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Periodico Septiembre de 2026

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Edición 636 AGOSTO SEPTIEMBRE 2026 ISSN 0123-2894 Circulación Nacional

ACORE y la Reserva apoyan a víctimas del terremoto

Los veteranos y reservistas de la Fuerza Pública, a través de ACORE Valle, se sumaron a la atención de la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto. La iniciativa, desarrollada en coordinación con organismos de socorro, el Comando de la Tercera Brigada, empresarios y otras asocia­ciones de veteranos, contempla apoyo logístico a los equipos que trabajan en te­ rreno, recepción y distribución de ayudas y la conformación de equipos profesionales para apoyar la identificación preliminar de daños en edificaciones. La sede de ACORE Valle fue habilitada como Centro de Acopio y Apoyo, mientras profe­ sionales voluntarios y veteranos ponen su experiencia y capacidades al servicio de las familias afectadas.

Almuerzo Amor y Amistad Durante nuestro Almuerzo del 25 de septiembre de 2026, vivimos una agradable jornada de integración y frater­ nidad, en la que compartimos con nuestros asociados e invitados un espacio especial para celebrar esta impor­ tante fecha. Durante la jornada se realizaron la entrega de rifas por parte de ACORE y de nuestro Convenios presentes en esta actividad y el gran sorteo nacional por un millón de pesos la feliz ganadora fue la Señora Deyanira Losada de la Seccional Cauca y se contó con la participación del show musical de los 80’s y actividades de entretenimiento.

ACORE presente en el CECANDI: diálogo sobre los retos de seguridad para Colombia ACORE participó en el CECANDI de la ANDI, un espacio de diálogo so­ bre los desafíos que enfrenta Colombia en materia de seguridad. Nuestro presidente, General (R) Guillermo León, participó como pa­ nelista junto a María Victoria Llorente, Eduardo Pizarro y Juan Carlos Pinzón, en una conversación moderada por José Manuel Acevedo, que permitió abordar el panorama de seguridad nacional desde diferentes perspectivas. Para ACORE, estos escenarios de diálogo son fundamentales para con­ tribuir, desde la experiencia y el conocimiento de sus oficiales retirados, a la reflexión sobre los retos que enfrenta el país en materia de seguri­ dad, defensa, institucionalidad y protección de los territorios.


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EDITORIAL - Nuestra voz, nuestro compromiso.

EDICIÓN 636 / Julio - Agosto - Septiembre 2026

Seguridad: de las promesas a una nueva orientación estratégica

A menos de dos meses del inicio del nuevo Gobierno, todavía resul­ ta prematuro medir el éxito de una política de seguridad que deberá demostrar sus resultados duran­ te años. Sin embargo, sí es posible identificar algo más profundo que una sucesión de operaciones: un cambio de orientación en la manera como el Estado está abordando la seguridad. Durante la campaña, el presidente Abelardo De La Espriella planteó recuperar la autoridad del Estado, fortalecer a la Fuerza Pública, en­ frentar con mayor determinación a las organizaciones criminales, reconstruir alianzas internacionales y modernizar las capacidades de seguridad y defensa. El punto de comparación, por tanto, no debe limitarse al número de operaciones realizadas, sino a determinar si esas promesas empiezan a convertir­ se en una estrategia coherente de gobierno.

empieza a desplazarse desde el número de hombres y operacio­ nes hacia las capacidades que Colombia necesita para enfrentar amenazas cada vez más tecnoló­ gicas. Inteligencia, radares, dro­ nes y sistemas antidrones, ciber­ defensa, movilidad, defensa aérea y fuerzas especiales aparecen hoy dentro de la agenda estratégica. La propuesta del Plan Patriota Siglo XXI, presentada en el marco del re­ novado acercamiento con Estados Unidos, apunta precisamente en esa dirección. La tercera dimensión es la recons­ trucción de las alianzas internacio­ nales en seguridad. La visita del secretario de Estado Marco Rubio y los entendimientos alcanzados con Estados Unidos muestran una intención de llevar nuevamente la relación bilateral hacia la coope­ ración en inteligencia, narcotráfico, crimen transnacional y fortaleci­ miento de capacidades.

Los primeros pasos permiten iden­ tificar varios cambios. El prime­ ro es el tránsito hacia una política que busca recuperar la iniciativa del Estado. El Plan de Choque de 90 días planteado durante la cam­ paña puso el control territorial como prioridad. Las actuaciones desarrolladas desde el 7 de agosto muestran presión simultánea sobre estructuras armadas, cabecillas, re­ des financieras, narcotráfico y ca­ pacidades logísticas.

La extradición forma parte de ese mismo cambio. Más que una cifra acumulada, representa el mensaje de que las estructuras criminales con conexiones internacionales en­ frentan nuevamente una respuesta coordinada entre jurisdicciones. La extradición de alias “Araña” adquie­ re relevancia dentro de ese contex­ to, no solamente por el individuo extraditado, sino por lo que repre­ senta en materia de cooperación judicial.

Pero recuperar el territorio significa mucho más que realizar operacio­ nes exitosas. Significa impedir que las organizaciones ilegales ejerzan funciones de autoridad, controlen corredores, impongan extorsiones, condicionen la actividad económica o intimiden a comunidades enter­ as. En ese sentido, la extensión de las intervenciones hacia escenarios urbanos como Cali y Santa Marta muestra que el concepto de control territorial comienza a entenderse también como recuperación de es­ pacios ciudadanos.

Una cuarta dimensión es el ataque a la economía que sostiene la violencia. Narcotráfico, extorsión, minería ilegal, lavado de activos y otras rentas criminales deben en­ tenderse como partes de un mismo sistema. Una política moderna de seguridad no puede limitarse a en­ frentar hombres armados; necesita afectar simultáneamente territorio, mando, financiación, logística y ca­ pacidad tecnológica.

Una segunda transformación está relacionada con el fortalecimiento de la Fuerza Pública. La discusión

También empieza a observarse una posición diferente frente a los gru­ pos armados: la negociación deja de ser el centro exclusivo de la respuesta estatal y recuperan im­ portancia la presión operacional, la

judicialización y el sometimiento a la justicia. Esto supone un cambio de orientación respecto de varios mecanismos heredados, aunque sus efectos deberán evaluarse con mayor perspectiva. Nada de esto permite afirmar que el problema de seguridad de Colombia esté resuelto. El Plan de Choque todavía no ha completa­ do sus 90 días. La modernización tecnológica apenas comienza. Las metas frente a los cultivos ilícitos requieren resultados verificables. Y, fundamentalmente, la recuperación territorial deberá medirse no por operaciones militares aisladas sino por la capacidad del Estado de per­ manecer después de ellas. Ahí estará la verdadera prueba. La seguridad sostenible exige que detrás de la Fuerza Pública lleguen justicia, infraestructura, educación, inversión y oportunidades. Una operación militar puede recuperar temporalmente un territorio; so­ lamente la presencia integral del Estado puede conservarlo. Por eso, el principal elemento de es­ tos primeros días quizá no esté en una estadística determinada. Está en que seguridad, autoridad, for­ talecimiento institucional, moder­ nización de capacidades y coope­ ración internacional empiezan a articularse como componentes de una misma estrategia. Los próximos meses permitirán es­ tablecer cuánto de esta orientación inicial logra convertirse en resulta­ dos permanentes. El desafío ya no consiste solamente en mantener la ofensiva, sino en transformar la iniciativa operacional en control territorial; el control territorial en presencia institucional; y esa pre­ sencia en seguridad cotidiana para los colombianos. Ese será, finalmente, el indicador más exigente para evaluar el cumpli­ miento de las promesas de seguri­ dad del nuevo Gobierno al cual le deseamos éxitos en ese propósito que permitirá generar un horizonte de mayor prosperidad y bienestar para todos los colombianos.

CONSTRUYENDO ENTRE TODOS Y PARA TODOS

Presidente Nacional General (r) Guillermo León León Vicepresidente General (r) Juan Carlos Salazar Secretario General

Vicealmirante (r) Pablo Romero Rojas

Consejo de redacción y edición Departamento de Comunicaciones Departamento Estudios Sociopolíticos y Relacionamiento Estratégico Juan David Ramírez Anzola Departamento de Socios

Coronel (r) Wilson G. Niño Galeano

Departamento Administrativo y Financiero Coronel (r) Hersay Bejarano Gómez Diseño y Diagramación Sandra Ximena Gallego Torres Fotografía Departamento Comunicaciones y seccionales. Impresión: Editorial La República SAS Cra. 103 # 25D-80 Bogotá , D.C Cel . 3107867515 Distribución: Envíos Logísticos Dirección: Cra 127 # 22d-93 bodega 25 NOTA: Los artículos de opinión no reflejan el pensamiento de ACORE. Son de exclusiva responsabilidad de sus autores y por razones de espacio podrán ser editados. La reproducción total o parcial de los artículos publicados en esta edición pueden ser utilizados con la referencia del periódico ACORE.

PERIÓDICO Fundado en 1961 Calle 70 No. 4-24 -345 0511 www.acore.org.co acore@acore.org.co Bogotá, D.C.


