EMPRESA Octubre / Noviembre 2008
Capitalismo: 多Una mala palabra? (La crisis y Centesimus annus)
Editorial Las instituciones 多Cuales?
Vicente Massot La riqueza tambien esta en el servicio
Emilio van Peborgh
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EMPRESA
Número 191 Octubre / Noviembre 2008
Publicación de ACDE Buenos Aires Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa Afiliada a la Federación ACDE UNIAPAC de Argentina
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Premio Santa Clara de Asís 2002 Los artículos reflejan el punto de vista del autor y no necesariamente el de ACDE Registro Propiedad Intelectual 632.907 Precio del ejemplar: $12.- (S/envío postal)
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SUMARIO 3 Editorial Capitalismo: ¿Una mala palabra? (La crisis y Centesimus annus) 6 Reportajes La riqueza también está en el servicio Emilio van Peborgh 13 Política Las instituciones. ¿Cuáles? Vicente Massot 21 Informe El rol del Parlamento en la vida republicana • Producción y crecimiento con la mira en el bien común Carlos Rossi • El Congreso, contralor legislativo y garante de la calidad institucional María Eugenia Estenssoro • Grandes partidos, para el equilibrio justo Ernesto Sanz • Representación nacional vs. provincial: ¿Caminos opuestos? Cynthia Hotton • Reencauzarnos hacia el bien común Esteban Bullrich 30 Doctrina La política, la forma exigente de la caridad Cardenal Renato R. Martino 34 Empresa Liderazgo institucional: el aporte del empresario Marcos Gallacher y Alejandro Corbacho 38 Economía Desaparece el capitalismo financiero internacional. ¿Comienza la era de los “argento”? Héctor Mario Rodríguez 48 Economía El futuro de la energía Yanina V. Zupnik 53 Empresa Los Valores que hacen la diferencia Cristian Pérez 57 Institucional XVII Jornada Anual Grupo Joven Logueate en tu vida. ¿Dónde estás? ¿A dónde querés ir? ¿Qué te detiene? Ulises Paradiso 60 Desde España En el supermercado Miguel Aranguren 62 Sociedad Cuidar a la familia es cuidar la sociedad María Amalia Caballero
Editorial
Capitalismo: ¿Una mala palabra? (La crisis y Centesimus annus) ¿Es quizás este modelo (el capitalismo) el que es necesario proponer a los países del Tercer Mundo? Si por “capitalismo” se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva. (Juan Pablo II, Centesimus annus, n.° 42)
La crisis global disparada en los Estados Unidos de Norteamérica vuelve a cuestionar el sistema capitalista de mercado libre pues, para algunos, sería el responsable de lo que está ocurriendo. Provocada por los bancos de inversión que desarrollaron un sistema de intermediación financiero “en las sombras”, la crisis colapsó al explotar la burbuja de activos y créditos inmobiliarios, extendiéndose como onda expansiva y efecto dominó a los mercados de todo el mundo. Nuevamente, se escuchan voces que ponen en tela de juicio al mercado como método de atribución de riqueza, porque la crisis sistémica desatada trae el recuerdo de lo ocurrido en 1929/30 cuando una ola de desocupación, hambre y desesperación, iniciada también en Estados Unidos, se propagó por el mundo y desembocó en la guerra mas terrible sufrida por el hombre. ¿Es el sistema capitalista o de libre mercado el que ha fallado y producido estos males? ¿Debe reemplazárselo para encontrar más justicia en la distribución de la riqueza? ¿O más bien debe perfeccionárselo reconociendo la finitud humana que naturalmente nos limita? La primera cuestión que corresponde esclarecer está en relación con la naturaleza del capitalismo. Se trata de un sistema social y económico que nace del avance de la ciencia y de la técnica aplicada a la producción de bienes y servicios en un marco de libertad. No es una invención de una mente humana ni algo pensado por la razón. Esto lo distingue claramente del marxismo, que fue un sistema filosófico diOctubre / Noviembre 2008
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Editorial
señado por una persona, al que se intentó llevar a la práctica en algunas sociedades sacrificando la libertad y un elemental derecho como es la propiedad privada. Pero, sin duda, el capitalismo que ha generado una enorme prosperidad económica, porque es un sistema basado en la libertad del hombre, no está libre de crisis cíclicas en diferentes mercados que, en un mundo globalizado, repercuten en todos los rincones del planeta. Esto ocurre justamente porque el mercado es un sistema donde cada individuo elige y hace sus planes según sus deseos, sus intereses y sus ambiciones. En síntesis, sus virtudes y sus vicios. El capitalismo nació del espíritu emprendedor del hombre occidental, de su voluntad de ahorro y sacrificio que lo llevó a posponer el consumo para ahorrar e invertir. Como bien lo marcó Max Weber en La ética protestante y el espíritu del capitalismo, había en esta conducta una clara incidencia de la religión cristiana que predicaba la sobriedad y la vida austera cuya natural consecuencia fue la acumulación de capital. Pero el hombre es naturaleza caída por lo que, usando su libertad, reincide en hábitos muchas veces perniciosos. La avaricia, el consumismo, el deseo de aumentar sin medida la ganancia suelen ser moneda corriente en el mundo capitalista, aunque no son de su esencia. Estas actitudes son las que generan las crisis que endilgamos al sistema. Los mercados de cualquier bien o servicio, cuando la demanda supera a la oferta y produce grandes diferencias, atraen la especulación y el deseo de ganancias lo cual lleva a las famosas “burbujas” y a sus recurrentes explosiones cuando por alguna razón bajan los precios. En el mercado financiero, este efecto es letal porque el sistema del libre mercado tiene su fundamento en la confianza; cuando esta comienza a flaquear se producen las grandes corridas y quiebras bancarias, ahora más contundentes frente a un mundo globalizado altamente interdependiente. En síntesis, los defectos naturales en el hombre, ¿deben hacernos abandonar un sistema basado en la libertad? ¿Es necesario desconfiar de la libertad e imponer un sistema que la coarte para, de esta manera, evitar la crisis? La respuesta nos la da la Centesimus annus cuando dice que: “…donde el interés individual es suprimido violentamente, queda substituido por un oneroso y opresivo sistema de control burocrático que esteriliza toda iniciativa y creatividad. Cuando los hombres se creen en posesión del secreto de una organización social perfecta que haga imposible el mal, piensan que pueden usar todos los medios, incluso la violencia y la mentira para realizarla” (n.° 25). Porque, cuando el hombre de Estado, político o regulador, busca combinar los valores de libertad y justicia en su rol de árbitro del bien común, también puede caer en hábitos perniciosos con un mal uso del poder o un juicio prudencial equivocado. Lamentablemente, la realidad que describió Juan Pablo II en el párrafo precedente es lo que ocurre en la Argentina donde el Gobierno pretende imponer un sistema autoritario con la excusa de la redistribución de la riqueza, cuando la realidad Página 4
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nos muestra que así lo que se está logrando es aumentar la pobreza y la exclusión mientras se ahuyenta a los auténticos inversores de riesgo y a los emprendedores. Es así que en una actitud coherente con su forma de pensar, desde el oficialismo, en lugar de preocuparse por la crisis sumándose constructivamente al esfuerzo de coordinación mundial con acciones preventivas y correctivas, se predica la caída del capitalismo y se pretende convencernos que, como dice la Encíclica, nuestros gobernantes poseen el secreto de realizar una sociedad justa coartando la libertad y dañando el derecho de propiedad. Esa experiencia ha fracasado aquí y en el mundo porque pretendía imponer un mesianismo político que cayó al no poder superar sus propias contradicciones. Frente a la crisis, debemos afirmar aún más la libertad, que en un Estado moderno no se contradice con una supervisión prudencial y regulaciones más creativas y apropiadas para el sistema financiero globalizado. Ciertamente, la situación excepcional aconseja remedios temporarios y excepcionales que busquen restituir la confianza en los mercados para que de esta manera se eviten mayores males y se instaure el clima necesario para volver al mercado libre. El cambio en los corazones, en el interior del alma de cada hombre, será el factor que pondrá remedio a los defectos que surgen dentro del capitalismo, consecuencia natural de la imperfección humana. En esto el empresario cristiano tiene ante sí un gran desafío que consiste en preocuparse por hacer eficiente su empresa para que produzca beneficios, pero que además, esté dispuesto a esforzarse en llevar una vida sobria y moderada para, siguiendo la enseñanza pontificia, “…implementar estilos de vida, a tenor de los cuales la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un crecimiento común sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones”. (Centesimus annus, n° 36). Es que, como dice Daniel Montamat en un reciente artículo: “La raíz de la crisis que hoy conmueve a la economía mundial hay que buscarla en la bulimia consumista (posmoderna) que predomina en la sociedad americana y a la que el resto del mundo fue funcional (financiándola). (“Adiós al consumo posmoderno”, La Nación, 6 de octubre de 2008). En este aspecto también la Centesimus annus, que defiende con firmeza la economía libre de mercado, alerta contra el peligro del consumismo y nos brinda una guía de comportamiento individual que, cuando es ignorada, tiene incidencia en la economía nacional y mundial. Dice la Encíclica: “No es malo el deseo de vivir mejor, pero es equivocado el estilo de vida que se presume como mejor, cuando está orientado a tener y no a ser, y que quiere tener más no para ser más, sino para consumir la existencia en un goce que se propone como fin en sí mismo”. (n.° 36, primer párrafo). En nuestro país, ese deseo consumista está a la vista y se traduce en empresas pobres con empresarios ricos, así como también en la poca predisposición a privarse del consumo inmediato para brindar apoyo a Organizaciones no Gubernamentales o emprendimientos de interés público. Octubre / Noviembre 2008
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La riqueza también está en el servicio “Alguna vez tuve 25 años y, en ese entonces, con tres amigos nos preguntábamos: ¿Cuál es la medida del éxito de un hombre en la vida? Hubo varias respuestas. Uno de ellos afirmó: ‘ganar dinero para criar y educar una familia’, a lo que agregué con énfasis: ‘…y aprender a servir. La riqueza también está en el servicio’”, rememora Emilio van Peborgh durante la entrevista a EMPRESA. Un encuentro que tuvo por objeto reflexionar y dar testimonio de su experiencia como dirigente de empresa.
BA Economía Harvard University. Ex-presidente de Rigolleau e Idea. Director de empresas nacionales y extranjeras. Ex-Ministro de Defensa (1968). Emérito socio de ACDE y amigo de Enrique Shaw.
Frente a las turbulencias financieras y a las urgencias de un mundo que debate su presente y su futuro, nos preguntamos si valía la pena postergar este reportaje. Pero esta vuelta a las fuentes, con el aporte enriquecedor de un testimonio empresario que forma parte de la historia de vida de ACDE, despejó aquellas dudas. En todo caso, conocer lo que somos y sentirnos parte nos permitirá caminar con paso seguro en un tiempo de nuevos desafíos.
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Nos recibió en su casa, dispuesto al diálogo. Cultor del bajo perfil, nos sorprendió gratamente con algunas anécdotas y experiencias que compartió, casi pidiendo permiso: sus orígenes belgas, las vacaciones de la niñez en Suiza, el voluntariado durante la Segunda Guerra Mundial, sus estudios en Harvard, la amistad con Enrique Shaw, su experiencia empresaria, ACDE… Con la misma pasión de navegante -aquella que lo llevó a emprender y a liderar una travesía de cuatro meses desde nuestras costas hacia los Estados Unidos- comparte su reflexión acerca del mundo de la empresa. Donde la palabra servicio siempre está presente, como una constante que no lo abandona y que marca la vida de este hombre pleno. Sus inicios en la vida empresaria vienen sustentados por una vocación, por querer entender desde muy joven el mundo del trabajo y la economía a la luz de los valores. Van Peborgh: - Mi experiencia se inicia de adolescente con lecturas de problemas sociales de escritores franceses acerca de la violencia sindical de los años cuarenta en Europa, a la par de lecturas vinculadas a esos temas y otros con la doctrina social de la Iglesia. Posteriormente, tuve una formación universitaria “norteamericana” que me ayudó a entender las implicancias de la modernidad en el trabajo y la economía.
serio la necesidad de reorientar la política hacia una economía de mercado que ahora llamamos “neoliberal”. De esos tiempos, recuerdo con simpatía a Moyano Llerena con sus ideas modernas y de apertura, y a Alizon García, y algunos otros hombres valiosos.
Un tema que siempre me preocupó fue la visión de la Iglesia sobre las políticas económicas llamadas de orientación neo-liberales. El mundo hoy, y especialmente Europa, se ha beneficiado con enfoques prácticos de un socialismo moderno.
Lamentablemente, reaparecieron los fantasmas con ideas de encerrarnos en una mentalidad estatista: un nacionalismo equivocado que siguió acompañándonos casi siempre.
¿Qué problemáticas empresarias se han mantenido perennes a lo largo del tiempo?. - Mi experiencia me indicaría en forma sintética: la estabilidad de los gobiernos y
Al regresar al país, ya asumiendo responsabilidades empresarias, conviví con el peronismo y con todo el sacudón económico y social de entonces.
¿Cómo fueron esos tiempos? - Se percibía a partir de 1950 una fuerte orientación económica cerrada, con una gran influencia estatista y mucha presión sindical. Derrocado Perón, surge entre el empresariado Octubre / Noviembre 2008
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la confianza de la moneda. Si eso no se logra, estaríamos construyendo sobre arena. En la Argentina que yo conozco, la inflación manda nuestros ahorros al exterior: esto es grave… El proceso de extranjerización de empresas argentinas sobresale en una mirada de este último tiempo. ¿Qué reflexión le merece este proceso? - La extranjerización de empresas, que ha crecido en los últimos años, es el resultado de una falta de confianza de los argentinos en los repetidos desaciertos económicos de sus gobiernos. Hubiéramos preferido que las inversiones sean nuestras de nuestra cultura que, sumada a la y se hagan en casa, pero la historia es inestabilidad política y la ya obsesionada otra. Hace muchos años, inversores exinflación, afecta la conducta de todo tranjeros emprendedores abrieron el ciudadano. ACDE ha publicado buenos y camino. Pensemos en los años cercaprofundos artículos sobre el tema. nos a 1890, a los que se sumaron más argentinos y extranjeros con visión de futuro. Sin embargo, con el correr de los años, a la política primero, y al populismo después, se agregaron la inflación, la inseguridad de las reglas y cierta envidia o resentimiento a partir del peronismo del 45, que todos hemos conocido. Después hubo oscilaciones, pero transitorias y de corta duración como, por ejemplo, la del doctor Arturo Frondizi.
La corrupción ha sido un defecto
Mi experiencia con capitalistas extranjeros es en general positiva cuando esas actividades exigen inversiones de activos fijos, con empleos estables, tecnología Página 8
moderna y hoy, seguridad jurídica. Entre ellas, he tratado con varias corporaciones anglosajonas internacionales que para considerar inversiones requieren asegurar el investment grade. Hoy la Argentina no lo tiene, a pesar de buscar inversiones necesarias que no llegan. ¿Por qué será? Y con el mundo financiero… - El mundo financiero es otro mundo: fluido, arriesgado, peligroso, que se presta a todo. Se forman Bancos, se venden y desaparecen, y con las financieras el proceso es aún más rápido. Por algo este sector fue bautizado “la patria financiera”. De todas maneras, a pesar de las críticas, el mundo bancario es necesario, aunque en nuestro país se presta a conductas irregulares que no requieren comentarios. La presencia internacional, ¿de qué manera fue influyendo en el management local? - En los años sesenta entra en escena una nueva generación de ejecutivos argentinos con formación extranjera, y se observa muy pronto que el estilo antiguo y burocrático que aún usaban buenas viejas empresas argentinas requerían de una verdadera modernización. En los años de posguerra, los métodos de gerenciamiento -management- norteamericanos fueron trasladados con éxito a Europa, y de allí llegaron a nosotros. Al poco tiempo se organizó una institución con ese objetivo llamada IDEA: Instituto de Empresarios Argentinos. Su objetivo era la capacitación de jóvenes ejecutivos y prepararlos para un horizonte más moderno y competitivo. Mis recuerdos de esa época señalan el inmediato interés de las filiales extranjeras locales al mandar sus candidatos a perfeccionarse pero, lamentablemente, las empresas argentinas se demoraron en comprender esta neceEMPRESA Nº191
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sidad. Hoy los cursos de administración avanzada, llamados MBA, se vienen aplicando en varias de nuestras universidades, incluso en la Universidad Católica Argentina.
Qué Argentina queremos los argentinos
Esto habla sin dudas de la necesidad de un buen gerenciamiento.
En forma imprevista, fui llamado a cumplir responsabilidades públicas entre 1966 y 1969 bajo el gobierno de Onganía. Suponía que la designación se debía a mi larga experiencia empresaria, y la acepté con reservas y con vocación de servicio a mi país.
- Ciertamente. Por fin hemos comprendido que en el mundo de hoy, con computadoras y sus inventos, el buen gerenciamiento de las instituciones, sean éstas públicas, civiles, militares, hospitalarias y tantas más, requieren de este enfoque para su mejor funcionamiento.
