María Márquez Kim Amate
OFICIOS DE OTROS TIEMPOS
A mis abuelas y abuelos. La voz de vuestra memoria late fuerte en mi corazón. M. M. A todos nuestros mayores y a los artesanos del presente. K. A.
María Márquez Nací en la víspera de un día festivo, un 14 de agosto, cuando el verano ya huele a uva y al día siguiente el sol se pone sus mejores galas. Me gusta pensar que llegué al mundo entre música, canciones, racimos y la voz vestida de fiesta de mi madre. Vivo en un pueblo de castillo, leyendas e historias. De pequeña escuchaba las que me contaban mis abuelos. Mi abuela hablaba, y yo, sin moverme de su lado, viajaba a tiempos antiguos que para mí resultaban muy nuevos. Lo hacía también al compás de las teclas de la máquina de escribir de mi abuelo, preguntándome cuántas historias cabrían dentro de aquellos pequeños golpes. Tac, tac, tac. Era como si alguien me llamara desde muy lejos para traerme cuentos y poemas. No sé qué tendrán algunos sonidos, pero hay recuerdos que se quedan a vivir en ellos… Quizá por eso me gusta tanto buscar lo que el tiempo va dejando atrás, lo que hoy vive en la memoria. Tal vez por eso mi corazón se llenó de versos, de personajes, de relatos que ansían ser leídos para no ser olvidados. Será que en la voz y el teclear de mi abuela y mi abuelo yo ya era escritora.
Kim Amate ¡Los que hemos sido niños en el siglo xx tenemos mucha suerte! Hemos visto como nuestros mayores trabajaban con artefactos mecánicos y utensilios manuales. Eran objetos extraños, hasta que un día nos explicaban cómo usarlos. Recuerdo acompañar a mis padres al carpintero que nos haría un armario, o al técnico electrónico que nos construiría un televisor… Todos ellos creaban cosas con sus manos, pero lo que más me fascinaba era ver todo lo que reparaban. ¿Cómo sería volver a reparar lo que nos rodea con nuestras manos? De mayor me he dedicado al diseño gráfico, las artes gráficas y, al final, a la ilustración de libros. Para llegar hasta aquí, tanto en las escuelas de diseño como en el trabajo, viví el cambio que nos trajo el nuevo siglo: de hacerlo todo con regla, compás, tijeras… a usar la informática e internet. De momento, no parece peor, pero aún me sigue gustando más no tener que usar los ordenadores, ¡sobre todo para ilustrar un libro como este!
Publicado por AKIARA books Plaça del Nord, 4, pral. 1ª 08024 Barcelona www.akiarabooks.com info@akiarabooks.com Depósito legal: B 18376-2026 ISBN: 979-13-88223-09-9 Impreso en España @Agpograf_Impressors Todos los derechos reservados
Primera edición: octubre de 2026 Colección: Akipoeta, 13 Corrección lingüística: Elena Martín Valls Dirección editorial: Inês Castel-Branco © 2026 María del Prado Márquez Ruiz, por el texto © 2026 Joaquim Amate López, por las ilustraciones © 2026 AKIARA books, SLU, por esta edición AKIARA trabaja con criterios de ecoedición, optimitzando el diseño, seleccionando papeles certificados y buscando una producción de proximidad para minimizar el impacto ambiental.
Este libro ha sido impreso sobre papel Offset Arena Natural Rough de Fedrigoni, con un gramaje de 140 g/m2 para la tripa y de 300 g/m2 para las cubiertas dípticas, cosidas con hilo visto. En la tipografía, se ha usado Futura Book BT y Futura Md BT. Este producto está hecho de material certificado FSC® y otro material controlado.
OFICIOS DE OTROS TIEMPOS María Márquez Kim Amate
El capitán de las estrellas Soy pescador de tinieblas, centinela de la luna, capitán de las estrellas. Siempre enciendo yo la vela más alta que hay en las rocas, esa que nunca equivoca a los barcos en su estela. Soy la luz que se desvela con los cantos de sirenas y el navegar de ballenas. Lucho contra niebla y bruma, y las sombras de la espuma de olas que rompen la arena.
