Red de Cultivos de Servicios
Campaña 25/26
![]()
Campaña 25/26

COORDINACIÓN GENERAL

COLABORAMAIN SPONSOR








COORDINACIÓN TÉCNICA

PATROCINAN

AUSPICIAN







¿Qué es la Red de CS?
Es una red de conocimiento e intercambio de experiencias sobre cultivos que prestan servicios para la mejora de los sistemas de producción en las diferentes regiones del país.
¿Para qué la Red de CS?
Para contar con un espacio de generación y/o divulgación de información, consulta e intercambio técnico sobre cultivos de servicios:
•Manejo agronómico de los CS;
• Comportamiento y adaptación de especies en diversas regiones del país;
• Prestación de servicios ecosistémicos con foco en aportes de biomasa, carbono y nitrógeno, control de malezas y economía del agua.
•Impacto de la inclusión de CS sobre la productividad del sistema
•Alternativas de siembra e implantación
• Usos “alternativos”: forraje, bioenergía, ambientales.
• Casos y experiencias de adopción de cultivos de servicios en sistemas de producción.
• Incorporación de cultivos de servicios en sistemas integrados agrícolas ganaderos.
• Efectos del pastoreo de cultivos de servicios sobre variables productivas y ambientales.
¿Qué hacemos y quiénes participan?
La red es abierta a todos los productores, técnicos, asociaciones, instituciones y empresas que estén interesados en la temática y que tengan necesidad de generar e intercambiar conocimiento.
A nivel experimental contamos cada campaña con un número variable de sitios de experimentación distribuidos en diferentes regiones de producción del país. A su vez llevamos adelante acciones de transferencia como jornadas a campo, talleres de intercambio y giras técnicas; divulgamos el conocimiento generado y experiencias a través de nuestra web, redes sociales y publicaciones técnicas.
A partir de la campaña 2021/22, se incorporó a la red la evaluación de escenarios productivos que incluyen en sus rotaciones cultivos de servicio bajo pastoreo directo. La finalidad de este trabajo es generar información respecto al pastoreo de cultivos de servicios, necesaria para el manejo de este tipo de sistemas.
Las actividades experimentales son llevadas a cabo principalmente en campos de productores pertenecientes a diferentes grupos Regionales de Aapresid, pero también empresas y otras instituciones, quienes ponen a disposición sus campos y maquinaria para la realización de estos. La ejecución de los protocolos experimentales está a cargo de profesionales de la agronomía pertenecientes a grupos Regionales y Chacras de Aapresid.
También participan de la Red de CS diversas empresas de fitosanitarios, maquinaria y semillas forrajeras. Las mismas aportan conocimiento, tecnología y apoyo económico para llevar adelante el proyecto.
La Red de CS tradicionales cuenta con una coordinación técnica, representada por los Dres. Gervasio Piñeiro, Viviana Bondaruk, Priscila Pinto, Tomás Della Chiesa y Paula Berenstecher. Por su parte, los ensayos de pastoreo de CS también cuentan con una coordinación técnica representada por el Dr. Julio Galli y el Ing. Agr. Alex Tomassetti. Ambos equipos brindan soporte científico, analizan datos y exponen los resultados experimentales.
La Coordinación General de la Red de CS, a cargo del programa Sistema Chacras de Aapresid representada por Lina Bosaz quien se encarga de coordinar la ejecución de las diversas actividades planificadas en el proyecto.
Participantes de la Red de CS 2025
La presentación del siguiente informe es posible gracias al aporte y trabajo de un gran número de productores, técnicos, instituciones y empresas participantes de la Red. A continuación, los responsables de cada actividad:
Generación de demandas de conocimiento, conducción de ensayos y generación de datos:
• Sitio Lehmann: Juan Picco, Celeste Zenklusen,
Regional Rafaela.
• Sitio Pergamino: Ignacio Testa, Walter Carciochi, Chacra y Regional Pergamino.
• Sitio Zavalla: Lina Bosaz, Emanuel Ceaglio, Iván Van Kruijssen.
• Sitio Colonia Ensayo: Rodrigo Penco, Facultad de Cs. agropecuarias de la UNER, Regional Paraná.
• Sitio Adelia Maria: Ricardo Reinaudo, Regional Adelia Maria.
• Sitio Vicuña Mackena: Edgardo Steger, Glycinemax S.A.
• Sitio Jovita: Guillermo Rivetti, Mariano Robledo, Regional Del Campillo, Chacra Sur de Córdoba.
• Sitio Bandera: Stefany Kern, Esteban Jauregui, Chacra Bandera.
• Sitio Sachayoj: Victorio Morand, Chacra Sachayoj.
• Sitio Frias: Esteban Arroyo, equipo técnico y Ing. Martin De Maussion, Chacra Latitud 28.
• Sitio La Paloma: Hugo Avila Poletti, Chacra La Paloma, Gancedo, Chaco.
• Sitio Intendente Alvear: Luciano Lehr, Chacra América.
• Sitio Henderson Deireaux: Regional Henderson Deireaux.
• Sitio Coronel Suarez: Luciano Lopez, Regional Coronel Suárez.
Coordinación Técnica (protocolos, análisis de datos e informe): Gervasio Piñeiro; Viviana Bondaruk; Paula Berenstecher, Priscila Pinto; Tomas Della Chiesa; (FAUBA-IFEVA-CONICET); Julio Galli y Alex Tomassetti (FCAgr - UNR).
Coordinación General: Lina Bosaz (Sistema Chacras Aapresid).
La Red de Cultivos de Servicios es posible gracias al apoyo de las siguientes empresas:
•Main Sponsor: BASF.
• Patrocinante: Alena, Altina, Bioceres, Efficatia, El Cencerro, Rizobacter.
• Auspiciantes: Barenbrug, Biscayart, Caversazi Ortin, Chacra Servicios, Nufarm, Peman, Praderas, RegenSeeds, Smart Campo, Zinma Seeds.

