Laudato Si, nos ayude a vivir en comunión con la creación. Quien suscribe es el Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medio Ambiente de la Conferencia del Episcopado Dominicano.

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LA IGLESIA HOY | Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco convoca a un “AÑO DE SAN JOSÉ”

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on la Carta apostólica Patris corde (Con corazón de padre), el Papa recuerda el 150 aniversario de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia Universal y, con motivo de esta ocasión, a partir de hoy y hasta el 8 de diciembre de 2021 se celebrará un año dedicado especialmente a él. Un padre amado, un padre en la ternura, en la obediencia y en la acogida; un padre de valentía creativa, un trabajador, siempre en la sombra: con estas palabras el Papa Francisco describe a san José de una manera tierna y conmovedora. Lo hace en la Carta apostólica Patris corde, publicada hoy con motivo del 150 aniversario de la declaración del Esposo de María como Patrono de la Iglesia Católica. De hecho, fue el Beato Pío IX con el decreto Quemadmodum Deus, firmado el 8 de diciembre de 1870, quien quiso este título para san José. Para celebrar este aniversario, el Pontífice ha convocado, desde hoy y hasta el 8 de diciembre de 2021, un “Año” especial dedicado al padre AMIGO DEL HOGAR / 3530

putativo de Jesús. En el trasfondo de la Carta apostólica, está la pandemia de Covid-19 que -escribe Francisco- nos ha hecho comprender la importancia de la gente común, de aquellos que, lejos del protagonismo, ejercen la paciencia e infunden esperanza cada día, sembrando la corresponsabilidad. Como san José, “el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta”. Y sin embargo, el suyo es “un protagonismo sin igual en la historia de la salvación”.

Padre amado, tierno y obediente

San José, de hecho, expresó concretamente su paternidad al haber hecho de su vida una oblación de sí mismo en el amor puesto al servicio del Mesías. De ahí su papel como “la pieza que une el Antiguo y el Nuevo Testamento “, “siempre ha sido amado por el pueblo cristiano”. En él, “Jesús vio la ternura de Dios”, la ternura que nos hace “aceptar nuestra debilidad”, porque “es a través y a pesar de nuestra debilidad” que la mayoría de los designios divinos se realizan. “Sólo

la ternura nos salvará de la obra” del Acusador, subraya el Pontífice, y es al encontrar la misericordia de Dios, especialmente en el Sacramento de la Reconciliación, que podemos hacer “una experiencia de verdad y de ternura”, porque “Dios no nos condena, sino que nos acoge, nos abraza, nos sostiene, nos perdona”. José es también un padre en obediencia a Dios: con su “fiat” salva a María y a Jesús y enseña a su Hijo a “hacer la voluntad del Padre”. Llamado por Dios a servir a la misión de Jesús, “coopera en el gran misterio de la redención y es verdaderamente un ministro de la salvación”.

Padre en la acogida de la voluntad de Dios y del prójimo

Al mismo tiempo, José es “un padre en la acogida”, porque “acogió a María sin poner condiciones previas”, un gesto importante aún hoy -afirma Francisco- “en este mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es patente”. Pero el Esposo de María es también el que, confiando en el Señor, acoge en su vida incluso los acontecimientos que no comprende, dejando de lado sus razonamientos y reconciliándose con su propia historia. La vida espiritual de José no “muestra una vía que explica, sino una vía que acoge”, lo que no significa que sea “un hombre que se resigna pasivamente”. Al contrario: su protagonismo es “valiente y fuerte” porque con “la fortaleza del Espíritu Santo”, aquella “llena de esperanza”, sabe “hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia”. En la práctica, a través de san José, es como si Dios nos repitiera: “¡No tengas


LA IGLESIA HOY miedo!”, porque “la fe da sentido a cada acontecimiento feliz o triste” y nos hace conscientes de que “Dios puede hacer que las flores broten entre las rocas”. Y no sólo eso: José “no buscó atajos”, sino que enfrentó “‘con los ojos abiertos’ lo que le acontecía, asumiendo la responsabilidad en primera persona”. Por ello, su acogida “nos invita a acoger a los demás, sin exclusiones, tal como son, con preferencia por los débiles”.

Padre valiente y creativo, ejemplo de amor a la Iglesia y a los pobres

Patris corde destaca “la valentía creativa” de san José, aquella que surge sobre todo en las dificultades y que da lugar a recursos inesperados en el hombre. “El carpintero de Nazaret -explica el Papa- sabía transformar un problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la Providencia”. Se enfrentaba a “los problemas concretos” de su familia, al igual que todas las demás familias del mundo, especialmente las de los migrantes. En este sentido, san José es “realmente un santo patrono especial” de aquellos que, “forzados por las adversidades y el hambre”, tienen que abandonar su patria a causa de “la guerra, el odio, la persecución y la miseria”. Custodio de Jesús y María, José “no puede dejar de ser el Custodio de la Iglesia”, de su maternidad y del Cuerpo de Cristo: cada necesitado, pobre, sufriente, moribundo, extranjero, prisionero, enfermo, es “el Niño” que José guarda y de él hay que aprender a “amar a la Iglesia y a los pobres”.

Padre que enseña el valor, la dignidad y la alegría del trabajo

Honesto carpintero que trabajó “para asegurar el sustento de su familia”, José también nos enseña “el valor, la dignidad y la alegría” de “comer el

pan que es fruto del propio trabajo”. Este significado del padre adoptivo de Jesús le da al Papa la oportunidad de lanzar un llamamiento a favor del trabajo, que se ha convertido en “una urgente cuestión social”, incluso en países con un cierto nivel de bienestar. “Es necesario comprender”, escribe Francisco, “el significado del trabajo que da dignidad”, que “se convierte en participación en la obra misma de la salvación” y “ocasión de realización” para uno mismo y su familia, el “núcleo original de la sociedad”. Quien trabaja, colabora con Dios porque se convierte en “un poco creador del mundo que nos rodea”. De ahí la exhortación del Papa a todos a “redescubrir el valor, la importancia y la necesidad del trabajo para dar lugar a una nueva ‘normalidad’ en la que nadie quede excluido”. Mirando en particular el empeoramiento del desempleo debido a la pandemia de Covid-19, el Papa llama a todos a “revisar nuestras prioridades” para comprometerse a decir: “¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!”.

Padre en la sombra, descentrado por amor a María y Jesús

Siguiendo el ejemplo de la obra “La sombra del Padre” del escritor polaco Jan Dobraczyński, el Pontífice describe la paternidad de José respecto de Jesús como “la sombra del Padre celestial en la tierra”. “Nadie nace padre, sino que se hace”, afirma Francisco, porque se hace “cargo de él”, responsabilizándose de su vida. Desgraciadamente, en la sociedad actual “los niños a menudo parecen no tener padre”, padres capaces de “introducir al niño en la experiencia de la vida”, sin retenerlo ni “poseerlo”, pero haciéndolo “capaz de elegir, de ser libre, de salir”. En este sentido, José tiene el apelativo de “castísimo”,

que es “lo contrario a poseer”: él, de hecho, “fue capaz de amar de una manera extraordinariamente libre”, “sabía cómo descentrarse” para poner en el centro de su vida no a sí mismo, sino a Jesús y María. Su felicidad está “en el don de sí mismo”: nunca frustrado y siempre confiado, José permanece en silencio, sin quejarse, pero haciendo “gestos concretos de confianza”. Su figura es, por lo tanto, ejemplar, señala el Papa, en un mundo que “necesita padres y rechaza a los amos”, que refuta a aquellos que confunden “autoridad con autoritarismo, servicio con servilismo, confrontación con opresión, caridad con asistencialismo, fuerza con destrucción”. El verdadero padre es aquel que “rehúsa la tentación de vivir la vida de los hijos” y respeta su libertad, porque la paternidad vivida en plenitud hace “inútil” al propio padre, “cuando ve que el hijo ha logrado ser autónomo y camina solo por los senderos de la vida”. Ser padre “nunca es un ejercicio de posesión”, subraya Francisco, sino “un ‘signo’ que nos evoca una paternidad superior”, al “Padre celestial”.

La oración diaria del Papa a san José y ese “cierto reto”

Concluida con una oración a san José, Patris corde revela también, en la nota número 10, un hábito de la vida de Francisco: cada día, de hecho, “durante más de cuarenta años”, el Pontífice recita una oración al Esposo de María “tomada de un libro de devociones francés del siglo XIX, de la Congregación de las Religiosas de Jesús y María”. Es una oración que “expresa devoción y confianza” a san José, pero también “un cierto reto”, explica el Papa, porque concluye con las palabras: “Que no se diga que te haya invocado en vano, muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder”. 3531 / AMIGO DEL HOGAR


LA IGLESIA HOY | Antonio Lluberes, SJ

Papa Francisco

2020: entre el Distanciamiento y Fraternidad

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a pandemia sometió al papa Francisco a celebrar las pascuas de resurrección y navidad a un fuerte distanciamiento social en pequeños grupos. Sin embargo, no desmayó en mostrar su preocupación por los necesitados y afectados. En la misa del gallo insistió en que estamos todos en la misma barca: “Cada persona es mi hermano.” Ante los momentos marcantes de la historia, la crisis ecológica, los desequilibrios económicos y sociales, y la pandemia necesitamos más que nunca de la fraternidad.

Los focos de atención. En su mensaje “urbe et orbi” – a la ciudad de Roma y al mundo - del 25 de diciembre, el papa Fráncico expreso su primer deseo: vacunas contra el coronavirus para todos. También fraternidad humana y paz para Oriente Medio, cese al fuego para el Cáucaso, parar los conflictos armados en África y esperanza para América y Asia.

El mayor gesto, la encíclica “Fratelli tutti.” En octubre, Francisco firmó en la ciudad de Asís esta encíclica sobre la fraternidad y amistad social invitando a los cristianos a abrirse a un mundo herido. Una amistad abierta a un mundo por encima de diferencias sociales y religiosas y centrarse en la dignidad de la persona humana. Algo de mayor interés, el Papa convoca al diálogo interreligioso, un volver a la común misión de las religiones: la paz y la fraternidad desterrando la violencia y el terrorismo religioso.

Desterrar la mundanidad de la Iglesia. La mundanidad es un modo de vivir de personas que se dicen cristianos, pero son mundanos. Es la cultura del maquillaje, la superficialidad, transitorio, propio, que vive de las preocupaciones del mundo que no deja crecer la buena semilla, que olvida al otro y al sacrificio. El peor de los males de la Iglesia de hoy día.

AMIGO DEL HOGAR / 3532

La solicitud por la Iglesia. No ha olvidado el Papa su preocupación por la institución eclesial.

La sanidad y trasparencia económica. Ha puesto particular interés por sanear y transparentar la economía de la Santa Se-

de y este año, por primera vez, se ha dado a conocer un estado financiero, el de 2019, de ingresos y egresos como lo ha pedido el papa Francisco. Reformar la curia romana. Desde el Concilio Vaticano II, los papas han puesto interés en renovar el personal que labora en la curia Romana. Este ha sido tema de particular interés de Francisco desde su elección en 2013. Aunque suene insólito, Francisco considera que no solo hay que hacer una muy cuidadosa y exquisita selección de su personal para desterrar “amiguismos” y los “favoritismos” y “murmuraciones”, que tan nefastos males han acarreado a las instituciones de la Iglesia. En esta perspectiva, cabe señalar que la reforma sólo y únicamente será eficaz si se realiza con hombres ‘renovados’ y no simplemente con hombres ‘nuevos’ La renovación del colegio de cardenales. El papa Francisco nombró trece nuevos cardenales, incluyendo dos latinoamericanos y al arzobispo de Washington Wilton Gregory, quien sería el primer prelado negro estadounidense en obtener el título. Dos santos. En un gesto tan propio de él, el papa Francisco ha dado su aprobación a la introducción de las causas de santidad a dos personas que tuvieron un marcado acento social, de defensa de la justicia y de la honestidad. Un obispo en el antiguo México del siglo XVI, Vasco de Quiroga, llamado por los indios Tata Vasco - el abuelo Vasco - defensor de la causa indígena y propulsor de proyectos de inspiración utópica. Y un juez italiano, Rosario Livatino, de Sicilia, asesinado en 1990 por la mafia por su defensa de la verdad y la justicia, un mártir de la honestidad. “Pidamos al Espíritu Santo” – rezaba el papa Francisco en el mes de mayo - “que la gracia de discernir lo que es mundano de lo que es del Evangelio y no dejarnos engañar, porque el mundo nos odia, el mundo odió a Jesús y Jesús rezó para que el Padre nos defendiera del espíritu del mundo”.


