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HÉCTOR DARÍO PASTORA
PTE. MOVIMIENTO MUNDIAL DARIANO
El 18 de Enero de 1867 nació el Poeta universal Rubén Darío en Metapa, hoy Ciudad Darío, Departamento de Matagalpa, Republica de Nicaragua. Por Decreto del Congreso Nacional, se cambió el nombre de Metapa por Ciudad Darío el 25 de Febrero de 1920, publicado en la Gaceta Oficial No. 120 del 26 de Mayo.
Entre los escritos referentes a su nacimiento se destacan, los de su autobiografía publicada entre el 21 de Septiembre y 30 de Noviembre de 1912, en el semanario Caras y Caretas de Buenos Aires, Argentina. “ Un mes después nacía yo en un pueblecito, o más bien aldea, de la provincia, o como allá se dice, departamento, de la Nueva Segovia, llamado antaño chocoyos y hoy Metapa”. En su memorable discurso pronunciado en el Teatro Municipal de León, el 22 de Diciembre de 1907 en ocasión de su apoteósico retorno de países de América y Europa
Rubén Darío “Padre de la patria” Recreación hecha con inteligencia artificial
a su Patria, después de quince años de ausencia, ya consagrado como Príncipe de las Letras Castellanas, con acentuado orgullo de su cuna natal, manifestó:
“ Yo vine en un momento en que era precisa mi intervención en el porvenir del pensamiento español en América. Yo soy un instrumento del supremo destino; y bien pude haber nacido en Madrid, corte de los Alfonsos; en Buenos Aires, tierra de Mitre; en Bogotá o en Caracas, el que nació en la humilde Metapa nicaragüense”. Ocasión en que expresó: “Yo he luchado y vivido no por los gobiernos, sino por la Patria.” Y en su poema Retorno, reafirma las virtudes cívicas: “Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña “ “Pueblo vibrante, fuerte, apasionado altivo;/ pueblo que tiene la conciencia de ser vivo/ Nuestra tierra está hecha de vigor y de gloria”
Rendimos también tributo a la madre del Poeta Doña Rosa Sarmiento, cuyas cenizas fueron repatriadas de la República de El Salvador a su Ciudad natal de Chinandega por gestiones del Movimiento Mundial Dariano y de la Alcaldía Municipal de Chinandega el 3 de Mayo de 1995.
Movimiento Mundial Dariano Invita
El próximo 20 de Enero se rendirá homenaje al 157 aniversario del nacimiento y 108 del paso a la inmortalidad del Poeta universal Rubén Darío Padre de la Patria, en solemne acto lírico-musical y la presentación de la revista “Al Sonar de la Marimba” páginas que celebran con espíritu cosmopolita el patrimonio cultural nicaragüense y latinoamericano.


La fiesta de San Sebastián
la Fiesta de San Sebastián en Diriamba, Carazo, se despliega en todo su esplendor del 17 al 27 de enero, uniendo a la comunidad en una celebración de fe, tradición y alegría nicaragüense.
Una curiosidad notable sobre las fiestas de San Sebastián en Diriamba, Carazo, Nicaragua, es la “Danza de los Diablitos” o “El Güegüense”, que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad según la UNESCO.

Orlando Morales Editor Al sonar de la Marimba
“Iniciar” no es solo comenzar algo; es encender el motor de nuestras aspiraciones y dar el primer paso hacia la realización de nuestros sueños. Cada día es una oportunidad preciosa para avanzar, crecer y alcanzar nuestros objetivos. Con cada proyecto, plan o meta que emprendemos, no solo ponemos en marcha nuestra actitud e intención, sino que también encendemos el espíritu que nos impulsa a superar cada desafío en nuestro camino.
En esta edición de inicio de año, nos complace presentarles a figuras que han convertido cada inicio en un legado de inspiración y cultura. Don Carlos Mejía nos insta a transformar los momentos imprevistos en oportunidades doradas, no en infortunios. César Lacayo, con su extenso repertorio de
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AL SONAR DE LA MARIMBA
más de 23 obras literarias, nos infunde el corazón en la actitud positiva, resaltando la importancia vital del perdón. Iván Salazar, un joven talentoso, nos demuestra cómo la creatividad musical puede ser un pilar en la preservación de nuestra identidad cultural nicaragüense en Miami, con su marimba resonando promesas de un futuro lleno de tradición.
Mientras damos la bienvenida al año nuevo, también conmemoramos el natalicio del poeta universal Rubén Darío, y el profesor Héctor Darío Pastora nos invita a reflexionar sobre la fortuna de contar con un representante nicaragüense de su estatura. Además, no se pierdan nuestras recetas festivas y el cóctel elaborado con el mejor ron del mundo, un brindis por aquellos que han confiado en nuestra labor de resaltar a los embajadores de la cultura nicaragüense en Miami.