Necesitamos diseñar una agricultura basada en una sucesión de procesos que permitan a los agro-ecosistemas ser lo suficientemente productivos, eficientes y estables en el tiempo. Podríamos afirmar que es una sucesión o “línea de montaje” desarrollada a partir de flujos de energía y materia, donde la fotosíntesis constituye el punto de partida esencial en la transformación de la energía y productividad del sistema.
El diseño y montaje de esa agricultura debe basarse en la aplicación de ciertos principios ecológicos básicos que permitan sostener la capacidad productiva realizando un uso racional y eficiente de los recursos naturales e insumos:
• Aumentar la producción de biomasa y sostener la actividad biológica del suelo.
• Aportar el suficiente carbono orgánico al suelo para alcanzar un balance adecuado de la materia orgánica en relación con el ambiente productivo.
• Promover una estructura de suelo estable, que le permita a los cultivos expresar su potencial de crecimiento, con buena estabilidad de agregados para la entrada y circulación de agua y aire, y transferencia de calor en el suelo, buen desarrollo de raíces, aprovechamiento de la capacidad de almacenaje de agua y libre movimiento de la solución agua más nutriente desde el suelo a la raíz.
• Optimizar la disponibilidad y el reciclado de los nutrientes con prácticas biológicas y de fertilización.
• Mantener una vegetación viva la mayor parte del tiempo posible para que la principal vía de salida de agua del campo sea la transpiración, minimizando las pérdidas por evaporación, percolación y escurrimiento.
• Aumentar las interacciones biológicas y sinergias entre los componentes del sistema, promoviendo procesos y servicios ecológicos claves como el manejo integrado de malezas, plagas y enfermedades, la mitigación de GEI y contaminación por fitosanitarios.
• Sistemas intensificados permiten mejorar el ciclo de los nutrientes en los suelos, disminuyendo las probabilidades de pérdidas por volatilización o lixiviación, reduciendo la contaminación del aire y napas.
• Diversificar el agroecosistema en el tiempo y el espacio para asegurar y garantizar los ecoservicios que hacen posible el desarrollo y la continuidad de la vida en la tierra.
Estos principios pueden ser aplicados a través de diversas técnicas y estrategias agronómicas. Entre estas se destacan, por su impacto directo e indirecto sobre la productividad y sustentabilidad del sistema, la siembra directa y la intensificación ecológica
En Argentina, el Sistema de Siembra Directa se ha difundido con éxito en una gama de ambientes climáticos muy diversos que van desde los templados-fríos a cálidos y de húmedos a secos; y ambien-
tes edáficos con suelos de texturas muy finas a gruesas, con altos a bajos contenidos de materia orgánica, y con distintos grados de limitaciones para la producción de cultivos.
Esa significativa expansión sin duda se explica por una serie de beneficios: mejora el aprovechamiento del agua y la conservación del suelo, protege contra la erosión, mejora el balance de la materia orgánica y mejora la estabilidad de la estructura superficial; pero al mismo tiempo aumenta la oportunidad de siembra permitiendo prolongar el ciclo agrícola hacia una mayor intensificación biológica dentro de las rotaciones de cultivos, acercando más al sistema productivo a los ambientes naturales de cada región.
La intensificación ecológica, siempre viva y diversa, debería obrar positivamente como ocurre con los suelos en la naturaleza, donde la dinámica de los procesos es regulada sin interrupciones por las condiciones ambientales (básicamente radiación, agua y temperatura). Un pastizal natural, una pastura implantada, un monte o una agricultura bien intensificada en el tiempo trabajan a lo largo de todos los días captando la energía del sol e intercambiando agua por carbono y nutrientes para sostener un sistema dentro de un equilibrio de construcción, consumo y descomposición. Desde una mirada de sustentabilidad empresarial, el desafío entonces depende en gran medida de que el suelo descanse lo menos posible en la medida que los recursos del ambiente, fundamentalmente “agua” y “nutrientes” lo permitan, para la construcción y diseño de las estructuras del carbono en productos de mercado para la empresa y en materia orgánica y biota para suelo.
En este contexto los cultivos de servicios son una de las herramientas que permiten al productor intensificar y diversificar su sistema. Son cultivos cuyo fin no necesariamente es ser cosechados y que se incorporan a las rotaciones para brindar una amplia variedad de beneficios principalmente sobre la conservación y protección del suelo. A pesar de que se los empezó a usar con fines de cobertura de suelo y abonos verdes, con el tiempo se vio que prestaban otros servicios ecosistémicos (de ahí su denominación) de mucha utilidad para sostener el sistema productivo, como por ejemplo mejorar el manejo integrado de las malezas y otras plagas, la provisión de nutrientes y hasta la regulación de las napas. Incluso en el mantenimiento de la calidad del aire u otros fines estéticos y recreativos.
La Red de Cultivos de Servicios, enmarcada en el programa Sistema Chacras de AAPRESID y articulando la coordinación técnica con FAUBA y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, tiene como finalidad dar a conocer toda la información disponible a la vez de generar más conocimiento sobre esta tecnología de tanto impacto. Por eso es un placer invitar a compartir esta publicación donde el lector podrá transitar una serie de aspectos que hacen al manejo y resultados de los CS.
Esperamos que lo disfruten y que sea de mucha utilidad para el diseño y montaje sostenible de nuestra agricultura.