VOCACIONALES

La vocación y la fragilidad de la vida P. Osiris Núñez, msc osirismsc@hotmail.com

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uando pensábamos que los avances alcanzados por la humanidad eran capaces de responder a todas las situaciones que se presentan en la vida del ser humano, se nos ha presentado una situación que ha desmontado la visión mesiánica de la ciencia y sobre todo, nos ha hecho tomar conciencia, que ya estaba un poco olvidada, de la fragilidad de la vida. La pandemia del Covid-19 cambió tanto la dinámica de la vida humana, que hasta la madre naturaleza recobró nuevas fuerzas ante la inactividad humana (pensemos como se limpiaron los canales de Venecia ante la ausencia humana, o ciudades que bajaron el índice contaminación). Se nos ha obligado a un cambio de la dinámica de vida, un cambio obligado y que se va realizando en la improvisación, pues nadie tenía esto programado. El quehacer de la vida eclesial se nos ha cambiado, ahora debemos improvisar sobre la marcha. Por ejemplo, la pastoral vocacional que se basa en el acompañamiento y el encuentro continuo para compartir experiencias de fe y motivar el compromiso de hombres y mujeres de diferentes edades que son llamados por Dios a una misión concreta. Cuando evaluamos la pastoral vocacional, nos decíamos: “cuando nos sabíamos todas las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas”. Ahora diríamos: “cuando teníamos un esquema establecido, nos cambiaron el sistema”. ¿Como acompa-

ñamos a distancia? ¿Como presentamos los modos de vida cristianos en la virtualidad? Son situaciones nuevas que nos ha creado la pandemia. El compromiso cristiano se asume en la acción, respondiendo a realidades muy concretas. ¿como articulamos una propuesta desde la virtualidad que implique un compromiso en la realidad palpable de carne y hueso? Primero debemos superar el miedo personal que nos provoca la pandemia; identificar realidades en las que el Señor nos pide respuestas y acciones. El texto del leproso a quien Jesús toca sin miedo, puede ser una motivación: “Cuando Jesús bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. En esto se acercó un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres puedes limpiarme. El extendió la mano, le tocó y le dijo: Quiero, queda limpio” (Mt 8,1-3). Si el acompañamiento es a distancia, podríamos proponer un programa definido, donde el vocacionado recibe formación que le ayuden a profundizar sobre el compromiso cristiano y

el modo de vida que desea asumir o que se le está presentando, pero también se debe exigir un compromiso concreto en la comunidad eclesial, de manera que la formación recibida desde la virtualidad-distancia, se materialice en compromisos reales dentro de su comunidad. La misma comunidad eclesial debe velar para que la persona manifieste en su compromiso el deseo de asumir el modo de vida cristiana a la que siente llamado. No podemos permitir que la dinámica de la continuidad del ministerio de evangelización se vaya reduciendo a la virtualidad; obviamente vivimos una situación real de pandemia, pero el llamado que Dios hace a la persona sobrepasa y por mucho el mundo de las interconexiones. Este tiempo de pandemia también es un tiempo en el que Dios nos llama a vencer nuestros miedos personales y comprometernos en el servicio a los demás, a pesar de los riesgos en el camino. El testimonio del P. Damian de Molakai, es un ejemplo de una persona llamada por Dios que fue capaz de sumergirse en una realidad contaminada por la enfermedad y darse por completo al servicio de los afectados, hasta morir a causa de la misma. El religioso o religiosa que es llamado por Dios, no es un médico por naturaleza, algunos se hacen en el camino, pero eso no implica que nos recluyamos en la comodidad de nuestros hogares para acompañar virtualmente a quienes pastoreamos. Dios nos pide un compromiso en el que nos sumerjamos en la realidad y así como Jesús, ser capaces de acompañar y dar a conocer el amor de Dios que se manifiesta a su pueblo a través de la presencia del llamado. 3533 / AMIGO DEL HOGAR


MATRIMONIO Y FAMILIA | Jesús de León Mercedes, MSC

La educación sexual para nuestros hijos según la visión de la Iglesia entre comprender la edad del adolecente a prolongar la inmadurez de su forma de amar. La educación sexual debe de incluir la valoración de las diferencias, para que el otro tenga la capacidad de entregarse. Hay que ayudar a aceptar el cuerpo tal como es, ha sido creado así. La valoración de la feminidad y de la masculinidad es muy importante para el encuentro con el diferente. Dios mismo creó la sexualidad como un regalo para sus creaturas. La educación sexual es el fruto del discernimiento de los impulsos del corazón. La dimensión erótica del amor no se puede entender como un mal, sino como un don de Dios que enriquece el encuentro de los esposos.

S

egún el Vaticano II, se presenta la necesidad de una educación positiva y prudente de la sexualidad, que llegue a los niños y adolescentes. Es difícil entender la educación sexual en medio de la banalización y el empobrecimiento de la misma. La educación sexual debe estar dirigida en el marco de una educación para el amor, y la entrega mutua, con el fin del autoconocimiento y el autodominio. La información sexual debe llegar en el momento adecuado tomando en cuenta la edad de los niños. La educación sexual tiene que cultivar un sano pudor, esto ayudará a las personas a reguardar su interioridad para evitar que sea convertida en un puro objeto. Con mucha frecuencia la educación sexual se inclina solamente a la invitación a cuidarse, gestionando un sexo seguro. Esta expresión de cuidarse genera una actitud negativa, pone la finalidad de la procreación como si hay que cuidarse de no tener hijos. Con estas inclinaciones se promueve la agresividad narcisista. Es negativa toda invitación que se haga a los adolescentes a que jueguen con su cuerpo como si tuvieran la madurez y el compromiso mutuo del matrimonio. El lenguaje del cuerpo requiere una interpretación que permita educar nuestros deseos. Existen diferencias AMIGO DEL HOGAR / 3534

Si los actos de la sexualidad son vividos de modo verdaderamente humano, responden a la sexualidad querida por Dios Al plantear esta visión positiva de la sexualidad, no está de más recordar que, dentro del ambiente matrimonial, la sexualidad puede llegar a convertirse en sufrimiento y manipulación. Si los actos de la sexualidad son vividos de modo verdaderamente humano, responden a la sexualidad querida por Dios. No se puede vivir la sexualidad en la lógica del dominio, en esta situación el dominador termina negando su propia dignidad. El amor excluye todo género de sumisión y dominio. Hay que rechazar toda forma de sometimiento sexual. No se puede olvidar que el equilibrio humano es frágil, siempre queda algo que se resiste hacer humanizado. Por tal razón, se tiene que vivir el matrimonio como una pertenencia mutua, libremente elegida (cfr. AL 150-286).


MENSAJE | José Román Flecha Andrés

Los ancianos, tesoros de la Iglesia y de la sociedad Según los obispos españoles, en estos últimos años los abuelos han sido un apoyo para sus familias en tiempos de crisis y han cuidado a los nietos cuando era necesario. Además, son la memoria viva de la tradición y de la fe, apoyada por su enseñanza explícita y su testimonio silencioso.

E

ste es el lema elegido por la Conferencia Episcopal Española para la celebración de la fiesta de la Sagrada Familia de este año 2020.

En la Biblia, la ancianidad merece un sincero respeto y gratitud. Así se desprende del consejo del Levítico: «Levántate ante el canoso, honra la persona del anciano y teme a tu Dios» (Lev 19, 32). Desde los escritos apostólicos hasta hoy, la doctrina y la práctica bimilenaria de la Iglesia nos enseñan a prestar a los ancianos una atención respetuosa y agradecida. De hecho, nuestra fe cristiana ha generado «una cultura de cercanía a los ancianos y el deseo de ofrecerles un acompañamiento afectuoso y solidario en la fase final de la vida». El alargamiento de la vida y el espíritu del Concilio Vaticano II nos han llevado a comprender que los ancianos «no son meros destinatarios de la acción pastoral de la Iglesia, sino sujetos activos en la evangelización». Las personas mayores ejercen en la vida de la Iglesia una preciosa participación en el triple ministerio de Cristo. Nos transmiten el evangelio de la familia, al recordarnos el plan de Dios sobre el amor y sobre la vida. Nos dan cada día una espléndida lección de contemplación, de súplica y de intercesión. Y nos hacen presente la vocación humana al servicio, especialmente en la entrega a la familia, en los momentos de sufrimiento y de enfermedad.

Sin embargo, no debemos pensar que los mayores son solo un recurso para la Iglesia. Son también «el tesoro de la sociedad». Ellos «nos ayudan a valorar lo esencial y a renunciar a lo transitorio». Bien lo hemos podido constatar a lo largo de este año, marcado por la pandemia del coronavirus. Esta es la hora de demostrar que reconocemos la dignidad sagrada de la persona, a la que alude el Papa en su reciente encíclica Fratelli tutti. En un momento en que se planifica una política eutanásica, es necesario pensar y proclamar que «una civilización que descarta a las personas mayores tiene el virus de la muerte». Es urgente organizar la alternativa de los cuidados paliativos. Con razón aconsejan los obispos que «cuidemos de los ancianos enfermos, porque el enfermo que se siente rodeado de una presencia amorosa, humana y cristiana, supera toda forma de depresión y no cae en la angustia de quienes, en cambio, se sienten solos y abandonados a su destino de sufrimiento y muerte». Como la Familia de Nazaret, nuestras familias han de convertirse en auténticas «casas de caridad, guardianes del tesoro representado por los ancianos». 3535 / AMIGO DEL HOGAR


NO ES LO MISMO NI ES IGUAL

2021: Un año para metaaprender P. Pablo Mella Febles, sj pablomellasj@yahoo.es

E

n psicología de la educación se conoce como metaaprendizaje el proceso por el cual nos hacemos conscientes de nuestros propios procesos de aprendizaje para conducirlos de manera más eficiente y sacar mejor provecho de ellos. El mundo de la educación valora cada vez más la importancia que tiene que metaaprendamos para pensar en profundidad. Si hace unos años se decía «Hay que aprender a aprender», hoy podemos complementar nuestro compromiso educativo diciendo: «Hay que metaaprender para aprender». Se dice que con la pandemia de la covid-19 hemos aprendido mucho en el 2020 que recién acabó. Pero si no metaaprendemos lo que sucedió en nuestro interior durante este año, lo aprendido se irá al zafacón del olvido y nada habrá valido la pena. Declaremos, pues, el 2021 como el año del metaaprendizaje.

Presupuestos del metaaprendizaje

Quienes promueven la idea de metaaprendizaje parten de varios presupuestos fundamentales. Estos presupuestos constituyen auténticas premisas antropológicas de gran calado. En primer lugar, se acepta la premisa de que mejor se educa quien AMIGO DEL HOGAR / 3536

tiene conciencia de lo que le sucede en su persona mientras aprende. Esto empata con el secular «Conócete a ti mismo» atribuido al Oráculo de Delfos; pero lo encontramos igualmente en todas las sabidurías ancestrales de la humanidad. Si, por ejemplo, siento aversión por quien me enseña, menos aprenderé. En segundo lugar, quien está sobre aviso acerca de lo que se desata en sí mientras aprende crecerá mejor como persona. Por el contrario, quien se deje llevar por la primera reacción que le produce una experiencia tendrá más probabilidades de errar en su camino que quien consigue detenerse un poco y ponderar los distintos aspectos implicados en lo que ha vivido. En tercer lugar, quien puede identificar sus estados emocionales podrá organizar mejor sus actividades futuras. Para uno poder observarse en lo que hace, necesita ya tener consigo una especie de esquema previo de sus estados de ánimo y de cómo reacciona ante determinados eventos. Permítasenos un ejemplo bien tonto, porque se verá la importancia decisiva de este punto que parece obvio: si una persona tiene una fobia irresistible a las arañas, no debe elegir como especialidad u oficio la aracnología.

Destrezas necesarias para metaaprender

Para metaaprender se hace necesario cultivar algunas destrezas o ac-

titudes. A continuación se señalan cuatro fundamentales. A Precisar: cuando se da por concluido un proceso, conviene visualizar de manera conjunta lo que se ha aprendido. Normalmente, esto se logra a través de dos acciones: resumir y nombrar. Resumir es decir en poquísimas palabras lo esencial de lo que se ha experimentado. Nombrar consiste en adjudicar sustantivos englobadores a las vivencias que atravesamos. Nuestras vivencias suelen estar compuestas por muchos elementos, normalmente contrapuestos: alegría y tristeza, rabia y paz, ansia y desgano. Precisar lo vivido nos ayuda a cedacear el complejo haz de sentimientos que nos embarga a cada paso y sacar una conclusión provisional que nos permita seguir caminando entusiasmados. Por ejemplo, podríamos decir: «Lo vivido en el 2020 ha sido una gestación».


NO ES LO MISMO NI ES IGUAL

B Afinar: La precisión nos permitirá entonces afinar, es decir, distinguir las cosas menos importantes de las más importantes, para integrarlas en un nuevo plan de vida más llevadero. Quien no afina sus experiencias acaba convirtiéndose en una persona grosera. No dejar de ser interesante que nos valgamos del adjetivo grueso para señalar la forma de ser caracterizada por la rudeza. En latín, grueso significa violento y grande; por eso es sinónimo de rudo. Como se suele decir: se parece a un elefante en una tienda de cristales. C Recontextualizar: consiste en trasladar imaginativamente lo aprendido en un momento a otro momento por venir. Muchas veces no sabemos para qué nos servirá un aprendizaje determinado o sencillamente no estamos en condiciones de valorar lo aprendido en el mo-

mento. El utilitarismo inmediatista es el peor enemigo de quien quiera aprender. Cabe señalar que la recontextualización tiene dos aspectos complementarios. Uno es espaciotemporal: consiste en poder adaptar razonablemente lo aprendido en una experiencia concreta a otra experiencia distinta. Por ejemplo, recontextualiza quien concluye que la paciencia necesaria para comprender un texto es necesaria también para comprender lo que dicen las personas con quienes nos relacionamos. El otro aspecto es espiritual: consiste en asumir que todas las cosas de alguna manera se comunican; que lo visible y lo invisible tienen vínculos misteriosos. Esta actitud resulta vital para combatir la cultura cientificista que solo cree en lo que ve. D Ensayar: consiste en llevar discretamente a la práctica lo aprendido en los nuevos contextos que se enfrentan. Este punto es muy delicado, por las implicaciones éticas que tiene actuar sin poder prever con exactitud los resultados. Si nos ponemos a pensar un poco, la ansiada vacuna contra la covid-19 vendría a ser el mejor ejemplo. Solo se aprende realmente ensayando; no debe desesperar quien no obtiene el resultado inmediato en un ensayo. Sin embargo, conviene advertir algo: dado que al ensayar entramos en terrenos ignotos, debemos tener mucho cuidado y avanzar prudentemente en nuestros experimentos, sobre todo cuando implican la vida de las otras personas.