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INSTITUCIONAL - Bienestar y solidaridad.

“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

ACORE Valle activa red de apoyo para atender la emergencia por el terremoto Los veteranos y reservistas de la Fuerza Pública agrupados alre­ dedor de ACORE Valle se sumaron a las acciones de atención de la emergencia provocada por el terre­ moto del pasado 10 de agosto, me­ diante una estrategia que incluye apoyo logístico a organismos de socorro, recepción y distribución de ayudas y la conformación de equipos profesionales para la iden­ tificación preliminar de daños en edificaciones. La iniciativa se desarrolla en coor­ dinación con representantes de di­ ferentes asociaciones de veteranos, empresarios y el Comando de la Tercera Brigada, con el propósito de aprovechar la experiencia y capaci­ dad organizativa de quienes perte­ necieron a la Fuerza Pública para apoyar las labores que actualmente se adelantan en las zonas afectadas. Uno de los principales frentes de trabajo está dirigido precisamente a quienes permanecen atendiendo la emergencia. Apoyo para organismos de soco­ rro y Fuerza Pública Bajo el concepto de “ayudar al que ayuda”, ACORE Valle organizó equipos de apoyo logístico para acompañar las labores del Batallón de Ingenieros, grupos de rescate, Policía Militar, Policía Nacional y cuerpos de Bomberos. La estrategia contempla suministrar hidratación, alimentación, medica­ mentos, insumos y otros elementos básicos requeridos por el personal que permanece desplegado en los diferentes puntos de atención. De acuerdo con la organización, la intención es identificar previamente las necesidades para evitar que las donaciones se concentren en pro­ ductos que no sean prioritarios y facilitar que los recursos lleguen a los equipos que efectivamente los requieren. Empresarios también se han vinculado a esta red con aportes y suministros, que son canalizados de acuerdo con los requerimientos

identificados durante la emergencia. ACORE Valle habilitó centro de acopio Como parte de la estrategia, la sede de ACORE Valle fue habilitada tem­ poralmente como Centro de Acopio y Apoyo. En este punto se reciben, clasifican y organizan las ayudas antes de ser destinadas a los diferentes frentes de atención. La logística busca ordenar la soli­ daridad ciudadana y empresarial en momentos en que diferentes secto­ res de Cali y otros municipios afec­ tados requieren suministros, mien­ tras los organismos de emergencia mantienen sus operaciones. El mecanismo también preten­ de evitar uno de los problemas habituales durante situaciones de desastre: la llegada desorganizada de donaciones a los puntos donde trabajan los equipos de rescate, si­ tuación que puede terminar dificul­ tando las propias operaciones. Ingenieros y arquitectos apoyarán identificación de daños Otro de los componentes de la iniciativa involucra a veteranos y familiares que cuentan con for­ mación profesional en ingeniería, arquitectura, construcción y áreas relacionadas. Con ellos se están conformando equipos voluntarios para apoyar la identificación preliminar de daños en viviendas y otras edificaciones afectadas por el terremoto. El objetivo es realizar una prime­ ra observación de las estructuras, identificar posibles riesgos y orien­ tar a los propietarios sobre aquellos casos que requieren una evaluación especializada. Este apoyo no sustituye los concep­ tos técnicos que deben emitir las autoridades o los profesiona­ les facultados para determinar la habitabilidad y seguridad estruc­ tural de un inmueble, pero puede contribuir a identificar situaciones que requieren atención prioritaria.

La necesidad de evaluaciones téc­ nicas se ha convertido en uno de los principales desafíos después del terremoto, debido al número de edificaciones que presentan grietas y otros daños cuya gravedad no puede determinarse únicamente mediante una inspección visual de sus habitantes. Censo para identificar veteranos afectados ACORE Valle y otras organizaciones vinculadas a la iniciativa también comenzaron un censo para esta­ blecer cuántos veteranos y reser­ vistas resultaron afectados por el terremoto. El propósito es conocer las necesi­ dades de estas personas y sus fa­ milias y facilitar posteriormente la articulación de ayudas. Al mismo tiempo, veteranos resi­ dentes en diferentes sectores se han integrado a grupos de volun­ tariado que participan en activida­ des de remoción de escombros, organización logística, orientación comunitaria y acompañamiento a damnificados. La experiencia adquirida durante sus años de servicio, particularmen­ te en aspectos relacionados con lo­ gística, organización y respuesta en terreno, es uno de los recursos que

estas organizaciones buscan poner a disposición de la atención de la emergencia. Una red para canalizar capacidades La estrategia pretende integrar en una misma red a asociaciones de veteranos y reservistas, profesio­ nales, empresarios, autoridades militares, Policía, organismos de socorro y ciudadanos interesados en contribuir. El desafío será mantener esa ar­ ticulación de acuerdo con las nece­ sidades definidas por las autori­ dades y organismos responsables de la emergencia, especialmen­ te durante una etapa en la que, además de las labores inmediatas de atención, comienzan a adquirir mayor importancia la evaluación de viviendas, la recuperación de infra­ estructura y el acompañamiento a las familias damnificadas. Con la emergencia entrando en una nueva fase después de los prime­ ros días posteriores al terremoto, la participación de organizaciones sociales, empresariales y profe­ sionales puede convertirse en un complemento para las capacidades institucionales, siempre que las ayu­ das y el voluntariado se coordinen con quienes dirigen las operaciones en terreno.


EDICIÓN 636 / Julio - Agosto - Septiembre 2026

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INSTITUCIONAL - Nuestra voz, nuestro compromiso. Nos permitimos compartir el comunicado en desacuerdo con las decla­ raciones del magistrado Alejandro Ramelli, de la JEP, en relación con las garantías y la seguridad jurídica de los miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.

no significa ausencia de controles, transparencia, motivación de las deci­ siones ni garantías para quienes están sometidos a la jurisdicción.

El comunicado plantea la importancia de que, además de conocer cuántos integrantes de la Fuerza Pública están vinculados a la JEP, se conozcan también las garantías jurídicas con las que cuentan dentro de este sistema de justicia.

Quien no reconoce responsabilidad no puede quedar en una posición de inferioridad por ejercer su dere­ cho a controvertir la construcción ju­ dicial de los hechos. Su verdad debe ser escuchada, sus pruebas valoradas y su responsabilidad demostrada in­ dividualmente. Esta garantía resulta particularmente relevante cuando se pretende establecer responsabilidad en niveles superiores de mando.

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

La seguridad jurídica de la Fuerza Pública no puede reducirse a una cifra Las asociaciones representativas de la Reserva y Veteranos de la Fuerza Pública de Colombia expresamos nuestro desacuerdo frente a las recientes declaraciones del presi­ dente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, quien ha invocado la existencia de más de 7.000 integrantes de la Fuerza Pública sometidos a esa jurisdicción como argumento para advertir so– bre las consecuencias que tendría su debilitamiento institucional. La cifra merece una explicación completa Los integrantes de la Fuerza Pública sometidos a la JEP no constituyen un universo homogéneo. Estar so­ metido a esa jurisdicción no sig­ nifica haber reconocido respon­ sabilidad, haber sido determinado máximo responsable ni encontrar­ se en idéntica situación jurídica. Numerosos militares que partici­ paron directamente en graves con­ ductas han reconocido su respon­ sabilidad. Pero existen también comparecientes que no reconocen las responsabilidades que se les atribuyen y tienen pleno derecho a controvertirlas con todas las ga­ rantías del debido proceso.

jurisdicción, especialmente de quie­ nes no reconocen responsabilidad. Los militares no pueden ser invoca­ dos como argumento para defen­ der institucionalmente a la JEP y, al mismo tiempo, quedar ausentes del debate sobre las garantías que la propia JEP debe ofrecerles. Nuestra preocupación es todavía mayor cuando las investigaciones avanzan desde quienes han reco­ nocido participación directa en homicidios y desapariciones hacia niveles superiores de mando, inclui­ dos oficiales coroneles y generales. Investigar a un comandante no vulnera por sí mismo ninguna ga­ rantía. Lo que resulta indispensable es que su eventual responsabilidad sea demostrada individualmente y no inferida por el grado, la posición jerárquica o la sola existencia de un patrón macrocriminal.

