Liza
Minnelli,
reina del teatro musical
Guatemala, 26 de marzo de 2021 Año 8 No. 361
Portal
Guatemala, viernes 26 de marzo de 2021
Editorial
Paul Veyne
La Casa de la Sabiduría a la que nos referimos en estas páginas era una suerte de tanque de pensamiento en la llamada Edad de Oro musulmana, alrededor del siglo VIII de nuestra era. Allí confluyeron estudiosos y eruditos de todas partes del mundo, lo que pone de manifiesto que la sed de conocimiento rebasa barreras
Foucault, pensamiento y vida
N RETRATO diferente y polémico de una de las figuras más controvertidas del pensamiento francés del siglo XX. Michel Foucault y Paul Veyne. El filósofo y el historiador. Dos grandes figuras del mundo de las ideas. Dos figuras inclasificables. Dos “extemporáneos” que durante mucho compartieron camino y batallas. Veyne traza en este libro el retrato atípico de su amigo y vuelve a lanzar el debate sobre sus convicciones. El libro arranca con esta afirmación: “No. Foucault no era lo que se cree, no era de derecha ni de izquierda, no invocaba ni la Revolución ni el orden establecido. Pero precisamente porque no invocaba el orden establecido, la derecha lo insultaba, mientras que la izquierda creyó que bastaba con que no invocara el orden establecido para considerarlo de izquierda”. Tampoco era estructuralista como se ha dicho, sino un filósofo escéptico, un empirista próximo a Montaigne, que en su obra nunca dejó de cuestionar los “juegos de verdad”, las verdades construidas, singulares, típicas de cada época. Este libro dedicado a Foucault consigue refutar, como muy pocos logran hacerlo, las ideas que se consideran de vanguardia y que no son más que convencionalismos e ideas establecidas. Un libro iconoclasta, un testimonio único.
territoriales o de credo. También se evidencia que, en esencia, el mundo entero es una casa de la sabiduría cuyos cimientos no solo se apoyan en los datos duros sino en aquello que se ignora. Y es que, bien mirada, la sabiduría consiste en saber cuánto es lo que no se sabe. Como lo muestra la historia, sabemos poco de todo y sabemos todo de muy poco. Hacer otra vez del mundo una casa de la sabiduría pasa por aceptar la verdad con claroscuros, la diferencia como una oportunidad y la diversidad como una fortaleza. Por eso, darle lugar a la ciencia y a la poesía es hacerle lugar a la vida. El de la vida, ya se sabe, es un atuendo de dudas precariamente cosido con las puntadas de lo incierto, mientras que a la muerte se le reconoce, invariablemente, por su impecable ropaje de sabiduría.
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Fundación republicana
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Semblanza Robert Koch El microbiólogo Robert Koch nació el 11 de diciembre de 1843 en Klausthal-Zellerfeld, Alemania, siendo sus padres Mathilde Julie Henriette Biewand y Geheimer Bergrat Koch, ingeniero de minas. Se sabe que aprendió a leer a los cinco años leyendo periódicos. Desde muy joven cultivó su afición por la literatura clásica y llegó a ser un experto en ajedrez. En 1862 ingresó en la Universidad de Göttingen, donde cursó estudios de botánica, física y matemáticas. Permaneció algún tiempo en el Hospital General de Hamburgo y en una institución para niños discapacitados psíquicos; después comenzó a ejercer la medicina privada. En 1870 demostró que el carbunco infeccioso solo se desarrollaba en los ratones cuando el material inyectado en su torrente sanguíneo contenía bastones o esporas viables del Bacillus anthracis. Aisló el bacilo, con lo que se demostró cuál era el agente causante de una enfermedad infecciosa. Mostró cómo debe trabajar el investigador con dichos microorganismos, cómo obtenerlos a partir de animales infectados, cómo cultivarlos artificialmente y cómo destruirlos. Durante 1880 fue consejero del Gobierno en el Departamento Imperial de la Salud en Berlín. Un año después, mostró sus estudios sobre la tuberculosis, y en 1882 anunció que había aislado el bacilo responsable de esta enfermedad. Después se centró en el cólera, que estaba devastando la India, hacia donde partió y donde identificó el bacilo causante de la enfermedad; ahí descubrió que era transmitido sobre todo por medio del agua. Trabajó en el aislamiento de agentes infecciosos y reinfecciones a partir de cultivos puros, experiencias a par-
El conservador José Rafael Carrera Turcios (1814-1865) estableció oficialmente la República de Guatemala, el 21 de marzo de 1847, y se convirtió en el primer presidente del país. Durante mucho tiempo, la historia liberal desestimó las habilidades políticas
tir
de
las
cuales
formuló
los
Postulados
de
Koch.