Lo que debemos metaaprender en el 2021 partiendo desde el campo educativo

Quiero concluir compartiendo lo que metaaprendimos en el Instituto Superior Bonó en el 2020 en el campo educativo de la educación superior dominicana. Lo que se dice a continuación es producto de evaluaciones hechas con estudiantes y profesores. Creo que se puede recontextualizar fácilmente en otros campos de la vida que se vieron afectados por el estado de excepción padecido a lo largo del año. Primer aprendizaje: La pandemia ha desvelado que la educación no consiste básicamente en disponibilidad y trasvase de información. Las plataformas con que contamos nos han posibilitado colgar más informaciones, facilitar videos educativos, mejorar las rúbricas y usar correo electrónico para precisar aspectos de la docencia que no quedan claros de manera presencial. Pero constatamos que ha faltado el tiempo de acompañar personalmente a los estudiantes. Confirmamos, pues, que la educación consiste fundamentalmente en un proceso de relación humana de calidad, no en el mero uso instrumental de nuevas tecnologías ni en la posibilidad aumentar la disponibilidad de un inmenso cúmulo de datos. Segundo aprendizaje: Como corolario de lo anterior, nuestros docentes reconocen la importancia decisiva del encuentro personal como parte del aprendizaje. En otras palabras, hace falta volver a las aulas si se quiere enseñar con 3537 / AMIGO DEL HOGAR


NO ES LO MISMO NI ES IGUAL calidad en el contexto dominicano actual; y hace falta revisar la manera personalizante en que nos relacionamos profesores y estudiantes. Tercer aprendizaje: No es correcto minusvalorar la enseñanza sincrónica en nombre de las virtualidades de la enseñanza asincrónica. Conocemos el principio general de que las aulas virtuales deben usarse de modo más asincrónico que sincrónico. Nuestra experiencia evaluada nos lleva a la conclusión opuesta. Nos ha funcionado mejor lo sincrónico que lo asincrónico. Y esto por ambas partes: para profesores y para estudiantes. Los profesores que por sus conocimientos de los entornos digitales de enseñanza asumieron la modalidad asincrónica no quedaron satisfechos con sus interacciones pedagógicas. Esto nos lleva a la otra parte, la de los estudiantes. El problema reside en que el estudiantado dominicano debe transformar la cultura educativa que carga

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Nuestras preguntas sobre la educación superior dominicana tornan su mirada hacia la sociedad que deseamos en sus entrañas. Concluimos que es un tanto mítico presuponer que el sujeto de licenciatura que puebla nuestras aulas universitarias está listo para la educación asincrónica. Cuarto aprendizaje: las plataformas digitales más simples son preferibles a las más complejas. Las plataformas complejas podrán ofrecer muchos recursos, pero hacen que el profesor pase más tiempo aprendiendo a usarlas que atendiendo a los estudiantes. Entendemos que no se puede consagrar más tiempo a la tec-

nología que al proceso educativo que se lleva a cabo en el encuentro interpersonal y en la preparación de la actividad docente. Nuestra gran conclusión es la siguiente: la educación superior dominicana no está preparada aún para el salto a la enseñanza virtual no tanto por la falta de cobertura tecnológica, sino por la misma cultura de estudios que prima en las personas que interactúan en nuestras comunidades educativas. Dicho para el futuro: el problema que debemos enfrentar no es primordialmente tecnológico; vuelve a ser esencialmente curricular. Tiene que ver con cómo concebimos la labor docente e integramos al estudiante dominicano que llega a nuestras aulas, con sus experiencias personales, con sus aprendizajes culturales transnacionales y sus expectativas de vida. Igualmente, tiene que ver con la democratización de nuestra sociedad y nuestra cultura, marcada aún por el trujillismo y asediada ahora por la globalización neoliberal. Resumiendo: la educación superior que visualizamos desde el Instituto Superior Bonó no se plantea como respuesta a los desafíos tecnológicos que han acarreado los entornos digitales a los que se ha acudido de manera reactiva por la pandemia de la covid-19. Nuestras preguntas sobre la educación superior dominicana tornan su mirada hacia la sociedad que deseamos y se sienten confrontadas a ponderar los compromisos éticos que habremos de asumir, distinguiendo sabiamente, una vez más, entre los medios que tenemos a nuestro alcance y los fines que deseamos para la humanidad y el planeta.


SOLIDARIDAD

… Dios siempre está despierto P. Miguel Ángel Gullón, op miguelgullon@dominicos.org

C

ontinuando con el artículo del mes de noviembre, “Aunque el diablo nunca duerme…”, nos encontramos numerosas razones para afirmar que Dios vela siempre por nosotros. Y más en este tiempo de Navidad donde el Emmanuel (Mt 1, 23), el “Dios con nosotros” da sentido a nuestra vida. En medio de la pandemia nos fortalece la esperanza de saber que Dios está siempre con nosotros, sobre todo en este tiempo tan difícil que nos toca vivir. Jesús se hace presente de forma especial en cada uno de nuestros corazones llevando una vela que simboliza a tantas personas que el Covid ha apartado de nosotros físicamente. Jesús nos consuela y alienta diciéndonos que nuestros familiares y amigos difuntos gozan de una vida bienaventurada junto al Dios de la vida. Damos gracias a Dios y a los investigadores por la vacuna que pronto nos permitirá abrazarnos como la pasada Navidad. Por eso valoramos más ahora el valor del encuentro, del compartir, de la fraternidad que nos habla el Papa Francisco en su última Encíclica “Fratelli Tutti” donde reina el respeto y las mejores costumbres: “muchas veces se percibe que, de hecho, los derechos humanos no son iguales para todos. El respeto de estos derechos es condición previa para el mismo desarrollo social y económico de un país. Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece también la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus múltiples iniciativas en favor del bien común” (FT 22). Navidad es la vida en plenitud, es la ternura de un Dios que sufre las heridas de quienes son marginados por nuestra sociedad dominada por el mercado. Navidad es la máxima

expresión de la dignidad, de la imagen divina, del mayor acontecimiento salvífico de la historia pues Dios siempre nos cuida y protege de todo aquello que nos hace daño. Francisco, fiel observador de nuestra sociedad, nos comparte su reflexión: “observando con atención nuestras sociedades contemporáneas, encontramos numerosas contradicciones que nos llevan a preguntarnos si verdaderamente la igual dignidad de todos los seres humanos, proclamada solemnemente hace 70 años, es reconocida, respetada, protegida y promovida en todas las circunstancias. En el mundo de hoy persisten numerosas formas de injusticia, nutridas por visiones antropológicas reductivas y por un modelo económico basado en las ganancias, que no duda en explotar, descartar e incluso matar al hombre. Mientras una parte de la humanidad vive en opulencia, otra parte ve su propia dignidad desconocida, despreciada o pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados o violados” (FT 18). Aún así es posible creer en el hombre, en su esencia pura y genuina, creado por amor. Pese a todos aquellos que vaticinan calamidades es más fuerte la utopía del paraíso que Jesús nos promete en el momento más amargo de la cruz. Recordemos con agradecimiento aquella primera Navidad en la que los pastores, junto a María y José, contemplaron la encarnación de Dios en un niño inocente nacido en un humilde techo. Desempolvemos la historia de aquel Adviento de 1511 cuando la primera Comunidad Dominica denunció las violaciones a la dignidad de los moradores de la isla La Española proclamando: “¿Éstos no son hombres, no tienen almas racionales, no son dignos de tratarlos como a ustedes mismos?”. De ese grito nació la vida, se conmemoró la auténtica Navidad que sueña con un mundo más justo y

fraterno, pues se dijo y se repitió bien claro a los colonizadores que los tainos eran personas y éstas más importantes que el oro. El eco de esa voz sigue resonando en la tierra y los océanos gracias a Francisco: “reconozcamos igualmente que, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fenómeno, todavía hay millones de personas —niños, hombres y mujeres de todas las edades— privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud. Hoy como ayer, en la raíz de la esclavitud se encuentra una concepción de la persona humana que admite que pueda ser tratada como un objeto. La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el engaño o la constricción física o psicológica; es tratada como un medio y no como un fin” (FT 24). 3539 / AMIGO DEL HOGAR


MIRADAS CRISTIANAS | José Ignacio González Faus, sj

Maradonas humanos estudiar. Llegó a médico y se especializó en oncología, para acabar muriendo de cáncer. Pero su promoción no le llevó a separarse de los suyos sino a interesarse más por ellos. “El viaje de la vida necesita compañeros” solía decir. Y él sabía quiénes eran sus compañeros.

Diego Armando Maradona

A

l día siguiente de la muerte de Diego Armando Maradona, recibí un guasap de esos insidiosos tan frecuentes, que decía: “Maradona, gran futbolista mala persona”. No comparto esos modos de tratar a la gente. En los fallos humanos de Maradona tuvieron más culpa que él todos aquellos que se le acercaron para aprovecharse de él. Pero sí creo que vivimos días en que las gentes necesitan mucho más modelos personales que ideas, para configurar sus vidas. Y el genio argentino del balón tan exageradamente jaleado por los medios de comunicación, ni podrá ser imitado como futbolista, ni debería ser imitado como persona. Necesitamos Maradonas, pero no futbolísticos, sino, por así decir “Maradonas humanos”. AMIGO DEL HOGAR / 3540

Y he aquí que por los mismos días en que nos dejó el ídolo del balón, falleció otra gran persona pública, que no ocupó en los medios de comunicación ni la centésima parte de Maradona (pero ya sabemos eso de que la bondad no vende, y los medios han de servir al Capital antes que a la verdad). Nació veinte años antes que el argentino y muy cerca de él. De familia obrera, con una infancia también en vivienda de “chapas y techos de zinc” y, curiosamente, también con alguna relación con el fútbol… Pero llegó a gobernar a su país. Me refiero a Tabaré Vázquez, dos veces presidente de Uruguay. Gracias a los sacrificios de la familia, a su determinación y a un sistema que tiene más claro que nosotros el que derechos como la educación y la salud “o son de todos o no son derechos”, Tabaré pudo

Este puede ser uno de los rasgos que lo diferencian de Maradona, así como la experiencia de que las situaciones difíciles se superan bien a base de constancia y esfuerzo, no gracias a sistemas tan injustos y podridos como el del fútbol. Estos datos y también, sin duda, la presencia de María Auxiliadora su esposa, cristiana convencida a la que dedicó unas palabras hondas y enternecedoras en una entrevista que le hizo la televisión uruguaya pocos días antes de su muerte. Como socialista convencido fue, a la vez, posibilista: hay que dar el paso que hoy se pueda, con tal de que ese paso adelante no sea un freno sino aquello que Freire llamó un “inédito viable”. Se quedó con muchas cosas que le hubiera gustado hacer y no pudo, evitando algunas impaciencias de esas que nos llevan a caer en un exceso de velocidad y matar la “gallina de los huevos de oro”. Aceptaba el proverbio chino de que, para acabar con el hambre, es mejor enseñar a pescar que dar un pez, pero aceptaba también que es preciso dar un pez mientras dura el aprendizaje: porque que se muera el hambriento tampoco es manera de acabar con el hambre. Pero se


¿Hay en el hombre más cosas dignas de admiración que de desprecio” o “el hombre es la causa de todos los males de la tierra”? negó a ir a tratar su enfermedad en la famosa clínica de Sao Paulo en Brasil, porque lo que no es un derecho de todos se convierte en privilegio. Y pidió que a su muerte no se le hiciera un funeral de Presidente. Como médico sabía que la salud no se recupera de golpe sino con paciencia y sin descanso a la vez. Y que tan necesario es el médico que cura como la enfermera que alivia. Por eso, aunque no era cristiano, nunca rechazó el asistencialismo como mera “caridad cristiana indigna de una sociedad laica”: pues sabía, por experiencia, que hay dolores que no pueden esperar más. (En una de mis visitas a una de esas villas-miseria de Montevideo, que allí llaman eufemísticamente “asentamientos”, recuerdo que apenas podíamos caminar porque, según me explicó una religiosa que me acompañaba, había obras para poner alcantarillas en el barrio. Al menos eso, aunque la meta fuese acabar con las villas-miseria). Hace bastantes años publiqué un breve Cuaderno titulado “Elogio del agnosticismo” y hoy me parece que Tabaré encarna la figura que allí intenté delinear: la del que no

por no creer deja de dar a la cuestión de Dios toda la importancia que tiene para la cuestión del ser humano. Él mismo confesó, en la entrevista antes aludida que a veces le parecía creer en Dios y otras veces no. Y agradeció sus entrevistas con dos papas (Wojtila y Bergoglio) que, cada cual a su manera, le habían animado a trabajar por lo mejor del hombre. Pero si le dedico estas reflexiones no es por él. Es para destacar que, en estos días nuestros oscuros, existen historias desconocidas y personas de esas a las que cabría calificar como “Maradonas de humanidad”. Que nunca aparecerán en los medios o lo harán solo de soslayo pero que, si los conociéramos mejor, serían fuerza y compañeros de camino para nosotros. Como me pidió una vez un compañero jesuita, hoy es imprescindible “hacer visible lo invisible”. Porque también es imprescindible no desmentir aquella frase final de la Peste de Camus: “en el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”; y que hoy está siendo sustituida por esta otra: “el hombre es la causa de todos los males de la tierra” (de donde se seguiría que

hay que acabar con la humanidad para salvar al planeta). Lo que ocurre es que, como decía Jesús de Nazaret hablando del Bautista, esas maravillas dignas de admiración se encuentran en los “desiertos”, no en los “palacios” (cf Mt 11,8).

Tabaré Ramón Vásquez Rosas

Tabaré Ramón Vásquez Rosas nació el 17 de enero de 1940 en el barrio de La Teja. Fue médico oncólogo, dirigente deportivo y el primer candidato de la coalición de izquierda Frente Amplio en llegar a la intendencia de Montevideo en 1989 y a la presidencia en 2005. En su primer mandato comenzó una fuerte lucha contra la industria del tabaco y vetó el proyecto de ley de despenalización del aborto, entre otras gestiones. Tabaré Vásquez fue diagnosticado de cáncer al pulmón en agosto de 2019, un mes después de la partida por un infarto al corazón de su esposa María Auxiliadora Delgado, de 82 años de edad.

Tabaré Ramón Vásquez Rosas

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LECTURA ORANTE

Pablo

ante Festo

Pablo, preso desde hace dos años en Cesarea, está esta vez ante un nuevo gobernador llamado Festo, y su juicio prosigue con las mismas acusaciones que evidencian la mala voluntad de los jefes del sanedrín. Frente a ellos, Pablo se defiende hábilmente por sí solo. Léase atentamente Hechos 25, 1-12.