Fue una experiencia muy interesante y valiosa para mí por las relaciones con el gabinete y los secretarios, hombres honorables con facilidad de diálogo y un buen sentido ético. Pero en definitiva, era un gobierno improvisado, sin políticas de Estado y un futuro impreciso, aceptado transitoriamente por la opinión pública a pesar de no ser un gobierno democrático.
Hablamos de instituciones…Y Ud. fue testigo de la constitución de ACDE.
Mis obligaciones incluían, además, racionalizar en forma gradual el sector que cubría las Fabricaciones Militares, tanto en el uso de dineros públicos como de eventuales privatizaciones, pero debo admitir que no hubo ni cambios ni progreso. Los ingenieros militares decían: “los ministros cambian y nosotros nos quedamos”.
- Al volver a cierta tranquilidad, en los años sesenta, aparecen iniciativas muy positivas que, a pesar de las la tensiones políticas y sindicales, subrayaban las dificultades de la relación de las personas con su trabajo. Es en este contexto que surge una propuesta significativa de manos de Enrique Shaw, que ya venía con serias preocupaciones por los problemas que afectaban a los hombres en las fábricas. Luego de reuniones con amigos con las mismas preocupaciones, se decide la fundación de ACDE -asociación católica, luego cristiana, de empresarios-. El objetivo de aquellos dirigentes era muy claro: promover y aplicar las implicancias de la doctrina social al hombre de trabajo. En esta iniciativa, Enrique contó con la gran ayuda del padre Manuel Moledo, quien fuera asesor doctrinal de la asociación. Y desde entonces ACDE ha crecido y sigue creciendo alentando iniciativas muy valiosas.
El conflicto del “Cordobazo”, de mayo 1969, demostró que el ministro del Interior ignoraba la tensión estudiantil-gremial, que a su vez sorprendió a Onganía, quien aislado en su verdad no quiso percibir otras opiniones. En esas circunstancias, el Presidente decretó la renuncia del gabinete. Como empresario sin experiencia pública, el haber vivido todo esto me lleva a pensar que el futuro de nuestro país requeriría una cultura política con mediación y tolerancia, pero veamos dónde funcionan.Y no faltan ejemplos ni testimonios. ¿Serán necesarios tantos fracasos para volver a empezar? Habrá que seguir preguntándose qué Argentina queremos los argentinos. Vuelven a mi memoria, las lecturas del gran jurista francés Alexis de Tocqueville, que visitó Norteamérica en 1844 para analizar su organización social, política y económica, análisis que luego fue publicado como Democracia en América y que se convirtió en una columna básica de las ciencias políticas del mundo occidental.
ACDE se constituyó sin dudas en un ámbito propicio para, entre pares, reflexionar Octubre / Noviembre 2008
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e impulsar la coherencia entre la vocación emprendedora y la fe cristiana. - En efecto, con Enrique Shaw, ACDE recogió los efectos de la Segunda Guerra Mundial para centrar la atención del mundo empresario en el “bien común social”. Los ejemplos de Europa fueron significativos con la creación de UNIAPAC y otras asociaciones similares en varios países de mundo. Las valiosas reuniones realizadas y sus manifestaciones institucionales, caracterizadas por su claridad y firmeza, han merecido últimamente una muy positiva aceptación.
ACDE es un centro que ilumina y sensibiliza la conciencia del mundo empresario, una misión tan difícil como necesaria. ¿Qué repercusiones tiene la presencia de una asociación de tal especificidad? - Es difícil medir los cambios culturales y, en especial, en instituciones con bases espirituales y o religiosas. Son cambios lentos y requieren intimidad. Sin embargo, observo que frente a nuestra realidad actual, ACDE está manifestando opiniones francas y valientes.
Enrique Shaw y su testimonio de vida cristiana Enrique Shaw fue un hombre tocado por la mano de Dios. Digo hombre porque vivió como tal muy intensamente: como padre, como esposo, como marino, como empresario. En este último aspecto, lo conocí bien. Trece años de trabajo juntos me dio la oportunidad de observarlo y valorarlo. En su trabajo demostraba una mentalidad y una concentración muy grande, basada más en una búsqueda inquieta de objetivos que en una planificación meditada y pausada. Uno se pregunta ahora si por algún misterio inexplicable presentía que su vida sería corta y, por ende, su gran sentido de urgencia. Su elección de los hombres siempre fue generosa, dando oportunidades a los que creían merecerlas. En su elección daba mucho peso a aquellos que poseían una vida cristiana y espiritual muy profunda. Su generosidad en materia de dinero era proverbial, pero lamentablemente no siempre
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correspondida por quienes ayudaba. Esto no lo afectaba, y seguía su camino. Digo además tocado por la mano de Dios, por la profunda espiritualidad que siempre lo acompañó y que motivó todos los actos de su vida. Fundador de ACDE y promotor del “salario familiar” y de tantas otras iniciativas, el mundo que lo rodeaba lo acompañaba, lo respetaba, lo admiraba, pero no parecía poder seguirle el ritmo. Él estaba muy apurado, probablemente presintiendo que no tenía mucho tiempo. Enrique Shaw sembró mucho…, por eso su recuerdo es imborrable y sus obras perduran y crecen con los años. Emilio van Peborgh
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Una iniciativa muy importante, que lo encontró muy involucrado en ACDE, fue la propuesta de Ética Empresaria. Cuéntenos acerca de ella… - Entre muchas iniciativas, una de ellas fue la redacción de un documento sobre la ética llamado: “Propuesta de Ética Empresaria”, que alentaba una conducta más responsable frente a las leyes, a los valores y a la conciencia. Fue distribuido a los sectores más representativos del empresariado, con aceptación positiva. La corrupción ha sido un defecto de nuestra cultura que, sumada a la inestabilidad política y a la ya obsesionada inflación, afecta la conducta de todo ciudadano. ACDE ha publicado buenos y profundos artículos sobre el tema. El tema ético ha sido tratado por una organización con sede en Berlín, llamada “Transparencia Internacional”, que analiza periódicamente los niveles de corrupción en el mundo. Algunos países se destacan por su bajo nivel pero, lamentablemente, nosotros figuramos muy desubicados.
generado preocupaciones en las economías en desarrollo. Frente a esta situación, la prioridad de cada país y de cada empresa debe ser enfrentar en forma prioritaria los problemas internos propios -probablemente heredados en modo parcial de gobiernos anteriores- con racionalidad y sensatez, que alivien esas diferencias. Hay ejemplos, pero falta prudencia y voluntad política.
En los últimos tiempos, el mundo empresario observa con una mayor preocupación lo que se bautiza como responsabilidad social empresaria.
La misma doctrina social de la Iglesia ha vivido un interesante proceso de apertura, desde una visión que hacía foco solo en la distribución hacia un reconocimiento de la generación de riqueza como condición indispensable para el desarrollo.
- Ciertamente. Hoy, si bien con más intenciones que proyectos y acciones concretas, se nota que, sea por conveniencia, sea para lograr paz gremial o preocupados por la consecuencia de la globalización algo está cambiando.
- Un tema que siempre me preocupó fue la visión de la Iglesia sobre las políticas económicas llamadas de orientación neoliberales. El mundo hoy, y especialmente Europa, se ha beneficiado con enfoques prácticos de un socialismo moderno.
La globalización, que en su momento fue muy festejada por el primer mundo, ha
Es valioso señalar que en los últimos años la Iglesia, a través de importantes
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Van Peborgh: “ACDE es un centro que ilumina y sensibiliza la conciencia del mundo empresario, una misión tan difícil como necesaria”.
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provocar tensiones que al rebalsar provocan problemas con la esposa o con los hijos. El mundo de hoy parece exigir tanta velocidad y exigencias a los cargos jerárquicos que para aliviar y evitar esos problemas ya se vienen ensayando en algunas grandes compañías ciertas soluciones flexibles para tratar y aliviar este problema. Anticipo que estas medidas se irán dando con más frecuencia. ¿Qué mensaje daría a los jóvenes profesionales que ingresan al mundo empresario y a los seniors, en su actitud de apertura y recibimiento de las nuevas camadas? Van Peborgh: “En la Argentina que yo conozco, la inflación manda nuestros ahorros al exterior: esto es grave.”
encíclicas, ha marcado con sensibilidad y claridad que el desarrollo y el crecimiento es la base de más empleo y más trabajo. Y ha hecho hincapié en una mayor responsabilidad social y, eventualmente, más inversiones y más bienestar general, teniendo siempre presente el equilibrio que se busca con la responsabilidad del trabajo. El equilibrio entre la familia y el trabajo surge como una de las asignaturas pendientes en la persona del empresario. - Uno de los temas importantes que se observan hoy con mayor preocupación es el de la familia y el trabajo. Tuve la suerte de asistir a una conferencia, de una corporación internacional, de un sociólogo español de Insead, cuyo título era: Must success cost so much?, y se refería a la vida de los ejecutivos que debían atender tres carreras, una como ejecutivo, otra como esposo y otra como padre. El tema señalaba que las presiones del trabajo pueden Página 12
- Alguna vez tuve 25 años y en ese entonces, con tres amigos nos preguntábamos: ¿Cuál es la medida del éxito de un hombre en la vida? Hubo varias respuestas. Uno de ellos afirmó: “ganar dinero para criar y educar una familia”, a lo que agregué con énfasis: “… y aprender a servir. La riqueza también está en el servicio”. El Padre Moledo nos aconsejaba que tuviéramos una actitud de apertura, y que el cambio fuera positivo… A los jóvenes profesionales, simplemente les diría que se puedan imaginar un plan de vida -con valores ante todo- y en libertad, elegir un modelo a seguir. Los invito, en este sentido, a recorrer la vida y el pensamiento de Abraham Lincoln. Eduardo Otsubo
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Las instituciones. ¿Cuáles? “Si semejante ilegitimidad -en donde los poderes fácticos prevalecen a expensas de los partidos políticos- se ha afianzado transformándose en una suerte de constitución sociológica, no basta con estigmatizarla, por cuanto su perdurabilidad comporta no ya un mero dato adicional o residual de la realidad argentina, sino un dato estructural”, señala el autor al evidenciar la existencia de dos constituciones en juego: la alberdiana y la corporativa. Massot sostiene en su análisis la necesidad de reconocer que esta última no ha sido la imposición de un tirano o de un movimiento totalitario, sino que ha nacido de la aceptación consensual de buena parte del país. A partir de allí se puede acometer la tarea de clausurar el ciclo corporativo y reimponer el texto alberdiano. El artículo profundiza, además, con gran claridad acerca de la democracia y la república, dos conceptos y tradiciones que en Occidente no sólo han sabido construir el espacio público de la ciudadanía respetando a mayorías y minorías, sino resolver el problema de cómo gestionar las discrepancias en un ámbito de pluralidad e inclusión.
El de las instituciones, o mejor, el de su ausencia, es uno de los problemas más agudos que aquejan a nuestro país desde hace décadas. Está claro que normativamente las instituciones -entendidas menos como organizaciones que como rule of law- gozan, en los papeles, de buena salud. Hay un texto constitucional estupendo y unas definiciones sobre nuestro presunto carácter republicano, representativo y federal que no dejan lugar a dudas al respecto. Pero sucede que, más allá de la letra impresa, carecen de poder y, por lo tanto, correspondería decir que, políticamente, no existen.
La vigencia de una constitución sociológica En realidad, la poca atención que les hemos prestado a las instituciones -desde el Octubre / Noviembre 2008
cinturón de seguridad y los semáforos hasta la separación de poderes y la moneda- ha generado un vacío, que en la Argentina fue cubierto por la presencia de hombres providenciales. Sucedió, entonces, algo lógico: ante la inexistencia de las instituciones cobraron fuerza los poderosos de turno. Este fenómeno, que no parece tener fin, se dio en paralelo con la vigencia de una constitución sociológica -opuesta a la escrita- y a la confusión de dos conceptos y realidades -la democracia y la república- que si bien en teoría debieron haberse complementado, en la práctica no lo hicieron. Cualquiera sabe los efectos nocivos que ha tenido para el país la existencia sobredimensionada de unos poderes corporativos cuyo peso ha demostrado ser superior, incluso, al del Estado mismo. Nada habría que agregar al tema, toda vez que resulta Página 13
Profesor titular del doctorado de Ciencias Políticas (UCA).
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evidente -cuando menos hoy- el carácter disfuncional de esas corporaciones convertidas en factores de poder. Pero, como siempre sucede entre nosotros, el discurso anticorporativo se resiente no por lo que aprecia de la realidad y desea combatir, sino por lo que no quiere ver. En efecto, de acuerEn los regímenes democráticos no do con el criterio antedicho, la Arrepublicanos es notoria la ausencia de gentina tendría una constitución válida ese acuerdo entre dos tradiciones escrita, en donde habrían quedado -la republicana y la democrática- que en plasmados, de una vez y para siempre, Occidente no sólo ha sabido construir los preceptos, contenidos y exigencias el espacio público de la ciudadanía adecuados a nuestra forma de vida. Solo respetando a mayorías y minorías, sino que, fruto de una crisis de legitimiresolver el problema de cómo gestionar dad, notable desde hace décadas, no las discrepancias en un ámbito de gozaría la República de los beneficios pluralidad e inclusión. de la letra y del espíritu del texto alberdiano. Es como si el mismo estuviese sofocado e impedido de obrar por efecto de un largo proceso de decadencia. Bastaría pues, ponerlo en práctica, para que la Nación recuperase su pasada grandeza. Si fuera así, habría que explicar porque ha persistido y echado raíces tamaña ilegitimidad. Decir que la constitución de 1853 con sus reformas, no rige en todo su contenido pues se halla acorralada por los distintos poderes corporativos, desde hace 50 años, más o menos, resulta poco satisfactorio. Si semejante ilegitimidad -en donde los poderes fácticos prevalecen a expensas de los partidos políticos- se ha afianzado transformándose en una suerte de constitución Página 14
sociológica, no basta con estigmatizarla, por cuanto su perdurabilidad comporta no ya un mero dato adicional o residual de la realidad argentina, sino un dato estructural. Es evidente que los argentinos, mal que nos pese, hemos legitimado durante décadas una constitución de tipo sociológico. Que ahora se evidencie su perversidad, que en parte sea responsable de atraso nacional y pueda resultar incompatible con un estado de derecho, resulta cierto; lo cual no quita que –en tanto ha tenido vigencia, malgrado el juicio que nos merezca- sea nuestra constitución real y efectiva. Reconocer, por de pronto, la existencia de esas dos constituciones en juego –la alberdiana y la corporativa- y reconocer también que esta última no ha sido la imposición de un tirano o de un movimiento totalitario, sino que ha nacido de la aceptación consensual de buena parte del país, son los puntos de partida necesarios para entender el problema. Sólo a partir de los mismos se puede acometer la tarea de clausurar el ciclo corporativo y reimponer el texto alberdiano. El primer cuidado que debe tenerse al respecto es no confundir la disfuncionalidad de unas corporaciones en determinado tiempo y espacio, con la existencia -a todas luces necesaria- de las mismas como órganos de mediación política e incluso de representación social. El segundo, descartar la tentación -tan común en estos días- de creer que basta un gobierno democrático y su voluntad expresa de poner fin al reinado de aquellos poderes fácticos para que ello suceda. La magia es una cosa, la política otra bien distinta. Esto en cuanto atañe a la constitución en sentido amplio. Falta todavía considerar el tema de nuestra forma de gobierno. Fundidas y confundidas como si fuesen hermanas gemelas, o poco menos, la república y la democracia parecen destinadas a obrar a EMPRESA Nº191
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la manera de los sinónimos. En parte debido a la tentación, tan común, de generalizar al voleo términos y realidades que desconocemos y, en parte, merced a ciertas razones de concesión política, la citada coyunda conceptual ha echado raíces al extremo de presentarse en la Argentina cual si fuese una verdad revelada. Si todo no pasase de una disputa académica, el asunto carecería de importancia, mas allá, claro, de los cenáculos dedicados al estudio de las ideas. Pero el asunto excede con creces el ámbito de la reflexión teorética. Entre otros motivos, porque, aun cuando no lo parezca, puede condicionar el derrotero institucional del país.