CAMPAÑA 2025/26
Bondaruk, V. F.; Bosaz, L.; Berenstecher, P.; Zenklusen, C. Penco, R.; Steger, E.; Robledo, M.; Kern, S.; Jauregui, E.; Arroyo, E.; De Maussion, M.; V. Morand; W. Carciocchi; I. Testa; H. Avila Poletti; R. Reinaudo; L. Lher; D. Calvet; F. Uris; Piñeiro, G.
La campaña 2025–2026 de la Red de Cultivos de Servicios AAPRESID–BASF tuvo como objetivo relevar a campo la producción de biomasa y el uso consuntivo de agua a secado, es decir, el volumen utilizado por los cultivos de servicio para generar dicha biomasa. Se evaluaron distintas especies de cultivos de servicios (CS), en mezclas y a diferentes densidades de siembra. Luego de un relevamiento sobre combinaciones de especies más utilizadas por los productores de
1.
diferentes zonas del país, la mezcla de vicia más centeno fue la que ocupó el primer puesto. En particular, se comparó la densidad de siembra de Vicia + centeno utilizando 20 + 5 kg ha-¹ respectivamente. Además, se incluyeron tratamientos que contemplaron un 50 % más y un 50 % menos de dicha mezcla respecto de esa densidad más otras combinaciones de mezclas alternativas con gramíneas, leguminosas y crucíferas (Tabla 1).
realizadas en cada nodo agroclimático detallando las especies incluidas, densidad utilizada y empresa correspondiente.
Nodo/Región
barbecho
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg y centeno Don Carlos 5 kg
El Cencerro y Biscayart densidad + 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 30 kg y centeno Don Carlos 7.5kgEl Cencerro y Biscayart densidad - 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 10 kg y centeno Don Carlos 2.5 kgEl Cencerro y Biscayart vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + triticale 6 kg
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + avena strigosa 6 kg
Bioceres y Zinma
El Cencerro y Caversazi Ortin
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg+ centeno Don Carlos 3.5 kg + colza 2 kgEl Cencerro, Biscayart y Las Praderas onobrichis 30 kg + centeno Don Carlos 3 kg
Zinma y Biscayart barbecho
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg y centeno Don Carlos 5 kg
El Cencerro / Bioceres y Biscayart densidad + 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 8 kg + trigo 3 kg
El Cencerro / Bioceres densidad - 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + trigo 8 kg
El Cencerro / Bioceres melilotus 10 kg + trigo 3 kg
Caverzasi Ortín
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + centeno Don Carlos 3.5 kg + colza 2 kgEl Cencerro, Biscayart y Las Praderas
avena strigosa 7 kg + melilotus 10 kg Caversazi Ortin barbecho
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg y centeno Don Carlos 5 kg
Oeste Medanoso
Centro y Litoral
El Cencerro / Bioceres y Biscayart
densidad + 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 30 kg y centeno Don Carlos 7.5kgEl Cencerro / Bioceres y Biscayart
densidad - 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 10 kg y centeno Don Carlos 2.5 kgEl Cencerro / Bioceres y Biscayart
vicia villosa Ascasubi INTA + triticale -20 kg + 6 kg
vicia villosa Ascasubi INTA + avena strigosa - 20 kg + 6 kg
Bioceres y Zinma
El Cencerro y Caversazi Ortin
vicia villosa Ascasubi INTA + centeno Don Carlos + colza 20 kg + 3.5 kg + 2 kgEl Cencerro, Biscayart y Las Praderas
barbecho
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg y centeno Don Carlos 5 kg
densidad + 50%:* vicia 30 kg y centeno Don Carlos 7.5kg
densidad - 50%:* vicia 10 kg y centeno Don Carlos 2.5 kg
vicia villosa Ascasubi INTA + avena strigosa - 20 kg +7 kg
vicia villosa Ascasubi INTA + cebadilla - 20 kg + 15 kg
melilotus + centeno Don Carlos 10 kg + 3 kg
vicia villosa Ascasubi INTA + melilotus 20 kg + 10 kg
El Cencerro / Bioceres y Biscayart
El Cencerro / Bioceres y Biscayart
El Cencerro / Bioceres y Biscayart
El Cencerro y Caversazi Ortin
Bioceres y El Cencerro
Caverzasi Ortín y Biscayart
El Cencerro / Bioceres y Caverzasi Ortín barbecho
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg y centeno Don Carlos 5 kg
Sur
Bioceres y Biscayart
densidad + 50%:* vicia villosa Ascasubi INTAa 30 kg y centeno Don Carlos 7.5kgBioceres y Biscayart
densidad - 50%:* vicia villosa Ascasubi INTA 10 kg y centeno Don Carlos 2.5 kgBioceres y Biscayart
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + avena sativa Camila 6kg + achicoria 2 kg
Bioceres, Peman y RegenSeeds
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg + centeno Don Carlos 3.5 kg + colza 2 kgEl Cencerro, Biscayart y Las Praderas
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg+ raygras 12 kg
vicia villosa Ascasubi INTA 20 kg+ arveja 80 kg
Bioceres y Regen Seeds
Bioceres
Los sitios experimentales se establecieron en distintos agroecosistemas pertenecientes a diversas regiones agroclimáticas de Argentina (Tabla 2). En esta campaña participaron 12 sitios con ensayos experimentales distribuidos en cinco nodos agroclimáticos (Centro Litoral, Oeste, Oeste Medanoso, Norte y Sur), abarcando regiones desde el norte de Argentina hasta el sur de la provincia de Buenos Aires. Los sitios se agruparon en nodos según características agroambientales similares, como tipo de suelo, textura, fertilidad y condiciones climáticas (precipitación, disponibilidad hídrica y temperatura). Por ejemplo, el nodo Centro Litoral presenta suelos francos arcillosos o limosos, mayormente argiudoles, con aproximadamente 3% de materia orgánica (MO). En contraste, los nodos Oeste y Oeste Medanoso presentan suelos más arenosos, con menor contenido de MO (1,9–2%) y generalmente
menor disponibilidad hídrica. El nodo Sur estuvo representado en esta campaña por un único sitio que comparte características de suelo con el Centro Litoral, aunque en términos de disponibilidad hídrica se asemeja más a regiones más secas (Oeste u Oeste Medanoso) y, debido a su mayor latitud, presenta una temperatura media más baja. Por su parte, el nodo Norte presenta suelos similares y precipitaciones más bajas respecto al Centro Litoral, con una marcada estacionalidad de las lluvias (escasas o ausentes en invierno) y temperaturas medias más altas asociadas a su menor latitud. En cuanto al contenido de P disponible en el suelo, los valores fueron relativamente similares entre la mayoría de los nodos (15–20 ppm), mientras que en el nodo Norte se registraron concentraciones considerablemente superiores, cercanas a 70 ppm.
Tabla 2. Precipitaciones (PP) desde la siembra al secado de los CS, materia orgánica (MO) y contenido de fósforo disponible (P), pH y tipo de suelo en los sitios de las distintas regiones agroclimáticas.
Colonia Ensayo440,02,822,06,6Argiudol acuico
Lehmann262,52,319,45,8Argiudol tipico
Centro Litoral
Norte
Oeste
Oeste Medanoso
Pergamino515,03,715,86,2Argiudol tipico
Zavalla 436,03,118,06,0Argiudol vertico
Franco
Frias 90,0
La Paloma150,02,970,36,9Haplustol udico
Sachayoj230,0sd sd sdFranco limoso
Adelia Maria115,02,411,75,6Haplustol entico
Vicuña Mackena196,01,734,05,0Haplustol entico
Henderson Deireaux325,02 ,319,66,1Hapludol acuico
Intendente Alvear714,01,430,46,6Hapludol entico
Sur Coronel Suarez202,062,915,86,7Hapludol acuico
01. Efectos en producción de biomasa y uso de agua ante el aumento o la reducción de la densidad de siembra en un 50% en relación con la densidad de siembra típica
En general, la mezcla a densidad típica presentó una producción de biomasa que osciló entre 1500 y 7400 kg ha-¹, según la región analizada. En un análisis detallado por región, al comparar el efecto de incrementar o reducir dicha densidad, se evaluaron los valores porcentuales del cambio en biomasa respecto de la densidad de referencia (Vicia + Centeno: 20 + 5 kg ha-1). Para facilitar la comparación, los tratamientos se agruparon en dos categorías: (i) densidad 50% superior a la típica (por ejemplo, Vicia + Centeno 30 + 7,5 kg ha-¹ o Vicia + Trigo 20 + 18 kg ha-¹, o Vicia + Trigo 30 + 7,5 kg ha-¹) y (ii) densidad 50% inferior a la
típica (por ejemplo, Vicia + Centeno 10 + 2,5 kg ha-¹ o combinaciones equivalentes con trigo).
En términos generales, un aumento del 50% en la densidad tiende a incrementar la biomasa en la mayoría de las regiones, con variaciones que oscilan entre +16% y +111%. En cambio, una reducción del 50% muestra respuestas más variables, aunque en general mostró disminuciones de biomasa en relación con la típica en todas las regiones (entre un 3 a un 32% menos de biomasa) (Figura 1).