P. Marcos Plante, msc marc_plante@hotmail.com

Paso 2 Meditación Paso 1 Interpretación El nuevo gobernador, Festo, viajó a Jerusalén a los tres días de tomar su puesto de gobernador en Cesarea. En Jerusalén, los jefes de los sacerdotes y los ancianos le presentaron una demanda contra Pablo. Con el mismo plan macabro de matarlo en camino, pidieron a Festo de conducir Pablo a Jerusalén. Pero, Festo, sospechando la traición, los convocó a Cesarea, lejos de Jerusalén, para un juicio justo. Diez días más tarde, Festo en el tribunal ordenó que llevaran a Pablo. Los judíos lo acusaron de cosas graves, y siempre sin pruebas. Fácilmente, Pablo contesta que no ha cometido ningún delito, ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra el emperador. Festo, pretendiendo quedar bien con los judíos, propuso a Pablo ir a Jerusalén para defenderse del todo. Entonces, Pablo, en calidad de ciudadano romano, dijo: “Pido que el emperador mismo me juzgue”. Se adivina aquí su afán de viajar a Roma. Festo le confirmó: “Ya que has pedido que te juzgue el emperador, al emperador irás”. AMIGO DEL HOGAR / 3542

Pablo desea ir a Roma y aprovecha su título de ciudadano romano para tener un juicio imparcial y, sobre todo, dar a conocer el mensaje cristiano en el corazón del imperio. El deseo de todo misionero abarca todos los países del mundo. Personalmente, he misionado en muchos países y, en este momento estoy en Haití. Donde quiera, hay personas hambrientas del Evangelio, y muchos países de misión son ahora testigos de Jesucristo. Oremos por los misioneros.

Paso 3 Oración “Señor, en ti busco protección; ¡no me defraudas! ¡Líbrame, ponme a salvo, pues tú eres justo! Dígnate escucharme y salvarme. Sé tú mi roca protectora, sé tú mi castillo de

refugio y salvación. ¡Tú eres mi roca y mi castillo!” Salmo 71, 1-3. Todo misionero laico o sacerdote encuentra su fuerza y su gozo en llevar el mensaje por el mundo entero. Pero, de verdad, él necesita valentía y tu protección, Señor del universo.

Paso 4 Contemplación Vuelvo a escuchar las acusaciones de los judíos en contra de Pablo y la misma defensa de Pablo. Pablo triunfa, pues las acusaciones no tienen fundamento. Festo se convence de la inocencia de Pablo, pero, casi traiciona, al proponer llevarlo a Jerusalén. Pablo aprovecha para pedir ser juzgado en Roma, pues es ciudadano romano. Pablo sale cabeza en alto en esta última confrontación con el sanedrín. Lo aplaudo.


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JORNADA MUNDIAL | Ciudad del Vaticano

Jornada Mundial de la Paz

La paz se construye cuidando de los más frágiles de ellos han muerto en el intento de estar cerca de los enfermos, de aliviar su sufrimiento o de salvar sus vidas».

Vacunas y asistencia también para los más pobres y frágiles

L

a cultura de la atención, como «compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos», y «disposición a interesarse, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la curación, al respeto mutuo y a la acogida recíproca», constituye un medio privilegiado para construir la paz, a fin de «erradicar la cultura de la indiferencia, el descarte y el enfrentamiento, que a menudo prevalece hoy en día». Lo escribe el Papa Francisco en su Mensaje, para la 54ª Jornada Mundial de la Paz, de este 1 de enero de 2021, Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios.

Se necesitan artesanos de la paz para iniciar procesos de curación

En las ocho páginas del texto, titulado «La cultura del cuidado como camino de paz», el Papa «se dirige a los Jefes de Estado y de Gobierno, a los responsables de las Organizaciones internacionales, a los líderes espirituales y a los fieles de las diversas religiones, y a los hombres y mujeres de buena volunAMIGO DEL HOGAR / 3544

tad». A ellos les recuerda lo que escribió en su última encíclica, Fratelli tutti: «En muchas partes del mundo se necesitan caminos de paz que lleven a la curación de las heridas, se necesitan artesanos de la paz dispuestos a iniciar procesos de curación y de encuentro renovado con ingenio y audacia».

La pandemia agravó las demás crisis

Francisco observa los acontecimientos del 2020, marcados por «la gran crisis sanitaria de Covid-19», que ha agravado crisis que están muy estrechamente vinculadas, «como las climática, alimentaria, económica y migratoria, y que han causado grandes sufrimientos y dificultades». Piensa en primer lugar en «los que han perdido a un familiar o a un ser querido, pero también en los que han perdido su trabajo». Recuerda de manera especial a los médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales y centros de salud, «que han trabajado duramente y siguen haciéndolo, con gran esfuerzo y sacrificio, hasta el punto de que algunos

Pensando en ellos, el Pontífice renueva su llamamiento a los dirigentes políticos y al sector privado, «para que adopten las medidas adecuadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para asistir a los enfermos y a todos los que son más pobres y frágiles».

Cultura del cuidado contra la indiferencia, el descarte y la confrontación

El Papa Francisco lamenta que, «junto a los numerosos testimonios de caridad y solidaridad», se están impulsando diversas formas de «nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción». Y subraya que los eventos del año 2020: “Nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad.

El cuidado de los primeros cristianos por los más frágiles

Siguiendo el ejemplo del Maestro, continúa el Pontífice, los primeros cristianos «practicaban el compartir para que nadie entre ellos estuviera necesitado y se esforzaban por hacer de la comunidad una casa acogedora,


JORNADA MUNDIAL abierta a todas las situaciones humanas, dispuesta a hacerse cargo de los más frágiles». Y luego cuando «la generosidad de los cristianos perdió algo de impulso, algunos Padres de la Iglesia insistieron en que la propiedad está destinada por Dios al bien común». San Ambrosio, recuerda el Papa Francisco, argumentó que la naturaleza dio «todas las cosas para los hombres para el uso común», pero la codicia convirtió este derecho común para todos en «un derecho para unos pocos». Una vez libre de la persecución, la Iglesia implementó la «charitas christiana», instituyendo o suscitando el nacimiento de «hospitales, refugios para los pobres, orfanatos y hospicios» para la humanidad que sufre.

La «gramática» del cuidado en la doctrina social de la Iglesia

Estos ejemplos de «caridad activa de tantos testigos luminosos de la fe», escribe el Santo Padre, se reflejan en los principios de la doctrina social de la Iglesia, que ofrecen a todos los hombres de buena voluntad la «gramática» del cuidado: “La promoción de la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación”

Ruta común siguiendo la brújula de estos principios

El Pontífice invita, por tanto, a «los responsables de las organizaciones internacionales y de los gobiernos, del mundo económico y científico, de la comunicación social y de las instituciones educativas», ante «el agravamiento de las desigualdades en el interior de las naciones y entre ellas», a retomar la «brújula» de los principios de la doctrina social de la Iglesia, para dar al proceso de globa-

lización un curso común y «verdaderamente humano», Y añade:

tegral, la lucha contra la pobreza, la garantía de las necesidades de salud».

“A través de esta brújula, animo a todos a convertirse en profetas y testigos de la cultura del cuidado, para superar tantas desigualdades sociales. Y esto será posible sólo con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos e institucionales”

El papel irremplazable de los líderes religiosos

Una brújula útil también para las relaciones entre las naciones, «que deben inspirarse en la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad y la observancia del derecho internacional». Proteger y promover los derechos humanos fundamentales, y respetar el derecho humanitario. De hecho, el Papa Francisco lamenta que «muchas regiones y comunidades han dejado de recordar una época en la que vivían en paz y seguridad», y muchas sufren violencia, hambre, exilio y falta de educación.

Fondo contra el hambre, con el dinero que se utiliza hoy para las armas

La pandemia y el cambio climático, subraya Francisco, ponen de manifiesto la gran «dispersión de recursos» para las armas, «en particular para las armas nucleares», que podrían utilizarse para «la promoción de la paz y el desarrollo humano in-

Los líderes religiosos en particular, explica el Pontífice, pueden desempeñar «un papel insustituible en la transmisión a los fieles y a la sociedad de los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de nuestros hermanos y hermanas más frágiles». “A todos los que están comprometidos al servicio de las poblaciones, en las organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales, que desempeñan una misión educativa, y a todos los que, de diversas maneras, trabajan en el campo de la educación y la investigación, los animo nuevamente, para que se logre el objetivo de una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión”.

Una comunidad de hermanos que se cuidan unos a otros

Los cristianos, es la invitación final de Francisco, deben mirar a la Virgen María, «Estrella del Mar y Madre de la Esperanza»: “Trabajemos todos juntos para avanzar hacia un nuevo horizonte de amor y paz, de fraternidad y solidaridad, de apoyo mutuo y acogida. No cedamos a la tentación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles; no nos acostumbremos a desviar la mirada, sino comprometámonos cada día concretamente para formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros”. Publicación original: Alessandro Di Bussolo/VaticanNews. 3545 / AMIGO DEL HOGAR


PARA VIVIR MEJOR

El viaje a Ítaca Dra. Miguelina Justo miguelinajusto@gmail.com

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a Odisea, una de las obras cumbres de la literatura universal, narra el regreso a casa de Odiseo, también conocido como Ulises, después de la guerra de Troya. Constantino Cavafis (1863-1933), poeta griego nacido en Egipto, se inspira en este viaje para escribir un poema que llamará Ítaca, nombre de la pequeña isla donde la esposa y del hijo del guerrero le aguardan. Cavafis se dirige en el poema al Ulises que habita el corazón de cada persona. Le habla a todo ser humano que desea regresar a casa, a ese lugar donde espera encontrar descanso y sosiego, luego de tantas luchas y

muertes. Hay prisa por llegar, sin embargo, el poeta alienta al viajero a detenerse y entretenerse en el camino. Le anima a disfrutar de las mañanas calurosas, del ámbar y el ébano que hallará en los mercados de Fenicia. Quien camina hablará y aprenderá de los que saben. Irá sin miedo, porque en su interior no habitarán los monstruos ni los dioses coléricos. En este mundo de prisas y propósitos, de viajes de huidas y reencuentros, ¿cuáles son las Ítacas?, ¿hacia dónde se avanza?, ¿por qué el apuro por llegar? Las metas se han enaltecido y el apremio alabado, porque se cree que solo es posible la plena realización en el logro: cuando termine la universidad, cuando me case, cuando trabaje, cuando reciba un aumento, cuando tenga un hijo… miles de Ítacas se presentan como tierras prometidas. El trayecto hacia ellas parece no ser justamente valorado. Se esfuma a cada paso la existencia, en una trágica paradoja donde la vida parece ser es algo que sucede después. Al inicio de cada vuelta al sol, nuevas metas son escritas en el papel o en las aplicaciones de planificación personal. Las redes sociales ofrecen las claves para alcanzar

todo lo soñado. Nuevos viajes se emprenden, impulsados por la promesa del bienestar. Mientras más rápido se llegue, mejor será: horas extras, insomnio, bocinas, embotellamientos, prisa, angustia. El premio está al final, donde se encuentran fijos los ojos. A este ritmo es imposible descubrir nácar y coral, no hay espacio para el encuentro, a menos que sea un eslabón hacia el objetivo, porque el otro es un medio. No hay espacio para la contemplación y el disfrute de lo inútilmente bello. La salud es sacrificada, junto con las relaciones. La vida pasa, el viaje sigue. ¿Cuáles son las Ítacas?, ¿cuáles caminos llevan a su encuentro?, ¿dónde fija la mirada quien la busca? Cavafis le advierte al viajero que, al llegar a Ítaca, podría parecerle pobre, nada más lejos de la realidad. La isla le ha regalado la razón para emprender el viaje, y este le ha hecho sabio, tan sabio que podrá entonces comprender qué significan las Ítacas. Desde esta perspectiva, el Ulises que nos habita podrá descubrir las piedras preciosas se esconden en los abrazos, en las puestas de sol, esos tesoros que habitan las canciones y el silencio, aún en medio del esfuerzo y el trabajo.


VIVIR DE OTRA MANERA | José Miguel Núñez

Por una ética de la razón responsable

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finales del siglo XX, Adela Cortina reflexionaba sobre las éticas mínimas como éticas de consenso en sociedades plurales que permitieran la convivencia e hicieran sostenibles y llevaderas las relaciones humanas. Eran tiempos de una moral autónoma que había dejado atrás, parece que definitivamente, el consenso de la modernidad. En el año 2007 la profesora de ética y filosofía política de la Universidad de Valencia publicaba una espléndida obra titulada “Ética de la razón cordial. Educar en la ciudadanía en el siglo XXI”. En pocas palabras, en las sociedades complejas del siglo XXI, la compasión por los débiles, propone Cortina, es la “virtud” que debe convertirse en el eje de una nueva ética de la ciudadanía fundamentada, según la expresión pascaliana, en las razones del corazón. Algunos años más tarde, en tiempos de la COVID-19, bien podríamos hablar de la necesidad de una ética de la razón responsable para una ciudadanía que ha de aprender a vivir con la pandemia. Y esto, sobre todo, cuando la reducción del riesgo no puede – por el momento – ser total. Apelar al consenso sobre la responsabilidad es ineludible. La libertad personal se topa de bruces con la responsabilidad cuando caemos en la cuenta de que no hay mayor compromiso ciudadano que limitar la propia libertad para evitar ser foco de contagio. Así, la ética “mínima” que hoy nos permita hacer sostenible la convivencia pasa por asumir responsablemente que no puedo entender la libertad

como me da la gana. Llevar siempre mascarilla, tener precauciones con el lavado de manos, no permitir reuniones masivas, no participar de aglomeraciones, airear los ambientes, no compartir comida o bebida, quedarse en casa si tengo algún síntoma o estoy enfermo, se convierten en imperativos éticos en estos tiempos pandémicos para una convivencia sostenible. No es opcional. Kant formulaba su imperativo categórico en la “Crítica de la razón práctica” diciendo: “obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un medio”. Tratar a los demás, como queremos que ellos nos traten, dice la ética cristiana. La ética de la responsabilidad nos tiene que conducir, como ciudadanos y en tiempos de pandemia, a tratar a los demás con un respeto tal que me obligue a mí mismo a salvaguardar cualquier situación que pueda poner en riesgo al otro. Una

máxima válida universalmente, se hace acuciante en este momento en el que, en medio de una crisis sin precedentes, hemos de apelar a la ética personal como la mejor vacuna contra un virus letal. ¿Aprenderemos de la crisis? Espero que sí. Habremos de ser más humildes y compasivos, más atentos al otro, más bondadosos con todos. Será necesaria una mirada más auténtica sobre la realidad y sobre las personas estimando al otro sin prejuicios ni etiquetas. Tendremos que buscar caminos de encuentro, más allá de la distancia social, para encontrar cobijo en la palabra cálida, la mirada buena y el gesto amable. La ética de la responsabilidad, como la ética de la razón cordial, pueden mostrarnos algunos caminos hacia una verdadera antropología de la convivencia humana para tiempos pospandémicos. Una ética mínima para la supervivencia. Publicado en 21: la revista cristiana de hoy 3547 / AMIGO DEL HOGAR


EDUCACIÓN | Hno. Pedro Orbezua, fsc.

