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Revista Viernes No. 133 13052016

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El cerebro según Dalí

Archivo

Guatemala, 13 de mayo de 2016 Año 3 No. 133

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Editorial Julio Cortázar, el fabulador argentino de todos tan querido, recogía en alguno de sus textos, un anagrama poco cariñoso sobre Salvador Dalí. Con las letras de su nombre resultaba Avida Dollars refiriéndose al inocultable talento del español para aproximarse a los centavos. Hay infinidad de anécdotas sobre el hombre de los bigotes de manubrio y su entusiasmo por los excesos. Pero lo que parece duradero de todo el marketing y de esa aureola excéntrica de la que con frecuencia intencional se rodeó el artista, su obra muestra un ojo con una capacidad escrutadora inigualable. En efecto, Dalí supo ver más allá de la forma y se atrevió a esculpir sobre las manifestaciones concretas de la existencia, un universo lleno de sugerencias estéticas y provocaciones espirituales. Echando mano del sueño y la materia como sus principales herramientas, percibió lo real como un sistema de claves que por obvias y evidentes permanece oculto a los ojos de las buenas conciencias. Surrealista se ha dado en calificar su obra, pero en verdad y a fuerza de evidencia intuitiva, la suya puede muy bien pasar por una expresión hiperrealista puesto que va un paso más allá de los sentidos e intenta (y muchas veces felizmente lo logra) hacer un retrato de lo que el sueño, como una nube oscura, trata de ocultarle a nuestros sentidos. Puede decirse que Dalí es un séptimo sentido que transforma todo lo que adivina detrás de la máscara de las cosas y lo recrea para nuestro espanto y deleite, a plena luz del día. Dalí es un “nosotros” en cuanto a lucidez dolorosa y locura festiva. Ha ganado su pulso con lo eterno. Hagámosle lugar entre los vivos.

DIRECTORIO

Director General: Héctor Salvatierra. Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo. Edición: Otoniel Martínez. Diseño Gráfico: Héctor Estrada Asistencia editorial: Édgar Quiñónez Digitalización: Boris Molina.

Biblioteca de la Tipografía Nacional: Thelma Mayén. Hemeroteca del Diario de Centro América: Álvaro Hernández.

35 años del atentad a Juan Pablo II En la plaza de San Pedro Mehmet Ali Agca disparó cuatro veces contra el papa Juan Pablo II, quien resultó herido. Algunos años después, el Sumo Pontífice lo visitó en la cárcel y le otorgó el perdón.


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Cuento 133

Revolución

Dante Liano

Cuentos completos ISBN: 978-99939-60-81-2 l presente volumen reúne los libros de cuentos publicados por el autor: Jornadas y otros cuentos (1978) y La vida insensata (1987), ambos agotados y el hasta ahora inédito. Con ellos se completa lo escrito por el autor en este género. En las palabras introductorias de este impreso, el poeta y ensayista Luis Eduardo Rivera, sostiene que “si existe una tradición en la literatura guatemalteca, esta se encuentra en la narrativa corta”. Dante Liano es un autor que se destaca por la amenidad de su escritura y la feliz elaboración de la trama. Sus cuentos discurren bajo el dominio de una lógica perfecta. Es cuidadoso con el detalle tanto como con el concepto de totalidad. No nos cabe duda que este volumen de sus Cuentos completos hará pasar más de un buen rato a sus lectores, amén de llevarolos por los avatares de una Guatemala convulsa por los cambios sociales de las últimas décadas. Al final de la introducción Rivera toma nota de que “Dante Liano publicó su primer libro gracias al mecenazgo de un grupo de intelectuales que a finales de los años 70 del siglo XX, montaron RIN, un dispositivo que posibilitaba la autopublicación. Su segundo libro lo costeó con su propio dinero por lo que su circulación no pasó más allá del grupo de amigos. Con esta recopilación el lector podrá apreciar el desenvolvimieno en el tiempo de una obra que incluso circulando con dificultad, por las razones apuntadas, ha encontrado rápidamente un lugar privilegiado en nuestro canon literario.”

Galería

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AFP

En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa. Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí. Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver. Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable. Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista. La novedad volvió a animarme, y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared, lo que siempre había sido mi posición preferida. Pero al cabo de cierto tiempo la novedad dejó de ser tal y no quedo más que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio. Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista. Es vanguardista. Pero al cabo de cierto tiempo… Ah, si no fuera por ese «cierto tiempo». Para ser breve, el armario en medio también dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario. Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución. Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna. Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total. Ya que esta vez «cierto tiempo» también se mostró impotente. Al cabo de cierto tiempo, pues, no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio—es decir, el cambio seguía siendo un cambio—, sino que, al contrario, cada vez era más consciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo. De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites. Una noche no aguanté más. Salí del armario y me metí en la cama. Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio, porque el armario en medio me molestaba. Ahora la cama está de nuevo aquí, el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fui revolucionario. Slawomir Mrozek/Polonia


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Abecedario

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Los procesos intensivos de producción y la industria de alta tecnología requieren las capacidades que se derivan de la educación y la capacitación.

Estado y desarrollo humano Edmundo Urrutia*

a evolución del concepto de Estado desarrollista -y su correlato en la realidad- ha evolucionado en la última década. Después de caer en descrédito en los años 80 y 90 del siglo pasado, ahora ha regresado a los espacios públicos y privados, a los centros de estudio e investigación en donde se debaten de nuevo las teorías del desarrollo, luego del reinado del pensamiento único. No desapareció completamente, a decir verdad, puesto que hubo unos pocos que trataron de rebatir a los adoradores del mercado, de señalar que no se podía entender el éxito de un país desarrollado o el fracaso de muchos países subdesarrollados, sino era por medio de un análisis que evaluara el papel del Estado y sus estructuras administrativas. Los trabajos de Chalmer Johnson, Alice Amsden, Robert Wade, Peter Evans, Atul Kohli, Ziya Onis, Gery Gereffy, entre otros, demostraron con evidencia empírica que las

correctas estrategias de desarrollo económico del Estado y de un robusto papel de parte de sus estructuras administrativas fueron capaces de crear sectores de manufactura internacionalmente competitivos y, por lo tanto, construir sociedades modernas industriales. Estos trabajos de economía política establecieron que las complejidades de la política y de su papel conductor no podían descartarse para dar cuenta de las trayectorias exitosas de desarrollo económico y social, o de su opuesto.