La democracia y la república Sin necesidad de desandar la historia para prestarle atención a los orígenes del problema, la democracia y la república ni son gemelas ni nacieron hermanadas ni arrastran en su trajinar características semejantes que permitan trazar, a su respecto, un denominador común. Las dos hicieron su aparición en el mundo antiguo -una, en Grecia, y la restante, en Roma- y desde entonces siguieron caminos coincidentes o divergentes según las circunstancias. La democracia ateniense no era republicana, de la misma manera que la república romana no era democrática. Traer a comento estos datos, no tiene por objeto ensayar una comparación imposible entre Pericles, Cicerón y nosotros, sino poner sobre el tapete un principio -el mayoritario- que el gran ateniense apuntó en su famoso discurso del año 431 antes de Cristo, al despedir a los primeros ciudadanos muertos en la Guerra del Peloponeso. Cuanto en esa oportunidad dijo el orador que el gobierno democrático recibe su nombre en razón de que no depende de unos pocos, sino de la mayoría, sigue siendo, aun hoy, la condición necesaria de este régimen político. La democracia es, al misOctubre / Noviembre 2008
mo tiempo, una ideología de la igualdad y una técnica -no necesariamente neutralpara determinar la manera cómo se distribuye y ejerce el poder en correspondencia con los votos obtenidos por los partidos. Tiene pues, por base liminar, el número. De aquí que no haya faltado a la verdad Carl Schmitt al sostener: “El 51% de los votos en las elecciones da por resultado la mayoría parlamentaria; el 51% de los votos del Parlamento produce el derecho y la legalidad”. Es cierto que si la mitad más aún se obtuviera aherrojando los derechos y garantías de las demás facciones políticas y de la ciudadanía en general para competir electoralmente en igualdad de condiciones, no habría democracia, sino alguna variante devaluada que haría usurpación de titulo. Por eso nadie consideraría seriamente que las democracias populares de la Europa comunista, o el PRI mexicano en sus épocas de dominio hegemónico, o las denominadas democracias orgánicas de ciertos regímenes con reminiscencias fascistas, fuesen sistemas en los que la legitimidad descansara sobre la voluntad de la mayoría trasparentada en elecciones libres de toda coacción. Salta a la vista que, en cualquiera de las experiencias mencionadas, ni el principio mayoritario era tomado en cuenta ni existía una oposición digna de ese nombre que tuviera la posibilidad de transformarse en alternativa de poder.
Se puede ser brutalmente democrático y, a la vez, poco o nada republicano Ahora bien, ¿cómo calificar, en cambio, a aquellos regímenes en los que una mayoría electoral legítima gobierna con absoluta prescindencia de los pareceres de la minoría y enarbola su derecho a hacerlo en consonancia con el siguiente razonamienPágina 15
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to: en una democracia indirecta -no las hay de otro tipo en el mundo moderno-, la voluntad de la mayoría parlamentaria libremente elegida se identifica con la voluntad popular y, por lo tanto, lo que sostenga y decida es legal? Si su acción quedara circunscripta a la esfera de los asuntos políticos -sin asomarse a esa otra esfera donde señorean los derechos fundamentales a la vida, la libertad de conciencia, la propiedad y la libertad de expresión- no existirían razones para Es evidente que, ante la ausencia negarle credenciales democráticas. de unanimidad en cuanto hace al Ello permitiría, por ejemplo, en países manejo de los asuntos públicos de una de tradición presidencialista, que sociedad cualquiera, debe gobernar el el Poder Ejecutivo dominase a volunmás votado. Pero si todo se agotara tad al Legislativo y, por intermedio en este dato, quedaría satisfecha la de la facultad que posee este de nomdemocracia e insatisfechos el Estado brar y remover a los jueces, controlase de Derecho y la república. también la judicatura. Sin contar con que tendría la potestad de reformar la constitución si lo creyese necesario y de elegir una Corte Suprema adicta. Con lo cual controlaría, en la práctica –cualesquiera que fueren sus protestas en contrario- los tres poderes. Dicho sin vueltas: se puede ser brutalmente democrático y, a la vez, poco o nada republicano. En los regímenes democráticos no republicanos es notoria la ausencia de ese acuerdo entre dos tradiciones -la republicana y la democrática- que en Occidente no sólo ha sabido construir el espacio público de la ciudadanía respetando a mayorías y minorías, sino resolver el problema de cómo gestionar las discrepancias en un ámbito de pluralidad Página 16
e inclusión. Es evidente que, ante la ausencia de unanimidad en cuanto hace al manejo de los asuntos públicos de una sociedad cualquiera, debe gobernar el más votado. Pero si todo se agotara en este dato, quedaría satisfecha la democracia e insatisfechos el Estado de Derecho y la república. Lo antes expuesto lleva a conclusiones que no riman con lo que es costumbre escuchar en las discusiones de carácter político. La idea de que la democracia -dicha así, a secas, sin ningún calificativo ulterior- es santa, inmaculada e inmarcesible en cuanto a sus valores y a una forma legítima de participación en el gobierno de la ciudad, capaz de construir una ciudadanía moldeada por los hábitos de obediencia y respeto a la ley, resulta una falsedad manifiesta. La cuestión no se prestaría a tantos y tan dolorosos malentendidos si no diéramos por sentada la sinonímia conceptual a la que hicimos referencia antes. En realidad, la consonancia de dos tradiciones diferentes –la democrática y la republicana- sólo se ha dado de una manera acabada -y ello luego de siglos de desencuentros- en los Estados Unidos, y en Europa después de la Segunda Guerra. Inversamente, esas tradiciones todavía se miran con ceño o, lisa y llanamente, se ignoran en buena parte del mundo. El error de creer que la democracia supone necesariamente el respeto a las minorías, la división de poderes, la periodicidad de los cargos y la renovación permanente de los funcionarios que los ejercen, importa una confusión peligrosa. La democracia puede ser republicana y atenerse a los preceptos del Estado de Derecho, aunque no siempre lo hace porque no está obligada a ello. Claro que de la misma manera puede hacer valer el peso del número, y el número –ya lo sabemos- es indistintamente liberal, conservador, radical, peronista, fascista o comunista. EMPRESA Nº191
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El rol del Parlamento en la vida republicana “En el Estado en que un hombre solo, o una sola corporación de próceres, o de nobles, o del pueblo administrase los tres poderes, y tuviese la facultad de hacer las leyes, de ejecutar las resoluciones públicas y de juzgar los crímenes y contiendas de los particulares, todo se perdería enteramente.” Montesquieu. (El espíritu de las leyes, 1748)
El 17 de julio de 2008, finalizó la histórica sesión del Senado de la Nación, que concluyera con la no aprobación de la resolución 125 elevada por el Ejecutivo y que, a tiempo de ser debatido en la Cámara Alta, contaba con media sanción por parte de Diputados. La sociedad civil en vilo, como no se tiene recuerdos cercanos en la historia institucional argentina, siguió atentamente y en grado de tensión las distintas argumentaciones que los Senadores de la Nación exponían a favor o en contra de la propuesta de retenciones al sector agropecuario. Bajo la atenta mirada del vicepresidente de la Nación y presidente del Cuerpo, Julio Cobos.Y fue justamente él quien, en las primeras horas de la madrugada, escribiera el capítulo final de una página destacada de la vida republicana de nuestro país. La posición del Parlamento ha logrado sopesar el avance irrestricto del Ejecutivo, tan común en nuestros países de tradición presidencialista. Es en la división de los Poderes donde la República se hace fuerte, consolidando verdaderamente la calidad institucional, tantas veces pregonada. En esta edición de EMPRESA, y con una mirada superadora a la derogación de la resolución, quisimos recoger el testimonio de cinco legisladores nacionales. Compartimos con ellos una serie de temáticas que nos ayuden a pensar en positivo acerca del rol del Parlamento y de sus legisladores miembro.
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Carlos Rossi
Producción y crecimiento con la mira en el bien común Muy por el contrario a lo que algunos piensan o pensaron, la democracia salió fortalecida con lo sucedido en el Senado de la Nación, en oportunidad de la desaprobación de la resolución 125 que pretendía incrementar las retenciones a las exportaciones de granos. En esa instancia, la Cámara Alta “debía obedecer el mandato oficial”, tal y como lo había venido realizando hasta ese momento, pero eso no sucedió, y aun cuando desde la casa de gobierno, la voz de algunos de sus funcionarios más cercanos intentaba demostrar a la sociedad que la institucionalidad estaba en riesgo porque desde el Parlamento se ponía en duda una decisión tomada desde el Poder Ejecutivo, se estaba, en cambio, escribiendo una nueva página en la historia de la institucionalidad de nuestro país.
Esa, en contra a lo que desde el oficialismo se intentó hacer parecer, fue una buena señal para la democracia, para el equilibrio de fuerzas, para la representatividad. Lo cierto es, que siempre es y será un buen signo, que cada poder público haga valer su propio peso, porque ese es el juego de la democracia, como también y aun dentro de un mismo partido, que existan opiniones disímiles. Solo de ese modo es que el sistema plural se equilibra y funciona, como debería funcionar. Sucede que durante mucho tiempo, el desarrollo institucional estuvo, y todavía le quedan demasiadas secuelas de ello, atado a una especie de obediencia verticalista. Cada partido que llegaba al gobierno se aseguraba en la urnas la mayoría automática en cada una de las cámaras, con lo cual el Parlamento pasaba de ser un poder público a una especie de “escribanía” que muy rápidamente daba por sorteado el trámite legislativo, dejando de lado la posibilidad del debate responsable, y la introducción de algún tipo de cambio a las iniciativas ingresadas desde el ejecutivo. Esa obediencia no escrita le ha hecho mucho daño a nuestra democracia, pero al parecer, y con lo sucedido en la citada instancia del pasado mes de julio, hemos empezado a desandar un camino que no hará otra cosa que llevarnos a un lugar seguro, ya que no hay mayor estímulo para una República, que tener una oposición fuerte, porque solo en el disenso y en la confron-
Senador de la Nación por Córdoba. Partido Alianza Frente Nuevo (Partido Nuevo; Partido Unión Vecinal) Página 22
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tación de pensamientos, se gana en el enriquecimiento de ideas y proyectos.
públicos, sino también de cada uno de los miembros que los integran.
Hoy, tras un cuarto de siglo de democracia sin interrupciones, hemos aprendido que ese sistema de gobierno es el mejor que nos puede tocar, pero a la vez, debemos saber que el mismo va de la mano de libertad de conciencia y de la plena autonomía, no solo de cada uno de sus poderes
Ese es, sin dudas, el viejo paradigma que la Argentina parece haber empezado a resolver, amén de que todavía existan otras muchas asignaturas pendientes; pero hay que reconocer, que esta puede ser, y Dios lo quiera, el inicio de una nueva y mejor historia.
María Eugenia Estenssoro
El Congreso, contralor legislativo y garante de la calidad institucional Esa madrugada, ese 17 de julio de 2008, tuve plena conciencia de estar participando de un hecho histórico. Más allá del dramatismo y de la teatralidad del desenlace final, esa sesión será recordada como el día en que el Senado de la Nación se puso de pie y marcó un límite contundente a un Poder Ejecutivo que desde hacía años se pensaba hegemónico e invencible, acostumbrado a avasallar a los otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial.
¿Una democracia donde el Poder Ejecutivo concentre la suma del poder político y económico, y el federalismo sea una formalidad? ¿O una democracia republicana y federal, donde el gobierno nacional deba someter sus decisiones al escrutinio del
El debate sobre las retenciones móviles, que comenzó tranqueras adentro en los campos, se extendió por las rutas provinciales, encontró un aliado fértil entre las clases medias de las grandes ciudades y resonó con la fuerza inocente, pero inquietante de sus cacerolas, en todas las plazas del país. Fue mucho más que un debate sobre el nivel adecuado del impuesto a las exportaciones de granos. En esa movilización que duró cuatro meses, y en esa sesión de quince horas, los argentinos decidimos qué tipo de democracia queremos. Octubre / Noviembre 2008
Senadora Nacional de la Coalición Cívica, por la Ciudad de Buenos Aires Página 23
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El vicepresidente Cobos, presidiendo una de las sesiones de Senadores.
Congreso, considerar los intereses de las provincias y escuchar a los representantes de todo el arco político expresar las voces de los ciudadanos? Los argentinos decidimos este último modelo: la democracia republicana, es decir, con división de poderes, contrapeso de poderes y controles cruzados. También reclamamos un mayor federalismo político, que los representantes defiendan abiertamente el interés de sus provincias y comunidades y no, una mal entendida lealtad al gobierno nacional a cambio de obra pública, subsidios y obediencia debida. Durante el conflicto, tomamos conciencia de que estamos ante un nuevo federalismo económico: el poder económico ya no reside en Buenos Aires, hay una creación creciente de riqueza, innovación y desarrollo en las provincias, y el gobierno nacional no puede seguir succionando su renta. Muchos argentinos volvieron a creer en sus representantes. «Fue la mejor lección de educación cívica», me dijo una señora de Palermo. «¿Por qué no discutimos estos Página 24
debates en el colegio?», me sugirió un joven de Córdoba. Al parar en una terminal de ómnibus en Venado Tuerto, estudiantes en viaje de egresados hacia Bariloche me aplaudieron con alegría. Unos pocos meses atrás, entre abril y junio, durante varias semanas, unos veinte senadores de la oposición habíamos convocado a sesiones especiales para derogar la Resolución 125. Sesionábamos en minoría, las bancas mayoritarias del oficialismo vacías. En ese recinto de paredes de mármol y cortinados de terciopelo, me sentía como dentro de un monumento vacío, hablándole a las paredes. Así son las instituciones cuando los ciudadanos no están presentes presionando a sus gobernantes y representantes para que hagan lo que el pueblo, el verdadero soberano, desea. Si el soberano está distraído, descreído o en otra parte, las instituciones se convierten en formalidades, en letra muerta o en edificios hermosos, pero sin contenido. Durante ese mes de julio, me encantó ver EMPRESA Nº191
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el Congreso lleno de productores rurales y gauchos entrando y saliendo de los despachos de los legisladores. Parecían perdidos, no conocían el Parlamento; pero sabían lo que querían. Eso hizo la diferencia. La crisis del campo demostró con claridad cómo se contrabalancean y equilibran los poderes y los intereses en democracia. Pero, es fundamental que los ciudadanos aprendan a usar y presionar sobre sus instituciones. Que se hagan presentes.
Carlos Nino, un gran constitucionalista, escribió que la democracia es un sistema donde nadie tiene que tener demasiado poder. ¿Lo vamos a aceptar alguna vez, o seguiremos buscando presidentes y presidentas mesiánicos, padres y madres todopoderosos, pero castradores, que nos impiden crecer como nación? Ese 17 de julio dimos un paso importantísimo en la dirección correcta. Pero todavía nos falta mucho más.
Ernesto Sanz
Grandes partidos, para el equilibrio justo Hoy nuestro país requiere, más que nunca, un sistema de partidos políticos consolidado. Ese es el mayor aprendizaje que nos deja este año: la urgencia de construir formas de resolución de conflictos de manera democrática, garantizando el bienestar general. El 2008 fue, y está siendo, un año cargado de disputas entre el gobierno y distintos sectores de la sociedad en defensa de sus intereses (conflicto con el campo, grupo Marsans, movilidad jubilatoria, etc). Siempre en la democracia, los diferentes actores económicos, sociales y políticos buscan incidir, de sus intereses, en las políticas de Estado. Eso es conocido por todos y está bien que suceda. Gobernar, aún habiendo sido elegido por el voto del pueblo, no es aplicar políticas de Estado desde el pedestal, sino dialogar y negociar aquellas políticas que el gobierno considera adecuadas. Sin embargo, si contamos con un sistema de partidos debilitado, sin una oposiOctubre / Noviembre 2008
ción que pueda ejercer el rol de partido “amenazante”, nos encontramos con un gobierno que gestiona desde la impunidad, desde la sensación de poder absoluto. De esta manera, el mecanismo de resolución de conflictos reinante reside en el diálogo, casi individual, entre el gobierno y los sectores en conflicto de turno. Este esquema, que viene repitiéndose en los ya largos últimos años, genera varios efectos negativos para nuestro país. Por un lado, resulta sencillo para el gobierno sostener sus discusiones con sectores carentes de Página 25
Senador nacional por Mendoza. Presidente de bloque de la UCR.
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estructura y de capacidad de acción, más allá de su reclamo puntual. A diferencia de un partido político, que posee una organización y un proyecto de país con el cual debatir, los sectores -como su denominación lo indica- sólo atienden una porción de los conflictos. Asimismo, este modo de accionar evita discutir los temas de fondo, termina resolviendo a través de parches o arreglos coyunturales los grandes temas del país, y deja sin nuevas propuestas o acciones aspectos de nuestra economía, como por ejemplo sucedió este año con el Sistema Agropecuario Nacional. Por otro lado, vaciar la función de los partidos políticos -cada uno de ellos representante de distintas ideas políticas que encarnan proyectos de país- elimina los conflictos de las instituciones creadas por la democracia para su resolución. Si no son con las instituciones, en quienes reside el poder de resolución, las disputas son llevadas a otros espacios (las rutas, los actos, las reuniones privadas, etc). Y es allí donde nos perjudicamos todos y continuamos
sin soluciones para los grandes temas que nos estructuran como país. La existencia de dos grandes partidos es lo que permite el juego de pesos y contrapesos necesarios en una democracia. El partido que se encuentra en el gobierno debe saber que ante actos que no respondan a los intereses del bienestar general existe otro partido con posibilidad real de reemplazarlo. Asimismo, afianzar el sistema de partidos hará que se pueda ejercer poder sin ser necesariamente gobierno. Y la oposición tiene una gran responsabilidad en esto, ya que además de mirar con atención cada acto de gobierno, debe hacer de contención a los gobernadores, intendentes y legisladores de los sectores opositores a fin de que, colectivamente, cada uno pueda responder a los intereses de la población que los votó y no a los intereses personales de los miembros del gobierno nacional. La necesidad de afianzar el bipartidismo reside en que de ello dependerán los canales de resolución de conflictos que establezcamos para nuestra democracia.