Ya lo advertimos en nuestro comu­ nicado del 26 de mayo: identificar un patrón de macrocriminalidad puede ser legítimo como herra­ mienta investigativa, pero ello no sustituye la acreditación concreta de la responsabilidad individual de un compareciente. De igual mane­ ra, señalamos que la responsabili­ dad del mando no puede descan­ La falta de garantías del debido sar únicamente en el rango o la proceso para los integrantes de la jerarquía. Fuerza Pública En el actual debate se habla de Las recientes declaraciones del proteger el presupuesto de la JEP, presidente de la JEP sobre su in­ preservar su autonomía y garantizar dependencia y autonomía hacen su independencia. Son asuntos le­ aún más necesaria esta reflexión. gítimos. Pero no advertimos la mis­ Defendemos la independencia ju­ ma preocupación por los derechos dicial y rechazamos cualquier inten­ y garantías de los integrantes de to de subordinación de los jueces al la Fuerza Pública sometidos a esa poder político. Pero independencia

También consideramos necesario que cuando se invoque públicamente la cifra de más de 7.000 integrantes de la Fuerza Pública, se presente el panora­ ma completo de la justicia transicional: comparecientes provenientes de las extintas FARC-EP, beneficiarios de am­ nistías, máximos responsables deter­ minados, reconocimientos de respon­ sabilidad y personas que continúan en las diferentes rutas procesales. Las cifras aisladas no pueden sustituir una

rendición transparente de los re­ sultados del sistema. Nuestra posición permanece inalterada: No buscamos im­ punidad. Exigimos justicia con garantías. Quien cometió un cri­ men debe responder individual­ mente por él. Quien reconoció responsabilidad debe cumplir la sanción correspondiente. Pero quien controvierte una res­ ponsabilidad conserva plena­ mente sus derechos al debido proceso, defensa y presunción de inocencia. La JEP necesita independencia. Las víctimas necesitan verdad y justicia. Y los comparecientes de la Fuerza Pública necesitan ga­ rantías. Ninguno de estos princi­ pios puede existir a costa de los otros. Colombia merece conocer no so­ lamente cuántos militares están en la JEP, sino qué garantías tie­ nen dentro de ella.


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OPINIÓN - Pensamiento libre.

“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

La indignación de los hipócritas Solo apropiándonos del dolor de las víctimas, el clamor será por las vidas perdidas y no por simple oposición al presidente de turno. Por: Brigadier general (r) Pablo Federico Przychodny Jaramillo, Miembro de ACORE Tomado de: semana.com

El mandatario Abelardo De La Espriella pronunció su primer discurso presi­ dencial desde el Batallón Pichincha. Foto: Elpaís.

La llegada de Abelardo De La Espriella a la presidencia ha gene­ rado un cambio en el balance de la política nacional, lo que ha sacado de su zona de confort a quienes esperaban que el proyecto político del Pacto Histórico continuara por un periodo más, pero especialmen­ te a los miembros de los grupos armados que se beneficiaron de todas las formas posibles de esa funesta tramoya que llamaron “paz total”. Ya la Contraloría, en un infor­ me de 800 páginas, da a conocer a la nación la enorme corrupción de­ trás de esa iniciativa. Recuperar los territorios dejados a merced de los ilegales, para restituir la majestad de la ley y el orden per­ didos en ellos, fue una promesa de campaña que se comenzó a cumplir desde el día uno del Gobierno, aun en medio de la tragedia nacional que significó el terremoto del 10 de septiembre. El nuevo ímpetu de la Fuerza Pública ha despertado a quienes en las calles y en el recinto de las cámaras del Congreso grita­ ban “S. O. S., nos están matando”; a quienes con ahínco rechazaban las masacres de los líderes sociales y clamaban respeto por la vida de los niños, pero que de manera cóm­plice callaron durante los cuatro años del “gobierno del cambio” frente a las 350 masacres registradas en ese

tiempo que, según Indepaz, deja­ ron más de 1.200 muertos, entre ellos cerca de 700 líderes socia­ les. También callaron cuando, por acción de la Fuerza Pública, en un número indeterminado de bombar­ deos, murieron 65 niños. Repentinamente, con el cambio de gobierno, la sensibilidad social, la faceta humanista y la indignación se vuelven a despertar y buscan cómo frenar a la Fuerza Pública. Pretenden negar a los militares el empleo de las capacidades con las cuales se pueden reducir los altos riesgos que significa para los hombres y muje­ res uniformados ingresar a los te­ rritorios para desalojar a los terro­ ristas que, gracias a la paz de Petro, se enquistaron en los 527 munici­ pios que, según la Fundación Pares, están bajo su control. La Defensoría del Pueblo estima que el 71 % del territorio nacional se encuentra bajo riesgo u ocupación de estos grupos. Como soldado, he visto que los uni­ formados asesinados y/o mutilados poco o nada importan. Algunos consideran que es más ventajoso mandarlos a caminar por campos minados o exponerlos en camio­ nes que transiten por vías peli­ grosas, mientras los helicópteros, sin mantenimiento, se llenan de polvo en un hangar o, en el mejor

de los casos, los prefieren dejar “congelados” en bases y cuarteles. Ahora, la izquierda y los detracto­ res del Gobierno —que no necesa­ riamente están en ese sector— se volvieron puritanos y moralistas. Incluso citan a Dios para descalificar las decisiones del mandatario de turno, pero olvidan que fue la mano divina la que destruyó a Sodoma y a Gomorra, la que guio a Josué en la destrucción de Jericó, y que la Biblia está llena de relatos donde se casti­ ga de manera implacable a quienes rompen las reglas, siendo el diluvio universal la máxima expresión de castigo por la maldad y la violencia de la humanidad. Evidentemente, este primer mes de gestión ha mostrado cómo será el panorama de aquí en adelante, hasta 2030: demandas, tutelas, citaciones al Congreso con moción de censura, videos y artículos manipuladores o malintencionados para desinformar serán la constante. En Colombia, el país de los hipó­ critas, la muerte pasó hace mu­ cho tiempo de ser un espectáculo a convertirse en un buen negocio. El hecho de que algún día nuestro país llegue a lograr el estado ideal de la paz —acabando con la con­ frontación violenta en el campo y en la ciudad— representaría una ame­ naza para la subsistencia de muchas personas y organizaciones que viven de la “guerra”, pues las dejaría sin razón de ser y sin oficio. Solamente una organización, registrada como Coordinación Colombia-EuropaEstados Unidos, reúne a más de 221 ONG dedicadas exclusivamen­ te al tema de los derechos huma­ nos y el conflicto. Existe, además, la llamada Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, donde se agrupan 127 organizaciones. Por otro lado, el Foro de ONG Humanitarias de Colombia agrupa a decenas de en­ tidades que atienden a las pobla­ ciones afectadas por el conflicto, además de ese ejército de activistas digitales, juristas y políticos dedica­ dos a poner palos en la rueda de la seguridad pública. Es desconsolador decirlo, pero es una realidad que, en un país como

el nuestro, en donde los colombia­ nos corren en desbandada a hacer videos con quienes por cualquier causa caen en las calles de cada ciudad, para hacer de la muerte el contenido diario de las redes socia­ les, o acuden en frenética carrera hacia vehículos accidentados para saquear cargas y pertenencias de quienes aún agonizan entre los escombros, la sociedad está en grave peligro de entrar a ese la­ mentable estado de anomia social, como lo define el sociólogo Émile Durkheim, cuando se llega a perder el valor de la vida humana. Para los hipócritas indignados, las víctimas no importan; tampoco importan si son niños y menos si son miem­ bros de la Fuerza Pública. Ellas, las víctimas, son al final un instrumen­ to que se usa para el logro de sus objetivos políticos, personales u organizacionales y, en ese orden de ideas, tampoco les importa si los muertos en una operación mili­ tar son expuestos en un campo de parada, salvo que indignarse por ello les represente algún rédito. Los indignados han elevado sus voces porque el presidente de la República caminó entre las hileras de bolsas mortuorias en las que se conservaban los cuerpos de su­ jetos muertos en combate contra tropas del Ejército Nacional, y han aprovechado esas imágenes para estructurar ataques mediáticos en su contra y contra la política de seguridad que ha venido desa­ rrollando durante el primer mes de Gobierno. De repente, se dieron cuenta de que un protocolo que nunca les importó, y que se ha veni­ do cumpliendo desde hace muchos años, es una forma cuestionable de tratar a los delincuentes muertos en combate. Al final, el problema no eran los sacos con los cadáveres en el piso; el problema es que, por pri­ mera vez, un presidente se toma el tema de la seguridad tan en serio, y eso asusta a muchos. En este punto, es sano que los co­ lombianos entiendan que ese pro­ tocolo —el de presentar las bajas— tiene un propósito que va más allá de un efecto propagandístico. Esta es una forma de poner los cuerpos a disposición de las autoridades competentes, que, por razones de seguridad y limitaciones territoria­ les, no pueden acceder al área de combate para realizar los levanta­ mientos. Esto obliga a que sean los

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militares, aun sin tener funciones de policía judicial, los que evacúen los cuerpos y el material recuperado. En el lugar dispuesto para la recepción, se realizan los primeros actos urgentes antes de trasladarlos al Instituto de Medicina Legal, don­ de se les identifica, prepara y alista para ser entregados a las familias que los reclamen para su posterior inhumación. Con ello se evita, como en épocas pasadas, que los falleci­ dos sean llevados al pueblo más cercano, donde eran enterrados como “NN” y que hoy son exhuma­ dos y presentados, en muchos ca­sos, como ejecuciones extrajudiciales. Claro, este proceso no es fácil. Para quienes no están acostumbrados a verlo, es duro y parece cruel; incluso lo puede ser para los indignados. Sin embargo, en gobiernos pasa­ dos y durante décadas, esta prác­ tica ha sido parte de un protocolo que, de alguna manera, blinda a la unidad que ejecuta la operación militar de acciones legales futuras.