Anomalía económica

Alice Amsden, por ejemplo, en sus primeros trabajos sobre Taiwán a principios de los ochenta del siglo pasado, dio cuenta de una anomalía en el desenvolvimiento económico de ese país asiático. Las teorías del desarrollo en boga sostenían que en las primeras fases del crecimiento económico aumentan inevitablemente los índices de desigualdad y exclusión social, en la llamada fase primitiva de acumulación de capital. Así tiene que ser, no hay de otra,

por la necesidad de propiciar la acumulación de capital a través del ahorro y las tasas altas de explotación del trabajo. Las mediciones de desigualdad de Taiwán demostraron que, al contrario, se podía crecer a la vez que se abatían los índices de desigualdad. Esto se debió a la gran inversión del Estado taiwanés en todos los niveles educativos, bajo la premisa de alcanzar un desarrollo equilibrado y el bien común. A la larga, esta inversión en educación se tradujo en la calidad del capital humano de Taiwán que posibilitó una economía con un fuerte componente de tecnología de punta. Los últimos desarrollos teóricos sobre la experiencia de países como Taiwán, han llegado a la conclusión de que a más y mejor formación educativa por parte del Estado a los ciudadanos y ciudadanas, mayores son las oportunidades de desarrollo. A esta formación la llama Amartya Sen, expansión de las capacidades humanas mediante la educación, salud, la igualdad de género y


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una buena alimentación. Lo cual significa que a menor desigualdad y pobreza, más desarrollo, y que a mayor desigualdad y pobreza, menos desarrollo. Se derrumba, pues, el mito de que hay que esperar a que se alcance un rápido y suficiente crecimiento económico, y que aumente el PIB, para entonces y solo así, incrementar el gasto público estatal en políticas sociales por medio de un sistema impositivo que lleve ingentes recursos a las arcas del Estado. Esto ha sido falso siempre, pero ahora es aún más falso y seriamente equivocado, puesto que en el siglo XXI la teoría del desarrollo basada en el capital humano sostiene que en la actual economía basada en el conocimiento, la educación de calidad es más importante que el equipo, las máquinas y otras formas del capital tangible. Los procesos intensivos de producción y la industria de alta tecnología requieren las capacidades que se derivan de la educación y la capacitación (capital intangible). Por eso es verdad afirmar que solo con estas políticas sociales dirigidas a toda la población, Guatemala saldrá del sótano del índice de desarrollo humano mundial en el que se encuentra. En este contexto, la obra de Peter Evans hace valiosas contribuciones a la economía política del desarrollo, entre las últimas se destacan sus escritos En busca del Estado del siglo XXI; Desarrollo humano, transformación estatal y la política del Estado desarrollista (con Patrick Heller) y La era neoliberal: ideología, política y efectos sociales (con William H. Sewell, Jr.).

Desarrollo humano significa expansión de las capacidades humanas, de ahí que el Estado desarrollista deba ser capaz de dotar y expandir las capacidades de sus ciudadanas y ciudadanos. Por lo mismo, tiene que ampliar sus vínculos con la sociedad civil, para fortalecer su autonomía.

Estado desarrollista

Evans se pregunta en los dos primeros trabajos cuál es el nuevo papel que puede jugar el Estado desarrollista en el siglo XXI, qué estructuras e instituciones políticas serán capaces de equipar de mejor forma a las naciones que intentan entrar en el círculo de los países “desarrollados”. Da dos respuestas: en una enfatiza la continuidad de la función del Estado desarrollista en impulsar el crecimiento económico y la transformación social, tal y como lo hizo en la segunda mitad del siglo XX. Ejemplo de ello es el desarrollo industrial que alcanzaron varios países de Asia y América Latina. La segunda respuesta, que él califica como la más radical pues modifica su tesis inicial de la autonomía enraizada, sostiene que el Estado desarrollista deberá diferenciarse en aspectos políticos importantes de los modelos del siglo XX, con el fin de alcanzar el desarrollo, tal y como se entiende a partir de la obra de Amartya Senn y su concepto de desarrollo humano. Evans va a sostener que las estrategias de crecimiento centradas únicamente en la acumulación tradicional de capital ya no son suficientes. Su postura ahora es que la relación entre Estado y sociedad ya no puede estar focalizada de manera estrecha en las relaciones del Estado con la elite capitalista, como sucedió con los Tigres Asiáticos, pues tiene que ampliarse y adoptar instituciones políticas incluyentes y deliberativas para que el Estado pueda invertir en la extensión y calidad de las capacidades de la población, en incrementar las habilidades del recurso humano mediante la educación. Si se entiende con Amartya Senn que desarrollo significa desarrollo humano y que desarrollo humano significa expansión de las

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capacidades humanas, entonces, el Estado desarrollista debe ser capaz, precisamente, de dotar y expandir las capacidades de sus ciudadanas y ciudadanos.

Lección aprendida

Pero este rasgo fundamental del Estado desarrollista obliga a repensar sus bases políticas. “Si la lección aprendida del Estado desarrollista del siglo XX es que su capacidad obedece a una combinación complementaria de competencias: una burocracia pública coherente y un conjunto estrecho de vínculos sistemáticos con la sociedad civil, entonces, el fortalecimiento de la autonomía y la capacidad del Estado es el desafío más relevante para el presente siglo. El

actual deterioro de la complementariedad entre los objetivos del desarrollo y el capital privado, eleva el nivel requerido de superioridad estatal”. En otras palabras, el Estado tiene que ampliar sus vínculos con la sociedad civil con sectores diferentes a los poderosos grupos empresariales para fortalecer su autonomía de estos últimos, quienes no están inclinados a apoyar, por la lógica de la ganancia y los desafíos que implica, políticas dirigidas al potenciar el desarrollo humano de toda la población. Aunque Evans dejó el lenguaje marxista de su primer período, muy bien puede interpretarse que esta variación en el uso del concepto de autonomía relativa del Estado, significa un retorno a la versión marxista en la última fase


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Guatemala, viernes 13 de mayo de 2016 estrictas, han sido los que han reducido más los beneficios sociales de los trabajadores. Puede concluirse que Evans es representante de una nueva corriente teórica: el neoestatismo, que postula el papel central del Estado en la vida social y económica, y que no retorna a las viejas formas de intervencionismo estatal, sino adaptadas a las nuevas condiciones del mundo globalizado del siglo XXI e incorporando los avances teóricos de la economía política del desarrollo.

Variedades de Estado

de su obra. Coincide con Nicos Poulantzas, el marxista griego, residente en Paris y discípulo de Althusser, quien postuló que el Estado puede impulsar políticas más efectivas para la reproducción ampliada del sistema capitalista si adquiere una autonomía de la clase dominante y sus fracciones (concernidas solo con su deletéreo interés particular inmediato). Tal autonomía se logra si hay equilibrio en el interior de la sociedad entre la clase dominante y las clases subalternas, y si, como en muchos casos históricos, el Estado tiene apoyo de las últimas. El capital privado tiene un interés estrecho de invertir en capital humano; no le interesa la inversión en edad temprana por ejemplo, dado que las capacidades que se potencian en ese momento del desarrollo de la persona, tendrán eventualmente un alto impacto en la productividad, pero solo a largo plazo, por lo cual no se encuentra en el horizonte inmediatista del empresario capitalista.