Cynthia Hotton
Representación nacional vs. provincial: ¿Caminos opuestos? Como representantes del pueblo, los legisladores deben defender los intereses de sus votantes. En Argentina, bajo un sistema de democracia representativa bicameral, los diputados no representan ni a la Nación ni a la Provincia, representan al pueblo que los votó. Si hay conflicto de intereses provinciales y nacionales, ¿cómo deberían actuar los legisladores? Deberían buscar el mayor beneficio para el pueblo. Página 26
Ahora bien, si se contraponen los intereses, lo más razonable es que los legisladores defiendan a sus votantes ¿sino quién lo hará? Además, es razonable que los electores pidan a sus legisladores que rindan cuentas sobre su gestión y se hagan cargo de los votos. Sin embargo, en Argentina no existe esta relación directa entre los representantes EMPRESA Nº191
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y los representados. Con el régimen electoral actual, los diputados son elegidos por provincia a través del sistema de lista sábana; esto significa que para ser legislador el postulante debe figurar entre los primeros lugares de la lista. ¿Cómo se llega a esos primeros lugares? Por acuerdos o por votación a través de internas dentro del partido político. Una vez llegadas las elecciones, los votantes eligen un partido político e introducen la lista correspondiente dentro del sobre. Seguramente, sólo conozcan al primer candidato y no estén informados sobre la carrera política y preparación de los demás integrantes. Esto se puede ver claramente en provincias grandes como Buenos Aires donde no todos conocen quién es su representante en el Congreso. De esta forma, es más difícil controlar las acciones y acompañar la gestión de cada legislador, provocando que el diputado se sienta más comprometido con su partido político que con el pueblo que lo votó. Uno de los últimos votos realizados en el Congreso, el de la Resolución 125, fue un claro reflejo de este sistema: los diputados en vez de votar favoreciendo a sus regiones, votaron de acuerdo a su partido político, salvo algunas excepciones. Claro está que el problema no es solamente de los diputados, sino también del sistema y de las listas sábanas que dificultan al pueblo conocer a sus representantes. Un caso emblemático sería el de la provincia de Buenos Aires, cuyos 72 diputados deben representar los intereses tanto del conurbano como de los pueblos agrícolas del interior, los cuales evidentemente tienen características propias. Si bien los diputados representan a todo el pueblo, el sistema de representación por región existe porque tenemos un país federal y republicano. La solución estaría en un sistema binominal o uninominal por región. De esta Octubre / Noviembre 2008
Diputada de la Nación de Recrear por la ciudad de Buenos Aires.
forma, el pueblo de cada zona conocería más de cerca a quién lo representa, fomentando un seguimiento más afín a la gestión lo cual incidiría en una futura decisión electoral. Por otra parte, los conflictos -Nación vs. Provincias, Provincias vs. Municipios- se atenuarían si hubiera una verdadera correspondencia fiscal y un sistema más federal donde los pueblos reúnan sus recursos y financien a las provincias, las provincias a la Nación y, a su vez, una transferencia horizontal entre municipios y provincias. Artículo 45 de la Constitución Nacional La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias, de la ciudad de Buenos Aires, y de la Capital en caso de traslado, que se consideran a este fin como distritos electorales de un solo Estado y a simple pluralidad de sufragios. El número de representantes será de uno por cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos. Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado. Página 27
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Esteban Bullrich
Reencauzarnos hacia el bien común “El medio más importante que tienen las autoridades del Estado para dirigir la sociedad al bien común son las leyes civiles. La ley civil puede definirse como una ordenación de la razón, en orden al bien común, promulgada por quien tiene a su cargo la comunidad”. Santo Tomás de Aquino
En general se entiende el bien común como una meta, una aspiración del estado democrático. Pero también se trata de un medio, un conjunto de condiciones políticas, económicas, culturales que permiten a los ciudadanos desarrollarse. Estas condiciones se plasman en las leyes, producto de la voluntad general pues los legisladores encargados de elaborarlas fueron elegidos por el pueblo. Con esta finalidad es que el hombre, en sociedad, delega su irrestricta libertad en sus representantes. Esto significa que el concepto de bien común implica el de autoridad. Tal autoridad, concretamente el Poder Legislativo,
debe asegurar que los miembros de la sociedad estén regidos por leyes orientadas hacia el bien común. Esta cualidad del Congreso se encuentra socavada. Las razones principales son la desmedida injerencia del Ejecutivo sobre el Parlamento, la existencia de los superpoderes y el clientelismo. Cuando las decisiones, acerca del lugar que ocupa la salud o la educación dentro del presupuesto nacional, o que una provincia necesita más fondos que otra, terminan dependiendo del humor de un funcionario significa que algo huele a podrido. Lo que está en descomposición es ese sustrato, el bien común, que garantiza una mejor calidad de vida a los argentinos. Alberdi dijo, citando a Rousseau, que la ley “es la voluntad general”, al contrario de la monarquía donde las reglas dependían de la voluntad del rey. La única diferencia entre esta instancia y la actual es una mera etiqueta. Incluso, Alberdi fue más lejos al decir que la ley, asimismo, está basada en los hechos. Así fue como en diciembre de 2001, los sucesos desembocaron en la ley de emergencia económica, autorizando los superpoderes. La misma norma estipula su derogación una vez superada la crisis. El crecimiento es un “hecho”, pero de la derogación no se habla.
Diputado Nacional del PRO por la Ciudad de Buenos Aires. Presidente de Recrear.
También está en putrefacción la voluntad de la gente, legítimamente expresada en el voto que puso a los legisladores en Página 28
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sus bancas. Ese fue uno de los motivos principales de las movilizaciones del campo ante la resolución 125. Pero es la perpetuación del sistema clientelar el que más contribuye a esta situación. Este genera las mayorías que no permiten reformas tendientes a evitar la manipulación de las instituciones. Esto habilita las prácticas clientelares y que se vuelvan a generar las mismas mayorías. Reformulando la frase de Tomás de Aquino que encabeza este artículo, puede decirse que las leyes están contaminadas. El medio más importante que tiene nuestro Estado para dirigirnos hacia el bien común ya no responde a la ra-
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zón ni a la voluntad general. Con cada ley echada a perder por el toque nocivo de un funcionario se hace más difícil reencauzarnos hacia el bien común.
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Sesión Ordinaria donde se trató el conflicto agropecuario
Doctrina
Cardenal Renato R. Martino
La política, la forma exigente de la caridad “La Iglesia no hace política; la Iglesia no es una política; la Iglesia, sin embargo, debe formar y educar para el compromiso social y político, inspirándose en el tesoro de su doctrina social. Estamos totalmente convencidos de eso. Esta misión es el mejor servicio que la Iglesia puede dar para volver a dar impulso y esperanza a la política”. Las palabras de Renato Martino nos invitan a reflexionar acerca del papel de la Iglesia y del cristiano en la política. Para el presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, la Iglesia se interesa por la política no para defender sus intereses, sino para que la política esté enriquecida en valores al servicio del bien del hombre.Y añade: “El cristiano que se compromete en política, también puede encontrar allí el camino de su santidad”. El seminario realizado por el Consejo Pontificio Justicia y Paz puso en evidencia una visión equilibrada de la política. Frente a las posiciones, hoy minoritarias, de los que afirman que la política es el todo de la existencia, y frente a las posiciones, hoy mayoritarias, de los que tratan a la política como a una realidad que hay que poner de lado, este encuentro subrayó que la política permanece como un espacio esencial y un medio fundamental para la construcción de una sociedad digna del hombre.
Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz. Extracto de las conclusiones que realizara en el seminario internacional del Consejo Pontifical Justicia y Paz, Roma (20 y 21 de junio de 2008).Traducido por Pablo López Herrera.
Si es siempre de actualidad el rechazo cristiano a toda forma de totalitarismo y mesianismo políticos, que se atribuya a la política la solución de todos los problemas humanos vuelve todavía más actual y hasta urgente para los cristianos negar las actitudes, mucho más difusas hoy en el ethos colectivo, del desprecio de la política, identificada solamente como una ambición donde florecen el cinismo, la corrupción, el poder demoníaco. Por el contrario, el cristiano está llamado a darle a la política un rol auténticamente humano, liberándola de ilusiones mesiánicas, devolviéndole el papel fundamental Página 30
que es el suyo. La política sigue siendo para él un asunto grave: sabe que puede enriquecer su misión con el conjunto formidable de principios y de valores propuesto por la doctrina social de la Iglesia.
Los cristianos y la política La tarea de los cristianos es purificar y enriquecer la “razón política”, como nos lo recuerda el Compendio de la doctrina social de la Iglesia, elaborado por el Consejo pontifical Justicia y Paz en 2004. La doctrina social es un “medio estratégico” fundamental en el empeño político de los cristianos y en la aproximación cristiana a la política. Esta doctrina une la política con la caridad, en una conjugación de conexiones -teológicas, espirituales, éticas y culturales- de extraordinaria y estimulante actualidad. Debemos estar convencidos de ser los protagonistas y los testigos del valor y de la importancia de la doctrina social. Difundirla es verdaderamente una de las grandes prioridades pastorales de nuestras Iglesias llamadas a evangelizar también la política, EMPRESA Nº191
Doctrina
a iluminar con la luz del Evangelio todo lo que ella toca, de una manera o de otra. Esta doctrina tiene palabras simples, esenciales, pero fundamentales, para devolver el impulso de la esperanza a la política. Recuerdo algunas de ellas: • Una política que coloque a la persona humana siempre en el centro, en el respeto de sus derechos fundamentales, y sobre todo, del derecho a la vida; • Una política como un servicio al bien común; • Una política inspirada en un humanismo integral y solidario; • Una política que, según el principio de subsidiariedad, valoriza los cuerpos intermediarios, sobre todo a la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer; • Una política enriquecida por los valores de la verdad, de la justicia, de la libertad y de la caridad; • Una política capaz de reglamentar con justicia y equidad las relaciones económicas, sobre todo el mercado, con una elección preferencial por los pobres; • Una política capaz de darle una orientación humanista a la técnica; • Una política que se detiene delante de los valores que no dependen de ella y que son no-negociables; • Una política que no niega la trascendencia porque sabe que una sociedad sin Dios corre el peligro de volverse una sociedad contra el hombre; • Una política de paz y para la paz.
La verdad y la autoridad Existen grandes desafíos con los que la política debe enfrentarse en nuestro mundo globalizado. Me parece que pueden ser sintetizados alrededor de dos cuestiones centrales: la verdad y la autoridad. Octubre / Noviembre 2008
Desgraciadamente, la ignorancia desde hace tiempo de Por el contrario, el cristiano está estas dos cuestiones en el pensamiento llamado a darle a la política un rol político de la comunidad, no deja de auténticamente humano, liberándola provocar numerosos daños. Ambas cuesconstantemente de ilusiones tiones son consideradas pasadas de mesiánicas, devolviéndole el papel moda; la primera, demasiado comprofundamental que es el suyo. metida con la época de la metafísica y la segunda, poco adaptada a una sociedad orientada hacia la mejoría de las posibilidades de la vida. • La cuestión de la verdad se volverá cada vez más importante en el futuro, aun en un futuro próximo, en razón de la demanda dramática de sentido planteada a todos por el lugar ocupado por la técnica. La cuestión de la técnica toma hoy tres dimensiones: en el terreno político, con el riesgo de la tecnocracia; en el terreno de la manipulación de la vida, con la confianza ciega en las biotecnologías; en el terreno de la comunicación, con los dramáticos cambios provocados por la tecnología informática.
No hay duda que del justo desarrollo en estos tres terrenos, o no, dependerá en gran parte el futuro de la humanidad. Realmente, la techne plantea con fuerza el problema de la verdad, ya que una democracia que no se refiera a ella se reduce a una técnica de procedimiento, la biotecnología se transforma en “fabricación” de la vida y del hombre, y las tecnologías de la información en la producción de un mundo virtual. Es evidente que todo esto abre las puertas a formas inéditas de avasallamiento del hombre por el hombre. Página 31
Doctrina
• La cuestión de la autoridad también va a imponerse como decisiva en un futuro próximo, debido a las dificultades crecientes de gobierno humano, en un contexto de fragmentación debida a la multiplicación de las libertades. La autoridad deberá ser ciertamente pensada y articulada según una nueva forma, más horizontal y más flexible, en más fuerte coherencia con el principio de subsidiaridad: todo esto reclamará una capacidad nueva de aprehender la complejidad de las situaciones.
en la instrumentación de Semanas sociales, presentes en varios países, y en las escuelas de formación para el compromiso social y político instituidas en numerosas diócesis. Los Institutos de doctrina social, los seminarios y las universidades católicas están así llamados a desempeñar su papel en este terreno, dejando atrás cierta reticencia en utilizar la doctrina social de la Iglesia.
La cuestión de la verdad, como instancia de garantía pensada y articulada según una nueva de la cœxistentia membrorum, se nos forma, más horizontal y más flexible, en planteará inevitablemente, si queremos más fuerte coherencia con el principio vencer las dinámicas centrífugas de la de subsidiaridad: todo esto reclamará sociedad de hoy, y desarrollar en camuna capacidad nueva de aprehender la bio una dinámica de alianzas y de solidacomplejidad de las situaciones. ridad. El problema con el que la política deberá enfrentarse será desatar el “disfuncionamiento” (discrasia), por una parte entre la técnica y la conciencia ética, y por la otra, entre los egoísmos y el bien común.
La Iglesia se interesa por la política no para defender sus intereses, sino para que la política esté enriquecida en valores al servicio del bien del hombre. Y el cristiano que se compromete en política, también puede encontrar allí el camino de su santidad. El Cardenal Van Thuan, propuso una vez un breve, pero estimulante texto que resume las “bienaventuranzas de la política”, que deseo repetir como conclusiones de nuestro seminario:
La autoridad deberá ser ciertamente
La Iglesia no hace política; la Iglesia no es una política; la Iglesia, sin embargo, debe formar y educar para el compromiso social y político, inspirándose en el tesoro de su doctrina social. Estamos totalmente convencidos de eso. Esta misión es el mejor servicio que la Iglesia puede dar para volver a dar impulso y esperanza a la política. Al respecto, debemos valorizar toda una serie de medios, ya experimentados, que pueden contribuir eficazmente al desarrollo de la formación y de la educación: pensamos Página 32
Las bienaventuranzas de la política
1. Feliz el hombre político que está conciente de su papel. 2. Feliz el hombre político que ve su honorabilidad respetada. 3. Feliz el hombre político que trabaja para el bien común, y no para el suyo. 4. Feliz el hombre político que procura ser siempre coherente y respeta sus promesas electorales. 5. Feliz el hombre político que realiza la unidad y, haciendo de Jesús su centro, la defiende. 6. Feliz el hombre político que sabe escuchar el pueblo antes, durante, y después de las elecciones. 7. Feliz el hombre político que no experimenta el miedo, y en primer lugar el miedo de la verdad. 8. Feliz el hombre político que no teme a los medios de comunicación porque únicamente es a Dios que deberá rendir cuentas a la hora del juicio. EMPRESA Nº191
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Marcos Gallacher y Alejandro Corbacho
Liderazgo institucional: el aporte del empresario En un contexto de baja institucionalización, con conflictos que se dirimen en la acción directa, Gallacher y Corbacho sostienen que la elección de gobernantes a través del proceso electoral es una condición necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo armónico de una sociedad. En tal sentido, demandan la existencia de un sistema de reglas (formales e informales) a la cual se atienen todos los sectores lo que, en definitiva, permitirá el desarrollo de pleno de las capacidades del país. “El empresario que ejerce liderazgo institucional en su empresa tiene mucho que ofrecer a la sociedad en su conjunto. En efecto, su empresa es una ‘pequeña sociedad’ que requiere armonía, cooperación y esfuerzo humano para prosperar”, subrayan.
La Argentina celebra 25 años ininterrumpidos de gobierno democrático. A pesar de este avance, el país parece estar condenado a funcionar bajo el signo de crisis recurrentes que reclaman medidas urgentes. Entre otras, delegación de poderes por parte del Congreso al Ejecutivo, el “gobierno por decreto de necesidad y urgencia”, los impuestos extraordinarios. Ante una crisis, emerge un líder quien - cual piloto de tormentas - guía a la sociedad a través de la situación que normalmente ha sido producto del anterior “salvador”.
Marcos Gallacher es Profesor de Organización Empresaria (Ucema). Alejandro Corbacho es Profesor de Relaciones Internacionales (Ucema).