Figura 1. Cambio porcentual en la biomasa producida por diferentes densidades de siembra de mezclas de vicia + gramíneas (trigo o centeno) en comparación con la densidad típica de referencia (vicia + centeno 20 kg ha-¹ + 5 kg ha-¹, respectivamente), indicada por la línea punteada (0). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. Los valores porcentuales indican cuánto más o menos biomasa se produjo respecto al tratamiento de densidad típica de referencia. Los resultados muestran tendencias, solo el tratamiento indicado con ** fue estadísticamente distinto de cero.
En la región Norte, el aumento de biomasa estuvo asociado a densidades similares a la típica de Vicia + Trigo, con una biomasa 16% mayor que la Vicia + Centeno a densidad similar. Densidades superiores a la típica, pero con trigo (Vicia + Trigo 30+7,5kg ha-¹) o bien una disminución de la densidad de Vicia + Trigo mostró reducciones de biomasa entre 7 hasta 32%. En Centro Litoral, aumentar la densidad tiende a incrementar significativamente la biomasa un 14% (valor p=0.003**), mientras que disminuir la densidad mostró, en general, valores de biomasa similar a la mezcla y densidad típica (solo un 3% menos).
En Sur, el incremento de densidad muestra el mayor aumento observado (+111%), mientras que la reducción de densidad tiende a disminuir la biomasa ( 14%). En las otras dos regiones (Oeste y Oeste Medanoso), el patrón es similar, con tendencias positivas al aumentar la densidad (+52% y +36.7%) y reducciones al disminuirla ( 6.7% y 28%). En conjunto, estos resultados indican una tendencia general a mayor biomasa con densidades superiores a la típica, aunque con alta variabilidad regional, y deben interpretarse principalmente como tendencias, ya que solo el incremento de +52% en la región Oeste y
de +14% en la región Centro Litoral resultaron estadísticamente significativos (valor p=0.002** y 0.003**).
En general, el uso consuntivo de agua al secado del cultivo de servicio (UCsecado) fue similar entre tratamientos (Figura 2), tanto cuando la densidad de siembra fue 50% mayor como 50% menor que la densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹), lo que indica que los cambios en densidad no modificaron sustancialmente el consumo de agua al secado del cultivo de servicio respecto al tratamiento de referencia. Si bien se observan algunas variaciones que sugieren tendencias regionales, estas diferencias son pequeñas y no resultaron significativas. En particular, en Sur, Centro Litoral, Norte y Oeste Medanoso se observa una tendencia a mayor uso consuntivo cuando la densidad aumenta, mientras que en algunos casos reducir la densidad tiende a disminuir el uso de agua, acercándolo a los valores observados en barbecho. En términos generales, el barbecho mostró valores de uso consuntivo similares a los de la densidad típica, lo que también sugiere que no hay diferencias entre tratamientos. Solo en el Centro Litoral el barbe-
cho consumió significativamente menos agua que las mezclas de cultivos de servicio, aunque esta reducción fue solo del 2%. Los resultados restantes deben interpretarse principalmente como tendencias, ya que las diferencias no fueron estadísticamente significativas. Por otro
lado, es importante señalar que estos usos consuntivos son al secado del CS, y que la recarga de agua en el perfil del suelo ocurrida con las lluvias durante el periodo de barbechito, puede revertir estas tendencias a la fecha de siembra del cultivo estival.