Habilidad de escoger

La eficacia para promover el desarrollo no es, entonces, un mero problema tecnocrático. La nueva teoría del desarrollo valora las ideas y la innovación que solo pueden ser producidas cuando las personas adquieren formación de calidad. Y esto último solo puede darse si se amplían las políticas educativas, si se invierte en educación y si se dilatan las relaciones del Estado y la sociedad civil por medio de instituciones deliberativas que permitan el intercambio público de ideas, que promuevan la participación democrática o el ejercicio de una de las capacidad más importantes de los seres humanos: la habilidad de escoger, lo cual se traduce en un fin en sí mismo en la concepción del desarrollo humano de Amartya Senn. El Estado desarrollista del siglo XXI, por consiguiente, tiene que tener bases democráticas más allá de las tradicionales instituciones liberales representativas, tiene que adoptar las instituciones deliberativas que permitan hacer realidad lo que en América Latina se denomina democracia participativa.

Las propuestas innovadoras solo pueden darse si se invierte en educación y se crean instituciones que permitan el intercambio público de ideas.

Desde el artículo que publicó en la revista Foreign Affairs en 1979, sobre la alianza del capital transnacional, el capital local y el Estado en Brasil y los ensayos publicados en De vuelta al Estado con Theda Skocpol y John Stephens en 1985, hasta sus trabajos de 2014 sobre el Estado desarrollista del siglo XXI, Evans ha sido consistente en reconocer, tras un trabajo teórico y empírico estrictos, la importancia de las acciones del Estado para impulsar la transformación económica, la industrialización y, sobre todo en el última fase, promover el desarrollo humano.

Estado benefactor

En esta larga trayectoria el principal oponente de sus interpretaciones ha sido el neoliberalismo, al cual le dedica su último ensayo publicado en 2014, en donde lo explora como ideología, como un conjunto de políticas, pero sobre todo lo explora por sus consecuencias sociales, en los efectos que ha tenido sobre las políticas sociales y las condiciones de vida de los trabajadores, de sus niveles de ingreso y bienestar. Acerca de este último aspecto, Evans señala que los países desarrollados, aquellos que pusieron en marcha las reformas neoliberales más

En los años 70, emergió en las universidades norteamericanas una corriente que le dio credenciales académicas a la crítica al Estado y a la política que se inició en círculos políticos conservadores y empresariales. Ante esta crítica que hace la Teoría de la Elección Pública (Public Choice Theory), Evans considera que, en efecto, existen Estados con burocracias y funcionarios políticos que operan tal y como lo plantean los teóricos de la Elección Pública, por lo que aciertan, pero que se equivocan en considerar que existe una esencia del Estado, de su aparato y la política, que hace que siempre actúen buscando rentas (rent seeking). Esta diferenciación en la conducta de los funcionarios de Estado (entre quienes buscan rentas y quienes no) conduce a Evans a hacer una clasificación de los Estados en desarrollistas, es decir, aquellos que extraen recursos de la sociedad a través de un determinando régimen tributario y que devuelven bienes y servicios de calidad a cambio, y Estados depredadores, o sea, los que extraen recursos de la sociedad sin devolver bienes y servicios de calidad, y una variedad de Estados que se encuentran entre estos dos extremos. Con el propósito de construir estos dos conceptos y sus diferentes matices, Evans escoge varios Estados para estudiar, comparar y poner como ejemplos. Primero trabaja al ex Estado de Zaire (República Democrática del Congo), cuyo dictador fue Mobutu Sessé Seko, que constituye el ejemplo de Estado depredador. Después aborda el estudio de los países asiáticos: Japón, Corea y Taiwán, como modelos de Estados desarrollistas, para finalizar estudiando los casos que Evans considera Estados desarrollistas intermedios, Brasil e India. Los teóricos de la Elección Pública han argumentado que la búsqueda de rentas ha causado un considerable desperdicio de recursos, que de otro modo serían invertidos en la producción de bienes colectivos, los cuales propiciarían la transformación y el desarrollo económico. Ahora bien, algunos Estados desarrollistas pueden no ser inmunes a la búsqueda de rentas y el uso del excedente para los fines privados de quienes controlan al Estado, pero en un balance, las consecuencias de sus políticas públicas en las esferas económica, social y cultural promueven, más que obstaculizan, el desarrollo económico. En sus primeros trabajos, para Evans la eficacia de un Estado desarrollista descansa en su autonomía relativa, es decir, el hecho de no estar capturado por intereses particulares (elites empresariales, políticas o militares), tener capacidad de coordinar el esfuerzo nacional de desarrollo, así como en tener un músculo fuerte y ágil, en otras palabras, en tener un aparato administrativo moderno y profesionalizado, con carrera administrativa y espíritu de unión. *Sociólogo


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Gavetas Archivo

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Cristo de las Misericordias

DCA, 27 de marzo de 1933.- Concluyeron los principales trabajos de esta iglesia a cargo del arquitecto Roberto Cordón Méndez. Se yergue severa y hermosa, al final de la bonita Calle Once Poniente, en el mismo sitio que ocupara en 1880 el viejo portón de la antigua necrópolis. Es de arquitectura romana, con una torre de 30 metros de altura. En el cuarto piso están colocadas 5 campanas, 2 grandes y 3 “volteadoras”; el coro puede alojar a 80 personas. El recinto recibe luz por 22 grandes ventanas con vitrales encargados a Bélgica. En el centro del crucero, se alza el altar mayor traído de Génova. Cubrieron el tabernáculo con 2 cortinillas primorosamente bordadas por la señorita Lulú Asensio. El mantel del Altar Mayor lo bordó doña Teresa A. de Ruiz Angulo y la banda de seda del Cristo de las Misericordias es obra de doña María A. de Beltranena.


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Reporte en V

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Mujeres en la televisión El cuarto poder, como a muchos les gusta llamarlo, es un claro ejemplo de cómo para una mujer se complica la tarea de ascender y mantenerse en puestos importantes a medida que se hace mayor.