“¡Que la escuela vaya bien!”

Incluso en tiempo de Coronavirus

¡Año 2021! Escapamos, al menos, del 2020 de terrible recuerdo. Y, cómo no, con la ilusión de que el nuevo año recién estrenado será mil veces mejor. Por aquello de la pronosticada “vacuna” y de que no hay mal que por bien no venga. Los humanos nos aferramos a la esperanza como a un clavo ardiendo. Pues sí, ¿y qué? Así somos, somos así. ¡Y qué bueno! Sin embargo, hay algo que me trae por la calle de la amargura –“achícale, achícale, Pedro”, me dirían mis Hermanos de Comunidad- y es lo siguiente: ¡No las tengo todas conmigo si echo una mirada al curso escolar que, el pasado 2 de noviembre, a bombo y platillo, inició sus difíciles y laboriosas singladuras educativas! Para muestra un botón. ¿Una hora al día de conexión en línea del Educador con sus alumnos? ¿Más nada? Más nada. No se me ocurre sino llevarme las manos a la cabeza y hacerle coro en sus locuras al Caballero de la Triste Figura: “La razón de la sinrazón, que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura”. Me resulta más asequible comprender el enredado soliloquio de Don Quijote que la “horita” de pacotilla. Díganme ustedes si no es una tomadura de pelo. ¡Una hora que se esfuma -como en la canción de Serrat- entre un “hola” y un “adiós”! ¡Una hora para comprobar que alumnos y alumnas hicieron la tarea, y no solo la llevaron a cabo, sino que, efectivamente, entendieron, aprendieron, asimilaron…! ¿Y qué milagro es ese? Cuéntame otra historia, Caperucita. ¡Una hora semanal para Naturales, Sociales, Español, Matemáticas, Formación, Inglés… no alcanza ni para un desrizado! Claro que hablo de Escuelas y Liceos. Los Colegios se benefician de más posibilidades pero, ni lo duden, asimismo cargan con más necesidades. Obligados a hacer frente a los sueldos de los docentes, deben, a como dé lugar, ponerse a trabajar y de lo lindo, con un AMIGO DEL HOGAR / 3548

horario de tres pares de narices, y con toda la creatividad posible. En la Pública, el salario está asegurado, pase lo que pase. Aparte de los 60 minutos de marras, los estudiantes disponen de la “Televisión educativa” y los cuadernillos. El esfuerzo realizado es grande en lo que respecta al Minerd. Aplusos y hurras por mi parte. Pero, por otro lado, no es conocer la naturaleza humana. Me pregunto: ¿Los escolares, puntual y fielmente, seguirán todas las clases que se les brinde? NO ¿Harán las tareas con esmero, dedicación, desvelo y alegría? NO. Necesitan un seguimiento más cercano y perseverante. ¿Piensan que con una hora de supervisión y acompañamiento de los Maestros y Maestras y con las tres “teóricas” horas de trabajo personal, “aprenden en casa”? SÍ, pero NO. Hemos dejado toda la responsabilidad en ellos que, por ser lo que son, hoy por hoy, no tienen espaldas ni madurez para cargar con tal compromiso. ¿Peco de pesimista? Si así fuera, ha sido para equilibrar los “espejismos, fantasías y ensueños” de algunos. ¿SE SALVARÁ EL AÑO ESCOLAR? Según desde qué orilla se mire, unos dirán que por supuesto y otros que nanay. Y tan contentos. Pues yo no. ¿Cabría un “retoque” al plan iniciado apenas hace dos meses? Quizás, sin quizás, ¡¡¡¡SÍ!!!! Cambio de tercio. Les ofrezco el Credo que la Salle presenta en su Declaración de la Misión educativa. Es una motivación, un sostén y un empujón en nuestro ministerio. 1.

Creemos firmemente que los niños y los jóvenes son un llamado a la esperanza y al compromiso. 2. Creemos que en el rostro de los empobrecidos y vulnerables nos encontramos con el poder salvador de Dios. 3. Creemos en el poder inspirador y mediador del educador. 4. Creemos que la comunidad educativa es componente medular en la construcción de la persona y la transmisión de los valores. 5. Creemos que nuestra Asociación lasallista es un don de Dios al mundo y un medio extraordinario para continuar el legado recibido de nuestra herencia viva tricentenaria. 6. Creemos que la educación hace posible la búsqueda y transmisión de la verdad. 7. Creemos que la educación es un recurso fundamental, poderoso y eficiente para el cuidado de la Tierra y la defensa del hábitat donde la vida pueda florecer y sostenerse 8. Creemos en la capacidad transformadora de la educación. 9. Creemos que la educación lasallista es una expresión del humanismo cristiano. 10. Creemos en la fuerza evangelizadora de la escuela. 11. Creemos que las realidades actuales demandan asumir riesgos y ser creativos. 12. Creemos que otro mundo es posible y que la educación es una fuerza fundamental para construirlo. Con la mirada puesta en Dios, nuestra fe en la bondad del ser humano y nuestro compromiso con la niñez y la juventud, avanzamos hacia los horizontes demandantes y fascinantes de este siglo XXI. La convicción de que un mundo mejor es posible nos mueve, la pasión por la humanidad nos congrega, y la esperanza nos alienta en el camino.

Contra viento y marea, o sea, con el Covid 19 que llegó de sorpresa y optó por quedarse con nosotros, ¡FELICÍSIMO 2021! Será si permanecemos unidos.


HUMANISMO INTEGRAL

Don Ignacio Miranda funda.huma.inte@claro.net.do

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elebrar el Mes de la Patria, o más bien, el principal trimestre de la dominicanidad, es rescatar nuestra identidad nacional, envilecida por sectores de poder externos e internos. Este período contiene el aniversario de nuestra Independencia Nacional y los natalicios de nuestro Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, y de sus más cercanos colaboradores: Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez. Nuestra identidad finca sus raíces en el humanismo cristiano, entendido como el pensar, sentir, hablar y actuar como Jesucristo y sus fieles seguidores nacionales y universales. Rescatarla es combatir la opresión y practicar los valores liberadores que la definen. La Biblia es fuente primaria de estos valores y muchos de ellos los encontramos en el Juramento Trinitario, los símbolos patrios, el discurso y el testimonio de Duarte. VERSÍCULOS 31 Y 32 DEL EVANELIO SEGÚN SAN JUAN: “Ustedes para ser de verdad mis discípulos, tienen que atenerse a ese mensaje mío; conocerán la verdad y la verdad les hará libres” JURAMENTO TRINITARIO: “En el nombre de la Santísima, Augustísima e Indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: juro y prometo, por mi honor y mi conciencia… cooperar con mi persona, vida y bienes …Implantar una República libre y soberana e independiente de toda dominación extranjera” IDEARIO DE DUARTE, por Vetilio Alfau Durán: “La Política no es una especulación; es la Ciencia más pura y la más digna, después de la Filosofía, de ocupar las inteligencias nobles”… “Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos”… “Todo poder dominicano está y deberá estar siempre limitado por la ley y ésta por la justicia”. “Yo admiro al pueblo haitiano…Le reconozco poseedor de dos virtudes eminentes, el amor a la libertad y el valor, pero los domi-

Celebrar el mes de la Patria 2021 es rescatar la identidad nacional nicanos que en tantas ocasiones han vertido gloriosamente su sangre, ¿lo habrán hecho solo para sellar la afrenta de que en premio de sus sacrificios le otorguen sus dominadores la gracia de besarles las manos? Apoyado en las fuentes mencionadas, propongo a nuestros conductores, un breviario de valores y primacías dotados de excelencia y sostenibilidad para rescatar nuestra identidad y alcanzar nuestro desarrollo integral, comenzando por los padres y madres de familia, religiosos, funcionarios estatales, dirigentes políticos, y otros cuerpos intermedios. ANTIVALORES OPRESORES: mentira, robo, compra de artículos robados, especulación, falta de laboriosidad, injusticia, violencia, individualismo, consumismo, adulación, juego de azar: lotería, banca de apuesta, gallera. VALORES LIBERADORES: verdad, honestidad, laboriosidad del trabajo, justicia conmutativa, distributiva y social; paz, cooperación, solidaridad, recursos humanos, austeridad. PRIMACÍAS: Bien común, sobre intereses particulares; dignidad de todo ser humano, imagen de Dios, sobre categorías sociales; práctica de valores, sobre discurso; humanismo, sobre tecnología; capacidad gerencial, sobre compromisos políticos; biografía y dominicanidad, sobre currículo y extranjerismo; justicia, sobre leyes y tribunales; agroindustria, sobre otros sectores económicos; democracia sobre dictadura.

DE ESTOS VALORES Y PRIMACÍAS DEDUZCO:

1º) Las funciones deben ser servidas por gerentes que las encarnen, previo inventario de recursos humanos dominicanos, aunque estén fuera del país, sin tomar en cuenta militancia política. 2º) Liberación de la opresión de antivalores: despotismo, autoritarismo, reeleccionismo, dictadura, aún “con respaldo popular”, por ser contrarios a la democracia, que se enraíza en la libertad. 3º) Frente al Sector Externo: Convenios internacionales, a partir del bien común, que contiene el todo y las partes; para los visitantes, afabilidad sin adulación. 4º) Con respecto a Haití, los trabajadores, deben contratarse, mediante acuerdos firmados entre ambos gobiernos, por un año; y, renovarse cuantas veces sea necesario. Los criterios fundamentales deben ser: cooperación, siempre, fusión, ¡jamás!; seguridad fronteriza: ¿muro?: razonando sobre la Historia Universal, me inclino por cámaras y aviones.

EN RESUMEN:

La agroindustria tiene primacía sobre los demás sectores económicos porque es la variable fundamental de la ecología integral, entendida como la promoción de todos los seres vivientes, sin descuidar las demás áreas creadoras de riquezas y generadoras de empleos y divisas 3549 / AMIGO DEL HOGAR


ACTUALIDAD | Alcedo A. Ramírez

Adiós 2020 y Bienvenido el 2021

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l año 2020 ha transcurrido con grandes trastornos para toda la Humanidad, muchas situaciones complicadas y nos introduce a un 2021 que nos obliga a darle una alegre y calurosa bienvenida, porque necesitamos mejorar y superar las condiciones heredadas. Como somos católicos, hoy más que nunca tenemos que recordar las palabras de san Pablo y empaparnos de su mismo Espíritu para echar hacia delante, remar mar adentro, con la firme convicción de que “todos reconozcan la fuerza soberana de Dios y no parezca como cosa nuestra. Nos vienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos. Andamos con graves preocupaciones pero no desesperados, perseguidos pero no abandonados, derribados pero no aplastados” (2 Corintios 7-10). En el pasado 2020 la Administración y la Gestión de organizaciones han sido claves para poder hacer el mejor uso posible de los recursos disponibles y sacar el máximo provecho en estas situaciones de pandemias generalizadas, principalmente la del COVID-19, así como las rampantes suspensiones de trabajadores y cierres de empresas, que ha dado al traste con un gran número de puestos de trabajo en todo el País. Aunque de manera inesperada, la salud y la educación se han colocado en el centro de nuestras preocupaciones y ocupaciones, acaparando las atenciones económicas y sociales, pero con grandes AMIGO DEL HOGAR / 3550

dosis de deficiencias en el uso de los recursos utilizados. Los principales esfuerzos y desafíos en el 2021 son el deber de administrar mejor estos sectores y eliminar los costosos desperdicios y despilfarros en que hemos incurrido, y producto de tener que enfrentar situaciones inesperadas y nuevas, con ningún o poco conocimiento e información sobre lo que teníamos a la mano. Los ajustes y costos del 2020, en materia de hacer frente a las pandemias y poder asimilar y usar efectivamente el gran flujo de datos, informaciones y digitalización de la vida nacional, deben convertirse en el 2021 como factores tangibles para alcanzar una mejor competitividad de nuestras entidades y empresas. Esto debe traer consigo una rápi-

da recuperación de nuestra economía y organizaciones. Tal y como dijimos en el 2020, el individuo, el cliente y el votante se han convertido en los verdaderos centros de atención y ejes de nuestra sociedad, la economía y la política, propiciando una mayor institucionalización del País, lo que debe afianzarse, profundizarse y solidificarse en el 2021. Estas realidades, a su vez, deben impactar en la vida de las Familias Dominicanas, reflejándose en un mejor nivel de vida en toda la población. Las crisis del 2020 han demostrado que nuestra sociedad ha dejado de ser una del tipo tradicional y se ha tornado en una Sociedad del Conocimiento, de la Información y de Redes Sociales muy extensas y dinámicas. Ahora en el 2021 el objetivo y la meta deben ser que estas situaciones reales contribuyan a que los dominicanos mejoren los niveles de educación, escolaridad y habilidades cognitivas. Estos esfuerzos nos pueden ayudar a lograr avances importantes en todos los estratos de nuestro pueblo, conduciéndolo a un desarrollo más amplio y equitativo. Volviendo a san Pablo, aplicándolo a nuestros Hogares, hemos sido golpeados fuertemente en el 2020, pero en el 2021 saldremos adelante, con la fuerza soberana de Dios, la gracia de Jesucristo y los dones del Espíritu Santo, a través del trabajo tesonero y constante de los Católicos Comprometidos con sus Comunidades.


COTIDIANIDADES | P. Eulide de Jesús García msc

Una historia con olor a trasnochada Alcanzar la santidad

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uenta la historia, que muere un señor y sus familiares lo están velando en una funeraria y su ex esposa decide ir con uno de los hijos (por cierto el más pequeño). El matrimonio de esa señora con el difunto esposo no fue una relación amorosa, sino que fue todo lo contrario, hasta el extremo de tener que divorciarse; la señora no aguantó los maltratos de su esposo, el asunto es que cuando ella llegó a la funeraria ya el sacerdote iba en plena homilía, ella sigilosamente se sentó en un banco de la parte atrás. El sacerdote estaba extasiado hablando de aquel “buen hombre, buen esposo, buen padre, en fin, todo un santo varón”. La señora al escuchar aquellas palabras le dijo a su hijo: “Acércate al ataúd y observa bien si ese que están velando es el que era tu padre, porque creo que nos equivocamos de capilla y de muerto…”. Parece un poco extraño el título de este artículo, que precisamente intitulo: Un tema con olor a trasnochado. ¿Por qué ese título? Porque pienso hablar de un término que muchas personas creen que escribir de él es desfase: el purgatorio, suena a inexistente, anticuado; muestra de esto es que, cuando alguien muere tendemos a decir, “pasó a la casa del padre, está junto al padre, partió a la patria celestial”. En fin, partimos de la subida inmediata del difunto al cielo y ni por la mente pasa si el ser querido debe purgar su condición pecadora, allí en el purgatorio, estado donde se purifica el alma. Damos por hecho que basta morir para entrar en ese estado de gozo eterno.