Fue director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Berlín, en 1891, donde permaneció hasta 1904. En 1905 le otorgaron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. En 1867 contrajo matrimonio con Emma Adolfine Josephine Fraatz, con la que tuvo una hija, Gertrude, en 1868. Tras divorciarse, en 1893, se casó en ese mismo año con la actriz Hedwig Freiberg.
y militares que lo llevaron a encabezar un gobierno
Robert Koch falleció el 27 de mayo de 1910 en el balneario alemán de
vitalicio durante 30 años.
Baden-Baden.
La academia fue una potencia intelectual importante en Bagdad, durante la Edad de Oro islámica.
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La Casa de la Sabiduría Darle ese nombre a un sitio suena un poco a fantasía: no queda rastro de esta antigua biblioteca, destruida en el siglo XIII.
Pero rastrear el legado matemático de la Casa de la Sabiduría implica un poco de viaje en el tiempo hacia el futuro, por así decirlo. Durante cientos de años, hasta la decadencia del Renacimiento italiano, un nombre fue sinónimo de matemáticas en Europa: Leonardo da Pisa, conocido después como Fibonacci. Nacido en Pisa en 1170, el matemático italiano recibió su instrucción primaria en Bugia, un enclave comercial ubicado en la costa africana de Berbería (costa norte de África). A los 20 años, Fibonacci viajó al Medio Oriente, cautivado por ideas que habían llegado desde el oeste de la India a través de Persia. Cuando regresó a Italia, Fibonacci publicó Liber Abbaci, una de las primeras obras occidentales en describir el sistema numérico hindú-árabe. Cuando Liber Abbaci apareció por primera vez, en 1202, solo unos pocos intelectuales conocían los números arábigos hindúes. Los comerciantes y eruditos europeos todavía se aferraban a los números romanos, lo que hacía que la multiplicación y la división fueran extremadamente engorrosas (¡intenta multiplicar MXCI por LVII!). El libro de Fibonacci demostró el uso de los números en operaciones aritméticas, técnicas que podrían aplicarse a problemas prácticos como margen de beneficio, cambio de moneda, conversión de peso, trueque e interés. “Quien desee conocer el arte de calcular, sus sutilezas e ingenios, debe saber computar con figuras a mano”, escribió Fibonacci en el primer capítulo de su obra enciclopédica, refiriéndose a los dígitos que los niños ahora aprenden en la escuela. “Con estas nueve cifras y el signo 0, llamado céfiro, se escribe cualquier número”. De repente, las matemáticas estaban disponibles para todos en una forma utilizable. Sin embargo, el gran genio de Fibonacci no fue solo su creatividad como matemático, sino su aguda comprensión de las ventajas conocidas por los científicos musulmanes durante siglos: sus fórmulas de cálculo, su sistema de lugares decimales, su álgebra.
Partes rotas Adrienne Bernhard* ERO ESTA prestigiosa academia fue de hecho una potencia intelectual importante en Bagdad, durante la Edad de Oro islámica, y el lugar de nacimiento de conceptos matemáticos tan transformadores como el cero común y nuestros números “arábigos” modernos. Fundada como una colección privada para el califa Harun Al-Rashid, a finales del siglo VIII, y luego convertida en una academia pública unos 30 años después, la Casa de la Sabiduría parece haber llevado a científicos de todo el mundo hacia Bagdad, atraídos por la vibrante curiosidad intelectual de la ciudad y la libertad de expresión (allí se permitió estudiar a eruditos musulmanes, judíos y cristianos). Con un archivo de tamaño tan formidable como la Biblioteca Británica actual en Londres o la Bibliothèque Nationale de París, la Casa de la Sabiduría se convirtió finalmente en un centro incomparable para el estudio de las humanidades y las ciencias, incluidas las matemáticas, la astronomía, la medicina, la química, la geogra-
fía, filosofía, literatura y artes, así como algunas materias como la alquimia y la astrología. Para invocar este gran monumento, por lo tanto, se requiere un salto de imaginación (piensa en la Ciudadela en Westeros o en la biblioteca harrypotteriana en Hogwarts), pero una cosa es cierta: la academia marcó el comienzo de un renacimiento cultural que alteraría por completo el curso de las matemáticas. La Casa de la Sabiduría fue destruida en el asedio mongol de Bagdad, en 1258 (según la leyenda, se arrojaron tantos manuscritos al río Tigris que sus aguas se volvieron negras por la tinta), pero los descubrimientos hechos allí introdujeron un poderoso lenguaje matemático abstracto que más tarde sería adoptado por el imperio islámico, Europa y, en última instancia, el mundo entero. “Lo que debería importarnos no son los detalles precisos de dónde o cuándo se creó la Casa de la Sabiduría”, dice Jim Al-Khalili, profesor de Física en la Universidad de Surrey. “Mucho más interesante es la historia de las propias ideas científicas y cómo se desarrollaron como resultado de ello”.