Iniciar el año, iniciar el día, iniciar cada momento con una actitud positiva y el corazón lleno de amor es lo que nos proponemos en “Al sonar de la Marimba”. Acompáñennos en este viaje de nuevos comienzos, historias inspiradoras y la celebración continua de nuestra rica herencia cultural.


En la ciudad de Somoto, Xomotepek en Náhuatl y que significa “Valle de los gansos” o “Cerro de los gansos, Madriz, Nicaragua, nace un 27 de junio de 1943 Carlos Arturo Mejía Godoy, un prominente cantautor cuya obra refleja la cultura, luchas sociales, belleza natural, picardía y sobre todo el amor a Nicaragua. Desde una edad temprana, Carlos se sumergió en un entorno culturalmente rico que moldearía su futuro como músico y artista.
En una entrevista para “Al sonar de la Marimba” don Carlos nos cuenta sobre los recientes caminos explorados en su viaje creativo. Aquí, comparte su incursión en la pintura, una pasión nacida de la necesidad y el deseo de seguir creando durante tiempos difíciles, como lo fue la pandemia, la cual lo llevó a explorar la caricatura o “pichingos” a como le llaman en su natal Somoto, demostrando que su
creatividad no conoce límites y que su arte se extiende más allá de la música.
“Como se dice, “por una chiripa” pueden sobrevenir nuevas experiencias, y eso fue lo que me ocurrió a mí, si no hubiese habido pandemia posiblemente yo no me hubiera dedicado a pintar” - exclamó Carlos.
¿Dejaría un artista su medio por otro?
Para Carlos Mejía Godoy, cuya vida ha sido un sinfín de melodías y letras que capturan la esencia de Nicaragua, esta interrogante trae consigo una reflexión profunda.
“Hay gente que me pregunta si yo, con los años, seguiría haciendo música regional nicaragüense,” La respuesta, impregnada de un amor inquebrantable
por su arte, es un resonante no. “Es una cosa que yo nunca voy a abandonar,” afirma con la certeza de quien conoce el núcleo de su ser. La música, para Carlos, no es solo una serie de notas y letras; es un aliento, un compañero constante en el viaje de la vida.
Reflexionando sobre sus primeros días, Carlos admite sentir una profunda nostalgia por sus primeras canciones. Evoca las palabras de Picasso, quien creía que el pintor debe recuperar la mano

del niño, esa mano “libérrima” que no pide permiso ni se ajusta a técnicas rígidas. De la misma manera, Carlos se acerca a la música con la sensibilidad fresca y audaz de aquel joven que se atrevió a crear “Alforja campesina”, sin imaginar que sería la primera piedra de un legado duradero.
Su camino ha sido uno de evolución inesperada, un viaje que, como dice Chespirito, fue “sin querer queriendo”.
A lo largo de los años, su música ha madurado, transformándose en un reflejo más profundo y elaborado de su visión y su compromiso con su pueblo. “No tanto cantidad de canciones como la calidad que el pueblo se merece,” enfatiza. Para Carlos, cada letra, cada nota, es un esfuerzo por alcanzar la excelencia, por ofrecer algo que no solo entretenga, sino que también eleve y enriquezca.
Entonces, ¿dejaría la música por la pintura? La respuesta es un eco de su vida y obra: la música es su pintura, su lienzo es la cultura nicaragüense, y sus pinceles son las palabras y melodías que ha dedicado a su amado país. En cada canción, Carlos pinta un cuadro de Nicaragua, con colores de tradición, pinceladas de modernidad y, sobre todo, una pasión que trasciende el tiempo y el arte mismo.
Nicaragua Nicaragüita: La melodía que viajó más allá de las fronteras
En el vasto universo de la música, cada compositor guarda en su corazón una melodía especial, un eco de su alma que resuena más allá de la última nota. Para Carlos Mejía Godoy, esa melodía lleva el nombre de “Nicaragua Nicaragüita”, una canción que, aunque nació humilde y descalza, ha viajado por el mundo, llevando consigo el espíritu y la herencia de Nicaragua.
“Me pasa con ‘Nicaragua Nicaragüita’ lo que a otros músicos y creadores debe de pasarles,” reflexiona Carlos. A menudo, no son las composiciones más elaboradas o las que requieren meses de trabajo las que se arraigan profundamente en el alma del público; en cambio, son aquellas que fluyen espontáneamente, como un río que se abre camino a través del paisaje. Así nació “Nicaragua Nicaragüita”, una canción que se liberó como un caudal de emoción y verdad, sin pedir permiso para tocar los corazones. Carlos confiesa un cariño particular por esta pieza, no por su complejidad o por el esfuerzo que requirió, sino por el fenómeno inesperado que desencadenó. “Pensé que podría tener alguna simpatía entre la gente, pero no eso que ocurrió,” admite.
La incursión de Carlos Mejía en la pintura se dá por un “chiripazo”