El piloto de tormentas, sin embargo, no logra que el barco llegue a buen puerto. Todo lo contrario: el panorama que ofrece hoy la sociedad argentina es el de grupos movilizados en calles, rutas y puentes para exigir alguna respuesta a autoridades a cualquier nivel de decisión. En el conflicto contra el campo, se vio a grupos pugnando por el espacio simbólico en la Plaza de Mayo, en las rutas, en las calles de la ciudad con cacerolas, y la presencia de cámaras de televisión como transmisores y Página 34
amplificadores del espectáculo. Parecería que se ha instalado como único método efectivo el de la acción directa, el cual afecta la vida normal de miles de personas, dejándolos indefensos frente a un pequeño, pero organizado, grupo que lleva adelante la acción. Este panorama se parece a lo que el politólogo Samuel Huntington describió en los años sesenta como el pretorianismo de masas. Este era característico de las sociedades con bajo nivel de institucionalización y describía a sociedades en las cuales las fuerzas sociales (entre otras, militares, estudiantes, campesinos y obreros) se enfrentaban directamente en las calles sin la mediación de instituciones estatales. La consecuencia de este proceso era la inestabilidad política que frecuentemente desembocaba en interrupción de proceso democrático. Argentina en el 2008 enfrenta problemas distintos que los que enfrentaba en 1975. Las fuerzas sociales entienden hoy -como EMPRESA Nº191
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no lo hacían antes- el valor de la continuidad democrática. Sin embargo, persiste una baja institucionalización. Para que esta situación se revierta los actores sociales deben comprender que la elección de gobernantes a través del proceso electoral es una condición necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo armónico de una sociedad: la existencia de un sistema de reglas (formales e informales) a la cual se atienen todos los sectores es lo que, en definitiva, permitirá el desarrollo de pleno de las capacidades del país.
Senderos El mecanismo de elección de representantes, sin duda, constituye el canal natural a través del cual la mejora institucional puede efectivizarse. En la Argentina actual, este canal se hará efectivo cuando puedan afianzarse fuerzas políticas que tengan no solo una real convicción republicana, sino además ideas conducentes al progreso económico. Hasta ahora no han podido hacerlo. Este mecanismo no es, sin embargo, el único disponible. En efecto, cabría pensar que el empresariado tiene un rol importante que cumplir en lo que se refiere a promoción de “instituciones”, entendidas estas como reglas (formales e informales) que facilitan la cooperación armónica de individuos y grupos. El impacto que el empresariado puede tener es enorme, sin embargo la posibilidad de que los empresarios efectivicen las acciones necesarias para que este impacto sea realidad no parecen ser -hoy por hoy- demasiado altas. La “acción Octubre / Noviembre 2008
colectiva” de los empresarios en pos del bien común tropieza con dificultades que han sido claramente identificadas por pensadores como Mancur Olson, Douglass North y otros. Estas dificultades incluyen conflictos de interés: en algunos casos lo que es bueno para el empresario “A” no es necesariamente bueno para la sociedad en su conjunto. Un caso típico de esto es una política económica de sustitución de importaciones, donde el empresario “A” logra protección contra productores extranjeros, protección que en definitiva la termina pagando la sociedad argentina toda. Pero aun cuando no existan conflictos de interés, la acción de los empresarios puede verse frustrada: en definitiva actuar a favor del bien común tiene costos que el empresario individual debe asumir, mientras que los beneficios de esta acción los recibe la sociedad toda de la cual el empresario es una ínfima parte. La lógica individual pura indicaría que -para el empresario en cuestión- la “relación costo/beneficio” de Página 35
Gallacher: “El empresariado tiene un rol importante que cumplir en lo que se refiere a promoción de “instituciones”, entendidas estas como reglas (formales e informales) que facilitan la cooperación armónica de individuos y grupos”.
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promover el bien común es muy pequeña. Resulta importante comprender esto a fin de plantear alternativas que permitan la movilización de energías individuales en pos del bien común
El empresario como líder institucional En un trabajo clásico sobre la historia del empresariado norteamericano, Chester Barnard argumenta que las habilidades gerenciales: ...no se ofrecerán, ni siquiera se desarrollarán sin ese sentido de responsabilidad que hace de los sacrificios [individuales] algo común, y que logra crear fe en la cooperación... Las organizaciones perduran, sin embargo, en proporción a la moralidad a través de la cual son gobernadas. Esto solo quiere decir que la capacidad de anticipación, los propósitos de largo plazo y los altos ideales constituyen la base para la persistencia de la cooperación. (Chester Barnard, Functions of the Executive, 1938). Las palabras de Barnard sugieren que el problema de lograr cooperación en una organización o empresa tiene mucho de común con el de lograr cooperación en la sociedad más amplia a la cual esta empresa pertenece. La cooperación humana surge a través de diversos mecanismos, algunos de los cuales se generan en forma espontánea (mercados); sin embargo, otros requieren la intervención consciente de individuos (coordinación “política” que ocurre tanto en empresas como en sistemas de gobierno de países). Los altos ideales a los que hace referencia Barnard son condición necesaria para que una empresa perdure, en particular si esta empresa enfrenta un mercado competitivo. Pero son además condición necesaria para que la sociedad evolucione hacia niveles más altos de bienestar humano. Página 36
El empresario decidirá accionar en pos del bien común solo si cuenta con un mínimo de convicción “ideológica”. En este contexto, entendemos por “ideología” un concepto de sociedad y obligación individual considerado a prima facie correcto, y que ocupa un lugar destacado en el ordenamiento de valores. Sin convicción ideológica la acción individual es imposible, o al menos altamente improbable, pues tropieza con el problema de los altos costos individuales, por un lado, y los beneficios distribuidos ampliamente, por otro. Como ejemplo real de esto, cuando Pablo Hary (un productor agropecuario) decidió fundar los grupos CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola) a fines de la década de 1950, postuló no solo (ni principalmente) las posibilidades que se abrían para la mejora en la eficiencia de las empresas. Esto podría haber sido logrado mediante mecanismos más económicos. Lo que Hary buscaba era fundar una asociación que resultaría en cambios revolucionarios en cómo el empresario rural visualizaba su empresa y cómo esta se insertaba en el medio. Luego de medio siglo, la visión de Hary se hizo realidad: el impacto de los CREA en el desarrollo empresario puede ser calificado sin temor de exageración como enorme. La ideología -en el caso de Hary– se basaba en el concepto de obligación del individuo hacia su patrimonio, entendido este en sentido amplio. La trayectoria de Hary como fundador y dirigente encaja con la definición de “liderazgo institucional”, planteada por Phillip Selznick: “el ejecutivo se convierte en un hombre de estado (líder) al momento de realizar la transición que va de la gerencia administrativa al liderazgo institucional”. En este sentido, y como señala Selznick, “institucionalizar” quiere decir “infundir valor más allá de los requerimientos técnicos de la tarea”. EMPRESA Nº191
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Conclusión Podemos resumir los argumentos presentados de la siguiente manera. Argentina experimenta hoy una profunda crisis institucional. Esta crisis no es casual: las instituciones, entendidas estas como reglas explícitas e implícitas resultan en una medida importante de la acción del liderazgo. Liderazgo no en sentido carismático, sino por el contrario, en el sentido de líder, como aquel que promueve un sistema de reglas que conduce a cooperación y progreso (liderazgo institucional). El empresario que ejerce liderazgo institucional en su empresa tiene mucho que ofrecer a la sociedad en su conjunto. En efecto, su empresa es una “pequeña sociedad” que requiere armonía, cooperación y esfuerzo humano para prosperar. Estas mismas condiciones son las que la sociedad más amplia requiere. Partiendo del con-
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vencimiento ideológico de variado tipo, un grupo de empresarios puede decidir en algún momento aportar sus actitudes y conocimiento a la promoción institucional (promoción de valores y reglas). Aunque existen muy contados ejemplo de esto podemos aún ser optimistas. Los destinos de nuestra Argentina pondrían muy bien depender de ello.
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Corbacho: “Liderazgo no en sentido carismático, sino por el contrario, en el sentido de líder, como aquel que promueve un sistema de reglas que conduce a cooperación y progreso (liderazgo institucional)”.
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Héctor Mario Rodríguez
Desaparece el capitalismo financiero internacional. ¿Comienza la era de los “argento”? “El mundo dejará de ser un lugar de abundancia, de liquidez, aunque Paulson, Bernanke, Bush, Obama o Mc Cain intenten lo contrario. Entramos en una época de desconfianza, inseguridad financiera y actitud recelosa respecto del ahorro y de la inversión, por lo cual tampoco volveremos a disfrutar de condiciones como para defaultear alegremente”, advierte Rodríguez. El economista subraya las señales que predecían hace tiempo el final de la burbuja inmobiliaria, y sostiene que más que una falla microeconómica en la regulación del mercado financiero y los mercados de capital, lo que estamos viviendo es la consecuencia de una falla macroeconómica de política monetaria que expandió la liquidez (no sólo la del dólar) mucho más allá de la genuina demanda de la moneda como medio de pago y reserva de valor. En este contexto reprueba las actitudes de jactancia de nuestro país frente a la crisis, y alerta acerca del control del gasto público -presupuesto 2009 incluido- y de un futuro próximo sin subsidios para el sector privado. Advertencia inicial
Economista (Universidad de Buenos Aires). Socio de ACDE y Miembro del Consejo de Redacción de EMPRESA.
Me consta que hasta los sacerdotes en sus homilías hablan en estos días de la crisis de Wall Street. No tanto porque estos problemas tengan dimensión sobrenatural, que la tienen, sino porque la omnipresencia del ruido de los mercados destruidos llega a los oídos más alejados de estos avatares. Ni que hablar de los medios radiales, visuales, escritos y virtuales: todos titulan estilo catástrofe y muchos opinan, fundaPágina 38
damente o no, sobre qué se debe hacer y qué se puede esperar; allá y acá. Por ello, al reflexionar sobre estos aspectos, correré el riesgo de repetir algo que ya puede estar escrito o dicho y, por lo tanto, leído u oído por los lectores: Dios proveerá.
¿Inesperado? Para ser algo original, pocos lo dicen, puedo citar una fuente permanente de consulta por su capacidad de predicción. EMPRESA Nº191
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Alrededor de cuarenta meses atrás, el semanario británico The Economist trajo una portada con el dibujo de un ladrillo cayendo con todo su peso, graficando el potencial derrumbe del precio de los inmuebles. Si bien centrado en EE.UU., el fenómeno analizado allí, y monitoreado a partir de entonces con periodicidad trimestral, estaba afectando a todo el mundo, con excepción de Japón y Alemania. Es decir, hace más de tres años, algunos sabíamos que la burbuja inmobiliaria se inflaba en todo el mundo; dejando a salvo sólo dos países. Los japoneses la habían sufrido veinte años atrás (sus propiedades se depreciaron hasta un 80%, lo que los zambulló en una profunda recesión) y los alemanes no terminan de salir de una tímida recuperación post-unificación este-oeste. El artículo daba algunas cifras espeluznantes: la burbuja a esa altura era de dimensiones superiores a las de la Crisis del 30, en moneda constante. El sobreprecio de los bienes inmuebles era de alrededor de 30 trillones de dólares y su vuelta a la normalidad, suponiendo un proceso gradual prolongado durante 5 años, implicaría una pérdida de riqueza equivalente al tamaño de 2 PIB argentinos cada mes. Los inmuebles deberían bajar un 30% para acomodarse a su valor promedio histórico y, como corolario del artículo, The Economist expresaba que, finalmente, el mayor ciclo de crecimiento económico mundial había estado basado en una tremenda ficción financiera.
Mi libre traducción fue: “De polvo eres, en polvo te convertirás, si no te arruinó la FED la crisis inmobiliaria lo hará”. La referencia a la FED venía a cuento, porque la Reserva Federal de EE.UU. (su Banco Central), luego de un largo período de expansión monetaria indiscriminada, que llevó las tasa de interés al 1% anual, había empezado a asustarse de la presión inflacionaria y comenzó un alza de tasas que la llevó hasta más del 5% anual. Como la burbuja inmobiliaria no paraba, el redactor de la revista encontró una forma práctica de advertir a sus lectores. Sorprendentemente, casi un año después, nuevamente la FED “sale en ayuda” de los mercados comenzando otro episodio de baja de tasas, reduciendo inusitadamente medio punto su nivel de referencia. Ya no estaba Alan Greenspan, quien desvergonzadamente decía que él no había hablado de burbuja, sino de espuma (es decir, muchas burbujas) y que por eso no había ajustado la política monetaria.
Rodríguez: “El sector privado deberá arreglárselas por sí mismo, sin tutela y subsidios del Gran Hermano, y el sector público deberá ordenarse, gastar menos y mejor, porque no lo vamos a poder financiar de adentro y no lo van a querer financiar de afuera”.
Algún tiempo después, la misma revista en su edición de comienzos de octubre de 2006, traía una graciosa estrofa que, desde entonces, tengo pegada en la pared de mi despacho. Reza así: “Ashes to ashes, dust to dust, if the FED doesn´t get you then housing must”. Octubre / Noviembre 2008
La portada de The Economist en 2005 presagiaba el potencial derrumbe del precio de los inmuebles.
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Quien lideraba la FED era y es Ben Bernanke, conocido como “Helicóptero Ben” porque anticipó que, de ser necesario, habría que hacer llover dinero desde un helicóptero para dar liquidez. Así comenzó la última etapa de intento de evitar el estallido de la burbuja inmobiliaria. Como escribí entonces en una carta de lectores al Financial Times: quizás, en unos años, Ben confiese cínicamente que lo que quiso decir con esa baja de tasas era “¡Peligro, se viene la depresión! Cuiden sus últimos ahorros”. Desde entonces, tanto en EE.UU. Con los precios internacionales como en Europa y otros países, la promedio de la década 1998/2008, política pública, en forma crecienteel resultado comercial de Argentina mente coordinada, tiende a resolver en 2008, en lugar de generar el desinfle de la burbuja con maun exceso de exportaciones sobre yor inyección de fondos, de modo importaciones por más de 10 mil tal de postergar lo inevitable. Poco millones de dólares, sería nulo. éxito ha tenido hasta ahora; no les auguro nada muy diferente hasta que no reconozcan la génesis del problema.
El verdadero riesgo Existen muchos peligros provenientes de la situación actual y su desarrollo futuro: corridas contra los bancos y otras instituciones financieras, default de grandes empresas industriales y de países impensados, restricción crediticia extrema, iliquidez generalizada, caída de nivel de actividad y del comercio mundiales, recesión, depresión, desempleo, conflictos geopolíticos, nacionalismos xenófobos y otras delicias inspiradas por el miedo irracional. Sin embargo, Página 40
ninguna desgracia será comparable al abandono del avance supremo de la civilización: la libertad política y económica. Las instituciones jurídicas que sostienen estos principios son, a su vez, potentes por sus frutos, pero delicadas porque se basan en consensos y en la opinión pública, que suele ser volátil en circunstancias conflictivas. Como bien acaba de decir un editorial del Financial Times, el siglo XX mostró lo que puede ocurrir cuando pierde vigencia la libertad: se gestaron el nazismo, el fascismo y otros delirios totalitarios. Muchas voces se alzan hoy propugnando que se regule más eficazmente el proceso de intermediación financiera y, cuando no, la producción de bienes y servicios, para evitar estos colapsos de la libertad de mercado. Para ello, argumentan que la denominada “crisis de subprime” surge de pocas o malas regulaciones en el proceso de generación de financiamiento hipotecario. Recordemos que subprime aplicado a hipotecas implicó riesgo crediticio elevado, ya que el deudor no hubiera sido digno de crédito en otras circunstancias. Sólo accedió a ese endeudamiento, en la magnitud y condiciones extraordinarias, por la magnitud extraordinaria de la liquidez reinante hace media década. Cuando el crédito sobreabunda, no solamente bajan las tasas de interés hasta transformarse en negativas comparadas con la inflación, sino que la evaluación del riesgo de incobrabilidad se degrada. Hay que prestar cómo sea, a quién sea. Hay que invertir en cualquier cosa que prometa alguna apreciación en el futuro. De resultas de ello, no solamente se infló la burbuja inmobiliaria, sino que las obras de arte, los vinos de guarda, las estampillas de colección, los jugadores de fútbol, los bonos del gobierno argentino; es decir, cualquier EMPRESA Nº191
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activo en el cual se pudiera invertir, sufre una sobre valoración que, como contracara, implica una sub-valuación de la moneda en la que están expresados. Eso, bien mirado, no es ni más ni menos que inflación, pero los bancos centrales prefieren la miopía de índices de precios que rara vez contienen estos activos o bienes.
ción de la intermediación financiera sino, primordialmente, en mayor prudencia en la política monetaria y fiscal de los países y regiones emisores de las monedas de reserva internacional: EE.UU., Unión Europea y Japón, principalmente.