Nadie es tan bueno que no haya caído en pecado y nadie es tan malo que no haya hecho alguna obra de misericordia. Partiendo de esta premisa, todo ser humano debe despojarse de las huellas del pecado en su vida, camino de peregrinaje al encuentro definitivo con el padre. Bien lo dice la sagrada escritura, especialmente en el Nuevo Testamento: el cielo se gana cargando la cruz de cada día y la fidelidad hacia Cristo. Compartiendo los sufrimientos y las alegrías con el Cristo amoroso que lo dio todo por todos, y trabajando por el Reino, en el compromiso de la vida cristiana, la vivencia de los sacramentos y sobre todo las prácticas de las obras de misericordia, como nos dice san Mateo en su Evangelio: “… tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, desnudo y me vistieron, forastero y me acogieron, enfermo y en la cárcel y me fueron a ver” (Mt 25, 31ss). Como vemos, la salvación no dependerá de una misa de cuerpo presente o una unción de los enfermos, actos de fe en comunión y solidaridad con nuestros difuntos. Sí estamos consciente que la última palabra la tiene Dios, Señor de la Misericordia. Pero la condenación, si se realiza, sería consecuencia de nuestro rechazo al amor y no de parte de Dios. Para nosotros los curas de almas es delicado hablarle a un doliente, en una homilía de cuerpo presente de un ser querido, sobre la posibilidad de la condena, pues en definitiva su salvación viene de Dios y nos toca consolar, acompañar y fortalecer a quienes atraviesan el momento de duelo. Pero en la vivencia de la fe cotidiana, no olvidemos el lenguaje del evangelio: “… habrá un juicio de salvación para aquellos que obraron rectamente y un juicio de condenación para los que no aceptaron a Cristo en su corazón”. Ilumina mucho este texto del teólogo dominico Martin Gelabert Ballester: “El purgatorio es la antesala del cielo. Y por eso hay que concebirlo, ante todo, en categorías de esperanza. Porque el que está en la antesala, sabe que le queda muy poco para entrar en la sala; más aún, sabe que la entrada en la sala es segura. Y cuanto más segura es la esperanza, más fuerte es la alegría. El purgatorio no es un lugar de pena, sino de alegría por el bien cercano”. 3551 / AMIGO DEL HOGAR


BIBLIA

LAS VIUDAS EN LA BIBLIA

P. William Arias

wilarias4@hotmail.com

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n estos días de pandemia, me ha tocado pasar por algunos lugares y preguntar por algunas parejas conocidas, y me han dado la triste noticia de que algunos han muerto, dejando tras de sí a un viudo o alguna viuda en la soledad y la tristeza, pues cuando se lleva al parecer tantos años al lado de una persona compartiendo todo basado en el amor, la partida de uno de los dos deja toda una estela de soledad, que llega hasta hacer pensar que él que se ha ido en cualquier momento puede regresar. Son muchos los viudos y viudas entre nosotros. En la Biblia se habla de las viudas y no de los primeros, su posición en aquella antigua sociedad estaba muy en correlación con la situación de la mujer. En el mundo judío de la biblia, la mujer no estaba en una situación ventajosa frente al varón, ya que aquella era una sociedad sumamente patriarcal y machista, una mujer valía por el hombre que tenía a su lado, sobre ella pesaban los trabajos más duros de la casa, y muchas veces guardaba el rebaño y trabajaba en el campo, hacía el pan, hilaba, etc. Los asuntos públicos no eran muy propios de ella, aunque en la Biblia tenemos el ejemplo de Debora y Yael (Jue 4-5), Atalía (2Re 11) y los libros de Judit y Ester. La gran estima por la mujer estaba en el ser madre, con la consiguiente sujeción y obediencia a su marido, y su desempeño en el hogar (Prov 31,10-13.19-20.30-31), en consecuencia y por lo dicho en el Génesis de que Dios había creado a la mujer como ayuda adecuada para el hombre (Gen 2,18.24), pero en sí era inferior al hombre. Entonces, si una mujer tenía su valía por el hombre que estaba a su lado, la situación de las viudas presenta ciertas particularidades. Al enviudar una mujer debía llevar

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ropajes de luto, en ciertas circunstancias seguía ligada a su marido muerto sino tenía descendencia, por la famosa ley del levirato, de tener un hijo con un cuñado, y ese hijo sería hijo del difunto para que su nombre perviviera en Israel. También podía volver a convivir con su familia paterna y por motivos económicos podía volver a casarse, pero generalmente esto no era posible y en algunos casos estaba prohibido, en definitiva su situación era insegura, y era frecuente que una viuda cargada de hijos se hallaba en condiciones miserables, de ahí la gran limosna de socorrer huérfanos y viudas abogado por los profetas (Is 1,17; Jer 7,6; Miq 2,9); aunque algunos de los hijos en mayoría de edad podían protegerla y cuidarla (razón de ser del milagro de Jesús de la resurrección del Hijo de la Viuda de Naín en Lucas 7,11-16). Podían también ser víctima de la corrupción y de las injusticias, como el caso de la parábola de la viuda y el juez inicuo (Lc 18,1-8), la viuda no podía pagar al juez para que le hiciera justicia, por eso insistía, era su única posibilidad, posiblemente ante alguno de los hermanos del muerto que querían quitarle alguna posesión, según el parecer de algunos. El asunto es que, en los textos bíblicos, sobre todo de los profetas y en tiempo de Jesús, las viudas eran uno de los pobre más pobres (Mc 12,42-44 y Lc21,1-4). Más adelante en la primitiva comunidad cristiana se le sostenía (Hech 6,1ss), y se le visitaba en sus problemáticas (Sant 1,27) y posteriormente se asume a partir de su status cierta ministerialidad (1Tim,5,3-16). En nuestras comunidades hoy día tenemos muchas mujeres solas por su viudez, se ha ido el compañero de su vida, pero la fe en Dios le sostiene y le fortalece en este andar solas en la última etapa de su vida; se han creado algunas vivencias comunitarias para acompañarles, pero siguen siendo pobres, pues aunque algunas tengan muchos bienes materiales o lo suficiente y necesario para vivir, pero están carente de ese ser humano que les amó en nombre del Señor, y le dio sentido a su vida y a su existencia.


CASA DE LUZ

La joven que tenía cuatro novios Lic. Juan Rafael Pacheco casadeluzjn812@gmail.com

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abía una vez una joven que tenía cuatro novios. Al cuarto lo amaba muchísimo: le regalaba elegantes trajes, le servía deliciosas comidas Al tercero también lo amaba mucho. Iban de paseo a los mejores resorts, pero temía que algún día la abandonara. El segundo era su confidente. Confiaba en él. La ayudaba a salir de las dificultades. El primer novio era muy leal. Hacía grandes esfuerzos por ayudarla. Ella apenas le hacía caso, a pesar de que él la amaba profundamente. Un día cayó enferma. Le quedaba poco tiempo. Pensó en su vida de lujos y que al morir estaría sola. Entonces dijo al cuarto: “Te he amado mucho y cuidado grandemente. Estoy muriendo. ¿Te irías conmigo?”. “¡Ni soñarlo!”—y se alejó rápidamente. Ella sintió un cuchillo en su corazón. Preguntó al tercero: “Te he amado toda mi vida. Estoy muriendo. ¿Te irías conmigo?” “¡No! La vida es demasiado buena. Cuando mueras, me iré con otra”. Ella quedó devastada. Al segundo le dijo: “Siempre me has apoyado. Cuando muera, ¿me acompañarás?”

“Lo lamento. Tan sólo hasta la tumba.” Fue como si le cayera un rayo. Entonces oyó una voz que le decía: “Yo iré contigo. Te seguiré donde vayas.” Vio que era su primer novio, bien delgado porque sufría de malnutrición y descuido. Sorprendida, le contestó: “¡Debí haberte cuidado mucho mejor cuando podía!” Y es que todos tenemos cuatro novios, o cuatro novias, según sea el caso. El cuarto es tu cuerpo. Por más que lo cuides, te dejará cuando mueras.

El tercero son tus bienes. Al morir pasarán a otros. El segundo son la familia y los amigos. Por mucho que les hayas dado, te acompañarán solamente hasta la tumba. El primero, el alma. Siempre maltrecha por tú perseguir riquezas, poder y placeres. Es lo único que tendrás donde vayas. Cultívala, fortalécela, dale cariño. Será la única que te seguirá hasta el trono de Dios y continuará contigo por toda la eternidad.

Ser feliz no significa que todo está perfecto, sino que tú has decidido ver más allá de las imperfecciones. “Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas por el agua. Hoy puedo quejarme de mi salud, o puedo regocijarme que estoy vivo. Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras crecía, o puedo sentirme agradecido que me permitieran nacer. Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas. Hoy puedo auto compadecerme por no tener muchos amigos, o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar, o puedo gritar de alegría porque tengo trabajo. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo abrir mi mente y llenarla con nuevos conocimientos. Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer los quehaceres domésticos, o puedo sentirme contento porque tengo un techo.” Vive tu vida con los pies puestos en la tierra, pero con los ojos y el corazón bien puestos en el cielo. Cuando el mundo te obliga a arrodillarte, es cuando estás en la posición perfecta para orar. Y di con el Apóstol Pablo: “Yo lo puedo todo en Cristo que me fortalece”. Y así permanecerás confiado y en paz.

Mis cuentos aparecen publicados en Catholic.net Este cuento aparece publicado en la página 163 de mi libro “¡Descúbrete! Historias y cuentos para ser feliz”. Disponible en Papelería Villa Olga, Tel.: 809 583 4165, Santiago; Librerías Paulinas, La Sirena y Librería Cuesta. 3553 / AMIGO DEL HOGAR


ESPIRITUALIDAD DEL CORAZÓN | Hans Kwakman, MSC

ESPIRITUALIDAD DEL CORAZÓN y la Creación de Dios en Evolución con un misterioso constructor de barcos, que es capaz de dotar a la madera de la fuerza necesaria para darse a sí misma la forma del barco (LS 8). Donde las ciencias naturales hablan de evolución, vemos con los ojos de la fe la fuerza impulsora del Espíritu de Dios en acción.

REFLEXIÓN

“La Iglesia enseña claramente que la teoría de la evolución científica, si se entiende correctamente, es totalmente compatible con la fe en Dios como creador. “Todo el universo material es una expresión del amor de Dios, de su inconmensurable bondad para con nosotros” (LS 84). El universo con su vasta variedad de criaturas proviene del amoroso corazón de Dios. Dios es amor y todo lo que se creó, desde el principio, hace miles de millones de años, hasta el momento presente; la galaxia más lejana y nuestro planeta Tierra, el insecto más pequeño y cada ser humano individual, todo es un regalo del amor creador de Dios. Cada criatura debe cada momento de su existencia a Dios y Dios permite que cada criatura se desarrolle de acuerdo con las leyes naturales, las suyas. El Papa Francisco escribe: “Dios está presente en lo más íntimo de cada ser, sin afectar la autonomía de su criatura, y esto da lugar a la legítima autonomía de las realidades terrenales. Esta presencia divina, que asegura la permanencia y el crecimiento de cada ser, es la continuación de la acción creadora” (LS 80). AMIGO DEL HOGAR / 3554

Por eso podemos encontrarnos con Dios en todas las cosas. Dios llena el universo completamente con su presencia y el universo se desarrolla en Dios. “Podemos descubrir el misterio de la presencia de Dios en cada hoja, en un camino de montaña, en una gota de rocío o en el rostro de un pobre”, declara el Papa (LS 233). Toda la belleza que experimentamos en la naturaleza y en el arte, pero también cada expresión de amor y perdón, fidelidad y solidaridad, paz y justicia, nos muestra la belleza y el atractivo de Dios. “El Espíritu de Dios ha llenado el universo de posibilidades y por eso, desde el corazón mismo de las cosas, siempre puede brotar algo nuevo”, afirma el Papa (LS 80). El Papa prosigue: “La naturaleza no es más que un cierto tipo de arte, es decir, el arte de Dios, impreso en las cosas, por el que esas cosas se mueven hacia un fin determinado” (LS 80). Compara el Espíritu de Dios

El Catecismo dice: “La pregunta sobre los orígenes del mundo y de la humanidad es objeto de numerosos estudios científicos. Nuestro conocimiento de la época y las dimensiones del cosmos, así como del desarrollo de formas de vida y la aparición de la humanidad, se ha enriquecido mucho. Estos descubrimientos nos despiertan aún más admiración por la grandeza del Creador”. (Catecismo de la Iglesia Católica, 283). Pero la pregunta del significado del origen de la creación; si el universo está gobernado por casualidad o por Dios. La pregunta de por qué existe el mal y así sucesivamente… estas no son preguntas que la ciencia pueda de todos modos responder. La ciencia puede decirnos CÓMO llegan a existir las cosas en el universo, pero no POR QUÉ”. Fuentes: David Cloutier, leer, rezar, vivir. Laudato Sì del Papa Francisco. Prensa litúrgica. Versión Kindle).


REFLEXIÓN | Víctor Ricardo Moreno Holguín

La Navidad se vive como ecología Integral

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uestra Novena Contemplativa de Navidad en la Creación nos ha ayudado a meditar sobre la crisis ecológica, transformándose en un llamado a una profunda conversión interior. Navidad es conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que nos rodea, y nos lleva a vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios; es parte esencial de una existencia virtuosa. Porque la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que se vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea. La espiritualidad ecológica, propia de una Navidad en la Creación, nace de las convicciones de nuestra fe, porque lo que el Evangelio nos enseña que tiene consecuencias en nuestra forma de pensar, sentir y vivir y alimenta la pasión por el cuidado del mundo.