Con “Nicaragua Nicaragüita”, Carlos Mejía Godoy no solo creó una canción; dio vida a un himno que acompaña a los nicaragüenses dondequiera que vayan. Su viaje personal, llevando esta melodía desde Europa hasta Asia y por toda América Latina, ha sido un testimonio del poder unificador y universal de la música. En cada rincón del mundo, con cada interpretación, Carlos ha compartido un pedazo de Nicaragua, ofreciendo al mundo una ventana hacia la rica herencia musical de su país.





“Y el verbo se hizo canto”
La relación entre la música y las palabras es tan antigua como el tiempo mismo, y para Carlos Mejía Godoy, esta relación se ha convertido en un viaje de exploración y descubrimiento que culmina en su más reciente obra, “Y el verbo se hizo canto”. Este libro no es solo una colección de recuerdos o un catálogo de canciones; es una odisea que narra la génesis y el viaje de algunas de las melodías más queridas de Nicaragua.
La semilla de este proyecto literario fue plantada hace más de 30 años, en las páginas de “El Semanario” del doctor Sergio Ramírez. Lo que comenzó como una serie de capítulos publicados sin la intención de crear un libro completo, floreció con el tiempo gracias a la visión y aliento de Ramírez, quien vio en esos escritos el potencial para algo más grande.
A pesar de los desvíos que a menudo presenta el destino, con el apoyo de amigos diseñadores y la persistencia de su visión, Carlos finalmente dio
forma a “Y el verbo se hizo canto”, una invitación a descubrir las historias detrás de más de 50 canciones emblemáticas.
El título del libro, una paráfrasis de la frase bíblica “Et verbum caro factum est” (Y el verbo se hizo carne), refleja la esencia misma de la música de Carlos: la transformación de las palabras, del verbo, en canto. En su mundo, la música no puede existir sin la palabra; son inseparables y mutuamente enriquecedoras. A través de este título, Carlos no solo rinde homenaje a su fe y a su cultura, sino que también establece un paralelo entre la creación divina y la creación artística.
Carlos recomienda “Y el verbo se hizo canto” no solo como un testimonio de su trayectoria sino también como una ventana al corazón y al alma de Nicaragua. Admite que, si bien se ha esforzado por mantenerse fiel a cada vivencia, la naturaleza misma de contar historias implica un toque de creatividad y fabulación. Es este “Chilito Congo”, como él lo llama, el que agrega sabor y color a las narraciones, ma-
tizándolas con elementos de la rica especiería e ingenio nicaragüense que forman parte integral de la identidad cultural del país.
En resumen, “Y el verbo se hizo canto” es más que un libro; es un mapa del alma de un artista, un viaje a través de las palabras y melodías que han definido una cultura, y una invitación a explorar la profunda conexión entre la música, la memoria y la vida misma.