De vuelta a casa En busca de una explicación alternativa Toda esta elucubración responde a mi intento de demostrar que más que una falla microeconómica en la regulación del mercado financiero y los mercados de capital, lo que estamos viviendo es la consecuencia de una falla macroeconómica de política monetaria que expandió la liquidez (no sólo la del dólar) mucho más allá de la genuina demanda de la moneda como medio de pago y reserva de valor. La complicidad de los teóricos y políticos que validaron e impulsaron esta fiesta, probablemente se excusará en dos situaciones de difícil refutación contra-fáctica: 1. Si no hubiera habido esa liquidez, la recesión/depresión hubiera ocurrido casi contemporáneamente con el terror por Bin Laden y la campaña bélica anti-Saddam. No era el mejor momento para debilitar las democracias con caídas de empleo. 2. El exceso de gasto por encima de los ingresos de las familias y gobiernos estadounidenses y europeos fue la respuesta al exceso de ahorro de los chinos y otros emergentes que, de no haber sido compensado, hubiera frenado el ritmo comercial del mundo mucho antes. No es que ellos fueran pródigos, sino que nosotros fuimos avaros. Por ello, la solución hacia delante no debe basarse exclusivamente en mejor regulaOctubre / Noviembre 2008
Llegando ahora a Ezeiza, ¿qué nos importa todo esto a los “argento”? Nuestra presidenta de la Nación mostró su schadenfreude en la ONU, a fines de septiembre. Antes que me enjuicien por falta de respeto a la investidura presidencial debo aclarar que ese simpático término alemán sintetiza algo desagradable: alegría ante la desgracia ajena. No es un exotismo Cuando el crédito sobreabunda, mío; lo está usando la prensa internano solamente bajan las tasas cional para referirse a las actitudes de de interés hasta transformarse algunos mandatarios latinoamericanos (Chávez, Lula en negativas comparadas con la y la Sra. de Kirchinflación, sino que la evaluación ner, entre ellos) quienes dejaron del riesgo de incobrabilidad se esa imagen en sus referencias al Gran degrada. Hay que prestar cómo sea, Sinceramiento que viven las principales economías del a quién sea. Hay que invertir mundo. Ellos, en en cualquier cosa que prometa cambio, pensarán: por fin un tiro para el lado de la justialguna apreciación en el futuro. cia. Tantas décadas de explotación imperialista debían terminar de algún modo y acá tienen el resultado. O como escribió Naomí Klein en La Nación días pasados: “Lo que esta crisis pone en cuestión es el compromiso Página 41
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inflexible con el crecimiento a cualquier costo”. A ella, por ejemplo, le preocupa el costo ecológico. Por lo tanto, es tiempo de festejo. Finalmente, la realidad nos dio la razón: es el Estado el que debe encargarse del bienestar de las personas; el mercado es para los buitres egoístas desalmados. Todo el poder a los “argento”, burócratas hasta los tuétanos.
Ligeras diferencias o mirando con otro cristal Yo veo otra película, y la veo desEntramos en una época de comienzos de este nuevo siglo. de desconfianza, inseguridad financiera Nuestras torpezas para administrar y actitud recelosa respecto del ahorro los benditos recursos que Dios y de la inversión, por lo cual tampoco nos regaló fueron más que compenvolveremos a disfrutar de condiciones sadas con un fenomenal período como para defaultear alegremente. de crecimiento mundial, hiper-liquidez y demanda inusitada de los productos que generamos. Por eso, a pesar de hacer casi todo al revés, pudimos: 1. Romper todos los contratos con locales y extranjeros casi sin sentirlo. 2. Generar el default más grande de la historia moderna, y reiterarlo. 3. Crecer a tasas extraordinarias, después de sumergirnos en la depresión, sin transformar las estructuras que nos llevaron a las crisis anteriores. 4. Carecer de sistema financiero local y de ahorro institucionalizado, sin extrañarlo. 5. Volver a jugar a la inflación, olvidando Página 42
la hiper de hace veinte años. 6. Reelegir y aplaudir este modelo de gestión de la cosa pública. Nada de esto hubiera sido posible en un contexto internacional más parecido a la normalidad, alejado de la súper-fiesta de la Gran Expansión. Atribuirnos méritos por lograr superávit gemelos (externo y fiscal) en el momento de mayor revalorización de los commodities que se tenga memoria y durante el período de menor apreciación del riesgo de crédito, sólo obedece a nuestra propia soberbia. La misma que acuñó conocidos chistes sobre “Argentos”: “El negocio de comprarnos por lo que valemos y vendernos por lo que creemos valer” o “Suicidarnos, tirándonos desde nuestro propio ego”. Algunas chanzas disfrutadas por personas no tan dichosas ni perfectas como nosotros.
Pero la vida no termina aquí ¿Cómo seguimos? Como cola de barrilete del mundo. Hubo un lapso en esta fiesta en el que se fantaseó con el término decoupling o desacople. Alguna prensa mundial especializada creyó descubrir que esta vez no; esta vez los emergentes tenían vida propia y se bancarían sin pestañear la gran recesión inminente de los Emergidos (EE.UU., UE, y otros). Con los BRIC a la cabeza (Brasil, Rusia, India y China), el resto de los Emergentes (“argentos” incluidos) seguiríamos de fiesta porque: no teníamos deuda en dólares y teníamos superávit gemelos. Pero la deuda es deuda, no importa tanto la denominación, y los gemelos sólo sirven si son consecuencia de transformaciones estructurales de la administración del Estado y del perfil productivo del país. Es decir, Argentina, como un emergente (ahora “de frontera”) va a seguir lo que el mundo le dicte. Salvo que nos aislemos en EMPRESA Nº191
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serio. Vivir con lo nuestro, diría un añejo profesor. Cuba y Corea del Norte serían el modelo a seguir, en tal caso. De no ser así, nos espera un aterrizaje forzoso, después de un vuelo tan prolongado como inconsciente. Otros países se prepararon para esta eventualidad: en las épocas de vacas gordas, ahorraron en Fondos Anticíclicos los excesos de riqueza que la Providencia les otorgaba, para cubrir la época de vacas flacas. Los “Argento”, como en la fábula de la hormiga y la cigarra, nos dedicamos a gastar lo ordinario y lo extraordinario. Y está llegando el invierno, cigarra. Según un artículo reciente de IERAL, de la Fundación Mediterránea, con los precios internacionales promedio de la década 1998/2008, el resultado comercial de Argentina en 2008, en lugar de generar un exceso de exportaciones sobre importaciones por más de 10 mil millones de dólares, sería nulo. Es decir, no entrarían divisas netas comerciales y la recaudación tributaria por impuesto a la exportación disminuiría sustancialmente. Allá vamos. Octubre / Noviembre 2008
Ahora en serio El mundo dejará de ser un lugar de abundancia de liquidez, aunque Paulson, Bernanke, Bush, Obama o Mc Cain intenten lo contrario. Entramos en una época de desconfianza, inseguridad financiera y actitud recelosa respecto del ahorro y de la inversión, por lo cual tampoco volveremos a disfrutar de condiciones como para defaultear alegremente. La tarea hacia delante, para nosotros, los argentinos, será ciclópea: el sector privado deberá arreglárselas por sí mismo, sin tutela y subsidios del Gran Hermano, y el sector público deberá ordenarse, gastar menos y mejor, porque no lo vamos a poder financiar de adentro y no lo van a querer financiar de afuera. ¿Por qué no nos apuramos a revisar el Presupuesto Nacional 2009 y los planes de acción para el año próximo en cada una de las empresas en las que participamos, en lugar de reírnos de la desgracia ajena? ¡No seamos tan schadenfroh! Página 43
“Muchas voces se alzan hoy propugnando que se regule más eficazmente el proceso de intermediación financiera y, cuando no, la producción de bienes y servicios, para evitar estos colapsos de la libertad de mercado”.
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Yanina V. Zupnik
El futuro de la energía ¿Qué evolución y qué perspectivas de fuentes alternativas al petróleo, en la producción de energía, plantea el mundo actual? Zupnik ha traducido, extractado y adaptado un interesante informe presentado por The Economist que permite conocer cuáles son los pasos -en una mirada a mediano y largo plazo- que gobiernos y compañías están dando en la búsqueda de fuentes de energía alternativas.
Por décadas el carbón, el gas natural y el petróleo (con excepción de los años setenta) han sido baratos, y por lo tanto el estímulo a la innovación de nuevas fuentes de energía ha sido mínimo. En los últimos años, esto cambió. El crudo se encareció y alcanzó el récord en julio pasado de 147 dólares el barril. El gas natural también aumentó mucho su precio. Existe una gran preocupación en todo el mundo sobre la capacidad para abastecer una demanda creciente de petróleo, dado que es difícil encontrar nuevas reservas y la producción se está agotando. Afortunadamente, la idea de plantar lo que se va a poner en el tanque del automóvil o alimentar el vehículo a través de una zapatilla eléctrica ya no es más ciencia ficción.
Lic. en Economía (UNLP). Especialista en Administración Financiera (UBA). Profesor Administración Financiera (UBA). Analista de Research Provinfondos S.A.
Por su parte, el carbón permanece barato y es la fuente favorita de energía de las economías asiáticas, especialmente China, a pesar de su desventaja como la polución. La población mundial consume aproximadamente 15.000 gigawatts de energía, que representan 6 trillones de dólares anuales, equivalente a la mitad del PIB de EE.UU. Se estima que para 2050, el consumo se duplicará en términos reales. El mayor consumo de energía proviene del petróleo Página 48
(35%), seguido por el carbón (25%), el gas (21%), la biomasa (10%), la energía nuclear (6%) y otros como la eólica, geotérmica y mareomotriz (3%). Distintas compañías, General Electric (GE), British Petroleum (BP) y Shell, entre otras, están financiando la investigación de fuentes alternativas de energía. En los países en desarrollo también están interesados en encontrar recursos energéticos renovables. Por ejemplo, China tiene una gran capacidad de generación de energía eólica, que se espera que crezca dos tercios este año, y es el segundo productor mundial de paneles solares. Brasil tiene la segunda industria mundial de biodiesel, que provee el 40% del combustible para automóviles y próximamente proveerá el 15% de la electricidad. Sudáfrica está desarrollando una nueva clase de reactor nuclear simple y seguro. En su edición del 21 de junio pasado, The Economist desarrolló, a través de un reporte especial de numerosas páginas, la evolución y perspectivas de fuentes alternativas al petróleo, en la producción de energía. Hemos extractado, traducido y adaptado los principales conceptos del trabajo del semanario británico para compartir con los lectores por considerarlos de gran valor informativo. EMPRESA Nº191
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La era de la energía eólica La energía eólica no es más una ilusión. La capacidad mundial está creciendo a un ritmo del 30% anual y excederá los 100 gigawatts este año. En GE estiman que para 2012, la mitad de la nueva construcción de generación de capacidad de energía en Estados Unidos será eólica. Este tipo de recurso provee actualmente sólo el 1% de la electricidad en Estados Unidos, pero para 2020 podría llegar al 15%. Sólo GE espera vender este año 6 billones de dólares en turbinas. Las compañías eléctricas que compran estas turbinas mejoran su productividad y alimentan un círculo virtuoso en el cual la investigación y la aplicación práctica de los hallazgos técnicos están permitiendo que se esté próximo a alcanzar la máxima eficiencia teórica de una turbina. Además, los productores de electricidad contratan a meteorólogos para que busquen el mejor lugar en el mundo para ubicar sus turbinas. Una desventaja de esta fuente de energía es que la gente no vive necesariamente en lugares donde soplan los mejores vientos para mover estos aparatos. El desafío para los ingenieros electrónicos es vincular las turbinas con los lugares donde se necesita la energía. Una red bien diseñada, además de vincular producción con consumo, permite conectar distintas áreas de producción, con lo cual no resulta imprescindible que el viento sople constantemente en todas partes para que el flujo de energía no se corte y la eólica pase a ser una fuente tan confiable como cualquier otra.
Captura y almacenamiento En el futuro el carbón seguirá siendo barato. Pero, ¿qué puede hacerse para que sea más aceptado? Una alternativa es meOctubre / Noviembre 2008
jorar el almacenamiento del residuo de su combustión, que consiste en enterrar bien profundo el dióxido de carbono. El problema es que nadie sabe si esto funciona, es decir, si permanece enterrado. Para que el almacenamiento tenga éxito, un cuerpo de rocas porosas –y con grietas para permitir que el gas se acomode- debe estar a más de 1km bajo tierra, y luego necesitan estar cubiertas por una capa de rocas no porosas y sin grietas para evitar cualquier filtración. Otro problema es que el almacenamiento es costoso. La captura del dióxido de carbono no es tan difícil. El dióxido de carbono reacciona con un grupo de químicos llamados aminas. A temperaturas bajas, se combinan y a temperaturas altas, se separan. En la actualidad existen tres proyectos exitosos: una planta gasífera en Dakota del Norte, otro proyecto en Argelia realizado por BP y el último, una compañía de gas noruega. Ninguno de estos proyectos está ligado a la generación de electricidad. Un informe del MIT muestra que el costo por tonelada de captura y presurización es de 25 dólares, y de 5 dólares, el costo de Página 49
Zupnik: “El desafío para los ingenieros electrónicos es vincular las turbinas con los lugares donde se necesita la energía. Una red bien diseñada, además de vincular producción con consumo, permite conectar distintas áreas de producción, con lo cual no resulta imprescindible que el viento sople constantemente en todas partes para que el flujo de energía no se corte, y la eólica pase a ser una fuente tan confiable como cualquier otra”.
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transporte hasta el lugar de entierro. Estos cálculos podrían dar lugar a la creación de un gravamen para protección ecológica de hasta 30 dólares por tonelada de carbón “venteado” que será pagado por las generadoras de energía que usan esta fuente. De todos modos, los defensores más optimistas del procedimiento de captura y almacenamiento seguros no lo consideran una alternativa para mucho antes del año 2020.
¿Un Silicon Valley en África? El objetivo de sus inventores es utiEl calor recuperable en las rocas lizar esta fuente de energía para disbajo el suelo de Estados Unidos tintos usos, desde la calefacción de es el equivalente a dos mil años edificios hasta la nano-tecnología. de consumo de energía corriente La forma más clásica de energía del país. Una evaluación de Europa solar, los paneles, es el tipo de enermuestra que puede generar tanta gía alternativa que actualmente crece electricidad como todas las estaciones más rápido: un 50% al año. El precio de de energía nuclear que produce la energía solar es cada vez más bajo. actualmente el continente.. En 1995, el costo de un Kwh era de 50 centavos de dólar; en 2005 había caído a 20 centavos. Los paneles solares convierten los rayos solares directamente en energía. También es posible concentrar los rayos, usarlos para hervir agua y emplear el vapor resultante en el manejo de una turbina. Una desventaja de los paneles solares, al igual que la energía eólica, es que el consumo debe realizarse en el mismo lugar. Página 50
Otro problema con los paneles es su costo elevado. Actualmente, se están rediseñando para reducir el mismo por debajo de los 2 dólares el watt. En muchos países de Europa se otorgan subsidios a la energía solar. Aquellos que están preocupados por el lado político de la dependencia mundial del petróleo, estarán contentos de conocer que un país que está pensando seriamente en desarrollar la energía solar es Argelia. En el norte está Europa, hambrienta de energía; el sur tiene muchos rayos solares que se están desaprovechando, como en el desierto del Sahara. El gobierno argelino busca la forma de conectar ambos. Hoy la energía solar contribuye con el 0,01% de la producción de electricidad mundial. Con un crecimiento anual del 50%, en una década contribuirá con el 1%, que es lo que tiene la energía eólica de participación que en este momento.
Bajo sus pies Aproximadamente, una cuarta parte de la energía que se consume en las Filipinas es generada por el calor debajo de la superficie. Este calor es gratuito, inagotable y disponible de día y de noche. El sistema consiste en realizar dos hoyos paralelos en el suelo, a un par de metros de distancia. Se profundizan hasta que la roca es suficientemente caliente (200º C). Luego se hecha agua fría en uno de los agujeros y se espera que vuelva por el otro a una temperatura elevada. El agua se convierte en vapor que es utilizado para alimentar los generadores. El motivo por el cual se le presta poca atención a esta fuente de energía, es porque es invisible. Sólo los mineros notan que el interior de la Tierra es caluroso. Si se invierte en los próximos 15 años 1 billón de dólares EMPRESA Nº191
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en proyectos de demostración, se tendría bastante información para producir 100 gigawatts de este tipo de energía en Estados Unidos en el 2050, a un precio aceptable comercialmente. El calor recuperable en las rocas bajo el suelo de Estados Unidos es el equivalente a dos mil años de consumo de energía corriente del país. Una evaluación de Europa muestra que puede generar tanta electricidad como todas las estaciones de energía nuclear que produce actualmente el continente. Las rocas impermeables como el granito son las más efectivas para conservar el calor. Pero para obtener calor se las debe hacer permeables. Las empresas petroleras tienden a evitar las rocas impermeables porque no contienen petróleo.