Esta conversión ecológica de la Navidad en la Creación abre las puertas del cuidado generoso y lleno de ternura con la Casa Común: Implica gratitud y gratuidad, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos, aunque nadie los vea o los reconozca. Implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal. El mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres. La conversión ecológica nos lleva a desarrollar la creatividad y el entusiasmo, para resolver los dramas del mundo. Lo que hemos meditado a lo largo de esta Novena en la Creación, nos ayudan a enriquecer el sentido de esta conversión, como la conciencia de que cada criatura refleja algo de Dios y tiene un mensaje que enseñarnos, o la seguridad de que Cristo

ha asumido en sí este mundo material y ahora, resucitado, habita en lo íntimo de cada ser, rodeándolo con su cariño y penetrándolo con su luz. También el reconocimiento de que Dios ha creado el mundo inscribiendo en él un orden y un dinamismo que provoca esa sublime fraternidad con todo lo creado que tan luminosamente vivió san Francisco de Asís. La espiritualidad cristiana de esta Navidad en la Creación, propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo, hacerse presente serenamente ante cada realidad, por pequeña que sea; propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, encontrar satisfacción en los encuentros fraternos, en el servicio, en el despliegue de los carismas, en la música y el arte, en el contacto con la naturaleza, en la oración. El Nacimiento del Verbo entre nosotros trae la paz, porque no podremos llegar a una feliz sobriedad si no se está en paz consigo mismo. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque, auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida. La naturaleza está llena de palabras de amor. Una ecología integral implica dedicar algo de tiempo para recuperar la serena armonía con la creación, para reflexionar acerca de nuestro estilo de vida y nuestros ideales, para contemplar al Creador, que vive entre nosotros y en lo que nos rodea. 3555 / AMIGO DEL HOGAR


ESPIRITUALIDAD LITÚRGICA

Intercesiones. - g

hermanos de las primeras comunidades celebraron la Eucaristía, que cuando nosotros celebramos hoy y que cuando celebren en los siglos venideros, es la misma Eucaristía que nos invitó a celebrar Jesús. Y en ese todo no hay nadie fuera, independientemente lo hayamos conocido o que no lo conoceremos. Es ese todo del proyecto salvífico de Dios que Jesús nos comunica. San Pablo nos habla de él “cuando todos seamos todo en Cristo”.

«Dan a entender que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia, celeste y terrena, y que la oblación se hace por ella y por todos sus fieles, vivos y difuntos…» (OGMR 79).

P. Roberto Núñez, msc roberton14@hotmail.com

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rribamos al 2021 y abrigamos la firme esperanza de que podamos regresar a la normalidad de nuestra vida cotidiana y litúrgica. Y en nuestro recorrido por la Plegaria eucarística llegamos al penúltimo de sus elementos, las Intercesiones.

Dice el Misal que las intercesiones «dan a entender que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia, celeste y terrena, y que la oblación se hace por ella y por todos sus fieles, vivos y difuntos, miembros que han sido llamados a participar de la salvación y redención adquiridas por el Cuerpo y Sangre de Cristo». Los elementos claves aquí son: “en comunión” y el “todo”. Es decir, cuando una comunidad celebra la Eucaristía, no celebra aisladamente, sino que está unida a la Iglesia, desde el momento inicial hasta el último del futuro venidero. No celebramos aisladamente, por más distantes que podamos encontrarnos, sea geográfica o temporalmente. Cuando aquí se nos habla de “en comunión con toda la Iglesia”, nos está diciendo que la Iglesia es una, como profesamos en el Credo. Que cuando nuestros AMIGO DEL HOGAR / 3556

Con frecuencia notamos que la gente está muy afanada para que les mencionen sus difuntos en la Misa y creo que eso es consecuencia de no haber llegado a comprender plenamente lo que significan las intercesiones. Si logramos entenderlo, nos daremos cuenta que en cada celebración estamos orando con el todo de la Iglesia y con todos sus miembros, tanto de la tierra como del cielo, tanto del hoy como del ayer y el mañana. Y con esto no estoy diciendo que no se pongan intenciones. Dice el P. Aldazábal sobre las intercesiones: «En la Plegaria Eucarística, desde la alabanza inicial brota espontánea la petición, “las intercesiones” que en su segunda parte se hacen por la Iglesia, por los oferentes y los que de alguna manera han sido protagonistas de la celebración (bautizados, confirmados, esposos, ordenados, difuntos)».1 Y el Catecismo afirma: «A la ofrenda de Cristo se unen no sólo los miembros que están todavía aquí abajo, sino también los que están ya en la gloria del cielo: La Iglesia ofrece el sacrificio eucarístico en comunión con la santísima Virgen María y haciendo memoria de ella así como de todos los santos y santas. En la Eucaristía, la Iglesia, con María, está como al pie de la cruz, unida a la ofrenda y a la intercesión de Cristo. El sacrificio eucarístico es también ofrecido por los fieles difuntos “que han muerto en Cristo y todavía no están plenamente purificados” (Cc. de Trento: DS 1743), para que puedan entrar en la luz y la paz de Cristo... Presentando a Dios nuestras súplicas por los que han muerto, aunque fuesen pecadores,... presentamos a Cristo inmolado por nuestros pecados, haciendo propicio para ellos y para nosotros al Dios amigo de los hombres (s. Cirilo de Jerusalén, Cateq. mist. 5, 9.10)».2 1. Aldazábal, José. Vocabulario básico de liturgia. CPL. Barcelona 2002. 194. 2. CEC 1370-1371.


RINCÓN DE LA PALABRA

Don de Fortaleza José Israel Cruz Escarramán escarramán_17@hotmail.com

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en, Espíritu Santo y “reparte tus siete dones según la fe de tus siervos” (Secuencia de Pentecostés).

En esta ocasión reflexionemos sobre el don de la Fortaleza, el Espíritu de Dios que viene a socorrernos en la debilidad. Cuando en el peregrinar por este mundo, poniendo fielmente en práctica la vida cristiana, bien sabemos que las dificultades abundan, cuando queremos y buscamos ser testimonio de fe. En ocasiones constantes faltan las fuerzas y se acerca no en pocos momentos la debilidad, es ahí cuando implorando este preciado don de la Fortaleza que el Espíritu Santo libera nuestro corazón, lo libera del temor, de las incertidumbres y de todos los temores que pueden frenarlo, de manera que la palabra del Señor sea puesta en práctica de manera auténtica y gozosa a pesar y contra todo obstáculo. La fortaleza mirándola como virtud humana, aquella en la que se apoya todo el edificio de la vida moral, es más habitual y permanente en nosotros, una persona que, en la búsqueda de un desarrollo integral constante, persistente en la conquista de sus metas. La fortaleza como la virtud de quien no se ajusta a componendas en el cumplimiento del propio deber.

Mas la fortaleza como don de Dios, concretamente la divisamos en esos momentos determinantes de dificultades interiores y existenciales, cuando el Espíritu acrecienta en nosotros esa llama para continuar y si es necesario dar un testimonio más radical como lo constatamos en los mártires que abundan como testimonios concretos en nuestra santa Iglesia. Hoy no faltan cristianos que en tantos lugares del mundo siguen celebrando y dando confirmación de su fe, con profunda convicción y

serenidad, y resisten también a pesar de que saben les puede comportar un precio más alto. El Papa san Juan Pablo II en torno a este don de la Fortaleza, nos decía: “El don de la fortaleza es un impulso sobrenatural que da vigor al alma, no sólo en momentos dramáticos como el del martirio, sino también en las habituales condiciones de dificultad: en la lucha

por permanecer coherentes con los propios principios; en el soportar ofensas y ataques injustos; en la perseverancia valiente, incluso entre incomprensiones y hostilidades, en el camino de la verdad y de la honradez”. (L’Osservatore Romano 21/05/89). Cuando experimentamos, como Jesús en Getsemaní “la debilidad de la carne” (cf. Mt 26,41; Mc 14;28), es decir, de la naturaleza humana sometida a las enfermedades físicas y psíquicas, tenemos que invocar del Espíritu Santo el don de la fortaleza para permanecer firmes y decididos en el camino del bien. Entonces podremos repetir con San Pablo: “Me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte” (2 Co 12,10). Sólo Dios es el verdaderamente fuerte, como nos explica San Buenaventura: “La fortaleza dimana, como de principio sólido, sublime y fuerte, de Dios; y Dios eterno es el origen de la fortaleza de todas las cosas, porque nada es poderoso ni fuerte sino en virtud de la fortaleza del primer principio […] esta fortaleza convierte a todo hombre en rico, y seguro, y poderoso, y confiado” (Collationes de septem donis Spiritus Santcti V, 5). Con el don de fortaleza, el alma cristiana encuentra los medios que facilitan en ella esa acción realmente poderosa del Espíritu Santo, que por sí misma es incapaz de realizar. 3557 / AMIGO DEL HOGAR


PUBLICACIONES

Rafael Leonardo: de compositor y escritor, un poco

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acido a finales de los 60, y criado bajo el hermoso influjo de la fe cristiana, Rafael Leonardo ha perseverado en la vida comprometida del Reino de Dios por muchos años como líder pastoral en diversos ambientes de la Parroquia San Antonio, en Los Alcarrizos. Paralelamente, ha logrado alcanzar la carrera de periodista, trabajando para diversos medios e instituciones, como El Caribe o en la Presidencia de la República; además de prestar servicios educativos como maestro de Lengua Española en Fe y Alegría. Pero donde más se destaca es en el aspecto artístico, habiendo publicado, desde el 1999 hasta este año 5 producciones musicales como compositor: Lokos, de línea romántica; Algo Hermoso, de alto contenido religioso; Vivencias, con temas sobre el aspecto humano; todas estas con su grupo musical Ortorvallo. Y en los últimos 4 años, como solista, ha presentado dos CD cristianos, Hombres nuevos, con canciones litúrgicas tradicionales, y Escucha y Ama, que promueve actualmente, con canciones espirituales de su inspiración. También, en los últimos 5 años, este prolífero artista, ha publicado dos de sus 25 novelas literarias. La primera, en el 2015, Un tiempo vivido con Claudia, 500 ejemplares ya agotados, basada en los valores de la amistad, donde una pareja de estudiantes de Publicidad comparten sus diferencias y coincidencias en la UASD de los 90. La más reciente obra de Rafael Leonardo, publicada por Amigo del Hogar en Octubre del presente año, se AMIGO DEL HOGAR / 3558

llama El futuro incierto del destino, basada en la crisis social, económica y política que afectó a la República Dominicana y al mundo durante el convulsionado 1990, donde el autor crea 4 historias ficticias en medio de un escenario real. La migración de muchos dominicanos del campo a la ciudad, y hacia Estados Unidos, o en yola a Puerto Rico, es el marco en donde se desarrolla esta novela, donde el buen humor y el romance completan la escena con la denuncia social y la fe, sin llegar a sectarismos. En El futuro incierto del destino, además de retratar la realidad social de Santo Domingo, con el fraude electoral de entonces, los “desajustes” económico del gobierno reformista, las constantes alzas de precios, la crisis de los combustibles, los apagones, encontramos en su máxima expresión los movimientos sociales que lucharon por mejores condiciones de vida, desde la lucha en Sanché por las tierras de Dajabón, las huelgas de Ramón Almánzar, las acciones de COPADEBA o Comunidades Eclesiales de Base, y cómo las Comunidades Juveniles de Fe y Justicia, COJUFEJU, coordinadas por la Compañía de Jesús, lograron crear conciencia social en los jóvenes católicos de entonces. Una bailarina “cabeza caliente”, que debe emigrar a Nueva York, con dolor de su alma; un campesino poeta que va de Moca a la Capital ante el descuido gubernamental del campo; un mecánico automotriz, que ve en una visa de estudio su oportunidad de abandonar el país; y una dominican-york cantante, que solo sueña con vivir en Baní, al sur de la República, serán la excusa de Rafael Leonardo para testimoniar los valores de la amistad y el amor por la patria, y a la vez denunciar todos los males sociales que muchos pretenden perpetuar con beneficios personales. Tanto la nueva producción musical de Rafael Leonardo, Escucha y Ama; como su más reciente novela, El futuro incierto del destino, están disponible para la venta mediante su propio productor, ya que no cuenta con casa disquera ni editora, a través del contacto directo al 809. 880. 3117, o a su correo rafaleomar@hotmail.com.


TEMAS DE SALUD

¿Qué nos hace ser humanos según la ciencia? Dra. Marcia Castillo marcies76@hotmail.com

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ecientemente el libro de “Hombres a dioses” se erigió como uno de los más grandes best sellers del último medio siglo, asunto que generó inusitada curiosidad para algunos por tratarse de un texto meramente científico donde se recrea una perfecta urdimbre de antropología, sociología y gran parte de la evolución ontológica del hombre, cuando en una entrevista se le preguntó a que creía él se adjudicaba el éxito de su ópera prima respondió “estamos contando la historia, la historia del ser humano.” El homo sapiens es el pináculo de la cadena evolutiva, en teoría representamos la consecución fina en la pirámide de los homínidos, poseemos lenguaje, capacidad de raciocinio, abducimos el pulgar ¿pero es eso lo qué nos hace ser humanos? ¿Acaso no tienen un lenguaje los pavos reales? ¿no hay comportamientos humanos más insanos que el de cualquier animal rastrero? Comencemos por lanzarnos en el meollo de la personalidad, que en cierta forma define quienes somos y como actuamos y, que según la psicología moderna es definida como un compendio de características más o menos estables sobre las que han influido nuestra genética, pero también nuestras experiencias, de ahí el colofón de que somos entes biopsicosociales, esto nos lleva la siguiente pregunta ¿sólo nuestra personalidad define nuestro accionar y nuestro sentir? Hoy día se ha escrito mucho del yo plástico o dinámico coludiendo con la máxima heraclitiana de que todo cambia, nada permanece,

que un hombre no se baña dos veces al mismo río, que cambia el hombre o cambia el río; entonces si la personalidad no define todos y somos plausibles de cambio ¿esa empatía, esos rasgos humanos podríamos ubicarlos en algún punto de nuestro cerebro?