De hecho, Liber Abbaci se basó casi exclusivamente en los algoritmos del matemático del siglo IX, Al-Khwarizmi. Su revolucionario tratado presentó, por primera vez, una forma sistemática de resolver ecuaciones cuadráticas. Debido a sus descubrimientos en el campo, a Al-Khwarizmi a menudo se lo conoce como el padre del álgebra, una palabra que le debemos, del árabe al-jabr, “la restauración de partes rotas”, y en 821 fue nombrado astrónomo y bibliotecario jefe de la Casa de la Sabiduría. “El tratado de Al-Khwarizmi introdujo al mundo musulmán en el sistema numérico decimal”, explica Al-Khalili. “Otros, como Leonardo da Pisa, ayudaron a transmitirlo por toda Europa”. La influencia transformadora de Fibonacci en las matemáticas modernas fue, por tanto, un legado que se le debe en gran parte a Al-Khwarizmi. Y así, dos hombres separados por casi cuatro siglos estaban conectados por una biblioteca antigua: el matemático más célebre de la Edad Media se basó en la experiencia de otro pensador pionero, uno cuyos avances se hicieron en una institución icónica de la Edad de Oro islámica.
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Quizás debido a que se sabe tan poco sobre la Casa de la Sabiduría, los historiadores ocasionalmente se sienten tentados a exagerar su alcance y propósito, dándole un estatus mítico, algo en desacuerdo con los escasos registros históricos que nos quedan. “Algunos argumentan que la Casa de la Sabiduría no era tan grandiosa, como lo fue a los ojos de muchos”, dice Al-Khalili. “Pero su asociación con hombres como Al-Khwarizmi, con su trabajo en matemáticas, astronomía y geografía, es para mí una fuerte evidencia de que la Casa de la Sabiduría estaba más cerca de una verdadera academia, no solo de un depósito de libros traducidos”. Los eruditos y traductores de la biblioteca también se esforzaron mucho para asegurarse de que su trabajo fuera accesible al público lector. “La Casa de la Sabiduría es fundamental ya que gracias a las traducciones allí (eruditos árabes que tradujeron las ideas griegas a la lengua vernácula) es que formamos la base de nuestra comprensión matemática”, dice June BarrowGreen, profesora de Historia de las Matemáticas en la Open University, en el Reino Unido. La biblioteca del palacio era tanto una ventana a ideas numéricas del pasado como un sitio de innovación científica.
Sistemas numéricos diversos
Mucho antes de nuestro sistema decimal actual, el sistema numérico binario que programa nuestras computadoras, antes de los números romanos, antes del sistema usado por los antiguos mesopotámicos, los humanos usaban los primeros sistemas de conteo para registrar los cálculos. Si bien podemos encontrar cada uno de estos sistemas imponderables o anticuados, las diferentes representaciones numéricas pueden enseñarnos algo valioso sobre la estructura, las relaciones y los contextos históricos y culturales de los que surgieron. Estas refuerzan la idea del valor posicional y la abstracción, ayudándonos a comprender mejor cómo funcionan los números. Demuestran que “la forma occidental no era la única”, dice Barrow-Green. “Hay un valor real en la comprensión de diferentes sistemas numéricos”. Cuando un antiguo comerciante quería escribir “dos ovejas”, por ejemplo, podía inscribir en arcilla una imagen de dos ovejas. Pero esto no sería práctico si quisiera escribir “20 ovejas”. La notación de valor de signo es un sistema en el que los símbolos numéricos que se suman significan un valor; en este caso, dibujar dos ovejas para representar la cantidad real. Como un vestigio de notación de valor de signo, los números romanos de alguna manera persistieron, a pesar de la introducción del sistema de Al-Khwarizmi, que se basaba en la posición de los dígitos para representar cantidades. Al igual que los imponentes monumentos en los que estaban inscritos, los números romanos sobrevivieron al imperio que los engendró, ya sea por accidente, sentimiento o propósito, nadie puede decirlo con certeza. El pasado año se conmemoró el 850 aniversario del nacimiento de Fibonacci. También podría ser el momento que amenazó con deshacer la trayectoria de los números romanos. En el Reino Unido, los relojes tradicionales han sido reemplazados por relojes digitales más fáciles de leer en las aulas de las escuelas, por
Fibonacci viajó a Medio Oriente, cautivado por las ideas que habían llegado a Occidente.
La biblioteca albergó textos innovadores, como este libro de “invenciones ingeniosas”, publicado en el 850.
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Las matemáticas actuales deben mucho a los sistemas numéricos de Oriente.
