La revista de FACMA. Edición N°90| Enero-Febrero 2026
“El día que los contratistas sepamos la importancia que tenemos dentro del sector vamos a ser imparables”
El presidente de FACMA llamó a hacer un mea culpa sobre la falta de protagonismo en la escena nacional. Habló de la campaña, de la situación actual del negocio y del panorama para renovar maquinaria.
AGROCONTRATISTAS PODCAST: Juan José Laborde cuenta su historia como contratista y habla de todo: el negocio, la tecnología y recambio generacional, entre otros.
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BUENA NUEVA DE LA CAMPAÑA: El girasol cierra una cosecha buena en precios y producción que lo consolida para aprovechar las ventanas entre la soja y el maíz.
LLEGA LA CUMBRE DE CONTRATISTAS: Será la primera y tendrá lugar en Expoagro. Convoca a prestadores de servicios de todo el país para hablar de clima, mercados, créditos y tecnología.
Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas
Organización que surge de la unión y los intereses comunes de seis asociaciones y centros de contratistas rurales diseminados en la geografía de nuestro país.
Junto a los que trabajan la tierra. La revista que llega de forma directa a su máquina, a su casilla, a su campo.
DE LAS LABORES para la producción granaria del país son realizadas por contratistas rurales
90% Cosecha de granos
70% Pulverización
60% Siembra de granos
72% Producción
Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas
Fray Luis Beltrán 1949 - (S2170) Casilda | Provincia de Santa Fe | Argentina. Tel. 0054 - (03464) - 422541 | 425358 | 426234 info@agrocontratistas.com.ar www.facma.com.ar
Director: Nicolás Médico
Editor: Juan Ignacio Martínez Dodda Corrección y notas: Marina Quiroga
“El día que los contratistas sepamos la importancia que tenemos dentro del sector vamos a ser imparables”
El presidente de FACMA llamó a hacer un mea culpa sobre la falta de protagonismo en la escena nacional. Habló de la campaña, de la situación actual del negocio y del panorama para renovar maquinaria.
“Fredy” Simone, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinaria Agrícola (FACMA), aborda los principales desafíos y oportunidades que enfrenta el sector de los contratistas rurales en Argentina. Simone analiza el rol fundamental que cumplen en la cadena productiva, los problemas estructurales vinculados a la renovación del parque de maquinaria, las dificultades logísticas y la importancia de la capacitación. Además, reflexiona sobre el impacto de los cambios económicos y climáticos, los avances tecnológicos recientes y la necesidad de mayor visibilización y participación gremial para potenciar el trabajo de los contratistas y fortalecer su posición en el ámbito agropecuario nacional.
AgroContratistas: ¿Cuál es el rol de los contratistas de maquinaria agrícola en Argentina?
Fredy Simone: Los contratistas somos parte esencial de la cadena productiva, aportamos tecnología, mano de obra y experiencia, facilitando la siembra, cosecha y logística de diversas producciones agrícolas. FACMA nació para articular soluciones, dialogar con el Estado y otras entidades, y para visibilizar el aporte de nuestro sector, que a menudo queda relegado o poco entendido por el público en general y las autoridades.
Hoy estaremos aprovechando el 50, el 60% de la tecnología que tienen las máquinas.
AC: ¿Cómo describirías el contexto actual de la campaña agrícola? ¿Cuáles son los mayores retos logísticos y productivos que enfrentan hoy los contratistas?
FS: La campaña de este año ha presentado una serie de desafíos muy particulares. La
ventana de cosecha es sumamente corta, lo que obliga a planificar con precisión y rapidez. A medida que la cosecha avanza de norte a sur, debemos asegurarnos de que las máquinas estén listas, que el personal esté capacitado y que la logística no falle. Son días largos, de mucho desgaste físico y mental.
Es fundamental animarse y participar de la vida institucional y gremial, dar visibilidad a lo que hacemos.
Muchas veces, los dueños de las máquinas tienen que estar involucrados directamente, porque falta personal capacitado y el tiempo es oro. Además, la siembra debe comenzar inmediatamente después de la cosecha, lo que genera un verdadero cuello de botella. El tránsito de maquinaria, las regulaciones, y los problemas en las rutas también suman com -
Los prestadores de servicio son responsables de entre el 60 y el 70% de las cosechas argentinas.
plejidad. La coordinación entre productores, transportistas y contratistas es clave para evitar pérdidas y aprovechar al máximo el potencial de la maquinaria.
AC: En cuanto a la situación del parque de maquinaria, ¿cómo ves la renovación y el acceso a equipos nuevos o usados?
FS: En nuestro sector hay un parque de maquinaria muy antiguo, que necesita renovación urgente. Cambiar una máquina hoy equivale a asumir un crédito muy costoso y a largo plazo, en un contexto económico incierto. Si bien se están activando algunos créditos, no están ajustados a la realidad ni a las necesidades de los contratistas. Hay que esperar. Es cierto que tenemos mucha maquinaria que ya cumplió su ciclo y ha quedado atrás tecnológicamente, pero la falta de financiamiento accesible y la burocracia bancaria complican el recambio. El leasing, que en otros países es estándar, acá no se implementa, y sería una herramienta fundamental para renovar el parque.
AC: ¿Qué soluciones crees que podrían ayudar a mejorar el flujo de compra-venta de maquinaria en Argentina?
FS: Necesitamos créditos acordes a la realidad productiva y financiera de los contratistas, con plazos de pago más largos y tasas justas. La maquinaria no se puede pagar en tres o cuatro años como se exige usualmente; necesitamos financiamiento a diez o quince años, como ocurre en otros países. Es vital reducir la burocracia bancaria para facilitar el acceso a créditos.
Según el dirigente, el leasing permitiría un recambio más ágil y eficiente facilitando el acceso a maquinaria.
Además, el leasing debe ser impulsado por el Estado y por las entidades financieras. FACMA está trabajando para que se reconozca la importancia de los contratistas en la economía agropecuaria, lo que permitiría acceder a mejores condiciones de financiamiento. También es fundamental que haya po -
líticas claras para incentivar la renovación del parque de maquinaria y la incorporación de tecnología.
AC: ¿Cómo impactan los cambios económicos y climáticos en el trabajo del contratista?
FS: Las tormentas, sequías y lluvias excesivas pueden alterar por completo la planificación de los contratistas, obligando a ajustar estrategias sobre la marcha. Por ejemplo, este año tuvimos una cosecha récord de trigo, pero en algunas regiones las lluvias fueron excesivas, generando complicaciones logísticas. Siempre preferimos la lluvia antes que la sequía, porque la sequía es mucho más devastadora para la producción y para el contratista. El clima exige estar atentos y tener flexibilidad para adaptarse.
AC: Hablando de tecnología, ¿qué avances consideras los más relevantes para el sector en los últimos años?
FS: El piloto automático ha marcado un antes y un después en la siembra y la cosecha, permitiendo mayor preci -
Simone y Juan Manuel Alvarez, durante una experiencia de transferencia de conocimiento en Africa.
El clima puede alterar toda la planificación.
sión y eficiencia. Los monitores de siembra, la acumulación de datos y la automatización de las cosechadoras han mejorado la toma de decisiones. Muchos operarios jóvenes ya no conocen el trabajo con marcadores, porque la tecnología automatiza muchas tareas. Es fundamental que el Estado y las empresas faciliten la adquisición tecnológica, para que todos los contratistas puedan competir en igualdad de condiciones y contribuir a la mejora de la productividad nacional.
“Siento que hoy somos menos contratistas con más máquinas. Me gustaría que haya más contratistas”.
AC: ¿Cómo te fue a vos con esa transición tecnológica hacia el automatismo?
FS: A veces, los viejos maquinistas como nosotros -yo vengo desde los 12 años manejando cosechadoras- ofrecemos algo de resistencia, ¿te imaginas que cuando agarré mi primera cosechadora automatizada lo primero que hice, le desconecté el automático. Y sin embargo, hoy ponés el pi -
loto y la máquina hace todo. Entonces, por supuesto hay una resistencia. Es como si vos te tuvieras que subir a un auto que te lleve solo manejando, vas a sentir “este va a chocar, lo manejo yo”. Y quizás tengamos más errores nosotros que el auto que se maneje solo.
AC: ¿Qué retos enfrentan los contratistas en cuanto a la capacitación del personal?
FS: La capacitación es uno
de los desafíos más grandes. La tecnología actual demanda conocimientos en mecánica, informática y gestión. Ya no alcanza con saber manejar una máquina; hay que saber interpretar datos, realizar mantenimiento preventivo y adaptarse a nuevas herramientas. Hoy estaremos aprovechando el 50 o 60% de la tecnología que traen nuestras máquinas. Por eso FACMA está trabajando con el INTA en programas de formación, para que los empleados y contratistas puedan aprovechar al máximo la tecnología disponible.
Además, los proveedores deberían mejorar la formación de su personal, porque el recambio constante en los concesionarios nos perjudica a todos. La capacitación debe comenzar desde la escuela secundaria y extenderse a nivel terciario. Solo así podremos garantizar que el sector siga evolucionando y que las máquinas sean utilizadas de manera eficiente.
Los contratistas han tenido y tienen que adaptarse a la transformación tecnológica.
“Hoy hay menos contratistas pero con más capacidad de trabajo”, dice Simone.
AC: ¿Ha cambiado el perfil del contratista en los últimos años?
¿Cómo ves el futuro del sector?
FS: Hoy hay menos contratistas, pero con mayores capacidades tecnológicas y más maquinaria. Antes el sector era más federalizado, con muchos contratistas pequeños. Ahora la tendencia es a la concentración, lo que genera desafíos en la representatividad y el acceso a oportunidades. Personalmente, preferiría un modelo con más contratistas y menos máquinas por persona, pero la situación actual no favorece esa estructura. El futuro depende de la capacidad de adaptación, de la incorporación de tecnología y de la valorización del trabajo del contratista. Si logramos visibilizar nuestra importancia y trabajar juntos, el sector será imparable.
