Boletín Acsrr nº 71 Año 2022 Editorial
3
Latidos de un pueblo
4
Saludo Reina y Festero Mayor
5
Hablando con... la tía Mercedes
6
Curiosidades de historia
8
Conozcamos nuestra habla
10
Rincopedagogía
11
A ti peregrino
12
Viva la poesía
13
Rincón infantil
16
El Dardo
18
Agradecimientos
19
Whatsapp de la ACSRR
Si quieres recibir información de la ACSRR, guarda en tus contactos nuestro número de móvil 0034 699 69 36 40 y envíanos un mensaje para comunicarnos que quieres formar parte de la lista de difusión de la ACSRR. Como no es un grupo, ninguna persona podrá visualizar tu móvil.
La ACSRR no se hace responsable de las opiniones aquí expresadas por las personas colaboradoras. Es nuestro deber procurar la igualdad y la libertad de expresión, así como la información y la independencia, siempre y cuando no se falte el respeto a las personas. Dirección y Diseño: Rubén Poza Mari Luci Tortajada Redacción: Tamara Domínguez Rosa Giner José Lázaro Bea Martínez Adolfo Pastor Enzo Pérez Rubén Poza Mari Luci Tortajada
Editorial Por Rubén Poza Por fin, llega el verano y esta vez sí, volvemos a arrancar como antes de estos dos años que han parado nuestra actividad social. Seguramente, todos tengamos unas ganas enormes de disfrutar de nuevo del Local, de nuestras fiestas, de nuestros amigos, algunos de ellos, es posible que llevemos muchísimo tiempo sin compartir: bailes, convites, abrazos, saltos de ilusión, de madrugada, disfrutando de los finales de orquesta. La verdad es que no queda nada, en días, volveremos a ver las banderas ondeando en nuestras calles, escucharemos los petardos de la despertá, almorzaremos todos juntos en nuestro local y desde ese momento en adelante, estaremos de nuevo, todos juntos, trabajando para que estas fiestas no sean unas fiestas más, estas fiestas deben de ser de reencuentros y hermandad. Disfrutemos, bailemos, participemos, ganemos y perdamos, llenemos el local de conversaciones, de cánticos, de risas e incluso carcajadas, escuchemos de nuevo el golpear de los nudillos dejando caer las cartas y los brindis en la barra, hagamos que todo vuelva a arrancar y démosle a este virus en los morros, porque como hemos recordado en estos dos últimos años…. “...Junt@s cruzaremos montañas y junt@s, volveremos a estar...” ¡Felices fiestas! ¡Felices reencuentros! Y…. ¡Mucha salud a tod@s!
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
3
Latidos Por Mari Luci Tortajada
Y llegó el verano, y la vuelta a la normalidad, aunque en esta ocasión no hemos tenido noticia de ningún nacimiento pero sí de un par de matrimonios.
Matrimonios
Defunciones
En noviembre se casaban el día 19 Marta, hija de Ramón y Lolita, y Dani. Ya en mayo Jesús, hermano de Fernando, y Marta contraían matrimonio el día 14. ¡Enhorabuena a las parejas recién casadas! Para mantener esta sección al día, necesitamos tu colaboración. Si tienes noticia de algún nacimiento, boda o defunción, puedes enviarla por whatsapp al teléfono de la ACSRR: 699693640 y así podremos incorporarlo en su apartado. ¡Muchas gracias por tu colaboración!