Biodiesel hecho a medida A precios de 2006, algunos biodiesel son competitivos con el petróleo. El costo por litro del crudo era de 50-80 centavos de dólar hace 2 años, y el del etanol producido con caña de azúcar era de 25-50 centavos, y 60-80 centavos el producido a partir del maíz. En los últimos años se ha desarrollado biodiesel a partir de pasto, árboles y algas. El pasto y los árboles crecen en la superficie, pero necesitan mucho proceso. La idea es extraer la mayor cantidad de biomasa de la planta y convertirla en combustible. Hasta este momento se produce etanol. Las algas, al ser acuáticas, generan más dificultad para su plantación, desarrollo y cultivo, pero prometen un producto de mayor calidad, aceite, que no necesita mucho tratamiento para convertirse en biodiesel. Algunas empresas están utilizando la tecnología para que las distintas especies de Octubre / Noviembre 2008
algas toleren diferentes climas y crezcan más rápido. Un estudio del Departamento de Energía y Agricultura de Estados Unidos señala que con un pequeño cambio en la práctica existente, 13 billones de toneladas de plantas pueden ser recolectadas en ese país sin afectar la producción de alimentos. Si esto se convirtiere en etanol, utilizando la mejor tecnología disponible, adicionará 350 billones de litros de combustible, o el 65% del consumo actual de su petróleo.
Autos enchufados Los autos del futuro sólo tendrán que conectarse a una fuente de energía. La electricidad provendrá de una red de suministro, a través de una simple zapatilla eléctrica. El objetivo es que los autos reciban energía sólo de motores eléctricos. Si las baterías se descargan, un generador se hace cargo. Si durante los primeros 50 Km del recorrido promedio diario, un auto es alimentado a batería, el consumo anual de nafta se reduciría a la mitad. También podrían reducirse las emisiones de dióxido de carbono. Página 51
La producción de autos que se conectan a la electricidad es una realidad. La producción general del Tesla, un auto deportivo, comenzó en marzo de 2008. El Tesla obtiene su energía de baterías de litio. La producción masiva de estos autos no está muy lejos, y el alto precio del petróleo los hace cada día más atractivos.
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Actualmente, la En el norte está Europa, hambrienta red de suministro no alcanza si, luego de energía; el sur tiene muchos rayos de trabajar, todos deciden simultásolares que se están desaprovechando, neamente recargar su vehículo. Tamcomo en el desierto del Sahara. El bién podrían utilizarse estos autos gobierno argelino busca la forma como reservorios de energía eléctrica de conectar ambos. Hoy la energía que una compañía eléctrica podría solar contribuye con el 0,01% de la utilizar si el auto no está en uso. La producción de electricidad mundial. producción de autos que se conectan Con un crecimiento anual del 50%, en a la electricidad es una realidad. La una década contribuirá con el 1%, que producción general del Tesla, un auto es lo que tiene la energía eólica de deportivo, comenzó en marzo de 2008. participación en este momento. El Tesla obtiene su energía de baterías de litio. Su precio asciende a 109.000 dólares. La producción masiva de estos autos no está muy lejos, y el alto precio del petróleo los hace cada día más atractivos.
Vida después de la muerte Los reactores nucleares no desprenden dióxido de carbono. Greenpeace apoya el uso de energía nuclear, la cual abastece el 15% de la electricidad mundial. El costo de la energía nuclear es de 6,5 centavos de dólar el kwh; El costo del carbón es de 5 centavos de dólar. Para dejar atrás en la memoria los dos máximos accidentes nucleares, Three Mile Island (en EE.UU.) y Chernobyl (en Rusia) deben alcanzarse dos objetivos, según especialistas del MIT. En primer lugar, la Página 52
construcción de las centrales nucleares debe ser menos “manual” o artesanal, para pasar a ser más industrializada. Por ello se entiende que simplemente se trate de ensamblar partes manufacturadas en serie en fábricas especializadas. En segundo lugar, deben contener “seguridad pasiva”, es decir que las correcciones de eventuales fallas o imprevistos no requieran la participación activa de un ser humano, sino que esté asegurado internamente en el reactor. Las tres firmas más importantes a nivel mundial de reactores nucleares (Westinghouse, GE y la francesa Areva) están esperando contar con estos prodigios para venderlos. La japonesa Toshiba, por su parte, está desarrollando baterías nucleares: unidades con una producción de 10 megawatts y una vida útil de 15/30 años. En Sudáfrica han estado investigando en las últimas décadas, y esperan construir un reactor para 2010.
El mundo de la energía debe cambiar para que las cosas sigan como hasta ahora La necesidad de seguir haciendo lo mismo, consumir grandes cantidades de energía, es una fuerza para el cambio. El precio, la seguridad ambiental y la política presionan en la misma dirección. No se sabe cuán rápido será este cambio. Hace 10 años, las turbinas eólicas eran marginales. Ahora son tomadas en serio, y en una década contribuirán con un quinto de la electricidad mundial. Lo mismo puede suceder con la energía solar. Pasará mucho tiempo antes de que los Reyes Carbón y Petróleo sean destronados completamente, pero su reinado como monarcas absolutos está llegando al fin.
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Cristian Pérez
Los Valores que hacen la diferencia “Contar con una declaración de valores no es condición suficiente para que estos se conviertan en recursos estratégicos. Estos no son productivos en sí mismos.Tienen que ser vividos y transformados en verdaderas herramientas de gestión que orienten las prácticas en los procesos de desarrollo de negocios”, señala Cristian Pérez. En este sentido, afirma que los Valores y la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) no sólo mejoran la posición competitiva, sino que además contribuyen a la creación y fortalecimiento del Capital Social de un sector, de una industria y de una Nación. La RSE integrada transversalmente a la organización aparece hoy como una nueva visión, en donde los sistemas de gestión ética y socialmente responsable se constituyen en bases fundamentales de la planificación estratégica.
La Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y los Valores Corporativos son temas que hoy debieran estar más vigentes que nunca en las agendas de trabajo de los empresarios. La actual crisis, que preocupa al mundo entero, ha puesto en evidencia la ausencia de valores tanto en el ámbito privado como en el público. Lo que a simple vista aparece como una fuerte y grave turbulencia financiera, no es más que la consecuencia de una pérdida de confianza y de credibilidad entre personas e instituciones y de la indiferencia por los efectos sociales de las acciones personales. En esta sociedad de contradicciones, existe un alto consenso respecto de la relevancia de la gestión por valores y de la necesidad de desarrollarla dentro de las organizaciones pero, al mismo tiempo, la realidad nos muestra la imprecisión conceptual en relación a la interpretación de tales procesos. Ello se manifiesta en la ambigüedad con que muchas de estas acciones son llevadas a la práctica y, principalmente, en el recoOctubre / Noviembre 2008
nocimiento de las verdaderas razones por las cuales son consideradas. En este sentido y, considerando que toda acción humana tiene una intencionalidad, las conductas generadas y los principios que las gobiernan son una muestra clara de las verdades subyacentes y los valores intrínsecos de las personas que las ejecutan. Todas ellas trascienden a la persona y se transforman en hechos observables.
La gestión responsable en la generación de nuevos modelos de negocios Desde esta perspectiva, se percibe que la RSE aparece para algunos empresarios como un mandato moral de una fuerza interior que los motiva a hacer lo correcto en términos de sus propios preconceptos de lo que es correcto y lo que no. Para otros, se presenta como un condicionamiento externo -una demanda de la ciudaPágina 53
Licenciado en Turismo (Universidad Nacional del Comahue). Cursando un Master in Business Administration (UCA). Miembro Staff Voluntario de Forética Argentina Asociación Civil. Asesor de Gestión en Artesanías Neuquinas. A cargo la Gestión de proyectos de desarrollo social y RSE en Comunidades Mapuche de la Provincia del Neuquén.
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danía- como condición para acceder a la licencia para operar1. A raíz de ello, se ha comenzado a percibir en la gestión responsable una verdadera oportunidad para la generación de nuevos modelos de negocios. Esto requiere desarrollar propuestas innovadoras que además de generar rentabilidad, contribuyan con los procesos de inclusión social, debiendo considerar simultáneamente el Quizás existan pocas evidencias cuidado del medioambiente. Así, empíricas de que la RSE mejora la RSE integrada transversalmente la rentabilidad del negocio en el a la organización aparece hoy como corto plazo, pero lo que si se puede una nueva visión, en donde los sispresuponer es que el resultado temas de gestión ética y socialmente financiero de una empresa depende responsable se constituyen en baen gran parte de su desempeño social. ses fundamentales de la planificación estratégica.
los beneficios que genera la gestión ética y socialmente responsable. Esto se debe al hecho de que se enfoca en aspectos intangibles de innegable naturaleza social, tales como el conocimiento y la motivación de los empleados o la reputación corporativa3. En consecuencia, la perfomance alcanzada por la empresa estará determinada por un conjunto de características y recursos internos. Las diferencias en los niveles de desempeño alcanzados por empresas, aún con características similares y participando en una misma industria, se explica principalmente a partir de la administración de ciertos recursos específicos que son valiosos, raros, difícilmente imitables por la competencia y escasos en el mercado (no sustituibles). Así, los recursos serán más difíciles de imitar en la medida que4: • Dependan del pasado (path dependent); recursos producto de una historia particular, asociados a empresas con conocimientos muy especializados. • Posean ambigüedad causal, en donde las acciones y hechos que los crearon no puedan ser conocidos en profundidad. • Sean socialmente complejos, por ello difíciles de cambiar a corto plazo5.
La relación entre RSE y la Visión Basada en Recursos En este contexto, diversos estudios analizan la relación existente entre RSE y el enfoque planteado por el concepto de Visión Basada en Recursos (RBV, por su sigla en inglés) en cuanto al papel que juegan ciertas competencias en el nivel de desempeño de las empresas. La RBV “analiza los atributos de esos recursos y competencias y cómo ellos pueden ayudar a las empresas a diferenciarse de las demás y mantener dicha diferencia a largo plazo”2. La perspectiva de la RBV permite analizar en particular los aspectos cualitativos de Página 54
La ventaja competitiva basada en valores En este contexto general, resulta oportuno analizar la importancia de la consideración de los Valores en la gestión, su relación con la RBV, y los niveles de competitividad logrados a partir de ella. En términos de ventajas competitivas, los Valores –de las personas y de la organización- están incluidos dentro de los elementos intangibles de la empresa y presentan la particularidad de que son difíciles de copiar, por tratarse de recursos que cumEMPRESA Nº191
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plen las tres características antes mencionadas. Son construidos con el tiempo; las razones por las cuales forman parte de la cultura de la empresa no están claramente identificadas, pero lo que sí sabe es que han surgido a partir de la complejidad de las relaciones sociales generadas en el seno de la organización. Estos no pueden ser adquiridos en transacciones de intercambio debido a que forman parte de la cultura; cultura que hace la diferencia. ¿Qué pasa cuando son los Valores de la propia empresa, sus recursos humanos y sus prácticas, los que se convierten en esos recursos y competencias claves que contribuirán a generar una posición competitiva ventajosa a largo plazo? La RSE bien entendida -estratégica e integrada al modelo de negocio- aparece como una herramienta para desarrollar competencias claves asociadas a una cultura organizacional Ética y transparente, que considera la preocupación por los grupos de interés en la toma de decisiones. Esto generará sin lugar a dudas una ventaja competitiva basada en VALORES. Los Valores reúnen las cuatro características fundamentales de la RBV, sintetizado por su creador Jay Barney en el modelo VRIO -Valioso, Raro, Difícilmente imitable y Organizable-. Si la organización cuenta con estos valores es altamente probable que sean 1) valorados por el mercado y la sociedad (valiosos); 2) raros, es decir que no abunden (característica principal del mundo de los negocios actuales); 3) difícilmente imitables, que formen parte de la identidad y de la propia cultura de la empresa; y 4) organizables, susceptibles de ser gestionados y transformados en hechos y acciones concretas. A partir de esto, cabe preguntarse e indagar respecto del grado de valoración de tales competencias en el mercado: Octubre / Noviembre 2008
• ¿Los clientes demandan conductas éticas y socialmente responsables? Sí, y cada vez con más intensidad. • ¿Son frecuentes las prácticas éticas y transparentes en los negocios? No, desafortunadamente. • ¿Existe alguna otra empresa con nuestros mismos valores y cultura? No, cada empresa es un mundo en sí mismo. • Por último, ¿podemos gestionarlos? Sí, definitivamente. Implantar un modelo de Gestión por Ético y Socialmente Responsable es el mecanismo a partir del cual se puede canalizar el valor diferencial de los Valores y generar a partir de ellos una posición competitiva favorable y sostenible a largo plazo.
El círculo virtuoso de la RSE Quizás existan pocas evidencias empíricas de que la RSE mejora la rentabilidad del negocio en el corto plazo, pero lo que sí se puede presuponer es que el resultado financiero de una empresa depende en gran parte de su desempeño social. Página 55
1. Esto se vincula con la noción de contrato social inherente a todo fenómeno social en el cual participa un colectivo de personas. 2. Toda empresa, en términos esenciales, se constituye a partir de un conjunto articulado de recursos y competencias claves en donde la interacción entre ambos determina su posición competitiva dentro de la industria y posibilita el desarrollo de ciertas estrategias en contextos determinados. Ver O futuro da estratégia, Vasconcelos, F. & Brito, L. (2004), RAE-publicações. 3 (2). Pp. 45-48. Brasil. 3. Corporate Social Responsibility and Resource-Based Perspective, Branco, M. & Rodrigues L. (2006), Journal of Business Ethics, (69). Pp. 111-132. 4. How a firm’s capabilities affect boundary decision’s, Barney, J. (1999), Sloan Management Review (40). Pp. 137-145. 5. Branco, M. & Rodrigues, L. Op cit página anterior.
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La duda se presenta en términos de cuál es el punto de partida, si la RSE o un buen desempeño económico y financiero. ¿Es posible desarrollar programas de RSE en empresas donde los resultados económicos no sean del todo favorables? ¿Esta sólo puede ser desarrollada por empresas exitosas?, ¿o es que el éxito llega a partir de la gestión socialmente responsable? En este punto, Waddock & La actual crisis que preocupa al mundo Graves6 (1997) sostienen que “la entero ha puesto en evidencia la performance social es al mismo tiemausencia de valores tanto en el ámbito po causa y efecto de la performance privado como en el público. Lo que a financiera”, existiendo una relación simple vista aparece como una fuerte directamente proporcional entre una y grave turbulencia financiera, no y otra. Esto implica que aquellas emes más que la consecuencia de una presas que posean una cierta soltura pérdida de confianza y credibilidad de recursos tendrán una mayor libertad entre personas e instituciones y de la para realizar inversiones socialmente indiferencia por los efectos sociales de responsables, las cuales al mismo las acciones personales.. tiempo impactarán positivamente en los resultados financieros. Esto es lo que se denomina el círculo virtuoso de la RSE.
6. The Corporate Social Performance, Waddock, S. A. & Graves, S. B. (1997), “Financial Performance Link” Strategic Management Journal 18 (4), pp. 303-319.
Sin embargo, esto no responde al punto en cuestión. ¿Podemos hablar de RSE en empresas que no son exitosas? Ciertamente sí, aunque lo importante sería indagar respecto de cuáles fueron las causas que la llevaron a esta situación desfavorable. Quizás en ese punto se encuentre que la RSE podría llegar a ser la cura para el mal Página 56
empresario y que justamente su ausencia fue la causa de esa falta de éxito. Una de las principales críticas que se le hace a la RBV es que no tiene en cuenta la influencia del contexto en el nivel de desempeño de la empresa, y que el éxito o fracaso depende casi exclusivamente de la administración de ciertos recursos y habilidades estratégicas. Es cierto que el nivel de performance está condicionado por estos factores y al mismo tiempo depende también de las características del contexto de la actividad. Sabemos también que es posible que la empresa genere su propio contexto; un micro entorno en el que su nivel de influencia sea mayor en relación al macro entorno, donde su capacidad de acción es casi irrelevante en virtud de los factores políticos, procesos económicos y sociales a escala global, que superan su ámbito de influencia y control. No obstante ello, es posible considerar que, a partir de la gestión de sus valores, sus aspectos intangibles -como la reputación, la cultura- y la relación que establezca con sus diferentes grupos de interés, la empresa puede generar su propio Océano Azul, donde sea capaz de navegar con una mayor libertad y llegar a un contexto favorable que le otorgue una mejor posición competitiva. En conclusión, contar una declaración de valores no es condición suficiente para que estos se conviertan en recursos estratégicos. Estos no son productivos en sí mismos. Tienen que ser vividos y transformados en verdaderas herramientas de gestión que orienten las prácticas en los procesos de desarrollo de negocios. Veremos recién en este punto, que los Valores y la RSE no sólo mejoran la posición competitiva, sino que además contribuyen a la creación y fortalecimiento del Capital Social de un sector, de una industria y de una Nación. EMPRESA Nº191
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Ulises Paradiso
XVII Jornada Anual Grupo Joven
Logueate en tu vida ¿Dónde estás? ¿A dónde querés ir? ¿Qué te detiene?