AC: ¿Cómo se puede mejorar la visibilización del contratista y su rol en la cadena productiva?
FS: El mayor problema que
“La tecnología actual demanda conocimiento de mecánica, información y gestión”, dice.
tenemos es que nosotros mismos no sabemos la importancia que tenemos dentro del sector agropecuario. Es ahí donde están nuestras falencias y donde debemos trabajar, desde FACMA y otras entidades. Debemos valorarnos más, ser valientes para charlar, identificarnos y salir a las redes a mostrar lo que hacemos y cómo lo hacemos.
AC: ¿Qué acciones están llevando adelante desde FACMA para ayudar a los contratistas en diferentes aspectos?
FS: Desde FACMA realizamos acciones en varios frentes. Trabajamos con el INTA en formación y capacitación, colaboramos con la Fundación Barbechando en cuestiones institucionales, y con el Ministerio en temas de regulación del tránsito de maquinaria agrícola, que es un tema históricamente postergado. Además, participamos en mesas de diálogo con la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) y entidades rurales
para mejorar la infraestructura y las condiciones laborales. El diálogo y la colaboración son fundamentales, incluso cuando pensamos diferente.
AC: ¿Qué importancia tiene la participación de los contratistas en la vida institucional y gremial del sector?
FS: Es fundamental participar en la vida institucional y gremial. Cuanta más visibilidad y participación tengamos, más fuerza tendremos para avanzar y solucionar problemas.
Necesitamos créditos acordes a las necesidades del contratista y productores, con plazos más largos.
Los contratistas deben involucrarse, opinar, proponer y construir soluciones junto a las entidades. Cuando nos unimos y nos hacemos oír, somos capaces de transformar el sector y de defender nuestros intereses. FACMA es el espacio para canalizar esas inquietudes, pero necesita la colaboración y el compromiso de todos.
“Desde FACMA estamos trabajando con instituciones, organizaciones y gobierno”.
AgroContratistas podcast
SU HISTORIA DE VIDA Y PRESENTE DE LA ACTIVIDAD
“La situación del contratistas es muy difícil,
estamos quedando cada vez menos”
Juan José Laborde es segunda generación. Surgido de Buenos Aires, hoy con base en Tucumán habla de tecnología, créditos y el poco reconocimiento para el contratista
En uno de los últimos capítulos de AgroContratistas Podcast conocimos historia y actualidad de Juan José Laborde, de Agro Yutuyaco SRL, contratista nacido en Saliqueló, provincia de Buenos Aires, que hace más de 30 años mudó su base a Tucumán y desde allí (tiene otra base en Idiazábal, Córdoba) pivotea hacia distintas regiones productivas con 14 cosechadoras y 6 equipos de siembra. Son 62 personas en el equipo, un importante número de maquinarias y equipo de personas prestan servicios de cosecha, siembra, fertilización y transporte de hacienda
¿Dónde tienen base hoy?
Soy de Saliqueló, provincia de Buenos Aires. Pero desde hace más de 30 años la principal base la tengo en Tucumán. Y la otra base la tengo en la provincia de Córdoba, en Idiazábal. Vengo de una familia que era contratista y a su vez tenía un pedacito de campo ahí en Saliqueló. Pero mi papá trabajaba sólo alrededor de Saliqueló,
cerca de una estación que se llama Yutuyaco. Por eso es que le pusimos ese nombre a la empresa.
¿Tu viejo entonces ya había arrancado con los fierros?
Si, mi papá con un tío empezó ahí teniendo algunas herramientas, pero trabajando solamente por la zona.
¿Te fuiste a estudiar o seguiste derecho viejo laburando con tu padre?
Había empezado la facultad en Santa Rosa, ingeniero agrónomo, y había estudiado en la escuela agropecuaria en 30 de Agosto, hasta que un día dejé y me fui a ayudar a mi viejo. Yo tengo dos hermanos más. Así que arranqué con eso, ayudándolo.
Hacíamos en la zona hasta que un día dije: “Bueno, quiero empezar a otro lado.” Le pedí a mi papá que me preste las máquinas y empecé a salir. Primero fui para el sur. Me acuerdo que fui a Tandil por primera vez y empecé a trabajar en esa zona. Después yendo hasta General Villegas.
¿Qué parque de maquinarias tenés hoy?
¿Y el norte? ¿Cómo surgió? Fue a mediados de los ‘90. Quería conocer cómo era trabajar en el norte. Y agarré la camioneta y me vine para acá. Justo en una época de temporal que se había atrasado la cosecha.
¿Qué te acordás de pibito en el campo? La primera máquina que manejaste. Tendría 5-6 años. En esa época se cortaba abrepuño en nuestra zona, y lo juntábamos con un carrito. Entonces me ponían el cambio en un tractorcito, yo no llegaba ni a los pedales pero iba manejando despacito a la par de los otros que iban cargando arriba del tractor. Manejaba a la par de mi viejo y mi abuelo. Y después tendría, qué sé yo, 12-13 años y me subía a las máquinas, y daba alguna vuelta manejando, acompañando a uno.
“Es muy difícil la situación que tenemos hoy los contratistas, lamentablemente no somos valorados”
Después ya un poquito más grande, con una Senor B4 o la Giubergia, todas esas tenían bolsero, así que me ponían de enganchador de las bolsas. Yo enganchaba las bolsas y otro hombre las cosía. Eso era para mí una locura. Porque iba atrás, llenándome de polvo y granza, pero era feliz.
Estamos con 14 cosechadoras, todas son John Deere y seis equipos de siembra. Después tenemos los tractores para todos los equipos. Y 14 tolvas, todas Cestari. La verdad que tenemos muy buen apoyo de Néstor Cestari y la familia en general.
¿Por dónde crees que pasa el negocio del prestador de servicios hoy?
Es muy difícil la situación de ahora para nosotros los contratistas. Yo creo que cada vez estamos quedando cada vez menos. Lamentablemente no somos valorados como corresponde. Considero que los productores están tirando demasiado de la soga. Yo sé que la situación de ellos no es fácil porque los cereales están bajos. Nosotros, como contratistas, tenemos que ser muy eficientes. Tenemos que tener todo para movernos. El contratista que no tenga su carretón para moverse, su logística bien aceitada está complicado. Y tener clientes que te apoyen y te acompañen en esto.
¿Cómo sería que te acompañen?
Mirá, todo el mundo quiere tecnología. Todos los productores quieren tener la mejor máquina y tecnología trabajando en su campo, pero a la hora de arreglar, lo primero que se fijan es en el precio que se paga en la zona, y valoran esa tecnología que está trabajando en su campo. Y hoy la tecnología es muy cara de mantener. Una máquina con tecnología y una máquina sin tecnología es el
50% más barata. Y si mantener las máquinas hoy es caro, ni hablar de la mano de obra que necesitas para esas máquinas, que es muy escasa. Hoy necesitamos que haya un cambio en eso. Tiene que cambiar, tiene que empezar a pensar diferente el productor. Tendría que valorar un poco más al contratista que se juega el 100% por él para ofrecerle el mejor servicio y tener todo, porque hoy todo el mundo quiere tener el mapa de rendimiento, todo el mundo quiere tener el sistema que pueda seguir las tolvas, todas las máquinas conectadas, ir viendo el resultado en tiempo real, y todo eso es caro.
¿Qué tecnologías te sorprenden hoy?
El seguimiento de las máquinas a distancia es muy útil. Hoy si me falta ese seguimiento me vuelvo loco. No podría. Porque nosotros la única manera de poder es tener controlado todo el equipo. Después, el piloto
automático. Todas esas cosas te permiten que la máquina rinda al cien por ciento. Y para nosotros que las máquinas se comuniquen una con otra es fundamental. Vos decis, ¿para qué? Bueno, fundamental porque están todas conectadas, entran al lote, y yo estoy sabiendo cuándo van a terminar, cuánto le quedan del lote, si andan 2, 3, 4 juntas, pueden cortar las melgas justas, el rinde me sale perfecto... entonces puedo decirle al productor que le falta una bolsa más o un camión. Para mí eso es fundamental hoy.
¿Qué es lo que más te gusta de lo que hacés?
Y… manejar una máquina, pero hoy es lo que menos puedo hacer. Aparte, la verdad, a las últimas máquinas les he perdido el timming de manejarlas. Y me da bronca, pero tengo que estar en otras cosas. Me encanta encontrarle el límite a las máquinas, hacer los ajustes.
Laborde y parte de su parque de cosechadoras.
¿Cómo está hoy el panorama para renovar maquinaria?
Yo este año hice varias inversiones en cosechadoras como en sembradoras, y a veces me siento arrepentido. Porque los productores están tirando de la soga para abajo. Este año hice más hectáreas que el año pasado pero hice muchos menos dólares que el año pasado. Y tenemos todo en dólares nosotros. Los costos están muy altos de mantenimiento y los créditos, los intereses están muy altos ahora. Está complicado para renovar máquinas, pero deberíamos porque el parque de maquinarias en Argentina está viejo. Si nosotros queremos competir con otros países creo que va a haber que hacer algo para poder renovar. Y los contratistas estamos lejos de eso. Porque no tenemos algo diferente para acceder a máquinas nuevas. Y estoy seguro de que cada día nos van a necesitar más.
Pero lamentablemente, cada vez somos menos. Nos conocemos todos. Antes en la rotonda nos encontrábamos 400-500 máquinas, todas trabajaban, hoy hay mucho menos. Y los tiempos de trabajo por zona son cada vez más cortos. Antes capaz estábamos 20 días en una zona, hoy en 10 días se terminó la cosecha.
NI hablar de las siembras que se hacen todas muy rápido. No sé, al futuro no lo veo lindo. Y eso que me gusta ser optimista. Es verdad que hasta hace un tiempo vivíamos en un país que no era real y ahora esta estabilidad nos va a enseñar a trabajar diferente, pero vamos a tener que cambiar mucho. Hay que bajar los costos porque los repuestos siguen estando en dólares y nosotros cobramos en pesos. Y arreglás un precio y el pago te lo hacen a 30, 60, 90 días. A pesar de que hay estabilidad, en ese pago que se va para adelante te complica.