Alba Ramos Sanz* @AlbaRamoSanz

obre sexismo, machismo y la nula conciliación en determinados sectores laborales como la banca o el mundo empresarial se ha dicho mucho y, lamentablemente, mientras no se perciba apenas un ápice de mejora de la integración y el porcentaje de mujeres que ostentan poderosos cargos de dirección y siga siendo llamativamente inferior al de los varones, se seguirá hablando. Si hay un sector en el que puede percibirse a simple vista la diferenciación entre hombres y mujeres, ese es el mundo del periodismo. Precisamente porque quienes alcanzan cierto estatus en el mismo son caras conocidas y visibles,

es fácil descubrir que entre esos rostros apenas encontramos profesionales del sexo femenino de mediana edad. Sin embargo, sí que vemos a diario cómo el paso de los años no influye en las carreras de los hombres maduritos que siguen estando presentes en los medios cada día. El cuarto poder, como a muchos les gusta llamarlo, es un claro ejemplo de cómo para una mujer se complica la tarea de ascender y mantenerse en puestos importantes a medida que se hacen mayores. De eso ha querido hablar Doris Ruth Eikhof en una interesante investigación en la que, basándose en la historia de Charlotte York, periodista y presentadora de televisión, demuestra que triunfar en un sector como el de la industria cultural y del entretenimiento tiene una temprana fecha de caducidad para las mujeres que pretenden llegar lejos en su trabajo. Al menos tan lejos como sus compañeros varones.

Amiguismo sin fronteras

Al más puro estilo del personaje de Suzane Stone en Todo por un sueño de Gus Van Sant, Charlotte lo tenía claro: quería ser periodista, y haría cualquier cosa para conseguirlo. Lo que desconocía era que para hacer carrera en el mundo del periodismo necesitaba un factor clave del que, hasta el momento, no disponía: contactos. Tejer una red de conocidos que estén dentro de los medios o conozcan a quienes lo están es prácticamente imprescindible para meter la cabeza en un sector en el que la mayoría de las oportunidades surgen en el ámbito privado. Tal y como reconocieron cientos de profesionales en una encuesta realizada por Creative Skillset en 2010, el enchufismo está a la orden


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complicado averiguar quiénes se terminan quedando en esos cargos de poder. “Cuando empecé a trabajar en la radio observé que casi no había mujeres en cargos de producción que hubiesen tenido hijos. Pese a que aquello estaba lleno de mujeres brillantes, todos los jefes eran hombres. Me pareció muy curioso y también muy preocupante: me di cuenta de que, en última instancia, tendría que elegir entre mi carrera o tener una familia, y me parecía indignante que los compañeros no tuviesen que enfrentar la misma elección. Recuerdo que pensé que quizás era una situación generacional y que cuando llegase a productora la industria sería menos sexista”, relata Charlotte, quien por aquel entonces se autoengañaba.

Presentadores mayores, nunca presentadoras

del día en el mundo del periodismo: el 78 por ciento había conseguido su último trabajo porque conocía directamente al empleador o tenía un contacto en común. “Es importante destacar que las principales redes de la industria están dominadas por hombres de mediana edad blancos y de clase media, con gran detrimento de las mujeres y los trabajadores de minorías étnicas”, sitúa Eikhof. Y al principio de su carrera, como tantos otros miles de trabajadores, Charlotte no tenía padrino. “Cuando acabé la carrera empecé a solicitar puestos de trabajo en televisiones y revistas ,mientras seguía con mi trabajo temporal como recepcionista en un hospital. Resultó que uno de los pacientes era productor en una importante emisora regional de Reino Unido y le di mi CV. Tuve una entrevista y me consiguió un trabajo como secretaria de producción”. Una vez dentro, progresar fue más sencillo y no tardó en convertirse en la nueva asistente de producción. Hasta que hizo su aparición estelar el momento suerte: “En un encuentro casual en la pausa para el café me hablaron de que había un puesto fijo como redactora en uno de los organismos oficiales de radiodifusión más importantes del país”.

Trabajo llama trabajo

Tal y como relata la propia Charlotte, la mayoría de los profesionales de los medios de comunicación –ya sea prensa, radio o televisión, aunque ella insiste en que ocurre especialmente en los dos últimos– trabajan como autónomos. Situación que les lleva a tener que aceptar tantos empleos y colaboraciones como les sea posible para llegar a fin de mes y asegurarse de que les seguirán llamando. El apoyo familiar se convierte en una pieza clave para subsistir en un entorno competitivo en el que ascender y llegar a ser alguien puede depender más de la suerte que de valer o no para el puesto. Charlotte lo tenía: afortunadamente, su marido podía correr con los gastos mientras su carrera comenzaba a despegar. Solo el 16 por ciento de las mujeres siguen trabajando en medios de comunicación después

La historia de Charlotte York, y la de madres periodistas, demuestra que en el mundo de los medios de comunicación el amiguismo sin fronteras y el machismo siguen reinando. de haber cumplido los 50 años. “Con 25 años tenía mi propia serie de ciencia en la televisión nacional en prime time, lo que me llevó a escribir una columna regular sobre ciencia y tecnología en un periódico nacional. Estaba construyendo deliberadamente mi carrera: trabajaba siete días a la semana y muchas veces me tenía que poner a escribir un artículo por la noche para el día siguiente después de una sesión de 18 horas de rodaje. Todo era estupendo para añadir líneas en mi CV, pero en términos de equilibrio entre mi vida personal y laboral supuso un coste enorme: mi veintena se esfumó en mis múltiples horas de trabajo”.

Te estás haciendo mayor

Como apenas sorprenderá al lector, las propias estadísticas de la industria del entretenimiento demuestran que la proporción de trabajadoras en plantilla desciende de forma considerable a partir de los 35 años. Con base en los datos de la mencionada encuesta realizada por Creative Skillset, solo el 16 por ciento de las mujeres siguen trabajando en medios de comunicación después de los 50 años. “Especialmente en la televisión, esta devaluación depende de lo sexy y juvenil que se conserve”, explica Charlotte. La creencia generalizada de que a partir de los 35 años las mujeres deciden formar una familia, hace que sea a esa edad cuando empiezan a considerarlas profesionalmente mayores. Momento en el que precisamente, como analiza la autora, los trabajadores comienzan a ascender y ocupar puestos más influyentes con mejores salarios. Si se da por hecho que ellas se van a ir a parir y cuidar de la casa, no es muy