El hito que nos hizo encontrar nuestro talante

Estando de moda la denominada anti psiquiatría (técnicas drásticas y poco éticas para tratar los enajenados mentales) comenzó a usarse la lobotomía, fue el Dr. Egas Moniz el pionero en este tipo de praxis en 1935 con resultados cuestionables aun así recibió un nobel, luego de destrozar la corteza prefrontal de las personas pasaban a ser autómatas zombies o seres sin ningún tipo de iniciativa que se sumergían en la abulia total.

Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras Walter Freeman popularizó esta práctica en EEUU. Mediante su propuesta del “pica-hielo”, martilleaba en el conducto lagrimal dicha herramienta hasta separar el lóbulo frontal del resto del cerebro, en ocasiones sucedía lo contrario se tornaba irascibles, hiper sexualizados, violentos con comportamientos abigarrados y que no se ajustaban a s comportamiento previo. Entonces queda claramente definido que la corteza prefrontal es el área que se encarga de configurar nuestro carácter. Se encarga de la personalidad, la regulación de las emociones, la iniciativa y el juicio del individuo.

La función ejecutiva hace referencia a la capacidad para establecer distinciones entre pensamientos y conflictivos, realizar juicios acerca del bien y del mal, predecir las consecuencias futuras de actividades actuales. ¿Acaso quiere decir esto que no podemos cambiar, que no podemos mejorarnos y como decía Cajals esculpir nuestro propio cerebro? ¡Si! la respuesta es sí y no las ofrece de manera llana Mahatma Gandhi: “Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino. El Dr. Gazzaniga en un libro con título homónimo a este artículo, nos deleita con su interesante, mordaz y amplia referencia neurocientífica, sin embargo, al leerlo no dejaba de resonar esa canción que dice “yo quisiera ser civilizado como los animales”, porque SOMOS animales, pertenecemos a ese reino según la taxonomía biológica, pero nos corresponde comportarnos mejor y ser mejor ya que nos hemos gastado millones de años de evolución y adaptación para tirarlo por la borda. 3559 / AMIGO DEL HOGAR


EN FAMILIA

Ser hermano de todos y ver en todos a un hermano Zahira Maxwell

zahiramaxwell@gmail.com

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eer la carta encíclica Fratelli Tutti del Santo Padre Francisco sobre la fraternidad y la amistad social me hizo reflexionar sobre este nuevo año 2021 que recién inicia. Como especialista en neuromarketing he estudiado los estímulos que prevalecen sobre las tomas de decisiones en el ser humano. El estímulo de mayor influencia que se ha comprobado es el miedo. El miedo es utilizado en campañas de ventas creando un sentido de urgencia. “Sólo por hoy” “Válido hasta agotar existencia”, las cuentas regresivas… Estas técnicas de cierre de ventas permiten crear en el consumidor la urgencia en la toma de decisión. Algo similar ha sucedido con las relaciones interpersonales y el tema de la pandemia. El miedo nos ha llevado a dos extremos: nos hemos alejado de la familia o nos hemos acercado más. El temor a contagiarnos y contagiar el virus nos separa, nos aísla. En ocasiones no sabemos cómo saludar. Personalmente, he tomado la opción del saludo oriental, con una ligera inclinación de cabeza mostrando respeto. Pero, si me ofrecen el codo o el puño correspondo al saludo. Ahora bien, extraño los abrazos, extraño los apretones de mano, Ver la sonrisa del rostro que tengo al frente. Ahora, caminamos AMIGO DEL HOGAR / 3560

por las calles sin reconocer a los que cruzan a nuestro lado.

Comparto un fragmento de la encíclica que dice:

32. Es verdad que una tragedia global como la pandemia de Covid-19 despertó durante un tiempo la consciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca, donde el mal de uno perjudica a todos. Recordamos que nadie se salva solo, que únicamente es posible salvarse juntos. Por eso dije que «la tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. […] Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de que-

rer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa bendita pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos» [31]. Ser una comunidad mundial ha sido una utopía. Desde Simón Bolívar que quiso formar la gran Colombia, hasta los tratados de libre comercio que han realizado el intento de unirnos económicamente. Todo para hacer del mundo una aldea global. Sin embargo, la globalización debemos iniciarla con los más cercanos. Las migraciones afectan a muchas naciones. Nosotros siendo un país en vías de desarrollo, una media isla, tenemos un alto índice de migración. Los inmigrantes que llegan a nuestro país pueden ser rechazados (como sucede con los hermanos


EN FAMILIA haitianos) o pueden ser muy bien acogidos (como sucede con la comunidad venezolana). Sin embargo, son tratados como extranjeros. Son forasteros. Lo mismo sucede cuando nosotros, los dominicanos, vamos a vivir a otro país. Nunca un extranjero tendrá los privilegios que tiene un ciudadano.

Salvar la convivencia

La convivencia en familia es la base de la convivencia en la sociedad. Aceptar en el núcleo familiar a los más pequeños y respetar a los mayores nos lleva a formar una sociedad con valores sólidos. Existe una frase que me gusta mucho: “el pueblo que no conoce su historia está destinado a repetirla” atribuida a Napoleón Bonaparte, otro personaje histórico que quiso unir toda Europa. ¿Qué pasa cuando no conocemos la historia? Si hubiésemos recordado la pandemia de la gripe española quizás se hubiese tomado medidas más eficaces. Actualmente los jóvenes en su mayoría están adormecidos. Viendo series en TV por paga o aplicaciones. Jugando videojuegos, entre otras. Se evaden de la realidad que viven para sobrevivir. Los envejecientes no son escucha-

dos, nadie quiere oír los cuentos e historias repetidas. Recuerdo cuando mi bisabuela vivía. Fafa, como le decíamos cariñosamente, me contaba de las tradiciones de los ingleses en Samaná. Fue ella quien me contó que en Samaná hubo dos fuegos que devoraron todo lo que existía. El primer fuego se llevó las oficinas de registros, por eso no se conocía la fecha exacta de su nacimiento. El segundo fuego se cree que fue obra del tirano Rafael Leonidas Trujillo. Este hecho no lo he encontrado en ningún libro de historia. Tampoco estará en los libros de historia los cuentos de las cosas extrañas que sucedían en mi pueblo natal Sánchez. Historias similares a la de “Crónica de una muerte anunciada”. Ahora no tenemos tiempo de escuchar a los mayores, tampoco queremos invertir tiempo en los más pequeños. Los adultos, adultos jóvenes y adolescentes sólo quieren tener tiempo para sus actividades.

Quiero compartir otro segmento de la encíclica:

48. El sentarse a escuchar a otro, característico de un encuentro humano, es un paradigma de actitud

receptiva, de quien supera el narcisismo y recibe al otro, le presta atención, lo acoge en el propio círculo. Pero «el mundo de hoy es en su mayoría un mundo sordo. […] A veces la velocidad del mundo moderno, lo frenético nos impide escuchar bien lo que dice otra persona. Y cuando está a la mitad de su diálogo, ya lo interrumpimos y le queremos contestar cuando todavía no terminó de decir. No hay que perder la capacidad de escucha». Escuchar nos permite conectar. En mi profesión debemos desarrollar la capacidad de escuchar. Escuchar con atención lo que el cliente necesita, lo que el mercado nos pide, me permite desarrollar los productos y servicios que pueden satisfacer esa necesidad. Lo mismo sucede cuando aplicamos la escucha activa con las personas que nos rodean. Nuestra familia, compañeros de trabajo, empleadores, empleados, clientes y otros. Escuchar a los demás nos permite comprenderlos mejor. Pero escuchar no es oír lo que dicen es entender lo que están diciendo. Si estamos pendientes a interrumpirlos, si nuestra mente posee una respuesta a la pregunta que no terminan de formular, entonces no estamos escuchando.

2021: Vivir la fraternidad

Vivir en familia el amor fraternal es un gran reto en este tiempo de COVID 19, sin abrazos, sin besos, con distanciamiento y precaución. Todo esto hace difícil mantenernos cercanos. Sin embargo, podemos hacer de la tecnología nuestro mejor aliado y mantenernos unidos en la fe, la esperanza y el amor. Confiando que el 2021 volveremos a abrazarnos sin temor a un contagio. 3561 / AMIGO DEL HOGAR


REFLEXIONES

Enero 2021 es como la ventana del arca de Noé El primer mes de este año 2020 es un lapso que sirve como ventana para ver si el ambiente es propicio

Mons. Telésforo Isaac ta_isaac@yahoo.com

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nero 2021 puede ser considerado como la ventana del arca de Noé. Esto es así, ya que las Santas Escrituras en Génesis 8:6, dice: “Después de cuarenta días del diluvio, Noé abrió la ventana del arca” para ver si la tierra estaba en condición, para que él, su familia, los animales, las aves y otras especies vivientes, pudieran retornar a su hábitat y renovar sus propias y usuales actividades de vida. El primer mes de este año 2020 es un lapso que sirve como ventana para ver si el ambiente es propicio para la reactivación de los quehaceres, las interrelaciones sociales, las ocupaciones tradicionales, la libertad de desplazamiento y AMIGO DEL HOGAR / 3562

otras actividades, sin temor de ser contagiado por el azote del coronavirus. La situación en el mundo ahora del Covid-19 que obliga a los seres humanos a un aislamiento social y a guarecerse confinados a un espacio que aparenta el del arca de Noé, puede ser comparada al relato del diluvio que narra el libro de Génesis, con la particularidad de actuar como lo hizo Noé, quien después de un período de reclusión en el arca, abrió la ventana y con ensayos de unos pájaros, comprobó que el medio ambiente estaba en condiciones para poder salir de la nave, luego que la tierra se había secado permitiendo a los humanos y otras criaturas vivientes, volver a su hábitat. A partir de enero la ventana se abre, por tanto, es necesario que los científicos e instancias guber-

namentales, se asomen como lo hizo Noé y hagan las investigaciones de lugar para determinar si es conveniente que las gentes vuelvan a sus quehaceres sin mayores preocupaciones. Se deben hacer exhaustivas exploraciones para confirmar que es posible salir de aislamiento y reiniciar los tradicionales quehaceres de vida que fueron alterados, suspendidos, terminados meses atrás con el inicio de la pandemia. Es obligatorio ser prudente para determinar si se han superado las dificultades pasadas a causa de la funesta enfermedad. El diluvio fue considerado por los escritores bíblicos como una acción de Dios para exterminar a los seres humanos, “porque era demasiada la maldad en la tierra”; por tanto, con mucho dolor el Señor dijo: “Voy a borrar de la tierra al hombre que he creado… me pesa haberlos hecho”. (Genesis 6: 6). Después de muchos siglos y con conocimientos científicos, la cultura remozada acerca de Dios se entiende que de vez en cuando aparecen plagas catastróficas de múltiples clases que azotan a una parte del mundo o en la totalidad del ambiente terrenal.


LITERATURA

INTERNET

Aunque se utilizan desde hace mucho tiempo y se consiguen en las librerías y otras tiendas, las preguntas sobre su ayuda para algo o para alguien, siguen vigentes. La respuesta más precisa es: no. Sus “soluciones” son generalidades, con frases de sentido común; e incluso, muchos son estafas.

Aunque tememos los hackers para nuestra seguridad digital, es insólito que en 2020 todavía muchas personas encripten su información personal con claves tan fáciles de descubrir, tales como: 123456, 123456789, Foto 1, contraseña y 12345678, facilitando el trabajo a quienes se dedican al hackeo.

Pero ¿ayudan los libros de autoayuda?

Las contraseñas más usadas durante el año

LENGUAJE

Actualización de palabras en el diccionario

BIOLOGÍA

Una tortuga ancestral, misión: salvar su especie

La última edición del Diccionario de la lengua española (DEL) en su versión digital ha incorporado un buen número de palabras necesarias hoy, tales como: coronavirus, COVID o desconfinar, relacionadas con la crisis sanitaria. Y otros términos en uso: vigorexia, trolear, finde. En total 2557 novedades del lenguaje.

CIENCIAS

¿Qué es un algoritmo, que mencionamos tanto?

La tortuga macho Diego se convirtió en héroe de su especie contribuyendo a reproducir la especie. Estas tortugas gigantes de Galápagos contaban con menos de 20 integrantes de la especie en todo el mundo. Diego fue de San Diego a Galápagos con la misión de salvar la especie en un programa de crianza.

El profesor Ricaro Peña Marí, autor del libro De Euclides a Java, la historia de los algoritmos y de los lenguajes de programación, dice que es “Conjunto de reglas que, aplicada sistemáticamente a unos datos de entrada apropiados, resuelven un problema en un numero finito de pasos elementales”. 3563 / AMIGO DEL HOGAR


¿Verdadero o Falso? Conteste [V o F] según sean verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones acerca de la salud

1.

El establecimiento de hospitales es a partir del siglo V

2.

La resonancia magnética fue una intuición de Galileo

3.

La vacuna contra el sarampión se debe a Engers, 1960

4.

España es cuna del primer hospital para casos mentales

5.

Los rayos X se debe al científico Roentgen en el 1895

6.

El procedimiento de la asepsia lo estableció Fleming

7.

Louis Pasteur estudió los trabajos de Edward Jenner

8.

En antiguas culturas milenarias se practicaba la cirugía

9.

La penicilina fue desarrollada por varios científicos

10.

La vacuna contra la Paperas fue obra Behring en 1913

en la red

Solución del Verdadero o Falso anterior: 1.V; 2.F; 3.V; 4.V; 5.V; 6.F; 7.V; 8.V; 9.F; 10.F.

PROYECTOS

PANDEMIA

La comunidad en la realización de proyectos

Impacto en el trabajo y el empleo en LATAM

La organización española Manos Unidas apoya proyectos de desarrollo en diversas partes del mundo. En la región de Centro América, gestiona junto con las comunidades, iniciativas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Raquel Carballo, responsable de dar seguimiento a la realización de los proyectos, dice que la gente ha sido fuente de esperanza, de lucha por la dignidad humana y de fortalecimiento de los valores.

La pandemia de Covid-19 y la consiguiente recesión económica han causado el aumento del desempleo, en más de 2,5 puntos porcentuales en comparación con el año pasado. Más de 30 millones de personas en la región de América Latina están actualmente buscando trabajo. Las previsiones para el futuro no son halagüeñas. Según la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de desempleo podría aumentar aún más hasta el 11,2%.

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Revista Amigo del Hogar n. 852 - Enero 2021 by Revista Amigo del Hogar - Issuu