Te hago un par de preguntas fuera de la cabina.
¿Tenés algún hobbie? Algo que te resetee. Lo que más me gusta es estar en familia, en mi casa. Mirar televisión, alguna película. Y mirar fórmula uno. Gracias a mi familia puedo hacer este trabajo, sin ellos sería imposible. Sobre todo mi señora que se ha quedado siempre con los chicos.
Tu cultivo preferido y ¿por qué?
El que menos quiero es la cebada, se cae mucho, se revuelca y por más que rinda mucho siempre el productor está amargado por la cebada que se cayó. Creo que el que más me gusta es el maíz, porque es un cultivo que una vez que arrancás a trabajar no tenés mayores inconvenientes. Y es el que te da más elasticidad, no como el trigo o la soja, que cuando están hay que cosecharlo sí o sí. Soja, trigo y cebada tenés que estar encima.
¿La mejor comida de la casilla? Creo que lo que más me gusta es el puchero y los bifes con cebolla, esos rapidito que hacemos al disco. Fantásticos. Y lo que más me hace feliz es compartir un asado con los muchachos. En los cumpleaños de cada uno hacemos el asado, eso hace unión de equipo. Esto es un equipo y es importante sentirlo así. Si no se trabaja en equipo no funciona. Todos tienen que tirar de la misma manera.
El equipo de gente es fundamental para afrontar cualquier
BETH BECHDOL, DIRECTORA DE LA FAO
“La mecanización agrícola es un pilar para el futuro de la producción de alimentos”
La referente subrayó la importancia de la adopción tecnológica y la colaboración con el sector privado para impulsar la productividad en un marco de sustentabilidad.
Beth Bechdol pertenece a la séptima generación de una familia dedicada a la producción agrícola, especializada en el cultivo de maíz y soja en Indiana, Estados Unidos. Aunque de joven no sentía particular interés por las tareas rurales, con el tiempo se convirtió en una figura clave y de referencia a nivel mundial en el sector agrícola.
“Necesitamos apoyar más a los productores en la transformación agrícola, las responsabilidades son compartidas”
Su historia personal y familiar es un verdadero ejemplo de resiliencia, adaptación y cambio: en la generación de su padre no hubo varones, y fueron ella y su hermana quienes asumieron la responsabilidad de continuar con el legado familiar.
Hoy, su hermana lidera la gestión y operación diaria del campo, incluso manejando personalmente las cosechadoras,
mientras que Beth ocupa el prestigioso cargo de directora Adjunta de la FAO, una de las organizaciones más relevantes en materia alimentaria global. “Y él -al referirse a su padre- siempre ha sido mi norte en el rol que yo tengo hoy”, confesó Bechdol, reconociendo la inspiración y el ejemplo que le dejó su padre a lo largo de su carrera profesional. Bechdol se define a sí misma como alguien que lleva la agricultura en la sangre, un rasgo que motiva e impulsa su trabajo diario en favor de los productores de todo el mundo. Desde su arribo a la FAO en 2020, en plena crisis mundial provocada por la pandemia de COVID-19, ha recorrido diferentes países y regiones, donde pudo observar en terreno los desafíos y obstáculos que enfrentan quienes luchan contra la inseguridad alimentaria. Su compromiso se expresa en acciones concretas y en la búsqueda constante de soluciones que beneficien tanto
en el contexto de la seguridad alimentaria global, y alentó a que el país continúe siendo un ejemplo y referente en materia de innovación y sustentabilidad.
a los pequeños como a los grandes productores.
Durante su exposición, Bechdol abordó una amplia gama de temas presentes en la agenda de la FAO. Entre los puntos más destacados, y en sintonía con lo tratado durante la octava cumbre internacional de fabricantes de maquinaria agrícola que se llevó a cabo el año pasado en Argentina, enfatizó que la mecanización agrícola representa un pilar fundamental para el futuro de la producción de alimentos.
“Creemos que la mecanización es un sistema agrícola en transformación que promueve la productividad, la resiliencia y la eficiencia. Pero, necesitamos que se haga de forma sustentable”. Así, dejó en claro que la innovación tecnológica debe ir de la mano con la responsabilidad ambiental y la sustentabilidad. En este sentido, puso especial énfasis en la decisión estratégica de la FAO de fortalecer y profundizar su vínculo con el sector privado para implementar proyectos en diferentes regiones del mundo.
Esta apertura representa una oportunidad histórica para ofrecer soluciones integrales, como las que Argentina ha desarrollado y consolidado, tales como el sistema de siembra directa y el uso innovador de silobolsas para el almacenaje de granos. De hecho, la propia Bechdol destacó el “rol de liderazgo” que Argentina ostenta actualmente
Bechdol también recordó que, históricamente, la mecanización agrícola no siempre fue valorada de manera positiva. Relató que en 1975 la FAO organizó una consulta a un panel de expertos con el objetivo de analizar los impactos de la mecanización sobre la producción agrícola y el empleo.
“Por un lado, estaban quienes defendían el uso de animales y herramientas manuales, y por el otro, quienes sostenían que la mecanización era el camino para los países en desarrollo. Aquellas tensiones marcaron el debate entre países en desarrollo y desarrollados, pero también dieron lugar a nuevas recomendaciones y aprendizajes”, detalló, mostrando cómo el sector ha evolucionado gracias a la discusión y el intercambio de ideas.
“La tecnología y la innovación están empujando las fronteras de todo lo que se puede hacer en agricultura”, expresó la funcionaria, resaltando cómo la adopción de maquinaria varía significativa-
mente entre distintas regiones del mundo. Mientras en algunas partes los avances tecnológicos han revolucionado el sector, en otras aún persisten barreras y desafíos por superar.
De hecho, mientras en la región de Asia-Pacífico la mecanización avanzó a pasos acelerados, en América Latina y el Caribe su implementación muestra ritmos muy desiguales. Por su parte, en África Subsahariana aún queda mucho camino por recorrer.
En esta línea, la directora adjunta de la FAO hizo especial hincapié en la importancia de la tecnología, la innovación y la formación de alianzas estratégicas.
“La tecnología y la innovación están empujando las fronteras de todo lo que se puede hacer en agricultura. Pero para que esos avances lleguen realmente a los productores necesitamos nuevas formas de cooperación”, remarcó Bechdol, agregando:
“Como organización global, sabemos que solos no alcanzamos. Tenemos que trabajar mejor juntos y construir alianzas que nos permitan trasladar nuestra capacidad allí donde el impacto sea mayor”. De este modo, dejó claro que el trabajo
colaborativo y el fortalecimiento de redes será fundamental para lograr una transformación agrícola inclusiva y sostenible. Asimismo, Bechdol puso nuevamente el foco en la relevancia de la tecnología, la innovación y el trabajo conjunto con el sector privado.
“No quiero que la FAO sea solo una organización de datos. Todavía necesitamos un cambio cultural dentro de la institución, pero este es un momento de gran oportunidad”, indicó, animando a todos los actores a involucrarse más activamente en la transformación del sector agrícola.
Finalmente, concluyó con un mensaje contundente: “Tenemos que reconocer la responsabilidad compartida de apoyar a los productores en la transformación agrícola, aprovechando las oportunidades que ofrecen la mecanización y otras tecnologías. Espero que todos ustedes se apoderen de esta idea y que Argentina, con su liderazgo y experiencia, siga en ese camino”. De esta manera, Bechdol invitó a todos los presentes a sumarse a la construcción de un futuro más inclusivo, eficiente y sustentable para la agricultura mundial.
La siembra directa es uno de los legados productivos que deja Argentina al mundo.
La incorporación de tecnología en maquinaria revolucionaría la producción de alimentos en Africa.
Beth Bechdol, Dir. Adjunta de FAO.
INNOVACIÓN Y BUENAS PRÁCTICAS
La evolución en el uso de fitosanitarios
Mayor compromiso del sector con una producción eficiente, responsable y basada en ciencia.
La agricultura argentina ha vivido una profunda transformación en las últimas décadas. La adopción de la siembra directa, junto con la incorporación de cultivos tolerantes a herbicidas como el glifosato, marcó un antes y un después en la protección vegetal, ya que permitió optimizar el control de malezas, reducir los laboreos y preservar el suelo. Desde entonces, el perfil y la intensidad de uso de herbicidas también se han modificado con los años y redefinió el manejo agronómico nacional.
Federico Elorza, Coordinador de Gestión Sustentable de CASAFE, explicó que “los fitosanitarios siempre fueron una herramienta esencial, pero la siembra directa y los cultivos tolerantes cambiaron la escala y la estrategia. Hoy el desafío no es solo controlar, sino hacerlo de forma sostenible y con decisiones basadas en la ciencia”.
Actualmente, la presencia de malezas resistentes y tolerantes exige un enfoque integral. De acuerdo con los relevamientos de la Red de Malezas de Aapresid (REM) muestran que más de 25,8 millones de hectáreas se encuentran afectadas
por biotipos resistentes o tolerantes. En este contexto, CASAFE impulsa el Manejo Integrado de Malezas (MIM) como eje clave, promoviendo la rotación de modos de acción, la correcta preparación de mezclas, la incorporación de cultivos de servicio y la planificación de densidades y fechas de siembra adecuadas antes de recurrir al control químico. “La industria avanza en coformulantes más seguros y nuevas tecnologías de aplicación, e incluso en biológicos para complementar el control químico”, aseguró, Elorza. En paralelo, el sector ha avanzado en la reducción de toxicidad y mejora de formulaciones: actualmente, 2,5 de cada 4 productos utilizados son de banda verde, categoría que corresponde a la clase toxicológica IV según SENASA y refleja baja toxicidad aguda. Este progreso es resultado de coformulantes más seguros, menor volatilidad y formulaciones más específicas. La innovación también se refleja en el desarrollo de nuevas moléculas y soluciones biológicas. Desde los históricos 2,4-D o glifosato hasta los modernos inhibidores HPPD y bioinsecti-
cidas, la evolución tecnológica ha ampliado las herramientas disponibles. Hoy, el 80% de las empresas socias de CASAFE produce tanto productos químicos como biológicos, en un mercado que crece a doble dígito y se integra plenamente a los esquemas de Manejo Integrado de Plagas y Malezas. Estos avances tecnológicos solo generan impacto real cuando se acompañan de buenas prácticas, capacitación y una adecuada gestión ambiental. En este sentido, CASAFE trabaja para que la innovación llegue al campo de manera segura y eficiente con programas como Depósito OK, la gestión de envases vacíos junto a CampoLimpio, y una activa articulación público-privada.