En un mundo donde el eco de la fama a menudo supera el susurro de la sinceridad, Carlos Mejía Godoy se erige como un faro de autenticidad y valores. Reflexionando sobre cómo le gustaría ser recordado, Carlos desvela no solo su alma de artista, sino también su esencia como ser humano. Su deseo de ser recordado más por su humanidad que por su arte es un testamento de su profunda conexión con los valores inculcados desde la infancia y su compromiso con una vida vivida con humildad y gracia.
“Yo quiero ser honesto en esto,” comienza Carlos, abordando la pregunta con la franqueza que caracteriza tanto su música como su vida. A pesar de los riesgos de ser malinterpretado, él se mantiene firme en su deseo de ser recordado como una persona sencilla y accesible, un reflejo de la educación y los valores que recibió de sus padres. En su mundo, la humildad no es una elección, sino una segunda naturaleza, y la arrogancia, un disfraz que nunca ha deseado vestir.
Disponible en Amazon, el libro de 248 páginas de Carlos Mejía Godoy se ofrece a un precio aproximado de 25 dólares. Además, los asistentes a sus conciertos tienen la oportunidad única de adquirirlo directamente, acompañado de un valioso autógrafo del autor. Una adquisición perfecta para admiradores y amantes de la música y la cultura nicaragüense

Carlos entiende que, aunque la música es una parte integral de su ser, es efímera en comparación con los valores que perduran. “La música pasa, y los valores quedan,” afirma, destacando la importancia de lo que se lleva en el corazón sobre lo que se puede sostener en las manos. Para él, su verdadera herencia a sus hijos y al mundo no son bienes materiales, sino un “racimo de valores sociales, humanos y culturales” que ha cultivado a lo largo de su vida.
Así, Carlos Mejía Godoy desea ser recordado no solo como el extraordinario artista que puso banda sonora a la identidad cultural de Nicaragua, sino como un hombre que caminó por la vida con una humildad y humanidad genuinas. Al final, es este racimo de valores lo que desea dejar como legado, un legado que, en sus propias palabras, reside en el corazón y que, a diferencia de cualquier éxito material o reconocimiento, permanecerá resonando en las vidas de quienes lo conocieron y en las generaciones futuras.



En la ceremonia de premios especiales de la 17ª entrega anual del Latin Grammy 2016, Carlos Mejía Godoy fue honrado con el Premio del Consejo Directivo









CESAR LACAYO
La actitud positiva
Descubra a César Lacayo, poeta y escritor cuyo espíritu resuena con actitud positiva, resiliencia y compasión. Su vida, un testimonio de compromiso inquebrantable con el servicio y una inspiradora travesía hacia el perdón
Su vida es un relato de transformación y esperanza. Prepárese para ser cautivado por un espíritu que encarna el poder de una perspectiva positiva ante la adversidad. Su aventura de inspiración comienza en estas páginas.