Figura 2. Cambio porcentual en el uso consuntivo de agua al secado de las mezclas de cultivos de servicio para distintos tratamientos de vicia + gramíneas (trigo o centeno) en relación con la densidad típica de referencia (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹), indicada por la línea punteada (0). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. Los valores indican cuánto más o menos agua se utilizó respecto al tratamiento de referencia. Para simplificar la comparación, los tratamientos se agrupan como densidad +50% mayor que la típica y densidad 50% menor que la típica. Las cajas grises corresponden al tratamiento barbecho. Las diferencias deben interpretarse como tendencias, ya que no se detectaron efectos significativos.
02. Producción de biomasa y uso consuntivo de agua: mezclas alternativas vs. mezcla típica
En general, a escala de todas las regiones y sitios, la mezcla típica (Vicia + Centeno 20+5 kg ha-¹) mostró un desempeño intermedio, siendo superada por diversas alternativas según el ambiente. Además, a nivel regional, el uso del agua dependió fuertemente de la oferta hídrica de cada zona. En este contexto, en casi todas las regiones, la mezcla típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) mantuvo consistentemente un consumo intermedio a bajo, logrando una productividad también intermedia respecto a las opciones más demandantes.
En detalle, en Centro Litoral (4 sitios), las mayores ventajas se asociaron consistentemente a mezclas como Melilotus + Centeno, Vicia + Melilotus y Vicia + Avena strigosa, que alcanzaron las mayores biomasas (13900–5100, 6300-5000 y 11600-4900 kg ha-¹, respectivamente). En contraste, la mezcla típica y Vicia + Cebadilla presentaron las menores producciones (8200–3600 kg ha-¹). Pese a estas marcadas diferencias en biomasa, el uso consuntivo de agua se mantuvo relativamente estable entre tratamientos (470–520 mm) y sin grandes
diferencias respecto al barbecho (~440–450 mm), destacándose ineficiencias puntuales como la de Vicia + Cebadilla, que registró altos consumos hídricos pese a su bajo rendimiento (Figura 3). Esto posiblemente esté asociado a ser la región que registró las precipitaciones más abundantes (262–515 mm), lo que traccionó los mayo-
res consumos de agua tanto en el barbecho (350–542 mm) como en las mezclas de alto rendimiento (Vicia + Melilotus y Melilotus + Centeno). En contraparte, opciones de menor producción, como Vicia + Cebadilla, utilizaron más agua (Figura 3).
Centro Litoral
% Biomasa (kg/ha)