Se ha avanzado mucho en la reducción de toxicidad y mejora de formulaciones
A nivel regulatorio, la metodología de evaluación de riesgos ambientales y de exposición se ha sofisticado, incorporando modelos y monitoreos que aseguran un uso responsable y transparente de las tecnologías. De cara al futuro, Federico Elorza remarcó que “la sostenibilidad no es un destino, sino un proceso de mejora continua. Desde CASAFE promovemos una agricultura que combine productividad, innovación y responsabilidad ambiental, garantizando alimentos seguros y un futuro sustentable para todos”.
RODRIGO LANCIOTTI, GERENTE DE MARKETING CASEIH
“Nuestro desafío es seguir pensando en el futuro, innovando y rompiendo paradigmas como nuestra historia de marca lo indica”
1. ¿CUÁL ES TU TAREA DIARIA, COTIDIANA EN LA EMPRESA?
Mi tarea cotidiana podría resumirse en estar cerca del productor y del mercado para identificar las necesidades y comprender los desafíos del futuro, para poder brindar una solución simple y efectiva.
2. ¿QUÉ DESTACARÍAS DE LO QUE HACÉS PARA MEJORAR Y FACILITAR EL CONTACTO CON LOS CLIENTES? Escucharlos activamente, es la manera de poder diseñar el canal de contacto más asertivo y efectivo.
3. ¿QUÉ RECOMENDACIÓN TÉCNICA HARÍAS SOBRE EL USO DE LOS PRODUCTOS QUE MÁS VENDE LA EMPRESA?
Recomendaría dedicar tiempo a leer el manual de operador, porque es fundamental conocerlos muy bien, ya que son productos con tecnología de avanzada
de marca lo indica. En el área de marketing, uno de los retos es dar la información clara y precisa, en un mundo donde el cliente exige inmediatez y personalización del mensaje. Creando una solución a medida de cada cliente.
Fuera del surco
1. ¿Una película o serie que recomendarías?
“El guerrero Pacifico” (la película).
2. ¿Una APP que uses mucho? Hoy se disputarían el primer puesto Tik Tok e Instagram.
3. ¿ Una máquina?
que permiten sacar el 100% de productividad, sin importar la condición de terreno, trabajo o cultivo. Para obtener los máximos beneficios sugiero también realizar los entrenamientos de diferentes niveles destinados a clientes, que pueden solicitarlos a nuestra red de concesionarios. Además, pueden conocer nuestro Centro de Entrenamiento e Innovación, que se ubica en el predio de nuestro polo industrial en córdoba, donde no sólo se capacita a la red sino también a clientes de Argentina y América Latina en el uso de las maquinarias.
4. ¿CUÁLES SON LOS DESAFÍOS PARA LA EMPRESA?
Poder adaptarse rápidamente a las necesidades del cliente es el principal desafío. Además, seguir pensando en el futuro, innovando y rompiendo paradigmas como nuestra historia
(Maquinaria agrícola) Cosechadora, hoy en día una AF10.
4. ¿Una tecnología que cambió la forma de hacer las cosas en tu actividad? Conectividad y herramientas digitales, cambiaron la forma de mi día a día laboral sin duda. BI, CRM y canales digitales por el cambio del hábito de consumo de herramientas digitales.
5. ¿Un hobbie? Running, lectura.
Ha habido una transformación productiva y tecnológica que requiere capacitación y gestión.
La serie AF de cosechadoras.
APUNTES DE ASAGIR
El complejo girasolero argentino y una campaña de consolidación que lo catapulta hacia el mundo
Tuvo un incremento del 46,8% en el valor de las exportaciones en 2025, una suba del 11% en el precio FOB local en los últimos seis meses. Además de una cosecha con más kilos.
En su último informe de coyuntura elaborado por su asesor económico, el Lic. Jorge Ingaramo, la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) destaca el excelente desempeño del complejo girasolero local. Con un incremento del 46,8% en el valor de las exportaciones entre enero y noviembre de 2025 y una suba del 11% en el precio FOB local en los últimos seis meses, el sector reafirma su posición estratégica en la economía argentina
A pesar de los desafíos hídricos, la cosecha nacional avanza con indicadores positivos, por encima de la media nacional, según datos de la Bolsa de Cereales, la proyección de producción de girasol sube 400.000 to -
neladas y se ubica en 6,2 MTn para el ciclo 2025/26. Este ajuste responde, no solo a los buenos resultados registrados en el NEA, Córdoba y CentroNorte de Santa Fe, sino a que luego de las lluvias de fines de enero y comienzos de febrero, las estimaciones de rendimiento esperado para los Núcleos y para el Norte de la Pampa-Oeste de Buenos Aires se ubican por encima de los 25 qq/Ha, donde el 32% del área ya se encuentra en madurez fisiológica. El rendimiento promedio del 27,9% cosechado es de 22,8 qq/ Ha, manteniéndose 1,4 qq/Ha por encima del rinde promedio cosechado a similar fecha durante la campaña pasada (récord histórico).
No obstante, permanece la incógnita sobre los resultados que se obtendrán sobre el centro y sur de Buenos Aires y La Pampa, donde la oleaginosa transita entre floración y llenado de granos con un 20 a 30% del área bajo condiciones limitantes de humedad, y escasos a nulos pronósticos de lluvias. Así las cosas, el NEA lidera el avance con el 52% del área cosechada y un rinde de 23,0 qq/ ha, seguido por el Centro-Norte de Santa Fe (20% cosechado; 21,1 qq/ha).
Contexto mundial
El informe del USDA del 12 de enero de 2026 proyecta un escenario favorable para los exportadores argentinos debido a la caída de la producción en el hemisferio norte:
• Mayor participación mundial: se espera que la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol aumente del 10,8% al 12,0%.
• Debilidad de competidores: la producción de Ucrania, principal referente, caería un 19,2% interanual. En conjunto, los tres principales competidores del norte reducirán su producción en 2,26 millones de toneladas.
• Escasez global: la relación stocks/consumo para el aceite de girasol se reduce del 13,9% al 11,9%, lo que sostiene la firmeza de los precios internacionales.
El último informe del USDA proyecta un escenario favorable para los exportadores argentinos.
Actualidad
Precios
y mercados
El dinamismo comercial se refleja tanto en los puertos locales como en los mercados internacionales.
• FOB Local: El valor del aceite de girasol subió de U$S/tn 1.109 en julio a **U$S/tn 1.250** (enero 2026) según la Secretaría de Agricultura.
• Precios del grano: en el ámbito local, el estimado Cámara en Rosario se sitúa en $467.000 por tonelada (aprox. U$S/tn 320)Se registran valores forward para julio 2026 en Deheza de hasta **U$S/tn 360**
• Exportaciones récord: el complejo girasolero exportó U$S 2.019,1 millones en los primeros 11 meses de 2025, representando
APUNTES CONSULTORA ZORRAQUÍN, MENESES Y ASOCIADOS
“Momento
darwiniano”, adaptarse al cambio
Clima, financiamiento, eficiencia, las preocupaciones hoy en las empresas agropecuarias.
“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio”, escribió Charles Darwin. Independientemente de cuál sea nuestro pensamiento político, de nuestra visión de qué cosas están bien o mal del pasado y el presente, de si el actual enfoque político-económico podrá sostenerse o no en el tiempo, y de cuán complejas y dolorosas serán las reformas que se están haciendo y las que vendrán, sin dudas asistimos a un cambio que impacta en el funcionamiento de las empresas.
el 4,3% de las ventas totales del complejo agroindustrial argentino.
La proyección de cosecha argentina para la campaña 20252026 se estima en 5,5 millones de toneladas, lo que representa una suba del 7,8% respecto al ciclo anterior, permitiéndonos capitalizar la menor oferta de nuestros competidores.
Durante años, en Argentina, la discusión fue macro. Inflación, dólar, déficit, cepo. Las empresas eran perjudicadas o beneficiadas con el desorden general. Hoy el escenario es distinto. Cuando la macro deja de ser excusa, la competitividad interna queda expuesta. Ya no alcanza con esperar un salto cambiario que “arregle todo”, ya no hay licuación que corrija errores de gestión, ya no hay crédito barato que disimule ineficiencia. La macro desordenada disimulaba errores.
Mientras tanto, el gobierno también entra en su prueba más compleja. Ordenar era la primera etapa. Ahora necesita crecer sin romper lo ordenado, bajar impuestos sin dinamitar el superávit, acumular reservas sin asfixiar actividad, reformar sin perder gobernabilidad. La estabilidad no regala rentabilidad, la exige. Las empresas deberán demostrar que pueden ganar plata sin los vaivenes de la macro. Durante años el resultado fue muy dependiente del contexto. Hoy depende de la gestión. Y aparece la palabra de moda para lograr todo esto: eficiencia. Fácil de decir y difícil de concretar puertas adentro, más si durante años no fue el foco ni el factor de rentabilidad. Y esta palabra no solo involucra a la estructura de costos, sino que también cuestiona si se posee el modelo de negocio adecuado, la escala correcta, la gobernanza necesaria y el profesionalismo técnico, comercial, impositivo y financiero que se requiere para este momento. En un país más previsible, la falta de profesionalización se vuelve más visible. La pregunta incó-
moda es: ¿Nuestra empresa es competitiva en un país normal?