“¿Dónde están las televisivas caras conocidas de las mujeres a los 80 años? Todas ellas han caído por un precipicio 30 o 40 años antes”, comenta Charlotte. Situación que hace que muchas profesionales sientan miedo de perder sus trabajos a medida que envejecen y opten por cambiar sus puestos de dirección por otros más bajos o, como dice la periodista, “cambiar por completo de sector y abandonar la industria del entretenimiento”. Charlotte recuerda cómo su vida dio un giro de 180 grados cuando quedó embarazada, precisamente a los 35 años. Por miedo a que le quitasen los mejores reportajes y temas, estuvo meses ocultando a sus jefes y compañeros que iba a ser madre. Pero lo peor fue cuando dio a luz y tuvo que compaginar los horarios infinitos y los desplazamientos imprevistos con tener un bebé: “Las horas de trabajo eran largas. Recuerdo haber trabajado 51 días seguidos y tener solo un día de descanso. Y eso cuando no tenía que viajar: a veces trabajaba 18 horas seguidas y después me iba corriendo a coger un avión para llegar con un vuelo nocturno de vuelta a la redacción y que me diese tiempo de editar el reportaje para el programa de esa noche. Sí, fue emocionante, pero también agotador. Y fue especialmente duro mantener una relación de pareja, por no hablar de crear una familia. Ahora miro hacia atrás con horror recordando todo lo que he sufrido en silencio”. Como tantas otras personas se han repetido en algún momento de sus vidas, sea cual sea su profesión, no importa cobrar poco –incluso nada–, estar infravalorado por los compañeros, malvivir y echar horas de más cuando estás trabajando en lo tuyo. “Hasta que la explotación –en ocasiones autoexplotación– llega a límites inaceptables, especialmente si nos comparamos con nuestros competidores varones”. “En muchos sentidos, para mí es el mundo perfecto. Pero de ninguna manera es una industria perfecta. Todavía está dividida por la red de los viejos muchachos de rango superior, y estos a menudo son personas con mejores habilidades sociales que profesionales, lo que hace que la vida sea mucho más difícil para los que nos encontramos en el otro extremo”. Como explica la joven veterana la pasión por la profesión ha hecho que “muchas mujeres con talento que conozco hayan soportado todo tipo de impertinencias. ¿Cambiará la situación? Supongo que con el tiempo sí, pero ya será demasiado tarde para mí”. * El Confidencial

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Contando el tiempo Jorge González Alzate* bicada cerca de una confluencia de fallas geológicas, Guatemala ha sido -y sigue siendo- adversamente afectada por recurrentes movimientos sísmicos. En la época colonial, sin duda, el más dañino de tales desastres fue la serie de terremotos, acaecidos en julio, septiembre y diciembre de 1773, que acabaron por arruinar a Santiago de Guatemala (la Antigua Guatemala), la metrópolis más importante del Reino de Guatemala en ese entonces. La devastación fue tan extensa que las jerarquías políticas y sociales de la ciudad decidieron solicitar al rey Carlos II licencia para edificar una nueva capital en el Valle de la Ermita, lugar donde hoy en día se asienta la Ciudad de Guatemala. Junto con la cédula real en la que se daba aprobación a dicho proyecto, llegó la orden para que toda la vecindad e instituciones de gobierno civil y eclesiástico iniciaran su traslado al nuevo asentamiento.

Acatando la voluntad del rey

Entre los primeros en acatar la voluntad del rey estaban los miembros de la burocracia colonial y las principales familias criollas y españolas de la ciudad. No obstante, respaldada por el arzobispo Pedro Cortés y Larraz, parte de la población criolla, ladina e indígena rehusó trasladarse pues albergaban la esperanza que la corona rescindiría la orden y a la vez apoyaría la reedificación de la ilustre capital. Pero dicho anhelo nunca se materializó, ya que la corona se mantuvo firme en su decisión. Con todo, pese a las repetidas instancias reales, una corta porción de los vecinos permaneció en la arruinada ciudad, mientras que muchos otros, apremiados por la necesidad de proveer el sustento a sus familias, decidió probar suerte en otras provincias del reino. El resultado fue un flujo migratorio sin precedente en la época colonial. Entre las regiones más afectadas por tal éxodo demográfico fue la región de occidente, especialmente el distrito de Quetzaltenango, a la sazón el principal centro comercial del altiplano occidental.

Científico autodidacta

El caso de José Domingo Hidalgo Franco, intelectual y científico autodidacta, arroja luz sobre las experiencias de los damnificados de tan histórico desastre, en particular las de los emigrantes que eventualmente se asentaron en la región de occidente. Miembro de una modesta familia criolla de Santiago de Guatemala, Hidalgo tenía sólo trece años de edad al momento de golpear el desastre de 1773. El impacto de los sismos sobre el estatus económico de la familia debió haber sido bastante adverso puesto que sus padres, Manuel Hidalgo y Valeriana Franco, ya no pudieron brindarles a sus hijos el capital económico y cultural que precisaban para salir adelante. En circunstancias tan poco halagüeñas, no sorprende que el talentoso y ambicioso José Domingo, tan pronto como estuvo en capacidad de hacerlo, decidiera abandonar la arruinada ciudad e ir en busca de nuevos horizontes. Con ese fin, se trasladó, a la edad de 19 años, al pueblo indígena de Espíritu Santo Quetzaltenango -ya para entonces el principal centro comercial del altiplano occidental- en donde varios de sus parientes, sus tíos Nicolás

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José Domingo Hidalgo Franco

Un reform ilustrado


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y José Franco, así como su tío político Miguel Molina, todos ellos prósperos comerciantes y terratenientes, se habían instalado luego de los terremotos. Es muy probable que el evidente interés de Hidalgo por el estudio -principalmente de temas científicos y literarios- le haya inclinado a intentar ganarse la vida en su nueva patria chica, no en el campo de los negocios como era lo típico entre hombres de su clase, sino más bien como empleado en la burocracia colonial. Dicha ocupación le brindaba la flexibilidad y el tiempo que tales intereses exigían. De ahí que con base en su considerable capacidad intelectual y, sin duda, sus lazos de parentesco con individuos de prestigio social, José Domingo lograra inicialmente hacerse de una plaza como escribano del corregidor de turno don Fernando Corona.

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Fotos: Archivo

Asiento de aguardiente

Su sobresaliente desempeño en tal oficio le granjeó el apoyo financiero de varios de los más exitosos hombres de negocios de Quetzaltenango con el fin de obtener el cargo de escribano público de la provincia de Quetzaltenango, una posición con mejor remuneración y campo de acción más amplio. Sin embargo, dicho proyecto parece haberse frustrado principalmente en razón de la convulsionada coyuntura que se produjo a raíz del levantamiento popular de abril de 1786 en contra del asiento de aguardiente que se había entablado en el pueblo el año anterior. La extensa pesquisa judicial que se llevó a cabo tras la pacificación del pueblo por un destacamento de tropa veterana, brindó a José Domingo la oportunidad de demostrar sus amplios talentos como escritor y asesor legal al actuar en calidad de defensor de varios de los reos implicados en el tumulto. Sus representaciones, escritas en lenguaje conciso y eficaz, contribuyeron en no poca medida a la reducción de las penas dictaminadas por la audiencia. Como consecuencia de tan exitosa actuación, Hidalgo se granjeó el favor de la comunidad hispana de Quetzaltenango junto con la reputación de hombre sagaz y de desusada habilidad intelectual. A partir de entonces, Hidalgo aparece a menudo en la documentación haciendo de representante legal de un gran número de residentes de la región de occidente.