En el mes de marzo, concretamente el día 2, fallecía el tío Arturo, marido de la tía Sagrario, padre de Sagrario, Luci, Arturo y Pili Ya en el mes de junio, nos dejaba Tomás Moya, marido de Milagros, el día 11 de junio. Un mes más tarde, el 20 de julio, fallecía Manolo Muñoz, padre de Elena y hermano de Carmen. Nuestro más sincero pésame a las familias, amistades y personas allegadas. Descansen en paz
De interés El horario de la piscina municipal de Santa Cruz de Moya es : de lunes a viernes: de 11:30 a 14:00 h de 15:30a 20:00 h Fines de semana: 12:00-20:00 h 4
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Saludo de la Reina y el Festero Mayor: Bea y Enzo Después de dos años, ser reyes de las fiestas de Las Rinconadas es un orgullo y un placer para nosotros. Estar aquí representando a nuestro pueblo, juntos, es un sentimiento maravilloso y que nos hace muy felices. Tenemos muchas ganas de poder disfrutar todos juntos de estos días, unos días donde todos somos familia y las ganas por pasarlo bien y disfrutar de los nuestros, no pueden faltar. Tras dos años, creemos que todos nos merecemos estos días de fiesta y alegría. Esperamos estar a la altura, vivir al máximo esta experiencia y que la gente disfrute tanto de las fiestas como del pueblo y todos sus rincones. Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
5
Hablando con... la tía Mercedes ¿Dónde nació usted: en las Rinconadas o en Orchova? ¿Cómo estaban distribuidas las casas en Orchova? Yo nací en Orchova, y las casas estaban repartidas, primero dos, que era la casa grande y yo en la Casa de Cañete, allí cuatro casas. Además allí habitaba el dueño, el amo, que era de Llíria, Don Ángel. Y luego había que subir un cuarto de hora hasta que llegas a otro grupo de cuatro casas, las Casas Nuevas. Luego las Casas Quemás, que había tres. Y luego después viene el Molino, que estaba el Molino, el Molinero, y había dos vecinos más, que eran el tío Macario y la tía Martina. También vivía el tío Alejandro, que tenía 18 hijos. ¿Había muchas casas en las Rinconadas? ¿Eran tal y como están ahora, o sólo estaba la zona de la placetilla? Las Rinconadas estaban casi igual, han hecho muchas casas nuevas por el Escobar, pero estaba todo de punta a punta, terminaba un poco más arriba, y ahora más abajo del Escobar, pero estaba todo muy bien. Y había casi doscientos vecinos más o menos.
6
Los tiempos han cambiado mucho. ¿Nos puede contar cómo se vivía en Orchova por aquel entonces, antes de la guerra? Se vivía muy feliz, con mucho cariño y todos los vecinos se ayudaban unos a otros, era muy bonito aquello. Nos llevábamos bien, mi padre tuvo la mano mala y todos los vecinos querían ayudarle. Había otro vecino que le faltaba algo, a ayudarle también; dejabas un palón o algo en el camino y nadie te lo tocaba ni te lo robaba. Nos sobraba de todo, y gracias a Dios que no hemos pasado hambre en la guerra. Nos puede contar alguna anécdota de su juventud. Íbamos a misa, al baile de uvas a peras y luego a trabajar muchísimo, y yo al ganado, he estado seis años en el ganado, toda la guerra y después de guerra dos años más. En mi juventud cantaban los mayos, bailábamos con guitarras. Mi padre tenía una guitarra, mis tíos y armaban unas juergas divinas, con alegría, prudencia y con conocimiento. Y ahora no hay de eso.
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
¿Sobre qué año se empezó a despoblar la aldea, más o menos? Nada más terminar la guerra ya empezaron algunos, pero muy pocos, y luego poco a poco hasta que nos vinimos todos, más o menos en el 1961, pero antes ya se había marchado gente, también del pueblo. Claro no había jornales, y todo estaba perdido, y por eso no había vida. Y la gente estaba que habían perdido hasta sus tierras porque se fueron a la guerra, y a las criaturas las dejaron con la madre, sin poder trabajar, por eso había hambre. ¿Qué recuerda de la aldea: dónde se hacía el baile, había alguna tienda de ropa, o tiendas de alimentos, etc.? Sí, íbamos al baile, hacíamos pasodobles y corridos. Estaba la tienda de la tía Margarita, que tenía de todo, ropa no, pero alimentos y productos de limpieza. No tenías dinero, como no había jornales, ibas y le decías: Margarita, hija mía, que tengo que ir a comprar esto y no tengo dinero, y ella te decía: Ya sabes que tú puedes venir cuando quieras, con dinero y sin dinero, y yo compraba de todo y lo apuntaba. Cuando yo vendía una cría de cerdo o un cordero… sacaba dinero e iba y le decía: Mira Margarita, que vengo a pagarte, cogía la libreta y hasta donde llegaba, si me tenía que dar, me daba y tan contenta, y luego otra cartilla de nuevo.