¿En qué andan las empresas? El clima es la preocupación mayor en este momento porque está definiendo el rendimiento de la cosecha gruesa y la oferta forrajera. Muy distinto panorama al que se veía hace sesenta días, donde se esperaba en varias zonas rendimientos agrícolas por encima del presupuesto. De los distintos negocios del agro, la ganadería y el girasol son los que proyectan mejor margen. El resto de los negocios se proyectan como “rayeros” o directamente negativos.
“Cuando la macro deja de ser excusa, la competitividad interna queda expuesta”
Hay otro factor que inquieta a las empresas que lo necesitan, que es el financiero. Dónde conseguir financiación bancaria y a una tasa razonable se ha vuelto un ejercicio difícil. Y se nota en los bancos una cierta reticencia a las renovaciones, quizás producto del momento económico del país, pero también por el aumento de la morosidad de sus carteras. Una complicación adicional es la baja del dólar del último mes, que complica aún más a las empresas que basan su negocio en la exportación, con el correspondiente impacto sobre el precio que recibe el productor. Panorama y momento complejo para muchas empresas, con final abierto y rentabilidades muy exiguas o negativas.
“Sobrevivirá el empresario que mejor se adapte al cambio“... y vaya que los hay en Argentina
DATOS POCO ALENTADORES
Ajustan
a la baja la cosecha de maíz, y crece la preocupación por la soja en la zona núcleo
Un millón de toneladas menos que las proyectadas anteriormente para el cereal por la sequía, y la oleaginosa atraviesa un fuerte deterioro en su epicentro productivo.
La producción nacional de maíz sufrió un recorte de un millón de toneladas según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, reflejando el impacto negativo de la sequía en áreas clave del país. En contraste, el girasol sorprende al mercado agrícola con una proyección récord, superando las expectativas previas y consolidándose como uno de los cultivos más destacados de la campaña.
La estimación de producción de maíz pasó de 58 a 57 millones de toneladas.
Al mismo tiempo, la falta de precipitaciones continúa generando preocupación, ya que el estado de la soja se deteriora de manera significativa, especialmente en la región núcleo, donde el estrés hídrico y las altas temperaturas afectan el potencial de rinde. De acuerdo al informe se -
manal, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ajustó a la baja su estimación de producción de maíz, que pasó de 58 a 57 millones de toneladas. Este descenso se explica, principalmente, por la falta de humedad registrada en zonas claves del centro y sur del país, donde los cultivos de siembra temprana se vieron gravemente afectados durante el momento crítico de definición de rinde. Por otro lado, el girasol mostró una evolución realmente positiva: la cosecha fue proyectada en 6,2 millones de toneladas, lo que implica un aumento de 400.000 toneladas respecto del cálculo anterior, alcanzando así un nivel histórico para el cultivo en el país. El informe destaca que, a nivel nacional, el 87% del área sembrada con maíz mantiene una condición normal a buena, con una situación hídrica que en términos generales se mantiene estable, aunque con
disparidad entre regiones. Sin embargo, se advierte que en el sur de Córdoba y en sectores del sur del área agrícola, los planteos de siembra temprana fueron severamente castigados por la escasez de lluvias durante el período crítico del cultivo. Esto se tradujo en fuertes mermas de rendimiento e incluso pérdidas de superficie,
con muchos lotes destinados a picado para uso forrajero ante la imposibilidad de cosecha por grano. El maíz es, después de la soja, el segundo cultivo más importante en términos de exportaciones, generando ingresos que oscilan entre US$ 6.000 y US$ 7.000 millones según la campaña. Su marcada sensibilidad a la falta de precipitaciones lo convierte en un cultivo vulnerable ante escenarios climáticos adversos, como el actual. En la zona agrícola núcleo, la situación resulta especialmente delicada: de acuerdo con un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), unas 200.000 hectáreas de maíz quedaron en jaque debido a la sequía, lo que pone en riesgo el aporte de la región al volumen nacional y genera incertidumbre entre los productores.
A nivel nacional, el 87% del área sembrada con maíz mantiene una condición normal a buena.
“En buena parte del centrosur santafesino el cultivo se encuentra en condición regular a mala y depende de lluvias inmediatas”, detallaron desde la BCR. Localidades como Aldao, Figuera, San Jerónimo y zonas cercanas a Carlos Pellegrini aparecen entre las más afectadas por la falta de agua, con recortes de rendimiento que podrían alcanzar el 50% en los lotes más comprometidos. La ausencia de precipitaciones en el momento adecuado agravó el panorama y obliga a los productores a replantear sus estrategias de manejo y destino de los cultivos.
¿Y la soja? Respecto de la soja, la situación también es preocupante. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires reportó una caída de 8,6 puntos porcentuales en la condición normal/buena del cultivo, acompañada por una baja de 5,6 puntos en la condición hídrica adecuada u óptima. Más del 40% de la soja de primera atraviesa el período clave de definición de rendimiento bajo fuertes restricciones hídricas, sobre todo en el centro-este de Entre Ríos, sur de Córdoba y, en menor medida, en el norte de La Pampa y oeste de Buenos Aires, donde las condiciones de humedad son más favorables.
En la región núcleo, la Bolsa rosarina relevó un marcado deterioro en el estado del cultivo, con un 20% del área de soja de primera en condición regular a mala. El estrés termohídrico registrado en la última semana intensificó el deterioro, incrementando en cinco puntos porcentuales el área afectada. Solo un 3% de los lotes se considera en estado excelente, mientras que un 42% perma -
nece en buenas condiciones y un 35% en muy buenas. Actualmente, el 15% de la soja de primera inicia la formación de semilla (R5), el 75% está en fructificación (entre R3 y R5) y un 10% en floración (R2), etapas cruciales para el potencial de rendimiento.
Más del 40% de la soja de primera atraviesa el período crítico bajo fuertes restricciones hídricas.
“Llegaron las lluvias, pero hay ganadores y perdedores”, señalaron los técnicos de la BCR. Si bien en algunas zonas las precipitaciones renovaron las expectativas y trajeron algo de alivio, el sudeste de Santa Fe continúa consolidándose como el epicentro de la sequía, con graves consecuencias para el desarrollo de los cultivos. Para los próximos días se esperan nuevos frentes de inestabilidad que podrían aportar lluvias intermitentes y aisladas, factores que serán determinantes para definir el resultado final de la campaña de soja y maíz en la región pampeana.
Más del 40% de la soja de primera atraviesa el período crítico en la definición de rinde..
“Acartuchamiento” de las hojas, la foto que ningún productor quiere ver en su maíz.
Cayó 5,6% la condición hídrica
NÚMEROS PREOCUPANTES EN CÓRDOBA
Trigo récord en
cantidad, pero con la peor calidad en años: el 84% tuvo
menos de 11% de proteína
La campaña 2025/2026 dejó una cosecha histórica en Córdoba, pero la baja calidad comercial impacta fuerte en los precios.
Un clásico del principal cultivo de invierno: cuando pesa bien, cae la claridad.
Un informe reciente elaborado por la Bolsa de Cereales y la Cámara de Cereales de Córdoba ha confirmado lo que muchos productores venían sospechando desde el inicio de la campaña: la cosecha de trigo 2025/26, que alcanzó niveles récord en volumen y superficie sembrada, dejó un saldo negativo en cuanto a calidad.
“El principal factor de preocupación fue el bajo contenido de proteína en el grano, que tuvo consecuencias directas sobre la valorización comercial y la competitividad internacional del cereal argentino”. Estas conclusiones se desprenden del análisis de muestras repre -
sentativas de 96.771 toneladas de trigo, lo que otorga robustez y credibilidad a los resultados difundidos por la entidad. La situación ha generado debate entre los actores de la cadena productiva, que ya evalúan estrategias para mejorar estos parámetros en futuras campañas. Este fenómeno, si bien resulta preocupante por su incidencia en los ingresos de los productores, no es una novedad para el trigo argentino y se ha repetido en otras campañas. Existe una relación inversa que se suele observar: cuando la cantidad de trigo cosechado aumenta, la calidad del grano tiende a resentirse.
blema adicional para el destino comercial de ese lote de trigo. La presencia de gluten húmedo bajo puede dificultar la elaboración de productos de panadería, afectando la textura, el volumen y la calidad final del pan. En cuanto a la tipificación comercial, el análisis revela que solo el 37,8% de las muestras correspondió a Grado 1, lo que indica que la mayoría del trigo cosechado no alcanzó la máxima categoría de calidad.
El 19,4% fue clasificado como Grado 2 y el 20,4% como Grado
Los datos de Córdoba lo evidencian de manera contundente: de las casi 97.000 toneladas analizadas, el 83,8% de las muestras presentó menos de 11% de proteína, umbral a partir del cual comienzan los descuentos en la comercialización.
De las casi 97.000 toneladas analizadas, el 83,8% presentó menos de 11% de proteína, umbral a partir del cual se descuenta.
La situación es aún más grave si se considera que el 39,9% quedó por debajo del 9% de proteína, ingresando en la escala acumulativa de mayores
penalizaciones comerciales.
Esta baja calidad no solo afecta el precio final, sino que limita el destino industrial del trigo, ya que la proteína es un parámetro esencial para la elaboración de panificados y otros productos.
Otros parámetros
El informe detalla además otros parámetros de calidad relevantes para la industria molinera y panadera. El peso hectolítrico promedio fue de 79,35 kg/hl, lo cual se considera aceptable, pero el contenido proteico promedio resultó apenas del 9,1%, muy por debajo de los valores óptimos para la exportación y el procesamiento industrial.
El gluten húmedo, otro parámetro fundamental, promedió 20,4%. Aunque en la mayoría de las muestras se logró la ligazón esencial para la industria, un 7,9% no superó la prueba de lavado, lo que implica un pro -
3. Un dato relevante y preocupante es que el 22,4% restante se encuentra fuera de estándar, principalmente debido al rubro panza blanca, con valores superiores al 40%.
Esta falla implica descuentos adicionales, sumándose a los ya aplicados por el bajo contenido de proteína. La panza blanca afecta la presentación y el rendimiento del grano en procesos industriales, lo que limita aún más su utilización.