Acciones que podrían terminar en algo similar a lo que hoy se vive con los llamados “falsos positivos” en el interior de una amañada justicia transicional, como lo es la JEP. Los hipócritas de nuestro país tendrán que expresar su indignación mu­ chas veces, pues la realidad actual nos muestra que, durante los cuatro años del gobierno del cambio, los violentos se empoderaron del país: crecieron y se fortalecieron logística y financieramente. Volverlos a llevar a un punto don­ de el sometimiento a la justicia sea la opción más aceptable para ellos va a exigir una cuota de sacrificio muy alta, más aún si consideramos el debilitamiento de las institucio­ nes promovido desde ese mis­ mo Gobierno. Los delincuentes se burlaron del país con la silenciosa complicidad de quienes recobraron la voz para mostrarse indignados, promoviendo una paz que ellos no desean, pues les es más rentable el narcotráfico y la minería criminal que regresar a la civilidad; sobre todo cuando no hay una justicia

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que los condene ni una autoridad fuerte que los persiga y los someta. Tenemos que trabajar mucho para que la muerte no sea parte de la normalidad de nuestro país; la muerte producto de la violencia no puede ser aceptada como una si­ tuación cotidiana, normal o parte del paisaje nacional. Como solda­ do, digo con claridad que la muerte de quien se enfrenta en armas a la Fuerza Pública no alegra a nuestros soldados; por el contrario, el único sentimiento que experimentan es el de una tristeza infinita, pues detrás de cada hombre o mujer metido en una bolsa de plástico hay una tra­ gedia que solo conocen las familias de quienes —engañados, obliga­ dos o convencidos— tomaron un fusil y decidieron de la ilegalidad su forma de vida. También, detrás de cada resultado operacional está el sacrificio de las tropas que sa­ lieron, caminaron y se expusieron a las armas de un oponente que no conoce el respeto, la ética, la moral, los DD. HH. o el DIH; y que, después de presentar armas y bajas

a las autoridades de la República, deberán transitar por el largo y cos­ toso camino jurídico que acompaña cada acción militar. Esta es la dinámica operacional de un país que, entre ferias y carnava­ les, se ha desangrado por décadas ante la indiferencia de un pue­blo que solo atestigua la tragedia a través de las pantallas. Espero que la indignación actual por los bom­ bardeos y por ver al presidente caminar entre los cuerpos no sea pasa­jera. Es crucial que se compren­ da la inhumanidad del reclutamien­ to de menores y que este conflicto nos toca a todos; no es una exclu­ sividad de soldados y delincuentes. Colectivos, sindicatos, asociaciones campesinas, indígenas, estudiantes y la sociedad civil no deben salir a las calles solo a pedir que los excluyan de la guerra, sino a integrarse a la institucionalidad y a la legalidad de un Estado unido contra el crimen. Solo apropiándonos del dolor de las víctimas, el clamor será por las vidas perdidas y no por simple opo­ sición al presidente de turno.

Planear para vivir y después para heredar Por: Marcela Afanador Luque Abogada, miembro de ACORE

Antes de preguntarnos: ¿Qué voy a dejar y a quién en el evento de mi fallecimiento? o ¿cómo evito una sucesión?”, deberíamos preguntar­ nos: “¿Cómo garantizo mi propio bie­nestar con lo que ya tengo en caso de enfermedad o incapacidad?. Cuando hablamos de planeación sucesoral, solemos pensar en el fu­ turo de nuestros bienes después de la muerte: quiénes serán nuestros herederos, cómo distribuir el pa­ trimonio, cuánto costará la sucesión o cómo evitar conflictos familiares y procesos legales dolorosos. Todo esto es importante, pero quizás es­ tamos empezando por el final. Antes de organizar lo que ocurrirá con nuestro patrimonio cuando ya no estemos, deberíamos pla­ near jurídicamente qué sucederá con él mientras estamos vivos si una enfermedad o discapacidad física o mental nos dificulta o im­ pide acceder a nuestros recursos, nuestro patrimonio, atender nues­ tros gastos, obligaciones y cuidado personal.

Imagínese tiene una pensión o suel­ do de retiro, ahorros, inmuebles para vivir tranquilamente. Un día, una enfermedad o discapacidad le dificulta o impide manejar sus cuentas, administrar su sueldo de retiro, su pensión, disponer de sus bienes, pagar sus obligaciones, rea­ lizar trámites o tomar decisiones. Los recursos y el patrimonio siguen existiendo, pero surge una pre­ gunta fundamental: ¿Quién podrá ayudarle o actuar legalmente para garantizar que esos recursos con­ tinúen al servicio de su bienestar? ¿Tienen las herramientas jurídicas para acceder a esos recursos? La buena noticia es que podemos anticiparnos. Planear nuestro futuro no significa perder autonomía. Por el contrario, significa ejercerla plenamente mien­ tras podemos decidir libremente. En Colombia existen herramientas jurídicas para hacerlo. La Ley 1996 de 2019 y sus decretos reglamen­ tarios contemplan los acuerdos de apoyo, mediante los cuales una persona puede designar a una o

varias personas de confianza para asistirla o representarla la toma de decisiones respecto de determina­ dos actos jurídicos. También existen las directivas an­ ticipadas, mediante las cuales pode­ mos expresar previamente nuestra voluntad y preferencias sobre deci­ siones relacionadas con asuntos personales, financieros, de salud u otros actos con efectos jurídicos. Además, dependiendo de cada si­ tuación, pueden otorgarse poderes generales o especiales, cuidado­ samente estructurados según las facultades que queramos conferir. Cada herramienta tiene un alcance diferente y debe evaluarse e imple­ mentarse de acuerdo con las circunstancias particulares, el patri­ monio, los ingresos y especialmen­ te, definiendo con claridad a qué persona o personas de confianza encomendar determinadas funcio­ nes y facultades. No hablamos solamente de quién nos cuidará o cómo nos cuidarán. Hablamos de prever quienes y cómo podrán ayudarnos a administrar

nuestros recursos y su uso para atender cualquier necesidades ante una enfermedad o discapacidad. Anticiparnos también protege a nuestra familia. Una planeación diseñada a nuestra medida puede evitar que nuestros seres queridos tengan que asumir con sus propios recursos gastos que nuestro patri­ monio podría cubrir y reducir la necesidad de acudir posteriormen­ te a procesos judiciales de adju­ dicación de apoyos cuando resulte necesario. Antes de organizar lo que dejare­ mos a los demás, organicemos lo que necesitaremos para seguir vi­ viendo con bienestar, tranquilidad y dignidad. No esperemos a que una enferme­ dad o situación inesperada obligue a nuestros familiares a enfrentar decisiones y cargas que pudimos prever. Informémonos, asesoremos y tomemos hoy las decisiones que permitan que mañana nuestra vo­ luntad sea respetada y que nues­ tros recursos y patrimonio con­ tinúen, antes que todo, al servicio de nuestro propio bienestar.


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“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

OPINIÓN - Pensamiento libre.

No se puede bajar la guardia El comunismo no tiene reparos en destruir el país para volver a gobernar. Por: Almirante (r) David René Moreno Moreno, miembro de ACORE Tomado de: semana.com/opinion/ La izquierda no estaba preparada para que el “heredero petrista” no fuera elegido, a pesar de que el pueblo fue violentado por “el voto fusil”, por la entrega de subsidios a personajes fuera de la ley, por la impunidad patrocinada por el go­ bierno favoreciendo a delincuentes de todos los pelambres, por la co­ rrupción rampante y por los dineros públicos que malversaron com­ prando votos, quitándoles la pro­ tección del sistema de salud a quie­ nes lo necesitaban o dejando sin amparo a quienes fueron víctimas de desastres o catástrofes naturales. Desde el mismo instante en que fue elegido el presidente De La Espriella, los zurdos comenzaron a aplicar lo que promovió Mao Zedong, una estrategia desestabilizadora donde se combinan todas las formas de lucha que incluyen acción violen­ ta, presión política, afectación a la economía, campaña ideológica y movilización de masas, buscando el objetivo final que sigue siendo la toma del poder o, lo que estuvo a punto de suceder, que no se hubie­ ran podido efectuar las elecciones, como lo afirma el procurador y lo cual posiblemente era el deseo del petrosantismo, para entronizar al comunismo. Muchos analistas plantean con gran acierto el camino trazado por la izquierda para entorpecer la acción del actual Gobierno y conseguir el poder regional en 2027, y nueva­ mente la Presidencia en 2030. Es así como el creador de contenido y analista político, conocido como Checho Sangui, presenta una clara descripción de cinco pasos que resu­ men la estrategia zurda: desconocer la voluntad popular de las eleccio­ nes presidenciales y adelantar una campaña de desinformación, segui­ da de una fase de caos incendiario, motivando la movilización de ma­ sas y llegando a la anarquía total. Con gran preocupación se escu­ charon las aberrantes e incita­ doras declaraciones de Petro al

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Banda militar colombiana en el Monumento a los Soldados y Policías Caídos.