¿A qué escuela iba usted? ¿Qué les enseñaban? Yo no fui a la escuela, no sé lo que es un colegio pero aprendí a sumar rompiéndome la cabeza con cantos, ramas de sabinas, que me metía en el bolsillo, hasta que aprendía. Pero sí que había escuela en Las Rinconadas. Yo no fui porque me necesitaba mi familia, y yo iba al campo. Al empezar la guerra, por no abandonar el ganado, me fui con el ganado porque el pastor se había ido a la guerra. En el colegio de Las Rinconadas iban los chicos con las chicas juntas, yo era muy pequeña, pero lo sé por mi hermana, les enseñaba Don Francisco. ¿Tenían médico? ¿O sólo había en Santa Cruz? No, bajaba el practicante cada día a visitas, y sino tenían que subir andando al pueblo, que estabas en un cuarto de hora. Los partos los atendía el practicante, que aprendió de comadrón, en las casas. Nada de hospitales como ahora. Estábamos tan unidos y éramos tan amigos, que da envidia. Cuando venía un día de fiestas, baile; cuando venía el 30 de abril, cantaban los Mayos; y hasta me cantaron el primer mayo, cuando tenía 17 años. Mi marido ya subía a mi casa y todo, y eso me dio alegría, porque mi padre era de los que iba delante para cantar un Mayo. “Ya estamos a treinta del abril cumplido, alegraros damas que mayo ha venido”… Mensaje para l@s rinconer@s: Que sean tan felices como yo he sido, que tengan mucha salud y que se lleven tod@s muy bien, que allí todo era muy bueno y quisiera que fuera igual. Que sigan felices y que vivan bien, con armonía. Os deseo todo lo mejor del mundo.
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
7
Por José Lázaro
8
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
9
Conozcamos nuestra Habla Por Adolfo Pastor Pos ya hemos llegao a la última letra del alfabeto o abecedario. La del zoquete y la zoqueta que no es lo mismo, la del zorro, la zorra y la zorreta, la de la zagala y el zagal y el zagalillo y la zagalilla…
Zamarra.- Especie de pelliza hecha de piel con su pelo o lana, especialmente usá por los pastores de antes y los del belén de siempre dende que se hacen belenes. Zambucar, se.- Esconder algo o esconderse alguna persona o animal Sólo lo he visto un momento y después se ha zambucao detrás de aquellas matas. Me paece que era una comadreja. Zambullía.- Voy a darme una zambullía. Es la acción de zambullirse. Como echarse un campuz, pero más, to el cuerpo.
10
Zambullirse.- Meterse en l’agua. Nadar. Te podías zambullir en la sima, en el Turia, especialmente en los sitios ande hay remansos, como en Los Piquetes que era ande normalmente nos zambullíamos en los veranos. Tamién se zambullían los mozos, en los remansos ande había pozos y abujeros, pa pescar, güeno algunos, como Julián que llamaban el Bonifa, to porque su madre era la tía Bonifacia. Julián era una bellísima persona, ayudaba en to lo que podía, amigo de sus amigos, güeno, no tenía enemigos, eso sí, era mu exagerao. A mi me injertó los manzanos de Las Canales. Pos Julián se zambullía y desaparecía debajo el agua, tardaba en salir y a veces te hacía dudar: a ver si se ahoga, pero no, salía al rato con un barbo en cada mano y, a veces, otro en la boca. Lo ties mu difícil zambullirte en el río de Arcos, a no ser en algún pozo que existe más arriba del Molino, por el Pozo Azul. En este río te pues mojar los pies o la tripa, pero dejando la espalda y el culo al aire, y eso no es zambullirse.
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Por Tamara Domínguez
¿POR QUÉ NO? PORQUE TE QUIERO. El verano está encima nuestro y con él, la gran fortuna de poder disfrutar más horas de nuestros hijos. Una porción elevada de padres y madres asocian este periodo estival al momento en que no es preciso cumplir normas porque nos encontramos de vacaciones y parece que, con ello, tenemos licencia para permitirnos no tener ningún tipo de orden o norma. A veces esta actitud de los progenitores viene fundamentada en el pensamiento de que para ellos mismos también son vacaciones y no nos apetece enfrentarnos o discutir en determinados momentos, a lo que se puede traducir también, “hacer vacaciones de determinadas funciones básicas de ser padres”. Debemos partir, primeramente, de que los límites son necesarios en la educación de cualquier niño/a porque les aportan seguridad y protección, de ahí la expresión: “los niños necesitan las normas”. Al proporcionarles normas, les estamos facilitando la herramienta necesaria para afrontar la sociabilidad dentro y fuera del hogar, les estamos dando la herramienta para comprender el entorno y trabajamos sentimientos como la frustración, la constancia y el respeto.