César Lacayo es un escritor nicaragüense que emerge como una figura prominente en el panorama literario y cultural iberoamericano, actualmente presidiendo el Club de Escritores y Poetas Iberoamericanos (CEPI) en Florida, Estados Unidos. Con una vida dedicada a la pluma y al papel, Lacayo se ha distinguido no solo como un ávido escritor y poeta sino también como un inspirador líder literario. Su obra “Las semillas del éxito” ha resonado profundamente, reconocida como el mejor libro inspirador en el año 2013 durante el prestigioso International Latino Book Award en New York.
Su enfoque en la literatura va más allá de las palabras; es un viaje del espíritu y una búsqueda de significado que ha capturado la imaginación y los corazones de muchos. A través de su liderazgo en el CEPI, ha fomentado un espacio de crecimiento y reconocimiento para los escritores y poetas iberoamericanos, promoviendo la cultura, el arte y la literatura como pilares de la identidad y la expresión personal.
En la entrevista exclusiva para nuestra revista, César Lacayo nos lleva a través de los corredores de su memoria y
experiencia, compartiendo no solo su trayectoria y logros sino también sus reflexiones más íntimas sobre la vida, la escritura y el poder transformador de la poesía. Un hombre cuya vida y obra siguen inspirando a generaciones actuales y futuras, Lacayo se destaca como un verdadero embajador de la literatura iberoamericana.
Albores de una Voz
Desde una edad temprana, César Lacayo mostró una afinidad innata por la palabra escrita, un viaje que comenzó en las profundidades de su niñez. A los 9 años, Lacayo se encontró profundamente influenciado por “El pensamiento positivo” de Norman Vincent Peale, un libro que no solo impactó su mente infantil, sino que también sembró la semilla de un sueño: convertirse en escritor. Este sueño infantil pronto se transformó en una meta definida, una que perseguiría con determinación y pasión.
En sus años de formación, Lacayo no solo fue un ávido lector, sino que también comenzó a experimentar con la poesía. Escribía versos a solicitud de sus amigos y aunque eran obras
de una “mentalidad infantil” a medida que crecía y se desarrollaba mejoraba enormemente.
Estudió en Nueva York, donde conoció a figuras literarias influyentes como el Dr. Odón Betanzos Palacios, quien reconoció su talento y lo animó a publicar. Su primer poemario, no fue solo una colección de versos sino el anuncio de una nueva voz literaria, una que exploraría temas profundos como la relación entre Dios y el hombre, temas que continuarían resonando a lo largo de su carrera.
Con cada palabra que escribía, César Lacayo no solo buscaba expresarse sino también entender y explorar las profundidades de la experiencia humana. Su escritura era y sigue siendo un testimonio de su viaje personal, una búsqueda constante de significado, espiritualidad y conexión humana. Desde esos primeros días hasta sus logros actuales, Lacayo ha continuado evolucionando, siempre fiel a su visión y a la pasión que lo impulsó a tomar la pluma por primera vez.
LA ACTITUD ES EL ARTE DE PERSEVERAR DONDE OTROS RENUNCIAN
En su primer viaje literario abordando los temas del desarrollo humano y la espiritualidad, César Lacayo nos introduce a “La actitud de un millón de dólares”, un libro que no solo ha tocado la vida de miles, sino que también marca el comienzo de su profundo diálogo con la fe y la actitud positiva.
Entre las muchas historias que resuenan con la influencia de su libro, una particularmente conmovedora es la de un individuo desde la cárcel, quien le escribió a Lacayo compartiendo cómo “La actitud de un millón de dólares” había impactado su vida. Esta persona, creciendo sin una figura paterna, encontró en las palabras de Lacayo la voz del padre ausente que siempre anheló, imaginando a ese padre hablándole a través de las páginas, aconsejándole y guiándole.
La carta detalla cómo el libro no solo ofreció consuelo y esperanza en un momento de oscuridad, sino que también actuó como un faro de sabiduría y amor paternal. Esta anécdota no solo demuestra el poder de “La actitud de un millón de dólares” sino también el impacto transformador que puede tener un libro en la vida de una persona, llenándola de esperanza y ofreciendo una nueva perspectiva en los momentos más desafiantes.
En la entrevista, César Lacayo profundiza en cómo percibe la trascendencia de Dios más allá de cualquier etiqueta o creencia cultural. Explica, “yo llamo a todo hombre un príncipe y princesa de Dios porque hemos sido creados a imagen y semejanza de un Dios poderoso, de un Dios altísimo” (Lacayo). Esta visión refleja su creencia en una divinidad que sobrepasa las barreras humanas y las construcciones sociales, invitando a todos a reconocer su valor intrínseco y conexión divina.
Además, comparte cómo Dios le ha hecho sentir su presencia en su vida diaria, diciendo, “siempre doy gracias en la mañana... porque soy afortunado... somos afortunados porque no aparecimos en la página de obituarios... pienso que en ese sentido en el libre albedrío que Dios nos da, te sientes feliz, te sientes bien” (Lacayo).
Estas palabras no solo reflejan su gratitud y reconocimiento de la presencia divina en los pequeños detalles de la vida sino también cómo esta percepción le ha proporcionado consuelo y una guía constante. César Lacayo no solo habla de Dios como una entidad, sino como una presencia viva y transformadora que se manifiesta en la esperanza y la gratitud cotidianas, marcando cada paso de su viaje con una profunda espiritualidad y conexión.

Uno de los miembros mas condecorados del Miami Managua Lions Club
El Club de Leones, conocido por su compromiso inquebrantable de atender las necesidades de las comunidades locales y globales, encuentra en César Lacayo no solo a un miembro sino a un ferviente portavoz de su misión. Compartiendo la firme creencia del club en el servicio comunitario, Lacayo ha dejado su propia huella indeleble, dedicando esfuerzos y pasión al servicio de los más necesitados.