asegurar que quien había sido elegido era su “heredero político”, Iván Cépeda, táctica empleada para hacer aparecer como ilegíti­ mo al Gobierno del presidente De La Espriella y como paso inicial para encender los ánimos de sus se­ guidores, posiblemente buscando apoyo para dar un golpe de Estado y no entregar el poder o para re­ petir la cruenta historia del 9 de abril de 1948, conocida como el Bogotazo, cuando ocurrió el mag­ nicidio de Jorge Eliécer Gaitán. La campaña de desinformación, más conocida como guerra mediá­ tica, sigue su marcha destructiva buscando la manipulación ideoló­ gica inadvertida de las masas, para lo cual saturan el ciberespacio con mentiras y engaños, gene­ rando desconfianza alrededor de los representantes del Gobierno o las decisiones de este, haciéndolas aparecer como orientadas a perju­ dicar a las personas menos favo­ recidas o como medidas adoptadas para afectar los derechos labora­ les de los trabajadores, buscando encender la mecha de la violencia. Un ejemplo de esta guerra me­ diática son las críticas infundadas de quienes hostigan al Gobierno por no haber construido las casas, los hospitales o las escuelas que fueron destruidos por el terremoto hace solo un par de semanas, o los que critican que el Gobierno no se hace presente en los lugares de la catástrofe, cuando el presidente y su equipo llegaron el mismo día a

los lugares afectados por la trage­ dia; igual sucede con los que de­ nuncian al presidente por creer en Dios o porque su familiar es el ca­ pellán de palacio, en lugar de haber criticado los aberrantes comporta­ mientos de Petro y sus allegados, que cubrieron de vergüenza al país. Se han reportado más de 400 incen­ dios forestales durante los últimos dos meses, posiblemente muchos de ellos provocados intencional­ mente por los vándalos de la prime­ ra línea o de sus socios en el delito, los cuales afectan no solo la vida silvestre y el ecosistema, sino que atentan contra la vida de muchas fa­ milias. Personajes como “el bachiller Bolívar” o Carrillo, exdirector de la UNGRD, han dicho que “induda­ blemente, el país se va a incendiar”; nos preguntamos si esto ha sido una premonición o una advertencia de lo que hoy está sucediendo. La movilización de las masas, que responde a los bloqueos de las principales vías y a los siste­ mas de transporte masivo como el Transmilenio, afectando a miles de personas trabajadoras, posible­ mente busca enardecerlas para que haya un “estallido social” de consecuencias impredecibles. El presidente de Fedetranscarga ha denunciado que durante los últi­ mos cuatro años se han produci­ do 2.800 bloqueos a las vías, ge­ nerando unas pérdidas que llegan a los 12,4 billones de pesos, afec­ tando la economía, a los transpor­ tadores y al consumidor final, pues

el precio de la canasta familiar se le ha disparado. La fase denominada “movilización tentativa” es, en términos genera­ les, un ensayo o un entrenamiento para los saboteadores, que buscan evaluar la respuesta de las autorida­ des y el grado de aceptación o re­ chazo de la ciudadanía. Ahora están tratando de alebrestar a los damni­ ficados del terremoto, quienes su­ fren no solo el dolor de la pérdida de familiares, sino la destrucción de sus bienes, pues los incitan a mos­ trar descontento por las condicio­ nes de vida que deben llevar mien­ tras les llega la ayuda del Gobierno, el apoyo de países amigos y las do­ naciones de los colombianos, que han sido muy solidarios. El país se encuentra amenazado por los zurdos radicales, como es el caso de la secretaria política de la Juco, quien en lenguaje vulgar manifestó que su principal tarea era la de “hacer invivible el país” para el presidente De La Espriella, moti­ vando a sus camaradas a alistarse para adelantar intensas jornadas de movilizaciones en todo el terri­ torio en contra del Gobierno. Ante estas manifestaciones que incitan a la violencia, el Gobierno de Estados Unidos le acaba de revocar la visa y posiblemente debe haber de­ nuncias por la misma causa en tri­ bunales colombianos. Se acercan las elecciones de 2027, donde serán elegidos alcaldes y go­ bernadores, lo cual reviste gran im­ portancia para la izquierda que aspi­ ra a recuperar el poder en 2030, pues si logra colocar en la cabeza de los municipios y de los departamentos a sus seguidores, habrá dado un gran paso para la concientización de ma­ sas, para la compra de conciencias y para la intimidación de los electores, cuyos votos requiere para la próxi­ ma elección presidencial. La izquierda ya está en campaña política tratando de generar un ambiente adverso hacia el actual Gobierno, buscando adeptos para que se imponga su ideología polí­ tica nociva. El hecho de que hoy esté gobernando el presidente De La Espriella, tratando de recupe­ rar el destrozado país que dejó la izquierda, no implica que se deba bajar la guardia ante los emba­ tes traicioneros de una izquierda recalcitrante. Si al Gobierno le va bien, a los colombianos también.


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OPINIÓN - Pensamiento libre.

Autodefensa y legítima defensa Por: Coronel (r) José Obdulio Espejo Muñoz, Miembro de ACORE Tomado de: libretadeapuntes.com/ Creo que todos los colombia­ nos recordamos la historia de un médico que le quitó la vida a tres delincuentes que lo iban a atracar cuando transitaba por un puente peatonal en el norte de Bogotá, epi­ sodio de sangre ocurrido la noche del 30 de enero de 2020. En aquella oportunidad, este pro­ fesional de la salud –quien de se­ guro hizo su juramento hipocrá­ tico, compromiso ético histórico que guía la práctica de la profe­ sión médica y que obliga al pro­ fesional de la salud a hacer has­ ta lo imposible para salvar la vida de sus congéneres–, accionó su arma de fuego de uso personal contra los tres agresores en un hecho que, finalmente, la Justicia tipificó como legítima defensa. Este no es el único caso documen­ tado sobre el uso de la legítima defensa con armas de fuego du­ rante los últimos cuatro lustros de nuestra historia reciente. Pero, en el ahora, cuando el presidente de la Republica derogó un decreto tem­ poral del expresidente Juan Manuel Santos que restringía el porte de armas de fuego con salvoconducto, esta historia sirve de prólogo para discernir de soslayo si la medida es beneficiosa como plantean sus pro­ motores o un pandemonio en opi­ nión de sus detractores. La única certeza es que la deci­ sión del presidente Abelardo de la Espriella ha generado una especie de tsunami en el mar de la llamada «patria milagro». Verbo y gracia, los opositores al porte legal de armas argumentan que las medidas de esta naturaleza fomentan la ocu­ rrencia de delitos violentos en los que se usan armas de fuego. Igualmente, sostienen que la me­ dida hace parte de una doctrina guerrerista de las clases sociales más favorecidas (derecha) para socavar los derechos de los más pobres y de las minorías (izquier­ da) apelando a la intimidación y al uso de la fuerza, además que pri­ vilegia la muerte sobre la vida. De ahí que la discusión criolla sobre el porte de armas de fuego y otros

derecho civil a la autodefensa, que, en Colombia, a diferencia de otros países, no es autónomo o absoluto. Está ligado a la figura jurídica de la legítima defensa, como bien prevé el artículo 32 de la Ley 599 de 2000 o Código Penal Colombiano. En otras palabras, asistimos al carác­ ter subsidiario o complementario de dos derechos civiles amalgama­ dos en una sola norma. Derechos que son reconocidos en sociedades democráticas en los que los debe­ res y los derechos –incluidas las li­ bertades– son la esencia del contra­ to social. En términos coloquiales, la auto­ defensa –en su concepción más pura– se define como la protección o defensa propia, individual o colectiva, frente a un daño, peligro o agresión en situación de apremio. Por su parte, la legítima defensa comporta en sí una causal de au­ sencia de responsabilidad penal que permite al ciudadano proteger un derecho propio o ajeno ante una agresión injusta, actual o inminen­ te, típica y antijurídica.

Dirección General Policía de Colombia, Bogotá

temas similares o complementarios siempre tiende a ser simplificada en términos de blanco y negro o de buenos y malos. Las estadísticas destrozan el primer argumento. Según datos prome­ diados del Departamento Nacional de Estadística, Medicina Legal y la Policía Nacional, los asesinatos en Colombia durante el segundo man­ dato de gobierno de Juan Manuel Santos ascendieron a 49.067; en el gobierno Duque fueron de 51.307, con prohibición de porte de armas y pandemia y, en la administración Petro, suman más de 54.000. En un estudio publicado en junio de este año por el investigador y pro­ fesor universitario Andrés González, director del Centro de Paz y Seguridad Universidad Externado de Colombia, se lee que “… En cuan­ to a la intensidad de la violencia se advierte que las tasas más altas de homicidios por cada cien mil habi­ tantes se registran en el año 2025 bajo la administración Petro…” Según datos de los ministerios de Defensa y Justicia, al menos tres de cada cuatro homicidios en Colombia se cometen utilizando

armas de fuego, con un importan­ te porcentaje de muertes ocurridas con ocasión de trasgresiones a la propiedad privada en el marco de robos, asaltos y atracos. Las armas que se utilizan en estos episodios provienen del mercado negro y, en contados casos, de las que adjudica el Estado. Los guarismos arrojan otra data fulminante: el 77 % de los homici­ dios totales en el país involucran ar­ mas de fuego. Esta tendencia se ha mantenido en los últimos diez años, precisamente con suspensión de porte de armas en firme y políticas de gobierno como la Paz Total que ideó el senador Iván Cepeda e im­ plementó el expresidente Gustavo Petro. Sobre el segundo argumento, que comporta una importante carga de consideraciones morales, filosóficas y políticas, no medibles bajo es­ trictos parámetros epistemológicos, no me detendré, como quiera que abriría la puerta una discusión de nunca acabar que se ve superada por la crudeza de los datos. Ahora bien, para honrar el título de este escrito, debo referirme al