Si tenemos claro este punto, resulta absurdo privarles en mayor o menor medida de ellas. Pero convivir con normas no debe de ser un pilar imperativo y taxativo y, sobre todo inamovible, es decir, es importante saber gestionar este tipo de situaciones para que no dé lugar a momentos en los que pensemos: “Pero si le pongo normas, ¿cómo puede ser que no me haga caso o se siga portando mal?”. Aquí expongo una serie de consejos que pueden ayudarte en momentos en que los padres y madres nos podemos sentir un poquito perdidos en la gran tarea de nuestras vidas: -Ser concretos: no nos sirven órdenes como “te he dicho que vengas pronto”, utiliza orden precisa “Me parece que las 03:00 es una buena hora para venir a casa”. -Ser asertivos: ser adultos no nos da el derecho a gritarles continuamente, como personas que somos tampoco nos gusta que nos griten a nosotros, por lo que debemos mantener la calma hablando en las órdenes, reconociendo que éste es el punto que más nos cuesta mantener en numerosas ocasiones. -Actuar en consecuencia: marcar inicialmente ya la consecuencia y lo más complicado a veces, CUMPLIRLA. Aquí interviene la piedad, la pena, etc. Básicamente nos apiadamos de ellos y les mandamos un mensaje erróneo de la vida, no hay consecuencias aunque no sigas las normas. De aquí nacerá muchas veces la frustración en la vida cuando les delimiten o penalicen por no seguir una pauta en determinados momentos. Esto tan solo son una serie de consejos para facilitar la convivencia este verano, pero no olvidemos que, al final, cada maestrillo tiene su librillo y que nadie nacemos enseñado, pero siempre estará bien hecho si intentamos hacerlo mejor y no nos estancamos. Disfrutad cada momento de ellos/as, disfrutad el verano y de la familia, es la única forma de alimentar el alma.
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
11
Por Rosa Giner
Peregrino que vas por el mundo, quisiera contarte lo que un día vi: un paraje sencillo y profundo que, al contemplarlo, hizo mella en mí. Te hablaré de dos ríos amantes, de cómo se arrullan en donde se enlazan, cómo alegres, felices, constantes, uniendo sus aguas, se acunan, se abrazan. Sabrás cómo simas profundas engendran acequias, nutren fantasías, leyendas de aguas misteriosas, subterráneos ríos, mitos y enigmas. Te diré de una huerta hermosa. Si antaño fue fértil, qué triste su sino, hoy, perdida, se ofrece, llorosa, a la fiel caricia de algún campesino. Andarás senderos hechos con paciencia, ayer transitados, con bravo tesón, por donde Castilla se une a las Valencias, tendiendo su mano al viejo Aragón. Y, si a la llamada, tú acudes con gozo, verás más beldades aquí no contadas, percibirás que esto es un sencillo esbozo, en donde te hablo de Las Rinconadas.
12
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
¡Viva la poesía! Por Adolfo Pastor Desde mi tierna infancia, mi vida ha estado marcada por los versos, versos humildes y sencillos, buscando rimas en estrofas, tercetos, cuartetas, romances, sonetos... He plasmado vivencias, sentimientos, hazañas infantiles en la escuela, en los montes, los ríos, las riberas... siempre he intentado constreñirlo todo en las sílabas, las rimas y los versos... quizá buscando más las formas que el mensaje, aunque también mensaje allí lo había.. La madurez venida y el paso de los años y los versos con mensaje escrito en líneas libres sin constreñimiento alguno, libre como las chirivías, las nubes, los ríos y los mares, de amigos que son poetas verdaderos... me han dado alas... Quiero volar, no como águila libre en las alturas, sí como pajarillo que goza de romeros, de chopos, de montes, de barrancos... y los pregona alegre, con cantos y cortos vuelos entre ramas y entre las nubes bajas y aun las altas... Así quiero seguir haciendo versos... En ellos, libremente, quiero expresar mis sueños, cuando, desde lejanos territorios, me traslade, con la imaginación, a los caminos, carriles, senderos, montañas, riberas junto al Turia y junto al de Arcos, al Pelaillo, la Solana de nuestra Rinconadas. Y expresaré en mis versos los recuerdos, las memorias, las vivencias de rinconeros, de rinconeras, de los animales de sus corrales, y de los otros animales que pueblan sus huertas, sus montes, sus ríos y sus cielos... Así lo haré. ¡Viva la poesía!