La secuencia Fibonacci puede incluso encontrarse en la naturaleza. temor a que los estudiantes ya no puedan decir la hora analógica correctamente. En algunas regiones del mundo, los gobiernos los han eliminado de las señales de tráfico y de los documentos oficiales, mientras que Hollywood se ha alejado del uso de números romanos en títulos de secuelas. El Superbowl los abandonó para su juego número 50, preocupado de que confundiera a los fanáticos. Pero un alejamiento global de los números romanos pone de manifiesto una creciente falta de habilidad para el cálculo en otros aspectos de la vida.
Quizás, más importante, la desaparición de los números romanos muestra cuáles son las políticas que gobiernan cualquier discusión más amplia sobre las matemáticas. “La cuestión sobre de quién son las historias que contamos, la cultura, de a quién privilegiamos y qué formas de conocimiento inmortalizamos en el aprendizaje formal está inevitablemente influenciada por nuestra herencia colonial Occidental”, dice Lucy RycroftSmith, editora y desarrolladora de Cambridge Mathematics.
Rycroft-Smith, exprofesora de matemáticas, es ahora una voz líder en la educación matemática y estudia las diferencias entre los planes de estudio globales. Si bien Gales, Escocia e Irlanda no incluyen números romanos en sus objetivos de aprendizaje, y EE. UU. no tiene requisitos estándar, Inglaterra establece explícitamente que los estudiantes deben poder leer números romanos hasta el 100. Muchos de nosotros no encontraremos nada especial en la cifra MMXXI (eso es 2021, si no lo sabes). Podemos reconocer vagamente a Fibonacci por el famoso patrón que lleva su nombre: una secuencia recursiva que comienza con 1, y es a partir de entonces la suma de los dos números anteriores. La secuencia de Fibonacci es ciertamente notable, apareciendo con asombrosa frecuencia en el mundo natural: en conchas marinas y zarcillos de plantas, en las espirales de cabezas de girasol, en piñas, cuernos de animales y la disposición de las yemas de las hojas en un tallo, así como en el ámbito digital (en informática y secuenciación). Sus patrones a menudo también se introducen en la cultura popular: en la literatura, el cine y las artes visuales; como estribillo en letras de canciones o partituras orquestales; incluso en arquitectura. Pero la contribución matemática más perdurable de Leonardo da Pisa es algo que rara vez se enseña en las escuelas. Esa historia comienza en la biblioteca de un palacio, hace casi mil años, en un momento en que la mayor parte de la cristiandad Occidental se encontraba en la oscuridad intelectual. Es una historia que debería desmantelar nuestra visión eurocéntrica de las matemáticas, destacar los logros científicos del mundo islámico y defender la importancia continua de los tesoros numéricos de hace mucho tiempo.
*BBC
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Reporte en V
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Células de tiempo Cuando uno crea recuerdos, no solo archiva un hecho aislado en su memoria, sino que el cerebro lo “ordena”; es decir, lo ubica como anterior o posterior a otros hechos y lo integra en una secuencia de eventos que tenga sentido. Pierina Pighi Bel* STA ORGANIZACIÓN de nuestros recuerdos en una secuencia está a cargo de las llamadas “células de tiempo”, unas neuronas ubicadas en el hipocampo, en el cerebro, que se activan al momento de crear o recuperar recuerdos. Hasta ahora, estas células solo habían sido observadas en ratones. Pero unos científicos de las universidades de Texas Southwestern (UTSW), Columbia, Pensilvania y Thomas Jefferson, en EE. UU., las detectaron por primera vez en humanos. El equipo identificó “poblaciones” de estas células de tiempo en los cerebros de 27 personas mientras estas creaban y recuperaban recuerdos. “El hallazgo es importante”, dice Nadel Lynn, profesora emérita de Psicología y Ciencias Cognitivas de la Universidad de Arizona. “Aunque hubiera sido sorprendente si no existieran en humanos”. La presencia de estas células “llena un eslabón perdido: la memoria episódica tiene que ver con el contexto espacial y tem-
Las células de tiempo se ubican en el hipocampo. poral, y estas células nos ayudan a comprender cómo se construye el contexto espacio-temporal en el cerebro”, añade Lynn, que no participó en el estudio.Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista especializada Proceedings of National Academy of Sciences (PNAS). El descubrimiento demuestra que se necesita “un mecanismo celular” para representar la información temporal (el orden en que suceden las cosas), lo que a su vez es necesario para crear y organizar los recuerdos.
¿Qué más nos dice?
Las células de tiempo habían sido identificadas en roedores hace unos 10 años. Para ver si los humanos también las tenían, los investigadores implantaron microelectrodos en el cerebro de 27 pacientes con epilepsia de la Unidad de Monitoreo de la Epilepsia en el Instituto del Cerebro Peter O’Donnell, de la UTSW. A estos pacientes se les pidió que leyeran una lista de 12 palabras durante 30 segundos, resolver un pequeño problema matemático, y luego tratar de recordar la mayor cantidad posible de palabras de la lista durante otros 30 segundos. Asociar cada palabra con la lista equivalía a asociarla con un segmento de tiempo, explica el comunicado de la UTSW. Esta asociación “permitió al equipo buscar las células de tiempo” mientras los pacientes cumplían con las tareas encomendadas y los investigadores registraban la actividad eléctrica del hipocampo de los voluntarios.