Sobre la base de que en Colombia el Estado ejerce el monopolio de las armas y de la Justicia, la entrega de un arma de fuego a un ciuda­ dano se hace siguiendo normas y procedimientos estandarizados. Las armas de fuego amparadas –como se les denomina– no constituyen per se una propiedad privada, pues son entregadas a los colombianos en una especie de concesión y sólo podrán ser usadas para defensa personal. Conviene aclarar que la legítima defensa no se debe entender cuál patente de corso para que un ciu­ dadano ataque a otro o cobre venganza y mucho menos busca suplantar el servicio de seguridad ciudadana que le compete a autori­ dades como la Policía Nacional. Al final del día, cualquier ciudada­ no puede hacer uso de este recurso legal como una respuesta justa y necesaria frente a un peligro real – en la que puede utilizar como medio de defensa un arma de fuego con salvoconducto–, siempre y cuan­do se esté frente a la inminencia de una agresión injusta y actual, exis­ ta necesidad de la defensa, no haya sido resultante de una provocación y se actúe con proporcionalidad y racionalidad.


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INSTITUCIONAL - Memoria histórica.

“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

El uniforme y la conciencia

integrantes. Esa diferencia, hoy evi­ dente, resultaba entonces profun­ damente incómoda. El documento permaneció poco tiempo en reserva. Bastó la des­ lealtad de un oficial para que una copia llegara a dirigentes políticos. El coronel Valencia fue acusado de intervenir en política y de compro­ meter la neutralidad militar. Su per­ manencia en el Ejército quedó en entredicho.

Por: Capitán (r) César Augusto Castaño, Miembro de ACORE Tomado de: cronicadelquindio.com/opinion/

La ofensiva política no se hizo es­ perar. Los senadores conservado­ res Lucio Pabón Núñez, Evaristo Sourdís y Álvaro Gómez Hurtado, entre otros, solicitaron al presi­ dente Guillermo León Valencia la destitución del coronel por el con­ tenido del informe y sus «exagera­ das propuestas para eliminar la violencia». Incluso pidieron prohibir el libro entre los militares. En medio del debate, el senador Raimundo Emiliani resumió esa postura con una frase: «El problema de este país es que los militares se ponen a estudiar […] y comienzan a cons­ pirar; después se vuelven políticos».

General (Q.E.P.D.) Álvaro Valencia Tovar

El 8 de agosto de 1962, mientras Colombia intentaba dejar atrás los años más sangrientos de la violencia bipartidista, un oficial del Ejército puso punto final a un docu­ mento que nunca estuvo destinado al público. Era su concepto sobre un libro. Hoy, 64 años después, sigue siendo una de las reflexiones más lúcidas y valientes escritas desde el interior de las Fuerzas Militares.

una reconciliación sustentada, en buena medida, en el olvido. En ese contexto apareció un libro que documentó responsabilidades en el desangre del país. Mientras mu­ chos preferían ignorarlo, el general Alberto Ruiz Novoa, comandante del Ejército, ordenó estudiarlo y encomendó la tarea a uno de sus oficiales más prestigiosos: Álvaro Valencia Tovar.

Pocas veces un documento reserva­ do se convierte en una pieza clave para comprender la evolución del pensamiento militar colombiano. Ese fue el caso del informe que el entonces teniente coronel Álvaro Valencia Tovar elaboró sobre el li­ bro “La Violencia en Colombia”, de Germán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna. No era un simple comentario biblio­gráfico, sino una invitación a que el Ejército examinara crítica­ mente uno de los periodos más dolorosos de la historia nacional. A comienzos de la década de 1960, el Frente Nacional buscaba cerrar las heridas de la violencia mediante

Su concepto sorprendió. Lejos de desacreditar la obra o asumir una posición defensiva, la calificó como el primer estudio serio sobre un «problema de angustiosa urgencia nacional», aunque advirtió tener «discrepancias en aspectos trata­dos en forma demasiado unilateral». Consideró de la mayor importancia incorporar el libro a los Cursos de Capacitación para Ascenso y con­ vertirlo en texto de estudio para forjar una nueva conciencia militar frente a la violencia. Sostuvo que la verdadera grandeza de un Ejército radica en examinar con rigor sus propios reveses y en la autorreno­ vación que surge de ese examen,

fortaleciendo así su capacidad operativa y su dimensión moral. Aquellas conclusiones resultaban inusuales para la época. El informe reconocía que conductas indivi­ duales habían afectado el prestigio

A veces la historia no cambia con grandes discursos ni con decisiones espectaculares. Bastan el carácter y la integridad de un hombre. Valencia Tovar lo demostró. La fortaleza de una institución no reside en negar su pasado, sino en tener el valor de aprender de él. institucional y que era necesario recuperar la confianza ciudadana mediante una reflexión honesta sobre el pasado. No se trataba de desconocer el sacrificio de cien­ tos de soldados, sino de distinguir entre la institución y las actuacio­ nes reprochables de algunos de sus

La respuesta del general Ruiz Novoa fue contundente. Defendió pública­ mente a Valencia Tovar, re­ chazó cualquier intento de utilizar las Fuerzas Armadas como instrumen­ to partidista y recordó que pensar, estudiar y aprender no era delibe­ rar, sino ejercer responsablemente la profesión militar. Su intervención desactivó una controversia promo­ vida más por intereses políticos que por el contenido del informe. Con los años, aquel informe re­ servado se convirtió en un tes­ timonio excepcional de la ma­ durez institucional del Ejército. Confirmó que, aun en los momen­ tos más difíciles, dentro de sus fi­ las existían oficiales dispuestos a promover su transformación me­ diante el estudio y la autocrítica. A veces la historia no cambia con grandes discursos ni con decisio­ nes espectaculares. Bastan el carác­ ter y la integridad de un hombre. Valencia Tovar lo demostró. La for­ taleza de una institución no reside en negar su pasado, sino en tener el valor de aprender de él. “La fortaleza de una institución no reside en negar su pasado, sino en tener el valor de aprender de él”


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INSTITUCIONAL - Bienestar y solidaridad.

EDICIÓN 636 / Julio - Agosto - Septiembre 2026

En el marco de nuestra línea estratégica de Bienestar y Solidaridad, ACORE continúa promoviendo espacios que fortalecen la calidad de vida, la in­ tegración y el acompañamiento a nuestros asociados y a nuestra comu­ nidad. salud, aprendizaje, cultura, solidaridad y encuentro se traducen en acciones concretas que nos permiten seguir construyendo una Asociación más cercana, humana y comprometida con el bienestar de todos.

CONFERENCIA VIRTUAL Tema:

El Cerebro Cambiante

Estrategias para fortalecer la salud cerebral y vivir con propósito

Reunión Tr3s Factorial, con el Departamento Financiero para definir caracteristicas del convenio.

Dra. Sonia Combita Magister en Psicologia Clinica Especialista en Procesos Cognoscitivos y Especialistas Integral del Adulto Mayor

Tuvimos una conferencia Virtual sobre “El Cerebro Cambiante: Estrategias para fortalecer la salud cerebral y vivir con propósito, con la Coronel (R) Sonia Combita, psicóloga y miembro de ACORE.

JUEVES 27 DE AGOSTO 10:00 a.m.

Taller de Espiritualidad dirigido por la Señora Rosita de Quiñonez en la Sede Nacional.

MODALIDAD VIRTUAL vía zoom

Taller de pintura en la Sede Nacional de Bogotá.

Conversatorio Impactos del Terremoto, Lo vivido, lo perdido, lo recuperable, des­ pués del terremoto ocurrido en Colombia. La conferencia estuvo a cargo del TC (POR) Iván Eduardo Galvis Castañeda: Psicólogo y Gestor de Riesgos.

ACORE dio la bienvenida a los nuevos asociados con un cóctel realizado en la Sede Nacional, un espacio de encuentro para fortalecer los vínculos de nuestra comunidad y presentarles los servicios y beneficios que ofrece la Asociación.

El Coronel (R) Wilson Niño, jefe del Departamento de Socios de ACORE, realizó una visita a nuestros socios hospitalizados en el HOMIL, brindándoles un saludo fraterno y un mensaje de acompañamiento y solidaridad durante su recuperación.

ACORE ofreció un desayuno de homenaje a los Cursos de Oficiales que cumplen 50 años de egresados en noviembre de 2026, en un encuentro de fraternidad y reconocimiento a su trayectoria y servicio al país.