Mejores perspectivas

Un año antes del motín, José Domingo había contraído matrimonio con María Dolores Estrada, hija de modesta familia hispana de Quetzaltenango. La pareja se instaló en una casa ubicada a espaldas del convento franciscano del pueblo que había sido propiedad de Hilario Arango, uno de los reos del levantamiento y que José Domingo había adquirido en remate. Tuvieron dos hijos, Juan Mariano y José Joaquín. Tras la conclusión de sus actividades legales relacionadas con el tumulto y la renuncia del Corregidor Corona en 1789, Hidalgo se vio abocado a reiniciar su búsqueda de una plaza con mejores perspectivas. Su mira se centró en el puesto de agrimensor, ya que el esfuerzo por obtener la plaza de escribano público al fin no había fructificado. Esta vez la fortuna le sonrió y a partir de 1790 Hidalgo ejerció las funciones de subdelegado de tierras en las jurisdicciones de Quetzaltenango, Totonicapán y Sololá, ocupación

Arriba, grabado del Santiago de los Caballeros colonial. Abajo, portada de un prontuario de medicina para uso doméstico, que permitía que los profanos adquirieran nociones elementales de curación y prevención.

en la que se mantuvo hasta el fin de su vida. Sus responsabilidades incluían la adjudicación de justicia en pleitos de tierras entre comunidades indígenas y vecinos no indígenas así como la realización de medidas de terrenos y la elaboración de planos y detallados reportes sobre sus gestiones. Por la misma época, Hidalgo comenzó la que se convertiría en una asociación larga y fructífera con Prudencio de Cozar, el Ayudante Mayor del ejército español nombrado por el presidente José de Estachería para reemplazar a Corona.

Pueblos apestados

La ascendente reputación de Hidalgo como hombre erudito y con excepcional talento en diversos campos de utilidad social debió atraer la atención del nuevo magistrado, quien precisaba de apoyo competente en el descargo de sus múltiples y onerosas responsabilidades, así como en el cumplimiento de su agenda de reforma social, inspirada y promovida por los monarcas borbónicos de la época. De tal forma, a lo largo de la década de 1790 y comienzos de la de 1800, Hidalgo, actuando siempre por comisión de Cozar, se desempeñó como facultativo empírico con el cometido de suministrar cuidado médico a las víctimas de las numerosas epidemias que afligieron la región de los Altos durante esos años. En 1800, al final de uno de los muchos ciclos de pestilencia, el secretario de la Audiencia, Ignacio Guerra, expresó su gratitud a Hidalgo “por el buen desempeño con que correspondió a la confianza de la curación de los pueblos apestados”. (Primera de dos partes) * Historiador


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Tragaluz

Guatemala, viernes 13 de mayo de 2016

Nuestro Jofre Sáez Figueres* uchos de nosotros estamos más o menos familiarizados con la obra pictórica de Salvador Dalí o, cuando menos, con el aura de extravagancia que la rodea (al igual que a su propia personalidad). Dalí, como sabemos, es uno de los exponentes más conocidos del surrealismo, si bien no necesariamente el miembro más íntegro de esta corriente, quien además encontró la manera de establecer un puente entre el coto más o menos cerrado y exclusivo de la actividad artística y el gran público, el reconocimiento masivo, la popularidad. Y si bien esta última cualidad ha sido cuestionada por diversos críticos y aun espectadores amateurs de sus obras, lo cierto es que hubo una época en que Dalí era un creador auténtico, preocupado de lleno por encontrar expresión de su subjetividad. Y eso fue, en buena medida, la base sobre la que se construyó su reputación, pues como pintor Dalí no temió transmitir esa peculiar visión del mundo suya, surgida de las fantasías irrepresentables del mundo onírico y de la imaginación, incluso del delirio y la locura. Quizá por eso parece comprensible que, en los últimos meses, un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Glasgow, en Escocia, haya elegido precisamente la obra del pintor español para descubrir cómo funcionan ciertas capacidades cognitivas de nuestro cerebro. En particular, el equipo dirigido por el profesor Philippe Schyns encontró en Mercado de esclavos con el busto invisible de Voltaire, una pintura de 1940, evidencia a propósito de la manera en que nuestro cerebro procesa los estímulos visuales del mundo que nos rodea.

Aniquilando a Voltaire

Al explicar la disposición del cuadro que motiva esta nota, Dalí dice: “por su amor paciente, Gala me protege del mundo irónico y bullicioso de los esclavos. En mi vida, Gala aniquila la imagen de Voltaire y de cualquier posible vestigio de escepticismo”.

“Nuestro principal interés, comenta Schyns, era estudiar al cerebro como una máquina de procesamiento. Típicamente observamos señales del cerebro pero es muy difícil saber qué hacen. ¿Codifican la información del mundo visual o no? Y si sí, ¿cómo? ¿Envían información de una región del cerebro a otra y a otra? ¿Cómo? Para responder esta pregunta, los científicos recurrieron a la obra referida de Dalí, en la que el nombre obedece a un singular efecto que el pintor plasmó en su cuadro. El motivo principal de este es una suerte de ilusión óptica en la que una representación del busto de Voltaire realizado por Jean-Marie Houdon (1781) se confunde con las figuras de dos mujeres con aparente hábito de monjas que se encuentran en compañía de varios mendigos. Según nos acerquemos o nos alejemos de esta imagen, creeremos distinguir o los rasgos de las mujeres o la efigie esculpida del filósofo francés. La mujer que contempla en primer plano el espectáculo de los esclavos es Gala, la pareja de Dalí, razón por la cual, al explicar su obra, el pintor dijo: “Por su amor paciente, Gala me protege del mundo irónico y bullicioso de los esclavos. En mi vida, Gala aniquila la imagen


iernes

Guatemala, viernes 13 de mayo de 2016

o cerebro según Dalí Fotos: Archivo

Durante los primeros meses de su estancia en Madrid, Dalí visita a menudo el Museo del Prado, donde admira sobre todo las obras de Velázquez, Goya y el Bosco. Pero es el escritor Pepín Bello quien incluye a Dalí en un grupo de jóvenes que más adelante se convertirán en destacadas personalidades intelectuales y artísticas como Luis Buñuel, Federico García Lorca, Maruja Mallo o Rafael Barradas, entre otros. Con sus nuevos amigos –muchos de los cuales acabarán formando parte de la generación del 27– Dalí empieza a frecuentar de noche los cafés, tabernas y bares de moda de Madrid. Unos ambientes de los que se siente impregnado y que posteriormente deja reflejados en unas obras pictóricas con aires cinematográficos y donde se pueden observar escenas de borrachos, músicos de calle y prostíbulos.