Como resultado, los científicos “no solo identificaron una población robusta de células de tiempo, sino que la activación de estas células predijo cuan bien los individuos podían ubicar las palabras juntas en el tiempo”, señala el comunicado de la UTSW. “El registro de neuronas individuales en humanos está restringido a situaciones en las que es médicamente necesario insertar electrodos en el cerebro, algo que se hace cuando hay alguna patología, y casi siempre se trata de epilepsia”, explica Lynn. “Un estudio de este tipo con 27 pacientes es bastante inusual, es un número muy grande y sin duda suficiente para sacar conclusiones sólidas”, destaca. Pero, ¿qué hacen exactamente estas células de tiempo?
Orden de lo que sucede
Al activarse, “estas células parecen desempeñar un papel único en el registro de cuándo ocurren los eventos, lo que permite que el cerebro marque correctamente el orden de lo que sucede”, explica la UTSW. “Siempre usamos información relacionada con el tiempo para darles sentido a nuestros recuerdos”, dice Bradley Lega, profesor asociado de cirugía neurológica en UTSW y autor principal del estudio. “Imagina que tienes un intervalo, en el que entras a una tienda, alguien te habla y compras un vestido. Las células marcan el tiempo en una manera que te permite juntar todos estos eventos individuales en una forma que tengan sentido”, explica Lega. En otras palabras, no es
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El estudio podría ayudar a entender mejor el proceso de creación y recuperación de recuerdos.
de la memoria. Es probable que, literalmente, cientos de laboratorios estén trabajando ahora en estos temas. Los nuevos hallazgos surgen casi a diario”, agrega.
El receptor de dopamina.
que estas células sean un “reloj interno” que te dice a qué hora sucedió un episodio particular, explica Nadel Lynn. Sino que “parecen estar críticamente involucradas en el ‘orden’ temporal; es decir, en representar la secuencia en la que las cosas ocurren”. Esta información temporal “es crítica” para la creación y recuperación de recuerdos de hechos específicos, subraya el estudio publicado en PNAS. “Durante años, los científicos habían propuesto que las células de tiempo son como el pegamento que mantiene unidos los recuerdos de los acontecimientos de nuestras vidas”, señaló Lega en el comunicado de la UTSW. “Este hallazgo apoya específicamente esa idea de una manera elegante”. El autor principal del estudio cree que ahora el siguiente paso para los investigadores es entender “cómo las células de tiempo cooperan con otro tipo de células del cerebro para representar las piezas de información, para representar toda la memoria”. “Si sabemos cómo funciona todo el circuito, tal vez podemos ayudar a las personas que lo tengan dañado”, dice el experto. Otro tema que debaten los científicos es “si estas células están separadas de las células espaciales (células de “lugar”) o si existe alguna superposición que hace que haya células de ‘tiempo en el lugar’”, dice la experta de la Universidad de Arizona. “Actualmente, hay mucha investigación centrada en averiguar exactamente qué hacen estas células y cómo contribuyen a las funciones
Por otra parte, un estudio liderado por científicos españoles, muestra que es imprescindible la presencia del receptor dopaminérgico D2 en las neuronas del hipocampo para que la dopamina —uno de los principales neurotransmisores cerebrales— pueda modular los cambios sinápticos responsables de la adquisición y la consolidación de la memoria. La memoria es una función cognitiva que se define como el proceso de codificar, almacenar y recuperar información. En el ser humano se distinguen diferentes tipos de memoria: la memoria asociativa y la espacial. La primera permite recuperar información almacenada en el cerebro ante un estímulo que previamente ha sido asociado con dicha información, lo que favorece respuestas optimizadas basadas en la experiencia previa. Por su parte, la memoria espacial, mediante la que se registra información sobre el entorno, facilita la interacción con el mundo que nos rodea. En la adquisición y la consolidación de la memoria está implicado el hipocampo mediante cambios plásticos en las sinapsis neuronales que almacenan la información recibida de otros núcleos y del exterior. “Hasta el momento se sabía que la dopamina era capaz de modular estos cambios, aunque se desconocían los mecanismos neuronales involucrados. En trabajos previos de laboratorio se había demostrado la importancia del receptor D1 en la memoria espacial y la plasticidad sináptica, pero quedaba por desvelar la implicación del receptor D2”, señala Rosario Moratalla, investigadora en el Instituto Cajal. Combinando el uso de un modelo genético de ausencia del receptor D2 con estrategias de manipulación genética, los investigadores han comprobado que la falta de este receptor reduce la plasticidad sináptica en el hipocampo. El trabajo se publica en la revista Cerebral Cortex. *BBC/Sinc
Las células de tiempo permiten ordenar nuestros recuerdos.