Soy pescador de tinieblas, centinela de la luna, capitán de las estrellas.
Farero La vida de los fareros, a menudo rodeada de misterios y leyendas, ha servido de inspiración para el cine y la literatura. Era un oficio tradicionalmente masculino, pero llegó a haber 23 fareras en nuestro país. Vivían en la soledad del faro, con la única compañía de esa luz que debían mantener siempre encendida para guiar a los barcos.
Costureras de palabras
Tejen todas las palabras en su corazón de cable, las hilan entre clavijas evitando que se escapen, fruncen las voces que llegan, ovillos todas de aire, no usan tijeras ni tela, intentan coser las frases sin cortar ningún sonido, tejen para que otros hablen acercando la distancia sostenida entre los cables.
Telefonistas Cien años dan para conectar a millones de personas, y para guardar miles de secretos. Estas mujeres fueron pioneras en la historia de las telecomunicaciones. Establecieron las primeras conversaciones telefónicas a distancia de forma manual, conectando cables a través de clavijas. ¡Cuántas cosas habrán escuchado y mantenido silenciadas!
Alfarero de sueños En una noche de arcilla, de estrellas hechas de barro, los niños sueñan los sueños de agua y de tierra amasados. Esculpen la fantasía como lo hace el artesano cuando hornea la vasija moldeada con sus manos. Se ponen el delantal de maestros de los astros y dan vida a los planetas en su torno imaginario. Tiñen de color la luna, decoran montes y lagos con pigmentos y pinceles: la ilusión hecha de trazos. Los ceramistas de sueños despiertan con el abrazo de las noches alfareras hechas de arcilla y de barro.
Alfarero Los alfareros derraman la belleza por sus dedos artesanos, moldeando la arcilla en el torno. Son escultores y pintores del barro. Se les han dedicado poemas y canciones a lo largo del tiempo, y es que la alfarería es uno de los oficios más antiguos de la humanidad.
Pan del recuerdo Sus brazos de gigante los gira el viento. Mueve el agua la piedra que va a su encuentro.
El perfume a pan nuevo baña la hacienda, se recogen los frutos de la molienda.
Giran las aspas, gira la rueda, ya muele el trigo la molinera.
Giran las aspas, gira la rueda, ya muele el trigo la molinera.
Se prensa como el grano la primavera, y brota al fin la harina por vez primera.
Las horas son los granos que muele el tiempo, molino de la vida, pan del recuerdo.
Giran las aspas, gira la rueda, ya muele el trigo la molinera.
Molinera Don Quijote de la Mancha confundió los molinos con gigantes. En la España rural, este oficio era de tradición familiar. Se aprendía el manejo de la maquinaria desde muy jóvenes, adquiriendo los conocimientos del ciclo trigo-harina-pan para elaborar la mejor molienda.
Los oficios que aparecen en estas páginas ya no existen,
o se han transformado tanto que apenas los reconocemos. Pero constituyen un tesoro que merece ser guardado. Por eso se ha escrito este libro, que es como una pequeña caja de recuerdos donde se conservan los sonidos, los olores, las texturas y los colores de una época que ya no hemos vivido, pero sí nuestros abuelos y bisabuelos. Entre sus rimas y estrofas, entre herramientas antiguas y palabras nuevas, se esconden pistas de cómo era la vida de siempre. Cada poesía abre una puerta a otras épocas, y cada ilustración nos permite asomarnos a los oficios con una mirada fresca y llena de humor.
AKIPOETA LA BELLEZA DE LOS DETALLES
¿Quieres convertirte en mago de recuerdos, en exploradora de otros tiempos, en guardián de la tradición?
ISBN 979-13-8 8
9 7 9 1 3 8 8
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