En cuanto a la tipificación comercial, el 37,8% de las muestras corresponde a Grado 1, el 19,4% a Grado 2 y el 20,4% a Grado 3.
Apenas un 1,2% de las muestras resultó no apta por materias extrañas, lo que indica que, en ese aspecto, la campaña estuvo relativamente controlada. En síntesis, la campaña 2025/26 será recordada por sus rindes excepcionales, que permitieron una cosecha histórica en Córdoba y generaron expectativas positivas en el sector agropecuario. Sin embargo, la baja calidad comercial
del trigo, especialmente el bajo contenido de proteína, terminó repercutiendo negativamente en los ingresos de los productores. Esta situación también afectó la competitividad del trigo argentino en el mercado internacional, ya que los compradores externos exigen parámetros de calidad cada vez más estrictos. El desafío para las próximas campañas será lograr un equilibrio entre cantidad y calidad, implementando prácticas agronómicas adecuadas y estrategias de fertilización que permitan mejorar el contenido proteico y otros valores relevantes. Solo así el trigo argentino podrá recuperar su prestigio y asegurar mejores precios en los mercados más exigentes.
Las fallas implican descuentos adicionales a la baja calidad proteica del trigo.
La baja calidad afecta el destino final del trigo.
Actualidad
BAJO NIVEL DE REPOSICIÓN
Argentina pierde alrededor de 6 kilos de fósforo por año por cada hectárea producida
Los especialistas en nutrición vegetal Esteban Ciarlo, Gerardo Rubio y Fernando García resumen datos clave para la aplicación de este nutriente.
La gestión eficiente del fósforo en los suelos argentinos es un tema crucial para la sustentabilidad agrícola y la productividad de los cultivos. Especialistas en nutrición vegetal como Esteban Ciarlo, Gerardo Rubio y Fernando García han aportado datos y reflexiones que ponen de manifiesto la creciente pérdida de este nutriente esencial, así como la necesidad de adoptar estrategias innovadoras y responsables para su reposición. El análisis de la dinámica del fósforo y la búsqueda de soluciones adaptadas a las distintas regiones del país constituyen el eje central del debate, en el que se destacan tanto los desafíos como las oportunidades para mejorar la fertilidad y garantizar el futuro de la agricultura nacional.
Según Esteban Ciarlo (FERTILIZAR AC-FAUBA), la cuestión de cómo abordar el problema del fósforo en los suelos argentinos representa un dilema fundamental: se trata de decidir qué aspectos del flujo de este nutriente en nuestros suelos queremos analizar y cuáles pre -
ferimos ignorar. En el marco de la disertación, los especialistas compartieron información valiosa y estratégica, destinada a esclarecer dudas y brindar certezas acerca de la importancia del fósforo, un elemento esencial para la nutrición vegetal y el desarrollo agrícola.
Ciarlo alertó sobre una problemática creciente: “los suelos argentinos están perdiendo fósforo, y esta situación no se limita únicamente a la Región Pampeana, sino que también afecta a zonas como el NOA y el NEA”. El experto remarcó que la tendencia es moverse hacia áreas con deficiencias, evidenciadas por un promedio de reposición del 53%. Esta cifra refleja que más de la mitad del fósforo extraído por los cultivos no es restituido, lo que aumenta el riesgo de empobrecimiento de los suelos y afecta la sustentabilidad agrícola. De acuerdo con Ciarlo, quien representa a FERTILIZAR AC, el país pierde aproximadamente 6 kilos de fósforo (P) por hectárea producida cada año.
Si se extrapola esta pérdida a una superficie de 33 millones de hectáreas, se calcula que Argentina pierde cerca de 200.000 toneladas de fósforo anualmente. Esta realidad obliga al país a importar el nutriente, ya que no existen fuentes nacionales de producción de fósforo. Por esta razón, cobra relevancia la campaña “Sumá P”, que busca difundir y concientizar sobre la importancia de revertir esta situación, promoviendo prácticas que ayuden a recuperar la fertilidad de los suelos y asegurar la provisión de este nutriente clave para los cultivos.
“Más de la mitad del fósforo extraído por los cultivos no es restituido”, dice Ciarlo
Luego, Gerardo Rubio (FAUBA, CONICET), profundizó en el impacto del fósforo sobre el rendimiento de los cultivos. Rubio resaltó los puntos más relevantes de la dinámica del fósforo, destacando su papel en el crecimiento integral de las plantas y subrayando su estrecha relación con la matriz del suelo. Sin embargo, advirtió que, para mantener la productividad, es necesario reponer continuamente el fósforo extraído por los cultivos, ya que de lo contrario se produce un deterioro gradual de la fertilidad del suelo. Rubio explicó que “el P es retenido por la matriz del suelo,
no se lixivia, no se traslada, no se pierde”, lo que representa una ventaja significativa desde el punto de vista del manejo agronómico del nutriente. Esta característica permite que el fósforo aplicado permanezca disponible para las plantas. Además, Rubio destacó que “los umbrales críticos de fósforo son relativamente independientes del rendimiento”, es decir, existen niveles mínimos necesarios para asegurar una buena respuesta de los cultivos, pero estos umbrales no varían mucho en función de la productividad. Como cierre de su presentación, Rubio compartió un dato alentador: la información generada sobre la fertilización fosforada en la Región Pampeana es igual o incluso superior a la relevada en países competidores. Esto demuestra el nivel de avance y calidad en la investigación y manejo del fósforo en Argentina, posicionando al país en un lugar destacado en materia de conocimiento agronómico.
Aplicación justa Finalmente, Fernando García, consultor y docente FCA Balcarce UNMDP, abordó el interrogante de qué aspectos se deben mejorar en el mane -
jo del fósforo en los cultivos. García presentó un panorama detallado de estrategias de manejo, basándose en los principios denominados 4R: dosis adecuada, aplicación correcta, forma apropiada y momento oportuno. Hizo especial hincapié en la importancia de seleccionar cuidadosamente la forma de fertilizante y el momento en que se aplica para maximizar la eficiencia y el impacto del fósforo.
García subrayó la importancia de realizar muestreos de suelo precisos y representativos, recomendando que cada muestra esté conformada por al menos 25 a 30 submuestras que incluyan los distintos ambientes del lote. Además, sugirió priorizar la aplicación del fósforo en la línea de siembra, evitando la línea utilizada por el cultivo anterior, y planificar la disponibilidad temprana del nutriente, lo cual favorece el crecimiento inicial de las plantas.
En cuanto a las fuentes de fósforo, García destacó la aparición de productos novedosos que funcionan a través de mecanismos innovadores, como los fertilizantes recubiertos y aquellos que operan por señales derivadas de las plantas.
También mencionó las fuentes recicladas, que contribuyen a la economía circular y permiten aprovechar residuos que podrían ser un problema ambiental. Sin embargo, advirtió que es necesario analizar cuidadosamente las concentraciones de estos productos, ya que su variabilidad puede causar dificultades, incluyendo posibles problemas de contaminación. Además, García hizo referencia a las fuentes biológicas de fósforo, cuya principal ventaja es producir efectos positivos adicionales que no están directamente relacionados con la nutrición vegetal. Abogó por el diseño de estrategias combinadas que aprovechen estos beneficios. Sin embargo, aconsejó mantenerse informado, ya que “estas fuentes alternativas resultan muy interesantes, pero aún carecen de suficiente evidencia científica comprobada a campo”, por lo que se requiere más investigación y pruebas antes de su adopción masiva.
Recomiendan la aplicación del fósforo en la línea de siembra evitando la línea usada por el cultivo anterior
Como conclusión, García enfatizó que el manejo del fósforo no representa una tarea compleja. Si se detecta la necesidad y se actúa en consecuencia, los cultivos muestran una respuesta eficiente, incluso en años con condiciones climáticas adversas. Esto demuestra la importancia de la gestión adecuada de este nutriente para asegurar la productividad y sostenibilidad de la agricultura argentina.
Fernando García, Esteban Ciarlo y Gerardo Rubio, post disertación.
Se calcula que Argentina pierde 200.000 toneladas de fósforo por año.
INFORME DEL INTA
Postcosecha: recomendaciones para evitar mezclas durante la cosecha y disminuir las pérdidas
Importancia de prevenir que distintos cultivos se mezclen en cosecha, transporte o almacenamiento. Un problema que trasciende lo productivo y alcanza lo comercial.
La presencia de trazas de distintos cultivos en la cosecha, fenómeno conocido como commingling, representa un desafío invisible pero cada vez más relevante para la producción agrícola argentina. Este problema ocurre cuando granos con potencial alergénico, como maní, soja o trigo, se mezclan de manera involuntaria en el campo, durante el transporte o en el almacenamiento.
Además, el commingling puede afectar la calidad de los productos finales, generando complicaciones en la certificación de origen y dificultando el cumplimiento de estándares internacionales que exigen estricta trazabilidad. En este contexto,
el maní adquiere particular relevancia por su alta capacidad alergénica y por su importancia como cultivo exportable, siendo Argentina uno de los principales productores a nivel mundial. La contaminación cruzada con maní puede tener consecuencias graves para la salud pública y para la reputación comercial del país, ya que la detección de residuos no declarados puede derivar en rechazos de embarques y pérdidas económicas significativas. Desde el INTA advierten que la situación no debe subestimarse. “Incluso una cantidad mínima de un alérgeno puede desencadenar una reacción severa en una persona sensible”, señaló Gustavo Polenta —referente en la ges-
tión de alérgenos alimentarios del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA— y remarcó que, si bien la eliminación total del commingling es prácticamente imposible, el foco debe estar puesto en la gestión y en la adopción de buenas prácticas. En particular, el maní, por su elevada capacidad de causar alergias, requiere controles aún más estrictos. Existen casos documentados donde la presencia de cantidades mínimas de maní en productos derivados de otros cultivos ha provocado alertas sanitarias, lo que demuestra la necesidad de implementar sistemas de monitoreo y análisis más rigurosos.