¿Te has puesto a pensar cómo tu cerebro organiza tus recuerdos de hechos específicos?
Guatemala, viernes 26 de marzo de 2021
Liza Minnelli, los 75 años de la reina del teatro musical Hija de Judy Garland y Vincente Minnelli, estaba destinada a ser una estrella. Es una artista total y una de las pocas que pueden presumir de contar con los cuatro principales premios de la industria del espectáculo: Oscar, Emmy, Tony y Grammy.
Miriam Soto* MI MADRE me dio el impulso, pero mi padre me dio mis sueños”, ha asegurado en varias ocasiones Liza Minnelli, una artista completa que ha triunfado en la música, el cine y el teatro musical. La hija de Judy Garland y Vincente Minnelli también ha recordado que su familia está en el mundo del espectáculo desde el siglo XVIII: “Los rastreé. Estoy criada para esto. Como un caballo de carreras. Un pura sangre. ¡Mira a mis padres, Dios mío! Pero fue mi curiosidad lo que me hizo hacer esto. No sucede naturalmente. Tienes que trabajar”. Casi medio siglo después del estreno de la película, la Sally Bowles que Liza Minnelli interpretó en la versión cinematográfica de Cabaret (1972) sigue siendo uno de los personajes más célebres del séptimo arte y sin duda el más representativo de la trayectoria en Hollywood de la artista.
Toda una vida
Liza Lay Minnelli creció entre bambalinas desde que nació en Los Ángeles, el 12 de marzo de 1946; pasaba tanto tiempo en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer que tenía apenas 14 meses cuando debutó en el cine, con la película In the Good Old Summer (1949), protagonizada por su madre. Tenía cinco años cuando Garland y Minnelli se separaron, y de la siguientes relaciones de sus progenitores nacieron dos hermanas y un hermano: Lorna y Joey Luft, hijos de Judy Garland y Sidney Luft, y Christiane Nina Minnelli, hija de Vincente Minnelli y Georgette Magnani. Con 16 años se trasladó a Nueva York para abrirse camino en el mundo del espectáculo, siempre más interesada en los escenarios que en las cámaras. Con 17 años debutó en Off Broadway, el circuito de teatro independiente de Nueva York, con la obra Best Foot Forward, un año antes de compartir escenario con su madre en el London Paladium de la capital británica. Aquel espectáculo que le abrió de par en par las puertas de Broadway, y en aquel teatro londinense conoció a Peter Allen, el primero de sus cuatro maridos, con el que se casó en 1967. Después lo haría con Jack Haley, Mark Jero y David Gest. Con 19 años, en 1965, se convirtió en la actriz más joven en ganar un Tony, por Flora, the Red Menace, un premio que volvería a recibir de forma honorífica en 1974; en 1978 por The Act; y en 2009 por el espectáculo Liza’s at the Palace. Cuando recibió su primer reconocimiento por el trabajo desarrollado en Broadway, Liza Minnelli ya había publicado su primer disco, Liza! Liza! (1964), en el que, entre otros temas, la artista ofrece Maybe this time, una de las canciones del musical Cabaret , cuya versión cinematográfica protagonizaría ocho años más tarde y por la que ganó el Oscar, el Golden Globe y el BAFTA.
Su otra herencia
Sally Bowles, su personaje en Cabaret, es uno los más icónicos en la historia del cine.
Al Oscar y al Golden Globe ya había optado en 1969 por The Sterile Cuckoo, un filme que vio la luz el mismo año de la muerte de Garland, un acontecimiento que marcó a Liza Minnelli, que entonces tenía 23 años. En ese punto comenzaron sus problemas con el alcohol y las drogas. Unas adicciones que
Guatemala, viernes 26 de marzo de 2021 Fotos: EFE
Minnelli baila durante la actuación que ofreció en el Heineken Music Hall, de Amsterdam, Holanda.
Liza Minnelli siempre achacó a la herencia genética, aunque admitiendo su responsabilidad en el control de la situación, que la ha llevado en varias ocasiones a ingresar en clínicas de desintoxicación. A estos problemas, se ha unido su frágil salud. Artista todoterreno, vivió su época dorada en la década de 1970: en 1973 logró el premio Emmy por Liza with a Z: A concert for Television (1973); en 1985 repitió Golden Globe, por A Time to Live; y en 1990 recibió el premio Grammy Legend, en reconocimiento a una extensa carrera musical que empezó siendo adolescente, gracias a Capitol Records. Fue ella la primera en cantar la célebre New York, New York, para la película homónima de Martin Scorsese en 1977, antes de que Frank Sinatra la convirtiera en un éxito mundial. Aunque, sin duda, el trabajo que ha marcado una trayectoria de décadas ha sido Cabaret, que la convirtió en un auténtico ícono que permanece imborrable. Liza Minnelli celebró la semana pasada su 75 cumpleaños con Love Letter to Liza: A 75th Birthday Tribute Celebration, toda una fiesta virtual de homenaje que se retransmitió en streaming y que contó con decenas de apariciones y actuaciones; entre otras las de Joel Gray, Lily Tomlin, Catherine Zeta-Jones, Chita Rivera, Joan Collins, Harry Connick, Jr. y Ben Vereen y los bailarines de la Verdon-Fosse Legacy.