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“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

INSTITUCIONAL - Visibilidad Institucional y Fortalecimiento Gremial. ACORE continúa fortaleciendo su presencia institucional mediante la articulación gremial, el relacionamiento estratégico y el diálogo con organizaciones, centros de pensamiento, entidades y líderes de veteranos y reservistas. Estos espacios permiten construir alianzas,

posicionar los temas de interés de la reserva, fortalecer la coordi­ nación nacional y regional y llevar nuestra voz a escenarios de aná­ lisis, memoria, seguridad, defensa, bienestar y reconocimiento de quienes han servido al país.

ACORE hizo presencia en el aniversario de INTERLANZA

ACORE y CONFECORE invitaron a los presidentes de las Federaciones y Asociaciones de Veteranos, Reservistas y Pensionados de la Fuerza Pública a un almuerzo de integración, como espacio para compartir experiencias y fortalecer la coordinación entre las organizaciones.

ACORE reunió en su Sede Nacional a representantes de Veteranos y Reservistas (VyR) de la Fuerza Pública y de la sociedad civil afectada, en un espacio de encuentro, coordinación y articulación. ACORE estuvo presente en la presentación de la Medalla Veterano de Oro y el Himno del Veterano. Nuestro presidente, el General (r) Guillermo León, hizo parte del comité técnico evaluador.

ACORE estuvo presente en un espacio de diálogo con el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), para abordar la memoria y el reconocimiento de las víctimas de la Fuerza Pública, así como la importancia de preservar sus testimonios y registros.

En nuestra Sede Nacional, se reunió el Consejo Directivo de CONFECORE para fortalecer la integración y coordinación de sus organizaciones.

Reunión con miembros Acorados que representan los diferentes consejos directi­ Nos reunimos con Juanita Gubertus directora de Human Riht Watch para conocer vos y demás de los organismos del sector defensa : CREMIL, Consejo de Veteranos, de primera mano la información sobre el informe de reclutamiento forzado de Comité de Salud FFMM, Consejo superior de salud FFMM, Comite de Salud Homil. menores en Colombia.


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INSTITUCIONAL - Nuestras Seccionales.

Seccional Magdalena, ceremonia para los señores Oficiales de infantería.

Seccional Valle - El señor Brigadier General Gabriel Maje, comandante de la Tercera Brigada,de visita junto a miembros de la Reserva del Valle, fortaleciendo la unión de esfuerzos regionales para el cumplimiento de la misión.

Seccional Atlántico - Con la asistencia de 102 invitados, se rindió homenaje al Ejército Nacional, la Armada de Colombia y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, así como al CACOM-3 en sus 49 años de creación.

Seccional Nariño - Celebración del 07 de agosto.

EDICIÓN 636 / Julio - Agosto - Septiembre 2026

Seccional Bolivar, Se llevó a cabo una reunión informativa, dictada por el Sargento Mayor (R) Elias Barrera, en la que se abordaron temas relacionados con servicios funerarios, sustitución de la asignación de retiro y el sistema de salud de las Fuerzas Militares.

Seccional César - Celebración día de la Familia.

La Seccional Magdalena celebró su 65.º aniversario con un acto litúrgico y un encuentro de camaradería, rindiendo homenaje a sus fundadores y compartiendo recuerdos de la vida militar.

Seccional Risaralda - Converastorio Impactos del terremoto, los dias despues, en Pereira.


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“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

INSTITUCIONAL - Lanzamiento Informe de Seguridad. Desde su lanzamiento, la Estrategia Integral de Seguridad del Grupo de Revisión Estratégica Institucional (GREI) inició una nueva etapa orientada a la socialización, análisis y construcción de alianzas estraté­ gicas alrededor de una visión inte­ gral de seguridad para Colombia. Durante el mes de agosto se de­ sarrolló una agenda de alto nivel con diferentes actores instituciona­ les y de cooperación internacional, con el propósito de presentar los principales hallazgos, fortalecer el diálogo estratégico y recoger apor­ tes que permitan continuar consoli­ dando una propuesta con visión de Estado. En este proceso realizamos pre­ sentaciones ante la División de Infantería José María General Córdova, el Cuerpo de Generales y Almirantes (CGA), el Consejo de Generales de la Reserva del Ejército Nacional (CGERN) y ante nuestros Asociados, espacios en los que se compartieron los cinco pilares de la estrategia, el diagnóstico nacio­ nal y el Modelo de Recuperación Territorial Diferenciado (MRTd) como instrumento para articular se­ guridad, justicia, desarrollo territo­ rial y presencia integral del Estado. De manera paralela, se avanzó en una agenda de relacionamiento internacional con reuniones ante las Embajadas de Estados Unidos, Noruega y Suiza, así como con la Misión de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia, ge­ nerando espacios de intercambio sobre los desafíos actuales de se­ guridad, gobernanza territorial, lu­ cha contra economías criminales y fortalecimiento institucional.

Lanzamiento Informe de seguridad Este proceso evidencia que la Estrategia Integral de Seguridad ha trascendido el ámbito inicial de reflexión académica y se ha con­ vertido en un referente de discu­ sión técnica y estratégica, capaz de convocar instituciones nacionales, comunidad internacional, expertos y actores interesados en la cons­ trucción de soluciones sostenibles. El valor principal de esta etapa ra­ dica en que la propuesta no busca presentar una visión cerrada, sino promover un diálogo amplio alre­ dedor de una pregunta fundamen­ tal: ¿cómo lograr que la recupe­ ración de un territorio se traduzca en presencia permanente del Estado, protección efectiva de la población y condiciones sosteni­ bles de desarrollo? La apertura de estos espacios nacionales e internacionales forta­ lece el posicionamiento del GREI y de ACORE por supuesto, como un centro de pensamiento estratégico independiente, con capacidad para aportar al debate público median­ te propuestas fundamentadas, téc­ nicamente estructuradas y orienta­ das a la construcción de una política de seguridad moderna, integral y de largo plazo. Más que un documento, la Estrategia Integral de Seguridad se consolida como una plataforma de diálogo y cooperación para avanzar hacia un propósito común: recu­ perar la capacidad del Estado para proteger, gobernar y transformar los territorios de Colombia

El GREI socializó la Estrategia Integral de Seguridad con la División Córdoba, presentando sus principales lineamientos y alcances en materia de seguridad institucional.

Tras el lanzamiento oficial de la Estrategia Integral de Seguridad, el GREI socializó sus principales lineamientos con los Asociados, fortaleciendo el conocimiento y la participación institucional.

Se presentó la Estrategia Integral de Seguridad a agregados militares y delegados de la Embajada de Estados Unidos, en un espacio de intercambio y cooperación institucional.


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SALUD - pensamiento libre.

La noche también entrena tu cerebro El secreto silencioso de una mente lúcida, flexible y vital después de los 50 Teniente Coronel (R) Sonia Cómbita Guzmán, psicologa, miembro de ACORE Tu última hora también educa a tu cerebro Por ello, adquiere especial rele­ vancia comprender que una noche reparadora comienza mucho antes de cerrar los ojos. La luz, la actividad física, los horarios, la exposición a pantallas, el consumo de sustancias estimulantes, el estrés y la regula­ ridad cotidiana participan deter­ minantemente en la regulación del sueño.

Cada día, lo vivimos rodeados de información: noticias, mensajes, reuniones, decisiones, pantallas, conversaciones, preocupaciones y estímulos constantes. De esta ma­ nera, nuestro cerebro pasa buena parte del día seleccionando qué atender y qué ignorar, pero llega un momento en el que necesita algo diferente: menos información y más integración. Ese momento llega en la noche, donde el escenario cambia y el cerebro entra en otro modo de funcionamiento. No se desconecta, se reorganiza. Como plantea Ana Ibáñez en su capítulo 9 del libro Neurociencia para la vida real, el sueño es un proceso activo en el que la men­ te reintegra lo aprendido, elimina aquello que sobra, repara y reajusta procesos necesarios para nuestro buen funcionamiento presente y futuro. Durante el sueño ocurren procesos relacionados con la consolidación de la memoria, la regulación emocional, el aprendizaje y la in­ tegración de información, entre otros. Y esto adquiere una rele­ vancia especial cuando hablamos de envejecimiento saludable, sobre todo cuando entendemos la salud cerebral, solamente desde una alta reserva cognitiva que ha forjado la acumulación de conocimientos, sin

tener en cuenta la importancia de preservar la capacidad de utilizarlos bien. Después de los 50, la conver­ sación cambia Con el paso de los años, el sueño puede experimentar transformacio­ nes naturales: el sueño profundo puede reducirse, los despertares nocturnos pueden aumentar y los horarios de sueño-vigilia pueden desplazarse. Pero aquí hay una dis­ tinción necesaria y fundamental: cambiar con la edad no significa que dormir mal sea “lo normal”. La investigación contemporánea está mostrando que no deberíamos mirar el sueño únicamente desde la cantidad de horas como habitual­ mente se hace. Ahora, también im­ portan la continuidad, regularidad, horario y calidad del descanso. Un estudio de 2025 realizado en 773 adultos mayores de 65 a 80 años encontró que diferentes in­ dicadores de continuidad y regu­ laridad del sueño se relacionaban con varios dominios cognitivos. La regularidad mostró asociaciones particularmente relevantes con me­ moria verbal, funciones ejecutivas y velocidad de procesamiento. Otro estudio reciente, realizado en 458 adultos con una edad media cercana a los 65 años, encontró que una mayor regularidad del sueño se

asociaba con mejor funcionamiento del Cerebro durante el día. Esto nos invita entonces a cambiar una pregunta: No preguntarnos solamente: ¿Cuántas horas dormí? Sino también: ¿Qué tan predecible, continuo y reparador está siendo mi sueño? La inteligencia también necesita descanso Algo particularmente importante para las personas con una vida in­ telectualmente activa es aprender a hacer una transición para cerrar el día, cuando tenemos una gran re­ serva cognitiva, solemos ser exce­ lentes para seguir adelante. Terminamos una reunión y contes­ tamos mensajes, cerramos el com­ putador y revisamos las noticias, llegamos a casa y seguimos resol­ viendo asuntos. Nos acostamos con una conversación pendiente, una decisión importante o una idea que todavía estamos intentando solucionar. Y entonces pretendemos que el ce­ rebro pase del modo: “resolver a dormir” en cuestión de minutos y no siempre funciona así. Claramente, el cerebro necesita una transición. Por eso, quizá uno de los mayores rega­ los que podemos hacerle a nuestro descanso no sea únicamente acos­ tarnos antes, el mejor regalo puede ser aprender a cerrar el día.