Figura 3. Biomasa aérea (kg ha-¹) y uso consuntivo de agua al secado de los CS (UC, mm) para distintas combinaciones de especies de cultivos de servicio en una de las regiones analizadas (Centro Litoral). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. La densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) se indica como referencia. Las letras indican grupos estadísticos, donde tratamientos que comparten la misma letra no difieren significativamente entre sí (p ≤ 0.05).
En la región Oeste, la mayor biomasa se obtuvo con Vicia + Triticale (~8000 kg ha-¹), seguida por Vicia + Centeno (~7800 kg ha-¹) y la mezcla triple Vicia + Centeno + Colza, mientras que Onobrychis vicifolia + Centeno produjo menos. Vicia + Avena strigosa rindió intermedio, mostrando menor desempeño que Vicia + Centeno. El uso de agua fue similar entre la mayoría de las mezclas (~180 mm), aunque el tratamiento de menor biomasa consumió más. El barbecho
% Biomasa (kg/ha)
presentó los menores consumos (~130 mm), pese a lluvias levemente superiores al norte (115–196 mm). Vicia + Triticale mostró un rango amplio de consumo (101–232 mm), mientras que mezclas de menor biomasa alcanzaron demandas similares o mayores (113–258 mm). La mezcla triple tuvo consumos intermedios, cercanos al barbecho, reflejando un balance eficiente entre biomasa y agua (Figura 4).
Oeste