Cambio de estilo

Una cuadro ayudó a un grupo de neurocientíficos en una investigación para entender la forma en que se procesan los estímulos visuales.

de Voltaire y de cualquier posible vestigio de escepticismo”. Los investigadores mostraron el cuadro a varios voluntarios, preguntándoles si veían a las mujeres o la cabeza de Voltaire o alguna otra cosa, esto al tiempo que observaban las reacciones suscitadas en su cerebro tanto por la pintura como por dicha pregunta. De entrada, este examen mostró que el cerebro divide el procesamiento de la imagen en dos: el hemisferio derecho se encarga de mirar la mitad izquierda del cuadro y viceversa, el izquierdo de la derecha. Esto, no obstante, no es un trabajo separado. De acuerdo con Schyns, después de 100 milisegundos nuestro cerebro comienza a procesar detalles específicos (las líneas de la nariz o de la boca, por ejemplo), y a los 200 milisegundos comienza una intensa transferencia de información de un hemisferio a otro, lo cual permite la reconstrucción de la imagen completa. Estos hallazgos, sorprendentes como suenan, no son sin embargo suficientes para explicar por qué por momentos podemos ver a las mujeres y en otros el busto deformado de Voltaire. Un enigma para el que aún falta mucha técnica y conocimiento para resolverlo.

El lado juerguista del pintor

La época más juerguista, y desconocida, del pintor Salvador Dalí, y que coincidió con su etapa estudiantil en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, se expone en el Teatre-Museu Dalí hasta el próximo 16 de octubre. La muestra ofrece a través de 23 obras la visión particular de la noche madrileña que el artista descubrió de la mano de Luís Buñuel o Maruja Mallo, entre otros amigos y compañeros. La exposición temporal De sueños, paseos nocturnos y vivencias se centra en los trabajos producidos cuando el pintor llega a Madrid en 1922 con 18 años y se instala en la Residencia de Estudiantes.

Sobre el artista español Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, marqués de Dalí de Púbol, quien nació en la ciudad española de Figueras, el 11 de mayo de 1904, y falleció el 23 de enero de 1989, fue pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor al que se suele considerar uno de los más notables representantes del surrealismo. Conocido por sus impactantes y oníricas imágenes, sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte renacentista. También fue un experto dibujante. Los recursos plásticos dalianos también abordaron el cine, la escultura y la fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la capacidad de acrisolar un estilo genuinamente personal y palpable al primer contacto, que en realidad era muy ecléctico y que «succionó» de innovaciones ajenas. Una de sus pinturas más célebres es La persistencia de la memoria, realizada en 1931. “Dalí era un personaje extravagante y tímido y vivía un poco aislado, pero poco a poco se fue integrando”, explica la directora del TeatreMuseu Dalí, Montse Aguer, durante la presentación de esta nueva exposición temporal.

La exposición relata con un total de 23 obras –cinco dibujos y 18 aguadas– el testimonio de aquellos periplos de juventud. “Son obras interesantes porque tienen un punto de jazz y un punto cinematográfico relacionado con un cambio de estilo en Dalí. En este momento se está aproximando hacia el cubismo y el futurismo y vemos también influencia de Rafael Barradas”, expone la directora del Teatre-Museu Dalí de Figueres. La pieza principal de la exposición, y última adquisición de la Fundación es una aguada sobre papel de 1923 que fue adquirida en una subasta. En la imagen se observa al pintor y a Maruja Mallo junto a un tercer personaje hasta ahora no identificado en el Café Oriente de Madrid. Ella es una joven extrovertida que rompe con una sociedad clásica y tradicional y es la única mujer que ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en el mismo curso que Dalí. Siguiendo el mismo estilo creativo, pero saliendo ya de Madrid, Dalí recrea también durante esta época y en tres aguadas expuestas sus viajes en tren a Figueres por Navidad entre 1922 y 1926. El cuadro Escena de Navidad que data de 1922, por ejemplo, pinta un comedor familiar bien iluminado y con una mesa preparada para una gran ocasión. Esta escena, que capta la atención del cuadro, está coronada por un gallo que indica que es Nochebuena y que hoy toca la misa del Gallo. La estancia de Dalí en Madrid entre 1922 y 1926 se ve marcada por hechos que desembocan en su expulsión definitiva de la academia en 1926 por declarar incompetente el tribunal examinador para evaluar sus conocimientos teóricos de bellas artes. Él mismo deja testimonio de lo importantes que fueron para su experiencia artística y vital esos años. “A veces siento nostalgia de Madrid, de nuestros paseos nocturnos por los barrios bajos, añoro las calles de aguafuerte, las canciones de los negros, y los crepúsculos azules donde palpitan las música de feria y las magníficas verbenas de todos los colores”, dice un escrito suyo de 1926. *La Vanguardia

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Ventanas

Guatemala, viernes 13 de mayo de 2016

Lugares sagrados Julio Menchú* esde la antigüedad y en todas las culturas del mundo, la humanidad ha buscado establecer lugares diferentes al resto del común; en ese sentido hay lugares, espacios, momentos o temporadas significativas que expresan una cualidad única, en donde se ha escogido un espacio para ser sagrado (Eliade, 1957). Estos lugares son y pueden ser naturales y construidos o una mezcla de ambos, en donde el común denominador es lo espiritual para que allí una persona alcance la comunicación con lo sobrenatural. Este espacio sagrado es visto como un lugar “singular” que tiene la función de sacralizar lo mundano, de hacerlo diferente, de hacerlo santo, sagrado, digno. Se escogen estos lugares por características especiales: altura, amplitud, dimensión, lo energético o lo sagrado para otras espiritualidades sustituidas por nuevas, (como en el caso de Chichicastenango en donde se construyó la iglesia dedicada a Santo Tomás sobre un posible templo prehispánico). De esta manera y en estos lugares alcanzamos la comunicación con las deidades los espíritus, Dios o la Verdad. En ellos existen puntos especiales en los cuales hacerse escuchar y donde las ofrendas sean aceptadas. En estos espacios especiales se debe respirar un ambiente diferente, en el cual es necesario (aunque no siempre) que impere el silencio; lugares para hacer ofrendas, braseros para quemar resinas o incienso, ofrendar comidas, flores, quemar velas, hacer sacrificios rituales (físicos o de animales) y acompañarlos con música especial.

Lugares sagrados mayas

Estos son lugares en los que interactúa el fiel para recibir una recarga energética que lo reconstituya y fortalezca su fe. Los lugares son construidos por designio divino, y en algunas culturas cuando no existían se buscaban fenómenos que los señalaran. Inclusive se utilizan animales salvajes o domésticos para que los indiquen. En este caso “los animales son los que velan por la sacralidad del lugar: los hombres, según eso, no tienen libertad para elegir el emplazamiento sagrado. No hacen sino buscarlo y descubrirlo mediante la ayuda de signos misteriosos” (Eliade, 1957:26). Muchos de estos sitios se convierten en centros universales. En regiones romanas, a partir de la construcción de las ciudades se establecían caminos. En el caso del imperio inca, de una Ciudad Sagrada partían los caminos hacia todo el imperio.