En este sentido, Polenta aconsejó realizar una rotación planificada de cultivos y segregación de lotes para reducir los riesgos de contaminación entre campañas consecutivas y prestar especial atención a los campos adyacentes.
Recomiendan poner el foco en la gestión y en la adopción de buenas prácticas de manejo.
A su vez, destacó la importancia de realizar una limpieza exhaustiva de la maquinaria y equipos: cosechadoras, tolvas, camiones y silos deben ser higienizados antes de usarse con otro cultivo. En el caso del maní, la limpieza debe ser aún más
minuciosa, ya que sus residuos pueden permanecer adheridos en rincones poco accesibles de la maquinaria. Además, se recomienda establecer protocolos diferenciados para la cosecha y el transporte del maní, evitando compartir equipos con otros cultivos sensibles a la contaminación cruzada.
Postcosecha
En cuanto al almacenamiento y transporte, el investigador indicó que se deben aplicar protocolos de segregación estrictos que eviten el cruce de granos en silos o contenedores. Asimismo, subrayó la necesidad de realizar capacitaciones en la cadena: desde los productores, transportistas hasta los operadores logísticos, quienes deben conocer el impacto del problema y las formas de minimizarlo. Para el maní, la segregación adquiere un valor especial, ya que su exportación a mercados exigentes como la Unión Europea o Estados Unidos demanda cumplir con parámetros de trazabilidad y etiquetado extremadamente precisos. Por ello, la capacitación debe incluir información específica sobre las características del maní, sus riesgos y las mejores prácticas para evitar la contaminación.
“Necesitamos asumir que la mezcla de cultivos no es un accidente aislado, sino una característica inherente de la producción primaria. Lo que sí está en nuestras manos es reducir al máximo las probabilidades y sus consecuencias”, sostuvo Polenta. En el caso del maní, la prevención de mezclas resulta esencial para garantizar la inocuidad de los alimentos y la
seguridad de los consumidores. Además, la industria del maní argentino ha desarrollado protocolos especiales para el manejo, almacenamiento y exportación, buscando minimizar los riesgos y fortalecer la imagen del país como proveedor confiable. Es que, según explicó, el impacto de este fenómeno trasciende lo productivo y alcanza el plano comercial. Cargas exportadas pueden enfrentar rechazos en destino si se detectan trazas de cultivos no declarados, lo que genera pérdidas económicas. Además, remarcó que “en mercados que exigen rótulos claros y confiables, un grano mezclado puede significar la diferencia entre concretar una operación o perderla”.
El maní, por su perfil alergénico, es objeto de controles especialmente estrictos en los puertos de destino, y su presencia accidental en cargamentos de otros cultivos puede causar bloqueos aduaneros, multas y daños reputacionales.
El fortalecimiento de la capacitación y el uso de tecnologías de monitoreo son clave.
Por eso, la trazabilidad y el etiquetado cobran vital importancia para asegurar la transparencia y la confianza en la cadena agroalimentaria. El INTA trabaja junto con organismos internacionales en la definición de umbrales de referencia y en la validación de métodos analíticos que permitan establecer criterios objetivos para el comercio. “La solución no es la utópica tolerancia cero, sino una gestión basada en la cien-
cia, la trazabilidad y la capacitación de toda la cadena”, reconoció el especialista. En el caso del maní, se están desarrollando herramientas de detección rápida y métodos analíticos avanzados para identificar residuos microscópicos en lotes destinados a exportación, asegurando el cumplimiento de normativas cada vez más exigentes. En un escenario donde los consumidores demandan cada vez más productos seguros y con etiquetas limpias, el rol del INTA se vuelve clave para acompañar a los productores con conocimiento técnico y pautas concretas que minimicen riesgos y pérdidas, asegurando al mismo tiempo la competitividad del agro argentino en los mercados globales. El fortalecimiento de la capacitación, el uso de tecnologías de monitoreo y la aplicación de buenas prácticas son caminos imprescindibles para sostener la calidad y la proyección internacional del maní argentino.
Aquí empieza todo, durante la trilla.
Polenta, del INTI.
Tecnología
INVESTIGACIÓN DEL INTA
Con inteligencia artificial, redefinen el monitoreo del riego en la Argentina y abren nuevos caminos a la eficiencia
Adaptan una metodología innovadora que permite identificar de manera automática los sistemas de riego por pivote central a partir de imágenes satelitales de alta resolución.
A partir del uso combinado de imágenes Sentinel-2 y modelos avanzados de inteligencia artificial, un equipo de investigación del INTA logró detectar de manera automática los círculos de riego por pivote central, un sistema que crece año tras año en la región. Se trata de un desarrollo técnico que mejora la forma de registrar y analizar la expansión del riego presurizado en el norte de Buenos Aires. “Logramos automatizar una tarea que antes requería horas de interpretación manual y que ahora puede resolverse con un algoritmo entrenado para reconocer patrones circulares en escenarios muy desafiantes”, explicó Néstor Barrionuevo, investigador del Instituto de Clima y Agua del INTA.
El especialista participante del programa AgTech destacó que, a diferencia de otros modelos
diseñados para zonas áridas, esta metodología fue adaptada para funcionar en ambientes con alta cobertura vegetal. “Nuestro objetivo fue demostrar que la IA también puede trabajar con eficiencia en regiones agrícolas intensivas, donde los contrastes son más sutiles y la vegetación es continua”, señaló Barrionuevo.
El logro es un avance hacia sistemas de monitoreo agrícola más precisos, ágiles y confiables
Según especificó, la cantidad de círculos de riego detectados pasó de 110 en el año 2016 a 285 en 2023, lo que demuestra una adopción sostenida.
La precisión del método fue especialmente destacada: el modelo alcanzó un F1-Score del 73,2%, una métrica consi-
abre nuevas oportunidades para diseñar herramientas de monitoreo que los productores puedan usar de manera sencilla y con información actualizada”. Los resultados demostraron que el desempeño del modelo varía según el índice espectral y el partido analizado, lo que permitió ajustar la metodología para cada caso. En partidos como Salto, por ejemplo, el índice EVI2 ofreció la detección más eficiente; mientras que en Pergamino y Bartolomé Mitre el mejor rendimiento se alcanzó con WRI.
derada sólida para un paisaje agrícola tan homogéneo como la pampa húmeda. Este logro se basó en el modelo Grounding DINO, una técnica que combina visión por computadora con descriptores textuales. Esto permitió aprovechar modelos de lenguaje previamente entrenados para mejorar la identificación automática de los círculos de riego. Además, el análisis incorporó índices espectrales como NDVI, EVI2 y WRI, que ayudaron a resaltar los patrones circulares asociados a los cultivos irrigados. Por su parte, Sofía Havrylenko, especialista en teledetección aplicada del INTA, afirmó que: “El uso integrado de imágenes satelitales e inteligencia artificial nos permitió obtener una cartografía mucho más precisa y dinámica”. Y agregó: “Esta combinación
Uno de los aportes más valorados es la posibilidad de contar con un registro actualizado del crecimiento del riego presurizado. En todos los partidos analizados de Rojas, Salto, Pergamino y Bartolomé Mitre se observó una evolución constante entre 2016 y 2023.
“Tener información precisa sobre dónde están los sistemas de riego y cómo evolucionan permite planificar mejor y tomar decisiones más informadas”,
explicó el investigador. Para el programa AgTech, esta es una línea de trabajo priorizada por la contribución a la incorporación de la inteligencia artificial como recurso estratégico en investigación, y detalló que es una herramienta que potencia el acompañamiento técnico a productores y gobiernos locales”.
El análisis temporal también permitió estudiar cómo se comporta la incorporación de equipos a lo largo de los años. En Rojas, por ejemplo, se pasó de 25 detecciones en 2016 a 102 en 2023, mientras que en Bartolomé Mitre el mayor salto ocurrió entre 2022 y 2023, con 26 equipos nuevos identificados.
“Logramos automatizar una tarea que antes requería horas de interpretación manual”, dice Barrionuevo.
“La serie histórica nos muestra que los productores están incorporando tecnología de riego con una tendencia sostenida, lo cual habla de una búsqueda permanente para mejorar la gestión productiva”, destacó Havrylenko.
Nuevas herramientas
La validación estadística del modelo también aportó datos técnicos de valor. El algoritmo registró una exactitud del 98,31% y una precisión del 98,39%.
La cantidad de círculos de riego detectados pasó de 110 en el año 2016 a 285 en 2023
Aunque todavía hay espacio para perfeccionar la sensibilidad del método, el desempeño general es considerado muy alto para una primera implementación aplicada a una región húmeda.
“El siguiente paso es seguir ajustando el modelo a uno de Deep Learning para mejorar la detección fina y avanzar hacia la caracterización completa de cada equipo de riego”, adelantó Barrionuevo. Por su parte, Havrylenko subrayó: “Estamos convencidos de que esta tecnología tiene un enorme potencial para transformarse en un servicio operativo y accesible para quienes toman decisiones en el territorio”.
Se logró automatizar una tarea que antes requería de varias horas de trabajo.
Imágenes satelitales e IA permiten saber cuántos riegos por pivote hay en Argentina.
Se usa Sentinel-2 e IA.
INNOVACIÓN E INTERDISCIPLINARIEDAD
La tecnología como puente hacia el futuro
Guido Di Mauro y Roberto Bisang, compartieron su visión sobre el protagonismo de la tecnología en el presente y futuro de la actividad agropecuaria.
Dos destacados referentes del ámbito agropecuario como el economista Roberto Bisang y el ingeniero agrónomo Guido Di Mauro analizaron el papel fundamental de la tecnología en el presente y futuro del sector. Ambos coincidieron en que la innovación y el avance tecnológico están transformando la producción agrícola, impulsando la eficiencia, la sustentabilidad y la generación de valor en la economía argentina. Las exposiciones abordaron las oportunidades de crecimiento, los desafíos de adaptación y el surgimiento de nuevas profesiones en el agro, evidenciando que la integración de herramientas digitales, inteligencia artificial y biotecnología es clave para el desarrollo sostenido y competitivo del campo argentino.