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“EL
Actitud Inquebrantable: La Vida de César Lacayo



César Lacayo no es solo un autor de 23 libros que hablan sobre el poder de la actitud, la espiritualidad y la automejora; es también un practicante viviente de las filosofías que predica. Su vida, marcada por experiencias tanto enriquecedoras como devastadoras, se erige como un testimonio del valor intrínseco de sus enseñanzas. “El perdón es una decisión”, afirma Lacayo en una reflexión que no solo abarca su filosofía, sino que también revela su enfoque personal ante la adversidad.
El momento más desafiante y doloroso de su vida fue, sin duda, la trágica pérdida de su hijo a manos de delincuentes. Esta experiencia podría haber quebrado a cualquier persona, pero para Lacayo, se convirtió en un campo de prueba para su fe y sus enseñanzas sobre el perdón y la actitud. Con una profundidad emocional impresionante,
relata el encuentro con la madre de uno de los culpables, donde, a pesar de su propio dolor inimaginable, ofreció palabras de entendimiento y compasión. Este acto no fue solo un gesto de perdón, sino una manifestación de su compromiso de vivir según los principios que ha enseñado durante años.
Lacayo también comprende y articula profundamente las consecuencias del rencor en el bienestar físico y emocional, señalando cómo “cargar odio resentimiento sin perdón va a terminar matándote a ti produciéndote un cáncer una enfermedad terminal”. Sus palabras reflejan estudios y filosofías que enfatizan el poder de las actitudes positivas y el perdón para la salud y la longevidad, pero, más importante aún, ilustran cómo ha aplicado estos principios en los momentos más oscuros de su vida. La historia de César Lacayo es, por lo tanto, mucho más que la de un autor prolífico; es la de un hombre que ha vivido y respirado cada palabra que
ha escrito, enfrentando pruebas que muchos temerían imaginar. Su capacidad para perdonar en circunstancias extremas, su enfoque en la gratitud diaria, y su dedicación inquebrantable a una actitud positiva no son solo temas recurrentes en sus escritos; son facetas reales de su vida y carácter. La profundidad de su experiencia personal no solo valida su autoridad como escritor y orador, sino que también proporciona una fuente de inspiración y esperanza para cualquier persona que busque la luz en tiempos de oscuridad.


Cesar Lacayo (Nicaragua)
Este libro es ideal para aquellos que buscan un comienzo renovador, ofreciendo estrategias y reflexiones sobre cómo alcanzar el éxito personal y profesional. Es una lectura motivadora que alienta el cambio positivo y el crecimiento personal.


Roberto Bolaños (Chile)
Explora la vida de poetas errantes y sus aventuras, perfecto para aquellos que buscan comenzar el año con una aventura literaria que desafíe sus percepciones y los motive a buscar su propio camino.
Jorge Luis Borges (Argentina)
Cada cuento es una invitación a explorar mundos fantásticos y conceptos profundos. Es ideal para el inicio del año, ya que incentiva la mente a pensar más allá de lo cotidiano y a ver las posibilidades infinitas que nos rodean.

Eckhart Tolle (Alemania)
este libro es una herramienta poderosa para reducir el estrés y centrarse en el presente, ideal para establecer un estado mental tranquilo para este año.

Pedro Páramo
Juan Rulfo (México)
Esta obra te confronta con temas de memoria, esperanza y redención. Es una excelente lectura para comenzar el año reflexionando sobre la vida, la muerte y lo que queremos dejar atrás


Cien años de soledad
Paulo Coelho (Brasil)
Una historia simple pero profunda sobre seguir tus sueños y comprender tu leyenda personal.

Gabriel García Márquez (Colombia) Isabel Allende (Chile)
Clásico del realismo mágico que te sumerge en una saga familiar épica. Perfecto para empezar el año con una visión ampliada de la vida y la imaginación, estimulando la reflexión sobre tu historia y futuro.
Esta novela te lleva a través de varias generaciones, mostrando cómo la perseverancia y la pasión pueden moldear no solo una vida sino toda una familia. Inspira a ver el pasado y futuro con nueva perspectiva.

En el vibrante tapiz cultural de Miami, Iván Salazar se destaca con el dulce sonido de la marimba, un eco de la rica herencia nicaragüense. Este joven talentoso ha logrado capturar corazones y despertar interés en su cultura con su habilidad y dedicación. Con apenas dos años tocando el instrumento, ha sorprendido a la comunidad latina, demostrando que la música tradicional tiene un lugar especial incluso en la moderna Miami.
Iván no solo comparte su música en eventos típicos; se aventura en espacios donde la marimba es una novedad.