UC (mm)

Figura 4. Biomasa aérea (kg ha-¹) y uso consuntivo de agua a secado (UC, mm) para distintas combinaciones de especies de cultivos de servicio en una de las regiones analizadas (Oeste). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. La densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) se indica como referencia. Las letras indican grupos estadísticos, donde tratamientos que comparten la misma letra no difieren significativamente entre sí (p ≤ 0.05).
En la región Oeste Medanoso, la mayor biomasa se obtuvo con la mezcla típica Vicia + Centeno (~4200 kg ha-¹), seguida de Vicia + Avena strigosa, mientras que la mezcla triple Vicia + Centeno + Colza rindió ~3300 kg ha-¹. En cuanto al consumo de agua, la mezcla típica presentó uno de los menores valores, y el barbecho registró el más bajo (~156 mm). Las diferencias entre tratamientos fueron pequeñas y no significativas (Figura 5).
Oeste Medanoso
% Biomasa (kg/ha)

UC (mm)

Figura 5. Biomasa aérea (kg ha-¹) y uso consuntivo de agua a secado (UC, mm) para distintas combinaciones de especies de cultivos de servicio en una de las regiones analizadas (Oeste Medanoso). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. La densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) se indica como referencia. No se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos en ningún caso.
En la región Sur, la mayor producción correspondió a Vicia + Raygrass, seguida por las mezclas triples Vicia + Centeno + Colza y Vicia + Avena blanca + Achicoria, mientras que la mezcla típica Vicia + Centeno presentó la menor biomasa. El
% Biomasa (kg/ha) UC (mm)
patrón de consumo de agua reflejó la productividad: mayor en Vicia + Avena blanca + Achicoria y Vicia + Raygrass, y menor en la mezcla típica, cercana al barbecho (~200 mm) (Figura 6).


Figura 6. Biomasa aérea (kg ha-¹) y uso consuntivo de agua a secado (UC, mm) para distintas combinaciones de especies de cultivos de servicio en una de las regiones analizadas (Sur). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. La densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) se indica como referencia. No se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos en ningún caso.
En ambas regiones (Oeste Medanoso y Sur), con precipitaciones intermedias y consumo de barbecho entre 160–200 mm, las diferencias de consumo entre mezclas fueron menores que en otras regiones, mostrando que el uso de agua se desacopló parcialmente de la productividad y consolidando la mezcla típica Vicia + Centeno como la opción más conservadora en recursos hídricos.
En la región Norte, la biomasa fue menor que en otras regiones (2000–3000 kg ha-¹). La mayor producción correspondió a Avena strigosa + Melilotus, seguida por Vicia + Centeno + Colza, mientras que la mezcla típica Vicia + Centeno mostró un desempeño intermedio (~2000 kg ha-¹). El uso de agua de las mezclas varió entre 200-250 mm. El barbecho presentó valores más bajos (89–153 mm). Mezclas como Vicia + Centeno + Colza alcanzaron consumos más elevados (155–366 mm) sin ser las más productivas, mientras que Melilotus + Trigo mostró consumos más
ajustados (112–132 mm). Se destaca la mezcla de Avena strigosa + Melilotus, que logró duplicar la biomasa utilizando una cantidad de agua similar a la mezcla de Melilotus + Trigo (Figura 7). Además, en esta región ocurrieron casos de enmalezamiento del barbecho, lo cual nos permitió comparar los resultados cuando el control de malezas no es óptimo. El barbecho enmalezado, registró valores de uso de agua superiores a 300 mm, mientras que el barbecho químico libre de malezas mostró valores cercanos a ~120 mm, evidenciando el impacto del manejo sobre el uso consuntivo de agua. De nuevo, es importante señalar que estos usos consuntivos son al secado del CS, y que la recarga de agua en el perfil del suelo ocurrida con las lluvias durante el periodo de barbechito, puede revertir estas tendencias a la fecha de siembra del cultivo estival. Dichos resultados se analizarán en el próximo informe sumado a los datos de rendimiento de los cultivos estivales sucesores
% Biomasa (kg/ha)