Caracterización

De acuerdo con el Estado de Guatemala, lugares sagrados son: “Los sitios, monumentos, parques, complejos o centros arqueológicos, que constituyen espacio y fuente de energía cósmica y natural, de vida y sabiduría, para la comunicación espiritual del ser humano con el Ser Supremo o Ajaw y su convivencia con la naturaleza, para el fortalecimiento y articula-

Este articulo busca interpretar cómo se conciben los lugares sagrados desde la Espiritualidad Maya, y su forma de entender la realidad tanto cosmogónica como en los espacios cotidianos. Este acercamiento visualiza lo sagrado dentro de lo profano, como diría Mircea Eliade. ción del presente con el pasado y futuro” (Acuerdo Ministerial, 981-2011, MCD). Los ajq’ijab’ (guías espirituales) los dividimos en Lugares Sagrados Naturales: cerros, valles, montañas, volcanes, cuevas, grutas, cavernas, piedras, nacimientos de agua, pozos, siguanes (cenotes), caídas de agua, ríos, recodos, lagunas, lagos, cascadas y cataratas. Por otra parte, los Lugares Sagrados Construidos son: ciudades antiguas, templos, centros de observación astronómicos y espirituales, pirámides, piedras talladas (Conferencia: 2008, 17) y cementerios (aunque son lugares hispánicos, allí están enterrados los antepasados)

Archivo

La elección y ubicación de los sitios sagrados no es antojadiza sino responde a la confluencia de energías.

Desde la cosmovisión maya estos lugares muchas veces son elegidos debido a que allí hay una fuente de agua, un cerro, o algo significativo. Otros lo fueron a causa de la presencia de animales; un ejemplo es el Jolom B’ay (cabeza de taltuza) o Cerro Candelaria a inmediaciones de San Juan Sacatepéquez por la abundancia de taltuzas (Orthogeomys spp), que por su importancia fue declarado patrimonio cultural y natural (Acuerdo Ministerial 391-2004 MCD).

Xukulem o ceremonia maya

La Ceremonia Maya es una forma de acercamiento y comunicación con el Ajaw, Creador y Formador; constituye por excelencia la celebración litúrgica de la Espiritualidad Maya. Hay varias formas, pero la que mejor describe esta comunicación es la que utiliza como medio la quema de resinas, candelas y ofrendas. Estas pueden ir acompañadas de la marimba, el tun, la chirimía, el caracol, el tambor, el arpa y el violín, por ser parte integral de las ceremonias. (Menchú, 2012). En resumen los Lugares Sagrados Mayas son de vital importancia para la Celebración de la Espiritualidad Maya en lo individual y lo cotidiano. *Ajq’ijab’


Réquiem

Guatemala, viernes 13 de mayo de 2016

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Archivo

Sus versiones de The Firebird de Ígor Stravinski, Cuadros de una exposición de Modest Mussorgsky, y The Planets de Gustav Holst, le hicieron ganar prestigio. Su partitura para sintetizador incluyendo solos acústicos El Samurái del Crepúsculo, le valió el premio de la Academia Japonesa en 2003.

Isao Tomita, el maestro del sintetizador Jefferson Velásquez*

i Claudio Debussy logró crear ambientes tenues y vaporosos, y transportar a los oyentes a otras atmósferas por medio de sus piezas representativas como Arabesque No. 1, Claro de luna y, Preludio a la siesta de un fauno, Isao Tomita también lo consiguió con las mismas obras y con muchas otras con su sintetizador Moog III, con el que las llevó a otro nivel y las puso al alcance de un público que no conocía estas joyas sonoras de los grandes maestros de la música académica.

Su carrera

Fue desde la década de los 70 que el artista japonés se entregó por completo a las composiciones de este género con dicho instrumento, con el que en ese entonces se empezaban a explorar nuevas sonoridades, y con el que se consagró como uno de los intérpretes y exponentes de la música electrónica. “Fue uno de los pioneros en el género cuando apenas comenzaba el sintetizador Moog. Un instrumento aparatoso porque era análogo. Antes ya estaba la canadiense Wendy Carlos, que había incursionado también en el género electrónico interpretando música académica. Carlos lanzó su disco millonario, Switched on Bach. Al poco tiempo salió Isao,

pero con un conocimiento más hábil en los sintetizadores”, recuerda Jorge Sierra, periodista y crítico de arte. “Mi prioridad ahora es mantenerme saludable, pero me gustaría terminar Dr. Coppelius, tanto como sea posible para que, incluso si me pasa algo, otros puedan terminarla”, manifestó el músico a un medio de comunicación japonés en diciembre del año pasado. Al parecer, él presentía que su partida de este mundo estaba cerca. Y así fue, puesto que la semana pasada dejó existir a los 84 años, por causa de un paro cardiaco, uno de los músicos más reconocidos, respetados y admirados del sintetizador. Se conoció de él en 1974, con la llegada de su disco Snowflakes are dancing. Era música que se escuchaba especialmente en anuncios de ropa. Pero solo los fragmentos de segundos fueron suficientes para atraer al público y conocer que además de ese disco existían otros más. Después vinieron otras producciones como Firebird, o The planets, comenta Sierra, quien añade que lo más importante de su trabajo es que acercó a aquellas personas que buscaban algo diferente a la música de los grandes maestros. “Está música con él tenía un encanto, una gracia, con atmósferas delicadas que hizo descubrir a los prominentes compositores de todos los tiempos. Nadie lo hizo como él, ni con el magisterio sobre el sintetizador”, manifiesta Sierra.

En 2014, cuatro de sus pistas, Claro de luna, Jardines bajo la lluvia, La catedral Engulfed y Los copos de nieve están bailando, se utilizaron en la película estadounidense Heaven Knows What. Tomita había estado trabajando recientemente en proyectos que experimentaron con la diva virtual Hatsune Miku, un programa de ordenador producido por Crypton Future Media. En el primero de estos proyectos, Symphony Ihatov, estrenada en 2012 después de haber sido inspirado por las novelas del escritor Kenji Miyazawa, se contó con Miku cantando junto con la Orquesta Filarmónica de Japón. El material discográfico Los copos de nieve están bailando, que cubre la música del compositor francés Claude Debussy, fue nominado a cuatro premios Grammy, convirtiéndose en el primer japonés en ser nominado para ese distintivo.

Su legado

Tomita compuso la música para la película japonesa Last Days of Planet Earth. Durante su carrera continuó publicando álbumes, llegando a producir 43. “Con la música no importa el idioma, no importa si eres un aliado o un enemigo, se trata de la sensación de felicidad, allí está nuestra oportunidad como artistas”, manifestó Tomita en una de las últimas entrevistas que brindó. *Periodista


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