La actriz y cantante estadounidense, delante de la Fontana di Trevi, en Roma, Italia en 2008.
“Liza es una artista total, una persona del espectáculo que es difícil de encontrar en estos días. Los talentos de Liza no han conocido límites, y su contribución a Broadway, al cine e incluso a una divertida temporada en Arrested
Development de la televisión, la hacen merecedora de esto, una gloriosa celebración de sus 75 años en la tierra”, manifestó el productor del especial, Daniel Nardicio. *EFE
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Ventanas
Guatemala, viernes 26 de marzo de 2021
María de Zayas, precursora del feminismo contemporáneo Amalia González Manjavacas*
Las cuestiones femeninas son el centro de la obra de María de Zayas.
Muy poco se sabe de la vida de esta escritora de novelas cortesanas, muy transgresoras para la época, pero gozó de gran popularidad en el Siglo de Oro.
Las mujeres de la clase dominante podrían haber desempeñado un papel relevante en el gobierno de El Argar, una sociedad que floreció en el sudeste de la península Ibérica, entre los años 2200 y 1550 a. C., y donde se estableció, ya en los dos últimos siglos de su existencia, la primera organización estatal del Mediterráneo occidental. Así lo indican en la revista Antiquity investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que analizaron el contenido de una tumba principesca en La Almoloya (Pliego, Murcia), en el subsuelo de lo que identificaron como la sala de gobierno de un recinto palaciego. En la tumba, una urna de cerámica, fueron enterrados dos individuos: un hombre, de entre 35 y 40 años, y una mujer de entre 25 y 30 años. Junto a ellos se introdujo un rico ajuar funerario,
E MARÍA de Zayas y Sotomayor (1590-1661) se sabe muy poco, salvo que nació en el seno de una familia madrileña de buena posición social y que era hija de un capitán de infantería al servicio del conde de Lemos, por lo que la familia vivió en varios sitios; entre ellos Nápoles (Italia) o Zaragoza (España). Sus novelas se inscriben dentro del auge que cobra en España la novela corta a raíz y semejanza de la aparición de las Novelas ejemplares (1613), de Miguel de Cervantes, cuya obra conoce bien. Pero en De Zayas la cuestión femenina es el centro de la obra y su atrevimiento llega a truncar las convenciones de la novela corta de la época, que suele acabar con la boda feliz. De Zayas usó un lenguaje sencillo y llano, y diálogos populares de gran viveza, hasta apasionados, a los que les introdujo reivindicaciones feministas, muy transgresoras para la época, con recurrentes pinceladas eróticas. Sus novelas moralizantes evitan la retórica y sus protagonistas son mujeres con carácter, decididas, que ceden ante el
Gobernantas
compuesto por una treintena de piezas, mayoritariamente de plata o chapadas en este material y casi todas pertenecientes a la mujer. Un repertorio de joyas y objetos personales muy completo: brazaletes, dilatadores de orejas, anillos, cuentas de collares, espirales y recipientes con ofrendas. Y, destacando entre todos ellos, una diadema colocada sobre la cabeza de la mujer. Un estudio detallado de la diadema de La Almoloya y su comparación con otras cuatro, halladas en el siglo XIX en ricas tumbas de mujeres del asentamiento de El Argar, apunta a que todas ellas, aunque idénticas en hechuras, fueron piezas muy exclusivas. Estuvieron manufacturadas en talleres de orfebrería como el recientemente descubierto en Tira del Lienzo, otro yacimiento argárico excavado hace pocos años por el mis-
El juez de su causa fue la penúltima de las 10 novelas de la española.
mo equipo de la UAB. “La singularidad de estas diademas es extraordinaria. Fueron objetos simbólicos hechos para estas mujeres, transformándolas así en sujetos emblemáticos del poder de la clase dominante”, explica Cristina Rihuete, que también ha participado en el estudio. “Son piezas únicas, comparables a los objetos funerarios que distinguían a las élites en otras regiones, como las de Bretaña, Wessex y Unetice, o en las del Mediterráneo oriental del siglo XVII a. C, contemporáneas de la tumba 38”. La opulencia de los ajuares funerarios de la élite de El Argar, en los que destacan las diademas, es, según apuntan en el estudio, un indicio del papel destacado que dichas mujeres pudieron desempeñar en el gobierno de algunos de los asentamientos, como el de La Almoloya (Sinc).