Figura 7. Biomasa aérea (kg ha-¹) y uso consuntivo de agua a secado (UC, mm) para distintas combinaciones de especies de cultivos de servicio en una de las regiones analizadas (Norte). Los puntos representan observaciones individuales, las cajas, la distribución de los datos en cuartiles y los diamantes negros, el promedio de cada tratamiento. La densidad típica (Vicia + Centeno 20 + 5 kg ha-¹) se indica como referencia. No se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos en ningún caso.
•El aumento de la densidad de siembra en un 50% mostró una tendencia general a incrementar la biomasa (hasta +111%), aunque con variabilidad entre regiones.
•La reducción de densidad generó respuestas variables, incluyendo en general disminuciones leves a importantes en la producción de biomasa de hasta un 30%.
• La respuesta a la densidad fue dependiente del ambiente, con mayor consistencia en regiones como Sur, Oeste y Centro Litoral.
• Los cambios en densidad no modificaron sustancialmente el uso consuntivo de agua, independientemente de si se incrementó o redujo la densidad: el consumo de agua fue similar entre tratamientos de distinta densidad, incluso frente a diferencias marcadas en biomasa.
• En ambientes con menor oferta hídrica, el consumo de agua fue similar entre tratamientos, independientemente de la mezcla o la densidad, lo que mantiene a la mezcla típica como una opción conservadora.
• Hubo regiones en las que aumentar la densidad de la mezcla típica podría traducirse en una mayor producción de biomasa sin implicar un costo hídrico significativo, siempre que se acompañe de un manejo adecuado. En este sentido, el secado temprano resulta clave para habilitar la ventana de recarga, considerando además los pronósticos climáticos.
• En conjunto, el ajuste de densidad aparece como una herramienta para intensificar la producción de biomasa sin incrementar significativamente la demanda hídrica, aunque su efecto es variable y dependiente del contexto.
• La mezcla típica (Vicia + Centeno, con 20 + 5 kg ha-1) mostró un desempeño intermedio y estable en todas las regiones.
• Se destacó por un consumo de agua consistente y generalmente bajo, posicionándose como una alternativa conservadora.
• En la mayoría de los ambientes, fue superada en biomasa por mezclas alternativas (por ejemplo, combinaciones con Melilotus, Avena strigosa, Triticale o Raygrass).
• No existe una única mezcla superior en todos los ambientes, evidenciando una fuerte dependencia de la zona y el contexto agroclimático.
• El uso consuntivo de agua estuvo más determinado por la oferta hídrica regional que por la composición de la mezcla.
Estrategia Conservadora (Mezcla típica: Vicia + Centeno)
Estrategia Optimizada (Mezclas alternativas: Melilotus + Triticale, etc.)
Estrategia Intensificada (Alta densidad: +50%)
• En la mayoría de los casos, el consumo de agua fue similar entre mezclas, incluso cuando hubo diferencias importantes en biomasa.
• Se identificaron situaciones de ineficiencia en el uso del agua, donde algunas mezclas consumieron más sin traducirse en mayor producción.
• En ambientes con menor disponibilidad hídrica, las diferencias en consumo de agua entre mezclas se reducen, sin desventajas para la mezcla típica.
• En conjunto, las mezclas alternativas permiten incrementar la biomasa, mientras que la mezcla típica se mantiene como una opción robusta y de bajo riesgo hídrico, siendo la elección dependiente de los objetivos productivos y del ambiente.
Baja/Estable
Variable/Atada a la región
Estable/ Desacoplada
Ambientes de alta eficiencia
Zonas Sur y Oeste