El sábado 6 de septiembre pasado, más de 200 jóvenes nos reunimos para compartir lo que fue la XVII Jornada Anual del Grupo Joven de ACDE. La Jornada titulada: “Logueate en tu vida. ¿Dónde estás? ¿A dónde querés ir? ¿Qué te detiene?”, fue una invitación para que cada uno de los jóvenes nos hagamos cargo de nuestra vida y tomemos conciencia de que somos responsables de nuestro futuro. Al igual que lo hacemos cuando llegamos a la oficina, cuando encendemos la comOctubre / Noviembre 2008
putadora -en donde tenemos que escribir nuestro nombre de usuario y contraseña y a partir de ahí somos responsables de todos lo que hagamos dentro del sistema-, así pasa en nuestra vida con las distintas decisiones que tomamos y sus consecuencias. “Loguearse en la vida” tiene implícita la propuesta a asumir el protagonismo y definir las acciones a emprender para acercarnos al futuro deseado. Se trata de descubrir y desarrollar nuestra vocación. Se busca discernir, por un Página 57
Presidente del Grupo Joven de ACDE.
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lado, cuáles son las áreas y actividades que más disfrutamos hacer, cuáles son nuestras preferencias y gustos personales. Y, a su vez, reconocer cuáles son nuestros talentos, habilidades y características personales singulares que me permiten, al ejercerlos, diferenciarme de la media. Con lo cual el autoconocimiento y la capacidad de la propia escucha son claves en esta etapa. Es importante, a su vez, conocer cómo es y cómo será el contexto en el cual tendremos que desarrollar nuestra vocación. Pues entender esto nos permitirá identificar qué conocimientos, habilidades y competencias tenemos que desarrollar para prepararnos adecuadamente ante los desafíos que presente nuestro entorno en los distintos ámbitos de participación.
Lo que viene, lo que viene… Por este motivo, para el primer panel, se invitó a dos oradores que nos comunicaron cómo ven el contexto actual y qué esperan que suceda en los próximos años. Ignacio Marseillán, director de Spencer Stuart, y Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship del IAE, fueron los encargados de comentarnos las características de este contexto que conocemos con el nombre de la sociedad del trabajador del conocimiento, haciendo especial hincapié en las características distintivas propias de nuestro país. Ellos resaltaron la importancia de la propia escucha para descubrir nuestras áreas de preferencia y talentos singulares. Ignacio presentó las edades de la vida de una persona, separándolas en períodos y explicando sus características principales. Por ejemplo, entre los 22 y los 28 años, explicó, el joven empieza a trabajar en lo Página 58
que quiere, tratando de superar sus limitaciones y errores. Ambos panelistas aconsejaron, en esta etapa, estar dispuestos a viajar, a capacitarse constantemente, y valorizaron la capacidad de asociarse para lograr objetivos cada vez más complejos y demandantes, y “así prepararnos para enfrentar un entorno cada día más globalizado y competitivo”.
Un espacio para cada uno A este primer panel -los jóvenes tuvieron que elegir en cuál de ellos participar al momento de la inscripción- les siguió otros simultáneos: Uno destinado a la política, donde los que tenían inquietudes por este ámbito tuvieron la oportunidad de interactuar a través de preguntas y comentarios con dos políticos; Christian Asinelli, legislador en Capital Federal, y Fernando Torrillate, Subsecretario de Comunicaciones de Morón, Buenos Aires. Otro de los paneles estuvo destinado al tercer sector, para aquellos que encontraban especial interés por participar en organizaciones sin fines de lucro como desarrollo de carrera profesional o como emprendimiento paralelo al laboral. En este panel se contó con la participación de Paula Cardenau, Ex. Directora Ejecutiva de Ashoka Cono Sur, y Bea Pellizzari, Directora de La Usina, Emprendedora Social Ashoka. El tercer panel simultáneo estuvo destinado a quienes estaban interesados en desarrollarse en el ámbito privado dentro de una empresa. En este caso los oradores invitados fueron Luis Bameule, gerente general de Quickfood, y Julio Bresso, director de Recursos Humanos de Mapfre Argentina. EMPRESA Nº191
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Taller de Reflexión Luego del almuerzo, se realizó un taller de reflexión en donde los jóvenes fuimos separados en grupos y tres profesores del IAE, Héctor Tamanini, Fausto García y Pablo Fernández, facilitaron la discusión en cada aula sobre qué es la vocación y cuáles eran las principales dificultades para descubrirla y llevarla adelante. Este taller, de participación activa, posibilitó la oportunidad de pensar en forma grupal sobre dónde están, hacia donde quieren ir y qué detiene, y poder, junto al moderador, despejar algunas inquietudes. Para ello, se desarrollaron las características distintivas de la vocación a partir del análisis de cada una de las letras que forman dicha palabra, identificando así la visión, el observar con atención; la importancia del conocimiento; la actitud; la necesidad de entender el cambio como oportunidad de crecimiento; la imaginación, el estar orientado y el rodearse de gente que a uno lo ayuden en este aspecto; y finalmente, el nacimiento resaltando la necesidad de reinventarnos y reafirmarnos tantas veces sea necesario. Finalmente, los participantes tuvimos nuestro tiempo para reflexionar en privado y en silencio sobre tres preguntas: 1. ¿Qué hiciste para llegar a dónde estás hoy? 2. ¿Cómo te ves dentro de diez años? (relatar la imagen que tengo de mí mismo en ese momento, describir esa situación). Esta pregunta no es como nos gustaría vernos (en el coaching buscamos que la proyección sea realista, que alimentemos nuestro sueño con sustento en la realidad). La mentoría debe conducirnos a la realidad de cada uno, pues la pregunta debe apuntar a que podamos identificar cuál será el contexto en el cual estamos Octubre / Noviembre 2008
y nos vemos en un cierto período de tiempo. 3. ¿Qué tenés que hacer para llegar allí?
Los que ya se loguearon Luego del break, volvimos al cuarto y último panel en el que tuvimos la oportunidad de escuchar a dos personas que ya se habían logueado: Alec Oxenford, fundador y CEO de OLX.com, y la diputada nacional por el partido Pro, Cynthia Hotton. Ellos nos contaron las dificultades que enfrentaron y enfrentan al llevar adelante su vocación, y nos manifestaron la importancia de asumir el riesgo y animarse a seguir el propio sueño. En conclusión, el objetivo que nos propusimos con el grupo organizador fue generar un espacio donde cada uno de nosotros pudiéramos cuestionarnos si estamos construyendo con nuestro presente el futuro que realmente deseamos y pretendemos. Si logramos generar inquietudes que lleven a que cada joven se cuestione dónde está, hacia dónde va y qué lo detiene, entonces habremos logrado el cometido. Página 59
Silvia Torres Carbonell, Ulises Paradiso e Ignacio Marseillán.
Desde España
Los novios se hablan con la mirada, sin necesidad de palabras. En ocasiones un pestañeo dice mucho más que una larga conversación. Y puede parecer exagerado, pero algunos en sus arrullos parecen gritarse: yo te pondría un supermercado, sobre todo aquellos a quienes nada se les antoja más romántico que el paseo entre los lineales atestados de bienes de consumo, fabricando a golpe de carrito la ilusión de un futuro en común en el que compartirán el aceite de palma, las costillas para la barbacoa, la crema de maní, el detergente, las baterías para el transistor… A veces te los cruzas por las grandes superficies, uno conduciendo el carro hacia donde dicta el capricho del otro. Me divierte entonces imaginármelos dentro de cinco o diez años, cuando la economía familiar les obligue a prescindir de lo accesorio.
Miguel Aranguren Escritor y artista plástico español. Colaborador para El Mundo, Telva, el Correo y Alba, entre otros medios europeos. El thriller La sangre del pelicano es su reciente y séptima novela publicada. www.miguelaranguren.com.
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Porque con el tiempo las cosas se colocan en su justo lugar. Quiero decir que hacer la compra en compañía se antoja la menos placentera de las necesidades de la vida en familia, al menos para mí. La mujer es práctica y sabe concretar frente al reclamo de tantos productos. Se mueve con soltura entre las ofertas y las novedades, confiando en el marido la prosaica tarea de cargar las bolsas y paquetes en el carro. Los hombres, por el contrario, tendemos a la distracción apenas cruzamos el umbral de las puertas automáticas, como si la atmósfera de neón de esos santuarios del consumo fundiera nuestro sentido común. Los ojos y las manos se nos escapan a lo prescindible y a lo más caro: nuevas alfombrillas para el coche, cajas de CD regrabables, sobres EMPRESA Nº191
En el supermercado de jamón ibérico, mantequilla holandesa con denominación de origen y botellas de distintas clases de vino componen nuestra cesta de la compra. Si es la semana del queso, por poner un ejemplo, perdemos media hora en palpar la textura y oliscar los aromas para, al final, llevarnos un surtido de siete u ocho piezas. Si nos dan a probar chocolate, no sólo compramos el que nos recuerda al de nuestras meriendas infantiles, sino aquel otro que nos seduce por el colorido de su envoltorio. Eso sí, al llegar a casa nos damos cuenta de que nos hemos olvidado de lo esencial: la leche, las papas y los pañales, aunque la tragedia puede ser peor si nos entran ínfulas responsables y, por unas horas, pretendemos dar un giro a la economía doméstica. Entonces llegaremos a la caja registradora con cincuenta latas de atún porque estaba en oferta, o con tres paquetes de sesenta rollos de papel higiénico cada uno, convencidos de haber tenido una genial idea con la que evitar que nuestra mujer vuelva a tener que comprar ese producto durante, al menos, tres meses.
me rompa el asa de la bolsa y rueden por el suelo encerado una colección de doce manzanas, a que me deje entrampar por las señoritas que sortean un apartamento en la playa, a que le sugiera, una vez que ya hemos cargado seis quintales de compra en el coche, volver por unos caramelitos para los niños… Cuando fuimos novios, también le prometí a mi mujer, sin necesidad de palabras, disfrutar de los días de compra en común. Claro que ahora reviso la idea, porque entre los yogures y las bolsas de lentejas me siento un inútil, sobre todo si me ha dejado solo con una larga lista con la que llenar el carro. Una fuerza telúrica se apodera entonces de mí y me hace vagar de pasillo en pasillo, de lineal en lineal, en busca de un destornillador con veinte aplicaciones, de un bloc de notas de colores, de la nueva bechamel de harina de soja… ¡Qué se yo! Sin remisión, mi voluntad se tronza, hasta sacar al prosaico hombre que llevo dentro.
Es curioso que las discusiones más agrias con mi santa hayan tenido lugar en un gran almacén. Seguramente me humilla mi necedad, esa falta de ingenio que me lleva a escoger la caja registradora más saturada, a aparecer todo sonriente -¡ufano de mí!- con un melón duro y fuera de temporada cuando ella hace rato que me está buscando para que le ayude a bajar los zumos de la tercera estantería, a que se Octubre / Noviembre 2008
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Sociedad
María Amalia Caballero
Cuidar a la familia es cuidar la sociedad Las problemáticas sociales tienen grandes similitudes en los distintos países, porque más allá de las coyunturas políticas y económicas por las que atraviesan los pueblos, se conforman con personas. Por lo tanto, la base antropológica del problema y de la solución no difiere demasiado. El ser humano es uno y la problemática también lo es, aunque sus matices y manifestaciones difieran de una sociedad a otra, de un momento histórico a otro.
Humanos Las personas, cada una, son únicas, libres, y como tales actúan en el contexto social. En la medida en que las cuidemos, ese aporte genuino contribuirá a una sociedad mejor. El ser humano, y vamos a la raíz de la cuestión, necesita para su desarrollo un contexto especial. Es el más débil de los seres vivos; sin esos cuidados muere o se desnaturaliza. Doctora en Comunicación Pública (Universidad de Navarra). Especialista en Comunicación y Salud. (Universidad Complutense de Madrid). Directora General de Sembrar Valores Asociación Civil. Directora de la revista Hacer familia.
Necesitamos, para nuestro sano crecimiento, de una familia, de un entorno contenedor. Más allá de lo que los avances científicos de laboratorios y probetas, para llegar a ser necesitamos de un padre y de una madre, y esta diversidad en la crianza nos marcará como personas. Cuando uno de los progenitores falta, será necesario recurrir a quienes, del entorno familiar, puedan proporcionar estos modelos. Es en la familia basada en el vínculo estable donde crecen los niños que la sociedad Página 62
necesita, donde los niños encontrarán los “nutrientes” físicos, psíquicos y espirituales que les permitirán desarrollarse como personas con todas su potencialidades. Los chicos de la calle son una preocupación general. Si bien no faltan quienes les temen porque pueden significar un riesgo actual y futuro, la principal intranquilidad es por ellos mismos, porque esa carencia de hogar les hará más difícil, aunque no imposible, llegar a ser hombres de bien, personas felices. Digo difícil y no imposible, porque somos seres libres. Lo afirmo desde la convicción y desde la experiencia. Recientemente, tuve la satisfacción de conocer a un adulto, padre de familia, que se había criado en la calle, había sucumbido en la droga, había robado por una dosis y no había matado porque le falló el arma. Sin embargo, hoy, recuperado y con una familia, es un promotor activo de este capital social. Quizás, en su promoción de los valores de familia es más convincente y poderoso que quienes crecimos en ese entorno. Entonces, si bien no hay realidades determinantes, existen contextos más propicios que otros para el desarrollo de las personas. Y para los seres humanos, ese entorno es una familia heterosexual estable.
Vínculos Alguna vez, hablando de la conveniencia de la estabilidad en el vínculo matrimoEMPRESA Nº191
Sociedad
nial, escuché una reacción airada, mi interlocutor se defendía. Amante como es de su esposa, le chocó que habláramos de estabilidad; el amor es creativo, la estabilidad le sonaba a rutina, a monotonía. Por eso, hoy creo que es necesario aclarar que cuando nos referimos a la estabilidad, no hablamos de momias permanentes, ni le quitamos una pizca de creatividad al amor. Sólo decimos que las personas necesitamos desarrollarnos en un ámbito de confianza, en un margen de previsibilidad, de tal manera que aunque el amor sea una conquista del día a día, podamos tener la serenidad y la fuerza de amar y sentirnos amados cuidados por un entorno contenedor. A diferencia de los animales, nuestros niños, los más pequeños y los adolescentes, necesitan la referencia de sus padres, necesitan que sean los adultos quienes velen por ellos, quienes les trasmitan seguridad y permanencia.
giendo, promoviendo, potenciando aquello que nos hace mejores.
Atención, que la familia es mucho más que un nido protector. La familia es o puede ser una plataforma de lanzamiento para ciudadanos capaces de construir una empresa, una nación, un mundo mejor. Por eso, cuidar a las familias es cuidar a la sociedad, familias sanas nos darán una sociedad sana, de allí que no sea indiferente cómo actuemos respecto de las familias en lo público y en lo privado.
Llegó la hora de revisar las políticas que aplicamos al respecto. Ya no se trata sólo de no discriminar, que no es poco, sino también y, muy especialmente, de ver cuánto potenciamos la realización personal de cada uno. Es muy necesario hoy modificar este aspecto, lograr la flexibilidad para hacer viable el negocio alcanzando a las personas, a todos los stakeholders de la empresa, dando a la familia el lugar prioritario que le corresponde.
Familia y empresa
Familia y políticas públicas
Comienza a instaurarse una cultura en este tema, ojalá que seamos empresarios proactivos, pioneros, capaces de lograr esa enorme coherencia entre las convicciones y las acciones. Si sabemos que las personas apoyadas en esa red, que es la familia, son capaces de llegar más lejos, de hacer más, incluso de superar la productividad de la empresa, actuemos con esta visión, prote-
Si bien en el ámbito privado todavía falta un poco para lograr esa comunidad enganchada con el progreso social, en lo que se refiere a políticas públicas la tarea pendiente es enorme. Hacen falta ciudadanos comprometidos, capaces de instalarlas al menos con la misma proactividad -nunca violencia- con la que se están introduciendo legislaciones que la debilitan o atacan.
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Caballero: “La familia es mucho más que un nido protector. La familia es o puede ser una plataforma de lanzamiento para ciudadanos capaces de construir una empresa, una nación, un mundo mejor.”
Testimonio La productividad y los talentos recibidos La idea de la productividad no es una idea nueva, y la mejor definición que se le ha dado se encuentra en un libro escrito hace dos mil años, que todos conocen: el Evangelio de San Mateo. La verdadera concepción de la productividad se encuentra admirablemente ilustrada en una de las más bellas parábolas de todas aquellas que Cristo nos ha legado: La Parábola de los Talentos. Todo hombre ha recibido al nacer una suma de talentos, de dones y de aptitudes. Los unos han sido ricamente provistos, los otros han debido contentarse con poca cosa. Todos tienen el deber de hacerlo fuctificar al máximo. … Toda la noción cristiana de la productividad debe resultar de ese respeto que debemos tener por el trabajo humano. Si por el empleo de medios técnicos más eficaces, de mejores métodos de producción, de una organización más racional y científica alcanzamos a dar un sentido más rico al esfuerzo del trabajador, a hacer el trabajo de nuestro prójimo más fácil, más fecundo y más productivo; si, siguiendo la palabra del Evangelio, lo ayudamos a hacer fructificar sus talentos, entonces estaremos contribuyendo al orden que Dios ha querido en la tierra Enrique Shaw Extracto de la exposición La misión de los dirigente de empresa (Mendoza, Argentina 1958)
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EMPRESA Nº191