Un ejemplo notable de su ingenio y deseo de conectar con una audiencia más amplia ocurrió en la convención de comics “Florida Supercon” de Miami. “Hice un experimente para ver como reaccionaban la gente que no es nicaragüense al escuchar la marimba y sobre todo los jóvenes, entonces yo me metí con mi marimba de arco a la convención de comics y comencé a tocar canciones de videojuegos y por sorpresa me encontré que la gente extranjera mostró aceptación incluso vimos a un Spiderman bailando al son de la marimba jajaja fue algo alucinante”. Esta experiencia no solo muestra su creatividad y adaptabilidad sino también cómo su música trasciende

culturas, uniendo a la gente en la diversidad y la alegría.
Como joven nicaragüense, Iván entiende la importancia de su papel en la preservación y promoción de la identidad cultural. Su elección de la marimba como medio de expresión es una declaración poderosa sobre la importancia de recordar y celebrar nuestras raíces. En un mundo donde los jóvenes podrían distraerse fácilmente con lo efímero, Iván elige profundizar en lo auténtico, aportando a la continuidad y evolución de la cultura nicaragüense en el extranjero.

Iván Salazar lleva la marimba a la convención de comics mas grande de Florida, la “Florida Supercon”, cautivando a una audiencia global con la vibrante tradición nicaragüense.





Y SU CULTURA VIVE EN MÍ
La aceptación y el apoyo que ha recibido de la comunidad latina y más allá son prueba del impacto que está logrando. Iván no solo está presentando un instrumento y una música; está narrando la historia de un pueblo, su tierra y su corazón. A través de sus actuaciones y su pasión, está contribuyendo significativamente a la cultura nicaragüense en Miami, ofreciendo un espacio donde la identidad y la expresión cultural florecen en armonía con la modernidad y la diversidad.
Iván es más que un músico; es un puente entre generaciones y culturas, un joven que, con cada golpe de su marimba, fortalece la presencia de Nicaragua en Miami y asegura que la voz de su gente se escuche, se respete y se celebre. Su historia es un recordatorio vibrante de cómo la música puede ser una poderosa herramienta de identidad y conexión, y cómo un joven, con su talento y determinación, puede hacer una diferencia real en su comunidad y más allá.
Contacto: marimbanicaenmiami@gmail.com (786) 626-2258
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Iván ha conocido diversas figuras destacadas de la música nicaragüense, llegando incluso a compartir escenario con algunos de ellos. Además, ha tenido el honor de tocar para el consulado de El Salvador, demostrando así cómo la marimba sirve como un puente de unión cultural.
Cada enero, Diriamba, Nicaragua, se viste de fiesta para celebrar a San Sebastián. En medio de la música y el colorido, el “Indio Viejo” emerge como un plato estrella, llevando el sabor de la tradición a cada mesa. Este guiso de maíz y carne, profundamente arraigado en la cultura nicaragüense, es una forma deliciosa de experimentar la esencia de las festividades Diriambinas. A continuación, te invitamos a preparar este platillo emblemático y a sumergirte en los sabores que definen el inicio del año en esta región vibrante.

INGREDIENTES:
PARA LA MASA:
2 tazas de masa de maíz (masa harina)
4 tazas de caldo de res
PARA EL GUISO:
500 g de carne de res (falda o pecho), cortada en trozos 1 cebolla grande, finamente picada 1 chiltoma verde, finamente picada 2 tomates, pelados y picados 2 dientes de ajo, picados 1/2 taza de hojas de hierba buena fresca, picadas Jugo de 2 naranjas agrias (o una mezcla de jugo de naranja y limón si no están disponibles)
Sal y pimienta al gusto
Aceite (suficiente para freír)
INSTRUCCIONES:
COCINAR LA CARNE:
En una olla grande, cocina la carne de res con sal y agua suficiente para cubrirla. Cocina hasta que esté tierna. Reserva el caldo de la cocción y desmenuza la carne.
PREPARAR LA MASA:
Disuelve la masa de maíz en el caldo de res hasta obtener una mezcla homogénea. Deja a un lado.
HACER EL GUISO:
En una olla grande, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla, la chiltoma, el tomate y el ajo hasta que estén suaves.
Añade la carne desmenuzada al sofrito y cocina por unos minutos más.
Incorpora la mezcla de masa de maíz y caldo de res al guiso, revolviendo constantemente para evitar grumos.
Cocina a fuego lento hasta que la mezcla se espese y tenga la consistencia de un puré espeso.
FINALIZAR:
Añade las hojas de hierba buena picadas y el jugo de naranja agria. Ajusta la sal y la pimienta al gusto. Este platillo se puede acompañar con platano verde cocido.