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impulso amoroso, no tanto por la pasión, como por ejercer un acto de libertad individual. Sus novelas pasaron el filtro censor del siglo XVII y durante el siguiente e incluso principios del siglo XIX, continuaron las ediciones, traducciones y adaptaciones de sus novelas a idiomas como el francés, al inglés, al alemán, al italiano y hasta al neerlandés. Un éxito internacional que solo fue superado por Cervantes, Mateo Alemán y Quevedo, según destacan los expertos en su obra.
Transgresora y criticada
Siempre mostró en sus obras una voz transgresora hasta que el puritanismo y la misoginia del finales del XIX y de principios del XX atacaron parcial o totalmente su trabajo. Frente al desprecio de algunos críticos que dudaron de que fuera capaz de escribir una “historia larga y más encadenadas que las que hizo”, ya que “requieren de conocimientos que solo puede adquirir un hombre”, fue considerada por otros, muy especialmente por Emilia Pardo Bazán, como la mayor feminista de las letras españolas. A comienzos del siglo XX, el estadounidense George Ticknor dijo de su novela El prevenido engañado que era “de lo más verde e inmodesto” que nunca había leído; y el alemán Ludwig Pfandl afirmó, en 1933, que sus novelas eran “historias libertinas”. Desde hace unos 40 años se alaba a De Zayas por los mismos rasgos por los que se la censuraba antes. Juan Goytisolo destaca la originalidad que suponía en su época la presentación del mundo erótico y de la sexualidad femenina.
En defensa de la mujer
Aunque es arriesgado hablar de “feminismo” en la época que escribió esta autora, no podemos obviar sus ideas reivindicativas. De Zayas defiende que la mujer no es el ser malintencionado y retorcido a quien los moralistas y teólogos se empeñaban, desde hace siglos, en acusar de todos los males, sino que, como todo ser humano, es capaz de acciones valientes y honestos comportamientos. Pese a que la perspectiva de De Zayas es la de la clase acomodada y aristocrática en su visión tradicional de la sociedad, como matiza
La traición en la amistad, la única obra teatral conocida de la dramaturga María de Zayas, en el festival Olmedo Clásico.
la catedrática Alicia Yllera, la autora reprocha a los hombres denigrar a las mujeres, limitar su existencia a vivir encerradas en el ámbito doméstico, a estar obsesionadas por su honra y a vivir preocupadas por las apariencias y el engaño.
Unir fuerzas
En su única obra dramática La traición en la amistad, la protagonista, Fenisa, destaca por defender su deseo de amar a todos los hombres que le roban el corazón, y no limitar su amor a un único hombre. Más adelante en su creación, la autora defiende la necesidad de que las mujeres unan sus fuerzas y desarrollen lazos
de amistad que las pueden hacer más fuertes y, ante el fracaso o la impotencia de conseguirlo (siglo XVII), surge el convento, en ausencia de otro, como un ámbito propicio para poder relacionarse libremente. A juicio de la filóloga Mar Cortés Timoner, la escritora defiende una restitución moral y social de la mujer mediante personajes femeninos que interrogan las normas y los valores patriarcales. Ese constante cuestionamiento permite considerarla como una de las primeras autoras en la literatura española que se atrevieron a exponer y revisar la concepción y el valor de la mujer en la sociedad.
*EFE
Poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695)
Amor empieza por desasosiego Amor empieza por desasosiego, solicitud, ardores y desvelos; crece con riesgos, lances y recelos; susténtase de llantos y de ruego. Doctrínanle tibiezas y despego, conserva el ser entre engañosos velos, hasta que con agravios o con celos apaga con sus lágrimas su fuego. Su principio, su medio y fin es este: ¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío de Celia, que otro tiempo bien te quiso? ¿Qué razón hay de que dolor te cueste? Pues no te engañó amor, Alcino mío, sino que llegó el término preciso.
Con el dolor de la mortal herida... Con el dolor de la mortal herida, de un agravio de amor me lamentaba, y por ver si la muerte se llegaba procuraba que fuese más crecida. Toda en el mal el alma divertida, pena por pena su dolor sumaba, y en cada circunstancia ponderaba que sobraban mil muertes a una vida. Y cuando, al golpe de uno y otro tiro rendido el corazón, daba penoso señas de dar el último suspiro, No sé con qué destino prodigioso volví a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro? ¿Quién en amor ha sido más dichoso?
En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? En perseguirme, mundo, ¿qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando solo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas; y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi pensamiento que no mi pensamiento en las riquezas. Y no estimo hermosura que, vencida, es despojo civil de las edades, ni riqueza me agrada fementida, teniendo por mejor, en mis verdades, consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades (Sinc).