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
13
Aprendiz de Poeta
14
TE QUIERO, QUERIDO PUEBLO
LA LLUECA
Te quiero, querido pueblo... Quisiera ser poeta para cantar a mi pueblo, a su valle, sus picarchos, los meandros de su Turia, los guijarros del de Arcos, oliveras milenarias pumares, manzanos, huertos... Feraces tierras riberas, secanos en las laderas... Quiero, aprendiz de poeta, cantar a nuestros abuelos, raíces sobre la piedra que sostienen nuestra historia de lucha, sudor y lágrimas. abuelas de chambras negras, de toca y pañuelo negro segadoras de las lindes, de haces sobre la cabeza, cántaros de agua, gavetas, botijos en las caderas... abuelos de siega y trilla, de sudor, faja y petaca, labrador de recios surcos, hechos de esfuerzo y blasfemias... Quiero cantar al yesero, al capador, al tejero, al maestro, al seronero, al pastor, al carpintero, al albañil, al cestero, al cortador, al batanero, al pescador, al molinero, el carretero, al resinero, al albarquero, al carnicero, al ganchero, a la hornera, a la tejedora, a la maestra, la escardadora, la fideuera... a la viuda con chiquillos, sin marido, muerto en guerra, en aquella guerra gris que nos mató sin ser nuestra. Oh pueblo de mis raíces, te canto porque te quiero.
En cada corral, en un cesto exprofeso, la llueca reposaba día y noche, calentando los huevos. La llueca con más vocación de madre era aquella menuda que decían inglesa. La llueca estiraba las alas y nadie diría que tantos huevos podía cobijar. Pasadas tres semanas, cada pollete, con su pico, la cáscara rompía. Al poco, aquel corral era una algarabía. No quedaba aquí la entrega a su quehacer de aquella madre. A lo ancho y largo del corral, enseña a sus polletes a picar, a escarbar en el suelo, buscando un grano, un gusanillo o una brizna que pudiera ir al buche. Si salía a los alrededores del corral, siempre avizor, los hijos observaba... a su llamada, los pollos acudían a picotear comida bajo el suelo, removiendo la tierra con sus patas. El gavilán cernía sus alas en la altura, buscando algún descuido, pero la llueca, valiente, aunque sin armas, con tesón defendía sus pollos de cualquier agresión. Pasando el tiempo, los pollos y las pollas crecían más i más y se iban convirtiendo en gallos y gallinas. La llueca, sobre todo si era inglesa, aunque fuera una más en el corral, no perdía su condición de madre i a poco que la madre de la casa le pusiera los huevos suficientes, sumisa, volvía a extender las alas y volvía a encubar. Como la cabra, el macho, la oveja o el gorrino, la llueca rinconera era importante. Gracias, llueca, por toda tu paciencia.
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
15
Rincón Infantil ¿Puedes encontrar los siguientes objetos en esta sopa de letras?
16
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
17
El Dardo Por Mari Luci Tortajada
Cada verano tiene una historia... Esta frase la acabo de leer en Internet, y la verdad que me ha resultado muy inspiradora. ¿Por qué? os preguntaréis. Porque si miro hacia atrás, puedo recordar todos y cada uno de los veranos disfrutados en Las Rinconadas, cuando no existía el móvil ni las redes sociales. En esos momentos no había tecnología como hoy, pero éramos más de veinte y treinta niñas y niños que corrían por la aldea, con sus bicicletas, y se iba al río, a Los Rubiales (esto ya más mayores) o al Pozo Azul. O subíamos andando a Santa Cruz de Moya por la cueva del Batán y el regajo. Eran veranos llenos de aventuras y emociones, llenos de magia. No había ningún verano que al llegar finales de agosto, y nos tuviéramos que volver a las ciudades, no llorasemos de pena. En estos momentos pienso que me he convertido en la "abuela cebolleta" que recuerda su juventud y su infancia, y no falta razón, desde luego, porque los años pasan para todo el mundo, por fortuna, y seguimos cumpliendo. Pero lo que quería destacar con todo esto es que es una pena que las nuevas generaciones no disfruten con la misma intensidad de nuestra aldea, y de sus lugares mágicos, porque por un motivo u otro, la sociedad ha cambiado sus formas de divertirse y posiblemente Las Rinconadas sea un destino para disfrutar en un par de semanas de verano. No es ningún reproche, ni mucho menos, pero sí intenta ser una reflexión en voz alta, porque creo que algo se ha perdido en el tiempo. En fin, que os deseo que disfrutéis todo lo posible de nuestra aldea mágica, la aldea de las hadas, y sigamos adelante con alegría y mucho amor, para mantenernos fuertes frente a cualquier adversidad que llegue.
¡Haz que este verano forme parte de tu historia! ¡Feliz verano!
18
Boletín Acsrr nº 71 Verano 2022
Plaza Gerardo Garcés 10 46950 Xirivella