La evidencia actual también sugiere que la regularidad merece atención propia: no se trata de vivir bajo un horario rígido, sino de evitar que nuestro reloj biológico reciba cada noche señales completamente diferentes. Y aquí aparece una interesante paradoja: para tener una buena noche, necesitamos organizar me­ jor nuestro día La luz natural que ayuda a sincro­ nizar nuestros ritmos, el movimien­ to que mantiene activo al cuerpo y despierto al cerebro, la actividad fí­ sica que favorece nuestro bienestar, el contacto social que nos conecta con los demás, los momentos de concentración, pero también aque­ llos necesarios para detenernos, una alimentación que acompañe el descanso, con una cena ligera y sin demasiada cercanía a la hora de dormir. Y, al final del día, algo tan senci­ llo como poderoso: crear una tran­ sición. Reducir progresivamente los estímulos, bajar el ritmo y permitir que nuestra mente deje de estar pendiente de lo que falta por resol­ ver, siendo conscientes que dormir bien no comienza cuando cerramos los ojos, comienza cuando aprende­ mos a decirle al cerebro, con nues­ tras acciones, que el día ha termina­ do y que llegó la hora de descansar. Una rutina nocturna consciente puede convertirse así en ese último gesto de cuidado que le ofrecemos a nuestro cerebro cada día: “Por hoy es suficiente. Ya no necesitas resolver nada más. Ahora puedes descansar.”


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“ACORE: Construyendo entre todos y para todos”

INSTITUCIONAL - Solidaridad.

Coordinador Servicios Funerarios Sargento Mayor (R) Elias Barrera Nossa Asesoría y acompañamiento en: • • • •

Servicios exequiales. Trámites de sustitución de asignación de retiro y pensión. Trámites ante CREMIL, DIVRI y Colpensiones. Trámites ante el Sistema de Salud de las Fuerzas Militares.

OBITUARIO SRA SRA SRA SRA

BNF BNF BNF BNF

BG CF CC

EJC ARC ARC

MG TC CR CR

FAC FAC FAC EJC

CT

EJC

MY AL MY

EJC ARC EJC

BNF EJC MY FAC MY EJC BNF EJC CR

EJC

Clara Sampedro De Añez Stella Venegas De Suarez Ligia Restrepo Vda. De Peña María Teresa Gómez Vda De Jurado Adolfo Clavijo Ardila Orlando Vergara Hernández Jorge Manuel Castellanos Julbe German Castro Prieto Luis Eduardo Yepes Cardona Víctor Rafael Plata Caceres Libardo Antonio Osorio Hoyos Bernardo Edgar Geithner Castrillon Jorge Ramírez Cuevas Tito García Motta Robinson Efrain Ortegon Camp Dolores Sofia Quintero De Smith Uriel Martínez Rubio Diomedes Ruiz Rubio Leonor Guarnizo De Maldonado Libardo Osorio Cardona

Bogotá D.C. Bogotá D.C. Bogotá D.C. Santander Bogotá D.C. Bolívar Bolívar Bogotá D.C. Quindío Bogotá D.C. Cauca Risaralda Huila Bogotá D.C. Antioquia Antioquia Bogotá D.C. Bogotá D.C. Bogotá D.C. Bogotá D.C.

FZA

NOMBRES Y APELLIDOS

SECCIONAL

SRA

BNF

Martha Inés Bernal Ramírez

Antioquia

SRA

BNF

Kimberly Andrea Castillo Reyes

Antioquia

TC

EJC

Juan Jairo Estrada Gutiérrez

Atlántico

SRA

BNF

Marleny Quijano Ayala

Atlántico

SRA

BNF

María Eugenia Trespalacios Arteaga

Atlántico

ST

FAC

Santiago Mejia Medina

Bolívar

CR

EJC

Alfonso Rafael Teran Rolong

Bogotá D.C.

CR

EJC

Nidya Patricia Pineda López

Bogotá D.C.

CR

FAC

Rosa Elena Tovar García

Bogotá D.C.

CR

FAC

Nancy Stella Cárdenas Blanco

Bogotá D.C.

CR

EJC

Romulo Mosquera Valbuena

Bogotá D.C.

CR

EJC

Álvaro Fernando Bocanegra Parra

Bogotá D.C.

TC

FAC

Sergio Alexis Perdomo Landazabal

Bogotá D.C.

TC

EJC

Juan Manuel López Sánchez

Bogotá D.C.

TE

EJC

Javier Andrés Cárdenas Castro

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Marcela Afanador Luque

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Elsa Leonor Tavera De Clavijo

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Dora Alicia Sánchez Sepulveda

Bogotá D.C.

TC

EJC

Diego Fernando Merchancano Narvaez

Nariño

CR

EJC

John Aldrin Hernández Méndez

Risaralda

CR

EJC

Julián Ramon Vallejo Loaiza

Risaralda

CT

EJC

Januario García Méndez

Santander

TE

EJC

Alberto Duran García

Valle Del Cauca

CF

ARC

Juan Ramiro Marrugo Diaz

Atlántico

CT

EJC

Guillermo Luis Rivera Citarella

Atlántico

SRA

BNF

Elsy Cecilia Pérez Samper

Atlántico

CR

EJC

Wilson Ricardo Mora Mateus

Boyacá

CR

EJC

Carlos Alfredo Perdomo Velandia

Bogotá D.C.

CR

EJC

Rafael Álvarez Lopera

Bogotá D.C.

CR

EJC

Jairo Antonio Granados Ruiz

Bogotá D.C.

TC

EJC

Carlos Andrés Bernal Noreña

Bogotá D.C.

MY

EJC

Héctor Manuel Guzman Galeano

Bogotá D.C.

MY

EJC

Gonzalo Sanzhez Hurtado

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Ana María Granada Copete

Bogotá D.C.

SRA

BNF

María Eugenia Gómez De Cueto

Bogotá D.C.

TE

EJC

Wiston Buritica Villota

Nariño

MY

EJC

Anderson Barrera Rincon

Norte de Santander

TC

EJC

Gerson Eduardo Cárdenas Serrano

Norte de Santander

MY

EJC

Juvenal Vladimir Otero Quiroz

Antioquia

MY

EJC

Julián Andrés Cárdenas Lozano

Antioquia

SRA

BNF

Lenda Olga Donado Palacio

Atlántico

BG

ARC

Rafael Alfredo Colon Torres

Bogotá D.C.

CR

EJC

José Alberto Caicedo Atolinez

Bogotá D.C.

CR

EJC

Marco Antonio Castillo Velasco

Bogotá D.C.

TC

EJC

Jorge Luis Arvilla Nasra

Bogotá D.C.

ST

FAC

Álvaro Antonio Sequera Duarte

Bogotá D.C.

MY

FAC

Sergio Andrés Forero Restrepo

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Esperanza Del Socorro Reinales De Fracica

Bogotá D.C.

SRA

BNF

Brigette Elizabeth Farfan Sandoval

Bogotá D.C.

CF

ARC

Rogelio Botero Machado

Bolívar

CT

FAC

Wilson Daniel Palacios García

Internacional

MY

EJC

Hugo Rafael Ayala Salazar

Nariño

CR

EJC

Jorge Eliecer Duran Rey

Norte Santander

TC

EJC

Carlos Eduardo Galindo Galindo

Risaralda

TC

EJC

Mario Augusto Loaiza Uzma

Risaralda

MY

EJC

Diego Alejandro Jiménez Rodríguez

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EJC

Fernando Corrales Barrios

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NUEVOS ASOCIADOS JULIO, AGOSTO Y SEPTIEMBRE 2026

Atención permanente en Colombia y en el exterior:

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INSTITUCIONAL - Convenios y Emprendimiento de Asociados.

EDICIÓN 636 / Julio - Agosto - Septiembre 2026

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