Bisang: “La tecnología como bastión del agro”
El licenciado en Economía y consultor, Roberto Bisang , se
refirió durante su exposición en el Congreso Aapresid 2025 a la temática “Agro del futuro: ¿Cómo será producir en un entorno más complejo?” . Bisang señaló que la Agrobioindustria se posiciona entre los tres sectores disruptivos más importantes de la economía argentina, compartiendo ese lugar con los servicios relacionados a conocimiento básico y los combustibles no convencionales. Según el economista, la agrobioindustria “absorbe dos tercios en términos de facturación ”, lo que la convierte en un “motor de la Argentina futura”. Esta afirmación destaca el rol estratégico que tiene el sector agroindustrial en la generación de valor y empleo, así como en la capacidad de impulsar el crecimiento económico nacional. Bisang profundizó en los cambios tecnológicos que han modificado la estructura del sector agropecuario. “ Con los últimos desarrollos de inteligencia arti-
adapten al futuro de gestionar el campo de manera multifacética, teniendo en cuenta las nuevas profesiones y conocimientos tecnológicos.
ficial, la biotecnología en los ‘90, el primer paquete de siembra directa, entre otros avances, la tecnología empezó a ser un bastión del agro, cosa que no había ocurrido nunca en la historia universal. Por primera vez un cambio tecnológico tiene lugar en lo biológico”, resaltó Bisang. Esta revolución tecnológica ha permitido que el campo argentino se posicione a la vanguardia de la innovación, adoptando herramientas y procesos que mejoran la eficiencia, la productividad y la sustentabilidad. Los avances en genética, el manejo de datos y la automatización han facilitado la toma de decisiones más precisas y han generado nuevas oportunidades para los productores, quienes ahora cuentan con soluciones que integran ciencia, tecnología y gestión agronómica. De este modo, el agro se convierte en un sector dinámico que no solo responde a los desafíos actuales, sino que también anti-
cipa las necesidades futuras. Al referirse a la proyección a largo plazo del sector, Bisang remarcó el surgimiento del Paradigma 4.0, caracterizado por la implementación de inteligencia artificial, automatización y robotización, biotecnología avanzada, trazabilidad mediante blockchain y el desarrollo de energías renovables. Este conjunto de innovaciones representa un cambio sustancial en términos de concepción del negocio, que obliga a repensar los modelos de producción y comercialización, así como la formación de recursos humanos. Bisang enfatizó que la integración de estas tecnologías permite una gestión más eficiente y transparente, facilita el acceso a mercados internacionales y promueve la sostenibilidad ambiental.
A su vez, Bisang describió que “la tecnología va sobre la naturaleza, y al campo le pide alimentos, energía, materiales y sostenibilidad. Con lo cual estamos frente a la posibilidad de armar un modelo de desarrollo que potencie al campo. En este entorno complejo serán exitosos quienes sean más flexibles y se
El economista subrayó la importancia de la adaptación y la flexibilidad para enfrentar los desafíos de un mundo en constante cambio, donde la innovación y la capacidad de aprender son esenciales para alcanzar el éxito. Asimismo, destacó el rol de la tecnología en la construcción de sistemas productivos más resilientes, capaces de responder a las demandas del mercado y de la sociedad, garantizando la sostenibilidad y el desarrollo integral del sector agropecuario argentino.
Di Mauro: “Argentina tiene margen para aumentar un 35% del rendimiento”
El ingeniero agrónomo Guido
Di Mauro, docente e investigador en la Universidad Nacional de Rosario y del IICAR-CONICET, habló de “La nueva brecha: Tecnología y Agronomía”.
El profesional destacó que existe “un margen para aumentar la productividad un 38% y una oportunidad del 65% para incorporar tecnología, con lo cual lo que debemos plantearnos es cómo hacer mejor las cosas”. En este sentido, resaltó que la clave está en “estar enfocados en cuál es el problema que queremos solucionar con la tecnología, por dos motivos: para que sea útil cuando llegue y para guiar a la gente que la genera, de forma que no se desarrollen tecnologías para problemas que no existen”.
Sobre las transformaciones que se vienen en el agro, detalló que “actualmente estamos co -
menzando con la Agricultura 4.0 con la aparición de plataformas digitales, internet de las cosas, big data, inteligencia artificial y la maquinaria automática”. De todas formas aclaró: “que estén disponibles, no significa que las estemos utilizando”. En este sentido aseguró que Argentina en promedio tiene una adopción de tecnología digital del 35%, siendo las más adoptadas las descriptivas que solo ofrecen un resumen del estado de situación, y en mucha menor medida las prescriptivas que involucran analizar y tomar una acción de forma automática”.
Argentina tiene un promedio de adopción de tecnología digital del 35%, siendo más usadas las descriptivas.
Por último, el docente e investigador habló sobre el rol como nexo del agrónomo y su adaptación a la aparición de nuevos actores, quienes “deben guiar el uso y la generación de información, mediando entre los productores e investigadores, y los ingenieros en sistemas, informáticos, y matemáticos”.
Dicen que Argentina, usando más tecnología, podría aumentar su producción.
Roberto Bisang
Guido Di Mauro
EN EXPOAGRO 2026
Se viene la Cumbre de Contratistas
Por primera vez, será un espacio el jueves 12 de marzo para hablar de tecnología, clima, mercados y de la rentabilidad de la actividad. Entrada libre, en Auditorio Agronegocios.
A la espera de una mejora en las vías de financiamiento y en la rentabilidad, se prevé un repunte de ventas para este año. Previo a la Cumbre de Contratistas edición Piersanti, que se realizará por primera vez en Expoagro, representantes del sector y fabricantes de maquinaria hicieron un diagnóstico del presente y trazaron prioridades a futuro.
La Cumbre de Contratistas edición Piersanti será uno de los nuevos contenidos que se suman a Expoagro 2026 edición YPF Agro en el año de su 20° aniversario, consolidando un espacio específico de análisis y proyección para el sector contratista dentro de la mayor muestra agroindustrial a cielo abierto de la región que se realizará del 10 al 13 de marzo en el predio ferial y autódromo de San Nicolás.
Agenda de la Cumbre Temáticas vinculadas a la tecnología de maquinaria agrícola de la mano del ingeniero Hernán Ferra-
ri; meteorología con Leonardo De Benedectis; planificación financiera e impositiva junto al economista Salvador Di Stefano, y el acceso al crédito como ventaja competitiva con Pablo Pereyra, se abordarán en el encuentro que se desarrollará el jueves 12 de marzo a las 11 horas en el auditorio de Agronegocios del predio ferial y autódromo de San Nicolás, y que contará con la intervención de especialistas y referentes del sector. Será de entrada libre, con inscripción previa y con cupos limitados. Finalizada una cosecha récord de trigo, a la espera de ver qué sucede con la gruesa algo afectada por la sequía, el sector de los contratistas rurales apuesta a la capacitación.
Se espera que este segmento, que agrupa entre 15.000 y 18.000 empresas contratistas, genera empleo aproximadamente para 72.000 personas y que, específicamente, es responsable del 80% de las labores agrícolas a nivel
¿Qué dicen los fabricantes?
nacional, sea un factor dinamizador del mercado de máquinas e implementos agrícolas durante el año, acompañado por una mejora en la rentabilidad y de acceso al financiamiento.
En la previa de la Cumbre de Contratistas edición Piersanti, organizada por FACMA y Expoagro, referentes del sector y de la industria local expresaron sus perspectivas de cara a este año, en el que aseguran que el esperado repunte en la adopción tecnológica estará signado por las mejoras macroeconómicas.
“Optimistas”, pero…
“El contratista argentino es un optimista de primera línea, porque está siempre pensando en cambiar su maquinaria, seguir avanzando y seguir incorporando tecnología”, aseguró el presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (FACMA), Luis “Fredy” Simone. El referente sectorial confía en que, tras una campaña “fina” que arrojó elevados niveles productivos y, de cara a las buenas proyecciones para los cultivos estivales, los contratistas podrán actualizar su parque automotor e invertir en capital de trabajo. Pero para ello, observó Simone, es necesario que el sector supere las “dificultades crediticias” y de rentabilidad, que aún persisten pese a las mejoras productivas. “Necesitamos muchas más máquinas y tecnología, pero eso va de la mano de las facilidades que nos den para invertir”, expresó Simone.
“Sabemos que en Argentina, cuando las condiciones macroeconómicas acompañan, tanto los productores como contratistas siempre responden favorablemente, sumando innovación y actualizando su parque de maquinarias para ser cada vez más eficientes”, señaló Valeria Piersanti, gerente de ventas de la firma homónima, dedicada a la fabricación de cabezales Draper, auspiciantes de la Cumbre de Contratistas durante la megamuestra.
En ese sentido, la empresaria explicó que el optimismo en el sector se deduce de que, además de la cosecha récord de trigo y de las buenas proyecciones para la campaña 2025/26, “las condiciones financieras ya están dando algunas señales favorables a la producción”.
Por el mercado que acapara la empresa, el foco está puesto particularmente en la situación económica de los contratistas de cosecha. “Son nuestros principales clientes y nuestros aliados naturales para crecer y aprender”, agregó Piersanti.
Actualización necesaria
Más allá de las expectativas en el sector, desde FACMA observaron que, de todos modos, la situación “aún sigue siendo complicada y deja mucho que desear” para invertir en tecnología de última generación, aquella que necesita una agricultura en franca expansión y con índices productivos elevados.
“Las inversiones en maquinaria son siempre un factor clave para ser más eficientes y ganar en rentabilidad”, expresó, por su parte, Piersanti, quien señaló que aún el parque de cosechadoras argenti-
no corre en desventaja respecto a otras economías. Por ello, destacó la importancia de que, si las condiciones macroeconómicas son favorables, los contratistas tiendan a incorporar cabezales
con tecnología Draper como los que fabrica esa firma, ya que “es una manera inteligente de asegurar buenas cosechas con inversiones más bajas, evitando cambiar todo el equipo”.
Los contratistas son protagonistas rutilantes de la cosecha argentina.